EJERCICIOS PASIVOS Y ACTIVOS EN
ENFERMERÍA
Introducción
La atención al paciente dentro del ámbito de la enfermería no solo se enfoca en el
tratamiento de enfermedades, sino también en la prevención de complicaciones asociadas a
la inmovilidad y la promoción del bienestar general. En este contexto, los ejercicios
terapéuticos, tanto pasivos como activos, juegan un papel crucial dentro de los cuidados
básicos de enfermería.
Estos ejercicios permiten mantener o mejorar la movilidad, fortalecer los músculos,
prevenir rigideces articulares y úlceras por presión, así como estimular la circulación y la
respiración. Este informe tiene como propósito presentar un análisis detallado sobre los
ejercicios pasivos y activos, sus características, beneficios, indicaciones, diferencias y el rol
fundamental del personal de enfermería en su aplicación.
EJERCICIOS PASIVOS
Los ejercicios pasivos son movimientos realizados por otra persona (enfermero/a,
fisioterapeuta o cuidador) sin que el paciente realice ningún esfuerzo. Se aplican
principalmente en pacientes que no pueden moverse por sí mismos debido a condiciones
como parálisis, estados de inconsciencia, debilidad extrema, reposo absoluto, o durante la
rehabilitación postoperatoria.
Objetivos de los ejercicios pasivos:
- Mantener la movilidad articular.
- Prevenir contracturas y rigidez articular.
- Estimular la circulación sanguínea y el retorno venoso.
- Favorecer el drenaje linfático.
- Prevenir la atrofia muscular por inactividad.
- Mejorar el bienestar físico y emocional del paciente.
Indicaciones frecuentes:
- Pacientes en coma o con movilidad nula.
- Personas en rehabilitación postquirúrgica.
- Pacientes geriátricos con movilidad reducida.
- Personas con enfermedades neurológicas (ACV, ELA, parálisis cerebral).
Ejemplos de ejercicios pasivos:
- Flexión y extensión de articulaciones (muñecas, codos, rodillas, tobillos).
- Abducción y aducción de brazos y piernas.
- Rotación de hombros y caderas.
- Movimientos circulares suaves en articulaciones.
EJERCICIOS ACTIVOS
Los ejercicios activos son aquellos que realiza el paciente por sí mismo, con o sin
supervisión. Estos ejercicios estimulan el uso voluntario de los músculos, mejoran la fuerza,
la coordinación y la resistencia. Son parte esencial del proceso de rehabilitación y del
mantenimiento de la autonomía física.
Dependiendo del nivel de capacidad, pueden ser:
- Activos asistidos: el paciente se mueve con ayuda.
- Activos libres: el paciente se mueve sin ayuda.
- Activos resistidos: el paciente se mueve contra una resistencia (como bandas elásticas o
pesas livianas).
Objetivos de los ejercicios activos:
- Fortalecer la musculatura.
- Mejorar la movilidad y la coordinación.
- Estimular el sistema respiratorio y circulatorio.
- Mantener o recuperar la independencia funcional.
- Aumentar la autoestima y participación del paciente en su recuperación.
Indicaciones frecuentes:
- Pacientes con capacidad parcial o total de movimiento.
- Personas en procesos de rehabilitación motora.
- Pacientes que deben recuperar fuerza tras una cirugía o inmovilización prolongada.
Ejemplos de ejercicios activos:
- Levantar brazos y piernas en cama.
- Sentarse y levantarse de la cama o silla.
- Ejercicios respiratorios con espirómetros.
- Caminatas asistidas.
- Uso de pelotas o bandas de resistencia para fortalecer extremidades.
Comparación entre Ejercicios Pasivos y Activos
Ambos tipos de ejercicios son fundamentales y se aplican según las condiciones del
paciente. Los pasivos son indicados en personas sin capacidad de movimiento, mientras que
los activos buscan recuperar o mantener la funcionalidad.
La elección entre uno u otro depende de factores como el diagnóstico médico, el estado
neuromuscular, el nivel de conciencia y la fase de tratamiento.
Beneficios Generales de la Movilización Terapéutica
- Prevención de complicaciones por inmovilidad (úlceras, trombosis, infecciones
respiratorias).
- Mejora de la circulación sanguínea.
- Estimulación del tránsito intestinal.
- Disminución del dolor y rigidez muscular.
- Mejora del estado de ánimo y reducción de la ansiedad.
- Estimulación de la independencia del paciente.
Rol del Personal de Enfermería
El personal de enfermería cumple un rol fundamental en la aplicación, seguimiento y
valoración de los ejercicios pasivos y activos. Sus responsabilidades incluyen:
- Evaluar la condición física del paciente.
- Planificar un programa de ejercicios adecuado, en coordinación con el equipo médico y
fisioterapeutas.
- Realizar los ejercicios pasivos de forma segura y eficaz.
- Supervisar los ejercicios activos del paciente.
- Educar al paciente y su familia sobre la importancia de la movilización.
- Registrar la respuesta del paciente ante los ejercicios.
Una movilización adecuada y oportuna mejora la recuperación y la calidad de vida de los
pacientes.
CONCLUSIÓN
Los ejercicios pasivos y activos son herramientas terapéuticas fundamentales dentro de los
cuidados básicos en enfermería. Su correcta aplicación no solo previene complicaciones,
sino que también favorece una recuperación más rápida, promueve la autonomía del
paciente y mejora su bienestar físico y emocional.
El conocimiento y dominio de estas técnicas por parte del personal de enfermería es
esencial para ofrecer una atención de calidad, humana y centrada en la persona. En
definitiva, estos ejercicios representan un pilar básico en el proceso de rehabilitación y en la
promoción de la salud en cualquier entorno asistencial.