Sobre la obra vicaria
“¿Por qué es que a menudo sólo... un miembro de la familia se une a la iglesia? Se me ha
hecho saber que es por los muertos justos que han recibido el Evangelio en el mundo de los
espíritus, ejerciendo su influencia, y como respuesta a sus oraciones, los élderes han sido
enviados al hogar de su posteridad para que el Evangelio se les predique y que debido a su
rectitud puedan tener un descendiente en la carne que pueda hacer la obra por sus antepasados
muertos. Quiero decirles que es con mayor intensidad que los corazones de los padres y las
madres en el mundo de los espíritus se vuelven hacia sus hijos, de lo que nuestros corazones
se vuelven hacia ellos” (Élder Melvin J. Ballard (1873–1939), del Quórum de los Doce
Apóstoles, Full text of "Three degrees of glory; dicourse, Ogden Tabernacule, sept. 22 de
1922”, véase además en Hinckley, Sermons and Missionary Services of Melvin Joseph
Ballard).
“Hay miles de ellos… en el mundo de los espíritus que desean recibir este evangelio y han
estado esperando cientos de años… están a la espera de ustedes… Ellos saben dónde se
encuentran sus registros, y les testifico que el espíritu y la influencia de sus antepasados
guiarán a los que están interesados en encontrar esos registros. Si hay algo en algún lugar
sobre la tierra con respecto a ellos, lo encontrarán. Esa es mi promesa a ustedes. Pero deben
comenzar a trabajar. Deben comenzar a preguntar por sus antepasados… y si existe una pizca
de evidencia con respecto a ellos en la tierra, ustedes lo encontrarán… Si hemos hecho lo
mejor posible y hemos buscado y descubierto todo lo que está disponible, entonces el día
vendrá cuando Dios abrirá el velo, y los registros… serán revelados” (Élder Melvin J.
Ballard (1873–1939), del Quórum de los Doce Apóstoles, en Bryant S. Hinckley, Sermons
and Missionary Services of Melvin Joseph Ballard, 1949, pág. 230).
“No se trata solamente del asunto del bautismo por los muertos, sino también del sellamiento
de los padres y de los hijos a los padres, de modo que haya una unión entera, completa y
perfecta, así como un encadenamiento de dispensaciones, llaves, poderes y glorias ‘desde el
principio hasta el fin de los tiempos’. Si [el] poder para sellar… no estuviera en la tierra,
entonces reinaría la confusión y el desorden ocuparía el lugar del orden el día en que el Señor
venga y, por supuesto, eso no puede ser, puesto que todas las cosas son gobernadas y
controladas por una ley perfecta en el reino de Dios”(Enseñanzas de los Presidentes de la
Iglesia: Joseph Fielding Smith (2013), 219).
He aquí, yo envío a mi mensajero, y él preparará el camino delante de mí; y vendrá
súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero del convenio en
quien vosotros os complacéis. He aquí, viene, ha dicho Jehová de los ejércitos (Malaquias
3:1).
He aquí, yo os benvío a Elías el Profeta dantes que venga el día de Jehová, grande y terrible.
Él ahará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los
padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición (Malaquias 4:5-6).
Pude haber dado una traducción más clara de esto, pero para mi objeto tiene suficiente
claridad tal como está. Basta saber, en este caso, que la tierra será herida con una maldición,
a menos que entre los padres y los hijos exista un eslabón conexivo de alguna clase, tocante
a algún asunto u otro; y he aquí, ¿cuál es ese asunto? Es el bautismo por los muertos. Pues
sin ellos nosotros no podemos perfeccionarnos, ni ellos pueden perfeccionarse sin
nosotros. Ni tampoco podemos nosotros ni ellos perfeccionarnos sin los que han fallecido
en el evangelio; porque al iniciarse la ddispensación del cumplimiento de los tiempos,
dispensación que ya está comenzando, es menester que una unión entera, completa y
perfecta, así como un encadenamiento de dispensaciones, llaves, poderes y glorias se
realicen y sean revelados desde los días de Adán hasta el tiempo presente (DyC 128:18,
enfasis agregado).
¿Por qué la tierra sería maldecida?
“Sencillamente porque si no hubiese un eslabón conexivo entre los padres y los hijos —el
cual es la obra por los muertos— entonces todos seríamos rechazados; toda la obra de Dios
fracasaría y se desperdiciaría por completo… La restauración de esa autoridad [del
sellamiento] es la levadura que salva a la tierra de ser totalmente asolada a la venida de
Jesucristo” (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Joseph Fielding Smith, 219).
“Debe haber un nexo de unión, un lazo que una los padres a los hijos y los hijos a los padres
hasta que la cadena completa de la familia de Dios quede ligada en una sola, y todos lleguen
a ser la familia de Dios y de Su Cristo” (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Joseph
F. Smith (2011), 411).
“Mis amados hermanos y hermanas, les imploro con toda la energía de mi alma que lleguen
a ser un eslabón conexivo en la cadena de sus generaciones. El llegar a ser un eslabón
conexivo comienza con ustedes al hacer las cosas sencillas… para honrar convenios sagrados
y enseñar a sus hijos a vivir y amar el evangelio restaurado de Jesucristo” (Élder David A.
Bednar, Devocional Mundial para Jóvenes Adultos).