Resumen de una hoja sobre los Estados de Excepción
En el marco del Estado Constitucional de Derecho en Perú, los Estados de Excepción
son mecanismos jurídicos especiales previstos por la Constitución para responder a
situaciones extraordinarias que amenazan el funcionamiento regular del Estado y los
derechos fundamentales. La Constitución reconoce dos tipos principales:
Estado de Emergencia: Se declara ante perturbaciones de la paz, el orden
interno, catástrofes o graves circunstancias que afectan la vida de la nación.
Permite la restricción temporal de derechos como la libertad personal, la
inviolabilidad del domicilio, la libertad de reunión y de tránsito. Su duración máxima
es de 60 días y puede renovarse si persisten las causas.
Estado de Sitio: Se decreta ante invasión, guerra exterior, guerra civil o el peligro
inminente de estas situaciones. En este caso, los derechos restringidos pueden ser
más amplios, siendo obligatorio indicar cuáles no serán afectados. Tiene un plazo
máximo de 45 días y requiere la autorización del Poder Legislativo para renovarse.
Elementos requeridos para decretar estados de excepción
Situación de anormalidad: Existencia de circunstancias fácticas peligrosas que
demandan respuesta inmediata.
Acto estatal necesario: Respuesta instrumental e inevitable del Estado.
Legalidad excepcional: Regulación sujeta a los principios y valores
constitucionales, aun en circunstancias extraordinarias.
Criterios para su declaración
Temporalidad: Debe ser por tiempo limitado y justificado.
Necesidad: Se priorizan soluciones menos gravosas antes de restringir derechos
fundamentales.
Proporcionalidad: La medida debe ser idónea y adecuada a la magnitud del
problema a resolver.
Estos regímenes solo deben emplearse en casos extremos como protección de la
institucionalidad democrática y los derechos fundamentales, garantizando siempre el
pronto restablecimiento del orden constitucional [1].