Análisis de films – Laboratorio de Guion
Docente: Alan Testai
Hoy vamos a trabajar con la película “Ratatouille” (EE.UU. 2007. Pixar. Dirigida por Brad Bird).
Empecemos detectando su Premisa. ¿Qué cuenta la película?
Cuenta cómo una rata logra ser reconocida como el mejor chef gourmet de París.
Vean que la premisa es siempre una idea que como autores queremos expresar. Pero es también algo a
comprobar durante el relato, es decir, una suerte de hipótesis que deberá ser demostrada: ¿Logrará la
rata convertirse en chef gourmet?
Pensemos ahora: ¿Es atractiva esta premisa?
Sí, porque enseguida nos preguntamos cómo hará esta rata para lograr eso, debido a la complejidad del
asunto. Principalmente porque las ratas suelen ser los seres más despreciables de una cocina. Entonces
surge otro gran interrogante: ¿Cómo hará el autor para hacer que el/la espectador/a se identifique con
esta rata, siendo que en nuestra vida cotidiana no queremos tenerlas cerca?...
Ampliemos entonces... Pasemos a lo que usualmente se conoce como story line, es decir, el desarrollo
del relato en cinco o seis líneas:
Ratatouille narra la historia de Remy, una rata con un desarrollado sentido del olfato y un gusto por la
creación de nuevos sabores, que sueña con convertirse en un chef gourmet. Para lograrlo, Remy arma
una alianza con el hijo del fallecido chef Gusteau, que le permite ingresar a la cocina del restaurante más
prestigioso de París, donde podrá poner a prueba sus habilidades, al tiempo que deberá enfrentarse al
chef principal del lugar, al temido crítico gastronómico Ego, y sobre todo a los prejuicios que dicen que
una rata jamás será bienvenida en una cocina.
Este “resumen” de la historia nos lleva directo al conflicto central, presentando a los personajes
principales y el escenario donde tendrá lugar la acción.
También podemos percibir ya los ejes del relato: El eje externo tendrá que ver con la aventura de
convertirse en chef (para lo cual tendrá que “batallar” contra otro chef y contra un crítico). Y el eje
interno, intuimos, tendrá que ver con derribar los propios miedos y limitaciones, trascender su
condición de rata y asumirse a sí mismo como creador.
Dejemos esto por un momento y veamos los primeros minutos de película.
El film comienza bajando información a partir de un medio de comunicación, la televisión. Y se nos dice
que la mejor comida del mundo se hace en el restaurante parisino del Chef Gusteau, cuya filosofía es:
“Cualquiera puede cocinar”. A esta proclama se le enfrenta la del más prestigioso y temido crítico
gastronómico, Anton Ego, quien dice que la cocina es un tema serio y no cualquiera puede cocinar.
Recién arranca el relato y ya tenemos dos posturas contrapuestas que, como veremos, nos
acompañarán (y se enfrentarán) a lo largo de todo el film. Tenemos a un cocinero/autor (Gusteau) que
es comparado con un artista, con un creador. Y tenemos, por otro lado, a un crítico (Ego), que emite un
1
juicio sobre la tarea del creador (reconociéndolo como tal, o bien reduciéndolo a una categoría inferior).
Estos dos personajes representarán dos polos de valores en conflicto.
Pasado este primer minuto de narración, aparece nuestro personaje protagónico. Se trata de Remy, una
rata que se presenta a sí misma a partir del recurso de la voz en off (nos habla directo a los
espectadores y nos cuenta sobre su vida al modo de un narrador). Conocemos enseguida dos aspectos
importantes sobre él. Primero su más preciado talento: el olfato. Y luego, su dilema interno: Remy no
está muy a gusto con su condición de rata, no quiere comer de la basura, él tiene un gusto más refinado
y preferiría comer algo elaborado como hacen los humanos.
Esto es importante a la hora de pensarnos autores, ya que en esos primeros minutos es fundamental la
identificación que pueda generarse entre el protagonista y los espectadores. En este caso, vemos al
ratón humanizado y empatizamos con él, porque al igual que nosotros, Remy tiene un talento, tiene un
sueño y tiene también sus dilemas internos.
Aunque su padre le dice que son peligrosos, Remy insiste en acercarse a los humanos, quienes a
diferencia de las ratas, no se limitan a sobrevivir cubriendo las necesidades básicas (“la comida es
gasolina”, dice el padre de Remy). Los humanos crean, experimentan nuevos sabores, y esto a Remy le
fascina. Él quiere ser como ellos.
Empezamos a sentir dos direcciones opuestas, dentro del mismo personaje.
Por un lado está el deseo de PERTENECER, de formar parte del clan familiar, que brinda seguridad y
afecto. Por otro lado, está el deseo de DIFERENCIARSE, trascender, realizarse y desarrollar un espíritu
creativo (como hacen los humanos –o algunos de ellos).
Estas dos fuerzas están en el interior mismo del personaje, y lo acompañarán a modo de dilema interno
durante toda la película. Digamos que mientras una parte de Remy pide afecto, pertenencia y
aceptación de su propia naturaleza, hay otra parte suya que pide diferenciarse, ir más allá de su
condición, salirse del clan para poder auto-realizarse y seguir el camino de la creación.
Al principio, Remy niega su condición de rata: Comienza a caminar en dos patas, a leer, a comportarse
como un ser humano. Y encuentra en Gusteau a un mentor que lo motiva a arriesgarse y ser
imaginativo. Todo esto es parte del Estado Inalterado: Remy cree estar siendo auténtico con él mismo,
pero en realidad no lo es (el precio es negarse como rata, y por eso estamos todavía en un primer
momento, de ‘armonía aparente’). Nuestro protagonista está internamente “dividido”. Necesitará
entonces atravesar una experiencia transformadora que venga a disolver distancias internas y pueda
unir aquello que se fragmentó.
EL DETONANTE
Hasta acá, parece haber una única marcha en el relato. Más allá de esta escisión interna, la vida de
Remy se desarrolla con cierta tranquilidad.
Hasta que un día… ¿Qué pasa?
2
La colonia de ratas debe escapar debido al incidente con la anciana, y Remy se pierde en las tuberías
quedándose solo.
Este es el DETONANTE de la película, porque es aquí donde se quiebra la armonía inicial. Antes, Remy
vivía en “zona de confort”: Si bien es verdad que quería ser un humano, podía jugar a serlo mientras
contaba con el afecto de sus pares. Ahora, después del detonante, Remy está solo, sin familia ni amigos,
desprotegido, en medio de un mundo que lo desprecia. Esto ocurre alrededor de los 15 minutos de
película.
¿Por qué no son detonantes las acciones anteriores? Justamente por eso, porque no modifican la
marcha narrativa. Pensando en un ‘trazo grueso’, no interesa tanto que la anciana lo descubra, o que
empiece a tirarle con la escopeta. Lo que sí importa es que eso desencadene otra cosa: el alejamiento
de su familia y que Remy se quede sin hogar. Esto es lo que aparece como fuerza externa que
desestabiliza la vida del personaje.
Sigamos avanzando en el film.
Vuelve a aparecer Gusteau, su mentor, que le recuerda que “el cocinero hace, mientras el ladrón roba”.
Veremos más adelante que la obra busca extrapolar esta idea hacia el mundo del arte (el artista crea,
inventa nuevas ideas, mientras que el ladrón -o comerciante- se limita a robar y reciclar ideas viejas).
Gusteau le habla también de la Providencia: “Aquellos que aman cocinar nunca mueren de hambre”. Es
decir, comienza a prepararlo para ser un artista, un creador, un chef gourmet. Y todo esto es ya parte de
un Reacomodamiento, en el que Remy sale de las alcantarillas (el mundo conocido) y emerge a la
superficie (lo desconocido) donde lo espera la ciudad de Paris, el restaurante Gusteau y el mundo de los
humanos (que será el mundo extraordinario en este relato).
El autor ‘aprovecha’ este momento narrativo para presentarnos a los nuevos personajes que tendrán
lugar en la historia: Lingüini y los demás empleados de “Gusteau’s”, con sus distintas funciones y
jerarquías. Esto es también importante: Sabemos que Remy formará parte del mundo del restaurante,
entonces, antes que esto ocurra, debemos mostrarle al espectador cómo funciona ese mundo.
PUNTO DE GIRO 1
Para encontrar el Punto de Giro 1 les propongo un ejercicio: Preguntémonos ¿quiénes son los
personajes que hacen avanzar la trama de de esta película?
Seguramente estemos de acuerdo en que el padre y el hermano de Remy son importantes, lo mismo
que Colette, el chef Skinner y el crítico Ego... pero los dos personajes que hacen avanzar la trama
principal de la película son Remy y Lingüini. Son ellos quienes llevan adelante la acción y ocupan la
mayor parte del tiempo en pantalla. ¿Cierto…?
Pensemos ahora ‘en modo guionista’. Supongamos que estamos escribiendo nosotros esta película; ya
tenemos escritos los primeros veinte minutos, hasta que Remy llega al restaurante y mira por la ventana
a los empleados. ¿Qué vendría ahora?… Fácil: Hacer que se conozcan ellos, Remy y Lingüini, los que
llevarán adelante la trama. Porque, si “Ratatouille” va de cómo una rata se convierte en el mejor chef
de París, para que eso suceda, la rata en cuestión tendrá que trabajar primero en las sombras, detrás del
3
cuerpo de un humano. Y como guionistas, necesitamos entonces que estos dos personajes (la rata y su
‘sombra’ humana) empiecen a trabajar juntos cuanto antes.
Para esto, el autor-guionista diseña una divertida secuencia de escenas: Lingüini tira accidentalmente
una sopa y para encubrir el error le agrega ingredientes al azar; Remy se horroriza y cae dentro de la
cocina, intenta escapar pero cuando llega a la sopa se da cuenta que él podría arreglarla; lo hace y es
atrapada. La sopa es servida y se convierte en un éxito. Luego Skinner le ordena a Lingüini que mate a
esa rata y que vuelva a preparar la sopa. Lingüini se lleva a Remy para deshacerse de ella, pero se da
cuenta de que él no podrá repetir la sopa y que lo van a despedir, que necesita a Remy, quien además
puede entender su mismo lenguaje. Entonces le propone soltarlo y formar un equipo. Remy primero
escapa, por miedo. Pero enseguida vuelve y acepta, ya que ésta es en realidad su gran oportunidad para
convertirse en eso que siempre quiso ser: un gran chef.
Este PACTO que hacen es el Punto de Giro 1 de la película. Remy y Lingüini se necesitan mutuamente y
formarán una dupla: Remy será el cocinero y Lingüini aportará el “disfraz” de humano. Porque es verdad
que Gusteau (ya fallecido) dejó el legado de que “cualquiera puede cocinar”, pero… ¿incluso el ser más
despreciado dentro de una cocina como es una rata?
Ustedes recordarán que dijimos que el Primer Acto se cierra con el Punto de Giro 1, cuando:
1. Se terminan de exponer todos los elementos importantes del relato.
2. Se define un conflicto: el protagonista quiere algo pero eso implica un riesgo y una
confrontación con la fuerza antagónica.
3. El relato toma una dirección de sentido, a partir de una expectativa central, que podría
enunciarse a modo de pregunta y que se responderá hacia el final del film.
Volvamos a la película. La ‘detuvimos’ a los 34 minutos, después de que Lingüini se lleva a Remy a su
casa donde pasan la noche (le da un hogar, eso que Remy había perdido).
Veamos si estamos en condiciones de afirmar que en este punto concluye la Exposición o Primer Acto:
1. Todos los elementos, personajes y escenarios importantes de la película han sido ya expuestos.
Ya conocemos a Remy, conocemos a su padre y su hermano, conocemos a Lingüini y a Colette,
también al chef Skinner y al resto de los que trabajan en la cocina del restaurante, también
conocemos a Anton Ego y a Gusteau, quien se ha convertido en una aparición espectral que
aconseja y guía a Remy. Conocemos el ‘mundo’ donde transcurrirá la historia: Paris y sus
restaurantes gourmet por un lado; las alcantarillas por el otro.
2. Tenemos un protagonista, que es Remy, a quien ya conocemos bien. Sabemos de sus talentos
(tiene un gran olfato), su condición de rata, sus dilemas (y tironeos) internos, y su gran objetivo:
Convertirse en chef gourmet. Tenemos también un conflicto claro entre dos visiones de mundo
antagónicas: la idea de que “cualquiera puede cocinar” mientras se arriesgue a improvisar y ser
creativo, se enfrenta a la que dice que “la cocina es un tema serio” y no es para cualquiera. Esta
potencial lucha de bandos se nos presenta equilibrada, de modo que no podemos anticipar
quién triunfará, y dispuesto de esta forma, éste es el contexto ideal para que una rata como
Remy (talentosa pero rata al fin) quiera convertirse en el chef principal del restaurante más
importante de Paris. Y ¿de qué manera ocurrirá eso?... a partir de una dirección de sentido.
4
3. A partir del Punto de Giro 1 (PG1), Remy y Lingüini hacen un pacto: Lingüini le da un hogar y la
posibilidad de ser parte de la cocina de “Gusteau’s”, y Remy a cambio le salva el pellejo para que
Lingüini pueda conservar el empleo. Entonces el relato gana una dirección de sentido a través
de su expectativa central: ¿Logrará Remy convertirse en chef y ser reconocido como tal?
Esta es la expectativa central, porque es lo que se pregunta el espectador en este momento, a
los 34 minutos de película (cuando finaliza el Primer Acto).
Confirmamos entonces que el pacto que hacen Remy y Lingüini es el Punto de Giro 1 de la película.
A partir de acá ya tenemos un conflicto claro. Remy quiere ser chef y para eso empezará por trabajar
con Lingüini (escondido); a eso se le opondrá Skinner, que es quien tiene el puesto de chef principal que
dejó vacante Gusteau tras su fallecimiento. Pensemos que ambos, Remy y Skinner, aspiran a lo mismo,
pero tienen dos maneras muy diferentes de llevar a cabo su meta. Mientras Remy trabaja desde la
creatividad, la improvisación y el juego (cocina con música), Skinner sostiene su lugar a base de repetir
éxitos pasados y con productos de consumo sin mucha elaboración (como los congelados).
Por otro lado, es para destacar también el Riesgo.
En Ratatouille, el riesgo es que si descubren que Remy está cocinando, clausurarán el restaurante. Y
esto es algo que también suele plantearse dentro del Primer Acto. En este caso, se deja en claro en el
minuto 29, cuando Skinner encuentra a Remy en la cocina y dice que si alguien descubriese que allí hay
ratas, cerrarán el restaurante porque la reputación del lugar “pende de un hilo”.
Por último, agreguemos algo: Si la expectativa central pasa por ver si Remy logrará o no ser reconocido
como chef, entonces el primer paso tendrá que ver con entrar a trabajar al restaurante. Esto es algo que
también ayuda a detectar un PG1: Un primer cambio cualitativo en la situación del personaje... Un cruce
de umbral. A partir de este pacto con Linguini, Remy comienza a ser parte de “Gusteau’s” aunque más
no sea escondido en su “disfraz de humano”.
Avancemos un poco más en nuestro análisis.
A partir de que Remy y Lingüini se despiertan para ir a su primer día de trabajo en equipo, comienza el
Segundo Acto. Iremos viendo, a lo largo del curso, que este Segundo Acto también presentará
puntuaciones y momentos narrativos en los cuales nos detendremos a analizar. Porque, por motivos
que responden a un diseño narrativo, el autor va plantando informaciones, va generando un ritmo, va
abriendo tramas y sub-tramas, y va llevando al espectador a viajar junto con el personaje protagónico en
su aventura.
Así es que, en el Segundo Acto, el personaje se va acercando a su objetivo (a la pregunta planteada en el
PG1), al tiempo que va emergiendo en él una conciencia expandida, y esto tiene que ver con lo que
dijimos la clase pasada: Toda película responde a dos ejes, uno externo y otro interno. El eje externo es
la aventura, en este caso de Remy que quiere ser reconocido como chef. Y el eje interno es el que dará
lugar a la transformación interna de valores, que en este caso tiene que ver con asumirse él mismo
como chef, como creativo, como artista, pero sin negar su condición de rata. Esto es interno porque
para lograrlo, el enemigo al que hay que derrotar es… su propio miedo, sus propias dudas, sus propias
inseguridades, sus viejas ideas, sus malentendidos.
5
El Segundo Acto entonces va a estar marcado por este progreso de Remy que va poco a poco
acercándose a la meta. Ya logró entrar a la cocina de Gusteau; ahora tiene la oportunidad de empezar a
demostrar sus talentos. Pero antes, deberá aprender junto con Lingüini a trabajar en equipo. Luego,
deberá repetir la sopa que tanto le gustó a la crítica gastronómica. Luego, vendrán las enseñanzas de
Colette sobre ser práctico, rápido, limpio, efectivo. Y así…
Junto con estas pruebas externas, vienen otras que son más internas. Como cuando Colette le enseña
que es mentira que los chefs son todos refinados, ya que allí trabaja gente que salió de la cárcel, otros
que provienen de sectores muy humildes, etc. Es decir, empezamos a intuir algo que se confirmará
recién al final de la película: que un buen artista puede provenir de cualquier parte.
Llega un momento en el relato en que Remy vuelve a encontrarse con su familia. Acá sentimos que la
dirección del relato podría alterarse. Más aún después de que el padre de Remy le hable sobre la
pertenencia al clan y la importancia de tenerse los unos a los otros. Podríamos pensar que la aventura
de Remy (su deseo de ser chef) se acaba acá, que volverá con su familia. Pero no: Remy reafirma su
deseo, dice que la naturaleza es cambio y que no hay razón para quedarse agarrado a viejos dogmas.
Luego de esto, Lingüini y Colette se enamoran; Remy se entera que Lingüini es el heredero legítimo de
Gusteau y roba el testamento; Lingüini ocupa el lugar de Skinner y obtiene reconocimiento; reaparece
Anton Ego y dice que volverá al restaurante; luego Lingüini y Remy discuten; Remy lleva a todo el clan de
ratas a robar comida; Lingüini lo descubre y…
PUNTO DE GIRO 2
Pensemos cuál es el PG2, que viene a separar el Segundo Acto del tercero.
Veamos… El PG1 instaló una dupla de trabajo Remy-Lingüini, que empieza a trabajar en equipo. El PG2
podría ser el momento en que se fragmenta dicho equipo. Y es precisamente en el minuto 82 de
película, cuando Lingüini echa a Remy del restaurante (lo saca “como a una rata”).
Ése es el Punto de Giro 2, ahí se quiebra la trama, porque se rompe el pacto y se rompe para siempre:
Remy no volverá a cocinar en las sombras, escondido en el sombrero de Lingüini.
Además, en este punto, la meta de Remy parece estar más lejos que nunca; esto es un revés importante
en su camino. Y existe también un contra-reloj (instalado previamente), debido a que deben recibir al
crítico Ego en pocas horas.
Una vez que ocurrió el PG2, los dos personajes que hacían avanzar la trama se separan. Quizás porque
Remy está listo para dar el gran salto, sin depender ya de Linguini. Entonces, comienza el tercer acto y el
autor se mete de lleno en el Conflicto Interno del personaje.
EL ACTO 3
Cuando Remy es apresado, se da cuenta que se la pasa fingiendo: Finje ser una rata frente a su padre,
finje tener comportamientos humanos frente a Linguini. De algún modo, se da cuenta que debe dejar de
tener dos vidas paralelas, él es un chef, y entonces se asume como creador (88’) y sale corriendo hacia el
6
restaurante. Abre la puerta y cuando los humanos lo ven, lejos de huir, Remy se queda. Acepta ser lo
que es, una rata cocinera, una contradicción en sí misma, asume su verdadera identidad, que es abierta,
ambigua, singular. Ya no pretende ser otra cosa, así que se muestra, y con esto ocurre una suerte de
‘alquimia’ entre su lado rata (que ‘pide’ pertenencia) y su lado creativo (que pide diferenciarse y
encontrar su propia expresión).
En ese momento, los cocineros se alejan, porque no aceptan a una rata en la cocina (no están
preparados para tanta “novedad”… cualquiera puede cocinar, pero ¿una rata?).
Parece entonces que no van a poder satisfacer a Ego, pero aparece el padre de Remy, y éste se muestra
auténtico: Le da a entender que su familia y su vocación son dos partes de él mismo, igual de
importantes. Su padre lo felicita por las agallas mostradas y trae a la colonia de ratas a la cocina. Ellos se
pondrán a trabajar bajo las órdenes de Remy, que finalmente es reconocido por sus pares.
¿Qué falta entonces para que termine la película?...
Ser reconocido por la crítica como un chef gourmet, más precisamente por Ego. Eso es lo que dará por
terminado este conflicto dramático.
Vamos a incorporar entonces un nuevo concepto:
EL CLÍMAX
Veamos… El Clímax es:
• El momento de mayor tensión dramática de todo el film.
• El momento en que se responde la pregunta planteada en el PG1 (por sí o por no).
• El último gran paso en la Transformación Interna de Valores que lleva adelante el protagonista.
En “Ratatouille”, el clímax es el momento en que Remy logra satisfacer a Ego (97’), el crítico más
exigente, con su plato de ratatouille. Ése es el momento de mayor tensión dramática, donde chocan
finalmente las dos fuerzas en conflicto, y una de ellas triunfa: Remy demuestra que incluso una rata es
capaz de convertirse en el mejor chef de París.
Acá termina la aventura, Remy obtiene el reconocimiento, logra su objetivo, y con esto, se agota el
conflicto dramático.
Es verdad que luego el restaurante debe cerrar. Pero eso es parte de una reflexión final (el epílogo) que
propone el autor: A veces los humanos preferimos seguir atados a viejos dogmas antes que aceptar una
nueva verdad. Porque la novedad asusta, igual que lo impredecible (“lo nuevo necesita amigos”, dice
Ego). Y nos sentimos más cómodos con viejas verdades, aunque ellas hayan cruzado ya su fecha de
vencimiento.
Entonces, más allá de que Remy haya logrado dar vuelta el sistema y demostrar que “un gran artista
puede provenir de cualquier parte” (así dice la crítica final), no se logra aún romper con la barrera del
prejuicio, que dice que jamás una rata podrá estar en la cocina de un restaurante (ligado a la premisa
con la que arrancó la obra).
7
Por eso se hace necesario crear un nuevo lugar (ese restaurante donde conviven ratas y humanos) y
mantener esto en secreto. Hasta que el resto pueda “verlo”.
En esa escena final, Remy comparte la cena con la colonia de ratas al mismo tiempo que es el chef
personal de Ego, quien le pide que lo sorprenda. Vemos acá la síntesis del relato, es decir, una nueva
situación donde ya no chocan las dos direcciones que al principio chocaban dentro de Remy y lo
mantenían dividido, en estado de fragmentación interna.
Esta síntesis aparece por primera vez en el Clímax, cuando Remy, con su creación (su ‘Diferencia’), hace
que Ego “viaje” hacia su niñez, a esa escena cargada de afecto primario (su ‘Pertenencia’).
La imagen final del film es casi una metáfora de lo que ocurre ahora en el interior del propio Remy,
donde su lado familiar y su lado individual conviven, sin necesidad de que Remy se divida y sea parte de
la colonia ó sea un chef gourmet. Ahora esos dos lados están integrados, “amigados”, dentro de un
estadío superior que los incluye. La experiencia transformadora dio lugar a una síntesis que vino a unir lo
que antes estaba partido.
Seguiremos con esto en las próximas clases.
¡Saludos!