Espacio Tiempo Absonito Probabilidad Eme
Espacio Tiempo Absonito Probabilidad Eme
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Universidad Central de Venezuela
Facultad de Arquitectura y Urbanismo
Comisión de Estudios de Postgrado
Instituto de Urbanismo
Doctorado en Urbanismo
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UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA
FACULTAD DE ARQUITECTURA Y URBANISMO
COMISIÓN DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
INSTITUTO DE URBANISMO
DOCTORADO EN URBANISMO
COORDINADOR
3
Dedicatoria:
4
TABLA DE CONTENIDO
1. RESUMEN 7
2. ANTECEDENTES 8
2.1. Una perspectiva histórica 8
2.2. Una perspectiva disciplinar 21
2.3. Desde la práctica profesional 32
2.4. Como programa de investigación 42
3. INTRODUCCIÓN 55
7. CRITERIOS TEORICO-METODOLÓGICOS 56
8. PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN 60
8.1. TRADICION DE LA INVESTIGACIÓN 63
8.2. PREGUNTAS DE INVESTIGACION 63
8.2.1. PREGUNTA GENERAL 63
8.2.2. PREGUNTAS ESPECÍFICAS DEL PROYECTO 63
9. TIPO DE INVESTIGACIÓN 64
5
desarrollo y sujeto-objeto-representación 93
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RESUMEN
Palabras claves:
7
ABSONITE TIME -SPACE: PROBABLE EMERGING STRATEGIES OF
ECOCREATION FOR THE TRANSFORMATION OF POLITICAL PROJECTS
ABSTRACT
From practice in the fields of architecture, urban design, planning, urban and regional
planning and habitat, a concern emerges about how time-space is conceived in the project
category and its representation.
The proposal of " Absonite Time -Space: probable emerging strategies of ecocreation for the
transformation of political projects" resulting in vital projects, concerns the problem of
determination and indetermination of time and space in the prevailing notion of territorial
and political project.
This thesis examines the project and its epistemology as a form of action that interacts with
development criteria in the territory , in order to characterize territorial and political projects
as processes and phenomena of the triad subject, object, representation, which become in
cognition processes of the urban territorial fact.
It begins with the tradition of research in between the rationalities of objectivity, subjectivity
and intersubjectivity related the Time-Space-Matter-Energy and information categories of the
territorial and political projects to the proposed life project from the complexity viewpoint.
The thesis seeks to establish the notion of absonite time-space as probable emerging
strategies in the transformation of political projects.
Finally applies the focus of this contribution to an emerging proposal of the urbanization
processes from the project category as a case study.
Keywords:
8
2. ANTECEDENTES
Los tiempos actuales señalan nuevos retos e incertidumbres, donde la necesidad de alternativas y
creatividad se referencian en torno a emergencias y fenómenos desconocidos dada la trayectoria de lo
Urbano en el mundo y en particular los últimos cien años. La comprensión del impacto de las
dinámicas históricas, su contextualización aquí y ahora, de lo que constituye el proceso de
configuración y evolución de lo urbano-Territorial como sistema global complejo invitan no solo a
ámbitos de reflexión sobre lo disciplinar, lo interdisciplinar, sino también de lo transdisciplinar, y
sobre lo recorrido y lo por crear.
El mapa evoca la imagen de un mundo interconectado, de un proceso acelerado de urbanización
como nunca conocido en el mundo.
Fuente: Eir Informe Especial N°6 «El Puente Terrestre Euroasiático: camino para salir de la depresión mundial»
Jonathan Tennenbaum. (p. 38).
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Las ciudades dejaron de ser solo puntos en un mapa para dar paso a muchas nuevas
configuraciones como: ciudades de frontera, conurbaciones nacionales o internacionales, corredores
urbanos, áreas metropolitanas, localidades, ciudades intermedias, ciudades-región; todas ellas
contenidas unas en otras y a diferentes escalas. La ciudad, desde la lejana pasó de ser un fenómeno
aislado, a ser un fenómeno relativamente común y en últimas un fenómeno global, interconectado y
complejo.
El planeta se ha urbanizado como nunca antes en su historia y algunas visiones proponen la
posibilidad de la ecumenópolis o ciudad global.
A todo esto ha contribuido no sólo el desarrollo técnico del transporte que relativiza distancias y
tiempos, sino también la idea universal de progreso o desarrollo y en particular el proyecto cultural de
la modernidad.
El concepto moderno de progreso, de desarrollo universalizable, es consecuencia del renacimiento
europeo. La ciudad es la manifestación de este proceso que para finales del siglo XX y principios del
XXI plantea nuevos interrogantes y perspectivas en el marco de un contexto de paradojas a resolver.
Este ensayo no pretende un examen exhaustivo de las trayectorias y perspectivas, sino más bien
señalar ciertos factos que se sugieren como ordenadores y emergencias en la reflexión
contemporánea.
Se hace necesario reconocer que el camino recorrido por el proceso de urbanización presenta
signos de crisis dada la magnitud e impacto del proceso. La posibilidad de un mundo global nos
traslada a un contexto en el que ya no basta el estudio de lo urbano en lo local. Emerge lo local-global
donde diferentes espacios y tiempos se relacionan construyendo un sistema complejo y dinámico que
sirve de contexto a nuevos patrones de asentamientos polinivelados y de autonomías relativas. Esta
nueva situación contrasta con las lógicas individuales y sectoriales predominantes en las
construcciones de ciudad y territorio, hasta ahora aceptadas como válidas.
Las lógicas excluyentes en la relación con el hábitat y la producción de lo urbano propician el
aislamiento del conocimiento de las personas, bloquean la comunicación entre las mismas y generan
crecientes fronteras y distanciamientos que van en contravía de la indivisibilidad de la temporo-
espacialidad de la vida.
La creación de nuevos órdenes más sostenibles y de cualificación de los asentamientos humanos y
su hábitat, imperativo de la urbanización actual, se instalaría en la autonomización de la imaginación,
en el rompimiento con una territorialidad, jurisdiccionalidad y funcionalidad existente, en la
determinación de re-ligar en la búsqueda y reconfiguración de sentidos; de la ética o valores
relacionales, de la estética como acción refleja de la ética, ciencia y tecnología como acción sobre lo
material. Lo urbano-territorial no podría ser un hecho tan solo material, de crecimiento cuantitativo,
implicaría una reflexión y conocimiento en torno a su cualificación como entorno de vida.
No siendo el tiempo uno y lineal, la concepción clásica de éste no da cuenta que los múltiples
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procesos que constituyen el territorio y lo urbano, no son necesariamente en tiempo-espacio todos
perceptibles por nuestros sentidos. Así un proyecto no sólo debe ser reflexionado en lo
inmediatamente cambiante sino también en lo trascendente de la vida.
Solo la imaginación permite representarse no como objeto sino como sujeto con actividad
representativa. Es decir, explora su relación con objetos y sujetos, pero no se coloca por fuera de ellos,
permanece como campo unificado, de sistemas múltiples conectados.
Visto así, en una realidad temporo-espacial el ―progreso‖ se presenta como relativo y la
acumulación del conocimiento de carácter diferencial y restrictivo, como diferenciación según el
contexto. Además del conocimiento que poseemos y su acumulación también deberíamos
preguntarnos por el sentido del conocimiento (proyecto de vida) y del carácter creativo que éste
reclama.
El tema local-global compete en esta reflexión al contexto local global, de la nueva urbanización
contemporánea, su territorialidad y su complejidad.
El contexto es de una urbanización emergente en el territorio, que plantea una problemática
contemporánea que es inusual y quizás inédita en la historia de lo urbano. Se puede decir sobre la
ciudad, que ha sido un fenómeno universal nunca fue tan global y extendido como ahora. La ciudad se
concibe como lo ―moderno‖ y lo rural como lo ―atrasado‖, incluso el territorio no es captado en toda
su diversidad y relaciones. Con la ciudad aparecen otras externalidades, y hoy más que nunca se dice
que la ciudad es el futuro de la humanidad. Deberíamos mirar desde una lógica distinta para entender
el fenómeno de ciudad y territorio, dado que el proceso urbanizador especialmente en el siglo XX y
principios del XXI plantea relaciones y problemáticas emergentes. Para tomar un dato en cuenta, entre
1950 a hoy pasamos de 2000 millones de habitantes a 7000 millones, todo este aumento solo en 60
años.
Así, el proceso de urbanización contemporáneo que tradicionalmente se ha visto como ―desarrollo‖
o ―progreso‖ material exclusivamente, sitúa la discusión desde lo cualitativo. El ordenador conceptual
del desarrollo material de lo urbano y el territorio se relacionan con lo cualitativo en cuanto proyecto
político o sentido del proceso material en su subjetividad-intersubjetividad humana. Se sugiere
entonces que en las perspectivas de la urbanización y el territorio, la discusión contemporánea
identifica tres connotaciones, además de la tradicionalmente expresada en cuanto desarrollo material:
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material. Tiende a situar la discusión desde lo cuantitativo. Una noción de hábitat tendería a redefinir
lo urbano y lo territorial a lo cualitativo entendido como procesos de vida.
Se sugiere entonces que en las perspectivas actuales de los asentamientos humanos y el hábitat la
reflexión contemporánea, identifica tres referentes: en primer lugar, la dimensión de lo temporo-
espacial (local-global tiempos y estructura). El proceso intenso de urbanización a lo largo del siglo
XX transforma a la ciudad en un escenario múltiple o polivalente, es decir, que se mueve en diferentes
escalas. La tecnología ha relativizado el tiempo en cuanto a distancias y posibilidades de
comunicación. Independientemente del concepto de globalización económica, se ha ido construyendo
una globalidad, más precisamente glocalidades.
En segundo lugar, la discusión de los paradigmas actuales sobre el desarrollo (objetualidad
enajenante, inter-subjetividad y omnijetividad), al ver la ciudad y el territorio como hábitat, desde su
complejidad, es decir, como campo de relaciones, adquiere unas connotaciones distintas: primera y
central, lo social cambia. No somos los "dueños" de toda la creación, pero al relativizar el principio
antrópico como el eje de todo lo que hacemos en la vida, es fácil darse cuenta que todo está hecho en
su forma dominante actual para el desarrollo del hombre, es decir, no combina condiciones de estar en
el mundo como humano sin pretender su dominio y control total. Es el paradigma de desarrollo que se
ha manejado por mucho tiempo.
Si el desarrollo se mira como un proceso vital cognitivo, y no como modelos a copiar y asumir, la
anterior situación descrita sugiere construir desde lo emergente, otras formas de conexión con la vida
para lo cual posiblemente no hay textos o referentes anteriores.
Los fenómenos que transforman el hábitat no se inscriben solamente en un lugar preciso, sino que
tienen también un sentido temporal y espacial. Es fundamental entender la manera como el tiempo se
inscribe en el espacio y la capacidad social para modelarlo, para transformarlo, permitiendo tener en
cuenta la evolución de lo social en el tiempo-espacio, dando paso a su dinámica y a la articulación con
la diversidad que esto genera.
En síntesis, las trayectorias y perspectivas presentadas, a nivel mundial y aplicadas a las ciudades
latinoamericanas, esbozan que ellas no son la excepción de los cambios inducidos sobre el desarrollo
urbano mundial, por factores sociales, económicos, geopolíticos, culturales y tecnológicos. Algunos
de ellos han dejado su impronta en la trama urbana y suponen retos de primera magnitud para la
prosperidad económica y social de nuestros asentamientos.
Roberto Segre (1998) lo expresa muy bien, cuando dice:
Concentrados en las 13 mega ciudades del mundo (de las cuales cuatro son latinoamericanas:
Buenos Aires, Ciudad México, Sao Pablo y Río de Janeiro), y en las restantes escalas de los
asentamientos urbanos, ocupan precariamente las áreas marginales, carentes de infraestructuras,
servicios sociales y básicamente puestos de trabajo estables. Su dimensión numérica hace que en
algunas ciudades de Asia, África o América Latina, la economía informal resulta más dinámica y
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significativa que la economía formal. Continúa diciendo ―las ciudades "globales", según Félix
Guattari y Saskia Sassen son los centros direccionales que dirigen los destinos de la Humanidad,
pero al mismo tiempo llevan en su seno las profundas contradicciones del capitalismo avanzado o
neoliberalismo.
Una de las más preocupantes no es sólo la antítesis entre pobres y ricos, sino entre ocupados y
desocupados, Agrega: No cabe duda que la complejidad actual de las funciones urbanas hace
imposible su integración dentro de un plano unitario, tal como ocurrió hasta la ciudad industrial. El
zoning, defendido por la Carta de Atenas, identificado con la separación de las funciones y la
organización de estructuras productivas fijas, fue superado por los nuevos condicionantes del
capital en la era posindustrial. Las organizaciones móviles y flexibles, tanto a nivel nacional como
internacional; la primacía de los flujos de comunicación y de transporte, la dispersión de la vida
productiva y social hacia los bordes, las estructuras diluidas, el predominio de los núcleos
puntuales sobre la dilatación del hábitat y la coexistencia de actividades disímiles en espacios
reducidos, generaron nuevos modelos diferentes a la ciudad clásica. i
Y continúa:
El orden, tan buscado por la teoría urbana de la academia; la disciplinada fluidez de la vida
social admirada en Paris por Baudelaire y Hegel; desapareció en la confusión cotidiana de las
calles de Manila o Hong Kong. En ellas casas de cartón subsisten adosadas a rascacielos de acero
y cristal; vendedores ambulantes aparecen frente a las lujosas boutiques; poderosos y brillantes
Mercedes Benz son flanqueados por improvisados carruajes y bicicletas. El brillo de la alta cultura
es opacado por las manifestaciones populares kitsch dominantes en el espacio urbano. (Segre,
1998).
La avalancha migratoria del campo a la ciudad, produce la proliferación de las villas miseria,
callampas, fávelas, poblaciones, pueblos nuevos, en la mayoría de las capitales del continente y del
Caribe. El Estado "benefactor" carece de recursos para afrontar el desmedido crecimiento de la
población pobre urbana, así como la creciente expansión horizontal de los nuevos asentamientos.
La presión especulativa, el peso de las actividades comerciales y el proceso de industrialización
crean los grises suburbios (la ciudad sin "cualidad"), la acumulación de edificios, talleres,
comercios, viviendas, servicios, con escaso control por parte de las reglamentaciones urbanísticas
vigentes.
Desaparecido el diseño o proyecto urbano, tampoco perdura la necesidad del arquitecto. La
ciudad no es construida por talentosos profesionales, sino por anónimos constructores, ingenieros
o empresarios, cuyos intereses económicos se imponen sobre los valores culturales del entorno.
Resulta dramático constatar como el tema de la arquitectura no integra el universo cultural de la
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población media. Sólo quedaron resabios de formas y estilos del pasado o clichés estereotipados de
modelos de viviendas que cubrieron el paisaje de las periferias, ricas y pobres, en las ciudades
latinoamericanas. A su vez, las tradiciones populares y el folclore existentes en la ciudad colonial,
desaparecen en la precariedad del hábitat de la subsistencia. (Segre, 1998).
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Significa la posibilidad de hablar de la conquista de la naturaleza, mediante el uso de la técnica, y
la consideración del medio ambiente y territorio como fuente inagotable de recursos al servicio del ser
humano. Así mismo, dentro de esta concepción se reconoce la igualdad de todos los individuos ante el
género, en cuanto libertad individual y orden racional con intereses individuales y colectivos.
Presupone un mundo de lo humano y un mundo de lo natural sometido a sus intereses.
b. El valor de la razón
La Modernidad es por definición un proyecto propuesto como válido para todos los lugares y
sociedades y en todos los tiempos. Esto crea el mito de países modernizados y en vías de
modernización:
Paradójicamente, mientras las sociedades avanzadas identifican el progreso con una noción de
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futuro ilimitado e infinito‖ no todo es posible para las sociedades en desarrollo, el futuro se cierra
en el presente, no es una opción ―abierta‖ e impredecible sino tiene un contenido definido, una
meta por lograr. (Hissong, 1994).ii
d. El valor de la homogeneidad
Dentro de este contexto, todos somos trabajadores ―libres‖, ciudadanos y consumidores. La tierra
es privada, todo tiene valor de intercambio. El mercado es la regla. El tiempo se mide, el espacio es
universal, las prácticas son uniformes, la educación es la misma, la incertidumbre es reducida al
máximo.
Del proyecto inicial de progreso como transformación del ser humano y en términos calvinistas de
crear el cielo en la tierra (Modernidad, igual a igualdad, libertad, fraternidad), poco a poco se pasa a la
pura transformación del entorno material (modernización). El progreso entonces se caracteriza por la
novedad permanente en cuanto adición - eliminación constante de ―cosas’’ y ―procesos’’ que
adquieren valor propio. Implica los conceptos de crecimiento y futuro, equivalente a ―más es mejor‖,
con una direccionalidad por lo tanto lineal; el proceso en teoría puede ser ad – infinitum.
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práctica.
Disciplina en el puesto, ejercicio de funciones continuadas y uniformes.
Despersonalización de la actitud del funcionario en cuanto actitudes iguales a ciudadanos
iguales.
Adquisición de una ―superioridad técnica‖ especifica que garantice precisión, dominio, control,
rapidez, continuidad, bajo costo.
A modo de consideración final para esta sección, la noción de proyectum moderno debe mirarse a
partir de la modernidad como proyecto cultural que involucra los valores e instituciones expuestos. Al
centro de la noción de ―proyecto‖ se encuentra el método científico como tal y que en su forma
genérica busca diagnosticar, pronosticar y controlar el mundo dentro de la noción cultural
prevaleciente de realidad y búsqueda de orden frente a la incertidumbre. La pretensión de la
modernidad de convertir lo local, en términos modernos a su posibilidad global y de universalismo,
significa el logro de disminuir la incertidumbre, perceptible en lo económico, particularmente. En su
cara oculta genera las otras incertidumbres a veces imperceptibles, que como ejemplo en su forma
más actual algunos autores llaman ―choque de civilizaciones‖ en lo cultural, o ―crisis ecológicas‖ en
lo ambiental. Por tanto, la noción de proyecto prevaleciente no es sólo un problema técnico, sino que
mirado no solamente desde sus metodologías sino desde los supuestos filosóficos, merecen una
revisión de las intencionalidades implícitasiii, el cual, es el surgimiento de la modernización como
concepto que cosifica el mundo en contraposición a modernidad, y el reduccionismo de la realidad
social a una objetividad enajenante y antropocéntrica.
Este desarrollo de la idea de proyecto conlleva en forma paralela en el campo del urbanismo de
temáticas referidas a la identificación de problemáticas emergentes a lo largo del siglo XX y XXI de
las cuales citamos a nuestro parecer las más influyentes históricamente y no se pretende desarrollar el
tema en esta tesis:
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Racionalismo Alemán.
Experiencia Inglesa: Town Planning y Town Design.
Planteamientos Modernos del urbanismo y su relación con la arquitectura
Crisis urbana en cuanto a la probabilidad de vida y muerte de las grandes ciudades.
g. Valor de la educación.
Se aceptó el proceso de desarrollo como una meta necesaria y posible para todas las sociedades.
Países Desarrollados Vs ―no desarrollados‖.
El Proyecto de la Modernidad.
Se inicia en el siglo XVI. La modernización no siempre coincide con los valores de la modernidad.
Implica el Método científico en cuanto Diagnostico-pronostico-control
Método universal que crea hasta cierto punto la ―ilusión‖ de una universalidad que en su visión
más extrema, desconoce o pone en peligro de extinción la existencia de otras lógicas y racionalidades.
La emancipación humana planteada por la modernidad se transforma en exclusivamente
acumulación (crecimiento), en valoración del capital a expensas de esa misma emancipación. Es la
victoria de la razón ―instrumental‖.
El progreso como adición constante de ―cosas‖ se ensancha como valor propio. Implica los
conceptos de crecimiento y futuro, equivale progreso a más es mejor, con una direccionalidad
unilineal.
Todo el proceso se constituye sobre las Instituciones de la modernidad. A saber:
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Estado moderno y Empresa capitalista
El modelo educativo asegura estas premisas, por lo tanto, es casi su copia y es generalizada al
mundo en general.
Este modelo educativo se mueve dentro de teorías o modelos de desarrollo, de la dualidad
desarrollo y subdesarrollo; que implicó vías de desarrollo dependientes o de capitalismo periférico
que ha significado conceptos como: Justicia distributiva o la cuestión de la pobreza y finalmente, el
desarrollo como la transformación socioeconómica.
Presentemos, así, un breve recorrido por las TEORIAS DEL DESARROLLO como referente de
procesos que constituyen la triada acción-territorio-desarrollo.:
Lógica Positivista. Referente empírico que se asocia a W.W Rostov, Marx y List, como procesos
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lineales así:
3. CRECIMIENTO POLARIZADO
4. EL PARADIGMA CENTRO-PERIFERIA.
7. EL PENSAMIENTO NEOLIBERAL.
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efímera del desarrollo.
Eliminar barreras espaciales al capital. Globalizar el mercado, con efectos culturales y sociales.
Estado y Mercado: El desarrollo seria una doble integración ya que ni el mercado ni el Estado
logran por si solos compatibilizar las exigencias del desarrollo. Lo público y lo privado, lo estatal y lo
no estatal. Noción de cuasi Estado y cuasi Empresa, micro y macro escalas, lo individual y lo
colectivo, no es una escogencia binaria entre mercado o Estado. No es privatizar o estatizar sobre
pruritos ideológicos, es el conocer para actuar, sea una, otra o ambas la alternativas, es un tanto mas
de sentido pragmático que ideológico.
Un proyecto economico
Un Proyecto educativo.
Un Proyecto comunicativo.
Un Proyecto social.
Un Proyecto cultural: ámbitos de reflexión y autoeducación.
El desarrollo, se considera integral, es una armonía, una sincronización de sistemas y procesos, una
sinergia creadora o destructora.
Estas perspectivas nos conduce a sugerir las posibles incompletitudes que los contenidos del
―campo de posibles‖ cultural de lo ―obvio‖ o sentidos comunes, se transforma en la medida de la
existencia de ámbitos que propician didácticas distintas a los de las que refuerzan la lógica de lo
existente. Es decir, la educación como interlocución, como reflexión y autoreflexión, intercambio de
experiencias, es y será una acción reflexión de una posible configuración local-global, distinta y
critica.
Por lo tanto, estos ámbitos autoeducativos, se construirían a modo de hipótesis de redes de escalas
razonables que a modo de la ―paideia‖ griega permitan reconfigurar en lo cotidiano un sentido
humano de la vida y la trascendencia, tanto individual como colectiva.
Surge pues la pregunta de cómo aportar a la sociedad en general desde distintos individuos, centros
y entidades, los procesos de reflexión y las perspectivas teóricas para propiciar unas concepciones que
redefinan lo ético de tal manera que el valor de la vida abarque lo humano y lo no humano y asumir,
más que lo adaptativo, lo inimaginado para la existencia la ciudad y lo humano.
Se afirma, por lo tanto, que el desarrollo es un proceso dinámico de realización de necesidades de
lo individual, como lo colectivo. Pretende cambiar la teoría del poseer por una teoría de mas-ser
donde pueda ser ―comprendida la utilización civilizada del poseer‖.
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2.2. Una perspectiva disciplinar.
Acción en el territorio: planes, programas y proyectos
ARQUITECTURA MODERNA
URBANISMO
PLANIFICACION URBANO
REGIONAL
ORDENAMIENTO URBANO
REGIONAL
HABITAT
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Actualmente se da posibilidades de subsunción en varias conformaciones según las decisiones
políticas de contexto que privilegian distintas configuraciones; a modo de ejemplo:
A.
ARQUITECTURA
URBANISMO Y
URBANIZACION
ORDENAMIENTO
TERRITORIAL
PLANIFICACION
URBANO
REGIONAL
HABITAT
Se mezclan escalas y sus particulares tiempos-espacios, muchas veces en conflicto o sin conciencia
de las interrelaciones entre sectorialidades y globalidades, es decir, se asumen pesos específicos, más
que por su realidad, por el interés político de definirlos en aras del interés de individuos, grupos o
instituciones.
B.
HABITAT
ORDENAMIENTO
TERRITORIAL
URBANIZACION
URBANISMO
ARQUITECTURA
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Subsumir dentro de la arquitectura el todo, como en el grafico 2, plantea choques y conflictos de
tiempos y espacios muy distintos a como se configura en el grafico 3 o 4, o como se consideren los
flujos y direcciones de relación indicados por las flechas, a manera de ejemplo.
C.
URBANIZACIÓN
URBANISMO
ORDENAMIENTO
TERRITORIAL
HABITAT
ARQUITECTURA
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individual y sectorial en la búsqueda del bienestar común. Boot (1996) lo explica sugiriendo en su
hipótesis de la convergencia que:
En la euforia general que siguió al colapso del comunismo, los artífices de las decisiones
políticas en Occidente trataron de dar sentido a los acontecimientos en Europa Central y Oriental,
y más tarde en la Comunidad de Estados Independientes, y utilizaron un modelo que dentro de la
evolución del ambiente económico mundial, había contribuido, en gran medida a organizar las
teorías políticas y económicas desde la segunda guerra mundial. Este modelo se ha denominado
hipótesis de convergencia. En resumen, dicha hipótesis sostiene que como países industrializados
que son, adquieren las mismas maneras de tratar los problemas que enfrentan, y por tanto ciertas
críticas respecto de las culturas de cada nación serían más parecidas con el paso del tiempo. La
convergencia podría hallarse en los hábitos de los consumidores, la tecnología o las prácticas
institucionales. (Boot.1996.p. 41)
25
términos de lo urbano se traduce en un crecimiento a ciegas en el cual la máxima ―más es mejor‖,
define el desarrollo territorial y urbano.
Damos por hecho que se podrá proseguir por el mismo camino hasta el infinito sobre los mismos
criterios homogenizadores y universales.
La creación de nuevos órdenes más sostenibles y de cualificación urbana, imperativo de la
urbanización actual, se instalaría en la autonomización de la imaginación, en el rompimiento con la
funcionalidad existente, en la determinación de re-ligar en la búsqueda y reconfiguración de sentidos;
de la ética o valores relacionales, de la estética como acción refleja de la ética, ciencia y tecnología
como acción sobre lo material. La ciudad no podría ser un hecho tan solo material, de crecimiento
cuantitativo, implicaría una reflexión en torno a su cualificación como entorno de vida.
El conflicto surge en la existencia de momentos posteriores que no anulan o transforman
momentos anteriores. La reflexión sobre lo reflexionado, permite develar las lógicas de
significaciones e instituciones históricamente adquiridas, preguntarse sobre las recurrencias y superar
la repetición muchas veces inútil frente a lo emergente o desconocido.
El problema radica en que muchas de estas políticas adaptadas en occidente por economistas
orientadores de mercado y con poder de decisión en las sociedades posteriores al socialismo, están
fundamentadas en el punto de vista del capitalismo, que fomenta la creencia de que por ubicar las
grandes empresas del Estado en un ambiente de mercado (por ejemplo, privatizarlas) de algún
modo estarían eximidas de la amenaza de destrucción creativa al aumentar la turbulencia (Boot
1996. p. 54),
La competencia que fue vital en América para el pequeño grupo de los primeros colonizadores
y exploradores, método autosuficiente para los negocios, es parte del legado del individualismo
atomizado de John Locke, pero que ahora es insano, incapaz de tratar con la intrincada red de las
relaciones ecológicas y sociales propias de las economías industriales maduras. Todavía
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predomina la creencia de que, en el gobierno y los negocios, los bienes comunes se maximizarían
si todos los individuos, los grupos y las instituciones maximizan sus riquezas materiales – lo que
es bueno para la General Motors es bueno para los Estados Unidos. El todo se identifica con la
suma de sus partes y el hecho de que puede ser más o menos que esta suma depende de si se ignora
la interferencia recíproca entre las partes.
Las consecuencias de esta falacia reduccionista ahora se hacen dolorosamente visibles, a
medida que las fuerzas económicas chocan entre si cada vez más, rompen la estructura social y
arruinan el ambiente natural. (Capra. 1982)
La crisis urbana, ambiental y social indica que la idea de desarrollo, motor conceptual y criterio de
acción para la materialización de lo urbano, está en crisis. Sólo el esfuerzo (voluntad) por romper la
clausura, sea de la historia personal (psique) o la institución, permite la emergencia del pensamiento
alternativo, frente a este estado de cosas.
Explorar los nuevos umbrales y fronteras que plantea el momento actual de proceso urbanizador,
sólo es factible en la medida que autónomamente se trazan éstos desde el contexto mismo y no desde
afuera, es decir, es endógeno como acto de libertad. Es también exógeno en cuanto relación con el
otro. La pesquisa sobre lo fundamental del proceso nos remite a la crisis contemporánea en torno a la
sostenibilidad de la vida, tanto humana como no humana, y a que la ciudad ya no podría ser
independiente del territorio y de otras ciudades; sería este un sistema múltiple multiconexo.
Es también la discusión en torno al principio antrópico: ¿Fue hecho el mundo para el hombre? ¿Es
él, el centro del universo? ¿La ciudad como expresión de lo humano es por lo tanto un hecho
complejo o simplemente está en un territorio? Cada tiempo-espacio, cada aquí y ahora ha planteado
distintos retos a la humanidad, requiriendo de nuevos enfoques y conocimiento. Visto desde una
perspectiva temporal-espacial, significa colocar el pasado en presente, (¿Sirve lo mismo?) el presente
en presente (¿Cómo estamos?) y el futuro en presente (¿Cómo queremos ser?). Así existen varios
tiempos-espacios en lo ambiental, público, territorial, económico, cultural, cósmico.
No siendo el tiempo uno y lineal, la concepción clásica de éste no da cuenta de los múltiples
procesos que constituyen el territorio y lo urbano. No son necesariamente en tiempo–espacio todos
perceptibles por nuestros sentidos. Así, un proyecto no sólo debe ser reflexionado en lo
inmediatamente cambiante (procesos finitos), sino también en lo trascendente como la vida (procesos
finitos, infinitos y absónitos). Existen procesos por lo tanto transgeneracionales que implican mirar el
tiempo-espacio de una manera distinta. Se requiere creatividad en la construcción de alternatividad.
Lo permanente en lo humano, posiblemente ontológico es la sociedad; su capacidad de socialización,
lo cambiante es la auto-institución, o la capacidad de contextualizar en forma autónoma las propuestas
de institución y sentido. Así, la clausura de la posibilidad de resignificación es la clausura de
alternativas.
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La dimensión de lo temporal-espacial (local-global-tiempos y estructura)
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humano ya sabe, pero insuficiente frente a nuevas realidades. ¿Entonces esto a qué nos enfrenta? A
una diversidad de procesos por ser descifrados en que la construcción de lo urbano no es automática
ni misteriosa, pero sugerimos éstos como interconectados e implica actores, lógicas, intereses que
resignifican en forma inusitada procesos aparentemente conocidos y ya ―descifrados‖. Este
conocimiento no surge de la mente puramente sino desde la temporo-espacialidad implicada, es
relacional en cuanto contextual e intercontextual.
Si empezamos a ver ciudad y territorio desde su complejidad, es decir, como campo de relaciones,
el tema de ciudad y territorio adquiere unas connotaciones distintas: primera y central, lo social
cambia.
No somos los ―dueños‖ de toda esa creación. Pero al relativizar el principio antrópico como el eje
de todo lo que hacemos en la vida se empezarán a dar cuenta que no todo está hecho para el desarrollo
del hombre, es decir, combina condiciones de estar en el mundo como humano sin pretender su
dominio y control total.
Lo que aquí aparece es una serie de discusiones que no han sido resueltas. Los elementos de esta
crisis paradigmática, ya están aquí. Un primer paradigma gira en torno de lo económico. Es el
paradigma de desarrollo que se ha manejado por mucho tiempo. La racionalidad económica
particularmente en la modernidad, ha sido el eje del desarrollo del territorio. ¿Cómo se desarrollaba
un territorio? Como un gran ―lote‖, gigantesco, donde se le implantaban, o industrias o puentes o
ciudades, con la esperanza de que esto forje un desarrollo económico tal que generará la construcción
económica del territorio y las condiciones de supervivencia de sus habitantes. Eso es lo que
llamaríamos una visión objetiva enajenante. El territorio es para intervenirse, la empresa para el
desarrollo de la economía y el mercado. El territorio se interviene desde instituciones como la
empresa y estado. Es enajenante en cuanto el proceso ―separa‖ al hombre, de sí mismo y de la
naturaleza.
Ha funcionado en una dinámica en la cual lo político y lo social van en gran medida supeditadas a
la objetualidad o la mercancía. Paradigma en el que, ―El territorio es el objeto‖ como paradigma que
sigue existiendo en gran medida. En esta primera versión ―más es mejor‖ y desarrollarse es ―crecer y
crecer‖.
Un segundo paradigma y toda una crítica que viene de los sesenta, empieza a ver lo urbano-
territorial como construcción de los sujetos. Por eso, aparece también el tema de descentralización, el
tema de participación ciudadana, de la participación comunitaria. Es decir, aparece una serie de
elementos para hablarnos de un territorio que se construye socialmente. En esta versión implica que la
gente participe, implica una sociedad civil. Lo político es teóricamente ordenador, lo económico sigue
siendo importante y lo ambiental sigue ocupando un espacio estrecho. Pretende solucionar el
29
problema entre los humanos, y después se pensaría el problema ambiental.
Sin embargo, lo urbano territorial concebido como una red, donde las cosas están relacionadas,
plantea una realidad cambiante y de incertidumbre como campo de relaciones donde en algún
momento algo ordena y después ese algo es ordenado por otra cosa. Ordenar el territorio desde una
perspectiva como lo ambiental no es lo mismo que ordenarlo desde lo Político-Humano, y no es lo
mismo que ordenarlo estrictamente desde una perspectiva de lo económico.
Hablar de lo local y la globalidad conduce a enfoques complejos que nos transmutaría la idea del
territorio y la ciudad. Quiere decir que la ciudad es una expresión más de territorio y no un ente
separado de él y quiere decir que, la ciudad es tan natural como lo natural, pero solo si entendido en
su carácter antropológico, más no antropocéntrico. Normalmente se divide entre espacio natural y
espacio construido. Pero al borrar la línea divisoria del principio antrópico se aceptaría que generemos
una visión también no antropocéntrica del mismo, como paradigma emergente que permita una nueva
unidad del entorno y el hombre. Sugiere en lo cultural una nueva unidad entre ciencia, filosofía y
religión.
La necesidad de la ciudad y su sustentabilidad implica un paradigma emergente que resuelva la
aparente contradicción de la pertenencia humana como especie a los procesos vivos y culturalmente a
los procesos cognitivos que la separa ―aparentemente‖ de los procesos vivos.
Por otras rutas, y en los próximos 50 años vamos a ver fenómenos de globalidad muy intensos y no
tan sólo procesos económicos de globalización. Varios autores sugieren que el medio ambiente
plantea nuevos fenómenos como el problema de la capa de ozono, calentamiento global, elevación del
nivel del mar, etc. Paradójicamente la localidad se vuelve muy importante en este escenario, por una
sencilla razón, porque si se empieza a actuar desde lo local la complejidad nos dice que el mundo son
fractalidades conexas, quiere decir, que en alguna forma la suma de individuos y organizaciones y
localidades hace la totalidad. Por eso, el axioma de pensar globalmente y actuar localmente, pensar
localmente, actuar globalmente es punto de reflexión. Se comienzan a dar una serie de fenómenos que
desbordan las fronteras del conocimiento clásicas, y de la empresa y El Estado Nación como
institucionalidades dominantes.
Si el desarrollo se mira como un proceso cognitivo, la anterior situación descrita sugiere empezar a
construir desde lo relacional otras formas de conexión con la vida, para lo cual posiblemente no hay
textos o referentes anteriores. La solución a una localidad podría no ser de otra localidad. El territorio
como campo de relaciones es un entretejido de condiciones físicas, geológicas, ambientales,
climáticas, de recursos culturales y económicos, que empiezan a hacer de cada solución algo
30
novedoso en su momento, en su tiempo y en su espacio.
En el problema de lo humano y su cultura, es esa separación entre ciencias naturales y ciencias
humanas, que aparece como una escisión lo que debe ser revisado. Esta revisión pasa por cómo
preservar lo mejor de la historia humana y cómo construir lo nuevo desde una perspectiva de
reconexión con la vida en su expresión local-global.
Se desea plantear esta problemática. Lejos está de resolverse y produce polémicas agudas. Cuando
estamos hablando de lo continental, de lo global, de lo local, en todas sus escalas incluye, lo
transnacional, los bloques económicos, o el planeta en la coyuntura actual. Estamos hablando de algo
que emerge y que plantea nuevas fronteras y dimensiones a lo urbano-territorial y hace que lo que
usted hace a nivel local, como lo que piensa, lo hace a nivel global y constituye también la globalidad.
La Planificación, Desarrollo y Ordenamiento Territorial ha pasado de ser una actividad de corte
estatal a una acción social y colectiva sobre el sentido del Desarrollo. Con las tendencias mundiales de
globalización, apertura, modernización del Estado y redefinición de áreas y bloques económicos, hoy
más que nunca, el territorio se constituye en eje de reflexión.
Ello ha de conducir el cuestionamiento académico respecto al significado y a la búsqueda del
sentido del desarrollo en la preparación para el cambio institucional mediante la revisión de la
teleología de la gestión pública y su actualización permanentemente en tanto instrumento
contextualizado.
Ello implicará propender por nuevos valores que permitan reconocer que ―todo vale, pero no lo
mismo‖, en cada contexto y que por tanto la lógica cambiante de las instituciones académicas
dependerá de su habilidad para identificar y socializar el potencial de alternatividad existente en su
contexto de influencia.
Se propone asumir como referente la necesidad de la ruptura de la falsa dualidad entre el local y lo
global mediante el reconocimiento de la simultaneidad y el entrecruzamiento entre los distintos
niveles jurisdiccionales de la gestión y la planificación que operan en el marco de la dinámica de la
administración de lo público.
Tal marco refiere a niveles jurisdiccionales tanto de las órdenes internacionales, fronterizos,
binacionales y nacionales como orden subnacional, ya sea este supradepartamental, departamental,
y/o municipal, entre los principales, pero particularmente en este último.
En este sentido, se asume que el territorio es la categoría de análisis de los procesos de desarrollo,
definidos en función de la tiempo-espacialidad, la territorialidad, la jurisdiccionalidad y de la
funcionalidad de los conflictos de poder entre individuos vinculados a distintos contingentes de los
movimientos sociales adscritos a los diferentes referentes políticos.
Se sugiere una entrada omnijetiva o compleja, que tenga presente la diversidad de problemas y
potencialidades de orden ambiental, material, económico y político-ideológico a los que responde las
políticas y estrategias de la Planificación del Desarrollo y Ordenamiento Territorial orientadas hacia:
31
a). El manejo de los recursos naturales y el uso de nuestra riqueza y biodiversidad con criterios de
autonomía relativa en relación a los distintos patrones de identidad cultural del país.
b). El manejo de los niveles de inversión pública y privada que permita la sostenibilidad
económica y una mejor distribución del ingreso.
c). La modernización y democratización de la Gestión Pública y el desarrollo institucional que
permitan la generación de proyectos Territoriales y Políticos (local, regional y subregional, etc.)
alternativos.
d). Se propone en otras palabras, propender por la Planificación, Desarrollo y Ordenamiento
Territorial teniendo en cuenta fundamentalmente la complejidad inherente a la sustentabilidad de los
procesos de desarrollo y de vida en contextos cada vez más interdependientes y eslabonados entre
niveles locales y globales.
Esto implica que deben ser caracterizados a profundidad cada uno de los problemas y el que en
cada contexto se presentan. Esto también implica el reconocimiento de que la Planificación y el
Ordenamiento Territorial se refiere a procesos en los que se tienen en cuenta las imagenes pasadas,
actuales y futuras, en función de los distintos tipos de relación que se presentan entre los seres
humanos, consigo mismo, con sus congéneres y con las demás expresiones del ser de los que sea
consciente.
Lo anterior conlleva a pensar los territorios como sujetos de su propio proceso de desarrollo e
implica romper los esquemas analíticos que entienden la región y la localidad como objeto de
aplicación de políticas sectoriales decidida desde contextos ajenos en los que predominan
básicamente disciplinas.
SIGLOS
XVI XVII XVIII XIX XX XXI
ARQUITECTURA
ARQUITECTURA MODERNA
URBANISMO
PLANIFICACION URBANO
REGIONAL
ORDENAMIENTO URBANO
REGIONAL
HABITAT
En síntesis, el Cuadro 2 que discrimina seis disciplinas, en cuanto discursos técnicos del
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desarrollo, muy contemporáneas, pretende recoger la complejidad de la cotidianidad que se presenta
contextualmente en los distintos procesos de construcción social y exige en consecuencia que ellos no
puedan llevarse a cabo sobre criterios exclusivos de una sola disciplina, sino que reconoce que dicha
construcción pasa por el manejo interdisciplinario y metodológico aplicado a cada una de las
problemáticas y propuestas concretas contextuales; esto implica que el enfoque centre su discusión en
el carácter interdisciplinario y transdisciplinar del problema propuesto, en la probabilidad de
interconexiones entre los discursos disciplinares.
Se enfatiza el proceso de construcción social del territorio, desde adentro y como sujeto desde tres
ejes de reflexión.
- Desarrollo.
- Acción.
- Territorio.
Esta triada, por lo tanto, incluye las categorías centrales citadas desde donde se va construyendo el
mapa conceptual de referencia y el soporte discursivo de la categoría proyecto.
Esta triada busca el articulador que permite la reflexión en torno a las lógicas del Desarrollo como
referente para la Acción en el Territorio. Se plantean entonces 4 paradigmas de análisis:
33
- La confianza en las virtudes de la planificación centralizada y la acción estatal y la desconfianza
en la participación y la descentralización.
- La concentración de población es per-se igual a bienestar.
- La necesidad del plan y su rol en el ordenamiento urbano y territorial.
- La ausencia de ocupación física humana significativa sobre determinadas porciones del territorio
no constituye un problema en sí mismo.
- No es posible hablar genéricamente de colonialismo interior, es más, el dinamizador de muchas
economías del continente ha estado ligado a una renta captada en los mercados externos.
- No es cierto o al menos sería relativo que todas las capitales configuren casos de ―macrocefalia
urbana’’, pero esto tampoco es un problema en sí mismo.
- Sería un error asimilar la marginalidad ―ecológica’’ presente en todas nuestras ciudades con
marginalidad social o económica. Incluso, los índices de desempleo más bajos en cada país
corresponden precisamente a las ciudades mayores, que generan un porcentaje decisivo del PIB
nacional, pero tiene el mayor volumen de ―marginales’’.
- Particularmente en un contexto dominado por la globalización y la nueva industrialización y
economía del conocimiento, parece evidente que no puede haber desarrollo en ausencia de grandes
aglomeraciones urbanas.
34
acción estatal.
De estas dos proposiciones, que representan mucho de la pendularidad entre Estado y empresa, se
podrían construir otras posibilidades.
1. Que el desarrollo se refiere tanto al territorio como a quienes lo habitan, es decir, no es la simple
acumulación de cosas y sistemas sino un complejo que presenta procesos interactuantes e
intersubjetivos.
2. Que el territorio también lo constituyen poblaciones no humanas que amplían la noción de lo ―a
desarrollar‖ en su frontera ecológica y ambiental, nos encuadra en la supradimensión de lo social. El
territorio no es sólo ―objeto‖ sino también ―sujeto‖ en cuanto es prolongación de la biología humana
en sus procesos vitales cognitivos. Es una visión no antropocéntrica pero si antropológica, como
intención cognitiva humana.
Entonces, mi tesis general, que ahora voy a tratar de analizar en concreto, es que las ciudades
son claves tanto como productoras de los procesos de generación de riqueza en el nuevo tipo de
economía como de la capacidad social de corregir los efectos desintegradores y destructores de
una economía de redes sin ninguna referencia a valores sociales más amplios, mas colectivos o no
medibles en el mercado, como por ejemplo, la conservación de la naturaleza o la identidad cultural
(Castells, p. 213)
Expresa el autor, que por un lado la ―nueva‖ economía está ligada al conocimiento y éste a las
personas. Se ha desarrollado así el concepto de ciudad educativa, que no es solamente la escuela y la
universidad como elementos de la educación sino más bien un conjunto de lo local, que como red
interactiva genera relaciones al interior y con otras localidades, de tal manera que lo educativo y
cultural está inmerso en la red de relaciones y no tan solo en particulares instituciones. Aunque
existen sistemas y calidades de educación universitaria, desde una noción más compleja de territorio y
ciudad, el autor plantea que se irá imponiendo cada vez más ―la importancia de los campus urbanos
35
como elementos, a la vez, de dinamización y de absorción de ideas de un tejido social más amplio que
el de la propia universidad‖. La discusión así sobre la forma misma de campus universitarios versus
ciudades universitarias no sería lo prioritario, más bien la noción del tipo de sociedad que se quiere,
conocimiento y capacidad de reconstrucción y cualificación de lo urbano-territorial serían el punto de
partida en la consideración de los proyectos urbanos y la noción misma de proyecto.
A este respecto quizás el autor concede demasiados poderes curativos a las nuevas tecnologías que
aunque relevantes enfatizan lo que se ha criticado en apartes anteriores, particularmente, el énfasis
dado a la modernización a expensas de las posibilidades de libertad y emancipación humana y de los
impactos ambientales. Y, aunque manifiesta en últimas su preocupación por integrar la sociedad y la
cultura al proceso del desarrollo tecnológico, da casi por hecho, que las redes y relaciones se reducen
al Internet. Se sugiere con esto, que el autor no considera otras formas o entretejidos de lo vinculante
entre humanos y humanos y lo no humano. La solución a las patologías existentes de la marginalidad
o la crisis ambiental quedan subsumidas en los procesos técnicos, por tanto, económicos,
contemporáneos, por lo cual lo convencional y lo no convencional tan solo serían expresiones de más
de lo mismo del proyecto cultural prevaleciente. Basta solo considerar elementos que deberían
incorporarse a la discusión:
a) El manejo del tiempo y el espacio, es decir diferentes temporalidades y espacios que coexisten,
discusión que ampliamos en otro apartado de esta tesis.
36
b) Cómo avanzar de nociones de crecimiento y progreso a nociones de equidad y bienestar
colectivo (lo humano y no humano).
c) ¿Cómo dentro de los procesos de homogenización globales retomar la heterogeneidad?
d) ¿Cómo resignificar la razón y revalorizar los ―saberes‖ es decir el dialogo entre culturas y
civilizaciones?
e) ¿Cómo de un sistema culturalmente patriarcal desarrollar las perspectivas de género?
Lo cual nos conduce al siguiente apartado, por cuanto desmarginalizar el entorno ―invita a
construir otros entretejidos lo que supone contextos y complejidades‖v.
37
con lo investigado, esto supone simultaneidad de procesos, recursos e institucionalidades.
2. Contextualizar los procesos en las unidades de sentido (analítico-sintético), involucrar en
tiempo presente no sólo las racionalidades científicas (analítico), sino también los saberes de los
actores que construyen el territorio (sintético), lo cual permite conocer no sólo las cartografías
científicas sino también las cartografías sociales.
3. Contextualizar los procesos en tiempos transformativos, episódicos y estructurales (finito e
infinito) diferenciando aquellos procesos que tendrán carácter transgeneracional y de muy largo
plazo (primer orden) de aquellos que tienen un carácter de mediano y corto plazo, pero que deben
ser discernidos en su carácter transformativo, episódico y estructural.
4. Contextualizar los procesos en tiempo futuro, promover la discusión de nuevas
territorialidades, territorios posibles y proyectos de futuro, es decir, describir, analizar, interpretar
y proponer en aras de un conocimiento de carácter estratégico y no simplemente repetitivo.
5. Contextualizar los procesos en tiempo real, relacionar la investigación con las necesidades
sociales de tal manera que el conocimiento llegue en el momento oportuno y pueda cualificar la
participación, iluminando, alertando, decodificando y sugiriendo alternativas para las decisiones
sociales.
Un primer paso, es la determinación, para cada uno de los tipos de misión académica
(docencia, investigación y extensión), de las rutas por las cuales la comunidad universitaria podría
responder de manera efectiva y concreta a las demandas de su entorno, y ello no sería posible sin
un cruce entre las dinámicas sociales que descuellan en el panorama de la sociedad colombiana (la
cartografía de los problemas de la sociedad colombiana), por un lado, y las coordenadas
conceptuales que han sido propuestas para abordar el tema de espacio y Territorio. (Revista
Bitácora )vi
Así, para la investigación, el camino a seguir está en hacer seguimiento de las fluctuaciones de la
configuración territorial colombiana y del entorno colombiano, precisar las categorías de análisis que
den cuenta de las tendencias en la construcción y deconstrucción de tejidos sociales y ambientales,
sugerir soluciones a los problemas territoriales a partir del conocimiento de las prácticas de
apropiación del territorio a las cuales recurren los actores sociales, ayudar a la construcción de
paradigmas para hacer propuestas en materia de ordenamiento territorial, atender a los problemas
urbanos (como: la segregación social y económica en las grandes zonas periféricas y marginales o el
sobrepoblamiento), ofrecer luces sobre el desarrollo sostenible del medio ambiente.
Se sugiere que ésto respondería a la necesidad de entender el desarrollo territorial más como un
proceso cognitivo, que como simple copia de modelos imperantes, que permita por un lado, reducir el
déficit en materia de conocimiento fáctico de lo urbano-territorial, y por otro, disminuir el déficit de
propuestas creativas de proyectos territoriales y urbanos con amplia participación socialvii.
La noción de ciudad-región en cuanto proceso cognitivo social desde la conciencia de sus tiempos
y sus espacios, así como su caracterización compleja, es condición de una noción revisada de proyecto
social y se hace estratégica en cuanto al reto de cualificar lo urbano-territorial hacia el siglo XXI.
38
c. La noción de lo urbano-territorial en relación con los proyectos territoriales y políticos.
La sectorialidad de los proyectos no sólo se define institucionalmente, está dada también desde
donde se sitúa el sujeto que los formula, ya sea en lo económico, lo ambiental, o lo político, o lo
social o cualquier otro campo, así como también de procesos menos ―visibles‖ como su interés, visión
y voluntad. Este posicionamiento tiende a generar dualidades o paradojas que en la acción final,
tienden a producir disyuntivas de elección equilibradas muy a menudo en el corto plazo y
desequilibradoras en otras esferas, a mediano y largo plazo; no es integral, se elige entre dimensiones
como lo social o lo económico, lo público o lo privado, lo ambiental o lo social, derecho o
mercancías, personas o clientes, es decir, reduce en sus categorías de operación un mundo complejo.
Así, el proyecto que hoy soluciona aparentemente los ―problemas‖, abre nuevos interrogantes y
efectos inesperados en el futuro. De esta manera, el mundo se reduce a instituciones y personas que
operan dual y unidireccionalmente indirectamente, sean éstas del ámbito estatal, privado o mixto.
El conflicto surge en la existencia de momentos posteriores que no anulan o transforman
momentos anteriores.La acción contemporánea sobre el territorio, y desde los criterios de desarrollo
vigentes, se compone de infinidad de planes, programas y proyectos, que tocan una amplia gama de
posibilidades: lo local, la participación, la familia, el empleo, la economía, la asistencia, el ambiente,
la paz, las ciencias, lo internacional, lo regional, lo cultural, lo social, la investigación, la
administración pública, etc., Sin embargo, el creciente deterioro de todos los niveles de la economía,
lo humano y la vida en general, hace preguntarnos sobre la repetición de más y más de lo mismo, sin
resultados tangibles de sustentabilidad.
Visto desde los procesos tiempo-espaciales citados, las preguntas sobre las recurrencias se vuelven
vitales. Los ejes de la sustentabilidad se moverían en torno a escalas de Tiempo-espacio. Encuentro al
menos para efectos de este ensayo algunos referentes que denotan recurrencias sobre las cuales
interrogarse, como eje de reflexión.
Un primer referente lo constituirá la insistencia en colocar al género humano como centro del
mundo, lo cual restringe la comprensión de la relación con otros géneros y en la práctica ha
significado la destrucción no sólo del tejido humano sino también del tejido ambiental. Así, la vida es
transgeneracional, trasciende los sujetos, pero el aquí y ahora es parte de su continuo temporo-
espacial, y que pone en tela de juicio el carácter unilineal del tiempo y el espacio en la lógica de
proyectación que niega una realidad polinivelada y polirítmica.
Un segundo referente lo constituye la debilidad del conocimiento existente para interpretar y
relacionar el sin número de alertas rojas (el aquí y ahora y sus contextos) que los procesos nos
evidencian como recurrencias negativas, al privilegiar la visión a enfoques en los cuales el territorio
se reduce a un objeto a ser intervenido, mas no a ver el territorio como sujeto a ser construido (actores
y autonomías relativas) y menos como omnijeto (la vida y sus procesos, poblaciones humanas y no
humanas) en un fluir y permanecer trascendente.
39
Un tercer referente lo constituye la idea del cambio reducido a un movimiento pendular (dual)
entre tendencia y contra tendencia: ¿estado o mercado, lo humano o lo no humano? ¿Esto o lo otro?
Pero que oculta la necesidad de interpretar la realidad como simultaneidades inmersas en redes donde
lo ―uno o lo otro‖ borran sus fronteras y requieren de patrones organizacionales novedosos que por el
momento no conocemos y que por algún tiempo se reducirán a estado y/o empresa. Carecemos de
niveles de unidad en donde se resuelvan las dualidades, y permitan la diversidad.
Un cuarto referente lo constituirá la posibilidad de que el tejido social se convierta en el proyecto
del proyecto, es decir, un Tiempo-espacio de unidad desde donde se posibilite la sustentabilidad de
tejidos humanos y ambientales en diferentes escalas territoriales. Este tipo de decisión más que
técnica es de carácter ético-filosófico. Nos plantea una nueva frontera desde la cual la diversidad de
acciones y sus proyectos adquieren una unidad trascendente en la vida misma, posibilidad de la
―presencia‖ de ese proyecto en todo proyecto. La sustentabilidad de la vida se constituiría en la
esencia misma de lo social. Así, en términos de procesos y escalas lo ambiental es el soporte de
territorios estables, éstos a su vez de organizaciones humanas que a su vez deben posibilitar
individualmente una existencia con significado.
Un quinto referente lo constituye entonces la revaloración de la relación sujeto-objeto. El
―desarrollo‖ no tendría referentes exclusivamente materiales. El nivel de la conciencia sería también
un ―indicador‖ de desarrollo al ampliar la clásica relación material del sujeto con el mundo, a
relaciones de tipo reflexivo y relativo (el género humano como un actor más) de religar de nuevo las
diferentes esferas de la existencia.
Finalmente, el aquí y ahora adquiere una multidimensionalidad necesaria, no se es sólo ciudadano
del mundo (conciencia planetaria) se es también ciudadano local, regional, nacional, ambiental,
también invoca un proyecto de vida individual. Así ya no es sólo el Estado nacional y la empresa el
―centro‖ de la vida, es la vida el ―centro‖ de la vida, de lo social.
40
Greenpeace y las implicaciones ambientales de la globalización) y que generan nuevas organizaciones
como ONGs y redes de carácter global.
Poco a poco se están construyendo otros referentes como la noción del manejo de la ―cosa pública‖
como un nivel de acción distinto del Estado y la empresa, pero que los incluye. Esta noción se mueve
más en el terreno de los medios globales y de la cultura. Medios que pueden banalizar y reducir la
construcción cultural a un fenómeno comercial o servir de intérprete de intereses colectivos y de
especie frente a los retos ambientales, sociales y económicos que lo urbano-territorial contemporáneo
enfrentan.
Como ponía yo en relieve en mi serie de clases de economía, si, a partir del diagrama de flujo y
la lista de materiales de cualquier producto que se elabore en la empresa A, retrocedemos para
definir los diagramas de flujo y las listas de materiales del conjunto de proveedores ubicados
colectivamente en el punto B y luego el C, etc., podemos caer en cuenta de que rastrear las fuentes
de una simple taza de café vendida y consumida en cierto restaurante pronto nos llevaría por buena
parte del mundo y nos enfrentaría a la imagen de una ―taza mundial de café‖, por así decirlo.
Este recorrido inverso del proceso debe tener en cuenta no sólo los costos directos que se
reflejan en cada caso los diagramas de flujo y las listas de materiales, sino también el requisito
indirecto de las mejoras del capital físico que se hayan ejecutado en cada punto de la red.
De manera que, cuando reflexionamos así en todos los costos directos y las mejoras necesarias
del capital que se expresan en la existencia de la taza mundial de café que tenemos frente a
nosotros, salta a la vista un concepto de buena parte de la totalidad del mundo, no solo del mundo
41
en el momento actual, sino de muchas generaciones pasadas y para la persona más reflexiva, del
futuro posible (Lyndon. pp. 33-35)
La noción más simple según la cual el Estado y la empresa definen su éxito y supervivencia como
entidades aisladas, ya no es posible en cuanto la construcción colectiva del entorno, de cómo lo local-
global potencia o anula los logros individuales, sectoriales, locales o nacionales. La aproximación a lo
urbano-territorial requiere más que nunca de otras aproximaciones, en cuanto representación-
modelación de la realidad y la importancia de quienes modelan y representan dicha realidad. Este
proceso está mediado por las condiciones y cualidades cognitivas de quienes conforman el conjunto
social, de modo que la educación y participación cualificada del público y de la sociedad en general,
es un componente necesario como la comida, el vestido, salud y vivienda. Efectivamente no sólo de
pan vive el hombre.
La economía, en últimas, tiene costos que no son económicos y que no se reconocen, de orden
cultural y ambiental. La salud de la economía no está en la economía, está en órdenes relacionales y
cognitivos que la hacen posible, ya que es así mismo un intercambio orgánico de energía entre lo
humano y lo no humano.
Hasta ahora lo global ha sido vía mercado mundial, las opciones no se presentan como múltiples.
El mercado se expresa funcionalmente sobre un territorio con las posibilidades del intercambio y del
consumo. Esta dinámica ha debilitado la idea de la nación y el Estado, pero frente a eso caben otras
posibilidades. Es en lo que lo cultural adquiere significado, en el reconocimiento de la simultaneidad
de ámbitos de existencia. Implica repensar la noción de lo político, ya no cabría en nuestros catálogos
lo que siempre hemos visto como la polis Griega Antigua, porque el mundo se entretejió de tal forma,
que ya no podemos pensar solamente en lo local. Se piensa-actúa globalmente, la acción local
cotidiana a través de una red con muchos otros, puede llegar a ser significativa y resignificante. Se
pueden movilizar vía nuevos medios tecnológicos otras posibilidades culturales y otras políticas o de
vida. Inclusive tocaría asumir metafóricamente un rol de ciudadano del mundo, pero también como
ciudadano local, pero ambos convocan una nueva unidad. El tiempo-espacio de la política se
redefiniría y ese es un ejercicio que no se ha hecho hasta ahora. No es un paradigma acabado, es
simplemente un estado de cosas, una crisis que está superando lo que generalmente nosotros
entendíamos como el tiempo y espacio ―normal‖, de la política, de la economía, de la sociedad, la
cultura, y de lo ambiental.
La cultura entendida como el campo o no intersubjetivo en que se reflexionan otras posibilidades
de sociedad, definen las posibilidades de la ciudad y el territorio como proceso interactivo educador.
42
Los grados de cooperación que implican las condiciones actuales de construcción de proyectos
territoriales-urbanos, plantea la necesidad del diálogo entre culturas y ámbitos, y más que nada el
rechazo de la idea hobbesiana del conflicto entre las personas y las naciones per-se. En la medida en
que la cultura expresa ―campos de posibles‖, ésta delimita el piso y el techo de la realidad en cuanto
límites relativos. Es decir, los procesos cognitivos suceden y se soportan en procesos vivos y estos a
su vez en procesos no vivos, pero los procesos cognitivos pueden modificar los otros dos. El hombre
como especie es la demostración de ello, la materialidad del hombre en cuanto su condición química y
biológica es innegable, pero dicha organización química y biológica asciende a la posibilidad de un
cerebro y mente capaces de producir nuevas posibilidades en su relación con los procesos vivos y no
vivos, de los cuales es partícipe. Digamos que el hombre como especie es vinculante desde una
posición intermedia, con escalas menores a él, en los reinos de lo vegetal, animal y mineral, y con
escalas superiores y globales a él en cuanto su dominio del planeta a escala global e incluso
extraplanetaria. El hombre en su accionar histórico ha conectado órdenes diversos, aun sin plena
conciencia de ello y su existencia, prueba de esto son los problemas ecológicos, ambientales y
culturales cada vez más acuciantes.
Así mismo, la problemática contemporánea no hace consciente dichas relaciones, por ejemplo, los
sistemas que hacen posible la cotidianidad; agua potable (¿de dónde viene?), aguas servidas (¿a dónde
van?), alimentos (¿son todos importados?), consumos de toda clase (qué pasa si se da un colapso
financiero ¿existe capacidad local para suplirlo?), trabajo (¿depende de relaciones globales?), (¿sabe
realmente para quién trabaja?) y así sucesivamente.
Referente 1: Programa GEPUR de la ESAP y CIDER, de la Universidad de los Andes, que plantea
la triada Desarrollo-Acción-Territorio.
Referente 2: Programa Campo de acción institucional Espacio y Territorio de la Universidad
Nacional de Colombia.
Referente 3: Programa interinstitucional de investigación de Alternatividad al Desarrollo y Teorías
de Complejidad.
Esta propuesta tiene como motivación de trasfondo la probabilidad de hacer emerger del
proceso investigativo algo que podríamos denominar desconocido. Dicha probabilidad surge de
aplicar al desarrollo investigativo un enfoque teórico-metodológico en virtud del cual la teoría y el
método conforman una unidad desde la que se abordan los fenómenos y procesos complejos para
viii
la alternatividad al desarrollo. (Izquierdo, 2007).
43
Dicho abordaje contrasta con la perspectiva convencional acerca de la idea de desarrollo referida a
diferentes énfasis, catalogados como alternativas de desarrollo (Izquierdo, 2007), en las cuales
predomina la diferencia y el tratamiento dicotómico entre teoría y método; siendo estas alternativas de
desarrollo no sólo lo conocido, sino además lo aceptado como aquello que debe hacerse para superar
los problemas de pobreza.
Por ello, la propuesta de investigación, al preguntarse por los fenómenos y procesos complejos
para la alternatividad al desarrollo, se posiciona centrándose respecto a la pregunta por la
alternatividad al desarrollo desde teorías de complejidad (Lewin 1995 & Morin, 1994) en procesos de
totalización (Jolif, 1969) inacabada, bajo el supuesto de que el fenómeno es a la parte lo que los
procesos son a la totalización inacabada.
Es decir, se propende por propuestas de cognitividad y metametodología (Lonergan, 1994) que
fundamenten nuevas comprensiones básicas de los fenómenos y procesos propios de la complejidad
creciente de un mundo en proceso de globalización (Krugman & Obstfeld, 2001).
Desde esta perspectiva, el problema de investigación está referido a la tensión entre visiones
simplificadoras provenientes de formas de conocimiento disciplinares, y un enfoque sobre fenómenos
y procesos para la alternatividad al desarrollo proveniente de formas de conocimiento de carácter
interdisciplinar, transdisciplinar (Vilar, 1997) paradisciplinar y metadisciplinar propias de las teorías
de complejidad.
En este orden de ideas, el marco teórico-metodológico de la propuesta se rige por el supuesto
según el cual la crisis del desarrollo en la fase de globalización contemporánea tiene implícita una
crisis de visión (Capra, 1998) derivada de la diferencia epistemológica tajante entre objeto y sujeto:
discriminación que está presente en dicotomías aún vigentes como la distinción entre ciencias
naturales y ciencias sociales (Dilthey, 1980) y la alianza entre teoría y práctica cuya superación
requiere una postura epistemológica de carácter omnijetivo (Talbot, 1986) trans-meta y para-
disciplinario no antropocéntrico pero sí antropológico.
Dicha postura está en la base de un enfoque regional (Izquierdo, 1996) para la alternatividad al
desarrollo que re-ligue teoría y práctica en un meta-método que trascienda los métodos disciplinares.
Este planteamiento responde a la pregunta base sobre ¿qué hacemos cuando conocemos? y relega a
un segundo plano la formulación epistemológica objetiva y subjetiva de la pregunta convencional
sobre ¿qué es lo que conocemos?
Por tanto, el objetivo central que motiva esta propuesta es aportar a los servicios del conocimiento
mediante la producción de un enfoque regional y de un meta-método para el estudio de fenómenos y
procesos complejos que respondan a las incertidumbres de lo desconocido y superen las restricciones
de la connotación heurística de las alternativas del desarrollo moderno, por medio de un enfoque que
tiene el carácter heurístico crítico (Ulrich, 1983) y antiparadigmático propio de la alternatividad al
desarrollo.
Este objetivo conducirá a la obtención de los siguientes resultados: (i) un enfoque regional para la
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alternatividad al desarrollo, vinculado con el componente de cognitividad; (ii) un meta-método de
naturaleza omnijetiva, trans, meta y para-disciplinar no antropocéntrico; (iii) elementos para el diseño
de estrategias pedagógicas acordes con los contenidos de las distintas líneas que conforman el
programa de la propuesta de investigación y (iv) criterios para desarrollar un material de software que
facilite su rápida apropiación en distintos contextos.
El perfil de esta propuesta tiene su origen en las inquietudes investigativas en torno a las
experiencias adquiridas en el ámbito profesional desde 1992 y en tertulias entre un grupo ix de
profesionales de distintas disciplinas en Bogotá Colombia alrededor de temas como: planificación del
desarrollo regional en contextos de alta vulnerabilidad étnico territorial; reflexiones sobre las
relaciones entre sujeto, proyecto político y poder y aproximaciones a la reconstrucción social de
territorialidades.
Es así como durante los diez y seis años transcurridos hasta ahora, dicho grupo ha creado nexos
con otros grupos articulados a diversos ámbitos académicos e institucionales interesados en la crisis
del desarrollo y en formas de superarla, fortaleciendo discursos y prácticas apoyadas en teorías de
complejidad.
Este proceso en los últimos 10 años dio lugar al establecimiento de una agenda con reuniones
pactadas semanalmente desde el comienzo del período anual que ha servido para avanzar en el
programa de investigación sobre cognitividad y meta-metodología en la pedagogía para la
alternatividad al desarrollo.
Hoy en día, luego del primer afinamiento del instrumento de la convocatoria de Colciencias sobre
grupos de investigación en el país y con el propósito de reflejar actualizadamente su proceso, se
acordó proponer la conformación de una ―Red de Estudios sobre Fenómenos y Procesos Complejos
para la Alternatividad al Desarrollo― como consecuencia de su dinámica interna y del papel ordenador
que han tenido, tanto su indagación descriptiva, analítica e interpretativa sobre las tendencias y las
contratendencias predominantes en los procesos de desarrollo, como su postura crítica y propositiva
orientada hacia la construcción de visiones de alternatividad al desarrollo desde teorías de
complejidad.
En este sentido la participación en proyectos diversos de asesoría y consultoría sobre temáticas en
torno a la marginalidad, el territorio y el compromiso con la alternatividad al desarrollo ha permitido
una constante revisión interna del proceso investigativo y de su marco teórico-metodológico mediante
el rigor por lo analítico e interpretativo y la apertura hacia conocimientos conducentes a la
construcción e implementación de nuevas corrientes teórico-metodológicas.
45
Problemática y potenciales de la Red de Estudios
De acuerdo con lo expuesto queda claro que se está trabajando en torno, tanto a una problemática y
no a un problema de investigación como a una red de preguntas y no a una pregunta de investigación.
Esto es así en la medida que la problemática planteada está referida a la crisis del paradigma
vigente sobre el desarrollo centrado en una mirada disciplinar, que impide abordar la complejidad de
los fenómenos y procesos del desarrollo en la fase actual de globalización, en los países en desarrollo.
Dicha crisis de visión implica igualmente una crisis en las decisiones y acciones adoptadas que se
reflejan en una diversidad de teorías, metodologías e indicadores para enfrentar los problemas del
desarrollo con resultados casi siempre frustrantes, sobre todo en el mediano y largo plazo.
En virtud de esta problemática, el programa de investigación asume una posición crítica y
propositiva frente al desarrollo, en tanto pauta homogénea y universal del patrón cultural
predominante de la modernidad, con sus múltiples relaciones entre las categorías ―desarrollo‖,
―acción‖ y ―territorio", categorías manejadas desde el paradigma dominante, en el que la ―acción con
procesos de acumulación en el territorio asumido como espacio físico se entiende como desarrollo.
En este último sentido, una de las características de la alternatividad al desarrollo es descubrir en
cada problema, debidamente contextualizado, un potencial. Por ello, el énfasis en la pedagogía para la
alternatividad al desarrollo facilitará la identificación y el establecimiento de potenciales que están
dentro de las problemáticas bajo la lógica paraconsistente (Haak, 1983) de probabilidades emergentes
(Lonergan, 1999) mediante procesos de elevación de niveles de conciencia, respecto al sentido de las
relaciones entre humanos y no humanos de las que seamos conscientes.
OBJETIVOS
General
Proponer e identificar elementos teórico-metodológicos en la pedagogía para la alternatividad al
desarrollo.
Específicos
Consolidar la red categorial del programa de investigación desarrollado entre las
universidades Santo Tomás, Nacional, Andes y Salle sobre cognitividad y metametodología en la
pedagogía para la alternatividad al desarrollo.
Mejorar las líneas de investigación de dicho programa.
46
El planteamiento teórico-metodológico para la alternatividad al desarrollo tiene los siguientes
componentes centrales: primero, una perspectiva desde teorías de complejidad en ciencia, en método
y en cosmovisión y segundo, una epistemología de carácter omnijetivox, fractal (Mandelbrot, 1993) y
hologramático (Talbot, 1986) correspondiente a dicha perspectiva.
Desde este posicionamiento se plantea la intención de aproximarse también desde una perspectiva
heurístico crítica y propositiva al desarrollo desde teorías de complejidad, para lo cual recogemos la
discusión epistemológica (Oquist, 1978) sobre el tratamiento diferencial o simultáneo dado a la
relación entre teoría y práctica.
Las posiciones epistemológicas centradas en el tratamiento diferencial corresponden a
epistemologías objetuales y disciplinares, las centradas en la simultaneidad entre teoría y práctica,
pero de carácter antropocéntrico son epistemologías subjetivas e interdisciplinares y aquellas que
conciben la unidad entre teoría y práctica bajo una concepción no antropocéntrica pero sí
antropológica corresponden a epistemologías omnijetivas de complejidad que incorporan
connotaciones trans-meta y para-disciplinares.
Desde esta perspectiva vale anotar que el desarrollo como discurso y como práctica emergió a
finales de la segunda guerra mundial en un contexto en que la reconstrucción de los países devastados
por el conflicto era proclive a la consolidación y ampliación de una forma de producción que gestó
como imaginario del desarrollo, el progreso material (Chambers, 2005; CIDER, 2003) fundamentado
en la ciencia y la tecnología y apoyado claramente por las relaciones estado-mercado-urbanización,
bajo las cuales surgieron tanto contenidos como instrumentos y formas de institucionalización propias
de la modernidad y del desarrollo.
Las relaciones estado-mercado-urbanización, son consustanciales a la propuesta de desarrollo
como crecimiento económico (Rostow, 1963), perspectiva desde la cual la acumulación de capital y la
inversión del mismo en tecnología e industrialización son el fundamento para la producción de más
bienes y servicios, cuya distribución equitativa se da por descontada para el progreso material de una
sociedad.
Dicho enfoque fue interrogado a finales de los años sesenta, por las evidencias del deterioro
ambiental en los países occidentales, pero también en los países para aquel entonces de la llamada
cortina de hierro; deterioro que hizo sospechar sobre la pertinencia y posibilidad del crecimiento
económico ilimitado, abriéndose de esta forma la compuerta para la propuesta sobre el "desarrollo
sostenible" (Meadows, 1972; ONU, 1987) cuya premisa continúa afincada sobre conservar la "gallina
de los huevos de oro", para no dañar a futuro la continuidad de la producciónxi.
Este horizonte de sentido se institucionalizó con pretensión homogenizante en entidades de orden
mundial, nacional y local y posteriormente fue complementado con la propuesta de desarrollo a escala
humana (Max Neef-Elizalde & Hopenhayen, 1997) que fue asumida rápidamente por las instituciones
de estados nacionales en crisis fiscal y de legitimidad. La expresión más reciente de las alternativas de
desarrollo, se encuentra en las propuestas de desarrollo humano sustentable y en los Objetivos de
47
Desarrollo del Milenio - ODM, agenciados por el PNUD, Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo, (ONU, PNUD, 2000) cuyo eje conceptual gira en torno a las propuestas sobre el
desarrollo como desarrollo de las capacidades humanas (Sen, 2000).
Cada una de estas propuestas sobre el desarrollo ha corrido la frontera y ha mostrado nuevas
posibilidades del mismo paradigma de desarrollo centrado en el crecimiento económico y en la
dualidad epistemológica objeto-sujeto. Sin embargo, estas propuestas al conservar estas restricciones,
así como su énfasis antropocéntrico, no han podido superar las crecientes crisis ambiental, de pobreza,
de violencia y de distintos tipos de discriminación que pululan en el planeta Tierra y que también se
evidencian en nuestro país en las cifras de desplazadosxii, en el 57,5% (Núñez, J., 2006) de la
población en condiciones de pobreza y en el incremento acelerado del deterioro ambiental visto a
través de los múltiples fenómenos de inundaciones, deforestación e incremento de las zonas
marginales de las ciudades. La magnitud de dichas crisis demanda nuevas descripciones, análisis e
interpretaciones que den luz a nuevas posibilidades de pensamiento y por ende de decisiones y
acciones desconocidas.
En respuesta al panorama descrito antes, esta propuesta es de naturaleza meta-teórico-
metodológica, lo cual significa que deriva de manera simultánea de una teoría y una metodología que
operacionaliza la estructura del conocimiento (Lonergan, 1994) en sus especializaciones funcionales
sensitiva, imaginativa, conceptual, valorativa, decisional y activa. Lo significativo de esta
operacionalización es que responde a la pregunta por "conocer qué es lo que hago cuando conozco" y
no solamente a la pregunta sobre ―qué es lo que conozco‖.
La forma como se instrumentaliza esta aproximación meta-teórico-metodológica, es mediante los
siguientes criterios:
48
Temáticos y Operatorios
Criterio de Subsumción
Cocreación metafórica
Bucles recursivos
La propuesta de investigación
49
propuesta.
Cada uno de estos niveles está estructurado y ordenado a su interior por una red categorial de
preguntas, cuyas respuestas derivan hacia los productos de investigación enunciados en Resultados
esperados, descritos más adelante.
En la Gráfica presentada a continuación se observa la articulación entre el programa de
investigación y sus líneas:
Línea 2: Autoorganización
Línea 3 Espacio-tiempo
Línea 4 Lo Social
Este programa de investigación ha sido diseñado para operar en torno a una red categorial que
enfatiza en la crítica propositiva a las relaciones entre las nociones de temporo-espacialidad de
fenómenos y procesos complejos para la alternatividad al desarrollo.
De ahí su importancia al responder a las preguntas por el ¿qué? y por el ¿cómo? de la
alternatividad al desarrollo de la siguiente manera:
Al ¿qué? responde la investigación sobre ―Cognitividad para la alternatividad al desarrollo:
construcción de una conciencia omnijetiva‖, que busca determinar cuáles son las nociones que
caracterizan la resignificación del conocimiento colectivo para la alternatividad al desarrollo.
En esta pregunta se asume un cambio paradigmático en la noción del desarrollo al plantear:
50
humano sustentable para proponer la noción de alternatividad al desarrollo, entendida como
fenómenos y procesos recurrente-recursivos de elevación de niveles de conciencia respecto al sentido
del intercambio orgánico de energía entre manifestaciones del Ser (Izquierdo, 2007).
ii) la insuficiencia de las perspectivas epistemológicas basadas en los supuestos de objetividad
disciplinaria enajenante o de subjetividad interdisciplinaria antropocéntrica que requieren superarse
para re-entender lo social como campo relacional entre las distintas manifestaciones del Ser desde una
perspectiva omnijetiva, trans-meta-paradisciplinaria, no antropocéntrica pero sí antropológica y
triunitaria.
A continuación se presenta una breve descripción de las líneas de investigación que desagregan el
programa antes expuesto: la descripción se realiza a partir de la red categorial propia de cada línea de
la cual se derivan los aportes e insumos del programa de investigación.
Esta línea responde a la pregunta ¿con qué? y la respuesta se fundamenta en la emergencia de una
epistemología para la alternatividad al desarrollo, cuyo planteamiento obedece al argumento según el
cual es necesario complementar la gran forma epistemológica científica (Piaget, 1970) para producir,
justificar y usar conocimiento respecto a la alternatividad al desarrollo mediante aportes provenientes
de las grandes formas epistemológicas metacientífica y paracientífica (Piaget, 1970); argumento cuya
justificación responde al interés por mirar la pertinencia de la superación de los esquemas duales de
pensamiento mediante esquemas triádicos para entender y actuar respecto a lo social ubicado en el
marco de la alternatividad al desarrollo. En este sentido el estado de los debates en torno a este eje
temático particular gira alrededor del fin del antropocentrismo, de los límites de la razón moderna y
del postdesarrollo.
51
Desde esta línea se plantea el reto permanente de actualizar epistemológicamente nuestras
respuestas a las preguntas sobre cómo se produce, cómo justifica y cómo se usa conocimiento
respecto al desarrollo en general y al desarrollo regional en particular, con respecto a la pregunta:
¿De qué tipo es y desde qué teorías se hace la propuesta de un enfoque regional para la alternatividad
al desarrollo?
En esta línea se mira la dinámica organizacional del desarrollo territorial, cuyo planteamiento
responde al argumento según el cual resulta necesario reconocer la naturaleza autoorganizativa
(Morin, 1995) de la territorialidad del desarrollo y cuya justificación responde al interés por mirar las
organizaciones sociales como organizaciones cerradas y autopoiéticasxiv (Maturana, 1980, Maturana
& Varela, 1995) que hacen parte de estructuras abiertas y disipativas (Prigogine, 1983) que cuando
alcanzan sus puntos de bifurcación dinamizan procesos vitales cognitivos (Capra, 1998)xv para el
conocimiento en colectivo dado que el estado de los debates en torno a este eje temático particular
gira alrededor del neoinstitucionalismo (North, 1995) y de las organizaciones como sistemas cerrados
institucionales sectoriales. En este sentido este eje temático se ubica superando la perspectiva sectorial
y entrando a la perspectiva fractal y hologramáticaxvi de las teorías de complejidad y de ecología
profunda (Capra, 1998).
En esta línea se asume que la subdimensión institucional-administrativa (Izquierdo, 2004)
frecuentemente analizada respecto al tema de las organizaciones, está subsumida en la dimensión
político-ideológica y ésta a su vez lo está en la dimensión económica, la cual expresa distintos
patrones culturales de la dimensión ambiental de lo social entendido éste como campo relacional entre
humanos y no humanos de los que el humano sea consciente.
Lo anterior demanda concebir esta problemática a partir de los niveles socioculturales y
sociotecnológicos: i) el del ser humano consigo mismo; ii) el del ser humano con sus congéneres; iii)
el del ser humano con su territorialidad, y iv) el del ser humano con los demás géneros y especies.
Estos niveles son vistos desde la complejidad de sus relaciones con el fin de aportar a un desarrollo
sostenible humano y no humano de lo social en comunidades. En este sentido, el eje temático
trabajado desde esta línea también incluye investigación en desarrollo humano y tecnología sostenible
para realizar procesos de producción y transformación dentro de un equilibrio hombre naturaleza y
específicamente en el ambiente social y cultural actual de la conectividad globalizada (Borja &
Castells, 1998).
52
Al respecto resulta cada vez menos discutible la insatisfacción tanto individual como colectiva con
la manera excluyente y polarizante como tienden a manejarse los conflictos de poder en las
sociedades contemporáneas en el marco, primero, de la reactualización de los posicionamientos de
derecha y de izquierda que caracterizaron la denominada guerra fría durante buena parte de la segunda
mitad del siglo XX, segundo, de los denominados procesos de globalización asociados a la
neoliberalización de la economía informatizada (Castells, 1998) y tercero, de la reciente emergencia
del denominado choque de civilizaciones (Huntington, 1997).
La red categorial interna de esta línea está supeditada a las preguntas por el qué-quién de lo social,
desagregadas a su vez en los interrogantes por el ¿en qué? y el ¿para qué?, cuestionamientos que
responden al propósito central de esta línea en la medida en que desde esta perspectiva es necesario
re-conceptualizar lo social para simultáneamente fundamentar una redefinición de la co-gestión de la
alternatividad al desarrollo.
Con este propósito se pretende contribuir a superar las restricciones propias de las racionalidades
objetiva y subjetiva, mediante una tercera racionalidad de orden omnijetivo que está presente de
forma innegable en muchas situaciones consideradas hoy anómalas, es decir, que la racionalidad
omnijetiva no es algo por traer del futuro, sino que habita a pesar nuestro entre nosotros y se
manifiesta por ejemplo, en el des-orden de lo social aún no comprendido.
Por tanto, los aportes o contribuciones de esta línea al desarrollo teórico en el área de lo social y de
los subprocesos de planificación (Izquierdo, 1996b), administración y gestión, (PAG) se plantean
alrededor de las implicaciones que tiene lo social en tanto campo relacional, esto es, omnijetivo,
hologramático y fractalxvii para la cogestión de los procesos de alternatividad al desarrollo. Estos
procesos pasan por una de-construcción epistemológica de las nociones de lo social y de
planificación, administración, gestión y desarrollo que transforma la naturaleza recurrente, enajenante
y dicotómica (Ossoswki, 1969) de lo social propia de la modernidad, pues la nueva semilla
corresponde al advenimiento de una racionalidad triádica que empieza por incorporar elementos
racionales, no racionales e irracionales que a su vez forman una lógica, una ética y una estética
fundamentada en la autoregulación armónica y por ende incluyente, en el cual el producto es la
permanente auto-conciencia.
Resultados esperados
53
- Identificación de elementos para el diseño de estrategias pedagógicas para la alternatividad al
desarrollo respecto a cada uno de los temas de las 4 líneas: enfoque regional, autoorganización,
Tiempo-espacio y lo social
- Definición de criterios para desarrollar un software y material edumático para su multiplicación
en servicios de conocimiento.
- Formulación de indicadores propios del nivel de resolución de cada línea.
El principal aspecto innovador de esta propuesta es el enfoque regional que implica una
aproximación cognitiva y metametodológica que permite el manejo de la incertidumbre, vista
convencionalmente no sólo como un problema sino como un orden detrás del caos (Prigogine, 1983)
y que desde el enfoque presentado, traducimos como la probabilidad emergente de un orden aún no
consciente. Por tanto, nuestro núcleo de análisis no se centra en lo que conocemos, sino en lo que
hacemos para conocer y en particular en lo que hacemos para conocer lo desconocido, mediante la
exploración de la incertidumbre.
Incertidumbre que connota una "X" (Lonergan, 1999) que debe ser despejada y revelada, lo cual
sólo podrá hacerse contextualizando la problemática, es decir, describiendo, analizando e
interpretando sus condiciones espacio-temporales, única forma de que emerja lo desconocido que hay
en lo conocido. La incertidumbre es la condición de la emergencia de múltiples probabilidades, de las
manifestaciones inherentes a la complejidad de la vida (Varela, 2000) que para desplegarse utiliza su
carácter autopoiético integrado a estructuras abiertas y disipativas que cuando alcanzan sus puntos de
bifurcación devienen en procesos vitales cognitivos. De ahí, también el carácter innovador de la
propuesta al asumir la alternatividad al desarrollo como proceso de elevación de niveles de
conciencia.
Esta propuesta reconoce entonces la existencia de un mundo de contextos complejos, diversos,
interrelacionados y yuxtapuestos con autonomías relativas que requieren ser reconocidos en su
simultaneidad para contribuir a la cocreación de posibilidades estratégicas de emergencia de nuevos
órdenes desde una perspectiva que se ha denominado de alternatividad al desarrollo.
El impacto esperado de esta propuesta está orientado hacia la búsqueda de una reconstrucción
conceptual que permita co-crear conocimiento contextualizado, mediante una comprensión cognitiva
y meta-teórico-metodológica acerca de quiénes somos y cuál es la naturaleza y el contenido de las
relaciones que establecemos con nuestro entorno. Esta comprensión redundará en posicionamientos
de alternatividad al desarrollo mediante nuevos abordajes sobre el problema del problema de la
54
"realidad" (Izquierdo, 2003) en aras de nuevos comienzos, desde niveles de conciencia en los que la
sincronicidad de los fenómenos vaya conjunta y simultáneamente con la diacronía de los procesos de
la vida, permitiendo y demandado una aproximación contextual e integral, es decir, hologramática y
fractal, que dé cuenta de la superación de los dilemas propios de los enfoques duales convencionales,
mediante enfoques triádicos emergentes.
Es así como la perspectiva cognitiva y meta-teórico-metodológica propuesta supera la dualidad
individuo-sociedad y plantea que esta última, es mucho más que la sumatoria de sus partes, es decir,
es un tejido vivo interdimensional y polinivelado que genera formas de acción en red, articulando
simultáneamente teoría y práctica en productos temáticos propios de la red categorial de cada línea,
los cuales constituyen insumos para esquemas de cadenas de formación en todos sus niveles para
conformación de semilleros de investigación, para asesorías en la formulación, ejecución, seguimiento
y ajuste de diseño de procesos de desarrollo y subprocesos de planificación a escala global y local
(Borja & Castells, 1998).
En este sentido se destaca la pertinencia de la propuesta en los contextos de globalización
contemporánea que se ha caracterizado por hacer mucho más compleja las relaciones de la sociedad
mundial, retando a las sociedades locales a validar y construir conocimientos contextualizados en
función de sus necesidades. De ahí que, la búsqueda de conocimiento global-local tenga un impacto
directo en lo social frente a los escenarios de mercado a los cuales sólo se puede acceder mediante la
innovación tecnológica y la construcción de conocimiento; de esta forma, la promoción de estructuras
organizativas para la investigación e intercambio de conocimiento mediante una red de estudios no
puede ser mirada de otra manera, sino como una salida social a los problemas del conocimiento sobre
los fenómenos y procesos complejos para la alternatividad al desarrollo.
55
3. INTRODUCCION
6. CONSIDERACIONES TEÓRICO-METODOLOGICAS.
Unidad-diversidad, temporo-espacialidad de proyectos de vida.
56
7. CRITERIO TEORICO-METODOLÓGICO.
Absonitud en la simultaneidad tiempo-espacialidad finita-infinita.
CUANDO/S DONDE/S
LA MIRADA
TEORIA METODO
PARADIGMAS
Empirico-analitico
Comprensivo
DISCURSO REPRESENTACION Teoría general de
sistemas
Complejidad
Categoría Temática
PROYECTO LO MIRADO
Operatorios
Frente a un proceso histórico de la escisión entre nuevos saberes, debemos citar los que competen
a esta investigación, como son arquitectura, urbanismo, planificación urbana y regional, ordenamiento
urbano-regional y hábitat; que hace necesario una arts combinatoria que permita en su desarrollo
teórico-metodológico, probabilidades emergentes de reconexión de las disciplinas que permitan inter-
trans-meta-disciplinariedades. Por lo tanto, dados los antecedentes ya expuestos, la categoría proyecto
se convierte en el caso de estudio para mirar la relacion entre discurso-representación y discernir lo
que omitimos cuando tematizamos, pero está implicado en sus operatorios, por lo tanto, operatorios y
temáticos en un proceso de bucles que van y vienen entre los dos.
OPERATORIOS
TEMATICOS
57
Mapa conceptual 2. Operatorios y temáticos en tanto bucles interactivos.
Los temáticos son por lo tanto propuestas de orden arquitectónico, urbanísticos, de planificación y
hábitat, que vinculan escalas diversas y lo hacen multiescalar y discursos diversos que constituyen las
argumentaciones técnicas y/o políticas del proyecto. Dicho esto, la categoría proyecto no existe sin
una representación y un discurso que se interrelacionen, que connotan los operatorios, base de la
categoría proyecto, así:
DISCURSO REPRESENTACION
58
LA MIRADA
TEORIA METODO
PARADIGMAS
Empirico-analitico
Comprensivo
DISCURSO REPRESENTACION Teoría general de
sistemas
Complejidad
Categoría Temática
PROYECTO LO MIRADO
Los mapas conceptuales clarifican esta observación, en tanto se establece la categoría proyecto
(como lo mirado), la dupla discurso-representación en 4 enfoques paradigmáticos (como la mirada).
Esta distinción la asumimos así ya que sin la representación y el discurso no puede existir proyecto; y
el tiempo espacio (como la manera de mirarse en el entretejido de cuándos y dóndes que construyen el
contexto de interactuación).
Se asume por el enfoque adoptado la unidad entre teoría y metodología, y por lo tanto, este
documento responde no solo a las preguntas teóricas, sino también a reflexiones metodológicas en el
contexto de la plataforma de investigación. Interpreta las posibilidades entre teoría y método de la
categoría proyecto desde una reflexión teórico-metodológica de segundo orden, es decir, lo teórico-
metodológico de lo teórico metodológico de la categoría Proyecto.
El propósito de esta tesis es caracterizar la noción de ―proyecto territorial‖ y ―proyecto político‖
desde un enfoque emergente de alternatividad al desarrollo que conduzca a las probabilidades
emergentes de proyectos de vida.
La plataforma de investigación consta de los componentes ―cognitividad‖ que responde al ―que‖ y
metametodológia que responde al ―como‖. Desde este referente la tesis caracteriza el cuándo-dónde.
En sus formas duales y tendencias-contratendencias propias del proyecto cultural de la modernidad y
las nociones ―proyecto territorial‖ y ―proyecto político‖, en torno a las cuales la contribución de esta
tesis al desarrollo teórico en el área, involucra el concepto de ―ecocreación‖.
Resumiendo, la caracterización epistemológica se elabora desde la plataforma de investigación
sobre cognitividad (qué?) y metametodológica (cómo?) en tanto asume las formas disciplinares,
interdisciplinares y transdisciplinares.
La propuesta responde a la necesidad de la revisión de las nociones de tiempo-espacio tanto en una
connotación de tiempo-espacio absoluto como en su connotación de tiempo-espacio relativo,
prevalecientes en planes, programas y proyectos territoriales. Esta revisión es posible dadas las dos
59
triadas categoriales elegidas: Acción-Territorio-Desarrollo y Sujeto-Objeto-Representación en razón a
que las categorías de desarrollo involucran criterios de representación en la relación sujeto-objeto en
la producción, justificación y uso del conocimiento territorial que vinculan los procesos de
información, descripción, interpretación, simulación, comunicación, participación, decisión, propios
de los planes, programas y proyectos tanto territoriales como políticos.
La construcción de una noción desde teorías de complejidad de ―proyecto de la vida‖, como
proyecto de proyectos, de unidad en la diversidad, construye el caso de estudio de esta tesis. Se
revisan ejemplificaciones de proyectos de orden académico-institucional, que involucran lo territorial
y político como componente central. Explora la noción de si proyecto es al tiempo como territorio es a
espacio y la redefinición de estas nociones.
En lo teórico, parte de la noción de ―proyectum‖ de la modernidad en sus aspectos filosóficos,
científicos y religiosos, con el de complejidad como ciencia, método y cosmovisión. Se re-despliega
la noción de proyecto como unidad-diversidad de vida o las diferentes manifestaciones del ser.
Relacionado con el método de subsunción categorial, la subsunción temporo-espacial caracteriza
las categorías en subsunciones que presentan diferenciaciones temporo-espaciales que conforman las
dinámicas o diacronías (procesos) y las simultaneidades sincronías (fenómenos) de lo social,
entendido como campo relacional, en cuanto producción, justificación y uso del conocimiento de la
relación consigo mismo, con los congéneres, con lo no humano.
La representación desde los paradigmas señalados sugiere en sus connotaciones teórico-
metodológicas que amplíen las posibilidades de trascender lógicas que escinden el hacer y el pensar,
quien represente y quien es representado, el tiempo y el espacio, dualidades y escisiones en general,
objetivas y subjetivas, que restringen el conocimiento omnijetivo de lo social.
Así mismo, la unidad discurso-representación, desarrolla los atributos de lo territorial y politico de
la conciencia como procesos de conocimiento, acciones vinculantes de emergencias y no emergencias
y de metáforas que permitan la unidad en la diversidad de ―mundos‖ en el mundo: de responder en lo
teórico-metodológico a la pregunta de investigación sobre el ―cuando-donde‖.
60
Intercambio orgánico y compasivo de tiempo-espacio--materia – energía finito infinito
absonito.
Momentos teórico-metodológicos.
8. PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN
Determinación e indeterminación del tiempo y el espacio en la categoría Proyecto.
61
Simultaneidades inconexas entre lógicas proyectuales generadoras de conflictos.
EN LO EPISTEMOLÓGICO: EN LO EPISTEMOLÓGICO:
- Objetividad enajenante - Subjetividad e Intersubjetividad
- Antropocéntrica y enfoques sistémicos y
relacionales.
EN LO TEORICO O EN LO METODOLÓGICO O
METODOLÓGICO: TEORICO:
- Objetividad-Objetualidad. - Discurso.
Representación de orden cuantitativo: - Construcción social:
Razón Pura. Cualitativo.
Pensamiento analítico. - Conocimiento social encarnado.
- Partícula. - Pensamiento reflexivo:
- Representación. Red.
- Ciencia Contextualización.
Conocimiento.
Territorio Territorio
62
Tiempo absoluto. Tiempo-espacio finito e infinito relativos.
Local.
Espacio o tiempo finito.
EN CUANTO A DESARROLLO.
63
c. Que el desarrollo se refiere tanto al territorio como a quienes lo habitan, es decir no es la
simple acumulación de objetos y sistemas sino un complejo que presenta procesos interactuantes,
entre escalas, macro, meso y micro.
d. Que el territorio también lo constituyen poblaciones no humanas que amplían o modifican la
noción de lo ―a desarrollar‖ en su frontera ecológica y ambiental. El territorio no es solo ―objeto‖ sino
también ―sujeto‖ en cuanto es prolongación de la biología humana en sus procesos vitales. Es una
visión no antropocéntrica pero si antropológica, como intención cognitiva humana.
e. Que el territorio y lo urbano son ―sujetos‖ en tanto sea capaz de autoreferenciarse y que la
relación ―conocimiento-ciudad‖ en genérico se convierte simultáneamente en proyecto material y en
proyecto político. Se transforma en procesos de producción, justificación y uso de conocimiento que
tendría connotaciones tanto de objetividad (lo material, económico) de subjetividad-intersubjetividad
(lo cultural-político).
EN CUANTO ACCIÓN.
Teniendo presente que la respuesta a la pregunta de investigación principal por el donde cuando
del como del con que de la cognitividad y la metametodología se desagrega a nivel de las siguientes
preguntas de investigación específicas.
64
absonito: probabilidad emergente de estrategias de ecocreación en la transformación de proyectos
políticos desde teorías de complejidad?
9. TIPO DE INVESTIGACIÓN
Contribución:
65
Categorías temáticas:
Noción operatoria:
Lo contextual se consideraría como una ―X‖ a emerger y no solamente un supuesto ―N+1‖ propio
del modelo mecánico, como ∑ sumatoria mecánica de objetos e intersubjetividades en permanente
conflicto entre sí. Se propone considerar como geometrías a ser constituidas de acuerdo a tiempo-
espacio y materia-energía e información (geometrías físicas y geometrías sagradas) en permanente
emergencia.
Producto esperado:
66
Probabilidad emergente de representaciones trascendentes de proyectos de vida que contextualizan
geometrías temporales áuricas.
67
CAPITULO I: CARACTERIZACIÓN DE LA NOCIÓN DE PROYECTO EN LA
MODERNIDAD.
1. Factico
2. Trasciende hechos
3. Verificable
4. Correcto y progresivo (auto)
5. Formulaciones de tipo general
6. Objeto tal como es
68
Sistema teórico: Debe ser claro, especifico, concreto en sus teorías, leyes y modelos y condiciones
del método. Relación sujeto-objeto. Como se sitúa el sujeto frente al objeto.
Debemos esclarecer primero, la connotación de método científico en general y su relación con la
categoría Proyecto. La categoría proyecto y el método científico, comparten un origen común.
Según Bunge, no pueden ser explicados por separados y con precisión los procedimientos lógicos
(Bunge. 1997). Por tanto, no hay verdades de principio. Se requiere una actitud de vigilancia. El
método debe repensarse a sí mismo y en función del caso particular. Los instrumentos solo deben ser
juzgados en el uso. Ni el reduccionismo ni la globalidad dispersa. La analogía puede ser también
engañosa, por ejemplo, admitir conceptos de la física atómica, o de las abejas como aplicable a lo
humano. No hay método valido en sí mismo, la metodología se valida en su relación y concordancia
con el objeto. Por lo tanto, la determinación del objeto es fundamental. ―Es pues, inútil pretender
plantear a priori las condiciones de un pensamiento auténticamente científico‖ (Bourdieu. 1973) y
Bunge dice ―El hecho científico se conquista, construye, comprueba, implica rechazar al mismo
tiempo el empirismo que reduce el acto científico a una comprobación y el convencionalismo que sólo
le opone los preámbulos de la construcción.‖ (Bunge)
Requiere:
69
NIVELES TEORICO Y OPERATIVO DE LA CIENCIA
Finalidad de la ciencia
- Fines
FINES
Conocimiento Fenomenos
- Entender - Observar
- Comprender - Describir
- Comprobar - Explicar
- Corregir - Predecir
- Aplicar - Evaluar
- Reflexivo Reflejo
- Sistemático Todo y las partes
- Controlado Parámetros
- Critico Evalúa antiguo conocimiento
70
Para: Nuevos hechos, nuevos datos, relacional y nuevo
Conocimiento: conocimiento.
Por lo tanto,
INVESTIGACION Resultado
Leyes
Hechos o Datos
Conducen a Teorías Modelos
71
LOS NIVELES DE LA INVESTIGACION
Cuatro Niveles:
NORMALMENTE, EL METODO A
Forma análisis EMPLEARSE SUGIERE: Universo
tratamiento muestreo técnicas
TRATAMIENTO DE DATOS
CONTRASTACION DE LAS
SUBHIPOTESIS
PREMISAS O
APRECIACIONES
CONCLUSION PARCIAL
CONTRASTACION HIPOTESIS
GLOBAL
CONCLUSION GENERAL
PROPUESTA CAMBIO
PRONOGSIS= PREDICCIÓN
72
Grafico 10. Método general de la ciencia.
CIENCIA EN GENERAL, POR LO TANTO PUEDE SER:
Método
Científico
Conocimiento Investigación
Científico Científica
Como Práctica
Social
Que configura
DIAGNOSTICO-PRONOSTICO-CONTROL
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Esta categoría proyecto, es la justificación del control en cuanto proceder asegurado en tres
direcciones: a. en sentido de futuro; b. en la repetición de productos materiales propio del esquema
económico vigente; y c. en la reducción de incertidumbres. Establecer desde el tiempo-espacio, sus
potencialidades como restricciones, permite una reconexión de diversos sentidos invisibles o por
develar según el siguiente cuadro.
El cuadro anterior nos muestra que, efectivamente, se configura una distinción entre operatorios y
temáticos. La noción de objeto implica a la ciudad como materialización, como organización humana
o campo relacional y como organización humana y no humana o campo unificado viviente.
1.2. Identificación de los criterios y disciplinas que hacen posible la categoría de proyecto
vigente.
74
representación-discurso y tiempo-espacio en cuanto (la manera de mirarse) y configura el campo de
operatorios según el Mapa conceptual 4.
En el marco histórico de la modernidad, la noción de representación como conocimiento ha
supuesto, según Mokus (1988):
(…) donde se hace más patente el carácter total de esta inscripción es en el diseño, en la plena
predeterminación de cosas y procesos desde los signos escritos. La representación se torna más
real que lo representado en la medida misma en que este logra ser conminado técnicamente a
obedecer plenamente a la representación. El control es el correlato necesario del diseño: asegura la
conformidad del curso de los procesos y sus resultados con el curso y los resultados previstos en el
diseño. Ambos momentos, diseño y control requieren y expresan un privilegio radical de la
neorepresentación. (p. 16)
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nosotros (relación), y menos aun, cómo podemos ser mar-nosotros (unidad). De esta forma, Mokus
nos dice:
Subsunción
Mapa conceptual 3. Proceso de subsunción entre nociones de objeto, campo relacional y campo unificado
viviente.
En este sentido, la categoría ―Proyecto‖ como temática subsume las condiciones de su emergencia.
Qué es aquello sin lo cual no podemos hablar de proyecto. Se hace indispensable las nociones de
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Discurso y Representación, como ya lo anunciamos, lo que hacemos cuando hacemos proyecto, las
cuales, gráficamente se caracterizan así:
En cuanto operatorios:
Aquí y Ahora
supone supone
Subsunción
Operatorios
El conocimiento se comprende por su vinculo con tres tipos de interés (técnico, practico y
emancipatorio) que hasta cierto punto corresponden a las esferas privilegiadas en la triple
dialéctica del joven Hegel: trabajo, lenguaje y poder. (p. 38)
(…) sustraer, por lo menos hasta cierto punto, a la filosofía de la tentación de reducirse a
epistemología. Además a través del análisis de la acción y el lenguaje más allá de las necesidades
epistemológicas puede volver a ampliarse nuestra idea de conocimiento. Reconocer que hay varias
maneras de pensar tanto la acción como el lenguaje, es uno de los caminos para ensanchar lo
entendido como conocimiento. (p. 42)
77
reduce al momento en tanto no puede traer el pasado al presente, el futuro al presente, y el presente al
presente, es el divorcio del tiempo y el espacio. Se requiere un proceso que se autofundamente. Para
esto se sugiere:
Esto:
Divorcio del tiempo y por lo tanto del espacio pues no reconoce explícitamente las diversas
relaciones tiempo-espacio, privilegiando determinados aspectos y ocultando otros. Sigamos con
Mockus:
Así la evidencia entendida como captación inmediata es el único medio para impedir la
regresión discursiva infinita. (p. 51)
Al mismo tiempo el ego se convierte en ente privilegiado por la inmediatez con que se aparece
y en punto de referencia convergencia de todo lo que es e incluso de lo que engañosamente puede
parecer. (p. 51)
Tensión entre inmediatez del autoreconocimiento y la copresencia del sujeto en el discurso,
que ―conforma‖ su percepción interna—El adentro y el afuera—―Reconstruir lo real y en ello
jugará un papel decisivo la representación. (p. 54)
Por lo tanto, detrás del soporte discursivo representacional, opera la teoría en tanto referentes
técnicos y en tanto relaciones, con objetos, lugares y/o territorios. El mapa conceptual lo caracteriza
así en tanto teoría y método:
78
Aquí y Ahora
La técnica en
tanto Lo técnico
requerimientos Teoría Método como
del contexto Lo referencial Representación autonomía de la
Técnico y Relaciones representación
político Objetos-Lugares-
Lo político Territorios
La
representación
La técnica en argumentada en
cuanto el discurso
manipulación político
neutral
Discurso Representación
Categoría Temática
PROYECTO
Operatorios.
Este proceso se realiza en el individuo, instituciones o actores sociales, en cuanto sujeto que genera
su criatura, es decir, el creador y su proyecto que, consciente o inconscientemente, maneja escalas y
temporalidades. Así, se produce una representación objetiva en tanto reducción matemática del
mundo. La técnica se configura como requerimiento del contexto y en cuanto manipulación neutral
del tiempo-espacio; lo político como discurso que justifica teorías e interpretaciones de ese contexto,
pero por el otro lado se configura como método la autonomía de la representación, pero así mismo
soportada sobre una representación argumentada de discursos privilegiando lo técnico. Según
Mockus:
79
cabria atribuirle un origen en el ego. Es sabido que de aquí deriva Descartes su primera prueba de
existencia de Dios. (p. 59)
Así, del operador final de todo el sistema propuesto brota el tiempo-espacio que caracteriza los
procesos y fenómenos que se subsumen y, dicho operador, muchas veces no reconoce el contexto.
Aparentemente, aparece en un tiempo y espacio únicos inmutables, es decir, la autonomía aparente del
contexto impide al objeto ―otras‖ relaciones, como lo expresa el cuadro.
80
Aquí y Ahora
(Absonitud)
Pasado-Presente-Futuro Pasado-Presente-Futuro
Tiempo Espacio/s
Cuándo/s Dónde/s
Categoría
PROYECTO
Operatorios.
81
―destemporalizar‖ que permite un cierto intercambio entre el pasado el presente, el futuro y lo
posible. (p. 85)
Como Descartes, el estoico no tiene, en principio, mas acceso a la realidad que el que le
ofrecen sus representaciones y es a partir de un trabajo critico sobre estas que deben hacer la
separación entre su contenido de verdad y su contenido de falsedad. Donde ello no resulte posible,
debe gobernarse por un prudente examen de las consecuencias en el plano de la acción. (p. 101)
A primera vista, el precepto estoico fundamental de separar siempre lo que depende de
nosotros de lo que no depende de nosotros parece incorporado y exacerbado en la técnica
moderna. Uno de los imperativos de ésta es en efecto, la proyección (lo más completa posible) de
cuanto ha de ser considerado sobre los planos: lo modificable prácticamente y lo inmodificable
pero representable (142). (p. 102).
Así:
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Subrayo que esto significa además que todo lo involucrado puede ser ordenado de tal manera y
aprehendido o representado bajo la forma de figura, de tal modo que la cuestión en su conjunto
pueda ser intelectualmente intuida por un movimiento continuo e idealmente instantáneo (en el
sentido de una captación simultanea –como la que ofrece una ecuación- de todos los elementos y
relaciones involucrados) (Reglas XI y XII). (p. 113)
La noción cartesiana de representación deriva posiblemente de lo que puede entenderse como
una buena representación sobre el papel. Lo que es ésta, no como copia o imagen especular de lo
real (165), sino como su plena y despótica aprehensión sobre el papel puede comprenderse mejor
en relación a esa práctica moderna por excelencia que es el diseño. (pp. 117-118)
Prácticas que no consideran lo ―social‖ en su forma compleja, que han restringido la noción de
contexto a cambio de un ampliación de su dominio desde el mismo momento de su representación.
Medir es conocer y conocer es medir. Se introduce en lo social como un discurso no discutible, es
decir, objetivo. Esta tensión se refleja aun más en algo obvio-no obvio: la naturaleza bidimensional de
la representación-discurso. Si se lee, se olvida la tinta y el papel, pero si vemos la tinta y el papel,
olvidamos lo representado o escrito, es decir, lo que se ve está predeterminado. Conocer es medir
expresados en lo bidimensional y a veces en lo tridimensional (maqueta) pero a costa de reducir en
aras del proceder asegurado, representar es disponer y así lo afirma Moskus, como venimos diciendo:
La diferencia más importante sería que el diseño pretende anticipar una práctica mientras que
la representación permanece en un horizonte más teorético. Sin embargo, hasta donde la
conocemos, una de las reflexiones más radicales sobre el método experimental y sobre los sistemas
de signos, la adelantada por Pierce, subraya de nuevo la profunda unidad. (Mockus.1988. p. 118)
Los dos modos de tornar visible, representar por una extensión dibujante sobre el papel (una
longitud o una superficie) y representar mediante signos escritos- tienen sentido en el horizonte del
proyecto cartesiano porque le abren campo al lenguaje de la extensión. La reducción de las
relaciones cualesquiera a relaciones entre magnitudes y la representación geométrica y/o
algebraica de las relaciones entre magnitudes son los dos grandes pasos que permiten hacer el
tránsito hacia el modo matemático de conocer y de medir. (p. 119).
En el horizonte instaurado por la modernidad, representar es disponer, es distribuir sobre la
hoja de papel de tal modo que las jerarquías y las relaciones queden puestas ahí, hechas
plenamente visibles, haciendo posible que el habla se circunscriba a lo objetivado y se oriente por
esa objetivación. Ello no significa que prime ahora el conocimiento visual sino mas bien que éste
se ha convertido en auxiliar imprescindible de un conocimiento más que nunca discursivo y más
que nunca llamado a validarse en una trabazón técnica con ciertas prácticas. La regulación
maleable de lo visual trazado sobre el papel abre paso a amplias posibilidades de regulación
deliberada de la comunicación y la acción. (p. 121).
83
La extensionalización puede reconocerse contemporáneamente en el ámbito de las
metodologías (que perpetúan de manera tal vez irreflexiva algunos de los entusiasmos de
Descartes) bajo la forma de la ―construcción‖ de ―variables‖. Esta consiste básicamente en la
elaboración de un instrumento de medida que con frecuencia, asegura una definición ―operacional‖
de la variable (170). En el ámbito de las discusiones ―metodológicas‖ tienen cierta fuerza las
propuestas que tienden a reducir la investigación a la labor de construir variables y relacionar
funcionalmente sus variaciones. (p. 124)
Escalas de medición que no son solo escalas, son decisiones que al espacializar se relacionan a
temporalidades incomprendidas o no develadas, incluso de orden político en tanto verifican lo que hay
por ver pero no lo visto o invisibilizado, en tanto control de los significados.
Pero, ciertamente, la complejización del planeta, es decir, su urbanización; en parte por el poder
actual de los discursos (palabra) de crear mundo (por ejemplo, el modelo neoliberal), reduce la mirada
pero explaya las posibilidades de emergencias no consideradas, por ejemplo, los procesos local-global
y global-local de interrelacionamiento planetario, no considerados muchas veces en el proceso de
representación, excluye deliberadamente, o no, las posibles temporo-espacialidades implicadas.
84
Por ello:
En el cálculo hay una reconocida prioridad del hacer. Pero no se trata de cualquier hacer: en un
sentido muy general y originario, calcular es proceder –casi siempre anticipadamente- sobre algo
de una manera revisable y reproductible a cambio de proceder sobre otra cosa, de tal modo que lo
primero ofrezca certeza con respecto a lo segundo. En la medida en que el cálculo acude al signo
(202) y se organiza mediante reglas explícitamente fundamentadas o derivadas, en él se conjugan
de un modo cuidadosamente articulado lenguaje y acción. Esta cuidadosa articulación es la que
permite confiar con certeza en la dimensión mecánica de los procedimientos puestos en juego
(203). (p. 138).
Cuando el cálculo de pone al servicio del diseño, esa capacidad se amplía hasta encuadrar
completamente un sistema de acciones materiales y su resultado. La predeterminación de lo real
desde el signo propio del diseño se apoya, salvo en casos bastante atípicos, en ese doble
encuadramiento y su coordinación. Sin calculo y sin procesos materiales gobernables y previsibles
desde el cálculo, la órbita del diseño se vería muy limitada, el diseño no sería lo que es. (p. 140)
El incorporar en un juego de lenguaje el uso de figuras, esquemas, diagramas y signos escritos
que se ponen ante la vista (de manera fácilmente reproductible y reconocible) es uno de los medios
más eficaces para asegurar un seguimiento ágil de reglas que se apartan de los usos ordinarios. Las
figuras y los signos permiten además que se reconozca prácticamente ―a simple vista‖ la
conformidad o no con las reglas. Facilitan también la formulación de las reglas más en términos de
un hacer (que se sedimenta completamente en las huellas visibles y relativamente permanentes que
deja) que de un decir o pensar. Es más fácil fijar reglas sobre artificios que sobre palabras, entre
otras cosas porque los usos persistentes de la palabra tienden a interferir en el adecuado
seguimiento de la nueva regla.
El recurso a una escritura deliberadamente construida para facilitar cierto juego no es algo
accesorio. Hay un momento en que se vuelve condición de posibilidad. Lo crucial del cálculo no
es la elaboración y uso de signos esotéricos sino el hecho de que esos signos se adaptan y se
perfeccionan simultáneamente con la gestación y el perfeccionamiento de un sistema de reglas que
establece o extiende de manera insospechada el campo en el que el juego permite un proceder
asegurado (205). (p. 144)
85
- Paradigmas del desarrollo que privilegian enfoques y tipos de acción sobre el territorio y que
interdefinen y relacionan las dos triadas: Acción-Territorio-Desarrollo y Sujeto-Objeto-
Representación, porque son las más apropiadas a las cinco disciplinas relacionadas a lo urbano-
territorial, particularmente en los últimos doscientos años según lo expuesto en los antecedentes:
Estas dos triadas se constituyen a partir del desarrollo de una oposición fuerte entre lo objetivo y lo
subjetivo que alimenta una emancipación de la subjetividad reducida paulatinamente a una
intervención asegurada del ―objeto‖. La representación se hace más real que lo representado en tanto
el diseño es el correlato del control. Diseño y control son privilegiados en la representación. La
representación connota lo referencial y lo relacional, o sea, la interpretación de lo real.
Por lo tanto, la representación no es un duplicado de la percepción, el lenguaje conmina la
representación en la dirección de la techne, que requiere de saberes previos, presentes y futuros no
siempre evidenciables, implica divorcios de ciertos tiempos y espacios. El discurso-representación
apunta, entonces, al cálculo, a la posibilidad de la materialización controlada. El peligro radica en
juegos de lenguaje distanciados de lo representado en cuanto no reconecta tiempo/s y espacio/s.
Por lo tanto, sobre qué hacemos-cuándo hacemos proyectos se constituye en una pesquisa pocas
veces realizada. Y en este sentido, nos referimos más a los operatorios que a los temáticos.
Definiendo aun mas los operatorios, podemos ver énfasis particulares en la dupla discurso-
representación.
Suponen un flujo de
materiales en
Objetos en tanto lo físico-material
información con un
―tiempo‖ fuera del
tiempo o cronograma
de actividades
Proyecto con
énfasis en lo Discurso Representación
físico y material Implica una
representación que
involucra una
manipulación de
Categoría Temática materia-energía e
informción
Operatorios. PROYECTO
Mapa conceptual 7. Connotación de la categoría temática proyecto en tanto es considerado como objeto o lo
físico material.
86
La posibilidad de la representación en cuanto objetualidad como obsesión cultural o sentido
común, y objetividad como encuadre epistemológico, oculta deliberadamente o no el control de
significados y perpetua, indefinidamente lo ―objetivo‖, como única posibilidad de verdad y
significado. Señalamos no que esté mal, sino su incompletitud en el marco de las crisis
contemporáneas. No se discrimina entre sujeto, grupos o instituciones; y es atemporal y en cierta
forma a-espacial.
Las reglas y juegos de lenguaje especializados como el cálculo no discriminan entre sujetos: no
prescriben usos distintos. Por el contrario, su nitidez, su univocidad y su accesibilidad para todo
sujeto (219) permiten instaurar un uso que no lleva la marca de las particularidades sociales o
personales de quien juega el juego. (p. 146)
Como bien lo veía Leibniz, el cálculo disuelve en su ámbito toda posibilidad de discrepancia
insuperable (221). (p. 147)
A pesar de que es fácil reconocer los límites de los distintos intentos de realizar (desde
Descartes y Leibniz hasta el positivismo lógico de principios del presente siglo) el proyecto de una
mathesis universalis no se puede dejar de ver en ellas un signo del reconocimiento de la fuerza de
un tipo especifico de juego de lenguaje. No solamente el desarrollo contemporáneo de las ciencias
y de la tecnología, sino la progresiva extensión de la racionalidad formal (en el sentido de Max
Weber) se apoyan en una rigidización de los juegos de lenguaje o más exactamente, promueven un
desplazamiento del lenguaje ordinario por juegos rígidamente regulados: en los más diversos
campos, tanto la conservación de un orden como su transformación dependen del establecimiento
de reglas no fluctuantes que permiten derivar de manera tajante conexiones y consecuencias
necesarias. En este contexto caracterizado por la proliferación de juegos lingüísticos
reflexivamente estructurados convertidos en condición sine qua non de la mayor parte de la
actividad productiva e institucional- la representación pasa a jugar un papel primordial. (p. 150)
Al mismo tiempo es la representación la que permite una inserción eficaz del cálculo en tramas
de acción más amplias (que pueden incluir campos del trabajo sobre la naturaleza e incluso de la
interacción social estratégicamente orientada).
El poder resultante de la conjugación entre representación y calculo para organizar y dirigir
acciones más allá del ámbito de los signos, poder que termina expresándose en el diseño y en el
notorio papel de éste en el mundo contemporáneo, tiende a opacar y a hacer olvidar todas la
arbitrariedades y violencias involucradas en el tránsito de los viejos juegos con reglas fluctuantes a
87
los nuevos que prontamente adquieren una apariencia de total autarquía frente al pasado (225). (p.
152)
Establecen el entorno en un piso y techo, es decir, denotan lo real como proyecto, en tanto la
delimitan en un campo de la representación y el discurso privilegiando los operatorios específicos
como se ve en el Mapa conceptual 7 (ver anterior), establecen un campo de posibles, no es un proceso
―abierto‖.
En cambio, una vez aceptada la representación, la acción comunicativa discursiva –la discusión
racional de pretensiones de validez problematizadas- se convierte en un proceso más rígidamente
regulado, más eficaz, con mayores posibilidades de desembocar en acuerdos consensuales, con
mayores posibilidades de generar argumentos universalizables (todo aquel que acepte determinada
representación, no puede sino reconocer la validez de determinada argumentación…)(232). (p.
157).
Se hacen pretensiones de universalidad dentro del y sobre el juego. Suponemos lo que conozco y
no qué hago cuando conozco, eso significa ausencias deliberadas o no, tiempos y espacios no
develados y desconexión de los contextos. Significa, en últimas, que las ―cosas‖ no son simplemente
―cosas‖, pero se asumen como tales. Se configura así estrategias de representaciones intrascendentes
en proyectos de infraestructuras reproductoras de estratificaciones excluyentes incuestionadas, que
regula la noción ―cosa‖.
Son procesos de ―complejización‖ y ―simplificación‖ escindiéndolos en sus lógicas, con ritmos y
frecuencias no discriminados que van de lo infinitamente pequeño a lo infinitamente grande, y de lo
infinitamente corto a lo infinitamente largo, es decir, no se reconocen los diferentes recortes temporo-
espaciales. Esta discusión remonta a la muy antigua discusión griega entre Heráclito y Parmenides, en
lo referente a que todo se mueve o nada se mueve, que se presenta como falsa, en cuanto es un
problema cognitivo en la relativa posición del observador, así:
DURACIÓN-FRECUENCIA-MATERIA-ENERGIA
INFORMACION-CONOCIMIENTO-CONCIENCIA
88
Los sistemas formales muestran cuán lejos puede llegar el cálculo sin recurrir en lo más
mínimo a lo ―representado‖. En este límite una representación no representa nada. Es el cascaron
plenamente movilizable de un juego de lenguaje. (p. 166).
1.4. Conclusiones.
89
c. Que el desarrollo se refiere tanto al territorio como a quienes lo habitan, es decir, no es la
simple acumulación de cosas y sistemas e implica un complejo que presenta procesos
interactuantes, entre escalas micro, macro y meso.
d. Que el territorio también lo constituyen poblaciones no humanas que amplían o modifican, la
noción de lo ―a desarrollar‖ en su frontera ecológica y ambiental. El territorio no es solo
―objeto‖ sino también ―sujeto‖ en cuanto es prolongación de la biología humana en sus
procesos vitales. Es una visión no antropocéntrica pero si antropológica, como intención
cognitiva humana. De esta posibilidad emergería la posibilidad de una ecocreación del
conocimiento.
e. Que el territorio y lo urbano es ―sujeto‖ en tanto sea capaz de autoreferenciarse y que la
relación ―universidad-ciudad‖, por ejemplo, en genérico, se convierte simultáneamente en
proyecto material o territorial que es lo convencional, en proyecto cognitivo o político, que
sería lo no convencional y lo emergente, el conocimiento que ―omnijetivamente‖, construya,
alimente, ilumine, aloje, este proceso autoreferenciador. Lo emergente se constituye en lo
desconocido, lo no incluido. Se transforma en procesos de producción, justificación y uso de
conocimiento que tendría connotaciones tanto de objetividad (lo material-económico), de
subjetividad e intersubjetividad (lo politico), y de omnijetividad (relación entre lo humano y
no humano de una alternatividad al desarrollo).
f. Por lo tanto, en la categoría proyecto, se asume desde la mirada, tres paradigmas y un
antiparadigma o enfoque emergente, de lo que se considera que connotan las miradas más
contemporáneas para caracterizar la relación epistemológica sujeto-objeto y la manera de
mirarse que cada paradigma plantea en cuanto tiempo y espacio o, más llanamente, el cuándo
y el dónde.
90
Un cambio paradigmático comienza cuando se acumulan en exceso cuestiones que salen del marco
ordinario de pensamiento y el paradigma actual no puede explicar ni comprender. Este cambio es
caracterizado por el siguiente proceso:
1. Comprensión de las influencias: La capacidad de comprender todo aquello que influencia sus
percepciones.
2. Pensamiento divergente: Descubrir más de una respuesta correcta.
3. Pensamiento convergente: Focalizar los datos y establecer prioridades.
4. Proyección: Configurar los caminos que muestren cómo llegar del presente al futuro.
5. Imaginación: La habilidad para representar lo que hemos encontrado.
Paradigma COMPRENSIVO.
La realidad es interna, realista, relativista, múltiple, holística, cambiante, cualificable y
cooproducida.
La COMPLEJIDAD: el antiparadigma.
Es un discurso muy articulado cuando realmente se trata de un discurso muy prometedor y se
encuentra todavía en estado germinal, con muchos aspectos por resolver.
Como se ha presentado la noción de ―control‖ es el punto central en la evolución del problema
cognitivo-metodológico desde procesos de percepción-descripción-argumentación-discurso-
representación de la categoría proyecto.
Tiempo y espacio son los vinculantes y ordenadores de Energía (fuerzas naturales, mecánicas o
humanas) que mediante materia (flujos de materiales) moldean y modifican el mundo material
mediante información y que permite más o menos control, que organiza el proceso así:
91
Tiempo-Espacio
Relación
Fuerzas Necesaria en
Suelo, agua,
motrices, los procesos de
aire, recursos
mercado, materialización
FAVORECE LA DESVIACION
Y es el caso que desde el primer capítulo de este trabajo, desde nuestra prospección por la
physis, pasando por la antropología y desembocando en la política pasando por la ciencia y
desembocando en la lógica, hemos criticado la visión unidimensionalizadora con la que hemos
92
pensado estas esferas de lo real. Hemos visto que la CRISIS profunda con la que acaba este siglo y
parece ser a comenzar el nuevo, tiene un común denominador: el modo de pensar simplificador
con el que hemos operado y operamos en todos los niveles de lo real, la unidimensionalización. (p.
321)
93
CAPITULO II: CARACTERIZACION DEL CAMBIO PARADIGMATICO DE
OBJETIVIDAD A SUBJETIVIDAD-INTERSUBJETIVIDAD EN LAS CATEGORIAS
TIEMPO-ESPACIO ENTRE LAS NOCIONES DE PROYECTO TERRITORIAL A
PROYECTO POLITICO.
Como ya vimos en el capitulo anterior, introdujimos operatorios que connotan el manejo de las
propuestas temáticas. La categoría proyecto como la interpretación de la realidad, implica revisar los
principios generales que definen esta categoría y, según cada uno de los paradigmas, corresponde a
marcos de referencia que han logrado posicionarse en determinados ámbitos de la historia del
conocimiento. Todos los casos, están influidas por las formas de pensar dominantes de acuerdo con la
dinámica social que tiende a prolongarse en el tiempo y en el espacio sobre la concepción del tiempo
y el espacio.
Los cuatro enfoques mencionados corresponden a desarrollo científicos de importancia general
para las ciencias a lo largo de la historia, en la medida en que cada uno de ellos, han trabajado en la
construcción de interpretación de la realidad. Los enfoques empírico-analítico, comprensivo, de
sistemas (TGS) y el de complejidad están fundamentados en principios a veces contrarios,
diferenciales y/o complementarios entre ellos, que dan cuenta de los desarrollos del conocimiento
científico.
Los planteamientos desarrollados por Galileo y Descartes fueron la base del desarrollo del
pensamiento científico y del proyecto de modernidad visibilizado desde finales del siglo XVII hasta el
siglo XX. Estos planteamientos estaban encaminados a romper con la concepción teológica
característica de la edad media que problematizaba la relación entre el alma y el cuerpo y entró a
postular una preocupación diferencial para la ciencia moderna fundamentada en la relación entre
mente y el cuerpo, pero desde una visión mecanicista. En este tránsito de pensamiento, de una
concepción a otra, se descartan las interpretaciones sobre la totalidad del universo y se limita a
elaborar explicaciones parciales de la realidad. De acuerdo con ello, Descartes, quien creía en un
conocimiento cierto, fundamentado en la existencia real de las cosas, estableció una dualidad entre la
mente y la materia, en tanto, consideraba que las dos tenían sustancias totalmente diferentes, causando
escisiones en el pensamiento y, por tanto, en el mundo.
Esta forma de concebir la realidad se posicionó como paradigma y la naturaleza como objeto de
estudio de la ciencia a fin de desentrañar las leyes universales de su comportamiento y usarlas para el
94
progreso de la humanidad, de acuerdo con el proyecto de la modernidad. El pensamiento científico
fundamentado en estas ideas se ha encargado de ―confirmar‖ que efectivamente existen leyes
universales, categorías totalizantes y esferas diferenciales de la realidad de acuerdo con los principios
de un enfoque de carácter empírico-analítico. En este contexto, la ciudad se posiciona como el hábitat
humano idealizado, desde el proyecto de la modernidad. Representa la posibilidad de dominar el
mundo y darle forma en el tiempo y el espacio en términos universales e infinitos a través de la
categoría de ―Proyecto‖ en tanto la acción misma sobre el territorio.
Perspectiva que se basa en la idea de que el mundo natural se comporta de acuerdo con leyes. Estas
leyes permiten acceder al diagnostico y pronostico, y control de los fenómenos; el acceso a esta
explicación se hace por vía de la objetivación de la actividad científica; específicamente a través del
método hipotético-deductivo o de lo general a lo particular y viceversa, que logra plantear
explicaciones generalizantes y por tanto el papel de la teoría universal. Desde esta visión de cómo se
asume el comportamiento del mundo, solo se acepta dentro de la realidad y aquello a lo que se puede
acceder empíricamente, dentro de un proceso formal, sistemático, controlado que busca explicaciones
y predicciones de los fenómenos. La relación sujeto-objeto es planteada como independiente y neutral
frente al proceso de producción del conocimiento y del mundo objetual. De acuerdo con lo cual, lo
real aparece como fenómenos diferenciados y la interpretación de ésta es asumida por campos del
conocimiento igualmente diferenciados.
Implica ―dominio‖ o control, cuya intensión se ha ido encarnando de manera ―ideal‖ a lo largo del
proceso de urbanización.
Desde esta perspectiva lo urbano se caracteriza por la ruptura entre continuidades espaciales como
lo urbano y lo rural, la priorización de lo artificial sobre lo natural y el camuflaje de la corporeidad del
ser en la vida urbana.
Particularmente, porque la construcción de lo urbano ha estado atado a los propósitos del
desarrollo económico que privilegia la acumulación de capital, la concentración de actividades
industriales, la sobre-explotación de los recursos y con ello la mercantilización de la vida. Este tipo de
racionalidad ha conducido a la sobre-explotación del hábitat como la huella ecológica de las ciudades
sobre las regiones, y los territorios, en el empobrecimiento y marginación de poblaciones, en la
destrucción y la generación de problemas y conflictos ambientales. Esta perspectiva ha negado la
posibilidad de entender el proceso de producción del hábitat y la urbanización de forma integral y
multidimensional.
95
Epistemología: El conocimiento es objetivista-dualista (Se separa el observador de lo observado);
Rechaza los hechos aislados y las situaciones concretas e irrepetibles; Busca la regularidad que
permita generalizar; es universal y no se vincula a un contexto socio-histórico específico; tiene un
carácter disciplinar.
Empirismo Lógico:
Sólo son ciencias las ciencias naturales.
Sólo su metodología es universal.
La lógica interna de las ciencias es ajena a factores sociales.
El proceso de conocimiento es acumulativo.
Método es el procedimiento:
1. Observar sistemáticamente.
2. Construir hipótesis.
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3. Consecuencias
4. Contrastación empírica de resultados
5. Leyes científicas
Objetivos e intereses: Explicar, predecir, controlar los fenómenos, verificar teorías, comprobar
leyes y búsqueda de la eficacia.
ESPACIO
OBJETO INTERRELACIÓN
Acción
TRIADAS
Acción-territorio-desarrollo Territorio Desarrollo
Sujeto-objeto-representación Sujeto
Objeto Representación
RELACION SUJETO-OBJETO
INTERVENCION DISCIPLINAR O
SECTORIAL
- Técnico
DISCURSO-REPRESENTACION - Político
- Técnico-político
PROYECTO TERRITORIAL
: Subsunción. INFORMACION
Operatorios.
Temáticos: Arquitectura-Urbanismo-Planificación urbana y regional-hábitat
La noción misma de Proyecto territorial connota en esta tesis lo objetual, lo material, lo físico y lo
económico de la ciudad en tanto un universo físico a ser producido y re-producido constantemente.
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- Se privilegia lo territorial y el objeto que enfatizan los aspectos materiales y físicos, centrando el
discurso-representación en dichos aspectos y que define el proyecto territorial.
- Se supedita a la naturaleza a ser objeto de estudio de la ciencia, por lo tanto, enfatiza el espacio
como lo primordial y éste tiende a objetos separables, discernibles y controlables.
- Se desentrañan las leyes universales de su comportamiento homogéneo en tanto las temáticas
(variedad y diversidad de objetos) se sitúan en un mismo telón de fondo de los operatorios, es
decir, disciplinas que homogenizan el espacio y lo privilegian en tanto la representación va en la
misma dirección: calculo, medidas, materiales, información, un espacio y reducción del tiempo a
cronogramas de ejecución hasta el producto final.
- Se usan para el progreso de la humanidad como supuesto general, que está mediado por su
aplicación práctica y las lógicas de mercado y mas actualmente con patentes y otros dispositivos
de control.
- Existen leyes universales, categorías totalizantes y esferas diferenciales de la realidad ya que el
objeto aparece escindido en tanto se tomas aspectos particulares de interés, sobre todo técnicos en
su manipulación.
- La materialidad implica progreso y la naturalidad implica dominio; la noción de intervención, es
decir, de lo externo a controlar y dominar es el eje central de este paradigma.
- La ciudad se posesiona como el hábitat humano idealizado, en sus aspectos físicos como
―artificiales‖, es una invención que históricamente enfatiza el topos o el lugar en tanto soporte
físico de la misma. Es en si misma ―control‖, de lo político, social, económico y ambiental.
- El territorio es universal, homogéneo y físico en cuanto no es más que una extensión, un espacio
que se materializa como territorio, es decir, una noción simplificadora, del contexto.
- El medio ambiente es un recurso, un paradigma antropocéntrico, en el cual el hombre es el centro
y medida de todas las cosas; por lo tanto, el medio ambiente no vale como vida sino como soporte
de la ciudad.
- Habitar la ciudad y el territorio implica habitarlos en función de actividades económicas,
políticas, sociales y culturales que representan actividades sectoriales por excelencia. El territorio
se vincula a la ciudad, en cuanto extensión de la misma, que permite su expansión y desarrollo en
el uso cada vez mayor de energía-materia e información.
- Ruptura entre lo urbano y lo rural ya que paradójicamente la complejización de la ciudad implica
la invisibilización de procesos en la relación ciudad-campo.
- Se camufla la corporeidad del ser en la vida urbana y territorial, es decir, es inconsciente para el
habitante la separación de lo vivo a cambio del confort y bienestar, que implican un entorno frágil
y objetual como es la ciudad.
- Se habita bajo la óptica de la racionalidad económica y la política (supeditada a esta), es decir,
producción material y organización social de la misma va en función de la racionalidad económica.
- Se prioriza lo artificial sobre lo natural, dado que el humano es un mutante permanente en la
98
herramienta, está produciendo permanentemente tecnología que extienden su dominio sobre lo
natural desde la perspectiva económica.
- Se busca controlar el espacio urbano a través de la zonificación de áreas y la fragmentación de la
realidad, es decir, es una epistemología de la escisión para ganar en eficacia y eficiencia en tanto se
simplifican los problemas en tanto objetividades y objetualidades, aparentemente controladas con
precisión.
- Se niega la integralidad de los procesos. Responden en lo político a intereses diferenciales y
sectoriales, y en lo económico, a productos y procesos diferenciados, saberes disciplinares y
técnicas diversas, con bienes materiales que presentan contextos propios y diferenciados de
intervención.
- Se invisibiliza lo atípico., intencionalmente o no, es decir, el control de significados, del lenguaje
y de lo cotidiano constituye base del funcionamiento de la ciudad, los campos de posibles
constituyen el centro de lo político, es decir, las posibilidades de la ―polis‖ en tanto desarrollo
material.
- La planeación y la gestión resultan insuficientes, dada la consideración anterior, ya que la
relación sujeto/s-objeto/s está mediada por lógicas de intervención separadas en tiempo o el
espacio, selectivas a aspectos determinados de la realidad de la ciudad.
- La noción de proyecto, por lo tanto, es en general espacial, material, objetual, neutra, universal,
sectorial y simplificante, donde se privilegia lo económico a expensas de lo social y lo ambiental,
como se presenta en este esquema:
Economico
Social
Ambiental
xviii
99
Y que la siguiente estructura de discurso-representación, permite la manipulación de dichos
objetos. El problema se define como un control de lo material como lo concibe Wellmann (1948)
Many kinds of drawing have been evolved for his purpose of conveying exact size shape
descriptions of an object from one mind to another, but none is completely satisfactory –not even
the photograph. Each type of drawing has merit, but each is also deficient in some respect. In order
to appreciate the superiority of the multiview engineering drawing it is desirable to consider the
100
deficiencies of the other methods. (Wellmann. 1948. p. 1)
Por lo tanto, se desarrollo el manejo por planos ―espaciales‖ que permiten vistas reales del objeto y
que quedan definidas en seis posibles vistas.
101
Esta estructura se constituye en un sistema que se repite ad-infinitum a los cuales se le agrega toda
la información técnica para su materialización.
En términos de la consideración de tiempo o espacio, en tanto teoría o práctica, donde la primera
es tan solo una descripción como discurso de la representación, no se discute sus sentidos y
significados. Se sugiere que hacer plantas, cortes y alzados es una verdad auto-evidente y que
proviene de la concepción absoluta de tiempo y espacio, por separado, propio de la visión newtoniana
de corte mecanicista donde geometría y numero, son propias de una realidad ―externa‖ y la única
forma de conocimiento verdadero, donde se separa al objeto en lo teórico y metodológico, en una
teoría-métodos separados del objeto. Cualquier objeto se manipula desde esta proposición universal
aun por fuera del contexto. Como ejemplo, para la arquitectura, en cuanto caso disciplinar, significó:
The creation of order in a mutable and finite world is the ultimate purpose of man´s thought
and action. There was probably never human perception outside a framework of categories; the
ideal and the real, the general and the specific, are ―given‖ in perception, constituting the
intentional realm that is realm of existence.
(…)Theory thus reduced to a self-referential system whose elements must be combined
through mathematical logic must pretend that its values, and therefore its meaning, are derived
from system itself. This formulation, however, constitutes its most radical limitation since any
reference to the perceived world is considered subjective, lacking in real value. (Pérez Gómez.
1980. pp. 3-4)
Architectural history should not therefore be filtered through a pattern of evaluation whose
judgments of success and failure corresponds only to a latter-day ideology. A Gothic cathedral, for
example, is the City of God on earth, regardless of contemporary religious convictions, structural
preoccupations, concerns with efficiency and stylistic coherence, or opinions about useless formal
elaboration. The point is to disclose the transcendental intentions that generated form. The
continuing conception of architectural history as a collection of material monuments, classified in
terms of formal style, has further obstructed a clarification of contemporary problems. (Pérez
Gómez. 1980. p. 13)
Architects, engineers, and philosophers of the Enlightenment explicitly identified the principles
102
of architecture with those of science, presuming a fundamental analogy in the methods and sources
that led all human disciplines to the attainment of truth. (Pérez Gómez. 1980. p. 77)
He made available a relation between theory and practice in which the former aspired to be no
more than a mere description of the technical means of the latter and not discussion about its
meaning. This opened the way for positivism,, or the possibility of acquiring the truth about things
without a concomitant theory concerning their natures. (Pérez Gómez. 1980. p. 78)
Por lo tanto, es muy claro que la concepción newtoniana de ciencia empírica fue muy eficaz
porque comienza, precisamente, de premisas absolutas, particularmente, en la existencia de
geometrizaciones y espacializaciones absolutas e independientes como postulados a priori
indispensables para el éxito de estos tipos de enfoque físicos y materiales. Esta filosofía, en esta
medida, estaba basada en la propuesta de que el número y la geometría son la esencia de una realidad
―externa‖ y su única forma de verdad.
After 1750 numerical proportions recovered their traditional role in architectural theory. An
ever increasing empiricism brought architecture constantly closer to nature. Architects strived to
imitate the belle Nature, finding it increasingly simpler. This process, which I shall try to clarify
from diverse perspectives in the following chapters, already shows the great impact that Galilean
revolution had upon architectural intentions during the seventeenth century and the basically
traditional framework of eighteenth century theory and practice. It should already be clear that
modern architecture did not appear around 1750 and that it was not simply generated by the
Industrial Revolution. The process of transformation of theory into an instrument of technological
domination started with modern science itself. Nevertheless, after adopting the humility of natural
philosophy, the architecture of the Age of Reason became motivated primarily by a symbolic
intention. (Pérez Gómez. 1980. p. 83)
Una vez ésta objetividad permeó las disciplinas y la norma general en la producción de
―proyectos‖ estableció el dualismo cartesiano, entre mente y cuerpo) se constituyó la teoría-método
así planteado (perspectiva, geometrías, calculo, etc.) en la primera ciencia autónoma general sin poder
suprimir las tensiones antes mencionadas. El establecimiento de una ciencia geométrica general que
podría ser, efectivamente, la base para una gran diversidad de operaciones técnicas como la
perspectiva, la geometría descriptiva, sombras, planimetrías en dos dimensiones e incluso maquetas,
permitió toda clase de manipulaciones de materiales como la piedra, la madera y los más variados
diseños. El principio fundamental fue establecer las proyecciones eliminando puntos y distancias
arbitrarias que hacían del postulado general de la proyección una ciencia que se desarrollo durante el
siglo XIX y XX, es decir, la previsualización detallada y anticipada de los productos diseñados.
Thus it could become a general science of geometrical projections, capable of controlling and
103
rationalizing the most important techniques of architecture. The laws of perspective became the
first ―theory of theory‖, truly independent of practice. The actual drawing and construction of
perspectives, the design of solar clocks and the determination of the shape and dimensions of stone
pieces for vaults and arches, all depended upon the same system of oblique projections and thus
could be reduced to a methodology. For the first time, regardless of the architect´s capacity to
visualize the operations, true results were guaranteed by this might not be explicit in the
―premises‖ of practice and embodied reality. Desargues maniere universelle was in fact the first
step toward a fictionalization of reality that would precipitate the Industrial Revolution and the
crisis of European science during the nineteenth century. (Pérez Gómez. 1980. p. 101)
Una vez la perspectiva y la geometría descriptiva fue introducida como una condición del
pensamiento dualista cartesiano, estas teorías se convierten en la primera ciencia general y autonomía.
Los artistas y los artesanos tendían a rechazar cualquier condición de la teoría a las artes de
fabricación; ellos continuaron desarrollando métodos empíricos para las diferentes necesidades
técnicas de la arquitectura, métodos por los cuales, las prácticas y las reglas estaban estrechamente
relacionados. La perspectiva era solo un vehículo para reproducir el mundo de la ciudad y los objetos
desde puntos de vista escogidos. Por esta razón, la revolución científica de Galileo significó la
dominación por medio de la tecnología de la producción arquitectónica. Ya desde el siglo XIX, los
arquitectos interpretaban la invitación al uso de operaciones geométrico-matemáticas como condición
para deshacerse de intencionalidades simbólicas en aras del diseño y análisis estructural propios de
una economía y revolución industrial en marcha que demandaba eficacia y eficiencia en la
producción; como corolario, la ciencia moderna implicó una distancia entre objeto y mente, ya que la
mente podía afirmar su derecho a ejercer una jurisdicción sobre la materialidad del objeto.
Como veremos, en el trasfondo, es también la vieja relación establecida por el cartesianismo entre
extensa y res cogitans, dualismo que nos permea como se ve hasta nuestros días.
The problem of perspective is not easily reducible. Perspective became strictly possible only
when man began to view himself as a subject and external reality as a collection ef objects. The
development of perspective theory is intimately connected with the epistemological revolution
and, associated with this revolution, the fundamental dissociation between man and world,
between body and mind. Cartesian philosophy postulated perspective as a model for human
knowledge. But it was not until the nineteenth century that perspective became a true form of
subjectivism and was adopted as a universal prototype of knowledge. Only then did man actually
believe in the isolation of his mind from other minds and the world, thereby rejecting the
fundamental intersubjetive reality given to embodied perception. And this, of course, led him to
accept no objectivity other than the evidence of mathematical logic. Even today it is difficult to
admit that our embodied perception of the world is not equivalent to perspective representation.
The image of the photographic camera are taken to be the only true representation of reality.
104
Perpective, of course, is only true representation of reality. Perspective, of course, is only one way
of seeing, corresponding initially to Cartesianism and implying the imposition of a geometrical
scheme on reality in order to establish a relation between res cognitans and res extensa. (Pérez
Gómez. 1980. p. 174)
La reconciliación entre sujeto y objeto separados por la diferencia entre el mundo geométrico
espacial humano, léase 3 dimensiones y el infinito, donde la construcción 3D reduce el espacio a una
posibilidad de comprensión, no consideraba la propuesta de Leibnitz de la posibilidad de
combinaciones como posibilidad de complejizar y no de simplemente simplificar la realidad.
Leibnitz´s science of combinations was the last great metaphysical system; it was in fact, the
culmination of a long tradition of conceptual structures funded on the belief that it was possible to
reflect the absolute order of the cosmos.
(…) Correlatively, geometry and number became mere formal entities, instruments of
technique. The Baroque synthesis was subverted at its very roots. And although Euclidean
geometry maintained during the Enlightenment a residual symbolic dimension, the freedom and
autonomy of geometrical applications in technical disciplines was firmly and irrevocably
established. This transformation propitiated the development of statics and strength of materials, as
well as the great interest in technical problems that would characterize eighteenth century
architecture.
(…)The curriculum of the institution did not remain constant but normal it included algebra,
analytic and Euclidean geometries, the properties of the conic sections, mechanics, hydraulics, and
stereotomy. Infinitesimal calculus was sometimes taught, but was never mandatory. Physics,
construction methods, mensuration, and natural history had to be taken elsewhere. The engineers
were also required to learn artistic drawing and graphic design, courses usually taught by such
architects as Blondel. (Pérez Gómez. 1980. Pp. 194-195-199 )
This new epistemological framework also brought about the unconditional acceptance of
relativism. The fundamental paradox of the modern world is derived from a simultaneous belief in
reason (with its infinite capacity to discoverer absolutely certain mathematical truths) and the
belief in the radical subjectivity of each human being, condemned to his own partial perspective of
the world (providing only a limited access to ―objective‖ reality). (Pérez Gómez. 1980. p. 274)
Un primer objetivo, a través del dibujo en dos o tres dimensiones de los objetos, era definir una
rigurosa definición para su manipulación. El segundo objetivo era deducir conclusiones de la exacta
105
descripción de objetos y su posición en el espacio a través de las relaciones geométricas y
matemáticas, en este sentido, la perspectiva y la descriptiva venían a ser medios que podian adquirir
verdad ofreciendo modelos universales en el paso de lo desconocido a lo conocido. Estas disciplinas
permitieron la sistematización de la práctica y tuvo inmensas repercusiones. En tanto formula positiva
convirtió la ley en máximos y mínimos como precondición para resolver los problemas clásicos de la
construcción y el diseño. Este reduccionismo trajo consecuencias en el manejo exclusivamente de
lenguajes técnicos; como lo sabemos, existen modernismos donde las fotografías de dichos edificios
distintos implica no saber a qué contexto pertenecen, dada esta superposición forzada a un mundo
diverso.
Thus architectural design as a whole was reduced in Durand´s theory to a formal gram of
combinations, devoid of transcendental intentions.
(…) Finally with Durand architecture did become understood as formal language or stile. And
in this we discern the source of the most banal formalist approaches, still popular today in many
schools and offices of the Western world.
To repeat: The objective of all theory, for Durand, was to ensure the efficiency and economy of
operations. In order to achieve this and to simplify architectural design, Durand taught his students
the mechanism of composition, which consisted in the use of a grid to solve the fundamental
problem of disposition, or arrangement of the elements in plan. Columns were to be placed at the
intersections, walls on the axes, and opening at the centers of the modules. Durand showed how to
apply this methods to all parts of a building, and these parts would then be combined in a specific
project. Although the solution of the plan was always the primarily concern, the application of
combinations to facades, general volumetric studies, roofing, and parti generation was also taught.
Combinations were the means by which any architectural problem could be solved, which is
another way of saying that the method was the theory.
The use of the grid in design was, of course, not Durand´s invention. In Cesariano´s edition of
Vitruvius (1527), the famous vitruvian man was superimposed on a grid, and later Philibert de
l´Ormeused used it in his system of Divine Proportion. In all these instances, however, and even in
those more ambiguous applications that we encountered in eighteenth century treatises, the grid´s
character as an instrument of design was secondary to the symbolic value of the order it denoted.
Only in the case of Durand´s mechanism did the grid become an instrument whose sole value was
as a tool in a technonological process. This grid represented lived space finally transformed into a
concept –a notion that nineteenth and twentieth century architects would become very fond of,
which eventually came to be taken for granted, abused in architectural education, and even
mistakenly applied in interpreting other periods in the history of architecture. Essentially,
Durand´s grid as a generator of the plan was already the reticulation recommended by La
Corbusier, founded on the misconception that man inhabits not qualitative places, but
homogeneous and universal geometrical space. (Pérez Gómez. 1980. Pp. 304-308)
106
Esta condición de un lenguaje natural para la arquitectura e independiente de ella en tanto un orden
para lograr los objetivos expuestos llevo a tipos de arquitectura simple que evitaban lo inútil y lo no
natural que reflejan dibujos libres de ostentación y dificultad. Ahora, que la crisis de la ciencia en
general ha emergido, en el circulo de la filosofía de occidente, es decir, el eclipse relativo de la razón,
podemos volver a buscar otros sentidos más trascendentales de la geometría que permita no solo las
razones prácticas sino la posibilidad de lo metafórico, lo intersubjetivo que nos permita volver a
preguntarnos el carácter de la ciudad como hábitat humano.
Muchos arquitectos y teóricos serios fueron exitosos al genuinamente querer trasformar la historia
en una ciencia objetiva que estaba basada solo en evidencias materiales repudiando la imaginación, la
creación y otro tipo de interpretaciones que podrían haber caracterizado la profesión. Se creyó que
con la ilusión de una historia positivista en un entendimiento racional era una solución definitiva al
problema del arte en la condición humana. Una vez que, en los últimos doscientos años, en el campo
de la arquitectura se perdieron las dimensiones metafísicas, la relación entre teoría y práctica llegó a
un estado crítico; ya que la simbolización es una consideración humana profunda y necesaria en la
creación y perpetuación de la cultura humana que implica, ni nada mas, ni nada menos, que llegar a
términos de lo trascendental e infinito en términos de lo finito. Precisamente en los símbolos que van
más allá del tiempo y el espacio presente, es decir símbolos que hacen parte del mundo visible, pero
también por fuera de este. Dicho de otra forma, los símbolos son ambiguos, pero poseen una
característica de infinitud en lo eterno y especifico determinado por el contexto cultural.
Even the contemporary ―schools‖ of capitalist formalism and Marxist rationalism fall into the
same trap, believing that one can separate structure from meaning. Capitalist formalism
emphasizes the possibility of architecture as a hermetic, elitist manipulation of form, with no
intended culturally based meanings. Marxist rationalism pretends that art is not individual
expression and that architecture is a craft, a direct result of typological analysis, pure ahistorical
content, for which form is irrelevant. Both positions obviously fall short of the truth. There are no
structures without meaning is, indeed, very different. Furthermore, art is necessarily personal
expression, much more so than science and language (which are, nonetheless, also forms of
interpretation). On the other hand, architecture cannot be a private game of combinations, a
―formal language‖ invented a priori (architecture for architects), or a question of merely decorating
technological structures with arbitrary historical quotations; the necessarily transcendental
(semantic) dimension of meaning cannot be disregarded.
The reconciliatory mission of the architect is poetic. This is necessarily an individual task,
encompassing personal expression and reference to the totality. There is no meaningful logic
without acknowledging the intersubjective world, best revealed in dreams and myths. Even in the
eighteenth century, poetic wisdom was not without its supporters. Giambattista Vico was perhaps
the first to speak up for the primordial knowledge of all people, a knowledge that stemmed not
from reason but from imagination. Today Heidegger has given new validity to this idea; we may
107
be condemned to live in the absence of gods, but the void is evident. The ever present enigma of
the human condition is only denied by the foolish. And it is this mystery that architecture must
address. Part or our human condition is the meritable yearning to capture reality through
metaphors.
(…) And architecture, no matter how much it resists the idea, cannot renounce its origin in
intuition. While construction as a technological process is prosaic –deriving directly from
mathematical equation, a functional diagram, or a rule of formal combinations- architecture is
poetic, necessarily an abstract order but in itself a metaphore emerging from a vision of the world
and Being. (Pérez Gómez. 1980. Pp 324-326)
Este proceso no fue solo propio de la arquitectura, se extendió como practicas a otras disciplinas
humanas y de las artes, conduciendo a la crisis de la ciencia moderna como única forma de
conocimiento, prefigurando, no tanto un error como su incompletitud, sus ausencias, sus
invisibilizaciones y sobre todo, la imposibilidad de otras formas de conocimiento.
Enfoque comprensivo que surge como una forma de reacción frente a la perspectiva
homogenizante y mecanicista de la perspectiva empírico-analítica, que se hizo extensiva para la
comprensión de los procesos sociales. El enfoque comprensivo se centra en la interpretación de los
significados de las acciones humanas y de la vida social en un proceso de valoración singular como
instancia de producción de conocimiento científico.
Por ello, la construcción del conocimiento es de carácter subjetivo-intersubjetivo de acuerdo con
los principios que orientan esta perspectiva de análisis de la realidad social. Su principio fundamental
está referido al estudio fenomenológico considerado como la ciencia de las ―esencias‖ que busca la
comprensión de todas las manifestaciones, vivencias y acciones en el ámbito de las significaciones.
Para ello, recurre a producir conocimiento a través del método etnográfico que tradicionalmente ha
sido usado por la investigación antropológica para el estudio de las culturas, pero que aun hoy, sigue
implementándose en el estudio de diversas áreas más de carácter social. Es un método basado en la
recolección de datos en el propio campo, teniendo como informantes a los integrantes de la
comunidad objeto de estudio. La interpretación de los estudios de carácter etnográfico se basa en la
historicidad de los sujetos, la descripción profunda de los acontecimientos que se desenvuelven en un
contexto cultural especifico, la construcción intersubjetiva del conocimiento y la constante y
permanente reflexibilidad lingüística a veces con un tinte de comprobación estadística de
comportamientos y prácticas sociales.
Este tipo de interpretación resulta de gran importancia como fundamento de otras que tengan un
carácter mucho mas relacional en términos de lo que implica el estudio de lo urbano. Así mismo,
108
resulta de gran importancia el hecho de que se reconozca el proceso de construcción subjetivo-
intersubjetivo de la realidad, ya que, a partir de este principio se hace conciencia de que la realidad se
construye socialmente. Su incompletitud recae en su carácter antropocéntrico Ante este carácter
antropocéntrico y intercausal frente al enfoque empírico-analítico han surgido nuevas propuestas de
interpretación de la realidad fundamentadas en principios relacionales, dentro de ellas la Teoría
General de sistemas y la perspectiva compleja las cuales se reflexionan en otros y siguientes
apartados.
109
Metodología (Estudia el método para producir conocimiento seguro y confiable).
Método es el procedimiento:
- Cualitativa-inductiva
- Perspectiva holística, que tiende a considerar el fenómeno como un todo.
- Es un método para generar teorías o hipótesis.
- No tiene reglas de procedimiento.
- No suele probar teorías o hipótesis.
- La base es la intuición.
- Permite ciertos tipos de análisis estadísticos (Durkheim)
CONTEXTO
INTERDEFINICIÓN
TRIADAS Acción
Acción-territorio-desarrollo
Sujeto-sujeto-representación Territorio Desarrollo
Sujeto
Objeto Representación
CAMPO RELACIONAL
CONSTRUCCION SOCIAL
DISCIPLINAR O
SECTORIAL
DISCURSO-REPRESENTACION - Técnico
- Político
- Técnico-político
PROYECTO POLITICO
INFORMACION
CONOCIMIENTO
: Subsunción.
Operatorios.
110
- Se centra en la interpretación de los significados de las acciones humanas y de la vida social
en un proceso de legitimación de las singularidades como instancia de producción de
conocimiento científico.
- El comportamiento no es gobernado por leyes universales, es altamente aleatorio, es decir, se
comporta por la probabilidad estadística de emergencia de prácticas sociales dentro de campos
relacionales posibles, generadas en las dinámicas sociales.
- El comportamiento de las personas no responde a regularidades sociales, no son inmutables,
más bien obedecen a ordenamientos parciales en tiempo y espacio de diferentes duraciones en
cuanto donde/s-cuando/s. Son procesos y fenómenos muy dinámicos y cambiantes.
- Recurre a la investigación cualitativa, es decir, sentidos, significados, interpretaciones de
prácticas y contextos.
- En la ciudad se posesiona lo cotidiano en cuanto recurrencias que se repiten una y otra vez y
permiten regularizaciones de la vida cotidiana tanto en escalas barriales como urbanas, en
―acuerdos-disensos‖ sociales que lo dinamizan.
- En el territorio aparece el proceso ―sociacon‖ acompañando al ―terricon‖, es decir, va de lo
social al territorio y viceversa.
- Se producen territorialidades y territorializaciones, es decir, el territorio no es absoluto en
cuanto pueden generarse diversas interpretaciones según sujetos, grupos sociales e instituciones
que conectan el territorio y estos actores.
- Habitar la ciudad y el territorio implica inventar lo cotidiano en cuanto lo posible y lo
inesperado son parte de los procesos de crear, destruir, modificar, quitar y añadir a la ciudad, como
un ―todo‖ relativo.
- Se privilegia una visión del mundo antropocéntrica en tanto el ser humano es el centro del
universo, y por lo tanto la ciudad es la forma de materializar este valor muy propio de Occidente y
de la Modernidad.
- Privilegia la vida humana, por lo tanto, es un proceso de separación de lo humano y lo no
humano, pero de complejización, de interconexión de lo local-global-local, en su dinámica actual.
- Se reconoce la construcción intersubjetiva de la realidad en la ciudad y en el territorio que
relativiza e introduce connotaciones culturales que constituyen ―sentidos comunes‖ en la
interpretación individual y colectiva de la ciudad.
- La realidad urbana y territorial se construye socialmente, ya que en el proceso mencionado de
la intercausalidad en la organización humana, los contextos se autofundamentan en relaciones en
permanente configuración.
- Es, en este proceso social y a través de la construcción de significados y sentidos en torno al
territorio, la ciudad y el habitat que se pueden pensar alternativas de mejoramiento a las
problemáticas de las mismas.
111
2.3. Del proyecto territorial al político o del objeto en tanto objetividad al campo relacional
en tanto subjetividad-intersubjetividad.
Del proyecto territorial al político emerge una relación dinámica entre lo objetual o proyecto
territorial y la concepción de campo relacional proyecto politico donde se connotan, las condiciones
económicas, sociales y ambientales en la siguiente forma:
Económico Social
Social Económico
Ambiental Ambiental
ESPACIO TIEMPO-ESPACIO
TRIADAS TRIADAS
Acción-territorio-desarrollo Acción-territorio-desarrollo
Sujeto-objeto-representación Sujeto-sujeto-representación
DISCURSO-REPRESENTACION DISCURSO-REPRESENTACION
: Subsunción.
Operatorios.
Mapa conceptual 5 Operatorios entre proyecto territorial y proyecto político.
112
La evolución histórica de los énfasis del desarrollo de lo territorial (y territorialidad) a lo político, a
lo ambiental, se corresponden a los discursos que la teoría del desarrollo ha generado discursos en: lo
físico-geográfico, técnico-científico (territorial), lo político-financiero, institucional-administrativo
(político), lo ambiental-ecológico (vida), con la evolución en lo disciplinar de la arquitectura, del
urbanismo, la planificación urbana y regional, el ordenamiento urbano-regional y el hábitat, dado los
requerimientos históricos en los últimos 60 años como se señala en los antecedentes.
El discurso-representación de lo social en la noción de proyecto territorial y político vigente, debe
abordar la noción moderna entre sujeto-objeto-representación y acción-territorio-desarrollo como
triadas de origen de dicotomías y escisiones, disciplinares e interdisciplinares, y las connotaciones que
producen en la noción vigente de lo territorial y político que escinde, en lo fundamental, entre lo
social, lo económico y lo ambiental; y se corresponderían hasta cierto punto o relativamente en
discursos del desarrollo, conectado a discursos disciplinares en forma sectorial, así:
FISICO-GEOGRAFICO ARQUITECTURA
TECNICO-CIENTIFICO URBANISMO
POLITICO-FINANCIERO PLANEACION
URBANO-REGIONAL
INSTITUCIONAL- ORDENAMIENTO
ADMINISTRATIVO TERRITORIAL
AMBIENTAL-ECOLOGICO HABITAT
113
Procesos Cognitivos
Procesos Cognitivos
De acuerdo a lo sugerido por Inmanuel Wallerstein en su texto ―El fin de las certidumbres en las
ciencias sociales‖ (Wallerstein, 1999), el proceso cognitivo requiere una estrecha relación a lo
temporo-espacial por cuanto conocimiento factico de la realidad y la capacidad creativa o de creación
de nuevos ordenes, presentan ―tiempos y espacios‖ y no un tiempo y un espacio. Es decir, se
introduce la noción de contexto y contextualizaciones en cuanto cogniciones diferenciales. Desde el
tiempo-espacio, los procesos de contextualización presentan particularidades:
Las formas de contextualizar enunciadas buscan conectarse a su tiempo o su espacio, es decir, que
la nocion de contexto se refiere a la clásica discusión del todo y las partes que diferenian tiempo y
espacio o, en su versión disciplinar, historia y geografía. Debido a esto, prodriamos elaborar, por lo
menos, criterios más diversos y más amplios respecto del ―todo‖ y el ―uno‖, tomando en cuenta un
aquí y un ahora como tiempo presente.
La noción de contexto se refiere a la clásica discusión del todo y las partes. Podemos elaborar por
lo menos cinco axiomas al respecto tomando en cuenta un aquí y un ahora como un eterno presente
que equivale a la absonitud del universo:
114
a. El todo es menos que la suma de las partes y sucede en el espacio.
b. El todo es la suma de las partes y sucede en el espacio.
c. El todo es más que la suma de las partes y sucede en el espacio.
d. El todo es más que la suma de las partes y les antecede en el tiempo-espacio.
e. El todo es más que la suma de las partes y les antecede y sucede en el tiempo-espacio.
A. B.
El cuadro A. connota un entorno dentro del campo relacional completamente desconocido, a modo
del criterio cartesiano de res extensa; y el B. connota un contexto absolutamente conocido dentro del
campo relacional, a modo de res cogitans en el criterio cartesiano. La res cogitans supone sujetos e
instituciones que construyen su nocion de contexto a partir de objetualidades, subjetividades,
intersubjetividades, imaginarios, metáforas, deseos y negaciones claramente expresados.
La tercera posibilidad entre A y B. es una condición C. donde se mezcla lo conocido y lo
desconocido de la realidad a modo de capas, donde el todo no es totalmente conocido ni totalmente
desconocido, como lo muestra el siguiente cuadro:
RELACION CONTEXTO-ENTORNO
C.
C.
115
La condición D. es que dentro de este campo relacional de lo conocido y lo no conocido se da un
tipo de contexto como una forma de campo relacional que por el discurso-representación emerge del
entorno como un campo de conocimiento o contexto relativamente definido, que potencialmente y en
cuanto fractal, contiene partes del todo y relacióna partes de lo conocido y desconocido configurando
un ―todo‖ relativo en tanto confluencia consciente de tiempos y espacios.:
RELACION CONTEXTO-REPRESENTADO
D.
CONTEXTO
Esta dinámica infiere que los ―saberes‖ y las ―cogniciones‖ establecen la diferencia entre entorno
como res extensa y contexto como res cogitans en tanto subsumidos en el campo relacional.
OBJETOS
SISTEMAS
ORGANIZACIONES
116
Dichas condiciones anteceden (pasado), están (presentes) y le suceden (futuro). Un esfuerzo
aplicativo de esto se muestra en la corematización realizada (ver el Mapa conceptual 8. p. 118), en
tanto mapa conceptual del proceso de contextualización de un caso urbano-territorial concreto,
discernido en términos de escalas y sistemas. Esto ha requerido, por lo menos, de instrumentos como:
Glosario: Como instrumento a través del cual se va construyendo un lenguaje común y se unen las
diferentes miradas que representa el hecho de la diversidad presente, ya que cada actor o institución
representan miradas distintas de lo mismo y diferentes tiempos-espacios.
Bitácora: Como instrumento a través del cual cada uno de los participantes efectúa un proceso de
sistematización y análisis de los procesos cognoscitivos que le competen, tanto en sus
responsabilidades individuales como en lo colectivo.
Coremas: Como representación abstracta y sinóptica de los análisis efectuados sobre un territorio
concreto en sus connotaciones tiempo-espacio.
Mapas conceptuales, analíticos y sintéticos: Como el mecanismo a través del cual efectuamos una
representación, temporo-espacial de los problemas o estados de cosas, y análisis efectuados sobre el
territorio. Incluye cartografías numéricas, sociales y territoriales.
Insumos: a. Provenientes de las organizaciones y estructuras de decisión a través del mapa de
relaciones interinstitucionales. b. Provenientes de los actores y sus imaginarios, lógicas, conflictos y
recursos a través del mapa de cartografía social. c. Provenientes de la historia, geografía, cultura,
territorio y su desarrollo material (medio natural y medio construido) actual a través de mapas
temáticos y cartografía de territorio. d. Provenientes del conocimiento territorial existente.
Procesos: En la potenciación de núcleos endógenos dinamizadores, el producto final es la
posibilidad de la gestión Territorial y Política del desarrollo, entendida con un proceso que busca
aplicar, fundamentar, investigar, proponer, intervenir y construir aglutinando personas e instituciones
alrededor de propósitos compartidos, es decir, interrelacionando proyectos económicos-materiales,
con proyectos políticos para la posible construcción de un proyecto futuro, que implica un portafolio
multivariado y diversidad de tiempos-espacios.
A partir del conocimiento del Estado del arte de lo territorial y político se procede tanto desde un
enfoque global o de conjunto, como hacia la identificación de problemáticas y potencialidades
particulares e individuales que definen el espectro inicial de análisis, diagnostico dentro de un carácter
interdisciplinario.
Las contextualizaciones Territoriales y Políticas, abocan progresivamente la construcción de
conocimiento, desde un nivel exploratorio hasta un nivel interpretativo-explicativo del cual se deriven
posibles análisis y propuestas alternativas de acción en lo territorial.
Un horizonte sustentable del desarrollo supone que un proyecto territorial y político cumpla con
valores explícitos como son: Equidad, conciencia ambiental, tolerancia y democracia,
117
participación, inclusividad, identidad, cultura, conocimiento, simetrías de poder, noción de
umbrales y fronteras, flexibilidad, autocritica y noción de lo público entre otros. La contrastación
entre lo existente y lo deseable se articula en un núcleo integral de corematización como se refleja
en el ejemplo, al que convergen las lógicas conceptuales propuestas de Objetividad, Subjetividad e
Intersubjetividad. El grafico sintetiza estas reflexiones: Grafico corematización caso Cazuca
(Mapa conceptual 6). La subsunción tiempo-espacio y proyecto territorial y político se
interdefinen como:
118
Mapa conceptual 8. Corematización de un Campo relacional en tanto sistemas y escalas.
119
2.4. Conclusiones:
TIEMPO-ESPACIO
ESPACIO
FISICO-GEOGRAFICO
connotan
a través de
posibilita
definen
SUBJETIVIDAD-
OBJETIVIDAD
INTERSUBJETIVIDAD
implica
PROYECTO PROYECTO POLITICO
TERRITORIAL
*Se relaciona a las triadas por la vía del discurso del Desarrollo. Operatorios.
El ir y venir entre proyecto territorial y proyecto político ha significado recordar viejas tensiones en la
historia del conocimiento entre mitos-logos-doxa-episteme-tradición-ciencia y simplificando el mapa
120
conceptual graficado podemos decir que el bucle
EMPIRICO-ANALITICO COMPRENSIVO
Mapa conceptual 11. Dinámica histórica del conocimiento entre las nociones del paradigma empírico-analítico y
comprensivo
En cuanto no se plantea el uno mejor que el otro, sino que revela la condición humana en
acercamientos distintos al tiempo-espacio en la relación materia-energía-información-conocimiento ya
que implican, no solo saber científico, sino también otros saberes en las tensiones históricas concebidas
disciplinarmente en cuanto el ámbito de lo comprensivo entre:
LOGOS MITO
CIENCIA TRADICIÓN
Mapa conceptual 12. Síntesis del conocimiento histórico entre ciudad planificada y ciudad histórica.
121
Plantea la probabilidad-necesidad del emerger un arts-combinatoria de nociones, conceptos, creencias,
mitos y rituales, etc., que conforman el campo relacional como res extensa, y en contexto como campo
relacional en tanto res cogitans interdefinido como acto cognitivo entre lógicas racionales y lógicas no
racionales.
Así, la creación de ―orden‖ en un mundo mutable, finito-infinito es un propósito humano de
representación, explicación y acción, donde la percepción humana no puede suceder por fuera de un
marco de categorías que mezclan lo ―mental‖ y lo ―real‖ en unos ámbitos de existencia. Por lo tanto, la
―teoría‖ aislada del método es casi lo mismo que la separación entre mente y cuerpo, y que ha llevado a
que la realidad en tanto lo referencial y lo relacional puedan ser, también cualidades distintas a lo
puramente científico del ―lugar‖. Es decir, el ―topos‖ como más que lo físico, no pueda ser cualificado
con interpretaciones subjetivadas pertinentes y se privilegia la producción de la ciudad en términos
estadísticos y del cálculo casi exclusivamente.
122
CAPITULO III: CARACTERIZACIÓN DEL CAMBIO PARADIGMATICO DE
INTERSUBJETIVIDAD-SUBJETIVIDAD A SISTEMICO EN LAS CATEGORIAS TIEMPO-
ESPACIO EN LOS PROYECTOS POLITICOS
La teoría general de sistemas interpreta la realidad como un sistema, que está compuesto de varios
subsistemas que se interrelacionan, entre si, de acuerdo con los desarrollos de la ecología y la cibernética,
etc. Desde esta perspectiva la ciudad se entiende como un sistema en el cual se interrelacionan tanto las
cosas, como las acciones, y también, las ideas y sentimientos, no como unas colecciones de cosas
separadas sino como una red de fenómenos interconectados e interdependientes, (Sánchez, 2009:1).
Los principios sobre los que se fundamenta esta teoría están referidos a la interpretación de la realidad
como una gran organización; la realidad es un sistema abierto constituido por varios subsistemas que se
influyen entre sí; cada uno de los sistemas tiene una estructura interna particular; todos los sistemas tienen
procesos, elementos, funciones y relaciones que le otorgan dinámica al sistema y; en ellos existe una
estructuración y organización jerárquica. De acuerdo con los anteriores principios la Teoría general de
sistemas considera que la realidad puede ser explicada mediante leyes sistémicas (Bertalanffy, 1950-
1968).
Sin embargo, la tendencia a interpretar todos los procesos de la realidad bajo las leyes de los sistemas
tiende a regularizarlos para su interpretación, a invisibilizar aquellos elementos que no encajan dentro del
sistema y a atribuir explicaciones de los fenómenos naturales al comportamiento humano.
Desconociendo, otro tipo de dimensiones y características como la confluencia del orden y el desorden, el
azar y la necesidad, el determinismo y el indeterminismo y el carácter ideológico, ético, estético,
simbólico, etc. Que difícilmente entra dentro de las leyes sistémicas.
La consideración de esta alteridad y la diferencia en los procesos de producción de lo urbano lleva
necesariamente a la emergencia de nuevos enfoques de producción de conocimiento y producción de
realidad, como lo es el enfoque de la complejidad. Esto implica abordar la interrelación que existe entre
las múltiples dimensiones que le asisten, a partir de algunos de los principios que son reiterativos en las
propuestas sobre pensamiento complejo.
123
Características del enfoque de la TEORIA GENERAL DE SISTEMAS (TGS).
1. Impulsar el desarrollo de una terminología general que permita describir las características,
funciones y comportamientos sistémicos.
2. Desarrollar un conjunto de leyes aplicables a todos estos comportamientos.
3. Promover una formalización (matemática) de estas leyes.
La primera formulación en tal sentido es atribuible al biólogo Ludwig von Bertalanffy (1901-1972),
quien acuñó la denominación "Teoría General de Sistemas". Se constituye en un mecanismo, como
intento de integración entre las ciencias naturales y sociales. Al mismo tiempo un instrumento básico para
la formación y preparación de científicos.
Sobre estas bases se constituyó en 1954 la Society for General Systems Research, cuyos objetivos
fueron los siguientes:
124
desarrollaron bajo su alero diversas tendencias: La cibernética (N. Wiener). La teoría de la información
(C.Shannon y W.Weaver). La dinámica de sistemas (J.Forrester).
El campo de sus aplicaciones no reconoce limitaciones, al usarla en fenómenos humanos, sociales y
culturales se advierte que sus raíces están en el área de los sistemas naturales (organismos) y en el de los
sistemas artificiales (ciudad y máquinas). Mientras más equivalencias reconozcamos entre: Organismos,
Hombres y Máquinas.
Y las formas de organización social, en tanto tal aumentan las posibilidades para aplicar correctamente
su enfoque.
Siempre que se habla de sistemas se tiene en vista una totalidad cuyas propiedades no son atribuibles a
la simple adición de las propiedades de sus partes o componentes. En su definición más corriente se
identifican los sistemas como:
Esas definiciones que nos concentran fuertemente en procesos sistémicos internos deben:
Necesariamente, ser complementadas con una concepción de sistemas abiertos quedando establecida
como condición para la continuidad sistémica, el establecimiento de un flujo de relaciones con el
ambiente (Visión heurística: Capacidad de un sistema para realizar de forma inmediata innovaciones
positivas para sus fines).
Perspectivas.
Las perspectivas de sistemas en donde las distinciones conceptuales se concentran en una relación
entre el todo (sistema) y sus partes (elementos). La cualidad esencial de un sistema está dada por la
interdependencia, de las partes que lo integran y el orden que subyace a tal interdependencia.
Las perspectivas de sistemas en donde las distinciones conceptuales se concentran en los
procesos de frontera (sistema/ambiente). Lo central son las corrientes de entradas y de salidas
125
mediante las cuales se establece una relación entre el sistema y su ambiente o entorno.
Clasificaciones.
Es conveniente advertir que no obstante su papel renovador para la ciencia clásica, la TGS no se
despega - en lo fundamental - del modo cartesiano (separación sujeto/objeto).
Sujeto reflexivo: sujeto que afecta parcialmente al objeto en su relación, en tanto interviene en el
conocimiento y en la organización de los objetos.
La definición del ―status de realidad‖ de sus objetos,
Como el desarrollo de un instrumental analítico adecuado para el tratamiento lineal de los
comportamientos sistémicos (esquema de causalidad).
Con relación a su origen los sistemas pueden ser: Naturales o Artificiales.
Con relación al ambiente o grado de aislamiento los sistemas pueden ser: abiertos o cerrados
según el tipo de intercambio que establecen con sus ambientes.
En este punto se han producido importantes innovaciones en la TGS (observación de segundo
orden), tales como las nociones que se refieren a procesos en tanto:
Estructuras disipativas.
Auto-organización.
Reflexión y autopoiesis.
Bases epistemologías.
La TGS no comparte la causalidad lineal o unidireccional, la tesis que la percepción es una reflexión
de cosas reales o el conocimiento una aproximación a la verdad o la realidad.
Bertalanffy señala "[La realidad] es una interacción entre conocedor y conocido, dependiente de
126
múltiples factores de naturaleza biológica, psicológica, cultural, lingüística, etc.
127
Morfogénesis: Los sistemas humanos, sociales y culturales, se caracterizan por sus capacidades
para elaborar o modificar sus formas con el objeto de conservarse viables (retroalimentación positiva).
Se trata de procesos que apuntan al desarrollo, crecimiento o cambio en la forma, estructura y estado
del sistema. Ejemplo de ello son los procesos de diferenciación, la especialización, el aprendizaje y
otros. Estos procesos activan y potencian la posibilidad de adaptación de los sistemas a ambientes en
cambio.
DIAGRAMA Y MODELACION
DIBUJA Y ANALISA SIMULACION DE
SISTEMAS SISTEMAS
DISCURSO
TGS
DISCURSO TGS integra
REPRESENTACIÓN REPRESENTACIÓN
PROYECTO PROYECTO
TERRITORIAL POLITICO Operatorios.
128
a. Interpreta la realidad como sistema en cuanto relaciones entre objetos, acciones y flujos. En el
siguiente cuadro se muestra que el paradigma conector entre objeto y campo relacional (tanto humanos
como físicos) es la TGS, es un puente integrador-diferenciador.
b. Sistema en el cual se interrelaciona tanto las cosas como las acciones, no como una colección de
cosas separadas sino como una red de fenómenos interconectados e interdependientes, aunque tiende a
ser de carácter positivista o empírico analítico en cuanto reconoce al objeto como objeto sistémico, pero,
al fin de cuentas y objeto/sistemas relacionados.
La dificultad de fijar las fronteras de los sistemas se debe a las siguientes características de estos:
Para los efectos de análisis de sistemas se hace una subdivisión entre sistemas cerrados y sistemas
abiertos. Un sistema abierto será aquel cuya corriente de salida no modifica a la corriente de entrada. Este
concepto reduccionista no significa que en su aplicación encontremos resultados de crecimiento como
pasa con el saber humano. Quiere decir esto que, aunque es un concepto de reducción, los fenómenos no
deben ser solo estudiados desde esta perspectiva, sino deben y pueden ser vistos en su totalidad; existen,
por lo tanto fenómenos, que aunque simples en su análisis, solo pueden ser explicados tomando en cuenta
el ―todo‖ que los comprende y que forman parte de su interacción en la medida que los sistemas como
129
objeto de estudio se hacen más complejos, es decir, no solo están constituidos por partes o componentes,
sino que la interacción entre ellos se hace más compleja y parece ser la explicación de emergencias que
presentan estos sistemas en la medida en que se interrelacionan mas con su medio, su entorno y por lo
tanto su totalidad, pero, indudablemente connota la idea de contexto desde una perspectiva doble: en tanto
sistema físico e interpretación social de lo sistémico como realidad. Es decir, el contexto podría ser una
apreciación sistémica del campo relacional más general.
Esto nos puede llevar a meditar que quizá conductas de sistemas (personas, animales, grupos,
comunidades, sociedades, etc.) que hoy día nos parecen extrañas, inexplicables, imposibles de
predecir, etc., tengan una respuesta adecuada si ampliamos el ―objeto de investigación‖ y lo
integramos en su totalidad. (Johansen. 2006. p. 65)
Busca privilegiar la condición relacional de toda realidad entendida como totalidad pero en el
sentido de relacionar mas objetos que personas, con lo que se sitúa en lo objetual como consecuencia de
lo social, es decir, lo sistémico como connotación social no es claro.
Los sistemas abiertos implican un sistema-contexto como entidades que son partes constituyentes,
así se hace necesario un concepto totalizante que es indispensable, por ejemplo en biología: el organismo;
el concepto de individuo en psicología; el concepto de nación en las ciencias políticas, el concepto de
cultura en antropología. Cada uno de estos sistemas o totalidades se presentan así simplemente porque lo
percibimos así, pero, es necesario no solo definir la totalidad sino también sus partes constituyentes o
subsistemas sino también las interacciones de estas.
La Teoría General de Sistemas describe un nivel de construcción teórico de modelos que se sitúa
entre las construcciones altamente generalizadas de las matemáticas puras y las teorías especificas de
las disciplinas especializadas y que en estos últimos años ha hecho sentir, cada vez más fuerte, la
necesidad de un cuerpo sistemático de construcciones teóricas que pueda discutir, analizar y explicar
las relaciones generales del mundo empírico. (…)
Tal teoría, en la práctica, no tendría contenido, porque en la medida que aumentamos la
generalidad tenemos que hacerlo a costa del contenido. (Johansen. 2006. p. 20)
Pero podemos llegar fácilmente a un segundo grado de generalización diciendo que es un hombre
de una determinada nacionalidad. Luego podemos generalizarlo más aun, pensando en su sentido
genérico: es un sistema vivo, y aún mas, en todo grado de generalización es un sistema natural por fin
podemos decir que es un sistema abierto y, más aún, un sistema y finalmente un objeto. (Jojansen. P
20)
130
El enfoque de análisis de sistemas supone integrar y relacionar las partes hasta alcanzar una totalidad
lógica en términos de su comprensión o de una independencia o autonomía relativa con respecto a una
totalidad mayor de la cual parece formar parte, es realmente un criterio de subsunción heterarquica, es
decir, diverso.
Los objetivos de la Teoría General de Sistemas pueden ser fijados a diferentes grados de ambición
y de confianza. A un nivel de ambición bajo pero con un alto grado de confianza, su propósito es
descubrir las similitudes o isomorfismos en las construcciones teóricas de las diferentes disciplinas,
cuando éstas existen, y desarrollar modelos teóricos que tengan aplicación al menos en dos campos
diferentes de estudio. (Johansen. 2006. p. 21)
Hace una lectura más integral de la ciudad y el territorio, teniendo en cuenta sus funciones, los
procesos, los componentes, la estructura y sus propiedades: y no solo flujos de energía y materia; implica,
territorialidades, jurisdiccionalidades y funcionalidades, generando niveles diferentes de información y
conocimiento, e intenta superar la hiper-esquematización de conocimiento en tanto corriente dominante
de la ciencia moderna.
131
(…) La ordenación del Boulding es la siguiente:
Primer nivel: Estructuras estáticas (ejemplo: el modelo de los electrones dentro del átomo).
Segundo nivel: Sistemas dinámicos simples (ejemplo: el sistema solar).
Tercer nivel: Sistemas cibernéticos o de control (ejemplo: el termostato).
Cuarto nivel: Los sistemas abiertos (ejemplo: las células).
Quinto nivel: Genético Social (ejemplo: las plantas).
Sexto nivel: Animal
Séptimo nivel: El hombre
Octavo nivel: Las estructuras sociales (ejemplo: una empresa).
Noveno nivel: Los sistemas trascendentes (ejemplo: lo absoluto). (Johansen. 2006. p. 27)
Oposición entre elementos naturales y artificiales. Esta identificación de sistemas ha sugerido una
aparente oposición entre elementos naturales y artificiales, situando a la ciudad y lo urbano como un
elemento que evoluciona y se desarrolla dentro de ámbitos naturales y que proviene de una separación,
aun no muy reflexionada, entre lo vivo y lo solido, pero que en el desarrollo del conocimiento y los
paradigmas emergentes implica conexiones insospechadas entre procesos vivos, procesos no vivos y
procesos cognitivos.
En el mundo estrictamente físico no es posible la generación de neguentropia o entropía negativa.
Dentro de los sistemas cerrados se observa una creciente entropía como un ladrillo que está en
permanente estado de trasformación en grados de arcilla, todo objeto físico, por resistente que sea, se
encuentra sometido al desgaste del tiempo y su fin es inexorable, incluida su ocupación del espacio. Por
esto, la entropía negativa o neguentropia es una medida de orden, dado que la organización es para
cualquier organismo, natural o artificial, una probabilidad de mantenerse en un nivel estacionario de
ordenamiento, extrayendo, mediante materia-energía e información, orden u organización de su medio.
Hemos señalado ya, como una diferencia entre los sistemas abiertos y los cerrados, que los
primeros intercambian energía con su medio. Esquemáticamente de acuerdo con las descripciones del
capítulo Nº 3, un sistema abierto puede presentarse como aquel que importa energía (corriente de
entrada), transforma esa energía (proceso de transformación) y luego exporta al medio esa nueva
energía. Con el producto de esta exportación, el sistema está en condiciones de obtener nuevamente
sus corrientes de entrada necesarias para llevar a cabo el proceso de transformación que lo caracteriza
y diferencia del resto de los sistemas. (Johansen. 2006. p. 99)
March y Simon, señala que la capacidad de una organización para mantener un modelo de
132
actividad altamente complejo e interdependiente se encuentra imitada, en parte, por su capacidad para
manejar y elaborar la comunicación requerida para coordinación..(Johansen. 2006. p.p 106-107)
La información fluye hacia la organización desde diferentes fuentes. Una de ellas es de flujo de
transacciones entre la organización y parte de su medio ambiente (por ejemplo, las informaciones
sobre el mercado). Otra fuente es la información generada por los miembros de la organización.
Surgen numerosos problemas para la obtención de la información desde las fuentes hasta los
receptores. En cada uno de estos centros receptores existe la tendencia a revisar, consciente o
inconscientemente, la información antes de transmitirla a la unidad siguiente. Por lo tanto, la
información es ―filtrada‖ en cada centro receptor.
Un exceso de información en estos centros tiende a aumentar el trabajo de elaboración de esa
información y a incrementar los ruidos de los canales. Esta sobrecarga en los canales conduce a
omisión, error, dilatación, filtración, aproximación y escape. Todos ellos son formas de entropía, es
decir, tienden a crear el desorden o la desorganización. (Johansen. 2006. p. 109)
(…) En general podemos estimar la neguentropía como la energía necesaria que requiere el
principio de la organicidad para desarrollarse. En otras palabras, el principio de organicidad establece
las condiciones necesarias para el orden. La neguentropía es la fuerza necesaria para hacer operar ese
principio. Un sistema social que desee sobrevivir debe conscientemente, crear dos tipos de energía a
través de sus mecanismos de importación del medio: la energía necesaria para el proceso de
transformación o conversión, y la energía necesaria para mantener y mejorar su organización interna y
sus relaciones con el medio dentro del cual se conduce. (Jojansen. P 109)
La conclusión, es que lo sistemas abiertos, como la ciudad y su territorio, poseen una característica que
los lleva a organizarse y por lo tanto a supervivir. Esta organización operara inconscientemente o
automáticamente o por una acción planificada siempre y cuando se de la suficiente energía-materia-
información y conocimiento para que los mecanismos naturales o artificiales, que propenden por la
autoorganización del sistema en cuanto ciudad y territorio puedan actuar. Un sistema localizado en un
medio abundante de estos recursos normalmente evoluciona y crece y en forma inversa, cuando escasean
dichos recursos, el sistema languidece y aunque continúa por cierto tiempo, sus procesos de
desintegración, perdiendo organización, lo conducen al caos, la destrucción y su desaparición.
Como un método de análisis presentamos el conjunto de pasos que, a nuestro juicio, son las etapas
que puede seguir nuestro investigador para alcanzar su objetivo: describir y definir un sistema total.
Los pasos son los siguientes:
1. Los objetivos del sistema total;
133
2. El medio en que vive el sistema;
3. Los recursos del sistema;
4. Los componentes del sistema;
5. La dirección del sistema; (Johansen. 2006. p. 109)
Alguno estudiosos de las organizaciones industriales señalan que se deben hacer distinción entre
los objetivos reales y los objetivos legitimados del sistema. Estos últimos tienen que ver con la moral
o la ética de los objetivos. Por ejemplo, un investigador, siguiendo la filosofía de la teoría de sistemas
puede definir los objetivos de un sistema de carreteras en términos de la cantidad de vehículos que
pueden pasar a través de segmentos específicos de una de ellas dentro de un periodo dado de tiempo.
Sin embargo, puede que este objetivo no se encuentre ―legitimado‖ desde el punto de vista social, no
sólo por el costo de los accidentes, sino por el ruido, por ciertos problemas ecológicos y los
inconvenientes que pueden surgir para los pueblos y aldeas por donde dicha carretera pasa (y para
aquellos que quedan fuera de ella).
Por lo tanto, en esta tarea de describir los objetivos reales del sistema (a través de la mediación de
su actuación) el investigador debe ser persistente (aunque con ello eventualmente pueda entrar en
conflicto con sus colegas o clientes) y estar siempre alerta para no caer en la ―falacia de los objetivos
evidentes. (Johansen. 2006. p. 151)
e. Se privilegia una visión del mundo antropocéntrica y quizás lo denota más en la idea de
organización que se opone como lo artificial (ciudad) a lo natural en tanto el nivel de la organización
social como antropos y es el máximo nivel.
Esta idea recoge en lo organizacional, escalas que combinan subsistemas, sistemas y suprasistemas en
una cadena que va de lo más pequeño a lo más grande, y que implica estados de organización,
relativamente simples a estados de organización complejos. En el análisis de sistemas, por lo tanto, la
complejidad emerge en las interacciones entre componentes, subsistemas, sistemas y suprasistemas, en
una variedad desconocida de estados posibles que pueda alcanzar un sistema
Kenneth E. Boulding, siguiendo esta idea de complejidad creciente, ha formulado una escala
jerarquizada de sistemas, partiendo desde los más simples (en complejidad) para llegar a los más
complejos.
El primer nivel es aquel firmado por las estructuras estáticas. Boulding lo denomina ―marco de
referencia. (Johansen. 2006. p. 60)
(…) El siguiente nivel en complejidad son los sistemas dinámicos simples con movimiento
predeterminados. Este puede ser denominado el nivel del ―movimiento del reloj. (Johansen. 2006. p.
60)
El tercer nivel de complejidad son los mecanismos de control o los sistemas cibernéticos, por lo
134
que puede considerarse a este nivel como termostato. (…)
El siguiente nivel de complejidad lo constituyen los sistemas abiertos (que se discutirán más
adelante en este capítulo). Este es el nivel en que la vida comienza a diferenciarse de las materias
inertes y puede ser denominado con el nombre de células. (…)
El quinto nivel de complejidad puede ser denominado genético-social y se encuentra tipificado por
las plantas y denomina el mundo empírico del botánico. (Johansen. 2006. p. 61)
A medida que nos movemos desde la planta al reino animal, gradualmente pasamos a un nivel de
mayor complejidad en su organización. (…)
El séptimo nivel es el nivel humano, es decir, el individuo humano considerado como un sistema.
(…)
El octavo nivel de organización lo constituyen las organizaciones sociales. (Johansen. 2006. p. 62)
Para este autor, un sistema cerrado es aquel que posee las siguientes características:
1. Las variaciones del mundo que afectan al sistema son conocidas.
2. Su ocurrencia no puede ser predicha (el modelo de comportamiento de la variación es
desconocido).
3. La naturaleza de las variaciones es conocida.
Para nosotros y para los efectos de este libro, entenderemos por un sistema abierto, simplemente,
aquel que interactúa con su medio, ya sea importando o exportando energía. (Johansen. 2006. p. 69)
Si se examina un campo de tierra gredosa, apropiada para la fabricación de ladrillos, el estado en
que se encuentra distribuida esta tierra, será de desorden (su estado más probable). Si de esa tierra
gredosa se desea fabricar ladrillos, es necesario organizarla, agruparla en ciertos trozos con una figura
y dimensiones especiales. En este sentido se puede decir que se ha ―organizado‖ el conjunto de granos
de tierra. Este desde luego es un estado de distribución menos probable (ya que no es fácil imaginar
ladrillos formados al azar). Cuando se colocan los ladrillos en un muro de un edificio en construcción,
estamos en una segunda etapa o fase de organización, llevando los granos de arcilla a una distribución
aún mucho menos probable. (Johansen. 2006. p. 109)
f. Tiende a invisibilizar aquellos elementos que no ―encajan‖ dentro del sistema, es decir, a partir
de la definición de sistema, establece los límites entre sistema y entorno.
Siendo actualmente los sistemas un tema de moda, abundan las definiciones. El concepto de
sistemas ha sido utilizado por dos líneas de pensamiento diferentes. La primera es la teoría de los
sistemas generales, corriente iniciada por von Bertalanffy y continuada por Boulding y otros. El
esfuerzo central de este movimiento es llegar a la integración de las ciencias. El segundo movimiento
es bastante más práctico y se conoce con el nombre de ―ingeniería de sistemas‖ o ―ciencias de
sistemas‖ iniciada por la Investigación de Operaciones y seguida por la administración científica
(Management Sciences) y finalmente por el Análisis de Sistemas. (Johansen. 2006. p.p 53-54)
135
g. La TGS en cuanto noción científica ha evolucionado a la de pensamiento sistémico o sistémica,
incorporando la noción de sinergia o de estrategia neguentrópica, un ejemplo, aplicado es el mapa
conceptual 3 (ver página 138) que fue el resultado de una investigación realizada desde los enfoques
sistemáticos enunciados.
Utilizando cualquiera de estas dos definiciones, podemos imaginar de inmediato una enorme
variedad de ejemplos de sistemas. Un sistema puede ser el conjunto de arena de una playa, un
conjunto de estrellas, un conjunto sistemático de palabras o símbolos que pueden o no tener relaciones
funcionales entre sí. La palabra es utilizada en una forma bastante libre y general dentro de los
contextos de los sistemas económicos, sociales, políticos, mecánicos, etc.
(…) Hall, define sistema como un conjunto de objetos y sus relaciones, y la relaciones entre los
objetivos y sus atributos. Reconociendo la vaguedad de esta definición, este autor procede a elaborar
los términos de objetos y atributos.
(…) Los objetos son simplemente las partes o componente de un sistema y estas partes pueden ser
una variedad limitada. (Johansen. 2006. p.p 54-55)
Volviendo a la sinergia, podemos observar que existen objeto (de acuerdo con nuestros conceptos)
que poseen o no poseen sinergia. Ya hemos destacado la importancia de este concepto en la
explicación de fenómenos. Sin embargo, como herramienta de análisis se hace más poderosa porque si
descubrimos que el objeto que estamos estudiando posee, como una de sus características, la sinergia,
de inmediato el sistema reduccionista queda eliminado como método para explicar ese objeto.
(Johansen. 2006. p. 38)
i. Desconoce otro tipo de dimensiones que tiene la ciudad y el territorio como la confluencia del
orden y el desorden. El azar, la necesidad, el indeterminismo y el carácter ideológico, ético, estético etc.
136
que difícilmente entra en las leyes sistémicas, propio de una ecología más amplia.
Hasta hace muy poco se hablaba de la participación como el sistema de la administración que
solucionaría todos los problemas habituales de las Empresas. Se ha tratado de aplicarla, pero los
resultados son ya conocidos. Ha sido un fracaso. Evidentemente, los motivos son múltiples, pero uno
de ellos es que se estudió y se aplicó este sistema con un criterio mecanicista, se estudio una parte del
objeto (empresa) y se modificó, pero se olvidaron las otras relaciones, características de un objeto con
sinergia.
Quizá un buen ejemplo de este problema de las relaciones es uno planteado por el profesor
Maruyama a propósito de la retroalimentación positiva de un ―objeto‖ en que existen relaciones
causales o mutuas (para nosotros existen, simplemente, relaciones entre las partes). Grafica su ejemplo
de acuerdo con la figura 2.2. (Johansen. 2006. p.p 38-39) Aquí nos encontramos frente a una situación
tal que el análisis particular de un par de variables del problema no nos permite predecir la conducta
del todo. Aquí está esperando la sinergia. Si modernizamos una ciudad, por ejemplo, podemos llegar a
reducir su población, que puede no ser el efecto esperado. En consecuencia, observemos el fenómeno
a partir de este modelo de relaciones. (Johansen. 2006. p. 39)
Esta noción de sinergia o de objeto sinérgico ha hecho que el tipo de análisis de la teoría general de
sistemas se haya quedado corto al estudiar las interacciones y los efectos que por ejemplo ocurren para
una ciudad y su territorio. La noción de sinergia ha hecho evolucionar este paradigma a un planteo de
pensamiento sistémico o sistémica que reconoce que la interactuación entre objeto y campo relacional,
como lo humano, está produciendo una totalidad que es mayor que la suma mecánica de sus partes, por
esto, el noveno nivel de la complejidad de las organizaciones de Boulding propone la noción de sistemas
trascendentales que los vincula a las nociones de esencia, el todo, el uno y lo inestable, de hecho, nuestra
condición de ecocidio, que significa la destrucción de nuestra tierra, supone que debamos mirar lo
trascendental y no exclusivamente nuestros intereses prácticos inmediatos en tanto económicos y cada vez
más alejados de la noción de la vida.
137
Mapa conceptual 3. Modelación-simulación desde una perspectiva sistémica.
138
El proceso que relaciona:
Dicho proceso surge del desarrollo de este paradigma, de la TGS. En la evolución de la teoría general
de sistemas asistémica, que para los fines de este trabajo definimos como campo relacional-sistema, es
decir, la imbricación entre el mundo objetual o bienes materiales de lo humano y el mundo cultural y
social de lo humano derivó en la posibilidad cognitiva de un entendimiento distinto de la nocion de
contextos o contextualizaciones en la connotación de paradigma sistemico. Esto sugiere que:
Por otra parte, según Hart (1959) la invención humana puede ser concebida como nuevas
combinaciones de elementos previamente existentes. De ser así, la oportunidad de nuevas invenciones
aumentaría más o menos en función del número de posibles permutaciones y combinaciones de
elementos disponibles, lo cual quiere decir que su aumento será un factorial del número de elementos.
(…) Las consideraciones anteriores incumben en particular a un concepto o complejo de conceptos
que es de indubitable importancia para la teoría general de sistemas: el orden jerárquico. Hoy en día
<<vemos>> en el universo como una tremenda jerarquía, de las partículas elementales a los núcleos
atómicos, átomos, moléculas, compuesto de molécula compleja hasta la pléyade de estructuras
(microscopia electrónica y óptica) que caen entre las moléculas y las celular (Weiss, 1962b), luego
células organismos y, más allá, organizaciones supraindividuales.
(…) Hay, de este modo, una serie de modelos de sistemas, más o menos adelantados y
complicados. Algunos conceptos, modelos y principios de la teoría general de los sistemas –como el
orden jerárquico, la diferenciación progresiva, la retroalimentación, las características de sistemas
definidas por las teorías de los conjuntos y las graficas, etc.- son aplicables a grandes rasgos a
sistemas materiales, psicológicos y socioculturales; otros, como el sistema abierto definido por el
intercambio de materia, se restringen a ciertas subclases. La práctica del análisis aplicado de sistemas
muestra que habrá que aplicar diversos modelos, de acuerdo con la naturaleza del caso y con criterios
operacionales. (Bertalanffy. 1969. p.p 25-27)
Este enfoque ha hecho sugerir que, en la ciencia moderna, problemas y concepciones son similares en
campos distintos, estos paralelismos de principios cognitivo-metodológicos generales, en campos
distintos, plantea similaridares estructurales o isomorfismos que plantean conexiones no visibilizadas
139
entre lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño. En lo que respecta al tema de la ciudad, es el
problema fundamental de la complejidad organizada, es decir, conceptos como los de organización,
totalidad, direccionamiento, teleología y diferenciación, que son un tanto ajenos a la física habitual se
constituyen en el centro de una teoría de la organización que nos pueda dar probabilidades emergentes de
estos conceptos para someterlos a análisis más de orden cualitativo.
El poder de establecer principios unificadores entre escalas o niveles, concepciones, racionales y no
racionales y conexiones con la vida, nos acerca a la probabilidad meta de la unidad de la ciencia que nos
permita ―salvarnos‖ de muchas tendencias negativas actuales.
Esto pone de manifiesto las metas principales de la teoría general de los sistemas:
1. Hay una tendencia general hacia la integración de las varias ciencias, naturales y sociales.
2. Tal integración parece girar en torno a una teoría general de los sistemas.
3. Tal teoría pudiera ser un recurso importante para buscar una teoría en los campos no físicos
de la ciencia.
4. Al elaborar principios unificadores que corren <<verticalmente>> por el universo de las
ciencias, esta teoría nos acerca a la meta de la unidad de la ciencia.
5. Esto puede concluir a una integración, que hace mucha falta, en la instrucción científica.‖
(Bertalanffy. 1969. p.p 37-38)
(…) La ciencias del comportamiento y la sociedad humanas no son excepciones. De hecho, acaso
el máximo peligro de los sistemas del totalitarismo moderno resida en que estén tan alarmadamente al
corriente no sólo en tecnología física y biología, sino en la psicología también. Los métodos de
sugestión de masas, de liberación de instintos de la bestia humana, de condicionamiento y control del
pensamiento, están adelantados al máximo; es, ni más ni menos, por ser tan atrozmente científico por
lo que el totalitarismo moderno hace que el absolutismo de otros tiempos parezca cosa de aficionados
o ficción comparativamente inofensiva. El control científico de la sociedad no lleva la Utopía.
(Bertalanffy. 1969. p.p 52-53)
Estas consideraciones pasan por una redefinición de lo social cuyo precepto ultimo no puede ser el
hombre como individuo, sino un recorrido, que va del hombre como individuo o sea la relación consigo
mismo, el hombre como género o sea la relación con los congéneres, con lo no humano o sea la relación
con otros géneros y entre no humanos; recorrido que puede también ser inverso, desde la vida hasta el
hombre como individuo. Es evidente las limitaciones en lo teórico-metodológico de estas aplicaciones en
el estado actual, pero su aplicación a diferentes campos, léase disciplinas, invitan a una permanente
totalización inacabada como germen de probabilidades de comprensión mayores entre disciplinas y lo
trans-meta-para-disciplinar.
140
Es concebible, sin embargo, la comprensión científica de la sociedad y de sus leyes por un camino
algo diferente y más modesto. Tal conocimiento no solo nos enseñará lo que tienen de común en otras
organizaciones el comportamiento y la sociedad humanos, sino también cuál es su unicidad. El
postulado principal será: el hombre no es sólo animal político; es, antes y sobre todo, un individuo.
Los valores reales de la humanidad no son los que comparte con las entidades biológicas, con el
funcionamiento de un organismo o de una comunidad de animales, sino los que proceden de la mente
individual. La sociedad humana no es una comunidad de hormigas o de termes, regido por instinto
heredado y controlada por las leyes de la totalidad superordenada; se funda en los logros del
individuo, y está perdida si se hace de este una rueda de la maquina social. En mi opinión, tal es el
precepto último que ofrece una teoría de la organización: no manual para dictadores de cualquier
denominación sojuzgadas con mayor eficiencia a los seres humanos aplicando científicamente las
leyes férreas, sino una advertencia de que el Leviatán de la organización no debe engullir al individuo
si no quiere firmar su sentencia inapelable. (Bertalanffy. 1969. p.p 52-53)
Al reflexionar sobre las palabras de Kant se nos ocurre algo. Entre las cosas que pudo sentir como
objetos de reverencia, bien pudo incluir algo mas; no menciona la vida, tanto como organización
milagrosa del organismo vivo y como microcosmos mental que abarca el universo físico.‖
(Bertalanffy. 1969. p. 195)
(…) Considerada a la luz de la historia, nuestra tecnología y hasta nuestra sociedad se fundan en
una imagen fisicalista del mundo que halló temprana síntesis en la obra de Kant. La física sigue siendo
el parangon de la ciencia, la base de nuestra idea de la sociedad y de nuestra imagen del hombre.‖
(Bertalanffy. 1969. p. 196)
(…) Tal nueva <<imagen del mundo>, que reemplaza el concepto de robot por el de sistema,
subrayando la actividad inmanente en lugar de la reactividad dirigida hacia afuera, y reconoce la
especificidad de la cultura humana en comparación con la conducta animal, habrá de conducir a una
reevaluación a fondo de problemas de educación, adiestramiento, psicoterapia y actitudes humanas en
general.‖ (Bertalanffy. 1969. p. 204)
La teoría general de sistemas, inicia dos direcciones de desarrollo teórico, la primera de corte físico o
de ciencias duras, que consideran el sistema como una especie de objeto complejo que se puede
matematizar, describir y controlar; pero la segunda línea de trabajo, de corte más humanístico, desarrolla
el concepto de pensamiento sistémico o sistémica para connotar el carácter complejo de la organización
humana, y que, por lo tanto, es el germen de las actuales teorías de complejidad. Esta evolución identifica
a nuestra civilización contemporánea, como única en comparación a las que ya desaparecieron en el
141
pasado, este es el carácter global de la civilización actual. El desarrollo tecnológico, que ha permitido un
control de la naturaleza, nunca antes visto, provoca una hipercomplejización que hace de la ciudad un
evento universal interconectado donde las anteriores civilizaciones, que se definian por barreras
geográficas o restringidos a ciertos grupos humanos, conduce el proceso actual al planeta entero haciendo
de la ciudad un núcleo abierto a todos los seres humanos, sin distinción de raza o credo, en una promesa,
aun por verse, de aliviar la enfermedad, el hambre y los riesgos a los que la humanidad antes estaba
sometida.
142
dislocados de la vida en el mundo >>. No se trata de un editorial del periódico de ayer, sino de una
descripción de la decadencia del Imperio romano debida a Rostovtzeff, historiador bien conocido.
(Bertalanffy. 1969. p. 213)
El entorno es un indeterminado que discursos disciplinares, sectoriales y políticos que, ni siquiera han
reflexionado dentro de un ―relacionarse‖ a un enfoque sistémico en tanto autoreferencias interconectadas
de contextos precisos:
OBJETO CONTEXTO
SISTEMA SISTEMA
ENTORNO
SISTEMA ENTORNO
143
Sistema-entorno o, en nuestra interpretación, de un conjunto básico definido de la siguiente forma:
ENTORNO
144
que son, también, organizacionales y comunicativos, por lo tanto, la ciudad supone estos elementos
mencionados para las posibles combinaciones de relación entre sistemas y entorno. Esto quiere decir, que
la autoreferencia significa una reflexión sobre sí mismo de los interrelacionamientos que implican
interdefinibilidades para la posible estructuración de la organización humana y su entorno y que desde las
reflexiones de Luhmann connotan:
El entorno consigue su unidad sólo a partir del sistema, y en su relación con el sistema. Como tal
está delimitado por horizontes abiertos y no por limites que se puedan franquear. El entorno, por
consiguiente, no es un sistema. (Luhmann, 1990. P.p 51-52)
La contribución al entorno (<<contribución externa>>) es también una estrategia del sistema. Con
todo ello no se quiere decir, sin embargo, que el entorno dependa del sistema o que el sistema pueda
disponer a voluntad de su entorno.
(…) Una de las consecuencias más importantes del paradigma sistema/entorno es: hay que
distinguir entre el entorno de un sistema y los sistemas del entorno. (Luhmann, 1990. p. 52)
Los sistemas en el entorno del sistema se orientan a su vez hacia sus entornos. Sin embargo,
ningún sistema puede disponer totalmente de unas relaciones sistema/entorno, pues le son ajenas, a
menos que no sea por destrucción. Por ello, cada sistema le corresponde su entorno como un complejo
confuso de relaciones cambiantes sistema/entorno. (Luhmann, 1990. p. 53)
La diferenciación ofrece la posibilidad de ser contemplada como unidad, como unitas multiplex.
En cierto modo, la diferencia mantiene unido lo diferente; por eso lo denominamos diferente, por
oposición a lo no diferente. (Luhmann, 1990. p. 54)
Hay que distinguir la diferencia sistema/entorno de otra que también es constitutiva: la diferencia
entre elemento y relación. En uno y otro caso hay que pensar la unidad de la diferencia como
constitutiva. De la misma manera que no existen sistemas sin entorno, tampoco existen elementos sin
conexión relacional, ni relaciones sin elementos. En ambos casos a diferencia es una unidad (igual que
se dice: <<la>> diferencia), pero actúa sólo como diferencia. Solamente como diferencia hace posible
el acoplamiento del proceso de tratamiento de información. (Luhmann, 1990. p.p 59-60)
Parecen existir divergencias teóricas acerca de si la unidad de un elemento se puede explicar cómo
emergencia <<desde abajo>> o por constitución <<desde arriba>>. Nosotros nos decidimos
claramente por la última opción. Los elementos son elementos sólo para los sistemas que los utilizan
como unidad, y lo son únicamente a través de estos sistemas. Esto es lo que se formula mediante el
concepto de autopoiesis. Una de las principales consecuencias es: los sistemas de orden más alto
(emergente) puede tener menos complejidad que sistemas de orden más bajo, ya que ellos mismos
determinan la unidad y el número de elementos que los constituyen; es decir, que en su propia
complejidad son independientes de su base real. Esto significa asimismo que la complejidad necesaria,
o sea, suficiente de un sistema no está predeterminada <<matemáticamente>>, sino que puede
determinarse nuevamente para cada nivel de formación del sistema en relación al correspondiente
145
entorno. La emergencia, pues, no es simplemente una acumulación de complejidad, sino una
interrupción y nuevo comienzo de la construcción de complejidad. (Luhmann, 1990. p. 64)
(…) Esta conclusión permite una determinación del concepto de complejidad: definiremos como
complejo a un conjunto interrelacionado de elementos cuando ya no es posible que cada elemento se
relacione en cualquier momento con todos los demás, debido a limitaciones inmanentes a la capacidad
de interconectarlos. El concepto de <<limitación inmanente>> remite a la complejidad interior no
disponible para el sistema que posibilita, a la vez, su <<capacidad de unidad>>. Desde este punto de
vista, la complejidad es algo que se autocondiciona: dado que los elementos ya deben constituirse de
modo complejo para poder funcionar como unidad en los niveles superiores de la formación de
sistemas, también su capacidad de interconexión queda limitada; y así, la complejidad se reproduce en
cada uno de los sucesivos niveles de la formación de sistemas como un hecho inevitable. Esta
autorreferencia de la complejidad se <<internaliza>> entonces como autorreferencia de los sistemas,
como aquí hemos querido apuntar anticipadamente,
La complejidad, en el sentido aquí mencionado, significa obligación a la selección, obligación a la
selección significa contingencia, y contingencia significa riesgo. Cada hecho complejo se basa en la
selección de las relaciones entre sus elementos que utiliza para constituirse y mantenerse. (Luhmann,
1990. p.p 69-70)
La distinción conceptual entre (concepto de) sistema y (conceptos de) complejidad es crucial para
los siguientes análisis, precisamente porque tratan sistemas complejos. Quien no sabe distinguir entre
sistema y complejidad, se cierra la puerta a la problemática ecológica; ya que la ecología tiene que ver
con la complejidad y no con su sistema, dado que no está regulada por una diferencia propia
sistema/entorno. Precisamente en ello reside la dificultad de comprender, en este caso, la unidad de la
pluralidad; no se produce como sistema autorreferente, sino sólo como consecuencia de la
observación, o bien de la intervención. Volveremos sobre ello. (Luhmann, 1990. p. 83)
Los sistemas complejos no sólo deben adaptarse a su entorno sino también a su propia
complejidad. Deben hacer frente a improbabilidades y deficiencias internas. Tienen que desarrollar
dispositivos precisamente para ello, por ejemplo, dispositivos para reducir comportamiento anormales,
qué sólo son posibles porque existe una estructura básica dominante. Los sistemas complejos se ven,
por tanto, obligados a la autoadaptación, y esto en el doble sentido de una propia adaptación a la
propia complejidad. Solo así se puede explicar que los sistemas no puedan seguir sin rupturas los
cambios de su entorno, pues también tienen que tomar en cuenta otros puntos de vista de adaptación y,
finalmente, hundirse por la autoadaptación. (Luhmann, 1990. p. 86)
El próximo tema central será el de la autorreferencia. Incluso la mas reciente investigación de
sistemas le presta cada vez mayor atención, también bajo títulos como autoorganización o autopoiesis.
Conceptos parecidos aparecen también en las teorías sociológicas que no se declaran abiertamente
como teorías de sistemas. Así se separa el concepto de la autorreferencia (reflexión, reflexibilidad) de
su lugar clásico en la conciencia humana o el sujeto, y se traslada a campos de objetos, es decir, a
146
sistemas reales como objeto de ciencia. (Luhmann, 1990. p. 89)
En todo caso, para la teoría de sistemas supone ya un paso adelante trasladar la autorreferencia
desde el nivel de formación o cambio de estructura al nivel de constitución de los elementos.
La autopoiesis no supone forzosamente que no exista en el entorno del sistema este tipo de
operaciones con las cuales el sistema se autorreproduce. En el entorno de los organismos vivos hay
otros organismos vivos, en el entorno de conciencia hay otra conciencia. Pero en ambos casos, el
proceso de reproducción propio del sistema sólo se puede aplicar internamente. No se puede emplear
para concertar sistema y entorno, o sea, no se puede sacar provecho de otra vida o de otra conciencia
para el propio sistema. (Luhmann, 1990. p. 92)
Esto es distinto en los sistemas sociales: por un lado, fuera del sistema de comunicación de la
sociedad no existe comunicación alguna. El sistema es el único que utiliza este tipo de operaciones; en
este sentido y por una necesidad real, es un sistema cerrado. Por otro lado, esto es válido para todos
los demás sistemas sociales. Tienen que definir, por tanto, su modo especifico de operar, o determinar
su identidad mediante reflexión para regular qué unidades de sentido posibilitan internamente la
autorreproducción del sistema, es decir, las que siempre se tienen que reproducir. (Luhmann, 1990.
p.p 93-94)
Con el tránsito de la <<autoorganizacion>> a la <<autopoiesis>> cambia el problema fundamental
–al que se refiere la teoría- para todo el campo de los sistemas abiertos al entorno (por ejemplo: los
psíquicos o los sociales). En tanto que se partía del problema de la formación y cambio de estructuras
y se veía en ello la dinámica de los sistemas, se podía otorgar a los planteamientos de la teoría del
aprendizaje un rango teórico-fundamental. El problema residía entonces en las especiales condiciones
bajo las cuales se hace probable la repetición de la acción semejante, o bien la espera de la repetición
de una vivencia parecida. Pero para una teoría de los sistemas autopoieticos se presenta ante todo la
pregunta de cómo se puede pasar de un acontecimiento elemental al siguiente; aquí el problema
fundamental no está en la repetición sino en la capacidad de conexión. (Luhmann, 1990. p. 95)
147
ENTORNO
Este proceso, visto en forma más detallada, supone los siguientes operatorios, estableciendo
subsunciones, relaciones y bucles, que se interdefinen en tanto acción desde criterios de desarrollo en el
territorio y sujetos-objetos-representaciones que los connotan:
OBJETO CONTEXTO
SISTEMA ORGANIZACION
DIAGRAMA Y MODELACION
DIBUJA SIMULACION
DISCURSO DISCURSO
REPRESENTACION REPRESENTACION
Operatorios.
148
El diagrama, que muestra el mapa conceptual de las interdefinibilidades e interrelaciones, plantean el
problema de la subsumción entre categorías y de los tiempos y espacios del proyecto político en tanto
discurso-representación como el problema de la subsunción categorial y temporo-espacial del proyecto
político en tanto su connotación como sistema y sistémica. Por lo tanto, el campo relacional tiene
diferentes connotaciones según la entrada paradigmática y las posibilidades de ―contextualización‖.
La relación tiempo-espacio en conexión con la noción de contexto en tanto finito-infinito-absonito, y
de acuerdo a lo sugerido por Inmanuel Wallerstein en su texto ―El fin de las certidumbres en las ciencias
sociales‖ (Wallertein. 1999), el proceso cognitivo requiere una estrecha relación a lo temporo-espacial por
cuanto conocimiento factico de la realidad y la capacidad creativa o de creación de nuevos ordenes,
presentan ―tiempos y espacios‖ y no un tiempo y un espacio. Es decir, se introduce la noción de contexto
y contextualizaciones.
A este respecto cito textualmente alguna de las conclusiones de la investigación realizada por la
Universidad Nacional y en la cual participó el autor, en el cual se señala que se debe:
a. Contextualizar los procesos en tiempo presente y en diferentes escalas espaciales, sincronizar los
tiempos de investigación con la realidad, es decir, evitar que se trabaje con tiempos de investigación
tan largos que cuando la investigación se termina, la realidad ya no corresponde con lo investigado.
b. Contextualizar los procesos en las unidades de sentido (analítico-sintético), involucrar en tiempo
presente no solo las racionalidades científicas (analítico), sino también los saberes de los actores que
construyen el territorio (sintético), lo cual permite conocer no solo las cartografías científicas sino
también las cartografías sociales.
c. Contextualizar los procesos en tiempos transformativos, episódicos y estructurales (finito e
infinito) diferenciar aquellos procesos que tendrán carácter transgeneracional y de muy largo plazo
(primer orden) de aquellos que tienen un carácter de mediano y corto plazo pero que deben ser
discernidos en su carácter transformativo, episódico y estructural.
d. Contextualizar los procesos en tiempo futuro, promover la discusión de nuevas territorialidades,
territorios posibles y proyectos de futuro, es decir, describir, analizar, interpretar y proponer en aras de
un conocimiento de carácter estratégico y no simplemente repetitivo.
e. Contextualizar los procesos en tiempo real, relacionar la investigación con las necesidades
sociales de tal manera que el conocimiento llegue en el momento oportuno y pueda cualificar la
participación, iluminando, alertando, descodificando y sugiriendo alternativas para las decisiones
sociales (Ensayo de Investigación CAI).
149
Tiempo futuro.
Tiempo transformativo.
Tiempo episódico.
Tiempo estructural.
Tiempo real.
TIEMPO-ESPACIO
SISTEMA RELATIVOS
ENTORNO
CONTEXTUALES
Si la relativa autonomía temporal de un sistema puede utilizar la dimensión del tiempo para
solucionar mejor los propios problemas de la propia complejidad (a diferencia de los problemas en
relación con el entorno) y, sobre todo, para aumentar la propia complejidad mediante la aplicación del
tiempo. Esto lo llamaremos temporalización de la complejidad.
La temporalización de la propia complejidad es la adaptación del sistema a la irreversibilidad del
tiempo. (Luhmann, 1990. p. 119)
La temporalización de la complejidad proviene, como ya hemos dicho, de la temporalización de
los elementos del sistema. El sistema está formado por elementos inestables que duran sólo poco
tiempo, o que ni siquiera tienen una duración propia, como por ejemplo las acciones, y que
desaparecen ya en el momento de su aparición. Visto desde el tiempo que mide el reloj, cada elemento
reclama naturalmente un cierto tiempo cronológico; pero la duración del tiempo según la cual el
elemento es considerado como una unidad indisoluble, es determinada por el sistema mismo; esta
duración tiene un carácter no propio, sino otorgado. (Luhmann, 1990. p. 121)
La consecuencia más importante de esta teoría de la temporalización es la producción de una
nueva interdependencia entre la disolución y la reproducción de los elementos. Los sistemas con una
complejidad temporalizada requieren una desintegración continua. (Luhmann, 1990. p. 122)
Los sistemas con complejidad temporalizada tienen propiedades que no se encuentran en niveles
de realidad inferiores. Minimizando la duración de los elementos que los constituyen, se obligan a sí
mismos a un cambio permanente de sus estados. Así combinan desde un punto de vista temporal,
estabilidad e inestabilidad, y desde un punto de vista objetivo, determinación e indeterminación.
150
(Luhmann, 1990. p. 125)
Según una regla antigua y juiciosa las verdades se presentan contextualizadas; los errores, en
cambio, aislados. Si el análisis funcional consigue revelar contextos, a pesar de la gran heterogeneidad
y de la diversidad de los fenómenos, ello puede servir como indicador de verdad aunque los contextos
sólo los entienda el observador. (Luhmann, 1990. p. 143)
Por lo tanto, se recalca el proceso cognitivo en la constitución del ―contexto‖ en tanto diferenciaciones
y selecciones dentro del campo relacional como conjunto de conocidos y desconocidos y dando a
entender que el entorno es un entrecruzamiento de lo humano conocido-desconocido y lo no humano o la
vida en tanto información-conocimiento temporo-espacial.
3.5. Conclusiones
Los dos gráficos A y B, dan cuenta de versiones interpretativas de los mismos. La relación cognitiva
en lo conocido y lo desconocido. Lo cuantitativo salta a lo cualitativo. La aglomeración urbana y la alta
conectividad contemporánea de lo urbano transforman el fenómeno de un evento hasta ahora cuantitativo
en cuanto crecimiento a un fenómeno cualitativo. ¿Qué fundamenta lo cualitativo? La noción de
―intensidad‖ presentada en las ponencias que configura situaciones de muchas y nuevas relaciones,
muchas imprescindibles, unas determinantes, otras indeterminadas. Los modelos que representaban lo
urbano solo como evento local, como diagramas de flujos lineales y listas de materiales (visión
económica o fisicalista funcional) particularmente no son incorrectos pero si insuficientes frente a la
creciente intensidad y cantidad de nuevas relaciones de lo local a lo global. La realidad supera los
métodos vigentes y requiere de nuevas metodologías y referentes, según el mapa conceptual, el entorno se
151
convierte en campo unificado viviente en tanto niveles de conciencia de lo humano, de su referenciación
y su relacionamiento.
La aproximación a lo urbano-territorial por lo tanto requiere más que nunca de otras aproximaciones
en cuanto representación-modelación-simulación de la realidad y la importancia de quienes modelan o
representan dicha realidad. Este proceso está mediado por las condiciones y cualidades cognitivas de
quienes conforman el conjunto social, de modo que la educación y participación cualificada de lo social
en general es un componente necesario para la comprensión de fenómeno urbano-territorial.
La cultura entendida como el campo subjetivo-intersubjetivo, el cual proponemos como campo
relacional, donde se reflexionan otras posibilidades de sociedad, definen las posibilidades de la ciudad y
región como proceso interactivo educador. Los grados de cooperación que implican las condiciones
actuales de construcción de proyectos político-territoriales plantea la necesidad del diálogo entre culturas
y ámbitos. Digamos que el hombre como especie es vinculante desde una posición intermedia con escalas
micro-macro a él, en los reinos de lo vegetal, animal y mineral, y con escalas macro y globales a él en
cuanto dominio del planeta a escala global e incluso extraplanetaria. El hombre en su accionar histórico
ha conectado ordenes diversos, aun sin plena conciencia de ello y de su existencia.
La producción, justificación y uso del conocimiento contemporáneo no intenta hacer consciente dichas
relaciones por más que se acepte la necesidad de la inter y transdisciplinariedad.
El desarrollo urbano-territorial no serian proyectos aislados o la suma mecánica de muchos de ellos,
sino mas bien el despliegue de multiplicidades espacio-temporales que producen sentidos en las
relaciones entre ellas, donde la calidad de la acción para su mantenimiento-destrucción por motivos
diversos depende del proceso cognitivo en cuanto comprensión de la vivencia individual y colectiva
(coexistencia de ordenes diversos). Dicha cognición debe propender por la creación, recreación y
ecocreación de nuevos ordenes, y significan la producción de conocimiento contextualizador, es decir,
discernida en sus temporo-espacialidades y que en la actual relación universidad-ciudad no es
suficientemente desarrollada para este propósito. Por lo tanto, los operatorios a considerar serian los
sugeridos en el mapa conceptual, donde la noción de campo relacional, adquiere una connotación
importante en tanto vinculante del mundo objetual producto de la organización humana y, ésta, en sí
misma, traducidas a Ciudad, Territorio y lo Urbano-territorial, según el Mapa conceptual 9.
El campo relacional se debate entre res extensa y res cogitans, según Descartes, o entre lo conocido y
lo desconocido y desde esta investigación la idea de discurso-representación es el puente entre estas dos
condiciones en tanto problema más genérico del lenguaje al que le dedicamos, por ser a nuestro parecer
estratégico, el ultimo aparte.
Entre los adelantos recientes en las ciencias antropológicas, difícilmente habrá punto de vista que
152
haya merecido tanta atención y ocasionado tanta controversia como el adelanto por el difunto
Benjamín Whorf. La hipótesis que propone Whorf es:
Que la creencia comúnmente sostenida de que los procesos cognitivos de todos los seres humanos
poseen una estructura lógica común que opera anteriormente a la comunicación e independiente de
ella, es errónea. Juzga Whorf que son las pautas lingüísticas mismas las que determinan lo que un
individuo percibe en el mundo y cómo lo piensa. En vista de que tales pautan varían ampliamente, los
modos de pensar y percibir de grupos que utilicen distintos sistemas lingüísticos conducirán a visiones
del mundo básicamente diferentes.
Ingresamos, pues, en un nuevo concepto de relatividad, según el cual todos los observadores no
son guiados por la misma evidencia física hacia el mismo cuadro del universo, a no ser que se
parezcan sus trasfondos lingüísticos… ((Whorf citado en BertalanBertalanffy. 1969. p. 233)
Produciendo la probabilidad emergente de diversos tipos o versiones del campo relacional que
involucra diferentes (lenguajes) visiones, factos, hechos, racionalidades, razones, sin razones,
imaginarios, metáforas, implica casi una dinámica sapiens-demens:
De ahí que Whorf sostenga que <<el espacio, el tiempo y la materia newtonianos no son
intuiciones. Son recetas de la cultura y el lenguaje.>>
(,,,) Así cómo es posible disponer de cualquier numero de geometrías aparte de la euclidiana, que
den razón igualmente perfecta de las configuraciones espaciales, también pueden darse descripciones
del universo, todas igualmente validas, que no incluyen nuestro contraste familiar entre espacio y
tiempo. El punto de vista relativista de la física moderna es una cosa así, concebida en términos
matemáticos, y otra lo es la Weltanschauung hopi, bien diferente, no matemática y lingüística. (Whorf
citado en Bertalanffy. 1969. p.p 236-237)
El modo mecanicista de pensar, que tropieza con dificultades en los modernos adelantos
científicos, es consecuencia de nuestras categorías y hábitos lingüísticos específicos, y Whorf confía
en que mayor idea de la diversidad de sistemas lingüísticos podrá contribuir a la reevaluación de
conceptos científicos.
Más bien la hipótesis whorfiana de la determinación lingüística de las categorías de la cognición es
parte de una revisión general del proceso cognoscitivo. Está incluida en una impetuosa corriente del
pensamiento moderno, cuyas fuentes están en la filosofía así como en la biología. Se diría que estas
conexiones no son apreciadas en la medida que merecen. (Bertalanffy. 1969. p. 237)
Este constreñimiento organizacional del ambiente llega incluso mucho más lejos de lo indicado
por estos ejemplos.También tiene que ver con las formas de intuición, consideradas a priori e
inmutable por Kant. El biólogo encuentra que no hay espacio ni tiempo absolutos, sino que dependen
de la organización de organismo que percibe. El espacio tridimensional euclidiano, en el que son
equivalentes las tres coordenadas rectangulares, siempre fue identificado con el espacio a priori de la
153
experiencia y la percepción. Pero hasta la simple contemplación muestra –y experimentos pertinentes
prueban, - que el espacio de la percepción visual y táctil no es euclidiano en modo alguno. En el
espacio de la percepción las coordenadas no son en absoluto equivalentes, sino que hay una diferencia
fundamental entre arriba y abajo, derecha e izquierda, delante y detrás. La organización de nuestro
cuerpo, sin ir más lejos, y en última instancia el hecho de que el organismo esté sujeto a la gravedad,
establece desigualdad entre las dimensiones horizontal y vertical. Se aprecia esto en seguida por un
sencillo hecho que todo fotógrafo conoce. Experimentemos como algo correcto el que, de acuerdo con
las leyes de la perspectiva, paralelas como rieles del ferrocarril converjan en la distancias. Pero
exactamente el mismo escorzo es experimentado como falso si aparece en la dimensión vertical.
(Bertalanffy. 1969. p. 241)
Las categorías de la experiencia o formas de intuición, por emplear el término de Kant, no son un a
priori universal sino que depende, antes bien, de la organización psicofísica y las condiciones
fisiológicas del animal que experimenta, contado el hombre. Este relativismo desde el punto de vista
biológico constituye un interesante paralelo al relativismo de las categorías visto desde el lado de la
cultura y el lenguaje. (Bertalanffy. 1969. p. 244)
Lo que se ve, entonces, depende de nuestra percepción de los rumbos de nuestra atención e interés,
lo cual a su vez está determinado por el adiestramiento por símbolos lingüísticos mediante los cuales
representamos y resumimos la realidad.
No menos trivial es el hecho de que un mismo objeto resulte del todo diferente si se considera
desde diferentes puntos de vista. La mesa es para el físico un agregado de electrones, protones y
neutrones, para el químico un revoltijo de compuestos orgánicos, para el biólogo un complejo de
células leñosas, para el historiados del arte un objeto barroco, para el economista un bien de
determinado valor monetario, etc. Todas estas visiones tienen igual condición y ninguna puede aspirar
a valer en absoluto más que la otra (cf. Von Bertalanffy en Bertalanffy. p, 248)
Otra formulación posible de la misma situación, pero haciendo hincapié en otro aspecto, es la
siguiente. La percepción es universalmente humana, determinada por la dotación psicofísica del
hombre. La conceptualización está vinculada a la cultura, por depender de los sistemas simbólicos que
aplicamos. Tales sistemas están determinados en gran medida por factores lingüísticos, por la
estructura del lenguaje usado. El lenguaje técnico, incluyendo el simbolismo de las matemáticas, es en
última instancia una eflorescencia del lenguaje cotidiano, de suerte que no será independiente a la
estructura de este último. (Bertalanffy. 1969. p.p 249-250)
Desembocamos en una visión que puede denominarse perspectivismo (cf. Con Bertalanffy,
1953b). En contraste con la tesis <<reduccionista>> de que la teoría física es la única a la que deben
reducirse a fin de cuentas toda ciencia posible y todos los aspectos de la realidad, adoptamos un punto
de vista más modesto: el sistema de la física es forzoso para cualquier ser racional en el sentido
explicado; esto es, por un proceso de desantropomorfización se acerca a la presentación de ciertos
aspectos relacionales de la realidad. (Bertalanffy. 1969. p. 239)
154
Tal vez haya una razón honda para que nuestra representación mental del universo refleje siempre
solo algunos aspectos o panoramas de la realidad. Nuestro pensamiento –el lenguaje <<occidental>>
pero a lo mejor en cualquier lenguaje humano- procede esencialmente en términos de opuestos. Como
dijo Heráclito, pensamos en términos de calor y frio, blanco y negro, día y noche, vida y muerte, ser y
devenir. Son formulaciones ingenuas. Pero resulta que también las construcciones de la física son
opuestas así, y que por esta misma razón demuestran ser inadecuadas ante la realidad, algunas de
cuyas relaciones son expresadas en las formular de la física teórica. La antítesis popular entre
movimiento y quietud pierde sentido en la teoría de la relatividad. La antítesis entre masa y energía es
superada en la ley einsteniana de conservación, que da razón de su transformación mutua. Corpúsculo
y onda son ambos aspectos legítimos y complementarios de la realidad física que, en ciertos
fenómenos y respectos, ha de ser descrita según el uno, en otros según el segundo. El contraste entre
estructura y proceso se viene abajo en el átomo así como en el organismo vivo cuya estructura es al
mismo tiempo expresión y portadora de un fluir continuo de materia y energía. Acaso el problema
inmemorial del cuerpo y la mente sea de naturaleza similar, por ser aspectos diferentes,
equivocadamente hipostasiados, de una y la misma realidad.
Desantropomorfizado y todo, nuestro conocimiento sólo refleja ciertos aspectos de la realidad. De
er cierto lo dicho, la realidad es lo que Nicolás de Cusa (cf. Von Bertalanffy, 1928b) llamaba
coincidentia oppositorum. El pensamiento discursivo siempre representa sólo un aspecto de la realidad
última, llamado Dios en la terminología de Nicolás de Cusa; jamás llega a agotar su infinita
multiplicidad. Así, la realidad última es una unidad de opuestos; cualquier enunciado es válido solo
desde cierto punto de vista, su validez es relativa y debe ser suplementada por enunciados antitéticos
desde puntos opuestos.
O sea que las categorías de nuestra experiencia y pensamiento parecen estar determinadas or
factores biológicos así como culturales. En segundo lugar, esta vinculación humana es vencida merced
a un proceso de desantropomorfización progresiva de nuestra imagen del mundo. En tercer lugar, aun
desantropomorfizado, el conocimiento sólo refleja ciertos aspectos o facetas de la realidad. Pero, en
cuarto lugar, ex ómnibus partibus relucet totum, por volver a expresarlo según de Cusa: cada aspecto
tiene verdad, aunque relativa. Diríase que esto indica la limitación así como la dignidad del
conocimiento humano. (Bertalanffy. 1969. p. 260-261)
155
CAPITULO IV: TIEMPO-ESPACIO ABSONITO: PROBABILIDAD EMERGENTE DE
ESTRATEGIAS DE ECOCREACION EN LA TRANSFORMACION DE PROYECTOS
POLITICOS.
La noción de omnijeto, como noción que se atribuye al físico británico Michael Talbot, obedece a que
lo observado y el observador están, de tal manera relacionados, que la frontera entre los dos se diluye. Es
decir, no hay separación entre el sujeto y el objeto propio del paradigma del empírico -analítico o entre
sujeto-sujeto del paradigma comprensivo e intersubjetivo. No se puede distinguir un afuera y un adentro.
De tal manera que se podría decir que ―el mundo es como es porque yo soy como soy, y yo soy como soy
porque el mundo es como es‖; se trata de una co-emergencia.
El pensamiento sistémico o sistémica, que evoluciona de la teoría general de sistemas, es la antesala de
las teorías de complejidad, hoy en emergencia. Esta postura, reconoce cambios en la mutación
contemporánea de la simplicidad a la complejidad, propias de la emergencia de este enfoque.
CAMBIO EPISTEMOLOGICO:
- De la razón pura al conocimiento social encarnado.
- De las Monológicas a las inteligencias múltiples.
- Del pensamiento analítico al pensamiento metafórico.
156
Del conocimiento universal a las producciones de sentido situadas.
Características de la complejidad.
En sentido estricto, todo lo que plantean los distintos autores sobre la complejidad debe tomarse como
adjetivo o como un término que califica un tipo de realidad, sin presuponer algo llamado ―complejidad‖
en términos sustantivos.
A lo único a lo que se le aplica adecuadamente el término ―complejo‖ es a la realidad misma. Siempre
desborda los límites de nuestro conocimiento.
Es sabido que la teoría dominante sobre el hombre se funda, no solamente sobre la separación,
sino sobre la oposición entre las nociones de hombre y de animal, de cultura y de naturaleza. Todo lo
que no encaja en este paradigma viene condenado como <<biologismo>>, <<naturalismo>>,
<<evolucionismo>>. (Morin, 1974. p. 9)
Así pues, la biología se había confinado voluntariamente en el biologismo, o lo que es lo mismo,
en una concepción de la vida cerrada sobre el organismo. De forma similar la antropología se
refugiaba en el antropologísmo, es decir, en una concepción insular del hombre. Cada una de estas
157
ramas del conocimiento parecía tener como objeto una sustancia propia, original. La vida parecía
ignorar la materia físico-química; la sociedad, los fenómenos superiores. El hombre parecía ignorar la
vida. En consecuencia, el mundo parecía estar compuesto por tres estratos superpuestos y aislados
entre sí:
Hombre-Cultura
__________
Vida-Naturaleza
__________
A un tipo de conocimiento lo llamamos ―complejo‖, no por dar cuenta de un ―objeto complejo‖, sino
por su orientación hacía lo que caracteriza lo complejo: el azar, la incertidumbre, el holismo, el devenir,
etc.
Es importante considerar que no hay definición del sustantivo ―complejidad‖.
Se puede calificar de complejos, en un sentido que es necesario precisar en cada caso, a los:
Fenómenos, situaciones, comportamientos y procesos.
El hecho mismo de la complejidad hay que situarlo en lo que los escolásticos llamaban la haecceidad –
la singularidad concreta– de cada realidad.
La complejidad se puede entender en dos sentidos: Uno psicológico, como la incapacidad de
comprensión de un omnijeto que nos desborda intelectualmente. No lo comprendemos, es complicado o
confuso.
Y uno epistemológico, como una relación de comprensión con algo que nos desborda (un objeto o una
construcción mental). Tenemos una comprensión distinta. No puede ser reducida o simplificada a una
comprensión simple. Sólo podemos tener una comprensión parcial y transitoria.
La complejidad también es sinónimo de riqueza de pensamiento, que asume a la vez: principios
antagónicos, recurrentes o complementarios e incorpora tanto el orden, como la incertidumbre y lo
aleatorio.
Lo complejo asume los aspectos del desorden y del devenir como categorías que juegan un papel
constructivo y generativo en la realidad y en el conocimiento.
En general, el conocimiento complejo tiene más un carácter de ―comprensión‖, soportado y justificado
por algunas explicaciones de las ciencias naturales, pero no se agota en la relación de unas pocas
variables, sino que siempre supone ―algo más‖.
158
Es una comprensión a la que no se llega, sino hacia la cual el pensamiento se orienta, es un deber
siendo.
La búsqueda y los planteamientos de la complejidad funcionan como ideas regulativas, es decir, como
ideas que orientan una actividad, pero que nunca se alcanzan por completo.
159
nuevo individuo, durante su periodo de aprendizaje (learning).‖ (Morin, 1974. p. 89)
De aquí se medita del por qué la ciudad y el hombre pueden dinamizar esta complejidad; su
probabilidad emerge de su carácter inacabado al momento mismo de nacer, lo que le permite ser una
especie de mutante permanente, pues no deja de cambiar.
La complejidad significa una totalización inacabada en cuanto no agota las diferentes probabilidades
emergentes de comprensión, es por esto, que la complejidad vincula la ecología, ya no como recurso
externo al hombre (objeto), sino, como campo unificado viviente que implica la posibilidad de un
individuo complejo que a partir de su conciencia comprenda y vivencie su relación con la vida en general.
160
(Morin, 1974. p. 108)
(…) Entre el hombre de Neanderthal que no se halla totalmente investido por el carácter de
presencia inmediata del acto, es decir, podemos descubrir la presencia del tiempo en el seno de su
conciencia. El establecimiento de conexiones entre una conciencia de la transformación, una
conciencia de las coerciones y una conciencia del tiempo indica la aparición de un mayor grado de
complejidad y un salto cualitativo en el conocimiento consciente de sapiens. (Morin, 1974. p. 115)
En este sentido, por ejemplo, la pintura, como actividad artística, indica el inicio de la representación
como acercamiento de la realidad, como proceso de ordenamiento-desordenamiento. Paradójicamente, el
dominio del sapiens, en sus prácticas representativas, significa la introducción del desorden en el mundo,
dada la diversidad de posibilidades que para el hombre significa, a diferencia de los animales, un carácter
claramente desordenado. El orden natural, está más controlado dada las características de la homeostasis,
la regulación y la programación que significan el ADN, en cambio, el orden humano implica un principio
de inacabamiento dada la posibilidad de la cultura en cuanto emergencia que significa desorden de lo
natural, de ahí el mito de la expulsión del paraíso, de lo natural y, posiblemente, la invención de la ciudad.
Es evidente que la falta de realización final es la condición de todas las posibilidades que nos otorga
las características descritas y citadas, amplía las posibilidades del conocimiento y la conciencia.
Por tanto, la condición de omnijeto que borra la distinción sujeto-objeto de los otros paradigmas
considerados y hace de la conciencia un objeto de estudio bajo el aforismo de: el mundo es como es
porque yo soy como soy; y yo soy como soy porque el mundo es como es, plantea una coemergencia,
161
creamos y somos creados.
Pero nuestro análisis de la dialéctica sapiens-demens seria de todo punto insuficiente si dejáramos
de lado la flor de la hipercomplejidad, es decir, la conciencia.‖ Ya que: 31. ―La conciencia levanta el
vuelo a partir del punto en que confluyen mito y magia, en la brecha que se abre entre sujeto y objeto,
en la franja de interferencia donde se recubren mutuamente lo imaginario y lo real. ((Morin, 1974. p.p
157-158)
Así pues, los progresos de la conciencia se hallan vinculados al pleno empleo de la
hipercomplejidad y, si bien dependen de la cada vez más alta complejidad social, a partir de un cierto
umbral y cada vez más intensamente y con mayor frecuencia, los progresos de esta ultima pasaran a
depender también del desarrollo de las conciencias individuales. Cuanto mayor sea la complejidad
social, más necesaria se hará conciencia. Es imposible imaginar hoy una nueva sociedad, una nueva
evolución, una nueva revolución, sin que la ciencia lleve a cabo un progreso decisivo, es decir
construirse en nuevo epicentro de la aventura humana. (Morin, 1974. p. 163)
El constituir la ciencia como el eje organizador de la aventura humana reduce las condiciones del
conocimiento a tan solo una de sus posibilidades, implicando que otras formas del conocer no se admitan
por sus características subjetivas dado que el estado mayor de perfección no es aquel del punto final, sino
un juego entre el orden y el desorden que permita ser flexibles, inventivos y creadores, determinando
organizaciónes que construyan posibilidades superiores frente a los riesgos del existir. Pensamos que el
pensamiento complejo debe traducirse a lenguajes vinculantes de la hipercomplejidad que el antropos en
sus niveles individuales, sociales y culturales no ha terminado, ni siquiera iniciado, como proceso del
desarrollo; por lo tanto, la hipercomplejidad actual encierra las posibilidades de la supervivencia o la
destrucción, y es, afortunadamente, una definición abierta entre estas dos posibilidades.
162
Causa-efecto Recursividad
Lógica Aristotélica Dialógica
Control Caos
Dinámica Lineal Dinamica no lineal
Objetividad-sujeto-objeto Omnijeto
Aislar Entre Tejer
Unidimensionalidad Multidimensionalidad
Reductibilidad Irreductibilidad
Uniescalar Multiescalar
Por tanto, la gran ciudad es el correlato de los procesos señalados y significa que:
163
afirmar que se convierten en los ecosistemas de un nuevo desarrollo de la cerebralización.
La gran ciudad es, efectivamente, el ecosistema sociocultural de dos emergencias capitales propias
del tercer nacimiento de la humanidad, a saber, el individuo autónomo y la conciencia. Ciertamente la
individualidad no es en modo alguno una creación de la sociedad histórica, sino una de las
componentes de la trinidad antropológica especie-sociedad-individuo. La personalidad del individuo
no ha necesitado de la sociedad histórica para desarrollarse pues, como hemos visto, ya lo hace
durante el curso de la hominización para adquirir su carácter complejo con la arquesociedad. Sin
embargo, mientras que la arquesociedad, al conformar con mayor o menor rigidez un tipo dominante
de personalidad, frena el despliegue de las particularidades individuales, la gran ciudad lo facilitará. El
acontecimiento más característico que se da en la sociedad histórica, y particularmente en la gran
ciudad, es la relativa autonomía individual que alcanzan grupos de población más o menos
restringidos, más o menos elitistas, a partir del reconocimiento de las libertades individuales y de la
existencia de libertades estocásticas, la posibilidad que tienen de desarrollar complejidades
psicológicas, afectivas e intelectuales y de afirmar el yo, con todo lo que esto entraña o presupone de
egocentrismo y egoísmo.
Con el yo se desarrolla el epicentro de la hipercomplejidad cerebral (siendo el propio cerebro el
epicentro del complejo antropológico policéntrico). La conciencia es el fenómeno por el cual el
conocimiento intenta conocerse, la actividad del espíritu convierte en objeto de la actividad del
espíritu, la relación entre sí mismo y las cosas es concebida como algo que engloba a uno y a otras, el
sujeto se toma por objeto a pesar de que se sabe y se siente sujeto, adivina y descubre la zona de
incertidumbre y ambigüedad entre el espíritu y el mundo, entre lo imaginario y lo real, e interroga
dicha incertidumbre tanto en el pensamiento como en la acción. Recordemos que tampoco la
conciencia es un fenómenos nuevo, pero es precisamente en el marco de la sociedad histórica donde
entra a formar parte del juego estocástico de la civilización e intenta desempeñar un rol de importancia
constantemente creciente en el cada vez más decisivo de la verdad y del error al que se ve lanzada la
humanidad histórica
En consecuencia, la ciudad, el foco más vivo de la sociedad histórica, es un extraordinario medio
de orden, complejidad creciente, desorden, invención y <ruido>>.
La sociedad histórica es, pues, una nueva totalidad en la que el Estado, la Ciudad, la Nación, el
Imperio, el Individuo, la Conciencia, las Clases y la Guerra se convierten en los actores del nuevo
destino de la humanidad.
Tales sociedades, aun teniendo en cuenta su unidad de base, podrán desarrollarse de diversas
formas, no sólo en función del tamaño de su territorio y población (desde las ciudades a los imperios),
sino también según la combinación de los diversos niveles de complejidad e hipercomplejidad que
caracterizaran, no sólo a cada una de ellas, sino todos y cada uno de sus estadios evolutivos pues, tal
como veremos, se trata de combinaciones sumamente inestables. La baja complejidad se manifestará a
través de la coacción militar y jerárquica y del rígido control de la autoproducción social. Los
164
desarrollos de la especialización afectaran de forma cada vez más ambigua a la progresión global de la
complejidad (en provecho de las elites privilegiadas), produciéndose regresiones de la misma en el
plano individual quienes deba llevar a cabo las tareas más monótonas y fragmentarias.
La hipercomplejidad se esbozará en las tendencias liberales y en la apertura representada por el
juego estocástico entre el orden y el desorden. Debe añadirse al esquema global que acabamos de
indicar la infracomplejidad, es decir, la dominación implacable y el aniquilamiento de oposiciones y
antagonismos a través del aniquilamiento físico de oponentes y antagonistas. (Morin, 1974. p.p 210-
213)
Se sugiere en este trabajo, por lo tanto, que la complejización, que implica conflicto y violencia, va
acompañada de simplificaciones en una dinámica complejización-simplificación. Esto debido a que la
evidencia nos indica la inestabilidad de las sociedades históricas, a que los brotes de desorden y crisis no
son raros y fortuitos, más bien comunes a las sociedades humanas, dado a que el carácter de
inacabamiento genera fuerzas, tanto demenciales como racionales sin que pueda establecerse un
verdadero control de los procesos; así y todo, la lógica de la autoorganización y de los procesos
neguentrópicos, demuestran la paradoja de la condición humana. La ambigüedad del hombre significa la
relación entre especie, sociedad e individuo, sin poder configurar si la sociedad y la especie esta al
servicio del individuo o si la sociedad y el individuo están al servicio de la especie, o si la especie, el
individuo y la sociedad se complementan. Por lo tanto:
La sicenza nuova, o ciencia general de la physis, deberá establecer la articulación entre la física y
la vida, es decir, entre la entropía y la neguentropía, entre la complejidad microfísica (ambigüedad
corpuscular-ondulatoria, principio de incertidumbre) y la complejidad macrofísica (auto-
organización). Deberá establecer la articulación entre lo vivo y lo humano, la neguentropología y la
antropología, siendo el hombre el neguéntropo por excelencia. (Morin, 1974. p. 245)
El mapa conceptual señala en los operatorios, las subsunciones entre lo humano y lo no humano que
configuran la complejidad como el redescubrir culturalmente, relaciones olvidadas y la emergencia de
otras distintas. En tanto se funde o entreteje el sujeto y el objeto, es decir, se dan procesos de
―ecocreación‖, la conciencia es el primer ámbito de investigación, es una auto-observación que debe
plantear las dimensiones de lo humano y lo no humano, lo antropocéntrico y lo no humano o no humano,
que en su estado actual plantea una ruptura, que deberá ser considerada en la posibilidad de ecocreación
en cuanto la posibilidad de reconexión a la vida.
165
ANTROPOCENTRICO NO ANTROPOCENTRICO
Y emergen de
OBJETO CAMPO CAMPO UNIFICADO
TGS RELACIONAL VIVIENTE
Delimitan
CONTEXTO ORGANIZACIONAL
En tanto
PROYECTO PROYECTO PROYECTO DE LA
TERRITORIAL POLITICO VIDA
Configuran
TRIADAS TRIADAS TRIADA
Acción-territorio- Acción-territorio- Conciencia-
desarrollo desarrollo ecocreación-vida
Sujeto-objeto- Sujeto-objeto- Omnijeto
representación representación
(Practicas vitales
cognitivas)
Implica
DISCURSO- DISCURSO- OBSERVACION
REPRESENTACION REPRESENTACION AUTOOBSERVACION
TERARQUICA RELATIVOS Antecede discurso-rep.
Se constituyen en
PROYECTO PROYECTO PROYECTO DE LA
TERRITORIAL POLITICO VIDA
Operatorios.
RUPTURA
SUBSUMCIÓN: EPISTEMOLOGICA:
166
4.2. Establecer el cambio paradigmático de TGS a Complejidad en las categorías tiempo y
espacio en los proyectos políticos a proyectos de vida, en cuanto conciencia, ecocreación y vida.
El Mapa Conceptual 1 (ver página anterior)., connota una probabilidad de interpretación que intenta
presentar en lo teórico-metodológico la posibilidad de integrar lo que está disyunto, con esto, intentamos
trascender la disociación que se presenta al representar, aisladamente, las nociones de intervención,
construcción de lo social y ecocreación, o las nociones de objeto, campo relacional y campo unificado
viviente. El cuadro también indica los operatorios que no son considerados porque se asumen como
autoevidentes en las practicas de proyección y construcción de proyectos individuales y colectivos,
indicando así mismo, los diferentes procesos que se suceden al vincular procesos circulares, lineales,
verticales, horizontales, simultáneos, divergentes, convergentes, de ruptura, que emergen desde las
consideraciones tiempo-espacio que este trabajo ha propuesto y que se expresa en el Mapa Conceptual 2.,
a manera de síntesis así:
167
cosmofísica, pueden separarse de su observador. Los más grandes progresos de las ciencias
contemporáneas se han efectuado reintegrando al observador en la observación. Cosa que es
lógicamente necesaria: todo concepto remite no solo al objeto concebido, sino al sujeto conceptuador.
(Morin. 1977. p. 23)
Como el hombre, el mundo está dislocado entre las ciencias, desmigajado entre disciplinas,
pulverizado en informaciones. (Morin. 1977. p. 26)
En fin, la aceptación de la confusión puede convertirse en un medio para resistir a la simplificación
mutiladora. Ciertamente, el método nos falta en el comienzo; al menos podemos disponer de un anti-
método en el que ignoración, incertidumbre, confusión se convierten en virtudes. (Morin. 1977. p. 29)
He indicado cuales son las mayores imposibilidades que condenan la empresa: - la imposibilidad
lógica (circulo vicioso); - La imposibilidad del saber enciclopédico; - La presencia omnipotente del
principio de disyunción y la ausencia de un nuevo principio de organización del saber. (Morin. 1977.
p. 30)
Con ello, se dice también que romper la circularidad, eliminar las antinomias, es precisamente
volver a caer bajo el imperio del principio de disyunción/simplificación del que queremos escapar. Por
el contrario, conservar la circularidad, es rechazar a reducción de un dato complejo a un principio
mutilando; es rechazar la hipótesis de un concepto-maestro (la Materia, el Espíritu, la Energía, la
Información, la Lucha de clases, etc.) Es rechazar el discurso lineal con punto de partido y termino. Es
rechazar la simplificación abstracta. (Morin. 1977. p. 31)
Como mapa conceptual, se puede notar que al plantear las diferentes relaciones de subsunción, de
circularidades, linealidades y relaciones, pretende rechazar la simplificación, mas bien, proponer, las
formas de relacionar procesos y fenómenos complejos, es decir, intenta incluir, no solo el orden, sino el
desorden; lo conocido y lo desconocido; lo diferenciado-lo ambiguo; lo disyunto de lo no disyunto, es
decir, intenta la proposición de unir lo que estaba disperso.
168
Las interacciones son acciones reciprocas que modifican el comportamiento o la naturaleza de los
elementos, cuerpo, objetos y fenómenos que están presentes o se influencian. Las interacciones:
1. Suponen elementos, seres u objetos materiales, que pueden encontrarse;
2. Supone condiciones de encuentro, es decir, agitación, turbulencia, flujos contrarios, etc.;
3. Obedecen a determinaciones/constreñimientos que dependen de la naturaleza de los elementos,
objetos o seres que se encuentran;
4. En ciertas condiciones se convierten en interrelaciones (asociaciones, uniones, combinaciones,
comunicación, etc), es decir, dan lugar a fenómenos de organización. (Morin. 1977. p. 69)
La interacción se convierte así en la noción placa giratoria entre desorden, orden y organización.
Lo que significa, de golpe, que los términos de desorden, orden, y organización, están en adelante
unidos vía interacciones, en un bucle solidario en el que ninguno de estos términos podrá ser ya
concebido fuera de la referencia a los demás, y en el que estos se encuentran en relaciones complejas,
es decir, complementarias, concurrentes y antagonistas. (Morin. 1977. p. 71)
Por lo tanto, el grafico, es más que un simple grafico, es un sistema temporo-espacial dentro de la
condición temporo-espacial del contexto; es la posibilidad de constitución de organización-orden-
desorden, propio del conocimiento que pueda ser capaz de resistir un gran número de desordenes.
Paradogicamente, el orden y la organización nacidos desde el desorden, pueden ser capaces de ganarle al
desorden, es decir, puede ser de carácter neguentrópico y constituir un universo en si mismo que ha sido
generado en el juego entre desorden, orden y organización. Lo real es la dinámica orden-desorden, que en
el proceso cognitivo puede introducir coherencias que generan un tipo de organización que implica una
clausura, es decir, una protección contra la aleatoriedad del entorno, pero que implica constituir sus
propias restricciones en la posibilidad de establecer su propia estabilidad y flexibilidad en las asociaciones
múltiples que se dan entre la organización y el entorno, disminuyendo las ocurrencias posibles de
desorden con las posibilidades de aumentar, en el tiempo y en el espacio, las posibilidades de
supervivencia y evolución del contexto en cuanto probabilidad concentrada localmente de estabilidad
temporal y espacial concreta. Esto quiere decir que, el tiempo espacio es uno y múltiple, agitado por
continuidades y discontinuidades, rupturas y sobresaltos, derivas y dispersiones en tanto, está siempre
recomponiéndose a sí mismo. Decididamente, la ciencia clásica, determinó, bajo el signo de objetividad,
un universo constituido por objetos aislados, en un espacio neutro, dentro de un tiempo externo absoluto y
sometido a leyes universales. Nuestra alternativa es la posibilidad que constituye un intento de
totalización que siempre será inacabada, pero que responde a la necesidad de entender la diversidad
temporo-espacial implicada en procesos y fenómenos.
La organización, concepto ausente de la mayor parte de las definiciones de sistema, estaba hasta
169
el presente como sofocada entre la idea de totalidad y la idea de interrelaciones mientras que ésta une
la idea de totalidad a la de interrelaciones, volviéndose indisociable las tres nociones. A partir de
ahora, se puede concebir el sistema como unidad global organizada de interrelaciones entre elementos,
acciones o individuos. (Morin. 1977. p. 124)
La relación propuesta entre objeto, campo relacional y campo unificado viviente (como lo vimos en la
grafica anterior) supone la redefinición del objeto de una manera completamente distinta, como lo sugiere
Morin:
Estas consideraciones que tienden a fusionar la distinción entre sujeto-objeto, conducen a considerar la
conciencia en una relación todo-uno, afuera-adentro, que ocurre o que emanan, como conciencia, del
tiempo y el espacio. En la consideración compleja de la relación organización-orden-desorden, el
concepto de organización, en cuanto campo de relaciones y campo unificado viviente es crucial y es un
punto de interrelación a la idea de sistema, es decir, a veces, los sistemistas ignoran la idea de
organización en el sentido amplio entre objeto y mundo humano y no humano desvertebrando el concepto
mismo de sistema. La relación orden-organización presenta una circularidad donde la organización
produce también el orden que mantiene la organización, es decir, es una coproducción entre el entorno y
la organización, orden se transforma en la posibilidad local de la organización y se constituye en
resistencia contra el desorden, pero los fenómenos que se interconectan en nuestro mundo
hipercomplejizado se constituyen al mismo tiempo en amenazas y en oportunidades. No se puede reducir,
entonces, la organización a sistema, dado que implica una pérdida de fenomenalidad y complejidad, es
decir, que el ―uno‖ también significa un ―todo‖; así la distinción entre campo relacional y campo
170
unificado viviente significa una riqueza mayor en el ultimo, de intercambiar, comunicar, gozar, existir, en
tanto facilita la posibilidades neguentrópicas de esa organización. La ciudad, por lo tanto, como soporte
de estos procesos nace de interacciones aleatorias y no aleatorias, tiene una historia o un devenir, o sea lo
elementos externos e internos que la perturban y la transforman, y muere por desintegración. El sentido
fuerte de este nacimiento y muerte, es que, en determinadas condiciones, son lo mismo principio, fin y un
nuevo principio; por lo tanto, el tiempo-espacio complejo no es el que va del nacimiento a la muerte, es
también el de la evolución. El fin de toda temporo-espacialidad, significa el inicio probable de otras
temporo-espacialidades.
La teoría de los sistemas, siguiendo a la termodinámica, opone los sistemas abiertos (que efectúan
intercambios materiales, energéticos y/o informacionales, con el exterior) a los sistemas cerrados que
no efectúan intercambio con el exterior. La teoría de sistemas ha puesto de relieve de modo totalmente
pertinente la idea de que la apertura es necesaria para el mantenimiento, para la renovación, en una
palabra, para la supervivencia de los sistemas vivos, pero no ha revelado verdaderamente el carácter
organizacional de la apertura, y ha planteado la idea de apertura como alternativa de exclusión a la
idea de cierre (Morin. 1977. p. 161)
Llegamos aquí a la cuestión de la identidad compleja. Ya la reflexión cosmogenésica nos ha
indicado que lo Uno estaba en migajas (aunque seguía siendo, sin duda, uno); aquí la reflexión
sistémica no se enfrenta a la paradoja lógica de la unitas múltiples. La unidad del sistema no es la
unidad de uno. Uno es Uno. Uno es a la vez uno y no-uno. En la lógica de la identidad hay brecha y
sombra. Lo hemos visto: no solamente hay diversidad en lo uno, sino también relatividad de lo uno,
alteridad en lo uno, incertidumbres, ambigüedades, dualidades, escisiones, antagonismos.
Lo Uno se ha vuelto relativo con relación a lo otro. No puede ser definido solamente de forma
intrínseca. Para emerger, necesita de su entorno y de su observador. Dado que forma parte de una
totalidad polisistémica, su definición como sistema o subsistema, suprasistéma o ecosistema, varía
según la forma en la cual se le sitúa entre otros sistemas. (Morin. 1977. p. 173)
Los objetos y los conceptos pierden sus virtudes aristotélicas y cartesianas: sustancialidad,
claridad, distinción…Pero estas virtudes eran lo vicios de la simplificación y de la desnaturalización.
(Morin. 1977. p. 176)
Qué terrorífica pobreza la de no percibir en un ser vivo más que un sistema. Pero qué tontería no
ver allí también un sistema. Sé que mi actitud con lo clara que me parece, no será entendida porque la
mayoría de los que me leerán siguen obedeciendo el paradigma de simplificación que prescribe la
alternativa allí donde sería necesario sobrepasar por integración los puntos de vista opuestos. También
mi lucha será difícil, porque se va a llevar en dos frentes. Me emplearé en la tarea, aparentemente de
hombres de bien, y de hecho dialéctica, de defender el sistema y la necesidad de combatirlo. La teoría
del sistema que propongo es también anti-sistémica. (Morin. 1977. p.p 177-178)
Mi propósito es cambiar la forma de ver las cosas, de la física al homo. No disolver el ser, la
171
existencia, la vida en el sistema, sino comprender el ser, la existencia, la vida, con la ayuda, también,
del sistema. Es decir, en primer lugar, ¡poner sobre todas las cosas el acento circomplejo! Es lo que he
intentado indicar: la complejidad en la base, la complejidad como guía. (Morin. 1977. p. 179)
Los seres vivos no son los únicos ni los primeros seres neguentrópicamente organizados. La vida
no es mas que una forma particular de la organización neguentrópica.
En cuanto a la idea de neguentropia, hemos intentado mostrar aquí que debe ser subordinada a la
idea de organización:
172
Organización
neguentropía
Información
(…) El principio de simplificación ha reinado sobre el universo. Las cosas, totalmente y por
principio, han sido aisladas de su entorno y de su observador, privados el uno del otro de toda
existencia, que sería perturbadora. La concordancia de las observaciones eliminó al observador. Las
cosas se hicieron objetivas: objetos inertes, inmóviles, inorgánicos, cuerpos siempre enmudecidos por
leyes exteriores. Tales objetos, privados de formas, de organización, de singularidad, son
terriblemente irreales en este grado de abstracción; pero han sido apresados por la mediación y la
experiencia y esta acción es terriblemente real. (Morin. 1977. p. 412)
Así la vida puede y debe aparecérsenos bajo dos aspectos físicos, según el punto de vista del
observador/conceptuador. Pero una parte, es una punta avanzada en la evolución de la organización
activa que, al hacerse informacional-comunicacional, franquea una frontera y se convierte en vida,
bajo la forma de seres-individuos auto-organizadores. (Morin. 1977. p. 417)
La complejidad se impone en principio como imposibilidad de simplificar; surge allí donde se
pierden las distinciones y claridades en las identidades y casualidades, allí donde los desordenes y las
incertidumbres perturban a los fenómenos, allí donde el sujeto-observador sorprende a su propio
rostro en el objeto de su observación, allí donde las antinomias hacen divagar el curso del
razonamiento…
La complejidad no es la complicación. Lo que es complicado puede reducirse a un principio
simple, como una madeja enredada o un nudo marinero. (Morin. 1977. p. 425)
Estableciendo procesos que implican la aceptación en el pensamiento, de paradojas que coexisten así:
Desorden/Orden, Desorden/Organización
Caos/Physis, Caos/Cosmos
Uno/Múltiple, Uno/Diverso, Uno/Complejo
Singular/General, Individuo/Genérico
Autonomía/Dependencia, Aislamiento/Relaciones
Evento/Elemento;
Organización/Antiorganización, Organización/Desorganización (vía Reorganización)
Constancia (o Invarianza)/Cambio (estados estacionarios, homeostasis) y seguidamente:
Equilibrio/Desequilibrio (Meta-desequilibrio), Estabilidad/Inestabilidad (Meta-
inestabilidad);
Causa/Efecto, Casualidad/Finalidad;
173
Información/Ruido, Información/Redundancia;
Normal/Desviante;
Central/Marginal;
Improbable/Probable.
(Morin. 1977. p. 179)
174
determinismo anónimo de una libertad inefable. Tan pronto se aísla el fenómeno estudiado en un
recipiente cerrado haciéndole tomar como máximo un baño de pies en su <<medio>>, como se hace
fenómeno el producto puro de las determinaciones externas. El pensamiento ecologizado se opone a la
vez a la insularización de un <<objeto>> y a la reducción a las causalidades externas, al
empapamiento superficial y al ahogamiento en un <<medio>>. No podría hacer descripción, ni
explicación de los fenómenos fuera de la doble inscripción y de la doble implicación en el seno de una
dialógica compleja que asocie de manera complementaria, concurrente y antagonista las lógicas
autónomas e internas propias del fenómeno por una parte, las ecologías de sus entornos por la otra.
Es preciso, pues, que busquemos siempre el doble motor, el doble pilotaje auto-eco-organizador de
la descripción y de la explicación. El pensamiento ecologizado es la introducción de la visión
ecológica y de la dimensión ecológica en la descripción y explicación de todo lo que vive, incluida la
sociedad, el hombre, el espíritu, las ideas, el conocimiento`. (Morin. 1980. p.p 110-111)
En efecto, parece posible concebir un progreso organizacional que se funde en la regresión de las
especializaciones, de las jerarquías, de la centralización –de ahí la regresión correlativa de
sojuzgamiento/cometimientos-, en el desarrollo de las comunicaciones y fraternizaciones, en el pleno
empleo de las cualidades estratégicas, inventivas, creadoras, todavía inhibidas masivamente o en
cultivo en nuestra sociedad. Permitiría considerar de otro modo que como una alternativa ingenua
(refuerzo o <<desmejoramiento>>) el problema del Estado, porque consideraría la complejización de
la relación individuo/sociedad, no la subordinación de un término al otro. (Morin. 1980. p. 383)
La repetición es la categoría más general para concebir al RE. Se presenta en todos los procesos
productores intracelulares en forma de redoblamiento y replicación, y, en la auto-reproducción celular,
en forma de duplicación y desdoblamiento del ser en su totalidad.
La repetición se presenta igualmente en forma de reiteración, o reutilización/reconstitución del
mismo camino o proceso, es decir, circuito, ciclo, bucle. Y entonces comporta:
- la vuelta atrás en la causalidad (retroacción);
- la vuelta atrás en la temporalidad (recurso a la memoria genética, reproducción de lo anterior,
vuelta a lo arkhe)
- la re-entrada auto-computacional/auto-referente.
Observemos que todas estas formas de repetición son intersolidarias e indisociables. Observemos
sobre todo que no son tautológicas, sino constructoras. Así, la retroacción (negativa) es necesaria para
toda regulación, toda homeostasis, toda reorganización. La rememoración genética es constitutiva de
toda reproducción biológica, y la rememoración psíquica es constitutiva de toda representación
cerebral.
175
(…) Aquí se manifiesta los caracteres propiamente <<maquinales>> del RE, es decir,
organizadores, productores, generadores. La reorganización permanente indispensable para concebir
todo ser-maquina natural, por tanto, todo ser viviente, dispone, en lo que a la vida concierne, de
cualidades y propiedades superiores, ya que dispone de una memoria genética, de un computo auto-
céntrico, de la aptitud para reparar/restaurar los componentes degradados o heridos (incluido el ADN).
La regeneración es la reorganización en el plano del ser y de la existencia.
La re-producción, a su vez, se sitúa en múltiples niveles:
- nivel intra-organísmico (reproducción de los constituyentes que se degradan (moléculas, células);
- nivel intra-especifico (reproducción de los individuos que pertenecen a una especie>>;
- nivel ultra-social (reproducción de los procesos e individuos constitutivos de una sociedad).
(Morin. 1980. pp. 391-392)
El retorno y lo irreversible son también las dos caras de lo mismo
El tiempo irreversible está hecho de eventos singulares, únicos, nunca totalmente idénticos. El
tiempo cíclico está hecho de repeticiones idénticas. (Morin. 1980. p. 398)
176
.6. Disponen de la consciencia reflexiva que constituye un metapunto de vista para considerar
cualquier hecho, idea, resultado, método, etc.
7. Disponen del poder de organización complejo propio del pensamiento, que permite unir
dialógicamente la lucha contra la incertidumbre (es decir la destrucción de ilusiones o errores tomados
como verdades). De este modo, el conocimiento necesita conjuntamente, de manera interdependiente,
experiencia y experiencias, confrontaciones, diálogos, debates, discusiones, acuerdos, conflictos para
luchar en contra de los enemigos internos y externos. (Morin. 1986. p. 246)
Si es cierto que, en nuestra época, todo está en crisis, la crisis concierne no menos profundamente
a los principios y estructuras de nuestro conocimiento, que nos impiden percibir y concebir la
complejidad de lo real, es decir, también la complejidad de nuestra época y la complejidad del
problema del conocimiento.
Incluso podemos pensar que todavía no hemos salido de la prehistoria del espíritu humano, y que
al subdesarrollo del espíritu le corresponde el subdesarrollo de los individuos, de las relaciones
intersubjetivas, de las sociedades, de la humanidad.
En el siglo de Stalin, Hitler e Hiroshima, se creyó haber llegado al estadio supremo del
pensamiento y la consciencia; no poder reconocer su infantilismo es sin duda el signo del infantilismo
de nuestro pensamiento y nuestra consciencia.
Hemos podido diagnosticar el retraso: todavía no hemos podido pasar de la complejidad
inconsciente (del cerebro) a la complejidad consciente (del espíritu). De golpe, nuestra posibilidad de
futuro descansa en aquello que constituye nuestro riesgo presente: el retraso de nuestro espíritu
respecto de sus posibilidades. (Morin. 1986. p. 255)
177
por tanto, asumen un ―quien‖ les construye o solucione el mundo (lideres e instituciones). Por lo tanto se
asume que el comprender como conexión y como unificación del individuo es una característica de
ecocreación. La propuesta de proyecto de la vida como proyecto de proyectos debería desarrollar mínimo
tres premisas:
- En cuanto religión: Todo aquí y ahora es sagrado, en tanto significa el religar de la dualidad hombre-
vida. Lo macro, lo meso y lo micro.
- En cuanto ciencia: Todo aquí y ahora puede ser comprendido en sus conexiones visibles y también
ocultas.
- En cuanto filosofía: En todo aquí y ahora la palabra/idea puede ser sanadora o terapéutica, re-
conectora, el discurso- representación debe reconectar y por lo tanto sanar.
Lo social se considerará como un ―x‖ a emerger y no un supuesto ―N+1‖ ad infinitum, como sumatoria
mecánica de proyectos en tanto singularidades en permanente conflicto entre sí. Se propone considerar
como geometrías a ser constituidas de acuerdo a temporo-espacialidades de geometrías físicas, geometrías
relacionales y geometrías sagradas.
El estado de la consciencia determina posibles alternativas que podrían cualificar los procesos
cognitivos para la producción de proyectos de vida que van desde la determinación de estados de cosas
(descripción y facto) hasta la construcción de proyectos de futuro (proposiciones y prospectiva). Involucra
lógicas de decisión, acción, gestión, administración y organización. La condición de ―omnijetividad‖ de
los procesos cognitivos para la producción de proyectos, implica una noción ampliada por desarrollar de
la producción de conocimiento desde el campo relacional de lo social al campo unificado viviente
El proyecto de la vida entonces desde la situación contemporánea debería tener connotaciones ya no
tanto de planificación en el sentido clásico, como de ecocreación en cuanto a pretender habilitarse para
habitar en la diversidad, en construir unidad de sentido en la diversidad.
De esto se desprende la necesidad de entender lo ecocreado, no como modelo a imponer o a copiar,
sino como discurso-representación multivariada que obliga a repensar las formas de cartografiar,
representar, dialogar, parlamentar y simular la realidad urbano-territorial. En cuanto la realidad no es
únicamente lo conocido o perceptible, también es hacer consciente lo emergente, lo desconocido o no
percibido inicialmente y que tiene impactos e implicaciones tanto en la producción de conocimiento como
de ecocreación de soluciones y procesos prospectivos, es también el arte de diferenciar y el arte de
integrar en la hipercomplejidad del mundo actual.
Por lo tanto, la noción tradicional de proyecto tiene la necesidad de redefinir sus lógicas La
permanente construcción de lo urbano territorial pasaría por lógicas que van de lo racional como
178
conocimiento factico del mundo a lógicas intuitivas, del arte y de la creatividad. El ―proyecto‖ tendería a
un deber siendo en tanto practicas proyectuales de lo social continuas dado el permanente movimiento y
cambio de las relaciones propio del universo.
Se explora la posibilidad de los proyectos de vida como integración de saberes y conocimientos, cuya
justificación corresponde al interés por mirar el papel de una noción revisada de ―proyecto‖ como campo
unificado viviente, dado que los debates presentados llevan al cuestionamiento e identificación de las
virtudes y restricciones que presentan las nociones prevalecientes de proyecto en general y grandes
proyectos urbanos, no diferencia entre temáticos y operatorios.
La producción, justificación y uso del conocimiento contemporáneo no intenta hacer consciente dichas
relaciones por más que se acepte la necesidad de la inter y trans-disciplinariedad, no diferencia entre
temáticos, operatorios y sus entrelazamientos.
El desarrollo urbano-territorial no serían proyectos aislados o la suma mecánica de muchos de ellos,
sino mas bien el despliegue de multiplicidades temporo-espaciales que producen sentidos en las
relaciones entre ellas, donde la calidad de la acción depende del proceso cognitivo en cuanto comprensión
de la vivencia individual y colectiva. Dicha cognición debe propender por la creación, recreación y
ecocreación de nuevos órdenes, y significan la producción de conocimiento contextualizador, es decir,
discernida en sus temporo-espacialidades y que en la actual relación universidad-ciudad y en general, el
aparato educativo, no está suficientemente desarrollada para este propósito.
Los proyectos territoriales, políticos y de vida, desde la situación contemporánea deberían tener
connotaciones de ecocreación en cuanto habitar en la diversidad, en construir unidad de sentido en la
diversidad.
Normalmente el conocimiento oficial trata de descartar la ambigüedad. Se mira lo existente desde lo
apriorístico y categorías ya reconocidas. Es un conocimiento referencial más no necesariamente
experiencial o relacional conciente. Invisibilizan muchas otras relaciones.
Prevalecen en el pensamiento dominante, criterios disyuntivos, pendulares o duales, tendenciales y
contratendenciales, convencionales y no convencionales, que no permiten flexibilizar y transformar la
noción de proyecto, que por el momento, se ve como imperativo asumido de un mundo con un tiempo y
espacio definidos. Se sugiere explorar la posibilidad de relación entre mundos o multimundos; es decir, el
entrecruzamiento de diferentes tiempos y espacios.
Una posible noción revisada de ‖proyecto‖ es entender lo urbano-territorial y sus relaciones como
estructuras que enlazan y construyen conocimiento de tipo relacional-referencial entre actores sociales y
poblaciones en diferentes escalas y dimensiones.
Más que su forma y lugar en el territorio, la universidad-ciudad contemporánea enfrenta en forma
apremiante su redefinición en cuanto a la producción, justificación y uso del conocimiento en ellas
179
depositado. La relación universidad-ciudad como red social va más allá de su fisicalidad y como proyecto
no se limita a su campus y su territorio sea cual sea su forma, sino a su capacidad de hacer omnipresencia
en cuanto actuar como conciencia de lo social de interlocución y dialogo, de religar en escalas locales y
globales, saberes, ciencias, culturas; de construir un foro social en la ecocreación futura de la ciudad, el
territorio y las organizaciones que lo ocupan. Es una probabilidad emergente de la recuperación de lo
social y la cosa pública.
Se debe reflexionar en torno a los referentes y posibles alternativas que podrían cualificar los procesos
cognitivos para la producción de proyectos territoriales, proyectos políticos y proyectos de vida, en sus
variantes que van desde la determinación de estados de cosas (descripción y facto) hasta la construcción
de proyectos de futuro (proposiciones y prospectiva) pasando también por lógicas de decisión y acción,
gestión, administración y organización para la manifestación de simultáneidades.
En cuanto trata de descartar la ambigüedad, se mira lo existente desde lo apriorístico y categorías ya
reconocidas. Incluso desde teorías producto de tiempos espacios que ya no son válidos. El proyecto en su
afán de control es cerrado, sectorial, autónomo, lineal y establece contenedores o espacios precisos e
identificablesxix. Paradójicamente mientras más hace esto más control pierden.
Por esto las paradojas u opuestos aparentemente insalvables no son los límites del conocimiento y la
acción (proyectos), dentro de esta lógica de complejidad serían las posibilidades de eco-creaciónxx en
tanto a la aceptación de paradojas y opuestos.
De esto se desprende la necesidad de entender lo territorial, lo político y la vida, no como aplicación
de un modelo a imponer o a copiar sino como representación y reflexión multivariada que obliga a
repensar las formas de cartografiar, representar, dialogar, parlamentar, y simular la realidad urbano
territorial.
No sin razón, se argumenta a favor de los observatorios en cuanto posibilidad de registro de
emergencias, en cuanto el poder captar la realidad en tiempo real, de los laboratorios territoriales como
posibilidad de experimentar en lo real nuevas configuraciones, ideas o procesosxxi de diálogo y relaciones
intersubjetivas en ámbitos que vinculan y transforman lo territorial, lo político y la vida, en un campus
cognitivo y relacional y que cualifican la participación de los actores sociales.
Repensar la noción de proyecto en general y la de proyecto de vida en particular, no como
contenedores cerrados sino como organismos que tienen límites relativos y no límites absolutos,
interfases mediadoras y no relaciones univocas y absolutas, permeabilidad diferencial y no espacios
herméticos, significa reconocer el mundo como un conjunto de autonomías interconectadas. El proyecto
no sería ―uno‖, éste es diverso, emergente, fluye, permanece, va y viene en un dialogo entre diferentes
racionalidades que presuponen paradigmas de relacionamiento entre diferentes ámbitos de la realidad. El
mapa conceptual, finalmente, propone una probabilidad de síntesis de lo argumentado:
180
ANTROPOCENTRICO TODO-UNO NO ANTROPOCENTRICO
Emergen del
OBJETO CAMPO CAMPO UNIFICADO
TGS RELACIONAL TGS VIVIENTE
Delimitan
CONTEXTO ORGANIZACIONAL
En tanto
Implica
Se constituyen
PROYECTO PROYECTO PROYECTO DE LA
TERRITORIAL POLITICO VIDA
Operatorios.
RUPTURA
SUBSUMCIÓN: EPISTEMOLOGICA:
El Mapa conceptual 3 propone una probabilidad emergente de una totalización inacabada de los
operatorios involucrados en el recorrido objeto-campo relacional-campo unificado viviente y viceversa,
en los procesos relacionales-referenciales visibilizando lo implicado y no manifiesto de la categoría
proyecto de vida.
181
4.3.2. Tiempo-espacio en tanto discurso-representación.
TEMPORO-ESPACIALIDAD
CAMPO
OBJETO CAMPO RELACIONAL
UNIFICADOVIVIENTE
DISCURSO-REPRESENTACIÓN
Desde el anterior mapa conceptual, se esbozarán probabilidades en cuanto podrían ser elementos para
una noción revisada de ―proyecto‖, particularmente en cuanto temporo-espacialidad como la condición de
donde emergen información-conocimiento-conciencia en las territorialidades, jurisdiccionalidades y
funcionalidades del proceso discurso-representación.
a. Lo espacio-temporal se toma por un solo tiempo y un solo espacio, pero desde una perspectiva
compleja implica un acercamiento no de disyunción sino más bien de objeto-campo relacional-campo
unificado viviente, de relacionamiento de tiempos-espacios o más bien de una imbricación temporo-
espacial.
Se yuxtaponen dos culturas, dos grupos, dos colectividades hablan dos familias de lenguas.
Aquellos que, desde la infancia fueron formados para las ciencias, suelen excluir de su pensamiento,
de su vida, de sus acciones comunes, lo que puede parecerse a la historia y a las artes, a las obras de la
lengua, a las obras del tiempo. Instruidos incultos, se les forma para olvidar a los hombres, sus
relaciones, sus sufrimientos, la mortalidad. Aquellos que, desde la infancia, fueron formados por las
letras, son arrojados en lo que suelen llamarse ciencias humanas, donde pierden para siempre el
mundo: obras sin árbol ni mar, sin nube ni tierra, salvo en los sueños o en los diccionarios. Cultos
ignorantes, dedican a las rencillas sin objeto, nunca conocieron más que apuestas, fetiches o
mercancías. (Serres. 1991. p. 17)
La desgracia vino, en esta vía filosófica, de la necia simplificación de una cuestión en la que se
manifestó la exuberancia barroca. Se simplifica, en general, mediante una elección forzada: continuo o
182
discontinuo, análisis o síntesis, excluyéndose el tercio. Dios o diablo, si o no, conmigo o contra mí,
entre dos cosa una sola. Ahora bien, la complejidad asoma por el lado de lo real, en tanto que el
dualismo incita a la batalla en que muere el pensamiento nuevo, en que desaparece el objeto. (Serres.
1991. p. 21)
Todo el campo de: terminar, definir, distinguir, dudar, fluctuar, componer, todo este campo semántico
induce una topología de los bordes que no deja ninguna duda, justamente, sobre aquello de lo que se
trata, delimitar con exactitud cuerpos en el espacio. (Serres. 1991. p. 43)
Lo excluido es lo fluctuante, lo excluido (incluido) es lo compuesto. En el primero de los casos,
queda borrada una gran parte del mundo, tal vez el mundo entero, por olvido del tiempo. En el
segundo, el mito queda excluido de la ciencia, el mito definido como jirón remendado y, a su vez,
flotante, el discurso del reencolado que ahora descubre la topología. (Serres. 1991. p. 44)
El viejo problema de las condiciones y los límites del conocimiento no debe ya tratarse en lo
objetivo puro y simple, ingenuo, o en lo trascendental del sujeto, sino en los bordes fluctuantes del
orden y del desorden, donde siempre está puesto entre paréntesis el borde común al sujeto, al objeto.
Lo nuevo arropa a lo viejo (Sólidos, fluidos, llamas). (Serres. 1991. p. 57)
Nuestro problema es la complejidad. Esta caracteriza un estado, un sistema, cuyo número de
elementos y cuyo número de enlaces en interacción es inmensamente grande o inaccesible. (Serres.
1991. p. 60)
Kant esboza un modelo cosmogónico. Arroja orden en el desorden y a la inversa, anillos de
sistemas en coronas de distribución nebularia y así sucesivamente. Parece pues haber intuido el nuevo
modelo, red en una nube, nube en una red. El desorden al generar el orden, y el orden, el desorden, en
los bordes exteriores, interiores, de las coronas.
Así nos debemos a un nuevo esfuerzo teórico. Las teorías de las que creemos disponer hoy en día
han caído en desuso y resultan obsoletas. Por ellas, el siglo XIX nunca termina de morir.
Se suele decir a menudo que en las mismas circunstancias, las mismas causas producen los
mismos efectos. Pero ¿qué son ese "en" y esas dichas circunstancias, dónde están inmersas aquellas
viejas cadenas de orden? Atañen ante todo al espacio y al tiempo. (Serres. 1991. p.p 64-65)
c. Supone reconsiderar nuestra visión de la experiencia territorial, política y de vida, desde lo local-
global y viceversa en un entrelazamiento local-global-local de lo urbano-territorial, dinamizado
183
particularmente en los últimos 60 años transformando la ―ciudad‖ en fenómeno y proceso hiper-complejo.
Descubrimos entonces que vivimos en una multiplicidad de espacios de esta índole, y que
trabajamos, de vez en cuando, como el tejedor o la mujer que hace punto, que ponen en marcha sus
dedos sin verlos, en ellos y por ellos, y no vivimos en ese cubo euclidiano que sólo constituye mi
protección, en mi habitación. Nuestro cuerpo, y el grupo, en sus redes de comunicación, se
aprovechan ciegamente de esa multiplicidad que asocian en lo corriente de sus vidas y sus acciones.
En esa estética no está escrita.
De ahí el artefacto residual del problema clásico de la representación, que no supone más que un
sólo espacio, hoy en día relativizado. (Serres, 1991.p. 69)
Artes combinatorios de Leibnitz ―Así es como junto a Leibnitz, reflexionando sobre sus
invenciones tanto o más que sobre su metalenguaje, se aprende a construir el modelo en red. Una red
es justamente la grafía de un sistema, es su simplex‖. ―Y estamos inmersos en el enrevesado tejido de
la red. La metafísica cierra el conocimiento. Integra la enciclopedia en el riguroso sentido en que
cumple su perímetro. (Serres. 1991. p. 63)
―Lo que sabemos del espacio, se lo debemos a las ciencias puras. Se lo debemos también a los
mitos. Lo que sabemos del espacio, se lo debemos quizás al lenguaje , del más puro y más refinado al
más denso y más compacto. Lo que sabemos del tiempo, se lo debemos al cuerpo y a las cosas
mismas; al nacimiento y a la muerte, a la siembra y a las cosechas, al trabajo, al envejecimiento, a la
fatiga y al desgaste, al consumo y a las basuras, a los astros que pasan por encima de nosotros. (Serres.
1991. p. 67)
De ahí el artefacto residual del problema clásico de la representación, que no supone más que un
solo espacio, hoy en dia relativizado. La segunda revolución resultó del problema, que lo trata, de lo
global y lo local. Es casi más decisiva que la anterior Se relaciona con un procedimiento fácil de
intuir, que consiste en reencolar pedazos para hacer un objeto cualquiera‖. ―A partir de aquí, aparece
la paradoja: la esfera es construible localmente por un reencolado de planos; pero, globalmente, es
imposible desarrollarla sobre un plano‖. ―La estructura global y la estructura local son contradictorias
entre sí. (Serres. 1991. p. 21)
d. Supone construir interfaces que permitan no sólo la experiencia de lo local, sino también otras
conexiones necesarias que anclan lo local con lo global y la individualidad y que en su construcción
presagian la emergencia de la organización y la autoorganización.
Nuevo retorno a la realidad física, la práctica común de las ciencias aplicadas nos confirma, salvo
excepción, que el espacio es localmente euclidiano, esta evidencia no es más que una tautología, ya
que aquí se trata de medir. Pero no hay razón alguna para que así sea con el espacio global. Éste para
nuestra intuición, en el sentido cartesiano o kantiano, no es más que una dilatación, por extensiones u
184
homotecias continuadas, de ese pedazo local. (Serres. 1991. p. 69)
Ahora bien, en cuanto esta va a buscar fortuna en el mundo, nosotros, aquí, ahora, en el jardín
local que vio nacer, pronto somos incapaces de proveer sus afectos. Cada uno persigue una felicidad y
todos son infelices, no lo quisieron. (Serres. 1991. p. 74)
Pero; a fin de cuentas, ¿Quién domina la integración global de esa red, de ese sistema
hipercomplejo de fuerzas, energías, conflictos o efectos en retorno? La respuesta a esta pregunta
siempre se da, justamente, en el espacio unitario de representación. La respuesta a la pregunta ¿Quién?
Nombra a alguien que se presenta como dominador de las leyes globales y que nos representamos
como tal. Ahora bien, esta comprensión, esta capacidad, o esta posibilidad clara distinta de una
práctica de lo global nunca se dan. Las ideologías, las filosofías de la historia, las teorías del estado,
las morales universales están todas escritas en el espacio de representación, donde, de lo local a lo
global, las secuencias y consecuencias son racionales y dominables. Ahora bien, esto no es cierto.
Solo es teatro. Un teatro que busca espectadores poco sagaces como para creerlo. No es algo
imaginario, es solo un error. Nunca nadie pudo integrar lo local en lo global; en las acciones humanas,
individuales y colectivas, hay por doquier fenómenos irreductibles de obstrucción a su inmersión en
un universo racional. Esta inmersión nunca es sino ilusoria y esto porque el hecho de creer que
aquellos que actúan en los escenarios de ese teatro monopolizan la violencia es un puro y simple error.
La violencia es uno de los dos o tres instrumentos que permiten que lo local éntre en lo global
forzándola a expresar la ley universal, a hacer en fin que lo real sea racional. De hecho, como en
geometría, lo que se hace pasar por un universo global no es más que una variedad desmesuradamente
hinchada. La representación es solo este hinchamiento. Hinchazón o inflación. Usted aun dirá a los
violentos: ignoras, olvidas la geometría. (Serres. 1991. p.p 74-75)
Con respecto al tiempo dice: ―nuestra cultura y nuestra historia se han sumergido y congelado en
él, pues los desplazamientos en el espacio de representación son independientes de sus direcciones. Es
también por lo tanto el tiempo de representación. Es el tiempo del empleo y la explotación. Por él,
nuestra cultura nos da ilusión de la inmortalidad. (Serres. 1991. p. 76)
Se trata del gesto global. Se trata del hecho de que no hay fenómeno, ni estado de cosas, ni orden
de cosas de las cuales no sea posible hacer la historia, de derecho y demostrablemente. Este gesto
siempre es positivo, nunca es falsificable. Y eso es lo que resulta inquietante. Y por ahí es por donde
huye el sentido. (Serres. 1991. p. 80)
Cada una, en su región de exactitud rigor, debió y debe combatir palmo a palmo en los mismos
185
terrenos de lo patético y lo parcial, del azar y lo observable, de lo complejo y lo reprimido, del
dominio adquirido y de la marginalidad. (Serres. 1991. p. 87)
COMPLEJIZACÍON SIMPLIFICACION
La situación interior del productor le prohíbe ver las cosas globalmente, le quita tiempo para hacer
algo más que no sea producir, le impide pensar en los fines de su estado y su función. A este respecto,
el positivismo, esa filosofía donde se pregunta cómo y se evita el por qué, es la filosofía que se vuelve
necesaria en la situación del trabajador, del investigador, del hombre de pruebas o de laboratorio.
(Serres. 1991. p.p 117-118)
Todos los maestros dijeron siempre que la fabrica es un asunto demasiado serio para que esté en
manos de los obreros, que la tierra es demasiado grave y pesada para los campesinos; es el argumento
de la esclavitud. Es el argumento del dominio. Hay que saber ciencia para dominar el mundo, no es
necesario saberla para dominar la ciencia. (Serres. 1991. p. 120)
El lugar vacio seria el saber absoluto. ―Todo sucede como si la ciencia, cuantitativa, produjera mas
crecimientos que transformaciones. La rana se vuelve una rana enorme, mientras que su deseo era
volverse buey. La cantidad crece, la soluciones son más eficaces, pero los problemas aumentan en vez
de desaparecer, se trasladan en vez de ser resueltos. (Serres. 1991. p. 124)
El tiempo irreversible va del orden al desorden, es tanto el de las cosas mismas como el tiempo
newtoniano, es tanto el de mi organismo mortal como puede ser el tiempo de mi corazón, es tanto el
de nuestros trabajos y nuestra potencia como lo es el tiempo de nuestro empleo del tiempo. (Serres.
1991. p.p 74-75)
186
― menudo solemos adquirir una información suficiente sobre campos limitados (la cuestión de los
límites dista mucho de ser sencilla), pero no sabemos, por lo general, integrarlos entre ellos, como
tampoco sabemos cómo pasar al siguiente nivel de integración, caso de que exista, hacemos como que
lo sabemos, tanto en la acción como en el conocimiento, pero no podemos producir un operador
distinto, suficiente, eficaz, de ese pasaje. En resumen, no sabemos cómo funciona eso. En tanto que
vivimos en esa idea clásica tan particular de que existe una razón común a lo local y a lo global.
He aquí, por otra parte, discursos locales, que carecen cruelmente, como tantos otros, de las
articulaciones elementales que posibilitarían esas operaciones de extensión de región en región, sin las
cuales, sin duda, no hay historia. Por lo universal huye la ciencia. Por la prolongación, tan a menudo
imposible, se constituye con un máximo de dificultades, a veces en lo imaginario. Quizá no hemos
empezado aún a entender las relaciones paradójicas que mantienen entre sí el universo y el lugar.
(Serres. 1991. p.p 74-78)
El arte de inventar, como lo concebía Leibnitz, supone un inventario, y este último supone los
grandes números. Muy a menudo, pues, el inventario supera, y con mucho, nuestra capacidad práctica,
o las condiciones generales de la experiencia y la teoría. Dicho de otro modo, estamos inmersos en
una profusa multiplicidad de estados de cosas, estamos desbordados por este caos. Nuestro cuerpo, ya,
selecciona, elige, recorta, decide. De aquí a poco volveré sobre esta actividad. La invención científica
no procede de otra manera. Elige un estado de cosas entre un enorme número de tales estados. Como
decían los griegos, procuramos salvar los fenómenos. Y por ello entendemos que hay que explicarlos,
dar cuenta de ellos, o simular su producción. Es cierto pero con ello se salta un eslabón. Ante todo
conviene, al pie de la letra, salvarlos, es decir sacarlos del naufragio, en el caos indescriptible de los
estados de cosas, separarlos del tejido fluctuante que los aprisiona, preservarlos conservarlos,
relativamente invariantes. (Serres. 1991. p. 151)
La geometría ha sido estética. La escritura jeroglífica es representativa, pictográfica,
logogramática, en sumo, un dibujo. Si, en este sentido es una proto-geometría. Y también lo es en
esto: que la conocida evolución de lo que se llamaba ideograma muestra una tendencia a eliminar el
detalle, a depurarse en un esquema. Cada trazo representa una palabra, o sea una cosa, por lo menos
en su origen. Por lo menos en lo que ve alguien que no descifra, un griego por ejemplo. Imagen,
intuición, realismo. La escritura griega se opone a este sistema. (Serres. 1991. p. 176)
¿Qué es la geometría? He dicho: el discurso de un dibujo. Ahí estamos: cómo alfabetizar un
187
jeroglífico. Cómo analizar, dicotomizar este signo que designa un esquema? Pero de qué hay que dar
cuenta? De la emergencia de lo abstracto. No de lo métrico exacto, sino de lo puro (¿Cómo dibujar,
cómo hablar adecuadamente de un trazado?) Observe usted lo que sucede en el corto circuito de la
concordancia, en el fuego del encuentro expresado por el corpus. Tenemos aquí un lenguaje, un
sistema signaléctico fiel a los objetos, pero que no puede evaluar por si mismo esta fidelidad.
Repetitivo, por consiguiente, y muerto, pues incapaz de tematizarse él mismo. He ahí ahora un sistema
de signos que designa signos. El desfase entre ellos es perfectamente valorable con rigor: ambos
sistemas forman juntos como un lenguaje o un metalenguaje. Uno describe las palabras-cosas, otro
analiza las palabras-signos. Sea cual fuere la traducción que usted imagine, entre ambos sistemas,
queda, como residuo, el prefijo meta. El encuentro ha producido la abstracción. (Serres. 1991. p. 176)
La meta-sistema de esquemas, del conjunto plural de la reproducción, es reagrupar, uno intuito, de
una ojeada, la máxima información, tota simul. Todo de un único y un mismo golpe. El sistema
griego, limitado, no tiene la misma meta, tiene, quizá, el efecto inverso. Hay miríadas mas
información en el plano, el esquema o el jeroglífico, que en la secuencia lineal de letras. Sobre todo si
estas están aquí, como puntos o guiones, sin tener en cuenta su dibujo, así formando con el único
propósito de reconocerlas, distinguirlas unas de otras. El ojo recibe mucha más información que la
oreja‖. El sistema alfabetico, pobre y abstracto, lineal y convencional, se encuentra con un sistema
rico y objetual (planare) intuitivo. El primer resultado de una dicotomía fundamental, se pone de
nuevo a dicotomizar en cuanto consigue un campo donde relanzar su funcionamiento propio. El
sistema cultural griego es la dicotomía. (Serres. 1991. p. 189)
h. El conocimiento es, entonces, también relacional, es estar en contacto, es un proceso cognitivo vital,
es la cotidianidad vivida hecha conciencia de en sí para sí, es estar construyendo, construirse, es un deber
siendo, en tanto promueve la conciencia y en el discurso-representación la posibilidad de
autoreferenciarse.
Así se realiza la partición: por un lado, casi todo, por el otro casi nada. Lo que existe, desviándose
del caos, pasa, para emerger, por el más estrecho puerto concebible, por la adherencia al cero de
probabilidad. Que lo racional sea real, es una proposición tan improbable como su recíproca. Pero
ambas designan juntas un estado de cosas: existen formas realizadas, respecto al cual nada pudo hacer.
Esta existencia es literalmente milagrosa. Es una isla rara, por encima del mar que ocupa el espacio. Y
la ciencia tiene el mismo estatuto: su límite y su borde es ese real, numeroso en desorden, donde su
lenguaje se dispara y se disuelve en ruidos, su terreno es la isla de lo real informado, dominio
improbable, punta de aguja en que se insemina el logos. (Serres. 1991. p. 154)
188
supervivencia, crea en tanto invento.
Ahora preste usted nuevos oídos a nuestros historiadores de la invención: el iniciador se sitúa en el
exterior, nos lleva desde fuera de la clausura, donde fue dejado, abandonado, repudiado, desde allí
reestructura con novedad el conjunto normal en crisis.
La ciencia occidental es la de las estabilidades, el sistema euclidiano no lo oculta.
Si la geometría es una métrica, regresamos a las cuestiones tradicionales que bloquearon por tres
siglos o más la discusión sobre el origen de la geometría. Se confundía lo puro con lo métrico, uno se
fatigaba en pasar de las medidas precisas a la pureza de lo abstracto.
En esta ruta, los historiadores procuraban detectar en la naturaleza o en el arte, formas perfectas: la
del círculo, del cono, etc. Que las encuentren o no, no cambia mucho. La geometría, en el sentido
griego, o sea en el verdadero sentido, no necesita en absoluto de su presencia: razona, como se dice
con rigor sobre trazados cualesquiera. Con necesidad, no con precisión. Platón tiene razón al detestar
el vocablo geo-metría, esta agrimensura de la tierra en la que los egipcios fueron maestros. Es el
positivismo o el cartesianismo del papel milimetrado que nos oculta la solución.‖ (Serres. 1991. Pp.
157,167,173,174)
k. ¿Son acaso necesarios nuevos lenguajes vinculantes, o al menos metáforas que permitan la
construcción colectiva de ámbitos de sentido y no solo la infinita escisión de saberes y acciones?
189
Los jeroglíficos exhiben el objeto, lo muestran. Las cursivas hieráticas, demóticas, lo sepultan.
El logógrafo es efectivamente una proyección planar. Por supuesto, si dibujo un jarrón para
significar este jarrón, no sólo comunico la palabra o la cosa, sino también la forma y el tamaño de esta
cosa. Al contrario, si escribo alfabéticamente las seis letras del término jarrón, él dijo ha perdido
forma y tamaño de objeto, debo encontrar una nueva lengua para comunicar esta información, para
decir la relación del trazado en la arena y de la tumba de pie, la relación del jeroglífico y el objeto
representado, relación patente o sea muda en el dibujo logográfico. El sistema egipcio acerroja esta
relación que no puede ser dicha en su propio grafismo, destinado por entero a mostrarlo al ojo.
Es todo el problema de Cratilo. ¿Qué es la geometría? He dicho: el discurso de un dibujo. Ahí
estamos: como alfabetizar un jeroglífico. Cómo analizar dicotomizar este signo que designa un
esquema.
¿Pero de qué hay que dar cuenta? De la emergencia de lo abstracto. No de lo métrico exacto, sino
de lo puro. Observe usted lo que sucede en el corto circuito de la concordancia, en el fuego del
encuentro expresado por el corpus (Serres. 1991. Pp 175-176).
Repitamolo:
―Uno describe las palabras-cosas, el otro analiza las palabras-signos. Sea cual fuere la traducción
que usted imagine entre ambos sistemas, queda como residuo el prefijo meta. El encuentro ha
producido la abstracción.
Una vez concluida la dicotomía, dan cuenta de ello el paso al elemento alfabético, la referencia,
por mediaciones controladas, de este sistema analizador a esquemas jeroglíficos. No es suficiente.
Cuando analicé a Tales, concluí con una pregunta difícil: ¿qué es un discurso interminable? Y sólo di
una respuesta patética. De hecho, la matemática es un discurso interminable, sin que esta definición
sea reciproca. Hay pues que encontrar el motor de lo que ahí se engendro, indefinidamente continuado
hasta nosotros y sin riesgo de límite. El cortocircuito, la concordancia, que ha producido lo abstracto,
este es el motor mismo. La meta del sistema en esquemas, el conjunto plural de la reproducción, es
reagrupar, uno intuito, de una ojeada, la máxima información, total simula, todo en un único y mismo
golpe. El sistema griego limitado no tiene la misma meta, tiene, quizá, el efecto inverso. (Serres. 1991.
Pp 176-177)
190
―El discurso devana indefinidamente el esquema. El triángulo, la diagonal, y el cuadro... la figura
es este cuerno de la abundancia de donde fluyen sin tregua las infinitas combinaciones de un alfabeto
abstracto que no sabe, que no puede alcanzarla. Del mismo modo que si uno quisiera rellenar con
puntos un intervalo. Carrera del alfabeto hacia el jeroglífico, carrera del discurso hacia la intuición,
carrera de lo formal hacia lo real, carrera de lo abstracto hacia lo concreto, carrera de la flecha hacia el
blanco. Aquiles inmóvil a paso rápido. Zenón, desde la fundación de las matemáticas.
El sistema griego es incapaz de intuición. Solo puede representarla como un fin, como cualquier
figura alfabética, algebraica (el sistema pictográfico se basa en variedades continuas, el alfabeto, en la
discontinuidad atómica), el tiempo. Algo se lanza algo que ya no acabará más. La linealización
incolmable de la cosa. Un movimiento interminable que se tartamudea por átomos de siglos. La
diferencia y el contacto entre ambos sistemas produce lo abstracto, por supuesto, produce sobre todo
algo parecido a un movimiento perpetuo‖ (SERRES. Paso del Noreste. Pp 177,178, 179).
A modo conclusivo, las afirmaciones exploratorias y los textos escogidos introducidos delinean el
desafió de la contemporaneidad cual es el de la convivencia con la incertidumbre y la diversidad. Plantea
el cambio de las perspectivas de la simplicidad a los abordajes de la complejidad, a una mirada múltiple y
polinivelada de los contextos cotidianos, es cartografiar lo urbano-territorial como dinámico y fluido.
Finalmente, se cierra el círculo. La noción de proyecto no es sólo un acto racional sino también un
acto creativo, y lo social entendido no solo como lo humano sino como entidad diversa y compleja en la
relación consigo mismo, con los congéneres, y con lo no humano y entre no humanos. La fusión de
proyecto y lo social ampliado (en tanto humano y no humano) requiere de metáforas creadoras de
territorialidad, política y vida. Este planteamiento responde al argumento según el cual la construcción
colectiva de territorialidad, política y vida, es representable también metafóricamente y cuya justificación
responde al interés por mirar el papel de una noción revisada de la noción de proyecto en cuanto vida, en
cuanto pedagogía del ejemplo dado que el estado de los debates en torno a este eje temático particular gira
en torno a la construcción social de imaginarios de desarrollo de cara al cuestionamiento sobre las
virtudes y restricciones del proyecto de la modernidadxxii. En este sentido, el eje temático del proyecto de
vida se ubica en el programa de investigación, por cuanto resulta cada vez menos discutible, la
insatisfacción tanto individual como colectiva con la manera excluyente y polarizante como tienden a
manejarse los conflictos de poder en las sociedades contemporáneas en el marco de:
191
III. De la reciente emergencia del denominado choque de civilizaciones.
IV. De la emergencia inusitada de las crisis ambientalesxxiii.
Los tiempos actuales señalan retos e incertidumbres, donde la necesidad de alternativas y creatividad
se referencian en torno a emergencias y fenómenos desconocidos dadas las trayectorias de lo Urbano en el
mundo. La comprensión del impacto de las dinámicas históricas, su contextualización aquí y ahora, de lo
que constituye el proceso de configuración y evolución de lo urbano-territorial como sistema global,
invitan no solo a ámbitos de reflexión de lo disciplinar sino también a lo transdisciplinar, implican
connotaciones como lo denota el mapa conceptual de interrelacionalidad e interdefinibilidad, entre
nociones y categorías.
La producción, justificación y uso de conocimiento en red, podría ser una estrategia de sostenibilidad
en tanto posibilidad de prácticas y ámbitos proyectuales de lo social global-local que convoquen al
discernimiento de lo interrelacional y de la interdefinibilidad. Así, la red sería una forma de organización
emergente para establecer conexiones entre categorías-conceptos que tiene una lógica sistémica porque
pretende interrelacionar e interdefinir elementos. Obedece entonces a donde se ubican las partes para
establecer las relaciones, entre partes de redes diferenciadas, de tal manera que en la lógica de
alternatividad al desarrollo, el patrón de organización de las partes dentro de una red y entre redes es
heterárquico, mientras que en la lógica del desarrollo es un patrón necesariamente jerárquico.
Visto desde los procesos espacio-temporales la pregunta sobre las recurrencias se vuelve vital. Los
ejes de la sostenibilidad se moverían en torno a escalas de espacio-tiempo.
Así en términos de procesos y escalas lo ambiental es el soporte de territorios estables, estos a su vez
de organizaciones humanas que a su vez deben posibilitar individualmente una existencia con significado.
La creación de nuevos ordenes más sostenibles y de cualificación urbana, imperativo de la urbanización
actual, se instalaría en la autonomización de la imaginación, en el rompimiento con la funcionalidad
existente, en la determinación de re-ligar en la búsqueda y reconfiguración de sentidos; de la ética o
valores relacionales, de la estética como acción refleja de la ética, ciencia y tecnología como acción sobre
lo material. La ciudad no podría ser un hecho tan solo material, de crecimiento cuantitativo, implicaría
una reflexión en torno a su cualificación como entorno de vida.
El ―desarrollo‖ no tendría referentes exclusivamente materiales. El nivel de la conciencia seria
también un ―indicador‖ de desarrollo al ampliar la clásica relación material del sujeto con el mundo a
relaciones de carácter no material de tipo reflexivo y relativo (el género humano como un actor más); de
192
religar de nuevo las diferentes esferas de la existencia.
El aquí y ahora adquiere una multidimensionalidad necesaria, no se es solo ciudadano del mundo, se
es también ciudadano local, regional, nacional, ambiental, también invoca un proyecto de vida individual-
colectivo.
En tanto conocimiento se considera que una red debe enfatizar en la realización de actos de
intelección, es decir, en el momento en el cual la mente apropia la realidad a través de sus
especializaciones funcionales.
Por diferentes razones, investigadores en el tema territorial reconocen la incapacidad de la ciencia para
dar cuenta cabal del territorio como objeto de estudio, su complejidad es en cierta manera revelada por el
hecho mismo de que éste término se emplea para designar organizaciones completamente diferentes por
su forma, contenido y dimensión, la pluralidad de sus agentes y lógicas, la variedad de temporalidades y
racionalidades, y la multiplicidad de espacios de regulación, donde cada punto de vista disciplinario
permite espacios de regulación, comprender ciertos elementos pero con una perspectiva necesariamente
incompleta y en algunos casos reductora, reproduciendo la actual fragmentación del conocimiento
territorial. Para superar esta limitación, la estrategia de construcción más viable transita por el camino de
la complementariedad e integración. Dicha incapacidad se explica por la existencia de una brecha difícil
de traspasar entre las peculiaridades del hecho territorial como objeto de estudio y el paradigma con el
cual se ha pretendido estudiarlo, que no incluye la vida. Solamente un esfuerzo de síntesis entre las
diversas aproximaciones puede producir algo de adelanto. La falta de un paradigma de reemplazo también
se explica por la inexistencia de modelos, métodos de observación y del tratamiento de un conocimiento
novedoso y adecuado al desarrollo de nuevos paradigmas, como el caso de la complejidad.
Un enfoque de complejidad hace necesaria la construcción de nuevas metodologías de análisis
territorial, que permitan nuevas síntesis, complementariedades y dinámicas del hecho territorial. Desde
este enfoque, una metodología de análisis espacial acorde con la problemática actual de construcción del
territorio implica no solo una representación técnica sino también una social que permita una mirada de lo
territorial desde otros saberes. De esta forma, la propuesta metodológica debe permitir la participación
tanto de la ciudadanía en general como de especialistas con relación al territorio.
Para superar la limitación de la percepción de la complejidad territorial, se sugiere que la estrategia de
construcción científica-cognitiva más viable se encuentra o por el camino de la complementariedad e
integración de las piezas del hecho territorial actualmente existente o por los que proponen una nueva
―teoría unitaria‖, o la probabilidad de interrelación e interdefinición. Se considera que las
representaciones reductoras no dan cuenta del complejo territorial y se reconoce que cada representación
en particular tiene una pertinencia limitada. Solamente un esfuerzo de contextualización más comprensivo
entre las diversas aproximaciones puede producir una nueva percepción del hecho urbano-territorial. La
193
salida más práctica y viable, pareciera ser, que a partir de contextos y realidades, se generaran diálogos
entre saberes y disciplinas y se intentaran esquemas de interpretación sobre puntos o problemas
específicos, como de sentido general. Aunque la magnitud de esta tarea es comprensible, la problemática
territorial tiende a la necesidad de construir representaciones de complementariedad y simultaneidad que
sustituyan los actuales esquemas de exclusión. Es indispensable, por tanto, apoyarse en la utilización de
nuevos conceptos de representación de la complejidad. De esta manera, la complementariedad de las
diferentes teorías territoriales, políticas y ambientales, se convierte en el vínculo maestro a través de
modelaciones y simulaciones de carácter predictivo que vinculen la triada conciencia-cocreación y vida
como probabilidades emergentes del contexto.
En tanto fenómenos y procesos esta propuesta de red incorpora como parte del enfoque desde
complejidad, las condiciones de simultaneidad espaciotemporal tanto de los fenómenos como de los
procesos, reconociendo que la dinámica de los fenómenos discretos es igual a los procesos y, ambos
tienen connotaciones espaciotemporales finitas, infinitas y absonitas, y éstas últimas tienen un vínculo
directo con los niveles de insight, de intelección a que se refiere la connotación de estudios de la red.
El contexto espacio temporal como conocimiento plantea el cambio de las perspectivas de la
simplicidad a los abordajes de la complejidad, a una mirada múltiple y polinivelada de los contextos
cotidianos, en tanto la mutación contemporánea de la simplicidad a la complejidad.
Si el desarrollo se mira como un proceso cognitivo, sugiere empezar a construir desde lo referencial y
lo relaciónal otras formas de conexión con la de vida para lo cual posiblemente no hay textos o referentes
anteriores. La solución a una localidad podría no ser de otra localidad. El territorio como campo de
relaciones, es un entretejido de condiciones físicas, geológicas, ambientales, climáticas, de recursos
culturales y económicos, que empieza a hacer de cada solución algo novedoso en su momento, en su
tiempo y en su espacio. Una red interactiva podría dinamizar un dialogo intercontextual, en un sentido de
comprensiones múltiples.
En el problema de lo humano y su cultura, es esa separación entre ciencias naturales y ciencias
humanas, que aparece como una escisión que debe ser revisada. Esta revisión pasa por cómo preservar lo
mejor de la historia humana y cómo construir lo nuevo desde una perspectiva de reconexión con la vida
en su expresión local y global.
En cuanto el paso del pensamiento analítico al pensamiento metafórico, diríamos que solo la
imaginación permite representarse no como objeto sino como sujeto con actividad representativa. Es
decir, explora su relación con objetos y sujetos pero no se coloca por fuera de ellos, permanece en el
campo relacional, de sistemas múltiples conectados.
Visto así, en una realidad temporo-espacial, el ―progreso‖ se presenta como relativo y la acumulación
del conocimiento de carácter diferencial y restrictiva según el contexto. Además del conocimiento que
194
poseemos y su acumulación también deberíamos preguntar por el sentido (proyecto de futuro) y del nuevo
conocimiento que este reclama.
La necesidad de metáforas globales, que connoten el paso de la partícula a la red, se manifiesta
contemporáneamente un contexto donde se piensa/actúa globalmente y localmente. La acción local
cotidiana a través de una red con muchos otros, puede llegar a ser significativa y resignificante. Se pueden
movilizar vía nuevos medios tecnológicos otras posibilidades culturales y otras posibilidades o políticas,
inclusive tocaría asumir metafóricamente un rol de ciudadano del mundo, pero también como ciudadano
local pero ambos convocan una nueva unidad. El tiempo-espacio de la política se redefiniría y ese es un
ejercicio que no se ha hecho hasta ahora. Esto no es un paradigma acabado, es simplemente un estado de
cosas, una crisis que está superando lo que generalmente nosotros entendíamos como el tiempo-espacio
―normal‖ de la política, de la economía, de la sociedad y cultura y de lo ambiental. Esto constituye un
salto a los Multimundos contextos.
El desarrollo como proceso cognitivo es poder dar cuenta de lo territorial, político y ambiental, donde
se vive simultáneamente diversas relaciones. Más que ―leer y aprender‖, es caminar y reflexionar el
contexto, es empezar a entender las relaciones que unen las ciudades y la vida personal a todo lo cotidiano
en torno al agua, al aire, a la tierra, la energía es el estar en un entorno vital.
El cambio en las estrategias de abordaje significa entender que la lógica clásica e identitaria o
conjuntista, como gusta llamarla Castoriades, ―es una forma de pensar que se basa en la exclusión de la
diferencia, en la afirmación del ser como absolutamente determinado, en la excomunión del tiempo y en
el restablecimiento de límites infranqueables.‖
El pensamiento complejo constituye no solo una nueva forma de abordaje, sino que nos brinda ante
todo una forma diferente de interrogación. Los desafíos de la contemporaneidad más que dar nuevas
respuestas, nos plantea el reto de generar un campo problemático diferente.
Por ello, esto representa un reto: cuestionar si el desarrollo ya se acabó o todo está por hacer, pero se
requieren otras ideas, otra manera de mirar la realidad, que quizás provengan de la noción de ecocreación.
Lo urbano territorial concebido como una red, donde las cosas están relacionadas, plantea una realidad
cambiante y de incertidumbre como campo de relaciones donde en algún momento algo ordena y después
ese algo es ordenado por otra cosa. Apelar más a la creatividad y la intuición, que simplemente a la
misma receta ya aprendida, significa reconocer situaciones emergentes.
Estas apreciaciones nos conducen a considerar el rol de las tan nombradas redes sociales que, en tanto
fenómenos aleatorios, no consideran por lo menos a la luz de lo expuesto, tres problemáticas emergentes:
1. Qué pasaría con las poblaciones ―desconectadas‖ y las culturas ―analógicas‖ que no requieren del
―internet‖ ni el computador para sobrevivir, al menos, por ahora.
195
2. Más ―información‖ no significa más conocimiento ni más conciencia, al contrario, mayor confusión
en tanto ―internet‖ puede ser, y ya lo es, una ―selva‖ que no ha sido digerida y construye aletoriedades o
determinismos sin sentido.
3. En la antigua discusión entre Heráclito y Parménides sobre el cambio, todo se mueve o nada se
mueve, hoy sabemos que todo se mueve pero a diferentes velocidades en el espacio, es un problema de
percepción del observador. ¿Pueden las redes ayudarnos a discernir, al hacer omnipresencia, las diferentes
temporo-espacialidades que nos afectan y sus dinámicas en lo local-global?
De la condición actual de las redes, a una condición más trascendente en la producción, justificación y
uso de conocimiento en lo social planetario en tanto dador de sentido, sugerimos que todavía queda un
buen trecho por recorrer.
El cuadro nos recuerda, en términos genéricos, disciplinas y discursos que connotan lo urbano-
territorial al menos en los últimos sesenta años.
Constituyen un criterio teórico-metodológico de interrelacionalidad e interdefinibilidad dado que los
discursos dan coherencia a la representación y la representación da coherencia al discurso dentro de los
epistémes clásicos citados, pero con la posibilidad de la emergencia de nuevas tematizaciones en cuanto
emergencia todavía invisibilizadas.
La relación sujeto-objeto y sujeto-sujeto puede conducir o a lo relacional en cuanto a conocimiento sin
explicación científica pero si comprensión cultural, por ejemplo, la relación entre el chaman y la selva, o
puede conducir a lo referencial que conduce a conocimiento desde el planteamiento de objetividad con
196
explicación científica, pero con o sin comprensión; por ejemplo, la relación del químico, en su
comprensión con la selva, pero simplificando y recortando el alcance de su ciencia.
La categoría proyecto se considera lo más concreto de esta reflexión, pero la nociones en tanto
temáticos y operatorios se consideran lo más abstracto.
El desarrollo es, por lo tanto, una noción temporo-espacial de proyecto, es planificar tiempo y espacio
o los cuándos-dóndes en tanto procesos. Implica relaciones tendenciales y contratendenciales, de
ordenado y ordenador, de orden y caos, como tiempos relativos a la espacialidad de la conciencia. La
producción, justificación y uso de conocimiento involucra tanto las disciplinas, los discursos y la
consideración de otras emergencias discursivas en la constitución y comprensión del proceso urbano-
territorial contemporáneo.
Esta tesis en lo propositivo apunta a identificar elementos de estrategias de ecocreación en tanto una
resignificación de la categoría proyecto y sus nociones operatorias, como se han propuesto a lo largo del
texto. Esto permitirá re-entender la categoría proyecto como temporo-espacialidades a diferenciar e
integrar. En tanto campo unificado viviente es dinámico y cambiante, es un permanente deber siendo.
Quizás, estas apreciaciones permitan el siguiente paso de esta investigación, en tanto la constitución de
―observatorios‖ de lo relacional-referencial que develen temáticas-operatorios emergentes o desconocidos
y de ―laboratorios‖ en tanto ―experimentos‖ de ecocreación, considerando los elementos identificados de
estrategias de ecocreación que se proponen. Si proyecto no es solo un ―documento‖ de discurso-
representación, se sugiere que el primer elemento de estrategias de ecocreación a considerar es la relación
de lo social y proyecto como una emergencia de organización.
En la identificación de elementos de estrategias de ecocreación en tanto una relación entre la noción de
lo social y la categoría proyecto, nos plantea la paradoja de las ciudades como una ambigüedad de lo
humano en permanente definición o creación de sentidos. Somos creadores y destructores, ordenadores y
desordenadores, complejizamos y simplificamos y ese es el correlato de la ciudad que combina elementos
individuales y colectivos. La ciudad ha servido como un artefacto de supervivencia de la especie, pero
también, en cuanto el mundo de la vida nos ha expulsado de este y es hora del reencuentro. La planeación
y el urbanismo nace de ese proceso conflictivo de hacer ciudad, lo manifiesta Engels desde 1860 con su
escrito famoso, en el cual, la ciudad era a la vez un elemento redentorio de la humanidad, pero también un
elemento riesgoso para la vida humana.
La ciudad ha sido un complejo urbano-territorial de corte antropocentrico. La complejidad invita a una
serie de relaciones nuevas entre la forma de construir, significar y habitar, en cuanto sentido territorial,
político y de vida, tanto a nivel local como a nivel global en su situación contemporanea. Esta
hipercomplejidad nos invisibiliza aspectos de los social y ambiental que estamos viviendo.
197
La noción de eco creación nos invita, por lo menos, a cuatro reflexiones:
1. Implica una redefinición de lo social.
2. Objetividad y objetualidad
3. Campo relacional
4. Campo unificado viviente
La tarea, entonces, consistiría en investigar la conciencia en dos líneas: por qué conozco lo que
conozco y no otra cosa que constituye un nivel de la conciencia en cuanto conocimiento y razón; y si la
noción de omnijeto o campo unificado viviente implica la co-emergencia del adentro de la conciencia y el
afuera del contexto. Distinguimos entonces cuatro ámbitos de lo social en conexión con la categoría
proyecto:
- Ámbito del individuo: su auto-observación emerge como probabilidad de conciencia y esta debe
estar abierta a nuevas posibilidades. Relación del individuo consigo mismo y los objetos y bienes
materiales que lo rodean y que configuran su contexto y su comprensión. Pone en cuestión la noción
identitaria aristotélica, agregando al tercero incluido o excluido
- Ámbito de los congéneres: La relación con los congéneres en tanto organización humana que
produce varias relaciones subjetivas e intersubjetivas, diversas formas organizacionales y políticas en
tanto contextos de relacionamiento que dinamizan el sentido individual del contexto.
- Ámbito de lo institucional: La ciudad no es solo un nivel meso sino también macro y micro en tanto
practicas y usos individuales-colectivos que configuran las posibilidades de la ciudad y el territorio.
- Ámbito de la vida: Se manifiesta en tanto la probabilidad emergente de la organización de lo humano
y lo no humano y configura la crisis actual de la ciudad, pues no puede ser un proyecto infinito frente a
territorios finitos; no puede pretender ocuparlo todo, controlar y explorarlo todo.
La ciencia moderna sigue existiendo como tal porque necesita dar respuestas a nuestro presente para
su sostenibilidad y sustentabilidad. Pero forzamos tiempos y espacios dentro de otros más cortos o más
largos al desconocer procesos más complejos en la relación de lo humano y lo no humano, de tal manera
que la complejidad, en cuanto enfoque, permitiría que el género humano regrese, en cierta forma, ―al
paraíso‖ en una reconexión dinámica con la vida. Hoy, los procesos cognitivos son tan volátiles y rápidos
que la conciencia no es capaz de seguirle el paso. Las lógicas sociales y culturales, por lo tanto, también
cambian tan rápidamente, que la capacidad de recuperación de los procesos información-conocimiento-
conciencia no puede seguir el ritmo. Hoy se dice que no hay un reconocimiento de los límites culturales y
ecológicos de asimilación del ritmo que impone el desarrollo técnico-científico.
La categoría de proyecto, deberá hacer conciente la forma de actuar en la realidad, no solo de según un
198
discurso-representación, sino también de aquellas temporo-espacialidades que se conectan en la categoría
proyecto, es decir, no solo como cosa, sino como ámbito o probabilidad emergente de un contexto
relacional que manifieste intencionalidades propositivas y cognoscitivas de los procesos de información-
conocimiento-conciencia, como elemento central para entretejer las posibilidades de ecocreación. Por
esto, se intenta que, en lo social, no solo se reconozca la experiencia individual, sino también la
experiencia colectiva, institucional y de vida. En la idea de ecocreación se puede partir de una disciplina,
individuo o grupo en particular, pero no restringida a estos; debe reconocer otras formas de saber
diferentes al científico para generar posibilidades más amplias de acuerdos y disensos. Lo temporo-
espacial existe, es relativo y diverso, pero hay múltiples posibilidades, según los seres, su ontología y
existencia particular. Así, toda disciplina y saber no solo es una técnica, sino que también es una forma de
disponer, producir y manipular el tiempo-espacio.
La posibilidad de una bifurcación en los paradigmas del conocimiento de emergencias como
elementos creativos para la sustentabilidad y sostenibilidad de los géneros, implica que la ciudad requiera
de variadas formas de discurso-representación por su carácter puntual, lineal, reticular y glocal. Por esto
hemos connotado mas la ―ecocreación‖ en la línea de un ―artes combinatorio‖, proponiendo el
reencuentro de mente y cuerpo, en el sentido más genérico de ―mente‖ de la especie humana y ―cuerpo‖
de la vida, re-vinculando lo ―antropocéntrico‖ y ―no antropocéntrico‖, del todo y el uno no escindido.
La absonitud sugiere, entonces, un aquí y un ahora o eterno presente que permite el nacimiento-
muerte-nacimiento de proyectos de vida, según su finitud-infinitud. A tal efecto, esa absonitud connota un
no tiempo y no espacio, de donde emerge toda temporo-espacialidad.
Se estableció que el problema es ―Estrategias de representaiones intrascendentes en proyectos de
infraestructuras reproductoras de estratificaciones excluyentes incuestionadas‖, que implican
indeterminacion y determinación del tiempo-espacio y orden-desorden.
Pero es posible la ―probabilidad emergente de representaciones trascendentes de proyectos vitales que
contextualizan geometrías temporales áuricas‖, es decir, conciencia de tiempo/s-espacio/s y su correcta
inter-proporcionalidad, inclusión y equilibrio mirando lo cotidiano como ausencias por develar y creación
de significados en tanto se discierne cómo colocar el pasado en presente, el presente en presente y el
futuro en presente. Este proceso permitiría probabilidades emergentes de carácter develatorio de
ausencias, un campo relacional con tiempo/s-espacio/s diferenciales, simultaneidades y un deber siendo
en tanto inacabamiento permanente pero dador de sentidos y practicas integradores.
199
4.4.1. Identificación de elementos de estrategia de Ecocreación e individuo.
200
4.4.1. Identificación de elementos de estrategia de Ecocreación e individuo.
CAMPO
RELACIONAL ESPACIO
OBJETO
INTERRELACIÓN
TRIADAS Acción
Acción-territorio-desarrollo
Sujeto-objeto-representación Territorio Desarrollo
TEMATICOS Sujeto
Objeto Representación
RELACION SUJETO-OBJETO
INTERVENCION
DISCIPLINAR O
PROYECTO DISCURSO-REPRESENTACION SECTORIAL
- Técnico
- Político
ECOCREACIÓN PROYECTO TERRITORIAL - Técnico-político
VIDA
CONCIENCIA
INFORMACION
Operatorios.
PROYECTO TERRITORIAL
201
4.4.2. Identificación de elementos de estrategias de Ecocreación y congéneres.
Este segundo ámbito, considera no solo la relación consigo mismo sino con los congéneres que
configuran un ámbito subjetivo-intersubjetivo de ecocreación, que aporta, a la categoría proyecto, la
noción de campo relacional.
La practica proyectual de este ámbito requiere considerar los temáticos operatorios como
temporo-espacialidades y estructuras con principio y fin, coyunturales y efímeras y emergentes, que
deben considerar en el aquí y el ahora para discernir entre varias posibilidades.
Dentro de la categoría proyecto la temporo-espacialidad no es única, es más, un mismo individuo
colectivo o entidad, puede relacionarse reconociéndose varias temporo-espacialidades que lo constituyen.
Por ejemplo, en el individuo, pueden surgir varias temporalidades en sí mismo, como cultura, como
género y como vida:
202
4.4.2. Identificación de elementos de estrategia de Ecocreación y congéneres.
Contexto en cuanto
RELATIVOS
probabilidad
conocido
de
y
TODO-UNO TIEMPO Y ESPACIO
desconocido.
RELACION SUJETO-SUJETO CUANDO/S-DONDE/S
CONTEXTO
INTERRELACIÓN
TRIADAS
PROYECTO Acción
Acción-territorio-desarrollo
TEMATICOS Territorio Desarrollo
TERRITORIAL Sujeto-objeto-representación
Sujeto
(OBJETUALIDAD Y
LO FISICO- Objeto Representación
CAMPO RELACIONAL
MATERIAL)
Operatorios.
INTERVENCION
DISCIPLINAR O
CONSTRUCCION SOCIAL
PROYECTO SECTORIAL
- Técnico
DE VIDA DISCURSO-REPRESENTACION
- Político
- Técnico-político
ECOCREACIÓN
VIDA PROYECTO POLITICO
CONCIENCIA INFORMACION
Operatorios.
PROYECTO POLITICO
203
4.4.3. Identificación de elementos de estrategia de Ecocreación e instituciones y ciudad.
En este tercer ámbito, la categoría proyecto considera sus tematicos-operatorios que implican no
solo la relación consigo mismo y los congéneres, sino también, la ciudad y sus instituciones en cuanto
organización. Hemos subrayado o enfatizados en los antecedentes dos conjuntos de temáticos.
Recordemos:
204
de que ningún objeto, y por lo tanto la ciudad como tal, pueda tener valores perfectamente definidos para
todos sus atributos; y que entre más conocemos uno de ellos, desconocemos otros. En tanto esta paradoja
constituye una indeterminación, la noción de proyecto debe ser probabilística. Con esto, no podemos
resolverlo todo, siempre se dará una incompletitud donde el conocimiento se establece como efímero.
La categoría proyecto en tanto todo-uno y uno-todo, sugiere, que no vivimos en un universo
único, sino en un multiverso, o sea, la posibilidad de varios universos interconectados.
El proyecto, como acto creativo, implica aceptar la incertidumbre porque es lo que permite
aparecer la creatividad. Esto sugiere muerte y nacimiento, destrucción y creacion al mismo tiempo. El
aceptar la incertidumbre permite fijarnos en las pequeñas sutilezas que pueden determinar, en cuanto
singularidad, la posibilidad de creación de otro universo. Estas influencias sutiles constituyen la famosa
metáfora del efecto mariposa.
La categoría proyecto, en cuanto proyecto de vida como reconector de lo escindido, en cuanto
implicación practica, implica respeto e igualdad para todos en cuanto se considera que el universo en
tanto sentido depende de los marcos de referencia en que se ubiquen los observadores.
La categoría proyecto en cuanto consideración de tiempo-espacio-materia-energia no son
condiciones en las que vivimos, sino esquemas mentales con los cuales pensamos. Entender esta
consideración con respecto al discurso-representación, puede significar una diferencia fundamental entre
la noción de proyecto objetivo prevaleciente y una noción de proyecto desde complejidad.
La categoría proyecto en cuanto capta la realidad es selectiva, es decir, convoca intereses, valores,
experiencias que producen interpretaciones variadas de una misma realidad, lo que plantea que la realidad
no existe mientras no sea percibida, pero depende de cómo y qué observar-experimentar.
La categoría proyecto, desde complejidad, implica que lo social es un equilibrio entre
posibilidades de libertad, es decir, que la organización nos libera pero también nos plantea controles
inhibitorios, pero que debe superarse la idea de que aquellos que están arriba son mejores de los que están
abajo, es decir, que todo género y toda vida merece respeto.
205
4.4.3. Identificación de elementos de estrategia de Ecocreación e instituciones y ciudad.
Contexto en cuanto
probabilidad de TIEMPO Y ESPACIO RELATIVOS
conocido y
desconocido. TODO-UNO RELACION SUJETO-SUJETO CUANDO/S-DONDE/S
CONTEXTO
INTERRELACIÓN
TRIADAS
Acción
Acción-territorio-desarrollo
TEMATICOS Territorio Desarrollo
PROYECTO Sujeto-objeto-representación
Sujeto
TERRITORIAL
(OBJETUALIDAD Y CAMPO RELACIONAL Objeto Representación
LO FISICO-
MATERIAL)
INTERVENCION
DISCIPLINAR O
CONSTRUCCION SOCIAL SECTORIAL
PROYECTO - Técnico
- Político
ECOCREACIÓN DISCURSO-REPRESENTACION
- Técnico-político
VIDA
CONCIENCIA PROYECTO POLITICO
INFORMACION
Operatorios.
PROYECTO POLITICO
206
4.4.4. Identificación de elementos de estrategia de Ecocreación y otros géneros.
207
duraciones, en tanto sistemas dentro de sistemas y organizaciones dentro de organizaciones. La
organización confluye entre estas dos esferas (lo aparentemente dinámico-estático) y conduce a
emergencias que connotan espacios de conflicto-cooperación dentro de la dinámica complejización-
simplificación en los procesos de información-conocimiento-conciencia. Estos procesos, que son
relacionales-referenciales, son relativos a su percepción-observación de movimiento-frecuencia-duración
y constituyen parte importante del discurso-representación.
La noción de ecocración connota una coemergencia de lo humano y lo no humano, el revincular
lo antropocéntrico y o no antropocéntrico como responsabilidad ética del antropos, de entretejer en
relaciones heterárquizas mas que jerárquicas, buscando la organización de lo vivo, lo no vivo y lo
cognitivo bajo condiciones de sustentabilidad, equidad, estética y reconocimiento de diversidades.
208
4.4.4. Identificación de elementos de estrategia de Ecocreación y otros géneros.
ANTROPOCENTRICO NO ANTROPOCENTRICO
CONTEXTO ORGANIZACIONAL
ECOCREACIÓN
DISCURSO- DISCURSO- OBSERVACION
VIDA
REPRESENTACION REPRESENTACION AUTOOBSERVACION
CONCIENCIA
TERARQUICA RELATIVOS Antecede discurso-rep.
209
4.4.5. El contexto en tanto todo-uno-geometrías áuricas y ecocreación.
a. ACADEMIA
HABITAT
HABITAT
b.
ACADEMIA
…pero también podemos subsumir en el hábitat la academia, salta a la vista que b invita a la conexión
mente-cuerpo o hábitat-academia, mientras que a es una racionalidad sin ―contexto‖ de vida.
La categoría de ―proyecto‖, por lo tanto, debería anclarse en las múltiples condiciones temporo-
espaciales en tanto puede tener diversas connotaciones según integre y diferencie las tematizaciones
propuestas por lo social como comprensión de ―contexto‖. Por esto, considerando el proyecto no como
―cosa‖ documento, sino como practica proyectual-vivencial de lo social, debe asumirse la simultaneidad
temporo-espacial en el aquí y ahora como posibilidad de singularidad (su propio tiempo-espacio) que se
inserta en el campo relacional (temporo-espacialidades), intentando re-vincular el adentro y el afuera en
tanto omnijeto que amplía la noción clásica epistemológica de sujeto-objeto o sujeto-sujeto.
La simultaneidad temporo-espacial en las prácticas proyectuales supone procesos de integración-
diferenciación en la interpretación y construcción de contextos aquí y ahora.
Las connotaciones de intervención, construcción y ecocreación de un proyecto a partir de una
contextualización, la cual, participa toda la comunidad activa; se plantea también como ámbito de
interlocución e interrelación entre los saberes académicos y otros saberes de los actores y la sociedad en
general acercando la academia (o el sistema educativo en general) a la ciudad. No es un ámbito
institucional, seria una práctica social creativa ligada a la cotidianidad, a la reflexión de lo recurrente-
recursivo.
210
A la vez se crea el medio y el espacio de experimentación o laboratorio para la realización del
propósito básico de la producción, justificación y uso del conocimiento, desde una perspectiva
enriquecida en la interdisciplinariedad como en la trans-meta-para-disciplinariedad y que asuma las
complejidades del contexto en tanto se ampliaría y se reconectaria mente-cuerpo o educación-ciudad. En
nuestro caso, la propuesta de proyecto de ecocreación se centra en cuatro referentes o ámbitos
simultáneos que podrían recoger la problemática urbano-territorial, la cual se propone como una
probabilidad de interpretación del contexto.
Así, pueden existir uno o varios proyectos políticos de los proyectos de vida, implícitos o explícitos,
que configuraran o harán parte de procesos de ecocreación del proyecto de vida y la gestión de este.
Los participantes deben explorar y comprender las nociones de intervención, construcción y
ecocreación, que permiten a los participantes, vincularse como gestores promoviendo valores éticos,
estéticos, científicos, tecnológicos y didácticos que permitan procesos sostenibles y sustentables. A
manera de ejemplificación, proponemos la combinación de cuatro ámbitos, sin que se agoten la adición de
otros y que interactúan simultaneamente, no solo compartimentos separados en las practicas proyectuales.
211
privado)
Provenientes de actores sociales y sus imaginarios de orden endógeno.
Provenientes de otros ámbitos (exógeno).
Interpretación inicial de procesos en conflicto, concurrentes o de tipo emergente.
Identificación de limitantes, potencialidades, umbrales y fronteras.
Es importante recalcar que el proceso de ecocreación hace emerger una temporo-espacialidad distinta
dentro de las temporo-espacialidades existentes, reflexionadas e identificadas.
Referente: Identificación de opción de futuro desde sus distintos fractales, profundización en la
prospectiva territorial, política y de vida.
212
y proyectos.
El proyecto es un ámbito que integraría los diferentes contenidos y diversos puntos de encuentro-
desencuentro en la temporo-espacialidad, diversa, podría ser el encuentro de lógicas en su realidad. Nos
caracterizamos con déficit de un conocimiento factico que nos permitan identificar que somos y que, por
lo tanto, queremos ser en tanto posibilidades creativas.
Debe establecer ámbitos de interlocución en lo social ampliado, conectar la experiencia en una fuente
de saberes-conocimiento, establecer espacios de interlocución entre actores sociales tanto globales y
locales, como autónomamente.
Los proyectos en tanto ecocreación son momentos para desarrollar acciones orientadas hacia la vida,
es un proceso heterogéneo que convoca a diferentes actores, hace el esfuerzo de construir una red de
relación, esta red no busca procesos lineales sino simultáneos es así mismo, la ecocreación de una/s
temporo-espacialidades.
La problemática que emerge de esta reflexión es la división-diferenciacion del ―contexto‖ como todo-
uno. Si partimos, por ejemplo, de los cuatro énfasis expresados en el apartado anterior, se sugiere una
manera de considerar el uno y el todo, en el sentido de que el uno contiene el todo y el todo es el uno.
Esto es importante al considerar las proporciones aureas como otra forma de sugerir controles inhibitorios
desde la conciencia, equilibrios, éticas estéticas de lo urbano-territorial. No podemos volver al campo
pero tampoco crecer ―ad infinitum‖ como ciudad. Pero, si la disyuntiva no es ni lo uno ni lo otro, la
reflexión sobre el todo-uno como acto conciente se vuelve estratégico. La proporcionalidad subyace a lo
visible, no es solo percepción, pues esta invisibiliza lo que queremos re-proporcionar
―El enfoque de la teoría moderna de los campos de fuerza y de la mecánica de las ondas
corresponde a la visión antigua geométrica-armónica del orden universal como configuración de
esquemas de ondas entretejidas‖. (LAWLOR. Geometría Sagrada. P 4)
―La arquitectura de la existencia corporal está determinada por un mundo invisible e inmaterial de
formas puras y geométricas‖. (LAWLOR. Geometría Sagrada. P 4)
―La conciencia humana posee la capacidad única de percibir la transparencia entre la relaciones
absolutas y permanentes, contenidas en las formas insustanciales de un orden geométrico, y las formas
transitorias y cambiantes de nuestro mundo real. EL contenido de nuestra experiencia procede de una
arquitectura geométrica inmaterial y abstracta que está compuesta de ondas armónicas de nodos de
relaciones y formas melódicas que brotan del reino eterno de proporción geométrica‖. (LAWLOR.
Geometría Sagrada. P 5)
― Así pues, el trazado de las parcelas sobre la tierra tenia, para los egipcios, una dimensión tanto
metafísica como física y social. Esa actividad de ―medir la tierra‖ se convirtió en la base de una
213
ciencia de las leyes naturales tales y como se encarnan en las formas arquetípicas del circulo, el
cuadrado y el triangulo.
La geometría es el estudio del orden espacial mediante la medición de las relaciones entre las
formas. (LAWLOR. Geometría Sagrada. P 6)
―Los diagramas geométricos pueden ser contemplados como momentos de inmovilidad que revela
una continua e intemporal acción universal generalmente oculta a nuestra percepción sensorial.‖
(LAWLOR. Geometría Sagrada. P 6)
―Para el espíritu humano, atrapado en un universo en movimiento, en la confusión de un perpetuo
flujo de acontecimientos, circunstancias y desconcierto interno, buscar la verdad siempre ha consistido
en buscar lo invariable, llámese ideas, formas, arquetipos, números o dioses.‖ (LAWLOR. Geometría
Sagrada. P 10)
La anterior reflexión es muy antigua con respecto a la noción de la unidad-todo, que se crea
dividiéndose a sí misma en tanto acto cognitivo y metodológico y que ha constituido, en parte, la
identificación de los paradigmas de referencia en este trabajo, el todo-uno está ahí, en el aquí y el ahora,
cuando llegamos o nacemos y cuando nos vamos o morimos.
214
extrapolación, oculta bajo la palabra Dios y considerada religiosa o supersticiosa. De ahí que el cero
proporcionara un marco al pensamiento occidental para el desarrollo del ateísmo y la negación de lo
espiritual. (Lawlor. 1982. p. 19)
Así:
Hemos tenido que aprender que no existe ningún lugar donde podamos deshacernos de las cosas
que hemos terminado de usar, que no conduce a cero el desagüe de nuestro legado: no existe fábrica,
tubería o agujero alguno en el suelo que conduzca a ninguna parte. Todo permanece aquí, con
nosotros; los ciclos de crecimiento, utilización y desgaste siguen ininterrumpidos. No existe la botella
de usar y tirar. (Lawlor. 1982. p. 20)
Así pues, el modelo científico más moderno de la creación está emparentado con la imagen
presentada por la antigua mitología, y ambas reconocen una absoluta singularidad o unidad en los
comienzos. En términos de la ortodoxia de las antiguas matemáticas, los símbolos de las matemáticas
deberían reflejar las realidades que describen. Con el cero y el ejercicio de signos meramente mentales
y estadísticos que le siguieron, estamos muy lejos de tener un sistema de símbolos matemáticos que
corresponda al orden puro y geométrico del espacio viviente. (Lawlor. 1982. p. 23)
Tanto desde el punto de vista metafísico como natural, es falso decir que para obtener el dos se
escogen dos números y se ponen juntos. Basta con observar la forma en que una célula vida se
convierte en dos. Pues uno es por definición singular, es unidad, y por tanto lo incluye todo. No puede
haber dos unos. La unidad, en tanto que símbolo perfecto de Dios, se divide a sí misma desde dentro
creando así el dos: el ―yo‖ y el ―mi‖ de Dios, por así decirlo: el creador unidad y la multiplicidad
creada.
La unidad crea dividiéndose a sí misma, y esto se puede simbolizar geométricamente en varias
formas distintas, según se presenta gráficamente la unidad original. (Lawlor. 1982. p. 23)
Esto nos conduce al problema de si los lados del cuadrado son curvos o rectos: si la realidad del
universo en su totalidad es una curvatura infinita, un movimiento infinito, hay sin embargo una
conciencia que es capaz de apresar temporalmente, tanto conceptual como perceptivamente,
segmentos del continuo universal. Esta conciencia objetiva puede verse como una velocidad reducida
de la conciencia universal, y tiene por instrumento la corteza cerebral del hombre. Lo hindúes
llamaban tapas a ese poder de aislamiento y de detención del devenir universal en perpetuo
movimiento. El filosofo griego Heráclito lo comparó a una parálisis de la visión tal y como se
experimenta cuando uno ha sido picado por un escorpión. Llamaba a la objetivación el ―aguijón de
escorpión.
A los filósofos budistas e hindúes les preocupaba que la conciencia humana se dejara fascinar o
absorber por esa percepción segmentada de la realidad. Para utilizar una analogía budista familiar, el
tiempo es como un collar de cuentas cuadradas de objetos, momentos o acontecimientos tangibles, y
215
dejarse absorber por esa sucesión de estructuras limitadas es maya o ilusión, mientras que solo el hilo
interior del collar, el continuo inimaginable, es realidad.
Pitágoras, en cambio, enseñaba que la experiencia de la vida en un cuerpo finito y limitado tenía el
propósito específico de descubrir y manifestar la existencia sobrenatural dentro de lo finito. Uno debe
entonces concentrarse también en lo finito mismo, para descubrir cómo ese finito podría contener
intrínsecamente el poder de expresar lo infinito. Eso no significa concentrase en los efectos finitos y
materiales, sino en los principios abstractos revelados en el mundo finito, y las causas que crean y
sostienen esa encarnación. (Lawlor. 1982. p. 25)
La idea de ―contexto‖ que de aquí emana, se concibe en tanto todo-uno y uno todo, que inspirado en la
idea de proporciones áuricas, invita a la idea de contexto como ―ecocreación‖ auto-generada y co-
emergente en tanto invoca ―equilibrio‖, sinergia, solidaridad, ética, estética, sabiduría, bondad, compasión
entre humano y no humanos en tanto no hagas todo lo que puedes hacer, porque cuando haces todo lo que
puedes hacer también haces lo que no debes, que es un llamado a la prudencia y la proporcionalidad
áurica.
El antiguo grafico de la vesica-piscis, muestra la proporción aurea en la semilla que se introduce en el
árbol, que va a la flor, que deviene en fruto y que regresa a semilla; y en cuanto organismo vivo, permite
un fin y un nuevo comienzo, esta es la idea de un ―contexto ecocreado‖ o vivo, o en términos actuales,
que permite la sustentabilidad, la re-creación permanente del contexto-vida, en tanto campo unificado
viviente en tanto neguentropia, en tanto la semilla que posee en potencia el todo, incluido su
desenvolvimiento temporo-espacial.
Semilla
(singularidad mente-mentes)
CONTEXTO
Fruto (lo social
humano y no humano)
Arbol
(organización)
Flor (proyecto)
Mapa conceptual 10. Contexto en su connotación de campo unificado viviente
216
La proporción aurea es igual en lo infinitamente grande o lo infinitamente pequeño, es un isomorfismo
que interconecta la conciencia consigo mismo y con el mundo de la energía-materia.
El mapa 10 plantea esta neguentropía en el sentido amplio de la vida, pero también como posibilidad
del mundo de lo humano, de la mente a la organización, del proyecto a lo social y, nuevamente, de
regreso a la mente. La organización plantea la necesidad de discernir sistemas-mundo para establecer un
tipo de simulación-modelación que a modo de juego y conexión, permita conectar el universo de la
realidad física y material y el universo mental-virtual de lo posible, en sus formas trans-meta-para-
disciplinares. Este ir y venir entre estos mundos, permitiría artes combinatorias de las posibilidades entre
cuerpo y mente, es decir, la relación también necesaria entre la noción ampliada de lo social y proyecto,
en tanto todo-uno como actividad inventiva, recreativa y ecocreadora. El mapa conceptual 11 de
renovación urbana, es un ejemplo de este juego combinatorio que se resume conceptualmente en dicho
mapa pero que relaciona los mapas 10, 11 y 12 en tanto propuesta neguentropica, son metáforas de la re-
creación permanente
xxiv
Mapa conceptual 11. Mapa conceptual: renovación urbana.
217
PASADO-PRESENTE-FUTURO
ARTE COMBINATORIA
CONCIENCIA DE LO COTIDIANO
PROCESOS DEVELATORIOS
INICIO
INICIO FIN
FIN Disciplinar
CUERPO MENTE Transdisciplinar
Metadisciplinar
Paradisciplinar
CIUDAD-HABITAT
RECONEXIÓN TEMPORO-ESPACIAL
Ámbito reconector:
4.5. Conclusiones
218
―Finalmente, nosotros, los habitantes del mundo occidental u occidentalizado, sufrimos, sin ser
conscientes de ellos, dos tipos de carencias cognitivas:
- la ceguera propia de un mundo de conocimiento que, al compartimentar los saberes, desintegra
los problemas fundamentales y globales que exigen un conocimiento interdisciplinar;
- el occidentalocentrismo, que nos coloca en el trono de la racionalidad y nos da la ilusión de
poseer lo universal.‖ (Morin. La vía. P 19)
Recordemos la relación entre operatorios y temáticos, pudiendo ser los temáticos posibilidades de
abordaje que implican muchas veces operatorios no develados, de tal manera, que un mismo tematico
puede tener diferentes perspectivas de abordaje desde el punto de vista epistemológico y paradigmático,
como lo hemos visto a lo largo de este trabajo. Entonces, quiere decir, que según se conciba el tiempo-
espacio, nos puede dar las diferentes formas de subsunción así.
1. 2. 3. 4.
. . .
ECONOMIA SOCIAL SOCIAL AMBIENTE
Los temáticos han tenido diferentes evoluciones en cuanto temáticos, en cuanto discursos del
desarrollo, en cuanto disciplina y en tanto ciudad. Al re-vincular temáticas-operatorios en tanto
ordenador-ordenado, como presentamos en los cuatro ejemplos anteriores, nos indican el por qué de las
múltiples crisis que establecen disyuntivas como salvar el ambiente, o salvar las poblaciones, o la
economía y desintegrar el Estado, etc.
El conjunto de las múltiples crisis al mirarlo desde complejidad, las hace interdependientes, es decir,
que los temáticos adquieren también una o varias connotaciones particulares en su interdefinición. De esta
manera, por ejemplo la mundialización, no es en sí misma si no se entiende desde la interrelación
globalización y desarrollo; por esto, si no se entienden los diferentes tiempos-espacios en que se mueven
las temáticas, no podemos entender cómo, por ejemplo, el desarrollo tecno-económico va acompañada de
costos sociales o impactos ambientales, cuando de hecho, se pretende que sea por sí mismo un vagón del
bienestar. Apreciándolo de otra manera, el desarrollo en su forma unidimensional, conduce al planeta y a
la humanidad a posibles catástrofes en cadena Así, el conocimiento (entendido como saber científico) y el
poder como técnica, que conduce a la posesión de riquezas, tiene efectos muy ambivalentes. Este tipo de
219
historia está agotada, mas no las capacidades creadoras.
La sugerencia de lo creativo es porque apela a lo invisible e inconcebible, es decir, a posibilidades de
proyectos completamente inéditos.
Como ejemplo se presentó (ver mapa conceptual 10) un ejercicio experimental inicial que no pretende
ser el modelo y solución, sino solo una probabilidad emergente que co-emergió desde los participantes
buscando la convergencia de temáticos y operatorios en un as-combinatoria de ecocreación, intentando
colocar lo conocido en entredicho e intentando reconocer interrelaciones e interdefiniciones novedosas.
Solo se presentó el mapa conceptual final, pero obviamente fue un proceso que produjo un discurso
extenso que no incluimos.
Son vías múltiples que, desarrollándose conjuntamente, podrán conjugarse para formar la nueva
Vía, que descompondrá la que estamos siguiendo y nos dirigirá hacia la metamorfosis, todavía
invisible e inconcebible.
Más allá de las alternativas
Para elaborar las vías que han de convergir en la Vía, debemos deshacernos de las alternativas
Globalización/desglobalización
Crecimiento/decrecimiento
Desarrollo/involución
Conservación/transformación
Es preciso, a la vez, globalizar y desglobalizar, crecer y decrecer, desarrollar e involucionar,
conservar y transformar.
La orientación globalización/desglobalización significa que, si hay que multiplicar los procesos
culturales de comunicación y de mundialización, si es preciso que se cree una conciencia de Tierra-
Patria, una conciencia de comunidad de destino, también es preciso promover el desarrollo de lo local
dentro de lo global. (Morin. 2011. Pp 34-35)
En vez de identificar las disyuntivas planteadas, en tanto polos irreconciliables, se debe asumir la
paradoja, por ejemplo, entre globalizar determinados ámbitos y desglobalizar otros, hacer crecer ciertas
áreas y decrecer otras, conservar ciertos ámbitos y transformar otros. No podemos sostener una polaridad
entre local- global, entre individuo vs comunidad ó desarrollo vs involución; ó autonomía vs dependencia;
es decir, escogiendo un mundo a expensas de otro. Es el reto implicado para una noción de proyecto
renovado en los principios de complejidad.
220
aumento del PIB y, en caso de crisis, el rigor, es decir, los sacrificios impuestos a los pueblos. Y, al
igual que la lechuza huye del sol, la clase política rehúye cualquier pensamiento que pueda iluminar
los cambios del bien común. (Morin. 2011. p. 44)
Pero ya podemos adelantar que el pensamiento político debe ser necesariamente complejo, es
decir, debe tener en cuenta contextos, interacciones y retroacciones, reconocer las ambivalencias y las
contradicciones, concebir las emergencias, considerar las relaciones helicoidales entre lo global y lo
local. Debería basarse en una concepción trinitaria de lo humano (individuo-sociedad-especie), en una
concepción compleja del individuo (sapiens/demens, faber/mythologicus, economicus/ludens).
Debería ser capaz de pensar la era planetaria y preparar la Vía de la salvación común. (Morin. 2011. p.
45)
Desde un punto de vista más fundamental, deben tenerse en cuenta las nuevas diversidades que se
están gestando o formando en el devenir mestizo de la humanidad. Más que nunca, la vía mestiza debe
forjar y fomentar el vinculo fundamental entre la unidad y la diversidad humanas. Dicha vía deberá
elaborar un humanismo planetario e incorporar lo mejor de las culturas arcaicas, lo mejor de las
culturas tradicionales y lo mejor de la modernidad occidental. (Morin. 2011. p. 52)
La combinación del desarrollo urbano, con el técnico, el burocrático, el industrial, capitalismo e
individualista, está corroyendo desde su interior la civilización que esa misma combinación ha
producido y expandido. De manera que los aspectos negativos de los beneficios que continuamos
disfrutando no han dejado de aumentar. Los males de nuestra civilización son, en efecto, los que han
puesto en evidencia la cara negativa de la individualización, la tecnificación y la monetarización del
desarrollo y del bienestar. (Morin. 2011. p. 53)
La ciudad, en tanto desarrollo urbano, ha ofrecido la posibilidad de realización, libertad y ocio, pero
convirtiendo la vida cotidiana en un conjunto informe que concentra poblaciones segregadas entre pobres
y ricos. Quiere decir esto, que pudiendo ofrecer las mejores de las oportunidades, no contempla, ni una
mejor vida individual para todos y un desconocimiento del territorio, es decir, no hace un recorrido entre
el objeto al campo relacional y campo unificado viviente, lo cual trae las condiciones actuales que todos
conocemos. La trama de conciencia hará meditar sobre la quimera de ―control‖ total del mundo,
evidenciando nuestra dependencia de la biosfera.
221
La política de civilización debería restaurar las solidaridades, rehumanizar las ciudades, revitalizar
el mundo rural, revertir la hegemonía de lo cuantitativo en provecho de lo cualitativo para que prime
la calidad de la vida, debería propugnar lo mejor y no lo máximo, y, así, contribuir a reformar la
existencia.
Dicha política superaría la alternativa globalización/desglobalización prestando atención a lo
concreto local y a lo concreto planetario (y desarrollando ambas facetas); superaría la alternativa
desarrollo/involución y la alternativa crecimiento/decrecimiento teniendo presente todo aquello que
debe crecer/decrecer. (Morin. 2011. p. 62)
Cuando hablamos de ecocreación, estamos hablando de un viaje de la vida hacia el objeto que
implicaran controles inhibitorios, que permitan la egoregulación concerniente, una eco-economía y una
eco-ciudad que se interdefinen y se interrelacionan en diferentes combinaciones.
En la medida en que son mal percibidas, infravaloradas y separadas unas de otras, todas las crisis
de la humanidad planetaria son, al mismo tiempo, crisis cognitivas. Nuestro sistema de conocimientos,
tal y como se nos inculca y fija en la mente, conduce a importantes desconocimientos.
(…) Nuestro conocimiento parcelado produce ignorancias globales. Nuestro pensamiento mutilado
conduce a acciones mutiladoras. A ello se añaden las limitaciones 1) del reduccionismo, que reduce el
conocimiento de unidades complejas al de los elementos, supuestamente simples, que las constituyen;
2) del binarismo, que descompone en verdadero/falso lo que es parcialmente verdadero o parcialmente
falso o, a la vez, verdadero y falso; 3) de la causalidad lineal, que ignora los bules retroactivos; 4) del
maniqueísmo, que no ve sino oposición entre el bien y el mal. (Morin. 2011. p. 141)
(…) no se puede reformar la institución sin haber reformado antes las mentes, pero no se pueden
reformar las mentes si antes no se han reformado las instituciones. (Morin. 2011. p. 149)
222
Esto quiere decir que deberíamos generar procesos de un conocimiento del conocimiento, de una
comprensión de la relación individuo-sociedad-especie, de entender la era planetaria en cuanto una
globalización que ha conquistado el mundo, en establecer una comprensión del otro y de la necesaria
aceptación del convivir y el entender las incertidumbres que esta hiper-complejización ha generado de
orden individual, social e histórico.
El saber y el conocimiento plantea el problema histórico clave de la democracia cognitiva para invertir
y transmutar un proceso ciego, que escapa a la conciencia y provoca una fuerte descomposición de la
democracia.
Todas las reformas de la educación son complementarias: las reformas de la escuela, del instituto,
de la universidad, de la educación permanente y paralela, de la democracia cognitiva se necesitan
mutuamente. Las reformas de la educación y la del pensamiento se estimularían mutuamente
formando círculos virtuosos, a su vez indispensables para la reforma del pensamiento político, que, al
mismo tiempo, guiaría las reformas sociales, económicas, etc. Por otro lado, podemos percibir y
subrayar el carácter solidario de todas las reformas que se alimentarían unas a otras, en que, sin la
reforma de las mentes, están condenadas a abortarse o a deteriorarse. (Morin. 2011. p. 160)
Esta hipercomplejización ha hecho que las ciudades no sean puntos en el mapa sino ciudades-territorio
y ciudades-habitat, que configuran complejos urbano-territoriales. Por lo tanto, el epicentro de los
enfoques de complejidad son las ciudades como tal, que combinan orden y desorden, reorganización-
desorganización en el plano de lo cotidiano, comportamientos individuales y colectivos, es decir, una
diversidad en la unidad, de interacciones y retroacciones que constituyen un orden de caos-orden,
organizador-desorganizador.
La ciudad no puede dejarse al libre albedrio de los promotores, los constructores, los tecnócratas y
los políticos desculturalizados, en el contexto de un mercado abocado al máximo beneficio. Un ser
vivo complejo como es la ciudad necesita ser pensado una y otra vez. Este replanteamiento constante
debe alimentarse de conocimientos históricos, económicos, ecológicos y sociológicos. Debe tener en
cuenta la geografía, el clima (lluvia, viento, sol), englobar el urbanismo y a la vez superarlo. (Morin.
2011. p. 188)
La noción de desarrollo, en la cual hemos insistido tanto a lo largo del trabajo, como constitutiva de la
triada acción-territorio-desarrollo, es, ni más ni menos, la posibilidad de redefinir desde este una de las
dimensiones del territorio que en ultimas se transforman en acción y que trata de los temáticos
223
implicados o no, incluidos o excluidos en dicha noción. Por lo tanto, la importancia de la relación entre
operatorios y temáticos, definen el tipo de proyecto y sus niveles de inclusión o exclusión en la acción,
tanto de lo humano como de lo no humano. Así, finalmente, consideremos lo que sugiere Morin:
Es decir, de la absonitud, la cual connota el eterno presente. Queda, por lo tanto, una última reflexión
en torno a los procesos de unión en la relación complejidad-simplicidad y en tanto a las restricciones y
límites del conocimiento.
224
procesos como antídotos. Es decir, que a diferencia de los pensamientos simplificantes que parten de
un punto inicial (elemento) y conducen a un punto terminal (principio), el pensamiento de lo complejo
es un pensamiento rotativo, espiral…
Es en este movimiento donde los procesos de disyunción, reducción, etcétera, pueden ser
empleados, mantenidos, compensados, combatidos a la vez. La disyunción debe completarse con la
conjunción y la transyunción: la unificación y la homogenización (reducción) deben ser recogidas por
el respeto de las diversidades y heterogeneidades; la reificación debe ser corroída por la consciencia
de que los objetos son coproducidos por nuestro espíritu; la abstracción debe ser combatida con la idea
de que no hay que extraviar en el camino las formas y existencias fenoménicas. Así el pensamiento de
lo complejo debe realizar la rotación de la parte al todo, del todo a la parte, de lo molecular a lo molar,
de lo molar a lo molecular, del objeto al sujeto, del sujeto al objeto.
El pensamiento complejo contiene en si, como momentos correctores y a corregir, procesos que
aislados y librados a sí mismo, resultarían simplificadores. Los contiene integrativa y
antagonisticamente, pues cada uno de estos momentos debe comportar su antídoto, del que se
convierte en antídoto a su vez. A diferencia del pensamiento simplificante, el pensamiento complejo
debe contener por principio su propio antagonista. Por lo que le resulta imposible cristalizar en una
sola palabra-maestra.
El pensamiento complejo debe luchar, pues, contra la simplificación utilizándola necesariamente.
Siempre hay, por lo tanto, doble juego en el conocimiento complejo: simplificar-complejizar. En este
doble juego, lo complejo vuelve sin cesar como presión de la complejidad real y consciencia de la
insuficiencia de nuestros medios intelectuales ante lo real (y, por ello, el pensamiento complejo es el
pensamiento modesto que se inclina ante lo impensable). Lo complejo vuelve al mismo tiempo como
necesidad de capturar lo multidimensional, las interacciones, las solidaridades, entre los innumerables
procesos. De ello resulta que el pensamiento complejo respeta lo <<concreto>>, no en la antiteória,
sino en la complejidad teórica. Y si este libro demuestra una sola cosa es ésta: la necesidad de una
formidable infraestructura conceptual, de un formidable andamiaje teórico para concebir
abstractamente la menor parcela concreta de vida. (Morin. 2011. p.p 248.250)
225
límites. Constituye un logro capital para el conocimiento. Nos indica que el conocimiento de los
límites del conocimiento forma parte de las posibilidades del conocimiento y realiza esta posibilidad.
Supera los límites del conocimiento limitado que se creía ilimitado. Nos hace detectar una realidad
que excede nuestras posibilidades de conocimiento, nos conduce a edificar un metapunto de vista, el
del conocimiento del conocimiento, desde donde puede el espíritu, como desde un mirador,
considerarse a sí mismo en sus principios, reglas, normas y posibilidades, al mismo tiempo que
considera su relación dialógica con el mundo exterior. Nos damos cuenta desde ahora de que la
inconsistencia de los límites del conocimiento era el mayor limite del conocimiento. La idea de que
nuestro conocimiento es ilimitado es una idea limitada. La de que nuestro conocimiento es limitado
tiene consecuencias ilimitadas. (Morin. 1986. p. 240)
El panorama se relaciona con el problema de las incertidumbres y pesa en todas las formas de
conocimiento. Las incertidumbres son múltiples. Consideremos algunas en tanto restricciones al
conocimiento.
226
(recordemos que los estímulos sensoriales son traducidos y retraídos a mensajes interneuronales, los
cuales son traducidos representaciones, los cuales son traducidos a palabras, discursos, ideas,,,)
4) de la naturaleza de la representación,
a) dadas las sustracciones y adiciones que efectúa la percepción con relación a los mensajes
sensoriales,
b, dada la componente alucinatoria de la percepción (que nos hace ver lo que no vemos),
c) dada la componente histérica de la representación (que da realidad a lo que es imaginario),
d) dada la unidad de lo real y de lo imaginario en el seno de la representación (cfr. Págs. 119-120),
e) dadas las atenciones selectivas y las racionalizaciones de origen cultural en el seno mismo de la
representación;
f) de las infidelidades, olvidos y deformaciones de la memoria.
D. Incertidumbres que dependen de la hipercomplejidad de la maquina cerebral humana
Estas incertidumbres proceden:
1) de las inestabilidades dialógicas entre los dos hemisferios (en particular en la relación
análisis/síntesis, abstracto/concreto) y entre las tres instancias (<<pulsiones>>, <<pasión>>,
<<razón>>);
2) de los riesgos inevitables que deben correr las estrategias cognitivas en las situaciones
complejas que comportan aleas innumerables y situaciones encabalgadas;
3) de la dificultad de dosificar la necesidad de simplificar (para lograr un objetivo rápidamente) y
complejizar (para tener en nuestra todos lo aspectos de una situación).
E. Incertidumbres que dependen de la naturaleza espiritual del conocimiento
Estas incertidumbres proceden:
1) de la naturaleza misma de las teorías, incluidas las científicas: toda teoría es incierta, no solo
porque no puede excluir la posibilidad de refutación por una nueva teoría, sino también porque reposa
en postulados indemostrables y en principios inverificables, que conciernen a la naturaleza profunda
de lo real y a la relación entre el espíritu y lo real;
2) de la ignorancia del precio con que se paga el conocimiento teórico (desencarnación de lo real);
3) de los límites e insuficiencias de la lógica (este problema será examinado en el libro 3, La
organización del conocimiento, Noosfera y noología);
4) de las apuestas que ningún pensamiento puede evitar hacer
5) de los conflictos que renacen una y otra vez entre lo empírico y lo racional (cuando una
observación o una experiencia contradicen la idea racionalmente segura, ¿es la razón la que tiene
razón en contra de una apariencia o es el hecho el que tiene razón en contra de una racionalización?);
6) de las tendencias, que renacen una y otra vez, al idealismo (tomar la idea por lo real), a la
racionalización (encerrar lo real dentro de un sistema coherente), y a la mitologización;
7) de las interacciones e interferencias inconsistentes entre el pensamiento empírico/racional y el
pensamiento simbólico/mitológico.
227
F. Incertidumbres que dependen del egocentrismo inherente a todo conocimiento
G. Incertidumbres que dependen de las determinaciones culturales y sociocéntricas inherentes a
todo conocimiento. (Morin. 1986. p.p 240-243)
Teorías, doctrinas, filosofías, ideologías o tienen que ser juzgadas únicamente como errores y
verdades en su traducción de la realidad; no tienen que ser concebidas únicamente como productos de
una cultura, una clase, una sociedad. Son también seres noológicos, que se nutren de sustancia mental
y cultural, y algunos de ellos, cargados de fuerte sustancia mítico/religiosa, pueden desarrollar una
extraordinaria capacidad de sojuzgamiento y posesión. (Morin. 1991. p.p 153-154)
La lógica deductiva-identitaria supone un objeto y un observador, uno y otro fijos, inmóviles,
constantes, entre génesis, metamorfosis y desintegraciones. Lo que constituye su utilidad segmentaria,
constituye igualmente su límite.
Los principios aristotélicos se sitúan en <<un mismo tiempo>>. Sobre esta base, <<la lógica… ha
razonado sobre los objetos inmutables, condición necesaria para el establecimiento de una prueba>>
(El pensamiento simplificante ha reificado todos sus objetos por haber absolutizado esta lógica. Esta
reificación, evidentemente, es la no vida y la no transformación, y en ese sentido podía decir Hegel
con tanto vigor <<La identidad no es sino la determinación de lo simple inmediato, del ser muerto. >>
Esta lógica permite pensar de antemano el tiempo determinista, pero tiene que correr tras el tiempo
aleatorio, el tiempo transformador, el tiempo innovador.
La lógica deductiva-identitaria está hecha para lo mecánico y lo monótono; sus conclusiones se
desprenden indefectiblemente de sus premisas. Lo nuevo no puede ser deducido o inducido
lógicamente. Re-citemos: <<El acto por el que una teoría es concebida o inventada no requiere
análisis lógico. Brouwer ya lo dijo por su parte:<<La lógica es impotente para proporcionarnos las
normas de una andadura heurística, para indicarnos cómo nos las arreglamos para hacer el menos
descubrimiento, resolver el menor problema.>> Podemos concluir, con Novalis: <<La lógica se ocupa
únicamente de los cadáveres del pensamiento racional.>> (Morin. 1991. p.p 196-197)
A menudo he evocado el <<gran paradigma de occidente>>, formulado por Descartes e impuesto
por los desarrollos de la historia europea a partir del siglo XVII. El paradigma cartesiano separa el
sujeto del objeto, con la esfera propia de cada uno, la filosofía y la investigación reflexiva aquí, la
ciencia y la investigación objetiva allá. Esta disociación se prolonga, atravesando el universo de parte
a parte:
Sujeto Objeto
Alma Cuerpo
Espíritu Materia
Cualidad Cantidad
228
Finalidad Causalidad
Sentimiento Razón
Libertad Determinismo
Existencia Esencia
Sin duda se trata de un paradigma: determina los conceptos soberanos y prescribe la relación
lógica: la disyunción. (Morin. 1986. p. 226)
El gran paradigma rige la doble naturaleza de la praxis occidental, fundada una en la
autoadoración del sujeto individual (individualismo), humano (humanismo, antropocentrismo),
nacional (nacionalismo), étnico (racismo); fundada la otra en la ciencia y la técnica objetivas,
cuantitativas, manipuladoras y gélidas desde el momento en que se trata del objeto (incluso cuando un
individuo, una etnia, una cultura son consideradas como objeto). Ahora bien, los desarrollos
antagonistas de la subjetividad, la individualidad, el alma, la sensibilidad, la espiritualidad y los de la
objetividad, la ciencia, la técnica dependen de un mismo paradigma.
La subjetividad se ha construido sus reinos propios no solo en la metafísica (donde triunfa el Ego
trascendental), en la literatura, la novela, la poesía, la música (y particularmente en el romanticismo
que asumió plenamente los derechos y las verdades del sueño, la pasión, el segundo estado); se
implantó cada vez más profundamente en la religión que, al verse cada vez mas rechazada del corazón
organizacional de las sociedades, se evoca cada vez más a la salvación subjetiva y a las necesidades
subjetivas. (Como hemos visto igualmente, la razón y la ciencia solo hicieron una limpieza superficial
de pensamiento mitológico y religioso, que se reintrodujo bajo la mano para constituir los ideo-mitos
providenciales del racionalismo y el cientifismo). (Morin. 1991. p.p 226-227)
A modo de reflexión final, en la escisión occidental de mente y cuerpo se generan dos universos que se
disputan la sociedad, nuestras vidas y espíritus, intentan repartirse el terreno excluyéndose mutuamente.
El espíritu no es sino un fantasma, una superestructura, una subjetividad que no tiene prueba, una
emergencia no reconocida; el otro, el de la material, no es sino una apariencia, una pesadez, una
materialidad que petrifica el espíritu.
El humanismo de occidente hace disyunto estos dos universos. Así, la ciencia no reconoce al hombre
como sujeto de ciencia e ignora a cualquier sujeto humano, pero hace de la ciencia un instrumento de
dominación humana como si fuera objetivo, neutro y eterno a él y pretende hacer del sujeto que manipula
la ciencia, también el manipulador del conocimiento.
Necesitamos, por esto, como imperativo histórico, restaurar intercambios y comunicaciones entre estos
dos mundos y sus conexiones a nuestro espíritu de la actividad creativa en tanto practica proyectual que
hace del proyecto una categoría viva y conectada a las temporo-espacialidades en cuanto es una temporo-
229
espacialidad trascendente. En la conciencia de ello se instala el yo-ego, de modo que podamos detectar los
autoengaños.
230
11. EPÍLOGO Y PERSPECTIVAS
La revista National Geographic (Edición en español; diciembre 2011) presenta un artículo de Robert
Kunsig titulado ―La solución Urbana‖ donde se pregunta ―Por qué las ciudades son la mejor cura para las
dolencias cada vez mayores de nuestro planeta‖. (National Geographic. 2012. Vol. 29. p.2)
Al respecto, quiero agregarle la siguiente pregunta: ¿Por qué las ciudades son la peor cura para las
dolencias cada vez mayores de nuestro planeta? La noción de Morin de que el género humano no es solo
un homo sapiens sino un homo sapiens-demens, recuerda la posibilidad real de ser ángeles y bestias
simultáneamente. Como se ha visto a lo largo del texto la ciudad como correlato de nuestra condición
humana supone simultáneamente de que se convierta en nuestra perdición o en nuestra salvación o
posibilidades intermedias. No somos solo racionales, también no racionales e irracionales; combinamos
determinismos e indeterminismos, factos e imaginarios, metáforas y realidades, deseos y miedos. Por lo
tanto, la ciudad es un complejo ambivalente que se mueve entre los polos sugeridos, y tan solo los niveles
de conciencia individual y colectiva establecen la diferencia. Esta reflexión cobró un especial tinte debido
a la revolución industrial inglesa y luego en Europa.
Así:
La crítica de Howard a la ciudad industrial dio lugar a las primeras reacciones, digámoslo, ecologistas:
En 1907, tras dar la bienvenida a 500 esperantistas a Letchworth, la primera ciudad jardín, Howard
se atrevió a predecir (en esperanto) que su nueva lengua y sus nuevas utopías pronto se extenderían
por todo el mundo.
Tenía razón en cuanto al deseo humano de tener más espacio para vivir, pero equivocaba sobre el
futuro de las ciudades: es la ola de urbanización la que se ha extendido por todo el mundo. (National
Geographic. Vol. 29. p. 9)
Se generó una polémica que aun no termina entre urbanistas y ecologistas. Cada uno con sus
argumentaciones, siendo las más fuertes y dominantes, de orden económico y tecnológico, como sigue:
231
La urbanización hoy se considera benéfica. La opinión de los expertos ha cambiado
profundamente en la última década o dos. Aunque las barriadas tan atroces como las del Londres
victoriano se han extendido, el cáncer ya no parece ser la analogía correcta. Con la población de la
Tierra acercándose a los 9000 o 10 000 millones, las ciudades densas parecen ser cada vez más una
solución: la mejor esperanza para sacar a la gente de la pobreza sin arruinar el planeta. (National
Geographic. Vol. 29. p.9)
La gente pobre acude a las ciudades porque es ahí donde está el dinero, afirma, y las ciudades
producen más porque ―la ausencia del espacio entre la gente‖ reduce los costos de transporte de
bienes, personas e ideas.
(…) Para Glaeser, la quintaesencia de una ciudad dinámica es Mall Street, en especial el piso de
negociaciones, donde los millonarios abandonan sus grandes oficinas para trabajar en un espacio
abierto bañado de información. ―Valoran el conocimiento más que el espacio, de eso se trata la ciudad
moderna‖, asegura.
(…) Es fácil porque los economistas acogerían las ciudades como motores de prosperidad.‖ ―Al
incrementar los ingresos, las ciudades aumentan también el consumo y la contaminación. Si lo que
más valoras es la naturaleza, las ciudades te parecerán un concentrado de cientos de males, hasta que
consideres la alternativa: diseminar esos males. Desde un punto de vista ecológico, dice Stewart
Brand, fundador del Whole Earth Catalog y ahora defensor de la urbanización, una ética que considera
en regresar a la tierra sería desastrosa.‖ ―Las ciudades permiten a la mitad de la humanidad vivir en
alrededor de 4% de la tierra arable, dejando más espacio para el campo abierto.‖ (National
Geographic. Vol. 29. Pp. 9-16)
(…) Las ciudades en los países en desarrollo son todavía más densas y utilizan mucho menos
recursos. Eso es principalmente porque la gente pobre no consume demasiado. Quizá Dharavi sea un
―modelo de bajas emisiones‖, dice David Satterthwaite, del Instituto Internacional para el Ambiente y
el Desarrollo en Londres, pero a sus residentes les falta agua potable, baños y recolección de basura,
lo mismo que a unos 1000 millones de habitantes de otras ciudades en los países en desarrollo.
(National Geographic. Vol. 29. p.16)
Quisiera proponer que dicha polémica es una falsa dualidad, no sin antes hacer ver un proceso
urbanizador, que desde 1800 o inicios del siglo XIX a hoy, principios del siglo XXI, presenta el hecho de
haber pasado de tres ciudades de un millón de habitantes en 1800 a 16 ciudades de la misma cantidad de
habitantes; en 1900 a 74 ciudades, en 1950 a 442 ciudades; en el 2010, como se ve en las ilustraciones
232
tomadas del artículo mencionado.
233
234
Otras maneras de medir este proceso es mencionar que, entre 1950, donde teníamos 2000 millones de
habitantes, acabamos de arribar a los 7000 millones en tan solo 60 años. O como lo menciona el
economista Max Neef, en esos mismos 60 años el producto interno bruto mundial equivale al de los
144.000 años desde la aparición del género homo, hoy dominante sobre el planeta. Es innegable que la
ciudad no podrá ser un proyecto infinito en un planeta finito y por lo tanto no será un fenómeno simple
como lo presenta el artículo.
Pero esta discusión entre verdes y grises no ha podido enfocar la diversidad y extensión de la
problemática generando diferentes ópticas unas contradictorias, otras convergentes, casuísticas, etc. en
posiciones como estas:
Pero es un error ver la urbanización misma como un mal más que como una parte inevitable del
desarrollo, dice Satterthwaite, quien asesora a gobiernos y asociaciones de barrios marginales en todo
el mundo. ―No me asusta el crecimiento rápido –dice-. Me reúno con alcaldes africanos que me
comentan: ―¡Es demasiada la gente que se muda para acá!’ y yo les digo: ―No, el problema es su
incapacidad para gobernarlos‖‖.
(…)No existe un solo modelo sobre cómo administrar una urbanización rápida, pero hay ejemplos
que dan cierta esperanza.
(…)Cada ciudad es una mezcla única de lo planteado, de rasgos que fueron diseñados a propósito
por el gobierno y otros que surgieron de manera organizada, con el tiempo, a partir de decisiones que
tomaron los residentes.(National Geographic. Vol. 29. p.16).
No se puede entender la urbanización aislada del desarrollo económico‖, dice el economist Kyung-
Hwan Kim, de la Universidad de Sogang. La ciudad en crecimiento permitió el auge económico, el
cual pagó la infraestructura que la ayudó a absorber la creciente población del país. (National
Geographic. Vol. 29. p.17)
El miedo a a organización no ha sido bueno para las ciudades o sus países, ni para el planeta
Irónicamente, Corea del Sur no ha terminado de sacudirse la noción de que su gran capital es un tumor
que succiona la vida del resto del país.
(…) En 1571, cuando la población de la ciudad crecía a mas de cinco millones, Park siguió a pie
juntillas el libro de Ebenezer Howard. Rodeó la ciudad con un ancho cinturón verde para detener el
desarrollo, justo como Londres en 1947.
(…) Ambos cinturones verdes conservaron el espacio abierto, pero ninguno detuvo el crecimiento
de la ciudad; la gente ahora viaja desde los suburbios que están más allá de los límites.
235
(…) Hoy, a los urbanistas les preocupa la expansión tanto como su antítesis, la densidad, los
preocupaba hace un siglo. Londres ya no se considera un tumor, pero Atlanta ha sido llamada ―un
moho fangoso palpitante
(…) Otras políticas gubernamentales, como subsidios para carreteras y la propiedad de viviendas,
han persuadido a la gente a mudarse a los suburbios, lo mismo que otro gran forjador del destino
urbano: las decisiones de los individuos que residen en ellas. Ebenezer Howard tenía razón: mucha
gente quiere casas bonitas con jardines. (National Geographic. Vol. 29. p.22)
La ciudad, como invención general y genial del género humano e idea de hábitat controlado ha
involucrado el desarrollo tecnológico particularmente en transporte y energía, pero sin renunciar a la vieja
utopía ecológica y verde, nostalgia de la autoexpulsión del paraíso.
En el siglo XX, las ciudades estadounidenses se rediseñaron en torno a los autos, maquinas
maravillosas y liberadoras que también hacían el aire de la ciudad irrespirable y llevaban los suburbios
más allá del horizonte. La expansión centrada en los autos se come las tierras de labranza, la energía y
otros recursos. Ahora, los urbanistas en Estados Unidos quieren repoblar los centros de las ciudades y
densificar los suburbios, construyendo zonas que sean transitables.
(…) En algún lugar entre la anarquía que prevalece en muchas hoy y el utopismo que suele
caracterizar la planeación urbana existe un tipo de urbanismo modesto que podría hacer una gran
diferencia. Es necesario adelantarse varias décadas, dice Ángel, y conservar las tierras, antes de que la
ciudad las ocupe, para hacer parques y crear una densa red de corredores de transporte público. Todo
comienza con ver las ciudades en crecimiento como concentraciones de energía humana que hay que
organizar y aprovechar. (National Geographic. Vol. 29. p.22)
Así:
Letchworth, Inglaterra, con sus tranquilas calles comerciales y casas de artesanías, hoy se siente un
poco como la ciudad jardín que el tiempo olvidó. El ideal de Ebenezer Howard de una comunidad
autosuficiente nunca se logró. (National Geagraphic. 2011. Pág. 23)
Se sugiere, entonces, que la ciudad como ente complejo, implica fenómenos y procesos, unos
pensados y otros emergentes, que deben ser analizados en su interconección local-global-local y que
invitará a enfoques emergentes en cuanto proyectos de vida. El artículo erróneamente vuelve a suponer
―punticos‖ en un mapa y connota la ciudad solo como objeto de un carácter estrictamente local y
desdibuja una hipercomplejidad donde asumir la ciudad como la opción ecológica para salvar el ―resto‖
del planeta no es tan cierta o es, al menos, relativa. La condición contemporánea no es solo ciudad, es un
236
proceso urbanizador que configura un sistema/s de lo urbano-territorial, local-global, es decir, la
interconectividad técnica, política, económica que producen huellas ecológicas y sociales, donde
argumentar el aislamiento local de la ciudad constituye un absoluto desconocimiento del estado actual de
lo urbano-territorial; simplemente el ―resto‖ del planeta ya no existe como se conoció. El recorrido de
objeto a campo unificado viviente (y viceversa) nos supone un reconocimiento de subsunciones en
diferentes sentidos, tanto transversales como verticales, cuyo complemento son bucles que implican
circularidades, linealidades, simultaneidades, singularidades, escisiones y disyunciones que caracterizan
el proceso de complejización-simplificación vinculado a la conciencia humana como al ―hacer‖ de lo
urbano-territorial, qué implica por lo menos:
Simultaneidades:
Circularidades Linealidades
1 2
Avances y retrocesos.
Subsunciones horizontales
237
ciudad como un paradigma posible, en tanto salvación-perdición del género humano y sus proceso
recurrente-recursivos como lo sugiere el mapa conceptual. Así, la noción de campo unificado viviente
implica probabilidades emergentes de ciudad-natura, en cuanto la reintegración y reencuentro de lo
humano y la vida, no lo uno o lo otro.
Estas consideraciones llaman a futuro a la constitución de observatorios-laboratorios (experimentación
activa) de ecocreación como prácticas sociales proyectuales de alternatividades al desarrollo en su doble
connotación de lo conocido y desconocido y sus posibilidades estratejidas.
Volver totalmente a lo natural, sería un desastre humano y natural deplorable, pero volver todo
―ciudad‖ también lo es, de aquí que invoquemos a la creatividad e inventiva en aras a otras posibilidades.
Según como percibamos este contexto dependerá nuestras posibilidades de supervivencia, pues una
cosa es ―ver‖ los fenómenos y procesos mencionados, desde enfoques y teorías históricas y
geográficamente ya conocidas, y otra connotarlos como emergencias de lo desconocido, donde los niveles
de conciencia permiten su conocimiento o no, es decir, la conciencia es el comprender porque conozco lo
que conozco y no otra cosa. Es por esto que Howard propuso lo que propuso:
Con todo, todavía tiene un aspecto clave de lo que muchos urbanistas hoy consideran sustentable:
no se diseñó alrededor de los autos. Howard ignoraba el nuevo invento. (National Geographic. Vol.
29. p.23).
Así, los procesos vitales cognitivos no son solo del campo de la razón, sino también lo no racional e
irracional, de lo humano y no humano, de lo vivo y cognitivo.
―¡Londres no se planeó para nada!‖, exclama Peter Hall una tarde mientras salimos a la calle frente
a la Academia Británica. Pero la ciudad hizo dos cosas inteligentes conforme se hinchó hacia las
afueras en los siglos XIX y XX, añade Hall. Conservó parques grandes y un tanto agrestes, como
Hampstead Heath, donde los ciudadanos pueden convivir con la naturaleza. Y, lo más importante, se
expandió a lo largo de las vías de los trenes y las líneas del metro. ―Asegúrate de que el transporte esté
bien –dice Hall—- Luego deja que las cosas sucedan. (National Geographic. Vol. 29. p. 23).
Si, deben suceder, a lo que se le agregaría, pero no todas. Todo vale, pero no lo mismo, es contextual e
inter-contextual. Es aceptar en el estado de cosas actual que es necesaria la proposición de observatorios-
laboratorios vivientes en un bucle interactivo que permita la producción, justificación y uso de
conocimiento, vinculando la conciencia y la noción de omnijeto en cuanto acción creadora de
probabilidades emergentes en la recreación de la ciudad-naturaleza dentro de la siguiente connotación:
238
El pensamiento complejo también debe servirnos para tomar conciencia de las contradicciones
lógicas que debemos afrontar:
- el orden también comporta desorden;
- la ciencia ilumina y ciega;
- la civilización contiene la barbarie;
- la razón pura es sinrazón; la razón y la pasión se necesitan mutuamente;
- el uno comporta su propia multiplicidad.
(…) Como ya hemos dicho, <<los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer ni
escribir, sino los que no puedan aprender, desaprender y reaprender>>. (Morin. 2011. P.p 143-144)
239
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244
13. INDICE DE GRAFICOS Y MAPAS
GRAFICOS Y CUADROS.
MAPAS CONCEPTUALES
245
CAPITULO I
CAPITULO II
Mapa conceptual 1. Connotación de los operatorios desde el paradigma empírico analítico. p. 96.
Mapa conceptual 2. Proyecto territorial como énfasis en lo económico. p. 98
Mapa conceptual 3. Connotación de los operatorios desde el paradigma comprensivo. p. 109.
Mapa conceptual 4. Subsunciones entre relaciones de proyecto territorial y proyecto político p. 111
Mapa conceptual 5. Operatorios entre proyecto territorial y proyecto político. p. 111
Mapa conceptual 6. Noción de desarrollo y sus discursos disciplinares y políticos básicos. p. 112
Mapa conceptual 7. Campo relacional y contexto en tanto procesos cognitivos. p. 113
Mapa conceptual 8. Corematización de un Campo relacional en tanto sistemas y escalas. p. 118
Mapa conceptual 9. Implicación de la relación de operatorios entre proyecto territorial y político. p. 119
Mapa conceptual 10. Interdefinibilidad entre objeto-campo relacional y paradigmas empírico-analítico y
comprensivo. p. 120
Mapa conceptual 11. Dinámica histórica del conocimiento entre las nociones del paradigma empírico-
analítico y comprensivo. p. 120
Mapa conceptual 12. Síntesis del conocimiento histórico entre ciudad planificada y ciudad histórica. p.
120
CAPITULO III
246
Mapa conceptual 1. Operatorios desde el paradigma de teoría general de sistemas. p. 127
Mapa conceptual 2. TGS como integrador diferenciador objeto y campo relacional. p. 128
Mapa conceptual 3. Modelación-simulación desde una perspectiva sistémica. p. 138
Mapa conceptual 4.Connotacion en tanto la noción de sistemas. p. 139
Mapa conceptual 5. Relación objeto y campo relacional desde la TGS. 142
Mapa conceptual 6. Relación objeto-contexto desde la dualidad sistema-entorno. p. 142
Mapa conceptual 7. Diferenciación de Luhmann entre sistema-entorno. p. 142
Mapa conceptual 8. La organización desde la noción sistema-entorno p 143
Mapa conceptual 9. Contexto en tanto sistema. p. 147
Mapa conceptual 10. Operatorios relación del entorno entre proyecto territorial y proyecto político según
la TGS. p. 147
Mapa conceptual 11. Relación sistema-entorno y tiempo-espacio. p. 149
Mapa conceptual 12. Relaciones cognitivas. p. 150
CAPITULO IV
Mapa conceptual 1. Operatorios desde el enfoque de complejidad. p. 165
Mapa conceptual 2. Correlaciones y subsunciones entre operatorios básicos. p. 166
Mapa conceptual 3. Operatorios probabilidad de síntesis desde el enfoque de complejidad. p. 180
Mapa conceptual 4. Probabilidad emergente de una noción revisada de proyecto. p. 181
Mapa conceptual 5. Complejización-simplificación. p. 185
Mapa conceptual 6. Identificación de elementos de estrategia de ecocreación e individuo. p. 200
Mapa conceptual 7. Identificación de elementos de estrategia de ecocreación y congéneres. p. 202
Mapa conceptual 8. Identificación de elementos de estrategias de ecocreación e instituciones y ciudad. p.
205.
Mapa conceptual 9. Identificación de elementos de estrategia de ecocreación y otros géneros. p. 208
Mapa conceptual 10. Contexto en su connotación de campo unificado viviente. p. 215
Mapa conceptual 11. Mapa conceptual: renovación urbana. p. 216
Mapa conceptual 12. Operatorios de un ámbito reconector. p. 217
Mapa conceptual 13. Subsunciones. p. 218.
EPILOGO
Mapa conceptual 1. Procesos de interrelación e interdefinición. p. 236.
247
Notas
i
Segre, Roberto. Ensayo que forma parte de un proyecto de investigación sobre el tema ―Evolución de las estructuras
simbólicas en la ciudad Latinoamericana‖, Rio de Janeiro, junio de 1998.
ii
En el capítulo Valores y las instituciones de la modernidad, la autora desarrolla el punto así: pp. 20 y 21. Otra
consecuencia del carácter universal del paradigma de Occidente, es la difusión de la visión según la cual la
modernización sería una fase de transición de la sociedad tradicional premoderna hacia la modernidad. De acuerdo
con Corredor, esta visión no solamente difunde una visión lineal, homogénea y evolucionaría del paso hacia la
modernidad, sino que también ―identifica la modernidad con un tipo general de sociedad, definida a partir de un
proceso de cambio histórico que conduce de la tradición, a la modernidad, lo cual lleva según A. Touraine a
presentar la humanidad como una caminata en la que cada animal camina por detrás del que lo precede‖ (p. 26)
Paradójicamente, mientras las sociedades avanzadas identifican el proceso con una noción del futuro ilimitado e
infinito (todo es posible) para las sociedades en desarrollo el futuro se cierra en el presente, no es una opción abierta
e impredecible, sino un contenido definido, una meta por lograr.
Desde esta perspectiva, el desarrollo se convierte en un concepto evolucionario, pero en forma lineal y con un fin
predestinado. (p. 26)
Esto ha llevado a diferentes autores a anunciar el fin de la historia. El trayecto cubierto por los países centrales
representaría el curso que tiene que ser recorrido inexorablemente por las demás sociedades del planeta. La
humanidad habría llegado al agotamiento de las ideologías, al ocaso de la utopía, al cese de las alternativas y
opciones. De esta manera se eliminan las alternativas culturales, y el espacio político, la toma de decisiones, se
reduce a favor de una creciente dependencia del aporte de decisiones, técnicas, económicas, científicas y
gerenciales.
iii
Hissong lo reflexiona así:
―También es cierto que el proyecto de la modernidad, orientado hacia la transformación del ser humano, fue
debilitado en la medida en que se consolidaron las fuerzas de la modernización, Estas fuerzas, orientadas más a la
transformación de lo material, significaron propias del modo de producción capitalista, las cuales terminan por
sujetar, de dominación y de desigualdad.
En la medida que la construcción del espacio, las prácticas espaciales y temporales, las instituciones, prácticas
sociales, teorías y esquemas interpretativos se derivan del proyecto de la modernidad es claro que la crisis actual de
las estructuras sociales, económicas, políticas e institucionales debe ser analizada a la luz del proyecto de la
modernidad y de la modernización. Esto significa un proceso de ruptura y creación en el cual se tiene presente, tanto
un cuestionamiento de los valores expuestos como también la construcción de nuevos valores hasta ahora no
contemplados‖. (Hissong, pp. 38 y 39)
iv
Según la ponencia del curso. Profesor Marco Negron.
248
v
Hissong lo reflexiona así:
―También es cierto que el proyecto de la modernidad, orientado hacia la transformación del ser humano, fue
debilitado en la medida en que se consolidaron las fuerzas de la modernización, estas fuerzas, orientadas más a la
transformación de lo material, significaron propias del modo de producción capitalistas, las cuales terminan por
sujetar, en vez, de liberar a los seres humanos en una relación de dominación y desigualdad.
En la medida que la construcción del espacio, las prácticas espaciales y temporales, las instituciones, prácticas
sociales, teorías y esquemas interpretativos se derivan del proyecto de la modernidad es claro que la crisis actual de
las estructuras sociales, económicas, políticas e institucionales debe ser analizada a la luz del proyecto de la
modernidad y de la modernización. Esto significa un proceso de ruptura y creación en el cual se tiene presente, tanto
un cuestionamiento de los valores expuestos como también la construcción de nuevos valores hasta ahora no
contemplados‖. pp. 38 y 39.
vi
Citado del informe final de la investigación realizada por la Universidad Nacional y publicada en la revista
Bitácora Urbano –Territorial, 6.
vii
Citado del informe final de la investigación realizada por la Universidad Nacional y publicada en la revista
Bitácora Urbano –Territorial 6.
viii
Alternatividad al desarrollo: probabilidad emergente de fenómenos y procesos vitales cognitivos.
ix
El grupo inicial estuvo conformado por los siguientes estudiantes: Álvaro Velasco, Mery García, Mauricio Sierra,
Carmelo Briceño, Martha González y Ruth Miriam Moreno. Actualmente la conformación del grupo ha variado,
algunos de los anteriores miembros se encuentran fuera de Bogotá y del país y desde hace 10 años el grupo se
consolidó alrededor de Adolfo Izquierdo, Martha Velasco, Alberto Gómez y Ruth Miriam Moreno.
x
Omnijetividad: expresa que no existe una división estricta entre la realidad objetiva y la subjetiva, habiendo sí, una
conexión entre mente y universo físico.
xi
Discusión que sin embargo ha dado pie a múltiples formas de asumir tanto la descripción del problema ambiental
como su solución.
xii
Cabe anotar que existen cifras distintas sobre el fenómeno del desplazamiento según sea la fuente. Así por
ejemplo, Ana María Ibáñez y Carlos Eduardo Vélez describen dos tipos de cifras para el año 2002, una
correspondiente a 2.135.682 de personas desplazadas según Codhes y de 1.025.151, según datos del Sistema Único
de Registro del Gobierno Nacional. Ver el estudio: ―Instrumentos de atención de la población desplazada en
Colombia: una distribución desigual de las responsabilidades municipales‖. Documento CEDE 2003-37. (Edición
Electrónica). Diciembre de 2003.
xiii
Criterio de subsunción categorial: este criterio es una forma de hacer emerger lo desconocido de lo conocido y es
definida por Izquierdo así: ―La red categorial heterárquica emerge dentro de redes categoriales heterárquicas de
fenómenos y procesos recurrente-recursivos de elevación de niveles de conciencia omnijetiva mediante la
cocreación de sentidos y contenidos trascendentes de intercambio orgánico y compasivo de espacio/tiempo-materia-
energía absonitos entre manifestaciones del ser, de las que los humanos seamos conscientes que están entretejiendo
la trama de la vida en cualquier contexto.
xiv
Autopoiética: capaz de autorreproducirse a sí mismo.
249
xv
Procesos vitales cognitivos: procesos mediante los cuales alumbramos el sentido, los contenidos y las prácticas de
nuestras vidas.
xvi
Holográmatico: mientras hologramático viene de holo = todo y gramática = escritura, holográmatico entonces es
una forma de escribir el todo de tal forma que el todo esté en cada parte y encada parte esté el todo.
xvii
Fractal: el concepto de fractalidad fue descubierto por Benoit Mandelbrot. Fractal viene del latín, fractua, que
significa irregular, pero también fraccional, en el sentido de repetir un mismo patrón geométrico a diferentes escalas.
xviii
Imágenes sacadas de ineternet solo para dar un ejemplo de lo más pequeño a lo más grande.
xix
Seminario Epistemología: una mirada post-positivista. Organizado por Psico-mundo. Dictado por la doctora
Denise Nagmanovich. Las relaciones que tenemos como necesarias, esenciales, obligatorias e irrevocables no
pertenecen a lo vincular, sino que se inscriben dentro de lo identitario. Al hacer esta aclaración, ya estoy adelantando
el punto de vista desde el cual quisiera que nos ubiquemos para poder pensar los vínculos con una óptica distinta a la
que se ha privilegiado en Occidente desde la antigüedad. Entidades y relaciones fueron pensadas como totalmente
definidas, determinadas, absolutas y eternas desde los lejanos tiempos de Platón hasta los más cercanos del
Positivismo Lógico o del Estructuralismo. Sin embargo, en las últimas de cada otros paradigmas, otras perspectivas
conceptuales han comenzado a crear la posibilidad de pensar de una manera diferente.
xx
Lejos de las pretensiones estructuralistas y de los supuestos del positivismo lógico, muchas perspectivas
contemporáneas están privilegiando la pregunta por la producción de sentido desde una concepción
multidimensional de la experiencia humana del mundo.
Lo que desde el punto de vista tradicional es una barrera infranqueable, un callejón sin salida o un círculo vicioso,
habrá de convertirse en una oportunidad para ampliar el paisaje cognitivo y el campo experiencial habrá tomando las
sabias palabras de Heinz Vonfoerster La lógica clásica e identitaria o conjuntista identitaria como gusta llamarla
Castoriades ) es una forma de pensar que se basa en la exclusión de la diferencia, en la afirmación del ser como
absolutamente determinado, en la excomunión del tiempo y en el restablecimiento de límites infranqueables―.
xxi
Entender la dinámica de la autoorganización implica dar cuenta de lo que Francisco Varela llamó ―circularidades
creativas― es decir, del hecho de que pensar los orígenes es adentrarse en el terreno de las paradojas y dejar atrás el
territorio conocido. Los mapas conceptuales de la filosofía de la Escisión ya no resultan útiles, necesitamos nuevas
cartografías, y sobre todo, nuevas formas de cartografiar; debemos buscar otros instrumentos conceptuales y crear
nuevas herramientas que nos permitan movernos sobre terrenos en movimiento.
Cartografiando territorios fluidos: ―Diversas aguas fluyen para los que se bañan en los mismos ríos, y también las
almas se evaporan en las aguas‖. Heráclito.
xxii
El pensamiento complejo constituye no sólo una nueva forma de abordaje, sino que nos brinda ante todo una
forma diferente de interrogación. Los desafíos de la contemporaneidad más que dar nuevas respuestas nos plantean
más bien el reto de generar un campo problemático diferente.
xxiii
Adoptar la concepción dinámica, y por tanto, emergentista, significa renunciar a las ilusiones de descripción
absoluta o explicación de la historia, abandonar toda ilusión de acceder a una teoría (En el sentido de modelos
apriorísticos).
250
Esto no implica en absoluto renunciar al pensamiento, sino sólo abdicar de los absolutos y emprender la tarea
riesgosa, pero potente y ética de la elucidación y la producción de sentido contextual y responsable.
xxiv
Ver Propuesta de renovación urbana en el barrio San Martin de Bogotá -Una alternativa para la resignificación
de espacios urbanos en la ciudad-. Universidad Nacional de Colombia. Maestría en Habita y estudios de vivienda.
Noviembre 29 de 2010. Pag. 18.
251