CONSAGRACIÓN AL CÁNTICO DE LA SMA.
VIRGEN MARÍA
SEÑOR DE ESQUIPULITAS Alegría del alma en el Señor Lc. 1,46-55
Santísimo Señor, Cristo Jesús, que en la advocación de “Esquipulitas”
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
y desde hace años has sido el protector de esta ciudad de Moroleón, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
venimos ante tu altar para Bendecirte y glorificarte, para darte gracias porque ha mirado la humillación de su esclava.
y para consagrar a tu infinito amor, a todos y cada uno de los miembros
de nuestra familia. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
Tu, Señor, has sido testigo de todas las batallas y progresos; de nuestros su nombre es santo
triunfos y fracasos, Tu nos has elegido para ser predilectos, por eso te y su misericordia llega a sus fieles
pedimos que cuides nuestra vida espiritual y física. Revístenos de de generación en generación.
sentimientos de misericordia, de bondad, de humildad, de dulzura y de
paciencia. Pero sobre todo llénanos de una fe auténtica, de esperanza El hace proezas con su brazo:
abierta y de amor generoso que una y fortalezca nuestras familias. dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
Ayúdanos a decir siempre la verdad y no decir mentiras para ganar
y enaltece a los humildes,
aplausos; Si fallamos, danos valor para pedir perdón; si nos fallan,
danos amor para perdonar; si tenemos éxito en los negocios, no nos
a los hambrientos los colma de bienes
quites la humildad y la generosidad; si fracasamos, no nos quites la y a los ricos los despide de vacíos.
fuerza y la esperanza; que no seamos soberbios si triunfamos y si
fracasamos que no nos desesperemos. En una palabra, Señor, si nos Auxilia a Israel, su siervo,
olvidamos de Ti, Tú no te olvides de nosotros. acordándose de su misericordia
- como lo había prometido a nuestros padres-
Queremos descansar seguros en Ti y sentirnos protegidos en tu a favor de Abraham y su descendencia por siempre.
palpitante corazón. Que al terminar nuestro camino por la vida, nos
reunamos con la familia celestial donde nos aguarda nuestra Madre la Gloria al Padre, y al Hijo,
Virgen María y todos los santos. y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Te lo pedimos, a Ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, y por los siglos de los siglos. Amén.
eres Dios por los siglos de los siglos, Amén.
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CÁNTICO DE ZACARÍAZ
El Mesías y su precursor Lc. 1,68-79
ORACIÓN PREPARATORIA
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
No me mueve mi Dios para quererte
Es la Salvación que nos libra de nuestros enemigos el cielo que me tienes prometido,
y de la mano de todos lo que nos odian; ni me mueve el infierno tan temido
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres, para dejar por eso de ofenderte.
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro Padre Abraham.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte clavado
Para concedernos que, libre de temor, en un cruz y escarnecido;
arrancados de la mano de los enemigos, muéveme el ver tu cuerpo tan herido,
le sirvamos con santidad y justicia, muéveme tus afrentas y tu muerte.
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera,
porque irás delante del Señor que aunque no hubiera cielo yo te amara,
a preparar sus caminos, y aunque no hubiera infierno, te temiera.
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
No me tienes que dar porque te quiera,
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, porque aunque lo que espero no esperara,
nos visitará el sol que nace de lo alto, lo mismo que te quiero te quisiera.
para iluminar a lo que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo,
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
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I VÍSPERAS
ORACIÓN DE LA TARDE Rey nuestro, que como un gusano fuiste el desprecio del pueblo y
la vergüenza de la gente.
INVOCACIÓN INICIAL Haz que tu Iglesia no se acobarde ante la humillación, sino
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme. Padre.
Gloria al Padre. Como era. Aleluya.
HIMNO hermanos,
Enséñanos a amarnos mutuamente con un amor semejante al
Brazos rígidos y yertos, tuyo.
por dos garfios traspasados,
que aquí estáis, por mis pecados,
para recibirme abiertos, hombres.
para esperarme clavados. Reúne en tu reino a todos los hijos de Dios dispersos por el
mundo.
Cuerpo llagado de amores, Se pueden añadir algunas intenciones libres.
yo te adoro y yo te sigo;
yo, Señor de los señores, Porque la muerte de Cristo nos ha hecho agradables a Dios, nos
quiero partir tus dolores atrevemos a orar al Padre, diciendo:
subiendo a la cruz contigo.
Padre nuestro
Quiero en la vida seguirte
y por sus caminos irte Oración conclusiva
alabando y bendiciendo,
y bendecirte sufriendo Dios nuestro, que con el escándalo de la cruz
y muriendo bendecirte. haz manifestado de una manera admirable
tu sabiduría escondida,
concédenos contemplar, con tal plenitud de fe,
Que no ame la poquedad la gloria de la pasión de tu Hijo,
de cosas que van y vienen; que encontremos siempre nuestra gloria en su cruz.
que adore la austeridad Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. R. Amén.
de estos sentires que tienen
CONCLUSIÓN:
sabores de eternidad;
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a
SALMODIA la vida eterna.
R. Amén.
Antífona 1. Oía las burlas de la gente: “Terror por doquier”,
pero el Señor está conmigo, como fuerte guerrero.
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RESPONSORIO BREVE Salmo 48
VANIDAD DE LAS RIQUEZAS
V. Cristo murió por nuestros pecados,
para llevarnos a Dios. Es muy difícil que un rico entre
en el reino de los cielos.
R. Cristo murió por nuestros pecados, (Mt. 19,23)
para llevarnos a Dios. I
V. Muerto en la carne, pero vivificado en el Espíritu.
R. Para llevarnos a Dios. Oíd esto, todas las naciones,
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. escuchadlo, habitantes del orbe:
R. Cristo murió por nuestros pecados, plebeyos y nobles, ricos y pobres;
para llevarnos a Dios.
Mi boca hablará sabiamente,
y serán muy sensatas mis reflexiones;
prestaré oído al proverbio
CÁNTICO EVANGÉLICO y propondré mi problema al son de la cítara.
Antífona ¿Por qué habré de temer los días aciagos,
Fijaron encima de su cabeza un letrero indicando el motivo de cuando me cerquen y me acechen los malvados,
su condenación: “Este es Jesús, el rey de los Judío”. que confían en su opulencia
y se jactan de sus inmensas riquezas,
si nadie puede salvarse
Cántico de Zacarías ni dar a Dios un rescate?
al Final del Folleto
Es tan caro el rescate de la vida,
que nunca les bastará
PRECES O INTERCESIONES para vivir perpetuamente
sin bajar a la fosa.
Adoremos a nuestro Redentor, que por nosotros y por todos los
hombres quiso morir y ser sepultado para resucitar de entre los Mira: los sabios mueren,
muertos, y supliquémosle, diciéndole: lo mismo que perecen los ignorantes y necios,
y legan sus riquezas a extraños.
Señor, ten piedad de nosotros.
El sepulcro es su morada perpetua
y su casa de edad en edad,
Señor y Maestro nuestro, que por nosotros te sometiste incluso a
aunque hayan dado nombre a países.
la muerte.
enséñanos a someternos siempre a la voluntad del Padre. El hombre no perdura en la opulencia,
sino que perece como los animales.
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Antífona. Oía las burlas de la gente: “Terror por doquier”, pero
el Señor está conmigo, como fuerte guerrero. Salmo 147
Antífona 2. “Sal fiador por mí ante ti mismo, Señor, ¿pues Glorifica al Señor, Jerusalén;
quién, si no, me dará la mano? alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas
II y ha bendecido a tus hijos dentro de ti;
Este es el camino de los confiados, ha puesto paz en tus fronteras,
el destino de los hombres satisfechos: te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje como migajas
son un rebaño para e abismo, y con el frío congela las aguas;
la muerte es su pastor, envía una orden, y se derriten;
y bajan derechos a la tumba; sopla su aliento, y corren.
se desvanece su figura
y el abismo es su casa. Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
Pero a mí, Dios me salva, con ninguna nación obró así,
me saca de las garras del abismo ni les dio a conocer sus mandatos.
y me lleva consigo.
No te preocupes si se enriquece un hombre Ant. Tu cruz adoramos, Señor, y tu santa resurrección alabamos
y aumenta el fasto de su casa:
cuando muera, no se llevará nada, entero.
su fasto no bajará con él.
Aunque en vida se felicitaba:
“Ponderan lo bien que lo pasa”, LECTURA BÍBLICA Is. 52,13-15
irá a reunirse con sus antepasados,
que no verán nunca la luz.
sobremanera. Y, así como muchos se horrorizaron de él, pues tan
El hombre rico e inconsciente desfigurado estaba que ya ni parecía hombre, no tenía ni aspecto
es como un animal que perece. humano, así también muchos pueblos se admirarán de él y, a su
vista, los reyes enmudecerán de asombro porque verán algo jamás
narrado y contemplarán algo inaudito.
Antífona. “Sal fiador por mí ante ti mismo, Señor, ¿pues quién,
si no, me dará la mano?
Antífona 3. Fuiste degollado, Señor, y por tu sangre nos
compraste para Dios.
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Cántico Ap. 4,11; 5,9-10.12
Sales a salvar a tu pueblo,
a salvar a tu ungido; HIMNO A DIOS CREADOR
pisas el mar con tus caballos,
revolviendo las aguas del océano.
Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria.
Lo escuché y temblaron mis entrañas, el honor y el poder,
al oírlo se estremecieron mis labios; porque tú has creado el universo;
me entró un escalofrío por los huesos, porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.
vacilaban mis piernas al andar. Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
Tranquilo espero el día de la angustia porque fuiste degollado
que sobreviene al pueblo que nos oprime. y por tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
Aunque la higuera no eche yemas y has hecho de ellos para nuestro Dios
y las viñas no tienen fruto, un reino de sacerdotes
aunque el olivo olvida su aceituna y reinan sobre la tierra.
y los campos no dan cosechas,
aunque se acaban las ovejas del redil Digno es el Cordero degollado
y no quedan vacas en el establo, de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
yo exultaré con el Señor, la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.
me gloriaré en Dios mi salvador.
El Señor soberano es mi fuerza, Antífona. Fuiste degollado, Señor, y por tu sangre nos compraste
él me da piernas de gacela para Dios.
y me hace caminar por las alturas.
LECTURA BÍBLICA 1Co. 1,27b-30
Ant. Jesucristo nos ama y nos ha lavado de nuestros pecados Lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar el
con su sangre.
mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a
Ant. 3. lo que cuenta; de modo, que nadie pueda gloriarse en
alabamos y glorificamos; por el madero ha venido la alegría al
mundo entero. Jesús, en este Cristo que Dios ha hecho para nosotros
sabiduría, justicia, santificación y redención.
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RESPONSORIO BREVE
Los sacrificios no te satisfacen;
V. Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos. si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
R. Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado:
un corazón quebrantado y humillado
V. Porque con tu santa cruz redimiste al mundo. tu no lo desprecias.
R. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. reconstruye las murallas de Jerusalén:
R. Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos. entonces aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolarán novillos.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Antífona: Ant. Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó a la
tomar. muerte por todos nosotros.
Cántico de la Sma. Virgen María Ant. 2. Jesucristo nos ama y nos ha lavado de nuestros pecados
(Al final del Folleto) con su sangre.
PRECES O INTERCESIONES
Cántico Ha 3, 2-4. 13a. 15-19
Adoremos a Jesús, el Salvador del género humano, que muriendo
pidámosle humildemente: ¡Señor he oído tu fama,
R. Santifica, Señor, el pueblo que redimiste con tu sangre. me ha impresionado tu obra!
En medio de los años, realízala;
en medio de los años manifiéstala;
Redentor nuestro, concédenos que por la penitencia nos unamos en el terremoto acuérdate de la misericordia
más plenamente a tu pasión.
El Señor viene de Temán;
para que consigamos la gloria de la resurrección. el Santo, del monte Farán:
su resplandor eclipsa el cielo,
la tierra se llena de su alabanza;
su brillo es como el día,
afligidos, su mano destella velando su poder.
para poder nosotros consolar a los que están atribulados,
mediante el consuelo con que tú nos consuelas.
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Salmo 50
sufrimientos de su vida,
Misericordia, Dios mío, por tu bondad;
por tu inmensa compasión borra mi culpa; para que se manifiesten a los hombres los frutos de la
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. Salvación
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
Tú que te humillaste, haciéndote obediente hasta la muerte y
contra ti, contra ti solo pequé
cometí la maldad que aborreces. una muerte de cruz,
En la sentencia tendrás razón, concede a tus fieles obediencia y paciencia.
en el juicio brillará tu rectitud.
Mira, que en la culpa nací, (Se pueden añadir algunas intenciones libres)
pecador me concibió mi madre.
Te gusta un corazón sincero, Haz que los difuntos sean transformados a semejanza de tu
y en mí interior me inculcas sabiduría. cuerpo glorioso.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.
Hazme oír el gozo y la alegría, participemos de su felicidad.
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.
Padre Nuestro
¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme; Oración Conclusiva
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. Dios todopoderoso y eterno, concédenos participar tan vivamente
Devuélveme la alegría de tu salvación, perdón. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo.
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti. CONCLUSIÓN:
Líbrame de la sangre, ¡oh Dios, V. El Señor nos bendiga,
Dios, Salvador mío! nos guarde de todo mal
y cantará mi lengua tu justicia. y nos lleve a la vida eterna.
Señor, me abrirás los labios, R. Amén.
y mi boca proclamará tu alabanza.
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I LAUDES
ORACIÓN DE LA MAÑANA
INVOCACIÓN INICIAL
V. Señor, abre mis labios
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre. Como era. Aleluya
HIMNO
Aunque venido de región lejana,
no eres entre nosotros extranjero:
de Moroleón Tú fuiste, en su mañana.
Luz de alborada y su Amor primero.
Hacia otra tierra llevaba ufana
tu dulce caridad de misionero,
y te quedaste aquí, donde Quinta Ana
forjaba un “pueblo corazón de acero”.
Hoy como ayer, ante Tu altar desflora
en pétalos de luz su amor en llamas
y en su Santuario tu piedad implora.
Eres su Rey; con su fervor te aclama;
Eres su Dios; con humildad te ador
y porque le amas para siempre te ama.
Amén.
SALMODIA
Ant. 1. Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó a la
muerte por todos nosotros.
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