0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas7 páginas

1284 2011-R

La Sentencia Constitucional 1284/2011-R revisa una acción de libertad presentada por Sergio Iván Bonilla Torrico contra la Fiscal Giovanna Mendoza, en el contexto de un proceso penal por delitos de falsedad y estafa. El Tribunal concluye que la imputación formal no amenaza su derecho a la libertad, ya que se realizó conforme a la ley y no se demostró que se hayan vulnerado sus derechos constitucionales. La acción de libertad fue denegada, reafirmando que la calificación de los delitos es competencia del Ministerio Público y no puede ser revisada por la jurisdicción constitucional.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas7 páginas

1284 2011-R

La Sentencia Constitucional 1284/2011-R revisa una acción de libertad presentada por Sergio Iván Bonilla Torrico contra la Fiscal Giovanna Mendoza, en el contexto de un proceso penal por delitos de falsedad y estafa. El Tribunal concluye que la imputación formal no amenaza su derecho a la libertad, ya que se realizó conforme a la ley y no se demostró que se hayan vulnerado sus derechos constitucionales. La acción de libertad fue denegada, reafirmando que la calificación de los delitos es competencia del Ministerio Público y no puede ser revisada por la jurisdicción constitucional.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

SENTENCIA CONSTITUCIONAL 1284/2011-R

Sucre, 26 de septiembre de 2011

Expediente: 2010-22338-45-AL
Distrito: La Paz
Magistrado Relator: Dr. Ernesto Félix Mur

En revisión la Resolución pronunciada dentro de la acción de libertad interpuesta por Sergio Iván
Bonilla Torrico contra Giovanna Mendoza Revollo, Fiscal de Materia.

I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA

I.1. Contenido de la acción

Por memorial presentado el 26 de agosto de 2010, cursante de fs. 3 a 4 vta., el accionante expone
los siguientes fundamentos de hecho y de derecho:

I.1.1. Hechos que la motivan

En proceso penal seguido en su contra por el representante del Ministerio Publico a querella de la
empresa “KIMBERLY BOLIVIA”, por la presunta comisión de los delitos de falsedad, “uso de
instrumento privado” y estafa. El órgano de investigación efectuó imputación formal, requiriendo su
detención preventiva bajo el contradictorio fundamento de: a) La existencia de facilidades para
mantenerse oculto, debido a que tiene varios domicilios, lo cual no es evidente, dado que posee un
solo domicilio real, según certificado domiciliario y porque realiza constantes viajes al interior del
país, sin considerarse que lo hace por razones de trabajo; b) La demostración de comportamiento
reticente a someterse al proceso y que hubiere generado actos de obstaculización en la
investigación, puesto que tendría facilidad para falsificar documentos de diferentes características,
afirmación que considera temeraria; c) No haber demostrado actitud alguna en relación a la
reparación del daño; al no ocasionar ningún daño económico a la empresa querellante, no puede
reparar absolutamente nada; y, d) La imposibilidad de influir negativamente en las otras
investigaciones y en testigos.

Fundamentación que resulta contradictoria y anómala, dado que la autoridad demandada confiesa
que aún resta recibir elementos probatorios de descargo, lo que significa coartar el ejercicio pleno
de sus derechos y garantías constitucionales en su defensa.

I.1.2. Derechos supuestamente vulnerados

El accionante alega la amenaza de la restricción de sus derechos al libre y eficaz ejercicio a la libertad
de residencia, permanencia y circulación en todo el territorio boliviano que incluye la salida e
ingreso del país, a la libertad, a la dignidad y a la seguridad personal, citando al efecto los arts. 21, 22
y 23 de la Constitución Política del Estado (CPE).
I.1.3. Petitorio

Solicita se declare “procedente” la acción de libertad y se ordene que la autoridad “accionada”,


retire las amenazas de restricción contra su derecho a la libertad física.

I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías

Efectuada la audiencia pública el 27 de agosto de 2010, en presencia del accionante asistido de su


abogado y la Fiscal demandada; y en ausencia del representante del Ministerio Público, conforme se
verifica en el acta cursante de fs. 9 a 11, se produjeron los siguientes actuados:

I.2.1. Ampliación de la acción

El abogado del accionante, ratificó el contenido íntegro de la acción de libertad y la amplió indicando
que: a) En la imputación formal no se consideró que existe otra querellada, de nombre Adriana
Pérez, quien recibió la mercadería enviada a la ciudad de Cochabamba y las declaraciones que
cursan en el cuaderno de investigación, de los conductores que llevaron la mercadería a la indicada
ciudad, donde se entregó la documentación correspondiente; b) En ningún momento demostró un
comportamiento reticente, tal es así que cursa en el cuaderno de investigación que presentó varios
memoriales; y, c) Reiteró su petitorio.

I.2.2. Informe de la autoridad demandada

Giovanna Mendoza Revollo, autoridad demandada, indicó: 1) El caso 1488/2010, se inició a querella
de la empresa “KIMBERLY BOLIVIA”, contra el accionante y otra; conforme establecen los arts. 279 y
289 del Código de Procedimiento Penal (CPP). El 23 de febrero de ese año, dio aviso de inicio de
investigación, diligencias preliminares y su ampliación, estando bajo control del Juez Cuarto de
Instrucción en lo Penal; 2) La Imputación Formal 31/2010 de 16 de agosto, por los delitos de estafa,
falsificación de documento privado y uso de instrumento falsificado, se realizó al amparo de los arts.
21, 70, 73, 277, 278, 289, 297, 301.1 y 302 inc. 1), 2) y 3) del indicado cuerpo legal; los arts. 14 y 45
de la Ley Orgánica del Ministerio Público (LOMP); y, art. 20 del Código Penal (CP); 3) La acción de
libertad se plantea, cuando la persona afectada sea ilegalmente detenida, procesada o perseguida,
circunstancias que no se presentan en el caso concreto; 4) La fundamentación de la acción de
libertad, pareciera rebatir las medidas cautelares solicitadas por el Ministerio Público; 5) No existe
persecución ilegal, por encontrarse bajo control jurisdiccional y la imputación formal se realizó
respetando exigencias legales y la jurisprudencia constitucional, en la que se demuestra la existencia
de indicios racionales sobre la responsabilidad del imputado en el hecho; 6) Mediante artificios y
engaños, el accionante, indujo en error a sus empleadores a efectos de sacar productos para
enviarlos a Desaguadero, para ello inventó un cliente y falsificó documentos privados. De las
investigaciones, se constató que la mercadería fue enviada a la ciudad de Cochabamba; y, 7) La
fundamentación de medidas cautelares, debe hacerse ante el Juez de la causa.

A la pregunta del Juez de garantías, manifestó que la imputación formal puede ser ampliada contra
Adriana Pérez, si se encontraran indicios durante la etapa preparatoria.

I.2.3. Resolución

Concluida la audiencia, el Juez Sexto de Sentencia de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz,
constituido en Juez de garantías, pronunció la Resolución 177/2010 de 27 de agosto, cursante de fs.
12 a 14, por la que denegó la acción de libertad; con los siguientes fundamentos: i) La SC 0079/2005-
R, refiere que la imputación formal, por sí misma no amenaza el derecho a la libertad, aún cuando se
haya solicitado la detención preventiva, aspecto que debe ser resuelto por el Juez cautelar. Las
observaciones a la imputación formal, no pueden ser revisadas vía “habeas corpus”, más aún si el
imputado se encuentra en libertad; ii) La SC 1308/2005-R, sostiene que la imputación formal, es una
facultad privativa del Ministerio Público, no pudiendo en esta instancia considerarse y modificar
aspectos relacionados con la misma, cuya calificación de delitos tienen carácter provisional y puede
modificarse y/o variar en el desarrollo de la etapa preparatoria, teniendo la parte, el derecho de
desvirtuarla; iii) Corresponde al órgano jurisdiccional evaluar si los fundamentos de la imputación
formal, fueren inconducentes o irrelevantes; iv) En uso de su derecho a la defensa, el imputado
puede presentar todos los elementos de prueba que desvirtúen los fundamentos de la imputación
formal, para acceder al sobreseimiento, si el Ministerio Público lo considera pertinente; v) No se
demostró de manera objetiva y fehaciente que la autoridad demandada haya conculcado el derecho
a la libertad del accionante. Se evidenció que la representante del Ministerio Público, al emitir la
imputación formal, actúo en consonancia con las prerrogativas y facultades que le confiere el Código
de Procedimiento Penal y la Ley del Ministerio Público, normativa que obliga a promover e instaurar
la acción penal; y, vi) La acción de libertad, no se ajusta al art. 125 de la CPE.

I.3. Trámite procesal en el Tribunal Constitucional

El art. 3 de la Ley 040 de 1 de septiembre de 2010, modificatorio del art. 4.I de Ley 003 de 13 de
febrero de 2010, amplía las facultades otorgadas a este Tribunal, para resolver las acciones de
defensa de derechos fundamentales, interpuestas desde el 7 de febrero del año 2009. Por lo que
mediante Acuerdo Jurisdiccional 001/2011 de 11 de enero, se procedió a la reanudación de la
tramitación de causas; sorteada la presente el 31 de agosto de 2011, se pronuncia Sentencia dentro
de plazo.

II. CONCLUSIONES

Realizada la revisión y compulsa de los antecedentes, se llega a las siguientes conclusiones:

II.1. En audiencia de acción de libertad, la Fiscal demandada, informó que la empresa “KIMBERLY
BOLIVIA”, presentó querella contra el accionante por la presunta comisión de los delitos de falsedad,
“uso de instrumento privado” y estafa, por la suma de Bs625 653 68.-, por lo que se inició proceso
penal, caso signado como 1488/2010, cuyo inicio de investigación se hizo el 23 de febrero de ese
año, radicado en el Juzgado Cuarto de Instrucción en lo Penal (fs. 9 a 11).

II.2. Amparada en los arts. 21, 70, 73, 277, 278, 289, 297, 301.1) y 302 inc. 1), 2) y 3) del CPP;
arts. 14 y 45 de la LOMP; y, art. 20 del CP, la Fiscal demandada presentó imputación formal 31/2010
de 16 de agosto, contra el accionante por los delitos de estafa, falsificación de documento privado y
uso de instrumento falsificado por considerar que existen suficientes elementos de convicción sobre
su participación o autoría en la presunta comisión de los ilícitos referidos; en la cual, requirió su
detención preventiva (fs. 9 a 11).

II.3. En el memorial de acción de libertad y ratificación efectuada en audiencia, así como el


informe de la Fiscal demandada, no se advierte que el Juez de la causa, hubiere realizado audiencia
de consideración de la medida cautelar requerida por la representante del Ministerio Público.

III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO

Su derecho a la libertad se encuentra amenazado a consecuencia de la imputación formal, efectuada


por la representante del Ministerio Público, que contiene anomalías para su requerimiento, dado
que no se le permitió ejercer su derecho de defensa plenamente, no haberse considerado la
existencia de prueba testifical de cargo que aún se encuentra pendiente de ser recibida y que no
concurren los peligros procesales alegados. En consecuencia, corresponde dilucidar en revisión, si
tales argumentos son evidentes y si constituyen actos que lesionan sus derechos al libre y eficaz
ejercicio de sus derechos, a la libertad de residencia, permanencia y circulación en todo el territorio
boliviano que incluye la salida e ingreso del país, a la libertad, a la dignidad y a la seguridad personal,
a fin de conceder o denegar la tutela solicitada.

III.1. Alcance y finalidad de la acción de libertad

El alcance de este medio de defensa, está delimitado por el art. 125 de la CPE, al establecer
que resguarda el respeto de los derechos a la libertad y la vida, cuando se halle en riesgo a
consecuencia de la restricción o amenaza de la libertad física o de locomoción. Su activación se
produce solo cuando exista persecución, detención o procesamiento ilegal o indebido perpetrado
por funcionarios públicos o particulares, con la finalidad que el órgano jurisdiccional que conozca
este medio de defensa, ordene el cese de la persecución indebida, o, el restablecimiento de las
formalidades legales, se resguarde inclusive la tutela a la vida, siempre que se halle en relación a la
restricción física; y en su caso se restituya el derecho a la libertad.

A partir de la configuración de la acción de libertad en los términos prescritos en el art. 125 de la Ley
Fundamental, los pronunciamientos de la jurisprudencia constitucional son uniformes al
referir:“…acción que conlleva un triple carácter: preventivo, correctivo y reparador, reforzando su
particularidad de acción de defensa oportuna y eficaz, no sólo destinada a proteger los derechos de
libertad y de locomoción, ahora también el derecho fundamental a la vida cuando está íntimamente
ligada a aquéllos; entendimiento conforme al desarrollado en la SC 0023/2010-R de 13 de abril, que
respecto al derecho de locomoción, señala: '…dada la íntima relación que existe entre esos
derechos, es posible tutelar también al último de los nombrados, en aquellos casos en los que el
derecho de locomoción está vinculado directamente con la libertad física o personal, o con el
derecho a la vida o la salud…'”. (SC 1245/2010-R de 13 de septiembre)

III.2. La imputación formal y los límites de la jurisdicción constitucional

De acuerdo al art. 5 del CPP, imputado es aquella persona a quien se atribuye la comisión de un
delito ante los órganos encargados de la persecución penal, pero esa condición se adquiere, cuando
el Ministerio Público, lo imputa formalmente, previa realización de la etapa preliminar que se
apertura con la interposición de una denuncia o querella por delito de acción pública y en el
transcurso de la misma determina la existencia de suficientes elementos de convicción que el
denunciado o querellado, con probabilidad sea autor o partícipe del hecho punible. Es decir, que a
partir de ese momento procesal, adquiere la calidad de parte dentro del proceso, para ejercer los
mecanismos intraprocesales que hagan a su defensa.

Respecto de los límites fijados a la jurisdicción constitucional, la SC 0539/2011-R de 29 de abril,


puntualizó: “Este Tribunal, ha establecido mediante su jurisprudencia, en observancia de la
competencia de la jurisdicción ordinaria, que bajo ningún justificativo la jurisdicción constitucional
puede interferir en el criterio que puedan emitir los jueces para determinar la culpabilidad o no de
un imputado; de igual manera, la existencia o no del delito que se investigó, siendo que esta
atribución le está asignada exclusivamente a la jurisdicción ordinaria, no hallándose sujeta a control
constitucional, pues ello significaría suplantarla. Resultando aplicable también esta comprensión, a
los actos investigativos que son parte de la etapa preparatoria, al ser los fiscales en esta etapa,
autónomos sobre la compulsa de elementos probatorios respecto a la comisión del hecho
denunciado.
En ese orden, a momento de resolver problemáticas referidas a la calificación provisional del delito
efectuada en la imputación formal, expresó inicialmente que, las lesiones al debido proceso,
únicamente pueden ser consideradas a través de esta acción de defensa, cuando como consecuencia
de aquéllas se hubiere lesionado la libertad física y exista absoluto estado de indefensión; y que, la
calificación legal del hecho, no se halla directamente relacionada con este derecho, cuya restricción
en caso de existir, resulta de la decisión adoptada por el Juez de la causa en consideración de la
aplicación de medidas cautelares y en su caso, por la revisión a cargo del Tribunal de apelación.

Concluyendo que, la calificación provisional del delito, constituye una atribución privativa del Fiscal a
cargo de la investigación, quien será el encargado de comprobar en la etapa preparatoria su
comisión, no constituyendo la presente garantía jurisdiccional, una instancia en la que pueda
considerarse y modificarse aspectos que se relacionen a ella.

(…)

Además, se debe advertir que la imputación al ser provisional, es modificable; el accionante, si


consideraba que existe error en su formulación, debió impugnar esta situación ante el Juez contralor
de la investigación, a través de los mecanismos intra procesales concedidos por ley al efecto, y en
caso de persistir la lesión, a través de la acción de amparo constitucional. Lo que no aconteció en el
caso de autos.

Por otra parte, es necesario incidir en que las medidas cautelares de carácter personal son revisables
y aún modificables de oficio (art. 250 del CPP); razón por la que el imputado, en virtud al art. 239.1
del Código citado, puede impetrar las veces que vea conveniente, la cesación de la medida de
detención impuesta en su contra: 'Cuando nuevos elementos de juicio demuestren que no
concurren los motivos que la fundaron o tornen conveniente que sea sustituida por otra medida'.
Teniendo a su alcance esta vía, para poder establecer que no concurren las razones que motivaron
su detención preventiva” (negrillas y subrayado añadidas).

III.3. Análisis del caso concreto

El accionante, sustenta la interposición del presente medio de defensa, argumentando que su


derecho a la libertad, se encuentra amenazado de ser restringido, debido a que la Fiscal demandada,
en imputación formal 31/2010 de 16 de agosto, le atribuyó la comisión de los delitos de estafa,
falsificación de documento privado y uso de instrumento falsificado y haber provocado a la empresa
querellante daño económico de Bs625 653 68.-, sin permitirle concluir con la presentación de su
prueba de descargo, ocasionándole indefensión. Por su parte, la representante del Ministerio
Público, refiere la existencia de suficientes elementos de convicción para sostener que el accionante
es responsable de los ilícitos referidos, por lo que requirió la aplicación de la medida cautelar de
última ratio. De lo manifestado, se advierte que el Juez Cuarto de Instrucción en lo Penal, aún no
realizó la audiencia de consideración de medida cautelar.

En el problema jurídico planteado, hasta la etapa en que se encuentra el proceso penal seguido
contra el accionante, se advierte que se enmarcó dentro de los presupuestos establecidos por el
Código de Procedimiento Penal, puesto que la facultad de imputar la comisión de un delito de acción
pública, compete única y exclusivamente al Ministerio Público, atribución privativa, resultante de la
compulsa realizada de los elementos recolectados durante la etapa preliminar y que permiten
sostener la probabilidad de autoría o participación del imputado en el hecho delictivo. Al respecto
cabe recordar, que por disposición constitucional el órgano de investigación actúa bajo los principios
de legalidad, objetividad y autonomía, entre otros (art. 225. II), en concordancia con el art. 5 de la
LOMP, su actuar no se limita a que el delito sea sancionado, sino también a disminuir o eximir de
responsabilidad al imputado cuando así lo determine, en estricta sujeción a los principios de
objetividad y autonomía. Ello implica, que a través de la acción de libertad, la jurisdicción
constitucional, no puede revisar la labor ponderación de los elementos que motivaron la imputación,
dado que es una función exclusiva del Ministerio Público.

En el caso concreto, la imputación formal 31/2010 de 16 de agosto, responde a la ponderación


realizada por la representante del Ministerio Público, de todos los elementos recolectados durante
la etapa preliminar y que la llevaron a atribuir a Sergio Iván Bonilla Torrico, la presunta comisión de
los delitos de estafa, falsificación de documento privado y uso de instrumento falsificado; calificación
que no vulnera los derechos invocados en la presente acción, siendo que la misma es provisional y
puede variar en el transcurso de la etapa preparatoria, conforme se desarrolló en el Fundamento
Jurídico III.2 de esta Sentencia Constitucional.

En el mismo orden, el inicio de investigación y consiguiente imputación formal, en la que se requirió


la aplicación de la detención preventiva, no conlleva amenaza alguna al derecho a la libertad, dado
que su contenido, así como los peligros procesales que en ella se exponen, serán compulsados por el
Juez Cuarto de Instrucción en lo Penal, en audiencia de consideración de medida cautelar; donde el
accionante, en ejercicio de su derecho de defensa podrá desvirtuarlos, considerando que dicho acto
procesal aún no se realizó.

Bajo el razonamiento expuesto en el Fundamento Jurídico III.2 de esta Sentencia Constitucional, a


través de la acción de libertad no puede pretenderse la revisión de funciones que competen
únicamente a la jurisdicción ordinaria o al órgano de investigación; es decir, la existencia o no del
delito, la decisión de imponer una medida cautelar personal o real, atañe únicamente al Juez que
tiene a su cargo el control jurisdiccional. En el mismo sentido y tomando en cuenta que el Ministerio
Público, se rige por el principio de autonomía, la labor de ponderación de los elementos de
convicción que motiven la imputación formal o la calificación del delito, no son susceptibles de ser
examinados por esta jurisdicción. Consecuentemente, no encontrándose el problema jurídico
planteado, dentro de los alcances del presente medio de defensa, corresponde denegar la tutela
invocada, en el entendido que -reiterando- el inicio de investigación e imputación formal, no pueden
ser considerados como amenaza al derecho a la libertad, que se produce cuando, a través de actos
arbitrarios e ilegales ejercidos por funcionarios policiales, dicho bien jurídico sea puesto en riesgo de
ser limitado o restringido, que no sucede en el caso de autos, donde la autoridad demandada actúo
dentro del marco legal.

III.4. Terminología aplicable en la parte dispositiva de las acciones de libertad

Finalmente, la terminología correcta para referirse a las partes procesales intervinientes, en el marco
del art. 4 de la Ley 003, en relación al actor se lo denominará “accionante” y a la autoridad o persona
contra la cual se activó este mecanismo procesal-constitucional, se lo consignará como
“demandado”; términos que se enmarcan a la nueva dimensión procesal de la acción de libertad. La
terminología utilizada en la parte dispositiva, en caso de otorgar la tutela “conceder”, caso contrario
“denegar” la misma; y en los asuntos en que no se ingrese al fondo de la problemática, se hará
constar esta situación.

Por lo expuesto el Juez de garantías, al haber denegado la acción de libertad, obró correctamente.

POR TANTO

El Tribunal Constitucional, en virtud de la jurisdicción y competencia que le confiere el art. 3 de la


Ley 040 de 1 de septiembre de 2010, que modifica el art. 4.I de la Ley 003 de 13 de febrero del
mismo año, en revisión, resuelve: APROBAR la Resolución 177/2010 de 27 de agosto, cursante de fs.
12 a 14, dictada por el Juez Sexto de Sentencia de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz; y,
en consecuencia, DENEGAR la tutela solicitada.

Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional.

Fdo. Dr. Ernesto Félix Mur


PRESIDENTE

Fdo. Dr. Abigael Burgoa Ordóñez


DECANO

Fdo. Dr. Marco Antonio Baldivieso Jinés


MAGISTRADO

Fdo. Dra. Eve Carmen Mamani Roldán


MAGISTRADA

Fdo. Dra. Lily Marciana Tarquino López


MAGISTRADA

También podría gustarte