0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas4 páginas

ENSAYO

La evaluación de desempeño en la administración pública venezolana es un mecanismo esencial para mejorar la eficiencia y la transparencia, utilizando criterios objetivos y alineados con los objetivos institucionales. Este proceso incluye la medición de competencias, cumplimiento de metas y calidad del servicio, con un enfoque en la formación continua y la adaptación a nuevos retos. Se recomienda modernizar las herramientas y priorizar la formación de evaluadores para asegurar un sistema integral y sostenible.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas4 páginas

ENSAYO

La evaluación de desempeño en la administración pública venezolana es un mecanismo esencial para mejorar la eficiencia y la transparencia, utilizando criterios objetivos y alineados con los objetivos institucionales. Este proceso incluye la medición de competencias, cumplimiento de metas y calidad del servicio, con un enfoque en la formación continua y la adaptación a nuevos retos. Se recomienda modernizar las herramientas y priorizar la formación de evaluadores para asegurar un sistema integral y sostenible.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

República Bolivariana De Venezuela

Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Universitaria

Universidad Territorial Deltaica “Francisco Tamayo”

Tucupita, Estado Delta Amacuro.

Evaluación de desempeño en la
administración pública
venezolana.

Facilitador: Estudiante:
Wilfredo Carmona Liskarlys Trillo C.I. 28.703.618
Turno: Mañana
LAD-4
Julio, 2025.

La evaluación de desempeño es un mecanismo clave para impulsar la


eficiencia, la transparencia y la mejora continua en la administración pública
venezolana. Este proceso, fundamentado en criterios objetivos y ajustado a las
funciones del cargo, permite medir la productividad y el impacto real del servidor
público sobre los resultados institucionales y la calidad del servicio al ciudadano.

Entre sus principales características destacan la objetividad e imparcialidad


de los instrumentos utilizados, la transparencia en el manejo de los datos y la
alineación de los criterios evaluativos con los objetivos del Plan Operativo Anual.
La evaluación integra una variedad de indicadores que abordan tanto el
cumplimiento de metas, calidad del servicio, asistencia y responsabilidad, como
las competencias técnicas, habilidades blandas, innovación, ética y compromiso
organizacional. Además, su periodicidad semestral, acompañada de registros
continuos y evidencias documentadas por el supervisor, asegura un seguimiento
equitativo y confiable del desempeño de cada funcionario.

El proceso inicia con la definición clara de los objetivos y criterios


evaluativos, conocidos por el funcionario desde el inicio del periodo. Se sigue con
un monitoreo y registro constante, aplicación formal del instrumento dos veces al
año, notificación y derecho a defensa del evaluado. Finalmente, la información
recopilada alimenta decisiones sobre promociones, incentivos y planes de mejora,
convirtiendo la evaluación en una verdadera herramienta estratégica de gestión de
talento humano.

Respecto a las metodologías, el enfoque más efectivo es el de modelos


mixtos: se combinan la evaluación por competencias—que mide habilidades,
conocimientos y actitudes—y la evaluación por resultados, que cuantifica el logro
de metas concretas y la aportación a la misión institucional. Se complementa con
indicadores de calidad, innovación y cumplimiento ético, así como la valoración de
la participación en proyectos de mejora y la adaptación a nuevos retos
institucionales.

En cuanto a la tabulación y elaboración de informes, el sistema debe sumar


y ponderar cada indicador según su importancia para la organización, generando
un puntaje total que permite clasificar el desempeño en rangos como: excelente,
satisfactorio, o requiere mejora. El informe debe ser claro, incluir los resultados
numéricos y cualitativos, detallar fortalezas y debilidades identificadas, y plantear
recomendaciones específicas de formación, promoción o reorientación. Este
informe, consensuado entre el evaluador y el evaluado, es base para la
planificación del talento y la rendición de cuentas institucionales.

Entre las recomendaciones para perfeccionar este sistema destacan la


necesidad de priorizar la formación de evaluadores, la modernización tecnológica
de las herramientas utilizadas y el enfoque hacia la mejora y el desarrollo
profesional, evitando que la evaluación se perciba solo como un mecanismo
punitivo. Además, es fundamental mantener la flexibilidad de los indicadores para
ajustarse a las realidades cambiantes del entorno público y garantizar así la
sostenibilidad y transparencia del proceso evaluativo.

En síntesis, la evaluación de desempeño en Venezuela debe consolidarse


como un sistema integral, transparente y orientado tanto al logro institucional como
al crecimiento profesional. Solo así podrá ser un motor real de modernización,
confianza y excelencia en la administración pública venezolana.

También podría gustarte