Procesos de mentalización
Clínica en la neurosis en la adolescencia
Estudio clínico
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LECCIÓN 1 de 6
Clínica en la neurosis en la adolescencia
Siguiendo a Marcelli y Braconnier (1986), en esta lectura vamos a abordar las
denominadas conductas mentalizadas que se suceden en su aparición a las
características propias de esta especial etapa del desarrollo del ser humano.
Procesos de mentalización
Marcelli y Braconnier (1986) definen las conductas mentalizadas como
el conjunto de la función del pensar que comprende la función
cognitiva y los procesos mentales de toma de conciencia, o la
resistencia a la toma de conciencia, de los afectos, de las
pulsiones y de los fantasmas que se asocian. (p. 145).
Siguiendo a Marcelli y Braconnier (1986), el estudio de la patología de estas
funciones mentalizadas debe hacerse teniendo en cuenta tres ejes
organizadores que orienten su comprensión:
Desarrollo cognitivo: paso del pensamiento operatorio al pensamiento
formal.
Eje pulsional: se debe permitir la reelaboración de las pulsiones
parciales preexistentes y asegurar el establecimiento del principio de
genitalidad.
Eje conflictual dinámico: debe responder a los conflictos esenciales,
en especial al trabajo de duelo ligado al despertar del segundo
proceso de separación de la individuación.
Intelectualización y los procesos mentales
Estos procesos mentales tienen como función poder hacer frente al conflicto
que significa la adaptación entre lo marcado por lo pulsional y lo que
determina el ambiente o entorno. La función del yo en esta situación es
evitar el cambio a través del rechazo, el desplazamiento y la negación.
Mediante estos mecanismos, se invierte y se permite que retornen las
pulsiones contra sí mismo del adolescente y crea fobias; aparecen síntomas
histéricos y gobierna la angustia con pensamientos y conductas
compulsivas.
Freud (como se cita en Marcelli, y Braconnier, 1986) menciona dos
mecanismos de defensa:
Es una defensa dirigida contra
las pulsiones instintivas para
Ascetismo dominarlas. Su manifestación
más típica es la expresión en
el cuerpo: anorexia mental.
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Es una tentativa de dominio
de las pulsiones a través de
Intelectualización sobreinvestir los procesos
mentales.
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Actividades de repaso y refuerzo
Marcelli y Braconnier (1986) definen las ___________ ________________ como “el
conjunto de la función del pensar que comprende la función cognitiva y los
procesos mentales de toma de conciencia, o la resistencia a la toma de
conciencia, de los afectos, de las pulsiones y de los fantasmas que se asocian”.
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LECCIÓN 2 de 6
Estudio clínico
Marcelli y Braconnier (1986) incluyen, en el estudio de las conductas
mentalizadas, las que se desarrollan en la siguiente imagen.
Figura 1. Conductas mentalizadas desde el punto de vista clínico
Fuente: Marcelli y Braconnier, 1986, pp. 145-174.
Crisis de angustia e hipocondría en la adolescencia
–
La angustia es un afecto de base raramente ignorado en la adolescencia. No
constituye una conducta mentalizada como sistema particular de operación
psíquica, pero dado que otros procesos mentalizados tienen a la angustia
como su primera manifestación, es útil su definición y tratamiento.
Yorke y Wiseberg (como se cita en Marcelli, y Braconnier, 1986) establecen
etapas en el desarrollo de la angustia:
Excitación somática difusa: son manifestaciones físicas floridas y
notorias.
Angustia psíquica invasora: es un temor extremo que invade la psiquis;
por ejemplo, las fobias arcaicas.
Angustia señal-síntoma: en la cual el yo sufre la angustia frente a un
peligro inminente.
En el estudio clínico de la angustia, es posible considerar lo siguiente:
Crisis de angustia: se presenta con un comienzo súbito y se detiene
lentamente en algunas horas. La angustia es una sensación de peligro
inminente que desorganiza y produce desrealización en el sujeto. Cuando
los episodios son menos dramáticos, se habla entonces de ansiedad, que
es un sentimiento difuso de inquietud con un marcado estado de tensión
vigilante, pero sin un objeto preciso que lo cause.
Temores hipocondríacos: es una preocupación excesiva a la vista del
cuerpo y el estado de la salud corporal, con una exacerbación de las más
mínimas sensaciones fisiológicas. La queja hipocondríaca se distingue
de estas otras:
Manifestaciones histéricas: tienen un significado semiótico esencial
(si entendemos al síntoma en sentido psicoanalítico).
Dismorfofobias: es el sentimiento de humillación de su propio cuerpo.
Nosofobia: miedo a estar enfermo, lo que exige que el individuo
permanentemente realice conductas de reaseguramiento, pero no de
cuidado excesivo como en el hipocondríaco.
Angustia y conductas fóbicas en la adolescencia
–
Dismorfofobias: Kraepelin (como se cita en Marcelli, y Braconnier, 1986)
las definió como preocupaciones anormales que involucran a la estética
corporal. Se trata más bien de un fenómeno obsesivo no delirante.
Fobias escolares: parecen más frecuentes en la primera infancia,
cercanas al ingreso escolar, y también en la adolescencia. El adolescente
que las padece siempre tiene deseos de adquirir conocimientos
escolares, no desvaloriza la enseñanza, pero tiene una incapacidad de
superar la angustia que le genera el ambiente escolar. Es necesario
establecer la diferencia entre la fobia escolar y las siguientes opciones:
Desinterés o desinvestimiento escolar: no falta a clases y no presenta
angustia extrema.
Rechazo escolar: hay desinterés por todo lo relacionado con la
escuela, pero no hay inasistencia a clases.
Retomando el caso Lara, la adolescente refiere que, antes de que sus
amigas hubiesen subido su foto sin consentimiento, ella mantenía buenas
notas. No fue sino hasta después de este hecho que Lara reconoce que no
ha podido concentrarse en los estudios desde lo sucedido. A su vez, sus
faltas recurrentes y sus escapadas al baño en horas de clases, cuando se le
hace intolerable la situación escolar, no hacen más que agravar su
situación con respecto a los estudios.
Conductas histéricas
–
Con la llegada a la pubertad y después del inicio de la adolescencia, aumenta
la frecuencia de las manifestaciones histéricas; también es frecuente que las
manifestaciones histéricas de intensidad mínima durante la niñez tomen
súbitamente un carácter ruidoso e invasivo en la adolescencia.
A medida que crece, el adolescente se parece más al adulto en sus
manifestaciones de histeria. Se puede presentar lo siguiente:
Manifestaciones agudas: en forma de crisis neuropáticas, como
desvanecimientos, crisis tetaniformes o epileptoides.
Manifestaciones durables: conversiones motoras (parálisis, astasias,
abasias), sensitivas (anestesia, hipoestesia) y sensoriales (ceguera,
sordera o fonatorias como la mudez) y también manifestaciones
psíquicas, como el estado crepuscular o los episodios mnésicos.
Es necesario establecer un diagnóstico que diferencie a los trastornos
neurológicos orgánicos de las quejas de naturaleza hipocondríaca y los
trastornos psicosomáticos.
Los autores Marcelli y Braconnier (1986) mencionan como mecanismos de
defensa en la histeria de la adolescencia los siguientes:
Mecanismos clásicos de rechazo y conversión: típico de la histeria
freudiana.
Mecanismos arcaicos de ruptura o somatización: síntoma en sentido
psicoanalítico.
Mecanismo de transacción con el entorno: síntoma exceso de
dependencia.
Conductas obsesivas
–
Obsesión y compulsión: definidos como una idea o una necesidad que
acosa, acompañada de enfermedad ansiosa de la que el paciente no
puede desprenderse, inclusive a pesar de que lucha contra ello.
Ritual obsesivo: introduce la dimensión del entorno familiar y social.
Las obsesiones y compulsiones se manifiestan en la adolescencia en temas
relacionados con el orden, la simetría, la pureza y la protección corporal.
El denominado “pensamiento obsesivo” es más frecuente que las ideas
obsesivas. Desde el punto de vista psicopatológico, las ideas obsesivas
sirven, al igual que las compulsiones, para que el uso de mecanismos
defensivos de aislamiento y anulación permita luchar contra el erotismo anal;
otras veces, remiten a mecanismos más arcaicos.
Inhibición
–
La inhibición puede asentarse en tres sectores:
Intelectual: afecta a la esfera cognitiva.
Fantasmatización: tiende al conformismo como conducta clínica más
frecuente.
Inhibición relacional: llamada también timidez.
Actividades de repaso y refuerzo
El desinvestimiento escolar y el rechazo escolar, ¿a qué cuadro clínico
pertenecen?
Fobia arcaica.
Apatía escolar.
Fobia social.
Fobia escolar.
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Referencias
Marcelli, D. y Braconnier, A. (1986). Manual de psicopatología del
adolescente (pp. 145-174). Barcelona: Masson.
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LECCIÓN 5 de 6
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Hasta acá aprendimos
La especificidad de la psicopatología adolescente
–
La adolescencia es un periodo de transición complejo caracterizado por
diversas transformaciones tanto físicas como psíquicas. Diferentes modelos
de comprensión posibilitan pensar la especificidad de este periodo, como así
también su psicopatología.
Salud y enfermedad en la adolescencia
–
Al hablar de psicopatología resulta fundamental que conceptos tales como
salud y enfermedad puedan distinguirse de otros constructos como lo son
normalidad o anormalidad, sobre todo si nos referimos a un periodo tan
complejo como la adolescencia.
Neurosis y adolescencia
–
Históricamente, la psiquiatría ha intentado atribuirle a la neurosis del niño y
del adolescente las mismas características de la neurosis del adulto,
adultomorfizando las patologías infantojuveniles. Es importante poder
distinguir la especificidad de un cuadro clínico en cada periodo evolutivo.
Procesos de mentalización
–
Crisis de angustia, conductas fóbicas, inhibición, obsesiones y compulsiones,
y conversiones histéricas, todas ellas conforman la clínica de la
psicopatología de las conductas mentalizadas que se pueden observar en
este momento de desarrollo.
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LECCIÓN 6 de 6
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