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Deontología Profesional

El documento aborda la deontología profesional en psicología, enfatizando la importancia del ethos del psicólogo, que incluye actitudes y normas éticas que guían su práctica. Se discuten conceptos clave como la ética, bioética, y los principios psicoéticos fundamentales, así como la relevancia del código de ética profesional. Además, se detallan los deberes éticos del psicólogo y las limitaciones del código, junto con la importancia de la confidencialidad, veracidad y consentimiento informado en la relación terapéutica.

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Deontología Profesional

El documento aborda la deontología profesional en psicología, enfatizando la importancia del ethos del psicólogo, que incluye actitudes y normas éticas que guían su práctica. Se discuten conceptos clave como la ética, bioética, y los principios psicoéticos fundamentales, así como la relevancia del código de ética profesional. Además, se detallan los deberes éticos del psicólogo y las limitaciones del código, junto con la importancia de la confidencialidad, veracidad y consentimiento informado en la relación terapéutica.

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Deontología Profesional

Unidad 1 - El profesional de la Psicología y su “ethos”

La palabra profesión proviene del latín, con raíces en los términos:

●​ Confessus: significa confesar en alto, proclamar o prometer públicamente.

●​ Professus: se refiere a una confesión pública, una promesa o una

consagración.

Por lo tanto, la profesión implica una actividad humana realizada con dedicación y

consagración total, con un compromiso público respecto a una determinada

vocación o tarea.

En el contexto moderno, una profesión se caracteriza por:

●​ Ser ejercida por un grupo humano organizado.

●​ Tener dominio de un cuerpo coherente de conocimientos específicos.

●​ Basarse en una o varias teorías unificadoras, aceptadas ampliamente por los

miembros del campo.

●​ Contar con capacidades y técnicas particulares aplicables en su ejercicio.

●​ Gozar de un prestigio social reconocido.

●​ Poseer confiabilidad moral, garantizada a través de un código de ética

profesional.

¿Cuál es el “ethos” del psicólogo?

El ethos del psicólogo se refiere al conjunto de actitudes, normas éticas específicas,

valores compartidos y formas de juzgar las conductas morales que caracterizan a


esta profesión como un grupo definido dentro del entramado social. Este ethos

profesional no se limita a un código escrito, sino que constituye una identidad moral

colectiva que se expresa en la práctica cotidiana, en la formación académica y en el

compromiso que cada psicólogo asume con las personas, los grupos y las

instituciones con las que interactúa.

A través de este ethos, se establece una tradición valorativa que guía lo que se

considera correcto o incorrecto dentro de la práctica profesional. También fomenta

la adhesión activa a valores fundamentales como la autonomía, la beneficencia y la

justicia. Además, permite orientar el juicio moral ante situaciones complejas que no

siempre están reguladas explícitamente, funcionando como marco referencial para

la elaboración y aplicación de los códigos de ética profesional.

Ética o filosofía Moral es una disciplina filosófica que reflexiona de manera

sistemática y metódica sobre el sentido, validez y licitud de los actos humanos

individuales y sociales en la convivencia social.

Tiene como objeto valorar la objetividad de las acciones humanas en la convivencia,

a la luz de los valores morales

La ética busca evitar decisiones arbitrarias o subjetivas, y se ocupa de establecer

convergencias axiológicas racionalmente justificables para todos los seres

humanos. En este sentido, la ética actúa también como portavoz cualificado de las

minorías que no siempre son tenidas en cuenta por las normas o por la mayoría,

aportando una visión más justa, inclusiva y crítica de la convivencia social.

La bioética es una disciplina relativamente reciente que se dedica al estudio

sistemático de los problemas éticos que surgen en el campo de las ciencias de la

vida, incluyendo tanto los aspectos biológicos como los psíquicos de la existencia

humana. Su enfoque es interdisciplinario, y combina elementos de la ética filosófica,

la medicina, la biología, la psicología y el derecho, entre otras áreas.


En el ámbito de la psicología, la bioética resulta especialmente relevante porque

aborda cuestiones como la autonomía del paciente, el consentimiento informado, la

confidencialidad, el uso de técnicas terapéuticas y los límites de la intervención

profesional. De esta manera, la bioética se convierte en una herramienta clave para

garantizar una práctica psicológica respetuosa, responsable y humanamente

significativa.

Deontología y Psicoética

La deontología es la rama de la ética profesional que se ocupa del estudio y

regulación de los deberes específicos de cada profesión. En el caso de la psicología,

la deontología establece las obligaciones del profesional en el ejercicio de su

práctica, marcando límites, responsabilidades y criterios de conducta.

Por su parte, la psicoética pone el foco en la relación dual entre el psicólogo (o

psiquiatra) y el paciente, reconociendo a ambas partes como sujetos activos dentro

del vínculo terapéutico. A diferencia de la deontología —que parte principalmente

del punto de vista del profesional— la psicoética considera la interacción entre

ambos polos de la relación, contemplando tanto los derechos como las obligaciones

de cada uno.

Principios Psicoéticos Básicos:

1.​ Beneficencia: Implica el deber de hacer el bien y evitar causar daño,

ayudando a satisfacer necesidades humanas. La persona debe ser tratada en

su totalidad.​

2.​ Autonomía: Es la capacidad del individuo de gobernarse según una norma

que él mismo acepta, como un fin en sí mismo y no como un medio, adherido

a una norma universalmente válida.


3.​ Justicia: Es el imperativo moral que nos obliga a considerar y respetar a

todos los seres humanos por igual, evitando cualquier tipo de discriminación.

Implica "dar a cada cual lo suyo".

Código de Ética Profesional en Psicología

El código de ética profesional es una organización sistemática del “ethos”

profesional, es decir, un conjunto de responsabilidades morales derivadas del rol

social del psicólogo y de las expectativas legítimas que las personas pueden

exigirle.​

Es una base mínima de consenso ético, desde la cual se clarifican los valores que

deben respetarse en los acuerdos establecidos durante la relación terapéutica.

Funciones principales del código de ética

1.​ Declarativa: Expresa los valores fundamentales que sustentan la ética

profesional.

2.​ Identificativa: Define la identidad y el rol social del psicólogo.

3.​ Informativa: Comunica a la sociedad los fundamentos éticos sobre los cuales

se basa la práctica profesional.

4.​ Discriminativa: Permite distinguir entre actos lícitos e ilícitos.

5.​ Metodológica y valorativa: Orienta la toma de decisiones éticas concretas y la

valoración de situaciones previstas en los códigos.

6.​ Coercitiva: Establece mecanismos para el control social de conductas

éticamente negativas.

7.​ Protectiva: Defiende a la profesión frente a amenazas sociales.

Deberes y procedimientos éticos

●​ Promover el bienestar de las personas.

●​ Mantener la competencia y profesionalidad.


●​ Proteger la confidencialidad y privacidad.

●​ Actuar con responsabilidad terapéutica.

●​ Evitar explotación y manipulación.

●​ Fomentar relaciones honestas y humanizadas entre colegas.

●​ Aplicar mecanismos éticos para resolver problemas específicos.

●​ Seguir normas éticas también en investigación.

Limitaciones del Código de Ética

En ocasiones, se puede incurrir en el error de reducir la responsabilidad moral del

profesional únicamente al cumplimiento literal de lo que el código prescribe o

prohíbe. Este enfoque estrictamente normativo puede generar una visión limitada y

formalista de la ética, desentendiéndose del espíritu ético profundo que debe

orientar la práctica profesional.

Además, se corre el riesgo de adoptar un criterio disarmónico, es decir, otorgar

importancia desmedida a ciertos aspectos morales y descuidar otros igualmente

relevantes. Por ejemplo, privilegiar exclusivamente la relación entre el psicólogo y la

persona individual, mientras se desatienden las dimensiones éticas que surgen en

la interacción del profesional con grupos, instituciones o la sociedad en general.

Asociación Americana de Psicólogos

La Asociación Americana de Psicólogos (APA) establece distintos niveles de

gravedad para las conductas éticamente cuestionables cometidas por los

profesionales de la psicología. A cada nivel le corresponde una respuesta

disciplinaria específica, según la naturaleza y el impacto de la falta:

Nivel 1
Este nivel incluye conductas ambiguas o inapropiadas que pueden causar daño

mínimo a los pacientes. Son acciones que, aunque no son intrínsecamente malas,

pueden implicar un mal manejo profesional o una falta de criterio.​

Respuesta disciplinaria:

●​ Consejo educativo

●​ Advertencia o amonestación educativa

Nivel 2

Se trata de conductas que son claramente ilícitas o éticamente inaceptables (es

decir, malas en sí mismas), pero en las que el profesional demuestra un genuino

interés por su rehabilitación y reconoce su falta.​

Respuesta disciplinaria:

●​ Reprimenda

●​ Censura

Nivel 3

Este nivel corresponde a situaciones donde las acciones del profesional han

causado daños claros a terceros, y el psicólogo no demuestra garantías suficientes

de que tomará medidas para evitar que vuelva a ocurrir.​

Respuesta disciplinaria:

●​ Renuncia especificada o permitida

●​ Expulsión de la organización profesional

Los Componentes del Discurso Ético

Para tener una comprensión más integral y profunda de la ética profesional, es

necesario distinguir cuatro niveles o componentes del discurso ético:


1.​ Valores Éticos​

Son formas deseables de ser o de comportarse, que orientan nuestras

acciones y decisiones. No son mandatos, pero constituyen referentes

importantes en la vida personal y profesional. Ejemplos: respeto, empatía,

responsabilidad.

2.​ Principios Morales​

Son normas fundamentales que pueden ser justificadas racionalmente y que

tienen validez universal, independientemente del tiempo o lugar. Funcionan

como imperativos categóricos que deben guiar la conducta ética.​

Ejemplos de principios universales en psicología:

○​ Autonomía: toda persona debe ser respetada en su capacidad de

autodeterminarse.

○​ Beneficencia: promover el bienestar del otro.

○​ Justicia: tratar a cada persona de manera equitativa.

3.​ Normas Morales​

Son reglas prácticas que derivan de los principios morales, indicando qué

acciones deben o no deben realizarse en contextos concretos. Estas normas

permiten traducir los principios a la realidad cotidiana del ejercicio

profesional.​

Ejemplos:

○​ Veracidad: no mentir ni ocultar información relevante.

○​ Fidelidad: actuar con lealtad y compromiso hacia el paciente.

○​ Confidencialidad: proteger la privacidad de la información obtenida en

la relación terapéutica.

4.​ Juicios Éticos Particulares​

Son valoraciones específicas que realiza un individuo, grupo o sociedad al

evaluar una situación concreta a la luz de los valores, principios y normas

morales. Estos juicios permiten tomar decisiones prudentes y éticas en


situaciones reales, muchas veces complejas o ambiguas.​

Virtudes éticas relevantes para estos juicios:

○​ Prudencia: actuar con sensatez y discernimiento.

○​ Justicia: dar a cada uno lo que le corresponde.

○​ Fortaleza: sostenerse éticamente en situaciones adversas.

○​ Templanza: mantener el equilibrio emocional y ético.

Normas Psicoéticas Básicas

1. Confidencialidad:

La confidencialidad es uno de los pilares fundamentales de la ética profesional en

psicología, ya que garantiza que la información compartida por los pacientes se

mantenga en secreto, creando un ambiente seguro y de confianza para el proceso

terapéutico. El profesional tiene el deber moral y profesional de proteger la

privacidad de la información obtenida durante la terapia o consulta.

●​ Definición: La confidencialidad implica que toda la información compartida

por el paciente durante la relación terapéutica debe ser mantenida en

secreto, permitiendo al paciente tener el control sobre qué datos se divulgan

y a quiénes. Este principio es esencial para construir una relación terapéutica

de confianza y asegurar que el paciente se sienta cómodo al compartir

aspectos personales y delicados de su vida.​

●​ Excepciones a la confidencialidad: Aunque la confidencialidad es un

principio absoluto, existen ciertas circunstancias en las que el psicólogo tiene

la obligación de romperla. Las excepciones incluyen:

1.​ Riesgo para los derechos del paciente: Si la información revela que el

paciente podría causar daño a sí mismo o a otros, comprometiendo su


bienestar o los derechos de otras personas, el profesional puede estar

obligado a informar a terceros.

2.​ Daño a los derechos de terceros: Si la información oculta amenaza

los derechos o el bienestar de otra persona, el psicólogo debe

intervenir, incluso si esto implica romper la confidencialidad.

3.​ Intereses de la sociedad: En algunos casos, la confidencialidad puede

ceder ante la necesidad de proteger a la sociedad en general, por

ejemplo, en situaciones de peligro público o amenaza a la seguridad

colectiva.

2. Veracidad:

La veracidad es un principio ético fundamental que involucra la obligación de decir

la verdad, garantizando que la información transmitida sea precisa y confiable. Este

principio tiene implicaciones tanto para la relación terapéutica como para la práctica

profesional en general.

●​ Definición de mentira: Se considera mentira cualquier afirmación falsa hecha

con la intención deliberada de engañar. La mentira viola no solo la confianza

del paciente, sino que también puede poner en riesgo el proceso terapéutico,

dado que las decisiones del paciente deben basarse en información precisa.

●​ Deber de veracidad: El psicólogo tiene la responsabilidad de decir siempre la

verdad, aunque, en algunos casos, la forma de presentarla debe ser

cuidadosamente elegida para evitar causar un daño innecesario. La veracidad

es un componente crucial para respetar la autonomía del paciente, ya que sin

información verdadera, la capacidad del paciente para tomar decisiones

informadas se ve gravemente comprometida. En la práctica, esto implica:

1.​ No ocultar información relevante ni tergiversar hechos.

2.​ Ser claro y directo al comunicar diagnósticos, pronósticos y riesgos

asociados con el tratamiento.


3.​ Mantener promesas hechas al paciente, especialmente respecto a la

confidencialidad y el alcance del tratamiento.

3. Consentimiento válido:

El consentimiento válido es un principio ético y legal que permite a los pacientes

tomar decisiones informadas sobre su tratamiento, respetando su autonomía

personal. No solo es una exigencia legal, sino que también es una condición

esencial para que la relación terapéutica sea ética y respetuosa.

●​ Justificación para pedir el consentimiento:

1.​ Jurídica: El consentimiento asegura que el psicólogo actúa dentro de

los límites legales, protegiendo a los individuos de abusos y

asegurando que la intervención se realice con el debido respeto a sus

derechos.

2.​ Utilitarista: Permite que la convivencia social y las relaciones

profesionales se basen en el respeto a la autonomía de los individuos,

favoreciendo una sociedad más justa y equilibrada.

3.​ Ética-deontológica: El consentimiento es una de las piedras angulares

de la ética profesional, ya que solo mediante el consentimiento

informado se puede ejercer la autonomía personal del paciente. Sin

consentimiento, el acto terapéutico no puede considerarse ético.

●​ Condiciones del consentimiento válido:​

1.​ Competencia para decidir: El paciente debe tener la capacidad

necesaria para comprender y tomar decisiones sobre su tratamiento.

Esto requiere una evaluación de su competencia cognitiva, emocional y

social, garantizando que el paciente pueda tomar decisiones

racionales y voluntarias.
2.​ Información adecuada: El paciente debe recibir información clara,

comprensible y completa sobre el proceso terapéutico. Esta

información debe abarcar los objetivos del tratamiento, el enfoque

utilizado, las posibles intervenciones, la confidencialidad y las

excepciones, los riesgos asociados y las alternativas disponibles.

3.​ Voluntariedad: El consentimiento debe ser dado sin ninguna forma de

coacción externa. Esto implica que el paciente debe sentirse libre para

aceptar o rechazar el tratamiento sin presiones ni influencias

indebidas.

Regla de Fidelidad en la Profesión Médica y Psicológica

La Regla de Fidelidad tiene como objetivo primordial hacer todo lo posible por el

bienestar de los pacientes, comprometiéndose solemnemente a ello mediante un

juramento realizado delante de testigos, invocando a los "dioses y diosas". Este

juramento implica que el médico (o profesional de la salud) se compromete a

reparar los posibles daños derivados de no cumplir con las promesas hechas.

En el ámbito de la Psicoética, se establecen dos condiciones mínimas: el profesional

promete brindar ciertos servicios, y el cliente debe recibirlos, siempre que este

cumpla con las instrucciones dadas, y el profesional actúe conforme a las conductas

técnicas y éticas acordadas.

Modelos de Acuerdo entre Profesional y Cliente

Existen diferentes enfoques sobre la relación entre el profesional y el cliente:

●​ El Profesional como “Mago” Paternal: En este modelo, el profesional se

percibe como una figura autoritaria que, desde una posición de superioridad,

decide los medios, condiciones y límites del servicio que presta.


●​ El Profesional como “Agente del Cliente”: En este modelo, el cliente es

quien contrata y decide sobre toda la relación, delegando la autoridad en el

profesional.

●​ El Profesional como “Asesor Calificado y Comprometido con la Persona”:

Aquí, el profesional actúa como un colaborador comprometido, con la

responsabilidad de orientar y asistir al cliente de manera ética y técnica.

Virtudes e Ideales del Psicólogo

El ejercicio ético en la psicología implica un cambio de enfoque, pasando de

simplemente “hacer” actos correctos a “ser” éticamente recto. Esto implica una

interiorización de los valores, principios y normas morales.

La virtud se entiende como un hábito o disposición de la persona hacia el bien

moral. A diferencia de la moral centrada en los actos y obligaciones, la moral de las

virtudes se enfoca en lo que el individuo “es”, es decir, en la virtuosidad intrínseca

del sujeto moral. La virtud se convierte así en un rasgo permanente que orienta las

acciones del psicólogo hacia la ética y el bienestar del cliente.

El Reconocimiento del “Ethos” Profesional

Ser psicólogo implica ser una persona psicoafectivamente capaz de interactuar de

manera sana y ética con los pacientes. El ethos del psicólogo es el conjunto de

características cognitivas, afectivas y sociales que definen su manera de actuar

tanto desde el punto de vista técnico como ético. Esto se refleja en las

características personales, la forma de proceder profesionalmente y el rol que

desempeña dentro de la Psicoética.

Integración entre el Código de Ética y el “Ethos” del Psicólogo

El Código de Ética profesional establece una promesa implícita de cumplir con el

acuerdo ético, y ningún código deontológico aceptaría que se quebrantara sin


motivos éticamente lícitos. La promesa implica un compromiso personal de realizar

u omitir ciertos actos en relación con otras personas, y la fidelidad (o lealtad) se

entiende tanto como una virtud como una norma, representando la relación de

confianza y compromiso con los principios éticos y la profesión.

Este enfoque subraya la importancia de la fidelidad no solo como una obligación

técnica, sino también como un valor moral que guía las acciones del psicólogo en su

práctica profesional.

Unidad 2 - Implicaciones éticas de las antropologías


subyacentes a las teorías psicológicas

Introducción

Ludwik Fleck (11 de julio de 1896 – 5 de julio de 1961) fue un médico, biólogo y

sociólogo polaco. En la década de 1930, introdujo el concepto de "colectivo de

pensamiento" (Denkkollectiv), el cual ejerció una notable influencia en la filosofía de

la ciencia y en el constructivismo social. Esta noción, aplicada a la historia de las

ideas científicas, es comparable al concepto de "paradigma" desarrollado

posteriormente por Thomas Kuhn, o al de "episteme" propuesto por Michel

Foucault.

Fleck planteó que el conocimiento y las teorías científicas dependen del contexto

social en el que se gestan. Según él, los "estilos de pensamiento" —es decir, las

formas de interpretar la realidad empírica que luego se cristalizan en teorías

científicas— tienen una progenie social. Las distintas escuelas, orientaciones o

teorías científicas surgen y se popularizan dentro de una colectividad como

resultado de fuerzas sociales.


De este modo, dentro de un determinado paradigma, la investigación tiende a

autovalidar la concepción teórica dominante, volviéndose en cierta forma inmune a

los datos o interpretaciones que podrían provenir de otros paradigmas.

Este fenómeno puede observarse con claridad en el panorama actual de la

psicología, donde coexisten diversas teorías explicativas que resultan estancas,

contradictorias y carentes de comunicación entre sí. Esto refleja tanto el

condicionamiento social en el plano teórico como la tendencia de ciertos "estilos de

pensamiento" a autovalidarse internamente.

Nuestra hipótesis es que este fenómeno se presenta con mayor evidencia en la

psicología que en otras ramas de la ciencia, debido a la estructura particular de la

observación psicológica, donde el psiquismo humano es al mismo tiempo objeto de

estudio e intérprete de los hechos psíquicos observados.

En este sentido, es posible que muchos autores hayan desarrollado teorías afines a

su propia concepción de la naturaleza humana, una concepción influida por su

ambiente, su cultura y su filosofía de vida.

En línea con esta idea, Pedro Laín Entralgo propone que, a lo largo de los siglos, se

han formulado dos modelos básicos de salud: el naturalista y el personalista. El

primero considera que el ser humano es solo y enteramente naturaleza. En cambio,

el modelo personalista afirma que la libertad, la responsabilidad, la moralidad y la

apropiación racional del mundo son características esenciales del ser humano, que

lo distinguen del resto de los animales.

Ética Y Modelos De Salud Mental

●​ Modelo “Medico”: Este "estilo de pensamiento" se insertaría dentro del

modelo naturalista clásico se caracterizaría por definir como enfermedad toda

aquella circuns­tancia, vital que este compuesta por los siguientes

componentes: etiología, patogénesis, cambios morfológicos, síntomas y


métodos de cura. El modelo mecanicista del hombre concebido como una

máquina con "contaminantes externos" causantes del trastorno mental,

estaba detrás de esa descripción que consideraba que la causa de las

enfermedades mentales era implícitamente, un antecedente biológico

detectable. El modelo medico aplicado a la psi, llevaría a atribuir la

existencia de ciertos trastornos psiquiátricos (neurosis) a causas genéticas

predisponentes o a un funcionamiento anormal de los neurotransmisores o

de las conexiones sinápticas.

●​ Modelo “Mental”: es propio del ámbito psi. Los submodelos que lo integran

tienen en común que consideran que la causalidad de las enfermedades psi

son propias del “psiquismo” y, solo como consecuencia colateral, se

relacionan con lo orgánico. Así, las soluciones deben buscarse en el campo

de las relaciones interpersonales adecuada, o en la imagen de si mismo, pero

no en las causas farmacológicas o sociales. (son apoyos, no esenciales al

proceso terapéutico). Tres submodelos:

○​ A) La enfermedad mental como dolor o sufrimiento vs “normalidad”

como bienestar. Sin embargo hay ciertos cuadros psiquiátricos que son

indudablemente patológicos desde el punto de vista conductual pero

que no están acompañados de un sentimiento de dolor por parte del

que lo padece. (manías, tipos de esquizofrenias, etc.).

○​ B) Enfermedad mental como perdida de la razón vs “normalidad”

como coherencia racional. La enfermedad mental coincide con la

irracionalidad. Así el actuar de la razón constituye un limite claro que

permitiría definir la salud con independencia de los valores que se

sumen en una determinada sociedad. Hay ciertos cuadros paranoicos

que tienen una racionalidad evidente y sin embargo, es una patología.

○​ C) Enfermedad mental como personalidad inhibida, reprimido incapaz

de autorrealización vs. "normalidad" como expresividad y


autorreali­zación. En este modelo la enfermedad se origina por causas

estricta­mente psicológicas: las dificultades afectivas de la infancia, los

objetos libidinales distorsionados, etc.

●​ Modelo “Social”: A) Enfermedad mental como variación de la media

estadística vs. "normalidad" como lo mayoritario. Llevado hasta el extremo,

este modelo seguiría considerando corno "saludable" aquellas conductas que

prac­tica la mayoría de una población , sin que ninguna minoría ni siquie­ra los

científicos pudiera probar que se trata de prácticas racionalmente

destructivas o negativas. Más aún, dicha mayoría podría llegar a definir como

"normal" aquello que fuese "útil'.' para dicha sociedad.

B) Enfermedad mental como mala relación social vs. "normalidad" como

adaptación. Considera la enfermedad mental como pérdida de la

res­ponsabilidad, autonomía y habilidad para vivir en una adecuada

adapta­ción a la sociedad. Un neurótico no distónico puede ser un perfecto

adaptado social. Por el contrario, un radical inconformista e inadaptado social

podría ser saludable.

Es evidente que la noción de adaptación social para definir la salud, encierra

la definición en un cír­culo sin salida. Dentro de esta noción de enfermedad-

normalidad men­tal algunos mantienen que las "anormalidades" se deben a

conductas mal aprendidas en la sociedad. En ese caso el "remedio" estaría en

"aprender" correctamente. Otros piensan que los "síntomas" se deben a

relaciones inadecuadas con el medio social. Para eliminarlos habría que

encauzar de otro modo esas relaciones o cambiar el contexto social.

Dos modelos de pensamiento en cuanto a la salud mental

●​ Paradigma Cientificista: parte de la base que la delimitación de lo que es

salud mental y de lo que es enfermedad es algo completamente


independiente de los valores sociales y éticos de una determinada sociedad.

(Psq Biológica).

●​ Paradigma Humanista: El paradigma humanista postula que la salud mental

es la capacidad de funcionar de acuerdo a lo que la persona debe hacer. Esta

posición considera que el conocimiento científico no lo es todo y que es funda­

mental para una adecuada salud la búsqueda de valores y del sentido. (Ps.

Humanista).

Entre ambos extremos, hay una serie de modelos intermedios que van integrando

elementos de uno y otro polo según cuales sean las escuelas autores y ambientes

sociales.

Criterios para una decisión responsable

De la sistematización hecha antes puede verse que hay concepciones del ser

humano subyacentes a las teorías psicológicas, que son más o menos compatibles

con una ética que parta de la dignidad de la persona humana tomada como fin, y de

los principios de respeto por la autonomía, la obliga­ción de hacer el bien y el

principio de justicia.

Hay que dejar muy claro, que una cosa es el plano de la descripción científica del

hecho psíquico (campo de la psicología como cien­cia autónoma) y otro, la

descripción de lo que es "bueno" o "justo" para el ser humano (campo de la ética).

Lo primero sólo puede ser resuelto por medio de la investigación autónoma de la

psicología siguiendo su propia metodología. Lo segundo, por medio de la reflexión

metódica y racional en una comunidad de acción comunicativa.

Desde la ética no podemos juzgar la eficacia o fa certeza de una teoría psi­cológica,

(ese es terreno propio de la metodología psicológica.


Dos aspectos de ese hecho que tienen implicación directa en nuestra
responsabilidad ética como profesionales:

●​ En primer lugar que no sería responsable un psicólogo, si ignora que hay

algunas teorías y prácticas psicológicas que contienen presupues­tos

antropológicos reduccionistas o una perspectiva incompleta de lo que es el

ser humano, visto éste desde un punto de vista fenomenoló­gico

interdisciplinar y racional. Tampoco sería responsable el ignorer -o peor aún-

el despreciar, el hecho de que en este momento del desarrollo de la ciencia

psicológica, grandes teorías que hasta ahora se consideraban insuperables,

están siendo seriamente cuestionadas en sus mismos fundamentos

científicos.

●​ Y en segundo lugar, desde la ética es posible plantear cuáles son las

condiciones mínimas de eticidad que requeriría una decisión respon­sable

respecto a qué escuela o teoría psicológica se ha de escoger para la práctica

profesional; por lo menos, como un punto de partida o como una atalaya para

la búsqueda permanente de la verdad.

Esto nos lleva a planteár que todo psicólogo antes de decidirse en ese sen­tido ha de

escrutar críticamente dos aspectos fundamentales de las teorías­ escuelas

psicológicas si quiere tener una postura no ingenua desde el punto de vista

científico y no reduccionista desde el punto de vista antropológico y ético:

1.​ Deberá analizar la credibilidad científica de la teoría o método de terapia

psicológica.

a.​ Nivel de la teoría: es decir, deberá analizar el grado de coherencia

interna que tiene una teoría psicológica.

b.​ Nivel de la metodología: tendrá que analizar el grado de veracidad

objetiva de la descripción que hace esa teoría respecto a la reali­dad

psíquica. Esto tiene como principal test el de la eficacia de los métodos


de acción que propone o de los métodos de verificación científica que

la metodología permite llevar a cabo.

2.​ Deberá analizar la implicación antropológica-ética que tiene la teoría o

método de terapia.

a.​ Implicación de la teoría: es decir, tendrá que analizar los presu­puestos

antropológicos y éticos que tiene una determinada escuela cuando

interpreta al hecho psíquico humano y su devenir históri­co.

b.​ Implicación de su metodología: es decir, ha de juzgar si es

impres­cindible que los presupuestos antropológicos y éticos teóricos

que asume una determinada corriente psicológica, tienen

necesariamente que ser asumidos en el momento de utilizar los

métodos que proporciona. Para esto tendrá que analizar el método de

tera­pia que usa dicha escuela. En ese sentido, la pregunta que uno

debe hacerse es de si es posible deslindar -por lo menos en teoría-­los

presupuestos antropológicos del Conductismo, del Psicoaná­lisis, de la

Psicología humanística o de cualquier otro sistema teó­rico, de la

metodología que usan dichos sistemas de psicología.

¿Es posible separar la teoría de la metodología? y ¿Es posible hacer avanzar


el conocimiento psicológico sin asumir una determinada teoría
antropológica.?

Es evidente que la concep­ción antropológica del terapeuta, no sólo está influyendo

en la teoría psicoló­gica que éste adopte, sino en la selección de tipo de datos

empíricos que busque para corroborar su teoría. De ahí que cada sistema conceptual

tiene la tendencia a autoperpetuarse o a autovalidarse sin ser confrontado por los

demás.

Cuando uno contempla el panorama actual de la psicología y psiquia­tría, es fácil

plantear la hipótesis de si los marcos conceptuales tan antagóni­cos que se han ido
elaborando respecto a la realidad psíquica del hombre y su salud mental no se han

producido porque se han ido autoconfirmándose a sí mismos, desde dentro de cada

uno de sus metodologías.

Sería por eso que los diversos sistemas teóricos terminan siendo adoptados por los

terapeutas, de acuerdo a sus ideologías filosóficas subyacentes, sus experiencias

vitales o sus intereses sociales.

Al igual que en el resto de la ciencia también en la psi­cología parecen haber varios

modelos o "paradigmas" explicativos (Kuhn) simultáneos e incomunicables entre sí

por poseer diferentes lógicas epistemo­lógicas.

Esto tiene sus consecuencias en la Psicoética puesto que todo diagnóstico y

tratamiento no puede hacerse sino desde una determinada teoría. Es por eso que el

trasfondo ideológico y valorativo que tiene cada psicoterapia tiende a incidir en la

forma como se enfoca la relación terapéutica y las metas del tra­tamiento.

Unidad 3 - Ética de la investigación en Psicología y Psiquiatría

Inv. Psicología y Psiquiatría

Puede definirse como la operación intelectual con métodos de observación, clínicos,

o experimentales, que permiten comprobar los datos obtenidos mediante la

evaluación o repetición hecha por investigadores diferentes a los que llevaron a

cabo la observación.

Según la O.M.S. y el Consejo Internacional de organizaciones de ciencias medicas

CIOMS: “Investigación (con seres humanos) incluye estudios médicos y

conductuales que se relacionan con la salud humana (…) estudios de los

comportamientos relacionados con la salud en variedad de circunstancias y

ambientes” (Preámbulo).
Desde el Código de Núremberg, se expresa que “todo experimento con seres

humanos deben tener el consentimiento valido o la decisión informada.

Las principales dificultades Éticas

Al iniciar la investigación
La principal y más común justificación ética para utilizar sujetos humanos en

investigaciones psicológicas es que los resultados del estudio generarán beneficios

tanto para el individuo como para la humanidad en general, o bien contribuirán a la

prevención de perjuicios futuros. No obstante, esta justificación basada en las

posibles consecuencias positivas plantea importantes dificultades éticas:

●​ No existe unanimidad acerca de lo que debe entenderse por “beneficioso

para la humanidad”.

●​ No siempre está claro cuándo existe un beneficio real para un sujeto

concreto, ni si esos beneficios justifican los posibles riesgos o perjuicios que

podrían provocarse.

●​ Además, no toda investigación psicológica se motiva exclusivamente por el

bienestar del sujeto o de la humanidad; en muchos casos, puede haber

intereses institucionales, comerciales o personales.

Discriminación en la elección de los sujetos

Una de las cuestiones más debatidas es la selección de los participantes: ¿es

éticamente justificable incluir niños, prisioneros, personas con discapacidad

intelectual u otros grupos vulnerables?

La OMS y el CIOMS (1982) destacan la necesidad de especial protección para

ciertos grupos, como:

●​ Niños, embarazadas, lactantes, personas enfermas o en situación de pobreza.


●​ Personas subordinadas a la autoridad, como estudiantes de medicina o

enfermería, personal hospitalario, empleados de laboratorios, personal

farmacéutico y miembros de las fuerzas armadas.

A nivel internacional, se establece que no debe realizarse investigación en estos

grupos vulnerables si los mismos resultados pueden obtenerse con grupos no

vulnerables. Además, en estos casos se requiere el consentimiento subrogado de

un familiar o la aprobación de un representante legal.

Otro aspecto importante es que los resultados obtenidos en una investigación están

directamente relacionados con el grado de disposición colaborativa de los

participantes. Esta variabilidad relativiza la generalización de los datos obtenidos y

cuestiona la validez de ciertas afirmaciones que presentan un estudio como clave

para un “avance relevante”.

Invasión de la privacidad

En el campo de la psicología social, muchos diseños de investigación se basan en la

observación de los sujetos con o sin su consentimiento. Esta práctica puede suponer

una invasión a la privacidad, especialmente si se publican resultados que permiten

identificar directa o indirectamente a los participantes. Cabe entonces preguntarse:

¿tienen derecho los sujetos a reclamar por haber sido utilizados como objetos de

investigación sin haber sido debidamente informados?

La ética de la distribución al azar

Una técnica común en investigación es la asignación aleatoria de los participantes a

distintos grupos experimentales. Su principal ventaja ética radica en que evita

sesgos en la selección, asegurando una distribución homogénea y más justa.

Sin embargo, este método plantea serios dilemas en contextos de investigación

clínica o psicofarmacológica, donde algunos individuos reciben una terapia

convencional, otros una terapia experimental, y otros ningún tratamiento. En estos


casos, la asignación aleatoria puede traducirse en una desigualdad en el acceso a

cuidados, lo que requiere una evaluación ética rigurosa.

Durante el desarrollo de la investigación

Uno de los riesgos más graves y dilemas éticos más complejos en la investigación

psicológica es la manipulación de la identidad del individuo. Este riesgo es

especialmente relevante en el uso de técnicas propias de la psicología social y de la

modificación de la conducta, aplicadas con frecuencia en contextos educativos y

organizacionales.

Riesgos de perjuicios psicológicos

●​ Se ha documentado que algunos sujetos voluntarios desarrollan trastornos

de personalidad como consecuencia de su participación en investigaciones,

requiriendo en ciertos casos intervenciones terapéuticas posteriores.

●​ Las reacciones individuales frente al estrés provocado por la investigación

son altamente variables.

●​ En algunos casos, el riesgo de daño psicológico permanente puede mitigarse

mediante una adecuada explicación postexperimental, que ayude a los

participantes a entender y procesar su experiencia.

●​ No obstante, se ha observado que algunos sujetos no manifiestan

inmediatamente el daño sufrido, lo que complica su detección y atención

temprana.

Investigación en psicofármacos

La investigación con psicofármacos en seres humanos debe estar precedida, de

manera obligatoria, por ensayos en modelos animales, de modo que se reduzca al

mínimo el riesgo para la salud humana.


Además, toda investigación psicofarmacológica debe contar con la aprobación de un

Comité de Bioética, que evalúe el protocolo en términos de seguridad, necesidad y

adecuación ética.

La experimentación con nuevos fármacos en personas con trastornos mentales solo

puede justificarse si se cumplen las siguientes condiciones:

●​ El tratamiento convencional resulta ineficaz para el paciente.

●​ No existe otra alternativa terapéutica conocida con eficacia equivalente.

●​ La nueva propuesta farmacológica ofrece ventajas razonables en

comparación con las opciones existentes.

●​ El intento experimental es considerado apropiado por un grupo

independiente del equipo que propone la investigación.

●​ El diseño del estudio puede demostrarse científicamente adecuado, y se

obtiene el consentimiento informado de los participantes o, en su defecto, de

sus representantes legales.

Investigación con terapias psicosociales

En el caso de las psicoterapias, los criterios éticos del Código de Núremberg

—formulados originalmente para experimentación biomédica invasiva— no siempre

resultan aplicables en forma directa. Esto se debe a la naturaleza subjetiva y

contextual de las intervenciones psicoterapéuticas.

En este campo, existe el riesgo de que la improvisación, las elucubraciones teóricas

sin base empírica sólida y la capacidad sugestiva del terapeuta se confundan con lo

que posteriormente se presenta como "innovación terapéutica". Esta ambigüedad

puede llevar a intervenciones poco justificadas, con consecuencias negativas para la

salud mental de los pacientes.


Después de la investigación

Desvelación post-experimental

Todo sujeto que haya participado en una investigación experimental tiene derecho a

recibir una explicación clara y completa sobre el propósito real del estudio, así como

sobre la forma en que se utilizarán y sistematizarán los datos obtenidos. Esta

desvelación post-experimental (debriefing) es fundamental para respetar la

autonomía del participante y cerrar adecuadamente el vínculo experimental.

Antes de aceptar participar como voluntario, la persona debe ser informada acerca

de:

●​ Si se realizará o no una desvelación post-experimental.

●​ Si se prevén o no medidas de reparación o contención ante posibles efectos

adversos.

Interpretación prejuiciosa del investigador

Es importante reconocer que los investigadores no están exentos de sesgos:

tienden a interpretar los datos según sus propios esquemas cognitivos y modelos

antropológicos internalizados. Estos marcos subjetivos pueden influir en la forma en

que se percibe y representa al sujeto de estudio, así como en la interpretación de los

resultados.

Por este motivo, todo participante debería ser informado sobre:

●​ La metodología que se aplicará en la investigación.

●​ Las hipótesis que guían el estudio.

Principales criterios éticos en investigación

(Según la Asociación Médica Mundial)


●​ La investigación debe ser conducida por personas científica y éticamente

calificadas.

●​ Los beneficios esperados deben ser razonables en relación a los riesgos

posibles.

●​ Es imprescindible obtener el consentimiento informado del participante.

●​ El sujeto tiene derecho a retirarse del estudio en cualquier momento, sin

sufrir ningún tipo de sanción o consecuencia negativa.

Decálogo de la ética en investigación psicológica y psiquiátrica

1.​ Todo protocolo de investigación debe ser revisado y aprobado por un comité

ético independiente de los investigadores.

2.​ El criterio de selección de los sujetos debe ser justo y equitativo, evitando

cualquier forma de discriminación o exclusión indebida.

3.​ Debe asegurarse una proporción razonable entre riesgos y beneficios.

4.​ Se deben implementar medidas eficaces para preservar la confidencialidad

de los datos personales.

5.​ Los participantes deben recibir información suficiente, clara y comprensible,

así como otorgar un consentimiento válido y voluntario.

Relación Terapéutica

Psicoterapia

La psicoterapia se concibe como un proceso de co-construcción entre el terapeuta y

el paciente, donde ambos atribuyen significados a la experiencia y al vínculo

terapéutico. Cada paciente, relación y proceso terapéutico es único e irrepetible. J.

Frank (1982) identificó cinco factores comunes a todas las psicoterapias eficaces:

una relación significativa entre terapeuta y paciente, confianza y esperanza,

aprendizaje, activación emocional y posibilidad de verificar cambios reales.


Garfield y Bergin (1986) demostraron que la psicoterapia supera la remisión

espontánea y el efecto placebo, y que sus efectos tienden a perdurar. A pesar de

ello, sigue siendo debatido si hay diferencias significativas entre los resultados de

distintos enfoques terapéuticos.

El proceso terapéutico como viaje compartido

El proceso psicoterapéutico puede pensarse como un viaje compartido que

comienza con la motivación del paciente para consultar y las primeras impresiones

del terapeuta. Ambos llegan al encuentro con construcciones previas que influyen

en la dinámica inicial. El paciente plantea un motivo de consulta, que el terapeuta

evalúa para identificar qué tipo de ayuda se solicita, cuál es necesaria y cuál puede

efectivamente brindar.

El diseño del tratamiento implica una estrategia fundamentada en el paradigma

personal del paciente, que guíe el uso de técnicas adecuadas. Además, se considera

que el paciente forma parte de un sistema social y familiar, que también influye en

el proceso.

Relación, continuidad y rol del terapeuta

La psicoterapia se extiende más allá del espacio de sesión, con tareas, registros o

experiencias que refuerzan la continuidad del cambio. La relación terapéutica se

desarrolla en un espacio emocional compartido pero asimétrico: el terapeuta aporta

conocimiento y guía; el paciente, su necesidad de transformación.

Dos aspectos clave son la involucración emocional del terapeuta, sin perder su

capacidad reflexiva, y la confianza del paciente en ese profesional que le ofrece una

esperanza de salida. La terapia no concluye de forma tajante, sino que finaliza

mediante un acuerdo, pudiendo dar lugar a reencuentros en el futuro.

El terapeuta, su estilo y herramientas


El terapeuta no es ajeno al contexto social: las condiciones políticas, económicas y

culturales influyen en las expectativas sobre la psicoterapia y exigen replanteos

continuos. Además, su estilo personal está siempre presente e influye en el vínculo

terapéutico.

A lo largo del tiempo, el psicoterapeuta va integrando teoría, técnica, experiencia

clínica e investigación, lo que conforma su “valija de herramientas”. Sin embargo,

estos recursos solo se vuelven eficaces si se integran al estilo personal del

terapeuta y se ajustan a las necesidades particulares de cada paciente, permitiendo

una práctica flexible y coherente.

Unidad 4 - Responsabilidad Ética ante la Ley

Psicología y Psiquiatría Jurídica

El campo de acción de la psicología y la psiquiatría jurídica está vinculado a

situaciones donde pueden surgir responsabilidades legales, especialmente en casos

de mala praxis. Existen dos tipos de intervención del profesional en el ámbito

jurídico:

1.​ Cuando ya trata al paciente y es llamado como testigo experto en un proceso

judicial.

2.​ Cuando no trata a la persona, pero es convocado por un juez para realizar

una evaluación técnica o peritaje.

Las intervenciones pueden implicar diagnósticos sobre:

●​ La credibilidad de un testigo.

●​ La culpabilidad de un acusado.

●​ La capacidad civil de una persona para ejercer sus derechos.​

Estas intervenciones no se limitan al derecho penal, sino que también

abarcan el derecho civil.


Problemas éticos centrales en el ámbito jurídico

El trabajo en contextos legales implica tres grandes desafíos éticos:

●​ Honestidad e imparcialidad en la selección de las fuentes de información.

●​ Honestidad en la redacción del informe presentado al juez.

●​ Respeto a la confidencialidad dentro de la labor pericial.

Confidencialidad y privilegio terapéutico

El “privilegio terapéutico” es un concepto legal que ampara al psicólogo o psiquiatra

cuando se niega a revelar a la justicia las confidencias hechas por el paciente

durante la relación terapéutica. Este privilegio protege:

●​ La relación de confianza entre el profesional y el paciente.

●​ El derecho del paciente a expresarse sin temor a ser juzgado o expuesto.

Para que este privilegio sea válido, deben cumplirse ciertas condiciones:

●​ La comunicación fue hecha bajo la convicción de confidencialidad.

●​ La violación de esta confianza puede causar grave daño al paciente.

●​ La relación debe considerarse, por consenso social, merecedora de

protección.

●​ El acusado no debe representar un peligro para terceros ni estar cometiendo

abusos.

Diagnóstico de peligrosidad futura

Una situación especialmente compleja se da cuando se pide al profesional evaluar

la peligrosidad futura de una persona. Este tipo de diagnóstico es éticamente

cuestionable, dado que:

●​ Ya es difícil juzgar la peligrosidad actual de un individuo.


●​ Evaluar su futura conducta con certeza científica resulta aún más

problemático.

●​ Muchos estudios han criticado la validez de estas evaluaciones.

Mala praxis en psicología y psiquiatría

La mala praxis se refiere al incumplimiento del nivel de idoneidad profesional que

puede esperarse razonablemente. Implica desviarse de la práctica habitual aceptada

por la comunidad profesional en un tiempo y lugar determinados.

Existen tres formas de mala praxis:

●​ Imprudencia: uso inadecuado de técnicas sin el entrenamiento suficiente.

●​ Negligencia: no aplicar correctamente un conocimiento que sí se posee.

●​ Impericia: usar procedimientos sin conocimiento ni capacitación.

Cualquier perjuicio causado al paciente, ya sea por acción u omisión del profesional,

puede ser considerado daño derivado de mala praxis. Para que exista

responsabilidad legal, el juez debe comprobar:

1.​ Que el profesional tenía un deber de cuidado hacia el paciente.

2.​ Que hubo un incumplimiento de ese deber.

3.​ Que ese incumplimiento causó daño psicológico.

4.​ Que el daño fue consecuencia directa de la acción del profesional.

Formas de acusación por mala praxis

Las acusaciones posibles incluyen:

●​ Explotación económica o sexual.

●​ Incompetencia técnica.

●​ Falsedad o engaño, como ocultamiento de información o formación falsa.

●​ Violación del secreto profesional.


●​ Abandono del paciente.

●​ Discriminación o estigmatización.

●​ Conductas deshonestas entre colegas.

Leyes y Reglamentaciones

Ley Nacional de Salud Mental – Ley 26.657

Principios generales:

●​ Art. 3: La salud mental es reconocida como un proceso determinado por

componentes históricos, socio-económicos, culturales, biológicos y

psicológicos. Su preservación es parte de una construcción social vinculada a

derechos humanos.

Diagnóstico y evaluación:

●​ Art. 5: La existencia de un diagnóstico en salud mental no autoriza a

presumir riesgo de daño o incapacidad. Solo una evaluación interdisciplinaria

puede determinarlo en un momento dado.

Derechos de las personas con padecimiento mental:

●​ Derecho a preservar identidad, historia y grupos de pertenencia.

●​ Derecho a recibir atención basada en fundamentos científicos y principios

éticos.

●​ Derecho a recibir tratamiento con la alternativa terapéutica más conveniente,

promoviendo la integración familiar, laboral y comunitaria.

●​ Derecho a aceptar o rechazar asistencia espiritual o religiosa.

●​ Derecho a no ser sometido a investigaciones ni tratamientos experimentales

sin consentimiento fehaciente.


●​ Derecho a participar en decisiones sobre su tratamiento, dentro de sus

posibilidades.

Consentimiento informado y medicación:

●​ Art. 10: Toda intervención requiere consentimiento informado, con

excepciones previstas por la ley.

●​ Art. 12: La prescripción de medicación debe responder exclusivamente a

necesidades terapéuticas. Nunca debe ser usada como castigo o por

conveniencia de terceros.

Internación voluntaria e involuntaria:

●​ Art. 14: La internación es un recurso terapéutico restrictivo, se utiliza sólo

cuando aporta mayor beneficio que otras intervenciones.

●​ Art. 15: Debe ser lo más breve posible y basada en criterios

interdisciplinarios.

●​ Art. 16: Dentro de las 48 horas de una internación, debe haber:​

a) Evaluación y diagnóstico interdisciplinario firmado por al menos dos

profesionales (uno psicólogo o psiquiatra).​

b) Datos sobre identidad y entorno familiar.​

c) Consentimiento informado válido.

●​ Art. 21: Una internación involuntaria debe notificarse al juez y al órgano de

revisión dentro de las 10 horas. El juez tiene 3 días para:​

a) Autorizar si hay causa justificada.​

b) Solicitar informes ampliatorios o peritajes.​

c) Denegar la internación y ordenar externación inmediata si no hay

justificación.​

Ley Provincial 10.306 – Ejercicio Profesional en la Provincia de Buenos Aires


Definición del ejercicio profesional (Art. 2):

●​ Actividades de diagnóstico, pronóstico, tratamiento de la personalidad y

prevención en salud mental.

●​ Participación institucional en cargos públicos o judiciales.

●​ Emisión de informes, dictámenes, peritajes, etc.

●​ Enseñanza y asesoramiento psicológico.

Obligaciones del psicólogo (Art. 7):

●​ Colaborar con el Estado en emergencias.

●​ Atender a solicitantes de sus servicios mientras no pueda derivarlos

adecuadamente.

●​ Guardar secreto profesional.

Prohibiciones (Art. 9):

●​ Uso de procedimientos no avalados por entidades reconocidas.

●​ Anunciar especialidades no registradas o reconocidas.

●​ Prescribir medicamentos.

●​ Divulgar técnicas personales en medios no especializados sin validación

previa.

●​ Participar honorarios.

Funciones del Colegio de Psicólogos (Arts. 15 y 21):

●​ Representación profesional.

●​ Promoción de la actividad científica.

●​ Control de la matrícula.

●​ Regulación de publicidad y aranceles.

●​ Defensa de condiciones laborales y éticas.

●​ Sanción de faltas.
●​ Combate del ejercicio ilegal de la profesión.

Sanciones disciplinarias (Art. 47):

●​ Advertencia escrita.

●​ Amonestación comunicada a otros Colegios.

●​ Multas (2 a 50 U.P.).

●​ Suspensión del ejercicio (6 meses a 2 años).

●​ Cancelación de matrícula tras suspensiones reiteradas o faltas graves.

Posibilidad de rehabilitación a los 10 años.

Código de Ética Profesional

Principios generales:

●​ Art. 4: Actuar con responsabilidad, competencia y humanismo. Evitar todo

tipo de discriminación.

Vínculos personales y relaciones terapéuticas:

●​ Art. 9: Evitar relaciones terapéuticas con personas con vínculos de autoridad,

familiaridad o intimidad, salvo que no afecte la técnica empleada.

Secreto profesional:

●​ Art. 12: Obligación de mantener confidencialidad incluso tras la muerte del

paciente. La revelación sólo se justifica por causa legítima y según las

condiciones legales establecidas.

Reglamento de Matriculación

Requisitos para la matriculación:

●​ DNI (original y copia), título universitario certificado, fotocopia del título y

analítico, 3 fotos 4x4.


●​ Solicitud de inscripción y declaración de domicilios.

●​ No tener inhabilidades legales.

Obligaciones del matriculado:

●​ Abonar derecho de incorporación y cuotas vencidas si corresponde.

●​ Utilizar número de matrícula en toda documentación profesional.

●​ Informar cambios de domicilio.

●​ Solicitar duplicado en caso de pérdida de la credencial.

Ejercicio en varios distritos y traslados:

●​ Inscripción en distritos adicionales con certificación ética actualizada.

●​ Cambio de distrito base requiere solicitud y traslado del legajo.

Reglamento de Habilitación de Consultorios

Requisitos para habilitación:

●​ Consultorio dentro del distrito, con condiciones sanitarias y de privacidad.

●​ Solicitud escrita y formulario provisto por el Colegio.

●​ Exhibir certificado de habilitación y títulos en lugar visible.

Cambios, suspensión o cancelación:

●​ Notificar cambios de domicilio en 10 días y tramitar nueva habilitación.

●​ Devolver habilitación si se suspende o cancela la matrícula.

●​ Si se comparte el consultorio y el titular devuelve la habilitación, otro

profesional debe tramitar una nueva dentro de los 10 días.

Conociendo y Comprendiendo el DSM-5

El DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta

edición) representa una actualización profunda en la forma de clasificar y entender


los trastornos mentales. Fue desarrollado por la American Psychiatric Association

(APA) y contó con la colaboración de instituciones como el National Institute of

Mental Health (NIMH), la Organización Mundial de la Salud (WHO), el National

Institute on Drug Abuse (NIDA) y el National Institute on Alcoholism and Alcohol

Abuse (NIAAA). La presentación está a cargo de la Dra. Ana María Báez y la Lic.

Adriana Tarris.

Limitaciones del DSM-IV-TR

Se reconocieron varias falencias en la edición anterior:

●​ Su sistema categorial era rígido y limitaba la comprensión clínica.

●​ Elevadas tasas de comorbilidad dificultaban los diagnósticos diferenciales.

●​ Uso frecuente de diagnósticos "no especificados", que restaban valor clínico.

●​ Escasa integración con hallazgos de neurociencia y genética.

●​ Su aplicabilidad tanto clínica como investigativa resultaba limitada.

Desarrollo del DSM-5

El proceso de revisión del DSM fue amplio y colaborativo:

●​ La APA estableció un comité elaborador conformado por 28 miembros, junto

a 13 grupos de trabajo interdisciplinarios con entre 8 y 15 expertos cada uno.

●​ Se creó una página web (www.dsm5.org) para recibir comentarios del

público y profesionales.

●​ El desarrollo incluyó estudios de campo y revisiones científicas, clínicas,

políticas públicas y forenses.

Grupos de Estudio Transversales

Estos grupos abordaron temas complejos e interseccionales para mejorar la validez

y aplicabilidad del manual:


●​ Espectros diagnósticos y compatibilidad con la CIE (Clasificación

Internacional de Enfermedades).

●​ Enfoque del desarrollo a lo largo de la vida.

●​ Perspectivas de género y cultura.

●​ Conexión entre psiquiatría y medicina general.

●​ Evaluación de disfunciones y discapacidades.

●​ Instrumentos diagnósticos complementarios.

Criterios para Revisión y Reagrupación

Los criterios utilizados para revisar y agrupar los trastornos incluyeron:

●​ Sustratos neurobiológicos comunes.

●​ Herencia genética y antecedentes familiares.

●​ Factores ambientales específicos.

●​ Biomarcadores e indicadores biológicos.

●​ Anomalías en el procesamiento emocional y cognitivo.

●​ Similitud sintomática, curso de la enfermedad, comorbilidades y respuesta al

tratamiento.

Documento Viviente

El DSM-5 es considerado un "documento viviente":

●​ Está sujeto a actualizaciones permanentes conforme avance la investigación.

●​ Busca una base sólida para futuras replicaciones y análisis longitudinales.

●​ Pretende vincular mejor la investigación etiológica con la práctica clínica.

Cambios de Paradigma: De lo Categorial a lo Dimensional

El DSM-5 se aleja del enfoque puramente categorial y adopta un modelo

dimensional:
●​ Introduce el concepto de espectro para abarcar la variabilidad interna de cada

diagnóstico.

●​ Reconoce magnitudes y rasgos que pueden fluctuar entre individuos.

●​ Permite una evaluación más precisa y menos rígida.

Especificidad Diagnóstica

El DSM-5 reemplaza los antiguos "Trastornos No Especificados" con dos nuevas

opciones:

●​ "Otro trastorno especificado": el clínico explica por qué la presentación no

cumple los criterios específicos.

●​ "Trastorno no especificado": se utiliza cuando no se puede determinar una

categoría precisa.

Eliminación del Sistema Multiaxial

El sistema multiaxial del DSM-IV (Ejes I al V) se elimina en el DSM-5:

●​ Los diagnósticos se documentan en forma unificada.

●​ Factores contextuales y psicosociales se anotan por separado.

●​ La discapacidad se evalúa también por separado, sin eje propio.

Nueva Organización del Manual

El DSM-5 se estructura en tres secciones:

●​ Sección I: Explica el uso del manual y su aplicación práctica.

●​ Sección II: Contiene los criterios y códigos diagnósticos de los trastornos.

●​ Sección III: Presenta medidas de evaluación y modelos emergentes, en

desarrollo o sujetos a validación.

Organización por Ciclo Vital


El DSM-5 organiza los trastornos considerando el desarrollo a lo largo de la vida:

●​ Comienza con los trastornos de inicio infantil.

●​ Continúa con aquellos frecuentes en adolescencia y juventud.

●​ Finaliza con los que aparecen en la adultez y la vejez.

●​ Cada capítulo especifica variaciones por edad, incluyendo desarrollo, curso y

prevalencia.

Cambios en la Organización Diagnóstica

●​ Se renombran trastornos para mejorar su comprensión y coherencia.

●​ Algunos capítulos se dividen o reorganizan.

●​ Los trastornos de personalidad se ubican al mismo nivel que otras categorías,

no como una sección separada.

●​ Se amplía la cantidad de categorías diagnósticas reconocidas.

Críticas al DSM-5

Pese a los avances, el DSM-5 ha recibido críticas:

●​ Acusaciones de conflicto de intereses y falta de transparencia.

●​ Riesgo de medicalizar aspectos normales del comportamiento.

●​ Procesos de revisión científica limitados.

●​ Diagnósticos cada vez más amplios podrían generar inflación diagnóstica y

sobretratamiento.

En conclusión, el DSM-5 representa una evolución significativa en la nosología

psiquiátrica, aunque aún enfrenta desafíos respecto a su validación, aplicación ética

y precisión clínica.

Unidad 5 – Deontología Profesional

Ética de la relación individual entre terapeuta y paciente


Criterios de Abordaje del tema

●​ Enfocar los problemas éticos según el momento del proceso terapéutico.

●​ Considerar dificultades con distintos tipos de pacientes.

●​ Analizar problemas generados por diversas técnicas terapéuticas.

Ética del inicio de la relación terapéutica

●​ La primera entrevista es un acto técnico y ético.

●​ Es deber del psicoterapeuta informar adecuadamente para obtener un

consentimiento libre y válido.

El consentimiento válido

El paciente debe conocer:

●​ Formación del psicólogo (universidad, especialidad, matrícula, etc.).

●​ Diferencias con el psiquiatra.

●​ Aranceles, duración del tratamiento, derechos del paciente.

●​ Que no existe obligación de informar lo que no se sabe o no se puede prever

fehacientemente.

La persona que consulta

●​ Muchas veces no sabe qué es la psicoterapia ni que existen distintas

corrientes.

●​ Llega por recomendación o referencia.

●​ El profesional debe orientar e informar sobre alternativas de tratamiento.

Juicio diagnóstico y poder terapéutico

●​ El diagnóstico otorga “poder” al profesional.

●​ Ese poder responde a necesidades emocionales, ideológicas y sociales.


Declaración de la Asociación Mundial de Psiquiatría (Hawái, 1983)

●​ Promover salud, autonomía y dignidad humana.

●​ Negarse a participar en tratamientos no éticos.

Factores que influyen en el diagnóstico

●​ Orientación teórica, experiencias, contexto social y cultural.

●​ Clase, raza, género del profesional, y subjetividad en categorías

psicopatológicas.​

Asociación Americana de Psicología (1991)

●​ Cuidar el uso de resultados evaluatorios.

●​ Informar a los pacientes.

●​ Proteger seguridad de los tests.

Problemas con los tests

1.​ Criterio de normalidad.

2.​ Validez para casos concretos.

3.​ Subjetividad del psicólogo.

4.​ Balance entre datos positivos y negativos.

5.​ Cierre del informe psicodiagnóstico.

Asociación Americana para el Counseling y el Desarrollo (AACD)

●​ Los tests deben usarse con contexto y no de forma aislada.

●​ No deben producir marginación o descalificación.

Ética del transcurso de la relación psicológica

Objetivos terapéuticos e implicación ética:


●​ Promoción de la Autonomía: el paciente busca sus propios valores.

●​ Promoción de la Armonía: adaptación a valores del entorno.

●​ Promoción de la perfección de la naturaleza humana: vivir según valores

considerados verdaderos en sí.

La gran pregunta en psicoterapia

¿Qué produce el cambio?

Las técnicas implican opciones éticas que suponen una idea de libertad y del ser

humano.

Derecho a la intimidad y confidencialidad

●​ No divulgar información del paciente.

●​ Excepciones solo con consentimiento explícito.

●​ Diferenciar entre datos objetivos y anotaciones del profesional.

Manipulación de la dependencia y contratransferencia

●​ El profesional debe evitar efectos negativos que afecten la autonomía del

paciente.

¿Neutralidad ante los valores éticos del paciente?

●​ Problemas éticos graves: abuso, aborto, eutanasia, tortura, corrupción, etc.

●​ ¿Denunciar o ser cómplice? → función de comités éticos profesionales.

El psicólogo que se desequilibra

●​ Evitar que profesionales con deterioro psicológico sigan ejerciendo.

●​ Comités éticos deben asesorar, informar y rehabilitar.

Ética de la finalización de la relación terapéutica


●​ Mejoría implica integración, duelo elaborado y ausencia de síntomas.

●​ Evaluar si el cambio es profundo y significativo.

●​ El fin debe decidirse junto al paciente y con consentimiento válido.

●​ “El terapeuta debe terminar su función cuando no haya mejoras adicionales”

(Wolman).

Temas principales:

●​ Ética en la relación con el enfermo crónico

●​ Ética en la asistencia a menores

●​ Ética en la asistencia a ancianos

ÉTICA EN LA RELACIÓN CON EL ENFERMO CRÓNICO

Aspectos claves:

●​ Asistencia personalizada y digna

●​ Ética de la internación hospitalaria

●​ Problemas de desinstitucionalización forzosa o irresponsable

Criterios éticos:

●​ Accesibilidad: acceso fácil a servicios terapéuticos

●​ Relación: comunicación y empatía con el equipo terapéutico

●​ Comunicación: entre paciente, familia y servicios de salud

●​ Individualidad: tratamiento según necesidades del caso

●​ Conjunción: evitar fragmentación y competencia entre acciones

●​ Flexibilidad: adaptar planificación al paciente

●​ Continuidad: asistencia sostenida en el tiempo

Alternativas de asistencia:
●​ Vida independiente/autónoma: si la situación familiar lo permite

●​ Hogares de apoyo: familia con supervisión externa

●​ Hospital de día: asistencia sin internación permanente

●​ Hogares satélites: departamentos o casas con mínima supervisión

●​ Residencias permanentes: internación con supervisión constante

●​ Instituciones estructuradas: cuidados intensivos, estructura meticulosa​

ÉTICA DE LA INTERNACIÓN PSIQUIÁTRICA

Preguntas clave:

●​ ¿Cuándo se justifica éticamente una internación compulsiva?

●​ ¿Cuál debe ser su objetivo?

●​ ¿Se justifica cualquier tratamiento?

Criterios para internación involuntaria (Asociación Americana de Psiquiatría):

●​ Enfermedad mental severa o trastorno de personalidad

●​ Incapacidad de dar consentimiento válido

●​ Posibilidad razonable de tratamiento efectivo

Casos límites:

●​ Si el paciente recuperó el juicio pero puede recaer

●​ Si no es peligroso, pero se vuelve incapaz de cuidarse

Acciones éticas del profesional:

●​ Convencer pacientemente de continuar

●​ Acudir a un juez si el paciente se niega

●​ Si persiste la negativa: alta con tratamiento ambulatorio


Intrahospitalaria:

●​ Promover dignidad humana

●​ Evaluar impacto de los tratos y vínculos

●​ Evitar anonimato, institucionalismo, dependencia

ÉTICA EN LA ASISTENCIA A MENORES

Partes involucradas:

●​ Psicólogo o psiquiatra

●​ Paciente menor

●​ Familia o tutores

Preguntas éticas:

●​ ¿Puede un adolescente rechazar tratamiento?

●​ ¿Qué conductas son “anormales”?

●​ ¿Qué hacer si el menor consulta sin querer que lo sepan sus padres?

Conflictos:

●​ El menor no tiene autonomía plena

●​ Padres ejercen patria potestad

●​ Profesional debe respetar leyes, pero también discernir y respetar al menor​

Confidencialidad:

●​ Principio ético fundamental

●​ Respeto al espacio íntimo del menor


●​ No convertirse en instrumento de intromisión

Ruptura de la confidencialidad (justificada si):

●​ Riesgo para su vida o la de otros

●​ Riesgo de daño material

●​ Afectación clara del proceso terapéutico o desarrollo

●​ Siempre comunicar al menor las razones

Casos de maltrato:

●​ Negligencia o abandono

●​ Maltrato físico-emocional

●​ Abuso sexual

●​ Explotación socioeconómica

Obligación ética del profesional:

“Todo/a psicólogo/a debe informar al menos a los organismos colegiales

sobre violaciones de derechos humanos” (Código Ético – Art. 8)

ÉTICA EN LA ASISTENCIA A LOS ANCIANOS

Contexto cultural:

●​ Sociedades occidentales tienden a despreciar la vejez

●​ Asociaciones negativas: muerte, debilidad, inutilidad

Principios éticos:

●​ Respeto por la dignidad

●​ Respeto por la autonomía

●​ Distribución justa de recursos


●​ Ética de la investigación

●​ Ética del morir y la eutanasia​

Responsabilidades del psicólogo:

●​ Epistemológica/ideológica: ayudar a vivir la vejez con dignidad

●​ Científica/técnica: mejorar calidad de vida, sobre todo en demencia​

Cuadro 1: Problemas que enfrenta el anciano

I. Existenciales

1.​ Reubicación cultural

2.​ Jubilación

3.​ Viudez

4.​ Abandono

5.​ La muerte y decisiones asociadas

II. De salud

1.​ Deterioro físico (vista, oído, memoria)

2.​ Uso de alcohol o drogas

3.​ Trastornos de la sexualidad

4.​ Dietas especiales

5.​ Problemas psiquiátricos: depresión, agresividad​

Cuadro 2: Síntomas típicos de maltrato a ancianos

Biográficos:
●​ Deseo de consulta + ausencias o lesiones mal explicadas

Físicos:

●​ Fracturas, moretones en zonas típicas de sujeción, signos de mala medicación

o abuso sexual

Psicológicos y sociales:

●​ Baja autoestima, ansiedad, cambios de humor, confusión

●​ Relación con el acompañante revela miedo, manipulación o negligencia​

DILEMAS ÉTICOS Y VALORES DE TRASCENDENCIA

El desafío ético aparece en dos niveles:

1.​ Individual y clínico

2.​ Cultural y social​

Terapias Psiquiátricas y Psicológicas

●​ Existen diferentes escuelas terapéuticas que afirman la eficacia de sus

métodos, pero muchas veces estas afirmaciones se contradicen.

●​ No hay una teoría o práctica única que defina a la psicología como profesión

consolidada.

●​ Ninguna orientación es óptima para todos los casos clínicos.

Dos grandes grupos de terapias

1.​ Terapias orgánicas: más usadas por psiquiatras.

2.​ Terapias psicosociales: más comunes en psicólogos.


Corsini: “Todas las formas simbólicas de ayuda son psicoterapias. Las

intervenciones con medicación o técnicas somáticas corresponden a la

psiquiatría.”

Diferencias clave

●​ Orgánicas: actúan sobre estructuras neurobiológicas.

●​ Psicosociales: se centran en el funcionamiento social e integral del sujeto.

●​ Orgánicas: medibles y cuantificables.

●​ Psicosociales: basadas en la palabra, afectividad e interacciones (difícil de

medir).

Ética en las terapias orgánicas

●​ Los psicólogos deben conocer estas terapias para colaborar

interdisciplinariamente.

●​ Requieren formación para asesorar a pacientes, familias o instituciones.

Consentimiento informado en:

●​ Farmacoterapia: antipsicóticos, antidepresivos, ansiolíticos.

○​ Efectos secundarios comunes: sequedad bucal, rigidez muscular,

disquinesias, somnolencia, cambios emocionales, ideas suicidas.​

●​ Terapia Electroconvulsiva (TEC):

○​ Indicada en cuadros graves resistentes a otras terapias.

○​ Riesgos: pérdida de memoria, problemas cardíacos, fracturas.

○​ Obligación ética: informar al paciente, familia y/o comité sobre

beneficios y riesgos.​

●​ Psicocirugía:
○​ Último recurso cuando todo ha fallado.

○​ Justificable solo si hay sufrimiento severo y peligro social.

Criterios éticos comunes para terapias orgánicas

●​ Brindar información suficiente antes del inicio del tratamiento.

●​ Evaluar riesgos de aplicación y no aplicación.

●​ Considerar intervención de comités de ética o judiciales ante conflictos.​

Ética de las Terapias Psicosociales

Rogers: “La psicoterapia es un maremágnum”.

Problemas comunes:

●​ Interpretación vs neutralidad: influida por la contratransferencia.

●​ Eficacia real vs placebo: necesidad de base empírica y coherencia teórica.

Terapia Familiar

●​ Objetivo: modificar patrones de interacción familiar.

●​ Problemas éticos:

○​ ¿Qué es una familia funcional?

○​ ¿Puede obligarse a todos a participar?

○​ ¿Puede el terapeuta imponer su visión de familia?​

●​ Confidencialidad:

○​ ¿Qué se puede revelar a otros miembros?

○​ ¿Es válido guardar secretos dentro del sistema terapéutico?​


●​ Relaciones sexuales:

○​ El terapeuta no debe imponer su modelo de pareja.

○​ Puede negarse a participar si no comparte el modelo.

Terapia Grupal

●​ Capacitación del líder: ética, técnicas, comunicación, supervisión constante.

●​ Participación voluntaria: nunca obligatoria.

●​ Preparación adecuada: explicar objetivos, técnicas y consecuencias.​

Selección ética de técnicas: nunca deben dañar la dignidad o coaccionar al

individuo.

●​ Cierre terapéutico: acompañar la reinserción, mitigar sufrimiento.

Terapia Conductista

●​ Basada en principios del aprendizaje.

●​ Modifica conductas, pensamientos y sentimientos.​

Dilemas éticos:

●​ ¿Es ético cambiar cualquier conducta, sin considerar valores?

●​ En instituciones, puede ser usada más para control que para beneficio.

Recomendación ética:

●​ Asegurar que el paciente entienda y acepte las metas.

●​ Ofrecer opciones y explicar implicancias (costo, tiempo, efectividad).

Terapia Psicoanalítica

●​ Favorece una regresión para trabajar con la neurosis de transferencia.

Valores éticos:
1.​ Valorar el insight.

2.​ No juzgar al paciente.

3.​ Reconocer el inconsciente como fuente de sanación.

4.​ Buscar la verdad interna del sujeto.​

Contratransferencia:

●​ Afecta tono de voz, silencios, énfasis, gestos, preguntas, etc.

●​ Influye en la interpretación del material del paciente.

●​ Puede reflejarse incluso fuera de la sesión (pensamientos recurrentes, deseo

de hablar del paciente).

Influencia del terapeuta

●​ La persona del terapeuta influye 8 veces más que su orientación teórica o

técnicas utilizadas.

○​ Lambert: “El psicoterapeuta es un factor significativo en el proceso y

resultado de la psicoterapia.”

○​ Beutler: “El beneficio en psicoterapia está más asociado con la

identidad del terapeuta que con el tipo de terapia.”​

La Alianza Terapéutica

●​ La calidad de la alianza terapéutica es el mayor predictor de éxito

terapéutico. (Alexander y Luborsky, Horvath, Orlinsky, etc.)

●​ Terapeutas más capaces de ayudar son visualizados como tales, lo que

facilita la alianza terapéutica.

Aportes de autores cognitivos


●​ Beck:

○​ Características del terapeuta: aceptación, empatía, autenticidad.

○​ Características de la interacción terapéutica: confianza, rapport,

colaboración.​

●​ Vittorio Guidano:

○​ Cambio terapéutico surge de:

1.​ Un efecto discrepante provocado por el terapeuta.

2.​ Un nivel de compromiso emocional en la relación.​

●​ Mahoney:

○​ Motivos y significados de ser terapeuta.

○​ Responsabilidades, riesgos y necesidad de cuidarse como profesional.​

El desafío de ser terapeuta (S. Baringoltz)

●​ La relación terapéutica tiene vicisitudes complejas que superan la alianza.​

●​ Importancia del autoconocimiento del terapeuta:

○​ Laberintos cognitivos.

○​ Entrecruzamientos en el espacio terapéutico.

Entrenamiento de terapeutas (Baringoltz)

●​ Necesidad de:

○​ Conceptualización del caso.

○​ Estilo cognitivo del terapeuta y su efecto.

○​ Contexto profesional (presiones, desgaste).

○​ Autocuidado del terapeuta.


Fortalezas y debilidades: dos caras de la misma moneda

●​ La habilidad empática puede estar acompañada de:

○​ Dificultades para poner límites.

○​ Riesgo de involucramiento emocional excesivo.

Múltiples entrecruzamientos

●​ Con el paciente:

○​ Estilo cognitivo del terapeuta (maternal, normativo, etc.)

○​ Sesgos compartidos o en conflicto: sexualidad, religión, aspectos

sociales.

●​ Personales/profesionales:

○​ Presiones laborales, casos graves, conflictos personales, crisis vitales.

Estos factores pueden facilitar o dificultar el vínculo terapéutico.

Reflexiones para el terapeuta

●​ ¿Reconoce sus propios patrones de creencias?

●​ ¿Identifica sus sesgos cognitivos?

●​ ¿Cómo afectan las diferencias de valores entre paciente y terapeuta?​

Más preguntas clave

●​ ¿Por qué ciertos pacientes nos quedan “presentes” y otros no?

●​ ¿Cómo influye el género?

●​ ¿Cómo elegimos derivar un caso?

●​ ¿Detectamos estancamiento por similitudes en estilos cognitivos?

●​ ¿Qué factores personales afectan el cierre o continuidad del tratamiento?


Sobre la proyección y la ética

●​ ¿Tratamos de que los pacientes no repitan nuestros errores?

●​ ¿Influye haber vivido experiencias similares?

●​ ¿Existe una “verdad” del terapeuta superior a la del paciente?

Neutralidad del terapeuta

●​ El terapeuta nunca es totalmente neutral.

●​ Existen sesgos cognitivos que afectan la percepción del paciente.

●​ El terapeuta es la herramienta esencial del tratamiento.

●​ No se puede disociar completamente persona y rol.

Entrecruzamientos terapeuta-paciente

●​ Ocurren constantemente y son el corazón de la terapia.

●​ Pueden activar patrones básicos del terapeuta, influyendo en sus respuestas.

●​ Consonancias excesivas → estancamiento.​

Disonancias importantes → rechazo, falta de empatía, abandono.

Influencias sobre la relación terapéutica

●​ El estilo personal del terapeuta (valores, conflictos, género) incide

fuertemente.

●​ Situaciones vitales y sociales también afectan el vínculo.

●​ Haber vivido experiencias similares puede facilitar la comprensión, pero no es

condición necesaria.​

Sobre la verdad en terapia

●​ No hay verdades absolutas, sino alternativas.


●​ El compromiso emocional adecuado facilita el cambio.

●​ La supervisión es útil como visión alternativa, pero también influye en el

proceso.

Pacientes difíciles: un desafío

Frases comunes en supervisión:

●​ “¿Qué puedo hacer con este paciente que no mejora?”

●​ “Ya no tengo ganas de atenderlo… y eso me genera culpa.”​

¿Por qué no cambian algunos pacientes?

●​ Actitud oposicionista: “Esto no sirve”, “No tiene sentido”.

●​ Actitud negativa frente a la vida.

●​ Objetivos no compartidos.

●​ Creencias incompatibles: “Si dejo de preocuparme, va a pasar algo malo”.

●​ Factores de mantenimiento del cuadro: naturalización de conductas

problemáticas.

●​ Queja crónica.

●​ Ofensa y resentimiento.

●​ Cronicidad del malestar.

●​ Ideas sobrevaloradas: creencias rígidas.

●​ Poca motivación para el cambio.

●​ Limitaciones reales en los recursos del paciente.

●​ Homeostasis que protege de algo peor: mejora un síntoma y aparece otro

más riesgoso.

Respuestas emocionales del terapeuta ante la frustración


●​ Desánimo: “No tengo ganas de atenderlo”.

●​ Desvalorización: “Otro podría hacerlo mejor”.

●​ Bronca: “¡No lo aguanto!”

●​ Sobreinvolucración: “Estoy siempre disponible para él”.

●​ Dificultad para poner límites.

●​ Herida narcisista.

●​ Culpa.

●​ Evitación.

¿Qué se puede hacer?

●​ Regular el involucramiento emocional.

○​ Supervisión, terapia personal, autorreflexión.

●​ Poner límites en el encuadre.

●​ Conceptualizar el caso clínicamente.

●​ Evaluar recursos y limitaciones propias y del paciente.

●​ Compartir con otros profesionales.

●​ Derivar (sin que el paciente se sienta “echado”).

●​ Reducir la frecuencia de sesiones en casos crónicos.

●​ Aceptar el no cambio (no resignarse).

●​ Evaluar el impacto de terminar la terapia.

●​ Usar técnicas cognitivas también para el terapeuta.

●​ Reevaluar expectativas y estrategias.

Los enigmas de la relación terapéutica

●​ A veces no es el paciente el problema, sino la complejidad del vínculo

terapéutico.

●​ Influencias:
○​ Del derivador.

○​ Consonancias/disonancias entre paciente y terapeuta.

○​ Interferencias personales y profesionales.

○​ Honorarios, aburrimiento, vínculos fuera de la terapia.​

Supervisión grupal terapéutica

●​ Espacio privilegiado para afrontar dificultades del paciente y del terapeuta.

●​ Se desarrollan habilidades clínicas y conciencia del estilo cognitivo del

terapeuta.

●​ Permite:

○​ Reestructuración de creencias.

○​ Compartir ansiedades.

○​ Aprendizaje vicario.

○​ Cambios estables desde el “sentir”.

●​ El rol del coordinador es mantener equilibrio entre supervisión y trabajo

terapéutico con el terapeuta.

Última reflexión

El terapeuta y el paciente acuerdan recorrer un camino juntos.

El terapeuta conoce el mapa, pero no siempre la experiencia.

A veces aparecen desvíos.

“Espero que este curso forme parte de la valija del terapeuta para superar

los obstáculos del camino.”

Supervisión en la Clínica
Temas centrales:

●​ La supervisión como herramienta clave para el trabajo clínico.

●​ Acompañamiento del terapeuta en su rol profesional y personal.

●​ Espacio para trabajar los obstáculos internos del profesional.

¿Qué es la supervisión?

●​ No solo se trata del caso del paciente.

●​ Implica reflexionar sobre la manera en que el terapeuta lo aborda.

●​ Es una herramienta para:

○​ Revisar la relación con el paciente.

○​ Detectar interferencias personales.

○​ Identificar bloqueos contratransferenciales.

Finalidades de la supervisión

●​ Formación clínica continua.

●​ Prevención del desgaste profesional.

●​ Desarrollo del autoconocimiento del terapeuta.

●​ Revisión de:

○​ Vínculos terapéuticos.

○​ Estilo de abordaje.

○​ Impacto emocional del paciente en el terapeuta.

Supervisión y Ética

●​ Ayuda a evitar:

○​ Sobreinvolucramiento.

○​ Falta de límites.

○​ Reacciones emocionales no procesadas.


●​ Promueve:

○​ Buen juicio clínico.

○​ Respeto por el encuadre.

○​ Autoprotección del terapeuta y del paciente.

Tipos de supervisión

1.​ Individual:

○​ Trabajo personal intensivo.

○​ Foco en lo clínico y vincular.

2.​ Grupal:

○​ Aporte de diferentes miradas.

○​ Ayuda a procesar ansiedades comunes.

3.​ Grupal terapéutica:

○​ Supervisión + trabajo terapéutico sobre el profesional.

○​ Revisión de creencias personales que interfieren.

Supervisión como espacio ético

●​ Lugar donde se confrontan:

○​ Las creencias del terapeuta.

○​ Las necesidades del paciente.

●​ Genera una disonancia productiva, que impulsa el crecimiento del terapeuta.

Condiciones para una buena supervisión

●​ Confianza y confidencialidad.

●​ Supervisores con experiencia clínica y ética.

●​ Disposición del terapeuta a exponerse, cuestionarse y crecer.

Reflexión final
“El terapeuta que se permite revisar su quehacer clínico, se habilita a

cuidar mejor al otro, y a sí mismo.

La supervisión no es señal de debilidad, sino de responsabilidad

profesional.”

Características de la supervisión

●​ Actividad básica en el aprendizaje clínico.

●​ Útil para el trabajo con niños, adolescentes y adultos, tanto individual como

en equipos.

●​ Requiere integración de teoría y práctica.

●​ Implica madurez profesional.

Modelo de Supervisión

Integral – Pluralista – Émico – Integrativo

●​ Integral: visión bio-psico-social; considera al sujeto en su contexto.

●​ Pluralista: reconoce y valora distintas corrientes teóricas y métodos.

●​ Émico: se basa en la cultura y subjetividad del paciente.

●​ Integrativo: promueve la cooperación entre escuelas psicoterapéuticas.

Postura epistemológica

●​ La supervisión no es ajena al proceso clínico.

●​ Se inicia con un motivo de consulta que genera sufrimiento o inquietud.

●​ Tiene inicio, desarrollo y fin, en un encuadre clínico definido.

Dimensiones supervisadas

1.​ Relación terapeuta-paciente:


○​ Tipo de vínculo, transferencia, contratransferencia, alianza terapéutica.

2.​ Relación supervisor-terapeuta:

○​ Clave, sobre todo con terapeutas noveles.

○​ Importancia del “rapport” entre ambos.

3.​ Habilidades del terapeuta y autocuidado:

○​ Las aptitudes pueden transformarse en habilidades.

○​ Se analizan competencias, desgaste, y desarrollo personal.

4.​ Técnicas de intervención:

○​ Deben ser coherentes con la teoría empleada.

○​ No se pueden mezclar sin lógica conductismo y psicoanálisis, por

ejemplo.

Consideraciones éticas

●​ El espacio de supervisión debe permitir reflexionar éticamente.

●​ Garantizar respeto por el paciente y actitud profesional responsable.

●​ Consultar el Código Ético si es necesario.

Modelo de Supervisión en Etapas

1. Exploración del caso

●​ Herramientas: observación, entrevista, tests.

●​ Análisis integral del desarrollo del paciente.

●​ Hipótesis diagnósticas iniciales: síntomas, personalidad, conflictos.

●​ Mirada longitudinal y transversal.

2. Diagnóstico

●​ Considerar integralmente: síntomas, personalidad, conflicto base.

●​ Presentar hipótesis coherentes con el sufrimiento del paciente


3. Proyecto terapéutico

●​ Proyectos personalizados, basados en diagnóstico y exploración.

●​ Fundamento empírico y coherencia teórica.

●​ Técnicas ajustadas al caso.

4. Supervisión del proceso

●​ Análisis del motivo de consulta, síntomas y estructura subjetiva.

●​ Revisión del vínculo, transferencia y contratransferencia.

●​ Evaluar pertinencia de técnicas y resistencias al cambio.

●​ Relectura conjunta del recorrido con el paciente.

5. Evaluación del trabajo

●​ Revisión de objetivos, técnicas, metodología y resultados.

●​ Uso de registros clínicos (ej. epicrisis) para evaluar longitudinalmente.

●​ Estos datos permiten también investigación en eficacia clínica.

Características de la supervisión

La supervisión es una actividad básica en el aprendizaje psicoterapéutico, útil en el

trabajo con niños, adolescentes y adultos, tanto individual como en equipos

interdisciplinarios, desde cualquier enfoque teórico. Es una actividad

teórico–práctica que requiere madurez profesional para integrar teoría y aplicación

clínica.

Modelo: Integral, Pluralista, Émico, Integrativo

Integral: considera al sujeto en su contexto desde el modelo bio–psico–social,

incluyendo el trabajo interdisciplinario.


Pluralista: valora los aportes de distintas corrientes teóricas, eligiendo lo pertinente

según el caso.

Émico: respeta la “cultura propia” del paciente, su idiosincrasia y subjetividad.

Integrativo: promueve el encuentro entre distintas escuelas, integrando

investigación, diagnóstico e intervención desde diversas perspectivas.

Postura epistemológica

La supervisión es parte del proceso clínico. Inicia con un motivo de consulta y tiene

un encuadre con inicio, desarrollo y término. Su objetivo es que el motivo de

consulta evolucione hacia una mayor conciencia, alivio o resolución del conflicto

psíquico.

Supervisión de la relación terapéutica

No solo se supervisa la relación terapeuta-paciente, sino también la del supervisor

con el supervisado. Es crucial observar el tipo de vínculo que se genera, las alianzas

que se desarrollan, y los procesos transferenciales y contratransferenciales.

Vínculo terapéutico

La relación terapéutica es un espacio vincular que refleja los lazos y apegos del

paciente. Supervisar este vínculo permite entender cómo se construye la alianza

terapéutica y cómo incide en la intervención.

Sobre el terapeuta: habilidades y autocuidado

Las aptitudes del terapeuta pueden transformarse en habilidades clínicas. La

supervisión ayuda a desarrollarlas y a trabajar sobre el autoconocimiento. Se deben

promover prácticas de autocuidado para evitar desgaste y enfermedades físicas o

psicológicas derivadas del trabajo clínico.


Técnicas de intervención

El terapeuta debe seleccionar técnicas acordes al paciente y a la teoría empleada.

La coherencia entre diagnóstico, estrategia teórica e intervención es clave para una

práctica responsable y eficaz.

Consideraciones éticas

La supervisión es un espacio privilegiado para revisar aspectos éticos de la

profesión. Es necesario garantizar el respeto por los derechos del paciente y actuar

con responsabilidad, consultando el Código de Ética cuando sea necesario.

Modelo de Supervisión en Etapas

Primera etapa: Exploración del caso

Uso de herramientas como entrevistas, observación y tests. Se analizan áreas del

desarrollo cognitivo y afectivo del paciente, permitiendo hipótesis diagnósticas

iniciales sobre síntomas, personalidad y conflictos. Se aplica una mirada

longitudinal (histórica) y transversal (actual).

Segunda etapa: Diagnóstico

Se considera el síntoma, el tipo de personalidad y los conflictos asociados. Se

construyen hipótesis que expliquen el sufrimiento subjetivo y que fundamenten el

diagnóstico presentado.

Tercera etapa: Proyecto terapéutico

El proyecto debe ser personalizado, empíricamente fundado y coherente con la

exploración y el diagnóstico. Las técnicas se eligen según la experiencia clínica y la

situación particular del paciente.


Cuarta etapa: Supervisión del proceso

Se analizan motivo de consulta, síntomas, vivencias del terapeuta, vínculo

terapéutico, transferencia y contratransferencia. Se evalúa la pertinencia de técnicas,

las resistencias al cambio y los logros del tratamiento.

Quinta etapa: Evaluación del trabajo

Se revisan los objetivos alcanzados, las técnicas aplicadas y los resultados

obtenidos. Se recomienda el uso de registros clínicos (como la epicrisis) para

seguimiento longitudinal y evaluación futura del proceso terapéutico.​

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