SINDROMES PSICOPATOLOGICOS
Para identificar los síndromes se agrupan sus signos y síntomas más sobresalientes, de tal manera que
podemos organizarlos en síndromes, esto nos ayuda no solo a poder organizarlos sino también son una
base para la diagnosticar de forma clara y breve, ya que existen algunos casos que no puede esperar
mucho tiempo sin tratamiento.
SÍNDROME ESQUIZOFRÉNICO. -
Es una enfermedad y deteriorante, que se caracteriza por alteraciones del pensamiento, la conducta y el
lenguaje; como síndrome se puede ver:
• Apariencia: extraña, descuida su aspecto físico • retraído socialmente
• Alteraciones en el contenido del pensamiento • Delirios de persecución
• Neologismos, bloqueos • Alteraciones en la percepción
• Alucinaciones y las más comunes son las auditivas. • Rigidez cérea o catalepsia
• Agitación • Eco síntomas
• Oposicionismo y por último en la fase residual habrá, alteraciones de la afectividad (aplanada),
acompañadas de intenso retraimiento social, alteración de pensamientos y conductas extrañas.
SÍNDROME CATATÓNICO. -
Es un conjunto de perturbaciones de la conducta motriz y de la actividad. Surgen clínicamente como
secundarios a fenómenos psíquicos primariamente alterados en el orden de impulsos, afectos, voluntad,
etc.
Se caracteriza por:
• Perturbación de la voluntad.
• Violentas excitaciones motrices de máxima intensidad que implican actos, reacciones y movimientos
abruptos
• No muestran fatiga, parecen independizarse del medio y sus estímulos.
• Las contorsiones faciales y corporales parecen vacías psicológicamente y carecen de coherencia
expresiva
El acceso catatónico es de alto riesgo para el paciente y las personas en su alrededor. El síndrome
catatónico puede ser de dos formas:
• Hipocinético: que incluye la acinesia, el estupor tenso, el mutismo, las
• Interceptaciones motrices, el negativismo, la ambitendencia y pseudoflexibilidad cérea.
• Hipercinético: están la estereotipia, el amaneramiento no valorativo, la
• Verbigeración, las muecas, los actos impulsivos, obediencia automática, ecolalia y la
• Ecopraxia.
SÍNDROME HEBEFRENICO. -
Dentro de los subtipos de la esquizofrenia se encuentra el Heberfrenico o esquizofrenia desorganizada
marcada. Las causas de este padecimiento son desconocidas, pero se sabe que comienza antes de los 25
años y que los antecedentes familiares de depresión o psicosis aumentan la probabilidad de padecerlo. Se
caracteriza por
• Comportamiento activo, pero no constructivo y sin objetivos
• Respuestas emocionales extrañas e inapropiadas
• Anhedonia (Dificultad para sentir placer)
• Delirios
• Alucinaciones (ópticos, auditivos, verbales)
• Falta de motivación
• Comportamiento tonto o extraño (muecas)
• Discurso sin sentido, errático
Algunos de estos síntomas también se observan en otros tipos de esquizofrenia, pero la distinción
característica de la esquizofrenia desorganizada es el comportamiento errático con un lenguaje aleatorio
desordenado y despreocupado por la gramática. Si se presenta precozmente, quiere decir en la
adolescencia y es la de peor pronóstico.
SINDROME DELIRANTE.-
La otra manera de denominación corresponde a la paranoia, es un cuadro crónico que puede traducirse
como un pensamiento paralelo, estas personas rara vez buscan ayuda, también se puede agregar que son
hipersensibles a la crítica, suelen ser fríos, sin sentido del humor, no tienen buenas relaciones sociales.
Clínicamente se manifiesta de la siguiente manera:
• PERSONALIDAD PARANOICA: se caracteriza por la desconfianza, unas creencias exagerada y
fácilmente son provocados. Son individuos autoritarios, la hipertrofia del yo (egocentrismo
marcado con autovaloración exagerada), creen que los demás compiten contra ellos, son
fanáticos y no aceptan la realidad.
• DELIRIO PARANOICO: tal delirio se basa en la interpretación, pues parte de hechos o
situaciones reales, se puede clasificar como: persecución, reivindicación (hipocondriaco,
religioso, político, etc.), celotípico (los celos), erotomaniaco (convicción de que es amado por
alguien), destrucción (daño corporal) y Folie a deux (delirio compartido).
Se puede observar este síndrome en casos de aislamiento sensorial, por alucinógenos, en la depresión,
pacientes esquizofrénicos, somático (epilepsia, alcohol, enfermedades degenerativas cerebrales, deterioro
intelectual), cambio de entorno.
SINDROME ALUCINATORIO.-
Se define como la percepción de sensaciones que no tiene un estímulo o fundamento, clínicamente se
observa según el tipo de percepción:
• ACUSTICA: Hay ruidos, sonidos, precepción de palabras, frases. Su localizado puede ser fuera
del cuerpo o dentro. Se lo observa dentro de la esquizofrenia y en pacientes melancólicos.
• OPTICA: se ven luces, colores, figuras, escenas o formas más complejas. Se observa en
pacientes alcohólicos, aterosclerosis cerebral, pacientes melancólicos.
• OLFATIVA/GUSTATIVA: se encuentra en pacientes con síndromes delirantes (olor a veneno,
por ejemplo), esquizofrénicos (olores desagradables), melancolía grave (olor a putrefacción de
su mismo organismo).
• TACTILES: estos pacientes sienten que los agarran, soplan, queman, hacen cosquillas, etc.
Relacionado con psicosis orgánicas (delirios tóxicos) y en enfermedades cerebrales difusas.
• CENESTESICAS: sensaciones de estar petrificado, reducido de tamaño, vacío, hueco,
sensación de levitación o de movimiento, deformación corporal. Se lo ha visto en pacientes con
esquizofrenia, hipocondría delirante, delirium tremens.
También las alucinaciones se encuentran en enfermedades somáticas, estadios previos al sueño,
aislamiento sensorial, presos en celdas de castigo, demencia, lesiones cerebrales crónicas, epilepsia,
esquizofrenia, depresión endógena, síndrome obsesivo.
SINDROME DE ALUCINOSIS.-
Se debe diferenciar de una alucinación, porque en la alucinosis, el paciente reconoce conscientemente que
lo percibido no es real, se puede ver en el alcoholismo, abuso de fármacos, trastornos cerebrales como
lesiones o tumores y el Síndrome de Charles Bonnet (alucinosis orgánica, relación con la via visual y la
edad avanzada).
Los síntomas son similares a una alucinación, la diferencia está en que le paciente reconoce que eso no es
real.
SINDROME DEPRESIVO.-
Es importante aclarar que estar deprimido no es lo mismo que un trastorno depresivo, ya que el primero
solo es una situación temporal y desaparece dependiendo de la situación. El termino depresión se lo ha
utilizado como síntoma (acompaña a otros trastornos como la angustia), síndrome (procesos acompañados
de tristeza, culpa, minusvalía y perdida del impulso vital) y como enfermedad (donde se encuentra a la
causa biológica). El eje central es la tristeza profunda que afecta las relaciones personales del paciente, la
clínica se analiza a través de 5 áreas:
• AFECTIVIDAD: Tristeza, indiferencia, ansiedad, irritabilidad, anestesia afectiva.
• PENSAMIENTO: enlentecido, monotemático, perdida de la autoestima, ideas de suicidio, culpa,
déficit de concentración.
• CONDUCTA: abandono personal, aislamiento, llanto, intento de suicidio.
• RITMOS BIOLOGICOS: inicio en ciertas épocas, mejoría vespertina, despertar precoz.
• TRASTORNOS SOMATICOS: anorexia, insomnio, trastornos digestivos, estreñimiento, algias,
astenia, disfunción sexual.
El síndrome está presente en psicosis mixtas, esquizofrenia, modificaciones estructurales cerebrales,
enfermedades somáticas, por sobrecarga afectiva.
SÍNDROME MANIACO.-
Es un período de tiempo en el que el paciente presenta un estado de ánimo anormal en el que se presenta
la manía. La manía es un estado de ánimo elevado de forma persistente, puede ser de alegría o de
irritabilidad, pudiendo llegar a una alegría extrema o euforia, que resulta contagiosa para su entorno.
Presentan cambios en su comportamiento, aumentando su actividad física y mental, ignorando riesgos y
consecuencias. Pueden gastar mucho dinero, dejar sus trabajos, tomar decisiones arriesgadas, dormir muy
poco sin estar cansados, aumentando su actividad sexual y refiriéndose “con más energía que nunca”.
Los síntomas característicos que se presentan en la manía incluyen: alegría o júbilo inapropiado,
irritabilidad excesiva, insomnio grave, sentimientos de grandeza, aumento del habla, pensamientos
acelerados y con poca relación entre sí, aumento del deseo sexual, incremento de energía marcado,
insensatez o pobre juicio, dificultad de concentración, fácil distracción, compras y gastos excesivos,
conducta social inapropiada, euforia, comportamiento provocativo, entrometimiento, agresividad, falta de
conciencia de estar enfermo o de tener un problema.
SÍNDROME ANSIOSO.-
El síndrome ansioso es un conjunto de síntomas y signos cuyo rasgo clínico central es una emoción
parecida al miedo, en que el paciente teme que algo funesto le va a acontecer.
En el síndrome ansioso hay un componente vivencial y otro fisiológico. Hoy día es aceptada la división del
síndrome ansioso según su forma de presentación y evolución, en ansiedad generalizada y ataque de
pánico. La primera se manifiesta en forma gradual y permanente, la segunda se instala en forma brusca, de
crisis, pudiendo no haber sintomatología ansiosa intercrítica.
En la ansiedad generalizada los síntomas más frecuentes son:
1. Psíquicos:
• Preocupación excesiva, o expectación aprehensiva: El paciente tiene la sensación de que algo
malo le va a ocurrir a él o a su familia. Es un pensamiento acompañado de ansiedad, a veces vago
y difuso y otras más concretos: accidentes, enfermedades graves, etc. A este síntoma también se le
denomina expectación ansiosa.
• Hipervigilancia: Habitualmente a consecuencia de la preocupación excesiva, el paciente adopta
una actitud hipervigilante y escudriñadora, con el objeto de descubrir las amenazas que siente que
lo acechan. A menudo a raíz de esta atención centrada en la vigilancia, se pierde la concentración,
anda sobresaltado, irritable, mal genio, insomne y fatigado.
• Tensión motora: Malestar centrado en la musculatura habitualmente de cara, cuello y tronco. Se
queja de dolor, tensión, temblor, movimientos bruscos, estremecimientos, fatigabilidad e
incapacidad de relajarse. Estas molestias se acompañan con frecuencia de inquietud, intranquilidad,
respuestas de alarma y respiración suspirosa.
2. Neurovegetativos:
• Cardiovasculares: Taquicardia, palpitaciones y extrasístoles.
• Respiratorias: Opresión precordial a veces irradiada al brazo, puntadas torácicas, sensación
subjetiva de dificultad respiratoria.
• Gastrointestinales: Sequedad bucal, hipersalivación, bolo esofágico y nudo en la garganta que
pueden causar disfagia, hiperacidez, flatulencias, diarreas y estreñimiento.
• Sistema nervioso: Parestesias, palidez, mareos, alergias diversas y temblores. e) Piel: Sudores
profusos, bochornos.
• Oftalmológicas: Visión borrosa.
• Genitourinarios: Poliaquiuria, a menudo metrorragia, frigidez, eyaculación precoz, impotencia.
SÍNDROME OBSESIVO.-
El fenómeno obsesivo es una forma de alteración del pensar, en la que una idea o grupo de ideas se
impone penosamente en la conciencia del sujeto el que no logra suprimirlas por su voluntad pese a
reconocerlas como absurdas y patológicas. Implica un psiquismo cautivo por un núcleo que imanta la
atención de quien la sufre, paralogiza su voluntad y anula las relaciones posibles con otros contenidos que
no sean el dominante.
El fenómeno obsesivo en la perspectiva sindromática, implica, pues, una penosa vivencia afectiva de
angustia específica, una temática obsesiva y un actuar obsesivo. La tonalidad del fenómeno obsesivo en
sus tres aspectos, del pensar, del actuar y del sentir, tiene una especificidad a nuestro juicio, que lo
particulariza en el orden neurótico:
• Aunque la conciencia los rechaza y la voluntad se opone y pese a la contradicción en su sistema de
realidad habitual, ej. Sujeto jamás le desconoce la procedencia de sí mismo, lo que separa este
síndrome de todo otro en el que se pierde esa pertenencia y se adjudica por el sujeto a una acción
exterior.
• El carácter repetitivo del fenómeno obsesivo es abrumador. Pese a ser denunciado
sintomáticamente con intensidad angustiosa, parece servir a fines de anulación de angustias
primarias.
• El doble carácter de adherencia paradojal a sus obsesiones por parte del sujeto obsesivo, y el
combate ansioso por neutralizarlas con confusos rituales, confirmaciones validatorias, etc., y que a
su vez pone en marcha angustia secundaria si tales reacciones defensivas son interferidas.
• La intolerancia aguda y espasmodizada de la contradicción, que exige polarización extrema de
certeza, de absoluto inaccesible de perfección y completación. El modo arcaico de funcionamiento
psíquico, aparece como solución posible, de la angustia primaria, de la contradicción, a través del
pensamiento mágico que resuelve la duda, la relatividad, la imperfección, lo inacabado, y todo ese
enorme caudal de lo indeciso ante el que el pensar racional y adaptado a la realidad de consenso
unánime, es radicalmente ineficaz. El fondo depresivo de esta tonalidad vivencia ¡obsesiva, es de
rigor y a menudo tan resaltante que impone por sí mismo una indicación terapéutica.
SINDROME CONVERSIVO:
Síndrome en el cual existe un déficit o mal funcionamiento psicomotor o sensorial. Sus síntomas son:
• Plejia o paresia localizada. • Movimientos anormales e involuntarios.
• Parestesia, hipoestesia o hiperestesia. • Disfagia.
• Disartria o disfonía
Diagnósticos diferenciales de este síndrome son:
• Trastorno conversivo. • Enfermedad vascular encefálica. • Trauma cráneo-encefálico.
• Guillain-Barre. • Tumor cerebral. • Lesión medular. • Enfermedad neuromuscular.
• Degeneración de los nervios. • Meningitis viral.
SÍNDROME HIPOCONDRIACO.-
Se incluye en este apartado aquellos trastornos que engloban una preocupación excesiva por la salud sea
física o psíquica (temor a padecer una enfermedad o nosofobia)
Síntomas:
• Alucinación auditiva, voces alucinatorias que dicen:” tienes cáncer y vas a morir”.
• Delirio hipocondriaco, idea “deliroide” en una psicosis afectiva, donde el paciente de modo irracional cree
que tiene, por ejemplo, un cáncer y es incapaz de aceptar los razonamientos del médico.
• Idea prevalente. Por ejemplo, el estar constantemente preocupado por la prevención de la salud, teniendo
conductas a veces exageradas y que pueden considerarse absurdas (a veces pueden configurarse como
ideas obsesivas)
• Puede aparecer dentro de un cuadro de ansiedad aguda o crónica, en donde normales percepciones
sensoriales son vividas como síntomas y estos como reflejo de una grave enfermedad.
• Cuadros ansiosos y depresivos.
• Las demencias y las esquizofrenias pueden comenzar con un delirio hipocondriaco, la parafrenia y las
psicosis paranoides incluyen temas delirantes hipocondriacos o de negación en su cuadro clínico en
muchas ocasiones y frecuentemente la causa es una melancolía delirante.
Diagnósticos diferenciales de este síndrome son:
• VIH • Cáncer • Descompensaciones hormonales
SINDROME CONFUSIONAL.-
Fluctuación brusca del nivel de conciencia. Sus síntomas son:
• Alteración del nivel de conciencia. • Aprosexia o hipoprosexia.
• Alucinaciones (micropsia o liliputienses). • Hipocinesia o hipercinesia.
Diagnósticos diferenciales de este síndrome son:
• Hipertensión intracraneal. • Enfermedad vascular encefálica. • Psicosis mayores.
• Trauma cráneo-encefálico. • Intoxicación. • Encefalopatía hepática.
SÍNDROME DEMENCIAL.-
El síntoma de inicio más frecuente es el deterioro de la memoria, así como de la capacidad de pensar y de
razonar, que pueden ser difíciles de identificar al comienzo del proceso. Los pacientes a menudo intentan
compensar los defectos buscando estrategias para evitar que se hagan evidentes los fallos en su
rendimiento intelectivo, se empobrece el lenguaje. Pueden ser evidentes la pérdida general de eficiencia en
todos los aspectos del pensamiento y los trastornos de funciones ejecutivas, incluidas la planificación,
organización y secuenciación, en cuyo caso el paciente tiene dificultades en sus tareas cotidianas como la
utilización del teléfono, manejar pequeñas cantidades de dinero, cocinar o responsabilizarse de sus
medicamentos. El paciente es incontinente, está desconectado de la realidad circundante y depende por
completo de sus cuidadores. Entonces aparecen los signos neurológicos más graves, incluyendo reflejos
primitivos, rigidez del sistema motor y contracturas en flexión y encamamiento. Puede experimentar un
estadio final de decorticación, pero habitualmente ocurre antes la muerte debida a una neumonía o
cualquier otra infección.
En el diagnóstico diferencial deben descartarse el retraso mental previo, los síndromes amnésicos que no
cumplen criterios de síndrome demencial y el deterioro de memoria asociado a la edad o los casos de
deterioro cognoscitivo leve. Los síndromes pseudodemenciales incluyen episodios psicóticos agudos,
algunos casos de esquizofrenia, trastornos de conversión, trastornos facticios y simulación. Mayores
dificultades pueden presentarse para el diagnóstico diferencial en los pacientes ancianos con trastornos
depresivos, y en los casos de delirium
SÍNDROME AMNÉSICO.-
Los pacientes con un síndrome amnésico puro presentarán una capacidad intelectual inalterada, no
tendrán alteraciones en la atención, lenguaje, percepción o habilidades motoras o sensoriales. Sin
embargo, detectaremos un deterioro en la capacidad para aprender nueva información (amnesia
anterógrada) que podrá coexistir o no con una incapacidad de recordar acontecimientos pasados o
información aprendida previamente (amnesia retrógrada).
En el síndrome amnésico la capacidad para repetir inmediatamente una secuencia de información, MCP,
no está alterada. Del mismo modo, las distintas memorias de tipo implícito se mantienen preservadas
(aprendizaje de nuevas habilidades, primming). Puede haber algunos cambios sutiles de la personalidad,
como apatía, falta de iniciativa y labilidad emocional. Los sujetos pueden mostrarse superficialmente
amistosos y agradables, pero presentan una expresividad afectiva estrechada o pobre.
Los individuos con síndrome amnésico pueden experimentar como resultado de sus déficits mnésicos
graves deterioros de su capacidad personal o social, requiriendo una supervisión cotidiana para asegurar
su alimentación y cuidados mínimos.
De los síndromes amnésicos producidos por una etiología de tipo orgánico, el síndrome de Korsakoff es el
cuadro más característico. Se trata de un síndrome amnésico persistente que se asocia al consumo
prolongado de alcohol y se debe a la deficiencia vitamínica de tiamina.
El síndrome de Korsakoff frecuentemente aparece como continuación de un cuadro clínico agudo
caracterizado por confusión, ataxia, oftalmoplejía, nistagmo y polineuropatía, denominado encefalopatía de
Wernicke, en lo que se ha venido a denominar síndrome de Wernicke-Korsakoff.
Si la encefalopatía de Wernicke es tratada con dosis adecuadas de tiamina, los síntomas neurológicos y de
la encefalopatía tienden a remitir, así como el cuadro confusional, mientras que el deterioro de la memoria
perdura.
Pasamos de la fase aguda (encefalopatía de Wernicke) a la crónica (síndrome de Korsakoff), en la que se
observa un importante síndrome amnésico.
Diagnóstico diferencial de síndrome de Korsakoff:
• Epilepsia/infarto de lóbulo temporal • Conmoción cerebral • Demencia con cuerpos de Lewy
• Amnesia global transitoria • Encefalopatía anoxica • Enfermedad de Alzheimer
• Tumores del tercer ventrículo • Virus Herpes simple
TRASTORNOS DISOCIATIVOS.-
La característica esencial de los trastornos disociativos consiste en una alteración de las funciones
integradoras de la conciencia, la identidad, la memoria y la percepción del entorno. Esta alteración puede
ser repentina o gradual, transitoria o crónica. En esta sección se incluyen los siguientes trastornos:
• La amnesia disociativa: se caracteriza por una incapacidad para recordar información personal
importante, generalmente de naturaleza traumática o estresante, que es demasiado amplia para ser
explicada por el olvido ordinario.
• La fuga disociativa se caracteriza por viajes repentinos e inesperados lejos del hogar o del puesto
de trabajo, acompañados de incapacidad para recordar el propio pasado, de confusión acerca de la
propia identidad y asunción de otra identidad nueva.
• El trastorno de identidad disociativo (antes personalidad múltiple) se caracteriza por la presencia de
uno o más estados de identidad o personalidad que controlan el comportamiento del individuo de
modo recurrente, junto a una incapacidad para recordar información personal importante, que es
demasiado amplia para ser explicada por el olvido ordinario.
• El trastorno de despersonalización: Se caracteriza por una sensación persistente y recurrente de
distanciamiento de los procesos mentales y del propio cuerpo, junto a la conservación del sentido
de la realidad.
• El trastorno disociativo no especificado se incluye para codificar trastornos en los que la
característica predominante es un síntoma disociativo que no cumple los criterios para el
diagnóstico de un trastorno disociativo específico.
La fuga disociativa, el trastorno de identidad disociativo, el trastorno de despersonalización y la amnesia
disociativa deben diferenciarse de una alteración neurológica específica o de otra enfermedad médica
como un traumatismo craneal, epilepsia. En la intoxicación aguda por o en la abstinencia de alcohol o de
otras sustancias puede aparecer la despersonalización como síntoma.
BIBLIOGRAFIA
Vallejo J. Introduccion a la psicopatología y la Psiquiatria. Elsevier. España, 7ª ed. 2011
Talarn A, Jarne, A, et al. Psicopatologia. UOC. Barcelona, 1 ed. 2006