TEMAS-SUBTEMAS
Sentencia T-263/24
PENSION DE INVALIDEZ DE PERSONA CON ENFERMEDAD
CRONICA, DEGENERATIVA O CONGENITA-Las administradoras de
pensiones no pueden desconocer la capacidad laboral residual que conserva
una persona
(...) la vulneración de los derechos fundamentales se materializó con (i) la
omisión de Protección en aplicar las reglas que se deben seguir al estudiar
las solicitudes de reconocimiento de pensión de invalidez de quienes tienen
enfermedades crónicas, degenerativas o congénitas y con (ii) la exigencia de
un requisito que no está previsto en la ley para el reconocimiento de la
pensión de invalidez... (El fondo de pensiones accionado) afirmó que la fecha
de estructuración de la PCL... era anterior a su afiliación... y que por esa
razón no era procedente el reconocimiento de la pensión de invalidez sino la
devolución de saldos... esto una práctica reprochable porque si los fondos de
pensiones niegan la pensión porque la fecha de estructuración es anterior a
la afiliación a dicho fondo, pero permitieron que la persona se afiliara y
recibieron durante años sus aportes, se terminarían beneficiando de dichos
aportes de manera injustificada.
DERECHO A LA PENSIÓN DE INVALIDEZ-Improcedencia de tutela,
por incumplimiento del presupuesto de subsidiariedad
(...) la acción de tutela no procede para (uno de los accionantes) porque de
los elementos probatorios disponibles en sede de revisión, no es posible
determinar, si quiera sumariamente, que él cumple con los requisitos para
acceder a la prestación. El asunto exige un despliegue probatorio mayor en
aras de permitir que la discusión se dé ante el juez ordinario.
REQUISITOS PARA ACCEDER A LA PENSION DE INVALIDEZ Y
REGIMEN APLICABLE-Reiteración de jurisprudencia
DERECHO FUNDAMENTAL A LA SEGURIDAD SOCIAL EN
PENSIONES Y LA IMPORTANCIA DE LA PENSION DE
INVALIDEZ-Concepto, naturaleza y protección constitucional
PENSION DE INVALIDEZ EN CASO DE ENFERMEDADES
CRONICAS, DEGENERATIVAS O CONGENITAS-Requisitos
CAPACIDAD LABORAL RESIDUAL-Concepto
PENSION DE INVALIDEZ-Requisitos para aplicar la regla especial de
contabilización de semanas cuando hay capacidad laboral residual
(i) Se debe verificar que las cotizaciones efectuadas con posterioridad a la
fecha de estructuración de la PCL hayan sido aportadas en ejercicio de una
efectiva y probada capacidad laboral residual. (ii) Se debe valorar que no
existió intención en defraudar al sistema de seguridad social. (iii) Con base
en el resultado del estudio de los tres puntos anteriores, se debe definir la
fecha desde la cual se analizará el cumplimiento de la densidad de semanas
establecidas en la Ley 860 de 2003. Para ello, la Corte ha acudido a las
fechas en que (a) se efectuó el procedimiento de PCL, (b) en que se realizó la
última cotización o (c) en que se formuló la solicitud de reconocimiento
pensional.
PROHIBICION EN MATERIA PENSIONAL DE EXIGIR
REQUISITOS ADICIONALES A LOS ESTABLECIDOS EN LA LEY-
Reiteración de jurisprudencia
ACCION DE TUTELA PARA RECONOCIMIENTO DE PENSION DE
INVALIDEZ-Procedencia excepcional
DERECHO A LA PENSIÓN DE INVALIDEZ-Orden a Fondo de
Pensiones reconocer pensión de invalidez de manera transitoria hasta que
justicia ordinaria resuelva de manera definitiva
REPÚBLICA DE COLOMBIA
CORTE CONSTITUCIONAL
SENTENCIA T-263 DE 2024
Referencia: expedientes T-9.796.159 y
T-9.923.565.
T-9.796.159. Acción de tutela
instaurada por Emilio en contra de
Porvenir S.A.
T-9.923.565. Acción de tutela
instaurada por Alicia en contra de
Protección S.A y otros.
Magistrado ponente:
José Fernando Reyes Cuartas.
Bogotá, D.C, nueve (9) de julio de dos mil veinticuatro (2024).
La Sala Novena de Revisión de tutelas de la Corte Constitucional, integrada
por la magistrada Natalia Ángel Cabo y los magistrados Juan Carlos Cortés
González y José Fernando Reyes Cuartas, quien la preside, en ejercicio de sus
competencias constitucionales y legales, profiere la siguiente
SENTENCIA
Cuestión previa: la reserva de la identidad como medida de protección a
favor de el y la accionante
De conformidad con el artículo 62 del Reglamento Interno de la Corte
Constitucional, las Salas de Revisión podrán disponer que en la publicación de
la sentencia se omitan los nombres de las partes del proceso. En este caso, se
hará referencia a la historia clínica y a una información relativa a la salud
física de el y la accionante. Por lo tanto, la Sala considera necesario suprimir
de esta providencia y de toda futura publicación, su nombre así como
cualquier otro dato o información que permita individualizarla. En
consecuencia, se modificará el nombre de las personas involucradas por uno
ficticio y se escribirá en cursivas.
Síntesis de la decisión
La Sala Novena de Revisión estudió las sentencias de tutela proferidas en el
marco de las acciones constitucionales que promovieron el señor Emilio
contra Porvenir y la señora Alicia en contra de Protección. A la Corte le
correspondió definir si los fondos de pensiones vulneraron los derechos
fundamentales al debido proceso administrativo, seguridad social, vida digna
y mínimo vital de los accionantes al negarse a reconocer la pensión de
invalidez.
En el caso de Emilio, Porvenir argumentó que no era procedente el
reconocimiento de la pensión porque (i) la aseguradora Mapfre se negó a
reconocer el seguro provisional y (ii) el accionante no contaba con 50
semanas cotizadas antes de la fecha de estructuración. En el caso de Alicia,
Protección aseguró que no era procedente el reconocimiento de la pensión
porque (i) para la fecha de estructuración de la invalidez la accionante no
estaba afiliada al fondo de pensiones y (ii) no contaba con 50 semanas
cotizadas antes de la fecha de estructuración.
En primer lugar, la Sala reiteró la jurisprudencia sobre el régimen de
invalidez, la capacidad laboral residual en el caso de enfermedades crónicas,
degenerativas o congénitas y la prohibición de las administradoras de
pensiones de imponer requisitos adicionales para el reconocimiento de las
prestaciones de la seguridad social. En segundo lugar, determinó que la acción
de tutela promovida por la señora Alicia cumplió con todos los requisitos de
procedibilidad. En particular, se acreditó el requisito de subsidiariedad porque,
a pesar de la existencia de un proceso judicial en curso, se consideró necesario
evitar la configuración de un perjuicio irremediable. En el caso del señor
Emilio, estableció que, si bien se acreditaron los requisitos de legitimación e
inmediatez, no se cumplió con el de subsidiariedad. Esto porque de las
pruebas aportadas, no se logró demostrar, siquiera sumariamente, que cumplía
con los parámetros para acceder a la pensión de invalidez, criterio de
procedibilidad para las acciones de tutela que persiguen el reconocimiento de
derechos pensionales.
En tercer lugar, la Sala concluyó que la señora Alicia sí cumplió con los
requisitos exigidos por el artículo 39 de la Ley 100 de 1993 modificado por la
Ley 860 de 2003 para acceder a la pensión de invalidez. Lo anterior porque,
aplicando las reglas de la Sentencia SU-588 de 2016, cuenta con 50 semanas
cotizadas tres años antes de la fecha de la última cotización efectuada, tiene
una pérdida de capacidad laboral de 66.05% como consecuencia de una
enfermedad progresiva y degenerativa en estado avanzado y los aportes
efectuados con posterioridad a la fecha de estructuración de la invalidez no
fueron realizados con el propósito de defraudar al Sistema de Seguridad
Social.
La Sala determinó que Protección desconoció las reglas que se deben seguir al
estudiar las solicitudes de reconocimiento de pensión de invalidez de quienes
tienen enfermedades crónicas, degenerativas o congénitas. En concreto, que
para contabilizar las semanas de cotización también se puede acudir a las
fechas en que se efectuó el procedimiento de PCL, se realizó la última
cotización o se formuló la solicitud de reconocimiento pensional. Se concluyó
que la AFP pasó por alto que la invalidez se agrava progresiva y
paulatinamente, por lo tanto, merece un tratamiento jurídico especial y
diferente al que se aplica a los casos ordinarios.
Adicionalmente, Protección impuso un requisito adicional para el
reconocimiento de la pensión de invalidez que no está previsto en la ley, esto
es, que la actora no estaba afiliada a Protección para la fecha de
estructuración. Se precisó que, además de vulnerar los derechos al debido
proceso administrativo y a la seguridad social de la accionante, constituye una
práctica reprochable de las AFP que se benefician de dichos aportes de manera
injustificada y en perjuicio de los usuarios.
En consecuencia, ordenó a Protección reconocer y pagar la pensión de
invalidez de la accionante hasta que la jurisdicción ordinaria laboral decida de
manera definitiva la controversia suscitada en torno a dicha prestación
económica.
Como cuestión adicional, determinó que la Sala Laboral del Tribunal Superior
de Bogotá remitió de forma tardía el expediente T-9.923.565. Esto porque
tardó aproximadamente tres años en remitirlo a la Corte y el Decreto 2591 de
1991 dispuso que el juez de segunda instancia debe remitir el expediente para
su eventual revisión, en los diez días siguientes a la ejecutoria del fallo de
segunda instancia. En consecuencia, compulsó copias a la Comisión Nacional
de Disciplina Judicial para que investigue la actuación de la Sala Laboral del
Tribunal Superior de Bogotá por la remisión tardía del expediente.
I. ANTECEDENTES
Hechos relevantes1
1
La información sobre los hechos expuestos en el escrito de tutela fue complementada a través de los
elementos probatorios que obran en el expediente con el fin de facilitar el entendimiento del caso.
Expediente T-9.796.159
1. El 16 de septiembre de 2023, a través de agente oficiosa, Emilio
presentó una acción de tutela en contra de la administradora de fondos
de pensiones y cesantías Porvenir S.A. -Porvenir-. Aseguró que la
negativa del reconocimiento de la pensión de invalidez vulneró sus
derechos fundamentales al mínimo vital, a la vida digna, a la salud y a
la igualdad.
2. El accionante tiene 53 años y tiene una enfermedad neurológica
degenerativa denominada “epilepsia focal estructural compleja” 2 desde
los 16 años. Indicó que, como consecuencia de su diagnóstico, tiene
episodios de convulsiones. En su historia clínica consta que su
patología es de difícil control y que la misma “le generó una
discapacidad cognitiva”3. A pesar de su diagnóstico, en los años 2010 a
2013 laboró y realizó aportes a pensión en Porvenir por 31.86 semanas.
En el año 2013, como consecuencia de uno de sus episodios de
epilepsia, sufrió un accidente que le impidió continuar con su trabajo -
cayó de una altura de 3 metros, lo que le produjo un trauma severo en
su cabeza, hombro y húmero izquierdo; fractura del manguito rotador-.
3. El 1 de abril de 2021, Seguros de Vida Alfa S.A. lo calificó y le dictaminó
un 53.30% de pérdida de capacidad laboral, con fecha de estructuración del 15
de mayo de 2019. El accionante recurrió el dictamen y el expediente se envió
a la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Antioquia.
4. El 30 de junio de 2021, la Junta Regional de Calificación de Invalidez de
Antioquia modificó la fecha de estructuración al 29 de julio de 2010. Seguros
de Vida Alfa presentó recurso de reposición y apelación. El 15 de octubre de
2021, la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Antioquia ratificó el
dictamen y envió la apelación a la Junta Nacional de Calificación de
Invalidez. El 10 de marzo de 2022, la junta nacional confirmó el dictamen.
2
Expediente digital, archivo “1_05088400400320220030800-(2023-10-06 11-24-21)-1696609461-1.pdf”
folios 17 y 20 en adelante.
3
Expediente digital, archivo “1_05088400400320220030800-(2023-10-06 11-24-21)-1696609461-1.pdf”
folio 26.
5. El 5 de abril de 2022, el accionante solicitó a Porvenir el reconocimiento y
pago de su pensión de invalidez 4. El 15 de septiembre de 2022, Porvenir le
negó el reconocimiento de la pensión, afirmó que Mapfre Seguros S.A. -
Mapfre- es la encargada de financiar esa pensión de invalidez. Además,
informó que el dictamen realizado por la Junta Nacional de Calificación de
Invalidez es inoponible a Mapfre “como quiera que nunca fue parte en el
proceso de notificación, es decir, la entidad que calificó no notificó a Mapfre
Seguros en debida forma para que de esta manera pudiera ejercer su derecho a
la contradicción”5.
6. En el escrito de tutela el accionante planteó dos cuestiones. Primero,
cuestionó la fecha de estructuración la cual catalogó como “extraña”
porque en su concepto no consideró la progresividad de sus
diagnósticos ni el accidente sufrido en noviembre de 2013. Segundo,
recriminó que Porvenir negara la pensión de invalidez con base en
asuntos administrativos por los cuales él no debe responder. En
consecuencia, el señor Emilio solicitó ordenar a Porvenir reconocer y
pagar la pensión de invalidez.
Respuesta de las entidades accionadas y vinculadas
7. Mediante auto del 16 de septiembre de 2023 el Juzgado Tercero Penal
Municipal con Función de Control de Garantías y de Conocimiento de Bello
(Antioquia) avocó conocimiento de la acción y corrió traslado a la entidad
accionada. Además, vinculó a Sura EPS, a Seguros de Vida Alfa S.A., a la
Junta Nacional de Calificación de Invalidez, al Instituto Colombiano del Dolor
-Incodol- y a Mapfre Seguros S.A. -Mapfre-.
8. Porvenir solicitó declarar improcedente la acción de tutela por el
incumplimiento del requisito de subsidiaridad, en su concepto, el accionante
debe acudir a la jurisdicción ordinaria laboral donde se debatirá el
reconocimiento de la pensión de invalidez. Adicionalmente, indicó que el
actor debe solicitar ante Mapfre el reconocimiento de la pensión, por ello,
solicitó la vinculación de dicha aseguradora al trámite de tutela.
4
Aportó como soportes de su solicitud: el dictamen de la Junta Nacional de Calificación de Invalidez, la copia
de su cédula de ciudadanía, la copia de su registro civil de nacimiento y un certificado bancario.
5
Expediente digital, archivo “1_05088400400320220030800-(2023-10-06 11-24-21)-1696609461-1.pdf”
folio 12.
9. Sura EPS solicitó su desvinculación del trámite constitucional por falta de
legitimación en la causa por pasiva, afirmó que el reconocimiento de la
pensión de invalidez le corresponde a Porvenir.
10. Seguros de Vida Alfa afirmó que el reconocimiento y pago de la pensión
de invalidez es competencia de Porvenir. Aclaró que, si el fondo de pensiones
reconoce la pensión de invalidez, esta compañía aseguradora procedería con el
pago de la suma adicional si y solo si, (i) el siniestro acaeció en la vigencia de
la Póliza Seguro Previsional suscrito entre la AFP y esta Aseguradora, y (ii) el
capital que el afiliado tiene en su cuenta de ahorro individual resulta
insuficiente para el pago de la pensión de invalidez.
11. Por otra parte, explicó que la aseguradora “le expidió a Porvenir un
contrato de seguro previsional, para que en el evento en que ocurra una
invalidez o una muerte, a uno de sus afiliados se le reconozca el valor de la
suma adicional que se requiera para garantizar la pensión”. Afirmó que
cumplió con las obligaciones que tiene respecto del seguro previsional
contratado por Porvenir porque calificó las patologías del accionante y remitió
su expediente a las juntas regional y nacional de calificación de invalidez,
asumiendo el costo de ello.
12. La Junta Nacional de Calificación de Invalidez señaló que el 10 de marzo
de 2022 emitió el Dictamen No. 98580913 en el que determinó que el
accionante tenía una pérdida de capacidad laboral del 53.30% con fecha de
estructuración del 29 de julio de 2010, debido a los siguientes diagnósticos:
“epilepsia, tipo no especificado - refractaria fractura de la epífisis superior del
humero - restricción movimiento hombro izquierdo”. Manifestó que el
dictamen se notificó de conformidad con lo previsto en el Decreto 1072 de
2015.
13. Incodol solicitó la desvinculación del trámite constitucional por falta de
legitimación en la causa por pasiva.
14. Mapfre guardó silencio.
Sentencia objeto de revisión
15. El 29 de septiembre de 2022, el Juzgado Tercero Penal Municipal con
Función de Control de Garantías y de Conocimiento de Bello (Antioquia)
declaró improcedente la acción de tutela. Consideró que no se cumplió con el
requisito de subsidiariedad porque el accionante contaba con otros
mecanismos de defensa judicial. Además, estimó que no se alegó ni se
demostró la configuración de un perjuicio irremediable.
Pruebas que obran en el expediente
(i) Concepto médico de rehabilitación del 1 de marzo de 2021 emitido por
Sura EPS.
(ii) Dictamen del 2 de abril de 2021 emitido por Seguros de Vida Alfa.
(iii) Resolución del 15 de octubre de 2021 mediante la cual se decidió sobre el
recurso de reposición que interpuso Seguros de Vida Alfa contra el dictamen
de la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Antioquia.
(iv) Dictamen del 10 de marzo de 2022 emitido por la Junta Nacional de
Calificación de Invalidez.
(v) Acta de ejecutoria del 6 de abril de 2022 sobre el dictamen emitido por la
Junta Nacional de Calificación de Invalidez.
(vi) Respuesta a la solicitud de reconocimiento de pensión emitida por
Porvenir S.A.
(vii) Copia de la cédula de ciudadanía del accionante.
(viii)Copia del registro civil de nacimiento del accionante.
Actuaciones en sede de revisión
16. La Sala de Selección de Tutelas Número Doce 6, mediante auto del 18 de
diciembre de 2023, seleccionó el expediente T-9.796.159 para su revisión.
Según el sorteo realizado, el asunto se repartió al despacho del magistrado
José Fernando Reyes Cuartas para su trámite y fallo.
17. Mediante auto del 19 de febrero de 2024, el magistrado sustanciador
consideró necesario decretar pruebas para disponer de mayores elementos de
juicio que le permitieran adoptar una decisión definitiva. En concreto, solicitó
acceso al expediente del proceso de calificación de pérdida de capacidad
laboral del accionante, indagó sobre su estado de salud y su situación
6
Integrada por las magistradas Natalia Ángel Cabo y Cristina Pardo Schlesinger.
socioeconómica actual. Además, requirió a Mapfre y a Seguros Alfa para que
informaran si la negativa de la aseguradora para cancelar la parte que le
corresponde en el financiamiento de la pensión de invalidez es motivo
suficiente para negar dicha prestación.
18. Juzgado Tercero Penal Municipal con Función de Control de Garantías
y Conocimiento de Bello. Remitió el link de acceso al expediente de tutela
0508840040032022-0030800. En este constaban los siguientes documentos:
(i) el escrito de tutela, (ii) el acta de reparto, (iii) el acta de admisión, (iv) la
contestación de la acción tutela de Porvenir, Sura Seguros, Seguros de Vida
Alfa, Incodol y la Junta Nacional de Calificación de Invalidez, (v) el fallo de
primera instancia y (vi) la constancia de notificación del fallo.
19. Porvenir. Afirmó que el señor Ruíz Calderón no tiene la densidad de
semanas establecidas por el artículo 39 de la ley 100 de 1993 modificado por
el artículo 1º de la Ley 860 de 2003. Esto porque dentro de los tres años
anteriores a la fecha de estructuración únicamente cotizó 31.86 semanas.
Precisó que si la aseguradora se niega a cancelar la parte que le corresponde
en el financiamiento de la pensión “es un motivo suficiente para negarla” 7.
Esto porque según el artículo 708 de la Ley 100 de 1993, es necesaria la suma
adicional por parte de la aseguradora con quien se tiene contratado el seguro
previsional. Estimó que “es necesario se le ordene a la entidad aseguradora
Mapfre el reconocimiento y pago de la suma adicional, ya que con el capital
actual de la cuenta de ahorro individual del accionante no sería posible dicho
reconocimiento”9. Sobre la responsabilidad de notificar a Mapfre de las
decisiones adoptadas en el trámite de PCL afirmó que la entidad responsable
de notificar a Mapfre era la Junta Regional de Calificación de Invalidez de
7
Respuesta al oficio OPTC-089/24, recibido en esta secretaría el 26 de febrero de 2024.
8
Artículo 70. Financiación de la pensión de invalidez. Las pensiones de invalidez se financiarán con la cuenta
individual de ahorro pensional del afiliado, el bono pensional si a éste hubiere lugar, y la suma adicional que
sea necesaria para completar el capital que financie el monto de la pensión. La suma adicional estará a cargo
de la aseguradora con la cual se haya contratado el seguro de invalidez y de sobrevivientes”.
9
Respuesta al oficio OPTC-089/24, recibido en esta secretaría el 26 de febrero de 2024.
Antioquia. Esto porque dicha entidad fue quien modificó la fecha de
estructuración del accionante al 29 de julio de 2010.
20. Agente oficiosa de Emilio. Manifestó que no tiene bienes muebles e
inmuebles a su nombre y que los medios de subsistencia con los que cuenta
actualmente comprenden únicamente de la ayuda económica que le brinda su
hermano. Indicó que su núcleo familiar está compuesto por su hermano Luis
Fernando, quien tiene 58 años y ocupa el oficio de conductor de taxi afiliado a
la empresa Coopebello. Afirmó que su estado de salud es “bastante
deplorable” por su discapacidad cognitiva y que a veces tiene hasta 4 o 5
convulsiones por día, con relajación de esfínteres. Además, que su epilepsia
aún no ha sido controlada científicamente. Sobre el reconocimiento de la
pensión comunicó que el 7 de marzo de 2023 presentó una demanda ordinaria
laboral10. Informó que en el año 2010 el señor Emilio laboró en la empresa
“Landers Mora” en la ciudad de Medellín. Precisó que la empresa se declaró
en insolvencia económica y por esa razón, no cuenta con el certificado laboral.
21. Junta Nacional de Calificación de Invalidez. Remitió el dictamen del 10
de marzo de 2022 por medio del cual se confirmó el contenido del dictamen
que profirió la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Antioquia.
Además, precisó que la Junta no tenía autorización legal para comunicar el
dictamen a Mapfre porque el Decreto 1352 de 2013 solo autoriza a los sujetos
interesados previstos en el artículo 2.
22. Junta Regional de Calificación de Invalidez Antioquia. Informó que en
audiencia privada del 30 de junio del 2021 se emitió el dictamen de pérdida de
capacidad laboral del accionante. Asimismo, remitió el historial médico que se
tuvo en cuenta para determinar el porcentaje de PCL.
23. Seguros de Vida Alfa. Aportó el expediente de PCL del actor, en este
constaba que solicitó que una vez realizara el dictamen, se le notificara “a la
10
Por reparto le correspondió al Juzgado 12 Laboral del Circuito de Medellín.
aseguradora Mapfre si la fecha de estructuración es entre el 01/01/2010 y
31/12/2013”11.
24. Mapfre. Guardó silencio.
Expediente T-9.923.565
Hechos relevantes12
25. El 22 de septiembre de 2020, a través de apoderado judicial, Alicia
presentó una acción de tutela en contra de la administradora de fondos
de pensiones y cesantías Protección S.A. -Protección-, de la Junta
Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca y de
la Junta Nacional de Calificación de Invalidez. Aseguró que la negativa
de Protección frente al reconocimiento de su pensión de invalidez
vulneró sus derechos fundamentales al mínimo vital, a la igualdad, al
debido proceso, a la seguridad social y al acceso a la administración de
justicia.
26. La accionante tiene 38 años y desde los 16 años tiene una
enfermedad degenerativa denominada “síndrome de Guillain-Barré” 13.
En su historia clínica consta que su patología le ha causado problemas
de movilidad en sus extremidades y hospitalizaciones en la unidad de
cuidados intensivos14. A pesar de su diagnóstico, la actora laboró en los
años 2011 y 2012. Entre febrero de 2011 y enero de 2012, estuvo
vinculada laboralmente al Instituto para la Economía Social. Entre
junio y diciembre de 2012, trabajó para la sociedad Serlefin Ltda.
Durante ese tiempo, realizó aportes a pensión en Protección y
actualmente cuenta con 76.71 semanas cotizadas.
11
Respuesta de Seguros de Vida Alfa del 27 de febrero de 2024 al oficio OPTC-089/24.
12
La información sobre los hechos expuestos en el escrito de tutela fue complementada a través de los
elementos probatorios que obran en el expediente con el fin de facilitar el entendimiento del caso.
13
Expediente digital, archivo “2_11001310503220200028400-(2023-12-01 17-23-59)-17014694 pdf” folios
17 al 23.
14
Expediente digital, archivo “2_11001310503220200028400-(2023-12-01 17-23-59)-17014694 pdf” folios
42 al 44.
27. La demandante inició el proceso de calificación de pérdida de
capacidad laboral (PCL). El 5 de julio de 2018, Seguros Sura la calificó
y le dictaminó un 53.30% de pérdida de capacidad laboral con fecha de
estructuración del 23 de septiembre de 2003. La ciudadana recurrió el
dictamen y el expediente se envió a la Junta Regional de Calificación
de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca.
28. El 20 de diciembre de 2018, la Junta Regional de Calificación de Invalidez
de Bogotá y Cundinamarca determinó que la accionante tenía una PCL del
59.85% de origen común y con una fecha de estructuración del 4 de
septiembre de 2003. La peticionaria presentó recurso de reposición y
apelación. El 23 de julio de 201915, la Junta Nacional de Calificación de
Invalidez estableció que la PCL de la actora era del 66.05% de origen común
y confirmó la fecha de estructuración.
29. El 22 de agosto de 201916, la demandante solicitó a Protección el
reconocimiento y pago de su pensión de invalidez y el 12 de agosto de 2022
reiteró su petición. El 28 de agosto de 2020 17, Protección respondió la
solicitud y le negó el reconocimiento de la pensión. Afirmó que la fecha de
estructuración de la PCL de la actora (4 de septiembre de 2003) era anterior a
su afiliación a la AFP (18 de diciembre de 2010). Además, le informó que solo
era procedente la devolución de saldos.
30. En el escrito de tutela la actora afirmó que carece de un empleo
formal, no recibe una pensión y responde económicamente por sus dos
hijos, quienes al momento de la presentación de la acción de tutela eran
menores de edad18. En consecuencia, la señora Alicia solicitó ordenar a
Protección reconocer y pagarle la pensión de invalidez y su retroactivo
desde el día 5 de diciembre de 2012, fecha en la que ella dejó de
trabajar.
15
Archivo “2_11001310503220200028400-(2023-12-01 17-23-59)-17014694 pdf” folios 42 al 44.
16
Archivo “2_11001310503220200028400-(2023-12-01 17-23-59)-17014694 pdf” folios 175 al 176.
17
Expediente digital, archivo “2_11001310503220200028400-(2023-12-01 17-23-59)-17014694 pdf” folios
187 al 194.
18
Para la fecha de presentación del amparo, su hijo tenía 17 años y su hija 6 años. La accionante aportó
como prueba el registro civil de nacimientos de ambos y la tarjeta de identidad del adolescente. Esto se
puede verificar en los folios 24 al 26 de la acción de tutela archivo “2_11001310503220200028400-(2023-
12-01 17-23-59)-17014694 pdf”.
Respuesta de las entidades accionadas y vinculadas
31. Mediante auto del 22 de septiembre de 2020 el Juzgado 32 Laboral del
Circuito de Bogotá avocó conocimiento de la acción y corrió traslado a las
entidades accionadas.
32. Protección solicitó negar el amparo porque, en su concepto, la accionante
no cumple con los requisitos exigidos por el Decreto 860 de 2003 para el
reconocimiento de su pensión de invalidez. En concreto, consideró que ella no
cuenta con 50 semanas de cotización en los tres años anteriores a la fecha de
estructuración de su PCL. Adicionalmente, afirmó que la demandante solo
tiene a cargo el reconocimiento de las prestaciones económicas por los
siniestros y contingencias ocurridos durante la afiliación, situación que no
ocurrió en este caso.
33. La Junta Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá y
Cundinamarca expuso que no ha vulnerado los derechos fundamentales de la
accionante porque no es la entidad encargada del reconocimiento y pago de la
pensión de invalidez.
34. La Junta Nacional de Calificación de Invalidez señaló que cumplió con
sus deberes al emitir el dictamen de pérdida de capacidad laboral de la
accionante. Precisó que el 19 de julio de 2019 fijó fecha para la valoración
médica y que, el 23 de julio de ese año expidió el dictamen de pérdida de
capacidad laboral. Manifestó que el dictamen se notificó de conformidad con
lo previsto en el Decreto 1072 de 2015.
Sentencias objeto de revisión
35. Primera instancia. El 28 de septiembre de 2020, el Juzgado 32 Laboral del
Circuito de Bogotá declaró improcedente la acción de tutela. Consideró que no
se cumplió con el requisito de subsidiariedad porque la accionante cuenta con
otros mecanismos de defensa judicial -artículo 4 de la Ley 712 de 2001-.
Además, estimó que no alegó ni demostró la configuración de un perjuicio
irremediable.
36. Impugnación. La accionante afirmó que el medio ordinario de defensa
judicial ante la jurisdicción ordinaria laboral no era eficaz debido a la mora
judicial y a que ella se encuentra en una situación de discapacidad. Además,
destacó que sus dos hijos dependen económicamente de ella.
37. Segunda instancia. El 7 de octubre de 2020, la Sala Laboral del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Bogotá confirmó la decisión. La Sala
argumentó que el asunto debía tramitarse a través de un proceso ordinario
laboral porque en este era posible adelantar un debate probatorio más amplio.
Asimismo, consideró que el amparo tampoco era procedente como mecanismo
transitorio debido a que la actora no demostró una vulneración a su mínimo
vital.
Pruebas que obran en el expediente
(i) Dictamen de pérdida de capacidad laboral del 5 de julio de 2018 emitido
por Seguros Sura.
(ii) Dictamen del 20 de diciembre de 2018 emitido por la Junta Regional de
Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca.
(iii) Dictamen del 23 de julio de 2019 emitido por la Junta Nacional de
Calificación de Invalidez.
(iv) Acta de notificación del 23 de julio de 2019 sobre el dictamen emitido
por la Junta Nacional de Calificación de Invalidez.
(v) Constancia de afiliación a Salud Total EPS.
(vi) Historia clínica de la accionante.
(vii) Historia laboral de aportes a pensión.
(viii)Solicitud de reconsideración de pensión del 12 de agosto de 2020
radicada ante Protección.
(ix) Respuesta a la solicitud de pensión del 28 de agosto de 2020 emitida por
Protección.
(x) Copia de la cédula de ciudadanía de la accionante.
(xi) Copia del registro civil de nacimiento de la accionante.
(xii) Copia de la tarjeta de identidad del hijo de la accionante.
(xiii)Copia del registro civil de nacimiento de la hija de la accionante.
Actuaciones en sede de revisión
38. La Sala de Selección de Tutelas Número Dos 19, mediante auto del 29 de
febrero de 2024, seleccionó el expediente T-9.923.565 para su revisión. El
19
Integrada por los magistrados José Fernando Reyes Cuartas y Juan Carlos Cortés González.
asunto se acumuló al expediente T-9.796.159 que se había repartido
previamente al despacho del magistrado José Fernando Reyes Cuartas para su
trámite y fallo.
39. Mediante auto del 9 de abril de 2024, el magistrado sustanciador consideró
necesario decretar pruebas para disponer de mayores elementos de juicio que
le permitieran adoptar una decisión definitiva. En concreto, solicitó acceso al
expediente administrativo completo del proceso de reconocimiento de pensión
de invalidez del accionante e indagó sobre su estado de salud y su situación
socioeconómica actual.
40. Apoderado judicial de Alicia. Sobre su situación económica, afirmó que la
actora depende del sueldo de su hermano, quien devenga un salario mínimo
mensual y que él asume los gastos de su hija. Sobre su núcleo familiar, indicó
que está compuesto por su hermano Néstor Alexander y su hija menor de
edad, quien tiene 10 años20. Sobre el trámite de reconocimiento de la pensión.
Reiteró el trámite que adelantó ante Protección e informó que el 15 de julio de
2021 promovió una demanda ordinaria laboral contra Protección 21. Precisó
que han transcurrido cerca de dos años y nueve meses desde la radicación de
la acción judicial sin que haya emitido sentencia de primera instancia. Sobre
el tiempo laborado. Comunicó que la agenciada estuvo vinculada
laboralmente con el Instituto para la Economía Social en los años 2011 22 y
201223. Manifestó que también estuvo vinculada laboralmente a Serlefin Ltda
en el año 201224. Aclaró que no cuenta con los soportes laborales, razón por
20
Precisó que ella tiene a su cargo a la niña, sin embargo, por su condición médica y por la imposibilidad
para trabajar, no cuenta con los recursos necesarios para proveerle. Afirmó que “está supeditada a lo que su
hermano de caridad le pueda ofrecer”.
21
Por reparto le correspondió al Juzgado 41 Laboral del Circuito de Bogotá.
22
Durante los meses de febrero, marzo, septiembre, noviembre y diciembre.
23
Durante el mes de enero.
24 Durante los meses de junio a diciembre.
cual, radicó una petición ante ambas entidades por medio de la cual solicitó la
certificación laboral25.
41. Junta Regional de Calificación de Invalidez Bogotá y Cundinamarca.
Aportó el dictamen del 20 de diciembre de 2018 proferido por la Junta
Regional de Calificación Invalidez de Bogotá, y el dictamen del 23 de julio de
2019 emitido en segunda instancia por la Junta Nacional de Calificación de
Invalidez. Indicó que el síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad cuyas
secuelas son crónicas.
42. Junta Nacional de Calificación de Invalidez. Remitió el dictamen del 23
de julio de 2019 por medio del cual se confirmó el contenido del dictamen que
profirió la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá y
Cundinamarca. Además, precisó que no procede la revisión o la adición del
dictamen, de conformidad con Decreto 1072 de 2015.
43. Protección. Primero, informó que no hay una entidad que tenga cobertura
para el siniestro de la accionante, ya que a la fecha de estructuración ella no
estaba afiliada a Protección ni a ninguna administradora de pensiones.
Segundo, indicó que la ciudadana no cumple con lo que exige el artículo 1 de
la Ley 860 de 2003, es decir, con el requisito de cotización. Tercero, afirmó
que la actora no cuenta con 50 semanas cotizadas dentro de los últimos 3 años
inmediatamente anteriores al hecho causante de la invalidez. Cuarto, precisó
que no se cumplen los requisitos para aplicar el precedente de la Sentencia
SU-588 de 2016 porque no se comprobó que los aportes hechos al Sistema
General de Seguridad Social en Pensiones con posterioridad a la fecha de
estructuración de la invalidez hayan sido producto del ejercicio de una
efectiva y probada capacidad laboral residual. Quinto, solicitó vincular al
Instituto para la Economía Social y Serlefin Ltda en calidad de ex
empleadores de la accionante.
25
Aportó el soporte de la radicación de la petición a los correos que figuran en la página web de las
entidades, respectivamente: [email protected], [email protected] y
[email protected] [email protected], [email protected] y [email protected].
II. CONSIDERACIONES
Competencia
44. De conformidad con lo establecido en los artículos 86 y 241.9 de la
Constitución Política y 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991, esta Sala es
competente para analizar el fallo materia de revisión.
Delimitación del problema jurídico y metodología de la decisión
45. Le corresponde a la Corte responder los siguientes problemas jurídicos:
En el expediente T-9.796.159
¿Porvenir vulneró los derechos fundamentales a la seguridad social y al
debido proceso administrativo del accionante, al negarse a reconocerle la
pensión de invalidez argumentando que (i) no cumple con la densidad de
las semanas en los tres años anteriores a la fecha de estructuración y (ii) la
aseguradora -Mapfre- se negó a cancelar la parte que le corresponde en el
financiamiento de la pensión?
En el expediente T-9.923.565
¿Protección vulneró los derechos fundamentales al debido proceso
administrativo, la seguridad social y al mínimo vital de la accionante, al
negarse a reconocerle la pensión de invalidez argumentando que (i) no
cumple con las 50 semanas cotizadas y (ii) la fecha de estructuración de la
PCL de la actora (4 de septiembre de 2003) era anterior a su afiliación a
la AFP (18 de diciembre de 2010)?
46. Para responder los problemas jurídicos planteados, la presente decisión
estudiará (i) el régimen de la pensión de invalidez, (ii) la capacidad laboral
residual en el caso de enfermedades crónicas, degenerativas o congénitas y
(iii) la prohibición de las administradoras de pensiones de imponer requisitos
que no están en la ley para el reconocimiento de las prestaciones de la
seguridad social. Finalmente, (iv) verificará el cumplimiento de los requisitos
de procedencia en cada expediente y (v) resolverá los casos concretos.
Régimen de la pensión de invalidez. Reiteración de jurisprudencia
47. El derecho a la seguridad social encuentra su fundamento en el artículo 48
de la Constitución el cual lo reconoció como un “servicio público de carácter
obligatorio que se prestará bajo la dirección, coordinación y control del
Estado, en sujeción a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad,
en los términos que establezca la Ley”. La Corte Constitucional consideró que
este es un derecho de carácter irrenunciable e imprescriptible que garantiza a
las personas un ingreso que permita asegurar un mínimo vital, con ocasión a la
ocurrencia de alguna contingencia26. En el ámbito interamericano, es posible
encontrarlo en el artículo 9 del Protocolo Adicional a la Convención
Americana sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales (en adelante “Protocolo de San Salvador”) 27 y en los
distintos pronunciamientos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(Corte IDH)28 como en los casos Vera Vera vs. Ecuador, Artavia Murillo y
otros vs. Costa Rica y Poblete Vilches vs. Chile.
48. La pensión de invalidez es una expresión del derecho a la seguridad
social29 que tiene como objetivo proteger, mediante una compensación
económica, a las personas a quienes su estado de salud les dificulta o impide
obtener los recursos necesarios para solventar sus necesidades básicas y
disfrutar de una vida digna30. La Corte31 ha destacado la estrecha relación que
existe entre la pensión de invalidez y el derecho al mínimo vital, en especial
26
Sentencias SU-388 de 2016, T-364 y T-095 de 2022.
27
1. Toda persona tiene derecho a la seguridad social que la proteja contra las consecuencias de la vejez y de
la incapacidad que la imposibilite física o mentalmente para obtener los medios para llevar una vida digna y
decorosa. En caso de muerte del beneficiario, las prestaciones de seguridad social serán aplicadas a sus
dependientes.
28
Caso o Vera Vera y otra vs. Ecuador, sentencia del 19 de mayo de 2011. Caso Artavia Murillo y otros vs.
Costa Rica. Caso Poblete Vilches vs. Chile, sentencia del 8 de marzo del 2018.
29
Sentencias T-311 de 2023, T-156 de 2023, T-364 de 2022, entre otras, que reiteran la Sentencia T-049 de
2002.
30
Sentencias T-311 de 2023, T-024 de 2022, T-144 de 2020 y T-484 de 2019.
31
Sentencias T-311 de 2023 y T-484 de 2019.
cuando están de por medio sujetos de especial protección constitucional como
las personas en situación de discapacidad.
49. El artículo 39 de la Ley 100 de 1993, modificado por el artículo 1 de la
Ley 860 de 2003, estableció tres requisitos para acceder a la pensión de
invalidez de origen común: (i) que la persona tenga una PCL igual o superior
al 50%; (ii) que haya aportado por lo menos cincuenta semanas al Sistema
General de Seguridad Social en Pensiones; y (iii) que dichos aportes se hayan
efectuado dentro de los tres años anteriores a la fecha de estructuración de la
invalidez. Si se cumplen estos requisitos, la AFP deberá reconocer la pensión
con base en los montos señalados en el artículo 40 de la Ley 10 de 1993, y a
partir de la fecha en que produjo el estado de invalidez.
50. En suma, cuando la persona haya sufrido una PCL igual o superior al 50%
y acredite el cumplimiento de los requisitos legales, tiene derecho al
reconocimiento de la pensión de invalidez. Sin embargo, la PCL puede variar
a partir de los padecimientos que tiene la persona, por lo que el momento en
que aquella se estructura debe ser valorado en cada caso concreto. La Sala se
referirá a la capacidad laboral residual en el caso de enfermedades crónicas,
degenerativas o congénitas.
La capacidad laboral residual en el caso de enfermedades crónicas,
degenerativas o congénitas32. Reiteración de jurisprudencia
51. El artículo 3º del Decreto 1507 de 2014 33 definió que la estructuración de
la invalidez es “la fecha en que una persona pierde un grado o porcentaje de su
capacidad laboral u ocupacional, de cualquier origen, como consecuencia de
una enfermedad o accidente, y que se determina con base en la evolución de
las secuelas que han dejado estos” 34. Para estos efectos, la Ley 100 de 1993
determinó que la calificación del estado de invalidez le corresponde, entre
otras, “a las Compañías de Seguros que asuman el riesgo de invalidez y
muerte” y, en caso de que la persona no esté de acuerdo con la calificación,
32
Se extrajo parte de las consideraciones de la Sentencia T-364 de 2022.
33
Manual Único de Calificación de la Pérdida de la Capacidad Laboral y Ocupacional.
34
Sentencia T-364 de 2022.
“dentro de los cinco (5) días siguientes a la manifestación que hiciere sobre su
inconformidad, se acudirá a las Juntas de Calificación de Invalidez del orden
regional, cuya decisión será apelable ante la Junta Nacional” 35.
52. La jurisprudencia constitucional36 ha reconocido que en algunos casos la
fecha de estructuración fijada en el dictamen de PCL no se corresponde con la
fecha real de la pérdida de capacidad permanente y definitiva para trabajar.
Ello ocurre, en especial, cuando el motivo de la invalidez es una enfermedad
crónica, degenerativa o congénita, pues en esos casos la PCL es gradual y no
suele coincidir con la fecha en que se realizó el diagnóstico o se presentaron
los primeros síntomas. Por lo tanto, es posible que la persona continue
trabajando con posterioridad a la fecha de estructuración fijada en el dictamen
de PCL, lo que se conoce como la capacidad laboral residual.
53. La Corte ha acudido al concepto de capacidad laboral residual para
establecer unas reglas especiales de valoración del requisito de densidad de
semanas cotizadas y así, flexibilizar el reconocimiento de la prestación por las
circunstancias particulares de quienes tienen estos tipos de condiciones
médicas37. Lo anterior fue necesario porque las administradoras de pensiones
solían negar la pensión por invalidez y aún lo hacen, bajo la contabilización
únicamente de las cotizaciones realizadas con anterioridad a la fecha de
estructuración del dictamen. La Sentencia T-480 de 2023 recordó que “[e]stas
prácticas han sido rechazadas por la Corte Constitucional pues constituyen un
enriquecimiento sin justa causa, al permitir que el sistema se termine
beneficiando de los aportes hechos con posterioridad a la fecha de
estructuración que consta en el dictamen y luego, al momento de verificar el
cumplimiento de los requisitos, no tener en cuenta este periodo”38. Se ha
calificado como irrazonable que una Administradora de Fondos de Pensiones
niegue el reconocimiento del derecho a la pensión de invalidez a una persona
que sufre de una enfermedad congénita, crónica o degenerativa, tomando
como fecha de estructuración de la pérdida de capacidad laboral: “(i) el día del
nacimiento, (ii) uno cercano a este, (iii) el momento en el que se presentó el
primer síntoma o (iv) la fecha del diagnóstico”39.
35
Artículo 41 de la Ley 100 de 1993.
36
Sentencias SU-588 de 2016, T-279 de 2019, T-040 de 2019, T-220 de 2022 y T-182 de 2023.
37
Sentencia T-480 de 2023.
38
Sentencia T-019 de 2023.
39
Sentencia T-342 de 2022.
54. Con base en las anteriores consideraciones en la Sentencia SU-588 de
2016 la Sala Plena estableció las reglas que deben seguir los fondos de
pensiones al estudiar las solicitudes de reconocimiento de pensión de invalidez
de quienes tienen enfermedades crónicas, degenerativas o congénitas 40:
(i) Se debe verificar que las cotizaciones efectuadas con posterioridad a la
fecha de estructuración de la PCL hayan sido aportadas en ejercicio de una
efectiva y probada capacidad laboral residual.
(ii) Se debe valorar que no existió intención en defraudar al sistema de
seguridad social.
(iii) Con base en el resultado del estudio de los tres puntos anteriores, se
debe definir la fecha desde la cual se analizará el cumplimiento de la
densidad de semanas establecidas en la Ley 860 de 2003. Para ello, la Corte
ha acudido a las fechas en que (a) se efectuó el procedimiento de PCL, (b)
en que se realizó la última cotización o (c) en que se formuló la solicitud de
reconocimiento pensional.
Las administradoras de pensiones no pueden imponer requisitos
adicionales a aquellos previstos por las normas legales para el
reconocimiento de las prestaciones de la seguridad social
55. De acuerdo con los artículos 2941 y 8442 de la Constitución, los fondos de
pensiones no pueden exigirles a los beneficiarios que pretenden el
reconocimiento pensional el cumplimento de formalidades no previstas en la
ley. Lo anterior vulneraría el derecho al debido proceso administrativo y
40
Estas reglas se han reiterado en las sentencias T-694 de 2017, T-046 de 2019, T-220 de 2022, T-220 de
2022 y T-480 de 2023, entre muchas otras.
41
Artículo 29. El debido proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y administrativas. “(…)
Nadie podrá ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal
competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio”.
42
Artículo 84. Cuando un derecho o una actividad hayan sido reglamentados de manera general, las
autoridades públicas no podrán establecer ni exigir permisos, licencias o requisitos adicionales para su
ejercicio
especialmente, el derecho a la seguridad social 43 el cual es un derecho
irrenunciable y un servicio público en cabeza del Estado44.
56. En la Sentencias T-131 de 201945 y Sentencia T-144 de 202046 se
estableció que los fondos de pensiones vulneran el derecho al debido proceso
administrativo y a la seguridad social del solicitante cuando condicionan el
inicio del trámite de reconocimiento de la pensión de invalidez al
cumplimiento de requisitos formales no previstos en la ley, por ejemplo, “a la
solución de posibles conflictos entre las entidades responsables de pagar la
pensión”47. En la Sentencias T-156 de 202348 y T-135 de 202449 esta
Corporación recordó la prohibición que tienen las AFP de imponer requisitos
adicionales a los previstos en la ley para el reconocimiento de las pensiones.
Análisis de procedibilidad de la acción de tutela
Expediente T-9.796.159
43
Artículo 48. La Seguridad Social es un servicio público de carácter obligatorio que se prestará bajo la
dirección, coordinación y control del Estado, en sujeción a los principios de eficiencia, universalidad y
solidaridad, en los términos que establezca la Ley.
44
Para esta Corporación la seguridad social es un derecho de raigambre fundamental y debe entenderse
como “el conjunto de medidas institucionales tendientes a brindar progresivamente a los individuos y sus
familias las garantías necesarias frente a los distintos riesgos sociales que puedan afectar su capacidad y
oportunidad, en orden a generar los recursos suficientes para una subsistencia acorde con la dignidad del
ser humano”. Sentencia T -036 de 2017.
45
La Corte consideró que Colpensiones vulneró el derecho a la seguridad social del accionante por imponer
barreras administrativas injustificadas para el reconocimiento de su pensión de invalidez y le ordenó
resolver de fondo la solicitud pensional.
46
Esta Corporación concluyó que Porvenir vulneró el derecho al debido proceso administrativo del
demandante porque impuso trámites administrativos que obstaculizaron el reconocimiento del derecho a
quien reunía los requisitos para acceder a la pensión de invalidez.
47
Sentencia T-144 de 2020.
48
La Sala Novena de Revisión amparó los derechos fundamentales a la seguridad social, vida digna y mínimo
vital de una persona con una PCL del 76.75% que solicitó el reconocimiento de su pensión de invalidez. La
AFP negó el reconocimiento de la pensión de invalidez del accionante bajo el argumento de que los periodos
cotizados y pagados de manera extemporánea no podían ser tenidos en cuenta para contabilizar la densidad
de semanas para acceder a la prestación pensional. La Corte reiteró que las AFP no pueden imponer
requisitos adicionales a los previstos en la ley para el reconocimiento de las pensiones.
49
Se reiteró que, en todo caso, las AFP deben aplicar el principio de favorabilidad para el trabajador, en
virtud de lo consagrado en los artículos 53 de la Constitución y 21 del Código Sustantivo del Trabajo.
57. Legitimación por activa. Se cumple. La acción fue interpuesta por Emilio
por medio de Blanca Nilfa Jiménez Vanegas en calidad de agente oficiosa. El
artículo 10 del Decreto 2591 de 1991 y la jurisprudencia constitucional
permiten que un tercero agencie derechos ajenos cuando su titular no esté en
condiciones de promover su propia defensa. Esto a través de la figura de la
agencia oficiosa y siempre que se cumplan los siguientes requisitos: (i) la
manifestación del agente oficioso de estar actuando en tal calidad y (ii) la
imposibilidad del agenciado de defender directamente sus derechos.
58. En este caso, la señora Blanca Nilfa Jiménez Vanegas manifestó que actuó
como agente oficiosa del señor Emilio. Él a pesar de ser mayor de edad, dada
su enfermedad neurológica y degenerativa, no puede promover su propia
defensa. En la historia clínica consta que la señora Jiménez es una vecina del
barrio donde reside, quien ha sido su acompañante a las valoraciones médicas
y quien lo ha representado en el trámite de reconocimiento de pensión ante
Porvenir. Por lo anterior, la agente oficiosa está habilitada para representar los
intereses del demandante. El señor Emilio está imposibilitado para defender
directamente sus derechos porque es una persona en situación de discapacidad
calificado con una pérdida de capacidad laboral del 53.30%. Esto debido a que
tiene epilepsia y según su historia clínica esto le generó “una discapacidad
cognitiva”50.
59. Legitimación por pasiva. Se cumple. La acción de tutela se presentó
contra Porvenir y está llamada a responder en virtud de los artículos 5 51 y 1352
del Decreto 2591 de 1991. Primero, porque es la administradora del fondo
pensional al cual está afiliado el accionante. Segundo, debido a que es la
responsable del reconocimiento y pago de la pensión de invalidez que él
solicitó. Tercero, ya que es una entidad privada encargada de la prestación del
servicio público53 de seguridad social dentro del Sistema General de Pensiones.
50
Expediente digital, archivo “1_05088400400320220030800-(2023-10-06 11-24-21)-1696609461-1.pdf”
folio 26.
51
“Artículo 5o. Procedencia de la acción de tutela. La acción de tutela procede contra toda acción u omisión
de las autoridades públicas, que haya violado, viole o amenace violar cualquiera de los derechos de que
trata el artículo 2 de esta ley”.
52
Artículo 13. Personas contra quien se dirige la acción e intervinientes. La acción se dirigirá contra la
autoridad pública o el representante del órgano que presuntamente violó o amenazó el derecho
fundamental”.
53
La acción de tutela procede de manera excepcional frente a particulares en los casos previstos por las
normas y las reglas jurisprudenciales, uno de los supuestos de procedencia está relacionado con la
prestación de servicios públicos como salud o seguridad social en los términos de los artículos 48 y 49 de la
60. Inmediatez. Se cumple. La Constitución y el Decreto 2591 de 1991 no
establecieron un término para interponer la solicitud de tutela, sin embargo, la
jurisprudencia constitucional ha precisado que esta acción debe ejercerse
dentro de un plazo razonable y proporcionado 54. Hay eventos en los que se
debe valorar el carácter continuado de la vulneración de los derechos
fundamentales del afectado para determinar lo que se considera plazo
razonable. Para estos efectos, se valoran las condiciones del accionante y las
circunstancias que rodean los hechos55.
61. En este asunto, Porvenir se negó a reconocer la pensión de invalidez el 15
de septiembre de 2022 y la tutela se presentó el 16 de septiembre de 2023.
Aunque transcurrió un año desde la aparente conducta vulneradora de
derechos fundamentales, este término es razonable para la interposición de la
acción considerando que la presunta vulneración permanece en el tiempo dado
que la pensión es una prestación sucesiva.
62. Además, sus condiciones personales y las circunstancias que rodean el
trámite de reconocimiento de la pensión advierten la necesidad de
intervención del juez constitucional. Esto porque el accionante: (i) tiene de
una enfermedad neurológica degenerativa y una PCL del 53.30% (ii) no posee
ingresos propios para subsistir y por su enfermedad, no puede acceder al
mercado laboral ni velar por sí mismo, (iii) depende económicamente de la
ayuda que le brinda su hermano Luis Eduardo, (iv) ha desplegado una
actuación administrativa ante Porvenir y judicial ante la jurisdicción laboral,
sin embargo, continua sin la prestación económica.
63. Subsidiariedad. No se cumple. El artículo 86 de la Constitución y el
artículo 6 del Decreto 2591 de 1991 disponen que cualquier persona puede
acudir a la acción de tutela para solicitar el amparo de sus derechos
fundamentales. Lo anterior siempre que: (i) no se cuente con otro mecanismo
de defensa judicial o ante su existencia, (ii) este no resulte idóneo ni eficaz y
(iii) se promueva como mecanismo transitorio para evitar la ocurrencia de un
Constitución.
54
Sentencia SU-108 de 2018.
55
El juez constitucional debe tomar en consideración: (i) la situación personal del peticionario, (ii) el
momento en que se produce la vulneración, (iii) la naturaleza de la vulneración, (iv) la actuación contra la
que se dirige la tutela, y (v) los efectos de la tutela.
perjuicio irremediable56. Por regla general, en materia de derechos laborales y
de la seguridad social, la acción de tutela es improcedente porque el afectado
puede acudir ante la jurisdicción ordinaria 57 o de lo contencioso
administrativo58. No obstante, el juez constitucional debe analizar las
circunstancias específicas del asunto sometido a su consideración para definir
si los medios ordinarios de defensa judicial no resultan idóneos y eficaces en
el caso concreto, de manera que la acción de tutela procedería como
mecanismo definitivo o si el accionante está ante la configuración de un
perjuicio irremediable59, caso en el cual el amparo procedería de manera
transitoria.
64. Ahora bien, es posible que para el momento en que la Corte conozca un
asunto en sede de revisión el accionante ya haya acudido al medio ordinario
de defensa judicial ante la jurisdicción competente. Ello implicaría, en
principio, el incumplimiento del requisito de subsidiariedad. Sin embargo, esta
corporación ha admitido la procedencia de la acción de tutela incluso en esos
casos al constatar “que el proceso judicial en curso no logra la protección
inmediata de los derechos fundamentales del accionante, en la medida en que
la posible afectación de esos derechos se extenderá durante la duración del
mencionado proceso60”.
65. En este asunto, el 7 de marzo de 202361 el señor Emilio promovió demanda
ordinaria laboral contra Porvenir con el objetivo de obtener el reconocimiento
y pago de la pensión de invalidez, junto con su retroactivo y los intereses de
mora a que haya lugar. Para efectos de determinar la procedencia de la acción
56
Sentencias T-182 de 2023 y T-135 de 2024.
57
Según el artículo 2 del Código Procesal del Trabajo y de la seguridad Social, la jurisdicción ordinaria laboral
conoce de todos los conflictos relacionados directa o indirectamente con el contrato de trabajo.
58
Según el artículo 104 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, la
jurisdicción de lo contencioso administrativo conoce en materia laboral de los procesos relativos a la
relación legal y reglamentaria entre los servidores públicos y el Estado, así como la seguridad social de
aquellos siempre y cuando su régimen sea administrado por una persona de derecho público.
59
La Corte ha establecido que para la configuración de un perjuicio irremediable deben concurrir los
siguientes elementos: “(i) el perjuicio ha de ser inminente, es decir, que está por suceder; (ii) las medidas
que se requieren para conjurarlo han de ser urgentes; (iii) el perjuicio debe ser grave, esto es, susceptible de
generar un daño transcendente en el haber jurídico de una persona; y (iv) exige una respuesta
impostergable para asegurar la debida protección de los derechos comprometidos” (Sentencia T-254 de
2023).
60
Sentencia T-254 de 2023.
61
Según la consulta de la Rama Judicial.
de tutela se reiterará la metodología empleada en la Sentencia T-135 de
202462.
66. El accionante es un sujeto de especial protección constitucional. El señor
Emilio fue calificado con una PCL del 53.30%, manifestó que tiene múltiples
episodios de epilepsia y que presenta importantes secuelas de un accidente que
sufrió en el año 2013, además de las propias consecuencias de su enfermedad,
entre estas, pérdida de fuerza, movilidad y falta de control de esfínteres. Las
afecciones de salud del actor se confirman en la historia clínica que él aportó
en la acción de tutela y en sede de revisión. Estas pruebas permiten concluir
que actualmente el accionante se encuentra en situación de discapacidad física
y cognitiva, por lo que es un sujeto de especial protección constitucional 63.
67. La falta de pago de la pensión de invalidez genera un alto grado de
afectación de los derechos fundamentales. El señor Emilio afirmó que carece
de los recursos económicos necesarios para vivir en condiciones dignas dado
que no percibe ingresos, no es beneficiario de ningún subsidio otorgado por el
gobierno Nacional y no recibe ayuda económica de terceros 64. Él expuso que
depende económicamente de su núcleo familiar, conformado únicamente por
su hermano, quien percibe un salario mínimo.
68. El demandante desplegó cierta actividad administrativa y judicial para
obtener el reconocimiento de la pensión de invalidez. El señor Emilio solicitó
a Porvenir el reconocimiento de su pensión de invalidez 65. Además, presentó
62
Asimismo, es importante tener en cuenta las consideraciones de las Sentencias T-245 de 2023 y T-315 de
2024. En esas providencias, la Corte concedió el amparo de manera transitoria a pesar de la existencia de un
proceso judicial en curso. Lo anterior debido a la necesidad de evitar la configuración de un perjuicio
irremediable. Estos argumentos son extensibles a este asunto.
63
El artículo 13 de la Constitución estableció el deber del Estado de proteger en condiciones de igualdad a
todos los habitantes del territorio nacional. Enfatizó en aquellas personas que, por su situación económica,
física o mental, se encuentran en circunstancias de debilidad manifiesta. Respecto de las personas en
situación de discapacidad, el artículo 28 de la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las
formas de Discriminación estableció los derechos que deben garantizarse a las personas en situación de
discapacidad para evitar la discriminación y garantizar el goce de todas las prerrogativas que les permita
tener un nivel de vida adecuado, entre estos, “asegurar el acceso en igualdad de condiciones de las personas
con discapacidad a programas y beneficios de jubilación”.
64
En respuesta al oficio OPTC-089/24, recibido en esta secretaría el 26 de febrero de 2024.
65
Expediente digital, archivo “CC_15326236_Solicitud_Invalidez_1.pdf”, folios 56 y 57.
una demanda ordinaria laboral contra la AFP para obtener el reconocimiento
de su pensión de invalidez.
69. Se acreditan, siquiera sumariamente, las razones por las cuales el medio
judicial ordinario es ineficaz para lograr la protección inmediata de los
derechos fundamentales presuntamente afectados. El señor Emilio radicó una
demanda ordinaria laboral el 7 de marzo de 2023 y esta fue admitida por el
Juzgado 12 Laboral del Circuito de Medellín mediante auto del 21 de abril de
202366. Según la página web de la Rama Judicial 67, mediante providencia del 4
de abril de 2024, el juzgado negó las pretensiones del accionante y
actualmente se está surtiendo el trámite de la apelación ante el Tribunal
Superior de Medellín. Estas actuaciones dan cuenta que el accionante requiere
que la controversia se dirima con prontitud y que ha sido diligente con la
búsqueda del reconocimiento de su pensión.
70. No se acredita sumariamente que el accionante cumple con los requisitos
para acceder a la pensión de invalidez. El actor solicitó el reconocimiento y
pago de la pensión de invalidez. En su concepto, la AFP vulneró sus derechos
porque (i) le negó el reconocimiento de la pensión al señor Emilio
argumentando que no podía asumir el pago de la prestación si Mapfre se
negaba a cancelar la parte que le correspondía en el financiamiento de la
pensión; y (ii) consideró que él cumple con los presupuestos para acceder a
dicha prestación.
71. Con relación a la primera cuestión, la Sala encuentra que la AFP impuso al
demandante un requisito para el reconocimiento de la pensión de invalidez
que no está previsto en la ley. El artículo 39 de la Ley 100 de 1993 modificado
por la Ley 860 de 2003 solo estableció tres requisitos para acceder a la
pensión de invalidez de origen común: (i) PCL igual o superior al 50%, (ii) 50
semanas cotizadas y (iii) aportes efectuados dentro de los 3 años anteriores a
la fecha de estructuración de la invalidez.
66
Expediente digital, archivo “CC_15326236_Expediente_12.pdf”, folios 93 y 94.
67
Consultada el 8 de mayo de 2024.
72. Si bien el artículo 70 de la Ley 100 de 1993 precisó que “[l]a suma
adicional estará a cargo de la aseguradora con la cual se haya contratado el
seguro de invalidez y de sobrevivientes”, no supeditó el reconocimiento de la
pensión al cumplimiento del contrato entre la administradora de pensiones y la
aseguradora68. Por lo tanto, el cumplimiento o no de la suma adicional no es
un requisito imputable a los asegurados. Porvenir tiene la capacidad para
ejercer las acciones legales que considere pertinentes con el fin de perseguir el
pago del seguro, pero le está vedado diferir el reconocimiento y pago de la
pensión al resultado de ese litigio. Lo anterior constituiría “una carga
irrazonable y desproporcionada para el beneficiario de la prestación” 69.
Acorde con lo expuesto, prima facie, es posible afirmar que la AFP no pueden
imponer requisitos adicionales a los previstos en la ley para el reconocimiento
de las pensiones, tales como condicionar el inicio del trámite de
reconocimiento de la pensión de invalidez a la solución de posibles conflictos
entre las entidades responsables de pagar la pensión.
73. Sin embargo, a juicio de Sala no se acreditó siquiera sumariamente, que el
accionante cumple con los requisitos para acceder a la pensión de invalidez.
En reiterada jurisprudencia70, la Corte ha establecido que en los casos en los
que se discute el reconocimiento de prestaciones de seguridad social, el juez
constitucional debe tener una certeza mínima sobre la titularidad del derecho
para reconocer procedibilidad del amparo y la prestación. A partir de las
pruebas aportadas al trámite de tutela no se tiene certeza de que las
68
En la Sentencia T-641 de 2007 la Corte conoció un caso similar. En esa oportunidad, la entidad accionada -
Colfondos- adoptó un argumento similar “la entidad demandada explicó que, tal y como lo señala el artículo
70 de la Ley 100 de 1993, la pensión de invalidez se financia con los recursos que se encuentran en la cuenta
de ahorro individual del afiliado que reúne las cotizaciones mensuales que aporta al sistema”. Colfondos
afirmó que sencillamente, si “la aseguradora COLPATRIA no transfiere el valor de la suma adicional,
COLFONDOS no podrá reconocer la pensión de invalidez”. En el resuelve, se ordenó “La AFP Colfondos S.A.,
deberá ejercer o continuar adelantando por su cuenta, las acciones legales tendientes al pago del siniestro,
sin que pueda diferir el reconocimiento y pago de la pensión a las resultas de ese litigio, pues ello
constituiría una carga irrazonable y desproporcionada para el beneficiario de la prestación”.
69
Sentencia T-641 de 2007.
70
Al respecto, ver las sentencias T-836 de 2006, T-251 de 2018, T-255 de 2018, T-115 de 2018, T-299 de
2020, T- 167 de 2020, T-436 de 2022, T-276 de 2023.
cotizaciones que el accionante realizó fueron en ejercicio de su capacidad
laboral residual. Es importante precisar que esta conclusión es preliminar
debido a que el análisis del caso se efectuó con base en el acervo probatorio
disponible pues actualmente cursa un proceso ante la jurisdicción ordinaria
laboral y ese es el escenario idóneo para definir la titularidad en el derecho a
la pensión de invalidez. Lo anterior a partir de la posibilidad de realizar un
despliegue probatorio mayor.
74. En conclusión, la acción de tutela no procede para el señor Emilio porque
de los elementos probatorios disponibles en sede de revisión, no es posible
determinar, si quiera sumariamente, que él cumple con los requisitos para
acceder a la prestación. El asunto exige un despliegue probatorio mayor en
aras de permitir que la discusión se dé ante el juez ordinario. En consecuencia,
la Sala confirmará la sentencia proferida el 29 de septiembre de 2022 por el
Juzgado Tercero Penal Municipal con Función de Control de Garantías y de
Conocimiento de Bello (Antioquia) mediante la cual se declaró improcedente
la acción de tutela presentada por el señor Emilio.
Expediente T-9.923.565
75. Legitimación por activa. Se cumple. La acción fue interpuesta por Alicia a
través de Carlos Alfredo Valencia Mahecha, en calidad de apoderado judicial.
El artículo 10 del Decreto 2591 de 1991 71 estableció que el titular de los
derechos fundamentales está facultado para interponer la acción de tutela por
medio de apoderado judicial72.
76. Legitimación por pasiva. Se cumple. La acción de tutela se presentó
contra Protección y está llamada a responder en virtud de los artículos 5 73 y
71
Articulo 10. Legitimidad e interés. La acción de tutela podrá ser ejercida, en todo momento y lugar, por
cualquiera persona vulnerada o amenazada en uno de sus derechos fundamentales, quien actuará por sí
misma o a través de representante. Los poderes se presumirán auténticos.
72
Esto se constató con el poder que aportó a la acción de tutela y al trámite de revisión ante esta
corporación.
73
“Artículo 5o. Procedencia de la acción de tutela. La acción de tutela procede contra toda acción u omisión
de las autoridades públicas, que haya violado, viole o amenace violar cualquiera de los derechos de que
trata el artículo 2 de esta ley”.
1374 del Decreto 2591 de 1991. Primero, porque es la administradora del fondo
pensional al cual está afiliado la accionante. Segundo, debido a que es la
responsable del reconocimiento y pago de la pensión de invalidez que ella
solicitó. Tercero, ya que es una entidad privada encargada de la prestación del
servicio público75 de seguridad social dentro del Sistema General de Pensiones.
77. Inmediatez. Se cumple. El hecho vulnerador se materializó con la omisión
de Protección de reconocer la pensión de invalidez, esto, desde el 28 de agosto
de 2020 y la tutela se presentó el 22 de septiembre de 2020. Transcurrió
menos de un mes desde la aparente conducta vulneradora de derechos
fundamentales y este término es razonable para la interposición de la acción.
78. Subsidiariedad. Se cumple. El artículo 86 de la Constitución y el artículo
6 del Decreto 2591 de 1991 disponen que cualquier persona puede acudir a la
acción de tutela para solicitar el amparo de sus derechos fundamentales. Lo
anterior siempre que: (i) no se cuente con otro mecanismo de defensa judicial
o ante su existencia, (ii) este no resulte idóneo ni eficaz y (iii) se promueva
como mecanismo transitorio para evitar la ocurrencia de un perjuicio
irremediable76. Por regla general, en materia de derechos laborales y de la
seguridad social, la acción de tutela es improcedente porque el afectado puede
acudir ante la jurisdicción ordinaria77 o de lo contencioso administrativo 78. No
obstante, el juez constitucional debe analizar las circunstancias específicas del
asunto sometido a su consideración para definir si los medios ordinarios de
defensa judicial no resultan idóneos y eficaces en el caso concreto, de manera
que la acción de tutela procedería como mecanismo definitivo o si el
74
Artículo 13. Personas contra quien se dirige la acción e intervinientes. La acción se dirigirá contra la
autoridad pública o el representante del órgano que presuntamente violó o amenazó el derecho
fundamental”.
75
La acción de tutela procede de manera excepcional frente a particulares en los casos previstos por las
normas y las reglas jurisprudenciales, uno de los supuestos de procedencia está relacionado con la
prestación de servicios públicos como salud o seguridad social en los términos de los artículos 48 y 49 de la
Constitución.
76
Sentencias T-182 de 2023 y T-135 de 2024.
77
Según el artículo 2 del Código Procesal del Trabajo y de la seguridad Social, la jurisdicción ordinaria laboral
conoce de todos los conflictos relacionados directa o indirectamente con el contrato de trabajo.
78
Según el artículo 104 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, la
jurisdicción de lo contencioso administrativo conoce en materia laboral de los procesos relativos a la
relación legal y reglamentaria entre los servidores públicos y el Estado, así como la seguridad social de
aquellos siempre y cuando su régimen sea administrado por una persona de derecho público.
accionante está ante la configuración de un perjuicio irremediable 79, caso en el
cual el amparo procedería de manera transitoria.
79. Ahora bien, es posible que para el momento en que la Corte conozca un
asunto en sede de revisión el accionante ya haya acudido al medio ordinario
de defensa judicial ante la jurisdicción competente. Ello implicaría, en
principio, el incumplimiento del requisito de subsidiariedad. Sin embargo, esta
corporación ha admitido la procedencia de la acción de tutela incluso en esos
casos al constatar “que el proceso judicial en curso no logra la protección
inmediata de los derechos fundamentales del accionante, en la medida en que
la posible afectación de esos derechos se extenderá durante la duración del
mencionado proceso80”.
80. En este asunto, el 15 de julio de 2021 81 la señora Alicia promovió una
demanda ordinaria laboral contra la AFP con el objetivo de obtener el
reconocimiento y pago de la pensión de invalidez, junto con su retroactivo y
los intereses de mora a que haya lugar. Aun así, se considera que la acción de
tutela resulta procedente como mecanismo transitorio para evitar la ocurrencia
de un perjuicio irremediable debido a los motivos que se expondrán a
continuación. Se reiterará la metodología empleada en la Sentencia T-135 de
202482.
81. La accionante es un sujeto de especial protección constitucional. La
señora Alicia fue calificada con una PCL del 66.05% y manifestó que su
condición de salud empeoró con el tiempo, al punto que actualmente debe
movilizarse con ayuda de un bastón y de un tercero que la acompañe. Los
padecimientos de salud de la actora se confirman en la historia clínica que ella
79
La Corte ha establecido que para la configuración de un perjuicio irremediable deben concurrir los
siguientes elementos: “(i) el perjuicio ha de ser inminente, es decir, que está por suceder; (ii) las medidas
que se requieren para conjurarlo han de ser urgentes; (iii) el perjuicio debe ser grave, esto es, susceptible de
generar un daño transcendente en el haber jurídico de una persona; y (iv) exige una respuesta
impostergable para asegurar la debida protección de los derechos comprometidos” (Sentencia T-254 de
2023).
80
Sentencia T-254 de 2023.
81
Según la consulta de la Rama Judicial.
82
Asimismo, es importante tener en cuenta las consideraciones de las Sentencias T-245 de 2023 y T-315 de
2024. En esas providencias, la Corte concedió el amparo de manera transitoria a pesar de la existencia de un
proceso judicial en curso. Lo anterior debido a la necesidad de evitar la configuración de un perjuicio
irremediable. Estos argumentos son extensibles a este asunto.
aportó en la acción de tutela y en sede de revisión 83. Sobre este punto, la Junta
Regional de Calificación de Invalidez Bogotá y Cundinamarca le informó a la
Corte que el síndrome de Guillain-Barré “es una enfermedad cuyas secuelas
son crónicas”84 y que “el síndrome de parálisis fase aguda el síndrome de
Guillain-Barré es la causa más frecuente e importante” 85. Estas pruebas
permiten concluir que actualmente la demandante se encuentra en situación de
discapacidad física, por lo que es sujeto de especial protección constitucional.
Además, la actora afirmó es madre cabeza de familia de una niña de 10 años y
constató su afirmación con el registro civil de nacimiento de la menor y su
tarjeta de identidad86.
82. La falta de pago de la pensión de invalidez genera un alto grado de
afectación de los derechos fundamentales. La señora Alicia afirmó que carece
de los recursos económicos necesarios para vivir en condiciones dignas dado
que no percibe ingresos, no es beneficiaria de ningún subsidio otorgado por el
gobierno Nacional y no recibe ayuda económica de terceros 87. La accionante
expuso que depende económicamente de su núcleo familiar, conformado
únicamente por su hermano, quien percibe un salario mínimo. Además,
informó que tiene a su cargo a su hija menor de edad porque “se separó del
papá de sus hijos y desde entonces él se desentendió de sus obligaciones como
padre”88.
83. La Sala considera que la actora se encuentra en una situación de
vulnerabilidad económica que afecta su derecho al mínimo vital. Aunque su
hermano contribuye a su sostenimiento, ello es insuficiente para considerar
que cuentan con los recursos necesarios para vivir en condiciones dignas. En
respuesta al auto de pruebas proferido por el magistrado ponente, la señora
83
En respuesta al oficio OPTC-089/24, recibido en esta secretaría el 26 de febrero de 2024.
84
En respuesta al oficio OPTC-182/24 recibido en esta secretaría el 24 de abril de 2024.
85
En respuesta al oficio OPTC-182/24 recibido en esta secretaría el 24 de abril de 2024.
86
Esto se puede verificar en los folios 24 al 26 de la acción de tutela, archivo
“2_11001310503220200028400-(2023-12-01 17-23-59)-17014694 pdf”.
87
En respuesta al oficio OPTC-089/24, recibido en esta secretaría el 26 de febrero de 2024.
88
En respuesta al oficio OPTC-089/24, recibido en esta secretaría el 26 de febrero de 2024.
Alicia indicó que “para ella es muy difícil estar todo el tiempo dependiendo de
la caridad del hermano, por cuanto él también tiene su propio hogar y sus
propias necesidades”89. De esa manera, en principio es posible concluir que los
ingresos de su núcleo familiar no son suficientes para satisfacer su derecho al
mínimo vital, especialmente, si se tiene en cuenta que la señora Alicia tiene
una hija menor de edad a su cargo90.
84. La demandante desplegó cierta actividad administrativa y judicial para
obtener el reconocimiento de la pensión de invalidez. La señora Alicia
requirió a Protección el reconocimiento de su pensión de invalidez. Además,
presentó una demanda ordinaria laboral contra la AFP para obtener el
reconocimiento de su pensión de invalidez.
85. Se acreditan, siquiera sumariamente, las razones por las cuales el medio
judicial ordinario es ineficaz para lograr la protección inmediata de los
derechos fundamentales presuntamente afectados. La señora Alicia presentó
una demanda ordinaria laboral el 15 de julio de 2021 y esta fue admitida por el
Juzgado 41 Laboral del Circuito de Bogotá mediante auto del 26 de octubre de
2021. Sin embargo, según la página web de la Rama Judicial 91, no se ha
proferido fallo de primera instancia a pesar de que han transcurrido
aproximadamente cuatro años desde la presentación de la demanda y que, en
virtud del artículo 121 del Código General del Proceso “no podrá transcurrir
un lapso superior a un (1) año para dictar sentencia de primera o única
instancia, contado a partir de la notificación del auto admisorio de la demanda
o mandamiento ejecutivo a la parte demandada o ejecutada”. Lo anterior,
permite concluir que el proceso ordinario laboral puede prolongarse y ello no
89
En respuesta al oficio OPTC-182/24 recibido en esta secretaría el 24 de abril de 2024.
90
Por otro lado, la Corte ha reconocido que “[s]i bien es cierto que los parientes deben ayudar a los
familiares que se encuentren en una situación de debilidad manifiesta por una enfermedad, también lo es
que esta obligación no puede recaer de forma desproporcionada en los parientes” , sino que tanto la
sociedad como el Estado deben contribuir con el cuidado de quienes no pueden procurarse sus propios
ingresos. Por lo tanto, no es posible afirmar que el mínimo vital de la demandante está protegido
únicamente porque su núcleo familiar sí percibe ingresos y contribuye al sostenimiento del hogar.
(Sentencia T-311 de 2023)
91
Consultada el 8 de mayo de 2024.
permitiría proteger oportunamente los derechos fundamentales de la
accionante.
86. Se acredita sumariamente que la accionante cumple con los requisitos
para acceder a la pensión de invalidez. Esta Sala encuentra que, sí se acreditó
siquiera sumariamente, que la señora Alicia cumple con los requisitos para
acceder a la pensión de invalidez. Esto debido a tiene una PCL de 66.05%
como consecuencia de una enfermedad progresiva y degenerativa en estado
avanzado, cuenta con 76.71 semanas, inclusive, más de las 50 semanas
exigidas por la norma y de las pruebas aportadas al expediente de tutela, se
constató que los aportes no fueron realizados con el propósito de defraudar al
Sistema de Seguridad Social. Resulta pertinente destacar que el presente
análisis es preliminar, debido a que actualmente se encuentra en curso un
proceso ante la jurisdicción ordinaria laboral el cual debe surtir todas sus
etapas.
87. Se advierte la necesidad de evitar la ocurrencia de un perjuicio
irremediable. Con base en la información que obra en el expediente, la Sala
concluye que es necesario tomar medidas urgentes e impostergables para
evitar la configuración de un perjuicio irremediable. Ese perjuicio es grave
porque la accionante es una persona en situación de discapacidad física y
cognitiva y fue calificada con un porcentaje alto de PCL. Esto le impide
trabajar para obtener un salario con el cual cubrir sus necesidades básicas y las
de su hija. Por lo tanto, la falta de reconocimiento de la pensión de invalidez
afecta su derecho fundamental al mínimo vital, que es un bien jurídico de alta
importancia. Además, el perjuicio es inminente porque es posible que la
situación se agrave con el tiempo, ante la inestabilidad de los ingresos que
percibe su núcleo familiar y el grave estado de salud de la demandante. De esa
manera, la Sala considera que es necesario tomar medidas urgentes e
impostergables para evitar una afectación mayor a los derechos fundamentales
de la señora Alicia.
88. En conclusión, la acción de tutela procede para la señora Alicia como
mecanismo transitorio para evitar la configuración de un perjuicio
irremediable.
Solución del caso concreto. Expediente T-9.923.565
89. En el caso de la señora Alicia esta Sala encuentra que, de conformidad con
las reglas de la Sentencia SU-588 de 2016, la accionante cumple con las 50
semanas cotizadas tres años antes de la fecha de la última cotización
efectuada. Por lo tanto, tiene derecho al reconocimiento de la pensión de
invalidez. Esta conclusión se sustenta a continuación.
90. Primero, la actora tiene una pérdida de capacidad laboral de 66.05% como
consecuencia de una enfermedad progresiva y degenerativa en estado
avanzado. Desde los 16 años se le diagnosticó síndrome de Guillain-Barré,
según su historia clínica, esta enfermedad es una “neuropatía progresiva
idiopática”92. Esta patología ha empeorado con el tiempo al punto que
actualmente ella debe movilizarse con ayuda de un bastón y de un tercero que
la acompañe. Esto se constató en el dictamen de la Junta Regional de
Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca, el cual estableció que la
accionante presenta síntomas de “limitación en las extremidades, ausencia de
destreza manual, trastorno de marcha, paraparesia distal”. Lo anterior por el
transcurso del tiempo y el progreso de su enfermedad. En el trámite de
revisión, la Junta informó que el síndrome de Guillain-Barré “es una
enfermedad cuyas secuelas son crónicas”93 y que “el síndrome de parálisis fase
aguda el síndrome de Guillan-Barre es la causa más frecuente e importante” 94.
91. Segundo, la pérdida de capacidad laboral se estructuró el 4 de septiembre
de 2003. Sin embargo, la accionante continuó vinculada laboralmente con el
Instituto para la Economía Social y la empresa Serlefin Ltda, situación que le
92
Historia clínica del 4 de septiembre de 2003.
93
En respuesta al oficio OPTC-182/24 recibido en esta secretaría el 24 de abril de 2024.
94
En respuesta al oficio OPTC-182/24 recibido en esta secretaría el 24 de abril de 2024.
permitió cotizar 76.71 semanas, inclusive, más de las 50 semanas exigidas por
la norma.
92. Tercero, los aportes efectuados con posterioridad a la fecha de
estructuración de la invalidez no fueron realizados con el propósito de
defraudar al Sistema de Seguridad Social porque para el momento en el que
ella laboró no sabía que su PCL era superior al 50%, en efecto, la fecha de del
dictamen de pérdida de capacidad laboral es del 23 de julio de 2019 y ella
trabajó hasta el 5 de diciembre de 2012. Además, se constató que los aportes
se hicieron en virtud de la vinculación laboral con dos entidades diferentes,
una pública y otra privada. Por lo tanto, ella no cotizó como independiente
sino como empleada y se presume realizado en ejercicio de una capacidad
laboral residual efectiva y probada.
93. En suma, la vulneración de los derechos fundamentales se materializó con
(i) la omisión de Protección en aplicar las reglas que se deben seguir al
estudiar las solicitudes de reconocimiento de pensión de invalidez de quienes
tienen enfermedades crónicas, degenerativas o congénitas y con (ii) la
exigencia de un requisito que no está previsto en la ley para el reconocimiento
de la pensión de invalidez. Por un lado, se omitió efectuar el cómputo de la
densidad semanal exigida a partir del concepto de capacidad laboral residual y
de los referentes temporales de la fecha de calificación de la invalidez como la
fecha de la última cotización efectuada. Además, del análisis en conjunto con
la valoración del dictamen y las demás condiciones específicas de la
solicitante.
94. Por otro lado, Protección afirmó que “la fecha de estructuración de la PCL
(4 de septiembre de 2003) era anterior a su afiliación a la AFP (18 de
diciembre de 2010)” y que por esa razón no era procedente el reconocimiento
de la pensión de invalidez sino la devolución de saldos. Esta determinación
desconoció que las AFP no pueden imponer requisitos adicionales a los
previstos en la ley para el reconocimiento de las pensiones porque se
vulnerarían los derechos fundamentales al debido proceso administrativo y a
la seguridad social. Además, en los términos de la jurisprudencia
constitucional95, esto una práctica reprochable porque si los fondos de
pensiones niegan la pensión porque la fecha de estructuración es anterior a la
afiliación a dicho fondo, pero permitieron que la persona se afiliara y
recibieron durante años sus aportes, “se terminarían beneficiando de dichos
aportes de manera injustificada”96.
95. Ahora bien, la Sala destaca que el presente análisis es preliminar, debido a
que actualmente se encuentra en curso un proceso ante la jurisdicción
ordinaria laboral, el cual debe surtir todas sus etapas. Por tanto, corresponde a
dicha jurisdicción definir de forma definitiva, con base en las pruebas
aportadas al proceso contencioso, la legislación vigente y la jurisprudencia
constitucional aquí expuesta, el derecho pensional de la accionante. En todo
caso, por los motivos expuestos, se considera que la decisión de Protección de
negar el reconocimiento y pago de la pensión de invalidez de la accionante
desconoció sus derechos fundamentales a la seguridad social, vida digna y
mínimo vital.
96. En consecuencia, la Sala revocará las sentencias del 28 de septiembre de
2020 proferida por el Juzgado 32 Laboral del Circuito de Bogotá y del 7 de
octubre de 2020 por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Bogotá, respectivamente. En su lugar, concederá de manera transitoria 97 el
amparo de los derechos fundamentales al mínimo vital, a la vida digna, a la
igualdad, al debido proceso administrativo y a la seguridad social de la señora
Alicia. Por lo tanto, le ordenará Protección reconocer y pagar la pensión de
95
En la Sentencia T-019 de 2023 la Corte estudió el caso de una persona a quien Protección negó la pensión
de invalidez bajo el argumento de que la fecha de estructuración era anterior a la afiliación a dicha
administradora y no hizo un estudio integral de la historia clínica y ocupacional de la accionante. En esa
oportunidad, se consideró que esta es una práctica reprochable porque “constituye un enriquecimiento sin
justa causa, pues el sistema se termina beneficiando de los aportes hechos con posterioridad a la fecha de
estructuración que consta en el dictamen, “(…) para, luego, no tener en cuenta este periodo al momento de
verificar el cumplimiento de los requisitos exigidos para el reconocimiento de la pensión”.
96
Sentencia T-019 de 2023.
97
De conformidad con las consideraciones expuestas al estudiar el cumplimiento del requisito de
subsidiariedad en el caso concreto.
invalidez de la accionante, hasta que la jurisdicción ordinaria laboral decida de
manera definitiva la controversia suscitada en torno a dicha prestación
económica.
Cuestión adicional: la remisión tardía del expediente 9.923.565 por parte de
la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá
97. La remisión tardía98 de los expedientes de tutela a la Corte para su eventual
revisión “puede comprometer el derecho de acceso a la administración de
justicia y la efectiva protección de los derechos fundamentales” 99. Para estos
efectos, el artículo 31 del Decreto 2591 de 1991 estableció que los “fallos que
no sean impugnados serán enviados al día siguiente a la Corte Constitucional
para su revisión” y el artículo 32 dispuso que, si el fallo se impugnó, “dentro
de los diez días siguientes a la ejecutoria del fallo de segunda instancia, el juez
remitirá el expediente a la Corte Constitucional, para su eventual revisión. Sin
embargo, esta corporación ha encontrado que existe una alta tasa de
incumplimiento del término allí previsto100.
98. En el expediente de la referencia, la Sala Laboral del Tribunal Superior de
Bogotá profirió la decisión de segunda instancia el 7 de octubre de 2020 y en
el sistema de esta Corporación se registró el expediente el 16 de enero de
2024. Es decir que la Sala tardó aproximadamente tres años en remitir el
expediente a la Corte. Esto advierte una remisión tardía y, en consecuencia, la
Sala de Revisión compulsará copias a la Comisión Nacional de Disciplina
Judicial para que investigue la actuación de la Sala Laboral del Tribunal
Superior de Bogotá en este asunto.
98
Se entiende como “remisión tardía” un caso que se envía a la Corte en un tiempo superior a un mes. Este
es un lapso mayor al que establece el Decreto 2591 de 1991 según el cual los fallos que no son impugnados
deben ser enviados a más tardar al día siguiente a la Corte Constitucional para iniciar el trámite eventual de
remisión y los que se impugnan dentro de los 10 días siguientes a su ejecutoria. Informe de Gestión 2022.
Corte Constitucional.
99
Sentencia T-159 de 2023.
100
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que-cumplan-los-términos-de-remisión-de-los-expedientes-de-tutela-9298
III. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Sala Novena de Revisión de la Corte
Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de
la Constitución,
RESUELVE:
Primero. Dentro del expediente T-9.796.159, CONFIRMAR la sentencia
proferida el 29 de septiembre de 2022 por el Juzgado Tercero Penal Municipal
con Función de Control de Garantías y de Conocimiento de Bello (Antioquia)
mediante la cual se declaró improcedente la acción de tutela por incumplir con
el requisito de subsidiariedad.
Segundo. Dentro del expediente T-9.923.565, REVOCAR las sentencias
proferidas el 28 de septiembre de 2020 por el Juzgado 32 Laboral del Circuito
de Bogotá y el 7 de octubre de 2020 por la Sala Laboral del Tribunal Superior
del Distrito Judicial de Bogotá, respectivamente, mediante la cual se declaró
improcedente la acción de tutela. En su lugar, CONCEDER, como
mecanismo transitorio, el amparo de los derechos al mínimo vital, a la vida
digna, a la igualdad, al debido proceso administrativo y a la seguridad social
de Alicia.
Tercero. DEJAR SIN EFECTOS la Resolución del 28 de agosto de 2020
emitida por Protección mediante la cual la AFP negó el reconocimiento y pago
de la pensión de invalidez solicitada por la señora Alicia.
Cuarto. ORDENAR a Protección que, en el término de los diez (10) días
siguientes a la notificación de esta sentencia, reconozca y pague la pensión de
invalidez de la señora Alicia y hasta que la jurisdicción ordinaria laboral
decida de manera definitiva la controversia suscitada en torno a dicha
prestación económica. El valor de la indexación dependerá́ de la decisión que
adopte el juez laboral en el proceso en curso.
Quinto. ORDENAR a Protección que incluya a la señora Alicia en la nómina
de pensionados para que la primera mesada pensional sea pagada, a más
tardar, dentro del mes siguiente a la notificación de esta sentencia.
Sexto. PREVENIR a Protección y a Porvenir para que, en lo sucesivo, se
abstengan de exigir requisitos que no están previstos en la ley para la pensión
de invalidez y que impliquen alguna modificación o desconocimiento de las
reglas de la Corte sobre el estudio de las solicitudes pensionales de quienes
tienen enfermedades crónicas, degenerativas o congénitas.
Séptimo. INFORMAR a la señora Alicia que puede acudir a la acción de
tutela contra providencias judiciales si considera que las decisiones proferidas
en el marco del proceso ordinario laboral que actualmente se adelanta ante el
Juzgado 41 Laboral del Circuito de Bogotá, resulta contraria a la
jurisprudencia constitucional expuesta en esta decisión. Lo anterior siempre y
cuando se cumplan los requisitos exigidos por esta corporación para la
procedencia excepcional de la acción de tutela contra providencias judiciales.
Octavo. ORDENAR por medio de la Secretaría General de la Corte
Constitucional que se compulsen copias a la Comisión Nacional de Disciplina
Judicial para que investigue la actuación de la Sala Laboral del Tribunal
Superior de Bogotá D.C respecto de la remisión tardía del expediente
9.923.565 para su revisión ante la Corte Constitucional.
Noveno. LÍBRESE por la Secretaría General de la Corte Constitucional la
comunicación de que trata el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991.
Notifíquese, comuníquese y cúmplase.
JOSE FERNANDO REYES CUARTAS
Magistrado
NATALIA ÁNGEL CABO
Magistrada
JUAN CARLOS CORTÉS GONZÁLEZ
Magistrado
Con Salvamento parcial de voto
ANDREA LILIANA ROMERO LOPEZ
Secretaria General
SALVAMENTO PARCIAL DE VOTO DEL MAGISTRADO
JUAN CARLOS CORTÉS GONZÁLEZ
A LA SENTENCIA T-263/24
Referencia: expedientes T-9.796.159 y T-
9.923.565, acciones de tutela instauradas
por Emilio y Alicia en contra de Porvenir
S.A. y Protección S.A. y otros,
respectivamente
Magistrado Ponente:
JOSÉ FERNANDO REYES CUARTAS
Con el acostumbrado respeto por las decisiones de la Corte Constitucional, a
continuación expongo las razones que me motivaron a salvar parcialmente el
voto respecto de la Sentencia T-263 de 2024. En esta providencia, la postura
mayoritaria revocó las decisiones de instancia que declararon improcedente la
acción de tutela interpuesta por Alicia (T-9.923.565) en contra de Protección
S.A. y, en su lugar, dejó sin efectos la resolución emitida por Protección S.A.
y ordenó el reconocimiento y pago de la pensión de invalidez de la
accionante hasta que la jurisdicción ordinaria laboral decida de manera
definitiva la controversia suscitada. Respecto de Emilio (T-9.796.159), la
providencia concluyó que lo correcto era confirmar la sentencia del 29 de
septiembre de 2022 mediante la cual se declaró improcedente la acción de
tutela por incumplir con el requisito de subsidiariedad. Ello porque, para la
mayoría de la Sala, no se acreditó sumariamente que el accionante cumpliera
con los requisitos para acceder a la pensión de invalidez, razón por lo que el
asunto exige un despliegue probatorio mayor que debe surtirse ante el juez
ordinario competente.
Comparto la decisión de conceder el amparo a Alicia, así como la
argumentación que le sirvió de fundamento. No obstante, me aparté del
remedio que adoptó la mayoría de la Sala frente a Emilio y, contrario a lo
decidido, considero que el caso debió valorarse con otra aproximación,
concederse el amparo transitorio y ordenar el reconocimiento y pago de la
pensión de invalidez, mientras se resuelve el trámite judicial ordinario. Estimo
que en este evento se cumplía con el presupuesto de subsidiariedad debido a
que, pese a contarse con otro mecanismo de defensa judicial, aquel (i) no
resultaba idóneo ni eficaz y (ii) se estaba ante la ocurrencia de un perjuicio
irremediable. A continuación, expondré las razones que sustentan mi postura.
Procedencia de la acción de tutela en materia pensional, ante la
configuración de un perjuicio irremediable. El artículo 86 de la Constitución
Política dispone que la acción de tutela “sólo procederá cuando el afectado no
disponga de otro medio de defensa judicial, salvo que aquella se utilice como
mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable”. Por su parte, la
jurisprudencia constitucional ha reiterado que la finalidad de esta acción no es
reemplazar o desplazar los medios judiciales ordinarios previstos en el
ordenamiento. Sin embargo, existen situaciones particulares que requieren la
intervención urgente del juez de tutela, ante la posible concurrencia de un
deterioro irreversible sobre un derecho constitucional 101. El concepto de
perjuicio irremediable ha sido desarrollado en múltiple jurisprudencia de esta
Corporación concluyendo que, para su configuración, debe reunir los
siguientes requisitos:
“En primer lugar, inminente o próximo a suceder. Este exige un considerable grado de
certeza y suficientes elementos fácticos que así lo demuestren, tomando en cuenta,
además, la causa del daño. En segundo lugar, el perjuicio ha de ser grave, es decir, que
suponga un detrimento sobre un bien altamente significativo para la persona (moral o
material), pero que sea susceptible de determinación jurídica. En tercer lugar, deben
requerirse medidas urgentes para superar el daño, entendidas éstas desde una doble
perspectiva: como una respuesta adecuada frente a la inminencia del perjuicio, y como
respuesta que armonice con las particularidades del caso. Por último, las medidas de
protección deben ser impostergables, esto es, que respondan a criterios de oportunidad y
eficiencia a fin de evitar la consumación de un daño antijurídico irreparable” 102
En materia pensional, la Corte ha aclarado que, aun cuando se haya iniciado
el juicio ordinario, la protección de los derechos invocados a través de la
acción de tutela es viable siempre que se demuestre la existencia del perjuicio
irremediable103. Lo expuesto porque la pensión es una garantía que permite
satisfacer el mínimo vital de quien la solicita y permite asegurar las
condiciones básicas de existencia de personas que se encuentran en riesgo
inminente por sus condiciones, no solo económicas, sino de salud, que les
dificultan o impiden acceder al mercado laboral.
101
Sentencia T-225 de 1993, M.P. Vladimiro Naranjo Mesa.
102
Sentencia SU-179 de 2021, M.P. Alejandro Linares Cantillo.
103
Sentencia T-144 de 1995, M.P. Antonio Barrera Carbonell. También pueden verse las sentencias T-104 de
2008, M.P. Rodrigo Escobar Gil; T-1160A de 2021, M.P. Manuel José Cepeda Espinosa; entre otras.
Por lo anterior, en los casos en los que se solicita la protección del derecho a
la seguridad social pensional en sede de tutela, la Corte Constitucional ha
aceptado su procedencia para ordenar el reconocimiento de la pensión de
invalidez cuando existan (i) circunstancias de debilidad manifiesta en quien la
solicita, (ii) la persona reúne los requisitos exigidos por la ley para tener
derecho a dicha prestación y (iii) su condición socioeconómica le impida
soportar la espera que implica los procesos ante la justicia ordinaria 104.
En la providencia de la que me aparto se afirmó que, con base en las pruebas
aportadas, Emilio no cumplía con las condiciones para acceder a la pensión de
invalidez y, por tal razón, se descartó el cumplimiento del requisito de
subsidiariedad, negando la acción de tutela. Sin embargo, considero que dicha
falta de certeza se debe a la ausencia de un debate probatorio más amplio que
permitiera verificar si, en efecto, el accionante, no cumplía con dichos
requisitos. Asimismo, debe tenerse en cuenta que la razón por la cual la
accionada negó la solicitud de pensión de invalidez no estuvo relacionada con
el cumplimiento de las semanas cotizadas 105, sino con un requisito adicional,
no previsto en la ley, referente a la entidad encargada de financiar dicha
prestación. En otras palabras, el monto de las semanas cotizadas no era el
objeto de debate en la tutela.
Sumado a lo anterior, la providencia evidenció que la falta de pago de la
pensión de invalidez en el caso en concreto generaba un alto grado de
afectación a los derechos fundamentales del accionante (FJ 67) y acreditó las
razones por las que el medio judicial ordinario es ineficaz para lograr la
protección inmediata de los derechos fundamentales presuntamente afectados
(FJ 69). Tales demostraciones acreditaban la inminencia de la ocurrencia de
un perjuicio irremediable, específicamente en el mínimo vital del actor, lo que
hacía procedente amparar el derecho a la seguridad social del accionante, al
menos de manera transitoria.
La existencia de un proceso ordinario en curso no daba cuenta de un recurso
judicial idóneo y eficaz para la protección del derecho fundamental del actor.
104
Sentencia T-391 de 2020, M.P. Cristina Pardo Schlesinger.
105
Expediente digital, archivo “1_05088400400320220030800-(2023-10-06 11-24-21)-1696609461-1.pdf”
folio 12. “El 15 de septiembre de 2022, Porvenir le negó el reconocimiento de la pensión, afirmó que Mapfre
Seguros S.A. -Mapfre- es la encargada de financiar esa pensión de invalidez. Además, informó que el
dictamen realizado por la Junta Nacional de Calificación de Invalidez es inoponible a Mapfre “como quiera
que nunca fue parte en el proceso de notificación, es decir, la entidad que calificó no notificó a Mapfre
Seguros en debida forma para que de esta manera pudiera ejercer su derecho a la contradicción”
Ello, porque se trata de una persona que: (i) tiene de una enfermedad
neurológica degenerativa y una PCL del 53.30%; (ii) no posee ingresos
propios para subsistir; (iii) por su enfermedad, no puede acceder al mercado
laboral ni velar por sí mismo y (iv) depende económicamente de la ayuda que
le brinda su hermano.
De esta manera, la tutela era procedente de manera transitoria y debieron
practicarse pruebas en sede de tutela para establecer la situación pensional de
Emilio, por ejemplo, solicitando el expediente que corresponde al proceso
ordinario para validar probatoriamente la situación jurídica del actor a efectos
de concretar su derecho pensional, entre otros medios de prueba. No obstante,
como lo advertí previamente, el monto de semanas cotizadas no era el objeto
del debate en sede de amparo, por lo que, en principio, la financiación de la
pensión pretendida estaba asegurada.
En consecuencia, considero que debió concederse la tutela de manera
transitoria y ordenar el pago de la pensión mientras la justicia ordinaria
resolviera el asunto. El actor se encuentra en una situación apremiante para
sus garantías fundamentales mínimas y la decisión de improcedencia adoptada
genera una situación inconstitucional intolerable para los derechos
fundamentales de una persona altamente vulnerable.
En estos términos quedan expuestas las razones que me llevaron a salvar
parcialmente el voto respecto de la Sentencia T-263 de 2024.
Fecha ut supra
JUAN CARLOS CORTÉS GONZÁLEZ
Magistrado