GUION TEATRAL: LAS TRES HERMANAS DEL MANGLAR
Versión extendida – Solo tres personajes mujeres
PERSONAJES:
* María (hermana mayor, sabia y protectora)
* Rosa (hermana mediana, alegre, habladora y soñadora)
* Lucía (hermana menor, tímida, sensible y conectada con la naturaleza)
ESCENA 1: LA CHOZA FRENTE AL MANGLE
(Telón abierto. Escenografía: una choza hecha con telas, ramas y hojas. Suena un canto suave
de aves tropicales. Las hermanas se alistan para ir al manglar.)
María:
(Rompe el silencio mirando el cielo)
Hoy el cielo está limpio. Si salimos ahora, llegaremos antes de que suba la marea.
Rosa: (sentada en el suelo, poniéndose una corona de flores)
¡Y justo hoy que mis flores están tan bonitas! ¿No podemos quedarnos un ratito más? Quiero
terminar mi canción del cangrejito rojo.
Lucía: (doblando un pedazo de tela)
Si no salimos temprano, los peces no nadarán cerca de las raíces… y mamá no podrá hacer su
sopa de caracol esta noche.
María: (riendo con dulzura)
Lucía tiene razón. Además, hoy debemos buscar la corteza azul y también las raíces para hacer
las vendas. ¿Recuerdan?
Rosa: (de pie, suspirando)
Sí… sí… ya voy. ¡Pero prometo hablar con un mono hoy! El de la ceja chueca que me lanza
semillas.
Lucía: (mirando hacia el horizonte)
A veces creo que el bosque nos escucha… como si supiera que venimos.
María: (se acerca a ella y pone su mano en su hombro)
El bosque sabe más de lo que imaginamos. Solo hay que aprender a escucharlo.
(Las tres se preparan, toman sus canastas y salen lentamente de la escena. Música suave de
naturaleza tropical.)
ESCENA 2: DENTRO DEL MANGLAR
(Se apagan y prenden luces verdes. Telas verdes caen como raíces. Sonidos de aves, agua,
viento y hojas moviéndose.)
Rosa: (maravillada)
¡Miren esas raíces! Parecen pulpos que se estiran para tocar el cielo.
Lucía: (se agacha y toca el agua)
El agua está tibia. Hay peces pequeños. Mira, María.
María: (tomando una hoja y observándola)
Esta hoja está perfecta. Mamá dice que su olor ahuyenta la fiebre.
Rosa:
Yo no sé si cura la fiebre, pero huele como cuando llueve sobre tierra seca. Me gusta.
Lucía:
Todo aquí tiene un propósito. Hasta las hojas caídas.
María: (recogiendo otra hoja)
Sí. Cada parte del manglar es útil. Por eso debemos protegerlo. Muchos no lo entienden.
Rosa: (sentándose en una raíz)
A veces quisiera que el manglar hablara como nosotros… que gritara cuando lo dañan.
Lucía: (mirando el agua)
No grita… pero sí llora. Solo que hay que saber mirar sus lágrimas.
(Pausa. Se escucha de fondo un suave susurro: “Ayuda… ayuda…”)
Lucía: (se levanta con sobresalto)
¿Escucharon eso?
Rosa: (mira a su alrededor)
¿Fue un ave? ¿O… o alguien?
María: (con tono firme)
¡Silencio! Escuchen…
(Se repite el sonido: “Ayuda…”)
Lucía:
¡Viene de allí! ¡Rápido!
(Corren hacia un rincón. Simulan ver una garza atrapada entre ramas.)
Rosa: (con preocupación)
¡Es una garza! ¡Se atoró!
Lucía: (avanza con cuidado)
No te asustes… No vamos a hacerte daño.
María:
Rosa, dame esa rama. Vamos a soltarla.
(Las tres fingen ayudar. Se escucha un sonido mágico. Luces suaves iluminan a Lucía.)
ESCENA 3: EL MOMENTO MÁGICO
Lucía: (quedando en el centro de la luz, asombrada)
¡Algo está pasando…!
Rosa: (asombrada)
¡Lucía! ¡Estás… brillando!
María: (en tono reverente)
La garza… ya no está. Lucía… ¿qué ves?
Lucía: (con voz lenta, como si hablara guiada por un espíritu)
No era una garza común… Era un espíritu del manglar. Nos ha escuchado. Y… nos da un regalo.
Rosa: (boquiabierta)
¿Un regalo? ¿A nosotras?
Lucía:
Sí. Un deseo para cada una. Pero debe ser puro… sincero.
María: (da un paso adelante)
Entonces yo deseo… que este manglar nunca muera. Que el agua nunca se seque y que sus
árboles vivan siempre de pie.
Rosa:
Yo deseo… que las aves siempre tengan aquí un refugio. Que canten sin miedo y enseñen a los
niños a cuidar lo que tienen.
Lucía: (cerrando los ojos)
Y yo… deseo que todos recuerden que la naturaleza también tiene corazón. Que no la vean
solo como sombra o leña… sino como hermana.
(Luz mágica parpadea. Luego se va desvaneciendo lentamente.)
ESCENA 4: LA PROMESA
Rosa: (en voz baja)
Lo sentí… como si algo dentro de mí se despertara.
María:
No fue un sueño. El manglar nos eligió.
Lucía:
A partir de ahora… somos sus voces.
Rosa: (tomando las manos de sus hermanas)
¿Y si algún día el mundo olvida este lugar?
Lucía: (con una sonrisa serena)
Nosotras se lo recordaremos. Como estrellas en el agua… como canciones entre las ramas.
(Se abrazan. Música de cierre. Las luces bajan. En el fondo, se proyectan tres estrellas sobre
una superficie de agua.)
FIN