Introducción
Las zonas francas constituyen una de las herramientas de política económica más
utilizadas por países en vías de desarrollo para promover la inversión extranjera
directa, la generación de empleo y el aumento de las exportaciones. En el caso de la
República Dominicana, el régimen especial de zonas francas ha tenido una
participación significativa en el crecimiento del aparato productivo desde la segunda
mitad del siglo XX, consolidándose como un pilar de la economía nacional. Este
régimen opera bajo un marco normativo específico, otorgando incentivos fiscales,
aduaneros y laborales con el fin de atraer empresas orientadas a la exportación.
El presente ensayo analiza en profundidad el régimen especial de las zonas francas, su
origen y evolución, su marco legal en República Dominicana —especialmente a partir
de la Ley No. 8-90—, su impacto económico y social, así como los retos y críticas que
enfrenta en el contexto actual de globalización y reformas tributarias. También se
aborda la compatibilidad de este régimen con los principios constitucionales y los
compromisos internacionales asumidos por el país.
1. Origen y fundamentos de las zonas francas
Las zonas francas son áreas geográficas delimitadas dentro de un país donde se
aplican normas fiscales y aduaneras especiales, diferentes al resto del territorio
nacional. Su objetivo principal es fomentar la instalación de empresas productoras
de bienes y servicios destinados al mercado internacional, bajo condiciones
favorables en términos de impuestos, trámites administrativos y costos laborales.
Este concepto se remonta a siglos anteriores con antecedentes como los puertos
libres en Europa, pero adquiere su forma moderna en América Latina a mediados
del siglo XX, siendo Puerto Rico, México y República Dominicana de los primeros
países en implementarlas en el Caribe. En este contexto, las zonas francas surgen
como una estrategia de industrialización por sustitución de importaciones y una
alternativa frente a la crisis de la deuda externa.
En la República Dominicana, el desarrollo de zonas francas inicia formalmente en
1969 con la primera zona franca en La Romana. Sin embargo, es en la década de
1990 cuando se consolida el régimen legal con la promulgación de la Ley No. 8-90
sobre Zonas Francas de Exportación, que establece un marco normativo claro y
atractivo para los inversionistas.
2. Marco legal del régimen especial
El régimen especial de zonas francas dominicano se rige fundamentalmente por la
Ley No. 8-90, la cual crea incentivos fiscales y aduaneros significativos. Esta ley
permite la instalación de zonas francas en cualquier parte del país, previo
cumplimiento de ciertos requisitos y aprobación por el Consejo Nacional de Zonas
Francas de Exportación (CNZFE).
Entre los beneficios otorgados por esta ley se incluyen:
Exención total del Impuesto Sobre la Renta (ISR);
Exención del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios
(ITBIS);
Exención de impuestos de importación y exportación;
Exoneración de derechos de aduana, patentes, licencias, y otros tributos
municipales.
Además, la Ley 8-90 prevé que las zonas francas deben destinar su producción
exclusivamente o mayoritariamente a la exportación, y se establecen controles para
evitar que los bienes produzcan efectos distorsionantes en el mercado interno.
En adición a la Ley 8-90, otras normativas complementarias como el Código
Tributario, la Ley General de Aduanas, y tratados internacionales como el DR-
CAFTA impactan el funcionamiento de las zonas francas, ya que deben operar en
consonancia con los compromisos de comercio exterior y transparencia fiscal.
3. Impacto económico del régimen de zonas francas
El régimen de zonas francas ha sido clave en la transformación de la estructura
económica dominicana. Según estadísticas del Ministerio de Industria y Comercio,
las zonas francas generan más de 190,000 empleos directos y representan cerca
del 60% de las exportaciones totales del país. También han contribuido
significativamente a la diversificación productiva, albergando industrias textiles,
dispositivos médicos, servicios tecnológicos (BPOs), manufactura ligera, y
recientemente, empresas fintech y de inteligencia artificial.
Otro aspecto relevante es el efecto multiplicador en la economía local. Las zonas
francas han impulsado encadenamientos productivos con empresas suplidoras
locales, han dinamizado la infraestructura regional y han promovido la capacitación
técnica de miles de trabajadores.
Sin embargo, también es importante reconocer que, aunque el régimen ha traído
beneficios macroeconómicos, los salarios en muchas zonas francas siguen siendo
bajos y existe una alta rotación laboral, especialmente en sectores de ensamblaje o
maquila, lo cual limita el impacto en la mejora sostenida del nivel de vida.
4. Consideraciones fiscales y sociales
Uno de los aspectos más debatidos del régimen especial de zonas francas es su
costo fiscal, es decir, los ingresos que el Estado deja de percibir por concepto de las
exenciones otorgadas. Estudios realizados por organismos multilaterales indican
que el gasto tributario asociado a las zonas francas ronda el 0.5% del PIB anual, lo
cual plantea la necesidad de una evaluación constante de la eficiencia y
sostenibilidad del régimen.
Por otra parte, desde el punto de vista social, se ha cuestionado la estabilidad y
calidad del empleo generado. A pesar de que algunas empresas cumplen altos
estándares laborales y de seguridad social, otras se benefician de la debilidad
institucional y la baja capacidad de fiscalización para evadir normas laborales, lo
que provoca situaciones de precariedad, especialmente en el trabajo femenino.
Además, el hecho de que las zonas francas operen en un régimen especial las aísla
parcialmente de las obligaciones fiscales generales, lo cual puede generar un trato
desigual frente a las empresas nacionales, afectando el principio de equidad
tributaria.
5. Compatibilidad constitucional e internacional
Desde el punto de vista constitucional, el régimen de zonas francas debe armonizar
con principios como la igualdad ante la ley, la justicia fiscal y el desarrollo sostenible,
establecidos en la Constitución dominicana de 2010. La Corte Constitucional ha
reconocido que los incentivos fiscales pueden ser compatibles con la Carta Magna,
siempre que respondan a un interés público y estén debidamente regulados.
Asimismo, en el plano internacional, la República Dominicana está sujeta a normas
de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que restringen ciertos subsidios a
la exportación. Aunque las zonas francas dominicanas han sido objeto de análisis
en este contexto, hasta ahora no se ha planteado una violación directa, pero es
evidente que el país debe estar atento a posibles reformas o reclamos por parte de
socios comerciales.
El régimen especial de zonas francas ha sido, sin lugar a duda, una herramienta de
desarrollo económico eficaz para la República Dominicana. Ha permitido al país
insertarse en cadenas globales de valor, generar empleo masivo, atraer inversión
extranjera y fortalecer su balanza comercial. No obstante, estos logros deben
analizarse a la luz de una visión integral de desarrollo, que contemple no solo los
indicadores económicos, sino también la sostenibilidad fiscal, la equidad social y la
coherencia con los principios constitucionales.
En el contexto actual, donde se discuten reformas fiscales, nuevas estrategias de
desarrollo sostenible y mayor transparencia, el régimen de zonas francas debe ser
objeto de revisión y modernización. Se requieren políticas que promuevan una
mayor integración con la economía local, mejoras en la calidad del empleo,
incentivos condicionados a resultados, y un sistema de evaluación del gasto
tributario más riguroso.
Finalmente, el desafío para la República Dominicana no es eliminar el régimen
especial, sino transformarlo en una plataforma más incluyente, eficiente y alineada
con los nuevos paradigmas de desarrollo económico y justicia fiscal. El verdadero
éxito de las zonas francas será cuando estas no solo generen divisas, sino que
también contribuyan a cerrar las brechas sociales, fomentar la innovación y
fortalecer el tejido productivo nacional.
Las leyes de incentivos representan un conjunto de disposiciones legales mediante
las cuales el Estado otorga beneficios fiscales, económicos o administrativos a
sectores productivos específicos con el propósito de estimular la inversión, fomentar
el desarrollo regional, promover exportaciones o incentivar actividades consideradas
de interés nacional. En América Latina y, especialmente en la República
Dominicana, estas leyes han jugado un papel protagónico en la formulación de
políticas económicas desde mediados del siglo XX.
A lo largo de las últimas décadas, el país ha promulgado múltiples leyes de
incentivos que abarcan sectores como zonas francas, turismo, energía renovable,
cine, industria manufacturera, entre otros. Si bien estas leyes han contribuido a
dinamizar ciertas áreas económicas, también han generado debates en torno a su
sostenibilidad fiscal, equidad tributaria, eficiencia y transparencia.
Este ensayo tiene como objetivo analizar el papel que juegan las leyes de incentivos
en la economía dominicana, su base legal y constitucional, los beneficios que
persiguen y sus efectos prácticos. Asimismo, se exponen los desafíos que enfrenta
el país en materia de racionalización del gasto tributario y la necesidad de replantear
este esquema de estímulos para alinearlo con una visión de desarrollo más justa,
eficiente y sostenible.
El régimen Especial de las Zonas Francas
1. Fundamento y objetivos de las leyes de incentivos
Las leyes de incentivos se basan en el principio de que el Estado puede intervenir
en la economía para corregir desigualdades, promover sectores estratégicos o
compensar desventajas estructurales. En términos generales, buscan atraer
inversiones, generar empleos, fomentar la transferencia de tecnología,
descentralizar la actividad económica y aumentar las exportaciones.
En República Dominicana, estas leyes se han concebido como parte de una
estrategia para atraer capitales nacionales y extranjeros, en un entorno global
competitivo. Estas normas incluyen, entre otras, beneficios como:
• Exoneraciones de impuestos sobre la renta, sobre activos, ITBIS, aranceles e
impuestos municipales.
• Facilidades aduaneras y migratorias.
• Asistencia técnica o priorización de créditos.
• Garantías de estabilidad tributaria.
La lógica detrás de estas disposiciones es que, si el Estado renuncia temporalmente
a ciertos ingresos fiscales, podrá recuperarlos a mediano y largo plazo por medio
del crecimiento de la economía y la expansión de la base imponible.
2. Ámbito legal y constitucional
Las leyes de incentivos dominicanas se enmarcan en una estructura jurídica que
combina normas legales ordinarias, reglamentos ejecutivos y principios
constitucionales. La Constitución de la República Dominicana de 2010, en su
artículo 243, establece que "el sistema tributario se fundamenta en los principios de
legalidad, justicia, igualdad y equidad tributaria", y autoriza al Estado a establecer
exenciones para promover el desarrollo.
Sin embargo, también impone límites. Las exenciones deben estar justificadas por
su utilidad pública y contar con una base legal que las regule de forma clara.
Además, deben responder a criterios de temporalidad y control, evitando convertirse
en privilegios permanentes.
Algunas de las leyes más destacadas en materia de incentivos son:
• Ley No. 8-90 sobre Zonas Francas de Exportación;
• Ley No. 57-07 sobre Energías Renovables;
• Ley No. 108-10 para el Fomento de la Industria Cinematográfica;
• Ley No. 158-01 sobre el Fomento al Desarrollo Turístico;
• Ley No. 392-07 sobre Competitividad e Innovación Industrial;
• Ley No. 28-01 de Desarrollo Fronterizo.
Estas normas otorgan beneficios fiscales por plazos específicos, que van desde 10
hasta 20 años, dependiendo del sector y la ubicación.
3. Impacto económico de las leyes de incentivos
Los efectos positivos de las leyes de incentivos en la economía dominicana son
visibles en varios indicadores. Las zonas francas, por ejemplo, han generado más
de 190,000 empleos directos y representan más del 60% de las exportaciones
totales. El turismo ha experimentado un crecimiento sostenido, en parte gracias a la
Ley 158-01, convirtiéndose en el principal generador de divisas del país.
Asimismo, la industria cinematográfica dominicana ha ganado reconocimiento
internacional con más de 100 producciones anuales desde la promulgación de la
Ley 108-10. Las energías renovables, por su parte, han comenzado a ganar terreno,
ayudando a diversificar la matriz energética y reducir la dependencia de los
combustibles fósiles.
Estos ejemplos demuestran que, bien diseñadas y aplicadas, las leyes de incentivos
pueden ser catalizadoras de desarrollo económico y modernización productiva.
4. El costo fiscal y la falta de evaluación
Pese a sus beneficios, uno de los principales cuestionamientos que enfrentan las
leyes de incentivos es su alto costo fiscal, también conocido como “gasto tributario”.
Según datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), el gasto
tributario en República Dominicana ha representado entre el 3% y el 5% del PIB,
siendo uno de los más altos de América Latina.
En términos concretos, esto significa que el Estado deja de percibir cada año más
de RD$200 mil millones en ingresos por concepto de exenciones, exoneraciones y
beneficios fiscales. Este monto supera ampliamente el presupuesto anual de
sectores clave como salud, educación o protección social.
El problema radica en que muchas de estas leyes no han sido evaluadas
rigurosamente, ni se han establecido mecanismos sólidos para medir su impacto
real. En algunos casos, los beneficios se mantienen vigentes durante décadas sin
revisión, aun cuando los sectores beneficiados ya han alcanzado madurez o
rentabilidad suficiente.
5. Problemas de equidad y transparencia
Otro aspecto crítico es el impacto que estas leyes tienen sobre la equidad fiscal. Al
concentrar beneficios en grandes empresas o sectores específicos, muchas veces
en detrimento de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), las leyes de
incentivos pueden generar desigualdades tributarias. Esto contradice el principio
constitucional de igualdad ante la ley.
Asimismo, se han documentado casos de abuso, en los que empresas se
constituyen únicamente para beneficiarse de las exenciones, sin aportar valor
agregado significativo a la economía. La falta de fiscalización efectiva por parte de
las autoridades también ha permitido prácticas como la simulación de operaciones,
la triangulación comercial y la evasión encubierta.
En algunos casos, incluso, se ha señalado que la asignación de los incentivos
responde más a criterios políticos o clientelares que a una verdadera estrategia
nacional de desarrollo.
6. Hacia una reforma integral del régimen de incentivos
Ante esta realidad, diversos organismos internacionales como el FMI, el BID y la
OCDE han recomendado a República Dominicana revisar su sistema de incentivos
fiscales. En ese sentido, una reforma integral debería contemplar:
Evaluación periódica del impacto económico y fiscal de cada ley de incentivos;
Eliminación de incentivos obsoletos o ineficientes;
Condicionamiento de beneficios al cumplimiento de metas específicas (empleo,
inversión, sostenibilidad);
Mayor transparencia y rendición de cuentas, con la publicación anual del gasto
tributario por ley y sector;
Inclusión de las PYMES como beneficiarias prioritarias en futuras legislaciones.
Una reforma de esta naturaleza permitiría al Estado maximizar el retorno de cada
peso exonerado, asegurando que los incentivos cumplan su propósito real: el
desarrollo inclusivo y sostenible.
Las leyes de incentivos en la República Dominicana han sido fundamentales para el
impulso de sectores estratégicos como las zonas francas, el turismo, la industria
cinematográfica y las energías renovables. Han permitido atraer inversiones,
generar empleos y posicionar al país como un destino competitivo en el Caribe.
No obstante, estas leyes también han generado importantes desafíos fiscales,
sociales y de equidad. El gasto tributario que representan es elevado y muchas
veces no responde a una evaluación técnica o estratégica. Además, la opacidad y la
falta de controles han dado lugar a abusos y distorsiones.
Por tanto, el futuro del régimen de incentivos no debe basarse en su expansión
incondicional, sino en su redefinición inteligente y transparente. Se requiere una
política de incentivos más selectiva, orientada a resultados, alineada con los
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y vinculada a un sistema tributario justo y
progresivo.
El verdadero éxito de las leyes de incentivos no se medirá solo por la cantidad de
inversiones captadas, sino por su capacidad de contribuir a un desarrollo
equilibrado, sostenible y con oportunidades para todos los sectores de la sociedad
dominicana.
Política, Administración y Derecho Tributario
Generalidades
El derecho tributario lo conforman un conjunto de normas y principios jurídicos a
través de los cuales se regula la gestión, inspección y recaudación de los tributos.
El Derecho Tributario es una rama del Derecho Público que regula la relación
jurídica entre el Estado y los ciudadanos en lo relativo a la creación, aplicación,
recaudación y control de los tributos. Su objetivo principal es establecer las reglas
para que el Estado pueda obtener los recursos económicos necesarios para cumplir
sus funciones públicas.
El Derecho Tributario
El derecho tributario o derecho fiscal es la disciplina que forma parte del derecho
financiero que tiene por objeto de estudio el ordenamiento jurídico que regula el
establecimiento y aplicación de los tributos.
Esencialmente, esta rama del derecho explora las normas que establecen los
tributos que deben pagar los gobernados. Repasa todos los aspectos materiales,
procedimentales, excepciones, sanciones, disposiciones y protocolos específicos en
materia de recaudación recogidas en el ordenamiento jurídico.
El derecho fiscal es un conjunto de normas que regula la recaudación, gestión y el
control de los ingresos públicos de los Estados y las Administraciones Públicas.
El Derecho Tributario es una rama del Derecho Público que desde una perspectiva
dual (ingresos y egresos) constituye la actividad financiera del Estado, por medio de
las cuales materializa sus fines y esencia de contribuir a la consecución del bien
común. Esta rama del Derecho deja de ser una retórica de la función estatal para
convertirse en la materia omnipresente en cada operación pública o privada, que se
pone de manifiesto a través de la relación jurídica obligatoria reconocida por leyes y
disposiciones tributarias para poner en funcionamiento la capacidad recaudadora
del Estado.
Principios del derecho tributario
Los principios que rigen el derecho tributario son:
• Principio de capacidad económica: Cada contribuyente participará de los
tributos de acuerdo a sus recursos económicos, lo que garantiza la igualdad
entre los contribuyentes.
• Principio de progresividad: Esto implica que a medida que crezcan los
recursos económicos de un contribuyente, deberán aumentar las cargas
tributarias para sostener los gastos del Estado. Igualmente, si disminuye su
riqueza deberá disminuir su carga tributaria.
• Principio de no confiscatoriedad: Este principio habla sobre la
imposibilidad de que el contribuyente vea afectada toda su riqueza por la
obligación de participar en las cargas tributarias. No debe tener carácter
privativo de riqueza.
• Principio de legalidad: Todos los tributos deben estar establecidos en una
ley, para que el contribuyente conozca sus características.
El sujeto activo: de las relaciones tributarias es el Estado o cualquier otro ente que
tenga facultades tributarias, que exige tributos por el ejercicio de poderes
soberanos, los cuales han sido cedidos a través de un pacto social.
El sujeto pasivo: es el contribuyente tanto sea persona física como jurídica.
1. Política Tributaria: Noción
La política tributaria es la parte de la política económica del Estado que diseña las
estrategias y medidas sobre cómo, a quiénes y cuánto cobrar en impuestos, en
función de los objetivos sociales y económicos de un país.
Características y objetivos principales:
• Establecer la estructura del sistema tributario (tipos de impuestos,
progresividad, carga tributaria).
• Decidir sobre incentivos fiscales (exoneraciones, deducciones) para
promover ciertos sectores o actividades.
• Buscar un equilibrio entre recaudación eficiente y justicia fiscal.
• Promover la redistribución del ingreso, reduciendo desigualdades.
• Garantizar la sostenibilidad fiscal del Estado a largo plazo.
Ejemplo: En República Dominicana, la exoneración de impuestos a las energías
renovables responde a una política tributaria para fomentar la inversión sostenible.
2. Administración Tributaria: Noción
La administración tributaria es el conjunto de órganos e instituciones estatales
encargadas de aplicar, ejecutar y fiscalizar las leyes tributarias. Es la “parte
operativa” del sistema tributario.
Funciones clave:
• Recaudación de impuestos.
• Determinación y fiscalización del cumplimiento tributario.
• Gestión del registro de contribuyentes (RNC).
• Aplicación de sanciones por incumplimiento.
• Brindar información y asistencia a los contribuyentes.
• Participar en el diseño de políticas públicas basadas en datos fiscales.
Ejemplo: En República Dominicana, la Dirección General de Impuestos Internos
(DGII) es el principal órgano de administración tributaria, junto con la Dirección
General de Aduanas (DGA).
3. Derecho Tributario: Noción
El derecho tributario es la rama del Derecho Público que establece el marco legal
dentro del cual debe operar tanto la política como la administración tributaria.
Funciones principales:
• Define los tributos (impuestos, tasas y contribuciones).
• Regula la relación jurídica entre el Estado y el contribuyente.
• Establece derechos y deberes de ambas partes.
• Regula los procedimientos fiscales (declaración, fiscalización, recursos).
• Garantiza el principio de legalidad, limitando el poder tributario del Estado.
Ejemplo: La Ley 11-92 (Código Tributario Dominicano) establece las normas
básicas del Derecho Tributario en el país.
Ramas
Derecho Tributario Material
Derecho Tributario Formal
Derecho Tributario Procesal
Derecho Tributario Penal
Derecho Tributario Internacional
Derecho Tributario Constitucional
Fuentes
Las fuentes del Derecho Tributario son las siguientes a continuación:
La Constitución: Establece los principios fundamentales del sistema tributario
(legalidad, igualdad, capacidad contributiva).
La ley: Solo mediante ley pueden crearse o modificarse tributos.
Los reglamentos: Detallan procedimientos y aspectos técnicos de las leyes
tributarias.
La jurisprudencia: Interpretaciones judiciales relevantes, especialmente de
tribunales constitucionales o supremos.
Doctrina: Opiniones de expertos que orientan la interpretación normativa.
Tratados internacionales: En especial, aquellos que evitan la doble tributación o
regulan comercio exterior.
Relaciones del Derecho Tributario con otras ciencias
Inicialmente debemos definir el derecho tributario el cual contiene las normas
relativas y generales a la obligación tributaria, así mismo estudia la obligación de
pagos de los tributos esto mediante el hecho imponible, así mismo como se
extingue la obligación, analiza los elementos que pueden incluirse en el sujeto
pasivo, la fuente y causa, así como la determinación de las garantías.
Ya que el campo de estudio es muy extenso en el derecho tributario, se apoya de en
otras disciplinas del Derecho; algunas de ellas son:
• Derecho Constitucional: se adapta a las normas relativas a la obligación
tributaria, ya que inicia desde el nacimiento de la obligación tributaria y esto
mediante el hecho imponible, examina cuales son los elementos que se
adjuntan al sujeto, la causa y como determinar sus garantías.
Se den establecer los principios y limitaciones constitucionales de la potestad
tributaria del país.
• Derecho Procesal: se realiza mediante el estudio de las normas que regulan
los trámites administrativos, las resoluciones de conflictos de todo tipo que son
presentados ante el fisco y los contribuyentes; ya sea en relación a la relación
tributaria o al procedimiento a seguir en el valor de los impuestos. Así mismo
como los créditos que se esperan ser aplicados, los procedimientos que el
sujeto pasivo debe emplear para las devoluciones, estas cuestiones deben ser
resueltas por órganos jurisdiccionales.
• Derecho Administrativo: esta rama del derecho estable los órganos
encargados de recaudar y de fiscalizar los tributos, así como los
procedimientos de la recaudación, los medios de impugnación que pueden ser
utilizados en lo administrado.
• Derecho Financiero: se define esta rama como el conjunto de normas
jurídicas que regulan la actividad financiera del país, o como el conjunto de
normas de recaudaciones, la gestión y el gasto de los medios necesarios para
la vida tributaria. Por lo tanto, podemos mencionar que el Derecho Financiero
estudia el aspecto económico de los tributos, planifica la creación y monto de
los tributos, así como la administración del patrimonio y el derecho Tributario
estudia los aspectos jurídicos y solo tiene relación con la recaudación de los
tributos.
• Derecho Penal: se ha hecho necesario que dentro del Derecho Tributario
exista un conjunto de normas sancionadoras que no contienen simplemente
sanciones de carácter económico inherente a la falta de pago de la obligación,
sino que tienen por objeto protector los bienes y valores que en el Derecho
Tributario se consagra, por la importancia de carácter social y político que tiene
la obligación tributaria, pero como tales normas sancionadoras no son parte
del Derecho Tributario propiamente dicho, sino que constituyen parte del
Derecho Penal.
Por ejemplo, que el deudor caiga en estado de interdicción o que fallezca; la
interrupción tiene lugar cuando se destruye la eficacia del tiempo transcurrido
e imposibilita el que se cumpla la prescripción comenzada
• Derecho Internacional: en consecuencia, de las relaciones comerciales que
se dan entre los estados, surgió la necesitad de emitir las normas pertinentes
que traten de regular las transacciones y comercio internacional, que traten de
evitar la doble tributación que regulen los impuestos, las formas de
determinación y pago, como por ejemplo de ello tenemos el Código Aduanero
Unificado Centroamericano (CAUCA).
• Derecho Civil: deben tenerse presente en virtud de que el hecho imponible, o
presupuesto de hecho de la relación tributaría está constituido por un negocio
jurídico entre el diremos que se encuentra inmerso el Derecho Civil, ya que
aporta al derecho Tributario en su desenvolvimiento instituciones como los
derechos y obligaciones de las personas individuales y colectivas; como
ejemplo podemos mencionar la capacidad y el parentesco.
como por ejemplo el impuesto sobre herencia, legados y donaciones;
impuestos reales son aquellos que recaen sobre la cosa objeto del gravamen,
sin tener en cuenta la situación de la persona que es dueña de ella y que es
sujeto del impuesto, tal sería el impuesto sobre la propiedad.
• Derecho Mercantil: los principios básicos y términos que utiliza el derecho
tributario; por ejemplo, la sociedad mercantil, comerciantes, actos de comercio,
mercancías, títulos de crédito, sistema bancario, entidades financieras,
almacenes de depósito; todas estas pertenecen eminentemente a la disciplina
jurídica que utiliza para la tributación.