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¡Despertad! La Subversión Zapatista en Tierras Insumisas

El libro '¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas' de Marcos Roitman Rosenmann explora la resistencia y el pensamiento crítico del movimiento zapatista frente al capitalismo y la criminalización del pensamiento subversivo. A través de la historia de los pueblos originarios y la lucha del EZLN, se destaca la importancia de cuestionar la realidad y fomentar nuevas formas de acción y pensamiento. La obra también critica la dominación tecnológica y la manipulación de la información que limitan la diversidad de ideas y la crítica al poder.

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¡Despertad! La Subversión Zapatista en Tierras Insumisas

El libro '¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas' de Marcos Roitman Rosenmann explora la resistencia y el pensamiento crítico del movimiento zapatista frente al capitalismo y la criminalización del pensamiento subversivo. A través de la historia de los pueblos originarios y la lucha del EZLN, se destaca la importancia de cuestionar la realidad y fomentar nuevas formas de acción y pensamiento. La obra también critica la dominación tecnológica y la manipulación de la información que limitan la diversidad de ideas y la crítica al poder.

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colección al far o z apat ista

¡Despertad!
La subversión
zapatista en tierras
insumisas
Marcos Roitman Rosenmann
303.484097275
R642

¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas / Marcos Roitman Rosenmann.


-- Buenos Aires, Argentina: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales; San
Cristóbal de Las Casas, Chiapas: Cooperativa Editorial Retos; Guadalajara, Jalisco:
Cátedra Jorge Alonso: Universidad de Guadalajara, 2022.
48 p.-- (Colección Al Faro Zapatista).
ISBN Colección: 978-607-8800-20-9
ISBN: en trámite

1. Zapatismo 2. Pensamiento crítico 3. Travesía por la Vida 4. Hidra Capitalista


5. Revolución 6. Movimientos sociales.

Primera edición digital: noviembre de 2022


© Cooperativa Editorial Retos

Cuidado de la edición: Lola Cubells, Xochitl Leyva Solano, Sofía Carballo e Inés Durán
Corrección de estilo: Sofía Carballo, Xochitl Leyva Solano y Lola Cubells
Imagen de portada: Escuadrón en Madrid, acuarela de Paola Stefani
Diseño de colección, portada y diagramación de interiores: Sofía Carballo

CLACSO – Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales – Conselho Latino-americano


de Ciências Sociais
Estados Unidos 1168 / C1023AAB Ciudad de Buenos Aires / Argentina /
Tel. [54 11] 4304 9145 / Fax [54 11] 4305 0875
<www.clacso.org> / <[email protected]>

Cooperativa Editorial Retos


San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México
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FB: <Retos Nodo Chiapas>

Cátedra Jorge Alonso


Calle España 1359, 44190, Guadalajara, Jalisco, México
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Universidad de Guadalajara
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Este libro ha sido dictaminado por pares anónimos, quienes garantizan su calidad,
actualidad y pertinencia.

Hecho en Chiapas, México / Made in Chiapas, Mexico


CONTENIDO

¡Despertad! La subversión zapatista


en tierras insumisas 7
La teoría de la Selva Lacandona 9
La criminalización del pensamiento subversivo 14
Subvertir el pensamiento: un acto de rebeldía 17
Capitalismo, colonialidad y ultraderecha 24
EZLN: alternativa democrática de saberes
28
¡Despertad! 38
Bibliografía
44
Acerca del autor 46
Acerca de la colección
47
7

¡DESPERTAD! LA SUBVERSIÓN
ZAPATISTA EN TIERRAS INSUMISAS
Marcos Roitman Rosenmann

R esistir es parte de la lucha. La Hidra Capitalista se tras-


forma. Sus ataques se producen bajo nuevas formas.
Aunque parezca extraño, el capitalismo, sus clases do-
minantes, sus grupos de presión, sus empresas transna-
cionales, sus medios de comunicación, en definitiva, el
andamiaje sobre el cual se ha construido se está resque-
brajando. Necesitan apuntalarlo. Así, no dudan en crimi-
nalizar el pensamiento. Entre sus formas está la guerra
neocortical, aquella que no mata, pero destruye la mente,
la adormece.
Es necesario despertarla. Para muchos una osadía, para
los zapatistas una obligación. Una necesidad para forta-
lecer nuevas formas de actuar y de pensar. Cuestionarse
la realidad, plantarle cara y fortalecer las luchas contra la
explotación, el colonialismo interno, las muchas cabezas
de la Hidra. No solo resistir, sino pensar para ganar.
8 Marcos Roitman Rosenmann

“Despertad” fue la palabra elegida para que La Montaña1


fuese reconocida por los anfitriones. No era una provo-
cación, sino un llamado de atención. La embarcación fue
rebautizada al zarpar. El Subcomandante Galeano explica
el cambio: “hacer que la historia navegue a contrapelo”.2
Sus pasajeros, miembros de las comunidades zapatistas,
conocidos como Escuadrón 421, están bregando a contra-
corriente, pero no desfallecen, su labor es ardua: subvertir
el pensamiento.
Pensar trae consecuencias. Hacerlo a contracorriente
conlleva ser estigmatizado. Los adjetivos se han ido re­
crean­do a lo largo de la historia. Herejes, infieles, paganos,
subversivos, antisistema, radicales, terroristas o, despecti-
vamente, intelectuales. Demonios, poseídos, brujas, comu-
nistas, anarquistas, revolucionarios, antisistema, subver-
sivos, hippies, sea cual sea el adjetivo, quienes defiendan
la subversión del pensamiento serán perseguidos por no
respetar las reglas. El poder, en su traje de Dios omnipotente
o de dinero, trasformado en capital financiero y bancario,
actúa sin contemplaciones a la hora de mantener sus privi-
legios. Se queman manuscritos, se incendian bibliotecas,
se emprenden genocidios. Así, por ejemplo, en la coloni-
zación, pensar era pensar desde un Dios castrador cuyo
poder radicaba en la muerte, la inquisición, la intolerancia.

1
El autor se refiere al nombre de la embarcación en la que el Es-
cuadrón 421, la delegación zapatista marítima, arribó a las costas de
Vigo en junio de 2021 (N. de la E.).
2
En línea: <https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2021/04/17/escu-
adron-421/>, consulta: 5 de junio de 2022.
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 9

La teoría de la Selva Lacandona

En más de 500 años, los pueblos originarios nunca han


dejado de luchar, en ellos se esconde la rebeldía, la dig-
na rabia. Son estas virtudes, entre otras, las que hicieron
cambiar la historia de México y, sin ser maximalista, las
resistencias antineoliberales en todo el mundo. El 1º de
enero de 1994, la brújula que señala el Norte oteó al Sur.
Eran los zapatistas, gente con pasamontañas luchando por
la justicia, la democracia, levantando la bandera de la dig-
nidad. Desde la Primera Declaración de la Selva Lacandona
“HOY DECIMOS ¡BASTA!”, hecha pública el 2 de enero de
1994, hasta la Declaración por la Vida, del 1º de enero de
2021, hay continuidad, la misma que se manifiesta en la
Travesía por la Vida de junio de 2021. Un viaje a la vieja
Europa donde:

confrontarán las conclusiones a las que han llegado, con cien-


tíficos, artistas, filósofos y analistas críticos de todo el mun-
do, pero no solo, también y especialmente con quienes, en
la cotidianidad de sus luchas, han padecido y advertido las
desgracias por venir. Porque, en lo que a lo social se refiere,
tenemos en alta estima el análisis y la valoración de quien
se juega el pellejo en el combate contra la máquina, y somos
escépticos de la de quien, desde la óptica externa, opina, va-
lora, aconseja, juzga y condena o absuelve (SupGaleano 2021).

Si en 1994 se llama a luchar por trabajo, tierra, techo,


alimentación, salud, educación, independencia, libertad,
democracia, justicia y paz, en la Declaración por la Vida
se alerta sobre los dolores de la tierra:
10 Marcos Roitman Rosenmann

la violencia contra las mujeres; la persecución y desprecio a


los diferentes en su identidad sexual, su identidad afectiva,
emocional, sexual, el aniquilamiento de la niñez, el genocidio
contra los originarios, el racismo, el militarismo; la explota-
ción; el despojo; la destrucción de la naturaleza.3

Los andares zapatistas dejan huella, no cesan de ba-


tallar por hacer realidad sus demandas y compartir sue-
ños: construir un país libre y un gobierno democrático.
Un Estado plurinacional y multiétnico, con autonomía y
reconocimiento de los pueblos originarios, aquello que
definían los Acuerdos de San Andrés, traicionados una y
mil veces por todos los malos gobiernos que han existido.
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ha
mostrado coherencia, no ha doblado el brazo ante los can-
tos de sirena para ser cooptados. En 1997, Pablo González
Casanova habló de la teoría de la selva a tenor del Primer
Encuentro Internacional por la Humanidad y contra el
Neoliberalismo:

La teoría de la selva Lacandona contra el neoliberalismo y por


la humanidad lleva el sello de las nuevas formas de pensar,
sentir y actuar (…) no es utópica a la antigua; construye la
utopía desde lo real. No recuerda la edad utópica, ni la espera,
ni va a ella, aunque use la imagen del barco y lo construya en
la selva. No es milenarista ni es fundamentalista. Sus parti-
darios declaran que no saben a dónde va la historia del hom-

3
En línea: <https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2021/01/01/pri-
mera-parte-una-declaracion-por-la-vida/>, consulta: 15 de julio de
2022.
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 11

bre-mujer y confiesan que no tienen una estrategia exacta o


inexacta para que los seres humanos vivan con libertad, sin
opresiones, ni exclusiones. No corresponde tampoco a una
visión quijotesca o robinhoodiana; combina la aventura y el
episodio heroico y justiciero con la organización de sanchos
y campesinos que la dirigen, construyen, prueban, amplían a
lo largo de varios años, y que ellos mismos corrigen en des-
cubrimientos sucesivos de lo necesario y lo posible; letrados
muchos o auxiliados de letrados que se les juntaron. La teoría
de la selva no es pre-moderna; su magia es el espectáculo
movilizador. Su “idolatría de la naturaleza” sólo es un com-
plemento de esa cultura universal, crítica y técnica, con que
también aprenden a dominar (González 1997).

El EZLN puso el mundo patas p’arriba. Si el mundo gi-


raba más a la derecha y el capitalismo izaba la bandera
de la victoria, la emergencia del EZLN supuso un freno a
sus objetivos. Convocó a pensar sin dogmatismos. Sus pro-
puestas sentaron las bases de un mandar obedeciendo. Los
Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno se trasformaron en
experiencias para hacer democracia. La Sexta Declaración
de la Selva Lacandona dejó claro el carácter anticapitalista
de la lucha, de la rebeldía. Hacer crecer y defender la digna
rabia y la rebeldía ha sido parte de un camino que abrió
los debates en torno a la Hidra Capitalista. Todos están
unidos, entrelazados, buscan cambiar la realidad y, por
ello, son una respuesta al mal gobierno, al poder corrupto
y, sobre todo un ejemplo de praxis política emancipadora,
revolucionaria sin clichés. Sus propuestas incomodan al
poder, le sacan de quicio, les enfrenta a sus contradicciones,
a sus vergüenzas. En esta guerra sin cuartel, la respuesta
12 Marcos Roitman Rosenmann

del poder ha sido siempre: acoso, mentiras, asesinatos,


militarización y megaproyectos.
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 13

El capitalismo convierte todo en mercancía, Caracol Morelia, Chiapas,


2017. Foto: Inés Durán Matute.
14 Marcos Roitman Rosenmann

La criminalización del pensamiento subversivo

El pensamiento subversivo representa un peligro. Quien


hace uso de la facultad de pensar se sitúa en los extramuros,
debe ser combatido y destruido. A cambio de renunciar a
pensar, se ofrece un “mundo feliz” como lo visualizó Aldous
Huxley. Un mundo que es sinónimo de un poder totalita-
rio; donde el individuo renuncia, inhibiendo el ejercicio
intelectual a toda crítica al poder. Hoy, se expande gracias
al big data, la cibernética y la informática. La emergen-
cia del filtro burbuja, donde la dominación ejercida por
Google, Facebook, Amazon, Twitter o Microsoft construye
tipologías ad hoc que sesgan y castran el pensamiento. Tal
lo expresa Eli Pariser (2017: 25):

Cuando entramos en un filtro burbuja, permitimos que las


empresas que lo construyen elijan opciones de las que no
somos conscientes. Podemos pensar que somos capitanes de
nuestro destino, cuando lo cierto es que la personalización
puede conducirnos a un cierto tipo de reduccionismo infor-
mativo en el que aquello sobre lo que clicamos en el pasado
determine lo que vayamos a ver después, un historial web
que estamos condenados a repetir una y otra vez. Podemos
quedarnos atrapados en una versión estática y cada vez más
limitada de nosotros mismos, en un bucle sobre nosotros
mismos [...]. La burbuja de filtros no está concebida para con-
tener una diversidad de ideas o personas, no está diseñada
para introducirnos en nuevas culturas.

Solo interesa reafirmar las ideas preconcebidas: las


ideas disonantes y las discrepancias son eliminadas o in-
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 15

visibilizadas. La pesadilla de habitar un mundo deshu-


manizado, sometido a la tiranía de los algoritmos, abre
la puerta a una dominación impensada. Éric Sadin (2017:
137-138) lo explica:

Poco a poco, emerge una gubernamentalidad algorítmica, y no


solamente aquella que permite a la acción política determi-
narse en función de una infinidad de estadísticas y de infe-
rencias proyectivas, sino incluso aquella que “a escondidas”
gobierna numerosas situaciones colectivas e individuales. Es
la forma indefinidamente ajustada de una “administración
electrónica” de la vida, cuyas intenciones de protección, de
optimación y de fluidificación dependen en los hechos de un
proyecto político no declarado, impersonal, aunque expansivo
y estructurante. Es el surgimiento de una política de la técni-
ca ubicuamente distribuida y que se caracteriza solo por la
inteligencia del tiempo presente y del futuro inmediato, ya
que está programada para analizar, en el aquí y ahora, una
infinidad de situaciones, y para sugerir o decidir “de la mejor
forma posible” soluciones “pertinentes”. Esta dimensión, en
vías de consolidación da cuenta de una “salida de lo político”
fuera del campo usual, descubriendo una gubernamentalidad
robotizada, globalizada, individualizada y movida por intereses
dispares.4

Dos esferas de la realidad social han sido las más dam-


nificadas en esta guerra del poder contra el pensamiento
subversivo: la educación y el periodismo. En ambas, sus

4
Las cursivas son del autor.
16 Marcos Roitman Rosenmann

representantes son objeto de las iras del poder. En España,


durante la dictadura franquista, fueron expulsados miles
de profesores republicanos, otros fueron encarcelados
o fusilados. Asimismo, las universidades, en tiempos de
dictaduras cívico-militares de la doctrina de la seguridad
nacional, han sufrido la acción del neofascismo. Y ejercer
el periodismo independiente y crítico se ha transformado
en una profesión de riesgo. En México, los asesinatos en
2017 de Miroslava Breach, Javier Valdez y Cándido Ríos, en
plena calle, son una advertencia del poder, las autoridades
políticas, los cárteles de la droga y los paramilitares.
Abrir los ojos, salir a la calle, manifestarse contra el
orden neoliberal, el hambre, la injusticia o la corrupción
conlleva cárcel, tortura y, en ocasiones, la muerte. En
Chile, tras las protestas del 18 de octubre de 2019, en un
año fueron detenidas 6,362 personas, hubo 23 muertos,
otras 217 tienen pérdidas oculares, y se han interpuesto
246 querellas por torturas y 58 por violaciones y abusos
sexuales, todas cometidas por carabineros y las fuerzas
armadas. Actualmente hay cientos en las cárceles: son los
nuevos prisioneros políticos, hijos de la rebelión popular.
En la sociedad occidental, dizque democrática y civi-
lizada, el pensamiento crítico se tilda de subversivo y an-
tisistémico. Adjetivos que justifican el uso de la violencia,
su persecución y el asesinato político. En Colombia, la
Escuela Nacional Sindical entregó un detallado estudio a
congresistas norteamericanos subrayando que entre el 7
de abril de 2011 y el 31 de marzo de 2015 habían perdido
la vida en atentados 105 militantes pertenecientes a dife-
rentes sindicatos. En Colombia, el año 2017 fue trágico.
Así, mientras se negociaba la paz, grupos paramilitares y
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 17

fuerzas del Estado dieron muerte a 41 líderes sindicales y


defensores de los derechos humanos. Y en el plazo de diez
años han sido asesinados 558 dirigentes políticos, sindicales
y defensores de los derechos humanos.

Subvertir el pensamiento: un acto de rebeldía

Desde los atentados a las Torres Gemelas, el 11 de septiem-


bre de 2001, el fantasma del terrorismo se ha convertido
en una excusa para controlar la crítica política y la libertad
de expresión. En el saco del terrorismo se incorporan todo
tipo de acciones y pensamientos. La vara de medir está bajo
mínimos. Ya no se diferencia entre pensamiento crítico y
terrorismo. La crítica teórica y la reflexión están mal vistas;
su praxis se condena, constituye una amenaza. El poder
político se siente propietario de las formas de pensar y del
actuar. La crítica subvierte y cuestiona el statu quo. Hoy,
los servicios de inteligencia y los aparatos de seguridad del
Estado se ocupan de buscar irredentos. Ningún espacio
público está exento de vigilancia. El pensamiento crítico
debe ser atado en corto. Y quienes lo denuncian son ob-
jetivo militar y político.
Las guerras del siglo XXI han ampliado el espectro de
los genocidios civilizatorios. Drones y armamento de úl-
tima generación se utilizan para acallar voces. Desde las
primeras invasiones, los ejércitos triunfantes han atacado
la cultura del conquistado. Se han arrasado archivos bi-
bliográficos, museos, se han quemado libros, robado obras
de arte, etcétera. Pero lo dicho es una constante histórica.
Subvertir el pensamiento, pedir que se despierte del
letargo, es en sí mismo un acto de rebeldía. El miedo a
18 Marcos Roitman Rosenmann

perder el control del saber y del poder puede llevar al


paroxismo.
Los libros, y lo que en ellos se decía, se podían repro-
ducir miles de veces gracias a la imprenta, y esta se con-
vertía así en un peligro. Desde ese instante, la inquisición
procuró su lista de libros prohibidos, pensadores herejes,
revolucionarios, subversivos y cismáticos.
La razón de Estado urde redes invisibles con el fin de
perseguir, encontrar y destruir a los forjadores de concien-
cias rebeldes, articuladores de subversión y de pensamiento
subversivo. Para ello se vale de todas las armas a su dispo-
sición: intoxica, miente, trasgrede leyes y genera miedo.
El poder no tiene límites para ejercer la violencia. Todo
con tal de acallar e invisibilizar el pensamiento crítico. El
mundo feliz debe imponerse, poca reflexión y demasiada
ignorancia. En este campo de condiciones, el pensamiento
subversivo nada contra corriente. ¡Despertad!, dirán los
zapatistas.
La subversión se utiliza para descalificar la lucha eman-
cipadora, la rebeldía y la digna rabia. Ha legitimado la
persecución ideológica y política. En este contexto, mejor
ladrón que subversivo. Los atracadores de joyerías, ban-
cos, transportes de seguridad, obras de arte que huyen sin
dejar rastro, pasan a la historia como ladrones de guante
blanco. Los intelectuales, artistas, académicos, militantes
políticos y sindicalistas, adjetivados como subversivos,
no gozan de la misma benevolencia. Los zapatistas han
sido perseguidos, asesinados y denigrados, pero no han
renunciado, su valentía es ejemplo de dignidad.
Sin embargo, cuestionar el orden político es compatible
con una oposición domesticada. De ahí que el acto sub-
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 19

versivo no pueda homologarse a procesos de restauración


política. En este sentido, apuntamos a la subversión como
parte del pensamiento emancipador, y a los revolucionarios
que luchan por la justicia social, la igualdad, la dignidad,
contra la explotación, la desigualdad y la democracia. De
aquí la definición de Pablo González Casanova subrayando
que los zapatistas no son los últimos revolucionarios del
siglo XX, sino los primeros del siglo XXI. El EZLN forma
parte de ese pensamiento que busca pensar para ganar
y construir un mundo donde quepan muchos mundos. Las
luchas emancipadoras son posibles gracias a las ideas sub-
versivas. Sus defensores se enfrentan al statu quo, nadan
a contracorriente. ¡Despertad, habitantes de las tierras
rebautizadas como insumisas!
Históricamente, quienes han sido tildados de subver-
sivos ponen en jaque el establishment. En el siglo XXI, ser
subversivo es sinónimo de terrorista. No existe país occi-
dental donde las leyes antiterroristas no contemplen la
figura del subversivo. Todo aquel que ponga en cuestión
el neoliberalismo será acusado de terrorista. Romper
este círculo vicioso es un acto de compromiso político y
ético. Nuevamente, el EZLN nos grita desde La Montaña:
¡DESPERTAD!
Las formas represivas evolucionan, pero las luchas por
controlar y combatir el pensamiento subversivo muestran
resabios inquisitoriales. Saberes censurados, persecución
ideológica, exilio, tortura, pago de prebendas para sumi-
sos y castigos para díscolos. La castración intelectual y la
persecución del pensamiento subversivo es un objetivo de
la Hidra Capitalista. No dispara balas, dispara ideología.
Busca destruir toda crítica democrática y sobre sus restos
20 Marcos Roitman Rosenmann

imponer su voluntad. Las actuales técnicas de represión


buscan el consentimiento de la víctima. Es más eficiente
hostigar y denigrar a la persona, crear indefensión jurídica,
restar derechos sindicales, criminalizar la crítica social y
política, considerar el pensamiento un acto de terrorismo,
que ejercer la violencia física. Mejor, hacerla impercepti-
ble, ocultándola para aplicarla minimizando las protestas.

El poder se caracteriza por unir y encajar. La transgresión


y el delito, en cambio, definen a la violencia. Tanto el poder
como la violencia se sirven de una técnica del doblegamiento.
El poder se inclina hacia el otro hasta doblegarlo, hasta en-
cajarlo. La violencia se inclina hacia el otro hasta quebrarlo
(Chul-Han 2016: 102-103).

La criminalización de la crítica tiene una máxima: “us-


ted no piense, el sistema lo hace por usted”. El ciudadano
ha de saber comportarse y no cuestionar las decisiones.
Pensar es pensar en el sistema y por el bien del sistema. La
conciencia y los valores éticos desaparecen del horizonte
político. En su lugar, emergen el pragmatismo y los efectos
no deseados de la acción. El enemigo por combatir no es
un agente perturbador, sino el yo empoderado articulador
de un individualismo extremo. La mejor arma para un
“mundo feliz”: deprimirse, sentirse culpable y renunciar
a la conciencia. ¡Despertad!, dicen los zapatistas.
Son tiempos de un totalitarismo donde las fronteras de
la dominación, la disciplina y la obediencia se han difu-
minado. No hay límites, el sistema es el límite. Peligroso
avance que acaba por convertir el pensamiento crítico en
objeto de persecución. La frontera entre la guerra y la paz
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 21

desaparece; todo es guerra cuando se trata de conseguir


el control de la voluntad y destruir la conciencia.
El pensamiento subversivo plantea alternativas, no se
presenta como una utopía, nace y se elabora colectivamente.
Articula voluntades políticas. Así, las luchas anticoloniales
forman parte del pensamiento emancipador. La crítica a los
genocidios y etnocidios, fundados en el derecho de conquis-
ta, pusieron los cimientos del humanismo. Nuevamente,
el EZLN enseña un camino y es fuente de inspiración en la
lucha contra el neoliberalismo. Frente a la destrucción, la
defensa de la vida. En el siglo XX, el rechazo al fascismo y
el nazismo fueron ejemplos para resistir las ideologías del
odio y la muerte. Igualmente, el pensamiento antiimpe-
rialista, la teología de la liberación, las luchas feministas
contra el patriarcado y las luchas anticapitalistas integran
el pensamiento subversivo. Pensamiento que visibiliza lo
que el poder hace, lo explica, le exige responsabilidades,
pone en conocimiento de la ciudadanía sus consecuencias.
Llama a una acción colectiva, construye un “nosotros”, se
compromete con el cambio democrático. El pensamiento
crítico y subversivo proyecta una relación conflictiva entre
el poder y el saber, forma parte de una lucha teórica y po-
lítica por apropiarse de la realidad. Sus militantes asumen
los valores de la justicia social, la dignidad, los derechos
humanos y los principios democráticos. ¡Despertad, ha-
bitantes de las tierras insumisas!
Pensar a contracorriente, nada más peligroso para el
poder. El inmenso aparato ideológico levantado para frenar
el pensamiento subversivo y revolucionario se condensa
en el complejo científico-jurídico que pone fronteras al
discriminar entre saberes legítimos e ilegítimos. Los saberes
22 Marcos Roitman Rosenmann

políticamente correctos marcan el ritmo de pulsión del


poder. Quienes levanten la voz son castigados. En la socie-
dad digital del siglo XXI, un nuevo tipo de persecución, la
persecución en la red, penaliza las opiniones políticamente
incorrectas expresadas en Internet. Los vigilantes del Gran
Hermano se expanden bajo el paraguas de lo políticamente
correcto. En este rublo inquisitorial hay coincidencia, se
penaliza cualquier tipo de opinión, aunque sea banal e
irrelevante. En otros términos, se trata de llevar a cabo
una acción ejemplarizante para el infractor, lanzando un
mensaje: no piense por sí mismo, aunque sea una estupidez;
hacerlo puede traerle graves consecuencias.
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 23

¡Que muera el capitalismo!, Caracol Morelia, Chiapas, 2017. Foto: Inés


Durán Matute.
24 Marcos Roitman Rosenmann

Capitalismo, colonialidad y ultraderecha

El futuro debe ser controlado, no puede tener aristas. No


está abierto a la acción humana. Los vacíos absolutos de
poder no existen. Se legisla sobre la incertidumbre. El des-
borde social siempre está presente, no se puede prever. Hay
que adelantarse a los acontecimientos, aunque ello suponga
reprimir. En este campo de condiciones, el pensamiento
debe ser sometido a un riguroso examen y selección. Aun
así, el sistema se resquebraja. La rebelión popular en Chile
lo demuestra, el control total es una quimera. El pensa-
miento crítico y la subversión acaban construyendo nuevos
relatos, abriendo el mundo a las alternativas contingentes,
siempre democráticas. Es un viaje por la vida.
Gobiernos bajo el poder de las transnacionales y los lob-
bies empresariales patrocinan invasiones a fin de someter
culturas y pueblos a los cuales consideran inferiores. Las
élites políticas sucumben ante el complejo militar-indus-
trial. La muerte se industrializa. La guerra total hizo su
aparición sin llamar a la puerta. Nadie está exento de ser
objetivo militar. Hombres, mujeres y niños se transforman
en enemigos aniquilables. Lo que se consideraba una excep-
ción en la historia, repudiada por su brutalidad, abrió paso
al exterminio como estrategia de guerra de lo cotidiano.
Afganistán es un buen ejemplo. El horror del Holocausto
se expande, dejando un testimonio de la deshumanización
en la cual estamos inmersos. Occidente se retrata bajo el
signo de la muerte y la inquisición. Persecución ideológica,
política, social, étnica y cultural.
En la actualidad, los campos de concentración se han
reinventado. Bajo nombres que los encubren, se deno-
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 25

minan centros de refugiados o de retención para inmi-


grantes ilegales. Verdaderos espacios de confinamiento
cuya existencia presupone comportamientos xenófobos
y racistas. Son miles las personas que huyen de guerras
espurias en todo el planeta. En su diáspora, son víctimas
de mafias que ofrecen un mundo nuevo. Viajan confina-
dos en pateras o barcos piratas. Emprenden un camino
sin retorno. Occidente construye su imaginario colectivo
de libertad y opulencia, tolerancia y respeto, multicul-
turalidad e integración. Quienes deciden emprender el
camino del éxodo son las víctimas propicias de este re-
lato. Buscan el paraíso en la tierra y lo identifican con el
capitalismo. Europa y Estados Unidos se convierten en su
edén particular. Es la justificación para perder la vida en el
intento. La Europa “culta y civilizada” les rechaza, expul-
sa y convierte en chivos expiatorios. Africanos, asiáticos
y latinos son utilizados como argumento para implantar
políticas represivas. Sus saberes son menospreciados y
sus conocimientos ridiculizados. ¡Despertad!, habitantes
de tierras insumisas.
Mientras tanto, Estados Unidos hace sentir su poder,
vanagloriándose de las deportaciones y las humillaciones
de quienes fueron embaucados por el sueño americano.
La necropolítica y el odio racial son su referente. El asalto
al Capitolio es muestra de ello. Los habitantes del tercer
mundo no tienen sitio en la globalización neoliberal, salvo
como esclavos. Su presencia en las calles de Madrid, Berlín,
Londres o París se mira con recelo. El pensamiento reac-
cionario se refuerza bajo un lenguaje del odio y desprecio.
Medios de comunicación, partidos políticos e instituciones
construyen un discurso donde priman las caricaturizacio-
26 Marcos Roitman Rosenmann

nes, la ridiculización y los estereotipos de los extranjeros


problemáticos. Caldo de cultivo para la ultraderecha, los
partidos xenófobos. En España, la derecha representada
en VOX ensalza el genocidio y el etnocidio, señalando que
“una tropa de españoles encabezada por Hernán Cortés y
aliados nativos consiguieron la rendición de Tenochtitlán.
España logró liberar a millones de personas del régimen
sanguinario y de terror de los aztecas. Orgullos de nuestra
historia.”5 La sola redacción es muestra de su ignorancia,
revertida en racismo y frustración, el complejo de inferio-
ridad propio de gachupines.
Para la derecha, en todas sus manifestaciones, hay que
cerrar fronteras y aislar al extranjero “con o sin papeles”.
Considerados escoria, portadores de enfermedades, bo-
rrachos, fundamentalistas, herejes, islamistas radicales,
terroristas y delincuentes, su presencia se percibe como
un problema de orden público y seguridad nacional. La
mentira triunfa falseando la realidad. Los emigrantes ho-
radan la civilización occidental. El mundo es Occidente y
Occidente su razón universal, causa suficiente para bloquear
otros lenguajes, otros conocimientos, achacándoles la con-
dición de subversivos y peligrosos. El capitalismo bloquea
las alternativas de vida, de esperanza, de justicia social, de
igualdad. Otros estilos de desarrollo se criminalizan. Es el
discurso del colonialismo interno, de encarcelar el saber a
su paradigma de racionalidad, de explotación del ser hu-
mano por el ser humano. El desarrollo del capitalismo se

5
Tuit publicado en la cuenta de VOX, el 13 de agosto de 2021. Véase en
línea: <https://twitter.com/vox_es/status/1426121513112047619?lan-
g=es>, consulta: 21 de abril de 2022.
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 27

impone, ignorando y despreciando otras subjetividades,


arrasando lo que no puede transformar en dinero. Como
lo explica Aníbal Quijano (2000: 209):

La incorporación de tan diversas y heterogéneas historias


a un único modo dominado por Europa significó para ese
mundo una configuración cultural, intelectual, en suma, inter-
subjetiva, equivalente a la configuración de todas las formas
de control del trabajo en torno al capital, para establecer el
capitalismo mundial. En efecto, todas las experiencias, his-
torias, recursos y productos culturales terminaron también
articulados en un solo orden global en torno a la hegemonía
europea occidental. En otros términos, como parte del nuevo
patrón de poder mundial, Europa también concentró bajo su
hegemonía el dominio de todas las formas de control de la
subjetividad, de la cultura, y en especial del conocimiento,
de la producción del conocimiento.

El capitalismo se desprende de la historia que le resulta


incómoda. Bajo los criterios de la colonialidad del saber
y del poder, es capaz de eliminar fenómenos inherentes
a su racionalidad —como han sido la Primera y Segunda
Guerra Mundial, la guerra de Vietnam, los golpes de Estado
en América Latina, los campos de refugiados, de concen-
tración, las bombas atómicas— e interpretarlos como
extemporáneos a fin de evitar un juicio condenatorio. El
capitalismo se considera una víctima. En otras palabras, no
serían achacables a su historia ni a su configuración ideo-
lógica-política ninguna de las decisiones políticas que han
terminado en guerras, invasiones, etnocidios y genocidios.
28 Marcos Roitman Rosenmann

En el capitalismo no crecen monstruos, solo consumidores


ávidos de ver saciadas sus apetencias en el mercado.
La idea consiste en una lectura exculpatoria del capi-
talismo, negando su carácter totalitario. Este proceso de
blanquear dictadores y reciclar genocidas, transformán-
dolos en héroes de la civilización occidental, no es nuevo.
La historia de la cultura occidental se construye bajo este
manto purificador. Nos llaman a venerar a conquistadores
si estos han favorecido el advenimiento de la civilización
occidental. Personajes como Hernán Cortés, Francisco Pi­
zarro, Pedro de Valdivia o Diego de Almagro forman parte
del pabellón de honor de la historia de la modernidad.
Asimismo, se rinde pleitesía a los representantes de las más
variadas casas reales. Presidentes como Ronald Reagan,
George Bush, primeros ministros como Menájem Beguín,
Margaret Thatcher o Tony Blair salen airosos de sus gue-
rras genocidas. Travestidos en líderes y defensores de la
civilización occidental, se les condecora y admira. Nada
se dice de sus responsabilidades en el exterminio masivo
de la población, en sus guerras de conquista civilizatoria
o en la imposición de una cultura totalitaria mientras se
destruyen otras bajo el argumento de ser contrarias a la
economía de mercado. Qué mejor ejemplo que Afganistán,
Libia o Irak.

EZLN: alternativa democrática de saberes

La utilización de la fuerza para doblegar las voluntades y


combatir el pensamiento subversivo ha sido recurrente en la
Hidra Capitalista. Su tarea se centra en destruir alternativas
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 29

y cerrar futuros contingentes. Sus métodos y técnicas son


múltiples. En este sentido, integra y subsume las nuevas
tecnologías que han nacido bajo su alero. Ha perfeccio-
nado las prácticas de tortura, el armamento se ha vuelto
sofisticado. Asimismo, el control político del conocimiento
brinda un plus de poder. Se toman decisiones cuyos efectos
serán visibles tras décadas de imposición. Saberes, formas
de actuar y pensar planificadas de antemano consiguen
que se evite cualquier tipo de disfunción cognitiva.
El EZLN ha defendido una forma de gobierno despoja-
do de la retórica del poder de dominación capitalista. Ha
planteado nuevas formas de organización comunitaria,
de autogobierno, y defendido las autonomías regionales.
Igualmente, propone una alternativa democrática de sa-
beres y conocimiento. Su propuesta fue retomada por Luis
Villoro (2015: 44) cuando apunta que:

[…] construir un Estado que podríamos llamar plural, es decir,


un Estado que admita una multiplicidad de culturas, de formas
de vida distintas, de razas diferentes, sería un Estado diferente
al Estado “homogéneo”, el cual, siguiendo una concepción
calcada en muchos países de la modernidad occidental, ad-
mite una cultura predominante, una lengua común, un solo
orden legal, un único poder político. En la igualdad ante la
ley, un Estado homogéneo rechaza, de hecho, a todos los
que tienen otra cultura, a los que siguen formas de vidas y
fines y valores diferentes al grupo dominante. Frente a la
idea del Estado homogéneo, se presentaría la de un Estado
plural, es decir, un Estado que reconociera la pluralidad de
culturas en su seno.
30 Marcos Roitman Rosenmann

En la medida en que el saber y el conocimiento son


secuestrados por la élite en el poder, las formas de actua-
ción democrática palidecen. Mientras el régimen políti-
co controle el acceso al conocimiento no hay alternativa
democrática. Los saberes se institucionalizan y pierden
su capacidad subversiva hasta el punto de transformarse
en dogmas. Asimismo, el conocimiento muta en un saber
cosificado bajo el principio de objetividad y modelo neu-
tral-valorativo, asegurando la reproducción de una teoría
acrítica. Construir un orden sumiso y complaciente forma
parte de una razón cultural totalitaria. Muchos engaños
y autoengaños se ocultan a los propios actores e investi-
gadores, por no decir a los competidores o a las víctimas
actuales y potenciales, a quienes se debilita y hace perder
eficacia mediante políticas de desinformación, de desor-
ganización, de pérdida de sentido de la realidad, de con-
formismo, desentendimiento, desidia mental y material,
virtual y real (González 2012).
Miremos lo que sucedió en Chile, el 11 de septiembre
de 1973, con el golpe de Estado que acabó con el gobierno
de la Unidad Popular y con su presidente, Salvador Allende.
Durante los tres años del gobierno popular (1970-1973),
la desestabilización, la mentira política, el sabotaje y la
guerra psicológica e informativa sentaron las bases para
legitimar el pusch militar. Para la opinión común, el go-
bierno de Salvador Allende debía ser derrocado y la paz
restablecida. Así lo recuerda el juez Juan Guzmán Tapia
(2005: 85), el mismo que el 11 de septiembre dice brindar
con champán por la caída del gobierno constitucional, pero
que en 1998 comenzará a instruir los procesos criminales
contra Augusto Pinochet. En sus palabras:
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 31

Convencidos de que se había evitado lo peor, no éramos cons-


cientes de que, en realidad, lo peor estaba por venir […]. Desta-
pamos una botella de champaña antes de desayunar. Brindamos
por el fin de la pesadilla, esos tres años de escasez socialista
que queríamos olvidar de prisa. Al llevarme la copa a los la-
bios, estaba lejos de imaginar que una represión implacable
se abatiría sobre Chile durante largos años. Habían aplastado
el derecho y la justicia, los valores en que entonces más creía,
y yo alzaba la copa. Las grandes convulsiones políticas nos
suelen cegar y nos hacen perder de vista nuestros marcos de
referencias.

Por su parte, Orlando Fals Borda (1968: 3), el sociólogo


por excelencia de la subversión, aclara:

Una vez que se estudian las evidencias y se analizan los hechos,


aparece aquella dimensión de la subversión que ignoran los
mayores y los maestros, que omiten los diccionarios de la
lengua y que hace enmudecer a los gobernantes: se descu-
bre, así como muchos subversores no pretenden “destruir
la sociedad” porque sí, como un acto ciego y soberbio, sino
más bien reconstruirla según novedosas ideas y siguiendo
determinados ideales, o “utopías”, que no acoge la tradición.
[…] Como en épocas pasadas, cuando hubo similares cismas
ideológicos, este esfuerzo de reconstruir a fondo la sociedad
es penoso, contradictorio, violento y revolucionario; asimis-
mo va contorneado y forjando en su yunque al nuevo pueblo
y al nuevo hombre. Este, en el fondo será un rebelde, y sus
actitudes girarán en torno a la rebeldía. El acto de la re-vuelta,
con el movimiento contrario que implica la palabra, hace
al hombre andar por nuevos senderos que antes no había
32 Marcos Roitman Rosenmann

vislumbrado, lo hace pensar y le hace dudar, adquiriendo,


quizás, por primera vez, la conciencia de su condición vital.
Esta conciencia es subversiva.

Ha sido esta conciencia subversiva, y las manifesta-


ciones colectivas de trabajadores, artesanos, esclavos,
obreros, industriales, campesinos, mujeres, estudiantes,
intelectuales y pueblos originarios contra la explotación
y la injusticia social, lo que ha posibilitado el desarrollo
de los proyectos políticos más evolucionados. La historia
se encuentra llena de casos invisibilizados u olvidados.
En esta dimensión se encuentra el proyecto emancipador
del EZLN. Una propuesta en la cual emerge la crítica a un
plateamiento donde la toma del poder y el antiimperialismo
han socavado los movimientos revolucionarios restando
apoyos y frenando el avance del pensamiento subversivo
y la propia revolución. De allí que el EZLN nos plantee
la obligación de repensar el poder, las vanguardias y el
quehacer de los movimientos sociales y políticos bajo un
nuevo cuadro de análisis.
La preeminencia del capital financiero y especulativo,
junto a las empresas transnacionales, configuran un nuevo
mapa. El discurso ideológico se centra en desarticular los
espacios políticos democráticos. No solamente los repre-
sentantes del pensamiento crítico se convierten en obje-
to de persecución, sino todos aquellos que se enfrenten
y cuestionen la doctrina del neoliberalismo. La historia
se redefine para dar cabida a un nuevo totalitarismo. La
derecha neoconservadora impone un orden social des-
politizante y desideologizado. La existencia de la crítica
pone en riesgo la refundación neo-oligárquica al poder.
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 33

Ya no hay espacio para la diferencia, ni para la crítica


política, menos aún para las alternativas al capitalismo.
Cualesquiera sean, son combatidas.
La revolución, con sus esencias libertarias y emanci-
padoras, los revolucionarios, hombres y mujeres de vi-
das ejemplares, imbuidos de los valores más nobles de la
condición humana, son criminalizados. Se les identifica
con las mafias y el crimen organizado. Se les considera
mercenarios, gente sin principios. Ahora se les pinta de
crueles, asesinos que desprecian al pueblo. Son escoria.
Hay que desenmascararlos, ponerlos en su sitio. Son narco-
traficantes, mafiosos, terroristas, antisistema, comunistas
fracasados. Todo un conjunto de adjetivos que convergen
en una única denominación posterior: la narcoguerrilla.
¿Cómo si no, interpretar la lógica del gobierno mexicano de
construir una imagen del Subcomandante Marcos durante
los primeros meses de la insurrección zapatista? La Agencia
Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), los
servicios de inteligencia mexicanos y los medios de co-
municación occidentales se dieron a la tarea de construir
un perfil de quienes configuraban el Comité Clandestino
Revolucionario Indígena- Comandancia General del EZLN.
Baste recordar el libro, editado en varios idiomas, de tí-
tulo Marcos, la genial impostura, cuyos autores Maite Rico
y Bertrand de la Grande, corresponsales de El País y Le
Monde, publicaron a bombo y platillo en 1998.
Pero ni con todas estas maniobras han podido despres-
tigiar, destruir o socavar los principios sobre los cuales el
levantamiento zapatista tomó las armas. Donde hay do-
minación, hay rebeldía, resistencia y subversión. El EZLN
redefine el significado político de las revoluciones y los
34 Marcos Roitman Rosenmann

revolucionarios, reinterpretando el sentido del poder, la


democracia, la lucha por la emancipación, los derechos de
los pueblos originarios y, sobre todo, evidenciado los límites
estratégicos del neoliberalismo. Es la primera gran resisten-
cia organizada contra el neoliberalismo y en defensa de la
humanidad. Sin abandonar los presupuestos de una acción
subversiva y rupturista, recupera los valores políticos y
éticos que durante décadas han sido secuestrados por las
oligarquías para realizar una política de engaño y mentira,
criminalizado el pensamiento y las luchas democráticas.
Es el grito de rebeldía y la digna rabia. El EZLN llama a
la participación, a decir basta a la injusticia social, a la
corrupción, al mal gobierno, a la ilegitimidad del poder,
a la explotación, la destrucción del planeta. Su programa
reivindica la fuerza del pensamiento, la dignidad de los
principios y convicciones éticas como el fundamento de
sus demandas: libertad, democracia y justicia. La propuesta
define el espacio:

[…] donde la libertad se refiere al carácter del cambio revo-


lucionario. Se trata de un carácter que incorpora métodos
diferentes, frentes diversos, formas variadas y distintos gra-
dos de compromiso y de participación. Esto significa que
todos los métodos tienen su lugar, que todos los frentes de
lucha son necesarios, y que todos los grados de participación
son importantes. Se trata de una concepción incluyente, an-
ti-vanguardista y colectiva. La democracia se refiere al obje-
tivo y al resultado de esa revolución. Se trata de construir la
antesala del mundo nuevo, un espacio donde, con igualdad
de derechos y obligaciones, las distintas fuerzas políticas se
“disputen” el apoyo de la mayoría de la sociedad. Mas no se
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 35

trata de la conquista del poder o de la implantación (por vías


pacíficas o violentas) de un nuevo sistema social, una revo-
lución “impuesta”, sin el aval de las mayorías, termina por
volverse contra sí misma. Y la justicia trata de las caracterís-
ticas no ya de la revolución, sino de su resultado. El espacio
resultante, las nuevas relaciones políticas, deberán cumplir
con tres condiciones: la libertad, la democracia y la justicia.
Estamos proponiendo, pues, una revolución que haga posible
la revolución (Meza 2001: 48-49).

Es abajo y a la izquierda donde se condensa el valor


ético de la dignidad como fuerza que une y construye el
proyecto colectivo donde se encuentran la esperanza, la
dignidad y la lucha contra la injusticia y el mal gobierno.
La revolución suma todas las voces, todos los pasos, todas
las experiencias, y las reconoce; no hay exclusiones, no
hay vanguardias. Con un nuevo lenguaje, el EZLN redefine
las estrategias, formas de acción, procesos constituyentes,
demostrando la vitalidad del pensamiento crítico, revo-
lucionario, fundado en la justicia social, la dignidad y la
democracia. Inconformistas y, sobre todo, creadores de
pensamiento político, preparan la primera gran revolución
del siglo XXI. Revolucionarios, subversivos e inconformis-
tas, en definitiva. El EZLN emerge para repensar política-
mente la revolución y su sentido democrático, fundado en
la esperanza de emancipación, libertad y justicia social. Su
eje central supone no olvidar los principios y la dignidad
que nos reconoce como seres humanos:

Hablamos con nosotros mismos, miramos hacia dentro nuestro


y miramos nuestra historia […] vimos que no todo nos había
36 Marcos Roitman Rosenmann

sido quitado, que teníamos lo más valioso, lo que nos hacía


vivir, lo que hacía que nuestro paso se levantara sobre plantas
y animales […] y vimos, hermanos, que era DIGNIDAD todo
lo que teníamos, y vimos que era grande la vergüenza de
haberla olvidado, y vimos que era buena la DIGNIDAD para
que los hombres fueran otra vez hombres y volvió la digni-
dad a habitar nuestro corazón […] (CCRI-CG EZLN 1994: s/p).
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 37

Zapata, la voz de los pueblos, Caracol Morelia, Chiapas, 2017. Foto:


Inés Durán Matute.
38 Marcos Roitman Rosenmann

¡Despertad!

El proceso de deshumanización avanza a pasos agiganta-


dos. El capitalismo global ha hecho del planeta una cárcel
perfecta. Sus formas de dominación han definido un nuevo
panóptico. Los mecanismos coactivos exteriores han sido
trastocados. Somos nuestros propios vigilantes; las diná-
micas colectivas se sustituyen por actos individuales que
buscan la satisfacción nihilista. El individualismo desestima
el desarrollo de las virtudes éticas ligadas a la construc-
ción de un sujeto consciente, se fundamenta en las ansias
desmedidas de riquezas y poder. Dinero y dominación.
El pensamiento positivo, considerado, en la actualidad,
el punto de llegada del nihilismo, se impone en todos los
aspectos de la vida. El autoengaño se perpetúa para hacerlo
viable. Los problemas pierden las raíces sociales hasta
convertirse en una expresión de hechos aislados donde
la suerte, las emociones y los sentimientos sustituyen las
conexiones entre el poder y las formas de dominación. La
pandemia ha sido una forma de verificar lo dicho. El bien
común es sustituido por el deseo de libertad individual,
agitado por la derecha y puesto como parte del discurso
neoliberal para salvar a la economía y no a las personas.
Los países dependientes son doblemente castigados por
una infraestructura sanitaria desmantelada por el neolibe-
ralismo y una escasez de vacunas. Mientras en Europa y los
países ricos sobran dosis, en el resto del mundo se practica
la necropolítica. Por otro lado, se recurre al expolio y pri-
vatización de saberes milenarios de los pueblos originarios
bajo engaño y fraude. Antropólogos, biólogos, sociólogos,
etnólogos, contratados por transnacionales y organismos
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 39

no gubernamentales, se convierten en la avanzada para


apropiarse de sus riquezas, tierras raras, flora y fauna,
acuíferos, ríos, destruyendo y desertizando el planeta.
Los megaproyectos agroindustriales, la construcción de
represas, las aspas eólicas, las grandes autopistas, son hoy
un campo de batalla. No solo destruyen el hábitat de las
comunidades locales poniendo en peligro su existencia,
sino que destruyen saberes milenarios.
La criminalización de la protesta y el rechazo al pen-
samiento crítico son las dos caras de una moneda. En el
anverso está invisibilizar los estudios científicos que tienden
a demostrar el colapso de la naturaleza, el calentamiento
global, el fin de los recursos naturales, por el desenfreno y
adopción de un modelo extractivista. En el reverso, acusar
a sus autores de subversivos, terroristas verdes, ecologistas
radicales y enemigos del progreso. A cambio, las empresas
transnacionales y los gobiernos del capital nos ofrecen una
visión idílica produciendo informes espurios, elaborados
en las universidades privadas, señalando la inocuidad de
los transgénicos y la ineficacia de políticas medioambienta-
les proteccionistas. ¡Despertad!, ciudadanos de las tierras
insumisas.
Por primera vez en la historia de la humanidad, los
mecanismos para reprimir el conocimiento crítico han
aumentado exponencialmente. Una vez que se ha cri-
minalizado el pensamiento, tildado a sus impulsores de
cismáticos, herejes y subversivos, solo resta perseguir-
lo, encarcelarlo y condenarlo a cadena perpetua. Mejor
quedarse en silencio, enmudecer y asentir al poder. Por
desgracia para el sistema, el pensamiento crítico y reflexivo
seguirá existiendo, nunca podrá ser acallado. La conciencia
40 Marcos Roitman Rosenmann

crítica se impone al socialconformismo. Enfrentarse a la


domesticación es posible si se logra subvertir el orden.
Hablamos de no dejarse avasallar, de romper el círculo
del miedo de nuestra especie Homo sapiens: la dignidad
de ser indomables. ¡Despertad! El EZLN se presenta en la
vieja Europa, ahora llamada “Tierra Insumisa”.
Hoy, el EZLN encarna en su quehacer los principios
y valores que dignifican la condición humana. Son una
voz de alerta, al tiempo que testimonio de resistencia,
lucha e integridad ética. No sucumben a los cantos del
poder del dinero. Son transgresores, por eso asombran y
se convierten en referente político. Sus acciones no dejan
indiferente, conllevan un alto nivel de compromiso. Por ello
les persiguen, caricaturizan y criminalizan. Representan
la otra cara de México. Opuesta a aquella que asesina en
Ayotzinapa, que mata campesinos, militariza, persigue y
encarcela a los zapatistas; que reprime a los maestros, a los
defensores de los derechos humanos y líderes medioam-
bientalistas. Pero los zapatistas no se han amilanado, han
logrado romper el cerco. Emprendieron viaje a Europa y
se desplazan por voluntad. Lo hacen para dialogar e inter-
cambiar mundos. Sus interlocutores les esperan, hablan
una misma lengua, expresan solidaridad y luchan contra
la Hidra Capitalista. Por la Vida.
Sin duda, su palabra representa dignidad. Los zapatis-
tas han resignificado el lenguaje, le han dado nueva vida,
dotado de fuerza. Han liberado las palabras del maltra-
to y degradación a la que fueron sometidas por las élites
políticas. Nos hablan del buen gobierno, de autonomía,
de digna rabia, esperanza, amor, del bien común, crean
y recrean mundo. Sin mucho aspaviento han construido
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 41

pensamiento emancipador. Esa es su grandeza. Llaman


a pensar alternativas a la explotación capitalista, a la de-
gradación medioambiental, a enfrentar juntos la crisis
planetaria. No imponen dogmas, cuestionan y, cuando
yerran, no disimulan, asumen y avanzan. Los zapatistas
nos advierten: el capitalismo es una hidra de mil cabezas,
convierte humanos en monstruos, incapaces de amar salvo
a sí mismos. Ególatras, misóginos, narcisos, egoístas, sec-
tarios. El capitalismo acaba con el ser humano, lo empe-
queñece, le resta su dignidad. En este viaje, los zapatistas
se encontrarán con una Europa que les dará la bienvenida;
es la Europa de los pueblos, la que resiste a los mercade-
res, a los megaproyectos, a las trasnacionales. Se verán las
caras y reconocerán con luchadores curtidos, como ellos,
en mil batallas. En medio de una pandemia, los zapatistas
tomarán nota e invitarán a conocer su rebeldía y, sabios
como son, escucharán a sus interlocutores. Lo harán en
un mundo donde lo humano se desvanece bajo la bandera
de la explotación y la criminalización del pensamiento.
Seguramente la Europa del colonizador, de los imperios
e imperialismo, la que inventó América, a decir de Edmundo
O’Gorman, querrá seguir demonizando la presencia de los
zapatistas, refugiándose en su mentira renovada siglo tras
siglo: la superioridad étnica racial de la raza caucásica,
blanca y aria, del hombre sobre la mujer y el derecho de
conquista. Patente de corso para subyugar y someter a
pueblos enteros. Para expoliar sus riquezas, para hacerlos
esclavos y traficar con ellos. Genocidio y etnocidio, dos
palabras que no les gusta escuchar a sus banqueros, empre-
sarios, cardenales, obispos o papas, reyes, presidentes de
gobierno, sean conservadores o liberales, socialdemócratas
42 Marcos Roitman Rosenmann

mócratas o progresistas. La Europa que se yergue sobre


millones de cadáveres justificados en su razón cultural.
Prefieren hablar de pueblos sin historia. Cualquier adjetivo
es útil para justificar su Holocausto. Europa conquistó el
mundo, se hizo Occidente y propuso su civilización co-
mo orden mundial. Los zapatistas llegan para reinventar
Europa, para repensar juntos la historia, reescribirla sin
odio, rencores, ni culpas. Una historia para liberar, no
para justificar holocaustos en nombre de la civilización.
¡Despertad! Esa es la consigna.
¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas 43

Inicio de la Travesía por la Vida, Caracol Jacinto Canek, Chiapas, 2021.


Foto: Francisco De Parres Gómez.
44 Marcos Roitman Rosenmann

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cambio. FCE, México.
46

Acerca del autor

Marcos Roberto Roitman Rosenmann

Académico, sociólogo, analista político y ensayista chile-


no-español nacido en Santiago de Chile, en 1955. Desde
1974, exiliado durante la dictadura de Augusto Pinochet,
reside en España. Doctor en Ciencias Políticas y Sociología
por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor Titular
de Estructura Social de América Latina en la Facultad de
Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complu-
tense de Madrid. Referente indiscutible dentro del mundo
académico en áreas como los procesos sociales y revolu-
cionarios latinoamericanos, entre ellos, el neozapatismo.
<[email protected]>.
47

Acerca de la colección

La Colección Al Faro Zapatista es un homenaje a las mujeres,


niñas(os), ancianas(os), otroas y hombres zapatistas en sus
más de 500 años de resistencia y sus casi 28 años de vida
pública rebelde. La iniciativa busca acuerpar la
Travesía por la Vida. Lo hacemos desde lo que somos:
trabajadorxs de las ciencias sociales, activadas activistas.
Lo hacemos porque el zapatismo ha sido el faro
para muchas de nosotras y otrxs habitantes del planeta Tierra.
El faro en medio de La Tormenta provocada por
lo que en 2017 las mujeres zapatistas nombraron
como el “sistema capitalista machista y patriarcal”,
alimentada por el racismo y la “cisheteronormatividad”,
como le llaman las diversidades sexuales
en movimiento y re-existencia.

Comité Editorial y Organizador

Xochitl Leyva Solano Jorge Alonso


Lola Cubells Aguilar John Holloway
Inés Durán Arturo Anguiano
Rosalba Icaza Patricia Viera
Sofía Carballo Axel Köhler

Planeta Tierra, 2022


¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas
se terminó de digitalizar en
Tipobyte estudio editorial, en la
ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México,
el 30 de noviembre de 2022.
50 Marcos Roitman Rosenmann

Resistir es parte de la lucha. La Hidra Capitalista se trasfor-


ma. Sus ataques se producen bajo nuevas formas. Aunque
parezca extraño, el capitalismo, sus clases dominantes,
sus grupos de presión, sus empresas trasnacionales, sus
medios de comunicación, en definitiva, el andamiaje sobre
el cual se ha construido, se está resquebrajando. Necesitan
apuntalarlo. Así no dudan en criminalizar el pensamiento.
Entre sus formas, está la guerra neocortical, aquella que
no mata, pero destruye la mente, la adormece.
Es necesario despertarla. Para muchos una osadía,
para los zapatistas una obligación. Una necesidad para for-
talecer nuevas formas de actuar y de pensar. Cuestionarse
la realidad, plantarle cara y fortalecer las luchas contra la
explotación, el colonialismo interno, las muchas cabezas
de la Hidra. No solo resistir, sino pensar para ganar.
“Despertad” fue la palabra elegida para que La Montaña
fuese reconocida por los anfitriones. No era una provoca-
ción, sino un llamado de atención. La embarcación fue
rebautizada al zarpar. El Subcomandante Galeano explica
el cambio: “hacer que la historia navegue a contrapelo”.
Sus pasajeros, miembros de las comunidades zapatistas,
conocidos como Escuadrón 421, están bregando a contra-
corriente, pero no desfallecen, su labor es ardua: subvertir
el pensamiento.

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