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Plan México

El Plan México busca reducir la dependencia de productos extranjeros y fortalecer la industria local, promoviendo la producción nacional en sectores estratégicos como transporte, tecnología y farmacéutica. Este enfoque integral pretende aumentar la participación de empresas mexicanas en la cadena de proveeduría, generar empleos bien remunerados y cerrar brechas de desarrollo regional. Además, se contempla una inversión en infraestructura y tecnología para asegurar un crecimiento económico equitativo y sostenible hacia 2030.
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Plan México

El Plan México busca reducir la dependencia de productos extranjeros y fortalecer la industria local, promoviendo la producción nacional en sectores estratégicos como transporte, tecnología y farmacéutica. Este enfoque integral pretende aumentar la participación de empresas mexicanas en la cadena de proveeduría, generar empleos bien remunerados y cerrar brechas de desarrollo regional. Además, se contempla una inversión en infraestructura y tecnología para asegurar un crecimiento económico equitativo y sostenible hacia 2030.
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VISIÓN DE LARGO PLAZO: PLAN MÉXICO

El Plan México nació de la conciencia en el Gobierno que es innecesario


depender de proveeduría extranjera, especialmente de Asia, para productos
que hace mucho tiempo ya producíamos. A eso se suma ahora el propósito de
también producir otros productos e insumos de nueva generación que
sustentan las industrias del futuro, incluyendo el equipo de transporte y la
movilidad, la alta tecnología, equipos médicos, industria farmacéutica y otros.
Su propósito es aprovechar nuestro mercado interno para la producción que
tenga lugar en México y emplee a nuestros trabajadores. Al mismo tiempo,
contribuir a equilibrar balances de comercio exterior con otros países en bien
de la convivencia y bienestar de todos.

Durante décadas del periodo neoliberal, México estuvo integrado a las cadenas
globales de valor, pero sin una estrategia industrial que garantizara que el país
aumentara su valor agregado manteniendo ramas industriales que son
necesarias para los equilibrios y la estabilidad social regional. La expansión de
la manufactura en el país no siempre se tradujo en mayor desarrollo
tecnológico ni en una mayor participación de la industria nacional en la
producción de bienes con alto valor agregado. El Plan México busca corregir
esta tendencia. A través de un enfoque integral, se pretende fortalecer la
industria local, aprovechar más nuestra situación geográfica y obtener
ingresos remunerativos para los trabajadores.

Hacia un nuevo modelo de desarrollo industrial

El contexto global ha cambiado significativamente en los últimos años. Durante


décadas, el comercio internacional estuvo dominado por una lógica en la que
la producción se trasladaba a países con menores costos laborales,
desmantelando industrias locales y generando desigualdades estructurales.
México no fue la excepción. Sin una política industrial robusta, la globalización
dejó a varias regiones del país en desventaja, concentrando la inversión en
unos pocos polos de desarrollo.

Uno de los momentos clave de este cambio fue la entrada de China a la


Organización Mundial del Comercio en 2001, lo que marcó una reconfiguración
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de la producción mundial. Con costos de operación más bajos y una estrategia
agresiva de exportaciones basada en subsidios estatales, China desplazó la
producción manufacturera de muchas regiones, incluyendo Norteamérica.
México, que hasta entonces se había consolidado como un actor clave en la
industria manufacturera, perdió presencia en diversos sectores y vio cómo
muchas empresas multinacionales trasladaban su producción a Asia.

El impacto de esta reconfiguración global fue profundo. La economía mexicana


comenzó a depender de un número reducido de sectores, principalmente el
automotriz, la manufactura de exportación y la electrónica, mientras que otros
sectores industriales quedaron rezagados. La falta de una estrategia de
desarrollo industrial hizo que el país sacrificara su diversificación productiva y
que muchas regiones se vieran afectadas por la pérdida de empleos y la
disminución de la inversión productiva.

Además, sin una política clara de desarrollo tecnológico, México no pudo


adaptarse completamente a las nuevas dinámicas industriales. La falta de
inversión en innovación y la ausencia de un impulso para la capacitación de la
fuerza laboral hicieron que la industria nacional se integrara a las cadenas
globales, pero en su mayoría en actividades de ensamblaje y manufactura con
bajo valor agregado.

Reindustrialización con contenido nacional

Ante este panorama, el Plan México plantea una nueva estrategia de


industrialización que garantice que el crecimiento económico no solo se
traduzca en más exportaciones, sino en una mayor industrialización en el país.
Uno de sus principales objetivos es incrementar la participación de empresas
mexicanas en la cadena de proveeduría de las exportaciones. Esto permitirá
que las empresas nacionales, desde micro, pequeñas y medianas hasta
grandes corporaciones, tengan un papel más activo en la manufactura de
bienes intermedios, insumos y componentes esenciales.

Hoy, una parte significativa de las exportaciones mexicanas depende de


insumos importados, lo que limita la generación de valor agregado en la
economía nacional. Si México logra aumentar su integración productiva,

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reducirá su dependencia de importaciones y fortalecerá su soberanía
industrial. Esto también beneficiará a la población trabajadora, ya que la
producción con mayor contenido nacional genera empleos mejor remunerados
y con mayor estabilidad.

El fortalecimiento de la industria nacional no solo es una estrategia económica,


sino una política social. Una economía más integrada y diversificada permite
distribuir los beneficios del crecimiento en todo el país, cerrando brechas de
desarrollo entre regiones y evitando la concentración de la inversión en unas
pocas zonas industriales. Con una mayor presencia de empresas mexicanas en
la cadena de proveeduría, se creará un círculo virtuoso en el que la industria
nacional impulse el crecimiento interno y refuerce el mercado laboral.

Para lograrlo, el Plan México ya ha sentado bases sólidas. El Gobierno ha


implementado incentivos fiscales y políticas de relocalización que facilitan la
inversión en sectores estratégicos. Se ha puesto en marcha el Decreto de
Relocalización, que incentiva nuevas inversiones y promueve la capacitación
especializada de la fuerza laboral. Además, la creación de diez nuevos parques
industriales y Polos de Bienestar busca descentralizar el crecimiento económico
y aprovechar las vocaciones productivas regionales.

Infraestructura estratégica para el desarrollo

El éxito del Plan México también depende de una infraestructura moderna y


eficiente que permita una producción a gran escala con costos competitivos. En
este sentido, el Gobierno ha diseñado una estrategia de inversión en
infraestructura productiva que abarca desde la expansión de la red ferroviaria
hasta la modernización de los puertos y aeropuertos del país.

Uno de los ejes clave es la expansión de tres mil kilómetros de vías férreas para
el transporte de carga y pasajeros, lo que permitirá fortalecer la conectividad
productiva y reducir costos logísticos. Asimismo, se han planteado inversiones
en infraestructura energética, con una meta de 22 mil megavatios adicionales
de generación eléctrica para 2030, asegurando que hasta el 45% de la energía
provenga de fuentes limpias.

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Otro de los pilares del plan es la seguridad hídrica, con 17 proyectos de
infraestructura que asegurarán el acceso sostenible al agua a más de 31
millones de personas, protegiendo así sectores productivos clave. Estas
acciones garantizan que el desarrollo industrial no comprometa los recursos
naturales y que la expansión de la producción se lleve a cabo de manera
sustentable.

Innovación y tecnología: el futuro de la industria mexicana

El mundo se encuentra en un proceso acelerado de transformación digital e


innovación tecnológica. México no puede quedarse atrás en esta transición. Por
ello, el Plan México incluye una estrategia para fortalecer la innovación
tecnológica, el desarrollo de semiconductores y la electromovilidad,
asegurando que el país se convierta en un actor clave en la manufactura
avanzada.

El plan también contempla el impulso a la industria farmacéutica y


aeroespacial, sectores con un alto potencial de crecimiento y generación de
empleos de calidad. Además, busca la transformación digital de la industria
automotriz y manufacturera, incorporando nuevas tecnologías que eleven la
productividad y reduzcan costos operativos.

Hacia un México industrializado y equitativo

El Plan México es una apuesta por el futuro del país. No se trata solo de
aumentar la producción o mejorar las exportaciones, sino de transformar la
estructura productiva de manera que el crecimiento sea equitativo, sostenible
y con soberanía.

Con esta estrategia, México reducirá su dependencia de importaciones,


fortalecerá su capacidad productiva y generará empleos formales y bien
remunerados en todo el país. La meta es clara: construir una economía más
justa, competitiva y preparada para los desafíos del futuro.

Por primera vez, México tiene un plan de desarrollo industrial de largo plazo,
que deja atrás modelos de crecimiento que solo beneficiaron a unos cuantos y
traza un destino de prosperidad para todas y todos. El país tiene el talento, la

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capacidad y los recursos para consolidarse como una de las economías más
dinámicas del mundo.

Estrategias del Plan México


1. Plan de largo plazo para el desarrollo regional del país.
2. Promover la relocalización de empresas hacia México.
3. Elevar el contenido nacional y regional. Sustitución de importaciones.
4. Relanzar el Programa “Hecho en México”.
5. Crear empleos bien remunerados en sectores de manufactura y
servicios.
6. Incrementar la proveeduría local de más valor.
7. Promover los polos de desarrollo y de bienestar a partir de vocaciones
regionales.
8. Ampliar el acceso a la educación media superior y superior y su
vínculo con el plan de desarrollo.
9. Fortalecer el desarrollo científico, tecnológico y la innovación.
10. Impulso a la integración del continente.

Objetivos del Plan México hacia 2030


1. Ser la economía número 10 del mundo fortaleciendo el mercado
interno y la participación internacional.
2. Elevar la proporción de inversión respecto del PIB: mantener la
proporción de inversión respecto del PIB arriba de 25% a partir de
2026 y arriba de 28% en 2030.
3. Crear 1.5 millones de empleos adicionales en manufactura
especializada y en sectores estratégicos.
4. Que el 50% de la proveeduría y el consumo nacional sean productos
hechos en México en sectores estratégicos.
5. Crecer en 15% el contenido en cadenas globales de valor en los
sectores automotriz, aeroespacial, electrónico, semiconductores,
farmacéutico, químico, entre otros.
6. El 50% de las compras públicas serán de producción nacional. Las
compras públicas serán una herramienta de desarrollo.
7. Vacunas hechas en México: impulsar el desarrollo completo de
procesos de fabricación, farmacéutica y envasado local con énfasis en
biotecnología.
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Objetivos del Plan México hacia 2030
8. Reducir de 2.6 a 1 año el tiempo para concretar una inversión: 50%
menos trámites y requisitos en una ventanilla única digital de
inversiones.
9. Formar 150 mil profesionistas técnicos anuales con formación
continua alineada a sectores estratégicos, y 100% de educación dual
en media superior técnica.
10. Sostenibilidad ambiental: promover inversiones con prácticas
ambientales, sociales y de gobernanza, reúso de aguas, inversión en
energía limpia con respaldo, sistemas de manejo de residuos sólidos
y acciones de impacto comunitario.
11. El 30% de las pequeñas y medianas empresas contarán con acceso a
financiamiento.
12. Ser uno de los 5 países más visitados a nivel mundial.
13. Disminuir la pobreza y desigualdad.

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