Oposiciones al Cuerpo de Profesores de ESO y Bachillerato
Lengua castellana y Literatura
TEMA 67: LA NARRATIVA HISPANOAMERICANA EN EL SIGLO
XX.
Bloque Literatura contemporánea
1. Introducción: acerca de las denominaciones de Hispanoamérica y literatura
hispanoamericana.
1.1. Relación entre literatura hispanoamericana y literatura española.
1.2. Características generales de la literatura hispanoamericana.
2. Justificación del tema y relación con el contenido escolar.
3. Los albores de la novela en Hispanoamérica.
4. La narrativa hispanoamericana en el siglo XX.
4.1. La novela de la tierra.
4.2. La novela indigenista.
4.3. La novela de la revolución.
4.4. Crisis y renovación.
4.4.1. El realismo mágico. Miguel Ángel Asturias y Alejo Carpentier.
4.4.2. Desde el boom hasta nuestros días.
4.4.3. Reseña de autores:
4.4.3.1. Jorge Luis Borges. 4.4.3.5. Gabriel García Márquez.
4.4.3.2. Julio Cortázar. 4.4.3.6. Juan Rulfo.
4.4.3.3. Juan Carlos Onettii. 4.4.3.7. Carlos Fuentes.
4.4.3.4. Mario Vargas Losa. 4.4.3.8. Guillermo Cabrera Infante.
5. Conclusión.
6. Bibliografía.
Insigno Oposiciones. Ó Todos los derechos reservados
[email protected]1. Introducción: acerca de las denominaciones de Hispanoamérica y literatura
hispanoamericana.
Desde la independencia de los estados del norte en 1776, estos se
autodenominaron bajo el nombre de América. El problema de la denominación
quedó para el Sur:
- Latinoamérica: término propuesto por Francia y EE.UU., justificándolo por
abarcar Brasil. Esta denominación escondía un fuerte sentimiento
antihispanista.
- Indoamérica: propuesto por José Carlos Mariátegui. Denominación regresiva y
no abarca todo el complejo mundo étnico hispanoamericano
- Iberoamérica: defendido por José Enrique Rodó. Término adecuado si no
hubiera roto la unidad de la Península Ibérica.
- Panamérica: proviene de la doctrina del presidente estadounidense Monroe:
“América para los americanos”, si bien lo que escondía era el predominio del
Norte sobre el Sur.
- Hispanoamérica: según Salvador de Madariaga, si en Hispanoamérica existe
unidad, radica en lo hispano. Este término parece más adecuado con la historia
y la cultura.
1.1. Relación entre literatura hispanoamericana y literatura española.
Si la literatura se define por la lengua que la sustenta, la literatura
hispanoamericana es una rama de la española, teoría mantenida hasta el s. XIX
con el Romanticismo, cuando se empieza a tomar conciencia de la literatura
hispanoamericana.
Con el Modernismo la ruptura con la literatura española será total: por primera vez
los hispanoamericanos dieron algo a los españoles, lo que dio inicio a un diálogo
cultural entre ambas literaturas.
1.2. Características generales de la literatura hispanoamericana.
La pregunta que surge inmediatamente es clara: ¿una literatura hispanoamericana
o varias literaturas nacionales? Algunos críticos han querido demostrar que hay
una literatura de cada país: esto debe ser considerado como un prejuicio, producto
de las guerras de independencia. La literatura hispanoamericana es una sola, tal
es la interrelación e influencia entre los escritores de distintos países.
Uno de los factores característicos y originales de la literatura hispanoamericana
es el ser síntesis de culturas, lo que se manifiesta a través de diferentes dialécticas:
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a) Una dialéctica externa, mantenida desde el s. XVIII con la literatura
europea. Las grandes obras de la literatura hispanoamericana sintetizan lo
nacional y lo intelectual, lo internacional. Podemos encontrar dos polos: el
nacionalismo extremo (Martín Fierro, de José Hernández) y el extremo
universalismo (la poesía de Vicente Huidobro).
b) Una dialéctica interna. Las guerras de independencia no dieron el mismo
resultado que los movimientos revolucionarios europeos, esto es, una
burguesía fuerte. Se dejó que pervivieran viejos moldes feudales, lo que
repercutió en la literatura en un movimiento antifeudal, del que es
representativo la obra Facundo o civilización y barbarie, de Domingo
Faustino Sarmiento.
Otra síntesis es la pervivencia del folclore vivo, que incorporan los escritores (por
ejemplo, Miguel Ángel Asturias).
Finalmente, existe una síntesis de tipo lingüístico: se inventan nuevas palabras.
Hubo grandes filólogos entre los escritores: Darío, Andrés Bello, José
Martí...Rayuela, de Cortázar, es un laboratorio de la lengua.
Esta tendencia hacia la síntesis de lo hispanoamericano ha ganado en profundidad
con los siglos. En todos los escritores del s. XX se aprecia la búsqueda del ser
hispanoamericano.
2. Justificación del tema y relación con el contenido escolar.
El estudio de la narrativa hispanoamericana en el siglo XX aparece en el currículo
de Secundaria y Bachillerato para que los alumnos adquieran la competencia
lingüística y tomen conciencia de la expresión cultural que supone adentrarse en
las principales obras que sientan las bases de la literatura española. Es cuando los
discentes comienzan a desarrollar la adquisición del pensamiento abstracto, la
reflexión lingüística y el análisis del contexto histórico-social de las etapas de la
literatura. Para ello los alumnos necesitarán comprender la relación entre el hombre
y su época, la visión de la vida, los valores para establecer un diálogo interno con
la vida en la actualidad. Con ello se persigue ofrecer al alumnado las claves
universales del ser humano y hacerles reflexionar que somos el producto de
nuestro tiempo.
3. Los albores de la novela en Hispanoamérica.
La novela hispanoamericana ha tenido un desarrollo muy tardío. Miguel Ángel
Asturias encuentra sus orígenes en los Cronistas de Indias, como el Inca Garcilaso
o Bernal Díaz del Castillo. La época colonial, considerada en su conjunto, carece
de novela. Henríquez- Ureña alude a la prohibición legal de entrar en América
“libros de romances e historias fingidas”. Luis Alberto Sánchez apunta a la
imaginación del conquistador y del colonizador estaba volcada hacia la acción, una
acción que excedía con mucho cuanto pudiera imaginar la fantasía del novelista.
No se requerían invenciones; ellas quedaban por cuenta de la vida cotidiana.
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La novela hispanoamericana produce ya algunas obras importantes en el s. XIX (El
Periquillo Sarmiento, de Fernández Lizardi; María de Isaacs, etc.), pero no alcanza
su verdadera madurez hasta nuestro siglo: surgen ahora infinidad de autores y de
obras. La novela es “el género de la emancipación literaria de América”.
Durante el Romanticismo se desarrollará la novela en sus distintas
manifestaciones, y, junto con el cuento, configurará el progresivo triunfo de la
prosa.
José Mármol publica Amalia, primera novela argentina, alegato contra el dictador
Rosas. No podemos olvidar la novela indianista, que toma como protagonista a los
indios y a sus costumbres. Un ejemplo es Cumandá de Juan León de Mera.
El Realismo presenta a Alberto Blest Gana, profundo conocedor de las letras
francesas, quiere representar el drama de Chile. Este tipo de novela realista llaga
hasta el Naturalismo que aparece cuando surgen los primeros movimientos
modernistas. Este movimiento naturalista tiene su origen en las ideas positivistas
y en la novela experimental de Zola. Destaca el mexicano Federico Gamboa con
su novela Santa.
Con la difusión del Modernismo la prosa hispanoamericana busca el ritmo
refinado, la imagen delicada y los cromatismos sutiles. Destacan Augusto
D'Halmar y Macedonio Fernández, pero el verdadero precursor e innovador del
cuento fue Rubén Darío con Azul en 1888. Azul supuso la renovación formal en los
cuentos, no hizo un trasplante de lo francés a lo español, sino una interpretación,
utilizando formas parnasianas francesas que agilizaron el español.
4. La narrativa hispanoamericana en el siglo XX.
4.1. La novela de la tierra.
Los primeros 30 años del s. XX conocen la aparición de una promoción de
escritores que, desde el punto de vista técnico, continúan fieles en lo fundamental
al Realismo, aunque amplían su horizonte gracias a las aportaciones renovadoras
del Modernismo. Tratan de reflejar la realidad de una forma total. Sus obras son de
carácter esquemático. La “naturaleza” se convierte en el elemento más importante,
más que el hombre. Su tema fundamental es el drama de la civilización contra la
barbarie, y la visión de la “naturaleza” como fuerza enemiga pero fascinante. Esta
novela, de corte regionalista cobra auge por una serie de factores: la I Guerra
Mundial de 1914, que desvirtúa los valores europeos, el temor de los EE.UU., y
factores ideológicos como el Marxismo.
La trilogía más representativa de la “novela de la tierra” es:
- La vorágine, novela de la selva de José Eustasio Rivera.
- Don Segundo Sombra, novela de la Pampa, de R. Güiraldes.
- Doña Bárbara, novela del Llano venezolano, de Rómulo Gallegos.
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4.2. La novela indigenista.
El indio se erige en protagonista en estas novelas. No se trata de la exaltación
romántica del indio como héroe, idealizado, sino de un problema histórico y social
concreto: la justa reivindicación del indio real que vive como un paria al margen de
la sociedad y del Estado, sufriendo un progreso económico en el que no participa.
Este tipo de novela surgió en Bolivia, Ecuador y Perú, en los que parece
prolongarse una oscura época colonial, de cuño feudal. Señalamos las siguientes
obras:
- Raza de bronce, del boliviano Alcides Arguedas.
- Husiapungo, del ecuatoriano Jorge Icaza.
- El mundo es ancho y ajeno, del peruano Ciro Alegría.
4.3. La novela de la revolución.
La Revolución mexicana de 1910 contra el régimen de Porfirio Díaz dio lugar a una
serie de novelas que trascendieron las fronteras. Un ejemplo lo constituye Los de
abajo, de Mariano Azuela. Esta revolución contó con el apoyo de los campesinos,
aunque no entendían el ideal de la misma, no tenían nada que perder. Octavio Paz
llamó a esta revolución “el estallido del instinto”, por su falta de fines concretos.
Este hecho se manifiesta claramente en Los de abajo, pues su protagonista,
Demetrio Macías, no sabe por qué lucha; no condena la revolución, sino más bien
es reflejo de su esencia.
4.4. Crisis y renovación.
La narrativa hispanoamericana entra en crisis después de la etapa fecunda del
regionalismo, del realismo y de la protesta. Se trata de una crisis saludable de
renovación. De ella surgirá un impulso benéfico, un florecimiento de obras que
caracterizarán un momento tal vez irrepetible para las letras americanas. Este
cambio es perceptible a partir de 1940, tras la Guerra Civil española, con la
consiguiente oleada de escritores españoles hacia el exilio en América; y la
Segunda Guerra Mundial, que produjo la ruptura de la comunicación entre Europa
e Hispanoamérica. El vacío cultural obligó a los americanos a producir por sí
mismos. A partir de este momento se profesionaliza el escritor.
Se pueden diferenciar 4 generaciones de escritores:
- Primera generación: M. Ángel Asturias, J. Luis Borges, Alejo Carpentier.
Escritores de la ruptura con la generación anterior. El elemento de ruptura fue
el Vanguardismo.
- Segunda generación: Juan Carlos Onetti, Ernesto Sábato, José Lezama Lima,
Julio Cortázar y Juan Rulfo. Se preocupan por la forma y el lenguaje.
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- Tercera generación: Augusto Roabastos, Carlos Fuentes, G. García Márquez,
G. Cabrera Infante y Mario Vargas Llosa. Se centran en una nueva forma de
realismo, abandonando la concepción maniqueísta de la novela de protesta.
- Cuarta generación: Gustavo Sainz, Fernando del Paso, Salvador Eliozondo,
Sarduy, Reinaldo Arenas, Néstor Sánchez, Manuel Puig...En todos ellos el
lenguaje es lo más importante. Alguna de suss innovaciones son: renovación
formal, enfrentamiento con la lengua, temática con fines estéticos y
desaparición de la dicotomía “campo/ciudad”.
4.4.1. El realismo mágico.
Se trata de un término confuso por la utilización indiscriminada de la expresión. Es
importante precisar su significado:
La búsqueda de la realidad propia a través de la naturaleza, el mito y la historia,
para afirmar el sello de la originalidad y de la unicidad americana del mundo.
En el realismo mágico conviven características del regionalismo, neorrealismo y de
la novela de protesta. Se percibe en las obras de Miguel Ángel Asturias y Alejo
Carpentier.
Generalmente han sido tres las posturas posibles para este realismo mágico:
1. Se centra en el misterio presente de la realidad basada en procesos síquicos
o impulsos del artista que le hacen ver en la realidad algo percibido antes.
2. Conjunto de técnicas que permiten al artista tratar la realidad
subjetivamente.
3. Yuxtaposición temática de actitudes racionales e irracionales, reflejo de la
mezcla de razas y del sincretismo cultural americano.
Estudiaremos brevemente a los máximos representantes de esta tendencia:
Miguel Ángel Asturias.
Escritor guatelmateco en el que se conjugan dos posturas:
- Una mágica, telúrica, representada por Leyendas de Guatemala y Los hombres
de maíz.
- Otra de confrontación con la vida industrial y su sistema de destrucción; así en
El señor presidente, donde se antepone el deber político del escritor al propio
quehacer literario. Pretende denunciar los abusos de una organización
económica semicolonial, e inspirar en las repúblicas centroamericanas un
dinamismo revolucionario, poner de relieve las incongruencias del sistema
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político impuesto por EEUU. El señor presidente retrata la tiranía de Estrada
Cabrera, presidente guatemalteco.
Miguel Ángel Asturias alcanzó pleno reconocimiento con el Premio Nobel de
Literatura en 1967.
Alejo Carpentier.
Escritor cubano iniciado como novelista con Ecué-Yamba-O, inmersión en el clima
mágico del negro cubano, en busca de las raíces espirituales de la isla, al tiempo
que formula una dura acusación contra la situación del país, explotado por el
capital extranjero.
En El reino de este mundo, el escenario se traslada a Haití, donde Carpentier había
entrado en contacto con “lo real maravilloso”.
En Los pasos perdidos, su peregrinaje por la historia se lleva a cabo en el espacio
y el tiempo, y se llega a la conclusión de que no se puede escapar a la época
actual.
En El siglo de las luces culmina la idea de Carpentier de que el hombre es a veces
el mismo en diferentes edades.
4.4.2. Desde el Boom hasta nuestros días.
El desafortunado término de “autores del boom” se aplica desde la década de los
60 a un buen número de escritores hispanoamericanos. La expresión procede del
éxito editorial que alcanzaron alguno de ellos.
La nómina de autores está compuesta por escritores representantes de la tercera
generación, representantes que coincidieron en 1962 en el congreso celebrado en
Chile y presidido por Carlos Fuentes.
Haremos una breve reseña de los autores más representativos sin ánimo de dejar
alguno en el camino, pues las limitaciones de espacio y tiempo obligarían a ello.
No nos preocuparemos de si pertenecieron o no a esa generación del boom.
4.4.3. Reseña de autores.
4.4.3.1 Jorge Luis Borges.
Es el escritor argentino en el que inciden dos corrientes: el criollismo y su cultura
anglosajona. Lo argentino es un rasgo repetido en su literatura, véase El Sur.
También es interesante considerar la postura ambigua de Borges: desprecia al
gaucho, pero en otras ocasiones lo admira por su heroísmo. En Pierre Menard,
autor del Quijote, manifiesta su idea de la literatura. La escritura como acto
individual carente de sentido para Borges. Si la obra es inexistente sin el autor,
también lo es sin el lector, que crea igualmente la obra.
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Borges ha escrito solo cuentos, y mantiene que en el cuento está contemplado
todo lo que puede decir el autor. La novela es una digresión. Los temas en Borges
son: el tiempo, Dios (Borges era agnóstico) y la esencial precariedad del hombre.
Los principales libros de cuentos de Borges son: Historia universal de la infamia, El
jardín de los senderos que se bifurcan, Ficciones y El Aleph.
4.4.3.2. Julio Cortázar.
Escritor Argentino multifacético: traductor de la Unesco en París, interesado por la
Antropología y la Filosofía oriental. Así se explican sus libros “caleidoscópicos”. Su
actitud camaleónica le permite contradecirse a sí mismo: dice que reniega de la
literatura intelectual y Rayuela está al frente del género.
Su punto de partida está en la decepción del mundo que lo rodea. La realidad se
le muestra absurda: es la relación entre el hombre y el mundo. No admite la
concepción occidental que tiende a dividir el mundo en objetos reales e irreales,
en realidad y fantasía. Cree que la diferencia establecida entre lo fantástico y lo
verdadero es una prueba de que el hombre erró su pensar: de ahí su empeño por
acercarse al absurdo.
Propugna una realidad absoluta. Cortázar parte de un descontento con todo lo
establecido dentro de la estética y las retóricas literarias. Por ello se entiende su
rechazo de la belleza formal: evita escribir bien. Trata de superar la dicotomía
fondo/forma, donde se percibe su idea de disolver la tradicional división de los
géneros. Su obra es una “metaliteratura” y una “antiliteratura”. Sus obras son:
Rayuela; 62, modelo para matar; Bestiario; Historia de Cronopios y de Famas;
Octaedro; La vuelta al día en 80 mundos.
4.4.3.3. Juan Carlos Onetti.
Escritor uruguayo, precursor de grandes escritores argentinos. Son conocidas sus
manifestaciones en contra del “boom”: decía que se había sentido “arrastrado” por
el boom. Podemos establecer tres momentos en su creación: El pozo, explora la
realidad durante su época en Montevideo.
La vida breve es su obra más ambiciosa. Conviven en esta obra el realismo y el
mundo inventado. La saga de Santa María, que confirma su obra de madurez.
En la obra de Onetti está presente un sentimiento de marginalidad espacial de
Hispanoamérica. A esta literatura de seres marginales se le ha llamado “outsider”,
personaje idealista, soñador, que no goza del espíritu práctico que se precia para
sobrevivir en nuestra sociedad.
4.4.3.4. Mario Vargas Llosa.
La conciencia política está presente en toda su obra. Fue defensor del régimen
cubano; después se inclinó hacia el liberalismo. En los últimos años se ha
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vinculado a los partidos de centro derecha de Perú. La preocupación peruana está
siempre presente en su obra, aunque cambien el estilo. Repasaremos algunas
obras de su producción.
La ciudad y los perros versa sobre el mundo militar: un crimen organizado por
estudiantes y encubierto por los militares.
La casa verde se centra en un prostíbulo donde se cruzan historias personales. El
prostíbulo es una metáfora de la corrupción del país.
Conversación en la catedral. Un periodista y su antiguo chófer conversan en un bar
llamado “la catedral”. Muestra el clima de Perú bajo la dictadura de Odría.
Pantaleón y las visitadoras. Novela de tono humorístico en la que los protagonistas
son militares. En este caso procuran prostitutas a un regimiento destacado en la
selva.
Después de sus incursiones por el universo de la novela crítica (Los cuadernos de
don Rigoberto) y tras haber buceado en los oscuros territorios del mito y de Perú
(Lituma en los Andes), Mario Vargas Llosa volvió en 2000 con La fiesta del Chivo y
analiza las corrupciones del poder dictatorial en la Rep. Dominicana de Rafael
Leónidas Trujillo. En El paraíso en la otra esquina, Vargas Llosa vuelve a novelar
sobre personajes históricos para plantear un contrapunto de sueños. Por un lado,
Flora Tristán y sus ilusiones políticas; por otro lado Paul Gaugin, su nieto, cuya
utopía es la belleza en estado puro. En 2006 Vargas Llosa escribe Travesuras de la
niña mala en la que el autor indaga en los diferentes rostros del amor con el
trasfondo de los cambios sociales y políticos sufridos en la 2ª mitad del s. XX.
Recibe el Premio Novel de Literatura en 2011 por toda su obra literaria.
4.4.3.5. Gabriel García Márquez.
Escritor colombiano galardonado con el Premio Nobel en 1982. Entre 1947 y 1952
escribió Ojos de perro azul, relatos en los que se aprecia la influencia de Faulkner
y Kafka. Aparece el omnipresente tema de la muerte. La primera visión de
Macondo, el pueblo imaginario ya aparece en Isabel viendo llover en Macondo,
cuento desgajado de La hojarasca. Mucho más lograda es El coronel no tiene quien
le escriba, donde sus personajes están más humanizados: el coronel está a medio
camino entre lo trágico y lo cómico. En 1962 publica Los funerales de la Mamá
Grande, donde lo real y lo maravilloso se mezclan en Macondo. Cien años de
soledad es sin duda su obra más importante y conocida. Vargas Llosa ha dicho de
ella que es una novela “totalizante”. Se trata de un intento de dar una nueva versión
de la historia de América, ejemplo paradigmático del “realismo mágico”. La obra
corresponde a la historicidad más profunda americana: la utopía, la epopeya y el
mito. El otoño del Patriarca versa sobre la soledad y la decadencia del poder con
un uso desmesurado de la hipérbole. Otras obras relevantes son Crónica de una
muerte anunciada, prodigio de maestría técnica para mantener el suspense del
lector cuando se le ha desvelado el desenlace desde la primera página; El amor en
los tiempos del cólera, exquisita novela amorosa; El general en su laberinto,
recreación del último viaje de Bolívar a través del río Magdalena y Noticias de un
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secuestro, basada en un hecho real, los secuestros a políticos colombianos por
parte de las FARC. En 2003 García Márquez publicó sus memorias: Vivir para
contarla y en 2004 Memorias de mis putas tristes.
4.4.3.6. Juan Rulfo.
Escritor mejicano y caso extraño por haber pasado a la historia con solo dos obras
escritas: El llano en llamas, en el que toma cuerpo la realidad mejicana con todo lo
que tiene de primitiva, de violenta; y Pedro Páramo, donde se produce una
revolución de estructuras narrativas y también en la utilización del tiempo.
4.4.3.7. Carlos Fuentes.
Escritor mejicano que atiende preferentemente a los problemas sociopolíticos. Con
La región más transparente relata la decadencia moral de los grupos capitalinos,
del mismo modo que Las buenas conciencias lo hace con los grupos provincianos.
El gran libro de Fuentes es La muerte de Artemio Cruz, dolorosa crítica dirigida
contra los hombres que prostituyeron la revolución. Siguieron Aura, Cantar de
ciegos, Cambio de piel, Una familia lejana, Gringo viejo y Los años con Laura Díaz.
4.4.3.8. Guillermo Cabrera Infante.
Escritor cubano que más ha llamado la atención y más escozor ha despertado en
el régimen cubano. Su valía como escritor quedó patente desde la publicación de
Así en la paz como en la guerra confirmando su categoría literaria con Tres tristes
Tigres, texto de extraordinario interés lingüístico que documenta el habla
característica de la capital cubana. Otras novelas suyas son: Vista del amanecer
en el trópico y La habana para un infante difunto. . Recibió en 1997 el premio Miguel
de Cervantes.
5. Conclusión.
La novela Hispanoamérica contemporánea ha logrado un lugar en la narrativa
internacional gracias al “boom” que la crítica se ha encargado destacar. Entre ellas
se encuentran El señor presidente, de Asturias, Los pasos perdidos, de Carpentier,
Rayuela, de Cortázar, Pedro Páramo, de Rulfo, Cien años de soledad, de García
Márquez, y La casa verde, de Vargas Llosa.
6. Bibliografía.
- AMORÓS, Andrés: Introducción a la novela hispanoamericana actual, Anaya.
2001.
- ANDERSON, IMBERT, E.: Historia de la literatura hispanoamericana I y II, Fondo
de Cultura Económica, 1990.
- BELLINI, Giuseppe: Historia de la literatura hispanoamericana, Castalia, 2006.
- GOIC, Cedomil: Historia y crítica de la literatura hispanoamericana III. Crítica,
2008.
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