PORTADA
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL SIMÓN RODRÍGUEZ
NUCLEO CARICUAO
ORIGEN Y PRINCIPIOS DE LA ÉTICA
Autor:
Idane Hidalgo
Profesora:
Anggy Rodriguez
ÍNDICE
ÍNDICE
● INTRODUCCIÓN……………………………………………….….Pag.1
● Origen y Principios de la Ética...……………………………….…...Pag.2
● La Ética y la Educación Permanente…………………………….….Pag.4
● Valores Personales……………………………………………….….Pag.5
● Valores Académicos…………………………………………….…...Pag.6
● Valores Sociales……………………………………………………..Pag.7
● Valores Familiares…………………………………………………...Pag.8
● Educación de Adultos y Autobiografía…………………………...…Pag.9
● Beneficios de la Autobiografía……………………………………...Pag.10
● CONCLUSIÓN……………………………………………………..Pag11
● REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………………………………Pag.12
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
La ética, como rama de la filosofía, ha sido un pilar fundamental en la búsqueda humana de
comprender el comportamiento moral y los principios que rigen nuestras acciones. Desde las
primeras civilizaciones, el ser humano ha reflexionado sobre lo que es correcto e incorrecto,
dando origen a códigos de conducta y sistemas normativos. Filósofos clásicos como Sócrates,
Platón y Aristóteles sentaron las bases del pensamiento ético al explorar cuestiones
fundamentales sobre la virtud, la justicia y el bien común. Este trabajo analiza los orígenes
históricos de la ética y los principios que la sustentan, con el fin de comprender cómo estas
ideas han influido en las sociedades a lo largo del tiempo y cómo continúan siendo relevantes
en el mundo contemporáneo. Nacida como una rama esencial de la filosofía, tiene su origen
en las reflexiones más antiguas de la humanidad sobre cómo vivir de manera justa y virtuosa.
Desde las tradiciones orales de las primeras civilizaciones hasta los tratados filosóficos de la
Antigua Grecia, la ética se ha desarrollado como una guía para las acciones humanas.
Sócrates introdujo el cuestionamiento ético a través del diálogo, explorando el conocimiento
del bien y del mal como base de la virtud. Platón, su discípulo, profundizó en las ideas de la
justicia y el ideal del “bien supremo”. Aristóteles, por su parte, estructuró la ética como un
medio para alcanzar la felicidad a través de la virtud y el equilibrio. Este trabajo examina
cómo estos principios fundacionales han moldeado no solo el pensamiento filosófico, sino
también los valores sociales y culturales a lo largo de la historia.
Origen y principios de la ética
Origen y principios de la ética
1. ¿Que es la ética?:
La ética, como ciencia o como disciplina filosófica fue iniciada por Sócrates, quien
fue el primero que teorizó sobre los conceptos morales básicos. Sócrates no compartía
esta manera de pensar, pues decía que si no se acepta la validez del conocimiento, no
habrá ciencia ni moralidad porque la ciencia es la base de la moralidad, pero lo más
importante para Sócrates era la virtud, sobre lo cual expresó “el mayor bien del
hombre es hablar de la virtud todos los días de su vida” ya que la virtud es el hábito
de obrar bien, la virtud es entonces el único bien y solamente la virtud nos puede traer
una felicidad perpetua e inalterable, porque la virtud siempre tiene la medida justa:
nada le falta” (p. 2). proporciona una visión concisa de la filosofía ética de Sócrates,
resaltando su énfasis en la virtud y su conexión con el conocimiento, es interesante la
contraposición entre Sócrates y los sofistas, ya que refleja un debate fundamental
sobre la naturaleza del conocimiento y la moralidad, la idea de la virtud como fuente
de felicidad perdurable es un concepto
central en la filosofía socrática que sigue siendo relevante en la actualidad.
2. Definición etimológica de ética:
No hay nada en la etimología de las palabras “ética” y “moral”, ni en el empleo que diversos
filósofos han hecho de estos términos a lo largo de la historia, que nos imponga un
determinado significado para el uso de cada una de ellas. Se trata de una distinción
estipulativa, es decir, depende de cómo se estipule que se van a usar los términos; por ello, no
puede haber un único significado válido universalmente. Gustavo Ortiz Millán (2016) afirma.
“Si el propósito de la estipulación es mostrar la mayor importancia relativa de la primera
sobre la segunda, por sí sola, esta distinción no nos da ninguna justificación de por qué la
conducta ética es superior a la moral, (...). Al distinguir estos dos términos se abre la
posibilidad de que las dos esferas a las que se refieren se opongan o entren en conflicto, de
modo que pueda haber acciones que sean éticas, pero no morales, o viceversa, morales, pero
no éticas (p. 144). Desde un punto de vista etimológico y en el uso histórico de los términos,
no existe una distinción fija entre "ética" y "moral". Se implementa el concepto de
"distinción estipulativa", lo que
significa que la diferencia entre ambos términos depende de cómo se decida utilizarlos, y no
hay un significado universalmente válido.
3. Definición teleológica de ética:
Ética fundada en cualquier sistema teológico. Las corrientes más influyentes de la
ética teológica han sido y siguen siendo las doctrinas éticas de las tres religiones
fundamentales: el cristianismo, el islam y el budismo. La fuente de moral en la ética
teológica es Dios, que representa la plasmación del bien y la virtud morales, y el mal
y la amoralidad de la sociedad se explican con la “caída” del hombre. Además, Dios
se presenta como el criterio único de lo moral. Diccionario de filosofía (1984). “La
ética teológica es antisocial por su orientación porque niega a la sociedad el derecho a
emitir juicios morales. En la ética teológica corresponde un gran lugar a la doctrina de
la recompensa a los justos y el castigo a los pecadores, que los teólogos enlazan con el
hundimiento de este mundo” (p.156). La ética teológica ofrece un marco moral claro
y definido para los creyentes, proporcionando un sentido de propósito y dirección en
la vida, sin embargo, la crítica sobre su carácter "antisocial" plantea preguntas
importantes sobre el papel de la razón y la autonomía individual en la toma de
decisiones éticas. En resumen, la ética teológica es un sistema complejo con fortalezas
y debilidades. Su relevancia y aplicación dependen de las creencias y valores
individuales.
La ética, como disciplina filosófica que estudia el comportamiento humano y los valores
morales, tiene sus orígenes en la búsqueda de comprender el bien y el mal, así como en la
necesidad de establecer normas y principios que guíen la conducta humana. Su desarrollo se
remonta a la Antigua Grecia, con pensadores como Sócrates, Platón y Aristóteles, quienes
sentaron las bases para la reflexión ética al cuestionar la justicia, la virtud y la naturaleza del
bien. Los principios de la ética se fundamentan en la búsqueda de la verdad, la justicia y el
respeto hacia los demás. Estos principios prioritarios se manifiestan en diversas teorías éticas,
como el utilitarismo, que promueve el bienestar general; la ética deontológica, que se enfoca
en el deber y las normas; y la ética de la virtud, que destaca la importancia del carácter y la
integridad personal. A medida que la ética ha evolucionado, también ha incorporado
perspectivas contemporáneas que abordan la diversidad cultural, la justicia social y la
sostenibilidad.
En conclusión, la ética es una parte esencial de la filosofía y la vida humana, ya que
proporciona un marco para reflexionar sobre nuestras acciones y decisiones. Su origen en la
búsqueda de valores universales y su evolución a lo largo del tiempo subrayan su importancia
en la construcción de sociedades justas y equitativas, así como en el desarrollo personal de
los individuos a lo largo de sus vidas.
La Ética y la Educación Permanente
La Ética y la Educación Permanente
1. ¿Cómo se relaciona la ética con la educación permanente?:
Toda acción educativa es deudora de una determinada ética que le da soporte y coherencia.
Este trabajo tiene su anclaje en la ética de la compasión de Levinas. Urge recuperar al sujeto
de la educación y hacer que sobre él recaiga toda la acción educativa a partir del contexto en
el que vive. El carácter singular del ser humano es todavía una deuda pendiente en el discurso
pedagógico y en la praxis educativa. Desde la ética de la compasión, la educación es acogida
al otro en la singularidad de su existencia; es respuesta responsable al otro en la realidad de
su contexto o circunstancia; es memoria de aquellos que nos han precedido y ayudado, desde
su testimonio a vivir una vida más humana; es denuncia de las situaciones de injusticia que
oprime a los individuos e impiden una vida justa; y es, finalmente, una actividad atravesada,
de principio a fin, por la ética. Pedro Ortega Ruiz (2018). “Educar ya no se identifica con
instruir o enseñar”. (p. 2). La ética y la educación permanente se complementan y se
refuerzan mutuamente. La ética proporciona el fundamento moral para la educación
permanente, mientras que la educación permanente brinda las herramientas para el desarrollo
y la aplicación de la ética en la vida cotidiana.
La ética en la educación permanente es un aspecto fundamental que se enfoca en inculcar
principios morales y valores durante todo el proceso de aprendizaje a lo largo de la vida. A
diferencia de la educación formal que puede considerarse un evento puntual, la educación
permanente reconoce que el aprendizaje es un proceso continuo que requiere una revisión
constante de nuestras creencias y prácticas éticas. Este enfoque permite que los individuos se
mantengan actualizados y alineados con los estándares morales que rigen la sociedad en la
que viven.
Por último, en un entorno laboral cambiante, la ética guía a los aprendices a mantenerse
adaptables y responsables en sus decisiones. La educación permanente no solo se trata de
adquirir nuevas habilidades y conocimientos, sino también de asegurarse de que estos
aprendizajes se apliquen de manera ética. En resumen, la ética es un pilar fundamental de la
educación permanente, ya que impulsa el desarrollo continuo de los individuos, promueve
valores esenciales y fomenta una ciudadanía activa y comprometida con el bienestar social.
Valores Personales
Valores Personales
Los valores personales son principios o creencias fundamentales que guían nuestras
decisiones, acciones y comportamientos en la vida cotidiana. Representan lo que
consideramos importante y significativo, y suelen estar arraigados en nuestra educación,
experiencias, cultura y personalidad. Algunos ejemplos comunes de valores personales
incluyen la honestidad, la responsabilidad, el respeto, la lealtad, la empatía y la perseverancia.
Estos valores actúan como una brújula interna, ayudándonos a navegar por situaciones
difíciles y a tomar decisiones alineadas con nuestras metas y nuestra identidad. Además, los
valores personales influyen en la forma en que nos relacionamos con los demás y con nuestro
entorno, reflejando quiénes somos y qué priorizamos en la vida.
Mis valores personales son:
1. Empatía:
Me gusta comprender y compartir los sentimientos de los demás, me ayuda mucho a
crear relaciones más profundas y significativas, porque así puedo entender sus
pensamientos y sentimientos.
2. Honestidad:
Para mi lo más importante es la sinceridad, es fundamental para establecer y mantener
la confianza en las relaciones, cuando las personas saben que pueden contar contigo
se sienten más seguras y valoradas.
3. Solidaridad:
Siempre me ha gustado apoyar y ayudar a quienes más lo necesitan, porque me
impulsa a comprender y sentir el dolor o las dificultades de otros
4. Lealtad:
Es importante ser leal porque genera un sentido de seguridad y bienestar, tanto para
uno mismo como para los demás, también porque refleja mis principios y valores.
5. Respeto:
Al respetar a los demás, siento que valoro sus sentimientos y perspectivas, ya que
puede prevenir malentendidos y disputas, ya que facilita un diálogo abierto y
constructivo.
6. Perseverante:
Me ayuda a mantener el enfoque en mis objetivos, incluso cuando enfrentó
obstáculos o fracasos, si me mantengo constante, es más probable que logre lo que me
propongo.
Valores Académicos
Valores Académicos
Los valores académicos son principios fundamentales que guían el comportamiento en el
ámbito educativo y científico, estos valores no solo forman parte de la excelencia académica,
sino que también contribuyen al desarrollo personal y profesional.
Mis valores académicos son:
1. Responsabilidad:
Debo ser consciente y cumplir con los deberes académicos y compromisos adquiridos.
2. Honestidad:
Siempre tengo que actuar con integridad, evitando el plagio y promoviendo prácticas
éticas en los estudios y la investigación.
3. Autonomía:
Tengo que ser capaz de tomar decisiones independientes, gestionar mi tiempo y los
recursos de manera eficiente.
4. Trabajo en equipo:
Colaborar y comunicarme efectivamente con otros para enriquecer el aprendizaje
colectivo.
Los valores académicos son principios fundamentales que guían nuestras acciones, decisiones
y relaciones con los demás. Son esenciales tanto en nuestra vida personal como en la
profesional y social, ya que proporcionan un marco ético y moral que contribuye a la
construcción de una sociedad más justa y armoniosa. En el ámbito personal, los valores como
la honestidad, el respeto y la bondad permiten construir relaciones significativas y fomentar
un ambiente de confianza y apoyo mutuo. A nivel académico, valores como la
responsabilidad, la perseverancia y la curiosidad son clave para alcanzar metas, superar
desafíos y promover un aprendizaje auténtico e innovador. Por otro lado, en el ámbito
profesional, valores como la integridad, el trabajo en equipo y la excelencia son esenciales
para lograr éxito sostenible y construir una reputación sólida. Finalmente, en el plano social,
principios como la justicia, la empatía y la solidaridad son fundamentales para trabajar juntos
hacia el bienestar común y enfrentar los desafíos colectivos.
La importancia de los valores radica en que no solo influyen en nuestras decisiones diarias,
sino que también moldean nuestro carácter, nuestras relaciones y nuestro impacto en el
mundo. Ellos son la brújula que orienta nuestras vidas hacia un propósito significativo.
Valores Sociales
Valores Sociales
Los valores sociales son fundamentales para la cohesión y el funcionamiento de cualquier
sociedad, ya que establecen normas y comportamientos que guían las interacciones humanas.
Estos valores, como la solidaridad, la justicia y el respeto, influyen en la forma en que las
personas se relacionan entre sí y en cómo afrontan desafíos colectivos. Por ejemplo, en una
sociedad que valora la igualdad, se fomentan políticas inclusivas que buscan reducir las
disparidades sociales, lo que puede resultar en un entorno más justo y equitativo. Así, los
valores sociales no solo moldean la cultura, sino que también determinan las prioridades y
acciones de la comunidad, impactando en su desarrollo y bienestar general.
Mis valores sociales:
1. Equidad:
Buscar la justicia y la igualdad de oportunidades para todos, independientemente de
su origen, género, o condiciones sociales.
2. Solidaridad:
La capacidad de apoyar a otros en momentos de necesidad, promoviendo la cohesión
social y el bienestar común.
3. Honestidad:
La transparencia y la verdad son esenciales para construir confianza en las relaciones
personales y sociales.
4. Responsabilidad:
Implica asumir las consecuencias de nuestras acciones y compromisos, tanto a nivel
individual como comunitario.
Los valores sociales son fundamentales para nuestra convivencia y desarrollo personal no
solo nos guían en nuestras interacciones diarias, sino que también moldean nuestras
comunidades y sociedades, llevando a un desarrollo personal y colectivo más saludable y
armonioso.
Valores Familiares
Valores Familiares
La familia es una institución fundamental que se remonta a las comunidades primitivas,
donde se forjan valores esenciales para una vida más humana y saludable, que se transmiten a
la sociedad. Se define como un grupo de personas relacionadas por parentesco que conviven,
según la sociología, como una unidad social compuesta por padres e hijos. La familia tiene
funciones educativas, promoviendo valores morales y sociales que ayudan en la socialización
de los niños y ofrecen apoyo a los adultos
Mis valores familiares son:
1. Comunicación:
Siempre tengo que mantener un diálogo abierto y honesto, permitiendo que todos
expresen sus pensamientos y necesidades.
2. Tolerancia:
Aceptar y respetar las diferencias individuales, creando un ambiente inclusivo y
armonioso.
3. Tradición:
Valorar y preservar las costumbres y prácticas que fortalecen la identidad familiar.
4. Compromiso:
Dedicar tiempo y esfuerzo a cuidar y mantener relaciones familiares fuertes y
saludables.
Los valores familiares son fundamentales en la crianza de los hijos, ya que
proporcionan una guía moral esencial que ayuda a los niños a desarrollar un sentido
de lo correcto y lo incorrecto. Fomentan la identidad y la pertenencia al ofrecer un
marco de apoyo emocional, lo que les permite crecer en un entorno donde se
promueve la comunicación abierta y el amor incondicional. Además, al enseñar
principios como la responsabilidad, la tolerancia y la solidaridad, los padres equipan a
sus hijos con las habilidades necesarias para formar relaciones saludables y enfrentar
desafíos en sus vidas.
Educación de Adultos y Autobiografía
Educación de Adultos y Autobiografía
En los actuales tiempos de incertidumbre, emergentes particulares, complejidades y
realidades fluctuantes que demandan a la educación en general y al profesor en particular
(Ortega, 2019; Allaud, 2009) hablar del quehacer docente conlleva mencionar su vinculación
con la dualidad reflexión-práctica, en la que la sinergia y la reciprocidad son relevantes
(Domingo y Gómez, 2014) . Reflexión que hace la diferencia a la hora de enfrentar
proactivamente los desafíos y hacer del ejercicio docente un saber superior en crecimiento y
evolución (Schön, 1987); o bien, lo que para Perrenoud (2004) supone una postura, una
forma de identidad o un habitus. Reflexión, que si bien juega un rol protagónico en el
mejoramiento y fortalecimiento del docente, su desarrollo es progresivo y en abierta
vinculación con las experiencias, realidades, saberes y situaciones que se enfrentan.
En consecuencia, la formación profesional de un docente es un proceso continuo y
permanente, mediante el cual se espera que un estudiante desarrolle las capacidades
necesarias para afrontar los desafíos de enseñar en una sociedad basada en el conocimiento
(Hargreaves, 2003). La etapa de formación inicial docente (FID) constituye un periodo clave
en el desarrollo de habilidades y destrezas, transitando desde la propia experiencia escolar o
etapa experiencial pre profesional a la realidad de la profesión docente (Marcelo y Vaillant,
2009). Para Fernández-Cruz (2010), la etapa escolar suele marcar tendencias, creencias y
formas de ver lo que hace, cómo lo hace y cuál es el ser y hacer de un docente. Para tal
efecto, el modelaje preprofesional y las experiencias vividas en la etapa de socialización
profesional (Knowles, 2004; Marcelo y Vaillant, 2009) son claves para contextualizar y
proyectar estrategias tanto en lo personal como en lo profesional.
La autobiografía se presenta como un recurso valioso para la reflexión ética, permitiendo a
las personas explorar su vida desde una perspectiva crítica. Este proceso de escritura personal
invita a un autoconocimiento profundo, donde se examinan decisiones, creencias y valores
que han guiado nuestras acciones a lo largo del tiempo. A medida que se narra la propia
historia, se genera un espacio para la introspección, lo que facilita una comprensión más clara
de nuestras motivaciones y del impacto de nuestras elecciones en la vida de los demás.
En conclusión, la autobiografía es una herramienta valiosa para la reflexión ética, ya que no
solo facilita el autoconocimiento y la confrontación de decisiones pasadas, sino que también
ayuda a construir un sentido de responsabilidad hacia los demás y una comprensión más
profunda de nuestras acciones en el contexto social.
Beneficios de la Autobiografía en la
Educación
Beneficios de la Autobiografía en la Educación
La FID responde a la integración de aspectos personales y profesionales en un escenario de
aprendizajes multidimensionales ( Haas, 2017 ; Correa, 2010), que deben plasmarse en una
identidad y perfil de buen profesor. Kaasila (2007) establece que el análisis de la manera en
que los maestros en formación hablan sobre sus vivencias durante sus propias experiencias
escolares ayuda a comprender sus propósitos, motivos y acciones. De allí que se releven
como hitos de partida para proyectar nuevos y más significativos aprendizajes. Es decir, las
personas aprenden producto de la reflexión sobre sus concepciones y experiencias previas, ya
que el conocimiento profesional y las prácticas de los profesores están profundamente
enraizados con las experiencias individuales de sus profesores del pasado y con los objetivos
del futuro. Desde el paradigma reflexivo de la formación, que en términos de Schön (1998)
enfatiza la profesionalización docente, se concibe a la reflexión como una alternativa
formativa, centrada en la persona, "rescatando la experiencia personal y profesional para la
actualización y mejora de la tarea docente" ( Domingo y Anijovich, 2017 , p. 34). La misma
que opera como caja de resonancia en la que el pensamiento, la creencia, la experiencia que
ingresa se transforma y evoluciona en aprendizaje y crecimiento. Lo que permite al docente
(en formación, principiante o formado) desarrollar nuevas ideas, un conocimiento propio,
único, particular, que constituye sus repertorios de actuación profesional y referencias para
superar lo técnico, para encontrar respuestas a la incertidumbre ( Alliaud, 2017 ). De allí que
el profesor tome conciencia de sí mismo asumiendo el rol de docente y las funciones que
emanan de este: aprender-comunicar-enseñar desde la práctica reflexiva (Ortega, 2019).
La autobiografía en la educación ofrece múltiples beneficios que pueden enriquecer tanto el
proceso de enseñanza como el de aprendizaje. En primer lugar, permite a los estudiantes
reflexionar sobre sus experiencias personales, fomentando una mayor auto-conciencia y
comprensión de su identidad. Esto puede ser especialmente valioso en el desarrollo de
habilidades críticas y analíticas, ya que al narrar su vida, los estudiantes deben organizar sus
pensamientos y experiencias de manera coherente.
En resumen, la inclusión de la autobiografía en la educación no solo enriquece el desarrollo
personal de los estudiantes, sino que también mejora el ambiente educativo al fomentar la
empatía, la reflexión y el compromiso con el aprendizaje.
CONCLUSIÓN
CONCLUSIÓN
En conclusión, el estudio de la ética y sus principios establece un marco fundamental para
comprender no sólo la conducta individual, sino también la interrelación entre el individuo y
la sociedad. La ética guía la educación permanente, resaltando la importancia del aprendizaje
continuo en un mundo en constante cambio. Al integrar valores personales, académicos,
sociales y familiares, se fomenta el desarrollo integral de los individuos, promoviendo una
ciudadanía responsable y comprometida.
La educación de adultos juega un papel clave en este proceso, brindando oportunidades para
que los individuos reflexionen sobre sus experiencias y valores, lo que a su vez enriquece su
comprensión ética y su capacidad de actuar en consecuencia. La autobiografía surge como
una herramienta poderosa en este contexto, permitiendo a los educandos explorar su propia
historia, reflexionar sobre sus decisiones y aprender de sus vivencias.
Los beneficios de la autobiografía se hacen evidentes en el fortalecimiento de la identidad, el
desarrollo de la empatía y la mejora en las habilidades de comunicación. Al conectar las
experiencias personales con la educación ética y los valores, no solo se fomenta el
crecimiento personal, sino que también se contribuye a construir una sociedad más justa,
inclusiva y consciente de sus responsabilidades. En conjunto, estos elementos ofrecen un
enfoque holístico que enriquece tanto la educación como la vida de las personas, enfatizando
la importancia de cultivar un aprendizaje significativo a lo largo de toda la vida.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
➢ Valores humanos: Definición, tipos y ejemplos | Discapnet
[Link]
➢ LOS VALORES ACADÉMICOS | [Link]
➢ Sitio del Estudiante. Valores | Colegio de Ciencias y Humanidades
[Link]
➢ Valores Universitarios en los Jóvenes Estudiantes de la Facultad de Ciencias
Políticas y Administración Pública, UANL
➢[Link] | [Link]
➢Educación y ética | [Link]
➢ Metodología activa en la educación permanente para abordar la ética y la
bioética | Revista Bioética
➢Ética teológica | [Link]
➢ Unidad 1: La Ética y el mundo de los valores
➢ Diccionario Filosófico | [Link]
➢ SOBRE LA DISTINCIÓN ENTRE ÉTICA Y MORAL | [Link]
➢ Introducción a las etimologías | [Link]
➢Etimología (concepto y definición) - Enciclopedia Significados |
[Link]
➢ BREVE+HISTORIA+DE+LA+[Link]