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Modelo 1

Se presenta una demanda laboral por enfermedad profesional no listada contra ART S.A. bajo las leyes 24.557 y 26.773, solicitando el reconocimiento de la incapacidad laboral y el pago de prestaciones. Se plantea la inconstitucionalidad del artículo 46 de la LRT, argumentando que la competencia debería ser de la justicia provincial y no de la federal, así como la inconstitucionalidad de otros artículos que obligan a los trabajadores a recurrir a comisiones médicas. El demandante sostiene que estas comisiones ejercen funciones jurisdiccionales, violando principios constitucionales como el derecho a un juez natural y el debido proceso.

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Modelo 1

Se presenta una demanda laboral por enfermedad profesional no listada contra ART S.A. bajo las leyes 24.557 y 26.773, solicitando el reconocimiento de la incapacidad laboral y el pago de prestaciones. Se plantea la inconstitucionalidad del artículo 46 de la LRT, argumentando que la competencia debería ser de la justicia provincial y no de la federal, así como la inconstitucionalidad de otros artículos que obligan a los trabajadores a recurrir a comisiones médicas. El demandante sostiene que estas comisiones ejercen funciones jurisdiccionales, violando principios constitucionales como el derecho a un juez natural y el debido proceso.

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7. Demanda laboral por enfermedad profesional no listada. Leyes 24.557 y 26.773.

Bloque de
inconstitucionalidad: Arts. 6, 8, inc. 3, 21, 22 y 46, LRT

PROMUEVE DEMANDA LABORAL POR ENFERMEDAD PROFESIONAL NO LISTADA LEYES 24.557 Y


26.773. BLOQUE DE INCONSTITUCIONALIDAD: ARTS. 6, 8, INC. 3, 21, 22 Y 46, LRT

Señor Juez:

..............., argentino, DNI ..............., de ............, años de edad, casado, empleado, domiciliado
en calle ..............., Provincia de Córdoba, correo electrónico ..............., con el patrocinio
letrado del Dr. ............... M.P. ..............., fijando domicilio en ............... de esta ciudad de
Córdoba, ante V.S. comparezco y respetuosamente digo:

I. OBJETO

Vengo por el presente a promover formal demanda laboral en contra de ............... ART S.A.,
con domicilio en calle ............... Provincia de Córdoba, persiguiendo el pago de las prestaciones
de la ley 24.557 por la disminución de la capacidad laborativa que porto, originada en la
“enfermedad profesional” contraída por la actividad y las tareas prestadas a las órdenes de mi
empleadora, ..............., cuya actividad es: cultivo de papa, batata y mandioca.

La aseguradora demandada no me reconoció mis afecciones e incapacidad que motivan la


interposición de esta demanda rechazando la existencia de las mismas, las que fueron
contraídas como consecuencia del trabajo prestado por mi parte a las órdenes de la
empleadora, afecciones e incapacidad que reclamo en base a la ley 24.557 y 26.773 que
obviamente, guardan relación de causalidad con las tareas cumplidas en la relacionada
empresa.

a suma estimada provisoriamente y que reclamo de la ART demandada en autos, asciende a


pesos ............... o lo que en más o en menos resulte de la prueba a rendirse en autos, intereses
y costas.Concesionarios de coches cerca de mí

II. DE LA COMPETENCIA. PLANTEA PEDIDO DE INCONSTITUCIONALIDAD DEL ART. 46 LRT

Solicito que V.S. declare la competencia de esta justicia ordinaria, a los fines de avocarse al
entendimiento de la presente causa.

El art. 46 de la LRT establece la jurisdicción federal para conocer en las impugnaciones que
realicen los trabajadores respecto de las resoluciones de las comisiones médicas, de modo que
aparta a los Tribunales locales de la jurisdicción propia que por la Constitución Nacional les
corresponde (art. 75 incisos 12 y 116).

La única vía constitucionalmente válida para dirimir el caso es la justicia provincial del trabajo,
lo que es establecido por los arts. 1 y 2 de la ley 7987, dictaminando que la misma debe
intervenir en los conflictos derivados de la relación o contrato de trabajo, cualquiera fuere el
fundamento jurídico que se invoque y sin importar la persona demandada. Es competente por
ende en todos los casos en que el trabajador accidentado o enfermo, reclame invocando la ley
de riesgos del trabajo y la reparación del infortunio que padezca.
Corresponde sustanciar el presente en esta jurisdicción atento que ha desconocido la
demandada la existencia de las afecciones que porto, derivadas de la enfermedad profesional
que padezco, al haber laborado a las ordenes de la empresa mencionada, ocurriendo por la
presente vía a los fines de obtener una pronta reparación de la que soy un justo acreedor del
infortunio.

La declaración de inconstitucionalidad del art. 46, apartado 1 de la LRT, operará como la


remoción de obstáculo insalvable para la aplicación de normas de procedimiento, como así
también las del Capítulo IV de su decreto reglamentario 717/96, que por ser reglamentarias
son reflejo de aquellas.

Siendo la declaración de inconstitucionalidad un acto de gravedad institucional que tiene por


efecto la caducidad de la totalidad de la norma principal, importando su total extinción, la
carencia de todo efecto o vigor y la pérdida de su imperio; su decreto reglamentario, por
tratarse de una norma derivada, secundum legem, seguirá su misma suerte de
inconstitucionalidad, careciendo por tanto de plazos, términos, formas y procedimiento
obligatorio a seguir por ante la Comisión Médica o para la revisión del dictamen de la comisión
médica, por lo que es de aplicación el procedimiento laboral ordinario de nuestra ley del fuero.

Por ello, el art. 46 de la ley de Riesgos del trabajo en tanto sustrae del ámbito de la justicia del
trabajo local este conflicto de naturaleza laboral con fundamento en la misma ley de riesgos,
sin duda alguna: es inconstitucional y así deberá ser declarado por la Sala del Trabajo que dicte
sentencia.

A efectos de remover el obstáculo legal cuestionado como contrario a nuestras garantías


constitucionales al obligarme a recurrir por ante la Comisión Médica, la alternativa de revisión
de los dictámenes de la Comisión Médica que prevé el art. 46 apartado 1 de la ley, de recurrir
ante la Justicia Federal o por ante la Comisión Médica Central y eventualmente, ante la Cámara
Federal de la Seguridad Social, es que planteo su inconstitucionalidad.

La CSJN ha fijado jurisprudencia en tal sentido en autos: “Recurso de hecho deducido por La
Segunda Aseguradora de Riesgos del Trabajo S.A. en la causa: “Castillo, Ángel Santos c/
Cerámica Alberdi” con fecha 7/9/2004 el que en sus considerandos expresa: “...7) toda
pretensión tendiente a conferir naturaleza federal a normas que regularmente pertenecen al
orden común, debe ser encuadrada con el mayor rigor, sobre todo por cuanto es deber
indeclinable del Tribunal impedir que, a través de estos medios, se restrinjan indebidamente
las facultades jurisdiccionales de las Provincias que son inherentes al concepto jurídico de
autonomía... Muy poco se habría avanzado en el país, cabe agregar, si todo el celo de los
constituyentes de 1860 pudiese malograrse al poner en manos de una decisión legislativa, por
elevada que fuese su finalidad, la suerte de las autonomías Provinciales y, con ello, el sistema
federal de gobierno... La Ley de Riesgos del Trabajo de tal manera, ha producido dos
consecuencias incompatibles con la Constitución Nacional: impedir que la justicia Provincial
cumpla la misión que le es propia, y desnaturalizar la del Juez Federal o convertirlo en
magistrado del fuero común... Concesionarios de coches cerca de mí8) Que en suma, la
competencia federal en cuestión encuentra otro basamento que el mero arbitrio del
legislador...”.

Por otra parte, la Ley de Riesgos del Trabajo al repartir competencias, desplaza en materia de
infortunios laborales la intervención jurisdiccional reservada al Poder Judicial a la esfera del
poder ejecutivo nacional.
Por esta asignación se otorgan al poder ejecutivo nacional a través de las comisiones médicas
que dependen de él, funciones de naturaleza netamente jurisdiccional, otorgándole facultades
para decidir la calificación laboral del accidente o enfermedad, revisar el tipo, carácter y grado
de la incapacidad, determinar la medida y alcance de las prestaciones. Además establece
normas de procedimiento de clara incumbencia local, en desconocimiento de las facultades
reservadas a las provincias y desplaza la actividad jurisdiccional que está reservada al poder
judicial; colocados en la postura que tales comisiones médicas ejercen funciones
jurisdiccionales judiciales equiparadas a un tribunal de primera instancia. En este sentido y por
los mismos agravios constitucionales que tachan de inconstitucional el art. 46 de la LRT,
también resultan inconstitucionales los arts. 21 y 22 de la misma y sus reglamentarias del
decreto 717/96. El fundamento de la petición radica en que el mencionado artículo 46 dispone
la competencia de la justicia federal para entender en los recursos deducidos contra las
resoluciones de las comisiones médicas provinciales. Es evidente que el legislador ha
sobrepasado sus límites federalizando materias propias del derecho común, ejerciendo así una
potestad distinta de la que específicamente le confería el artículo 75, inciso 12 de nuestra
Constitución Nacional. Las facultades jurisdiccionales de las Provincias son inherentes al
concepto jurídico de autonomía; así lo ha sostenido la Corte Suprema de Justicia de la Nación
en reiterados pronunciamientos (Fallos: 248:781, 783, considerando 2º, otros), las cuales
fueron reconocidas expresamente desde la reforma constitucional del año 1860.

El artículo 75 de la Constitución Nacional, en su inciso 12, establece, entre otras cosas, que
corresponde la aplicación de las cuestiones de derecho común a los tribunales federales o
provinciales, “según que las cosas o las personas cayeren bajo sus respectivas jurisdicciones...

Así es que nuestra CSJN ha sostenido: “Que, según lo esclareció esta Corte para octubre de
1917, y lo sostuvo de manera constante, "las responsabilidades por accidente del trabajo a que
se refiere la ley número 9688 y que nacen de hechos ocurridos en la ejecución o cumplimiento
de contratos entre patrones y empleados u obreros, son de carácter común" (Fallos: 126:315,
324 y 325:328; asimismo: Fallos: 129:223; 151:315; 162:79; 184:390; 228:537; 239:239;
242:182; 245:174, entre muchos otros), es decir, resultan sancionadas por el Congreso con
arreglo a las previsiones del art. 67, inc. 11, de la Constitución Nacional –actual art. 75, inc. 12–
(Fallos: 248:781, 782, considerando 1° y sus citas). De igual manera corresponde discurrir
respecto de la ley 24.028, que sustituyó a la ley 9688.”

Más adelante sostiene: “Si a todo ello se suma que la mencionada ley no tuvo otro objeto,
para lo que interesa, que establecer, bien que bajo algunas modalidades propias, la regulación
de un universo jurídico que, materialmente considerado, es análogo al que contemplaban las
leyes 9688 y 24.028, cabe concluir en la inexistencia de razón valedera alguna para prescindir
de la reiterada y ya recordada jurisprudencia de esta Corte, que reconoce carácter común a las
disposiciones que rigen las relaciones jurídicas de la presente causa.” Concluye la Corte
diciendo: “Que, en suma, la competencia federal en cuestión no encuentra otro basamento
que el mero arbitrio del legislador. En consecuencia, el fallo de la sala I de la Suprema Corte de
Justicia de la Provincia de Mendoza, que mantuvo la resolución de primera instancia en cuanto
había declarado la inconstitucionalidad del art. 46, inc. 1, de la ley 24.557 en el supuesto
materia de este litigio, debe ser confirmado.”

Por los motivos expuestos en relación al planteo de inconstitucionalidad articulado, normas


legales citadas y jurisprudencia invocada, solicito a V.S. se avoque al conocimiento de la
presente causa, conforme lo determina la ley foral nº 7987.
III. PLANTEA INCONSTITUCIONALIDAD DE LOS ARTS. 6, 21, 22, Y CONCORDANTES LRT

Asimismo, dejo planteada la inconstitucionalidad del arts. 6, 21 y 22 concordantes y


correlativos de la LRT 24.557, en cuanto obliga a mi parte a concurrir a la Comisión Médica,
ante la negativa de ser indemnizado conforme la legislación citada por parte de la ART
accionada, a raíz de las afecciones e incapacidad que padezco como consecuencia de las
mismas y que se encuentran baremadas en la mentada legislación.

La inconstitucionalidad que planteo en este acápite se sustenta en que las Comisiones Médicas
son órganos administrativos que ejercen funciones jurisdiccionales, funciones que, nuestra
Carta Fundamental expresamente les veda, ya que en este sentido se estarían violando los
arts. 5, 17, 18, 75 inciso 12, entre otros de la Constitución Nacional, violentando también
Tratados internacionales que tienen raigambre constitucional como por ejemplo arts. 8 y 25 de
la Convención Americana sobre derechos humanos – Pacto de San José de Costa Rica.

Los arts. 6, 21, 22 y 46 de la LRT representan una grave afectación al postulado constitucional
de la división de poderes y un desconocimiento del principio de exclusividad del Poder Judicial
para desarrollar actividad jurisdiccional, vulnerando así el principio de Juez Natural y del
debido proceso, garantía esta última innominada y receptada en el art. 33 de la ley Suprema
de la Nación.

Los artículos que ataco de inconstitucionales en este acápite, en cuanto imponen al trabajador
la obligación de ocurrir por ante las Comisiones Médicas y seguir su procedimiento, para la
determinación de la existencia, carácter porcentaje de la incapacidad laboral resultante de un
accidente o enfermedad laboral, no hacen más que negar o restringir en forma abusiva la
facultad que tiene todo justiciable constitucionalmente protegido, de ocurrir por ante el Juez
natural, en este caso del trabajo, sustituyendo su actuación por Comisiones administrativas,
federalizando de esta manera conflictos que para nuestra constitución nacional son de
derecho común y competencia local.

El procedimiento previsto por ante las Comisiones Médicas establecido por los artículos que
ataco de inconstitucionales en este ítem, se halla en franca contradicción con el art. 18 de la
Constitución Nacional.

Lo que ocurre, como no escapara al elevado criterio de V.S., es que el goce efectivo de la
garantía constitucional que ampara a todos los ciudadanos como el que suscribe la presente
demanda, no se compadece con la imposición al trabajador víctima de un accidente laboral o
de una enfermedad accidente y cuyo estado de necesidad es evidente, con el hecho de tener
que “caer” bajo la órbita de un proceso administrativo, en que demás no tiene derecho a
asistencia letrada ni a ofrecer prueba, quedando a merced de un equipo de médicos, que son
empleados de este pool de aseguradoras que seguramente tendrán como fin evitar que se
indemnice al trabajador o que se lo indemnice por un porcentaje muy inferior al que por
derecho le corresponde.

El art. 21 de la LRT atribuye a las Comisiones Médicas competencia en cuestiones que exceden
largamente las incumbencias médicas afectando el derecho de defensa del trabajador
afectado por un accidente o enfermedad laboral y dilatando de esta forma de manera
innecesaria los derechos de la víctima.
Los mismos argumentos vertidos para impugnar la constitucionalidad del artículo 46 son
aplicables para declarar la inconstitucionalidad de los artículos 6, 8 inc. 3, 21 y 22 para el
procedimiento fijado para las comisiones médicas, como así también, lo dispuesto por el
Decreto Reglamentario 717/96, desde que éstos atribuyen a los profesionales médicos
incumbencias que no poseen y otorgan a estas comisiones de naturaleza administrativa
funciones que son propias de órganos jurisdiccionales, lo cual es violatorio del principio de
división de Poderes consagrado en nuestra Constitución Nacional; y fundamentalmente, el
derecho de defensa en juicio del trabajador (art. 18 de la CN).

Nótese que el fallo en virtud del cual la CSJN se pronunció por la inconstitucionalidad del
artículo 46 de la Ley de Riesgos correspondiente al precedente “Castillo”, se trata de una
demanda en la que se pretende el resarcimiento proveniente de una enfermedad profesional
cuya cobertura fue rechazada por la ART y la víctima acudió directamente a la vía jurisdiccional
obviando la vía administrativa de las comisiones médicas.

Este es el criterio que ha sido seguido por nuestro Tribunal Superior de Justicia en el
precedente “Pereyra”, donde la Dra. Blanc de Arabel sostuvo: “La jurisdicción administrativa
ha sido predispuesta para garantizar conforme requerimiento legal la automaticidad,
integralidad e inmediatez de las prestaciones debidas con motivo de las contingencias
cubiertas por la Ley de Riesgos del Trabajo. El trabajador víctima de un siniestro laboral (en
cuyo beneficio se ha previsto el sistema de cobertura inmediata) puede optar por tal
jurisdicción para obtener aquellas que ya sea en especie o en dinero la Ley de Riesgos del
Trabajo determina, sin que por así decidirlo se encuentre obligado a agotar la instancia
administrativa ni que tal trámite represente una opción excluyente de otras acciones.”

Más adelante sostiene: “... la resolución de la Comisión Médica constituye un dictamen


despojado de validez de cosa juzgada administrativa al que corresponde atribuirle el carácter
de opinión médica anticipada. Sus conclusiones pueden ser impugnadas en sentido amplio
ante los tribunales del trabajo, conforme a las normas procesales vigentes, las que no receptan
una vía de apelación específica. Por lo demás ésta se encontraba reconocida en el declarado
inconstitucional art. 46.1, LRT; luego ha devenido en inexistente. Las pretensiones dirigidas
contra las aseguradoras de riesgos del trabajo y/o los empleadores –sea con base en la
disconformidad de la opinión de la Comisión Médica o aun cuando no se haya concurrido a la
instancia administrativa y cualquiera sea el nombre que se les haya atribuido en el escrito
inicial se tramitan en el procedimiento laboral local por el juicio ordinario normado en el título
quinto de la ley 7987 (procedimiento común). Lo dicho, sin perjuicio de la validez de los actos
cumplidos en las distintas causas no observados por las partes en los que se haya operado la
consiguiente preclusión. Mantener la apelación significaría la sustracción por parte del
legislador nacional de la competencia legislativa local (arts. 5, CN, 152 y 160, Const. prov.) y
parcializar los alcances que debe atribuírsele a la doctrina del más Alto tribunal cuando
declarara la inconstitucionalidad del art. 46.1, LRT en la ya mencionada causa ‘Castillo...’”.

Respecto del decreto 1278/00, se ha resuelto: “si bien el decreto 1278/00 del Poder Ejecutivo
Nacional (Adla, LXI-A, 213) otorga a la Comisión Médica correspondiente la posibilidad de
incluir determinadas patologías como resarcibles en el ámbito de la ley de riesgos del trabajo,
esa función no convierte al organismo en un tribunal de instancia originaria y necesaria, pues
su competencia debe ser interpretada en los límites de los artículos 18 y 109 de la Constitución
Nacional, conforme los cuales la garantía constitucional del juez natural sólo se logra cuando la
función judicial es cumplida por el Poder Judicial” (Suprema Corte de Justicia de la Provincia de
Mendoza. Sala II, 5/6/2008, Provincia S.A. ART en “Fronceda, Luis”, publicada en La Ley
Online).

Por las razones apuntadas, solicito se declare la inconstitucionalidad de la obligación de asistir


por ante la Comisión Médica y por ende, se me habilite a ocurrir por ante S.S., como también
lo expuse en los diversos ítems que preceden esta demanda, a fin de reclamar en contra de la
ART nombrada me indemnice en base a la enfermedad laboral que padezco, de acuerdo al
baremo que establece la ley 24.557, decr. 49/2014.

IV. HECHOS

Que ingresé a trabajar en relación de dependencia jurídica, económica y laboral para ...............
el día 1 de abril de ...............; con una jornada laboral que se extiende lunes a sábado en el
horario de 07:00 hs. a 20:00 hs., en la categoría de Peón General, realizando tareas de Riego,
limpieza de acequias, carga y descarga de bolsas de abono y papa de 50 kgs. y manejo de
tractor.

Que en el mes de marzo de 2013, comienzo a sentir dolor en mi cintura, columna y hombro
izquierdo, en marzo de 2014, el dolor fue más persistente provocándome imposibilidad de
moverme y mucho menos realizar mis tareas laborales con intenso adormecimiento en los
dedos de mi mano izquierda. Que el día 28 de marzo de 2014 procedo a realizar la denuncia
ante la Aseguradora de Riesgo del Trabajo ............... ART S.A. hoy demandada y la misma fue
rechazada (con fecha 25 de abril de 2014), aduciendo ésta que mi patología responde a una
enfermedad inculpable (no relacionada con el trabajo) otorgándoseme el alta médica sin
incapacidad.

Como consecuencia directa de las tareas desarrolladas a las órdenes de mi empleadora


nombrada, conforme lo acredito mediante el certificado médico respectivo que acompaño
formando parte de la presente demanda y que me fuera extendido por el Dr. ............... el día 7
de enero de 2015 padezco: “1) Síndrome cervicobraquial c/ acroparestesias y calambres en
miembros superiores. 2) Lumbociatalgia con alteraciones clínicas, radiológicas y
electromiográficas. 3) homalgia izquierda por tendinitis de hombro izquierdo con limitación
funcional”, calificación Médico - Legal: los movimientos de flexo-extensión de manos y
muñecas, de aprehensión mantenida; los movimientos y esfuerzo con los hombros; la
variación de la carga mecánica sobre la columna vertebral lumbar y las vibraciones que se
transmitían a todo su cuerpo son el agente causal que dio origen a estas patologías que se
califican como: Enfermedades Profesionales (ley 24.557) que me provocan una incapacidad
Parcial, Permanente y definitiva del 39,95 % (treinta y nueve con noventa y cinco por ciento)
de la Total Obrera.

V. EL DAÑO

V.1- INCAPACIDAD FÍSICA


Realizado el estudio médico en forma personal se estableció que padezco “1) Síndrome
cervicobraquial c/ acroparestesias y calambres en miembros superiores. 2) Lumbociatalgia con
alteraciones clínicas, radiológicas y electromiográficas. 3) homalgia izquierda por tendinitis de
hombro izquierdo con limitación funcional”, que me provoca una incapacidad parcial,
permanente y definitiva del 39,95 % de la t.o. calificada legalmente como “Enfermedad
Profesional”, lo que se acredita con el certificado médico mencionado ut supra.

De acuerdo a los fundamentos de hecho, derecho, médicos y técnicos que se exponen, y como
consecuencia de la incapacidad que porto, me encuentro en una concreta situación de
menoscabo con dificultad e impedido para desarrollar plenamente mis funciones vitales y
laborativas, que implica un serio obstáculo para llevarlas a cabo, limitando no sólo mi
potencialidad productiva sino también las proyecciones de mi persona en lo individual y social.

Es evidente en el caso de autos y quedará demostrado, que las tareas que desarrollaba a lo
largo de toda la relación laboral, y en especial el sobreesfuerzo realizado que ha sido descripto
como enfermedad profesional en el acápite de “hechos”, fueron las que me provocaron las
afecciones e incapacidad contempladas en la ley 24.557 y que ............... ART S.A., como era de
esperar, ignoró. Concesionarios de coches cerca de mí

VI. PRESTACIONES LRT

De conformidad a lo establecido por el art. 14 apartado 2°, Inciso a) de la ley 24.557, las
lesiones padecidas que me producen actualmente una incapacidad del orden del 39,95 % de la
t.o. parcial, permanente y definitiva, a los fines de cuantificar este reclamo, denuncio:

Cálculo base LRT: 53 x $ 8.328,77 x 39,95 % x (65/62) = $ 184.882,24

Valor del piso indemnizatorio (según resol. SSS 6/2015): $713.476 x 39,95 % = 285.033,66

Corresponde piso por ser mayor al valor de la fórmula (285.033,66 > 184.882,24)

Adicional 20% (ley 26.773, art. 3): 285.033,66 x 20%: 57.006,73

Total (fórmula base LRT + adicional 20%): $342.040,39

El monto reclamado es estimativo, quedando el mismo librado a lo que en más o en menos


resulte de la prueba a rendirse en autos, con más sus intereses.Concesionarios de coches cerca
de mí

VII. ACOMPAÑA DOCUMENTOS

Certificado médico Dr. ...............

...............

Fotocopia DNI, primera y segunda hojas.

Fotocopia recibo de sueldo.


Oficio al Registro de Accidentes y Enfermedades Laborales.

VIII. CASO FEDERAL

Que ante el improbable caso de una resolución adversa a mi petición, hago reserva del caso
federal mediante recurso extraordinario por ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación,
atento que las normas jurídicas cuya constitucionalidad se cuestiona lesionan derechos y
principios de raigambre constitucional: Derecho de Propiedad, Igualdad ante la ley, Defensa en
juicio, y Juez Natural.

Por tanto a V.S. pido:

1. Me tenga presentado, por parte, con domicilio legal constituido y por iniciada la presente
demanda laboral en contra de ............... ART S.A.

2. Cite a la accionada a la audiencia de Conciliación, bajo apercibimiento de ley.

3. Oportunamente el tribunal de mérito haga lugar a la demanda, al planteo de


inconstitucionalidad formulado y condene a la demandada al pago de la indemnización
reclamada y cuyos montos resultarán determinados por la prueba a rendirse, todo con más
intereses hasta la fecha de su efectivo pago, con especial imposición de costas.

4. Tenga presente la reserva del caso federal, que así

SERÁ JUSTICIA.

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