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Tarea 1

En el primer capítulo de 'La creación recuperada', Albert Wolters introduce el concepto de cosmovisión, definiéndola como el marco de referencia de creencias que guía las decisiones y actitudes de las personas, y establece su relación con la Escritura. Además, diferencia la cosmovisión de la teología y la filosofía, y destaca la cosmovisión reformacional como una perspectiva integral que evita la división entre lo sagrado y lo profano. El capítulo concluye enfatizando la necesidad de moldear nuestra cosmovisión a la luz de la Palabra de Dios para una renovación continua del entendimiento.

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Tarea 1

En el primer capítulo de 'La creación recuperada', Albert Wolters introduce el concepto de cosmovisión, definiéndola como el marco de referencia de creencias que guía las decisiones y actitudes de las personas, y establece su relación con la Escritura. Además, diferencia la cosmovisión de la teología y la filosofía, y destaca la cosmovisión reformacional como una perspectiva integral que evita la división entre lo sagrado y lo profano. El capítulo concluye enfatizando la necesidad de moldear nuestra cosmovisión a la luz de la Palabra de Dios para una renovación continua del entendimiento.

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Libro: “La creación recuperada” de Albert Wolters. Resumen del capítulo 1.

En este capítulo el autor hace una introducción al concepto de cosmovisión, definiendo el


término, hablando del rol que la cosmovisión tiene en la vida de las personas, estableciendo la
relación cosmovisión –Escritura. También define las similitudes y diferencias que hay entre la
cosmovisión y la teología y la cosmovisión con la filosofía. Para terminar el capítulo resaltando
las características que tiene la cosmovisión reformacional.

La cosmovisión es definida por el autor como: “el marco de referencia más global de las
creencias más básicas que uno tiene acerca de las cosas”. Se habla de “cosas” para que el
concepto sea bien abarcativo, y cuando habla de creencias más básicas se refiere a aquellas
convicciones profundas que tiene la persona acerca de las cuestiones más básicas y profundas,
todas estas creencias en su conjunto forman el marco de referencia o patrón o sea que están
relacionadas entre sí formando un todo en la persona.

Toda persona tiene este marco de referencia o cosmovisión aunque no esté consciente de eso
y nunca se lo haya planteado así. Pero esta cosmovisión es la que determina en gran parte las
reacciones, actitudes y decisiones de una persona, funcionando como una guía para nuestra
vida. Esta cosmovisión debe ser moldeada y construida en base a la Palabra de Dios en un
proceso continuo de reforma interna de nuestras creencias para que se vayan adecuando cada
vez más a la verdad de Dios, siendo esta la manera correcta de ver y medir todas las cosas.
Este proceso en el cual nuestra cosmovisión es probada a la luz de la Biblia es permanente y
dura toda la vida y es la parte principal de la renovación de nuestro entendimiento.

Tanto la teología como la filosofía también ofrecen perspectivas globales sobre las cosas, pero
estas son más bien ciencias especializadas que requieren requisitos específicos por quienes se
embarcan en ellas, en cambio la cosmovisión no requiere de títulos o habilidades especiales
para obtener una perspectiva de la vida, por lo que se dice que es precientifica.

Por ultimo define algunas características de la cosmovisión reformacional , la cual tiene una
perspectiva integral de todas las cosas, en contraste con una perspectiva dualista que divide
todas las cosas en sagrado o profano.

Evaluación del capítulo: es un capitulo muy interesante, una de las cosas que más me
llamaron la atención es esta visión unificada de la cosmovisión reformacional, porque tiendo a
ver la vida en esos dos compartimientos (secular y sagrado) y sé que eso tiene grandes
implicancias en la vida práctica. Creo que cuando introduce en la discusión a la teología y la
filosofía se hace difícil seguirlo al autor y debería ser más claro en esos conceptos, aunque
reconozco que eso se puede deber a mi falta de conocimiento.
Capítulo 2: “la creación”

La creación hace referencia tanto a la actividad de Dios al crear las cosas, como así también a
lo creado en sí. Dios no puso solamente a funcionar un complejo sistema de relojería llamado
universo sino que también está comprometido y obrando momento a momento para
mantener todas las cosas en su lugar y según su soberana voluntad. Algunos teólogos dividen
estos dos conceptos en creación y providencia. En esta creación aparece la actividad soberana
de Dios al sostener y gobernar su mundo. El autor plantea que “ley” es el mejor término para
describir esta acción soberana de Dios sobre todo lo creado, refiriéndose como “ley” a todos
los actos ordenadores del cosmos. Aunque hace una distinción entre ley y evangelio (actos de
gracia salvíficos).

A esta ley Dios la ejecuta de dos maneras: en forma inmediata y en forma mediata, inmediata
es toda aquella esfera en donde Dios hace las cosas sin intervención humana mientras que
mediata incluye la responsabilidad de los seres humanos, especialmente los aspectos
relacionados con la cultura y la sociedad. De aquí se desprenden dos tipos de leyes, las leyes
de la naturaleza (relacionadas con la forma de gobierno inmediata) y las normas o leyes para
los seres humanos (forma de gobierno mediata), estas últimas implican responsabilidad
humana; ambos grupos de leyes, si bien son distintos entre sí, forman parte del gobierno
soberano de Dios y ese concepto de un mismo origen es lo que ha perdido la actual
cosmovisión occidental. Un claro ejemplo bíblico de esta unidad es el Salmos 147:15-20.

Otra clasificación de esta ley es hablar de ley general y ley particular, siendo la general de
alcance a todos los hombres, mientras que la particular son mandatos específicos a ciertas
personas.

La Palabra de Dios en la creación:

Podemos hablar de que Dios hace una creatio ex nihilo refiriéndonos a una creación a partir de
la nada en donde crea los cielos y la tierra y luego una creatio secunda en donde a partir de lo
ya creado le da forma a la tierra y a la vida en esos seis días de Génesis 1. Ambos aspectos
creacionales suceden a partir de la Palabra de Dios y si a esto le incluimos los mandamientos
dados a los hombres que también son palabra de Dios podríamos pensar que el concepto
Palabra de Dios puede ser usado en lugar de ley, pero esto no es así, ya que Palabra de Dios
también incluye el evangelio (gracia y pecado) que queda afuera del concepto de ley que se
viene manejando en el libro.

Entonces hablamos de que existe una ley de la creación que rige, dirige y ordena todo lo
creado, no solo los aspectos de la naturaleza como el comportamiento animal, leyes físicas, etc
sino también el comportamiento humano, y de este no solo el comportamiento en el aspecto
religioso o espiritual, sino que existe una ley de la creación para todos los ámbitos de la vida.
Las ordenanzas de Dios se extienden a toda la estructura de la sociedad, el arte, los negocios y
el comercio. La civilización humana esta normada en su totalidad. Toda ciencia, toda actividad
humana tiene límites, propiedades, taxonomía, formas correctas e incorrectas de hacerse, no
existe aspecto en la vida que quede fuera del orden creado por lo tanto está regido por la ley
de Dios. El apóstol Pablo menciona el matrimonio y el gobierno humano como regidos por las
normas de Dios y esos son ejemplos de que todas las instituciones o expresiones culturales
deben adecuarse a la ley de Dios.

Otro aspecto de lo que venimos hablando es que existe una “revelación de la creación”, existe
una “revelación general” a través de mirar las cosas creadas, de la cual habla el salmo 19,
Romanos 1, en donde al hombre se lo hace responsable de cómo responde a dicha revelación,
en estos y otros pasajes se expresa que el poder y deidad de Dios se hace evidente en lo
creado; aun aquellos que no conocen la palabra de Dios tienen un sentido de normatividad de
la creación, esto se conoce como conciencia, esta conciencia es la marca de Dios en el corazón
humano. Esta revelación está muy relacionada y explicada con el concepto de “sabiduría” del
Antiguo testamento, especialmente del libro de Proverbios en donde la sabiduría llama a todos
a conocerla, quedando en evidencia que esta ley o sabiduría puede ser conocida por todos.

Esto no significa que la revelación especial, ósea la Palabra de Dios escritural no sea
importante, todo lo contrario, la Biblia alumbra y explica lo que vemos en el mundo siendo la
guía final para el hombre arrojando principios o formas de encarar aun aquellas situaciones en
las cuales no da una directiva clara como pueden ser decisiones personales de rumbos a tomar
(donde estudiar, que estudiar, con quien casarse etc). La biblia seria como los lentes por los
cuales debemos ver la naturaleza y los interrogantes personales de la vida.

El desarrollo de la creación:

Génesis 1 cuenta que Dios termino su creación en 6 días y que al séptimo descanso, no
obstante no es el final del desarrollo de la creación, sino que le deja al ser humano la tarea de
poblar la tierra y sojuzgarla, habla de un desarrollo social y cultural conocido por civilización.
Esta tarea se conoce como creatio tertia. Con esta cosmovisión, la historia de la humanidad
cobra significado y queda expresada como la gerencia humana de la obra de Dios, la historia se
transforma en un constante proceso de desarrollo en donde la humanidad descubre y crea
dentro del marco de desarrollo y creación establecido por Dios desde el principio, y los
propósitos de Dios permean hacia abajo a todas las obras de los hombres y así no hay asuntos
que podrían etiquetarse como puramente seculares. Por lo cual todo lo creado es bueno,
como Dios mismo lo atestigua desde el principio, aun y especialmente la ley de Dios que es la
que realmente traería libertad de acción al hombre para cumplir la voluntad de Dios; por otro
lado la caída cambia varias cosas y ahora la creación necesita redención y recreación que se
verá mas adelante.

Opinión del capítulo:

He estudiado muchos temas teológicos, tanto de teología sistemática como bíblica, pero los
conceptos en este capítulo son, muchos de ellos, nuevos para mí, y me permiten tener un
nuevo panorama de la creación de Dios, por ejemplo:

La aplicación actual de la bondad de la creación.

El concepto de sabiduría del Antiguo testamento en su relación con la creación.

La función de la Biblia como explicadora de la creacion.


La relación íntima entre leyes naturales y normas.

Capítulo 3 “ La caída”.

Creación, caída y redención son centrales en la cosmovisión reformada. Ya hablamos de


creación, ahora le toca el turno a la caída, la caída de Adán y Eva no fue solo un hecho aislado
sino que repercutió en toda la creación, todo se vio y se ve afectado por la rebeldía de Adan. El
efecto corrosivo del pecado afecta a toda la creación de Dios especialmente el ámbito terrenal
de la misma. Todo lo que podríamos mencionar ya sean actividades humanas, instituciones,
ciencias y todo tipo de acciones están afectadas por el pecado, aun la creación natural sufre los
efectos de la rebeldía humana. A donde uno mire la buena creación de Dios y sus maravillosas
posibilidades están mal usadas, torcidas y explotadas para fines pecaminosos.

El pecado viene a ser como un intruso en el orden de la creación, un parasito que se cuela y
pervierte la perfecta obra de Dios, no pertenece a la creación de Dios.

Dos términos que ya se mencionaron pueden aclarar el asunto de que Dios hizo todo bueno y
el hombre es el culpable del pecado. Estos términos son: estructura y dirección; estructura se
refiere al orden perfecto de la creación, a la esencia misma de las cosas a su sustancia o
naturaleza, por otro lado dirección es hacia el pecado o hacia la redención de Dios, el
alejamiento permanente de Dios por el pecado o el acercamiento a Dios por medio de la
redención que el obra. En ese sentido todas las cosas están en una de las dos direcciones, en
una obediencia o conformación a la ley de Dios o en una rebeldía a lo que el establece.

La redención es la cura eficiente y definitiva para contrarrestar la distorsión y los efectos del
pecado , pero aparte de la redención Dios está obrando y conteniendo el pecado para que no
resulte todo lo destructivo que sería si lo dejara sin rienda ni control, esto se conoce como
“gracia común “o “gracia conservadora”.

Es muy importante entender la diferencia entre estructura y dirección, para que no nos
encontremos echándole la culpa del pecado o caída o mal en el mundo a algún aspecto de la
perfecta creación de Dios, lo cual es la madera para el gnosticismo en todas sus formas, no es
culpa del cuerpo humano, ni de la sexualidad, ni de los alimentos o ninguna otra creación de
Dios sino de la dirección que el hombre toma por medio del pecado.

Génesis 1 al 3 es fundamental para entender esto, todo lo creado en los capítulos 1 y 2 es


bueno en gran manera y todo el mal se genera de la caída del ser humano del capitulo 3.

El concepto bíblico negativo de mundo es usado en ese sentido, como el alcance del pecado a
toda la obra de Dios, en donde el pecado tuerza o contamine la creación allí esta el mundo en
ese sentido de la palabra.

Una manera común pero equivocada que el pueblo cristiano utiliza la palabra mundo es para
referirse a todas aquellas actividades o aspectos de la vida que no son “sagrados” (sagrado en
un mal uso de la palabra también), como la política, las artes, los deportes y todas las cosas no
religiosas. Esta distorsión tiene gran impacto en la forma de ver las cosas y de vivir el
cristianismo; porque se termina fragmentando la vida y encontrando la culpa en algún aspecto
de la creación de Dios y no en hombre mismo, como si el mundo mismo no estuviese presente
dentro de la iglesia o cuando hacemos actividades puramente religiosas. Esta manera de ver
las cosas nos lleva a armar dos listas: una para todo lo supuestamente mundano
(entretenimientos, deportes, negocios, muchos trabajos, cuestiones cotidianas de la vida) y
otra lista para lo supuestamente bíblico o espiritual (oración, lectura, evangelismo, alabanzas).
La consecuencia de esto es que los cristianos abandonan y pierden presencia en un montón de
lugares de la sociedad en donde deberíamos ser sal y luz.

Opinión personal del capítulo: desde el capítulo 1 me sigue dando vuelta en la cabeza la
distinción entre secular y espiritual que he hecho, eso me ha llevado a juzgar y menospreciar
otras formas de vivir la vida cristiano, pensando que como soy anciano estoy más en los planes
de Dios que otros. Estos conceptos seguramente van a seguir calando en mí, y espero que me
lleven por la gracia de Dios a tener una cosmovisión más bíblica y así poder servir mejor a
otros.

Capítulo 4 “la redención”

Así como la caída ha afectado a toda la creación, la redención también tiene ese alcance
cósmico de volver todas las cosas a Dios. La redención hace referencia a esa restauración de la
creación a su mandato original de glorificar a Dios y a ese estado original sin pecado. La Biblia
al hablar de “salvación” utiliza muchos términos que dejan en claro que es un retorno,
encontramos términos como: redención, reconciliación, renovación, salvación (recuperación
de la salud) y el concepto clave de regeneración, que describe un regreso a la vida8que se
había perdido) desde la muerte.

Esta visión más amplia de lo que es creación (la que venimos viendo en este libro) y lo que es
su redención tiene muchas aplicaciones prácticas, porque significa que afecta todos y cada uno
de los aspectos de nuestra vida: matrimonio, trabajo, deberes sociales, tiempo libre, etc.

Esta re-creación no añade nada nuevo a la creación original de Dios, sino que más bien trae
salud a lo que estaba en un principio.

En Cristo, Dios reconcilia consigo todas las cosas, Colosenses 1:20, esto habla de una
reconciliación no solo de la raza humana sino de toda la creación, el alcance de la redención es
tan grande como el de la caída. El pecado de un hombre (Adán) trajo la caída, la muerte
expiatoria de un hombre (Jesucristo) trae la redención. Esto implica que la nueva humanidad
en Cristo (la iglesia) está llamada a promover la renovación en cada área de la creación.

Aquí el autor incluye y desarrolla el concepto de reino de Dios, en su fase actual y futura (el ya
y todavía no), Jesucristo vino a establecer ese reino y es lo que promueve la iglesia, como dice
el texto: “el verdadero rey ha establecido una cabeza de playa en su territorio y llama a sus
súbditos a apremiar sus demandas a lo largo y ancho de su creación.”
La obra de Jesús en su ministerio terrenal demuestra claramente que él es el rey y vino a
tomar posesión de lo suyo y a iniciar esa renovación de todas las cosas, sus enseñanzas y sus
milagros apuntan en ese sentido, los milagros particularmente demuestran su dominio sobre
las enfermedades y sobre el reino o gobierno de satanás.

Los cristianos somos esos siervos de la parábola de Lucas 19:11-27 a quien su Señor ha dejado
encargados innumerables medios que debemos administrar fielmente para procurar
restablecer su creación. Esta directriz incluye nuestras vidas privadas (trato con los demás y las
actividades más cotidianas de la vida) como el desenvolvimiento público (trabajos, políticas,
deportes, artes etc.). Restablecer su creación no implica un regreso al jardín del Edén porque
Dios también dispuso que la humanidad se desarrollara culturalmente, lo cual en parte ha
hecho. El progreso cultural y el desarrollo son partes de los planes originales de Dios para su
creación.

Nuevamente el autor trae a discusión la común manera que tenemos los cristianos de dividir
entre “sagrado” y “profano” las diferentes partes de nuestra participación en la creación, habla
de la teoría de las dos dimensiones, la cual es una tendencia de dividir todas las áreas de la
vida (iglesia, familia, política, negocio, arte, educación, periodismo, pensamiento, emociones,
flora y fauna, materia inanimada, etc) en Reino de Dios y mundo, por lo general atribuyéndole
la parte del Reino de Dios a la iglesia y sus actividades y dejando el resto de la creación en el
compartimiento de mundo. Argumentando que esta no es una postura bíblica, y que la biblia
habla as bien de que el reino de Dios tiene que avanzar sobre todos los aspectos creacionales,
que están gobernados por el mal y satanás antes de que llegue la restauración.

Reflexión personal sobre el capítulo:

En mi cosmovisión no he estado libre de esa teoría de las dos dimensiones, creo que eso crea
en los cristianos dos facetas, dos maneras de comportarse, dos sistemas de valores que
conviven a pesar de ser contradictorios, y que a veces nos encontramos llevando una vida
cristiana de compensación, o sea que con mi comportamiento “correcto” dentro de la iglesia
(lo sagrado) compenso los valores anti bíblicos que vivo en los otros lugares. Cuando en
realidad el Señorío de Cristo debe estar sobre todos y cada uno de los aspectos de mi vida.

Capítulo 5 “discerniendo la estructura y la dirección”

Un capitulo que busca hacer aplicaciones prácticas de lo que implica tener una cosmovisión
bíblica del tipo: creación, caída y redención; dando énfasis a la importancia de poder distinguir
en cada área de la creación la estructura y la dirección, para llegar a conclusiones y juicios
correctos.

Como vimos en capítulos anteriores la estructura es la esencia de cada aspecto creado, cada
cosa creada, como tal, es parte de lo que Dios miro y vio que era bueno en gran manera y en
ese sentido tiene una naturaleza y una esencia; por otro lado la dirección es la desviación que
el pecado ha hecho sobre esa creación y la redención o retorno en Cristo a su esencia.
Existe un proceso de santificación en donde El Espíritu Santo en y a través del pueblo de Dios,
purifica la creación del pecado con base en la expiación de Cristo y su victoria. Esta
santificación no se da solamente en el aspecto espiritual o religioso del cristiano sino que
afecta y debe afectar todo el entorno creado en donde el cristiano influye, familia, trabajo
deportes, política, clubes, etc. Este concepto amplio de santificación que no queda
circunscripto al ámbito religioso es una característica exclusiva de la religión bíblica.

Este proceso de santificación es progresivo y no se trata de una actividad impuesta o violenta,


por esa razón no se lo debe confundir con el concepto tradicional de “revolución”, el cual
incluye: violencia necesaria, la completa remoción de cada aspecto del sistema establecido y la
construcción de un orden social totalmente diferente, la reforma bíblica se opone a estos tres
conceptos, buscando evitar la violencia, reconoce que no todo orden social está
absolutamente corrompido y procura un cambio progresivo e interno.

Esta renovación se debe dar en el ámbito social y el personal.

La renovación social: La familia, la escuela, el estado, la iglesia, los negocios y toda otra
institución y asociación humanas responden a los principios de “estructura y dirección” y el
entender estos componentes en cada organización es la clave para una adecuada y bíblica
reforma de todas las cosas. Por ejemplo una familia, responde a una estructura creacional de
un padre, una madre e hijos viviendo y creciendo juntos, bajo el amor y compromiso de sus
partes, esto no es solo una convención humana o una expresión según cada cultura, y si bien
hay espacio para algunas variantes, se puede descubrir que hay un modelo creacional de
familia. A partir de esto podemos identificar, no solo que es estructura sino también que cosas
se tratan de dirección, o sea las alteraciones del orden creado y eso nos permite identificar las
reformas a realizar, el resto de las asociaciones humanas responden a estos mismos principios,
entonces las dos preguntas claves para hacerse en cada situación son: ¿Qué es estructura? Y
¿Qué es dirección?.

La renovación personal: a nivel personal también es fundamental poder responder a esas dos
preguntas, muchos temas que parecen ser ambiguos y que por lo general el pueblo cristiano
tiene miradas opuestas se pueden resolver de esta manera. No simplemente preguntando si
está bien o mal cada curso de acción sino preguntando ¿Qué es estructura? Y ¿Qué es
dirección?, el ejemplo de la agresión que da el autor es muy interesante y representativo. No
vamos a llegar a conclusiones adecuadas si solo nos preguntamos si la agresión es buena o
mala; en cambio partiendo del orden creado y de la agresión como parte de la naturaleza
humana, hay que preguntarse qué es estructura y que es dirección en la agresión. Responder
eso nos va a llevar a tener un entendimiento más exacto y bíblico del tema, y así con todos los
temas que se relacionan con el orden creado, esto nos va a permitir identificar que está mal y
como se debe dar el proceso de santificación o reforma. Para este proceso es indispensable
apoyarnos y conocer el orden creado por medio de lo revelado en la palabra de Dios.

Opinión personal: los ejemplos desarrollados en este capítulo son fundamentales para poder
plasmar todo los conceptos que el autor ha ido desarrollando a través del libro, al leerlos y
entenderlos me doy cuenta que hubo un gran cambio de comprensión de mi parte a cerca de
este tema, que como dije en comentarios de capítulos anteriores, no había meditado nunca.
He leído muchos libros cristianos, pero nunca había hecho este ejercicio de resumir cada
capítulo y expresar lo aprendido, y ahora lo veo como algo de mucho valor a este ejercicio,
porque no es hasta que uno intenta plasmar o escribir las ideas que se da cuenta de lo que
entiende y está aprendiendo del libro, lleva mucha disciplina hacerlo pero deseo implementar
en mis próximas lecturas este ejercicio.

Conclusión del libro:

El autor afirma que una cosmovisión bíblica correcta no da respuesta a los problemas e
interrogantes que se plantean en muchas áreas, pero si permite hacer las preguntas correctas
en base a la estructura y la dirección. Lo cual significa usar los lentes correctivos de las
Escrituras para ver la realidad, en ese sentido la Biblia no ofrece un atajo para ahorrarse el
trabajo pero si brinda parámetros fundamentales para realizar la investigación de las
realidades creadas.

Termina concluyendo que todos los cristianos que quieran ser responsables en sus tareas
deben moldear sus pensamientos con una cosmovisión bíblica correcta para que su obrar
también sea correcto y acorde a la descripción que la misma Biblia hace del mundo y su
restauración.

Postdata:

La cosmovisión bíblica debe comenzar con el evangelio, el cual es un poder mediante el cual
Dios restaura todas las cosas de las consecuencias del pecado, entonces los conceptos de
creación, caída y redención están presentes en el evangelio. El evangelio también es
comprehensivo, o sea abarca toda la creación y es el cumplimiento de todo el relato del
Antiguo Testamento.

La Biblia nos da un relato singular que se podría definir por seis etapas o actos.

Un primer acto, Dios crea al mundo como su Reino.

Un segundo acto, se produce la rebelión humana y se contamina toda la creación.

Un tercer acto, Dios anuncia como va a resolver ese problema del pecado y escoge un pueblo
con la misión de llevar el propósito redentor al mundo, pero pareciera que por culpa del
hombre esa misión fracasa y por medio de profetas promete una redención por un salvador.

Un cuarto acto, en donde se cumple la promesa con la venida de Jesús a la tierra para llevar a
cabo su obra de redención. Y la formación del nuevo Israel, la iglesia.

Un quinto acto en donde la iglesia lleva adelante la misión de testificar a todas las naciones.

El sexto acto es el regreso de Cristo a la tierra y el juicio de Dios.

Vemos en todo esto una unidad narrativa, una única historia que reúne todas las demás y les
da sentido, también vemos una estructura progresiva que se está desenvolviendo. No se
debería perder ese relato global seccionando la Biblia como si fuera un libro de refranes en
donde se puede escoger y sacar los textos sin tener en cuenta a que parte del relato pertenece
o enajenándolos por completo de la gran historia de la redención. Muchas veces tratamos esos
textos ya seccionados y tratamos de que encajen en nuestra manera de ver el mundo.

¿Cuál es nuestro lugar en el relato Bíblico? Y ¿Cómo se relaciona con el llamado misionero de
la Iglesia?

Si nuestra cosmovisión va a reflejar la forma narrativa de la Biblia, es esencial preguntarnos


donde estamos en ese relato bíblico. Estamos en ese ya-todavía no, el reino inaugurado, pero
aun invisible, estamos viviendo en esa era del Espíritu, habiendo ya recibido sus primeros
frutos y esperando la plenitud de la presencia de Dios. Esta era tiene esas características para
poder continuar con la predicación y dar lugar al arrepentimiento antes de que el reino se
instaure total y definitivamente.

Testificar y misión no se debe entender como la tarea de los misioneros o evangelistas


solamente, ni tampoco solo con el contar a cerca del evangelio; sino que es algo mucho más
integral, que abarca toda nuestra vida, dando testimonio de que el Rey es Jesús aun en los
rincones más íntimos de nuestra vida, en ese sentido toda nuestra manera de vivir es el
testimonio del reino; Testimonio privado, testimonio de la vida cotidiana, testimonio laboral,
social, político, etc. Todo aspecto de nuestra vida tiene que ser una carta legible que habla de
Cristo y de su reinado.

Los cristianos también tenemos que entender que el tiempo actual de la iglesia es un tiempo
de conflicto y sufrimiento, porque el mal sigue operando en contra del establecimiento del
reino de Dios, si bien la victoria final es segurísima. El sufrimiento a causa del evangelio esta
siempre incluido en la vida de la iglesia fiel.

El espíritu y la espiritualidad:

“Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con


otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”. Hechos 2:42

La misión de la iglesia no es principalmente organización y estrategia, sino


más bien una verdadera vida espiritual que deja al Espíritu Santo producir
sus frutos en las vidas, oración, meditación en las Escrituras, vida en
comunidad.

Opinión del capítulo: ha sido un capitulo muy edificante que me llevó a reflexionar en varias
cosas. Especialmente en el rol que tengo como cristiano en particular en la expansión del reino
de Dios, mostrando en cada aspecto de mi vida el Señorío de Cristo.

Comparto el mismo interrogante con la respuesta casi implícita en la cuestión de la falta de


oposición a la iglesia occidental, ¿será que acaso hemos sido una iglesia fiel en vivir y
proclamar las verdades de Dios en esta sociedad secularizada?¿o más bien se nos podría
describir como una iglesia que se ha acomodado a este mundo, renunciando a cualquier labor
relacionada con poner en alto en la sociedad los principios de la palabra de Dios?
Creo que muchas de mis meditaciones y mis predicas van a ser permeadas por un largo tiempo
con los principios que en este capítulo y el resto del libro se han tratado.

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