Qué es el Pop Art?
El Pop Art (en español: Arte Pop) es un movimiento artístico que surgió entre
mediados y finales de la década de 1950 en Gran Bretaña y Estados Unidos, como
respuesta al expresionismo abstracto que imperaba en las artes plásticas de la época.
Inspirado en la cultura de masas y el imaginario del consumo capitalista, el Pop Art se
caracterizó por su estética popular y comercial, que echó mano de la publicidad, del
cómic, del cine y de los objetos más cotidianos. La famosa obra de Andy Warhol
Latas de sopa Campbell’s (Campbell’s soup cans, 1962) resume bien este espíritu:
consiste en 32 pinturas casi idénticas, cada una con la imagen de una variedad distinta
de la popular marca de sopa enlatada.
Al contrario de lo que parece, el Pop Art no buscaba lo fácil, lo elemental o el “todo
vale”. Se trataba de un movimiento claramente político, que pretendía ser un espejo
para que la sociedad de consumo de posguerra pudiera mirarse a sí misma: aludía
a lo producido en serie, empaquetado y listo para consumirse de manera masiva,
vertiginosa, repetitiva, estandarizada y anónima.
El Pop Art no es un arte “popular”, pues no se plantea desde las costumbres, el folklore
o el punto de vista tradicional de los pueblos. El término tiene que ver con la categoría
estadounidense de lo “pop”, vinculada con la cultura de masas y la sociedad de
consumo, la moda y la publicidad.
Aunque es difícil determinar con certeza cuándo se habló de Pop Art por primera vez, se
suele atribuir el nombre a miembros del Independent Group, un movimiento británico
fundado en 1952 por un grupo de artistas del Instituto de arte contemporáneo de
Londres (Institute of Contemporary Arts, ICA), cuyo objetivo era superar la visión
modernista y debatir el impacto de la cultura de masas en el arte.
Entre los integrantes del ICA estaban los tres personajes a quienes se reconoce como
pioneros en el uso y puesta en circulación del término: John McHale (artista y crítico de
arte), Richard Hamilton (pintor) y Lawrence Alloway (crítico y curador de arte).
Una gran influencia del Pop Art fue la obra del célebre artista francés Marcel Duchamp
(1887-1968). Este artista cuestionó las nociones de “alta” y “baja” cultura a través del
uso de objetos cotidianos, la apropiación, el ready-made, la ironía, la sátira y el juego.
El Pop Art tuvo un gran éxito internacional e importantes repercusiones en Alemania,
España, Italia, Japón y otros países hasta el día de hoy. Es considerado el primer
movimiento del arte contemporáneo.
Características del Pop Art
El Pop Art abordaba lo banal desde un punto de vista crítico.
[Tom Wesselmann. Naturaleza muerta #30, 1963. Créditos: Historia
Arte].
El Pop Art se caracterizó por lo siguiente:
Dejó de lado las premisas del expresionismo abstracto
En contraste con la expresividad del expresionismo abstracto, que predominaba en la
escena artística de los años cincuenta, el Pop Art buscó la reunificación de la vida y el
arte a través de una estética fría, directa y racionalista, alejada del aspecto emocional de
la obra. Además, rechazó la búsqueda de lo inconsciente y se acercó a la realidad más
cotidiana y banal, que fue el principal objeto de su crítica.
Reflejaba la superficialidad y anonimidad de la cultura de
masas
En lugar de hurgar en el mundo emocional del artista, el objeto artístico en el Pop Art
funcionaba como un espejo que criticaba lo más trivial de su sociedad. Los artistas del
Pop Art no pretendían expresar su mundo interior, sino la realidad inmediata y cotidiana
de la cultura de consumo. Lo conseguían recreando figuras populares, produciendo
obras de arte en masa y copiando imágenes comerciales reconocidas por el público.
Sus principales fuentes fueron elementos de la industria
cultural
La materia prima del Pop Art eran elementos dela publicidad, el cómic, las revistas, el
diseño gráfico y el cine, que adquirieron nuevos significados al ser convertidos en obras
de arte. El Pop Art se destacó en la pintura, la escultura, el collage, el cine y las artes
gráficas.
Utilizaba colores intensos y formatos repetitivos
Los colores contrastantes, la repetición, la serialización y las imágenes de
personalidades famosas e íconos populares eran técnicas comunes en el Pop Art. Estos
elementos enfatizaban la idea de producción en masa y la homogeneización cultural.
Estas obras no siempre son congruentes entre sí, ya que usan técnicas y métodos muy
distintos, pero siempre partiendo de una misma actitud artística.
La cotidianidad y lo banal fueron conceptos clave
El Pop Art se destacó por su enfoque crítico y reflexivo sobre la sociedad, el arte y la
cultura. La representación de objetos y temas de la vida cotidiana desafiaba la idea de
que el arte debía ser trascendente, profundo o inaccesible al público general y
cuestionaba la jerarquía tradicional entre la alta cultura y la cultura popular.