FORTALEZA
INTERIOR
DESARROLLA TU AUTOCONTROL
Indice
- Introducción
- ¿Qué es el autocontrol?
- Consecuencias de no tener
autocontrol
- Síntomas de la falta de control
- ¿Por qué unas personas suelen
tener más autocontrol que otras?
- Los 4 pilar del autocontrol
- Beneficios de el autocontrol
- Como desarrollar y mejorar en
cada uno de los pilares del
autocontrol
- Datos interesantes e
investigaciones relacionadas sobre el
autocontrol
Introducción
¿Te has preguntado alguna vez por
qué te cuesta tanto resistir la
tentación de comer ese dulce, de
procrastinar en vez de hacer tus
tareas o de fumar un cigarrillo,
aunque sabes que es perjudicial para
tu salud? ¿Te gustaría tener más
control sobre tus acciones y
decisiones?
En este libro, exploraremos el poder
del autocontrol y cómo puede
ayudarte a superar las tentaciones y
hábitos negativos que te impiden
alcanzar tus objetivos y vivir la vida
que deseas. El autocontrol es una
habilidad fundamental que nos
permite tomar decisiones
informadas, regular nuestras
emociones y comportamientos, y
mantenernos enfocados en nuestras
metas a largo plazo.
A través de una combinación de
investigaciones científicas, consejos
prácticos y ejemplos de la vida real,
te guiaré en un viaje hacia el
descubrimiento de tu propio poder
de autocontrol. Aprenderás a
reconocer las tentaciones y los
desencadenantes que te hacen perder
el control, y descubrirás técnicas
efectivas para mejorar tu autocontrol
en diferentes áreas de tu vida, como
la alimentación, la productividad, la
salud y las relaciones
interpersonales.
Este libro está dirigido a todas
aquellas personas que desean
mejorar su autocontrol y tener más
control sobre sus vidas. Ya sea que
estés luchando contra un hábito
negativo o simplemente busques
mejorar tu bienestar emocional y
físico, este libro te brindará las
herramientas y estrategias necesarias
para lograrlo.
Te invito a unirte a mí en este viaje
hacia una vida más saludable,
productiva y satisfactoria. ¡Juntos
descubriremos el poder del
autocontrol!
¿Qué es el autocontrol?
El autocontrol es la capacidad de una
persona para regular su propio
pensamiento, emoción y
comportamiento en busca de un
objetivo deseado. También se puede
definir como la habilidad de resistir
impulsos momentáneos a cambio de
lograr un resultado a largo plazo más
significativo.
El autocontrol se basa en la
capacidad de posponer la
gratificación y de controlar los
impulsos en situaciones que pueden
tener consecuencias negativas a
largo plazo. Por ejemplo, una
persona con autocontrol puede
resistir la tentación de comer un
pastel de chocolate y en su lugar,
elegir una opción más saludable,
sabiendo que esto le ayudará a
mantener una buena salud a largo
plazo.
El autocontrol es una habilidad que
puede ser desarrollada y mejorada
con el tiempo y la práctica. Algunas
de las técnicas para desarrollar el
autocontrol incluyen la meditación,
la visualización, la toma de
decisiones conscientes, el
establecimiento de metas realistas y
la adopción de hábitos saludables
que veremos más adelante a
profundidad.
El autocontrol es una habilidad
crucial para lograr el éxito en
muchos aspectos de la vida,
incluyendo la salud física y
emocional, la productividad, el
bienestar financiero y las relaciones
interpersonales. También es esencial
para superar los hábitos negativos,
las adicciones y otros
comportamientos problemáticos.
Además, sabías que un estudio
publicado en la revista PLOS One
encontró que el autocontrol está
correlacionado con el éxito en la
vida. Los investigadores llevaron a
cabo un estudio longitudinal, lo que
significa que siguieron a un grupo de
personas durante un período de
tiempo para ver cómo cambiaba su
capacidad de autocontrol y su éxito
en la vida.
Los participantes del estudio
completaron una tarea de autocontrol
al comienzo del estudio y luego se
midió su éxito en la vida varios años
después. Los investigadores
encontraron que las personas que
mostraron una mayor capacidad de
autocontrol en la tarea experimental
al principio del estudio tenían más
probabilidades de tener un mejor
desempeño en medidas de éxito en
la vida, como el nivel de educación,
el ingreso y la salud.
Los investigadores también
encontraron que el autocontrol tenía
un efecto indirecto en el éxito en la
vida a través de su efecto en la
capacidad de una persona para
establecer y lograr metas. En otras
palabras, las personas con más
autocontrol tienden a establecer
metas más desafiantes y son más
capaces de trabajar hacia ellas de
manera consistente, lo que a su vez
se correlaciona con el éxito en la
vida.
En general, esta investigación
sugiere que el autocontrol es una
habilidad importante que puede
tener un impacto significativo en el
éxito de una persona en la vida.
Consecuencias de no tener
autocontrol
La falta de autocontrol puede tener
diversas consecuencias negativas en
diferentes áreas de la vida de una
persona.
La falta de autocontrol puede llevar
a problemas de salud debido a que
las personas con falta de autocontrol
a menudo tienen dificultades para
moderar sus hábitos alimenticios, y
pueden caer en patrones poco
saludables como el consumo
excesivo de comida chatarra o la
ingesta de grandes cantidades de
alcohol. A largo plazo, esto puede
llevar a enfermedades como la
obesidad, la diabetes y enfermedades
cardíacas.
En cuanto a las relaciones
interpersonales, la falta de
autocontrol puede manifestarse en
comportamientos impulsivos que
pueden dañar las relaciones con
amigos, familiares, parejas y
compañeros de trabajo. Las personas
que no tienen autocontrol pueden
actuar impulsivamente y decir cosas
hirientes sin pensar en las
consecuencias. Esto puede llevar a
malentendidos, peleas y a la pérdida
de amistades y relaciones
personales.
Además, la falta de autocontrol
también puede tener consecuencias
financieras negativas. Las personas
que no tienen autocontrol pueden ser
más propensas a gastar en exceso y
acumular deudas. A menudo, estas
personas no logran ahorrar dinero
para emergencias o para su futuro, lo
que puede tener consecuencias
graves a largo plazo.
Finalmente, la falta de autocontrol
también puede llevar a problemas
legales. Las conductas impulsivas
pueden llevar a violar leyes o
normas sociales, lo que puede tener
consecuencias legales negativas. Por
ejemplo, una persona sin autocontrol
puede tomar decisiones impulsivas
al volante, lo que puede resultar en
un accidente de tráfico y,
potencialmente, en cargos
criminales.
Síntomas de la falta de
control
La falta de control puede
manifestarse de diferentes maneras y
en distintas áreas de la vida. Algunos
de los síntomas comunes de la falta
de control incluyen:
Impulsividad: Las personas que
carecen de autocontrol pueden ser
impulsivas, tomando decisiones sin
pensar en las consecuencias a largo
plazo. Esto puede llevar a conductas
peligrosas o arriesgadas, así como a
situaciones sociales difíciles.
Adicciones: La falta de autocontrol
puede llevar a comportamientos
adictivos, como abuso de sustancias,
comida, juegos de azar o compras.
Las personas pueden tener
dificultades para controlar estos
impulsos, lo que puede llevar a
problemas financieros, de salud y
relaciones.
Comportamiento agresivo: Las
personas con falta de autocontrol
pueden tener dificultades para
manejar su ira o frustración, lo que
puede llevar a comportamientos
agresivos o violentos. Esto puede
tener consecuencias graves,
incluyendo problemas legales o
pérdida de relaciones personales.
Dificultad para tomar decisiones:
La falta de autocontrol puede llevar
a dificultades para tomar decisiones
importantes. Las personas pueden
sentirse abrumadas por las opciones
o indecisas, lo que puede llevar a la
inacción o tomar decisiones
apresuradas que no son las mejores
para ellos.
Problemas de salud mental: La falta
de autocontrol puede estar
relacionada con problemas de salud
mental como el trastorno de déficit
de atención e hiperactividad
(TDAH), trastornos de ansiedad o
trastornos del control de impulsos.
Estos problemas pueden afectar
negativamente la vida diaria y el
bienestar de una persona.
¿Por qué unas personas
suelen tener más
autocontrol que otras?
Hay varios factores que pueden
influir en la cantidad de autocontrol
que tiene una persona en
comparación con otra. Aquí hay
algunos de los factores que pueden
influir en el nivel de autocontrol de
una persona:
Genética: En cuanto a la genética,
algunos estudios sugieren que hay
una predisposición genética al
autocontrol. Es decir, ciertos genes
pueden influir en la capacidad de
una persona para controlar sus
impulsos y emociones.
En un estudio publicado en la revista
Psychological Science, se encontró
que ciertas variantes genéticas se
asociaban con una mayor capacidad
de autocontrol. Los investigadores
identificaron una variante del gen
CDH13 que parecía estar
relacionada con una mayor
capacidad de autocontrol en los
participantes del estudio.
Entorno familiar: Los padres y
cuidadores que establecen límites
claros y consistentes y que modelan
el autocontrol pueden ayudar a los
niños a desarrollar habilidades de
autocontrol.
Cuando los padres establecen reglas
y límites claros y los hacen cumplir
de manera consistente, están
ayudando a sus hijos a aprender la
importancia de la autorregulación.
Al tener límites claros, los niños
aprenden que ciertas acciones tienen
consecuencias y se les enseña a
pensar antes de actuar.
Los padres y cuidadores también
pueden ayudar a los niños a
desarrollar habilidades de
autocontrol al modelar el
comportamiento adecuado. Si los
niños ven que sus padres manejan el
estrés y las emociones de manera
efectiva, es más probable que
aprendan a hacer lo mismo. Por otro
lado, si los padres tienen dificultades
para controlar sus emociones, es
posible que los niños también tengan
dificultades para controlar las suyas.
Además, los estudios han
demostrado que los niños que crecen
en entornos familiares estables y
seguros tienen más probabilidades
de desarrollar habilidades de
autocontrol. Los niños que han
experimentado situaciones
estresantes o traumáticas, como el
abuso o la negligencia, pueden tener
dificultades para controlar sus
emociones y comportamientos.
Los 4 pilar del autocontrol
Existen 4 distintos tipos de
autocontrol, y cada uno de ellos se
enfoca en diferentes áreas de la vida
en las que el autocontrol puede ser
importante. A continuación,
describimos cada uno de ellos:
Autocontrol emocional:
El autocontrol emocional es la
capacidad de manejar y regular las
emociones propias de manera
efectiva. Esto incluye ser consciente
de los sentimientos y emociones
propias, reconocer cuándo una
emoción es apropiada y cuándo no
lo es, y tener la habilidad de
controlar y regular las emociones en
situaciones que pueden ser
estresantes o emocionalmente
desafiantes.
El autocontrol emocional es
fundamental para mantener
relaciones interpersonales
saludables, superar trastornos
emocionales como la depresión y la
ansiedad, y mejorar el bienestar
personal. Las personas con un buen
autocontrol emocional tienen la
capacidad de comunicarse de manera
efectiva, escuchar y entender las
emociones de los demás, trabajar
juntos para resolver conflictos y
disfrutar de una vida más equilibrada
y satisfactoria.
Autocontrol impulsivo:
El autocontrol impulsivo es la
capacidad de resistir impulsos y
tentaciones inmediatas y buscar
metas a largo plazo en lugar de
satisfacer necesidades o deseos
inmediatos. Es la habilidad de
detenerse y pensar antes de actuar,
en lugar de actuar sin reflexionar.
El autocontrol impulsivo puede ser
difícil de lograr, especialmente
cuando se trata de deseos fuertes y
apremiantes como comer algo poco
saludable, comprar algo innecesario
o procrastinar en lugar de trabajar en
una tarea importante.
Las personas con un buen
autocontrol impulsivo son capaces
de priorizar metas a largo plazo y
resistir las tentaciones y
distracciones que puedan desviarlos
de su camino. Utilizan la reflexión,
la planificación y la toma de
decisiones conscientes para superar
la tentación de satisfacer sus
necesidades inmediatas y lograr sus
objetivos a largo plazo.
El autocontrol impulsivo es
importante para alcanzar metas
personales, profesionales y
académicas. Puede ayudar a las
personas a evitar comportamientos
perjudiciales para su salud o
bienestar, mejorar sus relaciones
interpersonales y ser más
productivas y eficientes en su trabajo
o estudio.
Autocontrol cognitivo
El autocontrol cognitivo es la
capacidad de controlar y dirigir
nuestros procesos mentales, como el
pensamiento, la atención y la
memoria, para lograr nuestros
objetivos y metas a largo plazo. Es
la habilidad de regular y adaptar
nuestros pensamientos y acciones en
función de las demandas del entorno
y las situaciones que enfrentamos.
El autocontrol cognitivo se relaciona
con la capacidad de concentración y
atención, la capacidad de planificar y
organizar, y la capacidad de resolver
problemas y tomar decisiones. Las
personas que tienen un buen
autocontrol cognitivo son capaces de
mantener la atención en una tarea o
actividad, incluso cuando se
presentan distracciones o
interrupciones, y de cambiar de una
tarea a otra de manera eficiente y
efectiva.
Además, el autocontrol cognitivo
también incluye la capacidad de
regular las emociones y
pensamientos negativos, y de pensar
de manera crítica y reflexiva. Las
personas con un buen autocontrol
cognitivo son capaces de reflexionar
sobre sus pensamientos y
emociones, y de regularlos de
manera efectiva para adaptarse a
diferentes situaciones y contextos.
El autocontrol cognitivo es
importante para el éxito en diversas
áreas de la vida, incluyendo el
trabajo, la educación y las relaciones
interpersonales. Puede ayudar a las
personas a ser más eficientes y
efectivas en su trabajo, a tomar
mejores decisiones y a resolver
problemas de manera más efectiva.
Además, también puede ayudar a las
personas a regular sus emociones y
pensamientos, lo que puede mejorar
su bienestar emocional y su
capacidad para relacionarse con los
demás de manera efectiva.
Autocontrol social
El autocontrol social se refiere a la
capacidad de regular nuestras
acciones y comportamientos para
adaptarnos a las normas sociales y
culturales de nuestro entorno y para
mantener relaciones interpersonales
efectivas y satisfactorias.
El autocontrol social involucra la
capacidad de resistir las tentaciones
de violar normas sociales o de
comportarse de una manera que
pueda dañar las relaciones
interpersonales, y en su lugar,
responder de una manera apropiada
y socialmente aceptable. Esto puede
incluir ser consciente de los demás y
de sus sentimientos, y regular
nuestro comportamiento y las
emociones en respuesta a las
situaciones sociales.
Por ejemplo, el autocontrol social
puede manifestarse en la capacidad
de controlar nuestro comportamiento
en situaciones sociales, como no
interrumpir a los demás mientras
hablan, mostrar empatía hacia los
demás, o evitar hacer comentarios
inapropiados u ofensivos.
El autocontrol social también puede
incluir la capacidad de manejar
conflictos interpersonales de manera
efectiva, como expresar nuestros
sentimientos de manera apropiada y
escuchar las perspectivas de los
demás con una mente abierta. Esto
puede ser particularmente
importante en situaciones de alta
tensión o estrés, donde es fácil
perder el control y actuar
impulsivamente.
Beneficios de el autocontrol
Resistir la tentación de comer algo
poco saludable: La resistencia a la
tentación de comer algo poco
saludable es un ejemplo común de
autocontrol y puede ser un desafío
para muchas personas que intentan
adoptar un estilo de vida más
saludable.
Imaginemos que estás tratando de
perder peso y mejorar tu salud.
Puedes sentirte tentado a comer algo
poco saludable, como una
hamburguesa o una porción de papas
fritas, especialmente si estás en un
ambiente social donde la comida
poco saludable es una opción
común.
El autocontrol te permite resistir esa
tentación y elegir una opción más
saludable, como una ensalada o un
plato de vegetales. Puedes hacer esto
al recordar tus objetivos a largo
plazo de mejorar tu salud y bienestar
y al darte cuenta de que la
gratificación momentánea de comer
algo poco saludable no vale la pena
a largo plazo.
El autocontrol también puede
involucrar la planificación y la
preparación. Si sabes que tendrás
una tentación de comer algo poco
saludable, puedes planificar con
anticipación y llevar una comida
saludable contigo para evitar
tentaciones en el camino. También
puedes evitar ciertos lugares o
situaciones donde sabes que será
difícil resistir la tentación.
Ahorrar dinero: El autocontrol
también puede aplicarse en el ámbito
financiero, específicamente en el
ahorro de dinero. Ahorrar dinero es
un hábito importante para lograr una
estabilidad financiera a largo plazo
y, a menudo, requiere una gran
cantidad de autocontrol.
Imaginemos que tienes una meta
financiera, como ahorrar suficiente
dinero para pagar una deuda, hacer
saun gran viaje o comprar una casa.
Puede ser tentador gastar dinero en
cosas innecesarias, como ropa
nueva, entretenimiento o comidas
fuera de casa, en lugar de ahorrar ese
dinero para alcanzar tu objetivo
financiero.
El autocontrol te permite resistir la
tentación de gastar dinero
innecesariamente y en lugar de ello,
ahorrarlo para tu objetivo. Esto
puede implicar renunciar a ciertos
gastos, como reducir tus compras en
línea o limitar tus comidas en
restaurantes. También puede
involucrar la planificación de un
presupuesto y la adopción de hábitos
de ahorro, como establecer un
porcentaje fijo de tus ingresos para
ahorrar cada mes.
Además, el autocontrol también
puede ayudarte a resistir la tentación
de usar crédito para comprar cosas
que no puedes pagar, lo que puede
llevar a deudas y problemas
financieros a largo plazo.
Ser productivo: El autocontrol
también es un elemento clave para
lograr la productividad en el trabajo
o en otras áreas de la vida. Ser
productivo significa utilizar tu
tiempo y energía de manera efectiva
para lograr tus objetivos y metas.
Imaginemos que tienes una lista de
tareas pendientes para completar en
un día determinado. Puede ser
tentador posponer las tareas más
difíciles o abrumadoras y en su
lugar, hacer tareas menos
importantes o distraerte con otras
actividades no relacionadas con el
trabajo. Sin embargo, el autocontrol
te permite resistir esa tentación y
enfocarte en completar las tareas
más importantes y urgentes.
El autocontrol también puede
involucrar la gestión del tiempo y la
eliminación de distracciones. Esto
significa establecer horarios y plazos
realistas para tus tareas, priorizar tus
tareas más importantes y evitar
distracciones innecesarias, como las
redes sociales o el correo
electrónico.
Además, el autocontrol también
puede implicar la gestión del estrés y
la capacidad de mantener la
motivación y el enfoque a largo
plazo. Esto significa ser capaz de
manejar el estrés y la presión, evitar
la procrastinación y mantener la
motivación y el enfoque en tus
objetivos a largo plazo.
Controlar las emociones: El
autocontrol también se puede aplicar
en el ámbito emocional, lo que
implica controlar tus emociones en
lugar de permitir que ellas te
controlen a ti. El autocontrol
emocional puede ayudarte a manejar
el estrés, mejorar las relaciones
personales y profesionales, y tomar
decisiones más efectivas.
Imaginemos que estás en una
situación estresante, como una
discusión con un amigo o una
reunión de trabajo tensa. Puede ser
tentador perder los estribos, decir
cosas hirientes o actuar
impulsivamente. Sin embargo, el
autocontrol emocional te permite
controlar tus emociones en lugar de
dejar que ellas te controlen a ti. Esto
implica ser capaz de mantener la
calma y la compostura en
situaciones estresantes, controlar la
impulsividad y elegir
cuidadosamente tus palabras y
acciones.
El autocontrol emocional también
puede ayudarte a mejorar tus
relaciones personales y profesionales
al permitirte comunicarte de manera
efectiva y empática. Esto implica ser
capaz de escuchar activamente,
comprender los puntos de vista de
los demás y responder de manera
efectiva sin dejarte llevar por las
emociones.
Además, el autocontrol emocional
también puede ayudarte a tomar
decisiones más efectivas al
permitirte evaluar la situación de
manera objetiva y racional, sin que
las emociones nublen tu juicio.
Dejar los malos hábitos: el
autocontrol también es fundamental
para dejar los malos hábitos. Los
malos hábitos pueden ser cualquier
comportamiento que perjudique tu
salud física o mental, o que te
impida alcanzar tus metas y
objetivos.
Un ejemplo común de mal hábito es
el tabaquismo. Fumar es perjudicial
para la salud, y dejar de fumar puede
ser un desafío significativo. El
autocontrol es fundamental para
superar la adicción y evitar recaídas.
Se trata de tener la capacidad de
resistir la tentación de fumar, incluso
en situaciones de estrés o presión
social.
Otro ejemplo es la adicción al
alcohol o las drogas. Dejar estas
adicciones también requiere una
gran cantidad de autocontrol. Se
trata de resistir la tentación de
consumir, incluso en situaciones en
las que la adicción se activa, como
durante una fiesta o en momentos de
ansiedad o depresión.
La procrastinación también es un
mal hábito común que puede
perjudicar tu productividad y
rendimiento. El autocontrol te
permite superar la tendencia a
procrastinar y mantenerte enfocado
en tus tareas y objetivos a largo
plazo.
Ser puntual: Ser puntual es otra área
donde el autocontrol juega un papel
importante. Ser puntual significa
llegar a tiempo a tus compromisos,
como reuniones, citas o eventos. A
menudo, esto requiere planificación
y organización previas, pero también
una capacidad para controlar tus
impulsos y actuar en consecuencia.
El autocontrol puede ayudarte a
llegar a tiempo para tus
compromisos al permitirte evitar las
distracciones y mantener el enfoque
en el tiempo. Puede implicar
levantarse temprano para prepararse
con antelación, evitar el tráfico o
tomar decisiones que te permitan
llegar a tiempo.
El autocontrol también puede
ayudarte a superar los desafíos que
puedan surgir en el camino. Por
ejemplo, puede ser difícil resistir la
tentación de detenerte en el camino
para comprar un café o una comida
rápida, lo que podría retrasarte. El
autocontrol te permitiría evitar estas
distracciones y mantener el enfoque
en llegar a tiempo.
La falta de autocontrol en este
contexto puede resultar en tardanza
constante, lo que puede afectar tu
imagen y credibilidad en el trabajo o
en otras situaciones. Ser puntual no
solo es una señal de respeto hacia los
demás, sino también una forma de
demostrar profesionalismo y
responsabilidad.
Como desarrollar y mejorar
en cada uno de los pilares
del autocontrol
Para desarrollar cada uno de los 4
pilares del autocontrol se requieren
de distintos tipos de estímulos y
ejercicios, los cuales veremos a
continuación. Recuerda que para
trabajar en cada uno de ellos se
requiere tiempo y paciencia, un gran
árbol con raíces solidad no se hizo
en un solo día.
Autocontrol emocional: El
autocontrol emocional es una
habilidad que se puede mejorar con
la práctica y la dedicación. Aquí te
presento algunas estrategias que
podrían ayudarte a mejorar tu
autocontrol emocional.
1-Toma conciencia de tus
emociones: tomar conciencia de tus
emociones es un primer paso crucial
para mejorar tu autocontrol
emocional. Esto implica estar atento
a cómo te sientes en cada momento
y cómo tus emociones influyen en
tus acciones y decisiones. Al tomar
conciencia de tus emociones, podrás
identificar patrones y
desencadenantes específicos que te
hacen reaccionar de cierta manera.
Una forma de tomar conciencia de
tus emociones es llevar un diario
emocional. Anota en un cuaderno o
en una aplicación de tu celular las
emociones que experimentas a lo
largo del día, los desencadenantes y
las respuestas que tienes ante ellas.
Esto te ayudará a reconocer patrones
y a estar más consciente de tus
emociones en el futuro.
También es importante aprender a
identificar los signos físicos que
indican que estás experimentando
una emoción intensa, como la
ansiedad, la ira o la tristeza. Estos
signos pueden incluir taquicardia,
sudoración, tensión muscular o una
sensación de opresión en el pecho.
Al reconocer estos signos, podrás
tomar medidas para controlar tus
emociones antes de que te
sobrepasen.
2-Identifica tus desencadenantes
emocionales: Una vez que hayas
desarrollado una mayor conciencia
de tus emociones, es importante que
identifiques los factores que las
desencadenan. Esto puede incluir
situaciones específicas, personas,
pensamientos o sentimientos. Presta
atención a los patrones que se
repiten en tus emociones y encuentra
las situaciones que las
desencadenan.
Una forma de identificar tus
desencadenantes emocionales es
llevar un registro de tus emociones.
Esto puede ser tan simple como
escribir tus sentimientos en un diario
o en una aplicación en tu teléfono.
Anota la fecha, la hora, la situación,
las personas presentes y lo que
sentiste en ese momento. Después de
un tiempo, podrás ver patrones y
tendencias en tus emociones y
situaciones específicas que las
desencadenan.
Una vez que hayas identificado tus
desencadenantes emocionales,
intenta evitar o limitar estas
situaciones tanto como sea posible.
Si no puedes evitarlas, trata de
prepararte mentalmente para
enfrentarlas de manera efectiva y
encontrar formas de manejar tus
emociones de manera saludable. Por
ejemplo, si sabes que una reunión
con cierta persona te genera mucho
estrés, intenta prepararte para la
reunión con anticipación, practica
técnicas de relajación o haz
ejercicios de respiración profunda
antes y durante la reunión para
ayudar a mantener tus emociones
bajo control.
3-Aplica técnicas de relajación:
existen diversas técnicas de
relajación que puedes utilizar para
ayudarte a controlar tus emociones.
Algunas opciones que podrías
considerar son:
Respiración profunda: La
respiración profunda es una técnica
sencilla que puedes utilizar en
cualquier momento para ayudarte a
relajarte. Si te sientes abrumado por
una emoción intensa, tómate unos
minutos para concentrarte en tu
respiración. Inhala profundamente
por la nariz y exhala lentamente por
la boca. Trata de hacer esto durante
unos minutos hasta que sientas que
tu cuerpo se relaja.
Meditación: La meditación es una
técnica que puede ayudarte a
mejorar tu autocontrol emocional. A
través de la meditación, puedes
aprender a controlar tus
pensamientos y emociones. Puedes
encontrar muchas aplicaciones o
videos en línea que te pueden guiar
en la práctica de la meditación.
Visualización: La visualización es
una técnica en la que te imaginas en
un lugar tranquilo y relajante. Cierra
los ojos e imagina que estás en un
lugar que te hace sentir bien, como
una playa o un bosque. Trata de
visualizar todos los detalles, como el
sonido de las olas o el canto de los
pájaros. Esta técnica te ayuda a
relajarte y a reducir la intensidad de
tus emociones.
Yoga: El yoga es una práctica que
combina la meditación, la
respiración y el movimiento. Puede
ayudarte a mejorar tu autocontrol
emocional, ya que te ayuda a enfocar
tu mente y a relajar tu cuerpo.
Puedes encontrar muchas clases en
línea o en persona que te enseñen los
movimientos básicos.
Recuerda que no todas las técnicas
de relajación funcionan para todos.
Es posible que tengas que
experimentar con varias técnicas
hasta encontrar la que mejor
funcione para ti.
4-Busca un apoyo emocional: A
veces, cuando estamos lidiando con
emociones intensas o difíciles, puede
ser útil hablar con alguien en quien
confiamos. Buscar un apoyo
emocional puede ayudarnos a
sentirnos comprendidos, a obtener
una perspectiva diferente y a
encontrar formas de manejar
nuestras emociones de manera más
efectiva.
Aquí hay algunos consejos para
buscar un apoyo emocional:
-Identifica a alguien en quien
confíes: Busca a alguien en tu vida
en quien confíes, como un amigo
cercano, un familiar o un terapeuta.
Esta persona debe ser alguien que te
haga sentir cómodo y que esté
dispuesto a escucharte sin juzgarte.
-Pídele a esa persona que te escuche:
Pídele a esa persona que te escuche
sin interrupción y que te permita
hablar de tus emociones sin juzgarte.
A veces, solo el hecho de hablar
sobre nuestras emociones puede
ayudarnos a procesarlas y a sentirnos
mejor.
-Escucha lo que te dice esa persona:
Si bien es importante hablar sobre
tus propias emociones, también es
importante escuchar lo que la otra
persona tiene que decir. Trata de
entender su perspectiva y considera
lo que te están diciendo.
-Busca una solución juntos: Después
de haber hablado sobre tus
emociones, trata de buscar una
solución juntos. A veces,
simplemente el hecho de tener a
alguien que nos escuche y nos apoye
puede ser suficiente para sentirnos
mejor. Pero si es necesario, pueden
trabajar juntos para encontrar formas
de manejar tus emociones de manera
más efectiva.
Autocontrol impulsivo: A
continuación, te daré algunos
consejos para que puedas desarrollar
y mejorar tu autocontrol impulsivo.
1-Reconoce tus patrones de
comportamiento impulsivo: estar
consciente de tus patrones de
comportamiento impulsivo es
esencial para desarrollar y mejorar tu
autocontrol impulsivo. Reconocer
tus patrones te ayudará a entender
qué situaciones o emociones te
llevan a actuar de manera impulsiva
y te permitirá identificar las acciones
que debes tomar para evitar estos
comportamientos en el futuro.
Aquí hay algunos consejos para
reconocer tus patrones de
comportamiento impulsivo:
-Reflexiona sobre tus
comportamientos pasados: Toma un
momento para reflexionar sobre tus
comportamientos pasados y las
situaciones que los desencadenaron.
Pregúntate qué pensamientos o
emociones te llevaron a actuar
impulsivamente y cómo te sentiste
después de hacerlo.
-Identifica tus desencadenantes: Una
vez que hayas reflexionado sobre tus
comportamientos pasados, identifica
los desencadenantes que los
causaron. Pueden ser situaciones
específicas, emociones intensas o
pensamientos negativos.
-Registra tus comportamientos:
Mantén un registro de tus
comportamientos impulsivos.
Puedes hacerlo en un diario o en una
aplicación de seguimiento de
hábitos. Anota la fecha, la hora, la
situación y cómo te sentiste antes y
después del comportamiento
impulsivo.
-Busca patrones: Después de
registrar tus comportamientos
impulsivos, busca patrones. ¿Hay
algún momento del día en el que
tiendas a actuar impulsivamente con
más frecuencia? ¿Hay alguna
situación que siempre desencadene
tus comportamientos impulsivos?
Identificar patrones te ayudará a
anticipar y evitar estas situaciones en
el futuro.
-Comparte tus patrones con alguien
de confianza: Hablar con alguien de
confianza sobre tus patrones de
comportamiento impulsivo puede ser
útil. Esta persona puede ayudarte a
reconocer patrones que no hayas
notado y a ofrecer sugerencias para
evitar comportamientos impulsivos.
2-Establece metas claras: establecer
metas claras es fundamental para
desarrollar y
mejorar tu autocontrol impulsivo.
Establecer metas te ayudará a
mantenerte enfocado y motivado, lo
que a su vez te permitirá resistir la
tentación de actuar impulsivamente.
Aquí hay algunos consejos para
establecer metas claras:
-Identifica tus objetivos: Antes de
establecer tus metas, es importante
que identifiques qué es lo que
quieres lograr. ¿Qué aspecto de tu
vida quieres mejorar? ¿Qué
comportamientos impulsivos quieres
controlar?
-Haz tus metas específicas y
alcanzables: Las metas claras y
específicas te ayudarán a mantenerte
enfocado. En lugar de establecer una
meta vaga, como "quiero controlar
mis impulsos", establece una meta
específica y alcanzable, como
"quiero evitar gastar dinero en
artículos innecesarios".
-Desglosa tus metas en tareas
pequeñas: Las metas grandes pueden
ser abrumadoras. Desglosar tus
metas en tareas pequeñas te ayudará
a mantener el enfoque y a asegurarte
de que estás avanzando hacia tu
objetivo. Por ejemplo, si tu meta es
ahorrar dinero, una tarea pequeña
podría ser limitar tus compras a una
vez por semana.
-Haz un seguimiento de tus
progresos: Llevar un registro de tus
progresos te ayudará a mantener la
motivación y a medir tu éxito. Si
sientes que te estás desviando de tus
metas, revisa tu registro y ajusta tu
plan según sea necesario.
-Celebra tus éxitos: No te olvides de
celebrar tus éxitos, incluso los más
pequeños. Reconocer tus logros te
ayudará a mantener la motivación y
a recordarte que estás avanzando
hacia tu objetivo.
3-Toma un momento para pensar:
tomar un momento para pensar es un
paso clave para desarrollar y mejorar
tu autocontrol impulsivo. A menudo,
cuando nos sentimos impulsados a
actuar, es porque estamos
reaccionando automáticamente sin
tomarnos el tiempo para reflexionar
sobre la situación y considerar las
consecuencias de nuestras acciones.
Aquí hay algunos consejos para
tomar un momento para pensar:
-Reconoce tus sentimientos: Antes
de actuar, tómate un momento para
reconocer tus sentimientos y
emociones. ¿Estás enojado,
frustrado, triste o ansioso?
Reconocer tus emociones te ayudará
a comprender por qué estás sintiendo
la necesidad de actuar
impulsivamente.
-Párate y respira profundamente:
Cuando sientas la necesidad de
actuar impulsivamente, párate y
respira profundamente. Tomarte
unos segundos para respirar
profundamente te ayudará a calmarte
y a reducir la intensidad de tus
emociones.
-Cuenta hasta diez: Contar hasta diez
puede parecer simple, pero puede ser
muy efectivo para detenerte antes de
actuar impulsivamente. Tomarte
unos segundos para contar hasta diez
te dará tiempo para reflexionar sobre
la situación y considerar las posibles
consecuencias de tus acciones.
-Pregúntate si tus acciones son
coherentes con tus valores:
Pregúntate si tus acciones son
coherentes con tus valores y metas a
largo plazo. ¿Estás actuando de
manera consistente con lo que
realmente importa para ti?
Reflexionar sobre tus valores y
metas te ayudará a tomar decisiones
más conscientes y controladas.
-Considera las consecuencias:
Tómate un momento para considerar
las posibles consecuencias de tus
acciones. ¿Cómo afectará tu
comportamiento impulsivo a ti y a
los demás a largo plazo? ¿Cómo te
sentirás después de actuar
impulsivamente? Considerar las
consecuencias te ayudará a tomar
una decisión más consciente y
controlada.
4-Busca una alternativa: A menudo,
cuando nos sentimos impulsados a
actuar, es porque estamos
reaccionando automáticamente sin
considerar otras opciones o
alternativas.
Aquí hay algunos consejos para
buscar una alternativa:
-Identifica la necesidad subyacente:
Antes de buscar una alternativa, es
importante que identifiques la
necesidad subyacente detrás de tu
comportamiento impulsivo. ¿Qué es
lo que realmente necesitas o quieres?
Por ejemplo, si tienes la necesidad
de gastar dinero en compras
impulsivas, puede ser que estés
tratando de satisfacer una necesidad
emocional o de sentirte más feliz.
Identificar la necesidad subyacente
te ayudará a encontrar una
alternativa más efectiva.
-Busca opciones alternativas: Una
vez que hayas identificado la
necesidad subyacente, busca
opciones alternativas para satisfacer
esa necesidad. Por ejemplo, si la
necesidad subyacente detrás de tus
compras impulsivas es la de sentirte
más feliz, busca otras actividades
que puedan ayudarte a sentirte feliz
y satisfecho, como hacer ejercicio o
pasar tiempo con amigos y
familiares.
-Evalúa las consecuencias de tus
opciones: Cuando busques
alternativas, evalúa las
consecuencias de cada opción.
¿Cuáles son las posibles
consecuencias positivas y negativas
de cada opción? ¿Cuál es la mejor
opción a largo plazo?
-Elige la mejor alternativa: Después
de evaluar las consecuencias de tus
opciones, elige la mejor alternativa
que te permita satisfacer tu
necesidad subyacente de la manera
más efectiva y que tenga
consecuencias positivas a largo
plazo.
Autocontrol cognitivo: El
autocontrol cognitivo se refiere a
nuestra capacidad para controlar
nuestros pensamientos, emociones y
comportamientos. Aquí te
proporciono algunos consejos para
desarrollar y mejorar tu autocontrol
cognitivo.
1-Practica la atención plena: La
atención plena es una técnica que se
utiliza para estar presente en el
momento actual, prestando atención
de forma consciente y sin juzgar a
los pensamientos, emociones y
sensaciones que se experimentan. La
práctica de la atención plena se ha
relacionado con una variedad de
beneficios, incluyendo la reducción
del estrés, la ansiedad y la depresión,
así como el aumento del bienestar
emocional y físico.
Para practicar la atención plena, aquí
te proporciono algunos consejos que
puedes seguir:
-Encuentra un lugar tranquilo:
Encuentra un lugar tranquilo donde
puedas estar cómodo y sin
distracciones. Puede ser un espacio
en tu hogar o un lugar al aire libre.
-Selecciona una postura cómoda:
Encuentra una postura cómoda que
te permita estar alerta y relajado.
Puedes sentarte en una silla o en el
suelo con las piernas cruzadas, lo
importante es que te sientas cómodo.
-Concéntrate en tu respiración: Una
vez que estés en tu postura,
comienza a enfocar tu atención en tu
respiración. Siente cómo el aire entra
y sale de tu cuerpo, prestando
atención a las sensaciones que se
experimentan en el abdomen, el
pecho y la nariz.
-Acepta tus pensamientos y
emociones: Durante la práctica de la
atención plena, es normal que surjan
pensamientos y emociones. Acepta
estos pensamientos y emociones sin
juzgarlos ni tratar de cambiarlos,
simplemente obsérvalos y déjalos
pasar.
-Hazlo regularmente: La práctica
regular es clave para desarrollar la
atención plena. Empieza con unos
pocos minutos al día e intenta
aumentar gradualmente el tiempo.
-Utiliza herramientas: Si te resulta
difícil concentrarte en la respiración,
puedes utilizar herramientas como la
meditación guiada o la música
relajante para ayudarte a enfocar tu
atención.
2-Aprende a cuestionar tus
pensamientos: Los pensamientos
que tenemos a menudo influyen en
nuestras emociones y acciones, y si
no cuestionamos su validez o
precisión, pueden llevarnos a
comportarnos de manera impulsiva.
Aquí hay algunos pasos que puedes
seguir para cuestionar tus
pensamientos:
-Identifica el pensamiento: Identifica
el pensamiento o creencia que está
detrás de tus emociones y acciones
impulsivas. Por ejemplo, puede ser
el pensamiento "siempre tengo que
ser perfecto" o "si alguien me critica,
soy un fracaso".
-Cuestiona la veracidad del
pensamiento: Cuestiona la veracidad
del pensamiento y pregúntate si es
realmente cierto. Por ejemplo, ¿es
siempre necesario ser perfecto? ¿Es
justo juzgarte a ti mismo como un
fracaso por una crítica? Puedes
escribir estas preguntas y respuestas
en un diario para aclarar tus
pensamientos.
-Busca evidencia que apoye o refute
el pensamiento: Busca evidencia que
apoye o refute el pensamiento y
pregúntate si hay pruebas reales de
que el pensamiento es cierto o no. Si
encuentras pruebas que refutan el
pensamiento, puedes desafiarlo y
reemplazarlo con uno más realista y
positivo.
-Encuentra un pensamiento
alternativo: Encuentra un
pensamiento alternativo que te
ayude a sentirte mejor y a actuar de
manera más efectiva. Por ejemplo,
en lugar de "siempre tengo que ser
perfecto", podrías pensar "hago lo
mejor que puedo en cada situación y
eso es suficiente". Estos
pensamientos alternativos pueden
ayudarte a reemplazar tus patrones
de pensamiento impulsivos con
patrones más positivos y
constructivos.
-Practica cuestionar tus
pensamientos: Practica cuestionar
tus pensamientos con regularidad
para desarrollar el hábito de pensar
de manera más realista y positiva.
Puedes hacer esto en cualquier
momento del día, no solo cuando
estés sintiendo impulsos o
emociones negativas.
3-Utiliza estrategias de
afrontamiento: Las estrategias de
afrontamiento son técnicas y
herramientas que podemos utilizar
para manejar nuestros pensamientos
y emociones de manera efectiva,
especialmente cuando enfrentamos
situaciones estresantes o desafiantes.
Aquí hay algunas estrategias de
afrontamiento que puedes utilizar
para mejorar tu autocontrol
cognitivo:
-Toma un descanso: A veces, tomar
un descanso puede ayudarnos a
recuperar la calma y la claridad
mental. Si te sientes abrumado por
tus emociones o pensamientos,
tomate un tiempo para alejarte de la
situación y realizar una actividad
relajante o agradable que te ayude a
calmarte, como caminar al aire libre,
leer un libro, meditar o hacer yoga.
-Practica la visualización: La
visualización es una técnica en la
que imaginas una situación
estresante de manera detallada y la
enfrentas de manera efectiva en tu
mente. Puedes practicar la
visualización antes de enfrentar una
situación estresante para prepararte
mentalmente y reducir la
probabilidad de comportamientos
impulsivos.
-Utiliza la reestructuración
cognitiva: La reestructuración
cognitiva implica identificar y
cambiar pensamientos negativos o
distorsionados que pueden conducir
a comportamientos impulsivos.
Puedes practicar la reestructuración
cognitiva cuestionando tus
pensamientos y buscando pruebas
que respalden o refuten la validez de
tus pensamientos negativos. Luego,
puedes reemplazar los pensamientos
negativos con pensamientos más
realistas y positivos.
4-Aprende a posponer la
gratificación: La gratificación
instantánea se refiere a la
satisfacción inmediata de un deseo o
necesidad, mientras que la
gratificación postergada implica
esperar para satisfacer una necesidad
o deseo.
A continuación, te explicaré algunas
formas de aprender a posponer la
gratificación y mejorar tu
autocontrol cognitivo:
-Identifica tus deseos y necesidades:
Para poder posponer la gratificación,
primero debes ser consciente de tus
deseos y necesidades. A veces,
nuestros comportamientos
impulsivos son impulsados por la
necesidad de satisfacer una
necesidad inmediata, como la
necesidad de comer algo dulce o la
necesidad de comprar algo que nos
gusta. Identifica tus deseos y
necesidades y piensa en cómo
puedes satisfacerlos de manera más
efectiva.
-Establece metas a largo plazo:
Establecer metas a largo plazo puede
ayudarte a enfocar tu atención en el
futuro y a mantener la motivación
para trabajar hacia ellas. Las metas a
largo plazo pueden ser tan simples
como ahorrar dinero para comprar
algo que realmente quieres o trabajar
en un proyecto que te apasiona. Al
tener una meta clara en mente, te
resultará más fácil posponer la
gratificación a corto plazo y
concentrarte en tus objetivos a largo
plazo.
-Practica el autocontrol: El
autocontrol se puede entrenar y
practicar. Puedes empezar por hacer
pequeñas cosas, como esperar unos
minutos antes de comer un dulce o
no comprar algo innecesario en
línea. Con el tiempo, puedes ir
aumentando gradualmente la
dificultad de las situaciones que te
exigen autocontrol.
-Encuentra formas alternativas de
satisfacer tus necesidades: A veces,
podemos encontrar formas
alternativas de satisfacer nuestras
necesidades y deseos que no
impliquen gratificación instantánea.
Por ejemplo, si tienes la necesidad
de comer algo dulce, en lugar de
comer un pastel puedes comer una
fruta. O si tienes la necesidad de
comprar algo, en lugar de comprarlo
en línea, puedes ir a una tienda y
mirar opciones similares sin comprar
nada.
Autocontrol social: Aquí te
presento algunas estrategias para
desarrollar y mejorar el autocontrol
social.
1-Aprende a escuchar: Escuchar
activamente implica prestar atención
no solo a las palabras que la otra
persona está diciendo, sino también
a su tono de voz, expresión facial,
lenguaje corporal y contexto. Aquí
hay algunas pautas para aprender a
escuchar de manera efectiva.
-Presta atención: Cuando estás
hablando con alguien, asegúrate de
estar presente en la conversación.
Esto significa que debes evitar
distraerte con otras cosas, como tu
teléfono móvil, y centrarte en lo que
la otra persona está diciendo. Haz
contacto visual y demuestra interés a
través de tu lenguaje corporal.
-Haz preguntas de seguimiento: Para
demostrar que estás prestando
atención y comprender mejor lo que
la otra persona está diciendo, haz
preguntas de seguimiento. Por
ejemplo, si alguien te cuenta una
historia, puedes preguntar sobre
algún detalle específico que no esté
claro.
-Refleja lo que se está diciendo: Para
mostrar que comprendes lo que se
está diciendo y para confirmar que
has escuchado bien, puedes repetir o
parafrasear lo que la otra persona ha
dicho. Por ejemplo, "Así que lo que
estás diciendo es que te sientes
frustrado porque no te han dado el
reconocimiento que mereces en el
trabajo".
-Evita interrumpir: Es importante
evitar interrumpir a la otra persona
mientras habla, ya que esto puede
ser percibido como una falta de
respeto. Espera a que la otra persona
termine su pensamiento antes de
responder.
-Evita juzgar: Escuchar activamente
significa estar abierto y comprender
los puntos de vista de la otra
persona, incluso si no estás de
acuerdo con ellos. Evita juzgar o
criticar a la otra persona, y en su
lugar, trata de comprender su
perspectiva.
2-Practica la empatía: Al practicar
la empatía, puedes desarrollar
habilidades de autocontrol social, ya
que te permite comprender mejor las
emociones y comportamientos de los
demás. Aquí hay algunas pautas para
practicar la empatía:
-Escucha activamente: Escuchar
activamente, como se mencionó
anteriormente, es esencial para
practicar la empatía. Al prestar
atención a lo que la otra persona está
diciendo, puedes entender mejor su
perspectiva y sus emociones.
-Trata de comprender la perspectiva
de la otra persona: Piensa en las
experiencias y la historia de vida de
la otra persona, y trata de
comprender cómo esto puede haber
influenciado su punto de vista y sus
sentimientos. Esto te ayudará a
comprender mejor sus
comportamientos y decisiones.
-Valida las emociones de la otra
persona: Es importante validar las
emociones de la otra persona para
demostrar que las entiendes y
respetas. Por ejemplo, si alguien está
triste, puedes decir: "Entiendo que
estás triste por lo que ha pasado".
-Sé sensible al lenguaje corporal: El
lenguaje corporal es una forma
importante de comunicación no
verbal. Trata de ser sensible a las
señales que la otra persona está
enviando con su lenguaje corporal,
como su postura, tono de voz y
expresión facial.
-Sé empático en tus respuestas:
Cuando respondas a la otra persona,
trata de ser empático en tus palabras
y acciones. Por ejemplo, si alguien
está pasando por un momento difícil,
puedes ofrecer ayuda o simplemente
estar presente para apoyarlos.
3-Practica la resolución de
conflictos: Cuando se enfrenta a
situaciones de conflicto, es fácil
dejarse llevar por las emociones y
reaccionar de manera impulsiva. Sin
embargo, al aprender a resolver los
conflictos de manera efectiva, se
pueden controlar las emociones y
mantener la calma en situaciones
estresantes. Aquí hay algunos
consejos para practicar la resolución
de conflictos:
-Mantén la calma: La primera regla
para resolver conflictos es mantener
la calma. Si se siente frustrado o
enojado, tómese un momento para
respirar profundamente y recuerde
que su objetivo es resolver el
conflicto de manera efectiva.
-Escucha activamente: Escuchar
activamente es una parte importante
de la resolución de conflictos.
Asegúrese de prestar atención a lo
que la otra persona está diciendo, y
haga preguntas para asegurarse de
que entiende su perspectiva.
-Comunica de manera clara y
respetuosa: Al comunicarse con la
otra persona, asegúrese de ser claro
y respetuoso en sus palabras y tono
de voz. Evite el lenguaje acusatorio
o defensivo, y en su lugar, utilice
"yo" en lugar de "tú" para expresar
sus sentimientos y perspectivas.
-Busca soluciones juntos: En lugar
de enfocarse en quién tiene la razón
o quién es el culpable, trabaja con la
otra persona para encontrar
soluciones juntos. Piensa en
opciones y compromisos que sean
aceptables para ambas partes.
-Aprende a dejar ir: A veces, no es
posible encontrar una solución que
satisfaga a ambas partes. En estos
casos, es importante aprender a dejar
ir y aceptar que el conflicto no se
resolverá de la manera que se
esperaba. En lugar de aferrarse a la
ira o el resentimiento, aprende a
aceptar la situación y seguir
adelante.
Datos interesantes e
investigaciones
relacionadas sobre el
autocontrol
-La investigación sobre el
autocontrol es un tema que ha sido
explorado en diversas disciplinas,
desde la psicología hasta la
neurociencia. Una de las
investigaciones más destacadas en
este campo es el famoso "Estudio
del malvavisco" llevado a cabo por
el psicólogo Walter Mischel en la
década de 1960 en la Universidad de
Stanford.
En este estudio, Mischel se propuso
investigar la capacidad de
autocontrol en niños de 4 a 6 años.
Para hacerlo, presentó a los niños un
malvavisco y les dijo que podían
comérselo inmediatamente o esperar
15 minutos y recibir una recompensa
adicional (por ejemplo, un segundo
malvavisco). El objetivo era medir la
capacidad de los niños para retrasar
la gratificación y ejercer autocontrol.
Los resultados del estudio fueron
sorprendentes. Algunos niños
comieron el malvavisco
inmediatamente, mientras que otros
lograron esperar los 15 minutos y
recibir la recompensa adicional.
Mischel siguió a los niños durante
años y descubrió que aquellos que
lograron esperar obtuvieron mejores
resultados en la escuela, fueron más
saludables y tuvieron más éxito en la
vida en general.
Este estudio ha sido ampliamente
citado como evidencia de la
importancia del autocontrol en la
vida diaria y ha llevado a
investigaciones posteriores sobre la
naturaleza del autocontrol, cómo se
desarrolla y cómo puede ser
mejorado.
-En un estudio de neurociencia, se
utilizó la resonancia magnética
funcional (fMRI) para investigar las
áreas del cerebro involucradas en el
autocontrol.
se realizó en la Universidad de
California en San Francisco en 2014
y se centró en la relación entre el
autocontrol y la actividad cerebral en
el córtex prefrontal.
Los investigadores reunieron a un
grupo de personas y les pidieron que
realizaran una tarea que requería
autocontrol. Durante la tarea, los
participantes se sometieron a
escáneres cerebrales para que los
investigadores pudieran observar la
actividad en el córtex prefrontal, que
se sabe que está involucrado en el
control de impulsos y la toma de
decisiones.
Los resultados del estudio mostraron
que las personas que tenían un
mayor autocontrol también tenían
una mayor actividad en el córtex
prefrontal. Además, se encontró que
esta actividad era más fuerte cuando
los participantes estaban tratando de
resistir una tentación que cuando
simplemente estaban tomando
decisiones en general.
Estos hallazgos sugieren que la
capacidad de autocontrol puede estar
relacionada con la actividad del
córtex prefrontal y que esta región
del cerebro puede desempeñar un
papel importante en la regulación de
los impulsos y la toma de decisiones.
Sin embargo, es importante señalar
que este estudio se centró en un
grupo relativamente pequeño de
participantes y que se necesitarán
más investigaciones para confirmar
estos hallazgos y comprender mejor
la relación entre el autocontrol y el
cerebro.
-El estudio de sociología de Jack
Block, conocido como el "Estudio
de las Personalidades de Berkeley"
(Berkeley Personality Studies), se
llevó a cabo en la década de 1960 en
la Universidad de California,
Berkeley. Fue uno de los primeros
estudios en investigar la relación
entre la personalidad y el éxito en la
vida.
Block y sus colegas estudiaron a un
grupo de estudiantes universitarios
de Berkeley durante varios años,
observando su comportamiento y
evaluando su personalidad en una
variedad de dimensiones. Los
investigadores utilizaron técnicas de
entrevistas, observación y pruebas
psicológicas para medir rasgos como
la autoestima, la autoconfianza, la
extroversión y la capacidad de
postergar la gratificación.
Los resultados del estudio sugirieron
que las personas que tenían una
mayor capacidad para posponer la
gratificación y mantener el
autocontrol tendían a tener más éxito
en la vida, tanto a nivel académico
como profesional. Además, los
investigadores descubrieron que
estos rasgos de personalidad no eran
fijos y podían ser desarrollados a
través del entrenamiento y la
práctica.
Este estudio tuvo un impacto
significativo en el campo de la
psicología y la sociología, al
demostrar que la personalidad y el
autocontrol tienen un papel
importante en la determinación del
éxito en la vida. Además, se utilizó
como base para posteriores
investigaciones sobre la relación
entre la personalidad y otros
aspectos de la vida, como la salud,
las relaciones interpersonales y la
felicidad.
-En la década de 1990, el sociólogo
Robert Sampson llevó a cabo un
estudio sobre el autocontrol y la
delincuencia en la ciudad de
Chicago. Sampson y su equipo
entrevistaron a más de 8,000
residentes de Chicago para obtener
información sobre sus experiencias
en el vecindario y su participación
en actividades delictivas.
Los resultados del estudio mostraron
una correlación significativa entre el
autocontrol y la delincuencia. Los
residentes que informaron tener un
mayor autocontrol eran menos
propensos a participar en actividades
delictivas que aquellos que
informaron tener un autocontrol más
bajo.
Además, Sampson descubrió que el
nivel de autocontrol de una persona
estaba fuertemente influenciado por
su entorno social. Los residentes que
vivían en vecindarios con altos
niveles de cohesión social y apoyo
mutuo eran más propensos a tener
un autocontrol más alto y, por lo
tanto, menos propensos a participar
en actividades delictivas.
Este estudio de sociología destacó la
importancia del entorno social y las
relaciones interpersonales en la
formación del autocontrol y la
prevención de la delincuencia. Estos
hallazgos han sido ampliamente
utilizados por los investigadores y
profesionales que trabajan en el
campo de la criminología y la
justicia penal para desarrollar
intervenciones efectivas para reducir
la delincuencia y fomentar
comunidades más seguras y
saludables.
Conclusiones
Si has llegado hasta aquí, esperamos
que te haya gustado y hayas
aprendido muchas cosas nuevas,
esperamos que te sean de gran
utilidad y que utilices todos los
ejercicios para seguir mejorando y
desarrollando tus habilidades. Nunca
es tarde para seguir mejorando.