LEPRA
La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por la
bacteria Mycobacterium leprae.
Afecta principalmente a la piel y los nervios periféricos. Si no se
trata, puede causar discapacidad progresiva y permanente.
Las bacterias se transmiten por las gotículas expulsadas por
boca y nariz cuando media un contacto cercano y frecuente con
una persona infectada que no haya recibido tratamiento.
Es posible curar la lepra con un tratamiento de varios fármacos
combinados.
Aunque se han notificado casos de lepra en las seis regiones de la
OMS, el grueso de los nuevos casos detectados anualmente se
concentra en la Región de Asia Sudorienta
Panorama general
La lepra, también llamada mal de Hansen, es una enfermedad infecciosa
crónica causada principalmente por la bacteria Mycobacterium leprae, que
afecta a la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las vías respiratorias
altas y los ojos. Además de deformaciones físicas, las personas afectadas
sufren también estigmatización y discriminación. Es sin embargo una
enfermedad curable y el tratamiento, cuando se dispensa en las primeras
fases, puede evitar la discapacidad.
Magnitud del problema
La lepra es una enfermedad tropical desatendida que sigue presente en
más de 120 países y de la cual se notifican alrededor de 200 000 nuevos
casos al año. Su eliminación como problema de salud pública (objetivo que
se define por una tasa de prevalencia inferior a un caso por cada 10 000
habitantes, conforme a la resolución WHA44.9 de la Asamblea de la Salud)
se materializó a escala mundial en 2000 y en la mayoría de los países antes
del año 2010.
La disminución del número de nuevos casos ha sido gradual. Según los
datos de 2023, el Brasil, la India e Indonesia siguieron notificando más de
10 000 nuevos casos, mientras que otros 12 países (Bangladesh, Etiopía,
Filipinas, Madagascar, Mozambique, Myanmar, Nepal, Nigeria, la República
Democrática del Congo, la República Unida de Tanzanía, Somalia y Sri
Lanka) notificaron entre 1000 y 10 000 nuevos casos cada uno. Cincuenta y
seis países notificaron cero casos y 112 notificaron menos de 1000 nuevos
casos.
En el parte epidemiológico semanal (Weekly Epidemiological Record)
publicado el 13 de septiembre de 2024 (vol. 99) (en inglés) se ofrece
información detallada sobre las estadísticas anuales de 2023.
Transmisión
Según se piensa, la enfermedad se transmite tras un contacto prolongado
y cercano con una persona enferma no tratada, que por boca y nariz
expulsa gotículas en las que está presente el agente causal. En cambio, la
lepra no se contagia por los contactos ocasionales que tienen lugar, por
ejemplo, al dar la mano o un abrazo o al compartir comida o asiento con
una persona enferma. El paciente deja de transmitir la enfermedad en
cuanto comienza a recibir tratamiento.
Diagnóstico
El diagnóstico de lepra reposa en los signos clínicos. A veces resulta difícil
establecer un diagnóstico, en cuyo caso quizá haya que recurrir a servicios
de laboratorio.
Por lo general, la enfermedad se manifiesta por la presencia de lesiones
cutáneas y la afectación de nervios periféricos. Se diagnostica lepra cuando
se observa al menos uno de los siguientes signos básicos: i) pérdida
definitiva de sensibilidad en una mancha o placa cutánea pálida
(hipopigmentada) o rojiza; ii) hipertrofia o engrosamiento de un nervio
periférico, con pérdida de sensibilidad y/o debilidad de la musculatura que
inerva; iii) observación al microscopio de la presencia de bacilos en un
frotis por raspado de incisión cutánea.
Atendiendo a estos signos, los casos de lepra se clasifican en dos tipos con
fines de tratamiento: paucibacilar y multibacilar.
Caso paucibacilar: caso con una a cinco lesiones cutáneas, sin
presencia probada de bacilos en un frotis cutáneo.
Caso multibacilar: caso con más de cinco lesiones cutáneas; o con
afectación nerviosa (neuritis pura o neuritis más cualquier número de
lesiones cutáneas); o con presencia probada de bacilos en un frotis
por raspado de incisión cutánea, independientemente del número de
lesiones cutáneas.
Tratamiento
La lepra se puede curar. La pauta terapéutica actualmente recomendada
asocia tres medicamentos: dapsona, rifampicina y clofazimina, cuya
administración combinada se conoce como politerapia o tratamiento
multimedicamentoso. La OMS ha recomendado la misma pauta para los
casos paucibacilares, con una duración del tratamiento de 6 meses, y
durante 12 meses para los casos multibacilares. La politerapia mata al
patógeno y cura al paciente. El hecho de diagnosticar y tratar la
enfermedad con prontitud puede ayudar a prevenir discapacidades. La
OMS ha venido facilitando gratuitamente esta politerapia, que al principio
sufragaba la Nippon Foundation y desde 2000 donan los laboratorios
Novartis.
Prevención
Está comprobado que la detección de los casos y la politerapia no bastan
para interrumpir la transmisión. La OMS recomienda el rastreo de los
contactos domésticos, vecinales y sociales, acompañado de la
administración de una dosis única de rifampicina como profilaxis posterior
a la exposición.
Respuesta de la OMS
La OMS presta apoyo técnico a países y territorios en las labores de
prevención y control de la lepra. Cada año reúne los datos epidemiológicos
sobre la enfermedad procedentes de países y territorios y publica un
informe recapitulativo en francés e inglés en el parte epidemiológico
semanal.
Tras un exhaustivo proceso de consultas con países, especialistas,
entidades asociadas y afectados por la lepra, la OMS publicó el
documento Hacia cero lepra. Estrategia mundial contra la lepra (enfermedad
de Hansen) 2021–2030, que guarda plena coherencia con la Hoja de ruta
sobre enfermedades tropicales desatendidas 2021-2030. La expresión
«cero lepra» utilizada en la Estrategia corresponde a la noción de cero
infecciones y enfermedades, cero discapacidades y cero estigmatización y
discriminación. Los cuatro pilares estratégicos de la Estrategia son: aplicar
hojas de ruta integradas de cero lepra, con plena adhesión nacional, en
todos los países donde haya lepra endémica; extender las labores de
prevención de la lepra y de detección activa e integrada de casos; atender
los casos y sus complicaciones y prevenir nuevas discapacidades; y
combatir la estigmatización y garantizar el respeto de los derechos
humanos. En la estrategia se proclama asimismo la necesidad de invertir
en la investigación y se fijan una serie de prioridades básicas en este
terreno.
La OMS ha elaborado módulos de aprendizaje electrónico para ayudar al
personal de salud de todos los niveles a adquirir más conocimientos y
competencias en temas relacionados con el diagnóstico y el tratamiento de
la lepra y con la atención de las discapacidades, material que es posible
procurarse a través de la Academia de la OMS.