LA CIVILIZACIÓN INCA
El origen de los incas estuvo en las
cercanías del lago Titicaca en el altiplano
andino, desde donde emigraron para
asentarse en el valle del Cusco. Desde
allí comenzaron a someter, por medios
pacíficos y violentos, a los pueblos
cercanos, hasta lograr conformar el
imperio más extenso que existió en toda
América.
Los Incas ocuparon un territorio que
corresponde actualmente a zonas de:
Bolivia, laguna Titicaca (Centro del
Imperio)
Perú, Cusco (Capital del Imperio)
Parte de Chile (Hasta el río Maule)
Parte de Argentina (Tucumán)
Parte de Ecuador y sur de Colombia.
SOCIEDAD
La sociedad inca era jerárquica,
distinguiéndose en ella grupos
privilegiados y de personas comunes.
Existían dos pilares fundamentales: la
reciprocidad y la redistribución de los
recursos. Esto hacía que las personas
colaboraran en las distintas tareas
además de permitir el intercambio de los
productos obtenidos al interior de la
comunidad (reciprocidad).
Finalmente, todo aquello entregado a las
autoridades imperiales era repartido entre
las distintas comunidades (redistribución), pudiendo así contar con recursos que no producían o que
les fueran escasos.
ECONOMÍA Y RECURSOS
El principal recurso económico en el imperio Inca fue la tierra, pertenecía en su totalidad al Sapa
Inca. Se dividían para tres usos diferentes: las tierras del Inca, destinadas al sustento del
gobernante y su familia, la nobleza y el ejército; las tierras del sol, reservadas a los sacerdotes y a
las fiestas religiosas; y las tierras de los ayllus, destinadas al consumo de cada familia.
Para trabajar estas tierras, los incas usaron las terrazas
de cultivo. También practicaron la
ganadería de animales como llamas y
alpacas, de las cuales obtenían carne,
leche y lana. En el caso de la llama,
esta fue utilizada como animal de carga,
siendo fundamental para el traslado de
productos a lo largo del imperio.
TAHUANTINSUYO: LAS CUATRO REGIONES
El Imperio Inca, llamado Tahuantinsuyo (que quiere decir las cuatro regiones unidas), estaba
dividido en Chinchasuyo (norte), Cuntisuyo (oeste), Antisuyo (este) y Collasuyo (sur).
Para comunicar estas regiones, se creó el Capac Ñan o Camino del Inca, una extensa red de
caminos que cruzaba montañas, selvas y poblados. Este sistema facilitaba el comercio, el control
militar y la comunicación mediante mensajeros llamados chasquis.
La capital, Cusco, era el centro político, religioso y administrativo del imperio, y residencia del Sapa
Inca, considerado hijo del dios sol y autoridad suprema.
DESARROLLO CULTURAL DE LOS INCAS
La cultura inca recogió y perfeccionó muchos de los progresos alcanzados por otros pueblos andinos
que luego difundió en los territorios conquistados. En este proceso fue fundamental su sistema de
caminos y comunicaciones. Muchas de sus expresiones artísticas y avances científicos, estuvieron al
servicio de su eficiente organización, lo que les permitió consolidar su poder sobre la región andina y
sus pueblos.
CULTO A LA NATURALEZA
Los incas eran profundamente religiosos, politeístas, basándose en el culto a la naturaleza y a los
antepasados. Sus dioses estaban asociados a seres o fuerzas de la naturaleza. Para contar con la
ayuda y protección de los dioses, realizaban ritos, sacrificios, entregaban ofrendas (productos
agrícolas o fabricados por ellos).
La cosmovisión (visión del mundo) inca dividía al mundo en tres partes: el mundo de arriba, donde
vivían los dioses; el de la superficie de la Tierra; y el subterráneo, donde vivían los espíritus de las
personas comunes. Las principales divinidades eran Viracocha creador del universo, de los
hombres, el ganado y las tierras de cultivo; Inti, el Sol, padre de los incas, quien regía las estaciones
y el ciclo agrícola; Illapa, dios del rayo y la lluvia; Pachamama, diosa de la tierra; Mamacocha, diosa
del mar; y Mamaquilla, diosa de la luna, relacionada con los muertos y la fertilidad.