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La Política Como Espectáculo

El documento reflexiona sobre la política argentina como un espectáculo, cuestionando cómo los personajes políticos son representados en la ficción y su impacto en la percepción pública. Se menciona la figura de Carlos Menem y cómo su representación en series de televisión puede distorsionar la realidad histórica y política. Además, se critica la tendencia de los políticos a buscar fama a través de la imagen y el entretenimiento, en lugar de abordar los problemas estructurales del país.
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El documento reflexiona sobre la política argentina como un espectáculo, cuestionando cómo los personajes políticos son representados en la ficción y su impacto en la percepción pública. Se menciona la figura de Carlos Menem y cómo su representación en series de televisión puede distorsionar la realidad histórica y política. Además, se critica la tendencia de los políticos a buscar fama a través de la imagen y el entretenimiento, en lugar de abordar los problemas estructurales del país.
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LA POLÍTICA COMO ESPECTÁCULO

¿Quién hará de Milei dentro de veinte años en alguna plataforma de cine o TV?, o tal
vez antes. ¿Cuáles serán los actores convocados que harán de estos personajes que nos
gobiernan ahora? Por los 90, Leo Sbaraglia (el actor que hizo de Carlos Menem en la
serie) mientras actuaba en esas novelas para adolescentes, ni imaginaría que algún día
haría de ese presidente que llevó el dólar al ‘uno a uno’.
Nuestra realidad de país, siempre supera a la ficción. Y nadie podrá quejarse que uno
aquí no se aburre, aunque sufra sin entender por qué tanto. Nos conducen de manera
imprevisible, quienes estén en el poder administrativo de turno, mientras los verdaderos
dueños del país aplauden en la Rural. Así se vio esta última semana. El discurso del
presidente deberá ser enviado a todas las escuelas secundarias y las universidades de
Ciencias Políticas, para que quede bien claro quiénes son los que mandan, quienes sus
gerentes, y cuáles los nuevos vasallos. Estuvo más que claro, que no solo buscan
transferir lo que da ganancias de lo estatal a lo privado, sino que volvía a dar lecciones
de moral (acusando de ladrones a los que tocan el dinero de los ricos exportadores)
mezclado con el misticismo y Moisés. Para ese alto sector del campo, el presidente está
haciendo las cosas bien. Fue a comunicarle personalmente, que les bajará las
retenciones.
La serie de Menem tuvo éxito. Lo primero es seguir confundiendo- desde la ficción- lo
que realmente sucedió. El personaje riojano aparece como un pícaro. Una serie de
anécdotas tapa- y especialmente para los que no conocen historia- una serie de
acontecimientos qué para empezar, ofendieron a algunos. Esto llamó la atención. El
primero que estaba disconforme fue su hermano Eduardo (padre de los Menem que
están en el Congreso y que hace poco se han detallado los negocios que tienen con el
Estado). Decía al principio que aparecía poco, y que no era tan feo como el actor que lo
representó. Luego de ese divismo (que muchos políticos no pierden cuando ven una
cámara de TV), pasaba a determinadas escenas que sí ya tenían que ver con las
privatizaciones y la corrupción. De eso no estaba ofendido. Mucha gente, esa semana
que lo entrevistaban en programas de la mañana, creían que estaba en La Rioja; pero
luego se desayunaban que vive en un departamento cerca de la cancha de River.
Siempre terminaban esos reportajes medio enojado, cuando se daba cuenta que lo
estaban ‘gozando’ en la clásica ‘canchereada’ porteña. Los reflejos defensivos no los
había perdido.
No solo apareció el hermano Eduardo, sino que desfilaban los Kohan, Cavallo, y hasta
esos días se supo que Manzano (en aquel tiempo diputado por Mendoza, desde donde
llegó con un solo traje arrugado) se le había incendiado un Yate en el Mediterráneo. Tal
mal no le fue a toda esa fauna política. De eso muchas veces no hay registros. Dónde
está toda esa generación de políticos hoy. ¿Están hechos (económicamente)?, ¿Ha
servido ese tráfico de influencias que le dan los cargos políticos, para hacer negocios?,
¿alguno habrá vuelto a su profesión? En el campo sindical, solo Agustín Tosco, nos
dejaba el ejemplo de que se podía ser sindicalista y estar también en el lugar de trabajo.
En el fondo esta serie no nos quiere mostrar con esa humorada de un gran personaje,
todo lo que hubo detrás. Por eso los últimos comentarios terminaron en el tapado de otra
política de la UCeDe: María Julia Alsogaray. Con esa tapa de estudio, que tuvo muchos
comentarios en aquella época, donde transformaba a una mujer pétrea, seca, de ideas
conservadoras, en una mujer sexy. Todo pasa por la imagen.
Por eso la pregunta: ¿desde cuándo los políticos descubrieron que sus imitadores les
daban más fama que lo que iban a hacer? La política iba a ser un espectáculo y show.
Menem mismo admiraba en su juventud a la farándula criolla y del mundo (se sacó
fotos con Xuxa, Los Rollings Stones), luego sus cortesanos le traían diversión a Olivos,
como comentó Moria Casan. Aquel presidente de los 90, empezó imitado por otro
´turco’: Mario Sapag (quien ya venía de imitar a Raúl Alfonsín, a Menotti, a Dante
Caputo, pero que no les causaba la menor gracia). No sé si esta nueva generación
comprenderá esta serie; seguramente les sucederá lo mismo dentro de unas décadas
cuando tenga que explicar quienes eran los que están gobernando en estos días, dejando
que se caiga todo lo que tiene el Estado, planchando al dólar, y dejando que acumulen
más riqueza un 10% de la población argentina, con la plata que les presta el FMI, para
seguir sosteniendo este modelo de saqueo.
Carlos Liendro

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