Tema: Imperialismo
EL IMPERIALISMO
Introducción.
En el último cuarto del siglo XIX, y hasta la Primera Guerra Mundial, un conjunto de naciones
industriales de Europa Occidental, más Estados Unidos y Japón, se lanzaron a un nuevo ciclo de
conquistas territoriales. Si bien Europa ya tenía los antecedentes de la primera expansión
ultramarina de los siglos XV y XVI -con la ocupación y el control de las islas del Atlántico norte,
las costas del África Occidental y del Caribe en América- ciertas características llevaron a los
historiadores a diferenciarla de esta nueva expansión que amplió los horizontes de la economía-
mundo y produjo el reparto de nuevos territorios mundiales principalmente en Asia y África.
Historiadores como Eric Hobsbawm (1998) denominaron esta etapa como "la era del imperio",
circunscribiéndola a los años que se extienden entre 1875 y 1914.
¿POR QUÉ EL IMPERIALISMO?
Paralelamente al proceso de internacionalización de las relaciones económicas, hacia la segunda
mitad del siglo XIX, Europa inició de un modo continuo y sistemático el dominio económico y
militar de inmensos territorios de Asia y África. Si bien existían importantes dominios en
ultramar -especialmente británicos-, con finalidades estratégicas, como Gibraltar, Chipre o
Malvinas; o con objetivos económicos como la India, a partir de los tramos finales del siglo XIX,
las ambiciones coloniales e imperialistas de las potencias industriales cobraron impulso por
distintas razones:
- Las industrias europeas necesitaban, luego de la crisis de 1873, mercados donde colocar
sus inversiones de capital en forma directa -como ferrocarriles o telégrafos- o en forma
indirecta -como el otorgamiento de préstamos para evitar que sus ganancias siguieran
bajando.
- Un segundo argumento se relaciona con la búsqueda de mercados en los que las
potencias pudieran ubicar el excedente de productos. Esto era cada vez mayor debido
a un estancamiento en el consumo interno, agravado, durante la década de1870, por
una serie de políticas proteccionistas de parte de las principales potencias. China y el
continente africano eran dos opciones con muy buena proyección para captar la
atención de los europeos. Y como no todas las economías industriales eran lo
suficientemente fuertes como para permitirse competir abiertamente con otras, fue
necesario ocupar los territorios y transformarlos en colonias, asegurándose, así, el
monopolio de las ventas de sus mercaderías.
- Otro tipo de explicaciones acerca de la nueva expansión imperial provino de los ámbitos
gubernamentales e intelectuales de las potencias, que buscaban legitimar sus acciones.
En Francia el primer ministro francés Jules Ferry, esgrimió intereses geopolíticos para
justificar la expansión ultramarina; argumentó que la marina francesa no podía
prescindir de los refugios, defensas y centros de aprovisionamiento que le brindaban las
bases carboníferas y navales, como escalas en las rutas oceánicas. Del mismo modo, la
expansión británica sobre África, por ejemplo, tenía como objetivo estratégico el
proteger de posibles amenazas a las rutas comerciales hacia la India.
- El nacionalismo -operado en Europa durante este siglo- devino en nacionalismo
imperialista a partir de la exaltación del poder y prestigio de un país en función del
antagonismo "civilización" versus "barbarie". El estatus y la gloria que adquirían las
naciones que poseían colonias (y que reforzaban aún más el sentimiento de
superioridad de los europeos frente a las poblaciones conquistadas), también
empujaban a las potencias hacia la búsqueda de territorios donde plantar bandera.
- Por último, el imperialismo sirvió para trasladar a las colonias las tensiones que habían
dentro de las propias sociedades occidentales. Ante el aumento demográfico que
estaban experimentando y el peligro de que la población adulta no consiguiera trabajo,
las colonias permitían derivar la mano de obra sobrante a través de la migración. Luego
de esto, la presión de los habitantes europeo disminuyó, al menos en parte, gracias a
que los gobiernos fomentaron la migración hacia las colonias.
- Así, el riesgo de que Gran Bretaña monopolizara el mercado internacional lanzó a otros
países a una carrera por conquistar colonias. La disputa por nuevos territorios generó,
con frecuencia, conflictos armados entre las potencias. La carrera imperialista se
planteaba también en términos de autoafirmación nacional y de poderío militar.
Arrebatar territorios a las potencias rivales, además de reportar beneficios materiales,
alimentaba el orgullo patrio. Pronto, a la expansión imperialista se sumaron Bélgica,
Alemania, Italia, Japón y los Estados Unidos.
LA FORMA DE LA DOMINACIÓN IMPERIAL
Como vimos anteriormente, podemos definir al imperialismo como un sistema político y
económico por el cual los países más poderosos dominan o pretenden ejercer su control –
directa o indirectamente– sobre otros pueblos. Esta dominación se practicó generalmente en
su forma directa mediante el colonialismo, aunque actualmente es más frecuente el
neocolonialismo.
Decimos que hay colonialismo cuando la autoridad es ejercida directamente –por conquista o
anexión territorial– por el país imperialista o metrópoli, y, en consecuencia, el país sometido o
colonia pierde su soberanía. Las colonias se podrían diferenciar en dos tipos, según sus
características: colonias de asentamiento, si fueron fundadas por emigrantes europeos para
trabajar y vivir en ellas (denominadas «colonias blancas» como Australia, Canadá y Sudáfrica), o
colonias comerciales si, en principio, fueron conquistadas para obtener materias primas (como
en Asia y África) y son explotadas por compañías privadas, con el aval y la protección del
gobierno de su país de origen
El neocolonialismo, en cambio, fue una nueva forma de dependencia, que se produce cuando
el país sometido es independiente políticamente y la dominación se ejerce sobre su economía,
mediante la acción directa de grandes compañías monopólicas (extranjeras, es decir, cuyos
capitales son del país imperialista) que son dueñas de recursos básicos del país neocolonial, o
por medio de la subordinación financiera (créditos y préstamos) que condicionan la vida política
de estos territorios.
Debido a las dificultades del gobierno directo, poco a poco, los administradores coloniales
europeos emplearon a las autoridades nativas como aliados a través de los cuales sus demandas
podrían ser impuestas a las poblaciones africanas. Entonces, si bien en el vértice del sistema
administrativo se encontraba un gobernador europeo, el resto de las autoridades, en un gran
porcentaje eran de origen nativo.
De este modo, los europeos solucionaban algunos problemas: no debían mantener un gran
número de funcionarios europeos y, al mismo tiempo, las élites locales presentaban menor
resistencia porque no perdían toda su autoridad. Algo similar ocurría con las poblaciones locales
que, en lugar de obedecer a los funcionarios europeos, acataban a sus propias autoridades.
De este modo, las naciones de Europa se formaron como estados colonialistas y recién a fines
del siglo XX, en los años 1960 y 1970, dejaron de serlo a raíz de los procesos de descolonización.
Dicho de otra forma, el sistema mundial de poder fue colonial hasta 1970.
Fuente: Historia IV Manual Maipue.
IDEOLOGÍA DE LA DOMINACIÓN: EL POSITIVISMO
La doctrina positivista afirmaba que el único conocimiento verdadero era el que se derivaba de
la ciencia y sólo podía surgir como resultado de la aplicación del método científico, que permitía
encontrar leyes generales y universales mediante la observación y la experimentación. Aunque
el positivismo había surgido como una corriente de pensamiento en las Ciencias naturales y
exactas, también se difundió entre las Ciencias sociales.
Así, a partir de mediados del siglo XIX, con la consolidación del positivismo como nuevo
paradigma de la ciencia en Europa, surgieron o se reconfiguraron nuevos saberes y disciplinas
como la antropología, la etnografía, la biología, la psicología, la historia y la sociología que,
apoyándose en supuestas leyes científicas elaboradas a partir de investigaciones empíricas,
consolidaron en los ambientes académicos europeos y
Vocabulario: norteamericanos la noción de distintos tipos de razas. Además,
establecieron una jerarquía en la cual las razas superiores tenían
Empírico: Lo empírico es aquello que
se basa en la experiencia y en la
el derecho, y en algunas ocasiones hasta el deber, de imponerse
observación de los hechos. En sobre las sociedades inferiores.
general, cuando decimos que algo es
En el caso particular de la antropología y la etnografía,
empírico queremos decir que es
construyeron sus teorías a partir del estudio de grupos étnicos
demostrable y que puede ser
experimentado directamente, o sea,
sometidos al poder colonial. Sus investigaciones no solamente
que no se sostiene por teorías o por presentaron una imagen clasificatoria de los pueblos estudiados
suposiciones, sino por hechos. como "sociedades primitivas" en la escala de la evolución, sino
que excluyeron de sus datos etnográficos todo un conjunto de
Finisecular: Perteneciente o relativo
aspectos que daban cuenta de las denigrantes condiciones
al fin de un siglo determinado.
coloniales: datos sobre la explotación de mano de obra, las
Segregación: Separar y marginar a relaciones socio-raciales dominantes entre blancos y nativos, la
una persona o a un grupo de penetración misionera cristiana, así como la situación
personas por motivos sociales, epidemiológica de dichos pueblos, que evidenciaba más que
políticos o culturales. ningún otro indicador la situación negativa que soportaban, en
Metropolitano: Perteneciente o comparación con las potencias que los dominaban.
relativo a la metrópoli. urbano,
El avance de las investigaciones y su institucionalización dieron
ciudadano.
impulso a subdisciplinas como la antropología física, dedicada al
estudio y a la clasificación de las "razas" a partir de sus
características físicas; o la frenología, la cual sostenía que a partir de la medición del cráneo
podían determinarse ciertas predisposiciones morales e intelectuales de las personas.
Otros antropólogos y sociólogos evolucionistas, por su parte, retomaron los resultados
conseguidos por Charles Darwin en “El origen de las especies por medio de la selección natural”
(1859) para explicar el funcionamiento de las sociedades humanas y justificar las políticas
imperialistas practicadas por los gobiernos de sus países. Así, la teoría evolucionista de las
ciencias naturales fue aplicada a las ciencias sociales, dando lugar al surgimiento del
"darwinismo social". Sus conceptos de competencia en la "lucha por la vida", la "selección
natural" y la guerra jugaban como un factor de eliminación de los más débiles. De este modo las
ideas darwinistas justificaban el predominio de los países industrializados (los más fuertes) sobre
los más "atrasados" (los más débiles).
Al iniciarse la época del imperialismo, el enfoque racista de estas disciplinas hegemonizaba el
campo científico europeo y norteamericano. La idea de raza y de supremacía blanca aportaron
sobrados argumentos que justificaron y naturalizaron la dominación de las "razas inferiores" por
parte de las potencias coloniales. Este racismo de opresión se convirtió en algunos casos como
los del Congo, Namibia y los pueblos sudafricanos, en un racismo de exterminio, como sucederá
también en buena parte de los genocidios del siglo XX.
Al mismo tiempo que la esclavitud colonial de los africanos llegaba final, el racismo finisecular,
entonces, justificó nuevas formas de trabajo forzado, los prejuicios de color y la segregación,
para establecer una relación social de explotación acorde a las necesidades de los países
metropolitanos. Esta segregación racial también fue utilizada para estratificar a los trabajadores
inmigrantes o a las minorías étnicas en los países europeos.
Por otro lado, la ocupación de territorios y la dominación de sociedades que hasta entonces
habían permanecido ajenas al mundo occidental, permitió a las comunidades científicas de los
países metropolitanos acceder a nuevas especies "exóticas" y ejemplares de la flora y fauna, que
fueron estudiadas, clasificadas y exhibidas en los botánicos, los zoológicos y como piezas de los
museos de Ciencias Naturales de Europa con el propósito de mostrar al público las nuevas
adquisiciones coloniales; también fueron incorporadas al inventario y vitrinas de colecciones
privadas (por ejemplo, pieles y animales embalsamados) y de las casas de antigüedades. Pero,
así como los zoológicos atrajeron la curiosidad por la fauna exótica de las colonias, los Estados
colonialistas organizaron exhibiciones y muestras etnográficas en las principales ciudades
europeas destinadas a exhibir "ejemplares" (personas) de los pueblos que pretendían civilizar,
como una atracción científica y de entretenimiento público.
Fuente: Historia del mundo contemporáneo: una mirada desde las periferias. Maipue.
EL CONGRESO DE BERLÍN Y EL REPARTO DEL ÁFRICA
Cuando los europeos comprendieron la importancia de poseer colonias formales, empezó el
proceso colonizador. Francia y el Reino Unido dieron los primeros pasos. Poco a poco, se
comenzó a avanzar hacia el interior de África, en tanto que las factorías se transformaron en
posesiones más formales.
En el África mediterránea, Francia inició, en 1830, la ocupación de Argelia y, en 1848, la proclamó
oficialmente "territorio francés". No obstante, la instauración de la colonia francesa no concluyó
hasta 1870. En 1881, además, los franceses establecieron un protectorado sobre Túnez.
En 1882, aprovechando el estallido de una rebelión nacionalista, se produjo una ocupación
militar británica de Egipto que, de hecho, fue convertida en un protectorado inglés. Misioneros,
exploradores y aventureros abrieron el resto de África a Europa. Durante la segunda mitad del
siglo XIX se registró un gran número de viajes de exploración y de descubrimientos a través de
los grandes ríos africanos.
Las rivalidades entre Francia y Bélgica por el Congo, y el creciente interés de los comerciantes
alemanes por el África central, impulsaron al canciller alemán Otto Von Bismarck a celebrar una
Conferencia Internacional en Berlín, donde se reunieron todos los que tenían intereses en el
continente africano. En ella se adoptó una serie de acuerdos: la libertad de comercio y de
navegación por los ríos Níger y Congo; la prohibición de la esclavitud; el reconocimiento del
"Estado libre del Congo" como una colonia personal del rey de Bélgica, Leopoldo II; el principio
de la ocupación efectiva, es decir, era necesario ocupar de verdad un territorio para considerarlo
como propio. Este principio aceleró el "reparto de África", pues las potencias se lanzaron a
conquistar aquellas tierras que aún no pertenecían a ningún otro país.
FUENTE: Santillana - Historia 4 - Argentina y mundo. La primera mitad del siglo XX.
TENSIONES, CONFLICTOS Y CONSECUENCIAS DEL IMPERIALISMO
Para los pueblos conquistados.
La expansión imperialista tuvo consecuencias de diversa índole para los pueblos sometidos. Las
potencias metropolitanas trazaron de manera arbitraria las fronteras de sus colonias, en función
de sus pactos e intereses políticos y económicos. De este modo, se produjo la fragmentación de
los territorios y la desarticulación de los modos de vida de las sociedades tradicionales. Esta
nueva territorialidad generó desplazamientos forzosos de población, fomentó el desarraigo
cultural y creó las condiciones para futuros conflictos interétnicos.
En los territorios dominados se incrementó la población, debido al crecimiento demográfico
nativo y a fuertes procesos de inmigración. La urbanización se desarrolló rápidamente, a medida
que las ciudades se convertían en centros de articulación de los mercados metropolitanos y
coloniales. Además, en el proceso de adaptación a las nuevas relaciones capitalistas, las
sociedades tradicionales sufrieron cambios abruptos.
En el plano económico, el desarrollo de la infraestructura (puertos, ferrocarriles, caminos) fue
funcional a los intereses de los países colonizadores. Las metrópolis anularon la autonomía
económica de las colonias y decidieron cómo y qué debían producir los territorios dominados,
en virtud de las exigencias de los mercados internacionales. En África, por ejemplo, los cultivos
autóctonos fueron reemplazados por el algodón, el maíz, el cacao y el café.
Las consecuencias políticas no fueron menores. Los países centrales impusieron su
administración colonial, desconociendo las formas de gobierno preexistentes. Además,
utilizaron los territorios coloniales para dirimir sus propios conflictos.
Para los países imperialistas
Después de la Conferencia de Berlín, y de los sucesivos acuerdos llevados a cabo tanto en Asía
como en África por las distintas potencias, podríamos suponer que los únicos focos de conflicto
serían los de las regiones que estaban siendo colonizadas. Sin embargo, las tensiones entre las
naciones colonizadoras no sólo no desaparecieron, sino que se agravaron con el paso del
tiempo.
Una fuente de conflictos fue el deseo de las potencias de formar imperios continuos. El Reino
Unido, por ejemplo, pretendía formar un imperio africano que uniese el norte con el sur del
continente. Para elaborar este proyecto fue fundamental el rol desempeñado por Sir Cecil
Rhodes, que concibió la idea de enlazar El Cairo, en Egipto, con Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, a
través de una línea ferroviaria. La idea del dominio británico de sur a norte fue conocida con el
nombre de "el imperio vertical”
Este proyecto entró en colisión con el propósito francés de crear un eje colonial de oeste a este
("el imperio horizontal"), desde la costa del Sahara y Guinea, al mar Rojo. Esta situación dio lugar
a un grave incidente al encontrarse los ejércitos de ambas potencias en la localidad sudanesa de
Fachoda, en 1898. El conflicto finalmente se resolvió por la vía diplomática.
En el África austral se enfrentaron los tradicionales intereses de los portugueses, establecidos
desde el siglo XVI en Angola y Mozambique, de los colonos holandeses y alemanes (bóers o
afrikáners) asentados en la región de El Cabo desde el siglo XVII y, por último, del Reino Unido,
que ocupó el Cabo en 1806. A estas rivalidades y tensiones se sumó, desde 1884, la presencia
de Alemania en África del sudoeste.
Las tensiones entre los ingleses y los colonos holandeses se agravaron con el descubrimiento de
yacimientos mineros de oro y diamantes en las repúblicas bóers independientes de Sudáfrica,
Orange y Transvaal. El conflicto desembocó en la llamada Guerra anglo- bóer de 1899-1902. La
movilización británica para esta guerra fue la más amplia, hasta la Primera Guerra Mundial.
A principios del siglo XX resurgieron los enfrentamientos imperialistas en el norte de África. Esta
vez, el escenario fue Marruecos. La cuestión marroquí, como se llamó a la pretensión francesa
de establecer un protectorado sobre el reino de Marruecos, y la oposición alemana a este, fue
un foco de conflictos que puede ser considerado como uno de los antecedentes que
desembocaría en la Primera Guerra Mundial. De hecho, desde entonces comienza un periodo
donde las distintas potencias se embarcan en una carrera armamentística sin precedentes. En
paralelo a todos estos conflictos mencionados, los países imperialistas se enfrentaron a las
diferentes resistencias de las regiones conquistadas que no se resignaban al dominio europeo.
ACTIVIDADES:
“Frases con Historia”
1. Lean las siguientes frases:
• FRASE 1: “Los salvajes no tienen redención sino por la fuerza.” – Domingo F. Sarmiento
• FRASE 2: “La civilización europea tiene el deber de educar a los pueblos atrasados del
mundo.”
• FRASE 3: “Los migrantes vienen a aprovecharse de nuestros recursos.”
• FRASE 4: “El hombre blanco ha sido elegido para llevar la luz a los rincones oscuros del
planeta.”
• FRASE 5: “No somos racistas, pero tienen otra cultura y no se integran.”
• FRASE 6: “Algunos países están como están por su forma de ser, son vagos o
corruptos.”
• FRASE 7: “Las razas inferiores deben someterse a las superiores o desaparecer.” –
Joseph-Arthur de Gobineau (teórico del racismo científico)
• FRASE 8: “La historia de África es la del hombre tribal sin Estado, sin progreso.”
• FRASE 9: “No quiero que mi hija tenga una maestra con acento extranjero.”
• FRASE 10: “Si no tienen los mismos avances que nosotros, es porque no se
esforzaron.”
2. Colocar cada frase en el siguiente cuadro comparativo (que hay que hacer en la
carpeta y completar las columnas:
Frase ¿De qué época es? ¿Qué visión ¿Qué ideas se
(pasado/presente) transmite sobre reflejan?
lxs “otros”? (positivismo,
racismo,
civilización, etc.)
3. Lectura Comprensiva y análisis de texto: EL CONGRESO DE BERLÍN Y EL REPARTO DEL
ÁFRICA y TENSIONES, CONFLICTOS Y CONSECUENCIAS DEL IMPERIALISMO. Identificar
la siguiente información y esquematizar en la carpeta
• Causas del reparto de África.
• Países y territorios mencionados.
• Acuerdos del Congreso de Berlín.
• Consecuencias para los pueblos conquistados.
• Conflictos entre las potencias imperialistas.
4. Glosario y Conceptos Clave: identifiquen y definan brevemente las siguientes palabras
y conceptos clave que aparecen en el texto. Pueden usar el texto para inferir el
significado o buscarlo si es necesario:
• Colonias formales
• Factorías
• Protectorado
• Ocupación efectiva
• Metrópolis
• Desarraigo cultural
• Imperialismo vertical / horizontal
• Carrera armamentística
5. Preguntas de Comprensión
• ¿Por qué fue importante el Congreso de Berlín? ¿Qué decisiones clave se tomaron
allí?
• Según el texto, ¿cuáles fueron las principales consecuencias del reparto de África
para los pueblos africanos? Mencioná al menos tres y explicá por qué las considerás
relevantes.
• ¿Cómo se manifestaron las tensiones entre las potencias imperialistas en África?
Nombrá al menos dos ejemplos y describilos brevemente.
• ¿Qué papel jugó la economía en el imperialismo? ¿Cómo afectó la imposición de
nuevos cultivos en África?
• ¿Qué significa la frase "las potencias metropolitanas trazaron de manera arbitraria
las fronteras de sus colonias"? ¿Qué consecuencias tuvo esto?
6. Conexión con el Presente: Aquí es donde se establece la relación entre el pasado y la
actualidad. "Ecos del Imperialismo en el Siglo XXI" (Investigación y Debate) investigar y
analizar su relación con las consecuencias del imperialismo mencionadas en el texto:
• Conflictos interétnicos y guerras civiles en África: Investigar un caso actual (ej. Ruanda,
Sudán del Sur, República Democrática del Congo) y buscar posibles conexiones con las
fronteras coloniales o el "desarraigo cultural".
• Neocolonialismo y dependencia económica: Buscar ejemplos de cómo los países
africanos siguen siendo dependientes de las antiguas potencias coloniales o de nuevas
potencias (ej. China) en términos económicos (extracción de recursos, monocultivos,
deuda externa).
• Migraciones y desarraigo cultural: Analizar cómo los desplazamientos forzosos y el
desarraigo cultural del pasado pueden manifestarse en las actuales migraciones internas
o hacia Europa.
• Recursos naturales y explotación: Investigar qué recursos naturales son abundantes en
África y cómo su explotación (histórica y actual) ha afectado a las poblaciones locales.
• Legado lingüístico y cultural: ¿Qué idiomas se hablan en los países africanos actuales?
¿Cómo influyó el colonialismo en la cultura, la educación y las instituciones?
7. Cada grupo deberá preparar una breve presentación (5-7 minutos) para compartir sus
hallazgos, explicando la conexión con el texto original. Pueden usar imágenes, mapas o
breves videos.