Cuando tus hijos te pasan por encima
Dr. Bill Maier
A demasiados padres confundidos los hijos les desobedecen abiertamente por que no tienen
límites.
-Una estudiante de secundaria de Arizona reprueba su clase de inglés de último año por plagiar un
trabajo final, recibir una F en su examen final y no presentarse a una sesión para arreglar una tarea
fallida. Cuando se les dijo que su hija no se podría graduar con sus amigos, sus padres
amenazaron con demandar al profesor y al distrito escolar.
-La Asociación Médica Americana lanzó un reporte sorprendente sobre la bebida en menores de
edad, indicando que un gran porcentaje de los niños que beben obtienen el licor de sus propios
padres. El estudio de la AMA encontró que uno de cada cuatro adolescentes estadounidenses
reportaron asistir a fiestas donde se servía alcohol en presencia de los padres.
-En el reality show de ABC-TV “Súper niñera” destacaron las tribulaciones de la vida real de
desventurados padres y madres que son aterrorizados por sus propios hijos – pequeños tiranos
que los patean, golpean, insultan y los mantienen como prisioneros en sus propias casas.
En caso de que no lo hayas notado, América tiene un problema de crianza de los hijos e hijas. La
evidencia de este déficit parental se puede encontrar en tu supermercado local, restaurante de
comida rápida o en el parqueo de la escuela – cuando observamos niños y niñas malcriadas,
egoístas y fuera de control, quienes no parecieran tener claros los conceptos de conductas buenas
o malas.
Muchos aspectos de nuestra cultura pueden ser dañinos para los hijos, pero yo estoy
particularmente alarmado por lo que yo llamo padres y madres faltos de ánimo y coraje. Pareciera
que este tipo de padres y madres no quieren, o no pueden, poner límites al comportamiento de sus
hijos – incluso al comportamiento que es poco saludable, peligroso y destructivo. Podría pensarse
que ellos están tan preocupados por agradar a sus hijos e hijas que ceden a cada capricho que
tienen.
Este comportamiento tiene un efecto dominó; incluso si estás haciendo un buen trabajo al criar
hijos responsables, la vida de ellas y ellos está siendo influenciada por esta desafortunada
tendencia.
La raíz del problema
¿Qué vuelve a los padres y madres en progenitores poco firmes? Las causas son diversas, pero
algunas que podemos mencionar son:
Pensamiento incorrecto. Hoy en día muchos padres creen que no tienen derecho de enseñar sus
creencias a sus hijos. Ellos prestan atención solamente a gurús en crianza, sin embargo algunos
de ellos y ellas piensan que los hijos únicamente poseen una bondad innata rebosante y que las
pequeñas y los pequeños deberían poder crear sus propios valores. Este consejo tan humanista
niega el hecho de que todos tenemos una inclinación hacia el egoísmo y al autoengaño.
Culpa. Cuando mamá y papá son profesionales que trabajan de 50 a 60 horas por semana, sus
hijos pueden pasar la mayoría de su infancia en la guardería. Los progenitores y responsables de
la crianza en general pueden sentir una culpa inmensa porque no están disponibles física y
emocionalmente para sus hijos. Para mitigar esta culpa, frecuentemente, les es imposible decir no.
Copiar o reactivar el ser padres. Muchos adultos de hoy fueron criados por padres influenciados
pensamientos permisiva de la década de 1960 de “rechazar toda autoridad.” Como resultado,
algunas personas no han aprendido, en esta esfera, la importancia de poner límites apropiados. Al
contrario, los individuos que crecieron con padres severos y autoritarios pueden rechazar cualquier
forma de disciplinar a los niños. Ellos prometieron: “Yo nunca voy a tratar a mis hijos en la manera
en la que yo fui tratado.”.
Divorcios polémicos y disputas por la custodia de los hijos. Estas circunstancias pueden
hacer que los padres se vuelvan excesivamente tolerantes. Para lograr que lo vean como el “padre
favorito,” una mamá o un papá pueden consentir de manera insana a los hijos e hijas. Algunos
progenitores, y responsables de la crianza, pueden caer en la trampa de velar por sus hijos para
satisfacer sus propias necesidades. Como resultado, pueden fallar al poner límites por miedo a no
agradarles a sus hijos.
No seas una alfombra
¿Cómo podemos evitar ser madres y padres permisivos? Podemos empezar por reconocer que
nuestros hijos son una bendición de Dios y que con esa bendición viene con una responsabilidad
maravillosa. Los niños y niñas que no sufren consecuencias por portase mal, podrían comportarse
de adultos como personas egoístas y narcisistas que lastiman a otros.
Si tú crees que podrías ser un padre o madre excesivamente tolerante, pide retroalimentación a tus
personas cercanas– y dales permiso de ser honestos. Busca desarrollar amistades con adultos que
te nutran– amigos que te vayan a apoyar en tu papel de papá o mamá.
Al balancear el amor y los límites, puedes ayudar a tus hijos e hijas a crecer como adultos
equilibrados.