Sección II
Competencia, nombramiento, incapacidades y dispensa de la tutela
de los interdictos
Artículo 64°.- (Desempeño de la tutela) La tutela se desempeña por la
o el tutor con la supervisión e intervención de la autoridad judicial, en
la forma determinada por el presente Código.
Artículo 65°.- (Nombramiento de tutora o tutor) El nombramiento de
tutora o tutor se realiza mediante resolución judicial, pudiendo
ratificarse o no a la o el tutor interino.
Artículo 66°.- (Proactividad en la designación de la o el obligado)
Previo el nombramiento de la persona obligada, la autoridad judicial
comunicará los derechos y obligaciones, incapacidades y dispensas
para la o el obligado.
Artículo 67°.- (Obligatoriedad de la tutela)
La tutela es obligatoria y nadie puede ser dispensado o incapacitado
para su ejercicio, sino por lo establecido por el presente Código.
Las y los parientes que sean plenamente capaces están obligados a
desempeñar la tutela, de acuerdo al orden indicado en los numerales
1 al 6 del Parágrafo I del Artículo 112 del presente Código, incluyendo
a los colaterales. Se escuchará la declaración de los parientes, la
opinión de la persona afectada si su estado de salud lo permite, y se
decidirá según convenga al interés de esta última.
Artículo 68°.- (Tutela por terceros) En defecto de las y los parientes
obligados a la tutela, la autoridad judicial nombrará como tutora o
tutor a un tercero allegado o amigo de la persona afectada o de su
familia que consienta en ello y tenga en cuenta el interés de la
persona tutelada.
Artículo 69°.- (Incapacidad para la tutela) No puede ser tutora o tutor
y, si han sido nombrados, cesan en la obligación:
Las personas menores de edad.
Las personas mayores de edad declaradas interdictas.
Los que litigan contra la persona afectada, o cuya madre, padre o
ambos, cónyuges, hijas o hijos tienen pleito pendiente en su contra, y
los que tienen un interés contrapuesto al de aquella, como sus
acreedores o deudores y sus fiadores, salvo que se trate de
obligaciones de poca cuantía.
Los que tengan sentencia condenatoria ejecutoriada por delitos
contra la vida, la integridad, la dignidad y la libertad, contra las
familias o contra el patrimonio público o privado.
La madre o el padre que pierden su autoridad o son suspendidos de
ella, o las personas removidas de otra tutela.
Los que observan mala conducta o padecen de enfermedad o vicio
que ponga en peligro la salud y la seguridad del afectado.
Los excluidos expresamente por la madre o el padre.
Los quebrados o insolventes, mientras no se rehabiliten o paguen sus
deudas.
Artículo 70°.- (Dispensa de la tutela) Están dispensadas de la tutela
quienes:
Son militares o policías en servicio activo.
Tienen más de sesenta (60) años de edad.
Padecen de una enfermedad que los impida cumplir el cargo.
Tienen tres (3) hijas o hijos bajo su autoridad o ejercen otra tutela.
Residan fuera del lugar donde debe ejercerse la tutela o se ausenten
de él con frecuencia por razón de su profesión u oficio.
Otros establecidos por Ley.
Artículo 71°.- (Causas concurrentes y sobrevinientes) Si se acepta la
tutela concurriendo una de las causas enunciadas por el artículo
anterior, no puede después obtenerse dispensa por razón de ella. En
cambio, si sobreviene durante la tutela puede pedirse la dispensa.
Sección III
Ejercicio de la tutela
Artículo 72°.- (Ejercicio y atribuciones de la o del tutor)
El ejercicio de la tutela inicia con la posesión en el cargo de tutor.
La o el tutor cuida de la persona afectada, la representa en los actos
de la vida civil y administra su patrimonio.
Artículo 73°.- (Plan general)
La o el tutor a partir de su nombramiento en un plazo de cinco (5)
días debe presentar un plan general sobre la manera que se propone
cumplir la gestión tutelar respecto al ciudado de la persona tutelada y
a la administración de sus bienes; éste puede ser apoyado en su
elaboración por una institución de gestión social.
El plan general además contendrá un inventario estimativo de los
bienes de la persona afectada y la o el tutor prestará una fianza
suficiente que garantice su gestión y será modificada con
autorización judicial.
Se eximen estas formalidades cuando la persona afectada no tiene
bienes.
Artículo 74°.- (Levantamiento del inventario)
El inventario se hace por decisión judicial, será levantado por la
persona que designe la autoridad judicial, en un plazo de quince (15)
días a partir de la presentación del plan general de la o el tutor. El
mismo contendrá una relación detallada de los bienes y negocios de
la persona declarada interdicta, señalando sus activos y pasivos.
Los parientes y amigos de las familias pueden concurrir a la
formación del inventario.
La autoridad judicial aprueba el inventario previa declaración
informativa de la o del tutor interino, y si el presentado es insuficiente
o incompleto puede ordenar se corrija o se haga otro en el plazo de
quince (15) días.
Artículo 75°.- (Ampliación del inventario) El inventario levantado será
ampliado con los nuevos bienes que la persona afectada adquiera
posteriormente por cualquier título, previa autorización y aprobación
judicial.
Artículo 76°.- (Depósito de bienes) Los muebles valiosos, los títulos al
portador y los caudales de la persona tutelada, se depositarán a
nombre de ésta en la entidad financiera que señale la autoridad
judicial, a no ser que se disponga otra forma de custodia.
Artículo 77°.- (Calificación y constitución de la fianza)
La fianza se califica en audiencia pública, según la importancia del
patrimonio de la persona afectada y en forma suficiente para
garantizar los bienes y las rentas anuales.
La fianza debe ser hipotecaria o en su defecto prendaria, si la
hipoteca no cubre la cantidad asegurada puede complementarse con
una garantía prendaria; y sólo en caso de tratarse de la
administración de bienes de escasa importancia, a criterio de la
autoridad judicial, se podrá aceptar una garantía personal.
La fianza real se mandará inscribir de oficio en el registro que
corresponda y en el plazo máximo de tres (3) días desde su
determinación.
Artículo 78°.- (Exención de fianza) Están exentos de dar fianza:
Las y los abuelos, la madre, el padre y las y los hermanos de la
persona afectada, con escasa capacidad económica.
Los que han sido nombrados en virtud de designación hecha por el
último de los padres que ejercía la autoridad parental dispensándolos
de esa obligación, a menos que exija lo contrario el interés de la
persona afectada.
La o el tutor que no administre bienes.
Artículo 79°.- (Nombramiento de nueva o nuevo tutor) Si dentro de los
cinco (5) días que se el comunicó su nombramiento, la o el tutor
presenta alguna causal de dispensa o incapacidad para la tutela,
probada esta situación la autoridad judicial nombrará una o un nuevo
tutor, debiendo la o el anterior dar cuenta inmediata de los actos.
Artículo 80°.- (Presupuesto anual)
Al comienzo de cada año, la o el tutor debe presentar a la autoridad
judicial, para su aprobación, el presupuesto de gastos de alimentación
y salud de la persona tutelada y de la administración de su
patrimonio, al cual debe ceñirse la gestión de la tutela.
El presupuesto debe acomodarse a la condición de la persona
tutelada y a sus posibilidades económicas, pudiendo ser modificado
en vista de circunstancias sobrevinientes, también con aprobación
judicial.
La autoridad judicial puede pedir aclaraciones e introducir las
modificaciones exigidas en interés de la persona tutelada.
Artículo 81°.- (Rentas insuficientes) Cuando las rentas de la persona
tutelada no alcanzan a cubrir los gastos mínimos de alimentación y
salud, la autoridad judicial puede decidir, a propuesta de la o el tutor,
otros medios para cubrir dichos gastos.
Artículo 82°.- (Demanda de asistencia familiar) Si la persona tutelada
no tiene los medios necesarios para los gastos de su alimentación y
salud, la o el tutor debe exigir judicialmente que se satisfagan por los
parientes legalmente obligados a prestar asistencia familiar, salvo
que la o el mismo tutor sea el obligado a darla, en cuyo caso debe
cubrir directamente dichos gastos, bajo la vigilancia de la autoridad
judicial.
Artículo 83°.- (Actos que necesitan autorización) La o el tutor no
podrá realizar sin autorización judicial, los actos de disposición y los
que exceden de la administración ordinaria previstos por el Artículo
47 del presente Código, debiendo proceder en la forma dispuesta
para tales actos.
Artículo 84°.- (Prohibición) La o el tutor no puede adquirir directa ni
indirectamente bienes y derechos de la persona que tutela, ni
tampoco podrá otorgarle créditos o generarle deudas en su propio
beneficio. Toda convención en contrario será nula de pleno derecho.
Artículo 85°.- (Actos de administración ordinaria) La o el tutor realiza
los actos de administración ordinaria sin necesidad de autorización,
asumiendo responsabilidad por los mismos.
Artículo 86°.- (Sanción) Los actos realizados sin las formalidades
previstas en la Ley, serán nulos a demanda de cualquier persona que
alegue un interés legítimo.
Artículo 87°.- (Informe anual de la gestión) La o el tutor rendirá
informe anual de su gestión ante la autoridad judicial. Este informe se
presentará máximo hasta tres meses después de vencido el año. Los
informes anuales se archivarán para la comprobación de la rendición
de cuentas final. Sin perjuicio de ello, la autoridad judicial puede
exigir la presentación de estados de la situación, en el momento que
lo requieran las circunstancias.
Artículo 88°.- (Aumento o disminución de la fianza)
Si durante la tutela aumentan o disminuyen los bienes de la persona
tutelada, la fianza puede ser aumentada o disminuida
proporcionalmente, pero no se la cancelará en su totalidad hasta que
haya sido aprobada la cuenta de la tutela y extinguidas las
obligaciones que correspondan a la o el tutor por su gestión.
De igual modo se procederá en caso de pérdida o desmejora de la
fianza.
Artículo 89°.- (Compensación)
La o el tutor lleva una compensación que fija la autoridad judicial y
que no bajará del cinco por ciento (5%) ni excederá del diez por
ciento (10%) de las rentas producidas por los bienes sujetos a su
administración.
Esta disposición no se aplica a la tutela ejercida por el cónyuge, por
las y los descendientes, ascendientes o las y los hermanos.
Artículo 90°.- (Responsabilidad de la autoridad judicial)
Las determinaciones o decisiones de la autoridad judicial deben
adoptarse precautelando los derechos e intereses de la persona
tutelada, siendo la autoridad jurisdiccional responsable civil por los
daños que se ocasionen a la persona tutelada o al patrimonio de ésta.
Al efecto del Parágrafo anterior, se promoverá de oficio:
La formación del inventario.
La efectividad de la fianza en los casos pertinentes.
La presentación del presupuesto y los informes anuales.
Sección IV
Terminación de la tutela de los interdictos
Artículo 91°.- (Extinción) La tutela se extingue:
Por fallecimiento de la persona tutelada.
Al recuperar sus facultades mentales la persona tutelada.
Artículo 92°.- (Cesación de la obligación) La obligación de la tutora o
del tutor cesa por:
Su fallecimiento.
Sentencia condenatoria penal que produzca ese efecto.
Dispensa aceptada judicialmente.
Remoción judicial.
Artículo 93°.- (Carácter personal y responsabilidades de las y los
herederos) La tutela es una función personal que no pasa a las y los
herederos de la o el tutor. En caso de fallecimiento de la o el tutor,
sus herederos son responsables de comunicar a la autoridad
jurisdiccional y de la administración de su antecesor, si son mayores
de edad, y sólo pueden realizar actos de conservación hasta que se
nombre y notifique a una o un nuevo tutor de acuerdo a lo dispuesto
para el tutor interino.
Artículo 94°.- (Remoción de la o del tutor) Es removido de la tutela
quien:
Se halla en alguna de las incapacidades expresadas en el Artículo 69
del presente Código.
No presenta el presupuesto, los informes anuales o los estados de la
situación cuando sean requeridos.
Por negligencia, mal manejo, deslealtad o infidencia, que pongan en
peligro a la persona tutelada o su patrimonio.
Artículo 95°.- (Acción de remoción de la o del tutor) La acción de
remoción de la