DIABETES MELLITUS
En el mundo existen alrededor de 350 millones de personas con diabetes mellitus,
mientras que para el año 2025 se estima que serán aproximadamente 540 millones las
afectadas. Estas perspectivas convierten a la diabetes, de ser un asunto de salud, en un
problema social y de sustentabilidad económica.
Si la diabetes no se trata, puede causar problemas de salud prolongados porque los
niveles altos de glucosa en la sangre dañan los vasos sanguíneos. Nueve de cada diez
diabéticos tienen diabetes tipo 2. Las pruebas de detección regulares son la forma más
eficaz de diagnosticar la enfermedad.
DEFINICIÓN
La diabetes es una enfermedad crónica, incurable pero controlable, en la que hay un
defecto en la fabricación de una hormona, que se llama insulina. Las células del cuerpo
no pueden utilizar los azúcares que se toman con los alimentos y éstos comienzan a
aumentar en la sangre. Ante un valor igual o superior a los 200 mg/dl (11,1 mmol/l), en
cualquier momento del día.
¿QUÉ ES LA INSULINA?
Una hormona, es una sustancia fabricada en el cuerpo, que actúa dentro nuestro, sin salir
al exterior, producida por el páncreas. Transforma el azúcar, el almidón y otros
compuestos orgánicos provenientes de la comida en la energía necesaria para el
funcionamiento del cuerpo. Si la glucosa no puede entrar a las células y tejidos que la
necesitan, se acumula en la sangre y produce una serie de efectos negativos en el
cuerpo.
En este caso, la insulina, hormona fabricada en el páncreas, no lo es en cantidad
suficiente, como para poder regular el metabolismo de los azúcares.
¿QUÉ ES EL PÁNCREAS?
Es una glándula que está situada debajo del estómago y conectada al tubo digestivo.
Tiene dos funciones principales: una la de fabricar los jugos que ayudan en la digestión de
los alimentos y la otra, producir diversas hormonas, como la insulina, que ayuda a regular
el azúcar (glucosa) en la sangre (glucemia). En el diabético, tan sólo está afectada la
fabricación de insulina.
Las células del páncreas que fabrican la insulina, sufren una inflamación, llamada
“insulitis”, que provoca que la cantidad de insulina sea insuficiente para regular el
metabolismo de los azúcares.
¿PORQUÉ SE PRODUCE LA INFLAMACIÓN?
La diabetes es una enfermedad en la que se hereda la predisposición. La falta de
síntomas, no quiere decir que no haya familiares con diabetes o predispuestos a tenerla.
Cuando a la predisposición genética se añade otro factor, generalmente de tipo
inmunológico (autoinmune), se pone en marcha la inflamación de las células del páncreas
que fabrican la insulina (células beta) y con el tiempo, la cantidad de insulina es
insuficiente y aparecen los síntomas de la diabetes. Hoy en día se acepta que una de las
causas desencadenantes es la introducción precoz del gluten (cereales) en la dieta del
niño y por ello se aconseja retrasar este alimento y darlo a partir de los 6-7 meses de
edad. También se aconseja no dar leche de vaca, ni mantequilla en los seis primeros
meses de la vida.
En algunos estudios, se ha puesto de manifiesto que factores emocionales y ambientales,
también pueden ser la causa desencadenante del proceso
LOS SÍNTOMAS
Los síntomas principales de la diabetes son: sensación de mucha sed, producción de
grandes cantidades de orina (ir al aseo frecuentemente), cansancio y pérdida de peso.
Otros síntomas son: picor alrededor de la vagina o el pene, contraer afta regularmente y
tener visión borrosa.
Los síntomas de la diabetes tipo 1 pueden desarrollarse rápidamente, normalmente en
cuestión de días o semanas. Si los niveles de glucosa en la sangre son demasiado
elevados, puede sufrir un ataque de hiperglicemia, que es un exceso de azúcar y
deshidratación que puede provocar debilidad y posibles convulsiones (movimientos
repentinos e involuntarios del cuerpo). Esto puede suceder si no se ha tomado la insulina.
Si los niveles de glucosa son demasiado bajos, puede sufrir un ataque de hipoglucemia
Esto puede pasar si ha tomado demasiada insulina y puede notar temblor,
desfallecimiento y sudoración.
Normalmente, los síntomas de la diabetes tipo 2 se desarrollan a lo largo de varias
semanas o meses. Algunas personas con diabetes tipo 2 tienen pocos síntomas o incluso
ninguno. Sin embargo, también deberán seguir un tratamiento para que no se desarrollen
otros problemas de salud más adelante, como una enfermedad del riñón.
LAS CAUSAS
Generalmente, la causa de la diabetes es que el organismo no produce nada insulina o no
la suficiente, o no puede usarla debidamente. Esto se denomina resistencia a la insulina.
En casos poco frecuentes, la causa de la diabetes puede ser una enfermedad del
páncreas denominada pancreatitis.
En la diabetes tipo 1, el organismo no puede producir insulina o no la suficiente. Con
frecuencia la diabetes tipo 1 se denomina enfermedad autoinmunitaria porque el sistema
inmunitario ataca las células del páncreas, destruyéndolas o dañándolas. En algunos
casos, una infección vírica puede desencadenar la diabetes tipo 1. Asimismo, hay mayor
riesgo de tener diabetes tipo 1 si existen antecedentes familiares de la enfermedad.
En la diabetes tipo 2, el organismo no produce bastante insulina, o las células del
organismo no reaccionan debidamente a la insulina. Existe una relación estrecha entre la
diabetes tipo 2 y la obesidad. Si es obeso, adelgazar, tener una alimentación sana y
equilibrada y hacer ejercicio físico regularmente reducirán notablemente el riesgo de tener
diabetes.
DIAGNOSTICO
Para poder diagnosticar la diabetes, el médico de familia le pedirá una muestra de orina.
Esta muestra se analizará para ver si contiene glucosa. Y luego, un análisis de sangre
confirmará el diagnóstico y si la causa de la diabetes es algo subyacente como el
colesterol alto.
Si los niveles de glucosa no son lo suficientemente altos como para que el médico
diagnostique diabetes, puede ser necesaria una prueba de sobrecarga oral de glucosa. A
veces, esto se denomina prueba de tolerancia a la glucosa. El médico le dará una bebida
con glucosa y analizará la sangre cada media hora, durante dos horas, para comprobar
cómo reacciona el organismo ante la glucosa.
FISIOPATOLOGÍA DE LA DIABETES
TEORÍA DE LA NO UTILIZACIÓN: La causa fundamental es la insuficiente
utilización de la glucosa por los tejidos provocada por la menor disponibilidad de
insulina. La insuficiencia insulínica puede ser: absoluta, por falta de producción üe
las células beta o de liberación de esa hormona; relativa, por inactivación por
proteínas fijadoras, anticuerpos 0 agentes enzimáticos, humorales o tisulares, y
secundaria, por acción de los agentes hiperglucemiantes que exageran la
neoglucogenia o que se oponen a la acción de la insulina en los tejidos.
LA INSUFICIENCIA ABSOLUTA es, posiblemente, la causa de la diabetes
de tipo juvenil y de la de los adultos delgados, porque: los islotes contienen
muy poca insulina; no hay insulina circulante; tienen poca tolerancia por los
glúcidos; necesitan siempre insulina exógena, a la cual responden
fácilmente; los trastornos metabólicos son muy marcados, tienen gran
tendencia a la cetoacidosis; no mejoran con los hipoglucemiantes orales
sulfamidados. No se puede descartar la participación de factores
vulnerantes, agentes infecciosos, ni de la hormona de crecimiento, como
agente coadyuvante o desencadenante en la aparición de la diabetes,
actuando en un terreno predispuesto hereditariamente.
LA INSUFICIENCIA RELATIVA responde bien a las características de la
diabetes de la madurez o de los obesos, porque: los islotes contienen y
producen insulina; hay moderada cantidad de insulina en la sangre; tienen
mejor tolerancia por los glúcidos; mejoran con régimen dietético, y no
necesitan insulina exógena en la mayoría de los casos; tienen menor
sensibilidad insulínica; no hacen habitualmente acidosis; los islotes son
estimulados por los hipoglucemiantes orales. La obesidad y la herencia son
los factores etiológicos más importantes vinculados a este tipo de diabetes.
LA INSUFICIENCIA SECUNDARIA no parece intervenir directamente en
estos dos tipos de diabetes, que son los dos más comúnmente estudiados.
Está, en cambio, vinculada a la diabetes acromegálica, a la del Cushing, a la
adrenogenital y, posiblemente, a la diabetes del embarazo y del
hipertiroidismo.
TEORÍA DE LA HIPERPRODUCCIÓN: Según esta teoría el factor determinante de
la diabetes es la hiperglucemia; ésta es provocada por acción de los agentes
hormonales hipófisosuprarrenaltiroideos que estimulan la neoglucogenia y se
oponen al efecto metabólico de la insulina. La hiperglucemia por aumento de la
neoglucogenia, que se observa en los síndromes de hiperfunción córticoadrenal,
produce una diabetes transitoria. La acromegalia se acompaña de diabetes
permanente en menos del 20 % de los casos; ella es debida a una insuficiencia
insulínica secundaria por agotamiento tardío del tejido insular. Es posible que las
hormonas hiperglucemiantes influyan en la aparición de la diabetes del climaterio,
poniendo en evidencia una falla hereditaria del órgano insular. -La hiperproducción
endógena de glucosa es favorecida y exagerada por la insuficiencia insulínica. La
insulina exógena frena la neoglucogenia, cortando el círculo vicioso que agrava el
dismetabolismo glucídico.
¿QUÉ ES LA PRE DIABETES?
Es la fase o periodo previo al diagnóstico clínico de la diabetes. En estos momentos se
considera de gran importancia médica, ya que se están haciendo estudios para conocer
ese proceso y valorar acciones terapéuticas, en poblaciones predispuestas o de riesgo a
desarrollar la enfermedad.
En esta fase, la prevención consiste en la detección precoz del individuo de riesgo a
desarrollar una diabetes, para ir haciendo controles periódicos que nos permitan conocer
su reserva pancreática de insulina. Las medidas dietéticas no son de utilidad y en algunas
ocasiones pueden precipitar la insuficiente secreción de insulina. El objetivo del
tratamiento en esta fase, es el de retrasar la evolución de la inflamación pancreática y
prolongar el tiempo en que las células beta mantienen su función de secreción de insulina.
Dentro de las posibilidades de tratamiento, se puede comenzar con insulina a dosis bajas,
en una inyección diaria que es bien tolerada, o bien utilizar medicamentos
inmunomoduladores. Hay que hacer controles periódicos y regulares y así poder conocer
el declive de la insulina en el tiempo. El empleo de los hipoglucemiantes orales, al
estimular la función de las células beta del páncreas, producirán un agotamiento precoz y
no son aconsejables.
IMPACTO PSICOLÓGICO DE LA DIABETES
El diagnóstico inicial de diabetes puede tener un impacto significativo emocional en la
persona que lo recibe, y su reacción muchas veces se va a ver afectada por múltiples
variables como su personalidad, cómo se presenta la información, el historial familiar de
diabetes y mitos o información contradictoria que tiene la persona acerca de la diabetes
(Edelwich & Brodsky, 1998). Las reacciones iniciales también tienden a diferir según el
tipo de diabetes.
Las personas con DMT1 por lo general son diagnosticadas por una crisis médica (ej.
cetoacidosis), lo cual tiene un impacto significativo en términos de la percepción de su
salud y la urgencia con que se tiene que comenzar el tratamiento. La DMT2 por lo general
se diagnóstica en visitas al médico rutinarias, o por quejas somáticas (ej. cansancio,
visión borrosa), y la percepción del paciente sobre la seriedad del diagnóstico puede ser
menor por la menor severidad de los síntomas y el tratamiento menos invasivo (ej.
inyecciones de insulina vs. medicamentos).
Por ende, la forma en que los/as profesionales de la salud comunican el diagnóstico de
diabetes va a ser bien importante, tanto para facilitar la aceptación del paciente como para
minimizar el riesgo de que el paciente active mecanismos de defensa como la negación o
la minimización de la seriedad del diagnóstico.
Se ha comprobado y ya es de conocimiento popular que el estrés interfiere con el
aprendizaje. Por dicha razón, es importante ayudar al/la paciente a manejar
adecuadamente el impacto emocional del diagnóstico, con el fin de poder comenzar con
la educación en diabetes que va a requerir el/la paciente para manejar su condición.
Se estima que más del 95% del cuidado de la diabetes es responsabilidad del paciente,
ya que constantemente a lo largo de un día el/la paciente debe realizar tareas de
autocuidado y/o tomar decisiones relevantes con respecto a la enfermedad. Este nivel de
intensidad de tratamiento ha llevado a muchos/as investigadores/as a cuestionarse cuál
es el impacto psicológico de la diabetes en la persona que la padece y cómo se afecta la
calidad de vida.
Algunos de los factores que podrían tener un impacto psicológico y afectar la calidad de
vida del paciente de diabetes son: la complejidad e intensidad de las tareas de
autocuidado, la interferencia de las mismas en la vida cotidiana, el miedo a las
complicaciones y los síntomas de hiperglucemia (ej. cansancio, letargo, sed) e
hipoglucemia (ej. mareo, taquicardia, irritabilidad, temblor), que pueden afectar el
funcionamiento psicosocial y ocupacional (Rubin, 2000).
Las investigaciones que comparan la calidad de vida reportada por adultos con diabetes y
la población en general en su mayoría demuestran que adultos con diabetes con
frecuencia reportan peor calidad de vida (Rubin, 2000). Por otro lado, se ha encontrado
que una mejor calidad de vida en adultos con diabetes está asociada con mayor apoyo
social, autoeficacia, actividad física y ausencia de complicaciones de salud y trastornos
psiquiátricos (Delamater, 2000).
La diabetes puede representar un estrés psicosocial que predispone a las personas con
diabetes a presentar desórdenes psicológicos, como la depresión, o particularmente a
largo plazo, la quemazón en relación a la diabetes. Más adelante se discutirán los
desórdenes psicológicos en los pacientes con diabetes.
La quemazón es un término que usa Polonsky (1999) en su libro para explicar algunas
características en común que pueden presentar los/as pacientes de diabetes cuando se
sienten abrumadas o sobrecargadas por la diabetes y por la frustración de la carga del
autocuidado, y que pueden comenzar a interferir con el cuidado y el control de la
enfermedad.
Algunas de las características más comunes de quemazón en un paciente de diabetes
son: preocuparse de que no se está cuidando lo suficientemente bien, reconocer que el
cuidado es importante para su salud, pero no tener la motivación para hacerlo, dejar
algunos aspectos del cuidado (ej. se monitorea menos, no asiste a citas regulares con el
médico, descuida la dieta), sentirse con coraje y frustración hacia la diabetes, sentir que la
diabetes está controlando su vida y decirse a sí mismo/a que el manejo no es tan
importante o que no va a hacer diferencia en el futuro.
Por esto el apoyo psicológico al/la paciente de diabetes a lo largo de su enfermedad es
importante para prevenir y/o minimizar el impacto que puede generar la quemazón en su
salud y bienestar.
LA PSICOLOGÍA Y LA DIABETES
En la última década se han realizado varias investigaciones que han comprobado que
mantener los niveles de glucosa en la sangre lo más cercano a los niveles normales
previene y/o retrasa la aparición de las complicaciones asociadas a la diabetes (Diabetes
Control and Complications Trial Research Group, 1993).
Estas investigaciones han reforzado la necesidad de que los pacientes de diabetes
mantengan los niveles de glucosa dentro de los parámetros recomendados mediante un
tratamiento más intensivo. Este consiste en un mayor número de inyecciones diarias de
insulina (3-5 veces) como también de pruebas de glucosa en sangre (4-8 veces), junto
con un seguimiento médico más frecuente del paciente y su tratamiento (DCCT, 1993).
Por ende, las expectativas en cuanto a tareas de autocuidado y educación en diabetes
aumentan para los/as pacientes, y a su vez, este tratamiento intensivo requiere que los/as
profesionales de la salud inviertan mayor tiempo y esfuerzo en educar y ofrecer
seguimiento al/la paciente.
De igual forma, el modelo de cuidado de la diabetes ha cambiado a ser uno más enfocado
en el apoderamiento del paciente y menos basado en el modelo médico tradicional donde
el doctor receta y el paciente cumple con el tratamiento (Anderson et al., 2000). Este
cambio en el modelo de tratamiento responde a hallazgos de investigaciones y de la
experiencia clínica de los/as profesionales de la salud que trabajan con personas con
diabetes.
Este régimen de tratamiento de control intensivo de la diabetes, que luego del DCCT se
ha convertido en el estándar de tratamiento, requiere mayores esfuerzos y cambios de
conducta de parte del paciente. Además, tanto investigaciones como la experiencia clínica
han revelado que el tener conocimiento sobre la diabetes no es suficiente para producir
cambios de conducta en los/as pacientes y aumentar el cumplimiento con el tratamiento.
Existen otras variables mediadoras que influyen grandemente en el cumplimiento del
tratamiento de la persona con diabetes.
FACTORES DE RIESGO NO MODIFICABLES EN DIABETES MELLITUS
Edad. La prevalencia de DM2 aumenta a partir de la mediana edad, y es mayor en
la tercera edad.
Raza/etnia. El riesgo de desarrollar DM2 es menor en individuos de raza caucásica
que en hispanos, asiáticos, negros y grupos nativos americanos (indios, alaskeños,
hawaianos, etc.), que además presentan una evolución más rápida a diabetes
mellitus (DM).
Antecedente de DM2 en un familiar de primer grado. Los individuos con padre o
madre con DM2 tienen entre dos y tres veces (cinco o seis si ambos padres
presentan la condición) mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
Antecedente de DM gestacional. Las mujeres con antecedentes de DM
gestacional tienen alrededor de 7,5 veces mayor riesgo de DM2 en comparación
con las mujeres sin la condición.
Síndrome del ovario poliquístico. Este síndrome se ha asociado a alteraciones
en la regulación de la glucosa en diferentes poblaciones; en Estados Unidos hasta
un 40 % de las mujeres con síndrome del ovario poliquístico tiene alterada su
regulación de la glucosa a los 40 años2, y un metaanálisis reveló aproximadamente
tres veces mayor riesgo de DM gestacional en las mujeres con dicho síndrome.
FACTORES DE RIESGO MODIFICABLES EN DIABETES MELLITUS
Obesidad, sobrepeso y obesidad abdominal. La obesidad (índice masa corporal
[IMC] ≥ 30 kg/m2) y sobrepeso (IMC de 25-30 kg/m2) aumentan el riesgo de
intolerancia a la glucosa y DM2 en todas las edades. Actúan induciendo resistencia
a la insulina. Más del 80 % de los casos de DM2 se puede atribuir a la obesidad, y
su reversión también disminuye el riesgo y mejora el control glucémico en
pacientes con DM establecida.
Sedentarismo. Un estilo de vida sedentario reduce el gasto de energía y
promueve el aumento de peso, lo que eleva el riesgo de DM2. Entre las conductas
sedentarias, ver la televisión mucho tiempo se asocia con el desarrollo de obesidad
y DM. La actividad física de intensidad moderada reduce la incidencia de nuevos
casos de DM2.
Tabaquismo. El consumo de tabaco se asocia a un mayor riesgo de DM2
dependiente dosis (cuantos más cigarrillos, mayor riesgo).
Patrones dietéticos. Una dieta caracterizada por un alto consumo de carnes rojas
o precocinadas, productos lácteos altos en grasa, refrescos azucarados, dulces y
postres se asocia con un mayor riesgo de DM2 independientemente del IMC,
actividad física, edad o antecedentes familiares. En cuanto a la dieta mediterránea
(alto contenido de frutas, verduras, cereales integrales y nueces y aceite de oliva
como principales fuentes de grasa), el estudio PREDIMED concluyó que la dieta
reduce la aparición de DM2 hasta un 40 %, sin necesidad de reducción de peso.
Respecto a los componentes individuales de la dieta, el consumo de productos
lácteos bajos en grasa, fibra, nueces, café, café descafeinado y té verde a largo
plazo disminuyen el riesgo de DM2 (un 7 % de reducción del riesgo por cada taza
de café), aunque no se considera probada una relación causa-efecto para
recomendar el consumo de café como estrategia preventiva.
Trastornos de regulación de la glucosa. También llamados prediabetes o
estados intermedios de hiperglucemia, incluyen glucemia basal alterada, tolerancia
alterada a la glucosa y elevación de la hemoglobina glucosilada, y ya se han
definido en apartados anteriores. Su presencia aislada o conjuntamente supone un
mayor riesgo de DM2.
Condicionantes clínicos asociados a mayor riesgo de DM2. Los pacientes con
enfermedad coronaria e insuficiencia cardíaca avanzada. La hipertensión arterial,
El infarto agudo de miocardio y el ictus también se asocian con mayor riesgo de
DM2.
CONCLUSIONES
1. El aumento cada año de casos de diabetes, hace considerar a esta enfermedad ya
no solo como un asunto de salud, sino también un problema social y de
sustentabilidad económica.
2. Fisiopatológicamente existen dos teorías sobre los mecanismos de la diabetes:
teoría de la no utilización y la teoría de la hiperproducción, cada una sustentada
desde un punto de vista fisiológico.
3. Existen factores de riesgo no modificables como modificables en la diabetes, se
debe intentar corregir los segundos para reducir el riesgo de la enfermedad.
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abril 2018]
ANEXO
EL TAI CHI CHUAN ESTILO YANG AYUDA EN EL CONTROL DE LA DIABETES
La actividad física es un factor importante para llevar un estilo de vida saludable y reducir
el impacto de la diabetes en nuestra salud. Estar activo es una parte muy importante en el
manejo de la diabetes. La interacción entre el ejercicio y la diabetes es fundamental.
Además de mejorar sus condiciones físicas generales, el ejercicio puede ayudarlo
también a regular el nivel de azúcar en la sangre, a controlar su peso y mejorar su salud
cardiovascular. El ejercicio también ayuda a reducir los efectos dañinos del estrés sobre
los niveles de glucosa.
El ejercicio ayuda a controlar la diabetes:
Mejorando el uso de la insulina en el cuerpo.
Mejorando la fuerza muscular.
Quemando el exceso de grasa corporal, lo que ayuda a disminuir y controlar el peso
(disminuye la grasa del cuerpo, sobre todo alrededor de la cintura, resultando en una
mejora en la sensibilidad a la insulina).
Incrementando la fuerza y la densidad ósea.
Disminuyendo la presión arterial.
Disminuyendo el colesterol ‘malo’ (LDL) e incrementando el colesterol ‘bueno’ (HDL).
Mejorando la circulación sanguínea y reduciendo el riesgo de enfermedades
cardíacas.
Incrementando los niveles de energía y mejorando la capacidad de trabajo.
Reduciendo el estrés, promoviendo la relajación o serenidad, liberando tensiones y
disminuyendo la ansiedad.
¿Qué consigue hacer el Tai Chi con la diabetes?
Los estudios han mostrado que el Tai Chi tiene efectos beneficiosos en la capacidad cardio-
respiratoria; la fuerza muscular, el equilibrio, y la circulación periférica; al tiempo que reduce
la tensión y la ansiedad. Todos estos factores ayudan a minimizar las complicaciones de la
diabetes.
Según la Asociación Americana de Diabetes, una rutina de actividad física completa incluye
tres tipos de actividades: – Ejercicio aeróbico, – entrenamiento de fuerza, y – ejercicios de
flexibilidad.
La práctica de Tai Chi reúne los tres criterios.
Varios estudios sugieren que el Tai Chi es una forma de ejercicio aeróbico que puede
mejorar la capacidad aeróbica. Por ejemplo, dos estudios separados dirigidos por el
Departamento de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Nacional Universitario de
Taiwán y por la facultad de Medicina de Taipei de la Universidad Nacional de Taiwan,
concluyeron que “el Tai Chi Chuan es un ejercicio aeróbico y apropiado para los
practicantes de diferentes edades y género, para mejorar su capacidad funcional”. Uno de
los estudios prosigue afirmando: “Nuestros datos prueban que el Tai Chi Chuan es un
ejercicio aeróbico de intensidad moderada, y puede prescribirse como un ejercicio
adecuado para los ancianos”.
En el estudio: “Tai Chi: características fisiológicas y efectos beneficiosos en la
salud”, dirigido por el Departamento de Ciencia del Deporte y Educación Física, de la
Universidad China de Hong Kong, el Tai Chi fue clasificado como un “ejercicio de intensidad
moderada que es beneficioso para la función cardio-respiratoria, la capacidad de respuesta
inmune, el control mental, la flexibilidad, y control del equilibrio; mejora la fuerza muscular y
reduce el riesgo de caídas en los ancianos.”
Los músculos son los mayores “usuarios” de la glucosa que circula en la sangre. Debido a
que todos perdemos masa muscular con la edad, reconstruirla con entrenamiento de fuerza
es muy importante para los adultos mayores (ancianos) que padecen diabetes. El Tai Chi es
una actividad de “sostener/soportar peso” que involucra el levantamiento o empuje del
propio peso corporal, así como el cambio de peso de una pierna a la otra. Cuando los
músculos de las piernas se contraen y se relajan durante la práctica de la forma (de Tai
Chi), ellos usan la glucosa como energía. Al mejorar la fuerza muscular, mejora el uso de la
insulina en el cuerpo.
Beneficios de la práctica del Tai Chi en el control de la diabetes
La práctica regular, a largo plazo, de Tai Chi – durante 30 a 60 minutos, la mayoría de los
días de la semana – puede proporcionar una variedad de beneficios en el control de la
diabetes. Entre ellos:
Mejor control del azúcar en la sangre (o glicemia) – La práctica regular de Tai Chi puede
mejorar el control de la glicemia en la diabetes tipo 2. Cuando los músculos se contraen y
se relajan durante el ejercicio, ellos usan el azúcar (glucosa) como energía. Para satisfacer
esta necesidad de energía, el cuerpo toma los suministros de azúcar en la sangre, durante y
después de la práctica, reduciendo el nivel de azúcar en la misma. Además, una mejora en
la sensibilidad a la insulina significa que el cuerpo requiere menos insulina para ingresar la
glucosa a las células, lo cual ayuda a reducir también el nivel de azúcar en la sangre.
Manejo del estrés efectivo -Cuando usted tiene diabetes, el estrés puede afectar
significativamente su habilidad para controlar la enfermedad. El estrés puede alterar los
niveles de glucosa en la sangre directa o indirectamente. Cuando ocurre una situación de
estrés, el incremento de las ‘hormonas del estrés’ (respuesta de “defensa o retirada” del
cuerpo) puede alterar directamente la glicemia al hacer que los depósitos de glucosa estén
disponibles para las células. La resistencia a la insulina inhibe la habilidad que tiene el
cuerpo de permitir que ingrese la energía extra a las células, provocando que la glucosa se
acumule en la sangre.
El estrés también puede afectar la glicemia indirectamente. Las personas bajo tensión, son
menos propensas a cuidar de si mismas de manera adecuada. Ellos pueden olvidar la rutina
regular para su diabetes, descuidando el plan que les ayuda al control de su glicemia.
Cuando alguien con diabetes está estresado, puede hacer menos ejercicios u obviar su
rutina completa de ejercicios, comen más a menudo y/o comen alimentos menos
saludables. En general, las personas bajo una situación de estrés, se enfocan más en
pensar en el problema que los tiene estresados, y entonces, es menos probable que se
enfoquen en el manejo de la diabetes.
Aunque usted no puede eliminar por completo el estrés de su vida, la práctica regular de Tai
Chi le proporciona un medio para neutralizar los efectos del estrés, que influyen en los
niveles de glucosa sanguíneos. El Tai Chi estimula la respuesta de la relajación corporal
brindándole tres poderosas técnicas que se reúnen en la práctica. Estas son:
– respiración, – relajación muscular, y – meditación. Reducir el estrés a través de la
práctica regular de Tai Chi le ayudará a mejorar el manejo de los niveles de glucosa.
Control de la necesidad de comer, originado por las emociones – Frecuentemente nuestras
opciones de alimentación, están basadas en nuestro estado de estrés y ansiedad. Las
emociones pueden ser los gatillos que nos producen una reacción que hace que queramos
comer. Así, terminamos comiendo por razones que no tienen nada que ver con la nutrición.
Comer motivado por una emoción, es un problema para quienes tienen diabetes, ya que
hace más difícil mantener bajo control la glicemia. Practicar Tai Chi es una manera
saludable de enfrentar las emociones que pueden activar la necesidad de comer en exceso.
En lugar de responder ante el estrés o la frustración, comiendo desenfrenadamente y de
manera no planeada; relájese, respire y practique la forma (de Tai Chi) hasta que los
“antojos” mengüen. El Tai Chi ofrece una gran ventaja como una alternativa a la necesidad
de comer originada por las emociones: es agradable, y puede practicarse casi a cualquier
hora y casi en cualquier lugar.
Mejor control del peso – El sobrepeso es el primer factor de riesgo para la diabetes tipo 2. El
exceso de peso puede alterar la respuesta de su cuerpo a la insulina. También puede llevar
a otros problemas de salud, como enfermedad coronaria e hipertensión arterial, que pueden
complicar su diabetes significativamente. Mantener un peso saludable es crucial cuando
usted tiene esta enfermedad. Incluso una pérdida de peso modesta (5-10 por ciento) puede
reducir sustancialmente la resistencia a la insulina y ayudar a controlar, o incluso a detener,
la progresión de la diabetes tipo 2.
Con la práctica regular, el Tai Chi quema calorías, ayudando a mantener un peso saludable.
Además, a través de la práctica del Tai Chi Chuan (como con la mayoría de los ejercicios),
no se siente tanta hambre, y de este modo, usted come menos. Por último, a través de la
reducción del estrés, usted tiende no solamente a comer menos, sino a tener una mejor
alimentación (mejor selección de los alimentos).
Mejora la circulación sanguínea – La diabetes conlleva a menudo, a una enfermedad
vascular periférica que inhibe la circulación sanguínea de una persona. En esta condición,
hay un estrechamiento de los vasos sanguíneos, que frecuentemente acarrea una
significativa disminución de la circulación, sobro todo, en la parte inferior de las piernas y de
los pies. La pobre circulación contribuye a problemas en los pies, conocidos como “pie
diabético”, lo cual puede afectar el equilibrio y la estabilidad al caminar.
El Tai Chi Chuan mejora la circulación, especialmente en brazos y piernas, donde
comúnmente, la gente con diabetes tiene problemas. Durante la práctica del Tai Chi Chuan,
el estiramiento y la relajación corporal, ayudan a mejorar y restaurar las funciones
musculares y mejoran la circulación sanguínea. La práctica del Tai Chi ayuda a extender y a
relajar los músculos y a promover la circulación sanguínea; esto lo hace disminuyendo la
tensión muscular excesiva, lo cual entorpece el flujo sanguíneo. El aumento en
la relajación de los vasos sanguíneos ayuda a abrir, estirar y fortalecer el sistema capilar
dentro del cuerpo (el ejercicio disminuye la resistencia vascular periférica de los vasos,
mejorando la flexibilidad de los capilares).
Reduce la presión sanguínea – Tener diabetes aumenta el riesgo de desarrollar
hipertensión arterial y otros problemas cardiovasculares. La hipertensión arterial es un factor
de riesgo importante para el desarrollo o empeoramiento de muchas complicaciones de la
diabetes, como alguna de la siguientes: - Retinopatía diabética (daño en la retina), daño en
los vasos sanguíneos, - Enfermedad cerebro vascular, infartos y nefropatía diabética (daño
renal). El tai chi se ha reconocido por mucho tiempo, por ser eficaz en la reducción de la
presión arterial alta.