Artículo 52°.
- (Administración de empresa comercial) La
administración de una empresa comercial de propiedad de una niña,
niño o adolescente no emancipado, continuará su gestión bajo la
administración del padre, madre, tutor o guardador, hasta que la
autoridad judicial disponga lo más conveniente a sus intereses.
Artículo 53°.- (Percepción e inversión de capitales) El capital o en su
caso las utilidades deben cobrarse con autorización judicial, en la cual
se determinará su aplicación o empleo a petición de parte. Se
preferirá la inversión en inmuebles, títulos de crédito y otros valores,
u otras inversiones de bajo riesgo.
Artículo 54°.- (Nulidad) Los actos realizados sin observar las
formalidades dispuestas en los Artículos 51 al 53 del presente Código,
pueden ser nulos a demanda de la madre, del padre, o de ambos, de
la o del hijo, otros parientes o instituciones estatales de protección
legitimadas para actuar.
Artículo 55°.- (Bienes de la o del hijo no comprendidos en la
administración de la madre, del padre o de ambos) No están
comprendidos en la administración de la madre, del padre o de
ambos, los bienes siguientes:
Los que la o el hijo adquieren con su trabajo o industria.
Los dejados o donados a la o el hijo con la determinación de que no
sean administrados por los padres; pero esta determinación no tiene
efecto si se trata de bienes que constituyen la legítima.
Los bienes dejados o donados a la o el hijo, en defecto de la madre,
del padre o de ambos. Estos bienes se administran por una o un
curador o una o un administrador que se nombre, salvo que al
momento de ser atribuidos se designe una o un administrador, o por
el mismo beneficiario si ha cumplido los dieciséis (16) años de edad,
caso en el que tendrá las mismas atribuciones de un emancipado.
Artículo 56°.- (Responsabilidad por la administración)
La madre, el padre o ambos que administran los bienes y los frutos
que éstos producen, asumen la responsabilidad que deriva de la
administración, salvo el descuento previsto por la disposición de
rentas en los términos definidos por el Artículo 48 del presente
Código.
Las disposiciones referidas al informe anual de la gestión, a la
rendición de cuentas y a la responsabilidad por la mala
administración, establecidas en el presente Código, son aplicables
respecto de la responsabilidad de la madre o del padre.
Título V
Medios de protección a personas declaradas interdictas
Capítulo ÚNICO
Tutela de los interdictos
Sección I
Declaración de la interdicción
Artículo 57°.- (Deber de aviso) La persona o autoridad que conozca de
una persona mayor de edad o emancipada en situación de ser
declarada interdicta, debe dar aviso a la autoridad de protección que
corresponda, para que ésta deduzca demanda correspondiente.
Artículo 58°.- (Demanda de interdicción) La demanda de interdicción
puede ser promovida por la o el cónyuge, aun cuando esté divorciada
o disuelto el vínculo, o una o un pariente en cualquier grado de
parentesco de la persona en situación de declararla interdicta, o
personas colectivas que tengan como finalidad la asistencia social. El
actor no podrá ser designado tutor.
Artículo 59°.- (Declaración de interdicción)
La interdicción constituye el estado de una persona mayor de edad o
menor emancipada con discapacidad mental o psíquica que el impida
el ciudado de su persona y la administración de sus bienes.
El estado de interdicción se declara judicialmente basado en prueba
pericial, y conlleva el nombramiento de una o un tutor.
Artículo 60°.- (Actos de la persona declarada interdicta)
Los actos de la persona declarada interdicta pueden anularse a
demanda de su tutora o tutor, así como de la misma persona
interdicta cuando se haya rehabilitado, o de sus herederas y
herederos.
Los actos que pudo haber realizado antes de declararse su
interdicción, pueden también anularse si se prueba la incapacidad de
querer o entender el acto, siempre que exista perjuicio y sea
atribuible a la mala fe de la otra parte.
Artículo 61°.- (Revocación de la interdicción) La interdicción puede
revocarse cuando se determina pericialmente que ha cesado la causa
que la determinó, a instancia de la misma persona interdicta, de su
tutora o tutor, o de cualquier pariente de la misma sin límite de grado
de parentesco.
Artículo 62°.- (Autorización judicial) La autorización judicial es la
aprobación requerida a la autoridad judicial para dar validez a
determinados actos jurídicos, a efectos de habilitar a la o el tutor para
la enajenación, hipoteca o actos de administración extraordinaria de
bienes que pertenecen a la persona tutelada, debiendo comprobarse
su necesidad y utilidad respecto a los intereses de ésta.
Artículo 63°.- (Tutora o tutor interino)
Mientras se designe la tutora o tutor en la forma prevista por el
presente Código, la autoridad judicial puede nombrar una o un tutor
interino o poner a la persona y a los bienes al ciudado de una entidad
pública de protección o asistencia social.
La o el tutor interino debe declarar si es acreedor o deudor de la
persona tutelada, bajo pena de perder los créditos si no lo hiciere. En
caso que los créditos declarados sean considerables, debe tenerse en
cuenta lo dispuesto por el inciso c) del Artículo 69 del presente
Código.
Hasta que la o el tutor nombrado no asuma su obligación, la o el
interino debe limitarse a los actos de mera protección de la persona
interdicta y de simple conservación de sus bienes.
Sección II
Competencia, nombramiento, incapacidades y dispensa de la tutela
de los interdictos
Artículo 64°.- (Desempeño de la tutela) La tutela se desempeña por la
o el tutor con la supervisión e intervención de la autoridad judicial, en
la forma determinada por el presente Código.
Artículo 65°.- (Nombramiento de