PARASITOLOGIA
PARASITOLOGIA
saginatus
Antecedentes
Los gusanos planos, como las tenias, eran conocidos desde el Antiguo Egipto (mencionados en el Papiro
de Ebers) y fueron descritos por Heródoto y Teofrasto como "gusanos planos" o tenias (del griego
"banda/cinta").
1. 1770: Nicolás Andry de Boisregars describió Taenia saginata, notando que su escólex no tiene
ganchos.
2. 1782: Johannes Goeze relacionó esta especie con su forma larvaria (Cysticercus bovis) en reses.
3. 1868: Humbert John Oliver demostró que ingerir carne contaminada con cisticercos causa
teniasis en humanos.
4. 1877: Eduardo Perroncito y Friedrich Küchenmeister confirmaron esto en pacientes y
diferenciaron morfológicamente T. saginata de T. solium.
Inicialmente se llamó Taenia saginata, pero hoy se prefiere el nombre Taeniarhynchus saginata.
Morfología
Características
1. Escólex (cabeza):
- El útero presenta en promedio 18 ramas laterales (rango: 15 a 20), una característica diagnóstica
clave para diferenciarla de otras especies.
Epidemiología
La teniasis por Taenia saginata es una zoonosis.
Su hospedero definitivo es el hombre. Mientras que los intermediarios son las vacas.
Su presencia es más frecuente en países en donde la carne de bovino es consumida cruda o
insuficientemente cocida, (Influye también la falta de inspección veterinaria y las condiciones
sanitarias son deficientes de manera que las reses ingieren pastos y agua contaminados con
huevos o proglótidos del parásito).
Otro factor que influye es el fecalismo al aire libre y los malos hábitos higiénicos de las
personas, que contaminan los alimentos y los pastizales.
Mecanismo de transmisión
El principal mecanismo de transmisión para el ser humano es la ingestión de carne de bovino cruda o
mal cocida que contiene la forma larvaria llamada cisticerco.
Ciclo biológico
Luego de que el ser humano ingiere carne de res con cisticercos (vesículas llenas de líquido con un
escólex desarmado invaginado), éstos llegan al intestino, la cabeza de la tenia se evagina y comienza a
elongarse hasta medir de 5 a 7 metros. En ese momento, el hospedero definitivo, que es el hombre,
posee en su intestino delgado un gusano llamado “solitaria”. Cuando la persona defeca, elimina
proglótidos llenos de huevecillos que contaminan el medio ambiente. Las reses ingieren el pasto
contaminado con los huevecillos, los cuales, al llegar al intestino, pierden su cubierta y liberan un
“embrióforo hexacanto”, llamado también oncosfera, que atraviesa la mucosa intestinal y por vía
sanguínea, llega a los músculos de las vacas.
Manifestaciones clínicas
La teniasis por T. saginata es asintomática, pero puede cursar con signos y síntomas leves como:
Prevención
La medida de prevención más importante es tener conocimiento sobre esta helmintiasis, sobre
todo porque se transmite mediante carne de res contaminada con cisticercos (Cysticercus
bovis).
Es muy importante cocer perfectamente la carne a temperaturas mayo > de 65°C, o bien,
congelarla antes de consumir a -20°C durante 24 horas.
También es indispensable evitar el fecalismo en los campos donde pasten y se críen reses.
Las empresas que manejan embutidos no deben comprar animales de ganaderías que no tengan
control sanitario, por lo que es indispensable una adecuada inspección de carnes.
Diagnóstico
Los métodos diagnósticos para la infección por Taenia saginata (teniasis)
1. Diagnóstico clínico
Basado en la historia clínica y síntomas (como la expulsión de proglótidos grávidos por el ano).
2. Examen coproparasitoscópico
Búsqueda de huevecillos en heces, que presentan un embrióforo radiado hexacanto (típico del género
Taenia).
Técnica de Ziehl-Neelsen:
3. Raspado perianal
Útil cuando los proglótidos grávidos liberan huevos en la región anal (similar a la técnica de
Graham usada en oxiurasis).
Conclusión
El diagnóstico combina:
Tratamiento
En cuanto a los fármacos, se utilizan los mismos para todas las especies del género Taenia.
El praziquantel aumenta la permeabilidad al calcio del parásito, lo que produce una contracción
generalizada de éste. Es bien tolerado, poco tóxico y su efectividad es casi de 100%
La niclosamida inhibe la fosforilación oxidativa mitocondrial del parásito. Es un fármaco bien tolerado y
sólo induce ligeros trastornos como náuseas, vómitos, prurito y dolor abdominal.
o La dosis recomendada para adultos es de 2 g en una sola toma en ayunas por vía oral. Para
niños, las dosis oscilan entre 10 mg/kg de peso (para menos de 35 kg) y 15 mg/kg de peso (para
más de 35 kg).
o Se puede usar alternativamente la paromomicina, 1 g/4 h en cuatro dosis.
Taenia solium
Antecedentes
La primera descripción de la especie la realizó Arnau de Vilanova a inicios del siglo XIV. Carlos Linneo
incluyó la especie Taenia solium en la décima edición de su Systema Naturae de 1758. La enfermedad no
se identificó claramente como parasitaria, sino hasta que Malpighi descubrió la naturaleza animal de
estos quistes y describió el escólex en 1698. Posteriormente, fue diferenciada de la T. saginata (Taenia
de las reses) por Goeze en 1782. En 1835, Karl Theodor Ernst von Siebold descubrió, con ayuda del
microscopio óptico, que los huevos de Taenia, esféricos y con apariencia radial, contienen una oncosfera
(un embrión con seis ganchos pequeños).En 1853, Pierre-Joseph Van Beneden demostró que esta tenia
es causante de la enfermedad parasitaria llamada Cisticercosis cuando alimento a cerdos con con
huevos de T. solium.
El desarrollo de los céstodos adultos a partir de los cisticercos fue demostrado por Friedrich
Kuchenmeister, en un ensayo controvertido, al introducir cisticercos en la comida de un preso
condenado a muerte sin avisarle. En la autopsia, después de la ejecución, encontró los gusanos adultos
en el intestino. Aloys Humbert se autoinfectó en diciembre de 1854 con 13 cisticercos y, en marzo del
siguiente año, empezó a expulsar proglótidos en su materia fecal. El género Taenia proviene del griego
tainia, que significa cinta o banda; el nombre de la especie solium se deriva de la palabra árabe soltz,
que significa cadena porque los estróbilos están formados por proglótidos pegados hasta llegar a cinco
metros. A T. solium se le conoce como solitaria o Taenia del cerdo y a lo largo de la historia se le han
dado varios nombres: Taenia cucurbitina (Pallas, 1766), T pellucida (Goeze, 1782) y Taenia africana (von
Linstow, 1900).
Huevos
Miden de 30 a 50 μm de diámetro.
Presentan una capa vitelina externa que, por lo general, se pierde y se recubre con una cápsula
gruesa.
Dentro de la cápsula se encuentra el embrión hexacanto (tres pares de ganchos) llamado
oncosfera.
Los huevos pueden permanecer viables por varias semanas si son depositados en el suelo.
Factores de patogenicidad
Esta tenia llega a medir de 5 a 7 metros de tal manera que esta provoca alteraciones en la
función normal del intestino.
El estróbilo y el escólex provocan una irritación mecánica de la mucosa intestinal que produce
una gran inflamación.
Daño en su acción expoliatriz sobre los nutrientes digeridos por el huésped, debido a la
sustracción de éstos a lo largo de todo su cuerpo
Los metabolitos del parásito, al ser absorbidos por el huésped, pueden inducir alteraciones
tóxicas o alérgicas, produciendo algunos síntomas generales y digestivos.
Ciclo biológico
El ciclo es heteroxeno, necesitándose dos hospederos para completarlo. La teniasis se adquiere al ingerir
carne de cerdo cruda o mal cocida, infectada por cisticercos, estas formas larvarias llevan el escólex
invaginado, al llegar a intestino se evagina y comienza a elongarse hasta que se forma una tenia de 5 a 7
metros. Esta se fija a la mucosa intestinal por su escólex con sus ganchos y ventosas, al madurar se
autofecunda pues estos helmintos son hermafroditas.
El hombre en este caso actúa como hospedero definitivo natural alojando al gusano adulto
conocido como “solitaria”.
El hombre al evacuar elimina proglotidios grávidos llenos de huevecillos.
El ser humano corre un gran riesgo al tener una Taenia solium, porque puede regurgitar
proglotidios grávidos llenos de huevecillos, autoinfectarse con un mecanismo ano-mano-boca,
por medio de un contacto sexual anal-oral y sufrir una Cisticercosis, aunque también un
mecanismo lógico es por 6F’s.
Epidemiología
Taenia solium (Teniasis/Cisticercosis)
1. Origen y Dispersión
Introducción en América: Llegó a México con los conquistadores españoles y sus cerdos
domesticados.
Situación actual: Endémica en México y Latinoamérica, con riesgo de reemergencia en países
desarrollados debido a migraciones.
Distribución global:
Niños (1–14 años): Mayor prevalencia reportada (hasta 35.3% en algunos estudios).
Adultos jóvenes (16–45 años): Alta incidencia por exposición ocupacional y hábitos alimenticios.
3. Factores de Riesgo
Retos:
Manifestaciones clínicas
Por regla general las infecciones por tenias son asintomáticas pero puede producir irritación mecánica
en la mucosa intestinal, reacción inflamatoria y eosinofilia.
Los síntomas son poco específicos e incluyen dolor abdominal, pérdida o aumento de apetito, náuseas y
vértigo; otros menos frecuentes son vómito, flatulencia, diarrea o estreñimiento, nerviosismo, insomnio,
anorexia, pérdida de peso.
Cuando se desprenden los proglótidos (que es el signo más característico de la infección) y se desplazan
hacia el ano, causan prurito anal. Rara vez se reporta apendicitis u obstrucción del tracto biliar.
Diagnóstico
Diagnóstico Microscópico
Métodos: Exámenes coproparasitoscópicos directos (con Lugol) o de concentración (Faust o
Ritchie).
Muestras: Se requieren muestras de tres días diferentes debido a la eliminación intermitente de
huevos y proglótidos.
Especificidad: No hay diferencias morfológicas entre los huevos de T. solium y T. saginata.
Proglótidos: Se deben observar proglótidos maduros y/o gravidos para evaluar la morfología
interna, utilizando técnicas como el ácido acético-lactofenol o tinciones con hematoxilina.
Diferenciación: Las ramas uterinas de los proglotidios grávidos de T. solium son de 7 a 12.
Tinciones especiales (Giemsa, Gomori) pueden ayudar a identificar características específicas.
Diagnóstico Inmunológico
Coproantígenos: Detección mediante ELISA, con sensibilidad del 98% y especificidad del 99.2%.
Utiliza técnicas tipo sándwich-enzimo-inmunoensayo (EIA) e inmunocromatografía (ITC).
Antígenos: Permiten diferenciar infecciones activas de pasadas. Se usan antígenos de
proglótidos de T. solium con 100% de especificidad.
Anticuerpos: Detección precoz, aunque puede haber reactividad cruzada con otras infecciones.
Se han desarrollado pruebas para detectar anticuerpos en suero, saliva y líquido
cefalorraquídeo.
La detección de anticuerpos puede llevar a falsos positivos después del tratamiento, ya que los
anticuerpos pueden persistir.
Prevención
Medidas de Prevención de la Teniasis
Evitar el consumo de carne cruda o mal cocida (ej. en platillos como tamales, chorizo,
salchichas).
Cocinar la carne a temperaturas suficientes para destruir los cisticercos (freír o cocer bien).
2. Congelación de la carne
Congelar la carne a -18°C durante al menos 24 horas para eliminar los cisticercos.
Informar al público sobre los riesgos de consumir carne cruda o poco cocida.
Enseñar a reconocer signos de carne infectada (presencia de cisticercos).
Otro fármaco es la niclosamida o clorosalicilamida. Se presenta en tabletas de 500 mg; actúa por
contacto directo con el parásito. No se conocen efectos tóxicos. La dosis usual es de cuatro tabletas en
una sola toma en ayunas, masticadas e ingeridas con poco líquido. Se debe tener la precaución de
ingerir alimentos livianos el día anterior y únicamente líquidos en la noche previa. El tratamiento puede
repetirse a los pocos días si se considera necesario.
El albendazol, es uno de los que también se administra en una dosis de 6.6 mg/kg o dos dosis de 200 mg
diarias por tres días consecutivos. Estos antihelmínticos no deben suministrarse a niños menores de dos
años ni a mujeres embarazadas.
Hymenolepiosis
La hymenolepiosis es una infección intestinal causada por gusanos planos (cestodos) del género
Hymenolepis. Las especies que afectan principalmente a los humanos son Hymenolepis nana
(conocida como la "tenia enana") y, en menor medida, Hymenolepis diminuta ("tenia del ratón"). Es
una parasitosis de distribución mundial, siendo más común en niños y en áreas con condiciones
sanitarias deficientes.
Taxonomía:
Reino: Animalia
Filo: Platyhelminthes
Clase: Cestoda
Orden: Cyclophyllidea
Familia: Hymenolepididae
Género: Hymenolepis
Especies: Hymenolepis nana y Hymenolepis diminuta
Morfología:
( Hymenolepis Nana)
1. Tamaño general
Adultos:
Rostelo retráctil (proyección apical) con una corona de 20–30 ganchos diminutos
(quitinosos), útiles para anclarse a la mucosa intestinal.
4. Huevos
5. Estructuras internas
Sistema reproductor:
Etapas:
Etapas:
A) Autoinfección Interna
Síntomas principales:
1. Dolor abdominal en mesogastrio (región media del abdomen): Causado por el traumatismo de la
fijación del parásito y la enteritis inflamatoria. En niños, puede provocar irritabilidad.
2. Hiporexia (disminución del apetito) y pérdida de peso: debido a la mala absorción de nutrientes y la
inflamación intestinal.
3. Meteorismo, flatulencia y diarrea: Resultado del aumento del peristaltismo intestinal y la inflamación
de la mucosa digestiva.
Diagnóstico
El diagnóstico de Hymenolepis nana se realiza principalmente mediante estudios coproparasitoscópicos,
donde la identificación de sus huevos en las heces confirma la parasitosis. Para evaluar la carga
parasitaria y correlacionarla con los síntomas clínicos, se utilizanmétodos cuantitativos (como el conteo
de huevos por gramo de heces, HPF).
1. Métodos coproparasitoscópicos:
Se han identificado antígenos de H. nana con pesos moleculares de 100 y 123 kDa, que ayudan a
distinguir la infección por este parásito de otras como la cisticercosis por T. solium.
Tratamiento
El medicamento de elección es praziquantel, con el que se practican diferentes esquemas de
dosificación, aunque la dosis más prescrita es la de 25 mg/kg en dosis única por vía oral. Se
recomienda realizar estudios coproparasitoscópicos de control tres semanas después del
tratamiento para verificar su eficacia.
Otro fármaco que se suministra, pero con menor eficacia (82% de curación) es la nitazoxanida.
Es importante considerar que un individuo infectado con H. nana no lo esté con cisticercosis, pues
el praziquantel también suele destruir al cisticerco, lo que puede desencadenar reacciones
toxialérgicas que lleven, incluso, al choque anafiláctico y la muerte del paciente, dependiendo de su
localización. Es recomendable investigar si el paciente tiene o no cisticercosis.
Prevención
Las medidas de prevención son:
Los lugares donde existen roedores y artrópodos, como pulgas y escarabajos, son adecuados para
que le gente adquiera la infección, así como aquéllos donde las personas conviven con perros y
gatos, ya que éstos pueden estar infestados con pulga.
HYMENOLEPIS DIMINUTA
Características generales del agente.
Es un cestodo frecuente de los roedores (ratas y ratones); se encuentra en forma esporádica en el
humano y se han notificado casos aislados en varios países del mundo, en especial los que se
relacionan con personas de hábitos higiénicos deficientes y el antecedente de convivencia con
animales y sobre todo, con la presencia de roedores en la habitación del humano.
Morfología:
El parásito adulto mide 20 a 60 cm de longitud
Su escólex es pequeño y redondeado, con cuatro ventosas en forma de copa, y tiene un
rostelo sin ganchos que se invagina en una cavidad que se localiza en la porción más apical
del escólex.
La cadena estrobilar contiene las tres porciones características de los proglótidos:
inmaduros, maduros y grávidos; estos últimos se desprenden del estróbilo, y se desintegran.
huevos
Mecanismos patogénicos
Igual que en H. nana, las alteraciones anatomopatológicas que produce H. diminuta tienen relación
con el número de parásitos presentes en el paciente, debido al traumatismo y la reacción
inflamatoria que ocurren en el sitio de implantación en la mucosa intestinal, así como a la acción
toxicoalérgica inducida por los productos metabólicos de H. diminuta absorbidos por el huésped.
Manifestaciones clínicas
Los síntomas inducidos por este cestodo son mínimos e inespecíficos, debido a que las infecciones
son leves y es raro que se presenten parasitosis masivas. Sin embargo, en este último caso las
manifestaciones clínicas son semejantes a las producidas por H. nana, como lo informó Tena y
colaboradores (1998). Aun así, es posible asegurar que el humano tolera bastante bien la presencia
de H. diminuta.
Diagnóstico
La detección de huevos de este parásito mediante estudios coproparasitoscópicos
confirma el diagnóstico con certeza.
La serología como método diagnóstico tiene poca aplicación por los raros casos de
infección humana que se presentan.
Los estudios inmunológicos que se realizan con este cestodo en los murinos exploran
diferentes campos de la reacción inmunitaria.
Tratamiento
El fármaco de elección es el praziquantel a la misma dosis que se menciona para la
hymenolepiasis por H. nana. En ocasiones los gusanos pueden expulsarse de modo espontáneo,
quizá por la reacción inmunitaria de tipo tardío ya descrita para H. nana.
Prevención
Como el hombre puede infectarse al ingerir por accidente artrópodos coprófagos que contienen
cisticercoides de H. diminuta, son importantes las campañas que tienden a eliminar o reducir las
ratas y ratones del ambiente, así como el uso de insecticidas contra los artrópodos que funcionan
como huéspedes intermediarios, para que las posibilidades de infección del hombre sean mínimas.
Epidemiología
La prevalencia de esta enfermedad parasitaria es notable en la población infantil en edad
preescolar y escolar; las tasas más altas se registran en poblaciones del norte de África,
India y Oriente Medio.
Los índices de frecuencia en países americanos son elevados, ya que se hallan entre 0 a
más de 50%, sobre todo, en Argentina, Brasil, Ecuador, sur de Estados Unidos y México.
Estas frecuencias varían en los mismos países, debido a las técnicas de diagnóstico que se
emplean, así como al sitio donde se obtuvieron las muestras para el estudio; por ejemplo,
Tay y colaboradores (1990) informaron frecuencias de 27%, y Romero et al.(1991) de
11.36%.
Esta parasitosis es rara en los adultos.
Dipilidiosis:
La dipylidosis es una enfermedad parasitaria de importancia médica y veterinaria, la cual es
producida por Dipylidium caninum. Afecta a perros, gatos y animales salvajes, como zorros, hienas,
chacales o felinos y de manera accidental al ser humano, en especial a los niños, por lo cual se le
considera una zoonosis. Antiguamente D. caninum se conocía con los nombres de tenia canina o
T. cucumerina, lo cual es la razón de que se identifique a la enfermedad como la teniosis de los
perros.
Reino: Animalia
Phylum: Platelmintos (gusanos planos)
Clase: Cestoidea (tenias)
Orden: Cyclophyllidea
Familia: Dilepididae
Género: Dipylidium
Especie: D. caninum
Morfología general
Forma: Gusano plano, alargado y segmentado (en forma de cinta).
Simetría: Bilateral.
Estructuras de fijación:
Escólex (cabeza): Posee ventosas y un rostelo armado con ganchos para adherirse al intestino
del huésped.
Cadena estrobilar (cuerpo): Compuesta por segmentos llamados proglótidos, cada uno con
órganos reproductores masculinos y femeninos (hermafroditas).
Tamaño: Puede alcanzar hasta 20 cm de longitud en su fase adulta.
Características distintivas
Proglótidos grávidos: Presentan dos poros genitales (de ahí el nombre Dipylidium, del griego "dos
aberturas").
Reproducción:
Los proglótidos maduros se desprenden y son eliminados con las heces, conteniendo cápsulas
ovíferas con múltiples huevos.
Cada cápsula puede contener entre 8 y 15 huevos
Huevos:
1. Huéspedes involucrados
Las larvas de pulgas o piojos ingieren los huevos del ambiente (alfombras, suelo, pelaje).
En el intestino del insecto, el huevo libera la oncosfera (embrión hexacanto).
La oncosfera atraviesa la pared intestinal y migra al hemocele (cavidad corporal del insecto).
El huésped definitivo (perro, gato, humano) se infecta al ingerir accidentalmente una pulga o
piojo parasitado.
En mascotas: Ocurre durante el acicalamiento (lamido del pelaje).
En humanos: Suele afectar a niños por contacto cercano con mascotas infestadas.
En el intestino delgado, el cisticercoide se libera, evagina su escólex y se adhiere a la mucosa
intestinal.
Síntomas:
Respuesta inmune:
Cuadro clínico:
1. Pérdida de peso.
2. Molestias digestivas.
3. Vómitos con segmentos (proglótidos) del parásito.
4. Irritación anal, provocando que el animal se arrastre para aliviar la comezón ("signo del
trineo").
Hallazgos Diagnósticos:
2. Detección de huevos:
Métodos convencionales (flotación fecal): Poco sensibles para huevos sueltos, pero útiles para
identificar paquetes de huevos o proglótidos grávidos.
Microscopía: Los proglótidos muestran paquetes de huevos dentro de cápsulas hialinas.
TRATAMIENTO
La dipylidosis que se presenta tanto en animales como en seres humanos.
PREVENCIÓN
Evitar la presencia de pulgas en los interiores o exteriores en donde se encuentren los
animales para lo cual se requiere una limpieza adecuada de estas zonas
Desparasitar inmediatamente a los animales infectados en caso de notar la presencia de los
proglótidos.
Recoger las heces de los animales después de que éstos defecaron.
Evitar que los niños jueguen en los mismos sitios en donde lo hacen los animales.
Exigir que los niños se laven las manos una vez que hayan jugado en un parque o en
aquellos sitios en donde es común que haya animales o, incluso, después de haber jugado
con los animales.
Mantener bajo un esquema de desparasitación continua a los animales domésticos.
EPIDEMIOLOGÍA
Distribución e importancia:
Factores de riesgo:
Impacto potencial:
Tripanozoma cruzi
Se calcula una incidencia de 200 000 nuevos casos por año. Se ha observado en 18 países de
dos zonas ecológicas:
El Cono Sur, donde se puede encontrar al insecto vector colonizando las viviendas humanas; la
región de Norteamérica y Centroamérica
El norte de Sudamérica, en donde el vector se encuentra, tanto en las viviendas humanas como
colonizando hábitats peridomésticos y silvestres.
El eminente médico e investigador brasileño Carlos Chagas aisló, por primera vez, el agente
causal en un paciente humano y en 1909 describió el
potenciales de vida productiva perdidos por las personas enfermas y los costos de los servicios
de salud utilizados en su tratamiento y control, ya que
se trata de un padecimiento invalidante que impide al sujeto llevar una vida normal a temprana
edad por las alteraciones orgánicas que ocasiona.
Reseña historica:
Para el año de 1906, El Dr. Carlos Ribeiro Justiniano das Chagas, mejor conocido como Carlos
Chagas, fue invitado por el Dr. Osvaldo Cruz a trabajar con él, como sanitarista a un pueblo
minero de Brasil, debido a que en ese entonces la malaria, y otras enfermedades, estaban
afectando al mundo. Un problema particular era el bocio y se pensaba que la malaria tendría
algo que ver con ello.
Sorprendente, un trabajador del ferrocarril en el que viajaban el Dr. Chagas y empleados que
construían una vía ferroviaria, le comenta que en ese poblado un insecto denominado barbeiro
(referido posteriormente como “vinchuca”) era molesto en el interior de las viviendas y
posiblemente tenía que ver con algunas enfermedades. A partir de ese hecho, el Dr. Chagas
colecta insectos y los envía al Dr. Cruz, ambos observan la presencia de tripanosomas, infectan
un mono y después de 20 días se observa la presencia del parásito en su sangre.
Infectan diferentes animales mamíferos demostrando la infección. Pocos días después, Chagas
observa la sangre de una niña que presentaba temperatura de 40 °C y detecta a los
tripanosomas. En 1909, Chagas publica sus experiencias y describe una nueva especie de
tripanosoma a quien llama Schyzotrypanum cruzi, en primer lugar porque pensaba que el
parásito se reproducía como el causante de la malaria, por esquizogonia, aunque tiempo
después se demuestra que no es así; y “cruzi” en honor a su maestro Osvaldo Cruz. Cabe
señalar que fue un descubrimiento peculiar en que, antes de conocer la enfermedad, se conoce
al agente causal y su transmisor. También destaca que Carlos Chagas descubre, en dos años,
todo el ciclo biológico de Trypanosoma cruzi.
TAXONOMÍA:
Reino: Protozoa
Filo: Euglenozoa
Clase: Zoomastigina
Orden: Kinetoplastea
Familia: Trypanosomatidae
Género: Trypanosoma
Especie: Trypanosoma cruzi
Agente causal
Trypanosoma cruzi es un parásito flagelado. Esta familia comprende parásitos de vida libre,
monogénicos de invertebrados, digénicos de invertebrados y plantas, y digénicos
debinvertebrados y vertebrados, como los géneros Leishmania y Trypanosoma. Posee un ciclo
de vida complejo que incluye tres fases morfológicas
Morfología:
Epimastigote: Es la forma replicativa, no infectiva para el ser humano o mamífero, y se
encuentra en el vector invertebrado.
El cinetoplasto se localiza en la posición anterior, cerca del núcleo, y el flagelo forma una
pequeña membrana ondulante.
Este estadio morfológico se multiplica de manera profusa en el intestino de los triatominos para
dar lugar a los tripomastigotos metacíclicos; también
es la forma de los parásitos que se replica por medio de cultivo.
epimastigotes en la porción distal del intestino del vector, la cual se deposita con las heces del
insecto para luego penetrar por mucosas o solución de
Se distingue por presentar un núcleo vesiculoso y hacia la parte posterior de éste se halla el
cinetoplasto de forma casi siempre esférica. El flagelo, con su membrana ondulante, se observa
a lo largo del cuerpo del parásito y surge libremente en el extremo posterior.
El ciclo biológico del parásito (figura 10–5) se inicia cuando un triatomino se alimenta de la
sangre de un mamífero infectado que contiene
a los pocos días, se encuentran como tripomastigotes metacíclicos en la porción distal del
intestino del insecto. Cuando el vector infectado se
alimenta, puede ingerir varias veces su peso corporal en sangre y defecar sobre la piel o
mucosas del mamífero; de esta manera deposita junto con su
metacíclicos por la laceración inducida por la probóscide del insecto al alimentarse; también es
posible que el mismo huésped se infecte a sí mismo al
llevar las deyecciones a una solución de continuidad en la piel, hacia alguna mucosa o a la
conjuntiva ocular.
Los tripomastigotes metacíclicos, una vez dentro del mamífero y después de pasar la barrera de
la piel, mucosas o conjuntiva ocular, se introducen a
las células del tejido celular cercano al sitio de penetración, en donde se transforman en
amastigotes. Ahí se multiplican por fisión binaria en
los países de Centroamérica y Sudamérica. Los triatominos son los únicos vectores naturales de
T. cruzi, los cuales pertenecen al orden Hemipterae,
familia Reduviidae y subfamilia Triatominae. Entre los vectores más importantes que se han
adaptado para convivir y reproducirse en las viviendas se
en bancos de sangre muestran una seroprevalencia variable, desde 0.3% (Ciudad de México)
hasta 17.5% (Puebla), lo que representa una cifra
considerable que hace necesario instituir una prueba diagnóstica en donadores. Este
mecanismo de infección ha aumentado en importancia en los
últimos años, sobre todo por el fenómeno de inmigración, que lo ha llevado a países en los que
hace años no se presentaba la enfermedad, como en
Estados Unidos.
Patogenia:
Una vez que el parásito penetra a las células que circundan el sitio de la infección, y completa
uno o varios ciclos de replicación intracelular, pasa al
torrente sanguíneo en donde puede alcanzar diversas células del huésped, sobre todo las de
bazo, hígado y músculo cardiaco. También puede
establecer un primer contacto con los macrófagos y fagocitarse. T. cruzi evade este primer
contacto con la respuesta inmunitaria, escapa de la vacuola
invadir las células del huésped, y también al consiguiente proceso inflamatorio localizado. El
proceso de invasión celular, replicación y muerte de
las células, con la consecuente liberación de los parásitos y reinfección de otras células, provoca
daños irreversibles en los órganos afectados,
sobre todo en corazón y órganos del sistema digestivo (esófago y colon en particular). Con el
paso de los años, la extensión de las zonas afectadas,
además del compromiso de células del sistema nervioso periférico, que inervan estos órganos,
produce las alteraciones que se observan en la fase
crónica de la enfermedad.
2. Teoría autoinmunitaria. Algunas proteínas del parásito poseen epítopos compartidos con
proteínas del huésped. Se han descrito anticuerpos
circulantes en pacientes con enfermedad de Chagas crónica que reaccionan contra proteínas de
tejido conectivo, endocardio, laminina y proteínas
de músculo estriado, entre otras. Se ha sugerido que estos autoanticuerpos son los causantes
del proceso crónico de la afección en virtud del
del huésped. Cuando muere el parásito, es posible que sus componentes se depositen en la
superficie de las células del huésped, donde las más
afectadas son las del sistema nervioso. De esta manera, los componentes de la respuesta
inmune reaccionan contra estos antígenos y por
órganos afectados. Tal afectación tiene como consecuencia una estimulación simpática excesiva
que, a través de los años, causa una lesión
irreversible por sobrecarga de trabajo. En esta teoría se considera el daño directo como un
factor relevante de la fisiopatogenia de la enfermedad,
pero reduce la importancia del proceso sólo a las células del sistema nervioso periférico.
Como es de esperar, en un padecimiento tan complejo, hay que pensar que el daño secundario
a la enfermedad de Chagas. Se debe a una gama de
factores que fusiona todas las teorías delineadas. En realidad, en fecha reciente se ha descrito
la presencia de anticuerpos activos contra receptores
adrenérgicos β1 del corazón, en pacientes con enfermedad de Chagas. El huésped libera estos
anticuerpos contra una proteína del parásito que
semeja un epítopo presente en los receptores cardiacos, lo que indica una reacción
autoinmunitaria. Los anticuerpos son capaces de activar los
Cuadro clínico:
Los síntomas de la enfermedad de Chagas pueden variar su gravedad, según la zona geográfica,
lo que hace pensar que existen diferencias en la virulencia de las cepas circulantes e incluso en
la resistencia natural a la enfermedad que existiera en algunas poblaciones. Por lo regular, la
enfermedad de Chagas se divide en tres fases:
1. Fase aguda: Este periodo se presenta en forma más virulenta, sobre todo en niños menores
de seis años, en los cuales puede causar la muerte
debido en particular a alteraciones del SNC, como meningoencefalitis, letal en 50% de los casos,
y trastornos cardiacos como miocarditis. Por lo
de la infección; la parasitemia es más intensa durante el primer mes. En este periodo los
parásitos se replican intensamente en células epiteliales,
eritematosa o edema unilateral bipalpebral con adenitis retroauricular que se conoce como
signo de Romaña, y que aparece cuando la infección
tiene lugar en la conjuntiva ocular.. Ambos signos son autolimitados y desaparecen con lentitud
al cabo de 30 a 60 días. La diseminación de los parásitos puede ocurrir por la vía linfática y
hemática.
2.Fase subclínica (indeterminada). Es una fase silenciosa que puede extenderse hasta 20 años
antes de presentar el daño característico de la
fase crónica; en este lapso pueden manifestarse alteraciones electrocardiográficas aisladas (en
particular arritmias y taquicardias), y en algunos
casos puede ocurrir muerte súbita sin causa aparente si no se establece un diagnóstico
oportuno de la enfermedad. La presencia de parásitos
circulantes es rara. Casi siempre se detecta de forma accidental, cuando un paciente refiere
otro padecimiento y al realizarse una prueba de
diagnóstico resulta positiva; o bien, cuando se realiza una investigación intencional sobre
enfermedad de Chagas en una comunidad y se
3.Fase crónica. Después de 15 a 20 años o más, en algunos países, se llegan a manifestar signos
y síntomas de la enfermedad en fase crónica. En
este periodo existen alteraciones en corazón y músculo liso, sobre todo esófago y colon. Se ha
estimado que 30% de las personas infectadas
respectivamente)
incompletos de alguna de las ramas del haz de His (en especial la derecha), en ocasiones con
bloqueos completos del nodo auriculoventricular. El
valvulopatías, la más común de las cuales es la estenosis mitral. Las arritmias son expresiones
comunes en estos pacientes. El corazón sufre
dilatación progresiva que lleva a una cardiomegalia visible en radiografía (índice cardiotorácico
> 0.50) y en el ECG. Se reconocen alteraciones del
complejo QRS y las ondas P y T. Entre los signos clínicos de esta fase que contribuyen a
dificultar el diagnóstico diferencial con otras cardiopatías
Reacción inmunitaria:
éstas decrecen después para ceder el paso a la producción de IgG subclases 1, 2 y 3 e IgA, que
pueden perdurar durante toda la vida del paciente. Sin
Los macrófagos activados son una línea de defensa importante durante la infección temprana, y
en algunos individuos las células asesinas naturales
(NK, natural killer) son importantes para el control de la infección. Ambos tipos de células se
asocian para controlar la infección, ya que los macrófagos
T. cruzi secretan IL-12, y ello lleva a un incremento de la producción de IFN-γ y TNF-α, lo que da
como resultado un control de la parasitemia.
Diagnóstico:
Debido a que T. cruzi se encuentra en la circulación sanguínea durante la fase aguda, las
técnicas de laboratorio se basan en la utilización de una
muestra de sangre para detectar el parásito, el cual se puede observar mediante frote de
sangre. También se puede realizar inoculación de sangre del paciente en animales de
experimentación, en medios de cultivo como NNN y LIT, y el xenodiagnóstico. Este último
consiste en utilizar triatominos no
infectados con el protozoario, que al colocarse sobre el antebrazo del paciente durante 20 a 30
minutos se alimentan con su sangre; los insectos se
Para diagnóstico en fase indeterminada y crónica se pueden aplicar métodos serológicos; los
más utilizados son la hemaglutinación indirecta, la
aguda.
insuficiencia cardiaca, por lo que hay que tenerla en cuenta para el diagnóstico diferencial de
otras cardiomiopatías. Por ejemplo, la reumática, la
cardiopatía congestiva idiopática, la insuficiencia cardiaca y la cardiomiopatía dilatada. Las
alteraciones del sistema digestivo se manifiestan en la
forma de dilataciones del tubo digestivo, en particular del esófago (megaesófago) y colon
(megacolon). Al parecer, la virulencia de las cepas o la
sensibilidad de los pacientes, o ambas cosas, tienen importancia para que se presenten estas
afecciones, ya que se localizan en áreas específicas
dentro de las zonas endémicas. La disfagia es el síntoma más común del megaesófago y puede
producir un estado de desnutrición progresivo en los
Tratamiento:
Se puede afirmar que hasta el momento no existe un fármaco del todo efectivo e inocuo contra
la enfermedad de Chagas, dado que los suministrados
hasta el momento no son por completo eficaces en todas las fases de la enfermedad, producen
graves efectos secundarios, o ambas cosas.Según la OMS, el medicamento ideal “debe alcanzar
la cura parasitológica de los casos agudos y crónicos en todas las poblaciones de Latinoamérica.
Debe ser efectivo por las vías oral y parenteral, en un número reducido de dosis diarias, y
accesible para todos los que sufren la
enfermedad. No debe ocasionar daños secundarios graves, incluidos los que sólo son
transitorios o teratógenos. No debe requerir la hospitalización
Nifurtimox:
Niños :
Adultos:
Benznidazol:
Niños :
Adultos:
Prevención:
1. • Control del insecto transmisor (vector)
Durante la década de 1990 se enfatizó el control del insecto vector mediante campañas de
fumigación y el uso de pinturas con insecticidas
desarrollar el insecto a los pesticidas empleados, y persiste la duda acerca de la influencia que
pueda tener el ciclo selvático de transmisión de la
• Mejora de las viviendas (cerrar grietas, cambiar techos de palma o barro por materiales
sólidos).
•Tratar las bolsas de sangre con violeta de genciana para eliminar el parásito
Epidemiología:
La enfermedad de Chagas es una zoonosis propia del continente americano. Las condiciones
adecuadas para su transmisión dependen de las
circunstancias de vida que prevalecen en todo el continente. Por ejemplo, el tipo de vivienda,
convivencia con mamíferos del entorno domiciliario (que
pueden ser reservorios del parásito) y la existencia del insecto vector adaptado a la vivienda
humana.
tiene relevancia especial en la transmisión de la enfermedad. Los triatomídeos hacen sus nidos
dentro de las viviendas y, para ello, utilizan los
emplear los troncos o desperdicios abandonados en los traspatios de las casas, además de
alimentarse de los mamíferos cercanos, entre los que se
encuentra el hombre.
Trypanosoma cruzi es capaz de mantenerse en un ciclo selvático, así como en condiciones
peridomésticas; de hecho, se considera que el ser humano
huésped.
población abierta. El informe de sólo 300 casos de cardiopatía chagásica crónica hasta 1991,
hace pensar que este padecimiento no es una afección de
importancia para la salud. Si bien lo bajo de esta cifra puede relacionarse con el hecho de que:
a) no se establece un diagnóstico adecuado en los
servicios de salud, sean públicos o privados, dado que la enfermedad se puede confundir con
otras anormalidades; b) no se considera dentro de los