5 CONSEJOS PARA SER PROACTIVO
SANTIAGO MOLL
Derechos reservados © Centro de Investigación en
Ciencias de Información Geoespacial, A.C.
En el ámbito laboral hay palabras que por diversas razones se ponen de moda. Una de
estas palabras es proactivo. De un tiempo a esta parte me he ido interesando por
aspectos relacionados con el entorno empresarial y me he dado cuenta de que el término
proactivo sale con cierta frecuencia. Es por ello que el artículo de hoy tiene la intención de
darte a conocer qué se entiende por proactivo y de qué manera se puede relacionar con
actividades laborales y sociales.
¿Qué es ser proactivo?
El ser humano es el único animal capaz de distanciarse respecto de sí mismo.
Esta cualidad resulta tan diferenciadora del resto de especies como
determinante, porque le ha permitido evolucionar como no lo ha hecho
ninguna otra especie. Como ser humano tienes la autoconciencia de saber
qué piensas, de tener autoconciencia para evaluar tu propia experiencia y la
de los que te rodean. Gracias al autoconocimiento puedes distanciarte de ti
mismo. Precisamente, es este distanciamiento el que te permite adquirir un
control sobre tu vida. Y esta facultad te da la posibilidad de ser proactivo, es
decir, te permite tomar la iniciativa y la responsabilidad de todo aquello que
te suceda.
La responsabilidad.
La responsabilidad consiste en la facultad o habilidad de elegir una respuesta.
Una persona proactiva será aquella que es consciente de que sus
responsabilidades no vienen dadas en función de las circunstancias que las
rodean. La persona proactiva elige, toma decisiones plenamente conscientes
basadas en sus valores, en sus principios. En dichas decisiones no
intervienen los sentimientos. Si la toma de decisiones viene dada no por tus
convicciones, sino por tus emociones, entonces dejas de ser proactivo para
convertirte en reactivo.
Ser proactivo vs ser reactivo.
La sociedad actual tiene una clara tendencia a ser más reactiva que proactiva.
¿Por qué? Porque esta sociedad está terriblemente afectada por el entorno,
por el ambiente físico y por el ambiente social, por la presión social. Y este
aspecto es fundamental, porque mientras la persona reactiva está muy
influenciada por los estímulos externos, la persona proactiva es capaz de
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transformar dichos estímulos no como una imposición que viene dada, sino
como una elección en virtud de sus valores y principios. Es lo que se podría
denominar la capacidad de ser consciente de qué puedes elegir, de que eres
tú el que tiene las riendas de tu propio destino.
5 consejos para convertirte en una persona
proactiva.
1. Iniciativa. Debes tomar la iniciativa sobre tus propios actos, es decir,
asumir y ser consciente de cuáles son tus responsabilidades. El eludir
dichas responsabilidades a la larga es perjudicial porque te resta
efectividad, ya que no eres tú el que controla las decisiones sobre tu
propio trabajo.
2. Lenguaje. En algunos casos el lenguaje de una persona tiende a ser
más reactivo que proactivo y prácticamente elude la responsabilidad:
Es que siempre se ha hecho así. Determinismo. No hay nada que
hacer al respecto.
Yo lo explico de esta manera. Impide la transformación, la
oportunidad, el interés por nuevos aprendizajes.
No acabaré a tiempo mis actividades. La culpa es del tiempo, no
de la persona.
Por otra parte, una persona proactiva es capaz transformar, de
verbalizar otra forma de entender su trabajo porque tiene plena
autoconciencia del mismo:
Existen varias alternativas.
He encontrado otra forma de explicar esto que me ha parecido
interesante.
Voy a centrarme en lo que creo esencial para mi trabajo.
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3. Tiempo. El uso del tiempo también es esencial en el proceso para
convertirse en una persona proactiva. El optimar el tiempo para
diversas actividades, es cómo transformarlo. Ser proactivo implica
tomar conciencia de cómo empleas tu tiempo en tu trabajo, con tu
familia y en lo social. Sobre este punto es muy interesante la distinción
entre:
Círculo de preocupación (persona reactiva). En este círculo se
trata de distinguir sobre qué preocupaciones tengo un control real
y sobre cuáles no. Se trata del círculo propio de las personas
reactivas. Un círculo en el que se invierte mucho tiempo y mucho
esfuerzo en tratar de controlar aquello que no es posible controlar.
Esto hace que la gestión del tiempo sea poco efectiva y se
contagien de dichas preocupaciones, convirtiendo estas
preocupaciones en negatividad. La persona reactiva es aquella
que:
o Incide en los defectos de sus compañeros.
o Incide en los problemas del entorno.
o Se queja del horario.
o Se queja de los compañeros de trabajo con los que se tiene
que relacionar.
o Se queja de las responsabilidades que le toca asumir.
Círculo de influencia. Es el círculo en el que se centra la persona
proactiva. Este es el círculo que tú puedes controlar e incidir sobre
él de forma activa. Siempre buscarás estar dentro de este círculo
de influencia y además intentarás que dicho círculo cada vez sea
mayor.
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4. Tener y ser. Estos dos verbos guardan una relación directa entre el
Círculo de preocupación y el Círculo de influencia.
Tener. Corresponde al Círculo de preocupación.
o Si tuviera un mejor trabajo…
o Si tuviera un rato de descanso con mis amigos…
o Si tuviera un mejor horario…
Ser. Corresponde al Círculo de influencia. Se centra más en el
carácter y en la determinación de una persona ante la realidad que
le rodea y de la que es perfectamente consciente. La grandeza de
tener autoconciencia es que te permite ver opciones donde otros
sólo ven inconvenientes (tener). A esto se le podría llamar
Imaginación creativa, es decir, la capacidad que tiene la persona
proactiva de hallar distintas respuestas, de buscar otras
alternativas, de avanzar en otras soluciones. ¿Cómo? Mediante el
uso de la imaginación y disminuyendo el tiempo de productividad
por el de pensar en otras opciones.
o ¿Cuál es la mejor manera de optimizar el espacio en mi
casa u oficina?
o ¿Y si trabajo mediante la modalidad casa - oficina, debido a
la contingencia por la que estamos pasando?
o ¿Qué aspectos de mi horario son positivos?
o ¿Qué nuevas estrategias puedo aplicar a mi trabajo para
disminuir la conflictividad?
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5. Compromiso y promesa. Si quieres ser una persona proactiva debes
comprometerte a crear las circunstancias idóneas para un cambio que
te permita una mayor efectividad. El compromiso en este tipo de
personas convierte una promesa en una realidad, es capaz de
transformar la palabra en acción. El compromiso es lo que forja el
verdadero carácter. En mi opinión, la persona proactiva tiende a
prometer mucho y comprometerse poco. El compromiso debe partir
siempre de ti mismo y debe basarse en:
Conocimiento. ¿Qué prometo?
Capacidad. ¿Qué capacidad tengo de llevar a cabo lo que
prometo?
Deseo. ¿Cuánto deseo lo que prometo?
A modo de conclusión
La proactividad, el ser proactivo, es una actitud ante la vida. Trabajar desde
el optimismo, la creatividad, la persecución de metas y desafíos profesionales
no está exento de miedos y de inseguridades. Pero si tomas conciencia de tu
tiempo y le das el valor que realmente se merece, te darás cuenta de que tú
y sólo tú eres el que decides cómo quieres que te afecten las cosas y de qué
manera les harás frente. Sírvete, por tanto, de la determinación, pasa a la
acción, sé optimista, creativo, plantéate nuevas metas y nuevos desafíos, sé
asertivo en tus planteamientos y no le temas a los cambios. Así y sólo así es
como se acabarán cumpliendo todos y cada uno de tus sueños.
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Bibliografía.
Stephen, R. (2015). Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. (Ed.
Versión Kindle). Buenos Aires: Paidós.
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