Marcela Perez, Camilo Seguí 1G3
Ambigüedad
¿Qué es la ambigüedad?
“Propiedad de aquellas expresiones lingüísticas que admiten más de una
interpretación.”RAE y ASALE «Glosario de términos gramaticales», [versión 1.0 en línea].
<[Link] [2025-07-09].
Cuando hablamos de ambigüedad en el lenguaje, nos referimos a esos casos posibles en los
que una palabra o frase puede entenderse de más de una manera. Es decir, que lo que se dice
no tiene un único sentido y según cómo se lo lea o escuche, puede significar más de una cosa.
No hablamos de una agramaticalidad, ni de algo incorrecto, simplemente algo que ocurre y
que de cierta forma el lenguaje lo permite.
Esta ambigüedad puede aparecer por varias razones, a veces por el significado de las palabras
(porque una palabra puede tener más de un sentido), otras veces por cómo están organizadas
en la oración, y también influye el contexto o la intención del que habla.
Conceptos clave relacionados
El lenguaje que usamos todos los días no es exacto ni siempre claro. Hay palabras que
tienen varios significados (como “banco”, que puede ser para sentarse o una institución),
otras que suenan igual pero significan cosas totalmente distintas. Y en muchos casos incluso
una oración completa se puede entender de dos formas distintas.
A las palabras que suenan o se escriben iguales, pero que son “dos” palabras distintas, se las
conoce como “Homónimos” que según la RAE se define como “Dicho de una palabra: Que
se pronuncia como otra, pero tiene diferente origen o significado muy distante”. A la palabra
que es igual pero que en sí misma varía de significado se le conoce como “Polisemia” que
según la RAE se define como “Pluralidad de significados de una expresión lingüística.”
A las palabras que suenan o se escriben igual, pero que son “dos” palabras distintas con
diferente origen o significado muy distante, se las conoce como homónimos. La RAE los
define como "Dicho de una palabra: Que se pronuncia como otra, pero tiene diferente origen
o significado muy distante". Un ejemplo clásico es "banco", que puede ser una institución
financiera o un asiento para sentarse.
Marcela Perez, Camilo Seguí 1G3
Ambigüedad
A la palabra que es igual pero que en sí misma varía de significado (es decir, una misma
palabra con múltiples significados relacionados entre sí) se la conoce como polisemia. Según
la RAE, la polisemia es la "pluralidad de significados de una expresión lingüística". Un
ejemplo de palabra polisémica es "entremeses", que puede referirse a una pieza teatral o a un
tipo de comida ligera que se sirve antes del plato principal, o "alquilar" que puede ser 'dar en
alquiler' o 'tomar en alquiler'
Tipos de ambigüedad
Primero está la ambigüedad léxica, que se da cuando una palabra puede tener más de
un significado. Es decir, una sola palabra que, dependiendo del contexto, se puede entender
de maneras distintas. A veces el resto de la oración ayuda a entender cuál es el sentido
correcto pero otras veces no alcanza.
Un ejemplo claro es: “El presidente acudirá solo al debate de mañana.”
Acá, la palabra “solo” puede interpretarse como sin compañía o únicamente. Si no tenemos
más contexto, las dos opciones son posibles y la frase queda abierta a distintas
interpretaciones.
Dentro de la ambigüedad léxica, la RAE distingue dos casos importantes: la homonimia y la
polisemia. Los diccionarios suelen asignar entradas distintas a las voces homónimas, mientras
que asignan acepciones diferentes bajo un mismo lema a las polisémicas. El criterio es, a
menudo, etimológico, lo que lleva a tratar como homónimas las voces que no comparten
etimología, y a considerar como pertenecientes a una única voz polisémica los sentidos que
tienen un origen común, aunque difieran entre sí notablemente.
Luego está la ambigüedad gramatical (o sintáctica), que no tiene que ver con el significado de
una palabra en particular, sino con cómo están organizadas las palabras en una oración. En
estos casos, lo que genera la duda es la estructura.
Ejemplos:
“Me trajo un jarrón de Japón.”
No queda claro si lo trajo desde Japón o si el jarrón simplemente es de origen japonés.
Marcela Perez, Camilo Seguí 1G3
Ambigüedad
“María siempre habla de ella.”
Acá, “ella” puede referirse a María misma o a otra persona, y eso depende de cómo lo
interpretemos, porque la frase por sí sola no lo aclara.
“Juan vio ayer a Pedro saliendo de la farmacia.”
la ambigüedad está en saber quién salí[Link] cambiamos el orden y decimos: “Saliendo de la
farmacia, Juan vio ayer a Pedro”, queda claro que el que salía era Juan(en esta posibilidad).
Esto muestra cómo, en la ambigüedad gramatical, el lugar que ocupan los elementos dentro
de la frase puede cambiar totalmente el sentido.
Caso Especial “Solo”
Un ejemplo muy interesante que ya fue mencionado en clase, pero creemos que al
tener el concepto más claro de lo que es ambigüedad, podemos retomarlo, este ejemplo es la
palabra “solo”.
La cosa está en que “solo” puede funcionar como adverbio o como adjetivo, pero se escribe
igual en ambos casos. Como adverbio quiere decir “solamente” o “únicamente” y como
adjetivo significa “sin compañía” o “estar aislado".
Por eso, una frase como: “Trabaja solo los domingos” puede tener dos significados, o que
trabaja únicamente los domingos, acá siendo “solo” un adverbio, o que trabaja sin compañía
los domingos, acá siendo “solo” un adjetivo. Y sin más contexto la frase queda abierta a las
dos interpretaciones.
Antes, para evitar confusiones, la RAE recomendaba poner una tilde en el adverbio,
escribiendo “sólo” cuando quería decir solamente. Pero desde hace unos años, cambiaron de
opinión y ahora dicen que no hace falta la tilde porque el contexto debería ser suficiente para
entenderlo.
Igualmente para evitar malos entendidos, la RAE sugiere que usemos sinónimos como
“solamente” o “únicamente” cuando queramos que quede claro el sentido, o que pongamos
signos de puntuación o cambiemos el orden de las palabras para aclarar la idea.
Marcela Perez, Camilo Seguí 1G3
Ambigüedad
La ambigüedad como metáfora
“La ambigüedad: un portal entre la gramática y el significado”
Para culminar con la presentación, al ser de literatura, vimos a este tema con “lindos
ojos” dado a que abarca algo más significativo y no tan estricto como lo es la gramática en
general. Por esto último vemos que dentro de la gramática en donde todo tiene solo una
versión y que en algunos casos los temas se pueden hacer muy engorrosos, existe la
ambigüedad, que es un portal hacia algo que no es único, nuestro cerebro no se limita a una
lectura. Se ve forzado a considerar y en ocasiones a crear los contextos posibles que harían
válida cada una de las interpretaciones. Este proceso que nos hace pensar y ver distintas
posibilidades semánticas y sintácticas, es nada más y nada menos que imaginativo. Es una
invitación a la creatividad del que esté en duda.