Polinosis 1
Polinosis 1
POLEN Y ALERGIA
ERRNVPHGLFRVRUJ
EDITORES:
Antonio Luis Valero Santiago, Álvaro Cadahía García.
© ILUSTRACIONES:
–Capítulo gramíneas: Javier Subiza (excepto polen microscopio óptico).
–Resto de ilustraciones: Unitat de Botànica. Universitat Autònoma de Barcelona.
Captadores de polen: Joan M. Roure Nolla
Plantas: Jordi Moreno Romero (todas excepto Helianthus y Ricinus)
Josep Girbal Lladó (Helianthus y Ricinus)
Polen al microscopio óptico y electrónico de scanning: Jordina Belmonte Soler
© AUTORES:
Teresa Alfaya Arias, Miguel A. Baltasar Drago, Jordina Belmonte Soler, Alfredo Benjumeda Maira, Victoria Cardona Dahl, Antonio Chaparro
Martínez, José Conde Hernández, Ana de la Calle Toral, Ernesto Enrique Miranda, Lourdes Fernández Delgado, Pilar García-Ortega, Mar
Guilarte Clavero, Miguel Jerez Luna, Ginés López González, Olga Luengo Sánchez, Lluís Marqués Amat, Enrique Martí Guadaño, César Picado
Vallés, Rocío Prieto Rochel, Susana Ranea Arroyo, Rosa Rodríguez Serna, Joan M. Roure Nolla, M. del Mar San Miguel Moncín, Javier Subiza
Garrido-Lestache, Antonio Luis Valero Santiago, Marta Viñas Domingo.
© mra ediciones, S. L.
© LABORATORIOS MENARINI, S. A.
No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento informático, ni la transmisión de ninguna forma o por cualquier medio,
ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por registro u otros métodos, sin el permiso previo o por escrito de los titulares del Copyright.
POLINOSIS
POLEN Y ALERGIA
EDITORES
Teresa Alfaya Arias, Miguel A. Baltasar Drago, Jordina Belmonte Soler, Alfredo Benjumeda Maira,
Victoria Cardona Dahl, Antonio Chaparro Martínez, José Conde Hernández, Ana de la Calle Toral,
Ernesto Enrique Miranda, Lourdes Fernández Delgado, Pilar García-Ortega, Mar Guilarte Clavero,
Miguel Jerez Luna, Ginés López González, Olga Luengo Sánchez, Lluís Marqués Amat, Enrique
Martí Guadaño, César Picado Vallés, Rocío Prieto Rochel, Susana Ranea Arroyo, Rosa Rodríguez
Serna, Joan M. Roure Nolla, M. del Mar San Miguel Moncín, Javier Subiza Garrido-Lestache,
Antonio Luis Valero Santiago, Marta Viñas Domingo.
Prólogo
La patología alérgica está aumentando, calculándose que en el año 2020 casi la mitad de la población
estará afectada. Las razones de este incremento son múltiples barajándose causas como la contaminación
ambiental, cambios en la dieta, la generalización del uso de vacunaciones preventivas y del uso de antibióti-
cos... Estos factores interfieren con el sistema inmune, originando una desviación en su comportamiento que
favorece el desarrollo de respuestas inmunológicas caracterizadas por la implicación de linfocitos del tipo Th2
que, a su vez, favorecen la aparición de síntomas alérgicos. Entre las enfermedades alérgicas más frecuentes
encontramos las originadas por la sensibilización a pólenes o polinosis. Ésta es una de las razones que nos indu-
jeron a plantear la realización de este manual; conocer al “enemigo” es el mejor recurso para combatirlo.
El polen es el vehículo del gameto masculino que precisa ser transportado hasta el gameto femenino
para su fecundación y, en consecuencia, asegurar la perpetuación de la especie. Los medios de transporte son
variados. Unos pólenes “navegan” en el agua, como por ejemplo el de los nenúfares. Otros más sofisticados
“se aprovechan” de insectos a los que previamente tienen que atraer mediante vistosos colores y dulces néc-
tares que se hallan en sus flores. Y la mayoría de las especies confía en el azar, lanzando al viento grandes can-
tidades de polen que con cierta fortuna “volará” hasta otro individuo de la misma especie. Una vez que han
llegado a su destino, el material genético que viajaba protegido en el interior de estas esferas huecas debe ser
liberado. Este proceso se realiza mediante reacciones químicas que “abren” dicho recipiente sellado.
Durante este viaje, el polen puede impactar con infinidad de obstáculos. Cuando llega a superficies
mucosas de individuos predispuestos, puede originar una reacción alérgica y dar lugar a los síntomas típicos
de estornudos, picor de nariz, lagrimeo, ahogo, tos, sibilantes... En las páginas siguientes intentaremos poner
al alcance de todos los médicos los conocimientos científicos actuales sobre las especies de pólenes recono-
cidas como causantes de alergia, con datos sobre dónde existe esa planta, cuáles son sus características botá-
nicas y cuáles son las características clínicas de los procesos alérgicos que originan. Probablemente, se trata
del primer manual que aborda ambos aspectos, el botánico y el alergológico, de forma conjunta.
Nos queda dar las gracias a los autores de los diferentes capítulos por su entrega y la puntualidad para
cumplir los plazos establecidos, cosa difícil de conseguir muchas veces, debido a nuestros múltiples com-
promisos. Asimismo, queremos agradecer a LABORATORIOS MENARINI su apoyo a nuestras inquietudes.
EDITORES
Álvaro Cadahía García
Antonio Luis Valero Santiago
Introducción
JORDINA BELMONTE SOLER
JOAN M. ROURE NOLLA
Unitat de Botànica
Universitat Autònoma de Barcelona
El término Aerobiología, acuñado por Meier en los años 30, fue plenamente adoptado para referirse a la
disciplina que se ocupa del estudio de los organismos vivos aerotransportados, su diversidad, modos de vida,
dependencia y, al mismo tiempo, repercusión en el entorno. Se ha definido la aerobiología como la ecología
de la atmósfera1. A pesar de que ya en 1873 Blackley realizó estudios en este sentido2, no es hasta el siglo XX,
en la década de los años 40, que, con la celebración del Symposium on extramural and intramural aerobiology3,
esta disciplina empieza con fuerza.
Entre las numerosas áreas científicas que implica la aerobiología, están la Botánica, puesto que los vege-
tales forman pólenes y esporas que liberan a la atmósfera, y la Medicina, debido a que una proporción nota-
ble de estos pólenes y esporas interfiere con la salud de las personas.
EL POLEN
Los granos de polen son las células sexuales masculinas de las plantas con flores. Se forman en el inte-
rior de los estambres y, una vez maduros, son liberados. Su función biológica es alcanzar la parte femenina de
una flor de su misma especie y hacer posible la fecundación de la ovocélula. En algunas especies (plantas
autógamas) el polen puede realizar su función en la misma flor o en la misma planta que lo ha formado, pero
en la inmensa mayoría de las especies (plantas alógamas) el polen sólo resulta viable si alcanza una ovocélu-
la de otra planta de su misma especie. El traslado del polen desde el órgano donde se ha formado hasta la
parte femenina de la flor se conoce con el nombre de polinización y puede efectuarse de maneras diversas,
que son características para cada especie. En nuestras latitudes, los casos más frecuentes de polinización son
por anemofília, con el viento como medio de arrastre y diseminación de los granos de polen, y por entomo-
fília, cuando la polinización corre a cargo de insectos (abejas, mariposas, escarabajos, etc).
El proceso de la polinización requiere que los pólenes sean células especialmente resistentes, ya que se
ven sometidos a condiciones ambientales adversas que podrían provocar el colapso y desecación de los com-
ponentes celulares, alterándolos y haciendo el polen inviable. Como adaptación a ello, los pólenes están recu-
biertos por una pared de notable resistencia llamada exina. Está constituida por uno de los materiales más
inalterables de la naturaleza, la esporopolenina, muy resistente a ácidos y bases y no afectado por las varia-
ciones térmicas habituales en la naturaleza.
Como cualquier célula, los pólenes se caracterizan por su tamaño y su forma. Pero en el caso de los gra-
nos de polen, hay otras características que los describen, como son la estructura y la escultura (ornamenta-
ción) de su exina y las aperturas que pueden presentar, de las que debe observarse el tipo (poros, colpos, la
INTRODUCCIÓN 7
combinación de ambos o su ausencia), el número y la disposición en la superficie del grano. Las figuras 1 a
3 resumen las características generales que permiten diferenciar los granos de polen.
FIGURA 1.
FIGURA 2.
FIGURA 3.
8 INTRODUCCIÓN
El conjunto de las características de un polen es constante para cada planta y hace posible identificar
con más o menos precisión de qué táxon procede el polen. Es necesario el uso de la palabra táxon (que desig-
na cualquier unidad de determinación dentro de un sistema jerárquico de categorías) porque no siempre
puede identificarse de que especie procede el polen; en bastantes casos la precisión llega sólo al nivel de géne-
ro (es decir, a un grupo de especies), familia (es decir, a un grupo de géneros), o incluso a un grupo de fami-
lias o categorías superiores.
IDENTIFICACIÓN DE PÓLENES
Se llama Palinología al estudio de las esporas de las plantas y su dispersión y aplicaciones4. En esta defi-
nición, la palabra esporas se refiere tanto a granos de polen como a esporas de hongos, helechos y musgos.
Nehemias Grew (1628-1711) fue uno de los primeros autores en hacer descripciones morfológicas de póle-
nes5. Ya en el siglo XX, y especialmente a partir de los años 40, proliferaron los trabajos en que los autores sis-
tematizaban las descripciones de pólenes y esporas y proponían claves para su identificación6.
La identificación de los granos de polen se basa, como se ha dicho, en la combinación de algunas carac-
terísticas, que se tratan, de manera muy esquemática, en las figuras 1 a 3.
TABLA 1.
Resumen de los diferentes métodos de muestreo aerobiológico.
INTRODUCCIÓN 9
Los primeros captadores utilizados se basaban en el principio de la gravedad y consistían en superficies
preparadas con substancias adhesivas o retentivas, expuestas horizontalmente. A principios del siglo XX se usa-
ban placas de Petri8, céspedes compactos de musgos9 y portaobjetos10; posteriormente se idearon soportes
más adecuados, naciendo así los captadores Durham11 y Tauber12. También Cour13 completaba su captador
(ver más adelante) con filtros horizontales. Este tipo de muestreos permite un buen conocimiento de la cua-
lidad y diversidad de las partículas, pero sólo permiten cuantificarlas por unidad de superficie.
Buscando hacer más comprensibles los resultados, se idearon captadores que miden los pólenes por
unidad de volumen de aire. Dado que las partículas son transportadas por el aire en trayectorias que pueden
considerarse horizontales, se han diseñado captadores que, aprovechando la inercia de las partículas, propi-
cian el impacto de éstas en superficies untadas con substancias adhesivas, que las retendrán.
Están muy extendidos los muestreadores que se basan en el principio del impacto por succión median-
te una bomba de vacío, que impulsa el aire aspirado contra la superficie receptora. El captador de este tipo
más universalmente utilizado fue el ideado por Hirst14 (se explica con detalle más adelante), aunque también
son muy utilizados una variante de los iniciales captadores por succión que se llaman captadores en casca-
da15. En este caso, el aire succionado hacia el interior del captador pasa a través de una o más superficies
receptoras que retendrán selectivamente las partículas en función del tamaño de éstas.
Hay aún otro tipo de captadores por impacto, los basados en la rotación. El más conocido en este grupo
es el Rotorod16. Este captador, de reducidas dimensiones, dispone de dos brazos en forma de U en los que se
insertan las superficies receptoras. Al girar a gran velocidad por acción de un motor, interceptan las partícu-
las. Este tipo de captador es ampliamente usado en América del Norte. Otros muestreadores de este grupo,
menos conocidos, son los ciclónicos. En ellos, las masas de aire son forzadas a moverse en trayectorias de
rotación o en espiral y las partículas resultan discriminadas por la fuerza centrífuga generada. Los captadores
basados en impacto por rotación son útiles para recolectar partículas de unos 10 micrómetros de diámetro7.
Otro grupo de captadores lo constituyen aquellos que funcionan por filtración, ya sea a través de mem-
branas de materiales diversos o a través de fibras, como es el caso del Captador Cour13 (se explica con deta-
lle más adelante). Los captadores por filtros de membranas son usados mayoritariamente en la captura de par-
tículas no biológicas, excepto una modificación de ellos, el CAP17, diseñado especialmente para pólenes y
esporas.
Pueden citarse otros métodos, como los de impregnación en medio líquido (para partículas viables), pre-
cipitación electrostática y precipitación térmica.
De entre todos los captadores presentados hasta ahora, los más utilizados en Europa en estudios desti-
nados a conocer la composición en pólenes y esporas de la atmósfera son el Cour13 y, muy especialmente, el
Hirst14.
Un captador Cour13 (ver figura 4) es un muestreador por filtración que consiste en un eje perpendicu-
lar al suelo, que sostiene, encajado en su extremo superior, un eje perpendicular capaz de girar 360º. En un
extremo de este eje hay dos marcos protegidos, cada uno, por una visera y, en el otro, una veleta (que lo orien-
ta siempre según el viento dominante). Levantando las viseras de los marcos se puede encajar la superficie
que interceptará las partículas aerotransportadas, un filtro preparado con cinco pliegues de gasa hidrófila unta-
dos con una mezcla de aceite de silicona y rodeado por un marco de plástico. Este filtro es cuadrado y mide
20 cm de lado. En el captador se exponen dos filtros: uno se cambia una vez por semana, normalmente los
lunes, y el otro se usa como contrapeso y como resumen mensual. El filtro retirado del captador se somete a
un tratamiento13,6 que combina procesos químicos (ácidos sulfúrico, fluorhídrico...) con físicos (centrifuga-
ciones, decantaciones...) para obtener un sedimento formado, mayoritariamente, por los pólenes y las espo-
ras retenidos. Para poder medir este sedimento con precisión y prepararlo para el análisis al microscopio ópti-
co, se incluye en una matriz semilíquida de glicerogelatina, de la que se estudiará una porción representativa.
La consistencia semilíquida del medio en que se encuentran las partículas y el hecho de que el tratamiento
incluye la acetolisis18, es decir, la eliminación de las partes blandas de la célula mediante una digestión quí-
mica, facilita la identificación de los granos de polen. Hay que señalar, en contrapartida, que algunas esporas
10 INTRODUCCIÓN
FIGURA 4. Captador Cour.
de hongos se rompen y no pueden ser estudiadas con precisión con esta metodología, ya que se obtienen
valores por debajo de los reales. Si se quiere obtener una lectura representativa de una muestra Cour deben
seguirse las indicaciones propuestas al describir la metodología19,20.
Cuando se trabaja con un captador Cour, es necesario disponer de un anemómetro totalizador (ver
figura 5), aparato dotado de una cazoletas, que giran impulsadas por el viento reinante, conectadas a un cuen-
takilómetros. Este aparato registra los metros equivalentes al espacio recorrido por el aire que pasa a través de
sus cazoletas. La medida del recorrido de viento correspondiente al periodo de exposición de un filtro hace
posible interpretar la cantidad de pólenes y esporas contados por unidad de volumen (se considera que los
pólenes y esporas estaban en el interior de un prisma que tiene por base el filtro de 20x20 cm2 y por altura
la columna de aire que ha pasado durante la exposición).
Para obtener el valor de la concentración media semanal de partículas debemos hacer cálculos matemá-
ticos en los que intervienen:
• el número de partículas contadas (N).
• la proporción de sedimento analizado [siempre 50 micrólitros (K1)] respecto del volumen total de
sedimento semilíquido (V) obtenido al final del tratamiento.
INTRODUCCIÓN 11
• la proporción de filtro tratado (S) respecto a la superficie total del filtro (400 cm2), ya que una parte
de él se guarda como testimonio por si fuera necesario repetir el tratamiento.
• la superficie de muestra analizada al microscopio óptico. Para calcularla se necesita conocer el núme-
ro (n) de líneas contadas y su longitud (K2) y anchura (K3) (ambas dependen del microscopio y del
objetivo que se use en la lectura). Con estos parámetros se calcula la proporción analizada respecto
de toda la superficie útil de la preparación microscópica (K4).
• el recorrido de viento registrado durante el periodo de exposición (Rv).
La combinación de estos factores, multiplicativos y cocientes según los casos, da lugar a una fórmula
matemática que, aplicada a los datos brutos correspondientes a cada semana, nos permite obtener el valor de
la concentración media semanal.
La fórmula a aplicar 6 es:
Concentración media semanal = K x (N x V / n x S x Rv)
• donde K es una constante que incorpora todos aquellos valores fijos cuando la metodología se apli-
ca siguiendo siempre la misma rutina (K1 a K4).
• debe tenerse la precaución de utilizar las unidades de medida oportunas (V debe expresarse en micró-
litros; S en metros cuadrados y Rv en metros)
Por tanto, los resultados que se obtienen a partir de un captador Cour son concentraciones medias
semanales de pólenes y esporas (éstas, como ya se ha indicado, infraestimadas por la inevitable destrucción
de parte de ellas durante la preparación de las muestras).
Un captador Hirst14 (ver figuras 6 y 7) es un muestreador de impacto por succión que consiste en un
aparato eléctrico que aspira volúmenes constantes y conocidos de aire y los hace impactar contra la superfi-
cie receptora. Ésta es una cinta plástica de 19 mm de ancho que se dispone tensada alrededor de una pieza
cilíndrica llamada tambor. Para darle la capacidad de adherir y retener las partículas, se deposita sobre la cinta
una fina película de aceite de silicona, usando un pincel. La disposición del tambor así preparado en el inte-
rior del captador es tal que, impulsado por mecanismo de relojería, gira continuamente a razón de 2mm/hora.
Ello hace que las partículas impulsadas contra la superficie receptora queden retenidas de forma secuencial.
Una vez a la semana se sustituye la superficie receptora. La ya expuesta, es cortada en los fragmentos corres-
pondientes a cada día de la semana. Cada fragmento es montado en una preparación microscópica, teñido y
fijado y es analizado al microscopio óptico. El análisis microscópico de las muestras procedentes de un cap-
tador Hirst se hace sobre el material tal como se obtiene, es decir, con las partículas bióticas llenas y junto
con otras partículas, minerales y orgánicas, cosa que puede dificultar su identificación pero que tiene como
muy positivo que no estropea las esporas de hongos. También es interesante en este método que, debido al
hecho que las partículas se van depositando secuencialmente sobre una cinta que avanza regularmente, es
posible obtener resultados con precisión horaria, aunque el volumen de trabajo añadido que esto comporta
hace que no se prodiguen demasiado estos resultados.
Los resultados que se obtienen de un captador Hirst son concentraciones medias diarias de pólenes y
esporas (pólenes/m3 y esporas/m3).
Para obtener estos valores basta realizar un simple cálculo matemático en el que intervienen como
factores:
• el número de partículas contadas (n).
• la superficie de muestra analizada. Para calcularla se necesita conocer el número (n) de líneas conta-
das y su longitud (K2) y anchura (K3) (ambas dependen del microscopio y del objetivo que se use en
la lectura). Con estos parámetros se calcula la proporción analizada respecto de toda la superficie útil
de la preparación microscópica (K4).
• el volumen de aire que aspira el captador, normalmente 10 l/minuto, que, al cabo de un día equiva-
len a 14,4 m3 de aire (K5).
12 INTRODUCCIÓN
FIGURA 6.
Captador Hirst marca Burkard.
FIGURA 7.
Captador Hirst marca Lanzoni.
INTRODUCCIÓN 13
La fórmula a aplicar es:
Concentración media semanal = K x N
• donde K es una constante que incorpora todos aquellos valores fijos cuando la metodología se apli-
ca siguiendo siempre la misma rutina (K1 a K5).
El captador Hirst es el que se ha adoptado más universalmente, especialmente en el continente euro-
peo, para el estudio de los pólenes y las esporas atmosféricas desencadenantes de alergias respiratorias.
En el mercado hay actualmente dos marcas comerciales que fabrican y distribuyen captadores basados
en el método Hirst: la británica Burkard (figura 6) y la italiana Lanzoni (figura 7).
El análisis microscópico de las muestras aerobiológicas da lugar a una relación cuantificada de taxones polí-
nicos (un espectro), correspondiente a los datos brutos de un día o de una semana, según se haya utilizado un
captador Hirst o Cour. Aplicando los cálculos adecuados a la metodología de muestreo, estos resultados se expre-
san en unidades de concentración: pólenes/m3, unidades muy útiles a la hora de hacerse una idea gráfica de la
medida expresada, el número medio de granos de polen contenidos en un espacio cúbico de un metro de lado,
durante el periodo de tiempo que duró el muestreo (un día o una semana, según el método).
Para realizar comparaciones entre las cantidades de polen observadas y la casuística de polinosis detec-
tadas, son muy interesantes los datos de concentraciones medias diarias de pólenes; pero cuando se preten-
de elaborar gráficos y resúmenes resulta más interesante recurrir a otros periodos de tiempo, como son la
semana, periodos de diez días, etc. (concentraciones medias semanales, de diez días, etc.).
Si quieren expresarse concentraciones medias diarias en forma de concentraciones medias semanales, de
diez días o de otro periodo de tiempo, debe calcularse la media aritmética de los siete, diez o n valores de con-
centración media diaria de los días que corresponden a la semana, los diez días o el periodo de tiempo escogido.
Para que los resultados que se expresan resulten útiles a los usuarios, debe indicarse muy claramen-
te, no solamente en qué unidades se expresan, sino también a qué periodo de tiempo se refieren. Si el
periodo elegido es la semana, el número orden de éstas debe asignarse de acuerdo a la normativa de la
Organización Internacional de Normalización, según la cual la primera semana del año es aquella que con-
tiene el primer jueves.
Los espectros diarios (método Hirst) o semanales (método Cour) son incluidos en las bases de datos y
procesados adecuadamente para la generación de resúmenes correspondientes a periodos de tiempo más lar-
gos. Así, es frecuente que se elaboren espectros polínicos anuales, eso es, relaciones ordenadas de los distin-
tos tipos polínicos identificados en una localidad a lo largo de todo un año y de las cantidades registradas
(suma de las concentraciones medias diarias o semanales, según metodologías). Suele incorporarse al espec-
tro el valor de la concentración máxima alcanzada. Estos espectros resultan muy válidos, no sólo para identi-
ficar los taxones con mayor incidencia en la localidad, sino también para evidenciar la variabilidad interanual
de las polinizaciones.
CALENDARIO POLÍNICO
Con el nombre de calendario polínico se designa una representación gráfica que resume la dinámica anual
de los principales tipos polínicos de una localidad, ordenados en función de su periodo de polinización.
Este tipo de representación, que compendia en una sola figura toda la información aerobiológica de una
localidad, facilita la comprensión de la composición polínica de la atmósfera en todo momento del año, infor-
14 INTRODUCCIÓN
ma de los pólenes que pueden resultar más perjudiciales en cada periodo anual y destaca la importancia rela-
tiva de unos pólenes respecto a otros.
Aunque un calendario polínico confeccionado con los datos de un solo año de muestreo es ya una infor-
mación muy válida, resultan más representativos aquellos calendarios elaborados con los datos promedio de
diversos años de estudio, puesto que en ellos queda reflejada la variabilidad interanual que tiene como causa
la meteorología y aquella que presentan determinadas especies que alternan años de elevada producción polí-
nica con años de baja polinización.
Los calendarios polínicos pueden confeccionarse de muy diversas maneras. En lo referente a la escala
de tiempo, los calendarios polínicos pueden representar la dinámica de los pólenes en unidades de tiempo
que sean meses o semanas, más raramente la precisión del tiempo es diaria. Suele mantenerse constante el
hecho que la escala de tiempo se represente en el eje de abscisas.
En lo referente a la escala del polen, que suele ocupar el eje de ordenadas, los calendarios polínicos pue-
den representarse con diversas unidades de medida del polen:
• Con los valores precisos de las concentraciones medias del periodo de tiempo. Así, el calendario
resulta ser una sucesión de gráficos, cada uno con la curva de un táxon. Este tipo de presentación
tiene una ventaja, la precisión; pero tiene también un inconveniente, la cantidad de espacio que
requiere, debido al hecho que hay algunos taxones que alcanzan concentraciones atmosféricas muy
elevadas. La publicación de calendarios polínicos de este tipo consume bastante espacio y esto, ade-
más de complicar la edición, crea dificultades a la hora de comparar la dinámica entre taxones y de
interpretar la información contenida.
• Con clases de valores (categorías) establecidos a partir de las concentraciones medias del periodo de
tiempo. Normalmente se definen entre 3 y 5 categorías. Siguiendo este método, la dinámica anual de
cada táxon queda representada por un gráfico de dimensiones similares al del resto de taxones. Una
ventaja que ofrece este diseño sobre el anterior es que permite economizar mucho espacio y ello
redunda también en resaltar las tendencias de cada tipo polínico.
• Con conceptos relacionados con la polinización. En este caso se establecen previamente los concep-
tos de inicio de la polinización, periodo de polinización principal u otros que se decida representar
(diversos autores han propuesto definiciones de estos conceptos 6,23). En este tipo de calendario polí-
nico cada táxon queda representado por un rectángulo. Dentro del rectángulo se encajan, en las áreas
que corresponden según la época del año, los colores o tramas que se han elegido para representar
las diferentes etapas o conceptos de la polinización. La elección de este diseño ofrece las mismas ven-
tajas que el caso anterior; pero presenta una complicación: los taxones que inician su polinización a
finales de año y la prolongan al año siguiente deben ser tratados de forma distinta a los taxones que
polinizan dentro de un ciclo anual. De no hacerlo así, las dinámicas representadas para los primeros
pueden ser totalmente falsas.
REDES AEROBIOLÓGICAS
En las últimas décadas la mayor parte de las disciplinas científicas se han organizado en redes, es decir,
que los distintos grupos de investigación que compartían líneas comunes han acordado crear bases de datos
coordinadas. Esta forma de funcionar permite una mayor difusión del conocimiento y posibilita optimizar
esfuerzos. A la par que las redes se abren a los científicos contribuyentes, también pueden abrirse, con las res-
tricciones que sean necesarias para no perjudicar la propiedad intelectual, al público en general.
Este planteamiento en la organización de la información llegó también a los diversos grupos de aero-
biólogos que investigaban localmente y surgió la organización en redes aerobiológicas no sólo a escala nacio-
nal sino también superior (European Allergy Network, EAN, con sede en Viena, Austria).
INTRODUCCIÓN 15
Los datos que se publican y divulgan a través de redes aerobiológicas nacionales e internacionales en la
mayor parte de Europa provienen de captadores de tipo Hirst y se han obtenido con métodos estandarizados
de recuento.
A escala intranacional, multitud de países han hecho esfuerzos para converger en un método estandari-
zado de muestreo atmosférico; a escala internacional se presentan algunas diferencias entre países, especial-
mente en las rutinas de recuento de las muestras.
En España están funcionando dos grandes redes nacionales de muestreo atmosférico, la organizada en
el seno del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) y
la de la Red Española de Aerobiología (REA). Ambas redes siguen un protocolo similar de recuentos políni-
cos 21,22, que se hacen identificando y contando todos los granos que se observan en cuatro líneas longitudi-
nales repartidas proporcionalmente en la superficie de la lámina. El recuento de las esporas de hongos no está
tan sistematizado ni generalizado, aunque empieza a extenderse.
Las redes nacionales son posibles gracias a la contribución de redes a escalas menores (autonómicas y
provinciales) y de investigadores individuales que adoptan sus normas de muestreo y envían periódicamente
sus resultados a la base de datos de la red nacional. De la misma manera, las redes internacionales no son
más que el compendio de datos servidos por las distintas redes nacionales.
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16 INTRODUCCIÓN
Polinosis
ANTONIO LUIS VALERO SANTIAGO
CÉSAR PICADO VALLÉS
Servicio de Neumología y Alergia Respiratoria
ICPCT. Hospital Clínic. Barcelona
INTRODUCCIÓN
La primera definición científica de polinosis fue realizada por el Dr Bostock en 1819, en un trabajo que
leyó en la Sociedad Médico-Quirúrgica de Londres titulado “Un caso de una afección periódica de los ojos y
el tórax”. Describió su propia enfermedad que, a diferencia de la coriza común, solamente se producía duran-
te la estación del heno en Inglaterra (junio-julio) denominándola por ello fiebre del heno.
Más de cuatro décadas después, el Dr. Blackley fue el primer autor que describió que la polinosis o fie-
bre del heno era desencadenada por la exposición ambiental a granos de polen de gramíneas.
Actualmente, se entiende por polinosis, la inflamación de la mucosa nasal y/o conjuntival y/o bronquial cau-
sada por alergenos contenidos en los granos de polen a través de un mecanismo inmunológico IgE mediado.
La polinosis o fiebre del heno se ha asociado históricamente con manifestaciones clínicas nasales y con-
juntivales, pero en porcentajes variables y dependiendo de las características de cada polen, también se puede
manifestar en forma de asma, todo ello con muy diversos grados de gravedad. Se estima que un 50% de los
casos son producidos por el polen de gramíneas, 20% por el de Ambrosia, 30% son debidos a la Betula, 40%
por la Olea y 60% a la Parietaria.
POLEN
La capacidad alergénica del polen se debe a los propios granos de éste que se depositan en las muco-
sas. Los estudios aerodinámicos realizados sugieren que las partículas de dimensiones superiores a 10 µm
quedan retenidas en las vías respiratorias superiores. Ha sido posible observar en animales expuestos a gran-
des cantidades de polen que el 1-2% de los granos inhalados pueden alcanzar los bronquios, y que la pene-
tración en la vía bronquial aumenta si la respiración se realiza por la boca y de un modo particular durante el
ejercicio físico. Con estas premisas se puede considerar que el porcentaje de granos de polen que pueden
penetrar en los bronquios es pequeño, por lo que se ha pensado que la aparición de asma estaría determina-
da en mayor medida por la cantidad de polen acumulado, no por la exposición diaria, hecho que también
podría explicar el desfase cronológico que habitualmente se observa entre la aparición de los síntomas de la
rinoconjuntivitis y el posterior desarrollo de las manifestaciones asmáticas.
Se ha planteado la posibilidad de que exista una fracción de partículas (micrónicas) de pequeño tama-
ño (diámetro entre 2-5 µm) que conteniendo fracciones alergénicas fueran capaces de penetrar en el árbol
bronquial y con ello desencadenar síntomas de asma. Se ha especulado, incluso, con la posibilidad de que
POLINOSIS 17
estas partículas pudieran encontrarse en el ambiente fuera de la época de polinización, lo que también podría
explicar la discordancia temporal que a veces existe entre síntomas y polinización.1
La fuente de las partículas micrónicas es controvertida y ha generado diferentes hipótesis para explicar
su origen: a) fragmentos producidos por la degradación física ambiental, b) restos de paredes de anteras o
cuerpos de Ubisch2, c) aerosoles que contienen alergenos que están fijados a partículas que se encuentran en
el ambiente, d) granos de polen que se rompen por choque osmótico provocado por la lluvia y que liberan al
ambiente aproximadamente 700 gránulos de almidón (leucoplastos) contenidos en el citoplasma (diámetro
inferior a 3 micras). La presencia de estas partículas se ha constatado durante toda la estación polínica y se
incrementa unas 50 veces los días lluviosos 3.
También se ha observado que las partículas de diesel son capaces de absorber los antígenos mayorita-
rios de las gramíneas, lo cual podría ser otro medio para facilitar la llegada de los antígenos de los pólenes al
árbol bronquial 4.
POLINIZACIÓN Y CLIMA
TABLA 1.
18 POLINOSIS
EPIDEMIOLOGÍA
La prevalencia de la polinosis se ha duplicado en las ultimas dos décadas en la mayoría de los países
europeos. Los pólenes son responsables del 40% de las rinoconjuntivitis y del 27% de los casos de asma visi-
tados en las consultas de alergia de nuestro país, siendo el 63% y el 52% respectivamente en la zona centro
con un clima tipo continental.
Según el estudio epidemiológico observacional (Alergológica) desarrollado en España, por la Sociedad
Española de Alergia e Inmunología Clínica (SEAIC), sobre una muestra de 4.029 pacientes que acudían por
primera vez a una consulta de alergología, el 26,5 % (1.065 casos) estaban sensibilizados y tenían síntomas
debidos a los pólenes. La alergia al polen fue la causa del 51,8% de los casos de rinoconjuntivitis y del 30,2%
de los casos de asma, por lo que representa la causa más frecuente de rinoconjuntivitis y la segunda de asma
bronquial 5.
En otro estudio realizado en el Reino Unido en 300.000 individuos, se encontró que el 19 /1000 con-
sultaban anualmente a su médico de familia por rinoconjuntivitis polínica, y en Dinamarca entre 450.000
individuos se encontró que el 10-15% consultaban anualmente por rinoconjuntivitis polínica. Estudios reali-
zados sobre la prevalencia de rinitis estacional muestran valores que oscilan entre el 5-20% de la población
estudiada. En adultos de 20-44 años se encontró una prevalencia de alergia nasal (perenne y estacional) que
oscilaba entre el 10 y el 40% según los diferentes países estudiados 6.
Diversos estudios epidemiológicos han demostrado el doble de prevalencia de polinosis en el medio
urbano que en el rural, a pesar de que en este último las concentraciones de pólenes son más elevadas7.
Asimismo, también se ha observado un aumento en el número de polínicos polisensibilizados.
Este incremento en la prevalencia de la polinosis, es atribuido por muchos autores al incremento de par-
tículas de combustión diesel en la atmósfera. Actualmente, el 70% de las partículas en polución proceden de
la combustión del diesel, llegando al 90% si contabilizamos las respirables (<5 µm). En estas partículas se
encuentran adsorbidos diferentes productos químicos como los fenantrenos, flurotrenos y pirenos, que pro-
ducen un aumento en la respuesta Th-2 frente a los alergenos, incrementando la producción de IgE y de cito-
cinas. Por otra parte, también son capaces por sí solas de agudizar el asma, de disminuir el aclaramiento
mucociliar y aumentar la permeabilidad de las células epiteliales a los alergenos 4.
RECUENTO DE PÓLENES
POLINOSIS 19
se encuentra entre la concentración de pólenes ambientales y los síntomas son las siguientes: el posible papel
de alergenos que se encuentran fuera de los granos de polen (partículas micrónicas), el hecho de que las con-
centraciones de pólenes obtenidas dependen en parte de la localización del colector y finalmente, las situa-
ciones particulares que pueden motivar que la exposición individual aumente, como puede ocurrir al viajar
en un automóvil con las ventanillas abiertas, la alta exposición que suele ocurrir al cortar el césped, etc.
TABLA 2.
Aun con todas estas limitaciones, diversos estudios han mostrado que los recuentos de pólenes y la ano-
tación de síntomas en cartillas por parte de los pacientes, permiten establecer relaciones entre los cambios en
las concentraciones de pólenes y la aparición de síntomas, algo especialmente útil a la hora de establecer qué
polen o pólenes son importantes y tienen relevancia clínica en pacientes que muestran, por ejemplo, múlti-
ples sensibilizaciones en las pruebas cutáneas.
A modo de ejemplo de lo dicho, se ha comprobado que existe correlación entre recuentos y síntomas en
pacientes sensibles al polen de olivo (Olea europea). Los recuentos por encima de 200 granos /m3 de aire como
media diaria, reactivan los síntomas en la mayoría de los casos de alergia al polen de olivo. Otro tanto ocurre
con 50 granos/m3 de gramíneas, 30 granos/m3 de urticáceas y 80 granos/m3 de Betula. Se ha comprobado que
estos niveles de reactivación son mucho más elevados en pacientes que se exponen a grandes cantidades de
polen, y que disminuyen a lo largo de la época de polinización debido posiblemente al efecto de inicio o ceba-
do (“priming”).
POLINOSIS
Entre las miles de plantas existentes, sólo unas pocas están involucradas en la elaboración de la mayor
parte de los pólenes alergénicos. Los pólenes más alergénicos en nuestro medio corresponden a las siguien-
tes familias de plantas: Poaceae (gramíneas), Oleaceae (Olea, Fraxinus y Ligustrum), Urticaceae (Parietaria y
Urtica), Compositae (Artemisia y Ambrosia), Chenopodiaceae-Amaranthaceae (Salsola, Chenopodium y
Amaranthus), Plantaginaceae (Plantago), Polygonaceae (Rumex), Betulaceae (Betula, Alnus y Corylus), Platanaceae
(Platanus), Cupressaceae (Cryptomeria, Cupressus, Thuja), Fagaceae (Quercus, Castanea), Pinaceae (Pinus),
Euphorbiaceae (Mercurialis y Ricinus).
La SEAIC, a través de su Comité de Aerobiología, realizó un estudio, que se desarrolló durante el año
1995, en el que se valoraba la presencia de pólenes atmosféricos y la prevalencia de sensibilización en los
pacientes polínicos de 12 diferentes aéreas geográficas de España: Badajoz, Bilbao, Ciudad Real, Elche, Jaén,
20 POLINOSIS
La Coruña, Logroño, Madrid, Málaga, Sevilla, Toledo, Zaragoza12. Desde el punto vista clínico, se clasificó a
las polinosis más importantes en relación a tres épocas del año: finales de otoño e invierno, primavera e ini-
cios de verano y verano y principios de otoño.
El periodo de FINALES DE OTOÑO E INVIERNO incluye los meses de noviembre a marzo, y en él destacan
los pólenes de árboles de las familias Cupressaceae y Betulaceae.
El periodo de PRIMAVERA Y PRINCIPIOS DE VERANO incluye los meses de abril a julio, siendo los pólenes
importantes en esta época los de plantas herbáceas y árboles: Poaceae o Gramineae, Urticaceae, Plantaginaceae
y Oleaceae.
En el periodo que incluye el VERANO Y PRINCIPIOS DE OTOÑO, es decir los meses de agosto a octubre, los
pólenes más importantes son los de las familias Chenopodiaceae (Chenopodium y Salsola) y Amaranthaceae
(Amaranthus).
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POLINOSIS 21
Gramíneas
Poaceae
JAVIER SUBIZA GARRIDO-LESTACHE, MIGUEL JEREZ LUNA
Centro de Asma y Alergia General Padriñas
La de las gramíneas es una familia muy importante que consta de unos 650-700 géneros y alrededor de
12.000 especies repartidas por todo el Globo, que viven incluso en las regiones más frías o tórridas; tal ha
sido su éxito, que frecuentemente son dominantes en formaciones vegetales importantes como las sabanas,
estepas y vegetación acuática. Muchas de ellas son la base de la alimentación animal, ya que dominan en los
prados; y del hombre, puesto que a esta familia pertenecen los trigos (Triticum sp.), la cebada (Hordeum vul-
gare L.), el arroz (Oryza sativa L.), el maíz (Zea mays L.), el centeno (Secale cereale L.), las avenas (Avena sp.)
y el resto de los cereales, que almacenan en sus frutos gran cantidad de hidratos de carbono (almidón) y en
menor proporción grasas y proteínas. De la médula, rica en azúcares, del Saccharum officinarum L. se obtiene
el azúcar de caña. Las gramíneas son plantas con flores del grupo de las monocotiledóneas (subclase Liliidae),
que tienen el embrión con una sola hoja desarrollada y que se polinizan típicamente por el viento.
Son hierbas perennes, a menudo provistas de rizoma, o anuales, muy raramente plantas leñosas (cañas,
carrizo, bambú). Tienen tallos nudosos, generalmente rollizos y de entrenudos huecos. Hojas alternas –que
nacen una de cada nudo–, ordenadas en dos hileras, simples, sin estípulas, con la parte inferior en forma de
vaina abierta o cerrada que envuelve ampliamente al tallo; lámina por lo común sentada –raramente peciola-
da en los bambúes y similares–, larga y estrecha, acintada, generalmente con numerosos nervios paralelos que
les permiten enrollarse sobre sí mismas o plegarse en tiempo seco, raramente con nervadura pinnada; en la
unión entre el limbo y la vaina suele ir una membranita denominada lígula, muy importante para identificar
las diferentes especies y géneros, que a veces es tan corta que resulta difícil de apreciar o es reemplazada por
una hilera de pelos. Flores por lo general hermafroditas, de simetría bilateral, pequeñas y poco vistosas –sin
cáliz ni corola, con envoltura formada por brácteas herbáceas, membranosas o pajizas–, dispuestas en inflo-
rescencias elementales denominadas espiguillas (figura 1) –que a veces llevan una sola flor– a su vez agrupa-
das en espigas, panojas o racimos más o menos complejos. Espiguillas con un eje, el raquidio o raquis, sobre
el que se sitúan las flores y 2 –raramente 0, 1 ó 3– brácteas estériles en la base, las glumas –una inferior y otra
superior–, que envuelven más o menos al conjunto. Flores con envuelta de 2 brácteas casi enfrentadas, las
glumillas o glumelas, a veces desiguales; la glumela inferior, denominada también lema, es generalmente
GRAMÍNEAS 25
FIGURA 1. Lolium perenne, componentes de la espiguilla; Espiguilla E; Gluma G; Lema L; Palea P; Estigma ES; Ovario O; Estambre S;
Lodículas LL. Por cortesía de González Bernaldez F. Gramíneas pratenses de Madrid. Madrid: Consejería de agricultura y ganadería.
1986.
mayor y a menudo lleva una arista en el dorso o en el ápice; la glumela superior o pálea es con frecuencia
membranácea y suele llevar dos quillas longitudinales; no pocas veces queda casi oculta por la inferior y rara
vez es aristada; en el interior de las glumelas hay, a veces (1)2-3(6) bracteíllas más, una al lado de la otra o
formando un verticilo, las glumélulas o lodículas, por lo general blancas y semitransparentes, dificilísimas de
ver si no es con grandes aumentos; hay quien piensa que estas lodículas representan un perianto reducido o
vestigio de perianto. Estambres 3, muy raramente 6 o menos de 3, rarísimamente 6–120 (en Ochlandra), de
filamentos delgados, generalmente fláccidos, y anteras grandes y exertas, para facilitar la diseminación del
polen por el viento; el filamento se une a la antera por la base y la antera se abre por poros, cortas hendidu-
ras apicales o hendiduras longitudinales. Pistilo formado por 2(3) carpelos soldados; ovario súpero, con una
sola cavidad y un solo rudimento seminal, generalmente con dos cubiertas o tegumentos, unido a una pla-
centa situada en la base de la cavidad o en la pared dorsal; el ovario está generalmente coronado por (1)2(3)
estilos divergentes y plumosos. Fruto seco, de pared delgada, membranácea o correosa, que no se abre al
madurar, con una sola semilla que se une de forma estrecha a la cubierta, formando en conjunto el “grano”
típico de esta familia –como el de los cereales–, denominado en botánica cariopsis; raramente el fruto es cap-
sular, parecido a una nuez o incluso carnoso. La semilla tiene un embrión recto o curvo y un endosperma o
tejido de reserva que almacena sobre todo almidón y proteínas.
Los géneros que se consideran como fuente más importante de polinosis pertenecen en su mayoría a la
subfamilia Pooideae: Phleum (fleo), Dactylis (dáctilo), Lolium (ballico), Trisetum (triseto), Festuca (cañuelas), Poa
(poa), Anthoxanthum (grama de olor), Holcus (holco), Agrostis (agróstide) y Alopecurus L. (alopecuro). De la
subfamilia Chloridoideae es importante Cynodon (grama). En la subfamilia Panicoideae, los géneros Sorghum
(sorgo) y Paspalum (páspalo).
Del género Phleum hay seis especies en la Península y Baleares, de las cuales las más comunes son
Phleum pratense L. y Phleum phleoides (L.) H. Karst. Son plantas perennes o anuales que tienen una inflores-
cencia cilíndrica y apretada formada por numerosas espiguillas comprimidas lateralmente, cada una con una
sola flor, con las dos brácteas que la protegen o glumas aquilladas. El género Dactylis tiene una sola especie,
Dactylis glomerata L. (grama de jopillos, dáctilo, barbicas de macho), que es muy variable y polimorfa, con
muchas razas. Se trata de una planta perenne, de hasta 1(2) m, que tiene una inflorescencia más o menos
ramosa, con las espiguillas agrupadas en ramilletes apretados algo unilaterales, cada una comprimida late-
ralmente y con 2-5 flores; las glumas son poco desiguales y aquilladas. Es una especie muy común, amplia-
mente repartida por la Península y Baleares. El género Lolium tiene al menos 5 especies en la Península, de
las cuales es común Lolium perenne L. (ballico, césped inglés, ray-gras), en los pastos frescos o húmedos, y
Lolium multiflorum Lam. (hierba de los ojos, ballico) y Lolium rigidum Gaudin (ballico) en cultivos y lugares
26 GRAMÍNEAS
Phleum sp.
Dactylis glomerata.
GRAMÍNEAS 27
Lolium sp.
28 GRAMÍNEAS
secos y más o menos alterados. La cizaña, Lolium temulentum L., planta de cultivos, es hoy en día bastante
rara. Se trata de plantas anuales o perennes que tienen una inflorescencia formada por dos hileras de espi-
guillas comprimidas, que suelen estar algo empotradas en excavaciones del eje y que se enfrentan por el
dorso (la inflorescencia es por ello aplanada); cada espiguilla lleva varias flores, hasta 22, y sólo la espiguilla
terminal conserva sus dos brácteas o glumas (en el resto falta la que coincide con el eje). Del género Trisetum
hay en la Península y Baleares 7 especies (6 más si se incluye el género muy afín Trisetaria), de las que las
más comunes son Trisetum flavescens (L.) P. Beauv., Trisetaria panicea (Lam.) Paunero [Trisetum paniceum
(Lam.) Pers.] y Trisetaria ovata (Cav.) Paunero [Trisetum ovatum (Cav.) Pers.] Se crían en prados o bien en pas-
tos secos de anuales y tienen una inflorescencia ramosa, en panícula, a veces abierta, otras veces bastante
apretada, formada por espiguillas comprimidas lateralmente, cada una con dos o varias flores; las glumas son
aquilladas y algo desiguales; la glumilla inferior suele llevar una arista. El género Festuca es uno de los más
Trisetum paniceum.
GRAMÍNEAS 29
Trisetum paniceum.
complejos y diversificados en la Península; incluye más de 60 especies que muchas veces son dominantes
en ciertos prados o en pastos de montaña. Se pueden encontrar en casi todas las regiones españolas, excep-
to en las más secas. Son plantas perennes, que forman céspedes o macollas, con inflorescencia ramosa, en
panícula, formada por espiguillas algo comprimidas lateralmente, con varias flores, cada una con dos glu-
mas; la glumilla inferior de cada flor, que puede llevar o no arista, tiene el dorso redondeado y no es aqui-
llada. Muy parecidas son las plantas del género Poa, unas 33 especies en la Península y Baleares, pero tienen
la glumilla inferior de las flores aquillada. En este género hay especies como Poa annua L. (hierba de punta,
espiguilla, poa) que viven habitualmente junto al hombre en los caminos, calles y lugares pisoteados. Otras
especies muy comunes son Poa trivialis L., Poa pratensis L., Poa angustifolia L. y Poa bulbosa L. (junquillo). El
género Anthoxanthum incluye dos especies muy comunes, Anthoxanthum odoratum L. (grama de olor) y
Anthoxanthum aristatum Boiss., la primera perenne, la segunda anual. Son plantas que con frecuencia huelen
a cumarina y que tienen una inflorescencia ovoide o alargada, relativamente apretada, formada por espiguillas
con dos flores estériles y una flor terminal hermafrodita; las glumas son membranáceas y muy desiguales; la
glumilla de las flores estériles suele tener dos lóbulos apicales y llevan una arista en el dorso. El género Holcus
tiene 4 especies en la Península y Baleares, más dos de posición dudosa que se suelen asociar hoy en día a
30 GRAMÍNEAS
Poa pratensis.
Poa annua.
Deschampsia. Dos de las especies, Holcus lanatus L. (heno blanco, holco) y Holcus mollis L. (heno blando, heno
blanco), son muy comunes. Se trata de plantas perennes o anuales que pueden medir desde 10 ó 20 cm hasta
1,5 m. Tienen una inflorescencia ramosa, en panícula, formada por espiguillas con 2-3 flores, con glumas casi
iguales y más largas que ellas, frecuentemente velludas, la glumilla inferior de algunas de las flores con arista.
El género Agrostis tiene unas 19 especies en la Península y Baleares, algunas de ellas, como Agrostis stolonife-
ra L. (hierba fina), Agrostis castellana Boiss. & Reut. y Agrostis capillaris L., bastante comunes en los prados y
pastos españoles. Son plantas anuales o perennes con inflorescencia muy ramosa, en panícula, integrada por
espiguillas con una sola flor; las glumas pueden ser iguales o desiguales, generalmente más largas que la flor;
GRAMÍNEAS 31
Alopecurus sp.
Cynodon sp.
la glumilla inferior puede llevar arista o ser mocha. El género Alopecurus tiene 8 especies en la Península, algu-
nas de ellas como Alopecurus pratensis L. (cola de zorra, alopecuro de prados) y Alopecurus arundinaceus Poir.
bastante comunes en prados y herbazales húmedos. Las inflorescencias son alargadas, más o menos apreta-
das y generalmente casi cilíndricas, como las de Phleum, formadas también por espiguillas con una sola flor,
pero la glumilla inferior lleva una arista en el dorso o en la parte inferior. El género Cynodon tiene una sola
especie, Cynodon dactylon (L.) Pers. (grama común, grama), muy frecuente en cultivos, campos incultos,
depresiones, ribazos, bordes de caminos, arenales, etc. Es una planta perenne, cundidora, que tiene una inflo-
rescencia muy típica formada por 3-5 espigas delgadas dispuestas radialmente como los dedos de una mano;
las espiguillas llevan una sola flor y las glumas son casi iguales y aquilladas. El género Sorghum tiene dos espe-
cies en la Península y Baleares, una silvestre, Sorghum halepense (L.) Pers. (millaca, cañota), la otra cultivada,
Sorghum bicolor (L.) Moench (sorgo común, panizo negro); la primera se extiende, sobre todo, por las zonas
cálidas del este y mitad sur de la Península, en cunetas, bordes de acequias, cultivos estivales de regadío, etc.
32 GRAMÍNEAS
Se trata de plantas anuales o perennes con una gran inflorescencia ramosa, en panícula; tienen espiguillas de
dos tipos, unas sentadas, con una flor hermafrodita y otra reducida a la glumilla inferior, otras levantadas sobre
un cabillo, masculinas o estériles. Finalmente, el género Paspalum L. incluye 5 especies propias de pastos
húmedos, cultivos de regadío, praderas, céspedes, etc. Son plantas anuales o perennes que tienen una inflo-
rescencia muy típica formada por espigas o racimos unilaterales alargados dispuestos de forma espaciada a lo
largo de un eje o en forma digitada; las espiguillas van adosadas y llevan dos flores, la inferior reducida a la
glumilla inferior estéril; la gluma superior es tan larga como las flores, la inferior suele faltar.
Poaceae (gramíneas)
Forma: esferoidal u ovoide.
Tamaño: 22-80 µm (pequeño-grande).
Aperturas: monoporado con opérculo grande (ojo de delfín).
Exina: bastante fina que se engruesa ligeramente en el poro (annulus).
Superficie: lisa o con granulaciones finas.
Intina: (grosor variable, según especie).
Debe diferenciarse de:
–Algunas esporas (comprobar cubiertas de la exina y poro con borde engrosado).
–Plantago (comprobar que sólo tiene un poro)
POLINOSIS
Globalmente, son la causa más importante de polinosis en Europa, debido a la gran alergenicidad de sus
pólenes y a su extensa distribución vegetal (20% de la superficie vegetal del mundo).1-10 Aunque incluye varios
miles de especies, su importancia alergológica se centra en un reducido número capaz de producir polen
abundante y aerovagante (granos de 20-45 µm de diámetro).11, 12
Su subfamilia Pooideae contiene la mayoría de los géneros importantes en relación con la polinosis
(Phleum, Dactylis, Lolium, Trisetum, Festuca, Poa, Anthoxanthum, Holcus, Agrostis y Alopecurus). La reactividad cru-
zada entre ellas es tan importante que en general es suficiente con una o dos para diagnosticar y tratar a los
GRAMÍNEAS 33
pacientes. Las subfamilias Chloridoideae (Cynodon) y Panicoideae (Sorghum y Paspalum, importantes en el sur de
EEUU), por el contrario, presentan una baja reactividad cruzada con las Pooideae y, por tanto, éstas deben incluir-
se aparte para el diagnóstico y tratamiento en aquellas áreas donde son prevalentes.11-14
Cuando examinamos los recuentos de gramíneas obtenidos por las 12 estaciones españolas que partici-
paron en un estudio multicéntrico durante los años 1995-96,15 encontramos 3 factores importantes a desta-
car (tabla 1, figura 2):
TABLA 1.
Pólenes de gramíneas, presencia atmosférica y positividades
en las pruebas cutáneas
Prevalencia de pruebas cutáneas positivas a pólenes de gramíneas entre los pacientes con polinosis de 10 ciu-
dades diferentes.
Día pico: día del año con máxima media diaria (granos de gramíneas/m3 de aire).
Total: Suma de las concentraciones medias diarias de pólenes de gramíneas de un año, exceptuando La Coruña
que corresponde sólo a los meses de mayo-julio.
34 GRAMÍNEAS
1) Los altos recuentos de Badajoz, Madrid, Toledo y Ciudad Real, en 1996.
2) Las amplias variaciones interanuales de estas 4 estaciones.
3) Los bajos recuentos de Elche, a pesar de su prolongado periodo de polinización.
En Madrid, se ha descrito la existencia de una relación directa entre la pluviosidad preestacional (octu-
bre-marzo) y los recuentos de gramíneas de abril-julio (suma de las medias diarias).15 Esta pluviosidad prees-
tacional parece que fue también de crucial importancia en los dos años del estudio, no sólo en esta ciudad,
sino también en Badajoz, Toledo y Ciudad Real que comparten con Madrid el mismo clima mediterráneo con-
tinental extremo seco (figura 3).16-18
FIGURA 3. Recuentos de pólenes de gramíneas, usando colectores Burkard y expresados en concentraciones medias mensuales (gra-
nos /m3 de aire) desde Octubre 1994 hasta Octubre de 1996.
Precipitación total mensual en mm (l/m2), datos aportados por el Instituto Nacional de Metereología.
Ventas mensuales de unidades de antihistamínicos desde Enero 1995 a Octubre 1996, de los mayoristas a las farmacias (lo que repre-
senta aproximadamente el 90% de las ventas totales de antihistamínicos). Datos facilitados por IMS.
Efectivamente, la pluviosidad de octubre de 1995 a marzo de 1996 de estas 4 estaciones fue un 95%,
240%, 210% y 184% mayor respectivamente en comparación con la obtenida en el mismo periodo anterior
(octubre 1994-marzo 1995), lo que condicionó (a diferencia de con la Olea), unos incrementos porcentuales
en los recuentos de gramíneas en 1996 con respecto a 1995 del 255%, 643%, 297% y 473% respectivamen-
te, situando a estas localidades en 1996 en primer lugar en cuanto a concentraciones de gramíneas. Este impor-
tante aumento en los recuentos tuvo consecuencias clínicas importantes, tal como lo refleja el incremento esta-
cional (abril-julio) en el consumo de antihistamínicos de estas ciudades, que se incrementó en 1996 con
respecto el año anterior en un 47%, 35%, 45% y 43% respectivamente (figura 3).
Sevilla y las dos estaciones de las costa Mediterránea del estudio (Málaga y Elche) también detectaron
estos cambios en la pluviosidad preestacional con unos incrementos del 233%, 518% y 78% que produjeron
también unos incrementos en los recuentos de gramíneas, más acentuados en Sevilla (116%) y Málaga
(341%) que en Elche (45%), aunque el incremento en el consumo de antihistamínicos fue similar en estas
dos últimas (22%, 19%) y superior en Sevilla (36%).
GRAMÍNEAS 35
Polen de gramínea.
Bilbao, como claro exponente de la España verde (clima Atlántico), por el contrario, apenas presentó
variaciones interanuales en las precipitaciones preestacionales (3%) y en las concentraciones de gramíneas
(25%) de esos dos años y es que en ese área climática, similar a la de Londres, las variaciones interanuales en
las concentraciones de gramíneas están mas supeditadas a la temperatura preestacional que a la pluviosidad
que suele ser bastante constante.19, 20
El “periodo de polinización” de las gramíneas es muy amplio debido a la diversidad de sus especies, (cada
una con su particular periodo de floración) y a las condiciones climáticas oscilando de 6-10 meses (tabla 2).
No obstante, es probable que el “periodo de polinosis” sea mucho mas corto, pues éste sólo abarcaría los días
en que los recuentos superaran las cifras umbrales de reactivación. El problema se plantea a la hora de esta-
blecer cuáles son esos umbrales, ya que hay diversos factores que lo dificultan:
TABLA 2.
Pólenes de gramíneas, periodo de polinización
1995 1996
INICIO FINAL INICIO FINAL
El periodo de polinización de las gramíneas ha sido calculado por el método del 98%, es decir, considerando
el inicio y final de la estación cuando en los recuentos se ha recogido el 1% y el 99% del total anual de póle-
nes de gramíneas.
nd: no determinado por no disponer del año completo.
36 GRAMÍNEAS
1) El rango de gravedad de la polinosis es muy amplio de paciente a paciente.
2) Muchos pacientes presentan sensibilizaciones a otros pólenes de plantas que florecen simultánea-
mente con las gramíneas (Olea, Plantago, Rumex)
3) El umbral de respuesta tanto nasal como bronquial va disminuyendo a lo largo de la estación.21, 22
4) En los síntomas también pueden contribuir alergenos polínicos que se encuentran en micro partí-
culas fuera de los granos de polen y cuyas concentraciones atmosféricas pueden presentar serias divergencias
con los recuentos.23-27
5) Muchos factores pueden incrementar la exposición individual a los pólenes (automóvil) o a sus antí-
genos (cortar el césped).28-31
6) Las concentraciones obtenidas varían en función de la localización del colector (altura y entorno)32, 33
Por ello, no es extraño que a nivel individual haya días en que los pacientes presenten una ausencia de
correlación entre la intensidad de sus síntomas y los recuentos de pólenes y tampoco es sorprendente que no
haya uniformidad a la hora de establecer cuál es la cifra umbral de gramíneas capaz de reactivar a la mayoría
de los pacientes polínicos, oscilando éstas, entre 10 a 50 granos/m3 de aire según los diferentes estudios.19, 34
En este estudio cifras “probablemente altas”, tales como medias mensuales > 20 granos/m3 de aire, sólo
se observaron de abril-junio en Sevilla, Badajoz y Toledo y de mayo-junio en Málaga, Ciudad Real, Madrid y
Bilbao (figura 2). Mayo resultó en ambos años el mes con mayor media mensual de gramíneas y mayor consu-
mo de antihistamínicos, en prácticamente todas las estaciones, incluso a pesar de que las medias mensuales de
Olea de abril 1995 en Sevilla y de junio de 1996 en Málaga fueron con respecto mayo un 86% y un 68% supe-
riores (figura 3).
La prevalencia en pruebas cutáneas positivas a pólenes de gramíneas entre los pacientes con polinosis osci-
ló entre el 48% en Elche al 97% en Bilbao, con un promedio del 79%, siendo reconocido como causa número
uno de polinosis en 9 de las 12 ciudades y número 2 en las 3 restantes (tras la Olea en Sevilla y Málaga y tras el
Chenopodium en Elche), por lo que globalmente las gramíneas representaron ser la causa número uno de poli-
nosis en este estudio multicéntrico, coincidiendo así con otros estudios previos (tabla 1).35
ALERGENOS
A primera vista, la caracterización de los alergenos de gramíneas parece complicada puesto que en cada
especie se detecta por immunoblot un amplio patrón de bandas proteicas capaces de fijar IgE. Sin embargo,
los alergenos de las diferentes especies de gramíneas presentan grandes similitudes fisicoquímicas, que expli-
can la gran reactividad cruzada entre ellas. Estas similitudes han permitido la clasificación de los alergenos en
grupos, de forma que los componentes de un mismo grupo tienen en común secuencias moleculares inde-
pendientemente de la especie de procedencia.
Los alergenos de los grupos I y V son los más inmunodominantes, tanto por su mayor capacidad de
unión a la IgE, como por el porcentaje de pacientes que presentan IgE reactiva frente a ellos 36-7
• 95% de alérgicos a gramíneas presentan IgE específica frente alergenos del grupo I
• 80% frente a alergenos del grupo V
• 60-70% frente alergenos de los grupos II/III
• 75% frente alergenos del grupo IV.
Los alergenos del grupo I (GpI) están representados por el Lol p 1, primer alergeno mayor descrito en
Lolium perenne y el mejor estudiado. Caracterizado como una glicoproteína con un peso molecular de 35 kDa
y un punto isoeléctrico de 5,538 localizada en el citosol del polen, su cDNA se ha clonado y secuenciado.39
El desarrollo de anticuerpos monoclonales frente a Lol p 1 ha permitido el aislamiento y purificación de pro-
teínas homólogas en otras especies, como es el caso de Dag g 1 en Dactylis glomerata,40 Poa p 1 en Poa
Pratensis41 o Phl p 1 en Phleum pratense.42 El análisis de las secuencias de aminoácidos de proteínas GpI aisla-
GRAMÍNEAS 37
das de cincos especies ha demostrado que las secuencias N-terminales están altamente conservadas.43
Matthiesen y Lowestein han utilizado un anticuerpo monoespecífico anti-Lol p I para determinar la presencia
de alergenos GpI en 10 especies distintas de gramíneas de la familia Poaceae, ocho de las cuales (Alopercus pra-
tensis, Avena elatior, Dactylis glomerata, Festuca pratensis, Lolium perenne, Phleum pratense, Poa pratensis y Secale
cereale) pertenecen a la subfamilia Pooideae, y las otras dos (Cynodon dactylon y Phragmites communis) están
taxonómicamente más lejanas. El anticuerpo detectó la presencia de componentes del GpI con pesos mole-
culares entre 30-35 kDa en los diez extractos probados.44
Los grupos II/III, muy relacionados entre sí, fueron inicialmente descritos en Lolium perenne. Ansari y
cols45 describieron en 1989 la secuencia completa de aminoácidos de Lol p 2, proteína no glicosilada con un
peso molecular de 10,8 kDa y 97 residuos aminoácidos entre los que no se encuentran ni cisteína ni gluta-
mina. El mismo grupo determinó la estructura primaria de Lol p 346, proteína no glicosilada con un peso mole-
cular de 10,9 kDa y 97 residuos aminoácidos. Ambos alergenos presentan una gran homología de secuencia
y aunque también comparten ciertas secuencias con Lol p 1, no se detecta reactividad cruzada a nivel sérico
entre los grupos II/III y Lol p1. Posteriormente se ha descrito la presencia de alergenos II/ III en Dactylis glo-
merata y sus cDNA han sido secuenciados y clonados,46, 47 comprobándose hasta un 90% de homología de
secuencia entre Lol p 2 y Dag g 2.
Los alergenos del grupo 4 (Gp IV) fueron descritos por primera vez en el polen de Lolium perenne y deno-
minados Alergenos Básicos de Alto Peso Molecular (HMBA). 48, 49 El Lol p 4 se caracterizó por tener un punto iso-
eléctrico muy básico (9,4) y un peso molecular alto (56,8 kDa). Posteriormente, se ha determinado su presen-
cia en otras especies de gramíneas como Phleum y Dactylis,50, 51 describiéndose como glicoproteínas con un peso
molecular de 50-60 kDa. Aunque estas proteínas representan sólo el 1% del contenido proteico total de un
extracto,52 el 75% de los pacientes alérgicos a gramíneas presentan IgE específica frente a alergenos Gp IV por
lo que puede considerarse como un alergeno mayor.37 La purificación de algunos de estos alergenos ha permi-
tido la obtención de anticuerpos monoclonales frente a ellos, que luego han servido como herramientas para
la detección de proteínas que presentan reactividad cruzada en otras especies. 51, 52 Así, se ha obtenido un anti-
cuerpo monoclonal frente a Dac g 4 de Dactylis glomerata que reconoce una banda de 60 kDa en otros pólenes
de gramíneas (Secale cereale, Lolium perenne, Festuca elatior, Holcus lanatus, Bromus arvensis, Poa pratensis,
Hordeum sativum y Phleum pratense) pero no así en los pólenes de árboles y hierbas estudiados. 51 Se ha descri-
to homología de secuencia y reactividad cruzada en estudios de inhibición entre el Phl p 4 y el alergeno mayor
de la Ambrosia (Amb a 1). 50
Los alergenos del grupo V (Gp V) fueron inicialmente purificados y caracterizados por Matthiesen en el
Phleum pratense. 53 Mediante técnicas de CRIE (radioinmunoelectroforesis cruzada) el Phl pV aparecía como
un solo precipitado, pero los estudios de SDS-PAGE mostraron la presencia de dos isoformas: Phl p Va con
un peso molecular de 33 kDa y Phl p Vb con un peso molecular de 29 kDa. Se determinaron las secuencias
NH2-terminales, observándose un alto contenido en alanina e hydroxiprolina. Los alergenos GpV represen-
tan un 6% del peso total del extracto de Phleum y son muy imunogénicos, puesto que cuando se inmunizan
ratones con extracto completo de Phleum, el 80% de los monoclonales que se obtienen son frente a proteínas
del grupo V. La presencia de alergenos GpV se estudió en diez especies distintas de gramíneas usando anti-
cuerpos monoespecíficos desarrollados frente a Phl p V.44 En ocho de las diez especies estudiadas, todas ellas
pertenecientes a la subfamilia Pooideae, el anticuerpo reconoció proteínas de pesos moleculares entre 26-33
kDa. Sin embargo, no se detectó ninguna reactividad con pólenes más alejados taxonómicamente como
Cynodon y Phragmites que, por el contrario, sí presentan reactividad frente anticuerpos anti Lol p 1. 44 Estudios
posteriores han evidenciado que los alergenos Gp I se identifican en al menos dos subfamilias de Poaceae, pero
los del Gp V sólo se identifican en la subfamilia Pooideae. 54 El desarrollo de un anticuerpo monoclonal fren-
te a Phl p 5 ha permitido la purificación por inmunoafinidad y el posterior estudio de alergenos Gp V de
Lolium, Poa y Dactylis.55 Se encontró que estos alergenos tenían un peso molecular de 25-28 kDa y que la
composición de residuos NH2-terminales era muy similar en las tres especies y semejante a la descrita con
anterioridad para el Phl p V: alto contenido de alanina (25-32%) y presencia de hidroxiprolina. Esto se consi-
38 GRAMÍNEAS
dera como un marcador de alergenos del GpV y no se ha encontrado en la composición de otros alergenos
de gramíneas.
Por último, se han descrito reactividades menores ( Cyn d X, Poa pX , Lolp X), y aunque sus secuencias
no se conocen todavía, todas ellas se han asignado al mismo grupo de alergenos porque tienen actividad bio-
lógica de citocromo C. 56
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40 GRAMÍNEAS
Urticáceas
Urticaceae
MIGUEL A. BALTASAR DRAGO
ENRIQUE MARTÍ GUADAÑO
Unidad de Alergia
Hospital Universitari Germans Trias i Pujol. Badalona
MALEZAS. URTICÁCEAS 43
Urtica.
44 MALEZAS. URTICÁCEAS
Parietaria judaica.
La familia Urticaceae suele distribuirse en regiones tropicales y subtropicales, pocas especies aparecen en
regiones templadas y frías (Urtica).
La Parietaria habita frecuentemente en paredes, fisuras y grietas de rocas generalmente calcáreas, mien-
tras que las ortigas prefieren suelos nitrificados húmedos, siendo frecuentes en jardines, alcornocales y luga-
res similares.
Algunos autores describen a esta familia botánica como mediterránea, rural y eminentemente de entor-
no urbano, se encuentran tanto en llanuras como en colinas, en la montaña tiende a permanecer hasta los
1.000 metros de altitud.
En España P. judaica predomina sobre P. officinalis (Canarias) y el resto de especies (presencia en el Sur
de la península)3.
MALEZAS. URTICÁCEAS 45
MORFOLOGÍA DEL POLEN
Las características del polen de urticáceas son (es preciso recordar que no es posible diferenciar el polen
de Parietaria del de Urtica):
• Tri-zonoporado (en ocasiones hasta 4-5 poros), isopolar y con simetría radial.
• Esferoidal (visión ecuatorial), casi circular en visión polar.
• Tamaño pequeño: 13 - 19 µm.
• Aperturas simples de tipo poro, circulares, con anillo a veces muy difuso y opérculo que se despren-
de con facilidad.
• Exina delgada en la mesoporia y algo más gruesa alrededor de los poros.
• Intina delgada, uncus a veces poco visibles.
• Téctum completo e infratéctum formado por columelas muy pequeñas y densas.
• Superficie equinulada (espínulas uniforme y densamente distribuidas).
• Las flores de las urticáceas son anémofilas.
Tal como se ha comentado anteriormente en los recuentos polínicos de captadores, no se diferencian los
géneros Parietaria y Urtica, ya que sólo se pueden distinguir a través de la microscopía electrónica, por lo que
se cuantifica la concentración total de polen de urticáceas 1,2.
El periodo de floración es muy prolongado, de febrero a noviembre; en algunas zonas se concentra en
dos ciclos, uno en primavera, más largo, que va de febrero a julio con un pico en abril-junio y otro más corto
en otoño que va desde agosto a octubre, con un pico en septiembre y octubre. En nuestro país, no se supe-
ran valores medios diarios superiores a los 200 granos/m3, puede alcanzar picos de más de 500 granos/m3 de
aire 4, y presenta un umbral de activación de síntomas a partir de 30 granos/m3. Debido al pequeño tamaño
de este polen, se mantiene en la atmósfera durante un tiempo prolongado.
La polinización de las urticáceas sigue la dinámica propia de los vegetales herbáceos, pudiéndose preci-
sar la relación existente entre el inicio de su polinización y las temperaturas mínimas inferiores a cinco grados
en el mes de febrero, así como también su correlación con la intensidad de las precipitaciones en este mes y
la polinización anual.
POLINOSIS
La Parietaria ocupa el primer puesto dentro de las alergias polínicas del área mediterránea, principal-
mente en zonas próximas a la costa 4. No obstante, su capacidad alergizante no fue descrita hasta 1927 por
parte de Frugoni. En los años 50, alergólogos italianos (Serafini y Mameli-calvino) y catalanes (Alemany y
Surinyach) estudian esta polinosis y reclaman su importancia etiológica, pero no fue hasta los años 80 cuan-
do se toma en verdadera consideración su papel relevante en la polinosis de la zona costera mediterránea.
Epidemiología
46 MALEZAS. URTICÁCEAS
Polen de Parietaria.
te en relación con la importación de plantas ornamentales (jardines) y la mayor frecuencia de viajes interna-
cionales11.
En nuestro país, es responsable del 0,9%-43,1% de polinosis, con una variabilidad geográfica evidente
entre las zonas norte-centro (0,9-6%) y la zona sur-este (12,9-43,1%), en las Islas Canarias representa el 4,3%
de polinosis. Otras referencias hablan de que el 25-35% de las polinosis en el área mediterránea lo son por
urticáceas12.
El 80% de pacientes sensibilizados a polen de Parietaria son mayores de 15 años 12, siendo las cifras des-
critas para la población pediátrica notablemente inferiores, 3,55% de las consultas13. La edad también pare-
ce relacionarse con la monosensibilización (30-40 años) o la polisensibilización (20 años)14.
Valero y cols 15, en una revisión de 2.057 historias de una consulta externa de alergología situada en
Barcelona ciudad, encontraron que el 12,5% (250 casos) de los pacientes estaban sensibilizados a Parietaria
judaica y manifestaban síntomas en su periodo de polinización, cifra que representaba el 25 % de los pacien-
tes polínicos. El 83 % eran mayores de 14 años y la prevalencia era similar en ambos sexos (50,4% mujeres
y 49,6 hombres). En otro estudio se ha descrito un ligero predominio de sexo femenino (54 a 46%) 12.
MALEZAS. URTICÁCEAS 47
El 55 % vivían en la ciudad de Barcelona y en el resto de casos el domicilio se encontraba en zona rural,
no obstante, en este último la mayoría vivían en pueblos con gran número de habitantes del extrarradio de
Barcelona.
En pacientes europeos, la respuesta humoral frente al alergeno mayor de Parietaria se ha asociado con el
HLA-DRB1, fundamentalmente en monosensibilizados 16.
Clínica
Clínicamente es evidente la alta prevalencia y gravedad clínica de esta polinosis 17. En general, los pacien-
tes refieren más clínica de tipo rinoconjuntival que asmática (60-70%), aunque en el área mediterránea se
acepta como la polinosis más frecuentemente implicada en el asma.
En el estudio que se realizó en Barcelona, se encontró que la sintomatología más frecuente fue la rinitis y/o
conjuntivitis en el 80% de los casos en personas mayores de 14 años y asma en el 48 % de los casos, de los cua-
les el 24% sólo manifestaba episodios de tos espasmódica como única manifestación respiratoria.
En individuos monosensibilizados los pacientes presentan mayoritariamente asma asociado a rinitis
(49,18%)18. En cuanto a la gravedad del asma por polen de Urticaceae, se ha catalogado como leve (50,8%),
moderado (42,9%) y grave (6,3%)12.
En conclusión podemos decir que, según dicho estudio, el paciente alérgico al polen de Parietaria es más
frecuentemente monosensibilizado, con hábitat en zonas urbanas, principalmente en Cataluña. En cambio,
también se da en zonas agrícolas con regadío, frecuentes en hábitat rural. La alergia a esta planta muestra una
mayor prevalencia de síntomas pulmonares entre los que destaca la tos como única manifestación sintomáti-
ca de vías respiratorias bajas y un característico prurito velopalatino que no siempre está presente, pero cuan-
do aparece es muy sugestivo de esta polinosis.
La característica urticaria de contacto por Urtica dioica se debe, al menos parcialmente, a la exposición
directa a histamina de la planta. La persistencia de los síntomas sugiere la presencia de substancias neurotó-
xicas o capacidad para la liberación secundaria de otros mediadores de la inflamación 19.
Otro género de esta familia como la Boehmeria nivea, se distribuye ampliamente en determinadas áreas
de Japón y es una conocida causa de enfermedad asmática, 11,7% de adultos afectos de asma presentan prue-
bas cutáneas positivas para polen de la misma, en estas zonas 20.
Diagnóstico
La semejanza estructural entre los pólenes de las diferentes especies de Parietaria hace que todos se uti-
licen con éxito en el diagnóstico mediante técnicas serológicas o por pruebas cutáneas, aunque se ha de tener
en cuenta la especie predominante en cada zona 4.
Pocos años después de la descripción de la polinosis, diversos autores destacaron la posibilidad de
falsos negativos en las pruebas cutáneas, probablemente en relación con la falta de calidad de los extrac-
tos, por lo que se tendía a considerar la determinación de IgE sérica como de mayor utilidad en el diag-
nóstico21.
La rápida aparición de extractos alergénicos de calidad y la actual purificación y estandarización de la
mayoría de los mismos, ha llevado a conseguir una buena correlación entre los resultados de las pruebas cutá-
neas y la determinación de IgE sérica específica para Parietaria 22.
La confirmación de la sensibilización se obtiene mediante las pruebas de provocación específica con aler-
genos (nasales o bronquiales), estas pruebas absolutamente necesarias en el periodo inicial de descripción de
esta polinosis, actualmente han pasado a un segundo plano. En la práctica clínica, la rentabilidad de la histo-
ria clínica, con las pruebas cutáneas (prick-test) y/o la determinación de IgE específica sérica es muy alta.
48 MALEZAS. URTICÁCEAS
Urtica.
En caso de discrepancia entre los métodos descritos, la prueba de provocación sigue siendo el método de
elección, la Prueba de Provocación Conjuntival ha demostrado una alta rentabilidad diagnóstica (sensibilidad,
especificidad, valor predictivo positivo y negativo), incluso en grupos de pacientes asmáticos sensibilizados a
Parietaria; la técnica es sencilla, reproducible, cuantificable y habitualmente exenta de efectos secundarios graves,
aunque en manos experimentadas se puede decir lo mismo de las otras pruebas de provocación específica 23.
Para la determinación de la IgE sérica específica para polen de urticáceas, se encuentra disponible en la
actualidad (Técnica CAP-FEIA Pharmacia):
• Parietaria officinalis (w19)
• Parietaria judaica (w21)
• Urtica dioica (w20)
MALEZAS. URTICÁCEAS 49
La mayoría de extractos alergénicos diagnósticos para polen de Parietaria (tanto para pruebas cutáneas
como de provocación) disponibles en el mercado están purificados y estandarizados mediante los métodos
existentes. Actualmente, se recomienda utilizar exclusivamente extractos diagnósticos (o terapéuticos) en los
que se conozca la potencia alergénica total y el contenido de alergeno mayor, lo cual garantiza una buena ren-
tabilidad diagnóstica, seguridad y reproducibilidad.
Las técnicas para determinar la potencia alergénica del extracto pueden utilizar tanto patrones in vivo
como in vitro, en cualquier caso, parece útil diferenciar entre ambos.
Fracciones alergénicas
Se han detectado al menos nueve bandas alergénicas en el extracto de Parietaria, en un rango de peso
molecular entre 10 y 90 kDa, encontrándose una gran homología entre los extractos de Parietaria judaica y
Parietaria officinalis.
Crifo e Iannetti (1969) aíslan 12 fracciones proteicas. Las fracciones IV y XI presentan reacciones cutá-
neas negativas, mientras que las 10 restantes dieron resultados positivos al efectuar prick-test en pacientes
sensibles a Parietaria 24.
Los pesos moleculares de las fracciones activas, determinadas por Geraci, Oreste y Ruffilli (1978), están
en el rango de 12 a 41 kDa 25.
El alergeno mayor de P. judaica, Par j I, ha sido purificado por diferentes grupos e identificado como
una glicoproteína cuyo peso molecular es de 14,7 kDa. La purificación del alergeno mayor de P. officinalis,
Par o I, aporta una glicoproteína con un aparente peso molecular de 10-14 kDa. Se ha detectado otro aler-
geno mayor, el Par j 2, cuyo peso molecular es de 11 kDa.
La definición de los epítopes para IgE de una determinada molécula es un hecho clave para entender
la reacción alérgica y desarrollar los métodos diagnósticos y terapéuticos más adecuados. Par j 1 induce una
respuesta IgE específica en el 95% de alérgicos a este polen, desde otro punto de vista, Par o I contiene los
epítopes dominantes para la IgE específica del suero de pacientes alérgicos26, 27.
Reactividad cruzada
Se ha evidenciado reactividad cruzada entre P. officinalis, P. lusitanica, P. mauritanica y P. judaica 28, 29, ésta
se da a expensas de la similitud del alergeno mayor Par j 1 que existe entre las diferentes especies. No obs-
tante, los pólenes de Parietaria y Urtica, a pesar de pertenecer a la misma familia y tener un aspecto micros-
cópico similar, tienen diferente actividad alergénica, no se ha detectado el alergeno mayor Par j 1 en el géne-
ro Urtica, y las técnicas de RAST-inhibición suelen confirmar la ausencia de reactividad cruzada entre ambas
especies 30.
Independientemente a la reactividad cruzada, la sensibilización a polen de gramíneas es la que se asocia
con mayor frecuencia a la de Parietaria (84,8%), seguida por la de Olea europaea (41,1%), Dermatophagoides fari-
nae (37,4%) y Dermatophagoides pteronyssinus (36,2%) 31.
Inmunoterapia
50 MALEZAS. URTICÁCEAS
La mayoría de extractos, vías, pautas y modalidades terapéuticas se han utilizado en la inmunoterapia
específica a Parietaria y están disponibles en la mayoría de catálogos comerciales. Se han realizado multiples
estudios sobre inmunoterapia específica con el polen de parietaria.
• Vía subcutánea, oral, sublingual 34, tópica nasal (bronquial).
• Extractos acuosos, depot y modificados 35.
• Pauta convencional, rápida, cluster, acelerada, etc.
• Preestacional 36 y/o coestacional.
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52 MALEZAS. URTICÁCEAS
Compuestas / Asteráceas
Compositae / Asteraceae
MAR GUILARTE CLAVERO
Sección de Alergia
Hospital Universitario Vall d’Hebron. Barcelona
INTRODUCCIÓN Y CARACTERÍSTICAS
BOTÁNICAS DE LA FAMILIA DE LAS COMPUESTAS
La familia de las compuestas (Compositae o Asteraceae), con más de 1.000 géneros y aproximadamente
20.000 especies, es una de las más importantes de las plantas formadoras de semillas (espermatofitos), tanto
en lo que respecta al número de especies como en la diversidad de su morfología, hábitat, formas vitales y sis-
temas de dispersión de los frutos. Es el ejemplo claro de familia cosmopolita, se pueden encontrar represen-
tantes de las compuestas tanto en semidesiertos como en los trópicos o en los países árticos, aunque se halla
mejor representada en regiones templadas o subtropicales que no están densamente pobladas de árboles. Son,
en su mayoría, hierbas anuales o vivaces, aunque también podemos encontrar arbustos y árboles. Por su estruc-
tura floral y su composición química, se considera la familia más evolucionada de todas las dicotiledóneas.
Incluye plantas con polinización anemófila (por el viento) como Ambrosia, Parthenium, Xanthium y Artemisia y,
la mayoría, presentan polinización entomófila (por medio de insectos), tales como girasol (Helianthus annuus),
ruda dorada (Solidago virgoaurea), diente de león (Taraxacum officinale), crisantemo (Chrysanthemum leucanthe-
mum), dalia (Dalhia spp) y otras. Un número pequeño de plantas de polinización entomófila, como Helianthus,
Taraxacum o Solidago pueden liberar algo de polen en el aire de forma ocasional.1
Pertenecen a esta familia algunas plantas comestibles como la lechuga (Lactuca sativa), la escarola
(Cichorium endivia), la alcachofa (Cynara scolymus), los salsifis (Tragopogon sp), los tupinambos (Helianthus
tuberosus), el estragón (Artemisia dracunculus), el girasol (Helianthus annuus), la chicoria (Cichorium intybus),
el ajenjo, a partir del cual se obtiene la absenta (Artemisia absinthium), el árnica (Arnica montana), la man-
zanilla (Matricaria chamomilla), plantas medicinales (Parthenium o Arnica), venenosas, suculentas, malas
hierbas y multitud de especies son utilizadas en jardinería por su valor ornamental como las dalias, los cri-
santemos, las margaritas y los claveles de moro.
Las especies anemófilas de la familia de las compuestas, aunque menos abundantes que sus “compa-
ñeras” entomófilas, son responsables de la mayoría de los problemas alérgicos relacionados con esta fami-
lia de plantas. Esto se debe a su extensa distribución atmosférica y, por consiguiente, a la amplia población
expuesta a sus pólenes durante la época de polinización. Sin embargo, algunos pólenes entomófilos de com-
puestas también son capaces de inducir enfermedades IgE mediadas.2
En este capítulo describiremos las especies más frecuentemente implicadas en reacciones alérgicas en
nuestro medio, como son la Artemisia, Ambrosia, Taraxacum y Helianthus.
Las compuestas son angiospermas o plantas vasculares y se caracterizan por ser formadoras de semillas,
con primordios seminales encerrados por una cubierta protectora denominada carpelo o pistilo que, al madu-
rar, originará un fruto conteniendo las semillas, las cuales corresponden a los primordios seminales maduros.
El género Artemisia tiene una distribución universal. Está formado aproximadamente por 400 especies.
Parece que su nombre se debe a la diosa griega Arthemis, hija de Zeus. Es la compuesta más importante en
nuestro medio. Su importancia clínica, más que en su capacidad de producir polinosis a finales de verano-
otoño, radica en la reactividad cruzada que presenta con diversos alimentos, como se detalla más adelante.
Las especies más frecuentes en Europa son Artemisia vulgaris que crece en toda Europa, conocida como
"mugwort", Artemisia verlotiorum y Artemisia annua que crecen principalmente en el sur de Europa. Son plantas
herbáceas o arbustos, perennes, que pueden crecer hasta 100 ó 120 cm de altura. Como planta pionera en sue-
los alterados, a veces se desarrolla masivamente para formar bosques extensos; también crece abundantemente
sobre todo tipo de escombros. Se puede encontrar en bordes de caminos y carreteras, orillas de arroyos y en
terrenos no cultivados. Puede encontrarse hasta los 1.600 metros de altitud. Las hojas son pinatisectas, de color
verde en el anverso y blanquecino en el reverso. Sus numerosas flores se disponen en capullos, agrupadas en una
panícula de ramas ligeramente curvadas.
Artemisia vulgaris es el representante anemófilo más corriente de la familia de las asteráceas (compues-
tas) en Europa y en España.
Artemisia verlotiorum.
El polen de Artemisia se distingue rutinariamente de otros pólenes producidos por diferentes miembros
de la familia de las compuestas.
FORMA: esferoidal u oblado esferoidal de aspecto trianguloaperturado
TAMAÑO: pequeño: entre 18-24 µm
APERTURAS: trizonocolporado, colpos y poros grandes con protusión de la íntima
EXINA: gruesa de 3 µm (báculos largos en la intercolpia) que se adelgaza en los colpos, lo que da su típi-
co aspecto en división polar de "tres medias lunas" formando un círculo. Superficie finamente granulada y
microequinada.
INTINA: delgada.
Se ha descrito la presencia de polen de Artemisia en todo el mundo, pero las concentraciones registra-
das son generalmente bajas. La floración diurna se produce en las primeras horas de la mañana, antes que la
turbulencia atmosférica deposite los granos de polen liberados a la altura de los tejados, que es donde se loca-
lizan normalmente los captadores de polen. Además, se trata de un polen poco aeronavegante, debido a su
alto peso, determinado por su pared gruesa. Estas dos condiciones podrían ser la causa de las bajas concen-
traciones de polen registradas a pesar de haberse descrito su presencia en todo el mundo. Se ha comproba-
do que las concentraciones aerotransportadas a la altura “nasal” (180 cm) son muy superiores a las de la altu-
ra de los tejados (12-18 m).4 La floración se produce al final del verano: desde finales de julio a finales de
agosto en el nordeste de Europa y hasta 3-4 semanas más tarde en las zonas mediterráneas.5 El periodo de
floración de A. vulgaris en Europa noroccidental y central corresponde al mes de agosto, mientras que el polen
de A. annua y A. verlotiorum en Europa meridional se observa desde septiembre hasta finales de octubre.4
Polinosis
La frecuencia de sensibilización a Artemisia vulgaris entre los pacientes polínicos en Europa es del 3-10%.6
En un estudio realizado en doce ciudades españolas (Badajoz, Bilbao, Ciudad Real, Elche, Jaén, La Coruña,
Logroño, Madrid, Málaga, Sevilla, Toledo y Zaragoza) publicado en la revista de la Sociedad Española de
Alergia e Inmunología Clínica, muestra un porcentaje de sensibilización (por tests cutáneos positivos) a
Artemisia de alrededor del 20 % de la población, oscilando entre 1,8% en Bilbao, y 38% en Madrid y Toledo
donde se dieron los porcentajes más altos de población sensibilizada. En el mismo estudio se reportaron los
recuentos diarios de polen de Artemisia con resultados muy bajos, alrededor del 0,6%.7 En Cataluña, los valo-
res promedio de polen de compuestas en el periodo comprendido entre 1983-1992 fueron de 1.2% (0,7 en
Barcelona y 2,1 en Lleida, el más bajo y el más alto respectivamente)8, en Albacete de 4,6% 9, Menorca
(Ciutadella 2,6% y Maó 1,1%)10, Teruel 3,9%, Huesca 1,9%, Zaragoza 3,3%11, Cáceres 2%12, correspondien-
do a Artemisia entre el 60 y el 80% de los valores totales de compuestas. En Huelva representa sólo el 0,17%
del polen de verano y existe un 23,9% de sensibilizaciones cutáneas13. En Andalucía, el porcentaje más alto
de polen de compuestas corresponde a Helianthus.13,14
El polen de Artemisia contiene entre 8 y 15 alergenos. Se han caracterizado tres alergenos:
• Art v 1: Es una glicoproteína. Es uno de los alergenos mayores, ya que al menos un 70% de los pacien-
tes alérgicos a Artemisia reaccionan por tests cutáneos y por ELISA frente al antígeno purificado. Su peso mole-
cular oscila entre 27-29 KDa.15
• Art v 2: Tiene un peso molecular que oscila entre 34-38 KDa. Corresponde al anteriormente deno-
minado Ag7.
• Art v 3: También es un alergeno mayor, igual que Art v1. Tiene un peso molecular de 30 a 35 KDa. Es
una proteína transferidora de lípidos.16
Ambrosia
La ambrosía es originaria de América del Norte. En el siglo XIX, algunos museos y jardines botánicos euro-
peos poseían en sus herbarios muestras de algunas especies de ambrosía exhibidas como rarezas. Después de
la Primera Guerra Mundial, la ambrosía empezó a formar parte del paisaje antropogénico europeo cuando expe-
diciones del imperio austro-húngaro contaminadas con semillas permitieron a la planta expandirse desde
Hungría y Croacia hacia el norte, donde las condiciones climáticas eran similares a las de su origen e idóneas
para su crecimiento y reproducción. Posteriormente, en la Segunda Guerra Mundial, por contaminación acci-
dental de aviones norteamericanos, se expandió por el valle del Ródano en Francia y por el valle del Po en
Italia. A partir de estos acontecimientos, empezó su expansión por Europa. Hasta la década de los 70, la aler-
gia a ambrosía se consideraba un problema exclusivo de Norteamérica, pero la situación ha cambiado drásti-
camente en los últimos años, siendo en la actualidad un problema de salud importante en muchas partes de
Europa.17 La migración de plantas de ambrosía sigue, generalmente, las principales vías de tráfico. Se encuen-
tra frecuentemente en zonas contiguas a las principales carreteras y vías ferroviarias. También ha contribuido
a su expansión la importación de otras semillas contaminadas, como las de girasol y de alpiste para aves.18
Polen de Ambrosia.
Polinización
Helianthus annuus
Esta planta es originaria del oeste templado de los Estados Unidos desde donde probablemente pasó a
la región central del país. En este lugar fue domesticada y cultivada hace aproximadamente unos 3.000 años.
Se expandió posteriormente por toda Norteamérica y México. Se introdujo en Europa en el siglo XVI, desde
México a España. A su llegada a España, en 1568, se cultivaba solamente como planta ornamental y no se
empezó a utilizar como planta oleaginosa hasta 1779 en Rusia. Hoy en día, este país es uno de los principa-
les productores, responsable de las 2/3 partes de la producción mundial.
Su importancia económica se debe, sobre todo, a que la semilla contiene desde un 28 a un 50% de acei-
te, y en algunas variedades éstas se pueden consumir como alimento. Sus tubérculos contienen inulina, que
es una fuente importante de fructosa para diabéticos.
Posee un tipo de inflorescencia característica de la familia compuestas, llamada capítulo, altamente
especializada para la polinización por medio de insectos. El receptáculo de la inflorescencia es plano, aun-
que al madurar tiende a ser cóncavo. La dimensión del capítulo es variable, en las variedades oleaginosas
suele medir de 12 a 20 cm de diámetro. Sobre los capítulos se encuentran dos tipos de flores, unas radia-
El tipo polínico que corresponde a esta especie es típico de una flor entomófila. Debido a que son gra-
nos de polen muy pesados, se encuentran en el aire en concentraciones muy pequeñas durante el periodo de
floración de la planta.
El mecanismo de dispersión de estos granos de polen no está encaminado hacia una polinización ane-
mófila, por lo que cuando se produce la liberación de los granos de polen durante el periodo de floración,
mayo y junio, éstos caen por gravedad y son fácilmente retenidos en los capítulos, hojas, tallos o bien en el
suelo.
Se detecta presencia de polen de girasol en el aire desde junio hasta prácticamente el mes de octubre,
pero los mayores niveles detectados, se dan en julio y agosto coincidiendo con las fechas usuales de recolec-
ción, y no con el periodo de floración de la planta, debido a que con la manipulación se movilizan grandes
cantidades de polen.14, 31
Aerobiología y polinosis
El polen de Helianthus puede producir rinitis y asma ocupacional en trabajadores expuestos, tanto en
la recolección, como en empleados de laboratorios o en el procesamiento de la planta. Se ha descrito la
capacidad de sensibilizar a población general que vive en zonas cercanas a campos de cultivo de girasoles.
En éstos, la clínica se presenta durante los meses de verano, coincidiendo con la recolección.14 También
puede existir anafilaxia por la ingesta de semillas de girasol y por la de miel o jalea real, por contaminación
por polen de Helianthus.32,33 Se ha descrito también alergia ocupacional cutánea de contacto por
Helianthus.34
En la actualidad, se conocen dos alergenos que han sido caracterizados:
Hel a 1 (PM 34 kDa): es el alergeno mayor
Hel a 2 (PM 15.7 kDa): es una profilina. Presenta alta reactividad cruzada entre profilinas de otras
compuestas.35 Las semillas de girasol contienen albúmina 2S, similar a la de otras semillas como mostaza
y la nuez de Brasil. Presenta mayor homología o reactividad cruzada con artemisia que con otras com-
puestas.36
Su nombre proviene del griego taraxis que significa enturbiar. Parece ser que se utilizaba como planta
medicinal. Es natural de Eurasia, aunque también es común en zonas templadas de América. Se cultiva para
uso alimentario y medicinal. Las raíces se usan como sustituto del café y como diurético y laxante. Alguna
especie se cultiva para producir látex. Son también una importante fuente de sodio, potasio y vitamina A. Es
conocido popularmente como diente de león.
Planta perenne, que puede llegar a medir hasta 40 cm. Posee inflorescencia en capítulos ovales relativa-
mente grandes y aislados al final de cada tallo ramificado. El involucro es oval-oblongo, con foliolos numero-
Taraxacum.
Polen de Taraxacum.
INMUNOTERAPIA ESPECÍFICA
Se considera siempre que exista asociación entre características clínicas y polinización, y cuando se
demuestre por pruebas diagnósticas que es el agente causante. En el caso de Helianthus, también se conside-
rará en casos de rinitis y asma ocupacional. Existen pocos estudios de eficacia sobre la inmunoterapia a polen
de Artemisia39,40 o de Ambrosia.41
EXTRACTOS ALERGÉNICOS
En la actualidad, disponemos de los siguientes extractos para diagnóstico y tratamiento estandarizados para
Artemisia vulgaris: ALK-Abelló (UM), Bial-Aristegui (UBE), Ipi (UBE/ml), Leti (HEPL/ml), Merck (SBU/UT) y
Stallergènes (100 IR/ml) y para Helianthus annus: Bial-Aristegui (UBE), IPI (UBE/ml) y Leti (HEP/ml).
Más de 200 especies han demostrado su capacidad de producir dermatitis de contacto. Los principales
componentes sensibilizantes son las lactonas sesquiterpénicas (LS), que se localizan en la fracción resinolei-
ca de las hojas, tallo y flor. Muchas son lipofílicas. La capacidad alergénica la confiere el grupo alfametil unido
al anillo de lactona. Existen más de 1.300 LS en la familia de las compuestas, de las que al menos 50 se han
descrito como contactantes alergénicos. Helianthus annus contiene alta concentración de LS sensibilizantes.
Muchas especies comparten algunas LS. Las LS de otras especies también tienen capacidad sensibilizante
como Lauraceae (laurel), Magnoliaceae o Frullaniaceae. Las plantas Compuestas también contienen poliaceti-
lenos fototóxicos, con posibilidad de producir fotosensibilidad.
Suele producirse como enfermedad ocupacional en floristas, granjeros, horticultores y jardineros profe-
sionales, pero también se produce por contacto local por plantas en uso como remedios medicinales, como
Arnica, Achillea, Calendula; en jardinería doméstica o como plantas ornamentales, como Chrysanthemum,
Dahlia, Helianthus y cocineros, amas de casa, o vendedores de hortalizas pueden presentar dermatitis en
manos por contacto directo con lechuga, endibias o alcachofa.
Pueden producir: dermatitis de contacto alérgica, dermatitis de contacto alérgica aerotransportada esta-
cional y urticaria de contacto. Si persiste la exposición, existe tendencia a que los síntomas se mantengan todo
el año. Las lesiones se localizan en zona de contacto, pero puede existir un contacto indirecto con los aler-
genos a través de ropas contaminadas o utensilios de jardinería.
Las especies que producen dermatitis de contacto más frecuentemente se enumeran en la siguiente
tabla:
El diagnóstico se realiza mediante pruebas epicutáneas. Existe una mezcla de lactonas sesquiterpénicas,
con una mezcla equimolar a concentración de 0,1% de tres diferentes lactonas (alantolactona, costunolido y
dehidrocostuslactona), pero existe la posibilidad de encontrar falsos negativos, por lo que en determinados
casos se recomienda testar las plantas sospechosas por separado. Los extractos acuosos se degradan con faci-
lidad, por lo que se recomienda el uso de preparaciones con vaselina.67
Las chenopodiáceas y las amarantáceas son plantas que comparten varias características botánicas y que
presentan un polen similar a la visión óptica, por lo que habitualmente se tratan en la literatura conjunta-
mente, de hecho, existen pocos datos en la bibliografía que traten separadamente las amarantáceas. Por este
motivo en el presente capítulo se hablará de chenopodiales (chenopodiáceas/amarantáceas) especificando la
distinción entre ambas cuando sea necesario.
Clasificación botánica
• Subdiv.: Angiospermae
• Clase: Magnoliopsida
• Subclase: Dicotyledonia
• Orden: Chenopodiales
Chenopodiáceas
Las chenopodiales son plantas de amplia distribución, muy resistentes a la sequía y crecen en suelos
secos y salinos (habitual en bordes de caminos, escombreras...), por lo que encontramos en la bibliografía
numerosos estudios procedentes de áreas desérticas como Kuwait, Arabia Saudi o la Unión de Emiratos
Árabes. También son importante causa de polinosis en áreas como Israel, Texas y sur de Europa.
El principal representante de la familia chenopodiaceae desde el punto de vista alergológico es
Chenopodium album, una planta de duración anual, de indumento glabro o farinoso. Es una cizaña de altura
entre 20 y 120 cm, con hojas ovado-rómbicas las inferiores y medias, dentadas o enteras mientras que las
superiores son más estrechas ovado-rómbicas, lanceoladas o elípticas. Flores hermafroditas reunidas en glo-
mérulos formando inflorescencias espiciformes, con perianto de 5 sépalos soldados hasta la mitad, aquilla-
Salsola
piezas obovadas a orbiculares, y 5 estambres con anteras de 0,3 a 0,4 mm; las flores femeninas con 2 brac-
teolas reniformes y ovario con 2 estigmas filiformes de 0,5 a 1 mm. Valvas fructíferas soldadas en la base de
2 a 3,5 x 2,5 a 6 mm, reniformes, enteras, lobuladas o cortamente dentadas, lisas. Semillas de 1 a 2 mm. Se
la conoce vulgarmente como “armuelle” o “salado”.
Amarantáceas
La familia Amaranthaceae comprende 65 géneros con 900 especies. La de mayor interés alergológico es
Amaranthus retroflexus. Algunas especies se cultivan por su interés ornamental como Amaranthus caudatus por
sus inflorescencias rojas y péndulas, y otras se utilizan en alimentación como Amaranthus gageticus, (tampala)
con hojas de gran tamaño y comestibles. Las semillas de amaranto fueron usadas por los pueblos aztecas
como alimento y para adornar figuras rituales; y en la Norteamérica precolombina se usaba el Amaranthus
retroflexus para fabricar harina y bebidas calientes. De la familia de las amarantáceas, la especie de presenta-
ción relativamente más profusa en Europa es Amaranthus retroflexus (amaranto sanguinario). Se trata de una
Chenopodiáceas - Amarantáceas
El polen de chenopodiáceas es indiferenciable a la visión óptica del de amarantáceas. Presenta una forma
esferoidal, con un tamaño pequeño-mediano (10-28 µm). Tiene numerosos poros repartidos por toda la
superficie (polipantoporado) dándole una imagen de “pelota de golf”. La exina tiene un grosor de 2 µm, de
aspecto ondulado con granulaciones finas.
En el polen de chenopodiáceas la sexina es aproximadamente tan gruesa como la nexina y presenta un
téctum completo con columelas gruesas y numerosas sobre una base muy delgada.
En el polen de amarantáceas la sexina es más gruesa que la nexina, con un téctum completo e infratéc-
tum con columelas poco patentes. 3
En España nos encontramos que el polen de chenopodiales representa un papel importante en la
patología respiratoria alérgica en áreas como Elche, Toledo, Logroño, Ciudad Real, Zaragoza, Málaga o
Sevilla 4. Salsola kali es especialmente resistente a la sequía y, en España, predomina en áreas con baja plu-
viosidad como el Valle del Ebro y la confluencia entre Almería, Albacete y Murcia. 5
Las chenopodiáceas/amarantáceas presentan un amplio periodo de floración que corresponde a la época
veraniega tardía, de junio a octubre, aunque en nuestro país los picos de polinización son agosto y septiem-
bre. Las concentraciones de polen aerotransportado nunca alcanzan valores altos, a pesar de lo que ha demos-
trado su capacidad para producir clínica respiratoria alérgica. Dada la gran resistencia a la sequía de estas plan-
tas, se ha observado que los recuentos de polen aumentan en años secos.
En el estudio multicéntrico realizado por la SEAIC en 1995, Elche y Toledo recogieron la mayor con-
centración de polen de chenopodiáceas durante 1995-1996 con una media de 3.206 granos /m3 anuales y
un pico máximo de 162 y 180 granos /m3 en 1995 y 1996 respectivamente para Elche y de 41 y 48 para
Toledo. Estos días pico ocurrieron en la primera quincena de septiembre en Elche y en la segunda de agosto
en Toledo. En Zaragoza también se recogió un pico de alrededor de 40 granos /m3 a finales de agosto, mien-
tras que en otras zonas la concentración en el día pico se sitúa alrededor de 20 granos/m3 (Ciudad Real,
Sevilla, Málaga, Córdoba, Madrid). En Sevilla, Córdoba, Málaga y Badajoz el día pico ocurrió en abril, mayo,
mayo y junio respectivamente a diferencia de otras estaciones que lo recogieron en agosto o septiembre. 4, 6-13
En Albacete, el polen de chenopodiáceas/amarantáceas representa un 7,9 % del total, situándose por
encima de las gramíneas y constituyendo el polen de hierbas más abundante, con un pico semanal de 29 g/m3
en septiembre 1992. 14
En Lleida, área rica en zonas salinas, también nos encontramos altos porcentajes de polen de chenopodiá-
ceas/amarantáceas, situándose justo después del de las gramíneas con un 14% del total y un pico semanal de
95 granos/m3 en Julio 1995. 15
En un estudio realizado en Huelva entre 1995 y 1997, el polen de chenopodiáceas/amarantáceas llegó a
alcanzar hasta un 10,59% del total y un día pico por encima de 100 granos/m3 en agosto. Además, en este estu-
dio se encuentra una mayor cantidad de polen en la parte central del día, entre las 10:00 a.m. y las 5:00 p.m.16
Epidemiología
El polen de chenopodiáceas fue puesto en duda como productor de patología alérgica debido a las bajas
concentraciones que alcanzaba en la atmósfera, sin embargo, actualmente diversos estudios han puesto de
manifiesto su capacidad para producir patología alérgica, y se considera que puede provocar síntomas en los
pacientes sensibles con concentraciones muy bajas, a partir de 10-15 granos /m3. 5 En Elche y Toledo es la
primera causa de sensibilización a polen. En Elche, se encontró un porcentaje de pruebas cutáneas positivas
de un 51% en pacientes con rinitis/asma bronquial vistos en la consulta de alergia, mientras que en Toledo
se observó un porcentaje de 92,21% para Chenopodium album y de 68,83% para Salsola kali en pacientes polí-
nicos. En Logroño, el Chenopodium constituye la segunda causa de sensibilización a pólenes con un 71% de
pruebas cutáneas positivas en pacientes con rinitis/asma estacional. Este porcentaje es algo menor en Ciudad
Real (51%) y Zaragoza (42%), donde Chenopodium es la tercera fuente de sensibilización a polen. En un estu-
dio realizado en Albacete, un 25% de los pacientes con rinoconjuntivitis/asma estaban sensibilizados a cheno-
Polen de Chenopodium.
Clínica
En diversos estudios realizados en España, se ha puesto de manifiesto la importancia clínica del polen
de chenopodiáceas y algunas características clínicas propias.
En un estudio realizado en Córdoba, se encontró que el 50% de los pacientes sensibilizados a cheno-
podiáceas presentan síntomas entre marzo y septiembre. En este estudio se encontró que los pacientes sen-
sibles a chenopodiáceas presentaban una edad de comienzo de los síntomas mayor y una menor frecuencia
de antecedentes personales y familiares de alergia que en los no sensibles. En cuanto a las manifestaciones
clínicas, la rinoconjuntivitis fue más frecuente en el grupo de pacientes sensibles a chenopodiáceas. 24
En otro estudio realizado en Zaragoza, comparando 804 pacientes sensibles a chenopodiáceas frente a
2.867 pacientes sensibles a gramíneas se encontró una diferencia en cuanto al sexo; la sensibilización a cheno-
podiáceas fue más frecuente en mujeres (60%) respecto al grupo de pacientes sensibles a gramíneas (47%). En
este estudio se encontró una edad media de 28 años para chenopodiáceas frente a 24 para gramíneas y, en cuan-
to a la sintomatología, el porcentaje de rinitis y asma fue similar en ambos grupos, en contraposición a los hallaz-
gos de Córdoba. 5
En general, el porcentaje de pacientes monosensibilizados a chenopodiáceas respecto al total es bajo,
rondando el 2% en Zaragoza y Ciudad Real, aunque en Córdoba se encontró un 6% y alrededor de un 10%
en Elche. En Albacete, un 3,1% de los pacientes estudiados eran monosensibles a chenopodiales, cifra simi-
lar a la encontrada en Lleida (datos propios). 5, 9, 18, 24
EXTRACTOS DISPONIBLES
DIAGNÓSTICO
Allergy Therapeutics No DU No
ALK-Abelló No BU BU
Bial-Arístegui P/V UBE UBE
IPI No UBE UBE
Leti P/V HEP HEP
Merck No P/V P/V
Stallergenes No P/V P/V
SL: sublingual.
Se han identificado fracciones alergénicas de diferentes especies de chenopodiales. En Salsola kali se han
caracterizado tres alergenos importantes con pesos moleculares de 42, 39 y 14 KDa, mientras que para
Chenopodium album y Amaranthus retroflexus se han identificado alergenos con pesos moleculares de 14 y 35 KDa.
25, 26, 27
. En un estudio realizado por De la Hoz, en Albacete, con extracto de Salsola kali se encuentra que un
64% de los pacientes fijan IgE frente a una banda de 54,4 KDa y un 44% frente a una banda de 36,6 KDa. 18
Las diferentes especies de chenopodiales han demostrado tener importante reactividad cruzada en estu-
dios in vivo e in vitro. Lombardero estudió la reactividad cruzada de extractos de Chenopodium album, Atriplex
latifolia, Beta vulgaris, Salsola kali y Amaranthus retroflexus y encontró que todos los pacientes presentaban prue-
bas cutáneas positivas a todos los extractos, además, mediante RAST inhibición demostró que todos los extrac-
tos inhibían en alguna medida la unión de IgE específica al extracto de Chenopodium, siendo Salsola kali el
extracto más potente. En este mismo estudio se identificaron alergenos con pesos moleculares de 35 y 14 kDa
en los cuatro extractos estudiados. 25
De la Hoz encontró que un 96,4% de los pacientes monosensibilizados a quenopodiales presentaban
test cutáneos positivos a Salsola kali y Chenopodium album, mientras que el RAST era positivo para ambos
extractos en un 75% de los pacientes.18
Recientemente, un estudio realizado en Jaen ha encontrado reactividad cruzada in vivo e in vitro entre
extractos de Olea europaea y Chenopodium album. 28
INMUNOTERAPIA ESPECÍFICA
De la Hoz realizó un estudio sobre inmunoterapia específica con polen de Salsola kali en 25 pacientes
monosensibilizados a quenopodiales, 15 recibieron inmunoterapia y 10 constituyeron el grupo control, se
evaluaron los resultados después de un año de tratamiento.
En la inmunoterapia se administró un extracto acuoso de Salsola kali con una pauta de iniciación agru-
pada hasta una dosis máxima de 3 HEP, continuando con una pauta convencional coestacional con un extrac-
to depot adsorbido en hidróxido de aluminio. Se realizó una valoración del efecto de la inmunoterapia según
parámetros clínicos (escala cualitativa y semicuantitativa), pruebas in vivo (pruebas cutáneas, provocación
específica conjuntival, nasal y bronquial, y prueba de metacolina) y pruebas in vitro (IgE e IgG específicas,
inmunodetección IgE e IgG). Como conclusiones de la eficacia de la inmunoterapia, se observa que ésta tiene
una eficacia clínica en el tratamiento de la rinoconjuntivitis; disminuye significativamente la sensibilidad cutá-
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El género Plantago pertenece a la familia de las plantagináceas, constituida por unas 270 especies que
se agrupan en tres géneros, de los cuales el Plantago, al incluir el 98% de éstas, es el más importante. Las plan-
tagináceas son una familia de distribución cosmopolita, pero representada especialmente en las zonas tem-
pladas y en las altas montañas intertropicales. Se encuentra en Europa, Norteamérica y Australia. La mayoría
de especies habitan en suelos secos y pisoteados, aunque también algunas crecen en tierras húmedas y
encharcadas. Se pueden encontrar en pastizales degradados, bordes de caminos, cunetas y campos abando-
nados, aunque también son bastante frecuentes en los alrededores de las ciudades.
Son plantas generalmente herbáceas, aunque algunas especies pueden estar lignificadas en la base.
Existen especies anuales y perennes. La mayoría carecen de tallo (plantas acaules) y tienen las hojas dispues-
tas en roseta basal. Las hojas pueden ser desde finamente lineares hasta lanceoladas. La nerviación más apa-
rente de las hojas es paralela. Las flores están, generalmente, agrupadas en espiga, y éstas se sitúan en el ápice
de pedúnculos más o menos largos. Las flores son hermafroditas en su mayoría. El perianto es doble y está
constituido por un cáliz formado por cuatro sépalos soldados, y una corola también tetrámera y soldada, los
pétalos son de apariencia membranosa y nada vistosos. Los cuatro estambres que tiene cada flor presentan
un largo filamento que proyecta las anteras fuera de la flor. El ovario está formado por dos carpelos soldados.
El fruto puede ser un aquenio alado o una cápsula semicircular que se abre transversalmente.
Las principales especies con capacidad alergógena se citan a continuación:
Plantago lanceolata L. – llantén menor. Cinco venas. Hierba de las cinco vetas. Llantaina. Metapepines.
Plantaina. “Plantain”. Es una planta perenne de porte herbáceo que puede alcanzar de 6-9 dm de altura. Tal
como su nombre indica tiene las hojas de forma lanceolada y éstas pueden alcanzar los 25 cm de longitud.
La inflorescencia es una espiga ovoide u oblonga, de dimensiones que oscilan entre 0,5 y 5 cm. Las flores
están dispuestas de manera compacta. Florece desde abril hasta octubre, según la altitud, ya que se halla entre
500 y 2.200 m, viviendo en matorrales, claros de bosque, orillas de caminos, pastos pisoteados… Por su
riqueza en mucílago, tanino, pectina y otras sustancias, tiene acreditadas virtudes como astringente, antiin-
flamatorio, antitusivo y antibacteriano.
Plantago lagopus L. – pie de liebre. Se trata de una hierba anual que generalmente oscila alrededor de los
15 cm de altura, aunque puede llegar a alcanzar los treinta. Las hojas son lanceoladas (de 5 a 18 cm de longi-
tud). La espiga es ovoide y muy densa. Se parece mucho al Plantago lanceolata, pero tiene la inflorescencia cubier-
ta de una pilosidad blanca. Se encuentra sólo en las regiones mediterráneas secas.
MALEZAS. LLANTÉN 79
Plantago lanceolata.
Florece desde marzo a junio. Habita en comunidades de plantas anuales y suelos secos. Es común en la
Península Ibérica desde 0 a 1.000 m de altitud.
Plantago major L – llantén mayor. Planta herbácea, de entre 1 a 6 dm de altura y generalmente peren-
ne. Las hojas son ovaladas y miden de 5 a 40 cm, presentando unos nervios patentes que discurren de mane-
ra paralela. Los peciolos de las hojas son más o menos alados y más anchos que el pedúnculo de la inflores-
cencia. La floración comienza en abril y se mantiene hasta noviembre. Se encuentra formando parte de prados
más o menos húmedos entre 0 y 1.500 m de altitud.
Presentan un polen pantoporado, apolar, con simetría radial. Tamaño pequeño-mediano 19-39 micras.
Aperturas simples tipo poro, cuyo número varía en función de las especies. Superfície verrugosa, con verru-
gas de desarrollo variable según las especies y con pequeños elementos ornamentales sobre toda la superfície
del grano.
La emisión de este polen a la atmósfera se sucede fundamentalmente desde comienzos de la primavera,
hasta finales de julio, debido a que la floración de la mayoría de sus especies se produce durante este perío-
80 MALEZAS. LLANTÉN
do, sin embargo, en algunas especies se extiende desde febrero hasta septiembre. A veces, esta floración ocu-
rre por etapas, de tal manera que con frecuencia aparecen en la misma espiga coronas florales y frutos. Por las
características de su hábitat, la polinización es más intensa y prolongada en el tiempo en zonas rurales. Ésta
tiene mayor duración en zonas mediterráneas que continentales. Coincide con la polinización de las gramí-
neas, aunque la inician antes y acaban después.
POLINOSIS
La capacidad alergizante de este polen ha sido reconocida desde hace mucho tiempo por numerosos
autores, llegando a ser considerado por alergólogos españoles (Subiza y colaboradores) como uno de los más
importantes, después del olivo y las gramíneas. Sin embargo, estudios posteriores llevados a cabo en Europa
han demostrado que son muy pocos los porcentajes de pacientes monosensibilizados al polen de Plantago
(llantén), y que la mayoría de ellos son sensibles también al polen de gramíneas, siendo muy difícil de eva-
luar los síntomas de polinosis debido a la presencia aerotransportada simultánea del polen de gramíneas.
En general, en Andalucía las concentraciones de este polen que aparecen en la atmósfera, se sitúan en
los niveles medios o bajos, sin llegar nunca a ser alarmantes; en los meses de junio a septiembre su presen-
cia es sólo ocasional.
Polen de Plantago.
MALEZAS. LLANTÉN 81
En Córdoba y según los datos de la Unidad de Alergia del Hospital Clínico Reina Sofía, del total de
pacientes aquejados de polinosis, un 29,2% lo son al polen de Plantago.
En Málaga se detecta desde mediados de marzo hasta finales de junio, con las mayores concentraciones
entre abril y mayo, llegándose a alcanzar valores de hasta 64 granos/m3 de aire de media semanal.
En un estudio realizado en Granada sobre las vacunas prescritas, Diaz de la Guardia y colaboradores
observan, en 1992, que el 1,28% de estas vacunas llevan el extracto de Plantago lanceolata.
En un estudio llevado a cabo desde 1986 a 1990 en el Hospital Clínico de Zaragoza5, se vio que el géne-
ro Plantago contribuye al espectro aéreo de Zaragoza en un 3%, teniendo concentraciones raramente superio-
res a 10 g/m3 durante la primavera y verano.
En un estudio aerobiológico iniciado en Cataluña6 en 1993 se concluyó que el comportamiento aero-
biológico del polen de Plantago es similar al de las gramíneas, aunque se presenta en cantidades menores,
tanto anuales, 3,5% del espectro total, como semanales, 25 g/m3/sem. como máximo. En Cataluña se alcan-
zan valores más elevados en Tarragona, hasta 40-50 g /m3. La polinosis a Plantago ocupa el tercer lugar den-
tro de las malezas en Barcelona, por detrás de Parietaria y Artemisia y seguido de ceñigo.
Recientemente se han identificado y caracterizado los principales componentes alergénicos al Plantago
lanceolata. El análisis del extracto mediante SDS- PAGE y posterior inmunodetección demostró la presencia
de IgE específica a un polipéptido de Pm de 22 kDa en el 93% de los sueros de pacientes alérgicos. La rele-
vancia clínica de la proteína purificada se comprobó por inmunodetección y RAST, observándose que más del
90% de los sueros con IgE específica frente al extracto completo de Plantago lanceolata presentaban IgE fren-
te a esta proteína. Estos resultados sugieren que Pla l 1 es el alergeno principal del polen de Plantago lanceo-
lata.2
Estudios recientes sugieren la existencia de epítopos antigénicos comunes entre el polen de Plantago y
melón, y entre el melón y las gramíneas. 8
La semilla del Plantago, llamada Psyllium o cáscara del Psyllium, tiene importante interés económico por
su alto contenido en mucílago, siendo utilizado como laxante de volumen. EEUU es el importador más
importante de Psyllium en la actualidad, representando el 60% del total de las importaciones que van a firmas
farmacéuticas para tales productos. Se han descrito casos de asma ocupacional por inhalación de semillas de
Plantago ovata así como de reacciones graves anafilácticas en individuos sensibilizados a este polen tras la
ingesta de dichos productos. 10
En la actualidad, disponemos en España de los siguientes extractos de Plantago lanceolata estandariza-
dos para prick- test ( ALK- Abelló, Bial- Aristegui, IPI, MERCK Farma y Química, S.A y STALLERGENES ).
Asimismo, se puede realizar la determinación de IgE específica por el sistema UniCAP de PHARMACIA.
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82 MALEZAS. LLANTÉN
Mercurial
Mercurialis
PILAR GARCÍA-ORTEGA JORDINA BELMONTE SOLER
Unidad de Alergia Unidad de Botánica
Hospital Joan XXIII. Tarragona Universitat Autònoma de Barcelona. Bellaterra
Mercurialis forma pólenes de contorno esferoidal-elíptico, tamaño que varía de pequeño a mediano (22-
30 x 19-27 micrómetros)3, exina microreticulada y, en lo referente a las aperturas, tricolporados. Los colpos
son largos, de márgenes difusos y recorridos longitudinalmente por una hilera de pequeños gránulos. Los
poros tienen, cuando están abiertos, forma cuadrangular y su contorno está también recorrido por gránulos.
En visión polar, cuando los poros están abiertos, sus gránulos sobresalen en el ecuador del grano.
La floración de Mercurialis se prolonga bastante en el tiempo. Aunque en la bibliografía1,2 puede leerse
que ésta tiene lugar entre febrero y octubre, los estudios aerobiológicos4,5 demuestran que hay que invertir
MALEZAS. MERCURIAL 83
Mercurialis annua femenina.
este período. El polen de Mercurialis hace su aparición en la atmósfera a finales de año, en octubre, y se man-
tiene en ella hasta mayo. Su polinización es pues muy diferente a la de la mayoría de especies halladas en
nuestros espectros polínicos atmosféricos.
Es importante destacar que las concentraciones de polen de Mercurialis registradas hasta ahora en las
numerosas localidades españolas estudiadas son bajas o muy bajas. Según los datos que obran en los archi-
vos de uno de los autores6, las máximas concentraciones diarias alcanzadas en el período 1994-2001 estu-
diadas en seis localidades de Cataluña (Barcelona, Bellaterra, Girona, Lleida, Manresa, Tarragona) son 31,5
pólenes/m3 el día 17 de marzo de 1996 en Tarragona, seguido de 25,2 pólenes/m3 el día 24 de marzo de 1996
en Bellaterra.
La revisión de los datos de contenido de polen de Mercurialis publicados en los diversos boletines de la
Red Española de Aerobiología (REA) aparecidos hasta el momento, correspondientes al período 1992-1999,
indica que los meses de mayor concentración de polen en la atmósfera son los de marzo, abril y febrero. La
suma de las concentraciones medias diarias de polen de Mercurialis correspondientes a cada u uno de estos
meses en distintas localidades repartidas por toda la geografía española han destacado como valores impor-
tantes: Sevilla7, marzo de 1998, con 383 pólenes/m3; Tarragona6, marzo de 1996, con 295 pólenes/m3;
Córdoba8, abril de 1996, con 211 pólenes/m3; Barcelona9, febrero de 1996, con 181 pólenes/m3; Almería10,
enero y febrero de 1998, con 153 pólenes/m3 cada mes y Málaga11, enero de 1998, con 148 pólenes/m3.
84 MALEZAS. MERCURIAL
Mercurialis annua masculina.
MALEZAS. MERCURIAL 85
POLINOSIS
En la familia de las Euforbiáceas, sólo se ha descrito alergia a las especies mercurial y ricino, tratándose
en ambos casos de descubrimientos de las dos últimas décadas.
Las descripciones de pacientes alérgicos al mercurial corresponden a países del suroeste de Europa
(Francia, España e Italia)12-14. Un hecho peculiar es la referencia a diferentes periodos polínicos según las
áreas: septiembre-octubre en el norte de Francia12, noviembre-abril en España13 y febrero a octubre en el norte
de Italia15. Estas diferencias pueden quizás explicarse por predominancias locales de las diversas variedades
de la planta o por oscilaciones polínicas interanuales en una maleza de polinización muy prolongada. Por otra
parte, al tratarse de un polen con capacidad alergénica moderada es probable que pueda pasar desapercibida
con cierta facilidad y que la prevalencia real de alergia a este taxon esté infraestimada .
La primera referencia de alergia al taxon Mercurialis data de 1980, formando parte de un estudio pros-
pectivo pediátrico efectuado en el norte de Francia. En este trabajo se detectó sensibilización a mercurial en
2 de 50 niños alérgicos a polen de gramíneas o con exacerbaciones estivales, en ambos casos con prueba de
provocación bronquial negativa, concluyéndose que el polen de mercurial carecía probablemente de relevan-
cia clínica12. A lo largo de una década, no aparecieron nuevas referencias a este polen hasta que en 1990 se
describió en el norte de Italia el caso de un agricultor con asma y rinitis alérgica en invierno y primavera rela-
cionado con exposición a mercurial, comprobándose sensibilización a su polen tanto por pruebas cutáneas
como por determinación de IgE específica14.
Paralelamente a este hallazgo y a partir de una observación clínica, se efectuó en Tarragona un trabajo
prospectivo local que estableció una prevalencia de sensibilización a polen de mercurial correspondiente a un
8,5% del total de pacientes sensibilizados a aeroalergenos y a un 17% de los polínicos13. En el norte de Italia,
utilizando un extracto comercial de M. annua, se observó una prevalencia menor que en Tarragona (corres-
pondiente al 0,9% de los pacientes polínicos)15, mientras que en Huelva llegaba a extenderse a un 42% del
total de pacientes revisados16. En un estudio colaborativo multicéntrico español sobre alergia a polen de M.
annua, efectuado simultáneamente a lo largo de seis meses en cinco ciudades situadas en la costa mediterrá-
nea (Tarragona, Hospitalet de Llobregat, Elche), la costa atlántica (Huelva) y la zona centro (Segovia), y en la
que se utilizó un mismo lote de polen, se detectaron 195 pacientes sensibilizados. Esto suponía una preva-
lencia de un 20 al 54% de los pacientes polínicos dependiendo de las áreas, siendo netamente superior en
las zonas más cálidas y sureñas17.
La sintomatología presentada por los pacientes suele ser de rinoconjuntivitis y/o asma estacional, varian-
do ésta según las zonas (noviembre-abril en España y febrero a octubre en el norte de Italia). En la mayor parte
de los casos, se trata de pacientes polisensibilizados, en los que es difícil establecer la responsabilidad de cada
alergeno en la sintomatología global del paciente13, 15, 17. Sólo en un número reducido de pacientes (5/13 en
Tarragona, 3/10 en el norte de Italia y 20/195 en el estudio colaborativo español) se pudo establecer una rela-
ción entre la exposición al polen y la sintomatología alérgica del paciente13, 15, 17. Estos datos permiten con-
cluir que, desde un punto de vista clínico, el polen de M. annua debe ser tenido en cuenta en las áreas cli-
máticas en las que crece esta maleza, pudiendo ser responsable de rinitis o asma alérgica de pacientes que de
otra manera serían catalogados de asma intrínseca o de viriasis invernales13. Por otra parte, aunque el polen
de mercurial no parece capaz de sensibilizar a un número relevante de pacientes de la población atópica, sí
puede afectar a individuos expuestos masivamente a su polen por razones profesionales u ocupacionales,
como se comprobó en un individuo no atópico que participó directamente en la recogida y procesamiento
del polen y que presentó rinitis estacional en el invierno siguiente comprobándose prueba cutánea, IgE espe-
cífica y bandas proteicas fijadoras de IgE para polen de mercurial18.
La metodología diagnóstica es idéntica a la de otras polinosis y se basa en la práctica de pruebas cutá-
neas con prick test y la determinación de IgE específica. En España existen extractos disponibles para prick
test al menos de dos procedencias comerciales (Bial, Bilbao y CBF Leti, Barcelona). La determinación de IgE
específica por enzimoinmunoensayo está comercializada como UniCAP (Pharmacia, Uppsala, Suecia).
86 MALEZAS. MERCURIAL
Polen de Mercurialis.
En casos de duda pueden efectuarse pruebas de provocación en el órgano diana que resultan positivas
en la mayor parte de pacientes sensibilizados (11/13 en el estudio de Tarragona y 10/10 en el del Norte de
Italia)13,15.
El estudio con immunoblotting de los sueros de los primeros 13 pacientes descritos en la literatura iden-
tificó inicialmente dos grupos de proteínas alergénicas de pI 10,2 y 5,0- 5,5 como responsables mayoritarias
de la sensibilización13. En el estudio multicéntrico español, efectuado con 37 sueros con IgE específica de cla-
ses 3 o superior, se detectaron proteínas de 14,1 y de 15,8 kDa presentes en más de la mitad de los sueros19.
Esto permitió la identificación de los alergenos mayores de la M. annua (15,8 y 14,1 kDa) y su ubicación como
profilinas, conocida familia de panalergenos muy prevalente en el reino vegetal19. La profilina de M. annua fue
aislada y purificada por medio de cromatografía de intercambio aniónico, y su capacidad alergénica frente a
suero de pacientes sensibilizados fue comprobada de nuevo por immunoblotting19. Se ha aislado el antígeno
mayor del polen de M annua, Mer a I, y se ha secuenciado por medio de aislamiento de clonas de cDNA por
técnica de PCR, sintetizándose el correspondiente alergeno recombinante, habiéndose demostrado la exis-
tencia de epitopos comunes con otras profilinas vegetales20.
MALEZAS. MERCURIAL 87
En los estudios de reactividad cruzada, se ha comprobado la frecuente co-sensibilización a otras eufor-
biáceas como Ricinus communis y Hevea brasiliensis (látex), así como con pólenes de Phleum pratense y Olea
europaea15. En estos dos últimos casos se observó inhibición significativa del RAST a M. annua en los sueros
de los pacientes. En el estudio multicéntrico español se estudió la posible reactividad cruzada del polen de
M annua con otros pólenes prevalentes, utilizando suero de los pacientes polisensibilizados y pólenes de
Lollium, Parietaria, Artemisia, Salsola, Olea, Fraxinus y Ricinus. También se utilizó suero experimental mono-
sensible de conejo anti-polen de M. annua, utilizando en este caso técnicas de ELISA-inhibición y de doble
difusión. Se comprobó que la reactividad cruzada obtenida con los sueros de los pacientes correspondía, en
general, a co-sensibilizaciones, ya que si bien el RAST-inhibición con sueros de los pacientes mostraba una
inhibición moderada con varios pólenes, la obtenida con suero experimental era de grado leve para todos
ellos, excepto en los casos de Olea, Ricinus y Fraxinus19.
Los extractos para inmunoterapia están comercializados en España por varios proveedores como Bial o
CBF Leti. La eficacia clínica de la inmunoterapia en los primeros tres pacientes en que se efectuó con un
extracto valorado en UB y por medio de una pauta cluster fue comprobada por medio de mejoría significati-
va del puntaje de síntomas y de los tests de provocación21.
El mercurial está ampliamente distribuido en el hábitat rural y urbano de diversas zonas geográficas
españolas, observándose variaciones en sus periodos polínicos y concentraciones atmosféricas moderadas si
se comparan con otros pólenes “mayores”. Se observa una baja proporción de pacientes monosensibles y una
coincidencia de co-sensibilización con polen de olivo, incluso en áreas donde este árbol no está presente,
hecho que podría explicarse por existencia de elevada reactividad cruzada entre ambos pólenes. También exis-
te una moderada reactividad cruzada con otros pólenes de Euforbiáceas o de otras plantas prevalentes en las
diversos hábitats. La alergia a polen de M. annua debe ser tenida en cuenta en las áreas donde crece esta male-
za, especialmente en pacientes con sintomatología otoñal e invernal, cuyos síntomas pueden confundirse
fácilmente con viriasis o infecciones respiratorias.
Independientemente de la alergia, se ha descrito anecdóticamente envenenamiento accidental por la
ingesta de hojas de Mercurialis perenne22, atribuida a lípidos tóxicos que pueden producir hemorragia intesti-
nal, hematuria, anemia hemolítica e incluso la muerte. En Gran Bretaña se han detectado también brotes de
envenenamiento de ganado por ingesta de hojas de dicha maleza23.
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88 MALEZAS. MERCURIAL
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MALEZAS. MERCURIAL 89
Ricino
Ricinus communis
M. DEL MAR SAN MIGUEL MONCÍN
Servicio de Alergia e Inmunología Clínica.
Institut Universitari Dexeus
FAMILIA: Euforbiáceas
ESPECIE: Ricinus communis
NOMBRE: Ricino, Higuera del diablo.
OTROS NOMBRES: Alcherva, Castor, Catapucia mayor, Cherva, Crotón, Higuera del diablo, Higuereta,
Higuerillo, Palma de Cristo, Piojo del diablo, Querva, Tártago de Venezuela.1,2
Euforbiáceas
Con más de 5.000 especies, es una de las familias de espermatófitos más importantes. De distribución
cosmopolita, está especialmente bien representada en las zonas tropicales y subtropicales. Muchas de sus
especies tienen una gran importancia económica: el caucho natural se obtiene de Hevea Brasiliensis, la tapio-
ca de Manihot sculenta, la tintura de tornasol de Chrozophora tinctoria; finalmente, algunas especies también
se utilizan en jardinería como el crotón y la flor de Pascua.
La familia de las euforbiáceas presenta una gran diversidad de formas biológicas que van desde hierbas
anuales hasta árboles, arbustos e incluso existen especies cactiformes. La presencia de látex es una caracte-
rística de algunos géneros, entre los que destacan Euphorbia y Hevea.
Las principales especies con capacidad alergógena son el Ricinus communis L. (ricino) y Mercurialis annua
L. (mercurialis).
Ricinus communis L:
Arbusto o arbolito perennifolio de la familia euforbiáceas, de crecimiento rápido. El ricino es una plan-
ta herbácea en los países de clima templado, arborescente, y hasta de 8-10 m de altura en los intertropicales
y subtropicales. En condiciones climáticas favorables, con un alto grado de humedad ambiental y calor ade-
cuado (en el trópico), puede alcanzar varios metros de altura, así en estado silvestre es un árbol que alcanza
los 10 metros de altura. Cultivado, en cambio, es un arbusto que apenas llega a los 4 m.
Los tallos son erectos, lampiños, ramificados y rojizos, sin látex. Las hojas son alternas, grandes, pecio-
ladas, en forma de palma, con cierto brillo en el haz, mates en el envés, provistas de espículas caducas, lóbu-
los lanceolados y márgenes dentados. Miden hasta 50 cm de longitud. Pecíolo de hasta 20 cm de longitud.
MALEZAS. RICINO 91
Las flores aparecen dentro de la cápsula floral, donde se alternan masculinas en su base y flores femeninas en
la parte superior de dicha cápsula. El fruto es una cápsula dehiscente de tres valvas, ovoide, de 1-2 cm de diá-
metro, con la superficie cubierta de espinas color rojo antes de la maduración. Contiene 3 semillas elipsoides
grandes y brillantes, de color pardo rojizo, con manchas, de las que se extrae el aceite de ricino.1,2,3,4
Originaria de África central, aparece como una planta ornamental en regiones tropicales y subtropicales.
Se encuentra en zonas templadas y cálidas de África y el sur de Asia. En Europa, es ampliamente cultivado en
jardines y se ha naturalizado en las zonas litorales mediterráneas de nuestro país.1 Se encuentra en casi toda
España, bien sea cultivado o asilvestrado. En las zonas de climas suaves, como Canarias y la costa mediterrá-
nea, es donde adquiere el porte de verdadero arbolito.3
En climas cálidos es perenne, pero en Europa con clima templado, debido a los duros inviernos se con-
vierte en planta caduca.
Se comporta como planta ruderal nitrófila, que habita en las cunetas de las carreteras, bordes de arroyos,
jardines, tierras de labor, escombreras, etc.1 Las condiciones de cultivo varían según la naturaleza del terreno y
el clima de la localidad. En general, le convienen las tierras sueltas, frescas o de regadío y de clima cálido.2
Cultivada desde antiguo para el aprovechamiento de sus semillas y, actualmente, como ornamental. En
las zonas costeras del este y sur de España, y en el sur de Francia se encuentra sembrado en macetas y jardi-
nes como planta ornamental, aunque se puede observar también en otros países europeos.
Cultivado también para la producción de aceites industriales en varios países del mundo, tanto de
Europa, Asia y África, especialmente Brasil y la India. Fue utilizado como planta medicinal durante bastante
tiempo. La ingestión de las semillas produce intoxicaciones más o menos graves, incluso puede ser mortal, a
causa de la toxoalbúmina (ricina) que contienen.1
Históricamente, se empleó en las antorchas o candiles de alumbrado. En la actualidad, se utiliza el acei-
te extraído de sus semillas en la industria moderna para la fabricación de explosivos, tinta, barnices, lubri-
cantes, pegamentos, plásticos, fertilizantes, piel, velas y cosméticos.5,6,7 En nuestro país, se cultiva en grandes
extensiones de terreno, en las comarcas del litoral y en Andalucía, para extraer el aceite de sus semillas, con
destino a la industria y la farmacia.1
Ricinus.
92 MALEZAS. RICINO
MORFOLOGÍA DEL POLEN Y POLINIZACIÓN
El polen es básicamente anemófilo por la dehiscencia explosiva de las anteras. Es trizonocolporado, iso-
polar, radiosimétrico, de mediano tamaño y superficie perforada.7
Florece casi todo el año.2 En un estudio realizado en Málaga, por García-González y cols. detectaron la
presencia de bajas concentraciones de polen en la atmósfera durante todo el año, alcanzándose los máximos
niveles entre los meses de noviembre a mayo, con un descenso durante el verano, atribuyendo los autores
este hecho a la sequedad ambiental de los meses estivales. Así mismo, respecto a las variaciones diarias, detec-
tan que las máximas concentraciones de polen ocurren entre las 12h y 16h.7
Para uso medicinal, se cosechan las semillas entre octubre y noviembre, manual o mecánicamente. Se lle-
van al secadero y, una vez secas totalmente, se pelan y se realiza el prensado para extraer su aceite.
Polen de Ricinus.
MALEZAS. RICINO 93
POLINOSIS
Epidemiología
Respecto a la prevalencia de sensibilización a este polen, en el estudio realizado en Málaga por García-
Gonzalez y cols. en el cual incluyen 1.946 pacientes, encuentran una prevalencia de sensibilización del 7,7%.
La mayoría de pacientes (93,2%) presentaban rinitis, un 37,2% asma, pudiendo presentarse ambos con un
patrón perenne o estacional.
Existen pocos casos de pacientes monosensibles a polen de ricino, tratándose en la mayoría de casos de
pacientes polisensibilizados a otros neumoalergenos.7
Manifestaciones clínicas
La alergenicidad de la semilla (castor bean) es bien conocida, tanto a nivel respiratorio (rinoconjuntivi-
tis y asma) como a nivel cutáneo (urticaria).7 Aunque, la patología más frecuentemente descrita es de tipo
ocupacional. Así, se ha descrito la aparición de rinoconjuntivitis y asma ocupacionales en personas que mani-
pulan las semillas, como trabajadores de laboratorio, de la industria de procesamiento del aceite, minoristas
de fertilizantes, industria de la tapicería y del procesamiento de café, entre otras.7-12
La sensibilización en estos trabajadores no sólo se produce en aquellos que manipulan las semillas para
su procesamiento, sino también durante el transporte y almacenamiento de los sacos que las contienen. 13,14
Muy raramente se ha descrito la aparición de reacciones anafilácticas tras la manipulación o ingestión de
semillas. 15,16
Por otra parte, son escasas las referencias sobre el papel de este polen como aeroalergeno. Y, aunque ya
en los años 60 se describe algún caso de polinosis por Ricinus communis 17, son trabajos recientes los que estu-
dian la aparición de patología alérgica respiratoria principalmente rinitis y también asma por hipersensibilidad
al polen de esta planta.7,8
También se han relacionado a las hojas del ricino como productoras de dermatitis atópica.18
Diagnóstico
Dispone de extractos alergénicos de Ricinus communis tanto para diagnóstico como para tratamiento el
laboratorio Bial-Arístegui de Bilbao.
Fracciones alergénicas
En un estudio realizado en 1988 se describen tres fracciones alergénicas en las semillas del Ricinus
communis. Una de ellas ha sido identificada como una albúmina de almacenamiento 2S, siendo un alérge-
no mayor, ya que el 96% de los pacientes estudiados eran sensibles a esta proteína, y ha sido registrada
como Ric c 1.19
Ric c 1 es una proteína heterodimérica compuesta por 2 cadenas unidas por puentes disulfuro, con un
Pm de 11,212 KDa.20
94 MALEZAS. RICINO
En los extractos de polen se ha identificado una profilina como alérgeno relevante en los pacientes sen-
sibilizados.7
Reactividad cruzada
Inmunoterapia
Hasta la fecha no existen estudios sobre tolerancia y eficacia del tratamiento con inmunoterapia especí-
fica con polen de Ricinus communis.
Disponen de preparados tanto Depot como polimerizados y para inmunoterapia sublingual en el labo-
ratorio Bial-Arístegui de Bilbao.
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MALEZAS. RICINO 95
Oleáceas
Oleaceae
JOSÉ CONDE HERNÁNDEZ
ALFREDO BENJUMEDA MAIRA, LOURDES FERNÁNDEZ DELGADO, ROCÍO PRIETO ROCHEL,
ANTONIO CHAPARRO MARTÍNEZ, ANA DE LA CALLE TORAL
Servicio Regional de Inmunología y Alergia
Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla
Las oleáceas
La familia de las oleáceas (Oleaceae), es la principal del orden de las Contortas, que engloba a unas 600
especies agrupadas en 29 géneros, se encuentra ampliamente distribuida por toda la cuenca mediterránea y
algunas zonas de Norteamérica (California, Arizona) (Bousquet, 1985; Solomon y Jelks, 1997; Boluda, 1998),
extendiéndose, en España, por toda la Península Ibérica, Islas Baleares e Islas Canarias.
Son angiospermas, del grupo de las dicotiledóneas (subclase Magnolidae). Sus flores se polinizan por
medio de insectos (entomófilas), así no tienen la necesidad de sintetizar tanto polen y pueden reducir el
número de estambres. Sin embargo, la cantidad de polen que pueden liberar los olivos, pese a tener sólo dos
estambres, es muy grande debido a que, por una parte, es cuantioso el número de flores y, por otra, porque
parece haberse vuelto, al menos parcialmente, a un tipo de polinización más primitiva en la que interviene el
viento (Feo Brito, 2000).
La subfamilia de las Oleideae está constituida por un número relativamente escaso de especies, e incluye
a varios tipos de árboles y arbustos. En Europa, las más importantes, con diferencia, son el Fraxinus (fresno) y
la Olea (olivo y acebuche). Otras menos importantes son el Ligustrum (aligustre), la Forsythia, la Syringa (lilas),
el Jasminun (jazmines) y la Phillyrea (labiernárgos) (Nilssom y Spieksma, 1994). En España, de todas ellas, sólo
tres contribuyen, de una forma apreciable, a la carga atmosférica de pólenes, el fresno (febrero-marzo), el olivo
(abril-junio) y el aligustre (julio), aunque este último, que se usa como árbol ornamental, de forma muy esca-
sa produciendo síntomas sólo en situaciones de exposición local, como en las podas (Subiza, 1998).
En Europa, el olivo se observa casi exclusivamente en la cuenca mediterránea, en los bosques y mato-
rrales de las regiones secas y rocosas (Spieksma y cols. 1993), mientras que otras oleáceas como el Fraxinus
y Ligustrum también están presentes en la Europa septentrional, con una estacionalidad que experimenta un
desfase de aproximadamente un mes (Corsico, 1993). Sin embargo, pese a que el área de distribución geo-
gráfica del Fraxinus excelsior, el Ligustrum lucidum o la Phillyrea angustifolia es mucho más amplia que la de la
Olea europaea, su agresividad como alergeno es menor y, por tanto, también lo es su incidencia en la alergia
(Bousquet, 1984). Así, desde un punto de vista clínico, la Olea debe ser considerada como único represen-
tante de las Oleideae, al ser un importante inductor de enfermedades alérgicas en toda la cuenca del medite-
rráneo (Mellido,1985), siendo el responsable de hasta un 65% de sensibilizaciones, solo o bien asociados a
otros pólenes (sobre todo el de gramíneas). Además, contiene, como hemos visto anteriormente, todos los
alergenos de las demás especies, además de los suyos propios específicos (Tornero,1990).
ÁRBOLES. OLEÁCEAS 99
Fraxinus angustifolia.
En España, el olivo se extiende por toda la cuenca mediterránea, de tal manera que con frecuencia se
considera como un buen indicador del clima mediterráneo y de los límites de la vegetación de tipo medite-
rráneo (Feo Brito, 2000). El olivo se extiende desde las Islas Baleares, donde es abundante, y se reparte por
la mitad meridional y este de la Península, hasta Cataluña; penetra por el Centro hasta las laderas rocosas de
las riberas del Tajo. Cultivado, su área de extensión es mayor, debido a que su alto aprovechamiento del terre-
no, el bajo coste de su explotación, y el hecho de ser muy resistente a las altas temperaturas y a la sequía le
convierte en el cultivo por excelencia de amplias zonas de Andalucía, Castilla-La Mancha o Extremadura (Feo
Brito, 2000). Sin embargo, en el interior peninsular, los inviernos rigurosos producen grandes daños en las
plantaciones (Feo Brito, 2000). La distribución del olivo va perdiendo importancia según avanzamos al norte,
siendo tan sólo testimonial en el macizo galaico y cornisa cantábrica (Subiza,1998). Son especialmente nota-
bles los acebuchares de las provincias de Cádiz y Huelva (Feo Brito, 2000).
Olea europaea
En la Península Ibérica e Islas Baleares hay una sola especie del género Olea, representada por una raza
denominada Olea europaea, que tiene dos variedades, la Olea europaea (el olivo cultivado) y la Olea sylvestris
(olivo silvestre o acebuche). En las Islas Canarias hay, además, una raza africana de olivo llamada O. europaea
subespecie africana (Feo Brito, 2000).
El olivo, es un árbol o arbusto perennifolio, de hasta 15 m de altura, con un tronco grueso, robusto,
nudoso y retorcido o tortuoso, con una corteza grisácea finamente fisurada. Tiene hojas simples, lanceoladas,
opuestas y enteras, de color verde-grisáceo oscuro, coriáceas, de 1 a 7 centímetros de largo por 0,5 a 1 cm de
ancho, con escamas blanco-plateadas de forma estrellada por el envés que le dan un aspecto plateado a esa
parte de la hoja.
Las flores son pequeñas, blanquecinas y poco vistosas, regulares y se agrupan en ramilletes terminales
en forma de racimos (racimos axilares). Son hermafroditas, y raramente unisexuales. El cáliz es de una sola
pieza, persistente, con 4 lóbulos o dientes, que van a modo de valva en el capullo. La corola está constituida
por 4 pétalos soldados en tubo (estructura tubular-embudada), es hipocraterimorfa (con un tubo largo, delga-
do, y los lóbulos casi horizontales) y caduca. La flor del olivo tiene dos estambres (que alternan con los péta-
los, unidos por lo general al tubo de la corola), con unos filamentos generalmente cortos, y anteras con dos
Olea europaea.
Cultivares de olivo
En la década de los ochenta se inició en nuestro servicio el estudio de distintas variedades (cultivares) de
Olea europaea. En su tesis doctoral, González Quevedo (1984) encontró diferencias significativas en actividad
y potencia alergénica, tanto por técnicas in vitro (RAST directo) como in vivo (test cutáneo) entre las (doce) varie-
dades de olivo estudiadas, en las que observó claras diferencias morfológicas macroscópicas (máxime cuando
se comparan sus frutos), pero no en la cobertura de los granos de polen, examinados mediante microscopía
óptica y electrónica. Siguiendo en esta línea de estudio, Conde Hernández (1994), en su tesis doctoral, obje-
tivó una mayor actividad alergénica en los extractos de las variedades cornezuelo, cornicabra, gordal, ojiblanco,
verdial y, sobre todo, manzanilla (de alta importancia agronómica en nuestra región) que en el resto de las varie-
dades estudiadas, y confirmó que el alergeno mayor del polen de Olea europaea es común en las variedades con
amplia actividad alergénica y está ausente en aquellos con escasa potencia alergénica (aloreña, callosina, zarza-
leña). Recientemente, Casanovas y cols. (1998) han comprobado que distintas variedades de olivo como el ace-
buche, el carrasqueño, el ojiblanco, el manzanillo, el marteño o nevado y el picual presentan características anti-
génicas y alergénicas distintas, siendo estas variaciones más cuantitativas que cualitativas, pudiendo estar
implicados también factores como la fecha de recolección, la composición de la tierra de los distintos cultiva-
res y la climatología. González Quevedo (1984) también pudo corroborar en su estudio sobre doce variedades
de olivo que el eco-ambiente y los cuidados culturales, son factores con capacidad de inducir cambios cualita-
tivos, fundamentales desde el punto de vista alergológico, en una variedad determinada, lo cual podría abocar
con el tiempo en el reconocimiento de una nueva variedad agronómica. Experimentalmente, la cromatografía
por filtración en gel es una técnica útil para conocer la huella específica de especie del polen de olivo, así como
para identificar las distintas variedades (Conde Hernández,1994).
Tiene una forma esferoidal prolata, con un contorno ecuatorial subtriangular y un contorno meridional
circular o ligeramente elíptico, un tamaño que oscila entre las 18 y las 22 micras (pequeño), trizonocolpora-
do, con una exina gruesa, reticulada, regular y con columelas muy visibles, y una entina fina con uncus
(Cómite de Aerobiología de la SEAIC). En cuanto a las aperturas se trata de pólenes tricolporados con colpos
muy largos.
Polen de Olea.
La mayoría de los trabajos coinciden en señalar la compleja mezcla de proteínas alergénicas que contie-
ne un extracto de polen de olivo. Hasta el momento se han identificado, aislado y caracterizado sólo nueve
de las más de veinte bandas detectadas en los extractos de polen de olivo. El alergeno mayor o principal es la
Ole e 1, que muestra una frecuencia de unión a la IgE en pruebas in vitro del 62%. Además se han aislado,
purificado y caracterizado, la Ole e 2, la Ole e 3 (que se comporta como un alérgeno mayor en determinadas
poblaciones) (Batanero, 1996; Ledesma, 1998), la Ole e 4 (Boluda, 1998), la Ole e 5 (Boluda, 1998), la Ole e
6 (Batanero, 1997), la Ole e 7 (Tejera, 1999; Ledesma, 1998), la Ole e 8, y, recientemente, la Ole e 9 (Huecas,
2001), todas ellas con masas por debajo de 35 kDa. Sin embargo, en distintos trabajos sobre extracto de polen
En 1984, Moneo y Díaz publican los resultados de un trabajo en el que estudian la reactividad cruzada
entre oleáceas mediante la técnica de enzimoinmunoensayo reverso, encontrando una inhibición inducida
por el extracto de Olea europaea del 93± 3,8%. Un año después, Bousquet y cols. publican los resultados de
un trabajo sobre reactividad cruzada entre cuatro tipos de oleáceas (Olea europaea, Fraxinus excelsior, Ligustrum
vulgare y Phillyrea angustifolia) mediante RAST de inhibición, isoelectroenfoque e inmunoelectroforésis cruza-
da tándem (CIE), detectando un alto grado de reactividad cruzada, pero no una total identidad, entre estas
especies de pólenes. En base a estos importantes trabajos, ya se sabe que en la mayoría de los pacientes exis-
te una importante reactividad cruzada entre estas especies de oleáceas (Bousquet, 1985; Kernerman, 1992),
siendo con mucho la más alergénica, pese a su corto periodo de polinización, la Olea europaea, que contiene
todos los alergenos que comparten el Fraxinus y el Ligustrum, pero, además, posee alergenos específicos de
especie, que corresponden, aproximadamente, al 30% del total de la actividad alergénica del extracto de polen
de olivo (Tornero, 1990).
Se ha descrito reactividad cruzada entre el polen de olivo y los pólenes de la familia de las oleáceas, así
como con los pólenes de especies no relacionadas filogenéticamente, como las gramíneas, el Lolium perenne,
la Artemisia vulgaris y la Betula verrucosa (González, 2000).
Las áreas de distribución geográfica de la Olea y las gramíneas las aproximan especialmente, debido al
hecho de que las gramíneas, que tiene una enorme difusión, se multiplican bien en zonas de crecimiento de
las oleáceas. Esto, y no la presencia de antígenos comunes, supone el hecho de que muchas personas alérgi-
cas presenten síntomas de sensibilidad simultánea a una o más especies de ambas familias (Baldo, 1992), que
se encuentran taxonómicamente bastante alejadas y que no tienen ningún alergeno importante que presente
reactividad cruzada. Sin embargo, González y cols. (1987) describieron hace algunos años un alergeno mino-
ritario, de alta movilidad, común a la Olea europaea y a las gramíneas Lolium perenne, Cynodon dactylon, Phleum
pratense y Phragmites communis.
POLINOSIS
Se caracteriza por su extremada variabilidad, de una parte geográfica, ya que, al tratarse de una planta
cultivada, se observa sobre todo en las zonas geográficas donde existen más olivares, áreas en las que pueden
alcanzarse concentraciones muy elevadas en proporción a la intensidad de la planta (Macchia y cols., 1991),
y de otra en la concentración atmosférica anual, en base al ya comentado fenómeno de la alternancia de cul-
tivos, por el que se pueden alternar años con numerosas emisiones de polen, con otros en los que se obser-
va una escasa concentración polínica (Corsico, 1993).
En Europa, en las zonas geográficas de gran exposición, se encuentra una sensibilización al polen de
olivo en un 30-40% de los pacientes polinicos, asociada en un 80% de los casos a otros pólenes
(Corsico,1993). En España, según datos obtenidos del estudio epidemiológico “Alergologica”, que llevó a
cabo la SEAIC en 1992, y que es de referencia, la alergia al polen de olivo es más frecuente en las zonas del
interior peninsular (donde el polen de olivo es el responsable del 57,8% de las polinosis) y en la zona sur
(donde es responsable del 42,3%). Jaén es la ciudad donde se observan los picos más altos de todo el terri-
torio nacional (hasta 4.000 granos/m3), hecho que se explica porque esta región dedica el 62% de su exten-
sión geográfica al cultivo de olivares (en la provincia de Jaén, la extensión de olivares, para hacernos una idea,
equivale al conjunto de toda Grecia), la sensibilización al polen de olivo es muy elevada, con una prevalencia
del 97% del total de pacientes con polinosis, aunque en más del 80% de los casos se trata de pacientes poli-
sensibilizados (Peralta,1994; Quiralte, 1998). Otras provincias muy olivareras son Córdoba, Sevilla (los oliva-
res abundan en las afueras de la ciudad, a la que prácticamente rodean), Granada y Málaga.
Según datos obtenidos de un trabajo de Chaparro y Conde (1999), en Sevilla, en 1995 destacó por núme-
ro de pólenes el de oleáceas, con una incidencia del 34,6 % (las gramíneas, con mucha importancia en la comu-
nidad de Madrid, representaron ese año tan sólo un 6,8%). En cuanto a sensibilizaciones, destacaron en primer
lugar el elevado número de sensibilizaciones a polen de olivo (90%), y en segundo lugar, y a corta distancia, la
sensibilización al polen de gramíneas (87%), incluyendo Dactylis y Cynodon. Sin embargo, en cuanto a las mono-
sensibilizaciones, el mayor número correspondió al polen de las gramíneas (27%), seguido por el polen de olea
(5%). En cuanto a las asociaciones, la más frecuente fue la del polen de gramíneas y olea (37%).
Clínica
Según los datos de “Alergológica” el motivo de consulta de los pacientes polínicos en un 89,7% de los casos
son síntomas naso-oculares, seguido por tos, en un 44% de los casos, disnea, en un 43,7% de los casos, y rui-
dos torácicos, en un 32,3% de los casos. La alergia polínica (26,5%) es la causa del 51,8% de los casos de rino-
conjuntivitis y del 30,2% de los casos de asma bronquial, por lo que constituye la causa más frecuente de rino-
conjuntivitis y la segunda de asma bronquial; y considerando sólo los casos de etiología alérgica, la polinosis
causó el 42,3% de los casos de rinoconjuntivitis y el 34,2% de los casos de asma bronquial. Además, se calcula
que el 30% de los pacientes con rinoconjuntivitis polínica tiene además asma bronquial (es raro que ésta última
se presente aislada). Se ha establecido que concentraciones de polen de Olea entre 150-400 granos/m 3 son capa-
ces de reactivar a la mayoría de los pacientes clínicamente sensibilizados (Florido, 1999, Feo Brito, 2000).
En el caso del polen de olivo, es la rinoconjuntivitis su principal afectación; acompañándose de asma
bronquial en menos de la mitad de los casos (40%) (Corsico, 1993; Subiza, 1998). Según los resultados obte-
nidos por Orta y cols. (2001) de una muestra de 600 pacientes con clínica de polinosis, la presentación de
síntomas en los pacientes monosensibles (71 pacientes) fue de rinoconjuntivitis en el 97,18%, asma en el
40,8% y ambas patologías en el 30,02%; y en los pacientes monosensibles (529 pacientes) fue de rinocon-
juntivitis en el 98,29 %, asma en el 36,48 % y ambas patologías en el 35,34 %. A nivel genético, se ha obser-
vado una asociación entre la alergia al polen de olivo y los alelos del MHC clase II DQB1* 0201 y DRB1*
0701 (Fernández-Caldas y Pérez, 2000)
Según “Alergológica” la rinitis alérgica afecta fundamentalmente a adolescentes y adultos jóvenes, con
un pico máximo de incidencia entre los 15 a 24 años. Los estudios disponibles señalan que la alergia al polen
causa entre un 50 y un 75% de las mismas en los individuos adultos, reduciéndose esta cifra a menos de la
mitad en los niños. Por orden de frecuencia, los pólenes fueron los agentes etiológicos más importantes
(57%), sobre todo en región Centro, Sur, Murcia y Aragón. Dentro de los pólenes, la familia más frecuente-
mente implicada fue la de las gramíneas (75%) seguida por el olivo (45%). Por regiones, destaca la concen-
Diagnóstico
Para el diagnóstico de los procesos alérgicos producidos por el polen de olivo, es fundamental la reali-
zación de una historia clínica detallada, en la que se debe reseñar la edad de aparición de síntomas caracte-
rísticos, los antecedentes familiares de alergia y otras patologías respiratorias, la evolución de la sintomatolo-
gía a lo largo de los años y, sobre todo, la época del año en que se manifiestan los síntomas. Éstos serán más
prominentes cuando el paciente esté al aire libre y mejorarán en los días de lluvia, siendo su intensidad para-
lela a la cantidad de polen presente en el aire (González Minero, 1997).
Inmunoterapia
El hecho antes comentado de que exista una diversidad de concentraciones de los distintos alergenos
del polen de olivo en cada extracto puede conducir a inmunizaciones defectuosas, únicamente reales frente
a aquellos alergenos más representados en los extractos. Una inmunización con extracto de polen de olivo
sólo sería eficaz frente a una sensibilización por la Ole e 1, no para el resto de los alergenos de este polen
(Rodríguez, 2001).
Por otro lado, en los extractos de polen de olivo, al igual que en los de otros pólenes, existen una serie
de productos indeseables, que pueden ejercer un efecto coadyuvante o, por el contrario, enmascarar ciertos
alergenos del extracto, en su capacidad de unir IgE. El polen de olivo posee una gran cantidad de lípidos que
deben extraerse con disolventes orgánicos antes de proceder a la preparación del extracto salino de proteínas
(Rodríguez, 2001).
En una primera fase, se suministran dosis crecientes del extracto hasta alcanzar una dosis máxima tole-
rada por el paciente y se continúa con dosis de mantenimiento mensual (González Minero, 1997). La fase de
iniciación se puede hacer bien siguiendo una pauta convencional, que tiene un buen nivel de seguridad pero
que según algunos autores es arbitraria y no obedece a ningún fundamento, aunque se tiene una amplia expe-
riencia de uso (Moreno, 2001), o bien con otro tipo de pautas, semirrápidas, agrupadas o cluster, que han
demostrado ser eficaces y seguras. En una reciente comunicación de Barasona y cols. (2001), se señala el buen
nivel de tolerancia en un grupo de pacientes al aplicarles una pauta cluster con extractos de polen de olivo;
sin embargo, Gómez y cols. (2000), en un trabajo en el que pretendían estudiar la seguridad de una pauta
cluster de inmunoterapia en pacientes con asma bronquial por olea europaea, concluyen que la diferencia en
el número total de reacciones adversas encontradas con la administración de inmunoterapia en pauta cluster,
obliga a realizar un mayor control y seguimiento de los pacientes, aunque en su opinión no invalida éste pro-
cedimiento. Moreno y cols. (2001) en un trabajo sobre pautas cluster (pauta agrupada de 4 visitas y 12 dosis)
con extractos acuosos de polen de olivo, señalan que el análisis de las reacciones observadas por ellos, sugie-
re que las reacciones locales no son efectos preocupantes desde el punto de vista pronóstico. Las reacciones
locales se trataron fácilmente con frío local o algún antihistamínico, pero a veces condicionaron la ralentiza-
ción de la pauta en evitación de molestias o alarma al paciente, y fueron la causa de buena parte del aumen-
to del número global de dosis-visitas sobre lo previsto (los autores consideran que el uso de extractos más
estables que los acuosos –depot– y la reducción del número de dosis agrupadas en cada visita podrían con-
En primer lugar, vamos a ver la proporción de pacientes con sensibilidad a polen de olivo con respecto
a otros pólenes en una muestra de 200 pacientes a los que se les realizaron test cutáneos durante el año 2000.
Dentro de los sensibles a polen, vamos a ver el porcentaje de sensibles al polen de olivo con respecto a otros
pólenes.
En segundo lugar, dentro de una muestra de pacientes con hipersensibilidad cutánea al polen de olivo,
veremos el porcentaje de pacientes que son monosensibles y el porcentaje de pacientes que tiene otras sen-
sibilidades, bien a pólenes (sobre todo de gramíneas y chenopodium), bien a hongos y/o ácaros.
En tercer lugar, vamos a averiguar dos datos demográficos, la proporción de mujeres y de varones en
cada grupo, y el porcentaje por edades.
Finalmente, vamos a estudiar la media de polen de olivo atmosférico recogido a diario en los últimos 10
años (1991-2000), con las medias por decanas (10 días) en cada mes y de cada año, y el total de granos de
polen recogido en cada mes y cada año
Material y Métodos
La selección de pacientes se hará a partir de los tests cutáneos realizados entre el 1 enero del 2000 y el
31 de diciembre del 2000 en la Unidad de pruebas vivo de nuestro servicio. Las pruebas cutáneas se han rea-
lizado siguiendo la metodología propuesta por el subcomité de pruebas cutáneas de la EAACI. Se han consi-
derado positivas todas aquellas pápulas con un diámetro medio igual o superior a 3 mm y con un resultado
del control negativo de 0 mm (Chaparro y Conde, 1999). A partir de estos datos, se realizará el recuento de
aquellos pacientes con tests cutáneos positivos a polen de olivo monosensibles y polisensibles (del total de
test cutáneos realizados en este intervalo de tiempo se excluirán todos aquellos con test negativos al polen de
olivo). Del total de test cutáneos realizados, extraeremos una muestra aleatoria de 200 pacientes para ver la
incidencia de sensibilidad a pólenes, ácaros, epitelios y hongos.
Por lo que respecta al recuento de los pólenes se ha realizado siguiendo las normas de la EAACI y utili-
zando un colector volumétrico de Burkard, con un flujo de 10 l/min, situado a 18 metros del nivel del suelo, en
la terraza de nuestro hospital, que se encuentra situado en la parte noroeste de la ciudad, siendo el edificio más
alto de los alrededores y estando considerablemente de parques o jardines así como de agrupaciones de árboles
cercanos (Chaparro y Conde, 1999).
Resultados
De una muestra de 200 pacientes elegidos aleatoriamente, destacaron, entre todas las alergias polínicas, los
casos de hipersensibilidad in vivo al extracto de polen de olivo, con un 27,5 % de incidencia, seguida de la hiper-
700
600
500
400
300
200
100
0
1992
1994
1996
1998
2000
Años
Conclusiones
a) Dentro de las alergias a pólenes, la más prevalente es la de polen de olivo, tanto polisensibilizados
como en monosensibles, muy por encima, en este caso, del Chenopodium. Por otro lado, en la mayoría de los
casos, la sensibilización al polen de olivo se asocia con otras sensibilizaciones.
b) En nuestro entorno, tanto en mono como en polisensibilizados hay un discreto predominio de inci-
dencia del sexo femenino.
c) Por edades, la máxima incidencia se da entre los 15 y 30 años.
d) En cuanto a las asociaciones con otros alergenos, la asociación más frecuentemente encontrada ha
sido con el extracto de mezcla de gramíneas. Otras asociaciones encontradas han sido con los ácaros del polvo
doméstico.
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ABEDUL
El abedul pertenece a la familia de las betuláceas. Esta familia agrupa más de un centenar de especies
que se distribuyen básicamente en las regiones templadas del hemisferio norte, donde se comportan como
especies forestales de cierta importancia. Entre dichas especies destacan Corylus avellana (avellano), y el Alnus
glutinosa (aliso común). Algunas se usan como plantas ornamentales, pero también se utiliza su madera y en
determinados casos sus frutos. Son árboles o arbustos caducifolios y en todos los casos, se trata de especies
monoicas y anemófilas. En cuanto a su aparato reproductor, las flores tienen un perianto muy reducido o nulo
como es característico de las especies anemófilas.
Las flores masculinas están agrupadas de tres en tres, alrededor de ejes, constituyendo amentos péndu-
los. Cada flor masculina tiene 2-4 estambres. Las flores femeninas, con sólo dos carpelos, se reúnen en gru-
pos de dos o tres, constituyendo inflorescencias cortas, péndulas y a veces estrobiliformes. El fruto es un
Bétula.
Los granos de polen son de forma esferoidal, con un tamaño de unas 20-25 µm. Son triporados, con
poros de contorno irregular. La exina en los granos de polen de abedul es fina y se engruesa en los poros con
pequeñas granulaciones.
La época de floración se sitúa entre los meses de marzo y mayo, polinizando en el norte de la Península
de finales de marzo a finales de abril; con días pico que no suelen superar los 150 granos/m3 de aire y que
enseguida caen por efecto de la lluvia.2
POLINOSIS
Epidemiología
Aunque la prevalencia de pruebas cutáneas positivas entre los pacientes con polinosis es significativa
(alrededor del 20%), es raro encontrar monosensibilizados (<3%) siendo considerada su relevancia clínica
poco importante.2,3,4,5
Fracciones alergénicas
Las fracciones más activas alergénicamente son proteínas con peso molecular de 10 a 50 kDa y repre-
sentan el 3% del total de proteínas y carbohidratos del contenido del extracto total. En 1972, Belin6 demos-
tró la existencia de un antígeno termoestable con un peso molecular de 20 kDa responsable de la mayor parte
de la alergenicidad. Esto fue verificado en 1979 por Viander7 quien, sin embargo, encontró un peso molecu-
lar de 10 a 17 kDa. Más tarde Apold8 y Vik9 describieron inmunoquímicamente antígenos idénticos del
extracto de polen de abedul con pesos moleculares de 10 y 29 kDa, clasificándolos como alergenos mayores.
Estudios posteriores realizados por Ipsen10 y colaboradores, afirman que el extracto acuoso del polen de abe-
dul contiene determinado por CRIE seis alergenos, pero sólo uno (el antígeno 23) cumple los requisitos para
ser un alergeno mayor. Este alergeno 23, denominado Bet v1, probablemente es idéntico al descrito por Belin
y Viander. En cambio, los descritos por Apold y Vik parece que son distintos del antígeno 23 porque el peso
molecular difiere cosiderablemente y la potencia de RAST inhibición correspondiente al alergeno de 29 kDa
es mucho menor comparada con la del alergeno 23.
Inmunoterapia
Disponemos de varios estudios22,20 que demuestran que la inmunoterapia con estractos de abedul estan-
darizados es clínicamente efectiva y segura, observándose un mejoría de los síntomas y una disminución en
el uso de medicación.
Diagnóstico
Para el diagnóstico de alergia al polen de abedul, se dispone de extractos de las siguientes casas comercia-
les: Leti (HEPl/ml: estandarización biológica) para prick, intradérmicas, provocaciones nasal, oftálmica o bron-
quial e inmunoterapia con extracto acuoso, retard, depigoid y sublingual. ALK-Abelló (UM: unidades masa.
Estandarización biológica) para prick, intradérmicas, provocaciones, inmunoterapia depot y sublingual. Merck
farma y química S.A. (SBU: unidades biológicas estandarizadas) para prick e inmunoterapia depot (UT: unida-
des terapéuticas). Stallergènes (IR: índice de reactividad de los productos estandarizados) para prick, intradér-
micas, inmunoterapia con extracto acuoso, phostal, alustal y sublingual. IPI (PNU/ml. Extracto no estandariza-
do) para prick, intradérmicas y tratamiento con extracto depot, acuoso y sublingual. En caso de petición expresa
por el facultativo se preparan provocaciones bronquial, nasal y oftálmica. Bial-Aristegui (E/ml. Extracto no estan-
darizado) para prick, intradérmicas, provocación y tratamiento con extracto acuoso, depot y sublingual.
El avellano pertenece a la familia de las betuláceas. Es un arbusto que puede llegar a alcanzar los 6
metros de altura. Las hojas son grandes (7-13 cm) y pubescentes, de obovadas a ampliamente elípticas, con
el ápice acuminado, el margen doblemente dentado y cordadas en la base. Las flores masculinas, sin perian-
to, tienen 4 estambres y están reunidas en largos amentos péndulos (5-10 cm). Las flores femeninas están
reunidas constituyendo glomérulos rodeados de brácteas lo cual da al conjunto el aspecto de gema. De la
inflorescencia femenina sólo sobresalen los estigmas filiformes y de color rojo. Los frutos, las avellanas, no tie-
nen alas y quedan recubiertos por las brácteas florales que se sueldan entre sí durante su maduración dando
lugar a una cubierta leñosa. Las avellanas son comestibles y nutritivas.
Su área de distribución es eurosiberiana y se le encuentra en la mayor parte de Europa formando bos-
ques caducifolios. Se localiza principalmente en la zona norte de España: Pirineos, País Vasco, Asturias,
Santander, Sistema Ibérico, Maestrazgo, etc; se hace raro hacia el centro o sur, llegando hasta Sierra Nevada y
falta en las islas Baleares. Se cría sólo en laderas, fondo de valles fluviales, hoces y barrancos, en sitios som-
bríos y frescos, no ascendiendo por encima de los 1500 metros de altitud. Se cultiva con frecuencia para apro-
vechar sus frutos en Cataluña y Comunidad Valenciana, o como planta ornamental.
En cuanto a las características de los granos de polen, son de forma suboblato-triangular, con un tama-
ño de unas 22-30 micras. Son granos triporados, con poros de aproximadamente 1,5 µm y algo elípticos y
poseen una exina que tiene un grosor de 0,5-0,7 micras.
Es una especie de floración muy temprana que discurre entre enero y marzo. El Corylus poliniza en febre-
ro y presenta reactividad cruzada con la Betula, aunque su presencia atmosférica es más baja.
Polinosis
Epidemiología y clínica
La alergia a las coriláceas está aumentando en el área mediterránea, aunque de una manera mucho más
discreta que el resto de betuláceas. En general, se trata de pacientes con sensibilización asociada a otros póle-
nes y presentan rinoconjuntivitis de predominio en invierno, que puede acompañarse de sintomatología
asmática. Se ha descrito en la serie de Troise y cols 2 , la presencia de intolerancia hacia algunos alimentos
como la manzana, la cereza o la avellana, con un predominio en el sexo femenino.
Muchos pacientes con alergia tipo I al polen de árboles también presentan intolerancia a los frutos secos.
Hirschwehr y cols 3 encontraron en sus experimentos una proteína con propiedades similares a las de los antí-
genos mayores del avellano Cor a I y del abedul Bet v1, como alergeno predominante en las avellanas y demos-
traron que esa profilina podía detectarse tanto en el polen del avellano como en su fruto, las avellanas.
En 1980, Borch y Skalhegg, mediante CRIE, obtuvieron dos antígenos mayores: HI y HII y dos de meno-
res. El HI se dividió en dos formas moleculares: HIa y HIb, alergológica e inmunológicamente idénticas. El
HIa es cuantitativamente predominante y se demostró que era alergológicamente activo mediante Prick test e
inhibición de RAST. En 1985, Ipsen4 y colaboradores, mediante métodos inmunoquímicos, determinaron 40
antígenos distintos, dos de los cuales se han clasificado como mayores: el 13 y el 8, tres como intermedios:
el 12, 17 y 26 y siete como menores: 6, 11, 16, 18, 29, 39, y 40. Además, se demostró que existe una par-
cial identidad inmunoquímica entre los antígenos mayores del aliso (5), el abedul (23) y el avellano (13).
Estos hallazgos están siendo investigados por varios autores como Rohac 5 o Wihl 6 y cols. para determinar si
sería suficiente con utilizar sólo el alergeno mayor del abedul (Bet v 1) para el diagnóstico de pacientes con
alergia al avellano, al abedul o al aliso, así como el uso del extracto exclusivo de abedul para la inmunotera-
pia. En concreto, un grupo español encabezado por Ramírez7, comparte la opinión de que basta con el uso
de Bet v1 (alergeno mayor del abedul) para el diagnóstico de pacientes alérgicos al avellano, aliso, etc. Al igual
que Valenta8 y sus colaboradores, que consideran suficiente el uso de Bet v1 para el diagnóstico y tratamien-
to de la alergia al polen de las betuláceas en lugar de emplear todos sus alergenos mayores.
Diagnóstico
AVELLANO - BIBLIOGRAFÍA
Son árboles o arbustos resinosos, con hojas simples, aciculares o en forma de escama, enteras, que se
sitúan en disposición opuesta o en verticilios, por 3 ó 4 y habitualmente perennes. Las cupresáceas no tie-
nen verdaderas flores y sus órganos reproductores pueden ser monoicos (en la misma planta los dos sexos) o
dioicos (en distinta planta).
Cupresus sempervivens.
Son pólenes de morfología esferoidal, con un tamaño variable entre 19 y 38 micras, inaperturados y con
una exina delgada con gránulos finos y gruesos irregularmente esparcidos. La intina es muy característica por
su grosor (que puede llegar a 6 micras). En ocasiones, la exina puede romperse saliendo el protoplasto envuel-
to en una intina muy gruesa y gelatinosa.
CIPRÉS
FAMILIA: Cupressaceae
GÉNERO: Cupressus.
El género Cupressus tiene 20 especies, entre ellas: Cupressus sempervirens (ciprés común), Cupressus ari-
zonica (ciprés de Arizona), Cupressus macrocarpa (ciprés de Monterrey), Cupressus funebris (ciprés llorón) y
Cupressus lusitanica (ciprés de Portugal).
LOCALIZACIÓN
Cupressus sempervirens y Cupressus arizonica producen polinosis en áreas mediterráneas, principalmente
Francia, Italia, Israel y España.1
Polinosis
Polinización: Los recuentos polínicos se realizan de forma común para todas los géneros de la familia
Cupressaceae-Taxaceae, y la cantidad de polen recogido va a depender de muchos factores, como cantidad de
plantas, pluviometría o intensidad del viento.
En España, el periodo de polinización de las cupresáceas es similar al de Francia o Italia, prolongándo-
se de octubre a abril y siendo, en general, máximo en febrero y marzo. En un estudio realizado por Subiza y
cols.2 sobre polinosis, en 12 ciudades españolas, fueron las estaciones de Toledo, Madrid y Sevilla las que pre-
sentaron los recuentos más altos, aunque con variaciones interanuales importantes, destacando la intensidad
de la estación de octubre 1996-abril 1997 en la que llegaron a alcanzarse en días pico > 700 granos/m3 de
aire. Estos días pico son comparables a los descrito en Marsella, donde las cupresáceas son reconocidas como
causa de polinosis.
Epidemiología
Polen de cupressus.
Clínica
Los pacientes alérgicos al polen de ciprés presentan característicamente una incidencia muy elevada de
rinitis (100%) y conjuntivitis (73,7-88,5%) que habitualmente es más grave que en el resto de polinosis. Por
otro lado, la incidencia de asma en pacientes con alergia al ciprés es baja (7,4-19,2%) comparada con la de
los alérgicos al polen de gramíneas, y suele ser más leve. Además, la edad de aparición de los síntomas es más
tardía (como media 10 años más tarde que en el resto de polinosis) y son más frecuentes las monosensibili-
zaciones que con otros pólenes 6.
La forma de presentación clínca más frecuente es la de una rinitis invernal recurrente que no responde
al tratamiento antibiótico, su presentación similiar a la de una viriasis invernal hace que habitualmente sea
infradiagnosticada7.
Los niveles de IgE sérica total en pacientes monosensibilizados a Cupressaceae son similares a los de los
controles sanos, y cuando se detecta IgE específica suele ser en pequeñas cantidades.6
Extractos alergénicos:
La obtención de extractos estandarizados para Cupressaceae plantea problemas debido al escaso conte-
nido proteico y a una elevada cantidad de hidratos de carbono. En un estudio experimental sobre la validez
de los extractos de pólenes de cupresáceas para el diagnóstico in vivo e in vitro se observó que los extractos de
Cupressus arizonica y Juniperus spp. en prick test son más sensibles que los del Cupressus sempervirens y que la
sensibilidad de los métodos in vitro para detectar IgE específica es superior para Juniperus sabinoides (ashei) y
Cryptomeria japonica, con respecto a Cupressus arizonica y Cupressus sempervirens.8 Esta observación se ve con-
firmada en un reciente estudio publicado por André y cols.,9 en el que se demuestra que in vitro, con un con-
tenido proteico similar, las propiedades alergénicas del extracto de Juniperus ashei (Ja) son 20 veces superio-
res a las de Cupressus sempervirens (Cs) y 11 veces superiores a las de Cupressus arizonica (Ca). In vivo también
se ha demostrado la potencia superior del extracto de Ja. La potencia alergénica de Ja es superior in vitro e in
vivo a la de los extractos de Cs y Ca., dicha superioridad presenta una correlación con la elevada concentra-
ción del principal alergeno Jun a 1. Por lo anterior, el extracto estandarizado de polen de Juniperus ashei repre-
sentaría una solución eficaz y documentada para la identificación, y probablemente para el tratamiento, de la
alergia al polen de cupresáceas.
En la actualidad, disponemos en España de los siguientes extractos de ciprés para prick-test sin estandari-
zar: Cupressus sempervirens (ALK-Abelló, CBF-Leti, Stallergens), Cupressus arizonica (Bial-Aristegui, IPI) y estan-
darizados: Cupressus arizonica (ALK-Abelló, CBF-Leti, Inmunotek), Cupressus sempervirens (Immunotek).
Para la determinación de IgE específica in vitro se encuentran comercializados Cupressus arizonica
(Pharmacia) y Cupressus sempervirens (Pharmacia, Sanofi-Pasteur).
Fracciones alergénicas:
Cup s 1: alergeno mayor de Cupressus sempervirens, identificado como una proteína de 42 kDa por
Ford y cols.10
Cup a 1: alergeno mayor de Cupressus arizonica, identificado como una glicoproteína de 43 kDa.
El alergeno mayor del Cupressus arizonica fue identificado por Di Felice y colaboradores11 como una gli-
coproteína de 43 kDa, responsable de la elevada reactividad cruzada con otros pólenes de las coníferas.
Reactividad cruzada:
Se han descrito numerosas reactividades cruzadas entre Cupressus sempervirens y otras cupresáceas y
familias relacionadas por medio de ELISA de inhibición e inhibición de imunoelectrotransferencia de SDS-
PAGE; así se ha identificado reactividad cruzada entre C. sempervirens y C. arizonica14, Juniperus oxycedrus,
Juniperus ashei15, Callitris verrucosa, Podocarpus gracilior16, Callitris glaucophylla17 y Criptomera japonica.18
La reactividad cruzada entre Cupressus sempervirens y Criptomeria japonica (de la familia Taxodiaceae,
emparentada con las cupresáceas por pertenecer al mismo orden Coniferales) ha sido demostrada y confir-
mada con anticuerpos monoclonales; los alergenos mayores del cedro de japón Cry j I y Cry j II representan
proteínas homólogas a los alergenos mayores de las Cupressaceae de pesos moleculares de 40-42 kDa y
36kDa.
El alergeno mayor del Juniperus ashei, presenta reactividad cruzada con proteínas de 40 y 42 kDa de las
otras cupresáceas y con el alergeno mayor del cedro del japón (Cryptomera japonica) de 46 kDa; entre los
pacientes alérgicos a Juniperus y C. japonica sería posible estandarizar un extracto común con fines diagnósti-
cos y terapeuticos.14
Inmunoterapia:
Los primeros artículos publicados sobre inmunoterapia con cupresáceas son de 1964 y 1976 donde
Miller y cols.19 y Pence y cols.20 publican resultados satisfactorios con inmunoterapia subcutánea con extrac-
tos de Juniperus sabinoides. Recientemente ha sido publicado un ensayo clínico a doble ciego y controlado con
placebo de inmunoterapia específica en pacientes con alergia respiratoria inducida por polen de Cupressus
sempervivens utilizando extractos de una mezcla en idénticas proporciones de Cryptomeria japonica y Cupressus
sempervivens durante un periodo de 7 años. En dicho estudio se demuestra una mejoría significativa en la esca-
la de síntomas, consumo de fármacos, pruebas cutáneas y RAST y en las pruebas de provocación nasal res-
pecto al grupo placebo sin que se hayan observado efectos secundarios. La utilización de un extracto mixto
se basa en la escasa reactividad de los extractos no estandarizados de polen de C. sempervivens y su alta reac-
tividad cruzada con C. japonica, cuyos extractos han demostrado mayor sensibilidad para detectar IgE especí-
fica in vivo e in vitro.21
Familia: Cupressaceae.
Género: Juniperus.
Hay 60 especies del género Juniperus, entre ellos: J. communis (enebro común), J. oxycedrus (enebro de
la miera), J. phoenicea (sabina negra), J. thurifera (sabina blanca) y J. ashei (o Juniperus sabinoides, cedro de
montaña).
cara superior. Las semillas están rodeadas por un falso fruto, el gálbulo, de pulpa aromática y piel rojiza y bri-
llante cuando está maduro.
Florece entre marzo y abril. Especie de distribución mediterránea, frecuente en las laderas soleadas,
matorrales y pinares aclarados de la tierra baja.
Localización:
El género Juniperus está muy bien representado en casi toda la Península Ibérica, los enebros y sabinas
son plantas frecuentes en los bosques esclerófilos españoles e incluso en ambientes como las altas montañas
Polinosis
Epidemiología
El cedro de montaña (Juniperus ashei o Juniperus sabinoides) es la principal causa de polinosis en Texas,
habiéndose detectado un 34% de monosensibilizados entre los pacientes alérgicos a dicho polen.22
Clínica
Los pacientes con alergia al cedro de montaña presentan particularidades clínicas que difieren del resto
de las polinosis. Suelen ser pacientes monosensibilizados, con una edad de presentación de los síntomas acos-
tumbra a ser más tardía, con predominio clínico de rinoconjuntivitis y escasa incidencia de asma y dermati-
tis atópica. Característicamente, los pacientes con alergia al polen de Juniperus presentan niveles de IgE total
inferiores al de los pacientes con sensibilización al resto de pólenes. 12
Extractos alergénicos:
En España disponemos de extractos para prick test no estandarizados de Juniperus spp. (Bial-Aristegui,
CBF-Leti, Stallergens) y extractos estandarizados de Juniperus oxycedrus (Inmunotek) y Juniperus ashei
(Stallergens).
Para la determinación de IgE específica in vitro se encuentran comercializados extractos de Juniperus sabi-
noides (Pharmacia, Sanofi-Pasteur) y Juniperus oxycedrus (Sanofi-Pasteur).
Fracciones alergénicas:
Juniperus ashei:
Jun a 1: alergeno mayor, identificado como una proteína de 40 kDa.23
Jun a 2: segundo alergeno mayor, identificado como una proteína de 43 kDa.24
Jun a 3: proteína de 30 kDa, miembro del grupo 5 de las proteínas relacionadas con la patogenia (PR-
proteins).25
Juniperus oxycedrus:
Jun o 1: alergeno mayor, identificado como una proteina de 43 kDa.26
Jun o 2: proteína de 29 kDa con actividad calmodulina.27
FAMILIA: Cupressaceae.
GÉNERO: Thuja.
De entre las especies del género Thuja destacan la Thuja orientalis (árbol de la vida), Thuja occidentalis
(tuya del Canadá) y la Thuya plicata (tuya gigante).
Thuja orientalis
Árbol de talla pequeña o arbusto, de hoja perenne, de unos 10 metros de altura. Corteza delgada, agrie-
tada finamente, de color marrón rojizo. Hojas escamiformes en 4 filas, estrechas, muy puntiagudas, con bor-
des divergentes separados del ramillo; son de color verde claro. Conos ovoideos largos, de 1,5-2,5 centíme-
tros de longitud, al principio algo carnosos y de color azulado, y en la madurez de tonalidad marrón rojiza.
Están formados por 6-8 escamas, gruesas, provistas de un gancho hacia el ápice; cada escama con 1-3 semi-
llas.
Thuja.
Localización:
La Thuja orientalis habita en el nordeste de China, Mongolia, Corea y Manchuria, extendiéndose hasta
Birmania. En España, es muy común como seto, barrera contra el viento o planta ornamental. La Thuja occi-
dentalis y la Thuja plicata son originarias de América del Norte y Canadá.
Polinosis
Clínica
El asma ocupacional por el cedro rojo del oeste (Thuja plicata) es la forma más frecuente de asma ocu-
pacional en el noroeste del pacífico y afecta a un 4-13,5% de la población expuesta. Se ha demostrado estar
causada por un ácido plicático, una molécula de bajo peso molecular presente únicamente en la madera, pro-
bablemente mediado por otros mecanismos inmunológicos aparte de la reacción de hipersensibilidad tipo I.28
Además de la rinoconjuntivitis estacional por polen de tuya, se ha descrito dermatitis de contacto por
madera de cedro (Thuja plicata).29
Extractos alergénicos:
En la actualidad en España sólo se dispone de un extracto de tuya sin estandarizar para prick: Thuja occi-
dentalis (CBF-Leti, Inmunotek).
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Pinus es un género de plantas perteneciente a la familia de las pináceas. En la Península Ibérica está
representado por seis especies autóctonas, pero, como también se cultivan diversas especies alóctonas con
fines forestales u ornamentales, en muchos casos resulta difícil establecer su área originaria1. Las especies más
comunes se citan en la tabla 1.
TABLA 1.
Especies de pinos más frecuentes en la península Ibérica1, 2
Los pinos son árboles perennifolios, con abundante ramificación que, con su disposición, da lugar a
copas de contorno cilindrico-piramidal en la mayoría de los casos; sólo una especie (P. pinea) presenta la copa
aparasolada. El tronco, las ramas y las hojas están surcados por unas células organizadas en canales que sin-
tetizan y acumulan resina. Las hojas de los pinos son aciculares (largas y estrechas) y se presentan reunidas
en grupos de 2 a 5 por unas membranas basales que llamamos braquiblastos. Las flores son unisexuales y muy
simples, resultando vistosas porque se agrupan en número elevado alrededor de pequeños ejes que llamamos
conos o estróbilos. Un cono masculino es un órgano ovoide, de 0,5-1 x 0,2-0,4 cm, formado por un eje central
en el que se insertan helicoidalmente un número muy elevado de escamas portadoras, cada una, de dos cavi-
dades (sacos polínicos) dentro de las cuales se forma el polen. Los conos masculinos crecen en grupo en los
extremos terminales de las ramas más expuestas de los pinos, lo cual contribuye a la difusión de ingentes canti-
dades de polen. Un cono femenino es también ovoide, mide aproximadamente 1 x 0,6 cm, y está formado por
un eje central en el que se insertan helicoidalmente un número bastante elevado de escamas algo engrosadas
que llevan adheridas en su superficie, en la base, las estructuras reproductoras femeninas. Si se produce fecun-
dación, cada estructura femenina se transforma en una semilla, que conocemos comúnmente con el nombre de
piñón, y la escama que la sostenía se lignifica. Así, el conjunto de escamas de un cono femenino queda trans-
formado en lo que comúnmente conocemos con el nombre de piña. Los conos femeninos crecen en los extre-
mos de las ramas superiores, donde, a partir del año siguiente se encuentran piñas.
Pinus forma pólenes muy característicos, con un cuerpo central ovoide flanqueado, en su eje mayor, por
dos cavidades (sacos aeríferos) que, aligerando su peso, le ayudan a mantenerse a flote en el aire. Su tamaño
es grande; el cuerpo central mide 29,7-62,1 x 55,5-81,0 x 45,9-72,9 micrómetros y los sacos aeríferos 13,5-
37,8 x 29,7-64,8 x 45,9-78,3 micrómetros3. La exina es psilada-perforada. No tiene aperturas típicas (colpos
y/o poros); para liberar su contenido se produce una rasgadura en la porción de exina del cuerpo central que
separa los sacos aeríferos.
Las distintas especies de pino florecen consecutivamente, desde febrero hasta inicios de verano, empe-
zando las especies de altitudes menores (P. halepensis, P. pinea) y acabando las de alta montaña. Como el polen
es muy anemófilo, las distintas polinizaciones quedan registradas en los captadores y se obtienen curvas polí-
nicas bastante prolongadas en el tiempo y con diversos picos4.
POLINOSIS
A pesar de su amplia distribución botánica, tanto si se trata de especies autóctonas como de otras impor-
tadas por motivos industriales u ornamentales, los pinos siempre han ocupado un lugar modesto en la lista
de pólenes alergógenos en todos los países en los que se han efectuado estudios de prevalencia. En 1984, en
un estudio prospectivo de prevalencia polínica efectuado en el sur de Francia, no pudieron detectarse pacien-
tes sensibles al polen de pino a pesar de la abundancia de este polen en la atmósfera7, mientras que otro estu-
dio prospectivo efectuado en California un año más tarde demostró una prevalencia de 3,2% pacientes sen-
sibilizados a Pinus radiata entre los polínicos de la zona8. En el norte de Castilla se realizó en 1998 un estudio
en 103 posibles pacientes atópicos residentes en áreas de pinares autóctonos (Pinus pinea) y sólo en 3 de ellos
se demostró sensibilización a polen de pino9. En la década de los 90, en un estudio efectuado en pacientes
residentes en áreas de bosques de pino en el norte de Arizona10, la autora sólo pudo detectar 12 pacientes
sensibilizados a Pinus ponderosa de un total de 826 pacientes que consultaban por síntomas alérgicos (1,5%),
y únicamente en algunos de ellos pudo relacionarse inequívocamente sintomatología con época de poliniza-
ción del pino (la mayor parte de los pacientes eran polisensibilizados). En estudios realizados en el norte de
España, en 1995, donde se han efectuado plantaciones extensas de Pinus radiata con fines industriales, el
polen de pino ocupa el sexto lugar en importancia en cuanto a su presencia en la atmósfera y representa casi
un 30% del total de polen anual, pero sólo un 2,4% de los pacientes muestran sensibilización a dicho polen11.
Recientemente, se ha descrito el caso de un paciente con alergia alimentaria al piñón que muestra también
Polen de pinus.
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FAGÁCEAS
La encina y el roble pertenecen a la familia de las fagáceas, que cuenta con más de 1.000 especies, agru-
padas en 8 géneros y distribuidas principalmente por las zonas templadas, subtropicales del hemisferio norte.
Es una familia con una gran importancia a nivel ecológico, debido al alto porcentaje de recubrimiento forestal
que se debe a ella y, a nivel económico, por la calidad de sus maderas, leña y carbón. Algunas de sus especies
más representativas se utilizan en jardinería y en el sector de la alimentación, tanto humana como animal (cas-
taños, encinas, hayas...). La mayoría son árboles caducifolios, aunque sobre todo en las zonas más templadas
y cálidas como el Mediterráneo, también presentan componentes perennifolios. Frecuentemente constituyen
especies forestales dominantes, dando nombres particulares a las masas que forman como: encinares, robleda-
les, coscojales, hayedos... En cuanto a su aparato reproductor, son especies con flores unisexuales, normal-
mente monoicas y con un perianto poco vistoso constituido por 4-7 tépalos. Las flores masculinas se agrupan
en amentos, su inflorescencia está constituida por un largo eje alrededor del cual se disponen las flores mas-
culinas costituyendo grupos de tres flores. La longitud del eje confiere mucha movilidad al amento cuando exis-
te la más leve brisa. Las flores masculinas poseen de 8 a 14 estambres provistos de largos filamentos. La madu-
ración tiene lugar en primavera, liberando gran cantidad de polen antes de que las hojas se desarrollen o cuando
éstas empiezan a brotar. Las flores femeninas constan de un pistilo formado por tres carpelos soldados y tres
estilos libres. Se presentan solitarias o bien en pequeños grupos de hasta tres flores. En otoño se forma el fruto,
la núcula, con una única y gran semilla rica en harinas y grasas. Las núculas quedan envueltas total o parcial-
mente por un involucro más o menos lignificado, la cúpula, que corresponde a las brácteas de las flores feme-
ninas que después de la fecundación acostumbran a crecer y desarrollarse lignificándose y cubriéndose de esca-
mas o espinas. Las semillas son solitarias, sin endosperma, con un largo embrión y dos cotiledones; estos frutos
tienen poca capacidad de dispersión y su poder germinativo disminuye rápidamente con el tiempo.1
Es una familia de distribución cosmopolita, ya que se extiende por el mundo entero excepto el centro y
sur de África.
De los 8 géneros que se reconocen dentro de ella, los más conocidos son Quercus, Castanea y Fagus, que
se distribuyen por el hemisferio norte y Nothofagus que vive en el hemisferio sur. Al menos la mitad de las
especies de esta familia pertenecen al género Quercus. En España viven los tres géneros del hemisferio norte.
El género Quercus está representado por 13 especies de las que 4 son de hoja perenne, la coscoja (Q. coc-
cifera L.), la carrasca (Q. rotundifolia Lam.), la encina (Q. ilex L.) y el alcornoque (Q. suber L.) y el resto de hoja
Es un árbol de copa densa de entre 5 y 20 metros de altura. Las hojas son perennes, planas, de margen
poco espinoso y de forma muy variable. El color es verde brillante en el haz y, en general, grises o blancas en
el envés debido a la densa pubescencia que presentan. Las flores masculinas y femeninas son del mismo tipo
que las descritas para todo el género Quercus, presentan amentos masculinos largos y péndulos y flores feme-
ninas solitarias. Forma bosques, los encinares, en el área mediterránea no árida, que serían mucho más exten-
sos si no fuera por la acción del hombre. Presenta dos subespecies: la encina (Quercus ilex ssp. ilex), con el haz
de las hojas poco piloso y que ocupa las zonas más húmedas y normalmente litorales y la carrasca (Quercus ilex
ssp. rotundifolia), con el haz más o menos pubescente y que ocupa casi toda la Península a excepción del lito-
ral cantábrico y del norte de la fachada atlántica. Esta subespecie rotundifolia es autóctona de España. El fruto
es la bellota.1
Quercus ilex.
Los granos de polen de la encina tienen forma oblata con un tamaño aproximado de 22-26 µm, consi-
derado de pequeño a mediano. En relación a su apertura son trizonocolporados, con colpos muy anchos y
posee una exina de unas 2 micras de grosor en los mesocolpios, con el téctum completo, el infratectum colu-
melado y la superficie granulado-verrucosa, algunas veces, también se forman rúgulas entre los gránulos y las
verrugas. La polinización se realiza generalmente por el viento (anemófilas), aunque en algunos casos, como el
castaño, han retornado a una polinización por insectos (entomófila).
La encina florece durante los meses de abril y mayo extendiendo su periodo de polinización de abril a
junio.
COSCOJA
LA COSCOJA (Q. coccifera) es de aspecto arbustivo bajo, impenetrable y perennifolio. Tiene las hojas
pequeñas de 1,5-4 cm, rígidas, verde oscuro brillante y con espinas muy punzantes en el margen y casi gla-
bras en el envés cuando son adultas. Es una especie únicamente ausente en el cuadrante noroccidental ibé-
rico y en parte de la submeseta sur.
ROBLE
Comprende un grupo muy amplio de especies entre las que destacan en la Península Ibérica:
LA QUEJIGUETA (Q. lusitanica Lam.) vive en el occidente ibérico, cerca del litoral, desde Málaga hasta
Galicia.
EL QUEJIGO (Q. faginea) tiene las hojas semiperennes de 6-18 cm, con profundos lóbulos irregulares, de
color verde claro en el haz y más pálidas en el envés. Puede llegar a alcanzar los 30 metros de altura. Es de
distribución muy amplia, aunque ausente en el litoral cantábrico, la mayor parte del atlántico y la costa Brava,
y no abunda en la meseta, el valle del Ebro y el litoral murciano-almeriense. Florece durante los meses de abril
y mayo. Popularmente se confunde con el Q. canariensis o roble andaluz que es un árbol raro, también semi-
perennifolio que sólo vive en el Algarve, Cataluña y Andalucía, alcanzando Ciudad Real y Sierra Morena.
Quercus humilis.
POLINOSIS
Clínica y epidemiología
Existen varias especies de Quercus, pero el que más contribuye en la carga atmosférica de polen en
Madrid es el Quercus ilex ssp. rotundifolia. En esta ciudad representa, junto con el Platanus, el polen arbóreo
más abundante, polinizando de abril a junio. Aunque pueden verse casos claros de asmas moderado-severas,
de comienzo brusco en abril, como consecuencia de una sensibilización al polen de encina, globalmente su
importancia relativa en la polinosis es pequeña. De hecho, por su amplia distribución en el mundo y en espe-
cial en España, raramente se describen casos de fiebre del heno producidas por este polen. Son varios los estu-
dios que ponen de manifiesto la escasa sensibilización al polen de encina, como por ejemplo el estudio lle-
vado a cabo por Prados y cols 2 en la región de Mérida donde tan sólo hallaron prick test positivos en un 3,5%
de 760 pacientes seleccionados y ninguno de ellos era monosensibilizado. O el realizado por Subiza y cols 3,
que demostraron que la mayoría de pacientes, en Madrid, presentaba sintomatología entre mayo y junio,
hallando como pólenes más abundantes el de Quercus rotundifolia en un 30% y el de gramíneas en un 27%,
pero de estos pacientes un 94% presentaba sensibilización a gramíneas, mientras que tan sólo un 14% la tenía
a Quercus spp.
A título de curiosidad, se ha descrito un único caso de anafilaxia tras la ingesta de bellotas en un varón
de 45 años sin historia previa de atopia4. Recordemos que la bellota es un fruto comestible marronáceo que
se utiliza básicamente en la alimentación animal, más que para consumo humano. Solamente son comesti-
bles las bellotas del Quercus ilex y no las de otras especies de Quercus.
Diagnóstico
Inmunoterapia
El papel de la inmunoterapia a encina y roble no es muy importante debido a la escasa relevancia clíni-
ca que tienen estos pólenes en España.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
El Platanus hispanica (también llamado P. acerifolia) o plátano es un árbol de hoja caduca perteneciente
a la familia Platanaceae. Se considera un híbrido entre dos especies: el plátano oriental o Platanus orientalis de
origen eurasiático y una especie americana el Platanus occidentalis. Aunque existen autores que lo consideran
una variedad o especie cultivada del Platanus orientalis1.
Es un árbol de gran presencia y elegancia que puede alcanzar alturas superiores a los 30 metros. Tiene
una copa muy ancha, alta y abombada que se encuentra frecuentemente divida en los ejemplares viejos. La
corteza es inicialmente de color pardo claro o pardo-grisáceo. Posteriormente, y de modo periódico, forma
unas láminas muy delgadas que se desprenden dejando unas manchas de color amarillo claro o verdosas. La
madera del plátano es bastante consistente, dura y de color pardo1.
Las hojas se disponen de forma alterna, son grandes, más anchas que largas, entre 12 y 15 centímetros
de longitud y suelen estar divididas entre 3 ó 5 partes. La coloración del haz es verde brillante y pulido, sien-
do el color del envés más claro1.
Las flores dan lugar a inflorescencias globulares de color amarillo las masculinas y las femeninas de color
amarillo y rojo carmín. Los frutos son pequeños y numerosos, también globulares, que penden de unos
pedúnculos largos y tienen un tamaño cercano a los 4 centímetros de diámetro1.
El plátano es un árbol de crecimiento rápido que tolera, además, atmósferas muy contaminadas por
polvo y gases. Esto hace que sea muy utilizado en ciudades, calles y parques1-2.
Presenta una distribución muy amplia, encontrándose principalmente en calles, parques, jardines, pase-
os y carreteras. No se encuentra únicamente limitado al continente eurasiático, sino que también crece en
América donde fue importado por los colonos, y convive con el Platanus occidentalis1. En la Península Ibérica,
al igual que en toda Europa Occidental, fue introducido por los romanos como árbol ornamental y de som-
bra en paseos y carreteras 2-3.
des. En algunas de ellas como en Barcelona, este polen supone más de un 20% del total de pólenes registra-
dos anualmente2. También se ha encontrado valores elevados de este polen en otros países europeos como
Francia, Italia, Suiza, Bélgica, Portugal y Gran Bretaña4.
Además de los altos niveles de polen que se contabilizan en primavera, se detectan también, niveles sig-
nificativos de polen atmosférico a finales de octubre y principios de noviembre, a pesar de no existir polini-
zación. Esto sucede porque al producirse la caída de las hojas en otoño, éstas arrastran y desprenden peque-
ños granos que se habían quedado pegados en las hojas durante la época de la polinización.2
POLINOSIS
Epidemiología
Platanus hispanica.
Manifestaciones clínicas
Los síntomas clínicos más frecuentes asociados a la polinosis por Platanus son rinoconjuntivitis y asma
de carácter estacional 4,11. La mayor parte de los pacientes afectados por polinosis por Platanus pertenecen al
ámbito urbano, ya que es en las ciudades donde se encuentra principalmente el Platanus hispanica como árbol
ornamental o de sombra2.
Característicamente, la mayoría de los pacientes identifican al Platanus como el causante de su alergia y
residen en zonas donde, como era de esperar, hay gran número de estos árboles plantados 2. Dado que la poli-
nización de este árbol ocurre de forma explosiva1, los pacientes también presentan sus síntomas de forma
brusca e intensa a los pocos días de iniciada la polinización 2,10.
En algunos casos existen pacientes que también refieren síntomas durante los meses de septiembre y
octubre, esto se explica por la reflotación del polen adherido a las hojas que se desprende en el momento de
la caída de las mismas 2.
Fracciones alergénicas
Existen muy pocos estudios preocupados en la caracterización de los alergenos presentes en este
polen. Hasta el momento únicamente se ha registrado dos alergenos, denominados Pla a 1 y Pla a 2 res-
pectivamente12.
Las fracciones alergénicas descritas oscilan entre 5 kDa y 66 kDa2,3,5,8,9,12. El primer alergeno aislado y carac-
terizado se realizó en los años setenta y correspondía a una glicoproteína de 22 kDa5. En estudios posteriores,
se considera la fracción de 17 kDa como un alergeno mayor y es posteriormente registrado como Pla a 112. Esta
proteína aparece en el 100% de los sueros de los pacientes monosensibles a Platanus y en el 83% de los
pacientes polisensibles. Presenta un pI de 8,3 y la secuenciación de su cadena de aminoácidos N-terminal no
presenta homología alguna, por el momento, con proteínas conocidas en los bancos de datos12.
El otro alergeno registrado, por los mismos autores que Pla a 1, corresponde a una proteína de 43 kDa
que aparece en un poco más del 80% tanto en los pacientes monosensibles como polisensibles, por lo que
se considera también un alergeno mayor del Platanus hispanica y se ha registrado como Pla a 212.
Otros alergenos caracterizados son de la familia de las profilinas, proteína conocida como panalergeno 13.
Ésta fue caracterizada por Bartolomé 9 y parece estar implicada en la reactividad cruzada entre el polen del
Platanus hispanica y algunos alimentos de origen vegetal 14. Además, se han descrito otros alergenos menores
con masas moleculares dentro del rango de 5 kDa a 66 kDa, no destacando de forma especial ninguna de
ellas y con una frecuencia de aparición por debajo del 45% de los sueros de los pacientes estudiados 2.
En la mayoría de los casos descritos coexisten sensibilizaciones frente a pólenes de gramíneas, Olea euro-
paea, Parietaria judaica, Plantago ovata, Artemisia vulgaris y chenopodiáceas2-3. Sin embargo, mediante estudios
de RAST-inhibición se objetiva una baja reactividad cruzada entre el polen de Platanus hispanica y el polen de
Betula verrucosa, Dactylis glomerata, Mercurialis annua, Chenopodium album y Lolium perenne; y una cierta reac-
tividad cruzada con los pólenes de Artemisia vulgaris, Parietaria judaica y Olea europaea9.
La reactividad cruzada con pólenes de gramíneas podría justificar la abundancia de sensibilizaciones a
polen de Platanus detectadas en aquellas zonas donde la polinosis por gramíneas es más abundante, como en
el caso de Madrid y, por tanto el menor número de sensibilizaciones encontrados en zonas como Barcelona
donde las gramíneas son menos frecuentes2.
En los últimos años se han descrito la presencia de reactividad cruzada entre este polen y alimentos de
origen vegetal. Es más, parece ser que el polen de plátano, por vía respiratoria, desencadena la producción de
IgE específica frente a alergenos del polen y, posteriormente, por reactividad cruzada frente a estructuras aler-
génicas presentes en los alimentos de origen vegetal, se desarrolla secundariamente alergia a estos alimentos3.
En los últimos años la casi totalidad de los laboratorios existentes en nuestro país tienen el extracto de
polen de Platanus hispanica estandarizado en unidades biológicas. Los únicos alergenos registrados, hasta el
momento, Pla a 1 y Pla a 2 proceden del laboratorio Bial-Arístegui de Bilbao12.
Hasta la fecha no existe ningún estudio sobre tolerancia y eficacia de tratamiento con inmunoterapia
específica con polen de Platanus, aunque existen preparados tanto depot como polimerizados en la mayoría
de los laboratorios existentes en España.
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Los alergenos causantes de alergias polínicas o polinosis son fracciones proteicas de estructura química
aún no dilucidada (salvo en ciertas especies), presentes en las cubiertas del grano de polen. Es un hecho com-
probado que estos alergenos varían cualitativamente de unas plantas a otras y, por ello, en relación con los
estudios de alergia polínica, deben olvidarse las generalizaciones, ya que los enfermos de polinosis deberían
ser tratados y diagnosticados con los mismos alergenos que producen la enfermedad.
Por otra parte, muchas de las especies estudiadas no son reconocidas hasta el momento como causan-
tes de alergias polínicas según la bibliografía consultada; sin embargo, al menos las que se presentan con
mucha frecuencia en los jardines y plantas de interior deberían ser estudiadas y comprobada su inocuidad
puesto que, alguna de ellas, presenta tipos polínicos similares a otros pólenes de plantas cuya actividad aler-
gógena ha sido comprobada.
Los casos descritos de sensibilización ocupacional a plantas son escasos, si bien en los últimos años se
están constatando múltiples casos de alergia laboral entre floristas, cultivadores de plantas ornamentales y jar-
dineros a diversas especies de plantas con flores, algunas de ellas de valor ornamental. Menos frecuentes son
los casos descritos de alergia a plantas ornamentales de interior sin flores vistosas. De ellas, la mejor docu-
mentada ha sido el Ficus benjamina. Primero fue descrita como una causa de alergia ocupacional. Más tarde,
como un alergeno de interior. Posteriormente se han publicado nuevos casos de alergia provocados por plan-
tas ornamentales de interior.
La finalidad de este capítulo es hacer una recopilación de todos aquellos casos de patología alérgica aso-
ciada a flores y plantas decorativas de interior descritos en la literatura hasta el momento, para que puedan
ser de utilidad en la práctica alergológica diaria.
El escaso número de casos publicados1 así como la influencia de la moda o tendencias del momento en
el consumo de estos productos hacen difícil una clasificación funcional. Por este motivo se expone una enu-
meración alfabética por nombre científico de todos los casos publicados de patología respiratoria asociados a
flores ornamentales ya sean de interior, exterior (parques y jardines), secas y especies de uso alimentario,
haciendo una descripción más detallada de aquellas que de manera habitual podrían encontrarse en los domi-
cilios de ciudadanos de nuestras regiones.
Dianthus caryophyllus (clavel): se han descrito casos de rinitis y asma ocupacional (15 casos)6. Es una
planta angiosperma dicotiledónica que pertenece a la familia de las Caryophyllacea junto con la Gypsophila
paniculata y la Saponaria officinalis. Se estudiaron 16 sujetos trabajadores en el cultivo del clavel con clínica de
asma y rinitis, pruebas cutáneas positivas en 15 de 16 casos. El inmunoblotting del suero de 13 casos mostró
dos fracciones proteicas de 34 y 35 kDa que fijaban IgE.
Ficus benjamina (ficus): se han documentado numerosos casos de asma, rinitis y dermatitis de con-
tacto, tanto a nivel ocupacional como doméstico. Es muy usada como planta ornamental de interior de los
domicilios. Se han detectado pruebas cutáneas positivas, IgE específica, y tests de provocación bronquial
específica positiva con extractos de esta planta7, 8.
Freesia hybride (Freesia): se han descrito casos de asma (3 casos), rinitis (1 caso) y eczema (1 caso).
Ocupacional.9 Se llegó al diagnóstico mediante control de pico flujo con reducciones del PEF entre el 30-50%.
No se ha detectado IgE específica.
Gypsophila paniculata (Gisófila): se han descrito dos casos de asma, rinitis y conjuntivitis ocupacio-
12
nal . Se han demostrado tests intradérmicos positivos a la planta seca, títulos elevados de IgE y test de pro-
vocación bronquial específicos con caída del FEV1 mayor del 20%.
Lilium longiflorum (Lirio): se ha descrito asma, rinitis y urticaria de contacto ocupacional. (1 caso) Prick
test positivo, IgE específica positiva, el diagnóstico de asma se realizó mediante la clínica y la monitorización
del flujo máximo espiratorio (FME)14.
Limonium tataricum (Estátice): se ha descrito un caso de asma, rinitis, conjuntivitis y urticaria de con-
tacto por exposición a flores secas. Ocupacional. Demostrándose pruebas cutáneas y provocación bronquial
específica positiva, así como detección de IgE específica17.
Limonium.
Rosa spp (Rosal silvestre): se han descrito dos casos de asma ocupacional 19.
Spathiphyllum floribundum (Spathe flower): se han descrito casos de rinitis y conjuntivitis. Cahen y
cols describieron un caso de una mujer de 40 años con clínica de rinoconjuntivitis perenne tras dos años de
exposición en su domicilio a Spathe flower. Prick test y prick by prick positivos, IgE específica (RAST a polen
y hojas) 21, 22.
Tradescantia (Albifloxia): se ha descrito un caso de rinoconjuntivitis perenne por planta verde orna-
mental de interior. Se demostraron pruebas cutáneas positivas (prick-test) e IgE específica al extracto de las
hojas 24.
Tulipa (Tulipán): se han descrito tres casos de asma, rinitis, urticaria de contacto y eczema. (3 casos)16,
Un jardinero con treinta años de exposición que refería una dermatitis de contacto y síntomas de obstrucción
bronquial al contacto con tulipanes con variaciones diurnas del FME en un rango de 350-500 l/min con un
30% de descenso durante la noche. No se pudo determinar IgE específica y las pruebas cutáneas fueron nega-
tivas. El segundo caso se trataba de una florista con 20 años de exposición que refería síntomas de rinitis,
asma y dermatitis de contacto a tulipanes. Se detectaron pruebas cutáneas positivas a hojas, tallo y bulbo, IgE
específica positiva a polen y pétalos. Se detectó un descenso del FME del 38% tras cortar tulipanes. En el ter-
cer caso se refieren síntomas de obstrucción bronquial al cortar crisantemos y tulipanes. Se detectaron prue-
bas cutáneas positivas al polen de tulipán y un descenso del FME del 24%.
Chrysanthemum: es un género de la familia de las compuestas o asteráceas originario de Japón. Los cri-
santemos se han cultivado en Japón más de dos mil años, pero sólo llegaron a Europa hace doscientos. Hoy
se encuentran por todo el mundo. La mayoría de los crisantemos son polinizados por insectos, por lo tanto,
no son causa frecuente de polinosis. Se han descrito al menos veinte casos que referían síntomas respirato-
rios causados por polen de crisantemo. Otras partes de la planta son también sensibilizadores bien conocidos
y, al menos doscientos casos describen dermatitis de contacto y otros tipos de reacciones en la piel.
Los crisantemos contienen los mismos antígenos que se encuentra en las flores de otras plantas de la
misma familia: lactonas sesquiterpenos. Pirila y cols. (1994) sugirieron que los mismos antígenos existen en
todas las partes de la planta, por lo tanto, las lactonas sesquiterpenos podrían también ser el origen de aler-
gia respiratoria.
Spathiphyllum floribundum: es una especie de la familia de las Araceae. Se conocen treinta y seis espe-
cies de Spathiphyllum. Son nativas de Sudamérica. Las plantas tienen unas hojas largas de color verde oscuro
y son características las grandes flores blancas de tallo largo. Cahen y cols. (1996) describieron un caso de
rinoconjuntivitis perenne en una mujer que tenía esta planta en su domicilio. Previamente se había descrito
un caso de sensibilización a S. wallisii en un trabajador de la industria botánica.(1995) 21. No se conocen otras
publicaciones sobre esta sensibilización. El hecho de incluirla aquí no es por la frecuencia con que presenta
patología asociada, sino por ser una de las especies que con más frecuencia se encuentra en los hogares de
nuestro país.
Las flores secas se están haciendo populares como elementos decorativos en los hogares porque duran
mucho y necesitan pocos cuidados. Las flores Gypsophyla paniculata y Limonium tataricum, son dos de las más
utilizadas.
Ficus benjamina: miembro de las moráceas, es una planta verde tropical que no florece, usada mun-
dialmente para decoración en casas y edificios públicos y privados. Es una de las plantas de interior más
comunes en Europa y Norteamérica. El polen del Ficus benjamina se encuentra en unas pequeñas estructuras
bajo las hojas; insectos del orden Hymenóptera visitan estas estructuras facilitando la polinización.
Axelsson y cols. (1985) lo identificaron inicialmente como un alergeno ocupacional en dos jardineros;
uno tenía asma y el otro rinitis alérgica. En un estudio posterior de 78 jardineros, el mismo grupo publicó
que casi el 25% de ellos habían estado sensibilizados al Ficus benjamina. Todos los individuos sensibilizados
padecían conjuntivitis y/o rinitis y 6 tenían asma.
Axelsson y cols.(1987) hicieron otro estudio de exposición no ocupacional al Ficus benjamina, incluyen-
do 395 pacientes enviados desde consultas de alergia y 107 empleados de dos oficinas decoradas con abun-
dantes Ficus benjamina. Los investigadores determinaron que el riesgo de ser sensibilizado a Ficus benjamina
para personas atópicas era del 6%.
Schmid y cols. (1993) publicaron el caso de un hombre previamente no atópico con rinoconjuntivitis
alérgica, urticaria de contacto y asma causada por un Ficus que tuvo en su habitación durante un año y medio.
Durante los últimos 12 meses el paciente presentaba aumento en frecuencia e intensidad de episodios de tos,
dísnea nocturna y rinoconjuntivitis. Cuando limpiaba su Ficus, sufría inmediatamente urticaria de contacto,
edema de Quincke en los labios, disnea y sibilantes. Tras la retirada de la planta, remitieron los síntomas en
tres meses.
Bircher y cols. (1995) encontraron que el alergeno del Ficus está presente en el polvo de la superficie de
la hojas y también en el polvo de las habitaciones donde hay Ficus. El alergeno está localizado en la savia de
la planta. Axelsson y cols. (1987) hipotetizaron que en ambientes secos por calefacción antígenos solubles al
agua pueden acumularse por difusión en las superficies foliares y unirse a las partículas de polvo. Los descu-
brimientos de Bircher y cols. parecen confirmar esta hipótesis. Además, mostraron que individuos sensibili-
zados al ficus no sólo deben eliminar la planta, sino tomar medidas de evicción de otros sensibilizantes de
manera más drásticas.
La mayoría de estos casos publicados son de enfermedades alérgicas que aparecen en personas que
pasan, a diario, horas manipulando las plantas. Generalmente, se trata de sujetos que tienen plantas en casa
o elementos decorativos de flores secas o frescas y que dedican al menos una hora a la semana al cuidando
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Las características climatológicas de cada región geográfica condicionan la presencia de diversas especies
botánicas y, por lo tanto, se modifica la aerobiología de los pólenes alergénicos. En este capítulo se intentará
sintetizar los tipos de polen significativos en cada continente y los meses en que aparecen. Pero debemos tener
en cuenta que es muy difícil resumir en unidades homogéneas zonas geográficas que pueden comprender cli-
mas extremadamente diversos, como puede ocurrir, por ejemplo, en Norteamérica, donde quedarían incluidas
regiones tan dispares como la zona subtropical de Florida o el clima ártico de Alaska. Además, mientras que
la palinología relevante en alergología de ciertas regiones ha sido extensamente estudiada, de otras apenas se
conoce. Aprovechamos la ocasión para invitar a los lectores a iniciar nuevos proyectos para determinar las
especies alergénicas y la época de polinización de las mismas en estas regiones poco estudiadas.
POLINOSIS EN EUROPA
Considerada de forma global, la polinosis más importante en Europa es la debida a gramíneas, al igual
que ocurre en la mayoría de regiones geográficas estudiadas. Pero otros pólenes como el del abedul, olivo o
parietaria, tienen una importancia muy significativa según la zona1. Para poder analizar las características de
cada región se considerarán tres zonas geográficas: Europa mediterránea (sur), Europa central y Europa del
norte.
Europa mediterránea
Corresponde a la zona del sur de Francia, España, Portugal, Italia, Grecia, Albania, etc. Esta zona geo-
gráfica, se caracteriza por un clima cálido y temperado.
Uno de los pólenes alergénicos más característicos de esta zona es el polen del olivo (Olea) 2, 3. Andalucía
es la zona donde los registros de polen son más elevados, aunque se pueden detectar en toda la cuenca medi-
terránea. El periodo de polinización es entre mayo y junio.
La Parietaria judaica es una maleza causante de polinosis, muy frecuente, en el sur de Europa3. La P. offici-
nalis es una especie menos alergénica que se halla en otras zonas de Europa como Croacia4. Morfológicamente,
el polen de Parietaria es indistinguible del polen de la ortiga. Así, aunque la polinosis por Parietaria es práctica-
mente exclusiva de la costa mediterránea, en los mapas polínicos se describe este tipo de polen en otras zonas
de Europa, donde presumiblemente corresponde a la ortiga, que no es alergénica.
Europa central-este
Esta zona geográfica se caracteriza por un clima continental con fríos inviernos y un rápido paso de invier-
no a verano. Comprende los países de Alemania, Polonia, Ucrania, Rumania, etc.
Cómo se ha mencionado anteriormente, las gramíneas generan el polen alergénico más importante de
Europa. La detección de este polen se inicia en mayo y alcanza niveles máximos en junio.
El polen de Ambrosia se detecta en la zona de la Europa del Este, Austria y países circundantes, así
como en el valle del Ródano, en Francia. A lo largo del eje que une estas regiones en el norte de Italia tam-
bién se puede detectar polen de Ambrosia.
La polinosis por Artemisia aparece en todas las zonas climáticas de Europa, con un gradiente de más a
menos frecuente desde el este al oeste.
El abedul, que también está presente en la región centro-europea, inicia la polinización a finales de
marzo y alcanza los máximos niveles en abril.
También se puede detectar algo de polen de ciprés, que aparece en los meses de febrero-marzo.
Esta región incluye la península escandinava (Noruega, Suecia, Finlandia), Rusia, etc., aunque otras
regiones como la alpina, pueden compartir características con ésta.
El polen de gramíneas es también una importante causa de polinosis en el norte de Europa. Éste apare-
ce a finales de junio y se alcanzan los niveles máximos en julio.
El polen de abedul es una de las causas más importantes de polinosis en el norte de Europa. Aparece
en abril y se llega a las máximas concentraciones en mayo-junio. Otros tipos de polen que se pueden hallar
en estas latitudes son el de aliso, Artemisia y abeto.
POLINOSIS EN AMÉRICA
Dentro del continente americano, desglosaremos las diferentes zonas de América del Norte: sudeste,
noreste, centro-atlántica, centro-oeste y oeste (figura 1). Se incluye un somero comentario sobre Sudamérica,
puesto que se carece de estudios sobre la palinología en estas regiones.
De forma general, los principales pólenes de árboles presentes en Norteamérica, responsables de sínto-
mas alérgicos estacionales son el aliso, roble, cedro rojo del oeste, olmo, abedul, fresno, nogal americano,
chopo, sicómoro americano (Platanus occidentalis), ciprés y nogal 9. La presencia de polen de olivo está des-
crita en estados de clima cálido como Texas o Arizona, donde poliniza en marzo-mayo10.
En EEUU se han descrito 1.200 especies de gramíneas. Entre éstas, destacan desde el punto de vista
alergológico la hierba timotea, Cynodon dactylon, Dactylis glomerata, Anthoxanthum odoratum, Agrostis gigantea,
Poa pratensis y Poa annua. Las malezas más importantes incluyen el diente de león (Taraxacum), el Solidago
(una compuesta), la ortiga y la Salvia officinalis, pero sin duda, la Ambrosia es el polen que causa más proble-
mas en América del Norte, especialmente en la costa este y región central durante los meses de agosto a octu-
bre. Las especies más importantes de este género son A. artemisiifolia y A. trifida. Otras especies puede poli-
nizar en marzo-abril9 (figura 2).
En Sudamérica, las estaciones polínicas se ajustan a al clima del hemisferio sur, y así por ejemplo, en
Venezuela, el pico polínico de las gramíneas ocurre en noviembre. Apenas se describe la presencia de
Ambrosia 11. En Brasil, la distribución de polen de gramíneas muestra una tendencia bifásica, con el mayor pico
ocurriendo en noviembre y otro menor en los meses de marzo y abril12.
Nordeste
Centro-oeste
Sudeste
Centro-atlántica
Oeste
E F M A M J J A S O N D
Existen pocos datos acerca de los tipos de polen alergénicos presentes en el continente asiático. En
Japón es donde se han realizado más estudios de palinología.
En este país, una de las causas más importantes de enfermedad alérgica respiratoria es el polen de cedro
japonés (Cryptomeria japonica)13. Se trata de una conífera de hoja perenne de la familia Cupressaceae. Este es
uno de los pólenes más potentes que se conocen, y ocasiona síntomas graves. La época de polinización es
desde finales de enero hasta el inicio de abril en el norte de la isla, y entre la mitad de abril y principios de mayo
en el sur. El polen de ciprés también es importante en Japón. Aparece algo más tarde que el del cedro japonés.
Otro polen peculiar de este país es el Hop japanese (Humulus japonicus) de la familia de las Cannabaceae, que
aparece en agosto-septiembre. El polen de ambrosía se detecta en Japón en el mes de agosto.
En zonas montañosas como el Himalaya tiene relevancia la presencia del polen del árbol de la familia de
las Pinaceae, Cedrus deodara14.
En Singapur, se han descrito pólenes alergénicos de plantas tropicales, que presentan las siguientes pre-
valencias de sensibilización en muestras de población atópica: la palmera Elais quineensis 40%, Dicranopteris
linearis 34%, Podocarpus polystachyus 33,8%. En Indonesia, se halla sensibilización, además, a la Acacia aricu-
liformis15.
En países de la península arábica como Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, se han descrito pólenes
alergénicos de plantas importadas para “verdecer” áreas desérticas como son el Chenopodiaceae, Prosopis juli-
flora y gramíneas (Cynodon dactylon)16,17.
También en India se han realizado estudios sobre la alergenicidad de algunas plantas típicas del país,
como la Madhuca indica que poliniza en abril (época de temperaturas moderadamente elevadas y baja hume-
dad relativa)18, o como la palmera Phoenix sylvestris (palmera de dátiles dulces) que sensibiliza al 44% de los
individuos atópicos19. Otras especies de palmeras alergénicas son Areca catechu, Borassus flabellifer y Cocos
nucifera20.
En Israel, tiene relevancia el polen de ciprés, que presenta una prevalencia de sensibilización entre la
población atópica entre el 24 y el 32%21.
POLINOSIS EN ÁFRICA
No se cuenta con muchos datos acerca de la palinología de África. La mayoría de estudios se han lleva-
do a cabo en Sudáfrica.
La zona norte de este continente, costa mediterránea, comparte con el sur de Europa muchas de las
especies productoras de pólenes alergénicos, como gramíneas, olivo y algunas malezas.
En Sudáfrica, el polen de gramíneas es el más frecuente. Existe un gran número de especies, algunas de
ellas autóctonas, como Stenotaphrum secundatum (Buffalo grass), Eragrostis curvula/choromelas y Pennisetum
clandestinum (kikuyu). La época de polinización puede ser muy prolongada, hasta diez meses en los climas
cálidos de las praderas, donde se detecta polen de gramíneas entre agosto y marzo. En cambio, en la zona
costera, predomina el polen de gramíneas en primavera. Entre los árboles alergénicos, destacan la acacia, el
sauce (Salix), el ciprés, el roble, el eucalipto, plátano y chopo. Entre las especies autóctonas destacan la
Widdringtonia nodiflora (Cupressaceae) y varias especies de Podocarpus y Celtis. La época de polinización de
estos árboles es entre agosto y octubre, provocando síntomas estacionales. Las malezas polinizan en verano y
la más abundante es el Plantago22.
En Nigeria se ha determinado que la sensibilización a gramíneas entre los pacientes asmáticos se halla
alrededor del 6,8%23.
Los pólenes alergénicos más importantes en Australia son los de las gramíneas, que polinizan especial-
mente entre septiembre y diciembre (primavera-verano), dependiendo del estado y de las especies predomi-
nantes.
Entre las malezas la más prevalente es el Plantago, seguida por la Ambrosia. La época de polinización es
entre marzo y mayo (otoño).
Los árboles con relevancia como productores de polen alergénico son fundamentalmente importados y
comprenden el abedul, el arce, el olivo, el chopo, el fresno (Fraxinus) y el roble. Su época de polinización es
a partir de julio (invierno). El polen del árbol Tibouchina es poco alergénico. Entre las especies autóctonas des-
tacan diversas especies del género Acacia (A. pycnantha, A. decurrens, A. dealbata). Es de la familia Mimosaceae.
Se hallan en regiones tropicales y subtropicales de Australia y otras áreas del Pacífico, así como en África.
El Ti-tree, Cordyline australis o Dracaena australis, petenece a la familia Liliaceae. A pesar de su “fama”
como causante de síntomas, no se trata de un polen muy alergénico24.
En Sydney (New South Wales) (figura 3) se ha descrito la presencia de Parietaria judaica, detectándose
su polen entre septiembre y marzo, con un máximo de concentración entre octubre y diciembre.
El olivo también se cultiva en algunas zonas de Australia, como en los estados de Victoria, Queensland,
New South Wales y Australian Capital Territory. Puede detectarse polen entre octubre y noviembre.
FIGURA 3. Mapa de los estados de Australia. WA: West Australia, SA: South Australia, V: Victoria, T: Tasmania, NSW: New South Wales,
QLD: Queensland, NT: Northern Territories.
En estas décadas, la globalización mundial es muy evidente y esto conduce al desplazamiento de un gran
número de personas a diversas zona geográficas. Una de las cuestiones que surgen con más frecuencia es
cuando el paciente que sufre una polinosis debe viajar y solicita información sobre el riesgo de presentar sín-
TABLA 1.
Épocas de polinización en diferentes regiones del mundo
Asia mayo-julio – –
África agosto-marzo – –
Norteamérica
Sudeste marzo-octubre –
Oeste marzo-octubre marzo-mayo
Centro-atlántica abril-septiembre –
Nordeste mayo-agosto –
Centro-oeste junio-agosto –
Uno de los recursos más útiles para obtener información sobre los pólenes alergénicos de diferentes
lugares son las páginas web sobre registros polínicos, así como otras que ofrecen información general sobre
especies de plantas alergénicas. La lista que se expone a continuación recoge algunas de ellas.
• EUROPA: FRANCIA
http://www.rnsa.asso.fr/bulletin/index.html
ALEMANIA http://assoc.wanadoo.fr/arpanet/afeda/
http://www.wetteronline.de/pollen.htm
http://www.astamedica-med.de/asta/pid/ HOLANDA
http://www.lumc.nl/patientenzorg/pollen/e-pollen.html
AUSTRIA
http://www.pollen.at/index.htm
ITALIA
http://www.Wagingersee.de/aktuelles_am.htm
http://www.isao.bo.cnr.it/%7Eaerobio/aia/POLTEXT.html
BÉLGICA http://www.isao.bo.cnr.it/~aerobio/polline.html
http://www.airallergy.com/ http://www.ariaweb.it/pollen2.php?PHPSESSID=87982f3538e2eb9d
a5047f5665a4a378
DINAMARCA
http://www.dmi.dk/ MEDAERONET. Información sobre la Europa mediterránea.
http://www.rnsa.asso.fr/medaeronet/index.html
ESCANDINAVIA Y PAÍSES BÁLTICOS
http://user.tninet.se/%7ecap624e/ REINO UNIDO
http://pollenuk.worc.ac.uk/aero/pf.html
ESPAÑA http://www.pollenforecast.worc.ac.uk/
http://www.uco.es/investiga/grupos/rea/polen2.htm
http://www.redestb.es/csim/seaic.htm
SUECIA
http://www.uab.es/l-analisis-palinologiques/aerobio.htm
http://www.nrm.se/pl/pollen.html.en
EUROPEAN POLLEN INFORMATION. Información sobre toda Europa. http://www.medicallink.se/medlink/pollen/pollen96.htm
http://www.cat.at/pollen/
SUIZA
FINLANDIA http://pollen.bulletin.ch/pollen_it.html
http://www.utu.fi/ml/aerobiologia/english.html http://www.meteosuisse.ch/cgi-bin/mpf_pollen.cgi
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
GRAMÍNEAS. Javier Subiza Garrido-Lestache, Miguel Jerez Luna, Rosa Rodríguez Serna,
Ginés López González . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
MALEZAS
Urticáceas. Miguel A. Baltasar Drago, Enrique Martí Guadaño . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43
Compuestas / Asteráceas. Mar Guilarte Clavero . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53
Chenopodiáceas / Amarantáceas. Teresa Alfaya Arias. Lluís Marqués Amat . . . . . . . . . . . . 69
Llantén. Susana Ranea Arroyo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
Mercurial. Pilar García-Ortega, Jordina Belmonte Soler . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83
Ricino. Mª del Mar San Miguel Moncín . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91
ÁRBOLES
Oleáceas. José Conde Hernández, Alfredo Benjumeda Maira, Lourdes Fernández Delgado,
Rocío Prieto Rochel, Antonio Chaparro Martínez, Ana de la Calle Toral . . . . . . . . . . . . 99
Betuláceas. Marta Viñas Domingo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 121
Cupresáceas. Olga Luengo Sánchez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 129
Pinos. Pilar García-Ortega, Jordina Belmonte Soler . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 139
Encina / Roble. Marta Viñas Domingo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 143
Plátano de sombra. Ernesto Enrique Miranda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149