1.
Crisis económica y dolarización (1999–2000)
A finales de los años 90, Ecuador enfrentó una grave crisis financiera. La devaluación del sucre
y la quiebra de bancos llevaron a la pérdida de ahorros de millones de ciudadanos. En
respuesta, el gobierno adoptó el dólar estadounidense como moneda oficial en el año 2000
para estabilizar la economía. Si bien la dolarización logró controlar la inflación, también redujo
la capacidad del Estado para implementar políticas monetarias y fiscales autónomas. Además,
la crisis provocó una emigración masiva de ecuatorianos hacia países como España y Estados
Unidos en busca de mejores oportunidades.
2. Privatización y debilitamiento del Estado
Durante la implementación de políticas neoliberales, se promovió la privatización de empresas
estatales y la reducción del gasto público. Esto afectó negativamente a servicios esenciales
como la salud, la educación y la infraestructura. La disminución de la inversión pública
deterioró la calidad de vida de muchos ciudadanos, especialmente en áreas rurales y
comunidades indígenas.
3. Aumento de la pobreza y desigualdad
Aunque algunos indicadores económicos mostraron mejoras temporales, las políticas
neoliberales contribuyeron al aumento de la pobreza y la desigualdad. La flexibilización laboral
y la eliminación de subsidios afectaron a los trabajadores y a las clases más vulnerables. La
concentración de la riqueza en manos de unos pocos exacerbó las disparidades sociales.
5. Migración masiva de ecuatorianos
La crisis económica y las políticas neoliberales provocaron una migración masiva de
ecuatorianos hacia países como España, Italia y Estados Unidos. Se estima que más de dos
millones de personas emigraron en busca de mejores condiciones de vida, lo que generó la
separación de muchas familias y una dependencia creciente de las remesas enviadas por los
migrantes .