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Analisis Literario - Informe

La obra 'La rebelión en la granja' de George Orwell es una alegoría crítica del autoritarismo y la corrupción política, reflejando la traición de los ideales revolucionarios tras la Revolución Rusa. A través de la historia de animales que se rebelan contra su opresor humano, Orwell ilustra cómo una utopía puede transformarse en una dictadura, simbolizada por el cerdo Napoleón, quien manipula el lenguaje y los principios de igualdad para justificar su tiranía. La novela, escrita en un contexto de censura política, advierte sobre los peligros de la concentración de poder y la manipulación ideológica en cualquier régimen totalitario.

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Analisis Literario - Informe

La obra 'La rebelión en la granja' de George Orwell es una alegoría crítica del autoritarismo y la corrupción política, reflejando la traición de los ideales revolucionarios tras la Revolución Rusa. A través de la historia de animales que se rebelan contra su opresor humano, Orwell ilustra cómo una utopía puede transformarse en una dictadura, simbolizada por el cerdo Napoleón, quien manipula el lenguaje y los principios de igualdad para justificar su tiranía. La novela, escrita en un contexto de censura política, advierte sobre los peligros de la concentración de poder y la manipulación ideológica en cualquier régimen totalitario.

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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SANTA

FACULTAD DE EDUCACIÓN Y HUMANIDADES

ESCUELA PROFESIONAL DE EDUCACIÓN SECUNDARIA

TEMA:

ANALISIS LITERARIO DE LA OBRA”LA REBELION EN LA GRANJA”

ASIGNATURA:
Teoría literaria

ALUMNO: ​ ​ ​ ​ ​ ​ ​ CÓDIGO:
Rojas Konfu Anghelo Jordano​ ​ ​ ​ ​ 0202433151

DOCENTE:
Mg. Karin Milagros Sal y Rosas Sánchez

Carátula
CICLO III

NUEVO
CHIMBOTE – 2025
I.- INTRODUCCION
"La rebelión en la granja", escrita por George Orwell y publicada en 1945, es una de esas obras
literarias que, pese al paso del tiempo, mantiene una vigencia impactante. Aunque en
apariencia es una sencilla fábula protagonizada por animales de granja, en realidad es una
crítica mordaz y profunda al autoritarismo, la manipulación ideológica y la traición de los
ideales revolucionarios. Orwell, con una escritura clara y directa, nos invita a reflexionar sobre
los peligros del poder absoluto, la corrupción política y la facilidad con que un discurso de
igualdad puede convertirse en una nueva forma de opresión.
La obra se desarrolla en la Granja Manor, donde los animales, cansados de los abusos del
granjero Jones, deciden rebelarse para construir una sociedad más justa e igualitaria. Sin
embargo, con el tiempo, esa utopía se transforma en una dictadura liderada por los cerdos,
especialmente Napoleón, quien representa la figura del líder tirano. Este proceso de
degeneración del poder refleja claramente las dinámicas políticas que vivió la Unión Soviética
tras la Revolución Rusa, siendo una metáfora directa del ascenso de Stalin y la caída de los
ideales comunistas iniciales. Como dijo el propio Orwell: “Toda la propaganda de guerra,
todos los gritos, las mentiras y el odio, provienen invariablemente de gente que no lucha”; esta
frase resume su desconfianza hacia los discursos políticos que se alejan de la realidad del
pueblo.
Este informe tiene como propósito realizar un análisis literario completo de "La rebelión en la
granja", considerando tanto sus elementos narrativos como su contexto histórico. Se abordarán
temas como el simbolismo de los personajes, el uso del lenguaje, el tipo de narrador, el tiempo
y el espacio en que transcurre la historia, así como los temas principales que atraviesan la
trama. Además, se reflexionará sobre el mensaje que Orwell quiso transmitir a sus lectores, el
cual sigue siendo alarmantemente actual en muchas sociedades modernas.
Leer esta obra no solo implica conocer una parte importante de la literatura del siglo XX, sino
también desarrollar una mirada crítica frente a las estructuras de poder que nos rodean. En un
mundo donde la manipulación de la información y la concentración del poder siguen presentes,
Orwell nos advierte, a través de los animales de una granja, que la vigilancia ciudadana y la
memoria histórica son esenciales para no repetir los errores del pasado.
II.- DESARROLLO
2.1 DATOS DE LA OBRA
●​ Título original: Animal Farm
●​ Título en español: La rebelión en la granja
●​ Autor: George Orwell (seudónimo de Eric Arthur Blair)
●​ Nacionalidad del autor: Británico
●​ Año de publicación: 1945
●​ Lugar de publicación: Reino Unido
●​ Género literario: Narrativo
●​ Subgénero: Novela alegórica / Fábula política / Sátira
●​ Narrador: Tercera persona omnisciente
●​ Tipo de texto: Literario – narrativo – simbólico
●​ Estructura de la obra:​
La novela está dividida en 10 capítulos, cada uno narra una etapa del proceso
revolucionario y de la transformación de la granja, desde la rebelión inicial
hasta la instauración de un nuevo régimen opresor.

2.2 RESUMEN DE LA OBRA


"La rebelión en la granja" narra la historia de un grupo de animales que, cansados del
maltrato y la explotación por parte del granjero Jones, deciden rebelarse para tomar el control
de la granja y construir una sociedad más justa, donde todos sean iguales y vivan en libertad.
La idea de la rebelión surge a partir del discurso inspirador del Viejo Mayor, un cerdo sabio
que sueña con un mundo sin humanos y sin explotación animal. Aunque muere poco después,
sus ideas motivan a los animales a organizarse y luchar por su independencia.
Tras una revuelta exitosa, los animales expulsan al señor Jones y toman el control de la
granja, que ahora pasa a llamarse “Granja Animal”. Los cerdos, considerados los más
inteligentes, asumen el liderazgo. Entre ellos destacan dos figuras: Napoleón y Bola de Nieve.
Al principio, ambos parecen compartir los ideales de igualdad y justicia, pero pronto surgen
diferencias. Bola de Nieve propone mejoras como un molino de viento para facilitar el
trabajo, mientras que Napoleón, más ambicioso y autoritario, rechaza sus ideas.
La tensión entre ambos termina con la expulsión violenta de Bola de Nieve, orquestada por
Napoleón, quien utiliza a un grupo de perros entrenados como fuerza represiva. A partir de
este momento, Napoleón se convierte en un líder absoluto. Poco a poco, los principios de la
revolución van siendo olvidados o modificados. El lema original “Todos los animales son
iguales” es manipulado hasta convertirse en “Todos los animales son iguales, pero algunos
animales son más iguales que otros”.
Con el tiempo, los animales comunes trabajan más que nunca y viven en peores condiciones,
mientras que los cerdos gozan de privilegios, poder y lujos. El lenguaje y los símbolos de la
revolución son usados por Napoleón y su círculo cercano para justificar sus abusos. El caballo
Boxer, símbolo de la clase trabajadora, sigue obedeciendo ciegamente hasta que es
traicionado por el régimen cuando ya no puede servir.
La obra concluye con una escena poderosa: los animales observan desde la ventana cómo
los cerdos y los humanos, antes enemigos, juegan y beben juntos, comportándose igual. Las
diferencias entre opresores y oprimidos han desaparecido. La granja ha regresado al punto de
inicio, pero esta vez bajo una tiranía aún más disfrazada. Los animales no pueden distinguir
entre el hombre y el cerdo.
Este resumen revela cómo Orwell construyó una metáfora crítica sobre la corrupción del
poder, la manipulación política y la traición de los ideales revolucionarios. Aunque la historia
transcurre en una granja, los hechos reflejan con precisión procesos históricos reales y
universales.

2.3.- CONTEXTO HISTORICO Y SOCIAL


Esta obra no es solo una narración literaria, sino una crítica directa a hechos reales que
marcaron la historia del siglo XX. Fue escrita en un contexto muy particular: la Europa de la
posguerra, donde muchos aún veían con esperanza el comunismo soviético como una
alternativa al fascismo y al capitalismo. Sin embargo, George Orwell, testigo crítico de su
tiempo, escribió esta obra como una denuncia de la traición de los ideales revolucionarios y
del autoritarismo disfrazado de igualdad.
El trasfondo histórico más directo de la novela es la Revolución Rusa de 1917, cuando los
bolcheviques, liderados por Lenin, derrocaron al zar Nicolás II con la promesa de construir
una sociedad sin clases, basada en la justicia, la igualdad y el poder del pueblo. Sin embargo,
tras la muerte de Lenin, el liderazgo fue tomado por Josef Stalin, quien consolidó una
dictadura brutal bajo el Partido Comunista.
Orwell representa este proceso a través de los personajes animales: el Sr. Jones, dueño de la
granja, simboliza al zar y su régimen opresivo; el Viejo Mayor representa a Karl Marx o
Lenin, cuyas ideas revolucionarias inspiraron el cambio; Napoleón es una clara alegoría de
Stalin, quien traiciona los ideales originales para imponer un régimen totalitario; y Bola de
Nieve representa a Trotsky, rival de Stalin y expulsado del poder. El uso de la propaganda, la
represión violenta, los juicios falsos y la manipulación de la historia dentro de la novela
reflejan prácticas reales del régimen soviético.
Además, Orwell critica cómo las masas (representadas por los animales trabajadores como
Boxer y las ovejas) pueden ser manipuladas con facilidad cuando no tienen acceso a la
educación o a la verdad. También hace una denuncia sobre el papel de la propaganda
(personificada en Chillón) y la represión política (simbolizada en los perros de Napoleón),
herramientas fundamentales para mantener el control en un Estado totalitario.
George Orwell escribió "La rebelión en la granja" entre 1943 y 1944, pero enfrentó muchas
dificultades para publicarla, ya que en ese momento la Unión Soviética era aliada de
Inglaterra en la Segunda Guerra Mundial, y cualquier crítica al régimen de Stalin era
censurada o mal vista. Aun así, logró publicarla en 1945, justo después del final de la guerra.
Este contexto le da un valor especial a la obra: no solo es una fábula, sino una advertencia
visionaria sobre los riesgos de concentrar el poder, traicionar los ideales sociales y manipular
la verdad histórica. Orwell no escribe contra el socialismo como concepto, sino contra su
distorsión y uso como justificación para oprimirla.

2.4.- ANALISIS LITERARIO


Rebelión en la granja (1945) es una sátira de George Orwell que critica la
Revolución Rusa y el totalitarismo estalinista. Ambientada al final de la Segunda Guerra
Mundial, la novela utiliza animales de granja para representar la transformación de una utopía
inicial en una pesadilla dictatorial. El contexto político de la época complicó su publicación,
Inglaterra todavía veía a la Unión Soviética como aliada, por lo que resultaba “embarazoso”
retratarla en la ficción como una “nación gobernada por cerdos”. Orwell incluso redactó un
prefacio titulado La libertad de prensa criticando la autocensura política, donde advierte que
“los liberales temen a la libertad y los intelectuales pretenden denigrar el intelecto”.
En los primeros capítulos, el anciano cerdo llamado Viejo Comandante o el encanto de
Willingdon convoca a los animales de la Granja Solariega y les comparte su visión de un
mundo sin humanos. Su discurso afirma que “el hombre es el único enemigo real que
tenemos” y que, si los animales unieran fuerzas, podrían vivir dignamente sin explotación.
Inspirados por este manifiesto y por el cántico revolucionario “Bestias de Inglaterra”, los
animales se rebelan contra el borracho señor Jones y expulsan a los humanos. La granja pasa a
llamarse Granja Animal y se adoptan los Siete Mandamientos del “Animalismo” por ejemplo:
“todos los animales son iguales” para regir la nueva sociedad. Esta fase inicial parece un
sueño colectivista de igualdad y prosperidad. Sin embargo, la “utopía” más adelante en el
relato muestra sus grietas, siendo que esa esperanza de igualdad pronto se desmorona bajo una
nueva tiranía liderada por los cerdos. Lo que en el capítulo 2 ya se insinúan tensiones internas:
aunque Snowball o Bola de Nieve y Napoleón (los cerdos líderes) predican en igualdad, la
semilla de un futuro conflicto está sembrada.
Tras la revolución, la Granja Animal trabaja unida para mejorar sus cosechas. Figuras como el
caballo Boxer ejemplifican la dedicación obrera. Pero en el capítulo 3 surgen privilegios: se
revela que sólo los cerdos consumen las manzanas y la leche, bajo el pretexto de que ellos
«poseen una inteligencia superior» necesaria para dirigir la granja. Este discurso
propagandístico de Squealer o Chillón, portavoz de los cerdos, justifica la desigualdad como
un mal menor para evitar el regreso del viejo régimen del señor Jones. Además, Snowball
propone comités y educación general, mientras Napoleón cría en secreto a un grupo de perros
guardianes, anticipando su consolidación del poder. Los animales adoptan una bandera verde
con cuernos y una pezuña, símbolo de su nueva república.
En el capítulo 4 llega un conflicto: los granjeros vecinos (Monterraposo y Campocorto) se
alarman al enterarse de la revolución y llaman al Sr. Jones para aplacar la Granja Animal. Se
libra entonces la Batalla del Establo de las Vacas, dirigida por Snowball. Los animales
defienden con éxito su granja (pero con la muerte de una oveja) y capturan la escopeta de
Jones, la cual después disparan dos veces al año en señal de victoria. Aunque resultó una
victoria simbólica para la Granja Animal, ya se insinúa el crecimiento del poder de Napoleón.
En estos breves capítulos la historia nos empieza a dar una muestra o denuncia cómo el poder
tiende a corromper todo ideal de igualdad. El mandamiento fundador “todos los animales son
iguales” acaba siendo vulnerado: como se advierte al final, “todos los animales son iguales,
pero algunos son más iguales que otros”. Este giro irónico refleja que el liderazgo de
Napoleón distorsiona los principios de la revolución. En efecto, cuando Napoleón asume el
poder, implanta una jerarquía que favorece a los cerdos (privándose de trabajos duros) y
manipula la historia en su beneficio. Siendo una especie de simbología donde Napoleón
representa a Stalin y Snowball a Trotski, por lo que la expulsión de Snowball y el culto
alrededor de Napoleón reproducen las purgas estalinistas.
Otra temática es la propaganda y la libertad de expresión. El personaje Squealer ejemplifica
los medios afines al régimen, justificando contradicciones (“los cerdos deben comer más para
que Jones no vuelva”) y fomentando el miedo en los demás animales. Aquí se cumple la
advertencia de Orwell sobre la censura política en su prefacio donde la verdadera libertad
significa decir a la gente lo que no quiere oír. Rebelión en la granja muestra a intelectuales
(los cerdos) que deforman la verdad oficial para mantenerse en el poder. En un sentido más
amplio, la novela se interpreta como “un retrato brillante y mordaz” de la corrupción política
sin límites, aplicable a cualquier régimen totalitario.
Siendo otro punto importante la traición de los ideales revolucionarios. Al inicio los animales
festejan la nueva igualdad; al final, viven en condiciones opresivas semejantes a las de antes.
La novela ilustra cómo los movimientos liberadores suelen ser captados por líderes
ambiciosos, repitiendo el ciclo de la opresión. En resumen, estos primeros capítulos
evidencian la dinámica imparable del poder: aunque los animales comienzan unidos contra un
enemigo común, pronto surge una nueva élite (los cerdos de Napoleón) que privilegia sus
propios intereses. El futuro de la historia promete mostrar aún más claramente cómo
Napoleón se convertirá en un dictador.
En los sigues capitulos de "Rebelión en la granja" se acelera la degeneración y la perdida de
idea de una utopía animal hacia una dictadura despiadada. Desde el capítulo cinco, la
rivalidad entre los cerdos Bola de Nieve y Napoleón desemboca en un golpe de fuerza:
Napoleón, apoyado en secretas jaurías de perros que el había criado, expulsa a Bola de Nieve
de la granja, acaparando el poder por la fuerza. A partir de ese momento Napoleón suspende
las asambleas democráticas y comienza a tomar todas las decisiones unilateralmente. Al
señalar a Bola de Nieve como "enemigo público" Napoleón desplaza la culpa de los
problemas de la granja hacia un chivo expiatorio, una táctica típica de cualquier tiranía para
desviar la atención de sus propios fracasos.
La consolidación del nuevo régimen se apoya en la imposición de medidas autoritarias y en la
propaganda oficial, dónde solo se menciona lo que favorece a Napoleón, siendo Chillon el
vocero; Napoleón elimina las reuniones de animales y reorganiza la producción: los demás
animales trabajan jornadas largas y agotadoras construyendo el molino de viento con raciones
cada vez más escasas, mientras los cerdos reclaman las mejores porciones y privilegios para sí
mismos. Siendo el cerdo líder o sea Napoleón quien elimina las juntas de los animales
imponiendo planes de trabajo exigentes que benefician exclusivamente a los pocos
privilegiados que son los cerdos. A su vez, Squealer o chillón (vocero de Napoleón) utiliza la
persuasión para justificar estos abusos: con monólogos oratorios distorsiona los hechos e
inculca el temor al regreso del antiguo dueño, de modo que los sacrificios se presentan como
el menor de los males necesarios. En este contexto los ideales fundacionales del animalismo
son reinterpretados en favor de la nueva élite, incrementando la distancia entre los cerdos
dirigentes y el resto de la comunidad.
El papel de la propaganda se vuelve extremo con la persecución interna de supuestos
enemigos. En el capítulo siete, Napoleón organiza una “purga” sangrienta: hace que varios
animales prisioneros confesaran haber conspirado con Bola de Nieve para sabotear el molino,
y apenas terminan sus confesiones son ejecutados por los perros guardianes. Este episodio
simbólico replica los procesos totalitarios de Stalinismo, pues la violencia física se acompaña
con la manipulación de la “verdad” oficial. Tras estas escenas de muertes y abuso, se revela
aún más claro el derecho en beneficio de unos pocos: las normas originales que prometían
igualdad (por ejemplo, “ningún animal matará a otro animal”) se modifican para justificar la
represión política. Siendo a medida que Napoleón se da con el poder absoluto, las leyes
fundacionales se reescriben o ignoran según su conveniencia, y la granja se transforma
gradualmente en un estado totalitario donde el terror amordaza cualquier desacuerdo.
Las contradicciones de este régimen se dejan sentir también en la vida cotidiana. Aunque
originalmente prohibido, Napoleón acaba permitiendo que los cerdos duerman en camas y
consuman alcohol (modificando los mandamientos correspondientes) bajo argumentos
“razonables” orquestados por Squealer. Además, la presión laboral y las penalizaciones
arbitrarias (como la expropiación forzada de huevos a las gallinas) hacen que todos los ideales
de igualdad e igualdad de oportunidades se vuelvan humo. Siendo que las nuevas leyes solo
sirven para legalizar los privilegios de los cerdos: el contenido normativo se ajusta
permanentemente según la voluntad del líder, ónde solo los cerdos disfrutan beneficios plenos
mientras los demás animales pasan hambre.
Los siguientes capítulos narran la respuesta a las amenazas externas y la conclusión de la
fábula utópica que se planteó al inicio de la obra. Napoleón entabla negocios con los granjeros
vecinos para vender madera y comprar alimentos, traicionando en la práctica el aislamiento
inicialmente propuesto. Finalmente uno de estos acuerdos fracasa catastróficamente (los
billetes del señor Frederick son falsos), lo que desemboca en la «Batalla del Molino»: un
asalto de los granjeros contra la granja animal. Los animales defienden ferozmente su hogar y
logran expulsar a los hombres, pero el “triunfo” es presentado con retórica propagandística
por Chillón quién en la batalla se había escondido y al término de la misma, aparece
proclamando victoria. Tras la batalla Napoleón celebra otorgándose medallas él, consolidando
su imagen de líder invencible. El molino destruido se reconstruye nuevamente a costa del
sacrificio animal; sin embargo, el resultado final está lejos de beneficiar al conjunto: el
caballo Máximo (Boxer) cae exhausto y es vendido al matadero, mientras el grano producido
es acaparado por los cerdos para comerciar.
A la par, se consagra la transformación de los dirigentes porcinos en imitadores de los
humanos: los cerdos empiezan a caminar erguidos y a estrechar vínculos con los granjeros.
Finalmente se adopta públicamente el lema «¡Cuatro patas sí, dos patas mejor!», borrando
toda diferencia entre dominadores e inspirando a los animales mayores profunda
desesperanza. "Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que
otros"
Dónde la novela concluye con una poderosa escena final: los animales observan con estupor
que "ya era imposible distinguir quién era el cerdo y quién era el humano".
Esa imagen, producto de la metamorfosis o cambio físico y moral de los cerdos, confirma
que la "rebelión" proclamada en el título ha fracasado; el nuevo orden no es más que una
versión corrupta del antiguo régimen humano.
La obra "Rebelión en la granja" denuncia la corrupción del poder revolucionario. Lejos de
consolidar una sociedad justa, la revuelta termina en un sistema en que la ley se reescribe para
favorecer a una élite minoritaria. Dónde la obra ilustra cómo los procesos democráticos
iniciales se degeneran en una dictadura: las normas fundadoras se alteran para legalizar los
beneficios de Napoleón y sus allegados. Así, la obra ofrece una crítica fuerte al totalitarismo:
la ilusión de igualdad queda pervertida hasta el extremo, y la conquista de la libertad se torna
en un nuevo y cruel esquema de opresión encubierto de propaganda y violencia. El “cielo”
utópico soñado por los animales queda, irónicamente, tan corrompido como lo habría sido
bajo cualquier dictador humano.
2.5.- MENSAJE
"La rebelión en la granja" es mucho más que una fábula sobre animales; es una profunda reflexión
sobre la naturaleza del poder y la facilidad con la que los ideales pueden ser manipulados cuando no
existe una ciudadanía crítica, informada y activa. George Orwell construye una metáfora poderosa
para advertirnos que incluso las revoluciones más justas y bien intencionadas pueden convertirse en
nuevas formas de opresión si no se ejerce vigilancia, memoria y resistencia frente al abuso.

Uno de los mensajes centrales de la obra es que el poder absoluto corrompe absolutamente.
A medida que los cerdos toman el control de la granja, comienzan a distorsionar los principios
sobre los que se fundó la rebelión, hasta convertirse en una élite indistinguible de los antiguos
opresores humanos. La famosa frase: “Todos los animales son iguales, pero algunos animales
son más iguales que otros” resume magistralmente esta contradicción entre discurso y
práctica, entre la igualdad prometida y la desigualdad impuesta.
Asimismo, Orwell nos muestra cómo la manipulación del lenguaje y la historia se convierten
en herramientas de control. Los animales son incapaces de cuestionar porque se les priva de
educación, se les confunde con cambios constantes en las reglas, y se les impone una única
versión de los hechos. El personaje de Boxer, símbolo de la clase trabajadora, encarna esa
lealtad ciega que, aunque noble, termina siendo peligrosa cuando no va acompañada de
pensamiento crítico.
Otro mensaje clave es la responsabilidad colectiva. A lo largo de la obra, muchos personajes
como Benjamín, Clover o incluso las ovejas intuyen que algo anda mal, pero no se atreven a
actuar. Esta pasividad permite que el poder de Napoleón crezca sin oposición. Orwell deja
claro que el silencio o la indiferencia frente a la injusticia también son formas de complicidad.
En definitiva, La rebelión en la granja nos invita a reflexionar sobre nuestras propias
sociedades. Nos advierte sobre los líderes que prometen justicia pero persiguen privilegios,
sobre los gobiernos que dicen actuar en nombre del pueblo pero lo reprimen, y sobre la
importancia de estar siempre alertas frente a la corrupción, la censura y la manipulación. El
mensaje es tan actual como en el momento en que se escribió, y nos recuerda que la libertad
y la justicia no son metas que se alcanzan una vez, sino conquistas que deben defenderse
todos los días.
III.- CONCLUSION
Esta obra es una breve pero poderosa que demuestra cómo la literatura puede convertirse
en un instrumento de crítica social y política. A través de una narración aparentemente
simple protagonizada por animales, George Orwell denuncia la corrupción del poder, la
traición de los ideales revolucionarios y la manipulación del lenguaje y la historia como
formas de control.
El análisis de esta obra permite comprender que, aunque esté inspirada en hechos del
siglo XX, sus mensajes siguen siendo profundamente actuales. Las desigualdades, la
propaganda disfrazada de verdad, el silencio frente a la injusticia y la concentración del
poder en unos pocos son realidades que aún afectan a muchas sociedades.
Orwell nos advierte que la lucha por la igualdad y la justicia no termina con una
revolución, sino que requiere una ciudadanía activa, crítica y consciente. Solo con
educación, memoria histórica y compromiso colectivo es posible evitar que los errores
del pasado se repitan. La rebelión en la granja nos deja, entonces, una lección valiosa:
que la libertad no se regala, se construye y se defiende cada día.
3.1 REFLEXION CRITICA DE ESCRITORES
El crítico literario Edmund Wilson, en una reseña para The New Yorker (1946), destacó la calidad
estilística de Orwell al afirmar que la obra posee “una simplicidad, un ingenio y una sequedad”
que la acercan al nivel de escritores satíricos clásicos como Voltaire o Swift. Para él, la novela
logra un equilibrio admirable entre crítica política y creación literaria.

Por su parte, Arthur Schlesinger Jr., en The New York Times Book Review, elogió la
capacidad de Orwell para sostener una sátira con seriedad y elegancia. Según
Schlesinger, “la fábula está escrita con tal gravedad y encanto que se convierte en una
creación independiente, más allá de su comentario político”. Este reconocimiento resalta
el valor artístico de la obra, incluso cuando está anclada en un contexto histórico
particular.

IV.- BIBLIOGRAFIAS
●​ Orwell, George. La rebelión en la granja. Ediciones DeBolsillo, (2019).
●​ Orwell, George. Animal Farm. Penguin Books, (1945).
●​ Fundación George Orwell. “Biografía del autor.”
[Link]
●​ Ugarte, José Carlos. Literatura y política: el poder en la narrativa moderna.
Fondo de Cultura Económica, (2007).

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