3 1
3 1
Riesgos Relacionados
con el Medio Ambiente
de Trabajo
UNIDAD
DIDÁCTICA
Agentes Físicos: Ruido
1
Unidad Didáctica 3.1 Página 2 de 34
Agentes Físicos: Ruido
CONTENIDOS
1. EL RUIDO
4. EL MECANISMO DE LA AUDICIÓN
8. EL RUIDO DE IMPACTO
RESUMEN
REFERENCIAS LEGALES
Unidad Didáctica 3.1 Página 3 de 34
Agentes Físicos: Ruido
1. EL RUIDO
Podríamos definir el sonido como toda variación de presión que es capaz de ser percibida
por nuestro órgano de la audición; cuando este sonido es molesto o no deseado se suele
llamar ruido. (Fig. 1).
El sonido es capaz de propagarse en cualquier medio material (aire, hierro, agua, etc.)
pero no en el vacío, en ausencia de aire.
(Fig. 1)
Para que el ruido sea una realidad son necesarios: FOCO PRODUCTOR – MEDIO DE
TRASMISIÓN – SUJETO.
Veamos por ejemplo el caso del timbre eléctrico que está en el interior de una urna de
vidrio. Cuando se pulsa el interruptor se observa cómo el martillo golpea repetidamente la
Unidad Didáctica 3.1 Página 4 de 34
Agentes Físicos: Ruido
campana y se percibe el sonido del timbre; pero cuando hacemos el vacío dentro de la
urna de vidrio (quitamos el aire o, lo que es lo mismo, el soporte material) y pulsamos el
timbre, no se percibe ningún sonido, si bien se observa que el martillo, igual que en el
caso anterior, sigue golpeando la campana. Este experimento prueba que la energía
acústica no se propaga en el vacío. (Fig. 2).
La velocidad con la que se propaga el sonido no es igual en cualquier medio. Así, por
ejemplo, en el aire es de 340 metros por segundo, mientras que en el hierro es de 7630
metros por segundo, lo que corrobora el hecho bien conocido de que el sonido se propaga
mejor en hierro que en aire.
(Fig. 2)
La energía sonora, como ocurre con la luz, se refleja y se refracta. Se refleja cuando
incide con el ángulo adecuado sobre una superficie (pared, techo, suelo, vidrio de la
ventana, muebles, etc.) pudiendo perder en cada reflexión o rebote una cierta cantidad de
energía, y quedando atenuado el sonido incidente. Se refracta cuando, incidiendo con el
ángulo adecuado sobre una superficie (pared, suelo, techo, puerta, etc.), pasa a su través,
quedando parte de su energía absorbida en forma de calor por el objeto y propagándose
el resto al otro lado del mismo, evidentemente con menor intensidad.
Unidad Didáctica 3.1 Página 5 de 34
Agentes Físicos: Ruido
El ruido, al estar formado por un conjunto de sonidos, viene definido por las mismas
magnitudes físicas que identifican a éste.
La figura 3 representa, para un sonido puro, las magnitudes que lo caracterizan. Estas
son:
§ La amplitud del sonido, que está definida por la presión acústica, la intensidad
acústica o la potencia acústica.
§ La frecuencia del sonido.
§ El período.
(Fig. 3)
De las tres magnitudes indicadas para definir la amplitud del sonido, es la presión
acústica, nivel de presión acústica (NPA), la más utilizada y se define como la diferencia
de presión existente en un momento determinado y la presión en condiciones normales,
expresada en N/m2 o Pa (Pascal).
La frecuencia del sonido se define como el número de veces que un sonido adquiere el
mismo valor, en la unidad de tiempo, y se expresa en ciclos por segundo, hertzios (Hz).
La inversa de la frecuencia es el período identificado con T y medido en segundos (S).
(Fig. 4)
Finalmente hemos de indicar como unidad de medida del ruido el decibelio A, dB(A),
unidad que se obtiene al tener presente, en la valoración del ruido, las curvas de
respuesta del oído humano a los sonidos.
Escalas de ponderación
El oído humano puede percibir estímulos sonoros dentro de la gama de frecuencias que
va de 20 a 20000 Hz, pero, como hemos visto, para cumplir su función principal de
permitir la comunicación con nuestros semejantes utiliza preferentemente las frecuencias
de conversación. Siendo esto así, nuestro oído tiene muy mala respuesta (bajo
rendimiento) para los sonidos emitidos en bajas y muy altas frecuencias: 31.5, 63, 125,
250, 500, 8000 y 16000 Hz; en cambio, tiene una respuesta muy buena (alto rendimiento)
para los sonidos emitidos en frecuencias medias: 1000, 2000 y 4000 Hz.
Esto quiere decir que, cuando se produce un ruido en la gama de frecuencias bajas,
llamado también ruido grave, lo oímos de menor intensidad que la que realmente tiene. Lo
mismo ocurre si el ruido es de muy alta frecuencia, llamado también ruido muy agudo. Los
Unidad Didáctica 3.1 Página 7 de 34
Agentes Físicos: Ruido
¡RECUERDE!
Escala de ponderación A
Hz dB Hz dB
20 -50.5 800 -0.8
25 -44.7 1000 0
31.5 -39.4 1250 +0.6
40 -34.6 1600 +1.0
50 -30.2 2000 +1.2
63 -26.2 2500 +1.3
80 -22.5 3150 +1.2
100 -19.1 4000 +1.0
125 -16.1 5000 +0.5
160 -13.4 6300 -0.1
200 -10.9 8000 -1.1
250 -8.6 10000 -2.5
315 -6.6 12500 -4.3
400 -4.8 16000 -6.6
500 -3.2 20000 -9.3
630 -1.9
(Fig. 5)
Unidad Didáctica 3.1 Página 8 de 34
Agentes Físicos: Ruido
Hz dB At.A dB (At)
31.5 114.4 -39.4 75
63 108.2 -26.2 82
125 101.1 -16.1 85
250 94.6 -8.6 86
500 90.2 -3.2 87
1000 86 0 86
2000 58.8 +1.2 60
4000 54 +1.0 55
8000 41.1 -1.0 40
160000 42.6 -6.6 36
Global 115.5 - 92.5
Se puede apreciar que al ruido que tenía un nivel global de 115.5 dB, le corresponde un
nivel global de ruido ponderado (A) de 92.5 dBA.
A partir de ahora hablaremos preferentemente de dBA, siempre que se tengan que hacer
estudios de Higiene Industrial.
Dos ruidos con el mismo nivel de presión acústica en decibelios -dB- pueden tener distinto
nivel global de presión sonora en decibelios A -dBA-, si son diferentes sus espectros de
frecuencias.
Veamos por ejemplo que el nivel de presión acústica en decibelios que tendremos en un
puesto de trabajo, si juntamos en él dos máquinas idénticas y cada una de ellas genera
un nivel de 100 dB, es de 103 dB.
El nivel de presión acústica (NPA) resultante será la suma logarítmica de los dos niveles,
NPA = 100 + 100 = 103 dB. En el caso de que cada una de las dos máquinas generara un
NPA de 80 dB, el nivel resultante sería de 83 dB.
Por la expresión matemática con que se define dB, cada 3 dB de aumento representan el
doble de la energía y cada 3 dB de disminución, la mitad de la energía sonora.
Veamos por ejemplo lo que ocurre cuando, mientras oímos la televisión, suena el
teléfono. Si no bajamos el volumen del televisor no podemos oír la voz del que nos habla
por teléfono, puesto que el sonido de mayor intensidad prevalece sobre el otro. Esto
mismo ocurre en situaciones de trabajo en la industria, en oficinas, etc.
0'1dBi
Suma = 10 log åi =110
n
Tomando en el eje de las abscisas el valor de la diferencia entre los dos niveles de ruido y
ascendiendo desde el punto hasta la curva, podemos hallar en el eje de las ordenadas el
valor en decibelios que deberemos sumar al mayor de aquellos para obtener el resultado
de la suma. (Fig. 6).
(Fig. 6)
Frecuencia
Como indicamos anteriormente, se entiende por frecuencia el número de veces por
segundo que se produce la variación de presión acústica, midiéndose en Herzios (Hz) o
ciclos por segundo.
Como estamos hablando de ruido desde el punto de vista de Higiene Industrial, lo que
quiere decir que nos proponemos evitar las lesiones que el ruido puede provocar a los
trabajadores como consecuencia de su trabajo, debemos saber que el oído humano
puede percibir sensaciones sonoras o ruidosas dentro del intervalo de frecuencias de 20 a
20000 Hz, denominándose los sonidos de frecuencias inferiores a 20 Hz infrasonidos y los
de frecuencias superiores a 20000 Hz, ultrasonidos.
Si bien una persona joven y sana puede percibir sensaciones sonoras en toda la gama de
frecuencias citadas, para comunicarse utiliza preferentemente unas determinadas
frecuencias (las llamadas frecuencias conversacionales, entre 500 y 2000 Hz), siendo en
esta zona donde se deben redoblar los esfuerzos con el fin de garantizar una mejor
prevención de las lesiones auditivas. (Fig. 7).
Unidad Didáctica 3.1 Página 11 de 34
Agentes Físicos: Ruido
(Fig. 7)
(Fig. 8)
Bandas de octava son las partes del espectro que resultan de dividirlo con la siguiente
regla: cada parte tiene un límite superior del intervalo (llamado F2) que es el doble que el
límite inferior del mismo (llamado F1). Luego F2 = 2 F1.
Cada intervalo queda definido por su frecuencia central (llamada Fc) que se define como
la media geométrica de los valores de las frecuencias que lo limitan.
Por este motivo el espectro de frecuencias audibles para el hombre queda dividido en las
siguientes bandas de octava en Hz: 31.5, 63, 125, 250, 500, 1000, 2000, 4000, 8000 y
16000.
El espectro de frecuencias por bandas de tercio de octava es el resultado de subdividir
cada una de las bandas de octava en tres trozos. El espectro de frecuencias audibles
para el hombre queda distribuido en las siguientes bandas de tercio de octava en Hz: 25,
31.5, 40, 50, 63, 80, 100, 125, 160, 200, 250, 315, 400, 500, 630, 800, 1000, 1250, 1600,
2000, 2500, 3150, 4000, 5000, 6300, 8000, 10000, 12500, 16000, 20000.
(Fig. 9)
Unidad Didáctica 3.1 Página 14 de 34
Agentes Físicos: Ruido
Ruidos no estacionarios
Pueden ser intermitentes o fluctuantes, y en este tipo de ruido el NPA varía con el tiempo.
Ej.: el ruido del tráfico.
(Fig. 10)
Unidad Didáctica 3.1 Página 15 de 34
Agentes Físicos: Ruido
4. EL MECANISMO DE LA AUDICIÓN
El oído humano percibe las variaciones de presión y las transforma en impulsos nerviosos
que llegan al cerebro a través del nervio auditivo. Estas variaciones de presión nos llegan
normalmente a través de la oreja, aunque también alcanzan el oído atravesando los
huesos de la cabeza. El oído se divide en tres partes: oído externo, oído medio y oído
interno.
El oído externo está constituido por el pabellón auditivo u oreja y el conducto o canal que
conduce al tímpano. En el conducto auditivo externo hay pelos y cerumen, que cumplen la
función de proteger e impedir que penetren hacia el interior cuerpos extraños. El tímpano
es una membrana muy elástica que vibra con mayor o menor amplitud en función de la
intensidad de la variación de presión (onda sonora), igual que ocurre cuando golpeamos
la membrana de un tambor, que vibra más o menos en función de la fuerza con la que
golpeamos.
La vibración del tímpano se transmite al oído medio, que contiene tres huesos: martillo,
yunque y estribo, que deben su nombre a su similitud con esos objetos. Estos huesos son
móviles y por lo tanto son capaces de percutir entre sí y conducir la vibración del tímpano
a otra membrana, llamada ventana oval.
El oído interno está formado por una serie de cavidades: los canales semicirculares,
responsables del sentido del equilibrio y la cóclea o caracol, donde existe una membrana
(membrana basal) en la que se encuentran miles de finísimos filamentos que son
terminaciones nerviosas.
Cuando la vibración de la cadena de huesecillos llega a la ventana oval, se transmite al
líquido que llena la cóclea, pudiendo así excitar las terminaciones nerviosas de la misma y
producir el estímulo que es conducido, a través del nervio auditivo, al cerebro, lugar en el
que se decodifica el mensaje. De esta forma hemos transformado las variaciones de
presión en el aire en sensaciones acústicas.
Unidad Didáctica 3.1 Página 16 de 34
Agentes Físicos: Ruido
Los efectos negativos que el ruido puede provocar en el hombre los dividiremos en
auditivos y no auditivos.
¡RECUERDE!
Esta alteración de la audición ocurre lentamente, de tal manera que primero aparecen una
serie de síntomas a los que no se da importancia, como son la dificultad para oír ruidos
cotidianos como el timbre de la puerta, el televisor a un volumen normal, con lo que
tenderemos a subirlo hasta unos niveles normales para nosotros, pero molestos para los
demás; suelen aparecer dificultades de relación con los demás, aumento de la
irritabilidad, así como otros síntomas difíciles de asociar con el ruido pero fáciles de
asociar con una posible lesión auditiva.
¡RECUERDE!
Los instrumentos que se utilizan para las mediciones de ruido se llaman genéricamente
sonómetros, y son capaces de medir el nivel de presión acústica indicando su valor en un
dial de lectura en unos casos digital y en otros analógico, pudiendo presentarnos el
resultado en dB o en dBA según sea la elección del operador. (Fig. 11).
(Fig. 11)
Estos sonómetros pueden ir equipados con sistemas que permitan conocer el espectro de
frecuencias del ruido estudiado, dando información de los niveles de presión acústica que
hay en cada banda de octava o en cada tercio de banda de octava.
Este análisis fino del ruido, en lugar de hacerlo “in situ”, puede hacerse en el laboratorio
si, previamente, se han grabado los datos del mismo en un soporte magnético
(magnetófono), en un soporte de papel (registrador) o en un soporte informático
(ordenador).
¡RECUERDE!
Estos equipos suelen tener distintas velocidades de seguimiento del ruido, siendo la
escala SLOW “lenta” la que permite el seguimiento y la lectura correcta del nivel de
presión acústica cuando es muy fluctuante. La escala FAST “rápida” permite seguir las
fluctuaciones del nivel de presión acústica, si bien se caracteriza por la inestabilidad y los
constantes cambios de la aguja o números en caso de lectura digital. La escala PEAK
“pico” sirve, como su nombre indica, para medir picos o impulsos máximos de ruido,
puesto que sigue con mayor velocidad que las anteriores las fluctuaciones del nivel de
ruido, y permite su lectura porque tiene una retención de escala que mantiene en pantalla
el nivel de presión acústica máximo alcanzado. Se utiliza para la medición y posterior
evaluación de ruidos de impacto.
Ø ¿Cómo hacer las mediciones? Las mediciones se deben efectuar usando los
sonómetros que cumplan con las normas establecidas al efecto, en perfectas
condiciones de funcionamiento y recién calibrados.
Ø ¿Dónde hacer las mediciones? Las mediciones se deben realizar lo más cerca
que sea posible del pabellón auditivo del trabajador cuyo puesto de trabajo
queremos valorar, y midiendo en ambos pabellones auditivos para aceptar como
medición del puesto de trabajo el resultado más desfavorable, el de mayor nivel de
presión acústica. (Fig. 12).
(Fig. 12)
Unidad Didáctica 3.1 Página 20 de 34
Agentes Físicos: Ruido
Para valorar las exposiciones al ruido, o lo que es lo mismo, la capacidad de daño que
tiene para el trabajador el estar sometido a unos determinados niveles de ruido, debemos
atenernos a lo dispuesto en el Real Decreto 1316/1989 “sobre protección de los
trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición al ruido durante el trabajo”,
que se publicó en el Boletín Oficial del Estado nº 263 de fecha 2 de noviembre de 1989.
En este Real Decreto se determinan con toda claridad las acciones a tomar en base a tres
situaciones diferentes de nivel de ruido evaluado: quien tiene que medir, cómo tiene que
medir, cuándo tiene que medir y a cuántos se tiene que medir.
Lo único que no explicita es cuántas veces; sin embargo, sí determina un nivel mínimo de
representatividad de las mediciones.
De la misma forma que para las mediciones ambientales, determina el quién, cómo,
cuándo, y a cuántos, en relación con el seguimiento que debe efectuarse de la función
auditiva de los trabajadores.
Ø ¿Cómo? Mediante equipos de medición que deben cumplir, para el caso de los
sonómetros, como mínimo con la norma CEI 651 para instrumentos del “Tipo 2”
(disponiendo de escala de lectura SLOW y ponderación A), siendo preferible el “Tipo 1”.
En el caso de los sonómetros integradores deben cumplir como mínimo la norma CEI 804
para instrumentos de “Tipo 2”, siendo preferibles los de “Tipo 1”. Los dosímetros deben
cumplir las normas CEI 651 y 804 para instrumentos de “Tipo 2”. Los instrumentos
utilizados para medir el nivel de pico deben tener una constante de tiempo de respuesta
no superior a 100 microsegundos.
Unidad Didáctica 3.1 Página 22 de 34
Agentes Físicos: Ruido
Pero estos sonómetros sólo se pueden utilizar para evaluaciones de ruido cuando éste es
considerado estable. Ruido estable es aquel cuya diferencia entre sus valores máximo y
mínimo es inferior o igual a 5 dB; en los demás casos deberán utilizarse sonómetros
integradores o dosímetros, que acumulan los diferentes niveles fluctuantes de ruido según
la expresión:
En esta situación, aplicando la fórmula anterior, se obtiene un valor del nivel de ruido
diario equivalente (NRDE) de 99 dBA.
Como se puede observar, el estar durante 4 horas a 102 dBA hace que, aunque los
restantes niveles de ruido son relativamente bajos, el nivel diario equivalente se sitúe en
99 dBA, que es muy elevado.
Unidad Didáctica 3.1 Página 23 de 34
Agentes Físicos: Ruido
Se procede como en el caso anterior, pero la ponderación no se realiza entre los niveles a
los que se está expuesto en cada tarea con su tiempo correspondiente de exposición,
sino que se hace entre los diferentes niveles diarios de ruido.
Para tiempos de exposición distintos de 8 horas por turno, el nivel de ruido diario
equivalente se calculará según la expresión:
Ejemplo: Sea un trabajador, que está expuesto a un nivel de ruido de 96 dBA durante 2
horas al día y que durante el resto de su tiempo de trabajo no está expuesto a ruido.
¿Cuál será el nivel de ruido diario equivalente de este puesto de trabajo? Operando según
la expresión anterior resulta que su nivel de ruido diario equivalente es de 90 dBA.
Pero ¿qué ocurre en el caso contrario que está expuesto a un nivel de ruido de 88 dBA
durante una jornada hipotética de 12 horas al día?. Operando en este caso con la misma
expresión, se obtiene un valor para el nivel del ruido diario equivalente de 90 dBA.
Con ello se pone en primer lugar de manifiesto que, para valorar la exposición al ruido, no
sólo se debe tener en cuenta el nivel de ruido al que se está expuesto, sino también el
tiempo de exposición, dado que niveles altos de ruido durante poco tiempo pueden dar
Unidad Didáctica 3.1 Página 24 de 34
Agentes Físicos: Ruido
niveles diarios equivalentes menores (menos peligrosos para la audición) que otros
niveles de ruido más bajos durante mayor tiempo de exposición.
¡RECUERDE!
Ø ¿Cuándo? Se tiene que realizar una evaluación inicial (medición del nivel de ruido
diario equivalente) en todos los puestos de trabajo de todos los sectores de actividad, con
las únicas excepciones de las tripulaciones de los medios de transporte aéreo y marítimo.
También se puede obviar esta evaluación inicial cuando es muy evidente que el nivel de
ruido diario equivalente del puesto de trabajo es inferior a 80 dBA.
Como resultado de esta evaluación inicial, puede ocurrir que un puesto de trabajo
determinado tenga un NRDE superior a 90 dBA, por lo que, además de incumplir la
normativa y en consecuencia tener la obligación de tomar medidas correctoras inmediatas
tendentes a la disminución del riesgo, deberá procederse a una nueva evaluación
ambiental antes de un año. Si el NRDE es inferior a 90 dBA pero es superior a 85 dBA,
también se deberá realizar una nueva evaluación antes de un año. Pero si el NRDE es
superior a 80 dBA e inferior a 85 dBA, la re-evaluación ambiental deberá realizarse antes
de tres años.
En el mismo Real Decreto se fijan las condiciones que deben cumplir los equipos
destinados para realizar las audiometrías y el contenidos de las exploraciones médicas.
¡RECUERDE!
Esta revisión inicial debe estar compuesta, como mínimo, por: anamnesis, otoscopia y
control audiométrico. Los dos últimos se repetirán al cabo de dos meses.
Se debe realizar una revisión adicional si el valor del nivel de pico ha superado
accidentalmente los 140 dBA y no se usaba protección personal.
Para el control audiométrico se debe realizar una audimetría de tonos puros (umbral de
audición por conducción aérea) de acuerdo con la norma ISO 6189 de 1983, incluida la
frecuencia de 8000 Hz, con posibilidad de medición de un nivel umbral de audición de 0
dB según la norma ISO 389 de 1975.
Los audiómetros (manuales o automáticos) deben ser calibrados y mantenidos según las
normas ISO 6189 de 1983, ISO 389 de 1975 y la norma CEI 645.
De todos estos datos ambientales y médicos hay que dar comunicación a los trabajadores
afectados, a sus representantes y a los órganos internos competentes en prevención de
riesgos laborales, debiendo el empresario mantener con estos datos un registro y archivo
que será guardado durante al menos treinta años, asumiendo esta responsabilidad el
empresario que le suceda y, si ello no es factible, la autoridad laboral competente.
Otra forma de valorar la exposición es mediante el cálculo del 0/1 ENP (Exposición
Máxima Permisible) que se calcula según cualquiera de las siguientes expresiones:
El cálculo de 0/1 EMP de un puesto de trabajo es la suma de los 0/1 EMP de cada una de
las tareas que, suponiendo niveles diferentes de ruido, se realicen en el mismo.
Para exposiciones donde el L A eq.d es de 90 dBA el 0/1 EMP tiene el valor 1, indicando los
valores superiores a 1 el incumplimiento de la norma o sea que el L A eq.d es superior a 90
dBA, y viceversa.
Unidad Didáctica 3.1 Página 27 de 34
Agentes Físicos: Ruido
8. EL RUIDO DE IMPACTO
Se consideran ruidos de impacto aquellas variaciones de presión que tienen una duración
muy pequeña, si bien pueden alcanzar una elevada intensidad como ocurre con el ruido
generado por el disparo de un arma de fuego o por la matriz de una prensa al incidir sobre
la pieza a conformar.
Parámetros característicos
Los parámetros característicos del ruido de impacto son: el nivel de pico y la frecuencia.
Para medir PMAX, el sonómetro debe tener una constante de tiempo <100
microsegundos.
¡RECUERDE!
Instrumentos de medida
Los sonómetros utilizados para la medición de ruidos de impacto deben tener la
posibilidad de leer con velocidad de seguimiento del ruido peak-pico, y retención de la
lectura en pantalla.
También en la normativa española sobre ruido se fija que disponga de una constante de
tiempo en ascenso inferior a 100 microsegundos.
Criterios de valoración
El Real Decreto 1316/1989, citado anteriormente, limita el nivel de ruido de pico a 140 dB
pico, de tal manera que no son admisibles niveles de ruido de impacto superiores a este
valor, pero no limita ni gradúa el número de los impactos con nivel de pico inferior.
Para poder valorar la incidencia que la exposición al ruido de impacto tiene sobre las
lesiones auditivas, se pueden utilizar otros criterios técnicos de probada solvencia, como
los TLV de la American Conference of Governmental Industrial Hygienists (ACGIH), que
limitan el nivel máximo de presión acústica a 140 dB pico pero que recomiendan que la
exposición no sobrepase los siguientes valores:
Para otros valores, el número máximo de impactos por día se obtiene de la expresión:
Siendo:
Número de impactos por día: el número total de impactos que, de cada
nivel de ruido, recibe el trabajador.
Número de impactos máximo permitido por día: el número máximo
hallado según la expresión anterior.
La evaluación total del ruido debería ser la adición de los 0/1 EMP de cada uno de los
niveles de ruido de impacto con su número de impactos por día y, si hay exposición
simultánea a ruido continuo, incluyendo el 0/1 EMP correspondiente.
Unidad Didáctica 3.1 Página 30 de 34
Agentes Físicos: Ruido
Para minimizar los efectos perjudiciales que el ruido tiene para las personas, se deberán
tomar una serie de medidas tendentes a disminuir el nivel de ruido diario equivalente o
nivel pico al que están expuestas, que se puede conseguir disminuyendo el nivel de
presión acústica en el origen (foco), en el medio transmisor o en el trabajador (receptor).
En otras ocasiones se tiene que recurrir a soluciones de ingeniería más complejas, como
pueden ser: diseñar encerramientos para las máquinas ruidosas que, en la medida de lo
posible, no incluyan en su interior al trabajador; tomar las debidas precauciones para
evitar la propagación del ruido por vía directa en el aire, por reflexión en las paredes,
suelos y demás superficies del local y por transmisión a través de suelos y paredes a
otros locales o puestos de trabajo.
Revestir de materiales absorbentes el techo de las paredes, por lo menos parte de ellos,
es de una notable eficacia para la reducción del ruido en su transmisión.
Unidad Didáctica 3.1 Página 31 de 34
Agentes Físicos: Ruido
(Fig. 13)
Un mismo auricular presenta atenuaciones reales bien distintas en función del tipo de
ruido al que se le enfrente.
Para estimar el nivel de ruido al que está expuesto un trabajador que usa un protector
auditivo se deberá proceder a restar del ruido ambiente los decibelios que éste atenúa en
cada banda de octava y proceder luego a la suma logarítmica de los dB que queden en
cada una de ellas. La diferencia entre el nivel global de ruido ambiente y el nivel global de
ruido atenuado es la atenuación efectiva del protector.
Sin modificar el nivel de ruido ponderado, para disminuir el nivel de ruido diario
equivalente se pueden reducir los tiempos de exposición al ruido, mediante la rotación de
los puestos de trabajo.
Unidad Didáctica 3.1 Página 33 de 34
Agentes Físicos: Ruido
RESUMEN
En esta unidad didáctica se presenta una visión de aquellos aspectos, referentes al ruido,
que son necesarios para poder evaluarlo y emitir recomendaciones sobre el control del
mismo cuando existe en un ambiente laboral.
Para ello tendremos en cuenta magnitudes físicas y unidades de medidas del ruido, como:
• Presión acústica
• Frecuencia
• Decibelio (dB)
El rango de frecuencia audible por el oído humano va desde los 20 Hz hasta los 20000
Hz.
En Higiene Industrial utilizamos la escala de ponderación A, dando lugar al dBA
(respuesta más aproximada al oído humano).
Cuando hemos de evaluar dos o más fuentes de ruido, utilizamos la suma logarítmica de
los dB y no la suma aritmética.
Los efectos del ruido en el órgano auditivo pueden provocar una disminución de la
capacidad auditiva (hipoacusia). Para determinar esta pérdida de la capacidad auditiva
utilizamos un aparato llamado audiómetro.
El instrumento de medida que se utiliza para medir del ruido se llama genéricamente
sonómetro, midiendo en las escalas de dB y dBA.
Las mediciones se deben efectuar usando los sonómetros que cumplan con las normas
establecidas en cuanto a funcionamiento y calibración (RD 1316/1989).
Para el control del ruido se debe actuar sobre la FUENTE, el MEDIO y el RECEPTOR:
• Sobre la fuente: modificando, rediseñando, buscando nueva localización.
• Sobre el medio: por encapsulamiento, absorción, barreras.
• Sobre el receptor: mediante aislamiento, nueva localización, reduciendo el tiempo
de exposición, o con protección individual.
Unidad Didáctica 3.1 Página 34 de 34
Agentes Físicos: Ruido
REFERENCIAS LEGALES
• Real Decreto 1316/ 1989. Protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados
de su exposición al ruido durante el trabajo. (BOE 2/11/1989).