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Índice
Sección I: mercancía y moneda………………………………………………………………………………………..4
• Capítulo I: La mercancía
• Capítulo II: De los cambios
• Capítulo III: La moneda o circulación de las mercancías
Sección II: transformación del dinero en capital ……………………………………………………………12
• Capítulo IV: fórmula general del capital
• Capítulo V: contradicciones de la fórmula general del capital
• Capítulo VI: Compra y venta de la fuerza de trabajo
Sección III: Producción de la plusvalía absoluta……………………………………………………………..14
• Capítulo VII: Producción de valores de uso y producción de la plusvalía
• Capítulo VIII: Capital constante y capital variable
• Capítulo IX: Tipo de plusvalía
• Capítulo X: La jornada de trabajo
• Capítulo XI: Tipo y masa de la plusvalía
Sección IV: producción de la plusvalía relativa……………………………………………………………….18
• capítulo XII: plusvalía relativa
• Capítulo XIII: cooperación fuerza colectiva del trabajo
• Capítulo XIV: división del trabajo y manufactura
• capítulo XV: maquinismo y gran industria
Sección V: nuevas consideraciones de la producción de la plusvalía………………………………23
• capítulo XVI: plusvalía absoluta y plusvalía relativa
• Capítulo XVII: variaciones de la relación de intensidad entre la plusvalía y el valor de la fuerza de
trabajo
• Capítulo XVIII: expresiones del tipo de la plusvalía
Sección VI: el salario……………………………………………………………………………………………………….26
• Capítulo XIX: transformación del valor o del precio de la fuerza de trabajo en salario
• Capítulo XX: el salario a jornal
• Capítulo XXI: el salario a destajo
• Capítulo XXII: diferencia en el tipo de los salarios nacionales
Sección VII: acumulación del capital………………………………………………………………………………29
• Capítulo XXIII: reproducción simple
• Capítulo XXIV: transformación de la plusvalía en capital
• Capítulo XXIV: Ley General de la acumulación capitalista
Sección VIII: la acumulación primitiva……………………………………………………………………………38
• Capítulo XXVI: el secreto de la acumulación primitiva
• Capítulo XXVII: origen del capitalismo industrial
• Capítulo XXVIII: tendencia histórica de la acumulación capitalista
• Capítulo XXIX: teoría moderna de la colonización
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Nota del autor
Antes de nada, agradecerte el que te hayas parado a leer esta pequeña nota. No suelo hacer esto en mis otros
resúmenes más que para poner alguna nota aclaratoria de la obra o contexto. En este caso es un poco diferente.
Sin lugar a duda ha sido el resumen que más tiempo me ha llevado y al que más cariño le he cogido por eso
mismo. Han sido horas y horas de lectura, de subrayado y de escritura que se han visto totalmente
recompensadas con el conocimiento propio adquirido y con el apoyo de aquellos a los que les gustan mis
resúmenes.
La obra está sacada de un resumen del propio capital (se podría decir que es un resumen de un resumen) del
cual por diversos motivos no publicaré su nombre. El resumen cuenta con lo fundamental de lo fundamental, por
ello siempre recomiendo leer la obra original para sacar las conclusiones de la forma más objetiva posible, pues
he podido prescindir de ciertos conceptos que para otras personas pueden ser de gran importancia. (de hecho,
ciertos capítulos están sin escribir porque a mi juicio son ejemplificaciones que en la actualidad se encuentran
bastante desfasadas).
El objetivo de esto en ningún momento es sustituir a la obra principal, sino que esto pueda servir de apoyo e
incentivo para aquellos que por diversos motivos no pueden leer la obra completa. Mi único propósito es brindar
a toda aquella persona que lo necesite una base teórica para iniciarse en la literatura marxista, sin recibir ningún
tipo de compensación económica.
Además, este resumen cuenta con un pequeño vocabulario (el cual todavía está sin terminar) que se encuentra
en el mismo apartado de Marx para hacer todavía más accesible la lectura.
Con esto quiero agradecer a Isma por haberme echado un cable con la portada y a toda aquella persona que ha
estado apoyándome con mi pequeño pasatiempo de resumir libros.
Para cualquier duda, fallo o lo que sea puedes hablarme por Twitter sin ningún problema: @davidmanone2
Un saludo y espero que lo disfrutes.
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Sección I: mercancía y moneda
● Capítulo I: La mercancía
Objeto que, en vez de ser utilizado por el productor, se destina a la venta. Es la forma elemental de la riqueza
de las sociedades capitalistas.
Valor de Uso y Valor de Cambio
Para transformarse un valor en mercancía, debe ser un objeto útil que sirva para satisfacer necesidades
humanas.
Valor de uso: es la aptitud que posee un objeto para satisfacer una necesidad, determinado por sus
condiciones naturales.
Valor de cambio: capacidad de compra de un bien. Cantidad de otro bien que puede ser adquirida a cambio
de dicho bien.
Valor, su sustancia
Valor: Magnitud empleada para medir bienes, productos o servicios, comparando beneficio y utilidad.
Existe algo en común en la relación de cambio de dos mercancías.
Este algo no puede ser una propiedad natural, debido a que no se tienen en cuenta sus
cualidades naturales sino cuando se les da una utilidad que las transforma en valores de uso.
En el intercambio (lo que caracteriza la relación de cambio) no se tiene en cuenta su utilidad respectiva (valor
de uso) sino si se encuentran en cantidad adecuada. Como valores de uso son de cualidad distinta, pero como
valores de cambio, solo pueden diferenciarse en cantidad.
Si se pasan por alto las propiedades naturales, solo se quedan con una cualidad, la de ser generadores de
trabajo.
Debemos prescindir de la utilidad de los objetos, para quedarnos con su carácter común: un gasto de fuerza
humana de trabajo, a un desgaste del organismo del ser humano sin vínculo con la forma individual en que
se ha gastado esta fuerza.
Las mercaderías muestran que en su producción se ha consumido una fuerza de trabajo, un consumo de
fuerza humana en general, dicho de otra forma, en ellas se ha acumulado trabajo. Las mercancías son valores
en tanto que son materialización de ese trabajo, sin considerar su forma. Lo que se observa de común en la
relación de cambio o en el valor de cambio de las mercancías, es su valor.
Magnitud del valor, tiempo de trabajo socialmente necesario
La sustancia del valor es el trabajo. La medida de cantidad de valor es la cantidad de trabajo, se mide por la
duración, el tiempo de trabajo.
El tiempo de trabajo que determina el valor de un producto es el tiempo socialmente necesario para
conseguirlo, es decir, es el tiempo necesario tenido en cuenta como término medio. Esto es el tiempo que
necesita un trabajo ejecutado conforme el grado medio de habilidad e intensidad y en las condiciones
ordinarias con respecto al medio social convenido (esto es, en condiciones normales de fabricación y de
acuerdo al contexto histórico y social)
La magnitud del valor de una mercancía no sufriría cambio si el tiempo necesario para producirla continuara
siendo el mismo. Este varía cada vez que se modifica la productividad del trabajo con cada alteración (pericia
de los trabajadores, factores naturales, amplitud y eficacia de los medios de producción…)
Si la productividad del trabajo aumenta, disminuyendo el tiempo necesario para producir un artículo, el valor
de ese artículo disminuye, y si la productividad disminuye, el valor aumenta.
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El mismo trabajo crea el mismo valor, solo que suministra en un tiempo determinado una cantidad mayor o
menor de valores de uso según aumente o disminuya su productividad.
Aunque en un aumento de la productividad se obtenga en el mismo tiempo dos productos en vez de uno, se
seguirá teniendo la misma utilidad que antes de aumentar la productividad, pero existe un aumento de
riqueza material. Sin embargo, el valor del conjunto de objetos útiles sigue siendo el mismo: dos productos
hechos en el mismo tiempo que antes hacer uno no vale más de lo que anteriormente era no solo. (mismas
horas de trabajo= mismo precio)
Cualquier aumento de la productividad aumenta la cantidad de productos que ese trabajo trae consigo y, por
lo tanto, la riqueza material, pero no modifica el valor de esa cantidad, debido a que el tiempo de trabajo
sigue siendo el mismo.
La sustancia del valor es el trabajo, su medida es la duración del trabajo.
Una cosa puede ser valor de uso sin ser un valor. Basta que sea útil para el ser humano, sin que proceda de
su trabajo (ej: prados vírgenes, aire, mar…)
Un valor de uso solo obtiene valor cuando se le suma cierta cantidad de trabajo humano. (ej: el agua de un
río no tiene valor, pero si se ponen cañerías para que llegue a una casa, adquiere valor)
Una cosa puede ser útil y producto del trabajo sin ser mercancía. Todo el que con su producto satisface sus
necesidades, solo crea un valor de uso por su propia cuenta. Para obtener mercancías hay que producir
valores de uso, con la finalidad de darlos al consumo general por medio del cambio.
Ningún objeto puede convertirse en valor si no es útil.
II. Doble aspecto de trabajo
El trabajo de distintos trabajadores, producen valor por su condición común de trabajo humano.
Cada clase de trabajo conlleva gasto físico de fuerza humana, formando el valor de las mercancías.
Todo trabajo trae consigo un gasto de fuerza humana en una u otra forma productiva determinada por un fin
particular, y esta idea de trabajo útil diferente, da lugar a valores de uso y cosas útiles.
Doble carácter social del trabajo privado
Al conjunto de todos los objetos útiles requeridos, corresponde un conjunto de trabajos variados. Para
satisfacer las diversas necesidades del ser humano, el trabajo se presenta bajo distintas formas útiles, y de
ahí se derivan innumerables industrias.
Según la voluntad particular de sus productores, las diversas especialidades de trabajos útiles se manifiestan
como partes, que se completan mutuamente, del trabajo general destinado a satisfacer la suma de
necesidades sociales. Cada uno de los oficios individuales, que corresponde a un orden de necesidades, y cuya
variedad no resulta de ningún convenio previo, constituyen las partes del sistema social de la división del
trabajo, que se adaptan a la variedad infinita de las necesidades.
De esta forma, trabajando los seres humanos unos para otros, sus obras privadas tienen un carácter social,
además por su parecido en concepto de trabajo humano en general, apareciendo la semejanza en la relación
social que los sitúa frente a frente y en una base de equivalencia. (valor de cambio)
Reducción de toda clase de trabajo a cierta cantidad de trabajo simple
Las diversas transformaciones de la materia natural y sus adaptaciones a las distintas necesidades humanas
son en mayor o menor grado, fatigosas de realizar y, por lo tanto, las diferentes clases de trabajo de donde
vienen son más o menos complejas.
Cuando hablamos del trabajo humano desde el punto de vista del valor, únicamente consideramos el trabajo
simple, es decir, el gasto de la simple fuerza que cualquier individuo sin educación especial posee.
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El término medio del trabajo simple varía en función del contexto, pero siempre se encuentra determinado
en una sociedad dada.
El trabajo superior es el trabajo simple multiplicado, pudiendo reducirse siempre a una cantidad mayor de
trabajo simple (ej: 1 día de trabajo superior= 2 días de trabajo simple)
la disminución de cualquier trabajo a determinada cantidad de una sola especie de trabajo se hace todos los
días y en todas partes. Las mercancías encuentran su expresión uniforme en moneda, es decir, en una
cantidad determinada de oro. Los diferentes géneros del trabajo, cuyo producto son las mercancías, por
complicados que sean, se van a reducir en una proporción dada al producto de un trabajo único: el que
suministra el oro. Cada genero de trabajo representa únicamente una cantidad de este último.
III el valor, realidad social, solo aparece en el cambio
Las mercancías son mercancías por ser a la vez objeto de utilidad y un porta-valor. Solo pueden entrar en la circulación
si se ofrecen bajo doble forma: la suya natural y la de valor.
Considerada una mercancía aisladamente, como objeto de valor no puede apreciarse. Solo tendrá una forma
tangible: su forma natural de objeto útil.
La realidad de las mercancías consiste en que son la expresión varía de la misma unidad social, es decir, del
trabajo humano.
El carácter de valor se manifiesta en las relaciones de las mercancías entre si y sólo en esas relaciones. Como
valores, los productos del trabajo revelan en el cambio una existencia social diferente de su existencia
material. Una mercancía expresa su valor por la cualidad de poderse cambiar por otra.
Si el valor se revela en la relación de cambio, este no produce el valor. Al contrario, el valor de la mercancía
es el que regula sus relaciones de cambio y determina sus relaciones con los demás.
Aunque dos objetos tengan distinto uso, puede poseer una propiedad común: la pesantez. En esta relación,
el objeto sólo se considera como un cuerpo que representa peso, que prescinde del resto de sus propiedades
y sirve como medida de peso.
La mercancía que posee un doble aspecto, objeto de utilidad y valor se la deja de considerar aisladamente,
cuando por su relación con otra mercancía, adquiere su valor una forma estimable, la de valor de cambio,
diferente de su forma natural.
Forma del valor
En concepto de valores, todas las mercancías son:
▪ De Idéntica utilidad
▪ Trabajo humano
▪ Pueden reemplazarse recíprocamente
Una mercancía puede cambiarse por otra mercancía.
Existe imposibilidad de cambio inmediato entre mercancías. Una sola de ellas presenta la forma apta del
cambio inmediato con todas las demás, la forma especial de valor: la forma moneda. Su fundamento es la
simple forma de la relación de cambio.
Cualquier mercancía se cambia por otra mercancía diferente de cualquier clase que sea.
Así ocurre en los casos aislados, en los que una sola mercancía expresa accidentalmente su valor en otra
mercancía también sola. (20m de tela/70kg de trigo/100kg de hierro= 1 vestido)
Una misma mercancía se cambia, no ya eventualmente con otra, sino de forma regular con varias: una
mercancía expresa su valor en una serie de mercancías. La misma mercancía puede abarcar tantas
representaciones de su valor como diferentes mercancías haya. Y, por el contrario, si deseamos que una sola
representación reflejase el valor de todas las mercancías, tendríamos que invertir nuestro ejemplo de este
modo: 1 vestido= 20m de tela, 70kg de trigo= 20m de tela, 100kg de hierro= 20m de tela etc.
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Esta fórmula, que es la anterior invertida, la cual era el desarrollo de la forma simple de relación de cambio,
nos da una expresión uniforme de valor para el conjunto de las mercancías, teniendo todas, una medida
común de valor: la tela, siendo posible su cambio inmediato con ellas.
Desde el punto de vista del valor, las mercancías son puramente sociales y, por lo tanto, su forma valor debe
presentar una forma de validez social.
La forma valor solo ha tomado consistencia en una mercancía universalmente aceptada, siendo la forma
oficial de los valores (que podría ser una mercancía cualquiera)
La experiencia ha demostrado que la mercancía cuya forma propia se ha confundido con el valor, es el oro,
consiguiendo la forma moneda del valor: todas mercancías se reducen a cierta cantidad de oro.
Antes de lograr este monopolio social, el oro era otra mercancía más. Se presentó al principio en intercambios
aislados y poco a poco obtuvo una mayor esfera de influencia. En la actualidad, los cambios de productos se
realizan solo por medición suya.
La forma moneda del valor aparece en la actualidad como su forma natural, como a la encarnación general
del trabajo humano.
No parece que una mercancía se haya convertido en moneda, porque las demás manifiesten en ella su valor,
sino al revés, que las mercancías manifiestan en ella su valor, porque es moneda.
IV. Apariencia material del carácter social del trabajo
La forma moneda contribuye a conformar una idea falsa de las relaciones de los productores. Esas relaciones
ponen a los productos cara a cara para cambiarlos comparando sus valores, es decir, comparando el trabajo
de diferente género que cada cual contiene en concepto de trabajo humano semejante y dando un aspecto
social diferente del natural.
Y los productos del trabajo que en sí mismos son sencillos, se vuelven enrevesados cuando se les considera
objetos de valor, renunciando de su naturaleza física, es decir, desde que se convierten en mercancías.
El valor de cambio es la manera social de contar el trabajo invertido en la fabricación de un objeto y que, por
lo tanto, posee una realidad social, se ha vuelto tan familiar para todos, que parece ser una cualidad propia
de los objetos.
Los productos se presentan como objetos de utilidad y no como mercancías que se cambian recíprocamente.
Esa apariencia material, esa ilusión de que las cosas poseen una propiedad natural y que por virtud de ella
cambian en proporciones determinadas, convierte a ojos de los productores, su propio movimiento social o
sus relaciones personales para el intercambio en movimiento de las cosas mismas, sin que puedan dirigirlo.
La producción y sus relaciones (creadas por el ser humano) dominan al ser humano en vez de subordinarse a
él.
Algo mismo ocurre con la religión: los productos del ser humano se convierten en dioses, toman aspecto de
seres independientes, que se comunican entre sí y con nosotros. Lo mismo ocurre en el mundo mercantil.
• Capítulo II: De los cambios
Relaciones de los poseedores de mercancías; condiciones de esas relaciones
No siendo posible a las mercancías ir por sí solas al mercado ni cambiarse entre sí, para ponerlas en contacto,
sus poseedores tienen que establecer a su vez mutuas relaciones, de manera que cada cual se apropia de la
mercancía ajena entregando la propia por medio de un acto voluntario común. Para que la venta sea
recíproca, los poseedores deben reconocerse como propietarios de las mercancías. Esa relación jurídica
materializada en contrato no es otra cosa que la relación de voluntades en que se refleja la relación
económica. Las personas solo existen como representantes de su mercancía.
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Para el dueño de una mercancía que desea cambiarla por otra, su mercancía no es un valor de uso, la única
utilidad que le ve es la de que puede serle útil a otros y que, por lo tanto, es un instrumento de cambio y un
porta-valor y que aspira a cambiar por una mercancía cuyo valor de uso pueda satisfacer sus necesidades.
Es necesario que su valor de uso esté demostrado antes de que las mercancías puedan realizarse como valores
debido a que solo se realizan como tales a condición de que se demuestre que el trabajo invertido en la
mercancía haya sido eficiente. Solo se puede probar cuando hay alguien que las quiere adquirir atendiendo a
su utilidad. La utilidad de la mercancía solo se constata por el cambio.
Cuando son útiles, las mercancías pueden presentarse como valores, aunque deben haberse presentado
como valores antes de constatar su utilidad.
La relación de cambio engendra la forma moneda
Las mercancías solo pueden mostrar su valor y la cantidad de este si se colocan sobre una base de igualdad
con una cantidad determinada de cualquier cosa útil, cuyo valor se encuentre ya demostrado. Dos mercancías
demuestran su valor comparándose con una tercera, cuya utilidad, ya reconocida, da consistencia al valor de
las otras dos. Esta tercera mercancía se convierte en moneda. La relación de cambio es quien origina,
necesariamente, la forma moneda.
La necesidad de comercio ha dado origen así a una forma palpable que permite comparar los objetos desde
un punto de vista del valor.
Se trata de una mercancía especial que se separa de las otras, se ofrece de común acuerdo para exponer sus
valores recíprocos.
La forma natural de esa mercancía queda establecida socialmente como la forma de existencia del valor,
funcionando como moneda y dando lugar al dinero.
La forma moneda se asocia a los metales preciosos
En un primer momento es el azar quien decide el objeto que hace la forma moneda, pero esa forma no tarda
en asociarse a las mercancías que por sus cualidades son más aptas para esa función social, es decir, a los
metales preciosos. Solo estos podían tener forma propia para manifestar el valor y servir de imágenes
palpables del trabajo humano. Además, como las mercancías, en idea de valor, solo difieren en la cantidad,
la mercancía moneda debe ser capaz de diferencias cuantitativas (numéricas) para adaptarse a las diferencias
de cantidad.
El valor de uso del oro convertidos en mercancía es doble: utilidad como mercancía (son materia prima) y
función moneda.
La relación social de cambio que transforma el oro en moneda no les da su valor, pues ya lo tenían antes de
ser moneda. La circunstancia de saber si el oro posee esa forma especial de valor, es que argumenta el
conocimiento de cuánto vale x de oro. Como cualquier mercancía, el oro no puede expresar su propio valor
sin ayuda de otras mercancías, y basta leer en sentido inverso una tarifa de precios para ver la cantidad de
valor en oro expresado en todas las mercancías posibles.
• Capítulo III: La moneda o circulación de las mercancías
Medida de los valores
La primera función del oro es dar a todas las mercancías la materia para que expresen su valor como
productos de cualidad igual y comparables, desempeñando así el papel de medida universal de los valores.
No es el oro convertido en moneda lo que hace a las mercancías medibles debido a que ellas mismas se
pueden medir mediante la igual cantidad en concepto de valores y fuerza materializada de trabajo. Pueden
encontrar juntas su magnitud de valor en una mercancía convertida en medida común (oro, tela, trigo…) esta
medida de los valores es la forma de revestir su medida efectiva, que será siempre el tiempo de trabajo.
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La forma precio
La expresión en oro de la magnitud de valor de una mercancía es su forma moneda/precio.
El precio no es algo tangible por sí mismo, el poseedor necesita ponerles unas etiquetas para anunciar su
precio.
Como cantidades distintas de una misma cosa, del oro, las mercancías se comparan y se miden entre sí, de
ahí viene la necesidad de referirlas a una cantidad de oro.
Los precios señalan dos cosas a la vez: la magnitud del valor de las mercancías y la parte del oro convertido
en unidad de medida, haciendo posible el intercambio.
La magnitud de valor manifiesta la relación que existe entre una mercancía y el tiempo de trabajo social
necesario para fabricarla. Desde que el valor se convierte en precio, esa relación aparece como la relación de
cambio de la mercancía con la moneda. Pero la relación de cambio lo mismo puede significar el valor de la
mercancía que el más o el menos que su cambio produce, accidentalmente, en circunstancias determinadas.
Aunque las condiciones de la producción sean estables, son expresiones que aumentan o disminuyen el valor
de una mercancía y, sin embargo, son sus precios, porque significan la relación de la mercancía y la moneda.
Así pues, es posible que exista una diferencia cuantitativa entre precio de una mercancía y su magnitud de
valor.
En el precio, es decir, en el nombre monetario de las mercancías, su equivalencia con el oro todavía no es un
hecho consumado. Para producir el efecto de un valor de cambio, la mercancía debe dejar de ser oro
imaginado y convertirse en oro tangible para darle un precio.
La forma precio solo indica que las mercancías son enajenables y en qué condiciones quiere hacerlo el
vendedor. Para que se deje atraer por las mercancías es necesario que su valor útil esté reconocido.
Circulación de las mercancías
El cambio traslada las mercancías en manos de que son valores negativos de uso, a otras que sean valores
positivos. Cuando llegan al punto en el que sirven como utilidad, desaparecen de la esfera de cambios.
Un cambio se realiza mediante dos transformaciones opuestas y complementarias: transformación de
mercancía en dinero y el dinero en mercancía. Esto podría sintetizarse como vender para comprar.
Marx llama “la circulación de la mercancía” al conjunto de movimientos encadenados que compone la
compraventa de productos (es decir, mercancía-dinero-mercancía. Siendo esta última mercancía comienzo
de otro movimiento. Ej: 1ºmov: tela-dinero-vestido 2ºmov: vestido-dinero-vino)
Como se acaba de analizar, la circulación de las mercancías conduce en cada uno de sus movimientos
particulares, a un cambio de productos, en un cambio inmediato.
La circulación no termina en el cambio de dueño de los productos. El dinero no desaparece. En el movimiento
tela-dinero-vestido, la tela vendida sale de la circulación, sustituyéndola el dinero y así sucesivamente.
La compra es un complemento indispensable de la venta, pero no es necesario que estas acciones tengan
lugar inmediatamente. Puede separarlas un espacio de tiempo más o menos largo. Si la separación de las dos
operaciones se alarga demasiado, su unión íntima se manifiesta por la crisis que surge.
Curso de la moneda
Desde el momento en el que el vendedor completa la venta por la compra, el dinero se va de sus manos. El
movimiento de la circulación de las mercancías da a la moneda, la distancia. Esto es llamado “curso de la
moneda”
Los precios, que son evaluadores de valor de las mercancías en oro, varían con el valor de este, y como no
existe alteración en el valor de las mercancías, los precios bajan si aumenta el valor del oro y suben si
disminuye.
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Para que un país sepa la cantidad de moneda que el movimiento de circulación puede absorber, debe
observar durante un tiempo determinado, la circulación comprendida por las ventas o compras aisladas, es
decir, las transformaciones en las que la moneda solo varía de lugar una vez, y por la serie de transformaciones
más o menos extensas en que las mismas monedas experimentan transacciones más numerosas. Después,
cada una de las monedas que integran la suma total de dinero circulante. El conjunto de tales monedas
realiza, en tiempo determinado, un total de precios. Por lo tanto, se establece una velocidad media en el
curso de la moneda. Sabida esta velocidad, se determina la masa de oro que puede funcionar como
instrumento de circulación, ya que esa masa, multiplicada por el número medio de sus cambios, tiene que
ser igual al total de precios que han de efectuarse.
La velocidad del curso de la moneda solo señala la velocidad de las transformaciones de las mercancías, la
mayor o menor rapidez con la que se van de la circulación y su sustitución por nuevas mercancías.
El curso rápido de la moneda aparece la unión de la venta y compra como dos actos alternativamente
efectuados, es decir, conjuntos. Por el contrario, la lentitud del curso de la moneda señala la separación de
ambas operaciones y la interrupción en los cambios de mercancía.
La cantidad de los medios de circulación en un periodo de tiempo está determinada por el precio total de las
mercancías circulantes y por la velocidad media de sus transformaciones en dinero.
El numerario o las especies y el papel moneda
El numerario tiene su origen en la función que desempeña la moneda como instrumento de circulación. El
peso de oro adoptado como unidad de medida y sus subdivisiones, deben presentarse ante las mercancías
en el mercado (acuñación). Esta acuñación corresponde también al estado, teniendo así una forma oficial.
La moneda en la circulación se reduce a un simple numerario, a ser el signo de sí propia, solo es necesario
que el signo de la moneda (el papel moneda) sea socialmente valedero, este carácter lo consigue por la acción
del estado. Además, el papel moneda debe estar proporcionado en su emisión a la cantidad de moneda que
represente.
Reservas de oro y de plata o tesoros
Al desarrollarse la circulación de las mercancías se desarrollan también la necesidad y el deseo de adquirir y
conservar lo que en el régimen de producción mercantil constituye el nervio de todas las cosas: el dinero.
Todo productor debe hacer acopio de dinero, debido a que las necesidades se renuevan continuamente y le
imponen la compra de nuevas mercancías. Las mercancías no se venden para comprar otras en el acto, sino
para reemplazarlas por dinero, que se conserva y se va utilizando según las necesidades. La moneda detenida
se convierte en tesoro, y el vendedor se transforma en acumulador de dinero.
El dinero como medio de pago
En la forma de circulación de las mercancías hasta ahora, vemos que se presentan unos cambistas con la
mercancía y otros con el dinero, sin embargo, a medida que se desenvuelve la circulación, aparecen varias
circunstancias que tienden a establecer un intervalo entre la venta de la mercancía y la realización de su
precio.
Algunas mercancías necesitan, para su producción, más tiempo que otras. Puede suceder que uno de los
cambistas esté dispuesto a vender mientras que el otro todavía no posea medios para poder comprar. Cuando
las mismas transacciones se renuevan sin detenimiento entre las mismas personas, las condiciones de venta
y compra de las mercancías se regulan según las condiciones de su producción. Se vende una mercancía que
otro, compra sin pagar de inmediato. El vendedor se convierte en acreedor y el comprador en deudor.
El dinero funciona además como medio de compra imaginaria, se transfiere la mercancía y el dinero pasa a
manos del vendedor al finalizar un plazo.
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Como medio de circulación, el dinero se convertiría en tesoro, porque el movimiento de circulación se había
paralizado en su primera mitad: la entrega de la mercancía.
Los pagos a efectuar se pueden compensar si en lugar de efectuarse de hecho, se liquidan recíprocamente,
anulándose. Teniendo esto en cuenta, se organizan instituciones para realizar las compensaciones que
disminuyen la masa de numerario utilizado.
La cantidad de moneda que circula en cierto periodo es igual a la suma de los precios de las mercancías a
realizar, añadiéndole la suma de los pagos que cumplen en ese período y descontando la totalidad de los
pagos que se compensan.
La moneda de crédito tiene su origen inmediato en la función del dinero como medio de pago. Los
documentos que acreditan una deuda también circulan. A medida que se extiende este sistema, se regulan
las grandes operaciones comerciales.
La moneda universal
Cuando sale de la circulación interior de un país, la moneda abandona las formas locales que había revestido,
para asumir de nuevo su forma primitiva de barra o lingote.
En el ámbito nacional de la circulación, puede utilizarse como medida de valor una sola mercancía, pero en
el mercado universal existe una doble medida de valor: el oro y la plata.
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Sección II: transformación del dinero en capital
● Capítulo IV: fórmula general del capital
Circulación simple de las mercancías y circulación del dinero como capital
El punto de salida del capital se basa en la circulación de las mercancías. Ese capital solo se da cuando la
producción mercantil y el comercio logran cierto grado de desarrollo.
La forma inmediata de la circulación de la mercancía es mercancía-dinero-mercancía, es decir, vender para
comprar. Cualquier dinero que realiza ese movimiento se convierte en capital. El dinero pasa a transformarse
en mercancía útil destinada a servir de valor de uso.
La plusvalía
Puede ocurrir que la mercancía se venda en más de su valor o se compre en menos, perjudicando así a uno
de los cambistas. Sale de la circulación más dinero del que entró.
La plusvalía es el sobre valor o aumento de valor de una mercancía.
El poseedor del dinero deviene en capitalista, la plusvalía creada por el valor es su único objeto,
despreocupándose del valor de uso. Para él, mercancías y dinero solo funcionan como formas diferentes del
valor que, cambiando sin tregua de forma, cambia también de magnitud y parece haber adquirido la
propiedad de procrear.
Bajo la forma de dinero, el valor principia, termina y vuelve a comenzar su ciclo de adquisición de plusvalía.
Bajo la forma de mercancía, aparece como instrumento para crear dinero.
La fórmula general del capital es comprar para vender más caro.
● Capítulo V: contradicciones de la fórmula general del capital
La circulación de las mercancías tiene por fundamento el cambio de valores equivalentes
Analizando la circulación de las mercancías, se demuestra que el intercambio entre ellas no crea plusvalía,
debido a que se intercambian dos mercancías con un valor cuantitativo idéntico.
Si con la relación al valor de uso, el cambio beneficia a los dos cambistas, ese cambio no puede ser, respecto
al valor de cambio, un origen de beneficios para ninguno de ellos. Así pues, la formación de plusvalía no puede
generarse en la circulación en sí.
Aun admitiendo el cambio de valores desiguales la circulación de las mercancías no crea plusvalía o
aumento de valor
La plusvalía resulta para los productores que venden sus mercancías en más de lo que valen. La circulación o
el cambio de las mercancías no produce ningún valor. No pudiendo aumentar la cantidad de los valores
lanzados a la circulación, debe acontecer fuera de ella algo que haga posible la Constitución de una plusvalía.
La mercancía que contiene cierta cantidad de su trabajo, la cual determina el valor de su producto añadiéndole
con un nuevo trabajo su valor nuevo, pero no se logrará que ese valor aumente por su propia virtud, sin nuevo
trabajo. En conclusión, el poseedor de dinero debe comprar primero mercancías en su justo valor, venderlas
después en lo que vale, y, sin embargo, recoger al final un valor mayor que el que anticipa.
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• Capítulo VI: Compra y venta de la fuerza de trabajo
La fuerza de trabajo origen de la plusvalía
El aumento del valor que convierte el dinero en capital no puede proceder del dinero. Sirve de medio de
compra o de medio de pago, no hace más que realizar los precios de las mercancías que compra o paga.
Esa mudanza no puede realizarse en la compra ni en la reventa pues en ambos casos solo hay un cambio de
valores equivalentes. Sería necesario descubrir una mercancía que tuviese la virtud especial de ser, por su
empleo, fuente de valor cambiable, y que en el acto de usarla (consumirla) equivaliera a crear valor. Esta
mercancía se denomina fuerza de trabajo, qué es el conjunto de facultades musculares intelectuales que
existen en el cuerpo de un ser humano, y que debe poner en actividad para producir cosas útiles.
los cambistas se consideran recíprocamente propietarios de las mercancías cambiadas que obran libremente
y con iguales derechos. La fuerza de trabajo, sólo puede venderla su propio dueño, él debe disfrutar
jurídicamente de los mismos derechos que el dueño del dinero con quién trata, debe ser árbitro de disponer
de su persona y vender su fuerza de trabajo por un tiempo determinado, de forma que, transcurrido ese
tiempo, recobré plena posesión de ella.
Para que el dueño del dinero encuentre fuerzas de trabajo que comprar, es necesario que el poseedor de ella
se vea privado de materias primas, está obligado a vender su fuerza de trabajo como mercancía, por no tener
otra cosa que vender ni otro medio de subsistencia.
La naturaleza no produce poseedores de dinero y Por otro lado individuos que únicamente poseen su fuerza
de trabajo. esta relación sin fundamento natural tampoco es una relación social propia de todos los períodos
de la historia. Lo que caracteriza a la época capitalista es que el poseedor de los medios de subsistencia de
producción encuentra en el mercado al trabajador, cuya fuerza de trabajo reviste la forma de mercancía, y el
trabajo, la forma de trabajo asalariado.
Valor de la fuerza de trabajo
Como cualquier otra mercancía, la fuerza de trabajo posee un valor determinado por el tiempo de trabajo
necesario para su producción.
Siendo la fuerza de trabajo una facultad del ser humano viviente es necesario que el último se conserve para
que la primera subsista. El ser humano necesita para su sustento determinada cantidad de medios de
subsistencia. La fuerza de trabajo o sea exactamente el valor de los medios de subsistencia necesarios al que
la pone en acción para que pueda comenzar al día siguiente en condiciones iguales de vigor y salud.
Las necesidades naturales son diferentes según los climas y otras circunstancias físicas de cada país. Además,
el número, como el modo de satisfacerlas, dependen del grado de civilización. Pero para un país y una época
concretos, la medida de los medios necesarios de subsistencia también se halla determinada.
Para modificar la naturaleza humana de manera que adquiera destreza y rapidez en un género determinado
de trabajo, se precisa cierta educación más o menos extensa, qué provoca un gasto mayor o menor de
mercancías diversas, siendo la fuerza de trabajo igual a la suma de mercancías necesaria para su producción,
cuando la suma aumenta, su valor aumenta también.
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Sección III: Producción de la plusvalía absoluta
• Capítulo VII: Producción de valores de uso y producción de la plusvalía
El trabajo en general y sus elementos
El uso de la fuerza de trabajo es el trabajo mismo. El comprador de la fuerza de trabajo la consume haciendo
trabajar al que la vende. Para que este produzca mercancías, su trabajo debe ser útil. El capitalista hace
producir al obrero un valor de uso particular, un artículo útil determinado. Los elementos simples de un
trabajo son la actividad personal del ser humano (el trabajo propiamente dicho) y el objeto en que se realiza
el trabajo. La actividad personal del ser humano es un gasto de las fuerzas de que está dotado el cuerpo. La
tierra es el objeto universal del trabajo, que existe independientemente del ser humano. El medio de trabajo
es un conjunto de cosas que el ser humano coloca entre él y el objeto de su trabajo para ayudar a su acción
(herramientas).
En la acción del trabajo la actividad del ser humano lleva a cabo, con ayuda de los medios de trabajo, una
transformación voluntaria de su objeto. Esa acción posee su fin en el producto acabado, es decir, en un valor
de uso.
El trabajo ejecutado por cuenta del capitalista
El capitalista compra en el mercado todo lo necesario para la realización del trabajo, medios de producción y
fuerza de trabajo, escogiendo de buena calidad y pagándolo en su justo precio.
La naturaleza general del trabajo no se modifica, evidentemente, por la intervención del capitalista.
El movimiento del trabajo ofrece dos particularidades:
en primer lugar, el obrero trabaja bajo la inspección del capitalista a quién pertenece su trabajo.
En segundo lugar, el producto no es propiedad del productor inmediato, sino del capitalista. Al comprar este
la fuerza de trabajo añadido trabajo, como elemento activo del producto, a los elementos pasivos, o sea los
medios de producción que poseía. El producto resultante le pertenece.
Análisis del valor del producto
el producto propiedad del capitalista es un valor de uso, el capitalista no fabrica por amor. En la producción
Mercantil, el objeto útil solo sirve de portavalor. Lo primordial para el capitalista es producir un objeto útil
que posea valor cambiable, un artículo destinado a la venta, una mercancía. Quiere, además, que el valor de
esa mercancía supera el valor de las utilizadas en producirla, es decir, superior al valor de los medios de
producción y de la fuerza de trabajo. Quiere producir, no solo una cosa útil, sino un valor, es decir, un
súpervalor o plusvalía.
Sabemos que el valor de una mercancía está determinado por la cantidad de trabajo que contiene, por el
tiempo socialmente necesario para su producción. Si el valor del producto es igual al valor del capital
adelantado. Ese capital no producido, no ha generado plusvalía, el dinero no se ha convertido en capital.
Diferencia entre el valor de la fuerza de trabajo y el valor que puede crear
La fuerza de trabajo oh está un salario que cubra las socias subsistencias necesarias para el sustento diario de
esa fuerza. El dueño de esa fuerza produce un valor equivalente en media jornada de trabajo, lo cual no trae
consigo que no pueda trabajar una jornada entera sin producir más. el valor que la fuerza de trabajo posee y
el que puede creer difieren en la magnitud. La fuerza de trabajo realiza su valor determinado por sus gastos
de sostenimiento diario, en su uso, puede producir en un día más valor del que ha costado.
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El problema de la transformación del dinero en capital está resuelto
El capitalista comprar en el mercado cada mercancía su justo valor para consumir su valor de uso. La fuerza
de trabajo se vende en el mercado para ser explotada fuera del mercado, en el dominio de la producción,
donde dice origen de plusvalía. Si la acción del trabajo dura sólo hasta el momento en que el valor de la fuerza
de trabajo pagada por el capital se reemplaza por un valor equivalente, hay siempre producción de valor.
Cuando pasa de ese límite, hay producción de plusvalía.
• Capítulo VIII: Capital constante y capital variable
Propiedad de trabajo de conservar valor creando valor
el obrero suma un valor nuevo al objeto del trabajo por la adición de nuevas dosis de trabajo. Encontramos
en el valor del producto el valor de los medios de producción consumidos. El desgaste de las herramientas
también añade valor al objeto de trabajo, Es decir, sólo transmite el producto el valor que él pierde. Desde el
instante en que esa pérdida es una condición de la producción, la herramienta desgastada transfiere su valor
al objeto de la producción. Su valor no se encuentra determinado por el trabajo en que entran como medios
de producción, sino por el trabajo de donde se derivan como productos.
valor meramente conservado y valor reproducido y aumentado
la fuerza posee la propiedad de conservar el valor, añadiendo otro valor. Sí esa propiedad no cuesta nada al
trabajador, produce mucho al capitalista, qué le debe la conservación del valor actual de su capital el valor
de los medios de producción se conserva y no se reproduce, pues los objetos en que existía primitivamente
solo desaparecen para revestir nueva forma útil, y el valor continúa bajo los cambios de forma.
Al tiempo que el trabajo conserva y transfiere el producto el valor de los medios de producción, produce cada
momento un valor nuevo.
La fuerza de trabajo en movimiento no reproduce únicamente su propio valor, sino que genera también valor
de más. esta plusvalía constituye el excedente del valor del producto sobre el de sus elementos constitutivos:
los medios de producción y la fuerza de trabajo.
la parte del capital que se convierte en medios de producción no cambia en el acto de la producción la
magnitud de su valor. Por eso la llamamos parte constante del capital o capital constante.
La parte del capital transformado en fuerza de trabajo convierte el valor en una nueva producción y por el
acto mismo de esa producción. Reproduce su propio valor y además produce un excedente, una plusvalía
mayor o menor. Capital variable.
• Capítulo IX: Tipo de plusvalía
Tenemos por un lado el capital constante que proporciona la fuerza de trabajo los medios de materializarse.
es igual antes y después del acto de producción. Por otro lado, el capital variable, qué antes de la producción
equivalía el precio de compra de la fuerza de trabajo, y después era igual a ese valor, reproducido con un
aumento mayor o menor. La relación de la plusvalía con el capital variable determina la proporción en la que
tiene lugar ese aumento.
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Trabajo necesario y sobretrabajo
Durante una parte de la jornada el obrero sólo produce el valor diario de su fuerza de trabajo, esto es, el valor
de las subsistencias necesarias para su sostenimiento. Llamamos tiempo de trabajo necesario a la parte de la
jornada en que tiene lugar esa reproducción, y trabajo necesario al trabajo invertido en ese tiempo.
La parte de la jornada de trabajo que traspasa los límites del trabajo necesario no supone ningún valor para
el obrero, y constituye la plusvalía para el capitalista. Llamamos tiempo extra a esa parte de la jornada, y
sobretrabajo al trabajo empleado en ella.
Grado de explotación de la fuerza de trabajo
el valor del capital variable es igual al valor de la fuerza de trabajo que compra, el valor de esta fuerza
determina la parte necesaria de la jornada de trabajo. La plusvalía está determinada por la duración de la
parte extra de esa misma jornada, o sea el sobretrabajo. El tipo de la plusvalía, expresado por la relación de
aquella con el capital variable, también lo está por la relación del sobretrabajo con el trabajo necesario.
El tipo de la plusvalía es la expresión exacta del grado de explotación de la fuerza del trabajo por el capital.
Para calcular el tipo de la plusvalía tenemos presente el valor del producto sin tener en cuenta el valor del
capital constante, que ya existía y que no hace más que reaparecer, el valor que entonces resta es el único
valor realmente creado durante la producción de la mercancía.
Los elementos del valor del producto expresados en ese producto y en fracciones de la jornada de trabajo
Se muestra como el capitalista convierte el dinero en capital. mediante un ejemplo, Marx señala como el valor
del objeto de trabajo es resultado del valor del trabajo anterior. A este valor se le suma la plusvalía generada
por la fuerza de trabajo mediante el sobretrabajo.
La última hora
el total del trabajo necesario del sobretrabajo, es decir, la suma del tiempo, durante el cual el obrero produce
el equivalente de su fuerza de trabajo y la plusvalía componen la magnitud absoluta de su tiempo de trabajo,
esto es como la jornada de trabajo.
• Capítulo X: La jornada de trabajo
Límites de la jornada de trabajo
El valor de la fuerza de trabajo viene determinado por el tiempo de trabajo necesario para su producción.
La jornada de trabajo varía entre los límites que imponen, la sociedad y la naturaleza. Existe un mínimo, qué
es la parte de la jornada en que el obrero debe trabajar necesariamente para su propia conservación, esto es
el tiempo de trabajo necesario. Existe también un máximo, un límite físico natural.
Cada comprador procura obtener del empleo de la mercancía comprada el mayor beneficio posible, y en ese
mismo sentido actúa el capitalista que compre la fuerza de trabajo, acrecentar su capital, crear plusvalía,
absorber todo sobretrabajo posible.
el trabajador aspira a no gastar su fuerza de trabajo superando los límites naturales y físicos. desearía
únicamente gastar cada día la fuerza cuyo gasto no dañe a su cuerpo.
El capital, hambriento de sobretrabajo
mientras la forma económica de una sociedad sea tal que en ella se considere la utilidad de una cosa antes
que la cantidad de euro por que pueda cambiarse, de otro modo, el valor de uso más bien que el valor de
cambio, el sobretrabajo encontrará un límite en la satisfacción de necesidades determinadas.
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¿Qué es una jornada de trabajo? ¿cuál es la duración del tiempo en que el capital tiene derecho de consumir
la fuerza de trabajo cuyo valor compra por un día? A todas esas preguntas responde el capital: la jornada de
trabajo comprende 24 horas completas, deduciendo las horas de descanso, sin las cuales la fuerza de trabajo
se vería en la total imposibilidad de reemprender la tarea.
no queda, pues, tiempo para el desarrollo intelectual, para el libre ejercicio del cuerpo y del espíritu. El capital
monopoliza el tiempo que exigen el desarrollo y sostenimiento del cuerpo en completa salud, disminuye el
tiempo de las comidas y reduce el tiempo del sueño al mínimo. el tiempo de reposo concedido al obrero está
regulado por el mayor gasto posible, por día, de su fuerza.
Exploración del trabajador libre, en la forma y en el fondo
trabajo de día y de noche
Reglamentación de la jornada de trabajo
lucha por la limitación de la jornada de trabajo
• Capítulo XI: Tipo y masa de la plusvalía
Compensación del número de obreros por una prolongación de la jornada de trabajo
El tipo de la plusvalía determina la masa de plusvalía producida individual mente por un obrero, supuesto el
valor de su fuerza. De lo que depende que las masas de la plusvalía producida por un capital variable, es igual
al valor de ese capital, multiplicado por el tipo de la plusvalía.
Un ejemplo, imaginemos que el valor diario de una fuerza de trabajo es de 4 unidades monetarias, y que se
necesitan4 horas diarias para reproducirlo. ¿Qué plusvalía le producirán esas 4 unidades? esto depende de la
relación del trabajo destinado a la producción de plusvalía, es decir, del sobretrabajo, con respecto al trabajo
destinado a la reproducción del salario, al trabajo necesario. Depende del tipo de plusvalía. Si es de tipo100
por 100, la plusvalía será de 4 unidades, qué representa 4 horas de sobretrabajo (jornada de 8 horas). si es
tipo 50 por 100, será de 2 unidades (dos horas de sobretrabajo)
Así pues, la masa la plusvalía nos altera cuando disminuye el tipo de la plusvalía, aumentando el capital
variable, o, por el contrario, cuando éste disminuye y aumenta aquel en idéntica medida. Una disminución
del capital variable puede compensarse con una elevación proporcional del tipo de la plusvalía. esa
compensación choca con un límite insuperable: los límites físicos.
Necesidad de cierto número de dinero para su conversión en capital
como el valor es trabajo realizado, evidentemente que la masa de valor que un capitalista de producir sólo
depende de la cantidad de trabajo que pone en movimiento. El valor de la fuerza de trabajo y el tipo de la
plusvalía está exclusivamente determinado por el número de obreros que utiliza, y ese número depende de
la magnitud del capital variable que adelanta. La masa de plusvalía obtenida es entonces proporcional a la
magnitud del capital variable. En cuanto al capital constante, no ejerce aquí ninguna acción. Permanece sin
la menor influencia sobre la masa del valor producido. De lo analizado resulta que no toda suma puede
convertirse en capital.
Cómo no sólo quiere vivir del trabajo del otro, sino que quiere enriquecerse mediante ese trabajo, es
necesario que pueda tener tal número de obreros que su tiempo de sobretrabajo provea a su sostén y
enriquecimiento.
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Sección IV: producción de la plusvalía relativa
• capítulo XII: plusvalía relativa
Disminución del tiempo de trabajo necesario
Hemos tenido en cuenta la parte de la jornada de trabajo en que el obrero sustituye el valor que el capitalista
le paga, como una duración fija. El tiempo de trabajo necesario es fijo, y variable la jornada entera de trabajo.
¿Cómo incrementar el sobre trabajo, la producción de plusvalía? sólo hay una forma: disminuir el tiempo
necesario incrementar en igual proporción la parte destinada al sobretrabajo. Así, una parte del tiempo que
empleaba el obrero en realidad para sí mismo se transformara en tiempo de trabajo para el capitalista.
Aumento de la productividad del trabajo y de la plusvalía
Se trata de un cambio en los procedimientos de la productividad del trabajo para abreviar el tiempo
actualmente necesario.
Denominamos plusvalía absoluta a la generada por la simple prolongación de la jornada de trabajo, y relativa
a la que proviene de la disminución del tiempo de trabajo preciso para producir una mercancía en la duración
relativa de las dos partes de que se compone la jornada: trabajo necesario y sobretrabajo.
El valor de la fuerza de trabajo está determinado por el valor de las mercancías. Disminuye cuando aumenta
la productividad del trabajo de que procede. como el aumento de la productividad del trabajo hace que sea
mayor el tiempo dedicado a la fabricación de la plusvalía, la plusvalía relativa aumenta cuando crece la
productividad del trabajo.
al rebajar el precio de las mercancías el desarrollo de la fuerza productiva del trabajo hace que descienda el
precio del trabajador. este desarrollo tiene por resultado disminuir la parte de la jornada en que el obrero
trabaja para sí mismo, y alargar aquella en qué trabaja gratis para el capitalista.
• Capítulo XIII: cooperación fuerza colectiva del trabajo
La producción capitalista empieza a fraguarse de hecho cuando un solo dueño explotará muchos asalariados
a la vez. Bajo la dirección del mismo capital, y en el mismo lugar, para producir el mismo género de
mercancías, este es el punto inicial histórico de la producción capitalista.
Las diferencias individuales en el grado de habilidad de los diferentes obreros se compensan y desaparecen
cuando se trata de gran número de ellos. la jornada es considerable número de obreros explotados a la vez,
constituye una jornada de trabajo social, es decir, medio.
El empleo de numeroso personal trae consigo una revolución en las condiciones materiales del trabajo.
el valor de los medios de producción comunes y concentrados es menor que el valor de los dispersos que
reemplazan.
Resultados y condiciones del trabajo colectivo
repartiendo las diversas operaciones que requiere la elaboración de un producto, permite realizar las a la vez
y disminuir el tiempo necesario para su elaboración. permite las grandes empresas, limitando el espacio en
que el trabajo se realiza.
comparada con una jornada asalariada, el trabajo colectivo genera más objetos útiles y disminuye así el
tiempo necesario para lograr el efecto que se pretende: el trabajo colectivo consigue resultados que no podría
suministrar jamás el trabajo individual.
con la cooperación aumenta considerablemente el valor y la cantidad de los medios de producción, materias
primas e instrumentos de trabajo. cuanto más se desarrollan las fuerzas productivas del trabajo, mayor es la
cantidad de materias primas que se invierten en un tiempo determinado. la concentración de los medios de
producción en manos de capitalistas es la condición material de toda cooperación entre asalariados.
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el mando en la industria pertenece al capital
el obrero trabaja a las órdenes del capital, ha vendido su fuerza por no disponer de medios materiales para
trabajar por cuenta propia.
todo trabajo social o común, reclama una dirección que coordiné las actividades individuales. esta función
directora de vigilancia, llega a ser la función del capital cuando el trabajo que le está subordinado se hace
cooperativo.
el fin determinante es la mayor fabricación posible de plusvalía, la mayor explotación posible de la fuerza de
trabajo. a medida que aumenta el número de obreros explotados en conjunto, mayor es su fuerza de
resistencia contra el capitalista.
La fuerza colectiva del trabajo aparece como una fuerza propia del capital
el capitalista paga por separado, no paga la fuerza coordinada. los obreros en individuos aislados, que entran
en relación con el mismo capital, pero no entre sí. el lazo entre sus funciones individuales se encuentra fuera
de ellos: en el capital que los reúne. son una forma particular de existencia del capital. la fuerza productora
que los asalariados desarrollan al funcionar como trabajadores colectivos, es, por lo tanto, fuerza productora
del capital.
• Capítulo XIV: división del trabajo y manufactura
Doble origen de la manufactura
la manufactura tiene por base la división del trabajo, surge a mediados del siglo XVI. cada obrero tiene
siempre su propia tarea a realizar. pierden poco a poco la costumbre y con ella la capacidad de ejercer su
oficio en toda su extensión. limitados entonces a una especialidad de su oficio, su habilidad adquiere la forma
más adecuada para este ejercicio limitado. se trata de una división sistemática del trabajo.
se simplifica hasta reducir el trabajo a la categoría de operaciones parciales y complementarias en la
producción de la misma mercancía. se apodera de la cooperación de artesanos del mismo género, se
descompone su oficio en sus diferentes operaciones, las aísla y hace independientes. tan pronto combina
oficios distintos cuyo producto es la obra, cómo desarrolla la división del trabajo en su oficio.
la ejecución de las operaciones no deja de depender de la fuerza, de la habilidad, de la rapidez del obrero en
el manejo de su utensilio.
la división manufacturera del trabajo es una cooperación de género particular, sus ventajas dependen de la
naturaleza general de la cooperación.
el trabajador fraccionario y su utensilio
el obrero fraccionario convierte su cuerpo entero en órgano mecánico de una sola operación. llega a
efectuarla con más rapidez que el artesano que realiza toda una serie de operaciones. suministra más
productos en menos tiempo: aumenta la fuerza productiva del trabajo. el período manufacturero simplifica,
perfecciona y multiplica los instrumentos de trabajo.
las dos formas fundamentales de la manufactura
la manufactura presenta dos formas fundamentales, este doble carácter depende de la naturaleza del
producto, que debe su forma definitiva a un simple ajuste mecánico de productos parciales independientes
o a una serie de transformaciones Unidas entre sí.
la primera clase suministra productos cuya forma definitiva es una simple reunión de productos parciales que
hasta pueden ser ejecutados como oficios distintos: el producto social de incontables trabajadores.
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la segunda clase de manufactura (su forma perfecta) suministra productos que recorren toda una serie de
desarrollos graduales.
mecanismo general de la manufactura
El objeto antes de lograr su forma definitiva pasa por una serie de operaciones que se realizan en la vez. El
resultado del trabajo de un obrero es un punto de partida del trabajo de otro. Obliga a cada 1 a usar solo el
tiempo necesario en su función y aumenta por ello el rendimiento del trabajo.
Acción de la manufactura sobre el trabajo
Los obreros se califican según sus facultades más notables. la manufactura crea una jerarquía de fuerzas de
trabajo, a la que corresponde una gradación de salarios. se establece por tanto una división elemental de los
trabajadores hábiles e inhábiles. Para estos últimos, son inexistentes los gastos de aprendizaje. en ambos
casos la fuerza de trabajo pierde parte de su valor. Esa pérdida relativa que depende de la disminución de los
gastos de aprendizaje trae consigo un aumento de la plusvalía.
Carácter capitalista de la manufactura
la manufactura modifica totalmente el sistema de trabajo individual y ataca en su raíz a la fuerza de trabajo.
Deteriora al trabajador: hace del algo aberrante al activar el desarrollo artificial de su destreza de detalle. El
individuo queda convertido en resorte automático de la operación exclusiva.
La división del trabajo que se desarrolla experimentalmente es un método particular de aumentar el
rendimiento del capital a expensas del trabajador. Aumentando las fuerzas productivas del trabajo crea
circunstancias nuevas que aseguran la dominación del capital sobre el trabajo.
• capítulo XV: maquinismo y gran industria
desarrollo del maquinismo
el empleo capitalista de las máquinas solo intenta disminuir el precio de las mercancías, y, en consecuencia,
disminuir la parte de la jornada del obrero que trabaja para sí mismo, a fin de alargar la otra parte en que
trabaja para el capitalista. El obrero tiene la nueva tarea de vigilar la máquina.
La cooperación por división del trabajo que caracteriza a la manufactura surge también como combinación
de máquinas de operación fraccionarias. Sin embargo, se pone de relieve inmediatamente una diferencia
esencial: la división manufacturera del trabajo debe tener en cuenta los límites de las fuerzas humanas.
La producción mecánica, independizada de los límites de la fuerza humana, vas a la división en muchas
operaciones de un acto de producción, en el análisis de los principios constitutivos y de los Estados sucesivos
de ese acto.
valor transmitido por la máquina al producto
Como cualquier otro elemento del capital constante, la máquina no produce el valor, y solo transmite el suyo
el artículo que fabrica.
Aunque la máquina se utiliza siempre para la creación de un producto, únicamente se consume, pero
fracciones para la formación del valor. Creado ya el producto, la máquina todavía subsiste. Continúa en
disposición de volver a empezar para un nuevo producto. Nunca ofrece más valor del que su desgaste le hace
perder por término medio. la magnitud del valor transmitido depende del valor primitivo de la máquina.
Cuanto menos trabajo contiene, menos es su valor y el que añade al producto.
La utilización de las máquinas se encuentra un límite: es necesario que el tiempo de trabajo invertido en su
producción sea menor que el tiempo de trabajo suprimido por su uso.
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El capitalista encuentra para la utilización de las máquinas un límite más reducido todavía. Lo que paga no es
trabajo, sino fuerza de trabajo, y todavía el salario real del trabajador, es muchas veces inferior al valor de su
fuerza. El capitalista seguía en sus cálculos por la diferencia que existe entre el precio de las máquinas y el de
las fuerzas de trabajo que puede utilizar. Esa diferencia es la que determina el precio de costo y le decide a
utilizar o no la máquina.
Alargamiento de la jornada de trabajo
cuanto más largo es el periodo en que funciona la máquina, mayor es la masa de productos entre la cual se
distribuye el valor que aquella transmite, y menores la parte que corresponde a cada mercancía. Pero el
periodo de vida activa de la máquina está naturalmente determinado por la duración de la jornada de trabajo,
multiplicada por el número de jornadas en que se halla en servicio.
La máquina selladora sujeta a su deterioro moral. Aunque se encuentra en muy buen estado, pierde su valor
por la construcción de máquinas perfeccionadas que vienen a hacerle competencia.
El alargamiento de la jornada permite acrecentar la producción sin aumentar la parte del capital representada
por los edificios y las máquinas. Por consecuencia, aumenta la plusvalía disminuyen los gastos necesarios para
comprarla. El desarrollo de la producción mecánica obliga a anticipar una parte cada vez mayor de capital.
la suma de plusvalía estar determinada por la magnitud del capital variable o para el número de obreros
empleados a la vez y por el tipo de la plusvalía. Pero si la industria mecánica disminuye el tiempo de trabajo
necesario para la producción de trabajo pagado y aumenta si el tipo de la plusvalía únicamente consigue ese
resultado sustituyendo los obreros por máquinas, es decir, disminuyendo el número de obreros ocupados
por un capital determinado, transforma máquinas (capital constante que no produce plusvalía) una parte del
capital que, empleado anteriormente en fuerzas de trabajo, la producía. El empleo de las máquinas, con el
objeto de aumentar la plusvalía, encierra, pues, una contradicción, por la reducción del tiempo de trabajo
necesario para aumentar el tipo de la plusvalía, por la disminución del número de obreros, para un capital
dado, mengua la suma de la plusvalía. esta contradicción lleva instintivamente al capitalista prolongar la
jornada de trabajo todo lo posible.
Lucha entre el trabajador y la máquina
La lucha entre capitalista y el asalariado comienza a los orígenes mismos del capital industrial y se encarniza
durante el período manufacturero, pero el trabajador no ataca al medio de trabajo, hasta que se introduce
en la máquina.
el sistema de producción capitalista se funda en que el trabajador vende su fuerza como mercancía. La
división del trabajo reduce esa fuerza ser apta tan solo para manejar una herramienta de detalle, en cuanto
esta herramienta se maneja por la máquina, el obrero pierde su utilidad. Cuando esa parte de la clase obrera
que la máquina hace así inútil para las necesidades momentáneas de la explotación no parece, vuelta en una
miseria que la mantiene siempre de recambio a disposición del capital, hoy va de otras profesiones en las que
rebaja el valor de la fuerza de trabajo.
Teoría de la compensación
la máquina donde quiera que se introduzca abarata el producto, lo hace más abundante. El sistema mecánico
incrementar la plusvalía, este aumento de riqueza de la clase capitalista va siempre acompañada de una
disminución relativa de los trabajadores empleados en la producción de las mercancías de primera necesidad.
El incremento de los medios de trabajo de su subsistencia aviva el desarrollo de las empresas de comunicación
y transporte, surgen nuevas industrias y abrir nuevos mercados de trabajo.
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Los obreros alternativamente rechazados de la fábrica y airados por ella
cada avance del maquinismo disminuye el número de obreros necesario.
la elevación de la producción, consecuencia del mayor número de fábricas, va acompañada de un exceso de
productos en el mercado que a su vez provoca un decaimiento de la producción. La vida de la industria se
convierte así en series de periodos de actividad media, de prosperidad, de exceso de producción y de
inanición. Los obreros se sienten alternativamente atraídos y rechazados.
Contradicción entre la naturaleza de la gran industria y su forma capitalista
mientras que el mantenimiento de su modo consagrado de producción era la primera condición de existencia
de todas las antiguas clases industriales, la burguesía, al modificar sin tregua los instrumentos de trabajo,
modifica de una forma continua, las relaciones de la producción y todas las relaciones sociales en su totalidad
que tiene como base la forma de la producción material.
Si la naturaleza misma de la gran industria necesita del cambio incesante en el trabajo, el obrero se convierte
en un accesorio de una máquina parcial. Esta contradicción absoluta entre las necesidades técnicas de la gran
industria y los caracteres sociales que comportan en el régimen capitalista, termina por destruir todas las
garantías de vida del trabajador. Este antagonismo provoca la monstruosidad de un Ejército industrial de
reserva. Hacen de cada progreso industrial una desgracia pública para la clase trabajadora.
La fábrica y la instrucción
los obstáculos que encuentra la variación en el trabajo dentro del régimen capitalista, las mismas cada estrofa
es que la gran industria provoca, imponen la necesidad de reconocer el trabajo variado, y por consecuencia,
el mayor desarrollo posible de las diversas aptitudes del trabajador.
la gran industria obliga a la sociedad a reemplazar el individuo fraccionario por el individuo completo, que
sabe hacer frente a las necesidades más diversas del trabajo.
Gran industria y agricultura
la gran industria actúa en el dominio de la agricultura más revolucionariamente que en ningún otro punto.
Provoca que desaparezca el labrador, sustituido por el asalariado. las necesidades de Transformación Social
y la lucha de clases quedan así reducidas en los campos a igual nivel que en las ciudades.
La producción capitalista solo desarrolla el sistema de producción social, agotando a la vez las dos fuentes de
toda riqueza: la tierra y el trabajador.
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Sección V: nuevas consideraciones de la producción de la plusvalía
• capítulo XVI: plusvalía absoluta y plusvalía relativa
Si se considera el acto de trabajo desde el punto de vista de su resultado, qué es el producto, medio y objeto
de trabajo, se presentan al mismo tiempo como medios de producción, y el trabajo mismo como trabajo
productivo. al adaptar un objeto exterior a las necesidades, el ser humano crea un producto, hace un trabajo
productivo.
para ejecutar un trabajo productivo, no es preciso que se realice un trabajo manual, sino ser un órgano del
trabajador colectivo desempeñar una función cualquiera de él. Pero no es esto lo que caracteriza de una
forma distinta al trabajo productivo, en el sistema capitalista. En este, el objeto de la producción es la
plusvalía, y no se reputa como trabajo productivo, sino el del trabajador, que produce plusvalía.
la idea de trabajo productivo no señala ya simplemente una relación entre actividad y el resultado útil, sino
en primer lugar una relación social que convierte el trabajo en instrumento inmediato para hacer producir
valor al capital.
La productividad del trabajo y la plusvalía
la producción de la plusvalía absoluta consiste en el alargamiento de la jornada de trabajo más allá del tiempo
necesario al obrero para producir un equivalente de su subsistencia. Para aumentar el sobre trabajo se reduce
el tiempo de trabajo necesario, haciendo producir el equivalente del salario menos tiempo, y la plusvalía así
obtenida en la plusvalía relativa.
La producción de la plusvalía absoluta únicamente afecta a la duración del trabajo, pero la producción de la
plusvalía relativa transforma por completo sus procedimientos técnicos y sus combinaciones sociales. La
plusvalía se desarrolla juntamente con el sistema de producción capitalista propiamente dicho. Establecido y
generalizado este, la diferencia entre plusvalía relativa y la absoluta se percibe cuando se trata de elevar el
tipo de la plusvalía. Si se considera apagada la fuerza de trabajo en su justo valor, supuestos los límites de la
jornada de trabajo, el tipo de la plusvalía no puede aumentarse sino ampliando la intensidad o la
productividad del trabajo. El tipo de la plusvalía no puede aumentarse sino mediante un alargamiento de la
jornada. el trabajo no creará plusvalía si no se posee el mínimum de la productividad que pone al obrero en
condiciones de producir en una parte de la jornada, el equivalente de su propia subsistencia.
La productividad del trabajo depende de las condiciones naturales en que tiene lugar el trabajo. Todas estas
condiciones pueden referirse al ser humano mismo. Las condiciones naturales Exteriores se descomponen en
dos grandes clases: riqueza natural en medios de subsistencia y riqueza natural en medio este trabajo.
El tiempo de trabajo necesario variará de un país a otro, pero él sobre trabajo solo puede iniciarse dónde
acaba el trabajo necesario.
en nuestra sociedad, en que el trabajador únicamente logra el permiso trabajar para atender a su
subsistencia, a condición de producir plusvalía, se piensa que es una cualidad del trabajo humano el crear
plusvalía.
La productividad explica el grado alcanzado por la plusvalía, pero nunca es causa de ella, la causa de la
plusvalía es siempre el sobretrabajo, cualquiera que sea la forma de lograrlo.
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• Capítulo XVII: variaciones de la relación de intensidad entre la plusvalía y el valor
de la fuerza de trabajo
La relación de intensidades entre la plusvalía y el precio de la fuerza de trabajo viene determinada por la
duración del trabajo o su grado de extensión, su grado de intensidad, o su grado de productividad.
observemos las principales combinaciones.
La duración y la intensidad del trabajo no varían, pero su productividad sí
Permitidas estas condiciones obtenemos las 3 leyes siguientes:
1) la jornada de trabajo de una duración fijada, produce siempre el mismo valor, cualesquiera que sean los
cambios efectuados en la productividad del trabajo. Si la productividad del trabajo aumenta o disminuye,
la misma jornada elaborará simplemente más o menos productos, y el valor se distribuirá entre más o
menos mercancías.
2) La plusvalía y el valor de la fuerza de trabajo varían en sentido contrario, cada una respecto de la otra. La
plusvalía aumenta el tiempo que la productividad del trabajo o disminuye en la misma medida que ella,
es decir, cambia en el mismo sentido mientras que el valor de la fuerza de trabajo cambia en sentido
contrario: aumenta cuando la productividad disminuye y recíprocamente. La plusvalía aumenta cuando
el valor de la fuerza de trabajo disminuye, y al revés, se infiere que el incremento de la productividad al
disminuir el valor de la fuerza de trabajo debe aumentar la plusvalía, y que la disminución de
productividad aumentar el valor de la fuerza de trabajo, debe disminuir la plusvalía.
3) El aumento disminución de la plusvalía es siempre el efecto y jamás la causa de una disminución o del
aumento correspondiente del valor de la fuerza de trabajo.
La duración y la productividad del trabajo no cambian, su intensidad, sí
si su productividad se incrementa, el trabajo produce en el mismo tiempo más productos, pero no más valor.
Sí su intensidad aumenta, ofrecen el mismo tiempo, no solo más productos, sino también más valor. El
aumento de productos se origina de un aumento de trabajo. El trabajo crea más valor cuanto más aumenta
su grado de intensidad de la intensidad media social. Como el valor producido durante una jornada se infiere
que plusvalía y valor de la fuerza de trabajo pueden cambiar en idéntico sentido, marchando paralelamente,
en proporción igual o desigual.
La intensidad y la productividad del trabajo no cambian, su duración, sí
1) El valor producido en una jornada de trabajo aumenta o disminuye al mismo tiempo que su duración.
2) cada cambio en la relación de Cantidad entre la plusvalía y el valor de la fuerza de trabajo, se origina de
un cambio de la cantidad de sobre trabajo, y por consiguiente, de la plusvalía.
3) El valor absoluto de la fuerza de trabajo únicamente puede modificarse por medio de la acción que ejerce
sobre su desgaste la prolongación del sobretrabajo. Cada cambio de este valor absoluto, ese efecto, y
jamás causa, de un cambio en la cantidad de la plusvalía.
Cambios simultáneos en la duración, en la intensidad y en la productividad del trabajo
El aumento de la intensidad y de la productividad del trabajo multiplica la masa de las mercancías elaboradas
en un tiempo dado. Acorta la parte de la jornada en que el obrero solo produce un equivalente de su
subsistencia. Esta parte necesaria, constituye el límite absoluto de esta. Eliminando este él sobretrabajo
desaparecería la jornada entera tendría por limite el tiempo de trabajo necesario. Cuanto mayor sea la fuerza
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productiva del trabajo, menor tendrá que ser su duración, y cuanto más breve sea su duración, más puede
aumentar su intensidad.
• Capítulo XVIII: expresiones del tipo de la plusvalía
Fórmulas diversas que explican este tipo
el tipo de la plusvalía es igual a la relación de esta con el capital variable, o a la relación de la plusvalía con el
valor de la fuerza de trabajo, o bien a la relación del sobre trabajo con el trabajo necesario. El tipo de la
plusvalía se expresa por la relación del trabajo no pagado, con el trabajo pagado.
la plusvalía procede del trabajo no remunerado
lo que el capitalista paga no es el trabajo, sino la fuerza de trabajo, la actitud de producir. Al comprar esta
fuerza el capitalista obtiene a cambio el derecho de explotarla. el tiempo de explotación se divide en dos
periodos. La actividad de sus fuerzas solo produce un equivalente de su precio. Durante el otro, es gratuito,
produce el capitalista un valor por el que no se paga equivalente alguno. El sobretrabajo de dónde se saca la
plusvalía puede llamarse trabajo no remunerado.
el capital no es solo la Facultad de disponer del trabajo de otro, es también la Facultad de disponer de un
trabajo no pagado. El poder que tiene el capital de generar se funda en el hecho de que dispone de cierta
cantidad de trabajo de otro, que no satisface su valor.
25
Sección VI: el salario
• Capítulo XIX: transformación del valor o del precio de la fuerza de trabajo en
salario
el salario no es el precio del trabajo, sino de la fuerza de trabajo
El trabajo está considerado como una mercancía cuyos precios corrientes oscilan aumentando o
disminuyendo su valor.
El valor representa el trabajo social gastado en la producción de una mercancía, la forma de medirlo es por la
cantidad de trabajo que contiene. El trabajo es la sustancia y la medida de los valores, pero no tiene por sí
mismo valor alguno. Ese valor lo determina la economía política, por el de las subsistencias necesarias para
el sostenimiento y reproducción del trabajador.
La forma salario oculta la relación verdadera entre el capital y el trabajo
lo que el capitalista paga es el valor de la utilidad que el obrero le procura. El trabajador no percibe su salario
hasta después de haber entregado su labor. Como medio de pago, el dinero solo realiza tardíamente el valor
o el precio del artículo producido. La única experiencia de la vida práctica no hace destacar la doble utilidad
del trabajo: la propiedad de satisfacer una necesidad (propiedad que tiene de común con todas las
mercancías) y la de crear valor, propiedad que le distingue de todas las mercancías y le impide, por ser el
elemento que crea valor, tenerlo por sí mismo.
La forma salario hace desaparecer todo rastro de la división de la jornada en trabajo necesario y sobretrabajo,
en trabajo pagado y no pagado, de manera que se considera pagado todo el trabajo del obrero libre. hasta el
sobretrabajo o trabajo no pagado reviste la apariencia de trabajo pagado. En el asalariado, la relación
monetaria encubre el trabajo gratuito que el salario produce para su capitalista.
• Capítulo XX: el salario a jornal
El salario se reviste de formas muy distintas.
El precio del trabajo
el precio medio del trabajo se calcula dividiendo el valor medio diario de la fuerza de trabajo por el número
medio de horas de la jornada de trabajo.
Paros parciales y reducción general de la jornada de trabajo
el precio de una hora de trabajo se calcula dividiendo el valor diario de la fuerza de trabajo por el número de
horas de la jornada ordinaria.
• Capítulo XXI: el salario a destajo
Esta forma del salario no altera en nada su naturaleza
El salario a destajo parece demostrar que se paga al obrero, no el valor de su fuerza, sino del trabajo ya
realizado en el producto, y que el precio de este trabajo está condicionado por la capacidad de ejecución del
productor. No es más que una transformación del salario a jornal.
En el salario a jornal el trabajo se mide por su duración inmediata. En el salario destajo por la cantidad de
productos suministrados en un espacio de tiempo determinado. En ambos casos, el valor de una jornada de
trabajo está determinado por el valor diario de la fuerza de trabajo. El salario destajo no es sino una forma
modificada del salario jornal. Sí el rendimiento del trabajo aumenta, el salario cotidiano no varía en absoluto.
Lo que el capitalista paga no es el trabajo, sino la fuerza de trabajo. Una forma de remuneración puede ser
más favorable que otra para el desarrollo de la producción capitalista, pero ninguna modifica la naturaleza
del salario.
26
peculiaridades que hacen de esta forma del salario la más adecuada para la producción capitalista
Si el obrero no posee la aptitud media de ejecución, si no puede suministrar en su jornada el mínimo
estipulado, se le despide.
Aseguradas así la calidad y la intensidad de trabajo, por la misma forma del salario, resulta innecesaria una
gran parte del trabajo de vigilancia.
El salario a destajo facilita la intervención de parásitos entre el capitalista y el trabajador: el contratista. La
ganancia de estos proviene exclusivamente de la diferencia que hay entre el precio del trabajo que paga el
capitalista y la porción de este precio que ellos asignan al obrero. La explotación de los trabajadores por el
capital se combina, con una explotación del trabajador por el trabajador. Con el salario destajo, el interés
personal estimula al obrero a redoblar sus fuerzas, lo cual facilita el capitalista la elevación de la intensidad
ordinaria del trabajo. El obrero está igualmente interesado en alargar la jornada de trabajo, pues es la única
manera de incrementar su salario cotidiano.
El salario a jornal supone la igualdad de remuneración para los obreros encargados de una misma tarea. el
salario destajo varía según la cantidad de producto suministrada por el obrero. La diferencia de habilidad
general está de esta forma de salario grandes diferencias.
El salario destajo es la forma más útil al sistema de producción capitalista.
• Capítulo XXII: diferencia en el tipo de los salarios nacionales
Cómo pueden compararse a los diferentes tipos nacionales del salario
para comparar el tipo del salario entre distintas naciones, conviene tener presentes las circunstancias de qué
depende en cada cuál el valor de la fuerza de trabajo: la cantidad de las necesidades ordinarias, el precio de
las subsistencias, el número medio de individuos de las familias obreras, los gastos de educación…
sabiendo la duración cotidiana de este y el salario de la jornada en cada país, se encontrará para cada 1 el
precio de la hora de trabajo en las mismas ramas de Industria.
Modificaciones de la ley del valor en su aplicación internacional
hay en cada país cierta intensidad ordinaria, y en defecto suyo, un producto consume más tiempo de trabajo
del socialmente necesario, pero cualquiera que sea el tiempo que haya consumido, en el mercado nacional
solo se encuentra el valor correspondiente al tiempo socialmente necesario para la producción. El valor solo
se regula por la duración de ese tiempo, y dicha regla únicamente se modifica cuando el trabajo logra 1º de
intensidad superior a la ordinaria nacional.
No sucede lo mismo con el mercado universal. La intensidad ordinaria del trabajo nacional no es la misma en
todos. Sus diversos grados nacionales constituyen una escala que posee por medida el grado de intensidad
media internacional que su comparación ofrece. El trabajo nacional más productivo se considera en ese
mercado como trabajo más intenso, es decir, cómo trabajo que produce, no solo mayor cantidad de
productos, sino mayor cantidad de valor, siempre que la nación más productiva no se vea presionada por la
competencia disminuir el precio de venta de sus mercancías al nivel de su valor real.
Si la producción capitalista está más desarrollada en un país, el trabajo nacional alcanza en él una
productividad e intensidad ordinaria más notable que el resto de las medias internacionales, Y la cantidad de
valor producida en el mismo tiempo es más elevada y se expresa por una mayor cantidad de dinero, El cual
vale relativamente menos en ese país que en otro donde la producción capitalista se haya menos
desarrollada.
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Salario aparente y salario real
el salario nominal (expresión de la fuerza de trabajo en dinero) será por término medio más alto en el primer
país que en el segundo, lo que no quiere decir que ocurra lo mismo precisamente con el salario real. Si el
salario diario es más elevado en una nación, el precio proporcional del trabajo (precio comparado con la
plusvalía o con el valor del producto) es en ella menos alto.
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Sección VII: acumulación del capital
Introducción
Circulación del capital
la transformación de una cantidad de dinero en medios de producción y en fuerza de trabajo, que es el primer
aspecto del movimiento del valor destinado a funcionar como capital, tiene lugar en el mercado, dentro del
dominio de la circulación.
El acto de producción, segunda manifestación del movimiento acaba en cuanto los medios de producción se
convierten en mercancías, cuyo valor es mayor que el de los elementos que han contribuido a formarlos.
contiene una plusvalía.
En ese instante es cuando las mercancías deben ponerse en circulación. Es necesario venderlas, realizar su
valor en dinero, para después transformar de nuevo ese dinero en capital, y así sucesivamente.
Este movimiento es el que constituye la circulación del capital.
Del estudio del mecanismo
Fundamental de la acumulación
la condición primera de la acumulación es que el capitalista haya conseguido vender su mercancía y volver a
transformar en capital la mayor parte del dinero ganado así.
El capitalista que produce la plusvalía, se la apropia el primero, pero no es él solo quien las disfruta. La
plusvalía se divide en diversas partes que benefician a diferentes categorías de personas bajo formas variadas:
beneficio industrial, interés, ganancia comercial… esta participación no varía la naturaleza la plusvalía que el
capitalista empresario retenga para sí.
• Capítulo XXIII: reproducción simple
Una sociedad no puede dejar de producir ni tampoco de consumir. Para seguir produciendo, está obligada a
transformar sin tregua una parte de sus productos en medios de producción, en elementos de nuevos
productos.
Para conservar su riqueza a la misma altura necesita sustituir los medios de trabajo por una cantidad igual. Es
necesario también que exista reproducción de la riqueza, desde este punto de vista, el acto de trabajo se
convierte entonces en auxiliar para crear plusvalía.
Como aumento periódico del valor adelantado, la plusvalía se convierte entonces en una renta procedente
del capital. Si el capitalista consumista renta y la gasta en la misma, únicamente se producirá simple
reproducción, en igualdad de circunstancias. El capital continuará funcionando sin crecer.
La parte del capital adelantado en salarios es solo una parte del trabajo realizado por el trabajador
la parte del capital adelantado en salarios es el capital variable.
El capitalista compra de una cantidad de fuerza de trabajo, pero no la paga hasta que el obrero ha trabajado
y ha añadido el producto el valor de su propia fuerza y una plusvalía. El obrero ha producido el capital variable
antes de cobrarlo en forma de salario. Una parte del trabajo ejecutado por el se utiliza para pagar su trabajo
de hoy o del mes próximo.
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El capital anticipado se transforma más o menos pronto en capital acumulado
La reproducción continua varía pronto el carácter primitivo del conjunto del capital adelantado, compuesto
de parte variable y de parte constante.
Dividiendo el capital anticipado por la cantidad de plusvalía consumida anualmente, se encuentra el número
de años en que el capital primitivo ha sido gastado enteramente por el capitalista, se ha disipado.
El valor capital que pertenecía al capitalista es igual a la suma de plusvalía que éste adquirido gratuitamente
durante ese mismo tiempo. La suma de valor que adelantados se asemeja a la que ha gastado.
La reproducción simple es suficiente para transformar más o menos pronto el capital adelantado en capital
acumulado o en plusvalía capitalizada. Al cabo de cierto tiempo se convertirá en valor adquirido sin
equivalente y sería la materialización del trabajo no retribuido de otro.
Consumo productivo y consumo individual del trabajador
el trabajador efectúa un doble consumo. consume por su trabajo medios de producción a fin de
transformarlos en productos de un valor superior al del capital adelantado. Este es su concurso productivo,
qué significa al mismo tiempo consumo de su fuerza por el capitalista de quién depende. Pero el dinero
desembolsado para la compra de esta fuerza se emplea por el trabajar para medios de subsistencia, y es lo
que constituye su consumo individual.
El consumo productivo e individual son distintos. El primero pone en actividad al capital y pertenece al
capitalista. El segundo pertenece a sí mismo y ejecuta funciones vitales al margen del acto de producción. El
resultado del primero es la vida del capital, el del segundo, la vida del obrero mismo.
Al convertir en fuerza de trabajo una parte de su capital, el capitalista asegura la conservación y la reducción
a valor de su capital entero. Consigue beneficios de lo que recibe del obrero y además de lo que paga.
El capital que emplea para pagar la fuerza de trabajo lo cambia la clase obrera por las subsistencias.
El consumo individual de la clase obrera solo es la transformación de las subsistencias, este consumo se
convierte en un elemento de la reproducción del capital.
El consumo individual del trabajador puede considerarse como improductivo, pero solo en cuanto a él, pues
el consumo no reproduce sino el individuo necesitado. Por el contrario, es productivo para el capitalista y
para el Estado, pues da lugar a la fuerza creadora de toda riqueza.
La simple reproducción mantiene al trabajador en la situación de asalariado
desde el punto de vista social, la clase obrera es como cualquier otro instrumento de trabajo: una
dependencia del capital, cuyo movimiento de producción exige el consumo individual de los trabajadores,
destruye a la vez las subsistencias que sabían franjeado vendiéndose, y les obliga a reaparecer
constantemente en el mercado.
La producción y la circulación de las mercancías no es suficiente para aumentar el capital. Es todavía necesario
que el burgués encontrarse en el mercado a otros hombres libres, pero obligados a vender voluntariamente
su fuerza de trabajo. El punto inicial de la producción capitalista era la separación entre productor y
productor. Lo que fue punto inicial se transformó pronto, gracias a la simple reproducción, resultado
constantemente renovado. El movimiento de producción no cesa de transformar la riqueza material en
capital y en medios de disfrute para el capitalista.
La repetición periódica del movimiento de producción capitalista transforma de continuo el producto del
asalariado en valor que absorbe su fuerza creadora, en medios de producción que dominan al productor, en
medios de subsistencias que sirven para someter al obrero.
El sistema de producción capitalista reproduce por sí mismo la separación entre el trabajador y las
condiciones del trabajo. Reproduce y perpetúa las condiciones que obligan al obrero a venderse para vivir y
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permiten el capitalista comprarlo para enriquecerse. No es el azar quien los coloca frente a frente en el
mercado, sino el sistema de producción que lanza al obrero en el mercado.
El movimiento de producción capitalista no solo produce mercancías y plusvalía, sino que produce y perpetúa
su base: el trabajador en la condición de asalariado.
• Capítulo XXIV: transformación de la plusvalía en capital
Reproducción en mayor escala
veremos como el capital nace de la plusvalía.
Si en lugar de ser consumida, la plusvalía se adelanta y emplea como capital, se genera uno nuevo que se
añade al primitivo.
El capitalista puede usar la plusvalía para comprar la mercancía, transformándolas en capital, volviendo así a
empezar de nuevo, en mayor escala la fabricación de su producto.
La producción debe proveer no solo todos los artículos necesarios para reemplazar los elementos materiales
del capital gastados con anterioridad, sino también una cantidad de dichos artículos mayor que la consumida,
para que pueda funcionar el nuevo valor-capital, que ya es mayor que el inicial. La acumulación resulta de la
reproducción del capital en proporción creciente.
Cuanto más acumula el capitalista, más puede acumular
gracias al sobretrabajo, la clase obrera crea un nuevo capital que permitirá en el futuro crear trabajo demás.
Esto es lo que se denomina crear capital por medio del capital.
Cuanto más acumula el capitalista, adquiere más medios de acumular. Cuanto más trabajo no pagado de
otros haya apropiado anteriormente, más todavía puede monopolizar en el presente.
Falsas ideas acerca de la acumulación
las mercancías que el capitalista compra como elementos de disfrute, no le sirven ciertamente como medios
de producción y de multiplicación de su valor. Tampoco el trabajo que paga con el mismo fin es productivo.
Y así derrocha la plusvalía a título de ganancia, en vez de hacerla crecer como capital.
No debe confundirse la acumulación capitalista con el aumento de los bienes que figuran en el fondo de
consumo de los ricos y que gastan lentamente.
Toda plusvalía transformada en capital se adelanta solo en salarios. La plusvalía se divide, lo mismo que el
valor capital de dónde procede, en precio de compra de medios de producción y de fuerza de trabajo. Para
poder transformarse en fuerza de trabajo suplementaria, el producto líquido ha de contener un exceso de
subsistencias.
División de la plusvalía en capital y en renta
parte de la plusvalía la usa el capitalista como ganancia y la otra la acumula como capital. La proporción en
qué se basa esta división determinará la cantidad de la acumulación. La divide según su voluntad.
El capitalista no tiene ningún valor histórico, ningún derecho histórico a la vida, ninguna razón de ser social,
mientras no actúa como capital personificado. La necesidad momentánea de su propia existencia es una
consecuencia de la necesidad transitoria del sistema de producción capitalista. El fin determinante de su
actividad no es ni el valor de uso ni el disfrute, sino el valor de cambio y su continuo incremento.
obliga a los seres humanos a producir para producir, impulsándolos así instintivamente a desarrollar las
potencias productoras y las condiciones materiales que por sí solas pueden formar la base de una sociedad
nueva y superior.
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El desarrollo de la producción capitalista requiere un aumento continuo del capital invertido en una empresa.
La competencia no le permite mantener su capital sin aumentarlo. El capitalista es capaz de ver en la
capitalización de la plusvalía un impedimento para sus necesidades insaciables de disfrute.
El capitalismo nos enriquece en proporción a su trabajo particular, sino proporcionalmente al trabajo ajeno
gratuito que absorbe, y a la privación de todos los placeres de la vida que impone a los obreros.
Circunstancias que influyen en la extensión de la acumulación
La cantidad del capital acumulado depende claramente de la cantidad de la plusvalía.
Grado de explotación de la fuerza obrera
el tipo de plusvalía depende del grado de explotación de la fuerza obrera. Una explotación más intensa de la
fuerza de trabajo posibilita el incremento de la cantidad de trabajo sin aumentar la maquinaria. Obteniendo
un excedente de trabajo por un esfuerzo más considerable exigido a la fuerza obrera, aumenta la plusvalía o
el producto líquido, fundamento de la acumulación, sin que sea necesario un aumento previo y proporcional
a la parte del capital adelantado en maquinaria.
Un simple excelente trabajo es suficiente para incrementar el valor y la masa del producto que suministra
gratuitamente en la naturaleza.
Productividad del trabajo
otro elemento importante de la acumulación es el grado de productividad del trabajo social.
Estando determinada la plusvalía en la abundancia del producto líquido, corresponde a la productividad del
trabajo puesto en función. A medida que el trabajo desarrolla sus facultades productivas, el producto líquido
contiene más medios de disfrute y acumulación. La parte de la plusvalía que se capitaliza puede aumentar a
expensas de las otras que constituye la renta sin que el consumo del capitalista disminuya por eso.
Diferencia creciente entre el capital utilizado y el capital consumido
la propiedad natural del trabajo, al crear nuevos valores, es la de conservar los anteriores, pues el trabajo
transmite el producto el valor de los medios de producción consumidos.
A medida que se hace más productivo y favorece más la acumulación, el capital conserva y perpetúa un valor
capital siempre en aumento.
Cantidad del capital anticipado
determinado el grado de explotación de la fuerza obrera, la cantidad de la plusvalía se determina por el
número de obreros explotados colectivamente. este número, aunque en proporciones variables, corresponde
a la cantidad del capital anticipado. Cuanto más se acrecienta el capital, masa creciente también el valor que
ha de dividirse en fondo de consumo y en fondo de nueva acumulación.
• Capítulo XXIV: Ley General de la acumulación capitalista
Composición del capital
trataremos la influencia que el aumento del capital ejerce en la suerte de la clase obrera.
La composición del capital puede ser considerada desde un doble punto de vista. Con relación al valor, está
determinada por la proporción. El capital se divide en parte constante (valor de los medios de producción) y
parte variable (valor de la fuerza obrera) con relación a su materia, tal como aparece en el acto de producción,
el capital consiste en medios de producción en fuerza de trabajo activa, y su composición está determinada
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por la proporción que hay entre la masa de los medios de producción utilizados y la cantidad de trabajo
necesario para que funcionen.
la primera composición del capital es la composición valor, la segunda la composición técnica. Para expresarle
#íntimo que existe entre ambas, llamaremos composición Orgánica del capital a su composición valor,
siempre que esta depende de su composición técnica, y por tanto, que los cambios ocurridos en la cantidad
de medios de producción y de fuerza obrera influyen en su valor.
La composición media del capital varía mucho de uno a otro ramo de producción.
Circunstancias en que la acumulación del capital puede provocar un alza de los salarios
determinada cantidad de la plusvalía capitalista tiene que adelantarse en salarios. La demanda del trabajo
marchará al compás de la acumulación, y la parte variable del capital aumentará al menos en la misma
proporción que su masa total.
El progreso sin descanso la acumulación debe provocar tarde o temprano una elevación gradual de los
salarios: proporcionando cada año ocupación a un número de salario es mayor que la anterior, las
necesidades de acumulación, que van siempre en aumento, acabaron por superar la oferta ordinaria de
trabajo.
La reproducción del capital contiene la de su gran instrumento de crear valor: la fuerza de trabajo.
En vez de ganar en intensidad, la explotación y la dominación capitalista ganan sencillamente en extensión.
La ley absoluta del sistema de producción capitalista es fabricar plusvalía. Lo que se propone el comprador
de la fuerza obrera es enriquecerse haciendo valer su capital, produciendo mercancías que contienen más
trabajo del que abona por ellas, y con cuya venta realiza una porción de valor que no le ha supuesto nada.
el incremento del salario solo señala una disminución relativa del trabajo gratuito que el obrero debe
proporcionar siempre.
El tipo de los horarios puedes subir como consecuencia de un aumento del capital superior al del trabajo
ofrecido. O los salarios siguen subiendo (y estando motivado este movimiento por los progresos de la
acumulación) o el alza continua de los salarios comienza a perjudicar a la acumulación, y esta llega a disminuir.
Pero esta disminución no hace nunca desaparecer la causa primera del alza, que solo es el exceso del capital
comparado con la oferta de trabajo, enseguida el tipo del salario vuelva a bajar a un nivel en armonía con las
necesidades del movimiento del capital.
El mecanismo de la producción capitalista vence por sí solo el obstáculo que puede llegar a crear.
La magnitud del capital no depende del número de la población obrera
un exceso de capital procedente de una acumulación más rápida hace que el trabajo ofrecido ser
relativamente insuficiente, y tiende a elevar su precio, o a una disminución de la acumulación. el movimiento
de aumento y disminución del capital en vías de acumulación genera la insuficiencia y el exceso relativo del
trabajo ofrecido.
La relación entre acumulación del capital y tipo de salario no es más que la relación entre el trabajo gratuito,
transformado en capital, y el suplemento de trabajo pagado no requiere ese capital suplementario para
ponerlo en marcha.
Si el aumento del capital provoca una demanda más considerable del trabajo, el salario sube y, siendo
idénticas las circunstancias, el trabajo gratuito disminuye en proporción.
El precio del trabajo únicamente puede elevarse en límites que dejen intactos las bases del sistema capitalista
y aseguren la reproducción del capital en mayor escala.
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La parte variable del capital disminuye parcialmente su parte constante
“la misma causa que hace que se eleven los salarios del trabajo tiende a incrementar las fuerzas productivas
del trabajo y a poner a una cantidad menor de trabajo en situación de generar mayor cantidad de obra” Adam
Smith.
¿Cómo se consigue ese resultado? gracias a una serie de cambios en la manera de producir, que colocan a
una cantidad dada de fuerza obrera en condiciones de manejar un volumen cada vez mayor de medios de
producción. Los medios de producción juegan un doble papel: unos aumentan en número, extensión y
eficacia para hacer el trabajo más productivo (máquinas, edificios…) y otros aumentan porque el trabajo, al
hacerse más productivo, consume mayor cantidad de ellas (materias primas y auxiliares).
la causa es que ese mismo progreso de los poderes del trabajo que se manifiesta por el aumento de la
maquinaria de los materiales puestos en actividad con auxilio de una cantidad menor de trabajo, provoca una
disminución del valor de la mayor parte de los productos, y, principalmente, el de los que funcionan como
medios de producción. Su valor nos eleva tanto como su masa.
El progreso de la acumulación, al menguar el capital variable relativamente al capital constante, no frena su
aumento efectivo.
Teniendo como base el régimen del salario, la escala de las operaciones depende, en primer lugar, de la suma
de los capitales acumulados en manos de los empresarios privados. Así es como la acumulación previa llega
a ser el punto de partida del sistema de producción capitalista. todos los métodos que utiliza este sistema de
producción para hacer más productivo el trabajo son otros tantos métodos para hacer crecer la plusvalía o el
producto líquido para aumentar la fuente de la acumulación. Si la acumulación, debe haber alcanzado cierto
grado de extensión para que pueda establecerse el modo de producción capitalista, este acelera de rechazo
a la acumulación, cuyo nuevo progreso, al permitir un nuevo aumento de las empresas, extiendes otra vez la
producción capitalista. Este desarrollo recíproco engendra en la composición técnica del capital las variables
que disminuyen cada vez más su parte variable, pagando la fuerza de trabajo, con relación a la parte constante
que representa el valor de los medios de producción utilizados.
Concentración y centralización
cada uno de los capitales individuales que forman parte del capital social representa ciertamente una
concentración, en manos de un capitalista, de medios de producción y de subsistencia del trabajo, y a medida
que la acumulación tiene lugar, se extiende esa concentración. Al incrementar los elementos reproductivos
de la riqueza, la acumulación realiza al mismo tiempo su concentración, cada vez mayor. Reproducción en
una escala progresiva. Cada capital se enriquece con los elementos suplementarios que resultan de esa
reproducción.
La concentración desaparece con la formación de nuevos capitales y con la división de los anteriores.
Después el movimiento de la acumulación social presenta una concentración cada vez mayor de elementos
reproductivos de la riqueza en manos de empresarios privados, y por otro, la diseminación y la multiplicación
de los centros de acumulación y de concentración.
La guerra de la competencia se produce reduciendo cada cual los precios todo lo posible. La baratura de los
productos depende de la productividad del trabajo y esta de la escala de las empresas. Los grandes capitales
vencen a los pequeños. Cuanto más se desarrolla el sistema de producción capitalista, más aumenta el
mínimo de los adelantos necesarios para explotar una industria en condiciones normales.
El desarrollo de la producción capitalista dar lugar a un poder totalmente nuevo: el crédito, en sus comienzos
se introduce como auxiliar de la acumulación. Se transforma enseguida en nueva y terrible arma de la guerra
de la competencia y se transforma en un aparato social destinado a centralizar los capitales.
A medida que la acumulación en la producción capitalista se incrementa, la competencia y el crédito
igualmente se desarrollan.
34
Lo que sobre todo diferencia en la concentración de la centralización (que solo es la consecuencia de la
reproducción en mayor escala) es que la centralización no depende de un aumento efectivo del capital social.
Depende de los progresos de la acumulación, pero solo admite un cambio de distribución de los capitales
existentes, una única modificación en el número de los capitales individuales que componen el social.
La centralización no contribuye sino en ayudar a la obra de acumulación.
Los grandes capitales surgidos por la centralización se producen como los demás, aunque con más rapidez, y
se convierten en poderosos agentes de la acumulación social. La centralización extiende y precipita las
variaciones en la composición técnica del capital, variaciones que aumentan su parte constante, a costa de
su parte variable, o bien producen en la demanda de trabajo una disminución relativa a la cantidad del capital.
Demanda relativa del trabajo, y demanda efectiva
la demanda efectiva de trabajo que causa un capital no depende de su cantidad absoluta, sino de la cantidad
absoluta de su parte variable, única que se cambia por la fuerza obrera. La demanda relativa de trabajo que
causa un capital, es decir, la proporción entre la cantidad del capital y la suma de trabajo que absorbe está
definida por la cantidad proporcional de su parte variable relativamente a su cantidad total. La acumulación
que acrecienta el capital social reduce al propio tiempo la cantidad relativa de su parte variable y disminuye
así la demanda de trabajo relativa.
El incremento del capital procedente del incremento de su parte constante es causa de que en este caso
disminuya otro tanto la cantidad relativa de la fuerza obrera explotada, sin variar su cantidad efectiva.
Existen momentos en que los trastornos técnicos se sienten menos, en que la acumulación se presenta más
bien como un movimiento de extensión sobre la última base técnica establecida. Al tiempo en que el número
de obreros atraídos por el capital llega a su culminación, los productos llegan a ser tan abundantes, y al menor
obstáculo que se oponga a su circulación parece que el mecanismo social se detiene, y el trabajo cesa o
disminuye. la necesidad que obliga al capitalista economizarlo, genera perfeccionamientos técnicos que
reducen el número de los obreros necesarios.
Desde que la industria mecánica ha logrado la supremacía, el progreso de la acumulación redobla la energía
de las fuerzas que tienden a disminuir la demanda relativa del trabajo, y debilita las fuerzas que aspiran a
aumentar la demanda efectiva de trabajo. El capital variable, y por tanto, la demanda de trabajo, aumenta
con el capital social de qué forma parte, pero en proporción decreciente.
La ley de población adecuada a la época capitalista
estando regulada la demanda del trabajo, no solo por la cantidad del capital variable puesto en actividad, sino
también por el término medio de su aumento continuo, la oferta de trabajo continúa siendo normal mientras
persista ese movimiento. Pero cuando el capital variable llega un término medio de aumento inferior, la
misma oferta de trabajo que hasta entonces era normal, llega a ser abundante. Como este fenómeno se repite
con el progreso de la acumulación, está arrastra en pos un exceso de población que va continuamente en
aumento.
El progreso de la acumulación y el movimiento que la acompaña de disminución proporcional del capital
variable y de disminución correspondiente en la demanda relativa de trabajo dan por resultado el aumento
efectivo del capital variable y de la demanda de trabajo en una proporción decreciente, se crea un sobrante
relativo de población. Se llama relativo porque procede, no de un aumento real de la población obrera, sino
de la situación del capital social, que le consiente prescindir de una parte más o menos considerable de
obreros.
35
Creación de un Ejército industrial de reserva
Si la acumulación genera por necesidad un excedente de población obrera, este sobrante se transforma a su
vez, en el auxiliar más poderoso de la acumulación, en una condición de existencia de la producción capitalista
en su estado de completo desarrollo. Este sobrante de población constituye un Ejército de reserva industrial
que pertenece el capitalista de un modo tan absoluto como si lo hubiese educado y disciplinado a expensas
suyas.
El progreso industrial que sigue la marcha de la acumulación, al mismo tiempo que reduce cada vez el número
de obreros necesarios para poner en actividad una masa siempre creciente de medios de producción,
aumenta la cantidad de trabajo que el obrero individual debe proporcionar. A medida que el progreso
desarrolla las potencias productivas del trabajo y genera, por tanto, que se consiga más productos de menos
trabajo, el sistema capitalista desarrollo también los medios de conseguir más trabajo del asalariado,
prolongando su jornada o haciendo más intenso su trabajo, o de aumentar en apariencia el número de los
trabajadores empleados, sustituyendo una fuerza superior y más cara con muchas fuerzas inferiores y muy
económicas.
Lo que determina el tipo general de los salarios
el aumento o la disminución del sobrante relativo de población correspondiente al flujo y reflujo del periodo
industrial fijan exclusivamente las variaciones en el tipo general de los salarios.
La acumulación produce un alza de salarios que poco a poco hace que se aumente el número de los obreros,
hasta el punto de que esos atascan de tal modo el mercado, que el capital no es suficiente ya para ocuparlos
a su tiempo. Entonces baja el salario.
A causa del corto número de obreros, el capital vuelve a superabundar, la demanda de trabajo comienza otra
vez a ser mayor que la oferta, los salarios vuelven a elevarse así consecutivamente.
El beneficio de los fabricantes depende principalmente de la posibilidad de explotar el momento favorable
de una demanda abundante.
La elevación atrae gran parte de la clase asalariada a la rama de la industria privilegiada hasta que, a causa de
este flujo continuo, el salario vuelve a bajar a su nivel ordinario o todavía más bajo.
La acumulación del capital produce una elevación en los salarios, esta elevación, un aumento de obreros, este
aumento, una baja en los salarios y, por último, esta, una disminución de obreros.
la ley de la oferta y la demanda es una farsa
los obreros destituidos por la máquina y que quedan a disponibilidad están a disposición de cualquier nuevo
capital a punto de entrar en ejercicio. que este capital los ocupe a ellos o a otros, el efecto que genera sobre
la demanda general del mercado será siempre nulo, si ese capital puede retirar del mercado tantos brazos
como a él han arrojado las máquinas. Si retira menos, el número de los desocupados terminará por aumentar.
Si retira más, la demanda general de trabajo solo se aumentará con la diferencia entre los brazos que atraiga
y los que la máquina haya rechazado. El aumento que, por efecto de nuevos capitales en vías de colocación,
habría tenido la demanda general de brazos, se encuentra anulado en todo caso hasta la absorción de los
brazos arrojados por las máquinas al mercado.
La oferta y la demanda de trabajo dejan de ser movimientos procedentes de dos polos opuestos: el del capital
el de la fuerza obrera. El capital influye simultáneamente en ambos polos. Si su acumulación aumenta la
demanda de brazos, sabemos que aumenta también su oferta al fabricar supernumerarios. La ley de la oferta
y de la demanda de trabajo completa la tiranía capitalista.
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Formas diferentes del sobrante relativo de población
Se halla el residuo del sobrante relativo de población que sufre el infierno del pauperismo. Sin contar los
vagabundos, los criminales, las prostitutas, los mendigos y todo ese mundo que denominan “clases
peligrosas”, esta clase social se compone de tres categorías. la primera comprende los obreros aptos para
trabajar. Su masa, que nutre a cada crisis, disminuye cuando los negocios recobran su actividad. La segunda
engloba a los niños de los pobres ocurridos y los huérfanos. la tercera categoría comprende los más
miserables, en primer lugar, obreros a quienes el desarrollo social ha desmonetizado, por decirlo así, al
suprimir la obra de detalle que, por la división del trabajo, era su único asidero, después, los que por desgracia
han pasado de la edad productiva del asalariado, y finalmente las víctimas directas de la industria (enfermos,
mutilados, viudas…)
El pauperismo, consecuencia fatal del sistema capitalista
El pauperismo es el cuartel de inválidos del Ejército del trabajo. Su producción está comprendida en la Del
sobrante relativo de población, su necesidad, la necesidad de este, Y constituye con él una condición de
existencia de la riqueza capitalista.
El análisis de la plusvalía relativa nos da el siguiente resultado: que el sistema capitalista, donde los medios
de producción no están al servicio del trabajador, sino el trabajador al servicio de aquellos, todos los métodos
para multiplicar los recursos y la potencia del trabajo colectivo se realizan a costa del trabajador individual,
todos los medios de desarrollar la producción se transforman en medios de dominar y explotar al productor,
haciendo de él un hombre truncado, parcelario o el accesorio de una máquina.
Cualquiera que sea el tipo de los salarios, la condición del trabajador debe ir a peor a medida que el capital
se acumula, hasta el punto de que la acumulación de riqueza, por un lado, significa acumulación igual de
pobreza, de sufrimiento, ignorancia. Y por otro, de esclavitud, o sea del lado de la clase que produce el capital
mismo.
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Sección VIII: la acumulación primitiva
• Capítulo XXVI: el secreto de la acumulación primitiva
Separación de productor y de los medios de producción
El dinero se convierte en capital, el capital en origen de plusvalía y está en origen de un nuevo capital. Pero
la acumulación capitalista supone la presencia de la plusvalía, y está el modo de producción capitalista, que,
a su vez, depende de la acumulación ya realizada en manos de productores mercantiles.
¿Cuál es el origen de esta acumulación primitiva?
según la historia, el robo de las tierras comunales, la transformación terrorista de la propiedad feudal en
propiedad moderna privada, son los orígenes idílicos de la acumulación primitiva.
Si en la relación entre capitalistas y asalariado el primero ejerce el papel de dueño y el segundo de siervo, es
gracias a un contrato por el cual no solo se pone el asalariado al servicio del capitalista, y por lo tanto bajo su
dominio, sino que hasta ha renunciado a todo derecho de propiedad sobre su propio producto.
La base del sistema capitalista es la separación radical del productor y los medios de producción. Para que
este sistema tenga lugar, es preciso que los medios de producción, por lo menos en parte, se hayan arrancado
ya a los productores que los utilizaban en realizar su propia potencia de trabajo, y que estos medios los hayan
detentado ya los productores mercantiles. El movimiento histórico que da por resultado el divorcio entre el
trabajo y sus condiciones (los medios de producción) es el significado de la acumulación primitiva.
Explicación del movimiento histórico que ha sustituido al régimen feudal con el capitalista
el orden económico capitalista ha salido del seno del feudal.
Para que el trabajador pudiese disponer de su propia persona, necesitaba ante todo no estar sujeto a una
tierra o a una persona. tampoco podía convertirse en vendedor libre de trabajo.
el movimiento histórico que transforma a los productores en asalariados se presenta como su emancipación
de la servidumbre y del régimen de los gremios. Si los emancipados se venden a sí mismos, es porque se ven
forzados a ello para vivir, Porque han sido despojados de todos los medios de producción y de todas las
garantías de existencia ofrecidas por el antiguo orden de las cosas.
En cuanto a los capitalistas, no solo tenían que destruir a los maestros de oficio, sino también a los
monopolizadores feudales de las fuentes de riqueza (nobles). su llegada se presenta como el resultado de
una lucha victoriosa contra el poder señorial.
Después de haber sido sometido a la explotación por la fuerza bruta, el trabajador acaba por someterse
voluntariamente
con el progreso de la producción capitalista se constituye una clase cada vez más numerosa de trabajadores
que se pliega a las exigencias del régimen económico actual. En cuanto este modo de producción adquiere
cierto desarrollo, su mecanismo destruye la resistencia. La presencia constante de un sobrante relativo de
población mantiene la ley de la oferta y de la demanda de trabajo, y por lo tanto el salario, dentro de límites
adecuados a las necesidades del capital. La presión sorda de las relaciones económicas consuma la tiranía del
capital sobre el trabajador.
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• Capítulo XXVII: origen del capitalismo industrial
La acumulación primitiva se ha desarrollado por la fuerza
algunos de los diferentes métodos de acumulación primitiva se basan en la utilización de la fuerza. Pero todos,
sin excepción, explotan el poder del Estado, la fuerza concentrada y organizada de la sociedad, a fin de
precipitar violentamente el paso del orden económico feudal capitalista y acortar los periodos de transición.
La fuerza es un agente económico.
• Capítulo XXVIII: tendencia histórica de la acumulación capitalista
supresión por la propiedad capitalista de la propiedad privada sustentada en el trabajo personal
de lo analizado se deduce que en el fondo de la acumulación primitiva y de su formación histórica, está la
expropiación del producto inmediato, la desaparición de la propiedad fundada en el trabajo personal de su
poseedor.
La propiedad privada, como contraria a la colectiva, únicamente existe donde los instrumentos y demás
condiciones Exteriores del trabajo pertenecen a particulares.
la transformación de la propiedad capitalista en social
Desde que este movimiento de transformación ha fragmentado de arriba abajo la vieja sociedad, desde que
los productores se han convertido en propietarios y sus medios de trabajo en capital, desde que el régimen
capitalista se aguanta por la única fuerza económica de las cosas, la socialización futura del trabajo, así como
en la transformación progresiva de la tierra y de los demás medios de producción, en instrumentos
socialmente explotados, la eliminación futura de las propiedades privadas para revestir nueva forma.
esa expropiación se realiza por la acción misma de las leyes de la producción capitalista, que tienden a la
concentración de los capitales. Al mismo tiempo que la centralización, se desarrolló en cada vez en mayor
escala.
A medida que se produce el número de los potentados capitalistas crece la miseria, la opresión y la
explotación. Pero también crece la resistencia de la clase obrera.
La socialización del trabajo y la centralización del sur resortes materiales, han llegado a un punto en que no
pueden ya encerrarse en el molde capitalista, que está próximo a estallar.
La apropiación capitalista, según el modo de producción capitalista, también trae consigo la primera negación
de la propiedad privada, que resulta del trabajo independiente individual. Pero la producción capitalista
misma genera su propia ruina con la facultad que preside a las evoluciones de la naturaleza. Esa producción
tiende a establecer, no la propiedad privada del trabajador, sí no la propiedad de este fundada en los
progresos realizados por el periodo capitalista, en la cooperación y posesión común de todos los medios de
producción. Lo que produce la burguesía capitalista a medida que la gran industria se desarrolla, son sus
propios sepultureros.
• Capítulo XXIX: teoría moderna de la colonización
La necesidad de las condiciones que hemos aceptado como imprescindibles a la explotación capitalista,
aparece claramente en las colonias
la economía política burguesa no sé para analizar si este o aquel hecho es verdadero, sin saber si beneficia o
no al capital. Trata de mantener una confusión muy cómoda entre 2 géneros de propiedad privada y la
sustentada en el trabajo ajeno, olvidando deliberadamente que la última solo crece sobre la tumba de la
primera.
En Europa occidental la acumulación primitiva está en parte determinada, porque el régimen capitalista se
ha apoderado de toda la producción nacional, o porque en cualquier lugar que las condiciones económicas
están menos adelantadas.
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En las colonias ocurre lo contrario. El modo de producción y apropiación capitalista choca entonces con la
propiedad fruto del trabajo personal, con el productor. la lucha entre ambos modos de apropiación, que la
economía política niega entre nosotros, se demuestra en esos países con los hechos, con la lucha.
La posesión del dinero y otros medios de producción no transforma un individuo en capitalista, si no dispone
del complemento, qué es el asalariado. Los medios de producción y de subsistencia solo se transforman en
capital cuando se utilizan como medios de explotar y dominar el trabajo.
La perfección suma de la producción capitalista no solo consiste en que reproduce sin descanso al asalariado
como tal, sino en que genera asalariados supernumerarios, gracias a los cuales conserva la ley de la oferta y
la demanda del trabajo en su cauce conveniente, provoca que las oscilaciones del mercado se realicen dentro
de los límites más favorables a la explotación, que la sumisión tan indispensable del trabajador al capitalista
esté garantizada y, perpetúa la relación de dependencia absoluta de contrato libre entre dos mercaderes por
igual independientes: uno, que vende la mercancía-capital y otro la mercancía-trabajo.
esta continua transformación de asalariados en productores libres, que trabajan por propia cuenta y no por
la del capital, que se enriquecen en lugar de enriquecer a los señores capitalistas, influye de una manera
fatídica en el estado del mercado del trabajo y en el tipo del salario.
Confesiones de la economía política
en esta situación, el grado de explotación no solo disminuye de un modo catastrófico, sí no que el asalariado
pierde además de la dependencia efectiva todo el sentimiento de docilidad respecto al capitalista.
el sistema de producción y de acumulación capitalista trae consigo el desplome de la propiedad privada
fundada en el trabajo personal, y que su base es la expropiación del trabajador, pues solo se puede disponer
de los asalariados, dóciles y disciplinados, cuando no pueden trabajar para sí mismos, cuando no poseen los
medios de producción.
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