República Bolivariana De Venezuela
Ministerio Del Poder Popular Para La Educación
Universidad Nacional Experimental De Los Llanos Occidentales
“Ezequiel Zamora”
Barinas Estado Barinas
Análisis de Películas.
Profesor: Bachiller:
Giovanni Peña Aaron Pacheco
C.I.V 32330332 Sección D01
El análisis de la película "Yo no soy esa"
Revela una profunda exploración de la identidad y el autodescubrimiento a través de la vida de
Susana, su protagonista. Desde el inicio, la narrativa establece un conflicto interno significativo:
Susana ha vivido su vida bajo la sombra de las expectativas ajenas, lo que la lleva a una crisis
existencial tras el accidente que la deja en coma. Este evento no solo actúa como un punto de
quiebre en su vida, sino que también representa una metáfora de la desconexión entre su ser interior
y el mundo exterior que la rodea.
Al despertar después de años de ausencia, Susana se enfrenta a un entorno que le resulta
ajeno, simbolizando su lucha por reconectar con una identidad que ha sido suprimida. La década que
ha pasado en coma se convierte en un símbolo del tiempo perdido, donde su desarrollo emocional y
psicológico se detuvo, dejándola atrapada en un cuerpo adulto, pero con la mentalidad de una
adolescente. Esta dualidad crea un espacio narrativo rico para explorar cómo las experiencias y
emociones de la juventud pueden influir en la vida adulta, especialmente en el contexto de la
conformidad social y las responsabilidades familiares.
Los encuentros que tiene Susana a lo largo de la historia son cruciales para su proceso de
autodescubrimiento. Cada personaje que aparece en su vida representa un aspecto diferente de la
libertad y la autoafirmación, lo que le permite a Susana reflexionar sobre su propia existencia. A
través de estas interacciones, la película aborda la importancia de la conexión humana en el proceso
de encontrar la propia voz y el significado personal. Estos encuentros también funcionan como
catalizadores que la impulsan a confrontar sus miedos y a enfrentarse a las decisiones que ha
tomado, muchas de las cuales han sido influenciadas por lo que otros esperaban de ella.
El viaje de Susana se convierte en una metáfora del empoderamiento femenino y la búsqueda
de autenticidad en un mundo que a menudo impone restricciones a las mujeres. La película no solo
destaca la lucha por la libertad personal, sino que también critica las normas sociales que limitan la
expresión individual. Susana, al ir desmantelando las expectativas externas, comienza a reclamar su
espacio en el mundo, lo que la lleva a cuestionar el significado de ser madre, esposa y profesional,
roles que le han sido impuestos en lugar de elegidos.
A medida que avanza la trama, la mezcla de drama y humor proporciona un equilibrio que
hace la historia más accesible y resonante. Los momentos emotivos de la lucha de Susana se
entrelazan con situaciones que generan risa, recordándonos que el camino hacia la autenticidad no
está exento de ligereza, incluso en medio de los desafíos.
La conclusión de la película es poderosa y esperanzadora. Susana logra un equilibrio entre
sus responsabilidades y su deseo de ser auténtica, lo que simboliza un triunfo personal. El mensaje
final sobre la importancia de ser fiel a uno mismo resuena no solo con la experiencia de Susana, sino
que también invita a la audiencia a reflexionar sobre sus propias vidas y elecciones. "Yo soy esa" se
convierte así en un relato conmovedor que motiva a la autoexploración y a la liberación de las
cadenas que nos atan a las expectativas externas, recordando que la verdadera libertad proviene de
la aceptación y el amor propio.