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CDH

El documento presenta el programa de UC3MUN 2025, destacando la importancia del liderazgo y la colaboración en la resolución de desafíos globales. Se abordan dos temas principales: los derechos humanos en el sistema penitenciario y la protección de civiles en conflictos armados, con un enfoque en la crisis humanitaria en Sudán. A través de una revisión integral, se busca explorar las violaciones de derechos y proponer reformas necesarias para mejorar la situación de los reclusos y civiles afectados.

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El documento presenta el programa de UC3MUN 2025, destacando la importancia del liderazgo y la colaboración en la resolución de desafíos globales. Se abordan dos temas principales: los derechos humanos en el sistema penitenciario y la protección de civiles en conflictos armados, con un enfoque en la crisis humanitaria en Sudán. A través de una revisión integral, se busca explorar las violaciones de derechos y proponer reformas necesarias para mejorar la situación de los reclusos y civiles afectados.

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U U

C C
3MUN 3MUN
2025 2025
ÍNDICE
1. Carta de bienvenida de los secretarios generales......... 3

2. Carta de la presidencia del comité....................................4

3. Información sobre el comité............................................. 5

4. Tema A: Derechos humanos en el sistema

penitenciario: una revisión integral en el tratamiento de

los reclusos................................................................................6
4.1. Introducción........................................................................................................................6

4.2. Antecedentes históricos...................................................................................................... 7

4.3. Contexto internacional.......................................................................................................9

4.4. Desarrollo del tema........................................................................................................... 11

4.4.1 Problemas estructurales en las prisiones y violaciones de derechos humanos...... 11

a) Hacinamiento..................................................................................................................... 11

d) Nulo acceso a atención médica y psicológica adecuada.................................................... 14

4.4.2. Categorías especiales de reclusos.............................................................................15

a) Mujeres en prisión.............................................................................................................. 15

b) Menores privados de libertad.............................................................................................16

c) Encarcelamiento de personas lgbtiq+................................................................................ 17

4.4.3. Reforma del sistema penitenciario......................................................................... 18

a) Un sistema judicial y penal enfocado en la rehabilitación y la reinserción....................... 18

b) Medidas alternativas al encarcelamiento............................................................................20

i) Medidas previas al juicio............................................................................................... 20

ii) Alternativas durante la sentencia.................................................................................21

iii) Opciones posteriores a la sentencia............................................................................ 22

1
4.5. Conclusión.........................................................................................................................23

4.6. Preguntas que una resolución debería responder........................................................... 24

4.7. Bibliografía....................................................................................................................... 25

5. Tema B: Protección de los civiles en conflictos

armados: La crisis humanitaria en Sudán..........................29


5.1 Introducción.......................................................................................................................29

5.2 Antecedentes históricos..................................................................................................... 30

5.2.1 La dictadura de al-bashir..........................................................................................30

5.2.2 La fractura de un país...............................................................................................31

5.2.3 El camino a la democracia........................................................................................ 32

5.3 Contexto internacional..................................................................................................... 33

5.3.1 El papel de sudán en el mundo.................................................................................33

5.3.2 El mandato de la onu sobre darfur.......................................................................... 34

5.3.3 El equilibrio de la paz en sudán............................................................................... 34

5.4 Desarrollo del tema............................................................................................................ 36

5.4.1 Origen del conflicto..................................................................................................36

5.4.2 Partes implicadas...................................................................................................... 36

5.4.3 Intereses regionales................................................................................................... 37

5.4.4 Violaciones de ddhh..................................................................................................39

a) Crisis migratoria..................................................................................................................39

b) Bloqueo de ayuda humanitaria.......................................................................................... 40

c) Hambruna...........................................................................................................................41

d) Abuso sexual, torturas y matanzas indiscriminadas.......................................................... 42

5.4.5 Case study..................................................................................................................42

5.5 Conclusión..........................................................................................................................44

5.6 Preguntas que una resolución debería responder............................................................ 45

5.7 Bibliografía........................................................................................................................ 46

2
1. CARTA DE BIENVENIDA DE LOS
SECRETARIOS GENERALES
Distinguidos/as delegados/as,

Es un honor darles la bienvenida, un año más, a UC3MUN, para que puedan ponerse en la piel
de un diplomático durante un fin de semana y hacer frente a los mayores desafíos a los que la
comunidad internacional se enfrenta en la actualidad.

Porque un día, quizás no muy lejano, serán ustedes quienes tengan que hacer frente a esos
desafíos. La generación que hoy crece y aprende será pronto responsable de tomar las decisiones que
determinarán nuestro futuro y el de aquellos que nos sucederán. Para ello es preciso formarla, educarla,
y sobre todo, darle la oportunidad de asumir responsabilidades. Solo así conseguiremos a los “Líderes
del Mañana”, que constituyen la esencia de UC3MUN 2025.

Pero, “¿qué significa ser un líder?”, puede que se pregunten. Decía Warren G. Bennis que el
liderazgo es “la capacidad de traducir la visión en realidad”. En esa línea, para nosotros un líder es
mucho más que aquel o aquella que dirige a un grupo de personas. Liderar consiste en creer, y
conseguir que los demás crean.

Sin embargo, tal y cómo refleja nuestro motto, UC3MUN 2025 no desea simplemente forjar
líderes, sino lograr que estos compartan la “visión” de la que hablaba Bennis. Nuestra misión es que
todos trabajen juntos, codo a codo, en la misma dirección, de manera que el progreso hacia una
sociedad mejor se fundamente en el diálogo, la colaboración y el consenso: “Horizontes Compartidos”.

Para todo esto, el equipo de UC3MUN, formado por más de un centenar de personas,
trabajará incansablemente por continuar la tradición de excelencia que caracteriza a nuestro Modelo de
Naciones Unidas, por superar sus expectativas y ofrecerles una experiencia enriquecedora y única de la
que se acuerden toda la vida.

Aprovechen esta oportunidad, sean valientes y, ante todo, disfruten.

Pablo Álvaro y Carlos Barata

Secretarios Generales de UC3MUN 2025

3
2. CARTA DE LA PRESIDENCIA DEL COMITÉ
Estimados/as delegados/as,

Desde la Presidencia de este comité, queremos darles la bienvenida a UC3MUN 2025, la que
será la decimosexta edición del Modelo de Naciones Unidas de la Universidad Carlos III de Madrid.
Somos Marc Velasco y David Sánchez, estudiantes de Economía y Relaciones Internacionales en la
Universidad Complutense de Madrid, y de Derecho y Economía en la Universidad Carlos III de
Madrid, respectivamente.

A modo de comienzo, nos gustaría empezar por agradecerles el interés que han mostrado por
participar en este modelo y, en especial, por escoger el Comité de Derechos Humanos. Asimismo, en el
caso de que esta sea la primera vez que participan en una simulación de este estilo, queremos
transmitirles que, por nuestra parte, como previos delegados de UC3MUN, podemos decirles que van
a vivir una experiencia que recordarán siempre: uno nunca olvida su primer UC3MUN. Y nosotros,
como presidentes de mesa, haremos todo lo que esté en nuestra mano para que ese recuerdo sea tan
memorable que les deje con ganas de más.

Además, queremos decirles que estamos deseando conocerles, estar en contacto y trabajar sobre
el comité. Como ya saben, los temas a debatir deberían haber comenzado a ser tratados hace mucho
tiempo, pues su relevancia trasciende fronteras. Así, sólo nos queda darles la enhorabuena y desearles la
mayor de las suertes para que disfruten y aprendan tanto o más como lo ha hecho esta presidencia en
sus anteriores experiencias delegando.

Para finalizar, decirles que quedamos a su disposición y no duden en contactarnos para


cualquier cosa que necesiten. Estamos aquí para acompañarlos/as en todo momento. Sin más dilación,
damos por comenzado este camino, porque para nosotros UC3MUN 2025 empieza aquí. Disfrútenlo.

Atentamente,

Marc Velasco y David Sánchez

Presidencia del Comité de Derechos Humanos

4
3. INFORMACIÓN SOBRE EL COMITÉ
El Comité de Derechos Humanos de la ONU es un organismo fundamental en la supervisión
y protección de los derechos civiles y políticos a nivel internacional. Establecido en 1966 como parte del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), este comité desempeña un papel crucial a
la hora de vigilar el cumplimiento de los derechos humanos por parte de los Estados miembros.

En cuanto a su composición, cuenta con 18 expertos independientes elegidos cada 4 años por
los Estados Partes del PIDCP. Estos miembros deben ser personas de gran integridad moral y
reconocida competencia en materia de derechos humanos, contando con la particularidad de actuar a
título personal y no como representantes de sus gobiernos.

Además, los Estados Parte tienen el deber de presentar una serie de informes periódicos en los
que recojan la aplicación y respeto de los Derechos Humanos en sus respectivos países. En relación con
su funcionamiento el Comité se reúne tres veces al año, generalmente en Ginebra, para períodos de
sesiones de tres semanas cada uno. Durante estas sesiones, el Comité examina los informes de los
Estados Partes, que deben presentarse inicialmente un año después de la adhesión al PIDCP y luego
cada cuatro o cinco años, pudiendo emitir observaciones finales con recomendaciones específicas para
mejorar la situación de los Derechos Humanos en cada país.

Finalmente, la labor del Comité de Derechos Humanos tiene un efecto real en la promoción y
protección de los derechos civiles y políticos en todo el mundo. Su autoridad moral, derivada de su
composición global e imparcial le permite influir en las legislaciones, políticas y prácticas de los Estados
Partes.

El Comité ha logrado cambios significativos en diversos países, incluyendo modificaciones


legislativas, cambios en políticas y prácticas, e incluso resultados positivos en casos individuales, como
el pago de indemnizaciones o la conmutación de penas de muerte. Así, desempeña un papel crucial en
la supervisión y promoción de los derechos civiles y políticos a nivel global, trabajando incansablemente
para asegurar que todas las personas puedan disfrutar plenamente de estos derechos fundamentales.

5
4. TEMA A: DERECHOS HUMANOS EN EL
SISTEMA PENITENCIARIO:
UNA REVISIÓN INTEGRAL EN EL TRATAMIENTO DE
LOS RECLUSOS
4.1. INTRODUCCIÓN
La Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) fue proclamada por la Asamblea
General de las Naciones Unidas en París el 10 de diciembre de 1948, en su Resolución 217 A (III),
como un ideal común para todos los pueblos y naciones. La Declaración establece, por primera vez, los
derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero y ha inspirado y allanado
el camino para la adopción de más de setenta tratados de derechos humanos.

En su artículo 1, el documento establece que todos los seres humanos nacen libres e iguales en
dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente
los unos con los otros.1 No obstante, son muchas las personas privadas de libertad cuyos derechos
humanos aún no son respetados. Se estima que unas 12 millones de personas están privadas de libertad
en el mundo, de las cuales más de tres millones se encuentran en prisión preventiva, y se espera que el
número total continúe creciendo durante los próximos años. Esta estimación representa un aumento
de más del 25% desde el año 2000, cuando había alrededor de 9.3 millones de personas privadas de la
libertad en todo el mundo.

Si bien las causas de este incremento son complejas, muchas de sus consecuencias son bastante
claras: sobrepoblación carcelaria y condiciones de vida inhumanas y degradantes. De acuerdo a sus
propias medidas de capacidad, la mayoría de los sistemas penitenciarios de todo el mundo presenta
problemas de sobrepoblación, lo que afecta tanto la salud mental como física de los reclusos, pone en
riesgo la seguridad de las prisiones y del personal, y reduce las probabilidades de reinserción.

Así, esta guía de estudio se propone ofrecer una revisión integral sobre el tratamiento de los
reclusos, explorando las causas e implicaciones de la falta de respeto a sus derechos humanos y las
medidas necesarias para mejorar su situación.

1
Declaración Universal de Derechos Humanos. Artículo 1. Asamblea General de las Naciones Unidas (1948)

6
4.2. ANTECEDENTES HISTÓRICOS
A continuación se van a presentar una serie de eventos que han contribuido a la evolución del
concepto de derechos humanos en el contexto del sistema penitenciario así como a la propia visión de
dicho sistema, siendo ambos elementos que resultan fundamentales para entender la situación actual y
que permitirán abordarla de manera más efectiva.

4.2.1. EL MOVIMIENTO POR LOS DERECHOS DE LOS RECLUSOS

Debemos destacar un episodio en la historia de los derechos de los reclusos que tuvo lugar el 9
de septiembre de 1971, en la prisión de Attica, Nueva York, en Estados Unidos. Durante meses, los
presos de Attica habían demandado mejoras en las condiciones de vida, fortalecidos por el activismo
por los derechos civiles que vivía Estados Unidos, pero sólo consiguieron vagas promesas e
incumplimientos. Así, el 9 de septiembre, un grupo de reclusos aprovechó una oportunidad para
someter a un oficial e iniciar una revuelta, que se propagó como un reguero de pólvora. Retuvieron a
una treintena de funcionarios y empleados de la prisión y agujereando tabiques y muros se hicieron
con el control del recinto.

Tras unas horas de caos, un grupo de líderes se hicieron con el poder, restauraron el orden y
empezaron a negociar con las autoridades, condicionando su rendición a la concesión de 33 demandas,
incluyendo la amnistía por el propio motín. Después de cuatro días de negociaciones para llegar a una
solución pactada, el gobernador del estado, Nelson Rockefeller, fue inflexible y ordenó a la policía
estatal recuperar la prisión. Esa orden resultaría en una masacre: murieron treinta y nueve personas, la
mayoría presos que custodiaban a guardias y diez de los rehenes, además de 89 heridos. Para clarificar,
debemos recalcar que los amotinados fueron responsables de la muerte de un guarda y tres presos,
siendo el resto de esas muertes responsabilidad de los cuerpos de seguridad. Durante los años
siguientes, y pese al silencio oficial, los familiares y víctimas de reos y funcionarios siguieron batallando
durante décadas, buscando justicia.

De esta forma, la rebelión de Attica marcaba el comienzo del movimiento moderno por los
derechos de los reclusos, y sus ecos pueden ser escuchados en las voces de los reclusos que continúan
luchando por sus derechos y contra las injusticias que viven, a diario, en sus celdas.

4.2.2. EL DEBATE SOBRE LOS MODELOS PENITENCIARIOS

La pena de encarcelamiento, como principal respuesta al delito, se considera un progreso en la


historia de la humanidad, en el sentido de que su generalización ha permitido superar atrocidades
como el castigo corporal y, en algunos casos, la abolición de la pena de muerte. Sin embargo, desde el

7
nacimiento de la cárcel moderna; han surgido fuertes críticas que hoy señalan que la cárcel como
institución se encuentra en crisis y, junto con ella, el concepto de rehabilitación, como fin de la pena y
del régimen penitenciario. De hecho, múltiples estudios empíricos han sostenido el fracaso de la prisión
en el cumplimiento de la finalidad de prevención especial positiva (resocialización) prevista en los
regímenes penitenciarios de muchos países2.

Ante esta situación de crisis resurge un debate sobre la necesidad de reformar las cárceles y el
sistema que las engloba. Por un lado, reaparecerá la visión más punitiva de los sistemas penitenciarios,
que se basa en un sistema de justicia donde los asuntos penales se caracterizan y se procesan como
delitos contra el Estado, no como delitos contra individuos, familias o instituciones sociales. En esta
línea, el enfoque se centra en el castigo, la disuasión y la incapacitación de los delincuentes. Según
diversos autores, se trata de un modelo adversarial que descuida las necesidades de las víctimas en la
búsqueda de la justicia penal. Por otro lado, renace la idea de justicia restaurativa, un enfoque
transformador que está ganando terreno en el discurso jurídico contemporáneo, y que se basa en la
creencia fundamental de que el delito no es solo una violación de la ley sino, más importante aún, una
ruptura de las relaciones humanas. Al acoger el diálogo, la empatía y la reconciliación, la justicia
restaurativa busca curar heridas en lugar de simplemente imponer castigos3.

Así, a medida que nos adentramos en el complejo terreno de los sistemas penitenciarios y de
justicia, la elección entre la justicia restaurativa y los enfoques punitivos tradicionales se convierte en un
reflejo crucial de los valores sociales. Si bien las medidas punitivas han prevalecido durante mucho
tiempo, el paradigma de la justicia restaurativa ofrece una alternativa prometedora: un camino que
prioriza la sanación, la empatía y la participación comunitaria4.

2
Baratta, A. (1990). Resocialización o control social.
3
Stevens, A. (2024, January 27). A paradigm shift: Exploring restorative justice vs. traditional punitive approach. Medium.
4
González Torres, M. (2018). Justicia restaurativa: una mirada a las necesidades de la víctima, la parte ofensora y la comunidad.

8
4.3. CONTEXTO INTERNACIONAL
Los estándares internacionales establecen pautas claras para asegurar que los derechos
fundamentales de los reclusos sean respetados en todas las circunstancias, reforzando la idea de que la
privación de libertad no debe traducirse en la privación de derechos humanos. A continuación, se
presentan algunos documentos clave que reflejan este esfuerzo global:

4.3.1. DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS

La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 no hace mención específica a los
prisioneros, aunque los derechos que estableció —incluida la prohibición de la tortura, el derecho a un
juicio justo y la presunción de inocencia— los cubrían de manera implícita. En los artículos 1 y 2 se
utiliza el término “todos los seres humanos”, incluyendo así a los prisioneros. Además, el Artículo 3
establece que todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona,
determinando así que este derecho no cesa de existir porque alguien se encuentre privado de libertad.
Finalmente, del artículo 5 se desprende que los prisioneros no deben ser sometidos a torturas ni a tratos
crueles, inhumanos o degradantes en las cárceles.

4.3.2. PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS

Adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1966 y


entrando en vigor el 23 de marzo de 1976, su Artículo 6(1) otorga a todo ser humano, ya sea prisionero
o libre, el derecho inherente a la vida. Además, el Artículo 7 establece que nadie será sometido a
torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Por su parte, el Artículo 10 establece que
todas las personas privadas de su libertad serán tratadas con humanidad y con respeto a la dignidad
inherente del ser humano.

4.3.3. REGLAS MÍNIMAS PARA EL TRATAMIENTO DE LOS RECLUSOS


(TAMBIÉN CONOCIDAS COMO REGLAS DE TOKIO)

Adoptado por el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre la Prevención del Delito y el
Tratamiento de los Delincuentes, en 1955, y aprobado por el Consejo Económico y Social mediante
sus resoluciones 663 C (XXIV) de 1957 y 2076 (LXII) de 1977, el documento contiene numerosas
reglas sobre el tratamiento de los prisioneros condenados, con trastornos mentales, bajo arresto o en
espera de juicio, los prisioneros civiles y las personas detenidas sin cargos. Después de un proceso de
revisión en 2015, la Asamblea General adoptó una expansión de estas reglas conocida como “Reglas
Nelson Mandela”, y constituyen el modelo universalmente reconocido para la gestión penitenciaria en
el siglo XXI, esbozando las condiciones penitenciarias mínimas, proporcionando orientación y

9
estableciendo puntos de referencia claros para el personal penitenciario sobre cómo mantener la
seguridad y la dignidad humana.

4.3.4. CONVENCIÓN CONTRA LA TORTURA Y OTROS TRATOS O


PENAS, CRUELES, INHUMANOS O DEGRADANTES

La Convención fue aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 10 de diciembre


de 1984, y entró en vigor el 26 de junio de 1987. El documento protege a los reclusos al prohibir
categóricamente la tortura y cualquier trato cruel o degradante y obliga a los Estados a investigar y
sancionar actos de tortura, asegurando justicia para las víctimas. Además, establece mecanismos
internacionales de supervisión que garantizan condiciones de reclusión dignas y humanas,
promoviendo el respeto por la dignidad de todos los prisioneros. Por otro lado, en virtud del artículo
17 de la Convención contra la Tortura, en el año de 1988 entró en funciones el Comité contra la
Tortura (CAT), encargado de velar por la observancia y aplicación del tratado5.

En el sistema universal se encuentran otros instrumentos dirigidos al tratamiento de la


población reclusa que incluye tanto a detenidos como a sentenciados, mujeres, menores y jóvenes.
Estos son:

○ Principios Básicos para el Tratamiento de los Reclusos.

○ Conjunto de Principios para la Protección de Todas las Personas Sometidas a Cualquier Forma
de Detención o Prisión Derechos humanos y sistema penitenciario.

○ Principios de Ética Médica Aplicables a la Función del Personal de Salud, Especialmente los
Médicos, en la Protección de Personas Presas y Detenidas contra la Tortura y Otros Tratos o
Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

○ Código de Conducta para los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley.

○ Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas por los Funcionarios Encargados de
Hacer Cumplir la Ley.

5
En este punto cabe señalar que la Convención contra la Tortura, al igual que los otros seis tratados internacionales de
derechos humanos, dispuso la creación de un comité internacional de expertos independientes que se encargara de vigilar el
cumplimiento de sus disposiciones, así como de instrumentar las medidas necesarias para asegurar a todas las personas de los Estados
Partes el goce de los derechos previstos en la Convención

10
4.4. DESARROLLO DEL TEMA
4.4.1 PROBLEMAS ESTRUCTURALES EN LAS PRISIONES Y
VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOS

a) Hacinamiento

Siguiendo la propuesta del Instituto de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el
Tratamiento del Delincuente (ILANUD), se considerará para el debate la expresión hacinamiento
como sinónimo de sobrepoblación crítica, aunque a nivel internacional, no exista una definición de
plaza o cupo penitenciario que permita la construcción del concepto de capacidad penitenciaria, y de
allí la determinación de la densidad carcelaria. Así, se entenderá por hacinamiento: grandes acúmulos
de población reclusa en espacios carcelarios que no están dotados para albergarlos6. Se define cuando la
tasa de ocupación de la prisión excede el 100%.

La realidad de muchos sistemas penitenciarios es que los reclusos no tienen ni siquiera el


espacio antes mencionado y que grandes cantidades de ellos pasan hasta 23 (a veces 24) horas en
alojamientos hacinados. Según el informe presentado por la Oficina de las Naciones unidas contra la
Droga y el Delito (UNODC) en 2021, en el 18% de los países existe un 150% de reclusos superior a la
capacidad de la infraestructura, en un 29% de países existe entre el 100% y 150% de reclusos, mientras
que en el 53% de los países el número de reclusos es menor a la capacidad de la prisión7. Esta situación
coacciona los derechos trascendentales que tienen las personas privadas de libertad a estar en un lugar
digno8.

Paradójicamente, en la mayoría de los países del mundo el nivel de hacinamiento es con


frecuencia peor en las instituciones donde se alojan personas en detención preventiva, en donde las
condiciones de detención son deplorables, a pesar de que de acuerdo al derecho internacional los
detenidos deberían presumirse inocentes durante la etapa prejudicial hasta que un juzgado pruebe lo
contrario y que se les debería otorgar privilegios especiales o formas de reclusión diferentes a la de un
preso ya condenado.

Además, cabe recordar que el Estado tiene la obligación general de garantizar el disfrute de los
derechos de toda persona sujeta a su jurisdicción, incluida su población carcelaria: el hacinamiento en

6
Marco A, García-Guerrero J. (2020) Hacinamiento y Sobreocupación Penitenciaria. De qué hablamos y cuál es la situación
en las prisiones españolas.
7
UNODC, Prison Matters 2024: Global Prison Population and Trends; A Focus on Rehabilitation (United Nations, 2024).
8
Pérez, L. M., & Camacho, À. N. (2023). El hacinamiento carcelario como vulneración a los derechos fundamentales y a la
reinserción social de las personas privadas de la libertad (PPL) en Colombia.

11
prisiones nunca es aceptable y constituye violación de varias obligaciones internacionales, la protección
del derecho a la integridad física y psíquica, entre otras. Asimismo, la falta de espacio adecuado es sólo
uno de los numerosos problemas que se ocasionan como consecuencia del hacinamiento en las cárceles,
pues este también impacta sobre la calidad de la nutrición, el saneamiento, las actividades de los
reclusos, los servicios de salud y la atención a los grupos vulnerables. Afecta el bienestar físico y mental
de todos los reclusos, genera tensión y violencia entre ellos, exacerba los problemas de salud mental y
física existentes, aumenta el riesgo de transmisión de enfermedades contagiosas y presenta inmensos
retos para la gestión.

b) Técnicas de tortura y uso inapropiado de la fuerza

La violencia en prisión es un problema fundamental para todos los sistemas penitenciarios del
mundo, pues compromete los derechos humanos, la seguridad y la vida de los internos y funcionarios,
afecta la efectividad de los programas y puede incrementar la reincidencia y los costos sociales9.

Para definir la tortura se usará la Resolución 3452 de la Asamblea General, “se entenderá por
tortura todo acto por el cual un funcionario público, u otra persona a instigación suya, inflija
intencionalmente a una persona penas o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de
obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya
cometido o se sospeche que ha cometido, o de intimidar a esa persona o a otras.”

Aunque la tortura está prohibida y no existen circunstancias que justifiquen una excepción a
esta prohibición; según informes, la tortura se practica en unos 130 países y es utilizada
sistemáticamente en 80-100 países. Además, un informe sobre las condiciones de prisión europeas
mostró que un 25% de los encarcelados sufre violencia física; casi un 5% sufre algún tipo de violencia
sexual; casi un 2% reconoce haber sido violado; y la tasa de ataques físicos sufridos por los hombres en
las prisiones es dieciocho veces mayor que la correspondiente a la población general10.

Este abuso sistemático está estrechamente relacionado con el uso inapropiado de la fuerza por
parte de agentes estatales. Organismos como la CIDH y la Corte Interamericana de Derechos
Humanos han establecido que el uso de la fuerza por parte de agentes estatales resulta justificable
cuando se cumplen los siguientes principios:

9
Trajtenberg, N., & Sánchez, O. (2019, December 1). Violencia en instituciones penitenciarias. Definición, la medición y la
explicación del fenómeno. SciELO - Scientific Electronic Library Online.
10
Modvig J, Jaranson J. A global perspective of torture, political violence, and health. In: Wilson JP, Drozdek B,
eds. Broken spirits: the treatment of PTSD in asylum seekers and refugees with PTSD. New York, NY, Brunner-Routledge
Press, 2004

12
○ Legalidad: El uso de la fuerza debe estar dirigido a un objetivo legítimo que debe contar con
un marco que reglamente la forma de actuar del agente estatal en dicha situación.

○ Absoluta necesidad: Hace referencia a las medidas de seguridad estrictamente necesarias para
el cumplimiento de órdenes legítimas ante hechos que alteren el orden o pongan en riesgo el
derecho a la vida o integridad personal de una o varias personas.

○ Proporcionalidad: El principio de proporcionalidad hace referencia al actuar de los agentes


del estado con el fin de minimizar los daños y lesiones que se puedan generar en una situación
que altere el orden y la seguridad11.

El uso de la tortura y la fuerza desproporcionada en las prisiones constituye una grave violación
de los derechos humanos al menoscabar los principios de dignidad y respeto que deben aplicarse a toda
persona. Estas prácticas violentas y abusivas, lejos de ser excepciones, son indicativas de sistemas
penitenciarios que fallan en garantizar la protección básica de los derechos de los reclusos y, al infligir
sufrimiento físico y mental sin justificación, vulneran derechos fundamentales como el derecho a la
integridad personal, y a la protección contra el abuso de poder. Estas violaciones afectan no solo el
bienestar físico y emocional de los presos, sino que también perpetúan un sistema que deshumaniza y
margina aún más a individuos ya vulnerables, reduciendo las posibilidades de reinserción social y
rehabilitación y perpetuando un ciclo de violencia tanto dentro como fuera de las prisiones.

c) Trabajo forzado

La Organización Internacional del Trabajo, en el Convenio sobre el trabajo forzoso de 1930,


excluye explícitamente a los encarcelados de su definición de trabajo forzoso, permitiendo “cualquier
trabajo o servicio exigido a cualquier persona como consecuencia de una condena en un tribunal de
justicia” siempre que el trabajo sea ejecutado por una autoridad pública.

Según el informe presentado ante el Consejo de Derechos Humanos por el Relator Especial
sobre las Formas Contemporáneas de la Esclavitud de Naciones Unidas, países como Brasil, China,
Rusia, Filipinas, Polonia o Corea del Norte han sido denunciados por imponer trabajos forzados a sus
prisioneros o detenidos. Siendo la detención arbitraria una medida común en países como los
anteriores, esta definición proporciona una clara laguna para que los gobiernos autoritarios legitimen la
imposición generalizada del trabajo forzoso a los ciudadanos. Además, en su investigación, el relator
Tomoya Obokata también denunció la existencia de leyes y reglamentos que «permiten el trabajo

11
CIDH, Informe anual 2015, Capítulo IV.A, págs 531-533

13
obligatorio por expresar opiniones políticas o participar en huelgas» en Estados como Cuba,
Guatemala, República Dominicana, Irán, Bulgaria, República Checa, Irak o Israel, entre otros.

En dicho documento, el relator también expresó preocupación por las condiciones de trabajo
de muchos detenidos y condenados, como largas jornadas laborales sin pausas ni días de descanso, o el
acceso limitado a la protección en materia de seguridad y salud. Asimismo, uno de los apartados más
preocupantes del informe es el que atañe a la explotación sexual, en el que se pone como ejemplo que
en Estados Unidos se han denunciado abusos sexuales contra mujeres en al menos dos tercios de las
prisiones federales. También se recogieron denuncias de violaciones y abusos sexuales, a menudo
perpetrados por empleados de centros penitenciarios a cambio de mejores asignaciones de trabajo y
otros beneficios, en países como Canadá, Filipinas, Irán, Libia, Myanmar o Corea del Norte.

d) Nulo acceso a atención médica y psicológica adecuada

Los reclusos conservan su derecho fundamental de gozar de una buena salud, tanto física como
mental, así como a una atención médica cuyo nivel sea, como mínimo, el mismo que goza la población
en general. Sin embargo, en muchas jurisdicciones, este acceso está severamente limitado, lo que
vulnera los derechos humanos y coloca a los reclusos en condiciones de alto riesgo sanitario. Además, el
Juramento de Atenas12, y los principios de ética médica de las Naciones Unidas subrayan la obligación
del personal sanitario de anteponer la salud de los reclusos a cualquier otro interés, incluyendo los de la
administración penitenciaria. La omisión de este deber compromete el bienestar de los internos y
constituye una vulneración flagrante de los derechos humanos, ya que los priva de una atención médica
y psicológica esencial, condenándolos a condiciones de vida que deterioran su salud de forma
irreversible.

La realidad en muchas prisiones es que el acceso a tratamientos especializados es escaso, y la


atención médica general se presta en instalaciones penitenciarias que a menudo carecen de los recursos
necesarios para ofrecer una atención de calidad13. La falta de servicios adecuados contribuye a la
propagación de enfermedades contagiosas como tuberculosis, hepatitis y VIH/SIDA, altamente
presentes en los entornos penitenciarios. Esta situación no solo pone en riesgo a los reclusos, sino que
también tiene un impacto más amplio, ya que el personal y los visitantes pueden convertirse en vectores
de contagio entre las prisiones y la sociedad en general.

12
Juramento de Atenas (1979), Consejo Internacional de Servicios Médicos Penitenciarios
13
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Organización de los Estados Americanos. (2011). Informe sobre los
derechos humanos de las personas privadas de libertad en las américas

14
Además, la ausencia de atención psicológica adecuada representa una grave violación de los
derechos humanos. Las condiciones de encarcelamiento pueden afectar profundamente el bienestar
mental de los reclusos, generando altos niveles de estrés, ansiedad y otros problemas de salud mental. Es
fundamental que las administraciones penitenciarias implementen procedimientos para supervisar la
salud mental de los internos y adopten medidas preventivas para reducir el riesgo de autolesiones o
suicidios. Aquellos reclusos que sufran enfermedades mentales graves no deberían ser mantenidos en
prisión, sino trasladados a centros psiquiátricos especializados que puedan ofrecerles el tratamiento
adecuado.

4.4.2. CATEGORÍAS ESPECIALES DE RECLUSOS

a) Mujeres en prisión

Históricamente, las prisiones y los regímenes penitenciarios casi invariablemente han sido
diseñados para la población penitenciaria mayoritariamente masculina: desde la arquitectura de las
prisiones hasta los procedimientos de seguridad, la atención sanitaria, el contacto familiar, el trabajo y la
formación. Luego, sólo un pequeño número de prisiones atiende las necesidades específicas de las
reclusas.

Las mujeres suelen ser encarceladas por motivos económicos y no violentos14, delitos a menudo
relacionados con su situación financiera o experiencia de violencia. Factores como la pobreza, leyes
discriminatorias, falta de disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales y obstáculos conexos
en el acceso a la justicia, aumentan la probabilidad de que las mujeres sean encarceladas. Además, se ven
afectadas de manera desproporcionada por los delitos “morales” en algunos países, como el adulterio o
sexo extramatrimonial, por huir de sus hogares, a menudo para escapar del matrimonio infantil y
forzado, de ser víctimas de prostitución o violencia sexual o física, o por llevar a cabo terminaciones
voluntarias del embarazo, entre otros15.

Las mujeres presas corren un riesgo especial de ser víctimas de violencia sexual y humillación,
sobre todo por parte del personal penitenciario, de tocamientos indebidos durante los registros y de ser
vigiladas mientras se visten, se duchan o usan el baño, lo que la Relatora Especial sobre la Violencia
contra la Mujer describe como “acoso sexual autorizado”. Para muchas mujeres, la detención incluye
malos tratos, incluidas amenazas de violación, tocamientos, “pruebas de virginidad”, desnudez,
registros corporales invasivos, insultos y humillaciones de naturaleza sexual o incluso violación. En

14
CIM et. Al. (2016). Mujeres, políticas de drogas y encarcelamiento,
15
Juanatey Dorado, C.. Delincuencia y población penitenciaria femeninas: situación actual de las mujeres en prisión en
España. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. 2018, núm. 20-10, pp. 1-32.

15
estos casos, el personal penitenciario abusa de su posición de poder con respecto a las reclusas para
coaccionarlas y explotarlas sexualmente.

En cuestiones de salud, las mujeres encarceladas tienen mayores necesidades de atención


primaria de salud que los hombres, pues las condiciones especiales de salud de las mujeres (aún más
aquellas procedentes de entornos económica y socialmente desfavorecidos) pueden no haber sido
tratadas antes del ingreso debido a la discriminación en el acceso a servicios de atención de salud
adecuados en la comunidad. Debido al contexto típico de las mujeres presas, que puede incluir el uso
de drogas inyectables, abuso sexual, violencia, trabajo sexual y prácticas sexuales inseguras, un número
significativo de mujeres están infectadas con ETS, incluido el VIH y la hepatitis, en el momento de
ingresar a prisión. Además, las mujeres que ingresan en prisión tienen más probabilidades que los
hombres de sufrir problemas de salud mental, a menudo como resultado de violencia doméstica previa,
abuso físico y sexual, y el examen por médicos varones puede ponerlas en riesgo de volver a sufrir un
trauma16.

Finalmente, debemos mencionar la importancia del principio de separación. Esta medida tiene
por objeto principalmente proteger a las mujeres de toda forma de abuso verbal o físico, en particular
de la violencia sexual. Siempre que sea posible, las mujeres deben estar recluidas en instituciones
separadas y, en las instituciones abiertas a reclusos tanto masculinos como femeninos, los locales
asignados a las mujeres deben estar completamente separados. No obstante, el incumplimiento de
dichas normas sigue siendo una realidad preocupante, lo que llevó a la aprobación de las Reglas de
Bangkok en 2010 para abordar de manera específica las necesidades de las mujeres en prisión. Sin
embargo, todavía no se ha logrado un conocimiento profundo de estas normas ni se ha avanzado en su
aplicación17.

b) Menores privados de libertad

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), más de un millón de niños
están encarcelados por los sistemas judiciales en todo el mundo en cualquier momento18. Dicha
detención suele producirse en condiciones precarias, sin una supervisión y una regulación adecuadas, lo
que repercute negativamente en el desarrollo mental y físico de los niños. Mientras están detenidos, los
niños están expuestos a violencia (tanto por parte de los reclusos como del personal), sufren

16
Manual sobre mujeres y encarcelamiento. (2014). Naciones Unidas.
17
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Organización de los Estados Americanos. (2023). Mujeres privadas de
libertad en las Américas.
18
Nowak, M. (2019) Estudio mundial sobre los niños privados de libertad. Naciones Unidas.

16
consecuencias adversas para su salud, ven interrumpida su educación y se les priva de necesidades
básicas vitales para su bienestar y desarrollo.

La detención aumenta el riesgo de ansiedad, depresión, trastorno de estrés postraumático,


ideación suicida, autolesiones y dificultades para dormir, y exacerba estas condiciones en aquellos
jóvenes que ingresan al sistema que ya experimentan estos problemas y otros daños. Las condiciones
que enfrentan los niños en detención, incluido el aislamiento en espacios reducidos durante períodos
prolongados como castigo por mal comportamiento, tienen consecuencias adversas tanto para su salud
física como mental, algunas de las cuales persisten después de su encarcelamiento.

Además, numerosos informes e investigaciones han encontrado casos de guardias en prisiones


juveniles que utilizan fuerza excesiva e incluso torturan a algunos niños como medio de controlar el
comportamiento. Incluso, en algunos casos, se ha encontrado que los guardias alientan y recompensan
a los niños por golpearse entre sí. Además, a pesar de la prohibición expresa de la Convención sobre los
Derechos del Niño, los niños a menudo están detenidos con adultos, lo que aumenta su riesgo de sufrir
abusos sexuales.

Las privaciones de libertad también tienen consecuencias negativas para la educación de los
niños, pues los programas educativos en los centros de detención suelen ser inadecuados19, lo que hace
que los niños se queden aún más atrás en la escuela o vean interrumpida su educación. De hecho,
muchos niños no reciben educación formal durante el tiempo que están detenidos.

c) Encarcelamiento de personas LGBTIQ+

Las personas LGBT enfrentan un riesgo desproporcionadamente alto de violencia y agresión


sexual mientras están bajo custodia, tanto por parte de otros reclusos como del personal penitenciario.
Un creciente cuerpo de investigación evidencia que las personas LGBT son excepcionalmente
vulnerables a la violencia en prisión, siendo las personas transgénero las que enfrentan el mayor riesgo20.
Además, el colectivo experimenta tasas más altas de autolesiones y suicidios, así como una mayor
prevalencia de problemas de salud mental en comparación con sus pares heterosexuales y cisgénero21.

19
Oficina del Representante Especial del Secretario General sobre la violencia contra los niños. (2019). Los niños hablan sobre
los efectos de la privación de libertad: el caso de América Latina. Naciones Unidas.
20
Estudios en los Estados Unidos han registrado que las personas lesbianas, gays y bisexuales tienen 10 veces más
probabilidades de ser victimizadas sexualmente por otros reclusos y un 3,3% más de probabilidades de ser victimizadas por el personal
penitenciario, mientras que las personas transgénero tienen 13 veces más probabilidades que las personas cisgénero de ser agredidas
sexualmente por otros reclusos. Asociación para la Prevención de la Tortura. (2019). Hacia la efectiva protección de las personas LGBTI
privadas de libertad: Guía de Monitoreo. Centre Jean-Jacques Gautier.
21
Un estudio publicado en 2023 encontró que el 37% de las personas lesbianas, gays, bisexuales y otras personas atraídas por el
mismo sexo informaron que se habían autolesionado (frente al 14% de sus pares heterosexuales) y el 49% informó un historial de al menos
un intento de suicidio (frente al 23% de sus pares heterosexuales).

17
Debido al estrés de la minoría, las personas LGBT se ven desproporcionadamente afectadas por
enfermedades mentales, autolesiones y suicidios.

La discriminación estructural dentro de los sistemas penitenciarios resulta en una falta de


atención a las necesidades específicas de las personas LGBT. Por ejemplo, las prisiones pueden tener
políticas de corte de cabello forzado que imponen normas de género tradicionales. Asimismo, existe
una cultura de hipermasculinidad en las cárceles, acompañada de una jerarquía estricta mantenida a
través de la violencia. Todo ello resulta no sólo en la estigmatización de las personas LGBT, sino
también en la degradación de todos aquellos prisioneros que sean vistos como no “suficientemente
masculinos”, lo que en ocasiones resulta en agresiones sexuales22.

Además, las personas LGBT encuentran con frecuencia un acceso insuficiente a atención
médica mientras están encarceladas. Los servicios convencionales de salud mental en las prisiones
carecen de la especialización requerida para abordar el trauma y el estrés específicamente asociados con
ser una persona LGBT en un entorno penitenciario. Además, es altamente probable que no se
satisfagan las necesidades de atención médica únicas, como es el caso de las personas transgénero, que
pueden necesitar tratamientos médicos específicos como parte de su transición de género. La ausencia
de acceso a estos tratamientos no sólo niega a estas personas la atención médica que necesitan, sino que
también ignora las pautas médicas establecidas para el tratamiento de personas transgénero, incluidas
las delineadas por la Asociación Mundial Profesional para la Salud de las Personas Transgénero23.

Estos desafíos resultan en una disparidad significativa entre el bienestar de las personas LGBT
encarceladas y sus contrapartes heterosexuales y cisgénero. La discriminación contra las personas LGBT
en las instalaciones correccionales no es sólo una consecuencia de prejuicios individuales; en muchos
casos, está incrustada en las políticas y procedimientos que gobiernan estas instituciones. Así, la
naturaleza sistémica de esta discriminación a menudo dificulta su abordaje, perpetuando un ciclo de
desventajas y abusos para las personas LGBT encarceladas.

4.4.3. REFORMA DEL SISTEMA PENITENCIARIO

a) Un sistema judicial y penal enfocado en la rehabilitación y la reinserción

Desde la década de 1980, las tasas de encarcelamiento han aumentado sustancialmente en la


mayoría de los países: se han triplicado en los Estados Unidos y casi se han duplicado en muchos países

22
Bautista, J. (2023). Las personas LGBT en prisiones: la protección de sus derechos en el Sistema Interamericano de Derechos
Humanos. Revista Electrónica Iberoamericana, 17(1), 95-119.
23
Dalzell LG, Pang SC, Brömdal A. Gender affirmation and mental health in prison: A critical review of current corrections
policy for trans people in Australia and New Zealand. Aust N Z J Psychiatry. 2024 Jan;58(1):21-36.

18
europeos. Estas tendencias plantean importantes interrogantes sobre la eficacia de las prisiones y la
forma en que los exconvictos se reintegran a la sociedad.

Figura 1: Evolución de la tasa de población carcelaria 1950-2020

En los campos de prevención del delito y justicia penal, el término “integración social” se refiere
a las diversas formas de intervención y programas individuales para evitar que las personas se vean
involucrados en conductas delictivas o, para aquellos que ya están en conflicto con la ley, para reducir la
probabilidad de que vuelvan a delinquir24.

En general, hay dos categorías principales de programas de reintegración social: (a) programas e
intervenciones ofrecidos en el medio institucional mismo, con anterioridad a la puesta en libertad de
los delincuentes, para ayudarles a resolver problemas, tratar con los factores de riesgo asociados con su
conducta delictiva y adquirir la destreza necesaria para vivir una vida respetuosa de la ley y
autosuficiente, y prepararles para su liberación y reinserción dentro de la sociedad; y (b) programas de

24
Prevención de la Reincidencia y la Reintegración Social de Delincuentes. (2013). United Nations Office on Drugs and
Crime.

19
base comunitaria, que son parte de un esquema de libertad condicional, para facilitar la reintegración
social después de ser puestos en libertad25.

Así, los sistemas de justicia penal deben diseñar y realizar intervenciones de reintegración social
eficaz para evitar la reincidencia y para detener el ciclo de integración social fallida. Tales intervenciones
no necesariamente requieren el encarcelamiento de los delincuentes. Por el contrario, muchas de ellas
pueden realizarse más eficazmente dentro de la comunidad que en una institución. De hecho, se puede
decir que es más fácil aprender el modo de comportarse de una manera socialmente aceptable cuando
se está en la comunidad que dentro del ambiente aislado y difícil de una prisión. Cuando es necesario
recluir a los delincuentes para proteger a la sociedad, su reintegración social usualmente depende de si
el periodo de reclusión se usa para asegurar, en la medida de lo posible, que cuando regresen a la
comunidad no sólo quieran, sino que sean capaces, de vivir respetando la ley. Además, es importante
mencionar que dicho período no debe ir más allá de los 15 años, porque el deterioro que la cárcel
produce a los presos a partir de dicha cantidad de tiempo hace prácticamente imposible su reinserción
social26.

b) Medidas alternativas al encarcelamiento

En el contexto de la creciente preocupación por la reincidencia y la desproporción de castigos


en los sistemas penitenciarios, las alternativas al encarcelamiento han ganado relevancia como medidas
para mejorar la eficacia de la justicia penal y reducir el impacto negativo de la prisión sobre los
individuos y la sociedad. Estas alternativas buscan ofrecer respuestas más proporcionales y centradas en
la rehabilitación, respetando los derechos humanos y promoviendo la reintegración social.

I) Medidas previas al juicio

○ Despenalización: La despenalización es «el proceso de cambio de la ley para que la conducta


que se ha definido como un delito ya no constituya más un acto criminal»27. Como se señala en
el informe del 2018 del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la salud, los
marcos jurídicos punitivos criminalizan algunos comportamientos, identidades o estados, tales
como el trabajo sexual, la orientación sexual, la identidad de género, el consumo de drogas, el
estado serológico respecto del VIH, el aborto y la mendicidad, muchas veces alejando a los

25
Ramírez, P. (2018). Análisis de las políticas de estado en relación a la reinserción de los adolescentes sancionados privados de
libertad del centro juvenil de detención provisional –CEJUDEP– las gaviotas de guatemala durante el periodo 2012-2015 (2018).
Universidad de San Carlos de Guatemala
26
II Encuentro europeo de juristas y pastoral penitenciaria (2006), Consejo General de la Abogacía Española
27
UNODC (2007), pág. 13

20
personas con graves problemas de salud de la atención de salud comunitaria y conduciéndolos a
la prisión28.

○ Estrategias de derivación: La derivación incluye toda estrategia que busca prevenir el


procesamiento formal de un delincuente por el sistema de justicia penal. Los antecedentes
penales muchas veces impiden a las personas acceder a la educación, a una vivienda o a servicios
de empleo, y precipitan un nuevo involucramiento adicional con la justicia penal. Los
investigadores sostienen que, en comparación con el encarcelamiento, estas estrategias
centradas en abordar las causas del delito son una herramienta positiva que puede mejorar la
seguridad ciudadana y reducir la reincidencia29.

II) Alternativas durante la sentencia

La Regla 8.2 de las Reglas de Tokio (1990) propone a las autoridades judiciales imponer una
amplia gama de sanciones diferentes al encarcelamiento en la etapa de la imposición de la sentencia.
Algunas de ellas son:

○ Las sanciones verbales, como apercibimiento, amonestación y advertencia.

○ Libertad condicional, mediante la cual se pone en libertad a una persona pero se le demanda
evitar futuros delitos

○ Sanciones económicas y penas pecuniarias, como las multas.

○ Mandamiento de restitución a la víctima o de indemnización, tales como la devolución de la


propiedad o el pago a la víctima por el daño o pérdida que sufrió, o un pago al plan estatal de
indemnización a la víctima.

○ Imposición de servicios a la comunidad, que requiere que los delincuentes que fueron
liberados hagan trabajos no remunerados por una cantidad de horas o realicen tareas específicas
para la comunidad.

○ Derivación a un centro de atención que ofrece, por ejemplo, programas de tratamiento o


intervenciones terapéuticas para abordar la conducta delictiva.

○ Arresto domiciliario por medio del cual se le ordena al delincuente no salir de su domicilio30.

28
UNHRC (2018), par. 19b
29
Center for Health and Justice (2013), pág. 8
30
Consulte también: UNODC (2007)

21
III) Opciones posteriores a la sentencia

Las Reglas de Tokio también promueven la idea de liberar a los delincuentes de una institución
a un programa no privativo de la libertad en la etapa más temprana posible, y recomiendan las
siguientes alternativas posteriores a la sentencia:

○ Permisos y centros de transición: para permitir períodos cortos de licencia fuera de la prisión o
para que los presos vivan en establecimientos de transición antes de ser liberados en la
comunidad.

○ Liberación con fines laborales o educativos: para permitir la liberación temporal de la prisión
para trabajar o asistir a cursos educativos.

○ Distintas formas de libertad condicional: para facilitar la libertad condicional anticipada según
condiciones que permanecen en vigor hasta que expire el plazo completo de la pena.

○ Remisión: una forma de liberación incondicional luego de que el preso haya cumplido un
tiempo fijo de la condena, a veces sujeto al buen comportamiento en prisión.

○ Indulto: la anulación de la condena o sentencia, por lo general, llevada a cabo por el jefe de
Estado31.

31
Reglas de Tokio (1990)

22
4.5. CONCLUSIÓN
Como se ha mostrado, las prisiones en muchos países enfrentan graves problemas estructurales
que violan los derechos humanos de los reclusos: el hacinamiento afecta la calidad de vida y salud de los
internos, mientras que prácticas como la tortura y el uso desproporcionado de la fuerza socavan su
dignidad y rehabilitación; el trabajo forzoso y las condiciones laborales degradantes perpetúan la
explotación de los reclusos, especialmente en contextos de regímenes autoritarios; la falta de atención
médica y psicológica adecuada vulnera gravemente sus derechos a la salud, poniendo en riesgo tanto a la
población carcelaria como a la sociedad en general.

Por su parte, los grupos más vulnerables de reclusos enfrentan vulnerabilidades únicas en
prisión que evidencian la necesidad urgente de reformas. Las mujeres sufren agresiones sexuales,
condiciones de salud inadecuadas y falta de atención médica; los menores ven afectado su desarrollo
físico y mental, con exposición a violencia y limitaciones educativas; y las personas LGBTIQ+
experimentan una discriminación estructural que las expone a violencia y les impide acceder a
tratamientos de salud específicos.

Esta situación demuestra la necesidad urgente de reformar los sistemas penitenciarios para
garantizar condiciones dignas y enfocarse en la rehabilitación y reinserción. Al contemplar el futuro de
la justicia, es crucial que cada uno de nosotros participe en esta conversación, planteando preguntas
sobre cómo construir un sistema que, en lugar de aislar, fomente la comunidad, la empatía y el respeto
por los derechos humanos.

23
4.6. PREGUNTAS QUE UNA RESOLUCIÓN DEBERÍA
RESPONDER
1. ¿Qué medidas deben adoptarse para combatir el hacinamiento en los sistemas penitenciarios y
garantizar condiciones dignas para los reclusos?
2. ¿Qué mecanismos deben implementarse para asegurar el acceso adecuado y equitativo a la
atención médica y psicológica en las prisiones?
3. ¿Deberían diferenciarse las soluciones y recomendaciones para los países menos desarrollados,
con prisiones menos avanzadas y carecer de los mismos recursos financieros, educativos e
infraestructurales que los países con más medios económicos?
4. ¿Cómo debe tratarse la privación de libertad de menores, y qué alternativas al encarcelamiento
deben priorizarse para este grupo?
5. ¿Qué estrategias de reforma son necesarias para hacer cumplir las medidas alternativas al
encarcelamiento y garantizar su implementación efectiva en todos los sistemas penitenciarios?

24
4.7. BIBLIOGRAFÍA
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sobre el espacio penitenciario. Estud Socio-Juridic, Bogotá. 2019;21(2):227-58.
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26
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27
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a_and_human_rights_A_critical_reflection

28
5. TEMA B: PROTECCIÓN DE LOS CIVILES EN
CONFLICTOS ARMADOS:
LA CRISIS HUMANITARIA EN SUDÁN
5.1 INTRODUCCIÓN
Situado en el noreste del continente africano y haciendo frontera con siete países y el mar Rojo
se encuentra la República de Sudán, un país que lleva sumido en una cruenta guerra civil desde hace
aproximadamente dos años. Desde su estallido el 15 de abril de 2023 por una disputa entre dos
generales rivales el país se ha visto envuelto en una escalada de violencia que ha derivado en una de las
mayores crisis humanitarias presentes en la actualidad.

Según Naciones Unidas cerca de 25 millones de personas se encuentran en situación de ayuda


humanitaria, lo que supone más de la población de todo el país. A su vez, el conflicto ha provocado el
desplazamiento forzoso de 11 millones de personas, lo que lo convierte en la mayor crisis de refugiados
de la actualidad. Muchos de estos refugiados han buscado asilo en países vecinos como Chad, los cuales
se ven desbordados ante la llegada de migrantes, quienes subsisten en condiciones infrahumanas con la
escasa ayuda humanitaria que reciben. Finalmente, se han producido numerosas acusaciones acerca de
la ejecución de un genocidio contra la población no árabe en la región del Darfur, repitiendo los
hechos ocurridos en 2003, los cuales también fueron calificados como tal.

La crisis humanitaria en Sudán ha sido invisibilizada en numerosas ocasiones, sin embargo,


cada vez se hace más urgente la búsqueda de soluciones que alivien la situación en la que se encuentran
millones de personas. La influencia de terceros países, las disputas interétnicas y los intereses regionales
son factores determinantes dentro de este conflicto, es por eso que durante esta guía de estudio se
expondrán las situaciones a las que se encuentran sometidos millones de civiles así como las distintas
opciones existentes para poner fin al conflicto.

29
5.2 ANTECEDENTES HISTÓRICOS
El nacimiento de la República de Sudán en 1956 con su independencia de Reino Unido y
Egipto se vio empañado por una cruenta guerra civil que se estaba librando entre el norte, caracterizado
históricamente por poseer una gran población árabe, y el sur, con una mayoría cristiana repartida en
diferentes grupos étnicos. Sin embargo, en un origen Sudán se convirtió en el país de mayor extensión
territorial de todo el continente africano, lo que generó una gran inestabilidad debido a la diversidad
del país.

Durante los primeros años tras la independencia se estableció una democracia, la cual llegó a su
fin en 1958 con el primero de los múltiples golpes de Estado que se producirían durante las décadas
siguientes. Lo anterior sería un factor que se repetiría durante los años próximos ya que el poder militar
ha sido uno de los actores más relevantes en el pasado reciente de Sudán, puesto que desde su
independencia tan solo se puede decir que ha pasado 5 años con gobiernos democráticos. Finalmente,
en 1989 se produjo un nuevo golpe de estado a manos del ejército liderado por Omar al-Bashir, quien
gobernaría el país hasta su derrocamiento en 2019.

5.2.1 LA DICTADURA DE AL-BASHIR

Es necesario conocer la figura de Al-Bashir para poder comprender la situación actual en la que
se ve envuelta Sudán. Omar al-Bashir se educó en la capital (Jartum) y se alistó en el ejército a una
temprana edad, participando en los combates contra el Ejército Popular de Liberación de Sudán
(SPLA)32 dentro del marco de la Segunda Guerra Civil Sudanesa y llegando a convertirse en teniente
general.

Con el derrocamiento de Numeiry33 el gobierno civil que se instauró buscó una mayor
modernización del país, lo cual provocó la reacción de los sectores más conservadores del país,
especialmente con el intento de derogar la sharía34. Fue en ese momento cuando una coalición militar
liderada por al-Bashir produjo un golpe de Estado contra el gobierno democrático de Mahdi en 1989,
instaurándose una junta militar que derogó la Constitución y prohibió los partidos políticos.

Durante su mandato al-Bashir se fue acercando cada vez más a los fundamentalistas
musulmanes, lo cual provocó el enfado del sur del país, caracterizado por una mayoría cristiana. No

32
El SPLA se trata de una organización armada que luchó entre otras cosas por la independencia de Sudán del Sur.
33
Numeiry gobernó el país de manera dictatorial entre 1969 y 1985.
34
La sharía o ley islámica es un código de conducta en el que se incluyen normas relativas al culto, la moral y el estilo de vida de
los ciudadanos

30
solo se mantuvo la sharía sino que se reforzó. Al mismo tiempo, la islamización forzosa y la persecución
de los signos de occidentalismo y laicismo también provocó el rechazo de la oposición civil en el norte,
derivando en una represión sin precedentes.

A pesar de que Bashir intentó legitimar su cargo con presuntas elecciones no consiguió su
objetivo. Finalmente, consolidó su régimen gracias al apoyo de gobiernos extranjeros como la Libia de
Gaddafi, Irán o el Irak de Sadam Hussein. Todo ello provocó el aislamiento internacional de Sudán y
que EE.UU le llegara a incluir en su lista de países promotores del terrorismo.

Dentro de este marco la guerra civil seguía su curso, con enfrentamientos entre distintos grupos
insurgentes. A pesar de que se detallará más adelante, es necesario mencionar el genocidio que se
produjo en Darfur en 2003 contra la población no árabe. A pesar de que comenzó con el
enfrentamiento entre grupos rebeldes darfuríes con las fuerzas gubernamentales y las milicias
Janjaweed35 derivó en una campaña brutal contra la población civil. Finalmente, la Corte Penal
Internacional ordenó una orden de arresto contra al-Bashir por crímenes de guerra y crímenes contra la
humanidad por lo ocurrido en la región de Darfur.

5.2.2 LA FRACTURA DE UN PAÍS

La República de Sudán nació con un problema estructural de base debido a las enormes
diferencias etnoculturales entre un norte caracterizado por población árabe musulmana y un sur no
árabe con una mayoría cristiana y animista. Esta disparidad derivó en décadas de conflicto, fracturando
aún más la sociedad y dejando tras de sí cientos de miles de fallecidos, se estima que desde 1983 la
guerra civil ha provocado cerca de dos millones y medio de fallecidos.

Una de las principales características del conflicto fue la multitud de grupos involucrados en él.
Sin embargo, uno de ellos fue el Ejército Popular de Liberación de Sudán (SPLA) liderado por John
Garang, quien se convertiría en uno de los referentes de la lucha por un sur autónomo. Tras más de
veinte años de conflicto, el 9 de enero de 2005 se firmó el Acuerdo de Naivasha con el cual se puso fin a
la guerra civil que llevaba azotando al país desde 1983.

Mediante dicho tratado John Garang se convirtió en vicepresidente de Sudán y se estableció un


gobierno autónomo para el sur y un gobierno mixto con participación del norte y el sur para las zonas
fronterizas. Asimismo, también se recogió la posibilidad de que dentro de seis años y medio el sur

35
Los Janjaweed son un grupo paramilitar árabe que opera en la región de Darfur (Sudán) y Chad formado por tribus nómadas
del Sahel. Se les acusa de cometer numerosas violaciones de derechos humanos así como varios crímenes de guerra y de lesa humanidad.

31
pudiera decidir a través de un referéndum acerca de su independencia o no como territorio
independiente.

El Acuerdo de Naivasha supuso un ambicioso plan que buscaba poner fin a décadas de
conflicto, sin embargo, tan solo unos días después de haber tomado el cargo como vicepresidente John
Garang falleció en un accidente aéreo, dejando al sur sin su principal líder político en la lucha por la
independencia. A pesar de este revés, el 9 de julio de 2011 se declaró la independencia del sur con un
98,83% de votos a favor en el referéndum que se celebró, dando lugar a la partición de la República de
Sudán y al actualmente país más joven del mundo, la República de Sudán del Sur, el cual cuenta con
tan solo 14 años de existencia.

5.2.3 EL CAMINO A LA DEMOCRACIA

A pesar de la orden de arresto promulgada por la CPI, el aislamiento internacional y la


independencia del sur Omar al-Bashir siguió en el cargo hasta abril de 2019, momento en el que se
produjo un golpe de Estado militar motivado por el encarecimiento de los bienes básicos y las
multitudinarias protestas civiles que se estaban produciendo. Tras 30 años en el poder al-Bashir fue
detenido y se encuentra en la actualidad retenido por el ejército.

Con la caída de al-Bashir se abría un nuevo horizonte esperanzador para el futuro de Sudán. El
movimiento popular consiguió que se estableciera un período de transición hacia un gobierno
democrático encabezado por el economista Abdalla Hamdok, sin embargo, todo llegó a su fin debido a
un nuevo golpe de Estado encabezado por el Ejército (SAF), liderado por el general Abdelfatah
al-Burhan, el cual contaba con el apoyo de las Rapid Support Forces (RSF), una milicia árabe
responsable del genocidio en Darfur en 2003 liderada por Mohamed Hamdan Dagalo, más conocido
como Hemedti.

El sueño democrático de la población sudanesa duró poco, aún así, debido a la presión popular
estos dos generales se vieron obligados a devolver a su cargo al primer ministro Hamdok, a pesar de que
ellos controlaran de facto el país. La presencia de dos generales en la pugna por el poder provocó que
empezaran a surgir disputas entre ellos, principalmente por el plan de incorporación de las tropas de las
RSF al Ejército Sudanés, lo que finalmente terminaría derivando en el estallido de un nuevo conflicto
civil entre ambas facciones.

32
5.3 CONTEXTO INTERNACIONAL
Desde el estallido de la guerra civil el 15 de abril de 2023 diversas organizaciones
internacionales han denunciado violaciones de derechos humanos por parte de ambos bandos, con
bombardeos sobre población civil, bloqueos a la ayuda humanitaria, violaciones sexuales y numerosos
crímenes de guerra más, así como el financiamiento del conflicto por parte de terceros países. Todo ello
supone un incumplimiento del derecho internacional, sin embargo, es necesario saber cómo se protege
a los civiles en caso de conflicto bélico.

5.3.1 EL PAPEL DE SUDÁN EN EL MUNDO

Con la independencia Sudán se incorporó al orden internacional con su adhesión a la ONU y a


una serie de organismos como la Liga Árabe o la Unión Africana. Al mismo tiempo, Sudán es un
Estado parte de las cuatro Convenciones de Ginebra, las cuales son la piedra angular del derecho
internacional humanitario. En ellas se protegen a los heridos y enfermos en los conflictos armados, así
como a los prisioneros y a los civiles en tiempos de guerra. Además, en 1977 Sudán ratificó el
Protocolo Adicional I a las Convenciones de Ginebra en donde se amplía la protección de los civiles y
se regulan los conflictos armados internacionales.

Por otra parte, Sudán no ha ratificado el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, a
pesar de que lo firmara en el año 2000. Aún con esta falta de ratificación la CPI tiene jurisdicción sobre
Sudán debido a la remisión del Consejo de Seguridad de la ONU el 31 de marzo de 2005, de
conformidad con el artículo 13(b) del Estatuto de Roma. Esta remisión es la que permitió que al-Bashir
fuera juzgado por la CPI y se declarara una orden de arresto contra él por los crímenes cometidos en la
región de Darfur en 200336.

Finalmente, Sudán forma parte de otra serie de convenciones que protegen los derechos
humanos como la Convención sobre los Derechos del Niño, en la cual se incluye el Protocolo
Facultativo sobre la participación de niños en conflictos armados, o la Convención contra la Tortura y
Otros Tratos o Penas, Crueles, Inhumanos o Degradantes. Sin embargo, muchas de las disposiciones
recogidas en el Derecho Internacional Humanitario han sido incumplidas durante el transcurso del
conflicto.

36
Se trata de la primera orden de arresto contra un Jefe de Estado en ejercicio emitida por la CPI. Sin embargo, a pesar de que la
orden de arresto fue dictada en 2009 Al-Bashir no ha sido detenido debido a la falta de jurisdicción de la CPI sobre Sudán.

33
5.3.2 EL MANDATO DE LA ONU SOBRE DARFUR

Como hemos mencionado anteriormente en 2003 se produjo lo que se ha conocido como el


primer genocidio del siglo XXI con cerca de 350.000 fallecidos. Ello provocó la reacción de la
comunidad internacional con las órdenes de arresto de la CPI y el establecimiento de la UNAMID
entre los años 2007 y 2020, la cual fue una misión conjunta entre la Unión Africana y la ONU con el
objetivo de salvaguardar la paz en la región de Darfur.

La salida de la ONU se produjo tras el derrocamiento de al-Bashir y el impulso hacia la


democracia que estaba llevando a cabo la sociedad civil durante ese tiempo. A su vez, se produjo un
acuerdo de paz histórico alcanzado entre las autoridades sudanesas y dos grupos armados de Darfur,
del cual se hablará más adelante.

Otra de las repercusiones del genocidio en Darfur fue la imposición de un embargo de armas
para la región, es decir, se prohibía la importación de armas al territorio para evitar conflictos. El pasado
11 de septiembre de 2024 el Consejo de Seguridad de la ONU renovó dicho embargo , en cambio, no
se aprobó la extensión a todo el país por el bloqueo de China y Rusia. Algunas organizaciones como
Human Rights Watch defendían37 que el embargo debía ser total para que surtiera efecto puesto que
según un informe de la organización el conflicto estaría siendo alimentado por un flujo de armas
constante proveniente de Emiratos Árabes Unidos, China, Irán o Rusia entre otros.

5.3.3 EL EQUILIBRIO DE LA PAZ EN SUDÁN

En octubre de 2020 se firmó el Acuerdo de Juba, siendo un gran paso hacia la estabilidad del
país después de décadas de conflicto entre el gobierno de Sudán y varios grupos armados rebeldes.
Entre ellos destacan el Movimiento de Liberación de Sudán (SLM) o el Movimiento Justicia e Igualdad
(JEM), sin embargo, una de las principales facciones del SLM no participó en los acuerdos. Algunos de
los puntos clave de este acuerdo incluyen una mayor autonomía regional de algunas zonas o el desarme
y reintegración de muchos de estos guerrilleros, los cuales llevaban décadas participando en el conflicto.
Sin embargo, con el estallido de la nueva guerra civil muchos de estos grupos armados han vuelto a
tomar las armas, generando aún más inestabilidad en el país.

El estallido de una nueva guerra en Sudán ha provocado la renovación de sanciones por parte
de la comunidad internacional contra el país, entre las que se incluyen prohibiciones de viajes,
congelación de activos a altos cargos o el embargo de armas. Sin embargo, se siguen produciendo

37
Human Rights Watch. (2024, September 9). The Day in Human Rights.

34
numerosas violaciones de los derechos humanos que no respetan el Derecho Internacional
Humanitario.

35
5.4 DESARROLLO DEL TEMA
5.4.1 ORIGEN DEL CONFLICTO

La caída de al-Bashir después de 30 años en el poder supuso un revitalizante para la sociedad del
país en lo que se conoce como la Revolución Sudanesa de 2018. A partir de entonces se abrió un
período de transición con el objetivo de instaurar la democracia en Sudán a través del Proyecto de
Declaración Constitucional. Durante este tiempo se creó el Consejo Soberano de Sudán a modo de
junta cívico-militar, la cual designó a Abdalla Hamdok como primer ministro, buscando de este modo
impulsar la economía del país después de años de inestabilidad y firmando a su vez el Acuerdo de Paz de
Juba entre el gobierno transicional y grupos armados rebeldes. Sin embargo, todo ello llegó a su fin con
el golpe militar de 2021 liderado por Al Burhan, general en jefe de las Fuerzas Armadas Sudanesas
(SAF) y, Hemedti, líder de las Rapid Support Forces (RSF), quienes depusieron a Hamdok para
repartirse el gobierno.

En un principio, el ejército y las RSF compartieron el poder, pero pronto comenzaron las
tensiones entre ambos. En 2022 se firmó un acuerdo para integrar a las RSF en el ejército sudanés, pero
una serie de discrepancias entre Al Burhan y Hemedti fueron creando el caldo de cultivo para las
hostilidades que finalmente estallarían el 15 de abril de 2023 en las calles de Jartum. A pesar de que el
ejército contara con equipamiento pesado y la fuerza aérea, durante los primeros días de
enfrentamientos se vio cómo las “Pick Ups” de las RSF eran más efectivas en los combates urbanos
debido a su mayor movilidad. La capital sudanesa se convirtió en un campo de batalla en el que las
fuerzas de ambos bandos fueron tomando posiciones con el fin de hacerse con el control de la ciudad.
Sin embargo, un año después los combates aún se siguen librando calle a calle, a pesar de la reciente
ofensiva de las SAF para recuperar la capital.

5.4.2 PARTES IMPLICADAS

Podríamos dividir el conflicto en dos bandos. Por una parte el Ejército nacional de Sudán,
comúnmente conocido como SAF (Sudanese Armed Forces) bajo el mando del general Al-Burhan y la
milicia árabe de las RSF (Rapid Support Forces) dirigida por Hemedti. Estas últimas provienen de los
Janjaweed, una fuerza militar creada para combatir en el conflicto de Darfur, región al suroeste del país,
entre los años 2003 y 2008. Durante estos años las tropas de Hemedti estuvieron respaldadas por el
gobierno de al-Bashir, el cual las utilizó como medio para combatir las revueltas. Sin embargo, se acusa
a los Janjaweed de ser los responsables del genocidio que se produjo durante esas fechas en la región
contra la población no árabe, en concreto contra las etnias Masalit, Fur y Zaghawa. La Corte Penal

36
Internacional y el Departamento de Estado de los EE.UU han recogido que durante esas fechas cerca
de 300.000 personas perdieron la vida, gran parte de ellos civiles.

A partir 2013 los Janjaweed se reconvirtieron en las RSF por orden de al-Bashir, actuando
como tropas mercenarias en la guerra de Yemen y funcionando como una salvaguarda para Al-Bashir
en caso de que el Ejército (SAF) decidiera actuar en su contra. Por otra parte, las RSF cuentan con
aproximadamente 100.000 soldados y el apoyo de varias milicias y grupos armados más, lo que ha
creado un mosaico de frágiles alianzas que no siempre se respetan.

Al mismo tiempo, el ejército cuenta con una cifra similar de combatientes y el apoyo de varias
facciones. Sin embargo, el manejo de todos estos grupos no ha sido tarea fácil para Al-Burhan, ya que
algunos de sus miembros se encuentran enfrentados entre sí por disputas históricas. Finalmente, por
parte de la sociedad civil el exprimer ministro Hamdok creó el Taqaddum, el cual actúa como una
organización neutral presente en las negociaciones de paz que pretende representar a las fuerzas civiles
democráticas.

5.4.3 INTERESES REGIONALES

Uno de los principales escollos en la búsqueda de una solución a la guerra civil en Sudán es la
presencia de múltiples actores internacionales en el conflicto, los cuales cuentan con una serie de
incentivos entre los que se encuentran los recursos naturales del país o la posición geoestratégica de
Sudán a orillas del mar Rojo, lo cual es un factor clave a la hora de controlar el flujo del comercio
marítimo que pasa hasta el Canal de Suez.

Entre todos estos actores internacionales destaca el papel que está jugando Emiratos Árabes
Unidos (EAU) en el desarrollo del conflicto. Tal y como recoge el Grupo de Expertos sobre Sudán38 en
varios de sus informes remitidos al Consejo de Seguridad de la ONU, EAU estaría incumpliendo el
embargo de armas impuesto sobre la región de Darfur suministrando armamento y munición a las
RSF. Asimismo, según recogen varios medios gracias al apoyo de Reino Unido se estarían bloqueando
las conversaciones en el Consejo de Seguridad acerca de la implicación de EAU en Sudán.

Según muestran varias evidencias recogidas por el portal de aviación Gerjon, EAU estaría
llevando a cabo vuelos hasta la ciudad Amdjarass al norte de Chad, desde donde transportaría las armas
hasta Sudán a través de la frontera. En total se han registrado 28 vuelos de cargueros desde Abu Dhabi a
Amdjarass en tan solo un mes.

38
Establecido en marzo de 2005 por el Consejo de Seguridad, el Grupo de Expertos sobre Sudán elabora informes periódicos
acerca de la situación política y económica de Sudán.

37
La relación entre Emiratos Árabes Unidos proviene de la guerra en Yemén, en donde las tropas
de Hemedti actuaron como mercenarios apoyando a Abu Dabhi. Al mismo tiempo, Sudán es uno de
los mayores productores de oro del mundo, cuyo principal comprador es EAU, el cual recibe más oro
sudanés que cualquier otro país. Por otra parte, según apuntan varias investigaciones tanto Hemedti
(líder de las RSF) como su familia estarían involucrados en el negocio del oro para obtener
financiación. Finalmente, EAU tiene grandes inversiones en infraestructuras debido a su plan de
desarrollo de puertos por todo el Cuerno de África, con el cual pretende competir con la influencia de
Arabia de Saudí.

Emiratos Árabes Unidos no es el único país con intereses en esta guerra, Egipto o Irán han
estado financiando a las SAF debido a diversas razones. Por parte de Egipto, como país vecino, sus
relaciones con Sudán son de suma importancia para su estabilidad tanto a nivel político como
económico. Históricamente Egipto se ha caracterizado por inclinarse en apoyo del Ejército, ya que es
una de las instituciones que han jugado un papel más importante en la política sudanesa. Al mismo
tiempo, la visita de Hemedti a Etiopía no fue vista con buenos ojos por El Cairo puesto que el
desarrollo por parte de Etiopía de la Presa del Nuevo Renacimiento podría poner en riesgo el
suministro de agua a Egipto. Sin embargo, en los últimos meses Egipto se ha intentado mostrar cómo
un actor más neutral al conflicto, actuando como mediador entre las partes. El papel de Egipto es clave
para lograr la paz en Sudán ya que el apoyo de un país vecino como éste es vital para ambos bandos.

Por otra parte, Irán estaría suministrando drones a las SAF con el objetivo de conseguir un
importante aliado a orillas del Mar Rojo que le ayude a frenar la influencia de EAU y Arabia Saudí en el
mundo árabe. Irán es el principal financiador del llamado Eje de la Resistencia, el cual opera en gran
parte de Oriente Medio a través de grupos como Hamás, Hezbollah o los hutíes en Yemén. Conseguir
la victoria de las SAF le proporcionaría la oportunidad de contar con un puerto seguro desde el que
operar en el Mar Rojo.

Esta posición geoestratégica de Sudán también ha despertado el interés de Rusia. En un primer


momento tropas mercenarias del grupo Wagner fueron visto apoyando a las RSF a través de
entrenamiento militar y control de las minas de oro, lo cual produjo la reacción de Ucrania, quien
realizó varias operaciones contra los mercenarios de Wagner a través de sus fuerzas especiales. Sin
embargo, con el paso del tiempo Rusia ha ido virando su apoyo hacia el Ejército de Al-Burhan con el
objetivo de desarrollar una base naval en la ciudad costera de Port Sudan, a orillas del Mar Rojo.

Otros actores internacionales se han beneficiado del conflicto en Sudán a través de la venta de
armas a los distintos bandos, prueba de ello son las imágenes de armas turcas y serbias en manos de los

38
combatientes o el apoyo a las RSF de las fuerzas del este de Libia, las cuales se encuentran enfrentadas a
otros grupos del país.

Como hemos visto, la guerra civil en Sudán no se trata únicamente de una disputa entre dos
generales rivales, sino que conforma un mosaico de intereses en donde un gran número de potencias
regionales juegan un peligroso equilibrio en donde buscan obtener el máximo beneficio del conflicto
para reforzar así su poder geopolítico.

5.4.4 VIOLACIONES DE DDHH

a) Crisis migratoria

Según la Agencia de Refugiados de Naciones Unidas se estima que unas 11,4 millones de
personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares debido al conflicto. Una de las principales
razones de ello es el estallido de duros combates en Jartum, la capital del país,en donde se siguen
produciendo combates urbanos de alta intensidad y bombardeos en zonas civiles, lo que ha provocado
que muchos de sus habitantes busquen refugio en lugares más seguros.

Asimismo, dentro de esos 11,4 millones de desplazados; 8,2 millones se tratan de refugiados
internos que se encuentran en ciudades seguras o en campamentos financiados gracias a la ayuda
humanitaria, mientras que aproximadamente unos 3 millones de sudaneses se han visto obligados a
buscar refugio en países vecinos como Egipto, Chad o Sudán del Sur.

Muchos de estos países ya acogían a miles de refugiados antes de que se desatara la guerra civil
en Sudán lo que ha puesto al límite sus capacidades de ayuda humanitaria y realojamiento de los
desplazados sudaneses, los cuales se enfrentan a duras condiciones en estos campamentos. Ejemplo de
ello lo encontramos en el campo de refugiados de Arkoum, en Chad, con una capacidad para 40.000
personas y en donde se estima que entre 5 y 10 niños mueren de malnutrición cada semana según
HIAS39, una organización de ayuda humanitaria que opera en 10 de estos campos de refugiados. Al
mismo tiempo, el 86% de las personas que han buscado refugio en Chad son mujeres y niños lo que ha
disparado los informes de violencia sexual y otro tipo de abusos.

A su vez, gran parte de estos refugiados requieren de apoyo psicológico debido a las experiencias
traumáticas a las que se han visto sometidas, sin embargo, las dificultades para cubrir las necesidades
básicas de todas estas personas son varias debido a la falta de financiación y compromiso de la
comunidad internacional.

39
HIAS. (2023). Emergency Response in Chad Supporting Sudanese Refugees Fleeing To Chad

39
Figura 2: Mapa sobre la situación regional de la migración. Fuente: UNHCR

b) Bloqueo de ayuda humanitaria

Tanto el Ejército como las RSF han utilizado la ayuda humanitaria como un arma de guerra
contra el rival, buscando debilitar la situación de los civiles en las zonas bajo el control del contrario, lo
cual supone una clara violación del derecho internacional. Según afirma Médicos Sin Fronteras (MSF),
durante meses las partes implicadas han bloqueado la llegada de alimentos, medicinas y otros bienes
esenciales al campo de refugiados de Zamzam, al norte de la región de Darfur. Ello ha provocado que
MSF se viera obligado a detener el tratamiento de 5.000 en riesgo de malnutrición en dicho campo.

En febrero de 2024 las autoridades sudanesas cerraron el paso fronterizo de Adre con Chad, lo
que bloqueó la llegada de ayuda humanitaria a Darfur, una de las regiones más castigadas por la guerra
y en donde se ha declarado la hambruna en algunas partes. A pesar de que a mediados de agosto ambas
partes acordaron reabrir el paso y asegurar la llegada de ayuda humanitaria se han recogido informes
que incumplen dicha obligación, violando las Convenciones de Ginebra de 1949 y sus Protocolos
Adicionales de 1977 en donde se protege la llega de ayuda humanitaria a conflictos armados.

40
Para concluir, un informe de la misión de Naciones Unidas en Sudán40señaló el pasado mes de
septiembre que las partes en conflicto eran responsables de haber llevado a cabo ataques
indiscriminados contra civiles, escuelas, hospitales, centros de comunicación y de suministro eléctrico e
hídrico.

c) Hambruna

El hambre se ha convertido en una de las principales preocupaciones en Sudán. De acuerdo con


Naciones Unidas 24,8 millones de personas requieren ayuda humanitaria, lo que supone
aproximadamente la mitad de la población del país. Sin embargo, de los 2700 millones de dólares
requeridos para afrontar la crisis tan solo la mitad del presupuesto del año 2024 se efectuó, lo que
demuestra una falta de implicación en la situación de Sudán por parte de la comunidad internacional.

Al mismo tiempo, unas 5 millones de personas se encuentran al borde de la malnutrición y


unas 18 millones (aproximadamente el 18% de la población) se enfrenta a una alta inseguridad
alimentaria debido al riesgo de no obtener alimentos. La inseguridad alimentaria se ve agravada con el
estallido del conflicto, a lo que hay que sumar las malas cosechas provocadas por las inundaciones de los
últimos meses, la incapacidad de los agricultores de acceder a sus tierras o las alteraciones en la cadena
de suministros. Todo lo anterior ha provocado un aumento en los precios y altas tasas de inflación en
los productos básicos.

Según recoge el World Food Program (WFP) de Naciones Unidas 13 áreas en Sudán se
encuentran en riesgo de hambruna, siendo declarada en algunas regiones de Darfur. Finalmente, según
UNICEF se estima que 730.000 niños sufrirán malnutrición aguda en lo que queda de año, una de las
principales causas de muerte en edades tempranas. Todo lo anterior no hace sino acrecentar la
necesidad de aumentar la llegada de ayuda humanitaria a un país al borde del colapso, buscar
mecanismos para ello ha de ser uno de los principales objetivos dentro del comité.

Los ataques contra instalaciones médicas y la falta de cuidados básicos ha provocado el


aumento de enfermedades como el cólera o la fiebre del dengue. El director general de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) declaró el pasado mes de septiembre que el sistema sanitario en Sudán
estaba al borde del colapso, con el 70-80% de sus infraestructuras sanitarias inutilizadas u operando
parcialmente.

40
United Nations Office of the High Commissioner for Human Rights. (2024, September). Sudan: UN fact-finding mission
outlines extensive human rights violations.

41
d) Abuso sexual, torturas y matanzas indiscriminadas

La violencia sexual también se ha convertido en un gran problema en Sudán. Según un informe


de Human Rights Watch (HRW)41 se recogen numerosos testimonios de mujeres, en muchas
ocasiones menores de edad, que han sufrido violaciones tanto por parte de las SAF como de los
soldados de las RSF, sin embargo, son estos últimos quienes en particular están cometiendo todos estos
actos42.

Al mismo tiempo, también se reportan casos de matrimonios forzosos y secuestros de mujeres y


niñas, las cuales son retenidas en contra de su voluntad para ser sometidas a todo tipo de abusos
sexuales, llegando al punto de la esclavitud sexual. Las cicatrices físicas, sociales y psicológicas de las
supervivientes son inmensas, de ahí la necesidad de reforzar el apoyo de profesionales que ayuden a
superar a estas mujeres los enormes traumas a los que se han visto sometidas.

Por otra parte, Human Rights Watch también ha documentado casos de torturas y ejecuciones
sumarias de prisioneros de guerra por parte de ambos bandos, lo cual supondría una grave violación del
derecho internacional, en particular al Tercer Convenio de Ginebra.

Son múltiples las voces que están alertando de la posible ejecución de un genocidio contra la
población no árabe por parte de las RSF en la región de Darfur, repitiendo los hechos ocurridos 20
años atrás. Alice Wairimu Nderitu, asesora especial para la Prevención del Genocidio de Naciones
Unidas es una de las voces que se han manifestado al respecto, declarando en una entrevista para la
BBC43 que “tenemos circunstancias en las que podría estar ocurriendo o ha ocurrido un genocidio”.
Varias organizaciones internacionales de ayuda humanitaria también han alertado acerca del riesgo de
un posible genocidio. Las disputas históricas interétnicas entre la población árabe y no árabe es la
principal razón de ello, por lo que se hace imprescindible evitar acontecimientos como los que
ocurrieron en Darfur en 2003 o en Ruanda en 1994.

5.4.5 CASE STUDY

La situación en Sudán no es excepcional. El deterioro de los derechos humanos en conflictos


civiles también se está produciendo en otros lugares como Haití, en donde la violencia entre bandas no

41
Human Rights Watch. (2024, July 28). "Khartoum is not safe for women": Sexual violence against women and girls in
Sudan's capital.
42
France 24. (2024, October 26). At least 120 killed in paramilitary rampage on Sudanese villages.
43
BBC News. (2024, November 14). Darfur Region in Sudan: A looming threat of genocide amid global crises, UN expert
warns

42
hace más que escalar, desembocando en una espiral de inseguridad que ha traído consigo el estallido de
una crisis humanitaria en el país.

De acuerdo con Naciones se estima que unos cinco millones de haitianos se enfrentan al
hambre aguda, con 1,6 millones en riesgo de inanición. Al mismo tiempo, esta violencia de las bandas
organizadas ha paralizado las principales fuentes de ingreso del país, lo que también ha interrumpido la
educación y sanidad, con unas 900 escuelas cerradas a lo largo de 2024 debido a la inseguridad a la que
se enfrentan.

La falta de un gobierno central con capacidad para controlar la situación hace que las bandas
criminales se sientan libres de controlar el territorio, obligando a los ciudadanos a huir de sus hogares,
con unos 600.000 haitianos desplazados. Finalmente, la falta de recursos básicos ha provocado que
vuelva a brotar el cólera, con miles de casos detectados y centenares de fallecidos.

A pesar de la diferencia geográfica tanto Sudán como Haití se enfrentan a una situación similar
en el deterioro de los derechos humanos. La ausencia de un gobierno central con capacidad para actuar
es un elemento común en ambos escenarios, así como la impunidad con la que actúan las partes a la
hora de cometer violaciones de derechos humanos, es por ello por lo que también se tratará la situación
de Haití en el Comité, estableciendo paralelismos y soluciones que se puedan aplicar en ambas crisis.

43
5.5 CONCLUSIÓN
Sudán lleva décadas inmersa en una espiral de inestabilidad y violencia que está conduciendo al
país al borde del colapso. Tras el derrocamiento de Al-Bashir después de 30 años de dictadura gracias a
las manifestaciones populares se abría un nuevo horizonte para el país, sin embargo, las disputas entre
dos generales rivales y los intereses regionales han desembocado en una guerra civil con decenas de
miles de muertos, millones de desplazados y la mitad de la población en necesidad de recibir ayuda
humanitaria.

A pesar de que se han intentado acordar varias conversaciones de paz estas no han finalizado
con cambios significativos. Países como Arabia Saudí, Egipto o Estados Unidos se están intentando
presentar como mediadores, sin embargo, el apoyo de países como Emiratos Árabes Unidos a las RSF o
las reclamaciones de Al-Burhan (líder de las SAF) como único interlocutor válido en representación de
Sudán hacen que cualquier acuerdo de paz esté lejos de producirse.

Asimismo, con el paso del tiempo la guerra en Sudán ha pasado de ser una disputa entre dos
generales a un conflicto en el que están involucrados numerosos actores internacionales, todos ellos con
intereses geopolíticos en el país, el cual puede jugar un papel clave en la reestructuración del nuevo
orden internacional debido a sus recursos naturales y su localización a orillas del Mar Rojo.

La invisibilización de lo que está ocurriendo en Sudán es otro de los factores responsables de la


falta de ayuda humanitaria e impunidad con la que están actuando las partes beligerantes. Sin embargo,
poner fin al conflicto es solo el primer paso para el camino a la recuperación de un país devastado por la
guerra. Es necesario buscar mecanismos que salvaguarden el respeto de los Derechos Humanos en
todos los casos. Asimismo, se deben buscar soluciones para los millones de refugiados existentes, así
como a la crisis humanitaria que está afectando a millones de civiles en todo el territorio. En resumen,
la protección de los derechos humanos en Sudán requiere una acción concertada y efectiva tanto a nivel
nacional como internacional para abordar las violaciones actuales y prevenir futuras crisis
humanitarias, cumpliendo así con el Derecho Internacional y la protección de los Derechos Humanos.

44
5.6 PREGUNTAS QUE UNA RESOLUCIÓN DEBERÍA
RESPONDER
1. ¿Qué medidas se pueden tomar para poner fin a las violaciones de Derechos Humanos en
Sudán?
2. ¿Cómo se puede mejorar la llegada de ayuda humanitaria en casos de conflicto bélico?
3. ¿Qué mecanismos se pueden establecer para salvaguardar los Derechos Humanos en casos de
conflicto bélico?
4. ¿Es necesario reformar el mecanismo de implantación de Misiones de Paz de la ONU?
5. ¿Se ha producido un genocidio contra la población no árabe en la región del Darfur?

45
5.7 BIBLIOGRAFÍA
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n%27s%20North%20Darfur%20Region.

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2025 2025

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