EL RACIONALISMO
Los principales representantes del racionalismo fueron:
René Descartes (1596-1650).
Blaise Pascal (1623-1662).
Baruch Spinoza (1632-1677).
Gottlieb Leibniz (1646-1716).
Christian Wolff (1679- 1754)
¿Qué es el racionalismo?
El racionalismo es un movimiento filosófico que promueve a la razón como principal facultad
de conocimiento. Surgió en la Edad Moderna, específicamente en la Europa de los siglos XVII y
XVIII, y se lo suele considerar como el movimiento contrario al empirismo, para el que la
sensibilidad primaba por sobre la razón.
El racionalismo defiende la idea de que el conocimiento humano proviene de la razón y de
nuestra capacidad para razonar. Esto constituyó en sí mismo un cambio de pensamiento sustancial
respecto a la Edad Media, tiempo en el que la fe religiosa cumplía ese rol.
Puede servirte: Conocimiento racional
Historia del racionalismo
El racionalismo surgió a partir de ciertos cambios culturales que se dieron en Occidente
durante el Renacimiento y el fin de la Edad Media.
Estos cambios tuvieron que ver con el surgimiento de distintas interpretaciones de los libros
sagrados de las religiones monoteístas, especialmente con el cristianismo y el judaísmo. Comenzó a
cuestionarse la idea de la verdad divina como criterio de verdad para las ciencias. Sin
embargo, es posible rastrear los antecedentes del racionalismo en la Antigua Grecia, en las teorías
de pensadores como Platón y Aristóteles.
Tradicionalmente se considera a René Descartes (1596-1650) como fundador de esta corriente.
Su célebre expresión “pienso, luego existo”, conocida como el cogito cartesiano, representa
cabalmente los postulados metafísicos del racionalismo.
Filósofo, matemático y físico, Descartes fue un gran admirador de la geometría y las matemáticas,
ciencias a las que consideraba modelos a seguir para toda forma de filosofía. Aspiraba a convertir a
la filosofía en una disciplina científica, provista de un método, dado que, a su parecer, solo
mediante la razón podían hallarse ciertas verdades universales.
Es famoso el sueño que tuvo al respecto, según podemos saber gracias a sus diarios y anotaciones.
Soñó con un diccionario y una antología poética, el Corpus Poetarum. Cuando despertó llegó a
la conclusión de que el diccionario contenía todas las ciencias juntas, incluso la poesía, que solo era
posible combinando todas las palabras habidas en el otro libro. De allí se desprende su idea de la
unidad de la ciencia, así como su universalidad y la idea de que en la base del árbol de las ciencias
está todo el conocimiento.
En su Discurso del método (1637), propuso cuatro reglas para toda investigación filosófica:
Evidencia. Consiste en considerar como verdadero solo lo que es evidente por sí mismo.
Este será el germen de la duda hiperbólica como método para dar con la verdad.
Análisis. Consiste en dividir cada uno de los temas en tantas partes como sea posible hasta
dar con los elementos más simples. Estos elementos serán verdaderos si pueden ser captados
por medio de una intuición inmediata y evidente.
Síntesis. Consiste en encontrar las verdades complejas a partir de las verdades más simples.
Enumeración. Consiste en revisar cada uno de los pasos realizados hasta asegurarse de no
haber omitido ninguno ni haber cometido algún error de deducción.
Las Meditaciones metafísicas, cuyo título completo es Meditaciones metafísicas en las que se
demuestran la existencia de Dios y la inmortalidad del alma (1641), son consideradas como la
explicitación y justificación metafísica del método. En este libro Descartes trató de dar con un
garante (Dios) para el conocimiento racional, primero, y para todo tipo de conocimiento,
después. Escritas originalmente en latín, en 1647 se imprimió una versión en francés bajo la
supervisión del mismo Descartes.
Otros filósofos, contemporáneos y posteriores a Descartes, son considerados también representantes
del racionalismo. Algunos de ellos fueron el neerlandés Baruch Spinoza (1632-1677) y los
alemanes Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) y Christian Wolff (1679-1754).
Características del racionalismo
El racionalismo se caracteriza por las siguientes ideas generales:
Sostener la razón y el pensamiento como la fuente de todo conocimiento humano.
Creer en el innatismo. En la mente o el espíritu humano existen ideas preconcebidas, nacidas
con él o puestas allí por Dios.
Usar métodos lógico-deductivos para explicar los razonamientos empíricos y confirmarlos
cuando sea posible.
Jugar un papel fundamental en el advenimiento del pensamiento laico (y antirreligioso).
Sus principales defensores pensaron y vivieron en Francia, Alemania y otros países de la Europa
continental, opuestos al empirismo proveniente de Inglaterra.
Representantes del racionalismo
Baruch Spinoza es considerado un racionalista moderno.
Los principales representantes del racionalismo fueron:
René Descartes (1596-1650). Filósofo, matemático y físico de origen francés, padre de la
geometría analítica y de la filosofía moderna, fue uno de los grandes nombres de la
Revolución científica, cuya obra rompió con la escolástica que imperaba hasta entonces.
Junto a Spinoza y Leibniz, conforma el trío de los más grandes racionalistas de la historia.
Blaise Pascal (1623-1662). Matemático, físico, teólogo, filósofo y escritor francés, no solo
contribuyó teóricamente con las ciencias naturales y la historia natural, sino prácticamente
con todas las ciencias. Es uno de los pioneros en la construcción de las calculadoras
mecánicas.
Baruch Spinoza (1632-1677). Filósofo judío neerlandés, es considerado uno de los grandes
racionalistas del siglo XVII. Su obra fue hostigada por el catolicismo y olvidada hasta su
redescubrimiento en el siglo XIX. Filósofos posteriores como Hegel y Schelling lo
proclaman como el padre del pensamiento moderno.
Gottlieb Leibniz (1646-1716). De origen alemán, este matemático, teólogo, jurista,
bibliotecario, político y filósofo fue uno de los grandes pensadores de su época, al que se le
confiere el título de “último genio universal”. Sus aportes en todas las áreas anteriormente
mencionadas son significativos, tanto que hasta sus detractores lo admiraban
profundamente.
Racionalismo y empirismo
Las dos vertientes filosóficas que siguieron al escepticismo fueron el racionalismo, partidario de
dar a la racionalidad humana un lugar central en el aprendizaje, y el empirismo, que propuso dar ese
lugar a la experiencia y al mundo de los sentidos.
Estos dos modelos se opusieron durante toda la Edad Moderna y constituyeron los polos
filosóficos de Occidente, padres de las escuelas filosóficas posteriores y elementales en el desarrollo
del pensamiento científico tal como hoy lo entendemos.
Más en: Empirismo
Racionalismo y humanismo
El movimiento racionalista presenta similitudes con el humanismo, al menos en su versión
secular, porque considera a la razón humana como el único camino cierto hacia la verdad de las
cosas. Así, el racionalismo desplazó la fe religiosa que había imperado en el pensamiento occidental
durante el Medioevo.
Este desplazamiento permite el surgimiento de un pensamiento filosófico ajeno a la religión, lo
cual es también central en la doctrina del humanismo, cuyo objetivo central fue colocar al ser
humano, y no a Dios, en el centro del mundo. Esto no significa que el racionalismo haya sido
necesariamente ateo, ya que no descarta ni afirma a priori la existencia de Dios. De hecho, muchos
pensadores, como Descartes o Leibniz, colocaron a Dios como garante de la razón a la hora de
adquirir conocimientos.
Por su parte, el humanismo secular propuso una visión revalorizante y digna del ser humano,
para la que es fundamental una visión racionalista, escéptica, aunque en ella también tenga
importancia la cuestión ética del ser humano. De ese modo, no todo racionalista es,
obligatoriamente, un humanista, aun cuando estas corrientes tengan muchos puntos teóricos en
común.
¿Qué significa el racionalismo hoy?
El término “racionalismo” en nuestros días ha adquirido otras connotaciones: se utiliza para referir a
cualquier postura filosófica que otorgue a la razón un lugar central por encima de la fe, la
superstición u otras formas de pensamiento. El idealismo, la filosofía cognitiva, y el humanismo,
son ejemplos de casos en los que se aplica el uso del término racionalismo con esta connotación.
¿Qué es el conocimiento racional?
En filosofía, el conocimiento racional es todo conocimiento que se obtiene por medio del
ejercicio de la razón. La mayoría de las veces se piensa que este tipo de conocimiento es producto
de los racionalistas, como Descartes o Leibniz, quienes pusieron especial énfasis en los procesos
gnoseológicos (de conocimiento) racionales.
A pesar de sus diferencias, se suele decir que todo conocimiento es racional. Esto es así porque,
en una de sus muchas acepciones, el conocimiento es el resultado de un proceso reflexivo y de
interpretación sobre el mundo. El uso de la razón denota una serie de pasos para dar con su objeto
de conocimiento. Los racionalistas sostienen que el contacto directo con las cosas no da su
conocimiento sino la disposición a conocerlas. El resto es trabajo de la razón.
En general, el conocimiento racional se opone a dos corrientes:
Sensualismo. Se da en el caso de F. Bacon en oposición a Descartes.
Empirismo. Se puede ver al oponer a Locke o Berkeley al racionalismo de Leibniz.
Características del conocimiento racional
El conocimiento racional se desprende de la razón. Para adquirirlo se debe hacer un esfuerzo
consciente, metódico, a menudo argumentativo, que obedece a las leyes formales de la lógica.
Esto significa que el conocimiento racional es una forma analítica de pensamiento, vinculada con
un método. Por eso puede transmitirse, demostrarse y replicarse (en el caso de la ciencia
experimental). El conocimiento racional no trata de verificar sino de demostrar, con evidencias
empíricas, inconsistencias y falacias en las distintas teorías a las que se enfrenta.
El racionalismo crítico de K. Popper es un ejemplo de conocimiento racional. A diferencia de
Platón, Descartes o Leibniz, Popper no aboga por la razón como forma de descubrir la verdad, sino
que su uso apunta a descubrir métodos, formas y huecos en las teorías existentes. Solo a través de
un uso metódico de la razón es que las ciencias pueden avanzar.
Ejemplos de conocimiento racional
La ciencia es una forma de conocimiento racional.
El conocimiento racional se da en distintos ámbitos y formas. Por ejemplo:
El saber científico. Se replican —en un ambiente controlado— las condiciones en que
ocurre un fenómeno natural, para poder aislarlo y comprender cómo opera. A partir de esta
observación, se extraen conclusiones respecto a su lógica subyacente. Este tipo de saber
utiliza el método científico.
El conocimiento técnico. Se utilizan herramientas para la solución de problemas. Para
hallar el modo correcto de empleo, se pasa por la comprensión consciente, que implica un
proceso racional.
El saber filosófico. Se aspira a comprender la realidad y la existencia humana a partir del
uso sistemático de la razón, es decir, no apela a la sensibilidad, sino a demostraciones
formales de la validez deductiva.
Conocimiento racional y conocimiento empírico
El conocimiento empírico se deriva de la experiencia, es decir, de las percepciones. Quienes
son considerados empiristas sostienen que el conocimiento, en general, deriva de la experiencia
sensitiva del mundo, ya que nos ofrece un contacto inmediato con las cosas.
Los racionalistas, por su parte, sostienen que solo a través de la razón se puede conocer. En
filosofía, uno de los argumentos más famosos es el utilizado por Descartes en la primera parte de
sus Meditaciones metafísicas. Allí sostiene que, dado que los sentidos pueden ser engañados y que
muchas veces no se puede distinguir la vigilia del sueño, no podemos confiar en ellos para conocer
y constituir conocimiento fiable.
Puede servirte: Empirismo
Otros tipos de conocimiento
Otras formas de conocimiento son:
Conocimiento científico. Se deriva de la aplicación del método científico a las distintas
hipótesis que surgen de la observación de la realidad, para poder así demostrar mediante
experimentos cuáles son las leyes que rigen el universo.
Conocimiento empírico. Se adquiere mediante la experiencia directa, la repetición o la
participación, sin que haga falta una aproximación a lo abstracto.
Conocimiento filosófico. Se desprende del pensamiento humano, en abstracto, y emplea
diversos métodos lógicos o de razonamiento formal, que no siempre se desprenden
directamente de la realidad, sino de la representación imaginaria de lo real.
Conocimiento intuitivo. Se adquiere sin que medie un razonamiento formal, de manera
rápida e inconsciente.
Conocimiento religioso. Está vinculado a lo místico y a la experiencia religiosa, es decir, a
los conocimientos que estudian el vínculo entre el ser humano y lo divino.
¿Qué es la Teoría del conocimiento?
La Teoría del conocimiento es una rama de la filosofía, centrada en el estudio del conocimiento
humano. Dependiendo de la perspectiva académica específica, este término puede considerarse
sinónimo de la gnoseología, dedicada al estudio de la naturaleza del conocimiento, su origen y sus
límites.
En otros casos puede usarse como sinónimo a la epistemología, que se centra en el estudio de las
circunstancias históricas, psicológicas o sociológicas en las que se obtiene el conocimiento, así
como las estrategias empleadas para justificarlo o invalidarlo.
El conocimiento humano es un tema abordable desde muchas aristas posibles y cuya naturaleza es
difícil de asir, aunque mucho más fácil de clasificar. De esta manera, el estudio del conocimiento,
por un lado, reflexiona sobre sus características y sus condiciones de aparición.
Por otro lado, esta disciplina ordena el conocimiento en base a sus limitaciones, requisitos
formales o mecanismos que empleamos para convalidarlos y diferenciar el conocimiento de la fe,
de la fantasía o del error.
Así, es posible hablar de conocimiento científico, por ejemplo, cuando se rige por las exigencias del
método científico; de conocimiento teológico, cuando se trata de los saberes en torno a lo religioso;
de conocimiento artístico, cuando se adquiere mediante el ejercicio del talento y de los mecanismos
de representación conocidos por el ser humano.
La posibilidad de distinguir entre ellos, de ordenarlos y esquematizarlos como si de objetos
concretos se tratara, es fruto de la Teoría del conocimiento.
Puede servirte: Conocimiento empírico
¿Qué es el conocimiento?
Generalmente, por conocimiento queremos decir:
Hechos o información que una persona adquiere mediante la experiencia o mediante la
educación, y gracias a cuya comprensión es capaz de referirse a un asunto determinado de la
realidad.
El contenido intelectual que una persona puede acumular respecto a un área del saber, tema
específico o a la totalidad del universo.
Todo tipo de certeza cognitiva que responda a las preguntas ¿qué?, ¿cómo?, ¿cuándo? y
¿dónde?
La misma definición de lo que el conocimiento es, ya forma parte del conocimiento y por ende de
las disciplinas que lo estudian.
Determinadas formas de conocimiento han sido más valoradas que otras en cada época de la
historia, como lo fue el religioso en el medioevo europeo, o como lo es el científico en la actualidad
posindustrial. Sin embargo, la pregunta filosófica de fondo respecto a qué cosa es el conocimiento
continúa desafiándonos y dándonos mucho para pensar.
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