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Tema 3

El siglo XIX se caracteriza por la profesionalización de la historia como disciplina científica, con el surgimiento del historicismo y el marxismo. La historia se convierte en una herramienta política para los Estados-nación en Europa, reflejando las luchas por la identidad y la unificación, especialmente en Alemania. Figuras como los hermanos Humboldt, Fichte, Neibuhr y Ranke contribuyen a la historiografía moderna, enfatizando la importancia de las fuentes y la neutralidad en la investigación histórica.

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Tema 3

El siglo XIX se caracteriza por la profesionalización de la historia como disciplina científica, con el surgimiento del historicismo y el marxismo. La historia se convierte en una herramienta política para los Estados-nación en Europa, reflejando las luchas por la identidad y la unificación, especialmente en Alemania. Figuras como los hermanos Humboldt, Fichte, Neibuhr y Ranke contribuyen a la historiografía moderna, enfatizando la importancia de las fuentes y la neutralidad en la investigación histórica.

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TEMA 3: SIGLO XIX.

EL SIGLO DE LA HISTORIA: HISTORICISMO Y


MARXISMO

El siglo XIX ha sido definido por el autor e historiador francés, Gabriel Monod, como
el siglo de la historia porque es cuando se erige como disciplina científica y se
profesionaliza. La historia se convierte en una disciplina que se enseña en las
universidades, que adquiere un componente académico, aparecen las primeras revistas,
se celebran los primeros congresos, etc.

En el siglo XIX las dos principales tendencias son el historicismo, principalmente ne la


primera mitad, y más tarde, en la segunda, el marxismo.

 Características generales del siglo XIX:


A. Profesionalización de la historia, que empieza a ser enseñada en escuelas y
universidades. A partir de la profesionalización de la labor del historiador, las
diferencias entre los distintos enfoques se refuerzan y adquiere un carácter que
podría considerarse casi doctrinal.
B. La historia se convierte en una herramienta al servicio de las necesidades
políticas e ideológicas de los Estados-nación que surgieron en Europa a
partir de 1815 tras la disolución de las estructuras políticas del Antiguo
Régimen o de aquellos pueblos que décadas más tardes buscaron en el pasado
los fundamentos identitarios de un espíritu o carácter nacional que justificaba su
lucha por la libertad y la autodeterminación respecto a los imperios que hasta
entonces las habían sometido (Bélgica, Grecia, Alemania, Italia).
En esta época, en la que se dan las oleadas revolucionarias y el triunfo de la
burguesía, la historia es antiheroica, pues es una historia al servicio de la
burguesía y de los intereses políticos, que se van consiguiendo gracias a esas
revoluciones liberales.
Prusia es la locomotora hacia la unificación alemana. El reino de Prusia sale
muy beneficiado tras el Congreso de Viena, que controla toda la zona de la
Pomerania, un territorio bastante extenso y económicamente potente y
dinámico
C. La exaltación del espíritu nacional fue ligada en un primer momento a los
ideales liberales característicos de la Revolución Francesa para pasar a
convertirse más tarde en un nacionalismo conservador basado en la búsqueda y
reivindicación de las esencias patrias en el contexto de fuertes tendencias hacia
la unificación económica y política (Alemania, Italia). Con motivo de la
Revolución Francesa se llevan a cabo reformas sociales y económicas.

En torno a 1830 Prusia promueve la creación del Zollverein o la unión aduanera, que
trataba de suprimir todas las aduanas que hasta ese momento habían separado los
distintos territorios en Alemania y crear un mercado común competente para vencer y
comentar con la economía francesa y de Reino Unido.

Este programa de reformas económicas y socio políticas en Prusia después de 1815


condujo a la desaparición de las estructuras tradicionales (privilegios nobiliarios,
sistema gremial, servidumbre campesina…) y al desarrollo de un capitalismo que
favoreció la unificación alemana.

Dentro de este contexto en el que la conciencia identitaria alemana se hallaba cada vez
más presente entre las clases medias cultas, favorables en su mayoría hacia la
unificación, a la historia se convertiría en la herramienta de justificación ideológica de
estos discursos y proyectos.

Los autores alemanes presentarán a la historia desde un punto de visa neutro, apolítico,
en línea con un carácter científico. En realidad, vemos que la enseñanza de la historia
desde las universidades alemanas se halla políticamente condicionadas, ya que era el
Estado prusiano quien financiaba directamente las instituciones y al gobierno le
correspondía seleccionar a su profesorado.

 ALEXANDER VON HUMBOLDT (1769-1859) Y WILHELM VON


HUMBOLT (1767-1835)

Ambos hermanos son considerados los padres de la geografía científica, botánica y


geográfica. Han sido considerados los precedentes de Darwin por la contribución que
hicieron al estudio natural.

Miembros de una familia con estrechas conexiones en el gobierno de Federico II. Su


padre, Alexander Georg von Humboldt, se hallaba vinculado a la nobleza de
Pomerania, había servido como oficial en el ejército prusiano y fue nombrado
chambelán.
Al margen de sus inquietudes y obras, ligadas al estudio de la lingüística, la teoría
política o la historia, Wilhelm ocupó diversas responsabilidades para el gobierno
prusiano, entre las que estuvo una reforma educativa que culminó con la fundación de
la Universidad de berlín (1810), una de las universidades y focos más importantes del
historicismo alemán.

Sin embargo, su reforma educativa presentaba una serie de límites. Por ello, se criticó a
este personaje, ya que los resultados de su reforma no fueron los esperados, porque
todo ese propositivo de llevar la educación a todos los grupos no se pudo. La
Universidad de Berlín era muy elitista.

Wilhem hizo muchos viajes, entre ellos a España, desde donde estudia el euskera
porque su interés prioritario era la lingüística. Este hombre hablaba aproximadamente
20 idiomas. Aprecia el valor de cada lengua y aprende aquella que puede. Le llevo a
escribir “Examen de estudio sobre los primitivos habitantes de Hispania a través de las
lenguas vascas” (1821), en el que a través del estudio del euskera pretendía conocer los
orígenes de Hispania.

Otras obras son: “Sobre la lingüística comparativa en relación a las diferentes épocas
del desarrollo lingüístico· (1820); “Sobre las diferencias de las estructuras del
lenguaje humano y su influencia sobre el desarrollo intelectual de la humanidad”
(1836).

Además de su interés por la lengua, también realiza obras sobre la historia. Escribe
“Sobre la misión del escritor de historias” (1821), donde reafirma la importancia del
individuo y su protagonismo absoluto en la historia, tanto en el espacio personal como
en forma de colectivo (nación).

El valor que otorga al individuo se aprecia más claramente en una obra anterior, “Los
límites de la acción del Estado” (1792-1851), donde Humboldt habla de la manera en
que el Estado debe respetar las libertades y el proceso de perfeccionamiento del
individuo. Hace una defensa de la privacidad y critica la intervención estatal, que solo
es justificable bajo presupuestos de necesidad y no de utilidad.

Humboldt quiso instaurar un modelo universitario caracterizado por aunar la enseñanza


y la investigación entre las tareas que corresponden al docente. Consiguió el
compromiso del filósofo Johann Gottlien Fichte y el jurista Friedrich Karl von Savigny
para enseñar en Berlín. Fichte, autor de “Los patrióticos e incendiarios discursos a la
nación alemana”, fue elegido primer rector de la nueva universidad en 1811 a la
que accedieron profesores como Barthold Georg Niebuhr, Leopold von Ranke y
Theodor Mommsen.

 JOHANN GOTTBIEB FICHTE (1762-1814)

Fichte es un filósofo representativo del idealismo alemán, junto a Hegel y a Schelling.


Este plantea una visión mucho más colectiva, no se trata de liberar al espíritu del
individuo, sino al espíritu de la nación desde el punto de vista político.

Cuando Fichte escribe sus discursos en 1808, él experimenta de forma directa la


ocupación alemana, ya que se encontraba en Berlín cuando Napoleón invade el Sacro
Imperio, llegando a decir Napoleón que Prusia no existe. Napoleón fue creando
protectorados franceses donde dejaba a sus hermanos a cargo.

Fichte rompe con los discursos ilustrados franceses, ya que él reivindica otro tipo de
discursos. Voltaire como representante del laicismo francés suprimen completamente la
importancia de Dios en la historia, lo que no sienta bien a los alemanes. Los alemanes
se caracterizan por señalar el papel que Dios juega en la conformación de las naciones
y de las identidades.

El nacionalismo que promueve Fichte o Herder es muy conservador, no tiene que ver
con la idea de libertad del individuo, con la imagen de que el valor del pueblo está en
su capacidad de convertirse a través de las revoluciones en la locomotora de cambio. El
pueblo es quien trasmite la identidad de las naciones. Lo que busca el nacionalismo
alemán son unas raíces comunes, que encaminan al pueblo hacia algo nuevo.

Las particularidades del pueblo alemán se pueden conocer gracias al estudio. La


historia para los autores alemanes tiene que mirar hacia el futuro, tiene que buscar ese
pasado que les une. En base a ese motivo plantear el papel historio que le corresponde
al pueblo alemán, que tiene una identidad que va más allá de la historia.

El despertar se da en parte a la educación del pueblo, que era el trasmisor de la


identidad alemana. En este sentido hablamos de la creación de la Universidad de Berlín
y de la reforma educativa de Humboldt, que no llegó a cumplir los objetivos con los
que había nacido. Más importante es educar al pueblo en su conjunto, más que a la
elite.

Hay un autor español que ha trabajado mucho y muy bien el nacionalismo alemán, José
Luis Villacañaz, que escribió “Imperiofilia”. En el “Fitchte y los orígenes del
nacionalismo alemán moderno” plantea “un pueblo no se constituye desde ningún
contrato (Rosseau), sino que ya es receptor de su propia sustancia. Libertad es el
respeto a esa herencia. Fidelidad: así suena ahora la palabra precisa. El estado
natural es la continuidad histórica de la comunidad. El derecho natural es el eterno
derecho de esa comunidad a mantenerse en la historia. El individuo en modo alguno
opera como fuente de derecho. Desde la apelación a la tradición, las pretensiones
universalistas de la forma de estado ilustrado francés resultan especialmente
rechazadas. La división de poderes, con esa apelación al carácter superior legislativo,
únicamente limitado por la propia razón natural, choca frontalmente con el
reconocimiento del poder vinculante de la costumbre y de la tradición”.

Esta es la base sobre la que se fundamenta el historicismo, basado en la singularidad


de cada pueblo y que se busca a través de la cultura, la lengua, los rasgos propios
esenciales de cada uno de estos pueblos.

La historiografía moderna por mucho que sea nacionalista es la base de la historiografía


científica. En Alemania surge la historia científica a partir de la sucesión de dos
elementos:

i. Tradición histórico-literaria por la que el relato se establece a partir del


principio de sucesión temporal y ordenación cronológica de personajes,
etapas y acontecimientos.
ii. Erudición crítica documental, basada en el análisis de la fuente histórica
para demostrar su veracidad. A partir de un análisis exhaustivo de las
fuentes se puede comprobar y demostrar la veracidad de la historia.

Los ilustrados habían cultivado muy bien el primer factor, pero les faltó el segundo, esa
utilización de las fuentes para sostener empíricamente los planteamientos que se
estaban haciendo.

La profesionalización de la historia se da por primera vez en Alemania, donde se


crean las primeras cátedras universitarias, apareciendo la figura del historiador como
una actividad profesional. También aparecen las primeras revistas especializadas,
siendo la más importante Historische Zeitschrift (1859).

Historia e historiadores en el siglo XIX, de George Gooch, plantea que la historia


moderna nace con el primero de los personajes de los que él habla, que es Neibuhr.

 BARTHOLD GEORG NEIBUHR (1776-1831)

Barthold G. Neibuhr fue catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Berlín.


Su obra más famosa es Historia de Roma (1811-1812), escrita durante el periodo de la
ocupación francesa.

Este personaje es importante porque es el primero que defiende el uso sistemático de


las fuentes, sin fuentes no se puede hacer historia, ya que es la base de esta ciencia.

A la hora de indagar en los orígenes de Roma prefiere recurrir a fuentes directas, como
las arqueológicas, que pueden decir algo fiables sobre el origen y se aparta de la obra
de Tito Livio, ya que este escribió en el siglo I d.C. Neibuhr no se fía de Tito Livio,
como hasta entonces habían hecho todos los historiadores, sino que prefiere fuentes
convencionales.

Refuerza el método histórico, entendiéndolo como el uso crítico de las fuentes con
base para la elaboración del relato. Por tanto, se aleja del enfoque ilustrado, donde la
importancia estaba en la narrativa y en lo atractivo para que las personas lo leyesen.
Considera que los textos, como cualquier narrativa, tiene un sesgo subjetivo del autor.

Para Neibuhr, así como para el resto de los autores de la historiografía alemana, la
enseñanza de la historia tenía un sentido ético y patriótico. Aunque la unificación
política vendría más tarde, la independencia política y la unidad espiritual del pueblo
alemán se convierte en la gran tarea de la historia y del historiador, al servicio de la
regeneración de Prusia.

“La triste época de la humillación prusiana influyó en parte en la producción de mi


historia. Poco más podíamos hacer que esperar mejores días y prepararnos para ellos.
Me volví hacia una gran nación para fortalecer mi mente y la de mi auditorio.
Sentíamos lo mismo que Tácito”.
Historia de Roma influyó sobre Friedrich Karl von Savigny, catedrático de derecho
romano en la Universidad de Berlín y fundador de la escuela histórica de derecho en
Alemania. Para Savigny, los sistemas legales eran el producto del carácter y las
costumbres de cada nación, por lo que resulta inútil y artificioso el planteamiento de
leyes o normas con aspiraciones universales como habían hecho los ilustrados, por
ejemplo, en la Declaración del Hombre y del Ciudadano (1789).

Por tanto, para Savigny estos sistemas legales eran particulares de cada nación, eran el
resultado del proceso. Plantea que el hecho de que cada nación tenga un sistema legal
hace que se distancie de los ilustrados. Si cada pueblo es diferente, tiene su propia
identidad, historia, derecho y lengua particular, no podemos pensar que hay leyes
universales aplicables a todo el mundo.

Exaltación nacionalista y alineamiento político de los representantes del enfoque


historicista en Alemania. Pese a sus pretensiones por una historia objetiva, neutra y
científica, el historiador no puede apartarse de su contexto.

La labor del historiador como profesional fue ligada a la difusión y enseñanza de una
historia al servicio de los intereses políticos e ideológicos del Estado, de cuya autoridad
son promotores directos.

Se pretendía imparcialidad (más una expectativa que una realidad), que alejó a algunos
historiadores alemanes de sus colegas franceses, que vieron en la historia el soporte
ideológico para la acción política y el conocimiento de la realidad social.

“Era una época en la que estábamos contemplando los acontecimientos más increíbles
y excepcionales, cuando nos percatábamos de muchas instituciones olvidadas y
decadentes por el estruendo de su desplome. Y nuestros corazones se enfrentan al
peligro excepcional a medida que nos ligábamos apasionadamente a nuestro país”.
Prologo de la segunda edición de Historia de Roma (1827).

Ranke se distancia de Neibuhr porque se había implicado en el clima político, mientras


que Ranke defiende una historia objetiva e imparcial, sin esa pasión política que
caracteriza a los franceses liberales.

 LEOPOLD VON RANKE (1795-1886)


Lo curioso de Ranke es que él empezó estudiando teología y filología. Su interés por la
historia vino más tarde al hilo de leer novelas. Él decía que, si una novela basada en la
historia era tan maravillosa, entonces, estudiar historia lo sería más. Es a partir de aquí
cuando se obsesiona con la historia verdadera.

Como autor representativo del historicismo alemán, defiende la neutralidad y


objetividad del historiador a la hora de hacer historia. Fue nombrado profesor en la
Universidad de Berlín en 1824.

Al igual que Neibuhr representa una metodología basada en el recurso al documento,


considerado como fuentes infalibles de veracidad histórica.

Representantes más característicos de Alemania y defensor de que la historia debe ser


neutral y el historiador no puede dejarse llevar por la pasión y opinión a la hora de
hacer historia.

Ranke viajó por toda Europa visitando archivos. En el siglo XIX se empieza a fundar
archivos por el auge de la importancia de conservar documentos, se crean grandes
bibliotecas y se pone al documento al servicio de los intereses de aquellos que van a
consultarlos.

Para Ranke era necesario ver el documento original, él quiere ver el producto de la
historia, la materia prima. Para él los documentos son la base fundamental, exclusiva y
única a la hora de crear un relato histórico. Solo los documentos permiten hacer
historia. El historiador no tiene que embellecer el relato, solo registrar lo que dice
el documento.

Sus obras muestran un estilo muy poco atractivo y sobrio, forma de trabajar que aún
pervive en algunos historiadores actuales. A veces nos encontramos con revistas que
parecen una recopilación de archivos, pero no hablan de metodología, de historiografía
ni plantean preguntas.

Ranke tuvo cierta predilección por documentos como las cartas o los tratados, es decir,
documentos políticos y diplomáticos. A él le encantaba la correspondencia de los
historiadores venecianos, que aportaban grandes detalles. Los embajadores venecianos
cuando terminaban su servicio escribían una especie de narración y descripción de la
corte sobre los individuos o las costumbres.
Tuvo preferencia por la Edad Moderna, como ha quedado reflejado en sus obras:

A. Historia de los pueblos latinos y germánicos de 1494 a 1535 (1824)


B. Historia de los papas (1834)
C. C. Historia alemana en época de la reforma (1839-1843)

Ranke en ninguna de sus obras se decanta, pues guarda distancia con la información.

Ranke tenía una fuerte tradición protestante. En Historia de los papas retrata la Santa
Sede una manera bastante aceptable. Por esta imparcialidad le llueven críticas porque
muchas personas consideraban que estaba elogiando al papado, y no debería ser así
porque él era protestante. Cuando habla de la Reforma y Contrarreforma parece que
está justificando la actuación de los papas.

Toda esta polémica lleva a Ranke a tener que escribir la obra de Historia alemana en
época de reforma ante la presión, una obra más en la línea alemana, aunque mantuvo su
objetividad. Al fin y al cabo, el no buscaba público, sino contar la verdad.

Visión empirista y no moralizante de la historia, donde el uso de los documentos y la


imparcialidad del historiador debe prevalecer sobre el estilo o la opinión. Retrata a los
Estados y los pueblos, sujetos de sus obras, sin parcialidad y sin pasión. La misión del
historiador no es juzgar al pasado, sino hacerlo comprensible.

Importancia de la historicidad de los fenómenos humanos, de cada etapa y agente


histórico, que son únicos e irrepetibles y deben ser estudiados en su individualidad y de
acuerdo con sus peculiaridades. Por ello, es difícil poder insertarlos dentro de un relato
universal, ya que cada historiador debe estudiar cada elemento en su propio contexto.
Influencia del pensamiento romántico y su interés sobre la diferencia y las
particularidades.

El énfasis sobre lo singular contradice la búsqueda de leyes históricas de aplicabilidad


universal que habían hecho los ilustrados para explicar la relación entre distintos
hechos históricos.

“Veo venir un tiempo en que ya no edificaremos la historia moderna sobre relatos de


los historiadores, ni siquiera de los contemporáneos, excepto allí donde estos poseían
un conocimiento orinal, menos aún de los escritores de segunda mano, sino sobre los
relatos de testigos oculares y los documentos originales”. Ranke, Historia alemana en
época de la reforma.

Ranke entiende que los historiadores contemporáneos a los hechos pueden hacer lisiado
la narración, por tanto, antes que acudir a los historiadores es mejor acudir a los
documentos originales, que habla por sí solos.

Contrasta con el positivismo de Auguste Comte, padre de la sociología moderna, quien


abogaba por el análisis de aquellas leyes generales que regulaban la evolución social e
histórica y ofrecían un carácter predictivo. Defiende la aplicación del método científico
como base de un sistema unitario de conocimiento. Por tanto, lo que intenta hace
Comte es acercar esas ciencias humanas, que se habían desarrollado durante el siglo
XIX, a los métodos de las ciencias físicas. El método científico tiene varias fases: 1)
observación; 2) análisis de los datos; 3) validación de los datos e hipótesis para
crear leyes.

Ranke es positivista porque usa las fuentes, que sería lo que queda de la historia, pero
el positivismo si lo entendemos de la manera en la que lo entiende Comte, este también
tiene que ver con la creación de leyes universales para explicar la sociedad. Si
entendemos positivismo desde este punto de vista, Ranke no sería positivista, porque él
decía que no se podían hacer leyes universales. Por tanto, Ranke es positivista por las
fuentes, no porque quiera hacer leyes de explicación de la historia y de la
sociedad.

Ranke realizó aportaciones en el terreno de la didáctica de la historia a partir del uso y


de la difusión de la práctica de seminario universitario, inaugurado en 1835, en el que
los estudiantes aprendían a analizar las fuentes históricas bajo su supervisión.

Entre sus principales sus principales discípulos, que pasarían posteriormente a


representar la llamada Escuela Prusiana, destacamos a:

a. Georg Waitz: ganador en 1834 de un premio de la Universidad de Berlín tras


escribir un ensayo sobre Enrique I y participar en un concurso auspiciado por el
propio Ranke. Este es el más importante de los tres.
b. Wilhelm von Fiesebrecht
c. Heinrich von Sybel
Estos son los herederos de Ranke en algunos aspectos, aunque no en todos, ellos siguen
reflejando la importancia del trabajo con fuentes como Ranke, pero se apartan de
Ranke en el sentido de la imparcialidad, pues ellos si se meten en temas políticos.

Estos historiadores centran su atención en el estudio de los Estados y muy


especialmente de las raíces históricas y culturales de un Estado nación alemán en plena
destrucción. En el contexto de la segunda mitad del siglo XIX, se posicionaron
claramente a favor de la unificación alemana y de distanciarse de los presupuestos de
objetividad e imparcialidad que habían caracterizado la metodología científica y
didáctica de su maestro.

 HEINRICH VON SYBEL (1817-1895)

Su obra está cargada de crítica hacia Francia y considera de manera contraria a la


revolución francesa, mientras que los liberales franceses la enaltecían. Este ve la
revolución francesa como una serie de problemas sociales que dan lugar a movimientos
sociales muy problemáticos que se hacen cada vez mas presentes y se difunden en la
esfera política. Sybel escribe su “historia de la revolución francesa” en el contexto de la
revolución de 1848, que marca un antes y un después desde el punto de vista social. La
revolución de 1830 representa una colaboración entre la burguesía y el resto de la
sociedad (proletariado) contra la monarquía en defensa del liberalismo. Cuando
llegamos a 1848, la hegemonía burguesa es evidente, quienes plantean demandas de tipo
más económico y ahí se ve la ruptura entre la burguesía como la nueva cúspide de la
sociedad y el proletariado. Se trata de una fecha muy importante porque en todos los
sentidos implica una radicalización de costumbres, de los discursos y los movimientos
sociales, antes se hablaba de socialismo utópico y aquí de un socialismo más real,
organizado y mas radical todavía. Sybel representa una postura contrarrevolucionaria,
muy conservadora. De hecho, él formó parte de la política del momento y colaborador
de Bismark. Al principio había sido su opositor, pero finalmente apoya su política
cuando entiende que será Bismark quien lleve a Alemania a su apogeo y unificación.

Se produce una lucha entre Bismark y la iglesia católica, después de la victoria sedan.
Bismark ha conseguido derrotar a Francia y a partir de ahí aparta su rivalidad de este y
le apoya en el beneficio de la patria.

 THEODOR MOMMSEN (1817-1903)


Tiene muchas similitudes con Sybel en el sentido de que también expresa de manera
pública su enemistad hacia Francia y estuvo implicado en la política, fue diputado en el
parlamento/Reichstag y opositor de Bismarck.

Desde el punto de vista historiográfico, destaca la importancia que le da a las fuentes


escritas. Su gran obra fue la “historia de Roma” (1854-1856) y la escribe basándose
fundamentalmente en las fuentes primarias (arqueológicas, numismáticas y epigráficas),
pero a veces basándose en fuentes literarias, en los textos clásicos. No obstante, hay que
mantener cierta cautela hacia el uso de fuentes literarias porque no sabemos si lo que
decían los autores clásicos era verdad. Por ello el prefiere utilizar fuentes primarias.

Ademas de esa historia de roma se le conoce por su obra “corpus Inscriptionum


Latinarum”, un proyecto que inicia con apoyos financieros de la academia de berlin. Él
plantea reunir todas las inscripciones epigráficas del imperio romano. Para hacer esta
tarea el tiene que viajar e ir recopilando esas inscripciones. Pese a que estamos hablando
de que es un proyecto colosal, 15 tomos fueron publicados en vida, se dedicó en cuerpo
y alma a esto. Llega un momento en el que muere, y los que siguen la historia de
Mommsen mantienen su proyecto y siguen recopilando las inscripciones que faltaban y
publican dos volúmenes más, siendo el último publicado en 1986.

En 1903 gano el premio nobel de literatura. Podemos ver el valor social y buen valor
que tenia la figura del historiador.

 HEINRICH VON TREITSCHKE (1834-1896)

Vemos la implicación política de Mommsen, pero si hay que destacar una figura donde
vemos claramente el nacionalísimo alemán en su máximo grado de desarrollo es con
Heinrich.

Fue quien sucedió a Ranke en su catedra en la universidad de Berlín. No obstante, no


tiene nada que ver con Ranke, porque para el la historia es un arma ideológica y política
ante todo, alejándole de la neutralidad política defendida por Ranke. “Soy mil veces
mas un patriota que un profesor”.

Su principal obra fue su “historia alemana en el [Link]” (1879), donde se exalta el poder
del Estado alemán, a cutos intereses debe responder la historia como arma ideológica.
Vemos que la historia reciente tiene cada vez más importancia, este intenta a través de
la historia reciente justificar los acontecimiento smas cercanos a la vida de Heinrich y
ese proceso de unificación alemana que culmina en 1871. Esto lo acerca a la perspectiva
de los ilustrados franceses, que utilizan la historia para dar valor al momento que vivían,
la revolución francesa como momento cumbre.

Para él el principal protagonista de la historia es el estado alemán, mientras que Ranke


se había centrado en el estado, pero quería estudiar las relaciones entre estados. A
Heinrich le interesa estudiar las bases históricas del poder del estado alemán. Él mira
también hacia el futuro y lo que plantea es que el estado, a partir de sus bases históricas,
debe fortalecerse, perdurar en el tiempo, dominar el panorama nacional y poner en
marcha una política exterior agresiva. Por tanto, Alemania, una vez unificada, debe
buscar nuevos territorios hacia los que expandirse. Esto lo podemos relacionar con el
pensamiento pangermanista y favorece el desarrollo de un discurso antisemita, se busca
un elemento que permita la homogeneización política y social de Alemania.

Su obra debe de entenderse dentro del contexto que vive, la unificación alemana y la
constitución del Imperio alemán, al igual que por la carrera imperialista entre las
principales potencias. Su participación en esa carrera imperialista es tardía, por la que
las potencias europeas intentan repartirse África y otras partes del mundo. En Guinea
tendrá cierta presencia, se le da el nombre de Bismark a un archipiélago, y África. Aquí
estamos viendo la exaltación del nacionalismo que lleva al sentimiento revanchista y a
la rivalidad entre potencias, que saltará por los aires en 1914.

El mas que una historia de la nación alemana hace una apología del estado alemán y de
su papel en el mundo. Dice “Reprochar al Estado un sentido demasiado vivo del honor
es desconocer las leyes morales de la política. Un Estado debe tener un sentimiento del
honor desarrollado hasta el grado máximo si no quiere ser infiel a su esencia” todavía
vemos la palabra esencia, espíritu, típico del nacionalismo alemán. “El estado no es una
violenta que no florece nada mas que oculta. Su poder debe alzarse fieramente y con
plena luz y no debe dejársele discutir ni aun bajo una forma simbólica. Si la bandera ha
sido ofendida, su deber es pedir una satisfacción, y si no la obtiene declarar la guerra,
por minúsculo que pueda parecer el motivo, porque el Estado debe exigir
absolutamente que le sean testimoniadas consideraciones en relación con el rango que
ocupa en la sociedad de las naciones.” Aquí vemos que tiene poco que ver con el
planteamiento de Ranke, de la visión cosmopolita de Ranke no hay nada, aquí vemos la
exaltación política del estado alemán. Pone a Alemania en el papel que le corresponde
en el estado de naciones. Tuvo conexiones con la política y Bismark, de ahí que llegase
a la cátedra de Ranke.

 JACOB BURCKHARDT (1818-1897)

Es un historiador del arte suizo, quien mejor representa, junto con su contemporáneo
Hippolite Tayne, una concepción positivista aplicada al análisis artístico. Cuando ya en
el [Link] la tercera generación de annales desarrolla una tendencia hacia lo cultural, van a
tener a Beckhard como referente. El se centra sobre todo en el aspecto artístico, pero no
lo considera desde un punto de vista particular, sino que lo entiende como parte de un
contexto, por eso hay que entender la mentalidad, la sociedad, la cultura… del momento
en que es creada la obra de arte. L a historia del arte tambien se desarrolla como ciencia
en el [Link], anteriormente se centraba mas en el aspecto descriptivo de la obra, y él lo
que plantea es que hay que mirar el contexto.

Su obra básica es “La cultura del renacimiento en Italia” (1860). El no hace como sus
contemporáneos, sino que utiliza mas bien fuentes literarias, del humanismo, no utiliza
fuentes primarias. Se centra en otras fuentes mas narrativas, como en las biografías que
hace Giorgio Vasari. Toma distancia tanto de los métodos como de las temáticas de los
historicistas alemanes.

Beckhard dentro de su obra habla del estado, le da cierto espacio en su obra, pero a el no
le interesa, le interesa más la mentalidad del individuo, las circunstancias del individuo.
Le presta atención al Estado en la medida que es considerado como una obra de arte en
sí mismo. Por el contrario, el estado para los historicistas alemanes fue importante. Su
obra está dominada por una perspectiva más orientada hacia la importancia del
individuo. Será la tercera generación de annales quienes rescaten esta obra.

¿Cuál fue el legado de los historicistas alemanes?

Los historicistas alemanes, concretamente Ranke, plateaban la separación entre la


política y la historia, algo que era imposible, pues no se puede eliminar el carácter
subjetivo a la hora de hacer historia, no se pueden eliminar bagajes y valores del
historiador. Por tanto, muchos planteamientos de Ranke eran más una expectativa que
no se puede cumplir. Aun así, si podríamos decir que estos historicistas alemanes
marcaron un antes y después en la historia, sobre todo con Ranke como representante y
figura clave, porque ellos pusieron las bases de una historia científica que se va a
desarrollar poco a poco a finales del [Link]. La historia es una ciencia porque la
metodología critica que venia desarrollándose desde prácticamente el humanismo es
ahora cuando alcanza su momento cumbre, se estandarizan las normas de citas,
bibliográficas… se crea una metodológica profesional, y eso es fundamental. Hasta
ahora siempre hemos dicho que la historia científica tiene 2 elementos básicos: la
importancia de lacritica documental y de insertar acontecimientos, crear un relato más o
menos lineal, lógico, de esos acontecimientos, ordenarlos cronológicamente. Y esto es
lo que hacen los historiadores alemanes.

Cita de Theodor Mommsen: “La Historia, después de todo, no es mas que el


conocimiento distintivo de lo que realmente sucedió. Y ello consiste, de una parte, en el
descubrimiento y examen de los testimonios disponibles y, de otra, en el entretejimiento
de esos testimonios dentro de una narración de acuerdo con la comprensión que uno
tiene de los hombres que conformaron los acontecimientos y de las condiciones que
prevalecieron. A lo primero lo llamamos estudio crítico de las fuentes históricas; a lo
segundo, la escritura pragmática de Historia.” El objetivo es, en base a estos dos
elementos, hacer una historia científica, y lo ideal es un equilibrio entre ambas.

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