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Tema 5

La escritura carolina, originada en el Imperio Carolingio entre los siglos VIII y IX, es una tipología gráfica que busca unificar la cultura clásica y se caracteriza por su forma redondeada y uniforme. Su desarrollo fue influenciado por la educación y la recuperación del latín, y aunque surgió en monasterios, se considera que su origen puede ser poligenético, con variaciones en diferentes regiones. La escritura carolina se mantuvo vigente hasta el siglo XIII, evolucionando hacia la escritura gótica y siendo utilizada principalmente en códices y documentos, con un estilo más caligráfico en el ámbito librario y un uso más cursivo en la documentación pública.

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Tema 5

La escritura carolina, originada en el Imperio Carolingio entre los siglos VIII y IX, es una tipología gráfica que busca unificar la cultura clásica y se caracteriza por su forma redondeada y uniforme. Su desarrollo fue influenciado por la educación y la recuperación del latín, y aunque surgió en monasterios, se considera que su origen puede ser poligenético, con variaciones en diferentes regiones. La escritura carolina se mantuvo vigente hasta el siglo XIII, evolucionando hacia la escritura gótica y siendo utilizada principalmente en códices y documentos, con un estilo más caligráfico en el ámbito librario y un uso más cursivo en la documentación pública.

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TEMA 5.

LA ESCRITURA CAROLINA

La escritura carolina, también llamada minúscula carolina, es esta nueva tipología


gráfica que aparece en el seno del Imperio Carolingio, de ahí toma su nombre,
dominado por la dinastía Carolingia entre los siglos VIII – IX en Europa occidental.

Es una escritura que resultará bastante familiar, ya que posteriormente la van a


recuperar los humanistas italianos, llegando hasta nuestros días de manera bastante
normalizada, pues algunas fuentes que utilizamos en el ordenador, Times New Roman
por ejemplo, derivan de esta escritura carolina.

En el Imperio Carolingio, se produjo la renovación carolingia, que supuso un intento


de recuperación de la cultura clásica en diferentes ámbitos, político, cultural, religioso...
Desembocando en la unificación cultural – política de varios aspectos, afectando
también a la escritura, siendo en este contexto donde acaba surgiendo la escritura
carolina.

Un hecho simbólico de esta restauración del Imperio Romano en occidente, es la


coronación de Carlomagno en el año 800 como emperador.

1. CONDICIONANTES PARA LA APARICIÓN DE LA ESCRITURA


CAROLINA

Entre las reformas que tuvieron lugar y promovieron la aparición de este nuevo tipo de
escritura, están los esfuerzos por unificar la liturgia, pues hasta esta fecha se
encontraba dividida en varios ritos, el galicano, mozárabe, ambrosiano, o el romano,
que es el que finalmente acaba triunfando e imponiéndose como el rito mayoritario.
Otro de los condicionantes importantes, es la difusión de la educación en todos los
niveles, lo que ocasionó un aumento social de la escritura en comparación con la época
anterior.

Otro condicionante que cabe destacar es el retorno al latín, pues se está intentando
recuperar la cultura clásica romana. Se recupera la lengua latina y la práctica de lo
escrito para las actividades públicas y privadas, favoreciendo la aparición de un nuevo
tipo de escritura.

Carlomagno el emperador, se rodeó en su Corte de una serie de intelectuales que le


ayudaron a promover este nuevo ambiente de renovación cultural, uno de estos
intelectuales era Alcuino de York, que era de abbat del monasterio San Martín de
Tours, que, junto a otros intelectuales intervinieron en esta reforma educacional.

Este aumento de la actividad intelectual y la práctica de lo escrito, así como la difusión


de la educación, llevaron a un aumento cualitativo y cuantitativo de la producción de
libro entre la 2ª mitad del siglo VIII y las 1ª décadas del siglo IX.

2. ORIGEN DE LA ESCRITURA CAROLINA

Cuando hablamos de los orígenes de la escritura carolina hay que tener en cuenta 2
variables:

- Dónde surgió por primera vez.


- En qué modelos gráficos anteriores se basó esta nueva escritura.

Con respecto al lugar de aparición, existen 2 posibles teorías:

Por un lado, hay algunos teóricos que apuntan a que la escritura carolina surgió en un
centro concreto. Desde las últimas décadas del siglo XIX, ha habido varios autores que
han puesto el foco de atención en los monasterios localizados entre los ríos Rin y Loira
a finales del siglo VIII. A partir de entonces, se han ido proponiendo varios monasterios
como el origen de la escritura carolina: San Martín de Tours, la Abadía de Corbie, los
escriptorios de Orleans o Turena…

También están los defensores que indican que la escritura carolina habría surgido no en
estos monasterios, sino en la propia Corte de Carlomagno. Sin embargo, hay autores
italianos como Cencetti o Schiaparelli, que niegan cualquier tipo de influencia directa
de Carlomagno sobre la aparición de la escritura carolina.

Por otro lado, existen otros autores que defienden el origen poligenético de la escritura
carolina, es decir, que esta escritura no habría surgido en un centro único, sino que
habría sido una evolución paralela en diferentes sitios al mismo tiempo, teoría que
defiende el paleógrafo italiano Schiaparelli. Habría que hablar, por tanto, no de una
única escritura carolina para este periodo, sino de varias en función de su origen: la
minúscula de Corbie, minúscula de Tours, minúscula de la Corte… esta teoría del
origen poligenético, ha sido aceptada y continuada por otros paleógrafos italianos, como
Cencetti o Armando Petrucci.

Con respecto a los modelos básicos que sirvieron de base para la escritura carolina,
también existen varias hipótesis:

En primer lugar, tenemos a Leopoldo de Li, paleógrafo belga que considera que la
escritura carolina surgió de las escrituras semiunciales que veíamos a finales de la
época romana.

La segunda teoría, considera que en la base de las escrituras carolinas están las que
hemos denominado escrituras precarolinas, ya sea una concreta o varias. Si bien hay
algunos autores que consideran que la escritura carolina es a su vez, una mezcla entre
las escrituras precarolinas con otras minúsculas cursivas de épocas anteriores, esas
dos influencias conjuntamente dieron lugar a la escritura carolina.

La tercera y última teoría es la impulsada por Cencetti, que afirma que en la base de la
escritura carolina estaría la minúscula cursiva romana que se dio entre los siglos IV y
V, sobre todo aquella escritura más usual que se empleaba en los manuscritos de
facturas más modestos. A esta teoría, Petrucci le añade que la carolina tiene su origen en
la llamada escritura minúscula escolástica de los siglos VIII y IX, que habría sido la
que se enseñaba en los niveles básicos de las escuelas, tanto laicas como eclesiásticas,
que había repartidas por Europa durante la Edad Media. En parte, se muestra de acuerdo
con Cencetti porque dice que precisamente estas minúsculas escolásticas, habrían
derivado de la minúscula cursiva romana.
3. DESARROLLO Y DIFUSIÓN DE LA ESCRITURA CAROLINA

La escritura carolina perdurará desde sus inicios a finales de la 2ª mitad del siglo VIII
hasta finales del siglo XII o principios del siglo XIII, cuando evoluciona hacia un nuevo
tipo de escritura, la escritura gótica.

Esta escritura, la carolina, a pesar de surgir y difundirse por todo el Imperio Carolingio,
terminará traspasando sus fronteras hasta llegar a otros lugares de Europa occidental,
entre ellos, la Península Ibérica. Evidentemente, durante todos estos siglos, la escritura
carolina sufrirá una serie de cambios, siendo el estudio de su evolución, lo que permite a
los investigadores establecer una cronología aproximada de las diferentes variantes que
van surgiendo. Es una tarea bastante difícil, pues no se conserva mucha producción
escrita de esta época.

Surge a finales del siglo VIII, y es durante esta etapa cuando se puede rastrear un doble
fenómeno coetáneo:

Por un lado, se va produciendo la sustitución de las escrituras mayúsculas y distintas


escrituras precarolinas, por un tipo general de carolina; y, por otro lado, se va
produciendo la canonización de un único modelo de escritura, que pasa poco a poco a
convertirse en la escritura usual del momento, es decir, con la que aprendían a escribir
las personas de la época.

Los productos escritos más antiguos que aparecen en escritura carolina, son una serie
de códices realizados en las ultimas décadas del siglo VIII, en diversos centros
escriturarios de Francia y de la Italia septentrional.

Más allá de estos orígenes, la escritura carolina pasa a difundirse en 2 fases distintas:

a. Se extiende dentro de las fronteras del Imperio Carolingio, desde las


primeras décadas del siglo IX hasta el siglo X, que se produjo una
transformación lenta y gradual de las escrituras anteriores, que irán poco a poco
derivando en la escritura carolina. Este fenómeno se extiende a los diferentes
escriptorios de lo que hoy día es Francia, Alemania meridional y la Italia
septentrional y central. Evidentemente, las escrituras carolinas se difunden antes
en aquellos lugares en los que las escrituras precarolinas no estaban plenamente
consolidadas. Al principio, los modelos que van surgiendo están muy próximos
a la norma ideal de la escritura carolina, sin embargo, a partir del siglo XI con la
influencia gráfica de otras tradiciones de la zona, irán apareciendo variedades
más particulares, llegando a una situación cada vez más heterogénea.
b. Se difunde hasta el resto de Europa entre los siglos X – XI, (las cronologías se
pisan entre sí, pero es difícil precisar). En aquellos lugares en los que las
escrituras precarolinas estaban más aceptadas y asentadas, va a haber cierta
resistencia a la introducción de la escritura carolina; donde, por el contrario, sí
que tendrá una aceptación más temprana en las zonas a las que las escrituras
precarolinas no habían llegado. En Roma, se introdujo sobre el siglo X, mientras
que, en Inglaterra, no lo hizo hasta 1066 con la Batalla de Hastings, donde los
normandos se imponen, llevando consigo sus gustos, libros y cultura, quedando
relegada la cultura y escritura insular. Parece que algunos autores, señalan la
influencia de la escritura carolina producida en las Islas Británicas con
anterioridad a esta fecha de 1066, pues parece que ya habría algunas influencias
en la 2ª mitad del siglo X, con la reforma monacal y la litúrgica de los
cluniacenses.
4. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA ESCRITURA CAROLINA

La escritura carolina tiene un desarrollo y evolución a lo largo de los siglos, no


permaneciendo inmutable y surgiendo variantes y particularidades especificas,
desviándose un poco de la norma general.

Las características generales de la escritura carolina en sus inicios, son las siguientes:

- Escritura de formas muy redondeadas y simples.

- Presenta un tamaño de la letra bastante equilibrado y uniforme.

- Armonía entre el cuerpo de las letras y los astiles que sobresalen por encima y por
debajo.

- Trazado no muy contrastado, es decir, todos los trazos de las letras tienen el mismo
grosor.

- Ligeramente inclinada hacia la derecha.

- La parte superior de los astiles se ensancha ligeramente.

- Destaca, el empleo de la A uncial, E redonda con un pequeño ojo cerrado, G con doble
ojo…
- Apenas usa abreviaturas, nexos o ligaduras.

A lo largo de su historia y vigencia, se van produciendo modificaciones:

Entre finales del siglo VIII y primeras décadas del siglo IX, aparecen 2 modalidades
más elegantes.

- Manuscritos producidos en San Martin de Tours. Escritura más caligráfica,


sentada, pausada y derecha.
- Oficina palatina. Trazado más rápido, cursivo, tiende a inclinarse hacia la
derecha y presenta más ligaduras que la anterior.

A mediados del siglo IX, se observa una simplicidad y regularidad en el trazado, así
como la persistencia en el uso de algunos elementos cursivos, como la A abierta, los
astiles pasan a tener un remate plano… también aparece con frecuencia la N mayúscula,
desaparecen los pequeños trazos complementarios de los astiles… siendo bastante
común en estas fechas el repliegue hacia dentro del ultimo trazo de las letras M y N.

Durante el siglo X se aprecia una disminución general del cuidado de la elegancia del
trazado, desapareciendo los elementos cursivos. Es una variedad muy descuidada en
general, usándose la E caudata ( Ę ) para representar el diptongo Æ, los ojos de la letra
G se cierran…

En el siglo XI se vuelve a la perfección del trazado, existiendo cierta diferencia con


respecto la época anterior, pues se tiende a la angulosidad de los trazos. Esto se debe a
un cambio técnico que se produce en esta época, pues las plumas con las que se escribía,
pasan a ser cortadas a bisel (corte en diagonal), esto se produce en el norte de Francia,
dando lugar a una escritura más fracturada y angulosa.

Sin embargo, hay algunas zonas en las que perviven todavía trazos más redondeados,
pues se seguían empleando plumas con el corte recto.
Asimismo, también se produce un alargamiento de las letras, sobre todo del trazo
vertical de la A y las abreviaturas se hacen cada vez más frecuentes. Además, aparecen
pequeños trazos en el inicio de algunas letras como la I, M, N, P y la U, es ahora cuando
se inicia esa diferenciación más evidente entre tipos nacionales y regionales.

En el siglo XII, todavía existe mayor rigidez en el trazado, se usan pequeños trazos en
el inicio de los astiles, empiezan a usarse la Ç en vez de la Z, mientras que la Ę
desaparece. A estas alturas existe ya una clara distinción de tipologías locales.

Por último, finales del siglo XII e inicios del siglo XIII, algunos paleógrafos hablan ya
de una escritura minúscula de transición entre la escritura carolina y la gótica, que se
caracteriza por el uso de la S mayúscula al final de la palabra, la S alta se hace cada vez
más pequeña, apareciendo a veces superpuesta a modo de signo de abreviación, aparece
el punto sobre la i cuando está duplicada para distinguirla de las letras que la preceden o
la siguen…

5. DÓNDE SE USABA LA ESCRITURA CAROLINA

Tenemos los ámbitos principales de uso, el librario y el documental. En cuanto a los


códices, hay que entender que, desde finales del siglo VIII, la escritura carolina había
surgido, sobre todo, como una escritura libraria, es decir, como una escritura usada para
la copia de códices, sobre todo códices litúrgicos.

De manera que, a pesar del paso de los siglos, la escritura carolina usada en la copia de
códices, no evolucionó demasiado, aunque sí que empezaron a surgir variables locales a
partir del siglo IX, manteniendo un aspecto más uniforme y constante a lo largo de estos
siglos.

El problema es que es difícil datar estos cambios, pues es frecuente que en los
manuscritos de la época falte la parte final del libro, que es donde se dice el lugar y
fecha de su copia, dificultando así su datación.

De modo que, para distinguir unas escuelas de otras, hay que tener en cuenta otros
elementos de datación, como el uso de determinadas miniaturas, iluminación… para
tratar de datarlos y poder establecer la evolución de esta escritura carolina en el ámbito
librario.

Con respecto a los modelos de escritura que se utilizaban en la elaboración de códices,


cabe destacar lo siguiente:
En función del tipo de libro, si era más o menos lujoso o modesto, se utilizaba un tipo u
otro de escritura; dentro de un mismo libro se utilizaban escrituras capitales romanas
para los títulos, para los subtítulos, escrituras unciales, y, para el cuerpo principal del
texto, la escritura carolina.

En cuanto al uso de la escritura carolina en los documentos, hay que hacer una
distinción entre la documentación privada y la pública:

Los primeros tipos de documentos, los documentos de ámbito privado, se laboraban en


centros monásticos, ya que en ellos estaban los monjes, que eran los únicos que tenían
un dominio de la escritura suficiente como para hacer de copistas. Precisamente, fue en
estos monasterios donde se adopta rápidamente este tipo de escritura carolina, con
características librarias, más sentada, caligráfica, pausada…

Sin embargo, en el ámbito de la documentación pública, encontramos algunas


diferencias, pues los documentos públicos se elaboraban en las cancillerías u oficinas de
producción documental de los diferentes poderes, donde imperaba el uso de escrituras
más cursivas. De modo que, la introducción de estos modelos de escritura carolina, fue
más lenta. Además, muy pronto, esta escritura carolina comenzó a adoptar
modificaciones muy artificiosas, tomando elementos de otras escrituras anteriores que
ya se usaban, escritura merovingia, por ejemplo.

Algunas de las características que va adquiriendo son:

- Alargamiento de las letras.

- Florituras.

- Signos de abreviación con forma de nudos.

- Escrituras más mayúsculas, finas y alargadas, utilizadas en el primer y último renglón


del documento.

Durante esta época, en el Imperio Carolingio, además de surgir la nueva escritura


carolina, se realizaron varias labores de carácter cultural, donde destaca el intento por
recuperar la cultura general clásica.

Nos encontramos con varios centros donde se da la imitación de esta escritura de época
romana, la escritura carolina, siendo una ejecución de alto nivel, en concreto, imitando:
- Escrituras capitales romanas. En manuscrito e inscripciones.

- Unciales. Manuscritos de la Corte

- Semiunciales. Manuscritos del Monasterio de San Martín de Tours.

Destacar de nuevo, la vinculación de las escrituras unciales y semiunciales al entorno de


la Corte imperial, y, a los manuscritos que surgen de ella.

6. LA ESCRITURA CAROLINA EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Cuando hablamos de la escritura carolina en la Península Ibérica, hay que tener en


cuenta 2 situaciones diferenciadas, pues se dan 2 ritmos de introducción distintos: la
Marca Hispánica y Castilla.

Los condicionantes que ocasionan la introducción de la escritura carolina, son similares


en ambas zonas, pero los ritmos de introducción y evolución son distintos.

6.1. La marca hispánica

La zona que hoy día comprende los Pirineos y norte de Cataluña. Al estar tan cerca de
las fronteras con el Imperio Carolingio, desde finales del siglo VIII va a estar dominada
por este Reino Franco. De manera que, la introducción de la escritura carolina va a ser
muy temprana.

A mediados del siglo IX, vamos a encontrarnos con formas de esta escritura carolina,
sin embargo, esto no ocurre de igual forma en todas las zonas, pues en Tarragona,
Lérida y Tortosa, van a tardar más en incorporarse las formas carolinas, pues esto no
ocurrirá hasta el siglo XI, y no en el IX como se ha dicho antes.
La introducción de la escritura carolina en la Marca Hispánica se debe principalmente a:

- Dependencia político – administrativa del Imperio Carolingio, lo que supone


la llegada de documentación escrita, intercambio de hombres, así como de ideas
entre ambas zonas.
- Pertenencia a la metrópoli de Narbona, la Marca Hispánica será propiedad de
la ciudad de Narbona, de manera que, pronto se produjo la sustitución del rito
hispano – mozárabe, por el nuevo rito romano, o romano – franco. También se
adoptó la regla benedictina en las principales abadías, lo que supuso la llegada
de códices litúrgicos escritos en la nueva escritura carolina, introduciéndose de
este modo poco a poco en la Península Ibérica.

Las primeras manifestaciones de la escritura carolina, se producen en el siglo IX, en


los grandes centros culturales, urbanos y catedralicios, ya que las zonas rurales, tienden
a ser más conservadoras, por lo que la introducción de esta escritura tarda un poco más.

Esta introducción de la escritura carolina en la Marca Hispánica, parece haberse


iniciado a partir de fases introductorias, con formas alfabéticas típicas de la carolina, y
más tarde, se va adoptando el sistema abreviativo… Es un proceso evolutivo, donde
poco a poco se van introduciendo cambios hasta derivar en una escritura carolina
pura.

Para reflejar esta evolución, se han distinguido varios tipos de letras, que son nuevas
conjunciones entre la escritura visigótica anterior y los nuevos elementos carolinos. De
este modo, nos encontramos lo siguiente:

- Escritura visigótica con influencias carolinas.


- Escritura mixta visigótica – carolina.
- Escritura carolina con reminiscencias visigóticas.
- Escritura carolina pura.

Como bien se ha dicho, los ritmos de evolución eran distintos, esto implica que estos 4
tipos evolutivos, puedan convivir en algún momento.

En cuanto al ámbito documental, en la primera fase de introducción, siglo IX, la


escritura visigótica cursiva y semicursiva seguían siendo predominantes. Sin embargo,
es entonces cuando comienzan a apreciarse las primeras influencias de la escritura
carolina en algunos aspectos, como el trazado de las letras, por ejemplo, de manera que,
en la 2ª mitad del siglo IX y sobretodo en los años 70, se puede hablar de una escritura
mixta visigótica – carolina. Tanto la escritura mixta visigótica – carolina, como la
visigótica semicursiva se mantendrán todavía en el siglo X en el espacio rural, mientras
que, ya en los centros urbanos y catedralicios, se adopta sin dificultad la carolina pura.
Además, esta escritura carolina pura, será la misma para el ámbito documental y
librario, solo que la letra usada en el ámbito documental es de un tamaño algo más
pequeño. El siglo XI, es el siglo del apogeo de la escritura carolina, pues se siguen
usando modelos puros. Ya en las ultimas décadas del siglo XII, es cuando se va a
producir una diferenciación entre la escritura carolina documental y la libraria, de
manera que, la escritura carolina documental sufre un proceso de cursivización en la
cancillería real, y será a partir de esta época, cuando ya podemos hablar de una clara
distinción entre la escritura carolina documental y la libraria.

Respecto al ámbito librario, cabe destacar que, las primeras manifestaciones de


escritura carolina, de nuevo se producen en el siglo IX, aunque todavía era la visigótica,
la escritura mayoritaria. A diferencia de lo que ocurre en el mundo de los documentos,
en el mundo de los libros, la escritura carolina predomina de manera casi absoluta en la
última década del siglo IX. Se multiplica la cantidad de ejemplares con escritura
carolina a lo largo del siglo X. Alcanza su máximo apogeo en el siglo XI, y en el siglo
XII con la introducción de las plumas biseladas, se entra en un periodo de transición,
donde la escritura comienza a tener trazos angulosos y quebrados, existiendo bastante
contraste entre los trazos finos y gruesos. Se entra en un proceso de transformación de la
escritura carolina a la nueva escritura gótica, existiendo cierta problemática a la hora de
dilucidar cuál es la esencia de la escritura gótica, cómo aparece y cómo se consolida.

Por ello, existen varios términos para distinguir las distintas fases que atraviesa la
escritura carolina hacia la escritura gótica, dentro de la Marca Hispánica:

- Postcarolina y pregótica.
- -Protogótica, gótica incipiente y gótica cursiva incipiente.
6.2. Castilla

En el caso del territorio castellano, podemos rastrear la introducción de la escritura


carolina en el 2º tercio del siglo XI, existiendo una diferencia de siglos considerable
respecto a la cronología de la Marca Hispánica.
Se introduce durante el reinado de Alfonso VI y se desarrollará durante el siglo XII, con
el reinado de Alfonso VII.

Los factores de introducción de la escritura carolina en Castilla durante el reinado de


Alfonso VI, fueron los siguientes:

- Influencias francesas en la Corte del rey Alfonso VI, ¾ de sus esposas eran
extranjeras, lo que implicó que vinieran acompañadas de todo un séquito de
individuos a su servicio.
- Alfonso VI fue el principal valedor de los monjes cluniacenses, que llegaron
desde Francia a la Península Ibérica y fueron colocados al frente de varios
obispados y monasterios. Estos monjes, además, posibilitaron la unificación
litúrgica, es decir, se pasó a un único rito, el rito romano, una unificación que
habían propugnado los pontífices Gregorio VI y Urbano II.
- Esta reforma litúrgica, implica la llegada de una gran cantidad de libros
procedentes de Francia, escritos en escritura carolina, y que van a ser copiados
por clérigos o monjes peninsulares, acostumbrados a las antiguas grafías, pero
contaminadas de la carolina. Otra posibilidad, era la copia de estos libros por
monjes recién llegados de Francia, que emplearán la escritura carolina.
- La celebración del Concilio de Burgos en 1080 y el Concilio de León en 1090,
el primero sirvió para reforzar y legitimar el cambio y la unificación a la liturgia;
y el segundo, le había dado cierto impulso a la adopción de la escritura carolina
que provenía del Imperio Carolino.
- La Cruzada Borgoñona, significó que la nueva llegada a la Península Ibérica
de individuos procedentes de Francia, como Raimundo y Enrique de Borgoña,
que, además, se casaron con las hijas de Alfonso VI, por lo que adquirieron
cierta importancia en la Corte.
- El Camino de Santiago, supuso la vía de entrada no solo de peregrinos, sino
también de todo tipo de personas, como comerciantes, artesanos... que traían
consigo las innovaciones artísticas, arquitectónicas y culturales que tuvieron su
influencia en la escritura.

Con respecto a la evolución de la escritura carolina en Castilla, cabe destacar lo


siguiente:
En el ámbito documental, parece ser que, aunque la introducción de la escritura
carolina no se produce hasta el siglo XI, si que hay algunos autores que han visto cierta
influencia del mundo carolino en algunos factores, como el estilo e iluminación de la
escritura del siglo X.

En una primera etapa de contaminación gráfica durante los reinados de Alfonso VI y


doña Urraca, su hija, destacan los monasterios del entorno leonés, sobre todo Sahagún,
el escriptorio de la Catedral de León y la Cancillería Real de estos 2 monarcas.

Es una situación similar a la que ocurre en la Marca Hispánica, una paulatina influencia
a través de la lectura de los manuscritos que llegan en escritura carolina, a medida que
se va apreciando una influencia cada vez más activa sobre estos escribanos que habían
sido formados en visigótica, pero que poco a poco van adquiriendo las formas carolinas.
Escribas que manejan ambos tipos de grafías, y finalmente, otros que dominan
perfectamente la escritura carolina, ya fuera porque eran extranjeros y procedían del
Imperio Carolingio, o bien eran hispanos, pero desde jóvenes habían sido formados en
escritura carolina. En el caso de los monasterios, sobre todo Sahagún, trabajaron al
mismo tiempo escribanos que ejecutaban la escritura visigótica y otros que trabajaban la
escritura carolina, llegando incluso a darse casos de bigrafismos.

En cambio, en los documentos de la Cancillería Real de Alfonso VI predomina el uso de


la escritura visigótica, pues parece que había una cierta reticencia por parte de los
notarios que trabajaban para este rey, en adoptar la escritura carolina. No obstante,
parece que fueron los centros beneficiarios, los que primero introdujeron la escritura
carolina, destacando la importancia de las escuelas de los centros eclesiásticos como las
impulsoras de este cambio.

En lo que respecta a la Cancillería Real, del reinado de Urraca, es cuando comienzan a


verse elementos de contaminación de la carolina, que se implanta definitivamente
durante el reinado de Alfonso VII gracias a la figura de 2 cancilleres que provenían de
Francia: Hugo y Giraldo.

A partir de entonces, y hasta el reinado de Alfonso X, a mediados del siglo XIII, se


usarán 2 tipos de carolina, la común para documentos particulares y cancillerescos no
solemnes, y la carolina cancilleresca, interpretación artificiosa del alfabeto de la
carolina común, para aquellos documentos reales de mayor solemnidad, también en las
cancillerías eclesiásticas y algunos documentos privados.
Con relación al mundo de los códices, la escritura visigótica perduró hasta el siglo XII,
que es cuando tenemos constancia del primer libro datado realizado en escritura
carolina. Como esta introducción es tan tardía, para esta etapa ya la escritura carolina
muestra cierta tendencia hacia formas más góticas, sobre todo a partir de la 2ª mitad del
siglo XII, pues es en esta época cuando en otros lugares se está produciendo la
transformación de la escritura carolina a la gótica.

En cuanto al paso de la escritura carolina a la gótica en Castilla, se produjo más


tardíamente que en la zona catalana. Algunas de las nomenclaturas que se utilizan en la
época para hablar de las escrituras carolinas con tendencias gotizantes, son:

- Carolina gotizante, carolina tardía, tardocarolina, carolina de transición o


postcarolina.
- Carolina gotizada, protogotizada, pregótica.

El periodo de vigencia de la escritura carolina en Castilla es bastante corto, si lo


comparamos con el que tuvo en la Marca Hispánica, pues se introdujo mucho antes.

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