Procesal 2, PDF Academia
Procesal 2, PDF Academia
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- En cualquier etapa del proceso, de oficio o a petición de parte, el tribunal podrá
adoptar las medidas de conminación necesarias, cualquiera sea el sujeto a quien se
impongan las mismas.
- Las conminaciones económicas se fijarán en una cantidad de dinero a pagar
por cada día que demore el cumplimiento.
Una vez transcurrido un plazo prudencial, el tribunal dispondrá que la Oficina
Actuaria realice la liquidación de las mismas.
La liquidación se notificará al obligado, quien podrá impugnarla ante el tribunal
en el plazo de tres días, cuya decisión será irrecurrible.
Una vez firme la liquidación, su testimonio constituirá título de ejecución
contra el obligado.
Su producido beneficiará por partes iguales a la contraparte del conminado y a un
Fondo Judicial administrado por la Suprema Corte de Justicia, pudiendo perseguir
su cobro cualquiera de los beneficiarios.
Procedencia
La vía de apremio es un proceso de ejecución forzada; tiene lugar cuando existe un “título
de ejecución" del que surge la obligación de pagar una suma de dinero, líquida o
fácilmente liquidable y exigible.
Los títulos de ejecución que habilitan la promoción de este proceso son los siguientes
(Art. 377 CGP):
1.- Sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada: dictada en cualquier tipo de proceso de
conocimiento (si la condena fuere ilíquida, será preciso liquidar la cantidad en un proceso
preparatorio que se sigue por la vía incidental (art. 378 CGP).
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2.- Crédito hipotecario inscripto: siempre que en la escritura respectiva se haya renunciado
por el deudor a los trámites del juicio ejecutivo.
3.- Crédito prendario inscripto.
El bien objeto de prenda puede ser de cualquier naturaleza y no es necesario que el
deudor renuncie a los trámites del juicio ejecutivo.
4.- Laudo arbitral: debe estar firme, o sea, no pendiente de recurso de nulidad.
5.- Transacción aprobada judicialmente: tiene la misma eficacia que una sentencia
ejecutoriada. La que no está homologada judicialmente es “título ejecutivo” y no “de
ejecución”.
6.- Convenio celebrado en acto de la conciliación judicial o administrativa legalmente
equiparada a la primera (materia laboral y derechos del consumidor).
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ordinaria, extraordinaria, monitoria o especial) y, en tal caso, no es preciso volverlo a
decretarlo.
Será sí necesario pedir y decretar un embargo específico si el embargo efectivizado con
anterioridad a la ejecución fuese un “embargo genérico”, ya que la vía de apremio sólo se
puede tramitar en base a embargos específicos.
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La Oficina Actuaria, en forma concentrada, en único acto en plazo de 20 días, efectuará el
control del estudio de títulos y producirá el informe referido en el art. 384.3.
Del informe se dará noticia al ejecutado y al ejecutante. Este último podrá subsanar las
observaciones o, en el plazo de seis días, impugnarlas ante el tribunal, el que resolverá
mediante interlocutoria apelable con efecto suspensivo.
Una vez aprobado el título, a petición del ejecutante, el tribunal ordenará el remate y
designará rematador (art. 385).
El remate se realizará sin base y al mejor postor, teniendo el martillero la facultad de
suspenderlo por precio incompetente o manifiestamente inadecuado, quedando sin efecto la
postura que se hubiera hecho (art. 386).
El remate será precedido de un anuncio en el Diario Oficial y en otro periódico del lugar de la
subasta.
El anuncio deberá necesariamente contener lo establecido por el art. 387.2.
En tal sentido, cabe señalar:
a) la seña que habrá de consignar el mejor postor en el acto de remate y que se fijará en
suma no inferior al 10% de la oferta, la comisión y tributos a cargo del comprador, los
rubros que se autoriza a imputar como parte del precio (que son los tributos
adeudados necesarios para la escrituración: contribución inmobiliaria e impuesto de
educación primaria; todo otro gasto requiere autorización del tribunal);
b) el plazo para consignar el saldo de precio, que será de 20 días corridos a partir del día
hábil siguiente a la notificación del auto aprobatorio del remate, que no se
interrumpirá por las ferias judiciales ni por la semana de turismo;
c) las prevenciones que el tribunal disponga en función del informe de la Oficina
Actuaria.
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De lo actuado, el rematador labrará un acta y rendirá cuentas de lo actuado.
El acta deberá dejar constancia, entre otras, del mejor postor y del segundo mejor postor.
10) Escrituración
Aprobada la integración del precio, deberá otorgarse de oficio la escritura, que autorizará el
escribano designado en el plazo de 30 días.
Si el mejor postor no hubiere nombrado escribano o éste no autorizara la escritura en tal
plazo, el tribunal designará de oficio otro escribano al que fijará un único plazo para autorizar
la escritura, bajo pena de anulación del remate
Si el comprador no depositare el saldo de precio o si se resistiere a escriturar, se tendrá por no
hecha la oferta y perderá la seña, convocándose al segundo mejor postor para que manifieste
si mantiene su oferta. Si lo hace, deberá depositar la seña en el plazo de 48 horas y luego se
seguirá el procedimiento señalado.
Si el segundo oferente tampoco depositara el saldo de precio ni escriturare, a iniciativa de
parte, el tribunal declarará nulo el remate, en cuyo caso el mejor postor perderá la seña sin
perjuicio de su eventual responsabilidad por los daños causados.
La formulación de postura significa que quien la hace acepta el título y las condiciones del
remate.
Tratándose de remate de bien mueble, cabe hacer entrega del mismo al adquirente,
expidiéndose el respectivo testimonio si se solicitare (art.388.3).
Pero si la enajenación del bien rematado requiere escritura pública (v.g. inmuebles), el
tribunal señalará al mejor postor un plazo para otorgar la escritura respectiva, que será
autorizada por el Escribano que aquél designe.
Si dicho Escribano no realiza la escritura en el plazo otorgado, el Juez nombrará otro; y si
tampoco lo hace se anulará el remate.
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A los efectos de la escrituración, el CGP establece claramente que el único importe pasible de
deducción del saldo de precio, sin necesidad de previa autorización, es el los tributos
necesarios para el otorgamiento de la escritura (v.g. contribución inmobiliaria e impuesto de
enseñanza primaria).
La deducción de cualquier otro gasto requiere previa autorización judicial (art.389.2).
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Si se tratare de inmueble, una vez escriturado se promoverá la entrega conforme a lo previsto
por el art. 396.
No obstante, el mejor postor que hubiere integrado el precio, podrá solicitar previamente la
inspección del bien mediante Alguacil. Si estuviese ocupado, se designará depositario del
mismo al ocupante. Si estuviere desocupado, se entregará en el acto al mejor postor en
calidad de depositario. La entrega se considerará definitiva una vez otorgada la escritura.
En consecuencia, sólo son apelables las providencias previstas expresamente por la ley.
Providencias apelables:
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f) La sentencia que no haga lugar, sustituya o levante una medida cautelar, con efecto
suspensivo en los casos primero y tercero y sin efecto suspensivo en el segundo (art. 393 n. 2)
JUICIO EJECUTIVO
El proceso ejecutivo está regulado por el CGP como un proceso de conocimiento con
estructura monitoria.
El proceso monitorio se caracteriza por una decisión inicial sobre el fondo, sin antes oír a la
parte demandada.
La razón de ser de un proceso con esta característica es el alto grado de certeza o
verosimilitud de la pretensión del actor (fehaciencia inicial).
El juez realiza un doble control: de admisibilidad y de fundabilidad de la pretensión. Si
estima que la reclamación carece de fundamento, rechaza la petición sin noticia del
demandado; pudiendo el actor, en tal caso, recurrir la sentencia desestimatoria, que por su
naturaleza, de acuerdo al CGP, es una interlocutoria (con fuerza de definitiva, porque pone
fin al proceso).
Si, por el contrario, como sucede generalmente, considera que la pretensión es fundada, dicta
una sentencia favorable al actor.
La naturaleza jurídica de dicha providencia es la de una sentencia definitiva.
El demandado dispone de un determinado plazo para impugnar esa sentencia, mediante
el mecanismo de la “oposición de excepciones”, y en caso de que no lo haga, la sentencia
inicial pasa en autoridad de cosa juzgada.
Si opone excepciones dentro del plazo legal, se tramitará la impugnación en la forma
prevista por el CGP, y finalmente se dictará otra sentencia definitiva que resolverá la
controversia planteada.
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Ello significa que la eficacia (ejecutoriedad) de la sentencia definitiva inicial está supeditada
o condicionada a que el demandado no oponga excepciones. Esta forma de contradicción, en
un proceso monitorio, constituye el único medio de impugnación de que dispone el
demandado para evitar que la sentencia quede firme.
Como regla, el juicio ejecutivo es un proceso monitorio “documental”, porque la pretensión
está fundada en un documento del que emerge la obligación de pagar una suma de dinero
líquida y exigible. Esta regla surge del art. 352.1 CGP.
La doctrina diferencia el monitorio documental del denominado monitorio “puro”. En este
último, la pretensión no está respaldada por documento alguno; es la situación, por ejemplo,
del proceso monitorio de desalojo por vencimiento de plazo cuando el contrato de
arrendamiento fue verbal, pues la pretensión no se basa en ningún documento que se
acompañe con la demanda, sino simplemente en la afirmación del actor en cuanto a que
venció el plazo contractual y legal en su caso. A estos casos de procesos monitorios no
basados en documentos hace referencia el art. 352.3 CGP.
TITULO EJECUTIVO
Concepto
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De acuerdo a lo establecido por el art. 353 CGP, el “título ejecutivo” es un documento del que
surge la obligación de pagar una suma de dinero líquida o fácilmente liquidable y que resulte
exigible.
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porque no debe hacer de oficio lo que le corresponde hacer al demandado al ejercer su
defensa.
3) Finalmente, estos elementos deben constar en algunos de los títulos previstos por la ley, de
acuerdo a lo establecido por el art. 353 CGP.
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6) Todo otro documento: que, de acuerdo a la ley, habilite al acreedor la promoción de un
juicio ejecutivo. En virtud de este numeral, constituyen títulos ejecutivos todos aquellos
documentos que contengan obligación de pagar cantidad de dinero líquida y exigible pero
que no se encuentren firmados por el deudor; porque si estuvieran suscritos lo ubicaríamos en
algunos de los numerales anteriores. Es el caso, como ya dijimos, de los llamados “títulos
ejecutivos tributarios”: son creados unilateralmente por el acreedor, persona pública estatal a
paraestatal (testimonio de resoluciones administrativas firmes).
Es también el caso de las actas de asamblea que aprueban la liquidación de gastos comunes
adeudados por copropietarios en edificios de propiedad horizontal (ley 14.560, art. 14).
Queda claro que la resolución de asamblea origina el título ejecutivo.
La clasificación tiene importancia por las medidas preparatorias que corresponden en cada
caso y por las defensas que el demandado puede plantear, las cuales están limitadas en el
proceso tributario y en el cambiario.
Medidas preparatorias
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Posibles medidas preparatorias a un proceso ejecutivo común
La intimación, como presupuesto procesal, nada tiene que ver con la constitución en mora al
deudor (art. 1336 [Link]), por lo que debe realizarse aunque estuviese pactada la mora
automática o de pleno derecho.
La intimación previa está prevista por el inciso 5° del art. 354 del CGP. Surge de lo expuesto
que procede cuando no es necesario el reconocimiento judicial de firma y tampoco cuando se
realizó un protesto personal o en el domicilio del deudor, esto último en el caso de las letras
de cambio.
El plazo de la intimación es de tres días y podrá efectuarse por telegrama colacionado con
constancia de recepción.
1.- Cheques.- De acuerdo a lo establecido por el decreto-ley 14.412 (art. 39), la constancia de
presentación y falta de pago del cheque tendrá carácter de protesto por falta de pago y es
suficiente para preparar el juicio ejecutivo.
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En efecto, el Banco siempre verifica que la firma del librador del cheque coincida con la que
del mismo tiene registrada.
2.- Vales.- El art. 124 del decreto-ley 14.701 dispone que los vales se presumen auténticos,
por lo que no será necesaria la diligencia de reconocimiento judicial de firma.
En consecuencia, corresponderá efectuar una intimación de pago con plazo de tres días,
conforme a lo ya señalado para el juicio ejecutivo común.
3.- Letras de cambio.- De acuerdo a lo preceptuado por el decreto-ley 14.701, las letras de
cambio requieren la medida preparatoria de protesto, que es una diligencia notarial. El
protesto se tiene que realizar al girado o aceptante, o sea, a la persona que se obligó a pagar la
suma establecida en la letra de cambio.
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El protesto que no es personal (ni cuasipersonal) es el realizado en la Seccional Policial
correspondiente. En este caso, estima TEITELBAUM que será necesario cumplir la medida
de reconocimiento judicial de firma, ya que el documento no se autenticó ni tampoco se puso
en aviso al deudor.
En el cambiario las excepciones están limitadas, de acuerdo a lo establecido por las siguientes
disposiciones:
El art. 354.2 expresa que si el juez entiende que el título no es ejecutivo porque carece de
algún requisito legal (por ejemplo, no venció el plazo o no se acreditó el cumplimiento de la
condición en su caso), declarará que no procede el cobro ejecutivo sin noticia del deudor.
Si por el contrario, y esto es lo normal, el Juez acoge la pretensión ejecutiva, dicta una
providencia que tiene naturaleza de sentencia definitiva y el siguiente triple contenido:
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1) Decreta el embargo solicitado por el actor (aspecto cautelar);
El embargo es una medida cautelar que hace inoponibles, con respecto al acreedor
embargante, las enajenaciones o gravámenes posteriores a la fecha de efectividad del
embargo.
En primer lugar, todos los embargos son dispuestos (o decretados) por el Tribunal.
Pero además de ser dispuestos, los embargos tienen que ser trabados y hacerse efectivos.
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En caso de efectivizarse un embargo genérico, la vía de apremio se suspenderá hasta la
denuncia de bienes concretos.
Un embargo de ejecución sería el que se solicita por primera vez luego que recayó sentencia
de condena en un proceso de conocimiento con cualquier estructura, a efectos de ejecutar la
misma en “vía de apremio”.
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El embargo es siempre una medida cautelar, cualquiera sea el momento en que se decreta el
mismo. Su finalidad es siempre asegurar la ejecución de una sentencia de condena a pagar
dinero. Pero por obvias razones serán mayores las exigencias para decretar un embargo
“preventivo” porque aún no se dictó sentencia de condena. El llamado “ejecutivo” forma
parte de la sentencia definitiva de un proceso monitorio. Y el de “ejecución” se pide luego de
quedar firme la sentencia de condena.
Cabe preguntarse si en una ejecución hipotecaria hay que solicitar que se trabe embargo
sobre el bien hipotecado. La respuesta es afirmativa, porque el embargo es un acto procesal
cuya efectividad determina la inalterabilidad de las partes en el proceso (art. 380.6 CGP).
Ello significa que la relación procesal quedará congelada al momento del embargo. Si con
posterioridad al embargo el bien es enajenado a otra persona, el proceso continuará contra
el demandado originario. Si, por el contrario, no se pide la traba de embargo y el inmueble
hipotecado cambia de propietario, se deberá convocar al proceso de ejecución al sucesivo
adquirente, conformándose un litisconsorcio pasivo necesario con el deudor.
Queda claro que el embargo del bien hipotecado tiene consecuencias exclusivamente en el
ámbito procesal. El embargo, como medida cautelar, no es necesario para culminar la
ejecución, ya que el derecho real de hipoteca hace posible rematar el bien en
cualquier manos que se encuentre. No es indispensable, pues, pedir el embargo para llegar al
remate. Pero resulta conveniente solicitarlo porque el embargo otorga una ventaja al
ejecutante: podrá terminar la ejecución contra quién la inició, aunque la propiedad haya
sido transferida.
Embargo de créditos
Este tipo de embargo específico es decretado y trabado por el Juez, haciéndose efectivo por la
notificación al deudor del demandado.
Una vez notificado, el deudor del demandado no deberá pagar a su acreedor sino depositar el
dinero en una cuenta bancaria a la orden del Juzgado.
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Orden de los embargos (art.380.2)
Los embargos y, en su caso, los secuestros, se realizarán en el siguiente orden: bienes
muebles, inmuebles, créditos y a falta o insuficiencia de estos, el genérico.
El orden podrá dejarse de observar en caso de existir bienes hipotecados o prendados o
cuando mediare conformidad expresa o tácita entre actor y demandado, así como si resultare
notoriamente inconveniente o inútilmente gravoso, o cuando el demandado ofreciere bienes
prioritarios suficientes.
Bienes inembargables
Son bienes inembargables los establecidos por el art. 381 del CGP.
La ley 19.153 de 24 de octubre de 2013, agregó un numeral 12 al artículo 381, estableciendo,
en síntesis, que: en las cuentas bancarias abiertas con el fin de depositar remuneraciones,
pensiones, jubilaciones y retiros y pensiones alimenticias, no se aceptarán depósitos
diferentes de los rubros precedentemente enunciados.
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Citación de excepciones
Una vez efectivizado el embargo, se procederá a dar cumplimiento a la citación de
excepciones dispuesta también en la providencia inicial. Se practicará en la forma
establecida para el emplazamiento (arts. 123 y ss. CGP).
El plazo de la citación es de 10 días hábiles, extensible en función de la distancia.
Las excepciones deberán ser planteadas todas juntas, proponiendo todos los medios de prueba
que pretenda utilizar.
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Si rechaza la excepción de incompetencia dictará una única sentencia donde se pronuncia
sobre todas las excepciones.
Si la sentencia es apelada, puede ocurrir que el Superior confirme o revoque lo decidido en
materia de competencia; si entiende que el Juez inferior era competente, se pronunciará
sobre los demás temas objeto de agravio.
Pero si el Superior considera que el inferior era incompetente, revocando la decisión en ese
aspecto, sólo se pronunciará sobre ese punto y no ingresará al análisis de lo restante.
En tal hipótesis, se producirá el reenvío del proceso a primera instancia a fin de que el Juez
competente dicte una nueva sentencia sobre el fondo del asunto.
La sentencia definitiva
- Si hace lugar a las excepciones de fondo, se desestima la pretensión y se dispone el
levantamiento de los embargo que se hubieren efectivizado.
- Si rechaza las excepciones, se podrá pasar a la “vía de apremio” una vez que la sentencia
quede firme.
El principio es la inapelabilidad, por lo tanto, sólo pueden apelarse las providencias que
indica la ley.
El art. 360 CGP dice que “sólo serán apelables”:
1) La sentencia que rechace liminarmente la pretensión y cualquier otra sentencia
interlocutoria que ponga fin al proceso, con efecto suspensivo.
2) La sentencia interlocutoria que no haga lugar, sustituya o levante una medida cautelar;
con efecto suspensivo en los casos primero y tercero y sin efecto suspensivo en el
segundo.
3) La sentencia interlocutoria que deniegue el diligenciamiento de prueba, con efecto
diferido.
4) La sentencia interlocutoria que rechace el excepcionamiento inadmisible y la que tiene
por desistido al demandado de las excepciones opuestas, sin efecto suspensivo.
5) La sentencia definitiva, con efecto suspensivo.
6) La sentencia interlocutoria que resuelve las tercerías, conforme a lo dispuesto por el art.
335.
Contra las demás resoluciones, sólo cabrá el recurso de reposición.
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Las tercerías en el juicio ejecutivo: de dominio y de mejor derecho.
Tercería de dominio (art. 335 CGO): implica la intervención voluntaria de un sujeto ajeno al
proceso a quien supuestamente se le trabó embargo en un bien de su propiedad. Su pretensión
se limita al levantamiento del embargo improcedente.
Este tipo de tercería puede plantearse durante cualquier proceso en el cual se haya
efectivizado un embargo sobre un bien ajeno al demandado (puede ser un embargo
preventivo, ejecutivo o de ejecución).
Es una tercería voluntaria, pero no puede calificarse ni como coadyuvante ni excluyente. El
tercero no comparece a colaborar con ninguna de las partes ni tampoco plantea una
pretensión incompatible con ambas.
Solamente pide que se levante un embargo que afecta un bien de su propiedad.
En principio, la promoción de tercería de dominio da lugar a un proceso incidental (art. 321
CGP).
Se tramita así: el tercerista deduce su pretensión (solicita que se levante embargo);
de la petición se confiere traslado a las dos partes por un “plazo común” de 6 días; después
se sigue el procedimiento incidental (audiencia y sentencia).
Sólo será apelable la sentencia interlocutoria que resuelve la tercería, con efecto suspensivo
de lo resuelto.
El art. 335.2 dice: "La promoción de tercería de dominio suspenderá el trámite del principal,
al llegarse al estado de remate del bien respectivo".
Esto quiere decir que la tercería se tramita por pieza separada y el proceso principal sigue
su curso; pero cuando llegue el momento del remate, si no se resolvió la tercería, se suspende
la subasta, porque no se puede rematar una cosa sobre la cual se está discutiendo su
titularidad dominial.
Se ha sostenido en doctrina que una tercería de dominio podría deducirse aún después del
remate mientras en bien permanezca en el patrimonio del deudor (ejemplo, si se remató un
inmueble, hasta que se otorgue la escritura de compraventa y tradición).
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El art. 335.2 inc. 2 establece que no será necesaria la tramitación de tercería de dominio
cuando se tratare de bienes cuya propiedad surja de inscripción en Registros Públicos. En tal
caso, acreditada la propiedad con el certificado e información registral respectivas, el Juez
dispone de plano el levantamiento del embargo “con citación” a domicilio de las partes, lo
que significa que estas pueden deducir oposición en un plazo de diez días. De no hacerlo, la
providencia que levantó el embargo queda firme; si hay oposición, se provoca un incidente
que tramitará de acuerdo al procedimiento previsto por el art. 321.
Las oposiciones que pueden plantearse están limitadas por la ley: falsedad o error del informe
registral o inoponibilidad de la inscripción a quien solicitó la cautela.
La interlocutoria que declare inadmisible la oposición y la que la resuelva serán apelables con
efecto suspensivo de lo resuelto.
Tercería de mejor derecho: Alegar un “mejor derecho” significa invocar el derecho a cobrar
antes que el actor.
Si la prioridad para el cobro surge de información registral, el derecho se respetará aunque no
se deduzca la tercería.
Pero en el caso de embargo de los mismos bienes muebles en distintos procesos, si no son
registrables, el planteamiento de la tercería es el único mecanismo para demostrar que se
tiene un mejor derecho por haber efectivizado antes el embargo sobre el bien que se rematará.
La tercería de mejor derecho no suspende el trámite del proceso principal. Se suspenden sí
los pagos si no está resuelta la tercería, porque lo que está en discusión es la prioridad para el
cobro.
Hay que tener en cuenta las medidas preventivas del art. 453 del CGP.
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b- Relación de su pasivo: nómina de acreedores y sus domicilios, expresando el
origen y vencimiento de las deudas. También debe expresarse la calidad o
naturaleza de las deudas y el importe de las mismas.
c- Memoria sobre las causas de su presentación: exposición circunstanciada del
estado de cesación de pagos a que se ha llegado.
d- Solicitud de arreglo concordatario o realiza cesión de bienes y derechos para
pagar a sus acreedores.
2. Solicitud a iniciativa del acreedor (Concurso Civil Necesario).
Solicitud al tribunal del domicilio del deudor acompañada de constancia de:
a- Existencia de dos o más ejecuciones contra el deudor.
b- Inexistencia de bienes suficientes para satisfacer las sumas reclamadas en dichos
juicios.
1. Decreto de Apertura o de Admisión (con el que se hacen exigibles todas las deudas,
aún las que tienen plazo pendiente o estuvieran sujetas a condición, así como
también, hace cesar el curso de los intereses) acompañada de una seria de medidas
inmediatas (457 CGP):
a- Notificación personal al solicitante y convocatoria a Junta en un plazo de 30 días,
y publicación de edictos durante 3 días.
b- Designación del Síndico Provisorio.
c- Dictado de medidas precautorias.
d- Fuero de atracción.
e- Intimación al deudor (con plazo de 8 días) a que presente un estado de
responsabilidad patrimonial con detalle del activo y pasivo, y una memoria sobre
las causas de su insolvencia (si fuere un concurso necesario, pues si se tratare de
un concurso voluntario, ya lo habría presentado al momento de interponer la
solicitud).
f- Inscripción en el Registro de Actos Personales.
2. Oposición al concurso: el plazo para deducir oposición será de diez días a partir del
día hábil siguiente de la notificación del deudor o , en el caso del concurso
voluntario, desde el día hábil siguiente a la última publicación. La oposición no
suspende el proceso. La oposición se tramitará en pieza separada. De la oposición se
conferirá traslado por diez días al contrario y se convocará a la audiencia única, a la
cual serán citados el Síndico y el Ministerio Público, así como las partes, quienes
serán oídos. La oposición se resolverá en la forma prevista para los incidentes fuera
de audiencia y la sentencia será apelable por el procedimiento previsto para las
sentencias interlocutorias y con efecto suspensivo, pero la que rechace la oposición
lo será sin efecto suspensivo, suspendiéndose al llegar al estado de distribución.
3. Celebración de la Junta de Acreedores, bajo la presidencia del Síndico.
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4. Presentación al Tribunal, (por parte del Síndico, en el plazo de 30 días – prorrogables
por justa causa-, a contar desde el momento de su designación) del estado de crédito
y graduación (listado de todos los créditos, detallándose: los importes, los
vencimientos, el origen y la naturaleza, así como también el nombre y domicilio de
todos los acreedores, ordenados según sea el grado de privilegio que cada uno
tenga).
5. Plazo de 15 días para que los acreedores o el deudor efectúen oposiciones e
impugnaciones.
6. Audiencia única para resolución de todas las controversias que hubieren surgido. Se
tratará de una sentencia apelable.
7. Liquidación (por el Síndico).
8. Distribución (según el grado o privilegio).
9. Clausura o Suspensión de los procedimientos:
a- Clausura:
a.1. Por pago total de los créditos.
a.2. Por pago parcial con carta de pago entregada por el Tribunal al deudor a
solicitud de los acreedores.
a.3. En ambas se comunica la clausura al Registro de Actos Personales.
Rige para arriendos con destino casa-habitación, otros destinos e industria y comercio. Se
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habitacional, etc.
- Art. 114. Son ciertos destinos especiales (Bancos, casa de bailes públicos, etc.).
Existen disposiciones de ÓRDEN PÚBLICO: el precio debe pactarse en moneda nacional (es
nula la cláusula de pago en moneda extranjera, art. 76); y existen plazos legales mínimos de
estabilidad en favor del arrendatario.
Por ejemplo, en el destino casa-habitación, se prevé un plazo legal mínimo de dos años,
aunque el contrato se celebre por un lapso menor.
3.- Para todos los casos regulados por el decreto-ley (desprotegidos o protegidos), rigen
las siguientes disposiciones:
En algunos casos de exclusión puede ser seis meses (arts. 102 y 114). ∙ El
El arrendatario puede lograr la clausura del proceso (art. 51) o reformar el plazo del
desalojo (art. 52 inc. 3).
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∙ El lanzamiento puede ser prorrogado hasta por 120 días.
RÉGIMEN LUC.
3) Contrato ESCRITO.
2) PRECIO: salvo pacto en contrario, el pago será mensual, durante los primeros 10
días de cada mes.
3) MULTA POR NO ENTREGA cuyo monto sea CINCO veces superior al valor del
arriendo, 422/D (podría pactarse una multa menor a ese monto).
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Art. 429: PROCESO MONITORIO pero con ciertas modificaciones.
Art. 430: SENTENCIA DESALOJO: fijará un plazo 30 días (en el decreto-ley, para los
protegidos, es un año).
- sólo las previas previstas, por el art. 133 CGP, y falta de los requisitos del art. 421.
- Se prevé un rechazo inicial, sin sustanciar, de otras excepciones, salvo que causen
nulidad a criterio del tribunal.
Limitaciones a la apelación:
- El precio del último mes regirá durante desalojo y lanzamiento, art. 428. Art.
- no más de 7 días hábiles desde providencia que la dispone (debe solicitarse dos 2 días
antes).
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V. DESALOJO POR MAL PAGADOR
Si no hay mora automática, se puede constituir por INTIMACIÓN DE PAGO CON PLAZO DE
TRES DÍAS, QUE PUEDE HACERSE POR TELEGRAMA COLACIONADO
- solo las excepciones previas, art. 133 CGP; o la falta de requisitos del art. 421. -
Limitaciones a la apelación:
- Por una sola vez (debe ser pedida dos días antes).
JUICIO EJECUTIVO
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Art. 427: Se consideran deudas indivisibles con el alquiler:
- consumos,
- gastos comunes,
- El arrendador tiene que haber pagado dos o más mensualidades para poder desalojar.
- arrendador, subarrendador;
- acreedor anticrético.
INSPECCIÓN OCULAR
PLAZO DE DESALOJOS
Arrendamientos urbanos
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* Las disposiciones del DL, son de orden público y tienden a tutelar intereses
sociales.
* Consagra un estatuto protector de los arrendatarios (con ciertas excepciones), que
presenta las siguientes características:
* Las partes podrán fijar el precio del arriendo en moneda nacional o extranjera.
* Las partes podrán determinar con libertad los mecanismos de reajuste del precio.
* No existen plazos legales mínimos de estabilidad en la finca, por lo que, vencido el
plazo contractual, el arrendador podrá promover el proceso de desalojo por
vencimiento de plazo.
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Pese a no gozar del amparo legal, las situaciones antes mencionadas se rigen
por las disposiciones del DL relativas a garantías (capítulo VII) y a
procedimientos (Sección I del capítulo VIII); por lo que puede decirse que se
encuentran parcialmente excluidas de las disposciones del DL.
2) Procesos de desalojo.
Como se dijo, estas situaciones no gozan del estatuto protector que beneficia al
arrendatario.
Por lo tanto, vencido el plazo contractual, podrá promoverse el desalojo en cualquier
momento (en cuanto no se imponen plazos mínimos legales de estabilidad ni existe
plazo alguno de prórroga a favor del arrendatario).
Art. 28 DL
El inciso final del art. 28 dice que en los casos relacionados el plazo de desalojo
será de un año, con dos excepciones:
33
respecto dos posiciones:
▪ Una primera entiende que rige la Ley 8.153 de 16.12.927, que en sus arts. 5
y 14 dispone que, en caso de vencimiento de plazo, si se solicita el desalojo
dentro de los 30 días siguientes al vencimiento del contrato, el plazo de
desalojo será de seis meses; y si se solicita después el plazo será de 1 año
El DL 14.219 es posterior a la Ley 8.153 y ha derogado tácitamente muchas de las
disposiciones de la misma, pero se ha entendido que esta última continua vigente
respecto de los casos de exclusión que no tengan plazo de desalojo establecido.
▪ Una segunda posición entiende que rige el plazo de un año, por ausencia
de norma expresa y por analogía con lo previsto por el art. 28 inciso final
del DL 14.219. (Véscovi)
Pero esta interpretación merece dos críticas, formuladas por los partidarios de la
primera posición.
Primero: a las situaciones excluidas del DL sólo se aplican sus normas por remisión
expresa de dicha normativa.
Segundo: la vía analógica sólo funciona ante la ausencia de regulación normativa, y
en este caso, la norma existe y es la ley 8.153. Muchas de las disposiciones de esta
ley han subsistido por no haber sido derogadas, ni expresa ni tácitamente, por el DL
14.219.
34
eventualmente adicionar la pretensión de daños y perjuicios derivados del
incumplimiento.
En cambio, si opta por el demandar el desalojo del inquilino mal pagador, la
pretensión se tramitará por el proceso de estructura monitoria (art. 546.2), que
obviamente le permite una restitución más rápida del bien.
Si el arrendador opta por la vía del desalojo, no podrá acumular su pretensión de
cobrar daños y perjuicios. Esto porque la pretensión de desalojo se tramita por el
proceso de estructura monitoria y la pretensión de daños y perjuicios se sustancia
por proceso ordinario (arts. 546.2 y 546.6 CGP).
Esto surge del art. 546.2 y 546.6 del CGP. Importancia del art. 546 CGP.
La intimación sólo podrá ser hecha una vez que hayan transcurrido diez días
después de aquel en que el pago debió efectuarse.
Una vez intimado el pago, el arrendatario tiene 10 días hábiles para pagar. Vencido
este plazo, si no paga, incurre en mora y a partir de ese momento, el arrendador
queda habilitado para promover el proceso de desalojo con plazo de 20 días.
Procedimiento:
- Intima el desalojo indicando el plazo del mismo, que en este caso será de 20 días.
- Cita de excepciones al demandado, para que las oponga en el plazo de 10 días
hábiles y perentorios.
- Manda a colocar una cédula en lugar visible, intimando al demandado a que
manifieste si en el inmueble existen subarrendatarios, indicando nombres y
domicilio. Si no diere los nombres y domicilios o éstos estuvieran fuera del radio o
sección judicial del inmueble, el juicio seguirá su curso sin la notificación de éstos. El
demandado será responsable para con los subarrendatarios de acuerdo a la actitud
que adopte.
35
2. Excepciones:
3. Audiencia:
Una vez contestadas las excepciones o habiendo vencido el plazo para hacerlo el
Juez convocará a audiencia (Art. 357.2 CGP).
La audiencia se realizará de acuerdo a lo previsto para la audiencia preliminar y en
su caso, la complementaria de prueba (art. 357.3 CGP).
4. Sentencia.
Clausura del proceso: art. 51 DL en la redacción dada por el art. 17 ley 15.799.
36
incumplimiento, lo que supone que el inquilino gozará nuevamente del plazo
contractual y legal en su caso.
- La suma adeudada comprende los alquileres impagos, así como los tributos,
consumos y servicios accesorios que se consideran indivisibles con el alquiler (art.
103 DL), siempre que respecto a dichos rubros haya sido incurso en mora.
- El monto debido puede ser consignado en el BROU o abonado directamente al
arrendador. En este último caso, la solicitud de clausura podría ser formulada por el
arrendador, evitándose la sustanciación de la petición con arreglo al procedimiento
extraordinario.
- Se entiende que se debe abonar la deuda generada hasta el momento del pago
efectivo (la ley hace referencia a la suma "adeudada" y no a la "intimada").
Para las situaciones parcialmente excluidas del DL (arts. 102.3, 28 y 114), no rige el
porcentaje del 40%, porque según el art. 22 de la ley 15.799, la misma no se aplica
a las situaciones parcialmente excluidas del DL, por lo que, para estos casos, rige el
60%, previsto en la redacción original del art. 51 del DL.
Reforma del plazo: art. 52 inc. 3 DL en la redacción dada por el art. ... de la ley
15.799.
- El pago debe efectuarse dentro del plazo del desalojo, o sea, 20 días.
37
- También en este caso, podría efectuar la solicitud el propio arrendador (si se le
abona directamente lo adeudado), evitándose la sustanciación de un procedimiento
extraordinario.
- El porcentaje del 20% tampoco se aplica a las situaciones parcialmente excluidas
del DL, por expresa disposición del art. 22 de la ley 15.799; por lo que se aplica el
40% de indemnización previsto en la redacción original del art. 52 DL.
El procedimiento es el siguiente:
1. Intimación de pago.
El actor debe intimar al pago al demandado para constituirlo en mora.
La misma intimación sirve para preparar los dos procesos, esto es, el de desalojo y
el ejecutivo por cobro de alquileres.
La caída en mora del demandado habilita al actor a presentar conjuntamente la
demanda de desalojo y la ejecutiva.
Competencia.-
38
perjuicio de los casos especiales que se analizarán más adelante.
Legitimación activa:
La referencia genérica a titulares de un derecho real de goce, implica que para promover un
desalojo no se requiere acreditar la propiedad sobre la finca arrendada, lo cual se encuentra
expresamente establecido por el art. 44 DL.
Legitimación pasiva
A) Arrendatario o subarrendatario.
B) Excondueños del inmueble dividido o adjudicado; quienes ocupan la
finca en virtud de un vínculo laboral y los ocupantes precarios.
Los “excondueños” son aquellos que permanecen en el inmueble que era común,
luego de celebrada la partición y no habiendo resultado adjudicatarios del bien.
Carecen de título para permanecer en el bien, convirtiéndose en ocupantes
39
precarios.
Las personas que habitan una finca en virtud de una relación laboral son, a modo
enunciativo, las mencionadas por el art. 35 DL (porteros, jardineros de casas en
balnearios, etc.). No tienen la calidad de arrendatarios pero igualmente podrán ser
desalojados con plazo de 30 días. No podrán oponer otras excepciones que las que
acrediten su calidad de arrendatarios, subarrendatarios, promitentes compradores o
propietarios, todo debidamente instrumentado.
Los fiadores y codeudores de inquilinos malos pagadores, una vez que han hecho
efectivo el pago de lo adeudado al arrendador, pueden promover el desalojo del
inquilino, con el plazo previsto por el art. 48 DL ( 20 días).
40
La notificación puede hacerse por telegrama colacionado u otro medio auténtico.
El arrendador no podrá accionar contra el fiador, si no acredita que ha efectuado
dicha notificación.
La ley prevé que la notificación se realice dentro de los 10 días siguientes al
vencimiento de los tres meses de deuda; y establece que si se efectúa más allá de
dicho plazo no se podrá reclamar al fiador intereses ni reajustes.
En tal caso, se entiende que lo que no puede reclamarse son los intereses y
reajustes generados con anterioridad a la notificación, pero no los devengados con
posterioridad a la misma.
41
3.- Si en caso de divorcio, separación de cuerpos o de hecho, el cónyuge que no
firmó el contrato, continúa en la finca y no sustituye la garantía.
En tales casos, el cónyuge que firmó el contrato de alquiler puede solicitar a la CGN que
intime al otro, que no lo firmó pero continúa viviendo en la finca, que sustituya la garantía.
Esto no será necesario si este último se encuentra en condiciones legales para mantener la
garantía de CGN, por ser, por ejemplo, funcionario público, jubilado o pensionista.
En caso contrario, si omite sustituir la garantía o, en su lugar, efectuar el depósito de cinco
meses de alquiler, también podrá la CGN promover el desalojo.
42
OTROS PROCESOS DE DESALOJO. ALGUNAS CAUSALES ESPECIALES.
La autoridad municipal está facultada para desocupar por la fuerza pública fincas
ruinosas o con peligro de derrumbe, en cuyo caso, no existe proceso de desalojo.
Sin perjuicio de ello, la norma habilita el desalojo de fincas ruinosas con ciertas
particularidades:
:
* El Juez apreciará el estado de la finca mediante inspección ocular y, si fuere
necesario, con el informe pericial de la autoridad municipal o del Cuerpo Nacional de
Bomberos.
* La finca no podrá volver a ocuparse hasta tanto el Juzgado que tramitó el desalojo
resuelva que ha perdido la calidad de ruinosa, previo informe de la autoridad
municipal o del Cuerpo Nacional de Bomberos.
La reconstrucción puede ser total o parcial y deberán cumplirse, en cada caso, los
requisitos establecidos por las normas citadas.
El art. 25 DL prevé que la finca deberá ser ocupada dentro de los 120 días
siguientes a su desocupación, sólo podrá ser destinada a vivienda y no podrá ser
enajenada ni arrendada total o parcialmente antes de transcurrir un lapso de dos
años desde que quedó desocupada.
Prevé la norma que el nuevo destino deberá ser el mismo, pero con un giro diferente
al que estaba funcionando.
El propietario o su hijo tendrán que ocupar personalmente la finca, sin admitirse
ninguna forma societaria, por un plazo mínimo ininterrumpido de cinco años desde
la desocupación, salvo caso de fallecimiento o incapacidad superviniente declarada
judicialmente.
43
de un año de haber quedado ejecutoriada la sentencia que rechazó el desalojo
(art. 31 DL).
Para que el arrendamiento de la finca se considere por temporada, debe cumplir con
ciertos requisitos legales:
1) El destino del arriendo debe ser vivienda.
2) El plazo del arriendo no puede ser superior a 9 meses.
3) Debe tratarse de fincas ubicadas en zonas balnearias, delimitadas por los
Gobiernos Departamentales respectivos, siempre fuera de los límites de
Montevideo.
El plazo del desalojo es de 15 días.
El art. 36 DL dice que “En todos los casos de desalojos cuyos plazos legales sean de 15 días,
la sentencia de primera instancia, que haga lugar al desalojo, será inapelable”.
Los desalojos comprendidos en esta norma son: el de los ocupantes de fincas
alquiladas por temporada (art. 28 literal A DL); el de inquilinos escandalosos (art. 33)
y el de los comodatarios (art. 36).
A partir de la entrada en vigencia del CGP, han quedado tácitamente derogados tanto el art.
52 como el 36 del DL. En efecto, el art. 546.2 CGP dispone que los desalojos se tramitarán
por el proceso de estructura monitoria, remitiéndose a los arts. 354 a 360 CGP.
44
El art. 360 consagra un régimen de apelación restringida, y al señalar cuáles son las únicas
sentencias apelables en el juicio ejecutivo, no establece ninguna restricción para deducir el
recurso de apelación contra la sentencia que pone fin al proceso (nal. 1º).
Pero sin perjuicio de ello, la ley 16.320 de noviembre de 1992, en su art. 377, aclaró
definitivamente el asunto al disponer que, para saber si la sentencia admite
casación, deberá tomarse en cuenta el valor real del inmueble fijado por la Dirección
Nacional de Catastro y dividirlo entre dos.
Ello significa que la casación es procedente, porque se regula la forma de
determinación del monto que habilita la interposición de dicho recurso.
Cabe señalar que la relación sustancial que dio lugar al desalojo subsiste hasta la
desocupación del bien. Por lo tanto, si se trata de un vínculo de arrendamiento, se
45
mantienen vigentes todas las obligaciones a cargo de ambas partes.
Procedimiento: art. 62 DL
I.- Introducción.
Como parte de la política pública de vivienda delimitada por la Ley 17.930, (Ley de
presupuesto quinquenal), se sanciona la Ley 18.125 de fecha 27 de abril de 2007.
Dicha norma prevé en su capitulo III una novedad en materia de ejecución
hipotecaria, consagrando una ejecución simplificada de los créditos hipotecarios
otorgados para vivienda, por las distintas instituciones de intermediación financiera
que otorgan éste tipo de créditos.
La Ley intenta dar un tratamiento procesal que dinamice la ejecución, así como las
oportunidades de defensa del ejecutado.
46
(Antes de la sanción de la Ley 18.125, se presentaban dos regímenes también, el
régimen de ejecución judicial consagrado en los arts. 377 y s.s. del CGP, y la
ejecución extrajudicial habilitada por la carta orgánica del BHU para los créditos
otorgados solo por este banco).
III.- Competencia.
1
En la intimación judicial, hay que tener en cuenta que se debe agregar no solo el titulo de ejecución,
sino una liquidación explicitada de la deuda y la mención expresa a la apertura de la cuenta en la
propia institución acreedora.
47
lo actuado. Ya que el art. 41 dispone que la falta de intimación provoca la nulidad
absoluta de todo lo actuado en la ejecución.
En el régimen del CGP, basta con cumplir con los requisitos del art. 117, agregando
el título y acreditando la exigibilidad del crédito y la intimación de pago, si esta no
fue judicial.
En cambio en el régimen de la nueva ley (art. 42), en todos los casos se comparece
en autos, (ante el mismo tribunal sin importar el aumento de cuantía), la demanda
se inserta en el mismo expediente y se debe invocar el título ya agregado, se debe
acreditar la liquidez, exigibilidad y procedibilidad. Además se debe presentar una
liquidación actualizada desde la intimación hasta el día anterior a la demanda (art. 47
de la LOT), con un informe contable de intereses, incremento mensual y posibles
imputaciones de pagos realizadas.
También tiene la particularidad de que en la demanda ya se agrega certificado
notarial con estudio de títulos, se propone rematador y condiciones de remate, así
como local habilitado para ello, se acompaña cedula catastral, ya que el remate se
hará sobre la base del 75 % del valor catastral.
Otra particularidad de esta demanda es que esta exonerada del 1 % del impuesto a
las ejecuciones.
La providencia inicial prevista en la ley (a diferencia del régimen del CGP), intenta la
mayor concentración posible de actos y se rige claramente por el principio de
eventualidad.
La misma tiene un contenido sumamente complejo, apretadamente podemos decir
que la providencia dispone:
a) La traba de embargo del inmueble hipotecado.
b) La condena al ejecutado pago de la suma adeudada, más los intereses, costas y costos, con
el producido del remate del inmueble.
c) El remate al mejor postor sobre la base del 75 % del valor catastral del bien hipotecado, por
el rematador designado por la parte actora, y en el lugar habilitado que proponga el acreedor,
asimismo dispone que el acreedor deberá proporciona lugar de consulta de títulos y
antecedentes.
d) Se incluya el aviso previsto en art. 48.
e) El otorgamiento de la escritura por parte del ejecutante (en lugar del hipotecante ejecutado),
si el mejor postor es persona distinta al ejecutante, ya que si no la escritura la deberá otorgar
el tribunal.
f) Tener por agregado el certificado notarial que acredita la propiedad del bien.
g) La notificación a los demandados, y demás acreedores hipotecarios.
En el régimen del CGP, las defensas son limitadas, solo son oponibles en el plazo de
10 días, las de pago e inhabilidad del titulo por falta de requisitos esenciales para su
validez, y se discute si son o no oponibles las excepciones procesales.
48
En el régimen de la ley, las excepciones también se oponen dentro del plazo de 10
días. Por otro lado, también se mantiene la limitación objetiva, ya que las
excepciones son limitadas (art. 44), pero recogiendo la tendencia mayoritaria que
tiende a la amplitud de defensas, sin desvirtuar la finalidad de la ejecución, dispone
que solo son oponibles las siguientes excepciones:
a) Incompetencia.
b) Litispendencia.
c) Falta de capacidad de la parte o su representante.
d) falta de representación.
e) Caducidad de la inscripción de la hipoteca.
f) Cosa juzgada y transacción.
g) Nulidad por falta de intimación previa.
h) Pago.
i) Prescripción.
j) Falta de requisitos esenciales para la validez del contrato de mutuo hipotecario.
En este punto la nueva ley en su art. 45 mantiene el régimen previsto en los arts,
358 y 359 del CGP, esto es, una única sentencia que resuelve todas las defensas,
salvo que se considere incompetente.
La misma se apela como una sentencia definitiva, en el plazo de 15 días (art. 253 del
CGP), salvo que haga lugar a la incompetencia, en cuyo caso se apelara como una
interlocutoria con fuerza de definitiva en el plazo de 6 días (art. 254 del CGP).
XI.- Recursos, Régimen de Apelabilidad.
a) La resolución inicial que no hace lugar a la ejecución, la cual se apelará como interlocutoria
con fuerza de definitiva.
49
b) La resolución interlocutoria que rechaza liminarmente las defensas, admite solamente
recursos de reposición y apelación sin efecto suspensivo, los cuales serán interpuestos en
forma conjunta, pudiendo el Tribunal de Alzada ordenar la suspensión del proceso en
cualquier momento.
c) La sentencia que, en caso de oposición, resuelve las defensas, la cual se apelará como
definitiva, salvo en el caso que acoja la excepción de incompetencia, en cuyo caso se apela
como interlocutoria con fuerza de definitiva.
d) La resolución que rechace la prueba, con efecto diferido.
Cabe precisar además que la Ley a texto expreso admite la casación, ya que el juicio
ordinario posterior esta previsto exclusivamente para otros casos que no fueran las
mismas defensas que son admisibles en la propia ejecución.
Por lo tanto este proceso de ejecución hipotecaria, no admite un juicio ordinario
posterior sobre la misma cuestión, y por ende la sentencia que en el recaiga es
casable, tal cual prevé el art. 269. 2 del CGP.
Como ya se vio el remate se decreta en la propia providencia inicial que recae con
posterioridad a la presentación a la demanda, por ende no se hace necesario otro
decreto de remate. Claro esta el mismo esta condicionado a la oposición de
excepciones.
XIII.- Tasación.
50
Aceptado el cargo por el Rematador y notificados judicialmente los acreedores
hipotecarios, el remate se seguirá extrajudicialmente por el referido martillero, bajo
su responsabilidad, quien fijara la fecha del remate sin noticia del ejecutado.
A diferencia del CGP, no hay libramiento de edictos por parte del juzgado, es el
rematador que una vez fija la fecha realiza una publicación durante tres días en el
Diario Oficial y en otro del lugar del inmueble, sin necesidad de nueva notificación.
La publicidad se realizará por acuerdo entre el Rematador y el acreedor, según los
usos en esta materia y ante cualquier discrepancia por otra publicidad, decidirá el
Tribunal, previa vista, siendo lo resuelto irrecurrible.
El aviso deberá contener:
a) Base expresada en la moneda del remate.
b) Identificación del inmueble: padrón, localidad o sección catastral, superficie y frente, en caso
de propiedad horizontal, unidad y plano y cualquier otro elemento identificatorio del bien.
c) Prevenciones respecto del título, del estado de ocupación del inmueble y de adeudos por
gastos comunes, otros consumos y tributación del mismo.
d) Detalle de otros gravámenes que afecten al inmueble.
e) Los honorarios del Rematador que serán de cargo del comprador y quedan fijados en todos
los casos en el 2,5% (dos y medio por ciento) de la postura.
f) Los gastos de escrituración que serán de cuenta del comprador y que éste dispone de 30 días
corridos siguientes al remate para depositar el saldo, sin que se suspenda por ferias
judiciales, ni semana de turismo y si venciera en día inhábil se corre al primer día hábil para
el depósito.
g) Si el acreedor financiara parte del precio al comprador.
h) Identificación de los autos, nombre y matricula del rematador, día, hora y lugar del remate,
seña y lugar donde se encuentran los títulos para su estudio.
XVII.- Facultades especiales del rematador.
51
promovida, otorgándole la escritura correspondiente por el importe del valor
catastral actualizado y disponiendo que, una vez escriturado, le sea entregado el
inmueble de inmediato. Si la institución acreedora no lo solicita, parece lógico que se
pueda pedir un nuevo remate en las mismas condiciones.
Después cuenta con cinco días para depositar el sobrante (si lo hubiere) a la orden
del juzgado, dando cuenta al juez, a los efectos del cobro del saldo de los honorarios
de los abogados, otros acreedores y si fuera del caso su devolución al propio deudor.
Por lo tanto solo hay orden de pago si hay un sobrante.
Debemos recordar también que esta habilitado por la providencia inicial a otorgar la
escritura por el hipotecante ejecutado, dando cuenta al tribunal.
En cuanto al Tribunal, en todos los casos, este ordenará sin más trámite, a pedido
y bajo la responsabilidad de la institución acreedora, el levantamiento de todo
embargo, segunda y ulteriores hipotecas, o cualquier otro gravamen posterior a la
hipoteca que abarque el inmueble rematado, salvo la hipoteca recíproca, al solo
efecto de la transmisión del dominio.
Asimismo si el acreedor resulta el mejor postor, en este caso la escrituración se
realiza por el juzgado de la ejecución.
52
Incluso se prevé que para el caso que se rechacen in limine las defensas o,
admitidas éstas, se rechacen con declaración de haber sido manifiesto el propósito
de entorpecer o dilatar sin fundamento la ejecución, el Letrado patrocinante del
ejecutado no tendrá derecho a percibir honorarios.
En cuanto a las costas y costos, se establece un régimen general, donde las costas y
costos serán de cargo del ejecutado, salvo en cuanto a las peticiones del ejecutante
rechazadas por el Tribunal que se regularán por el régimen general.
53
- Biurrun, Rafael, “Nuevo sistema público de vivienda” en Estado de Derecho,
mayo de 2007, págs 16 a 19.
PROCESOS DE EJECUCIÓN
1.- Generalidades
a.- Diga si la ejecución, es un proceso autónomo o una etapa del proceso de conocimiento
anterior.
b.- Diga si antes de iniciar la ejecución, corresponde intimar el cumplimiento de la prestación
debida.
c.- Diga si los títulos de ejecución previstos por el art. 377, también aplican a otras especies
de ejecución o sólo sirven para iniciar la vía de apremio.
54
t- Alcance de la excepción de “inhablidad del título por falta de requisitos esenciales
para su validez”. Distintas posiciones en doctrina y jurisprudencia.
u- Cómo se tramitan las excepciones en la vía de apremio ?
b.- Por una transacción homologada judicialmente con fecha 3 de junio pasado, se acordó que
XX, arquitecto, debería elaborar para su cliente, un plano destinado a refaccionar su finca en
un plazo de quince días a partir de la homologación.
El arquitecto no cumplió con la tarea en el plazo establecido y lo consulta a Ud. sobre sus
posibilidades para conminar al cumplimiento.
Explique qué alternativas tendría su cliente para lograr su objetivo ?
c.- Por sentencia firme se condenó al Estado a no llevar a cabo la construcción de una vía
férrea por determinada zona del barrio Capurro en Montevideo.
Su cliente, vecino de ese barrio, lo consulta porque, pese a la prohibición judicial, la
construcción se ha iniciado, encontrándose en pleno desarrollo.
Qué trámite judicial le aconsejaría para lograr el cumplimiento de la sentencia ?
d.- Por sentencia ejecutoriada en diciembre de 2018, el Estado fue condenado a pagar a un
funcionario público del Ministerio de Educación y Cultura determinada suma de dinero por
concepto de diferencias salariales.
El funcionario lo consulta porque hasta la fecha no ha logrado satisfacer su crédito, pese a las
gestiones realizadas a nivel ministerial.
Qué le aconsejaría hacer para reclamar la deuda ?
Hay que tener en cuenta las medidas preventivas del art. 453 del CGP.
55
c- Memoria sobre las causas de su presentación: exposición circunstanciada del
estado de cesación de pagos a que se ha llegado.
d- Solicitud de arreglo concordatario o realiza cesión de bienes y derechos para
pagar a sus acreedores.
2. Solicitud a iniciativa del acreedor (Concurso Civil Necesario).
Solicitud al tribunal del domicilio del deudor acompañada de constancia de:
a- Existencia de dos o más ejecuciones contra el deudor.
b- Inexistencia de bienes suficientes para satisfacer las sumas reclamadas en dichos
juicios.
1. Decreto de Apertura o de Admisión (con el que se hacen exigibles todas las deudas,
aún las que tienen plazo pendiente o estuvieran sujetas a condición, así como
también, hace cesar el curso de los intereses) acompañada de una seria de medidas
inmediatas (457 CGP):
a- Notificación personal al solicitante y convocatoria a Junta en un plazo de 30 días,
y publicación de edictos durante 3 días.
b- Designación del Síndico Provisorio.
c- Dictado de medidas precautorias.
d- Fuero de atracción.
e- Intimación al deudor (con plazo de 8 días) a que presente un estado de
responsabilidad patrimonial con detalle del activo y pasivo, y una memoria sobre
las causas de su insolvencia (si fuere un concurso necesario, pues si se tratare de
un concurso voluntario, ya lo habría presentado al momento de interponer la
solicitud).
f- Inscripción en el Registro de Actos Personales.
2. Oposición al concurso: el plazo para deducir oposición será de diez días a partir del
día hábil siguiente de la notificación del deudor o , en el caso del concurso
voluntario, desde el día hábil siguiente a la última publicación. La oposición no
suspende el proceso. La oposición se tramitará en pieza separada. De la oposición se
conferirá traslado por diez días al contrario y se convocará a la audiencia única, a la
cual serán citados el Síndico y el Ministerio Público, así como las partes, quienes
serán oídos. La oposición se resolverá en la forma prevista para los incidentes fuera
de audiencia y la sentencia será apelable por el procedimiento previsto para las
sentencias interlocutorias y con efecto suspensivo, pero la que rechace la oposición
lo será sin efecto suspensivo, suspendiéndose al llegar al estado de distribución.
3. Celebración de la Junta de Acreedores, bajo la presidencia del Síndico.
4. Presentación al Tribunal, (por parte del Síndico, en el plazo de 30 días – prorrogables
por justa causa-, a contar desde el momento de su designación) del estado de crédito
y graduación (listado de todos los créditos, detallándose: los importes, los
vencimientos, el origen y la naturaleza, así como también el nombre y domicilio de
56
todos los acreedores, ordenados según sea el grado de privilegio que cada uno
tenga).
5. Plazo de 15 días para que los acreedores o el deudor efectúen oposiciones e
impugnaciones.
6. Audiencia única para resolución de todas las controversias que hubieren surgido. Se
tratará de una sentencia apelable.
7. Liquidación (por el Síndico).
8. Distribución (según el grado o privilegio).
9. Clausura o Suspensión de los procedimientos:
a- Clausura:
a.1. Por pago total de los créditos.
a.2. Por pago parcial con carta de pago entregada por el Tribunal al deudor a
solicitud de los acreedores.
a.3. En ambas se comunica la clausura al Registro de Actos Personales.
VIA DE ACCIÓN
1) La solicitud se presenta directamente ante la S.C.J , que confiere traslado por 20 días
comunes a las partes que se “benefician” con la ley y al Fiscal de Corte.
3) La secretaría de la S.C.J agrega las pruebas al expediente y confiere traslado por 10 días a
las partes para alegatos escritos y al Fiscal de Corte.
57
VÍA DE EXCEPCIÓN O DEFENSA.
2) Luego será oído el Fiscal de Corte , quien deberá expedirse dentro del término de 20 días.
4) La secretaría de la S.C.J agrega las pruebas al expediente y confiere traslado por 10 días
a las partes para los alegatos escritos y al Fiscal de Corte.
6) Se dispone el pasaje a estudio de los Ministros; desde que se notifica el auto que lo dispone
nace un plazo de 3 días para solicitar por los abogados o por el Fiscal de Corte, realizarán
un “informe in Voce”.
I) Introducción a la reforma
58
administrativo anulatorio.1
Se trata de una reforma parcial a la regulación vigente, que recoge algunas de las
soluciones reclamadas por la doctrina y distintos operadores jurídicos, luego de que
se propusieran varios proyectos de ley, sin éxito en cuanto a su aprobación.
Incluso, el finalmente sancionado tuvo sus propias modificaciones desde su ingreso
parlamentario el 13/03/2018 en la Cámara de Senadores, luego de su archivo por la
finalización de la legislatura y posterior retiro del archivo en la nueva, recibiendo
aportes de representantes del Colegio de Abogados del Uruguay, de los Ministros
del Tribunal de lo Contencioso Administrativo y de representantes de la Asociación
de Funcionarios de dicho Tribunal.2
1
A la fecha de estos comentarios (20/12/2021), todavía no se encuentra publicada en el Diario
Oficial.
2
Según ficha del trámite parlamentario en [Link]
asunto/138863/ficha_completa, consultado el día 11/12/2021. Concomitantemente se encontraba a
estudio parlamentario otro proyecto -que no fue aprobado (pero que se tuvo presente en la discusión
parlamentaria)- enmarcado en el Programa de Modernización Legislativa – PROMOLE:
[Link]
[Link]%20Anulaci%C3%[Link].
1
remisiones a otras disposiciones de distintos cuerpos normativos, entre los cuales
ahora aparece expresamente el Código General del Proceso.3
59
desafío en el contexto de una reforma que, si bien es parcial, no es menor.
3
Ya con anterioridad se entendió por parte de la doctrina que la remisión al Código de Procedimiento
Civil (CPC) no era estática, y que las normas del CGP podían ser aplicadas. En ese sentido, sobre el
proceso contencioso administrativo de anulación y la aplicación supletoria, remisión e integración con
el CGP, e incluyendo una mención a la reforma que ahora se analiza, véase: SOBA BRACESCO, I.
M., (2021). Estudios de Derecho procesal. Montevideo: La Ley Uruguay, pp. 442-453.
2
Si tuviéramos que resumir esas modificaciones, podríamos decir que las mismas
tienen por finalidad actualizar el proceso contencioso administrativo anulatorio
acercándolo al sistema procesal general recogido en el CGP, con la impronta de
acelerar su duración, concentrando algunas funciones procesales de modo más
eficiente y estableciendo el carácter de perentorios e improrrogables de todos los
plazos procesales, sin desconocer las particularidades del objeto procesal principal
y del órgano jurisdiccional, lo que lleva a mantener algunas soluciones del régimen
hasta ahora vigente o por lo menos modificarlo con ciertos anclajes.
60
“Artículo 10. (Prueba sobre el objeto principal).- Una vez realizados los actos
de proposición o vencidos los plazos respectivos y resueltas las excepciones
previas en su caso, o relevadas de oficio las que corresponda, siempre que el
acogimiento o relevamiento de la excepción no suponga la conclusión del proceso,
se conferirá a ambas partes un plazo común de diez días para proponer prueba.
Podrá proponerse cualquier medio probatorio no prohibido por ley y solo podrán
ser propuestas posteriormente las pruebas claramente supervinientes, o referidas a
hechos nuevos o mencionados por la contraparte al contestar la demanda. En el
caso de los documentos que se quieran utilizar, siempre que estén en su poder, la
parte los agregará en el mismo acto de proposición.
3
producida dentro de un plazo razonable por la falta de diligencia de la parte
proponente” (énfasis agregado).
61
disposición, los mencionará con la individualización posible expresando lo que de
ellos resulte, y designando el archivo, oficina pública o lugar donde se encuentren
los originales. Después de interpuesta la demanda, no se admitirán al actor otros de
esa naturaleza que los de fecha posterior o anterior con sujeción al artículo 374 del
Código de Procedimiento Civil y sin perjuicio de la facultad conferida al Tribunal por
el artículo 73 de esta ley.
4
Véase, también, CPC, art. 289: “El actor deberá acompañar con la demanda … las escrituras y
documentos en que funde su derecho; si no los tuviere a su disposición, los mencionará con la
individualidad posible, expresando lo que de ellos resulte, y designando el archivo, oficina pública o
lugar donde se encuentren los originales.”; art. 290: “Después de interpuesta la demanda, no se
admitirán al actor otros documentos que los de fecha posterior o anterior con sujeción al artículo
374”; art. 326: “Es aplicable también al demandado lo dispuesto en los artículos 289 y 290”. Resulta
también importante recordar el art. 374 del CPC (referido tanto el art. 290 del CPC como en el citado
art. 61 del DL 15.524), en cuanto prevé que los instrumentos de cualquiera
4
Al respecto, señaló Patritti Isasi que en las estructuras procesales como el
contencioso administrativo de anulación “…el ofrecimiento concreto de medios de
prueba y la solicitud de diligenciamiento no están concentrados en la demanda ni
en la contestación, sino que es necesario la ‘apertura a prueba’ (Arts. 70, 73, 101 y
103 del Decreto-Ley No. 15.524). La misma opera como la estación procesal
apropiada para ofrecer el diligenciamiento de la prueba, contraprueba, y
naturalmente para que el Tribunal ordene su diligenciamiento (ver Arts. 21, 22 y 24
de la Ley No. 13.355).” (la cursiva pertenece al original).5
Respecto del citado art. 61 del Decreto Ley N° 15.524, se ha señalado por
parte de uno de los autores del presente trabajo que el TCA en su momento ya
consideró que la agregación de documentos conjuntamente con la demanda se
basa en un criterio restrictivo, que solo refiere a documentos esenciales en los
cuales el actor funda su derecho, razón por la cual la documentación se debe
presentar en el período de prueba.6
62
N° 15.524), lo cierto es que sobre la base del régimen de apertura a prueba que
estableció el art. 73 eiusdem, armonizado con la regulación de los arts. 21 y 22 de
la Ley Nº 13.355, se entendió que el plazo de apertura a prueba por 60 días, se
subdividía en tres plazos: el primero de 20 días para solicitar el diligenciamiento de
medios probatorios, agregando la documental en poder de las partes, 10 días
siguientes para ofrecer contraprueba y los restantes 30 para el diligenciamiento de
los medios ofrecidos y admitidos. En la aplicación de ese plexo normativo se ha
admitido pacíficamente la agregación de documentos en las oportunidades
referidas, aunque se tratase de documentos que estuvieran en poder de las partes
al momento de la demanda o la contestación de la
clase pueden presentarse en cualquier estado de la causa (hasta la citación para sentencia),
justificando breve y sumariamente haberlos obtenido o hallado recientemente. 5 PATRITTI ISASI, M.
(2015). Aspectos prácticos de la apertura a prueba en los procesos ante el T.C.A. Revista CADE,
XXXIV. Montevideo: CADE, pp. 43-44. Ver, además, del mismo autor (2019). Enfoque práctico sobre
la apertura a prueba en los procesos ante el TCA (pp. 17-29). En XIX Jornadas Nacionales de
Derecho Procesal (Minas – Uruguay). Montevideo: FCU. 6 SOBA BRACESCO, I. M. (2018). El
procedimiento probatorio en el proceso contencioso administrativo anulatorio. En VEIRAS, J.
Procesos constitucionales. Montevideo: FCU, pp. 706- 712.
5
demanda. Sí se ha sido más estricto para exigir con esos escritos aquellos
documentos que “acrediten la representación del compareciente” en su caso, y en
menor medida, los relativos a la notificación o publicación del “acto impugnado”
(nums. 1 y 3 del art. 61 del Decreto Ley N° 15.524).
Ahora bien, qué sucede con la parte final del inciso tercero del art. 10 de la
ley sancionada cuando se expresa que en “el caso de los documentos que se
quieran utilizar, siempre que estén en su poder, la parte los agregará en el mismo
acto de proposición”: ¿se está refiriendo al acto de proposición de las partes
referente al objeto procesal principal o específicamente al acto de proposición de
los medios de prueba?7-8
Una respuesta negativa, es decir, que no existe ese tipo de cambio y, por lo
tanto, que la agregación de documentos se realizaría recién con la proposición de
63
medios probatorios se podría fundamentar en la separación de la “etapa de
proposición” (art. 9) o de los “actos de proposición” (art. 10) respecto de la actividad
probatoria que comenzaría recién con “un plazo común de diez días
7
Otras dudas interpretativas podrían ser qué se entiende por contraprueba o prueba sobre prueba, si
son lo mismo o conceptos diferentes, qué limites tienen, etc. También, qué sentido tiene limitar la
proposición de prueba posterior a los hechos “mencionados por la contraparte al contestar la
demanda”, cuando tanto el actor como el demandado, luego de los actos de postulación respectivos,
tienen plazos comunes para proponer prueba y contraprueba.
8
Picardo y Tiscornia, en sus primeros y muy valiosos comentarios a la reforma, señalan lo siguiente:
“El plazo total para el ofrecimiento de todo el material probatorio por las partes es de 15 días. En los
primeros 10 días las partes deberán ofrecer la prueba inicial. Con relación a la prueba documental, la
Reforma Legislativa establece que deberá ser ofrecida en el propio acto de proposición inicial
-siempre y cuando se cuente con los medios de prueba-. Claro está que aquellos documentos que se
encuentran en poder de terceros o Documento de la contraparte, deberán ser aportados en el
periodo de prueba anunciado, pero nada obsta a que la parte solicite la intimación desde el momento
de la presentación de la demanda o la contestación, según el caso. Luego del plazo de 10 días, se
conferirá a ambas partes un plazo "común" de 5 días hábiles para ofrecer contraprueba.”. Nos queda
la duda de la posición a la que se afilian estos autores, pero parecería que se inclinan, en principio,
por señalar que la prueba documental se tiene que aportar con la demanda y contestación (acto de
proposición “inicial”), a lo que agregan que se podría solicitar una intimación también desde ese
momento. Cfr., PICARDO, S. y TISCORNIA, A. (2021). Primeros comentarios a la reforma legislativa
del proceso contencioso administrativo de anulación. Cita Online: UY/DOC/727/2021. Montevideo: La
Ley Uruguay, pp. 13-14.
6
para proponer prueba”, como lo sugieren los incisos primero y segundo del art. 10.
64
realizados los actos de proposición”), es decir, como los actos de postulación de las
partes. Lo cual, sería una solución que se acerca un poco más al régimen del CGP,
al que cabe estar como “regla general de remisión”.
9
ABAL OLIÚ, A. (2014). Derecho Procesal (Tomo IV). Montevideo: FCU, p. 57. 10 En ese sentido,
seguramente se agregará la relativa a acreditar la representación o personería del compareciente,
cuando este es distinto de la persona titular del derecho o interés invocado, a efectos de evitar el
excepcionamiento correspondiente; o la relativa a acreditar los presupuestos procesales del
accionamiento; etc.
7
incorporación de los elementos de juicio en ambas oportunidades procesales y no
consagrar allí una regla preclusiva, que además sería puntualmente contra
epistémica.
65
11
ABAL OLÍU (2014), ob. cit., pp. 78-79. Posteriormente, ABAL OLIÚ, A. (2020). Imparcialidad, buena
fe, igualdad y economía en la proposición de la prueba. Revista Uruguaya de Derecho Procesal,
1-2(2019). Montevideo: FCU, pp. 19-26.
12
Sin perjuicio de la consulta al trámite parlamentario en la página web ut-supra citada, también
puede consultarse el proyecto anterior, la comparecencia de los representantes del Colegio de
Abogados del Uruguay (Dres. Diego Pescadere, Gabriel Valentín y Miguel Pezzutti) ante la Comisión
de Constitución y Legislación del Senado y las sugerencias realizadas, en la Revista Tribuna del
Abogado, Nº 218, abril/julio, 2021, CAU, pp. 32-48. Entre esas sugerencias, se encontraba la
redacción de un art. 11 con un contenido idéntico a la disposición que estamos comentando (art. 10)
y como comentario, se indicaba: “Entendemos más satisfactoria la solución por la cual la prueba se
propone luego de los actos de proposición, o resueltas las excepciones en su caso, como ocurre
actualmente en el proceso contencioso anulatorio, y en algunos sistemas como el anglosajón.
Compartimos plenamente los cuestionamientos actuales al sistema del CGP: como señala por
ejemplo Abal, la solución por la cual el actor y el demandado tienen la carga de proponer prueba en
los actos iniciales propicia comportamientos de mala fe del demandado (que actúa siempre “a cartas
vistas”), por ello crea en los hechos una ventaja a favor de ese litigante, en detrimento del principio
de igualdad procesal, y es contrario a la economía, porque lleva al actor a proponer pruebas sobre
todos los hechos que alega, sin saber si el demandado los va a controvertir o no (por lo cual se
termina proponiendo prueba innecesaria). Por eso se sugiere que la prueba sea propuesta luego de
los actos de proposición, o de resueltas las excepciones en su caso” (pp. 46-47).
13
Tampoco es un tema en el que hayamos encontrado análisis específicos para el proceso
jurisdiccional que tiene lugar con posterioridad a procedimientos administrativos en los que también
se maneja evidencia (lo que podría relativizar -no en todos los casos ciertamente, pero sí en algunos-
las conclusiones acerca de la “sorpresa” que puede ocasionar eventualmente el ofrecimiento de
prueba). Sobre la distinción entre evidencia y prueba: SOBA BRACESCO, I. M. (2021). Evidencia y
prueba: los elementos que aportan información en el procedimiento administrativo y su relación con
los procesos jurisdiccionales no penales (pp. 185-210). En PATRITTI ISASI, M. y PÉREZ NOVARO,
C. (Coordinadores). Actualidad y perspectivas en el Derecho público. Montevideo: FCU.
8
Party Identification of Evidence.- Parties must identify evidence which they intend to
produce to support the factual allegations set out in their pleadings.”.14
III) Conclusiones
66
documento (sin perjuicio de prueba sobre hechos nuevos o prueba superviniente),
al entenderse que debió agregarse con la demanda o la contestación de la
demanda. Posiblemente y por razones de seguridad, se imponga la práctica de
agregarlos con esos escritos.
14
A su vez, en el comentario a la citada regla se añade lo siguiente: “…Rule 94 sets out a specific
instance of that general principle as it requires parties to identify evidence at an early stage of
proceedings, usually in its initial phase, i.e., within their pleadings (also see Rule 25, 53).”. Cfr.,
European Law Institute – UNIDROIT (2020). European Rules of Civil Procedure.
[Link]
9
recién operaría si la prueba no fue ofrecida en ninguna de las posibles
oportunidades.
Los miembros del TCA tienen el mismo estatuto que los miembros de la
SCJ.
67
Competencia del TCA:
309 de la constitución.
de
3. La no caducidad de la acción.
1) LEGITIMACION ACTIVA:
68
Personal: cuando atañe directamente a una persona determinada o a un
15524.-
69
REVOCACION, JERARQUICO EN SUBSIDIO, ANULACION.
ssdd (ej. Ose), si lo dicta el directorio de ose, cabe otro recurso mas, que es
jurisdiccional?
70
Significa que la demanda anulatoria debe ser presentada dentro de
notificación respectiva.
no notificarse.
En efecto:
expedirse.
71
4) NO PUEDE ESTAR EXCLUIDO DE LA ACCION DE NULIDAD EL ACTO
ADMINISTRATIVO.
El art.26 fue derogado por la ley 15869, dejando solo en vigencia los actos
Estado.
prorrogables a 30 dias. Para ello debe presentar por escrito solicitud de que
puede caducar.
72
como ciertos los hechos alegados por el actor en la demanda, salvo lo que
los 10 días siguientes se ofrece contraprueba, los 30 dias restantes son para
diligenciamiento de la misma.
79: alegatos. Las partes alegan por escrito por su orden, con plazo de
Deben de ser por escrito, primero los presenta el actor, luego el Estado.
los ministros por 45 días cada uno, y luego 20 días para resolver juntos.
73
Si el demandado decide oponer excepciones no contesta la
resolverá la excepción.
diligenciar.
luego el actor.
Luego 120 días para dictar una sentencia interlocutoria con fuerza
definitiva (cada ministro tendrá el expediente por 20 días, mas los 20 días
comunes).
ante el TCA .
acción de amparo.
74
Rubén Flores dice que la sentencia de amparo se declina cuando el
oficio.
para que diga algo. Luego el tribunal tendrá 30 días para resolver si hace
CONSTITUCION.
⮚ Desviación de poder.
⮚ CONFIRMA
75
LESION DE INTERES LEGITIMO: se requieren 4 votos para anular,
reparatoria.
Dos posiciones:
vía recursiva.
Artículo 312.- La acción de reparación de los daños causados por los actos administrativos a que refiere el
artículo 309 se interpondrá ante la jurisdicción que la ley determine y sólo podrá ejercitarse por quienes
tuvieren legitimación activa para demandar la anulación del acto de que se tratare.
El actor podrá optar entre pedir la anulación del acto o la reparación del daño por éste causado.
En el primer caso y si obtuviere una sentencia anulatoria, podrá luego demandar la reparación ante la sede
correspondiente. No podrá, en cambio, pedir la anulación si hubiere optado primero por la acción
reparatoria, cualquiera fuere el contenido de la sentencia respectiva. Si la sentencia del Tribunal fuere
76
confirmatoria, pero se declarara suficientemente justificada la causal de nulidad invocada, también podrá
demandarse la reparación.
sentencias interlocutorias.
la otra parte.
interlocutoria con fuerza definitiva. Pero para que se pueda interponer debe
tema, el TCA considera que para que la sentencia tenga esos efectos tiene
77
Artículo 311.- Cuando el Tribunal de lo Contencioso Administrativo declare la nulidad del acto administrativo
impugnado por causar lesión a un derecho subjetivo del demandante, la decisión tendrá efecto únicamente en el
proceso en que se dicte.
Cuando la decisión declare la nulidad del acto en interés de la regla de derecho o de la buena administración,
producirá efectos generales y absolutos.
Artículo 309.- El Tribunal de lo Contencioso Administrativo conocerá de las demandas de nulidad de actos
administrativos definitivos, cumplidos por la Administración, en el ejercicio de sus funciones, contrarios a una
regla de derecho o con desviación de poder.
La jurisdicción del Tribunal comprenderá también los actos administrativos definitivos emanados de los demás
órganos del Estado, de los Gobiernos Departamentales, de los Entes Autónomos y de los Servicios
Descentralizados.
La acción de nulidad sólo podrá ejercitarse por el titular de un derecho o de un interés directo, personal y
legítimo, violado o lesionado por el acto administrativo.
Artículo 310.- El Tribunal se limitará a apreciar el acto en sí mismo, confirmándolo o anulándolo, sin
reformarlo.
Para dictar resolución, deberán concurrir todos los miembros del Tribunal, pero bastará la simple mayoría para
declarar la nulidad del acto impugnado por lesión de un derecho subjetivo.
En los demás casos, para pronunciar la nulidad del acto, se requerirán cuatro votos conformes. Sin embargo,
el Tribunal reservará a la parte demandante, la acción de reparación, si tres votos conformes declaran
suficientemente justificada la causal de nulidad invocada.
Esquema riesgos:
78
5. Sobreplazos por medidas adoptadas por el Sindicato Único de la Construcción, o por
conflictos sindicales que traigan aparejadas medidas adoptadas por el PIT CNT de tal
magnitud que impidan la normal ejecución de la obra.
6. Cambios en la normativa técnica, medioambiental, de accesibilidad y eliminación de barreras
y de seguridad de los usuarios producidos con posterioridad a la fecha de la firma del
presente contrato y que impacten en la ejecución de los trabajos; así como cualquier medida
de remediación ambiental adicional que resuelva la Administración Contratante.
Riesgos de la Sociedad Contratista
La Sociedad Contratista asumirá los riesgos y responsabilidades que se deriven del diseño y
construcción en materia de obras de rehabilitación y mantenimiento. La totalidad del Contrato de
PPP, en sus aspectos de proyecto, diseño, construcción y financiación, y mantenimiento, se desarrolla
a riesgo de la Sociedad Contratista.
En particular y con carácter meramente enunciativo y no limitativo, no se derivarán
responsabilidades para la Administración Pública Contratante en caso de:
1. No obtención de financiamiento vinculado al objeto del Contrato.
2. Diseño inapropiado del Proyecto objeto del Contrato.
3. Sobrecostos en las obras de construcción, rehabilitación o mantenimiento, ya sea por
aumentos en las cantidades de obra o por incrementos en los precios de los insumos.
4. Sobreplazos en las obras de construcción, rehabilitación o mantenimiento.
5. Obligaciones generadas con terceros como consecuencia de la ejecución del Contrato.
6. Errores en los estudios previos.
7. Daños ambientales generados como consecuencia de incumplimientos de la Sociedad
Contratista en la ejecución de las obras objeto del contrato.
8. La evolución de las condiciones del mercado financiero a lo largo del plazo del Contrato.
9. Contratación de pólizas de seguros, renovación de las mismas a su vencimiento, pagos de los
deducibles. La Sociedad Contratista asumirá los riesgos en caso de infraseguro o
sobreseguro.
10. Disputas laborales, gremiales o huelgas
11. Falta de disponibilidad de mano de obra, insumos o materiales necesarios para la ejecución
del proyecto objeto del Contrato.
12. Utilización de insumos o materiales no especificados en la documentación de carácter
contractual.
13. Retrasos en la ejecución de subcontratos.
14. Accidentes laborales.
15. Insolvencia de la Sociedad Contratista.
1.- Sentencia que se dicta liminarmente acogiendo la pretensión del actor, sin oir al
demandado.
Es definitiva (354.1).
El demandado puede oponer excepciones en 10 días hábiles (355.1).
79
2.- Sentencia que se dicta liminarmente, rechazando la pretensión del actor, sin oir al
demandado.
Es interlocutoria con fuerza de definitiva (354.2).
El actor la puede apelar como tal con efecto suspensivo (360/1).
3.- Sentencia que tiene por no opuestas las excepciones del demandado por su
inasistencia no justificada a la audiencia preliminar.
Es interlocutoria simple (357.2 inciso final).
El demandado la puede apelar como tal sin efecto suspensivo (360/4).
4.- Sentencia que rechaza las excepciones opuestas por ser inadmisibles. Es
interlocutoria simple (355.2).
El demandado la puede apelar como tal sin efecto suspensivo (355.2 inciso final y
360/4).
5.- Sentencia que se dicta al finalizar el proceso, haciendo lugar o rechazando las
excepciones opuestas por el demandado.
Es definitiva (358.1).
Cualquiera de las partes la puede apelar como tal con efecto suspensivo (360/5).
8.- Sentencia que sustituye una medida cautelar a pedido del demandado. Es
interlocutoria simple.
El actor la puede apelar como tal sin efecto suspensivo (360/2 y 380.4).
80
Es interlocutoria con fuerza de definitiva (357.2 inciso 2).
El actor la puede apelar como tal con efecto suspensivo (360/1).
10.- Sentencia interlocutoria que resuelve una tercería de dominio o de mejor derecho,
conforme a lo previsto por el art. 335 (360/6).
1) La sentencia interlocutoria que resuelve una tercería de dominio tramitada por la vía
incidental - procedimiento del art. 321 - es apelable con efecto suspensivo de lo
resuelto (335.1). Esto significa que la apelación impide que se cumpla la decisión
(por ejemplo: levantar el embargo a pedido del tercero),
pero el proceso igualmente continuará.
No obstante, el trámite principal se suspenderá al llegar al estado de remate del bien
respectivo, si no está resuelta la tercería por interlocutoria firme (335.2 inciso
primero).
2) La sentencia interlocutoria que resuelve una tercería de mejor derecho tramitada por
la vía incidental - procedimiento del art. 321 – es apelable con efecto suspensivo de
lo resuelto (335.1). Esto significa que la apelación impide que se cumpla la
decisión (por ejemplo otorgar prioridad en el cobro a determinado
acreedor), pero el proceso igualmente continuará.
No obstante, el trámite principal se suspenderá al formularse la liquidación del haber
del ejecutante, si no está resuelta la tercería por interlocutoria firme (335.3).
3) No es necesario, en principio, tramitar una tercería de dominio por la vía incidental si
el tercerista acredita, con la documentación e información registral respectivas, la
titularidad del dominio que invoca. En tal caso, el tribunal ordenará de plano la
cancelación de la cautela, con citación a domicilio de las partes por el plazo de diez
días.
Las partes sólo podrán oponerse alegando y probando:
a) el error del informe registral;
b) o su falsedad;
c) o la inoponibilidad de la inscripción al acreedor embargante (si el tercerista
81
sentencia interlocutoria que declare inadmisible la oposición será
apelable con efecto suspensivo de lo resuelto. Quiere decir que el proceso igual
continuará, no obstante su suspensión si se llega al estado de remate del bien sin
estar resuelta la oposición por sentencia firme.
1) Contra la sentencia definitiva inicial del proceso ejecutivo, que acoge la pretensión, el
demandado puede oponer excepciones (no apelar) en el plazo de diez días hábiles
(355.1).
2) Contra la sentencia definitiva final que resuelve las excepciones planteadas, la parte
agraviada puede interponer recurso de apelación en el plazo de quince días hábiles
(358.1).
3) Contra las sentencias interlocutorias dictadas fuera de audiencia, la parte agraviada
puede interponer el recurso de apelación con sus fundamentos en el plazo de seis días
hábiles (254/1).
4) Contra las sentencias interlocutorias dictadas en audiencia, en principio, corresponde
anunciar el recurso de apelación en la audiencia e interponerse y fundarse por escrito
en los seis días siguientes (254/2).
5) Contra las sentencias interlocutorias dictadas en audiencia, si corresponde el efecto
diferido, corresponde directamente interponer el recurso de apelación, cuya
fundamentación y trámite quedarán diferidos para el caso eventual de ser apelada la
sentencia definitiva (251/3 y 254/3).
forma:
82
a) Sólo con recurso de reposición (art. 245).
b) Reposición y apelación en subsidio, correspondiendo deducir ambos recursos
conjuntamente dentro del plazo para apelar (art. 250 numeral 2 inciso
segundo).
Si la interlocutoria se dictó en audiencia, se interpondrán ambos recursos
conjuntamente. El de reposición se resolverá en la misma audiencia y de
acuerdo con su resultado se examinará el de apelación conforme al efecto que
legalmente corresponda (art. 246.4).
c) Sólo con recurso de apelación, en cuyo caso el tribunal podrá siempre revocar
la interlocutoria apelada (art. 250 numeral 2 inciso final y art. 254 numeral
5).
PROCESO ABREVIADO
83
PROCEDIMIENTO - 273 y 273 TER num. 4.
84
- El juez oirá a la víctima, si estuviera presente (si no lo
está, será notificada del acuerdo).
85
1.- MODELO ACUSATORIO.
2.- APLICACIÓN DE LEY SUSTANCIAL PENAL MÁS BENINGNA Y LA COSA
JUZGADA. 3.- EL DEBIDO PROCESO Y SUS MANIFESTACIONES.
86
investigación preliminar y reservar al juez el dictado de la sentencia definitiva.
En esta segunda alternativa, que es la elegida por el nuevo CPP, lo ideal hubiera
sido la previsión de dos jueces: uno de garantías para controlar la investigación
preparatoria y formalizarla; y otro encargado del debate y dictado de la
sentencia
final (un proyecto de nueva reforma actualmente en el Parlamento prevé esta
solución).
2.- APLICACIÓN DE LEY SUSTANCIAL PENAL MÁS BENIGNA Y LA COSA
JUZGADA.
El art. 15.2 del nuevo CPP establece la retroactividad relativa de la nueva ley
penal sustancial más benigna, modificativa de la pena, señalando que se
aplica retroactivamente a delitos cometidos con anterioridad a la misma, salvo
que la condena se hallare fijada por sentencia ejecutoriada.
Se trata de una solución regresiva, porque la sanción de una ley penal más
benigna posee retroactividad absoluta y surte efectos ex tunc, alcanzando
inclusive a sentencias de condena anteriores ya firmes.
Dicha retroactividad absoluta está consagrada por el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y por la Convención Americana de Derechos
Humanos, ambos ratificados por Uruguay. Ambos Pactos establecen que la
posterior imposición de una pena más leve beneficiará al autor del delito, sin
distinguir si condena se encuentra o no ejecutoriada.
El mismo razonamiento procede en materia de prescripción del delito,
instituto propio del derecho penal material o sustantivo.
Según su 15.3, el nuevo CPP establece que una futura ley de prescripción más
favorable no se aplica a los casos en que exista condena firme.
Por el contrario, una ley sucesiva más favorable en materia de prescripción,
debería tener retroactividad absoluta, no estando limitada por una posible
sentencia de condena ejecutoriada.
87
a.- Reconocimiento de la dignidad humana
El art. 3 del nuevo CPP prohíbe que se le dispense al sujeto un trato inhumano
o degradante dentro del proceso penal.
El reconocimiento de la dignidad humana como valor superior adquiere
relevancia superlativa en el ámbito del proceso de ejecución penal, pues
guarda relación directa con las reglas de tratamiento penitenciario.
b.- Estado jurídico de inocencia
Art. 4 nuevo CPP: ninguna persona a quien se atribuya un delito puede ser
tratada como culpable mientras no se establezca su responsabilidad por
sentencia ejecutoriada.
La mayor gravitación del principio tiene que ver con la prisión preventiva, que
tiene naturaleza cautelar y nunca puede operar como pena anticipada.
Por eso se prevé que tal medida y otras limitativas de la libertad sólo proceden
por razones cautelares y a petición del MP.
88
e.- Prohibición de persecución penal múltiple: ne bis in ídem
Art. 5: prohibición de doble enjuiciamiento por el mismo hecho.
Concluido el proceso penal por sentencia definitiva firme o por
sobreseimiento, es claro que no procede iniciar un nuevo proceso por los
mismos hechos.
El problema radica en la petición fiscal de archivo de las actuaciones durante la
indagatoria preliminar. El art. 99 faculta al fiscal a iniciar o continuar la
investigación si se produjeren nuevos hechos o se le aportaren nuevos medios
de prueba.
Dicha facultad no parece razonable. Se trataría de un archivo sin perjuicio que
debería ser suprimido.
Del mismo modo, si la investigación se clausura por vencimiento del plazo
máximo de duración previsto por el art. 265 o su eventual prórroga, tampoco
podrá el imputado ser sometido a una nueva investigación penal por los
mismos hechos, aunque surjan nuevos hechos o nuevas pruebas.
89
No obstante, en determinados casos pautados por la ley, el MP puede aplicar
el llamado principio de oportunidad y no realizar la investigación ante
determinados hechos delictivos (art. 100).
90
fiscal. No ocurre lo mismo con la calificación jurídico-penal, pues el juez puede
establecer su propia interpretación del derecho (iura novit curia), corrigiendo
la erróneamente aplicada; pero siempre sin apartarse de los hechos
contenidos en la requisitoria.
1.- Desde su inicio hasta la formalización judicial de la investigación solicitada por el fiscal.
1.- ACUSACIÓN FISCAL - 127 (dentro del plazo máximo para culminar la investigación
preliminar).
91
2.- EMPLAZAMIENTO POR TREINTA DÍAS AL ACUSADO Y A SU DEFENSOR - 128 (para
ofrecer la prueba que pretenden producir en el juicio oral).
- Como cuestión previa, la defensa podrá objetar la acusación por defectos formales,
oponer excepciones, instar el sobreseimiento y proponer acuerdos.
- Cada parte enunciará la prueba ofrecida oportunamente (127 y 128). No se podrá
proponer prueba en esta audiencia.
- La víctima podría ofrecer prueba en esta audiencia (no lo dice la norma pero no
tendría otra oportunidad).
- Establecerá el órgano competente para intervenir en el juicio oral. - Los hechos que se
dieron por acreditados en virtud de las convenciones probatorias. - La prueba que hubiera
sido admitida.
- Se comunicará a las partes la fecha de la audiencia, no más allá de tres meses desde la
notificación del auto antes referido.
podrá suspender por razones de absoluta necesidad, no más allá de diez días.
92
- El juez declarará abierto el debate, advirtiendo al imputado sobre la importancia del
acto, el significado de la audiencia y los derechos que le asisten.
- El imputado podrá realizar las declaraciones que considere pertinentes, siempre que el
juez lo considere oportuno. Las partes podrán realizarle preguntas y repreguntas.
Excepcionalmente, en casos complejos, podrá prorrogar su dictado por quince días. 10.-
El tribunal podrá disponer, durante el plazo para dictar sentencia, diligencias para
mejor proveer; y las partes podrán solicitar, a modo de contraprueba, diligencias
complementarias.
93
En todo caso, se dictará sentencia dentro del plazo previsto por el 271.7, aunque no se
haya diligenciado la prueba para mejor proveer o la complementaria.
Art. 144:
a) La recolección de “evidencias probatorias” estará a cargo del MP, que actuará bajo los
principios de objetividad y buena fe.
El legajo de Fiscalía no podrá ser consultado por el tribunal, salvo para resolver sobre
prisión preventiva, en los procesos abreviados y en el simplificado (arts. 224.1, 272, 273,
273 BIS y 273 TER); teniendo que resolver los planteos de las partes en audiencia, en base a
las argumentaciones que estas hagan de la información recolectada y la contradicción que
genera la parte contraria.
-- las pruebas se admiten a solicitud del MP, la defensa y la víctima. El tribunal decidirá su
admisión y podrá rechazar medios probatorios: 140.2 y 268.2. (innecesarios, inconducentes,
inadmisible, impertinentes, sobreabundantes, dilatorios e ilegales).
d) Las partes podrán acordar tener por admitidos ciertos hechos, en cuyo caso
corresponderá al juez en la audiencia de control de acusación declararlo como acreditado,
dejando debida constancia en el auto de apertura a juicio (268.3).
No se podrá dictar sentencia condenatoria sin que obre en el proceso “plena prueba” de la
que “resulte racionalmente” la “certeza del delito y la responsabilidad del imputado”.
94
En caso de duda deberá absolverse al imputado.
Art. 143: Valoración de la prueba de acuerdo a las reglas de la sana crítica. El tribunal
indicará el o los medios de prueba que constituyan el fundamento principal de su decisión.
Para que tenga valor probatorio es preciso que el imputado, asistido por su defensor, la
haya prestado libremente ante el tribunal y que además otro u otros elementos de
convicción la corroboren.
Otros casos.
164 inc.4: declaración de víctimas de delitos sexuales, menores de 18 años, personas con
discapacidad física, mental o sensorial; receptada por funcionario especializado y sin la
presencia de las partes, prohibiéndose el careo.
95
-- Videovigilancia en lugares cerrados: 210.2.
provisorio).
- Solicitar al juez ciertas medidas limitativas de la libertad ambulatoria del imputado: 222
(medidas del 221.1 lits. a), d), e) y f.).
96
Atribuciones a partir de la formalización judicial de la investigación.
prisión preventiva: 223 a 235. En especial: 223 - 224 - 225 a 228 - 230 - 266.6 - 266.7. -
- Actuación sin orden previa del fiscal. Posible declaración del imputado. Actos de
investigación. Problema: asistencia letrada en declaraciones.- 53 – 54 – 61.
Art. 43: Toda persona tiene el deber de identificarse. Si se niega o hay dudas sobre
documentación exhibida, puede haber “conducción” para corroborar identidad, dando
cuenta al MP.
- Designar defensor de su confianza desde la primera actuación del fiscal: 64/b – 71.4 –
- Solicitar directamente al juez que cite a una audiencia para prestar declaración:
97
La defensa puede ser ejercida hasta por dos abogados (73.1). El acto de un defensor será
eficaz con respecto al otro (73.2).
La defensa de varios imputados podrá ser asumida por un defensor común, salvo que
sustenten posiciones incompatibles entre sí (74.1).
- El defensor tiene todos los derechos que la ley reconoce al imputado (71.1).
- Deberá asistir al imputado cada vez que comparezca ante el fiscal. En su primera
declaración, el fiscal le comunicará el hecho que se le atribuye, los resultados de la
investigación y su derecho a no declarar (263.1).
Art. 75: La ausencia de defensor en cualquier actuación en que la ley exija expresamente
su participación, acarreará su nulidad (problema de declaraciones ante la Policía).
VI.- LA VÍCTIMA
• Facultades: 81.2
solicitar medidas cautelares sobre bienes del imputado (266.6 lit.c, 216
98
preliminar (98, 99) o no ejercer la acción penal (100);
99
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VI) SUGERENCIAS
A la luz de las críticas expuestas, se torna dificultoso formular sugerencias de modificaciones al
modelo, máxime cuando ese modelo ha venido siendo impuesto casi dogmáticamente –con
mayores o menores variantes- en la mayoría de los países de Latinoamérica.
Sin corregir los desequilibrios reseñados en los capítulos precedentes, es difícil que el modelo
sea exitoso. A tales efectos, e intentando subsanar los defectos señalados, debería pensarse en
algunas de las siguientes soluciones modificativas:
● Que en la audiencia de formalización se diligencie la prueba necesaria para configurar la semiplena
prueba exigida constitucional y legalmente; en tal sentido, podría establecerse que las partes
enuncien y ofrezcan verbalmente las pruebas de que disponen, señalando su trascendencia y su
peso, y que el Juez resuelva diligenciar todas aquellas que estime pertinentes hasta alcanzar la
semiplena prueba, o elementos de convicción suficientes para formalizar y para imponer una
medida cautelar. Lo que permitirá entonces sí que el Juez alcance el grado de convicción requerido
para entender que se ha cometido un delito y que prima facie el imputado tuvo participación en el
mismo. Naturalmente, la prueba diligenciada en esta etapa ya debiera quedar incorporada a la causa
y no debiera exigirse su reproducción en una instancia posterior del juicio, por elementales razones
de economía procesal y en aras de evitar revictimizaciones.
● Que se instaure una vía procesal que podría denominarse “simplificada” o “extraordinaria”, como
sucede en el régimen procesal chileno, que consista en una estructura práctica y ágil que evite la
dicotomía proceso abreviado o juicio oral como las dos únicas alternativas de condena. Ese proceso
simplificado podría contener –luego de la formalización- una instancia donde Fiscalía y Defensa
ofrezcan la prueba a diligenciar (agregando sin ritualidades la prueba documental o pericial de que
dispongan, y requiriendo la citación de testigos, por ejemplo, para enumerar los medios de prueba
más utilizados), una única audiencia donde se diligencie la prueba ofrecida por las partes, y al
finalizar la misma prever la acusación o pedido de sobreseimiento por la Fiscalía, contestación de la
Defensa y sentencia. Esta vía extraordinaria y simple estaría entonces destinada a cubrir el mayor
porcentaje de casos.
● Reducir la posibilidad del proceso abreviado a casos con penas de prisión, o de personas primarias,
o de determinado tipo de delitos; y aún en tales casos, ampliar las potestades del Juez, como por
ejemplo, prever la posibilidad de que pueda acceder a la carpeta de investigación de la Fiscalía, o
exigir que deba interrogarse al imputado sobre los hechos atribuidos, y no solamente sobre si
consintió libre y voluntariamente el acuerdo con la Fiscalía.
● De tal forma, entonces, que el juicio oral siga previsto para casos excepcionales (5% de los casos),
el abreviado para un universo de aproximadamente un 20% de los casos, y el extraordinario o
simplificado, para el 75% restante.
VII) CONCLUSIONES
El nuevo modelo procesal penal no ha cumplido con las expectativas creadas, ni con las ventajas
comparativas que se podían esperar a partir de su implementación y puesta en vigencia:
● No ha sido exitoso ni aún en el plano de las garantías, desde que se dispone la prisión preventiva sin
diligenciamiento de prueba, y desde que en el 95% de las condenas penales impuestas, en procesos
abreviados, el imputado precisamente renuncia a las garantías de un debido proceso y ni siquiera es
oído por el Juez sobre los hechos por los que se autoincrimina.
● No resultó ser un modelo protector de la víctima, pues si bien es cierto que se introducen algunas
prerrogativas procesales a su favor, lo real y concreto es que en el 95% de los procesos no es tenida
en cuenta en la resolución del caso (y el porcentaje es aún mayor si se toman en cuenta los casos de
suspensión condicional del proceso), ya que el Fiscal y el Defensor llegan a un acuerdo sin que esté
prevista participación alguna de la víctima. Únicamente en los abreviados, si la víctima concurre a
la audiencia, debe ser oída, pero nada dice el Código sobre la incidencia de una eventual oposición
de su parte al acuerdo, por lo cual su participación es casi nominal. Y si bien podría apelar la
sentencia dictada en un abreviado (sólo si compareció en el proceso y únicamente en la medida que
la resolución le afecte directamente, conforme al art. 360.3), no se advierte qué elementos podría
tener el Tribunal de alzada para reconsiderar el fallo de primera instancia, si no se diligenció
prueba.
● Se suponía que en el nuevo modelo las penas que se impondrían serían “ahora sí” efectivas –tanto si
se imponían en un juicio oral como si se imponían en un abreviado-. Sin embargo, resultó que las
penas alternativas de libertad vigilada y de libertad intensamente vigilada son moneda corriente en
el nuevo sistema. Si bien es cierto que tales penas alternativas estaban originalmente previstas en la
Ley 19.446, y no en el nuevo Código, lo cierto es que en el viejo sistema tuvieron poca aplicación,
y en el nuevo han tenido permanente aplicación, por cuanto el nuevo Código prevé en su artículo
316 la posibilidad de penas alternativas, con lo cual se ha entendido por la jurisprudencia
–correctamente por otra parte- que el nuevo Código no entra en contradicción en este punto con la
Ley 19.446 y ésta permanece vigente.
● No resultó ser un modelo transparente, puesto que en el 95% de los procesos (y el porcentaje es aún
mayor si se toman en cuenta los casos de suspensión condicional del proceso), la Fiscalía y la
Defensa llegan reservadamente a un acuerdo y luego se le da viso de transparencia a éste mediante
la celebración de una audiencia entonces sí pública (en la que el Juez tiene muy poco –por no decir
casi nada- para hacer).
● Una de las ventajas del nuevo modelo consistía en que cambiarían y quedarían claramente definidos
los roles de los sujetos del proceso: el Juez en el rol de juzgador, el Fiscal en el rol de investigador y
acusador, y el Abogado del imputado en el rol de defensor de los derechos y garantías de su cliente
en el proceso. No obstante, ello ha sido así sólo parcialmente. Pues la realidad muestra que el Juez
–que debía juzgar- no juzga en el 95% de los procesos (y el porcentaje es aún mayor si se toman en
cuenta los casos de suspensión condicional del proceso), en los que se ha transformado casi
diríamos en un mero homologador de los acuerdos que celebran la Fiscalía y la Defensa, quedando
su rol limitado a un papel casi nominal o formal.
● Finalmente, si bien se auguraba mayor eficacia en la persecución penal, ello tampoco ha sido así.
En efecto, si bien el número de formalizaciones se ubica aproximadamente en el mismo nivel que el
número de procesamientos del sistema anterior, lo cierto es que la implementación del nuevo
sistema ha resultado en un aumento del número de delitos, precisamente a partir del 1° de
noviembre de 2017: textualmente, se publicó en reiteradas oportunidades que la Fiscalía General de
la Nación preveía un flujo de 18.000 denuncias mensuales, y a partir de noviembre de 2017 se pasó
a un número de 29.000 denuncias mensuales. Pues bien, resulta ineludible deducir que el aumento
de casos denunciados y el aumento de los delitos está claramente relacionado con la
implementación del nuevo Código. No es normal ni habitual que en un país determinado y en una
época determinada se verifique tamaño salto en el número de denuncias, a no ser que ocurra alguna
circunstancia excepcional, tal como una guerra o una calamidad; pues bien, no concurriendo ningún
acontecimiento excepcional, ni grandes cambios en otros ámbitos del sistema de justicia o policial
que pudieran ameritar tal diferencia, sólo hay que remitirse a analizar qué sucedió a partir del 1° de
noviembre de 2017 en materia de investigación o persecución penal, que es el inicio de un nuevo
régimen procesal, y no cabe sino concluir que la entrada en vigencia del nuevo Código es la causa
del aumento.
Para terminar, hay que destacar que la aplicación abrumadoramente mayoritaria del proceso
abreviado ha venido a significar en los hechos una disminución de las penas en un 95% de los
delitos en el Uruguay; pues el abreviado implica necesariamente una reducción de pena. Sin
ingresar a la inútil discusión de si las penas efectivas en el nuevo sistema son mayores o menores
que en el sistema anterior, lo cierto y concreto es que las penas pactadas en los procesos abreviados
son inferiores a las que deberían corresponder, pues ningún Defensor aceptaría una pena sin juicio
para su defendido, si la misma es equivalente o mayor a la que la Fiscalía presumiblemente podría
obtener en juicio. En el caso de delitos con pena de penitenciaría, es notorio e incontrastable que las
penas pactadas son inferiores, y en algún caso, muy inferiores, a las que se aplicaban en el viejo
régimen, que en puridad son las que deberían corresponder pues son las que establece el Código
Penal. Y esto –como se indicó- no es responsabilidad de los Fiscales. Es culpa del modelo. El Fiscal
debe “huir” del juicio, y recurrir inexorablemente al proceso abreviado, por los motivos ya
analizados, fundamentalmente porque el juicio oral es extremadamente complejo e impráctico, y no
puede razonablemente elevar más de 10 o 15 casos a juicio por año.
Que el Fiscal deba “huir” del juicio es el corolario absurdo de un modelo que lo conduce
inexorablemente a ello; equivaldría a suponer que un cirujano deba “huir” de la intervención
quirúrgica, o en términos futbolísticos, que un delantero deba “huir” del arco rival.
El Fiscal queda más o menos conforme –en un 95% de los procesos- con la pena que “logró”
acordar, en tanto se acerque a la pena que sabe que hubiera correspondido requerir e imponer de
haberse elevado la causa a juicio oral; pero la pena acordada será siempre –además de inferior a la
que hubiera requerido en la acusación en ese juicio- fruto de los avatares de una negociación y de
las habilidades negociadoras del Fiscal y del Defensor. En suma, la solución al conflicto penal, en el
95% de los asuntos que llegan al sistema de justicia en nuestro país, se resuelvan como si de un
mercado se tratara.
Pretender que el nuevo modelo es el gran cambio cualitativo en materia procesal penal, o el
gran “cambio de paradigma”, cuando básicamente ha consistido en no celebrar juicio en más
de un 95% de los casos formalizados, y sin siquiera acudir en tales casos a soluciones que
pudieran ser más satisfactorias para la víctima o para la sociedad en su conjunto, parece
bastante alejado de la realidad de los hechos.
Un modelo que conduce casi forzosamente a no realizar juicios penales no puede ser un
ejemplo de modelo procesal.
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PROCESO PENAL. Cuestionario
Procesos ejecutivos:
4.- Especialidades del juicio ejecutivo cambiario o comercial (en cuanto al título, a las
medidas preparatorias, a las defensas posibles).
6.- Si el demandado opone una excepción que el Juez considera inadmisible, la puede
rechazar de plano, o sea, sin sustanciación ? (art. 355.2).
Dicha sentencia, sería apelable ? Con qué efecto ?
7.- Mecanismo de traba y efectividad del embargo sobre los siguientes bienes:
- inmuebles;
- bienes muebles en general;
- vehículos automotores;
- créditos
- cuentas bancarias identificadas por el actor.
- participación social en una sociedad comercial.
12.- Diga de qué mecanismos legales dispone el deudor para averiguar bienes concretos
del deudor (379.6 y 379.7).
13.- Cómo opera el denominado “embargo de cuentas bancarias no identificadas”.
(380.8).
14.- Cuáles son las consecuencias, para las partes, de no asistir a la audiencia del
proceso ejecutivo, luego de que el demandado opuso excepciones (art. 357).
18.- Si el deudor es feriante, podría pedirse el embargo de su único camión con el que
traslada la mercadería ?.
19.- Y si el deudor fuera escribano, podría embargarse la única computadora que tiene
en su estudio ? (art. 381).
22.- Indique la particularidad del título ejecutivo cuando consta en contratos bilaterales
o sinalagmáticos.
PARTICULARIDADES DE LA EJECUCIÓN DE CRÉDITO GARANTIZADO
CON HIPOTECA
Legitimación pasiva:
1.- El deudor hipotecante: que puede responder, además, con otros bienes de su
patrimonio (art. 2372 Código Civil). O sea que si el bien hipotecado resultare insuficiente
para cubrir el importe del crédito ejecutado, podrán afectarse otros bienes del deudor. De
lo contrario, el acreedor hipotecario estaría en peor situación que el acreedor
quirografario, que puede solicitar la mejora de embargo.
En suma: el acreedor hipotecario podría afectar bienes diversos al hipotecado. La
discusión es si puede hacerlo en la vía de apremio ya iniciada o tiene que promover un
proceso ejecutivo paralelo o posterior.
3.- Tercero adquirente del bien hipotecado: si la enajenación se produce durante la vía de
apremio, será preciso notificar la ejecución al nuevo propietario (quien podrá articular
defensas). Esa notificación no será necesaria si el bien hipotecado hubiere sido objeto de
embargo específico al promoverse la ejecución (conveniencia de embargar el bien
hipotecado).
4.- Las defensas admisibles: existen dos posiciones claramente definidas en torno a la
interpretación de la expresión legal “inhabilidad del título por falta de los requisitos
esenciales para su validez” (art. 379.2 CGP).
La restrictiva (Simón, Tarigo), que sólo permite invocar la ausencia de requisitos
esenciales para la validez del título de ejecución.
Hay que tener en cuenta las medidas preventivas del art. 453 del CGP.
8.- Diga si es posible pretender el divorcio por dos causales, una en subsidio de la otra.
9.- Consecuencias de que la parte demandada se allane totalmente a la pretensión de
divorcio de su cónyuge.
10.- Diga si el juez podría disponer el divorcio por una causal distinta a la invocada por
la parte actora.
11.- Diga si una persona interdicta podría promover un proceso de divorcio.
12.- Qué significa la “conversión” de una separación de cuerpos en divorcio; y por qué
proceso se lograría esa conversión.
23.- Qué proceso aplica para lograr la disolución de una unión concubinaria.
24.- Si se disuelve la unión concubinaria y ambos habitaban una finca propiedad de
uno de ellos, podría el propietario promover el desalojo del otro. Qué dice la ley al
respecto.
25.- Diferencia entre apertura legal y judicial de una sucesión.
30.- Si un acreedor del causante no comparece en el plazo indicado por los edictos
publicados, pierde su derecho de crédito contra los herederos ?
31.- Diga si ocurre lo mismo en caso de que un acreedor no comparezca al
emplazamiento por edictos al declararse disuelta la sociedad conyugal.
32.- Diga si los herederos podrían enajenar un bien heredado sin antes haber
tramitado la sucesión.
33.- Cuáles son las denominadas “incidencias” en el proceso sucesorio y cómo se
tramitan.
34.- Qué proceso deberían seguir los coherederos para cesar el condominio sobre
bienes del causante.
35.- Diga si existe un plazo para promover el proceso sucesorio.
36.- Diga si un acreedor del causante podría promover la apertura judicial de la
sucesión.
37- Diga si el Ministerio Público (Fiscal) tiene que ser oído en un proceso sucesorio.
38.- Explique el procedimiento para lograr una declaración de incapacidad. Señale
alguna particularidad del mismo.
39.- Si el juez niega la declaración de incapacidad, se podría volver a solicitar más
adelante ?
40.- Qué providencias se pueden apelar en el procedimiento de declaración de
incapacidad.
Estructura del proceso concursal.
Hay que tener en cuenta las medidas preventivas del art. 453 del CGP.
2.- Ejecución de título que condena a dar alguna cosa (art. 397 CGP).
3.- Ejecución de título que contiene obligación de hacer (art. 398 CGP).
4.- Ejecución de título que contiene obligación de no hacer (art. 399 CGP).
5.- Ejecución de sentencias de condena a pagar dinero contra el Estado (arts. 400 y 401).
6.1.- Eventual liquidación de cantidad ilíquida por vía incidental (art. 378 CGP).
Prioridades.
2.- Ejecución de título que condena a dar alguna cosa (art. 397 CGP).
3.- Ejecución de título que contiene obligación de hacer (art. 398 CGP).
4.- Ejecución de título que contiene obligación de no hacer (art. 399 CGP).
5.- Ejecución de sentencias de condena a pagar dinero contra el Estado (arts. 400 y 401).
6.1.- Eventual liquidación de cantidad ilíquida por vía incidental (art. 378 CGP).
Prioridades.
AUDIENCIA
DEMANDA Traslado por UNICA
15 días hábiles
Franqueo al superior
LABORAL. Cuestionario
13.- Diga si en el proceso laboral de menor cuantía se confiere un plazo para contestar
la demanda por escrito.
Procesos Laborales ley 18572 modif 18847
Legitimación pasiva:
1.- El deudor hipotecante: que puede responder, además, con otros bienes de su
patrimonio (art. 2372 Código Civil). O sea que si el bien hipotecado resultare insuficiente
para cubrir el importe del crédito ejecutado, podrán afectarse otros bienes del deudor. De
lo contrario, el acreedor hipotecario estaría en peor situación que el acreedor
quirografario, que puede solicitar la mejora de embargo.
En suma: el acreedor hipotecario podría afectar bienes diversos al hipotecado. La
discusión es si puede hacerlo en la vía de apremio ya iniciada o tiene que promover un
proceso ejecutivo paralelo o posterior.
3.- Tercero adquirente del bien hipotecado: si la enajenación se produce durante la vía de
apremio, será preciso notificar la ejecución al nuevo propietario (quien podrá articular
defensas). Esa notificación no será necesaria si el bien hipotecado hubiere sido objeto de
embargo específico al promoverse la ejecución (conveniencia de embargar el bien
hipotecado).
4.- Las defensas admisibles: existen dos posiciones claramente definidas en torno a la
interpretación de la expresión legal “inhabilidad del título por falta de los requisitos
esenciales para su validez” (art. 379.2 CGP).
La restrictiva (Simón, Tarigo), que sólo permite invocar la ausencia de requisitos
esenciales para la validez del título de ejecución.
Legitimación pasiva:
1.- El deudor hipotecante: que puede responder, además, con otros bienes de su
patrimonio (art. 2372 Código Civil). O sea que si el bien hipotecado resultare insuficiente
para cubrir el importe del crédito ejecutado, podrán afectarse otros bienes del deudor. De
lo contrario, el acreedor hipotecario estaría en peor situación que el acreedor
quirografario, que puede solicitar la mejora de embargo.
En suma: el acreedor hipotecario podría afectar bienes diversos al hipotecado. La
discusión es si puede hacerlo en la vía de apremio ya iniciada o tiene que promover un
proceso ejecutivo paralelo o posterior.
3.- Tercero adquirente del bien hipotecado: si la enajenación se produce durante la vía de
apremio, será preciso notificar la ejecución al nuevo propietario (quien podrá articular
defensas). Esa notificación no será necesaria si el bien hipotecado hubiere sido objeto de
embargo específico al promoverse la ejecución (conveniencia de embargar el bien
hipotecado).
4.- Las defensas admisibles: existen dos posiciones claramente definidas en torno a la
interpretación de la expresión legal “inhabilidad del título por falta de los requisitos
esenciales para su validez” (art. 379.2 CGP).
La restrictiva (Simón, Tarigo), que sólo permite invocar la ausencia de requisitos
esenciales para la validez del título de ejecución.
Hay que tener en cuenta las medidas preventivas del art. 453 del CGP.
8.- Diga si es posible pretender el divorcio por dos causales, una en subsidio de la otra.
9.- Consecuencias de que la parte demandada se allane totalmente a la pretensión de
divorcio de su cónyuge.
10.- Diga si el juez podría disponer el divorcio por una causal distinta a la invocada por
la parte actora.
11.- Diga si una persona interdicta podría promover un proceso de divorcio.
12.- Qué significa la “conversión” de una separación de cuerpos en divorcio; y por qué
proceso se lograría esa conversión.
23.- Qué proceso aplica para lograr la disolución de una unión concubinaria.
24.- Si se disuelve la unión concubinaria y ambos habitaban una finca propiedad de
uno de ellos, podría el propietario promover el desalojo del otro. Qué dice la ley al
respecto.
25.- Diferencia entre apertura legal y judicial de una sucesión.
30.- Si un acreedor del causante no comparece en el plazo indicado por los edictos
publicados, pierde su derecho de crédito contra los herederos ?
31.- Diga si ocurre lo mismo en caso de que un acreedor no comparezca al
emplazamiento por edictos al declararse disuelta la sociedad conyugal.
32.- Diga si los herederos podrían enajenar un bien heredado sin antes haber
tramitado la sucesión.
33.- Cuáles son las denominadas “incidencias” en el proceso sucesorio y cómo se
tramitan.
34.- Qué proceso deberían seguir los coherederos para cesar el condominio sobre
bienes del causante.
35.- Diga si existe un plazo para promover el proceso sucesorio.
36.- Diga si un acreedor del causante podría promover la apertura judicial de la
sucesión.
37- Diga si el Ministerio Público (Fiscal) tiene que ser oído en un proceso sucesorio.
38.- Explique el procedimiento para lograr una declaración de incapacidad. Señale
alguna particularidad del mismo.
39.- Si el juez niega la declaración de incapacidad, se podría volver a solicitar más
adelante ?
40.- Qué providencias se pueden apelar en el procedimiento de declaración de
incapacidad.
HERENCIA YACENTE Art. 428 – 433 CGP
Proceso judicial, principal y voluntario.
Procedimiento: art. 429- denuncia ante el tribunal competente. (Se adjudicará al denunciante
la tercera parte de los bienes; ley 10063 art. 3).
- dispone medidas cautelares.
– dispone publicación por edictos. Plazo 30 días. Art. 89.
– vencido el plazo, sin noticias de interesados, el tribunal nombrará un curador, hasta que el
Estado (ANEP) sea declarado heredero y tome posesión (1034 CC). El curador prestará fianza o
garantía de buena administración.
Art. 430- Curador dentro de los 30 días, comenzada su administración hará inventario. Dentro
del plazo que establezca el tribunal no mayor a 1 año, debe darse posesión de los bienes, a la
persona pública estatal que corresponda.
Art. 432- por ley 19355 se elimina la intervención del Ministerio Público.
Art. 433- si el causante fuera extranjero, su muerte se hará saber por oficio.
Proceso de declaración de la
incapacidad- art 439 a 449 CGP
Proceso voluntario. “los dementes, aunque tengan intervalos lúcidos y las personas
sordomudas que no puedan darse a entender por escrito ni mediante lengua de señas,
mayores de edad.”
Denuncia de insania:
- Nombre, domicilio, estado civil y actual residencia del denunciado.
- Hechos que dan motivo a la denuncia.
- Diagnóstico y pronóstico de la enfermedad, certificado por el facultativo a quien le
corresponda.
- Determinación de bienes conocidos del incapaz.
- Existencia de relación o parentesco que tiene el denunciante con el incapaz y
existencia de otros parientes de grado igual o más próximo que el denunciante.
El tribunal:
Dispondrá de dos facultativos de su confianza para que examinen al denunciado y emitan
opinión:
- Diagnóstico (actual) de la enfermedad.
- Pronóstico (futuro).
- Manifestar el estado actual del denunciado y consecuencias de esto en su
comportamiento social y la administración de sus bienes.
- Tratamiento conveniente.
Por el art 444.2 podrá designarle curador interino.
Fijará fecha de audiencia para realizar el examen personal al denunciado. (Excepción: salir de
su jurisdicción a estos efectos, dando cuenta a la SCJ), se le designa un defensor en caso de
que el denunciado no pudiere hacerlo.
Declaración final art. 447:
- Lo declara incapaz, ordena la cautela y designa curador.
- En caso contrario clausura el proceso, si el tribunal no adquiere convicción del estado
de incapacidad del denunciado, podrá disponer medidas de protección o
administración sin declarar la incapacidad total del denunciado.
*Art 448 valor de las declaraciones, es un proceso en que se sentencia “rebus sic stantibus”
*art 449 gastos a cargo del denunciante.
*Art. 28 CGP puede ser parte (denunciante) el Ministerio Público.
Proceso de declaración de la
incapacidad- art 439 a 449 CGP
Proceso voluntario. “los dementes, aunque tengan intervalos lúcidos y las personas
sordomudas que no puedan darse a entender por escrito ni mediante lengua de señas,
mayores de edad.”
Denuncia de insania:
- Nombre, domicilio, estado civil y actual residencia del denunciado.
- Hechos que dan motivo a la denuncia.
- Diagnóstico y pronóstico de la enfermedad, certificado por el facultativo a quien le
corresponda.
- Determinación de bienes conocidos del incapaz.
- Existencia de relación o parentesco que tiene el denunciante con el incapaz y
existencia de otros parientes de grado igual o más próximo que el denunciante.
El tribunal:
Dispondrá de dos facultativos de su confianza para que examinen al denunciado y emitan
opinión:
- Diagnóstico (actual) de la enfermedad.
- Pronóstico (futuro).
- Manifestar el estado actual del denunciado y consecuencias de esto en su
comportamiento social y la administración de sus bienes.
- Tratamiento conveniente.
Por el art 444.2 podrá designarle curador interino.
Fijará fecha de audiencia para realizar el examen personal al denunciado. (Excepción: salir de
su jurisdicción a estos efectos, dando cuenta a la SCJ), se le designa un defensor en caso de
que el denunciado no pudiere hacerlo.
Declaración final art. 447:
- Lo declara incapaz, ordena la cautela y designa curador.
- En caso contrario clausura el proceso, si el tribunal no adquiere convicción del estado
de incapacidad del denunciado, podrá disponer medidas de protección o
administración sin declarar la incapacidad total del denunciado.
*Art 448 valor de las declaraciones, es un proceso en que se sentencia “rebus sic stantibus”
*art 449 gastos a cargo del denunciante.
*Art. 28 CGP puede ser parte (denunciante) el Ministerio Público.
Procesos voluntarios art. 402 a 406 CGP
Tienen como finalidad reconocer hechos que han producido o pueden producir efectos
jurídicos sin afectar a terceros.
3 estructuras procesales
Según el art. 405.1 la sentencia de los procesos voluntarios es mutable, ya que no existe cosa
juzgada sustancial.
Ejemplos de procesos que tramitan por esta estructura son: auxiliatoria de pobreza, irracional
disenso, reconocimiento de la Unión concubinaria, ratificación de tenencia, autorización para
viajes, desconocimiento de la paternidad de hijo nacido fuera de la presunción legal,
declaración de identidad (L.18620).*Nota: en Unión concubinaria y en declaración de
identidad el Ministerio Público interviene como tercero.
2) Art. 406.2 Circunstancias especiales. No prevé la notificación, ni audiencia.
Información que la ley exige para la realización de ciertos actos, ejemplos:
Otorgamiento de venias y autorizaciones
Rectificación de partidas
Habilitación de menor para comparecer en juicio
Declaración de ausencia
Etc.
Consiste en determinar:
b) Declarar herederos.
III.- Competencia (art. 36 C. Civil, art. 32 LOT, art. 69 bis literal “A” LOT).
El fuero atrae hacia el tribunal que conozca en una sucesión, todo tipo de cuestiones
suscitadas entre los miembros de la familia, tengan o no carácter patrimonial.
V.- PROCEDIMIENTO
Etapas necesarias
1.1.- Legitimados
Puede ser solicitada por todo aquel que justifique un interés legítimo (ejemplos:
herederos, cesionarios de derechos hereditarios, legatarios, cónyuge supérstite,
acreedores o deudores del causante, el Ministerio Público; y el denunciante en caso de
herencia yacente).
3.1.- Oportunidad
Para respaldar la petición, hay que demostrar la vocación sucesoria (ejemplo: con los
testimonios de partidas de estado civil correspondientes).
Junto con la solicitud de declaratoria, se puede formular una simple relación de bienes
dejados por el causante.
El MP puede efectuar observaciones que tendrán que ser levantadas por los
interesados.
La providencia final tiene naturaleza de interlocutoria y podrá ser impugnada como tal:
recursos de reposición y apelación en subsidio (art. 438.1 CGP).
Tiene como finalidad preservar los bienes muebles dejados por el causante.
Puede ser solicitada por cualquiera de los herederos o el cónyuge supérstite (es una
medida cautelar que puede justificarse cuando el causante dejó bienes de los cuales se
perciben frutos).
PROCESO SUCESORIO
Consiste en determinar:
b) Declarar herederos.
III.- Competencia (art. 36 C. Civil, art. 32 LOT, art. 69 bis literal “A” LOT).
El fuero atrae hacia el tribunal que conozca en una sucesión, todo tipo de cuestiones
suscitadas entre los miembros de la familia, tengan o no carácter patrimonial.
V.- PROCEDIMIENTO
Etapas necesarias
1.1.- Legitimados
Puede ser solicitada por todo aquel que justifique un interés legítimo (ejemplos:
herederos, cesionarios de derechos hereditarios, legatarios, cónyuge supérstite,
acreedores o deudores del causante, el Ministerio Público; y el denunciante en caso de
herencia yacente).
3.1.- Oportunidad
Para respaldar la petición, hay que demostrar la vocación sucesoria (ejemplo: con los
testimonios de partidas de estado civil correspondientes).
Junto con la solicitud de declaratoria, se puede formular una simple relación de bienes
dejados por el causante.
El MP puede efectuar observaciones que tendrán que ser levantadas por los
interesados.
La providencia final tiene naturaleza de interlocutoria y podrá ser impugnada como tal:
recursos de reposición y apelación en subsidio (art. 438.1 CGP).
Tiene como finalidad preservar los bienes muebles dejados por el causante.
Puede ser solicitada por cualquiera de los herederos o el cónyuge supérstite (es una
medida cautelar que puede justificarse cuando el causante dejó bienes de los cuales se
perciben frutos).
ARRENDAMIENTO: PLAZOS DE LOS DESALOJOS
ARRENDAMIENTOS URBANOS:
INQUILINOS PROTEGIDOS:
Plazo legal: 5 años Desalojo: 1 año (desde la notificación 15 días desde la notificación
De la sentencia de desalojo) de su señalamiento
Plazo contractual Desalojo: 1 año (desde la notificación de la sentencia 15 días desde la notificación
de desalojo) de su señalamiento
Petición de Lanzamiento
10 días:
Oposición de excepciones:
a- Traslado por 6 días al actor
b- Audiencia
c- Sentencia
ARRENDAMIENTOS RURALES
Plazo Contractual (no mayor a 15 años) Desalojo: 1 año (desde la notificación de la sentencia 15 días desde la notificación
Plazo de 4 años en establecimientos de explotación lechera de desalojo) de su señalamiento
10 días:
Oposición de excepciones: ó Clausura del proceso:
a- Traslado por 6 días al actor a- Arrendatario paga suma adeudad + 60%
b- Audiencia b- Clausura del desalojo
c- Sentencia
REGULACIÓN DE HONORARIOS. Cuestionario.
12.- Cómo se podría ejecutar una sentencia que fija los honorarios.
Acción de Amparo
Procede contra todo acto, hecho u omisión que lesione, restrinja, altere o
amenace un derecho o libertad, reconocido expresa o implícitamente en la
Constitución, con ilegitimidad manifiesta. (Preventivo y Reparador)
Se presentará con las formalidades de los arts. 117 y sgs, del C.G.P, o en el caso lo
previsto por el art. 41 del C.G.P.
Procede contra todo acto, hecho u omisión que lesione, restrinja, altere o
amenace un derecho o libertad, reconocido expresa o implícitamente en la
Constitución, con ilegitimidad manifiesta. (Preventivo y Reparador)
Se presentará con las formalidades de los arts. 117 y sgs, del C.G.P, o en el caso lo
previsto por el art. 41 del C.G.P.
1 - Legitimación Activa. (Titular de un Derecho Subjetivo, o de un Interés Directo, Personal y Legitimo, queda fuera el Interés Simple).
2 - Agotamiento de la vía administrativa. (Art. 24 Dec - Ley 15.524, Acto Firme a los efectos de la Acción de Nulidad).
3 - No caducidad de la Acción. (60 días de la denegatoria ficta o de la notificación, o 2 años de la presentación de los recursos).
2
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
10 días corridos 150 días corridos 50 días corridos 50 días corridos 60 días corridos
- Recurso de Revocación, Jerárquico y Anulación (250 días) (Organos bajo tutela [Link])
(Computo: Se cuenta por días corridos y solo se suspende por Semana de Turismo)
3
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
Vía Incidental
9 días (perentorios) 6 días 30 días (10 para ofrecer 20 para diligenciar) 6 días 6 días 90 días 80 días
Dentro de los 20 días Traslado Apertura a prueba Vista al Proc. Del Estado Sentencia
4
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
- Confirma
- Anula (por 3/5 lesión de Derecho Subjetivo) (por 4/5 lesión de Interés Legítimo)
5
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
- Reserva la vía reparatoria por juicio Ordinario. (por 3/5 lesión de Interés Legítimo)
1 - Legitimación Activa. (Titular de un Derecho Subjetivo, o de un Interés Directo, Personal y Legitimo, queda fuera el Interés Simple).
2 - Agotamiento de la vía administrativa. (Art. 24 Dec - Ley 15.524, Acto Firme a los efectos de la Acción de Nulidad).
3 - No caducidad de la Acción. (60 días de la denegatoria ficta o de la notificación, o 2 años de la presentación de los recursos).
2
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
10 días corridos 150 días corridos 50 días corridos 50 días corridos 60 días corridos
- Recurso de Revocación, Jerárquico y Anulación (250 días) (Organos bajo tutela [Link])
(Computo: Se cuenta por días corridos y solo se suspende por Semana de Turismo)
3
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
Vía Incidental
9 días (perentorios) 6 días 30 días (10 para ofrecer 20 para diligenciar) 6 días 6 días 90 días 80 días
Dentro de los 20 días Traslado Apertura a prueba Vista al Proc. Del Estado Sentencia
4
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
- Confirma
- Anula (por 3/5 lesión de Derecho Subjetivo) (por 4/5 lesión de Interés Legítimo)
5
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
- Reserva la vía reparatoria por juicio Ordinario. (por 3/5 lesión de Interés Legítimo)
1) La solicitud se presenta directamente ante la S.C.J , que confiere traslado por 20 días comunes a las
partes que se “benefician” con la ley y al Fiscal de Corte.
3) La secretaría de la S.C.J agrega las pruebas al expediente y confiere traslado por 10 días a las partes para
alegatos escritos y al Fiscal de Corte.
5) Se dispone el pasaje a estudio de los Ministros; desde q ue se notifica el auto que lo dispone nace un
plazo de 3 días para solicitar por los abogados o por el Fiscal de Corte, realizar un “informe in Voce”.
7) Sentencia que declara la constitucionalidad o no de la ley, contra la que no cabe recurso alguno.-
1) La solicitud se presenta ante el Tribunal en donde se está desarrollando el proceso, si la admite la eleva a
la S.C.J, que si la admite, confiere un traslado de la misma por 10 días a la otra/a parte/s.
2) Luego será oído el Fiscal de Corte , quien deberá expedirse dentro del término de 20 días.
4) La secretaría de la S.C.J agrega las pruebas al expediente y confiere traslado por 10 días a las partes para
los alegatos escritos y al Fiscal de Corte.
6) Se dispone el pasaje a estudio de los Ministros; desde que se notifica el auto que lo dispone nace un plazo
de 3 días para solicitar por los abogados o por el Fiscal de Corte, realizarán un “informe in Voce”.
8) Sentencia que declara la constitucionalidad o no de la ley, contra la que no se admite recurso alguno.-
Nota: si la inconstitucionalidad fuera de carácter formal o dependiera de cuestiones de hecho, la S.C.J podrá
disponer diligencias para mejor proveer.
1
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
Razones de la Impugnación -
Podrá recurrirse en el plazo de 5 días por vía de queja conforme a los art. 262 a 267 del
C.G.P, la denegación u omisión del trámite solicitado por vía de excepción.
Traslado a la contraparte con plazo de 10 días 20 días 3 días pase a estudio de la S.C.J
1) La solicitud se presenta ante el Tribunal en donde se está desarrollando el proceso, si la admite la eleva a la S.C.J, que si la admite,
confiere un traslado de la misma por 10 días a la otra/a parte/s.
2) Luego será oído el Fiscal de Corte , quien deberá expedirse dentro del término de 20 días.
4) La secretaría de la S.C.J agrega las pruebas al expediente y confiere traslado por 10 días a las partes para los alegatos escritos y al
Fiscal de Corte.
6) Se dispone el pasaje a estudio de los Ministros; desde que se notifica el auto que lo dispone nace un plazo de 3 días para solicitar por los
abogados o por el Fiscal de Corte, realizarán un “informe in Voce”.
8) Sentencia que declara la constitucionalidad o no de la ley, contra la que no se admite recurso alguno.-
Traslado con plazo de 20 días Traslado con plazo de 10 días pase a estudio de la S.C.J
1) La solicitud se presenta directamente ante la S.C.J , que confiere traslado por 20 días comunes a las partes que se “benefician” con la ley y al Fiscal
de Corte.
3) La secretaría de la S.C.J agrega las pruebas al expediente y confiere traslado por 10 días a las partes para alegatos escritos y al Fiscal de Corte.
5) Se dispone el pasaje a estudio de los Ministros; desde q ue se notifica el auto que lo dispone nace un plazo de 3 días para solicitar por los
abogados o por el Fiscal de Corte, realizar un “informe in Voce”.
7) Sentencia que declara la constitucionalidad o no de la ley, contra la que no cabe recurso alguno.-
6
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
Razones de la Impugnación -
Podrá recurrirse en el plazo de 5 días por vía de queja conforme a los art. 262 a 267 del
C.G.P, la denegación u omisión del trámite solicitado por vía de excepción.
Traslado a la contraparte con plazo de 10 días 20 días 3 días pase a estudio de la S.C.J
1) La solicitud se presenta ante el Tribunal en donde se está desarrollando el proceso, si la admite la eleva a la S.C.J, que si la admite,
confiere un traslado de la misma por 10 días a la otra/a parte/s.
2) Luego será oído el Fiscal de Corte , quien deberá expedirse dentro del término de 20 días.
4) La secretaría de la S.C.J agrega las pruebas al expediente y confiere traslado por 10 días a las partes para los alegatos escritos y al
Fiscal de Corte.
6) Se dispone el pasaje a estudio de los Ministros; desde que se notifica el auto que lo dispone nace un plazo de 3 días para solicitar por los
abogados o por el Fiscal de Corte, realizarán un “informe in Voce”.
8) Sentencia que declara la constitucionalidad o no de la ley, contra la que no se admite recurso alguno.-
Traslado con plazo de 20 días Traslado con plazo de 10 días pase a estudio de la S.C.J
1) La solicitud se presenta directamente ante la S.C.J , que confiere traslado por 20 días comunes a las partes que se “benefician” con la ley y al Fiscal
de Corte.
3) La secretaría de la S.C.J agrega las pruebas al expediente y confiere traslado por 10 días a las partes para alegatos escritos y al Fiscal de Corte.
5) Se dispone el pasaje a estudio de los Ministros; desde q ue se notifica el auto que lo dispone nace un plazo de 3 días para solicitar por los
abogados o por el Fiscal de Corte, realizar un “informe in Voce”.
7) Sentencia que declara la constitucionalidad o no de la ley, contra la que no cabe recurso alguno.-
6
Esquemas Básicos de Derecho Procesal
I) Introducción a la reforma
1
remisiones a otras disposiciones de distintos cuerpos normativos, entre los
cuales ahora aparece expresamente el Código General del Proceso.3
2
Si tuviéramos que resumir esas modificaciones, podríamos decir que las
mismas tienen por finalidad actualizar el proceso contencioso administrativo
anulatorio acercándolo al sistema procesal general recogido en el CGP, con la
impronta de acelerar su duración, concentrando algunas funciones procesales
de modo más eficiente y estableciendo el carácter de perentorios e
improrrogables de todos los plazos procesales, sin desconocer las
particularidades del objeto procesal principal y del órgano jurisdiccional, lo que
lleva a mantener algunas soluciones del régimen hasta ahora vigente o por lo
menos modificarlo con ciertos anclajes.
“Artículo 10. (Prueba sobre el objeto principal).- Una vez realizados los
actos de proposición o vencidos los plazos respectivos y resueltas las
excepciones previas en su caso, o relevadas de oficio las que corresponda,
siempre que el acogimiento o relevamiento de la excepción no suponga la
conclusión del proceso, se conferirá a ambas partes un plazo común de diez
días para proponer prueba.
3
producida dentro de un plazo razonable por la falta de diligencia de la parte
proponente” (énfasis agregado).
4 Véase, también, CPC, art. 289: “El actor deberá acompañar con la demanda … las escrituras y
documentos en que funde su derecho; si no los tuviere a su disposición, los mencionará con la
individualidad posible, expresando lo que de ellos resulte, y designando el archivo, oficina pública
o lugar donde se encuentren los originales.”; art. 290: “Después de interpuesta la demanda, no
se admitirán al actor otros documentos que los de fecha posterior o anterior con sujeción al
artículo 374”; art. 326: “Es aplicable también al demandado lo dispuesto en los artículos 289 y
290”. Resulta también importante recordar el art. 374 del CPC (referido tanto el art. 290 del CPC
como en el citado art. 61 del DL 15.524), en cuanto prevé que los instrumentos de cualquiera
4
Al respecto, señaló Patritti Isasi que en las estructuras procesales como
el contencioso administrativo de anulación “…el ofrecimiento concreto de medios
de prueba y la solicitud de diligenciamiento no están concentrados en la
demanda ni en la contestación, sino que es necesario la ‘apertura a prueba’ (Arts.
70, 73, 101 y 103 del Decreto-Ley No. 15.524). La misma opera como la estación
procesal apropiada para ofrecer el diligenciamiento de la prueba, contraprueba,
y naturalmente para que el Tribunal ordene su diligenciamiento (ver Arts. 21, 22
y 24 de la Ley No. 13.355).” (la cursiva pertenece al original).5
Respecto del citado art. 61 del Decreto Ley N° 15.524, se ha señalado por
parte de uno de los autores del presente trabajo que el TCA en su momento ya
consideró que la agregación de documentos conjuntamente con la demanda se
basa en un criterio restrictivo, que solo refiere a documentos esenciales en los
cuales el actor funda su derecho, razón por la cual la documentación se debe
presentar en el período de prueba.6
clase pueden presentarse en cualquier estado de la causa (hasta la citación para sentencia),
justificando breve y sumariamente haberlos obtenido o hallado recientemente.
5 PATRITTI ISASI, M. (2015). Aspectos prácticos de la apertura a prueba en los procesos ante
el T.C.A. Revista CADE, XXXIV. Montevideo: CADE, pp. 43-44. Ver, además, del mismo autor
(2019). Enfoque práctico sobre la apertura a prueba en los procesos ante el TCA (pp. 17-29). En
XIX Jornadas Nacionales de Derecho Procesal (Minas – Uruguay). Montevideo: FCU.
6 SOBA BRACESCO, I. M. (2018). El procedimiento probatorio en el proceso contencioso
5
demanda. Sí se ha sido más estricto para exigir con esos escritos aquellos
documentos que “acrediten la representación del compareciente” en su caso, y
en menor medida, los relativos a la notificación o publicación del “acto
impugnado” (nums. 1 y 3 del art. 61 del Decreto Ley N° 15.524).
Ahora bien, qué sucede con la parte final del inciso tercero del art. 10 de
la ley sancionada cuando se expresa que en “el caso de los documentos que se
quieran utilizar, siempre que estén en su poder, la parte los agregará en el mismo
acto de proposición”: ¿se está refiriendo al acto de proposición de las partes
referente al objeto procesal principal o específicamente al acto de proposición de
los medios de prueba?7-8
Una respuesta negativa, es decir, que no existe ese tipo de cambio y, por
lo tanto, que la agregación de documentos se realizaría recién con la proposición
de medios probatorios se podría fundamentar en la separación de la “etapa de
proposición” (art. 9) o de los “actos de proposición” (art. 10) respecto de la
actividad probatoria que comenzaría recién con “un plazo común de diez días
7 Otras dudas interpretativas podrían ser qué se entiende por contraprueba o prueba sobre
prueba, si son lo mismo o conceptos diferentes, qué limites tienen, etc. También, qué sentido
tiene limitar la proposición de prueba posterior a los hechos “mencionados por la contraparte al
contestar la demanda”, cuando tanto el actor como el demandado, luego de los actos de
postulación respectivos, tienen plazos comunes para proponer prueba y contraprueba.
8 Picardo y Tiscornia, en sus primeros y muy valiosos comentarios a la reforma, señalan lo
siguiente: “El plazo total para el ofrecimiento de todo el material probatorio por las partes es de
15 días. En los primeros 10 días las partes deberán ofrecer la prueba inicial. Con relación a la
prueba documental, la Reforma Legislativa establece que deberá ser ofrecida en el propio acto
de proposición inicial -siempre y cuando se cuente con los medios de prueba-. Claro está que
aquellos documentos que se encuentran en poder de terceros o Documento de la contraparte,
deberán ser aportados en el periodo de prueba anunciado, pero nada obsta a que la parte solicite
la intimación desde el momento de la presentación de la demanda o la contestación, según el
caso. Luego del plazo de 10 días, se conferirá a ambas partes un plazo "común" de 5 días hábiles
para ofrecer contraprueba.”. Nos queda la duda de la posición a la que se afilian estos autores,
pero parecería que se inclinan, en principio, por señalar que la prueba documental se tiene que
aportar con la demanda y contestación (acto de proposición “inicial”), a lo que agregan que se
podría solicitar una intimación también desde ese momento. Cfr., PICARDO, S. y TISCORNIA,
A. (2021). Primeros comentarios a la reforma legislativa del proceso contencioso administrativo
de anulación. Cita Online: UY/DOC/727/2021. Montevideo: La Ley Uruguay, pp. 13-14.
6
para proponer prueba”, como lo sugieren los incisos primero y segundo del art.
10.
9ABAL OLIÚ, A. (2014). Derecho Procesal (Tomo IV). Montevideo: FCU, p. 57.
10En ese sentido, seguramente se agregará la relativa a acreditar la representación o personería
del compareciente, cuando este es distinto de la persona titular del derecho o interés invocado,
a efectos de evitar el excepcionamiento correspondiente; o la relativa a acreditar los
presupuestos procesales del accionamiento; etc.
7
incorporación de los elementos de juicio en ambas oportunidades procesales y
no consagrar allí una regla preclusiva, que además sería puntualmente contra
epistémica.
11 ABAL OLÍU (2014), ob. cit., pp. 78-79. Posteriormente, ABAL OLIÚ, A. (2020). Imparcialidad,
jurisdiccional que tiene lugar con posterioridad a procedimientos administrativos en los que
también se maneja evidencia (lo que podría relativizar -no en todos los casos ciertamente, pero
sí en algunos- las conclusiones acerca de la “sorpresa” que puede ocasionar eventualmente el
ofrecimiento de prueba). Sobre la distinción entre evidencia y prueba: SOBA BRACESCO, I. M.
(2021). Evidencia y prueba: los elementos que aportan información en el procedimiento
administrativo y su relación con los procesos jurisdiccionales no penales (pp. 185-210). En
PATRITTI ISASI, M. y PÉREZ NOVARO, C. (Coordinadores). Actualidad y perspectivas en el
Derecho público. Montevideo: FCU.
8
Party Identification of Evidence.- Parties must identify evidence which they intend
to produce to support the factual allegations set out in their pleadings.”.14
III) Conclusiones
14A su vez, en el comentario a la citada regla se añade lo siguiente: “…Rule 94 sets out a specific
instance of that general principle as it requires parties to identify evidence at an early stage of
proceedings, usually in its initial phase, i.e., within their pleadings (also see Rule 25, 53).”. Cfr.,
European Law Institute – UNIDROIT (2020). European Rules of Civil Procedure.
[Link]
9
recién operaría si la prueba no fue ofrecida en ninguna de las posibles
oportunidades.
10
REFLEXIONES SOBRE EL SISTEMA DE CONTROL DE LA CONSTITUCIONALIDAD DE ACTOS
LEGISLATIVOS EN URUGUAY
1. Introducción. 2. Clasificación de las diferentes modalidades de control de constitucionalidad. 3.
Dos visiones opuestas sobre control de constitucionalidad en el derecho comparado. 4. El sistema
uruguayo. 5. Algunos problemas que plantea la normativa uruguaya sobre el control de
constitucionalidad. 6. Opinión.
________________________________________________________________________________
_____
1.- Introducción
En la actualidad, parece indiscutible que la existencia de un sistema de control jurisdiccional de la
constitucionalidad de las leyes es esencial para la vigencia del Estado de derecho.
La expresión Justicia Constitucional implica señalar que el poder del gobierno está limitado por
normas constitucionales y que existen mecanismos para hacer efectiva esa limitación.
El sistema presupone la existencia de constituciones rígidas. Esto significa que no pueden ser
modificadas por el procedimiento de sanción, reforma y derogación de las leyes comunes u
ordinarias; y que prevén un mecanismo de declaración de inconstitucionalidad de actos
legislativos. Todo ello como consecuencia de la distinción entre el poder constituyente y los
poderes constituidos.
Hoy, pues, no sería concebible una organización estatal democrática, sometida efectivamente a la
supremacía de la Constitución, sin la articulación de un sistema de garantía jurisdiccional frente a
los actos que puedan vulnerar su integridad.
2.- Clasificación de las diferentes modalidades de control de constitucionalidad
Es posible realizar una distinción de los diferentes mecanismos de control atendiendo a distintos
criterios , de los cuales mencionaremos aquellos que consideramos más relevantes teniendo en
cuenta el propósito de este trabajo.
En primer lugar, cabe señalar que existen Estados que no establecen sistemas de control, tales
como el Reino Unido, Luxemburgo y El Vaticano. Por el contrario, el control de constitucionalidad
está previsto por la inmensa mayoría de los Estados de América y de Europa, así como por diversos
países de Asia y África.
a) El sistema de control puede estar establecido expresamente en la Constitución del Estado, como
ocurre en la mayoría de los casos, o puede estar implícito en el texto constitucional, lo que permite
que se concrete por vía interpretativa, tal como sucede en los Estados Unidos de Norteamérica a
partir del famoso fallo de la Corte Suprema Marbury v/s Madison de 1803 ; o el caso de Noruega,
donde el Parlamento solicita su opinión a la Corte Suprema cuando tiene dudas sobre la
constitucionalidad de un proyecto de ley.
b) En función del órgano que realiza el control, es posible realizar diversas subclasificaciones, según
su naturaleza, su ámbito de acción, su composición y su duración.
De acuerdo a la naturaleza del órgano de contralor, éste puede ser realizado por órganos políticos
(como puede ser el propio parlamento), tal cual sucede, entre otros países, en China y en Cuba.
También podemos encontrar órganos de naturaleza sui generis, tales como el “Consejo de los
Custodios” en Irán, integrado por teólogos musulmanes que verifican la armonía del texto jurídico
con el Corán, que es la ley suprema del Estado y se ubica por encima de la Constitución.
Con otro criterio, el control puede estar a cargo de órganos de la justicia ordinaria. En este caso, el
control se calificará como difuso si cualquier tribunal está habilitado para ejercerlo (caso de
Estados Unidos, Argentina, Canadá, Nueva Zelandia y la India); o será concentrado cuando le
corresponda al órgano superior del Poder Judicial (caso de Costa Rica, Paraguay, Irlanda y
Uruguay).
El control puede estar asignado a órganos especializados denominados Tribunales
Constitucionales, como ocurre, por ejemplo, en Austria, Alemania, Italia, España, Portugal,
Guatemala, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Hungría y Polonia. Por regla general, estos Tribunales
no forman parte del Poder Judicial, aunque excepcionalmente integran su estructura orgánica
(Alemania, Bolivia).
c) En virtud de su ámbito de acción, los sistemas de control pueden ser nacionales (modelo clásico)
o internacionales; estos últimos constituidos
entre otros por las Cortes Europea e Interamericana de Derechos Humanos y el Tribunal Europeo
de Justicia.
d) En mérito a su composición, pueden clasificarse en órganos letrados – que es lo habitual,
integrados por abogados y jueces -, órganos legos (como el Consejo de los Custodios en Irán) o
mixtos, como es el caso del actual Consejo Constitucional francés.
e) En función de su duración, los órganos pueden ser permanentes o tribunales ad hoc; los
primeros se encuentran institucionalmente establecidos y los segundos se constituyen
puntualmente para resolver los asuntos sometidos a su consideración.
f) El momento en que se realiza el control permite distinguir entre control preventivo o represivo
(reparador). El primero se realiza a priori, o sea, antes de que las normas sean aprobadas (caso
chileno y francés). El segundo se efectúa a posteriori, se concreta cuando las normas ya forman
parte del ordenamiento jurídico, como ocurre en Uruguay.
g) De acuerdo a la forma de activar el control de constitucionalidad, cabe hacer referencia a las
denominadas vías para promover la declaración de inconstitucionalidad: la vía directa o de acción,
sin que exista un proceso jurisdiccional en trámite, y las vías de excepción y oficio, que suponen un
proceso pendiente.
h) El control puede ser abstracto o concreto. El primero se caracteriza porque cualquier persona
puede plantear la cuestión, mediante la denominada acción popular, en el entendido de que la
defensa de la Constitución le compete a todos (situación, por ejemplo, de México, Venezuela e
Italia). El control concreto implica que el accionante tiene interés específico en la relación jurídica
afectada por la norma supuestamente inconstitucional. Este último es el caso de Uruguay, donde la
solicitud puede ser formulada por todo aquel que se considere lesionado en su interés directo,
personal y legítimo.
i) Respecto a la forma de tramitarlo, el sistema de control puede ser condicionado o
incondicionado. Será condicionado cuando se exige un examen preliminar de procedencia por
parte de un órgano distinto al que realizará el control de constitucionalidad. Un ejemplo es Italia,
donde el juez ordinario ante el cual se formula la cuestión, debe evaluar su relevancia, pudiendo
rechazarla si la estima manifiestamente infundada. En España, el asunto pasa por el filtro del
Tribunal, buscando evitar planteamientos dilatorios o fraudulentos.
j) El control también puede clasificarse en función de los efectos que produce la declaración de
inconstitucionalidad, desde el punto de vista subjetivo y temporal. En tal sentido, cabe distinguir
los sistemas en que los fallos tienen efectos generales o erga omnes de aquellos en que solamente
producen efectos en el caso concreto.
En el primer supuesto, se produce la anulación de la norma cuestionada; es lo que ocurre con las
sentencias de los Tribunales Constitucionales de Perú, Colombia, El Salvador, Panamá, Polonia,
Hungría, Bolivia, Guatemala, Italia, Austria, Bélgica, España, Portugal, Alemania, entre otros. Tiene
el mismo efecto general el control por vía de acción pública ante la Corte Suprema en Costa Rica,
México, y los fallos del Supremo Tribunal Federal de Brasil.
En la otra hipótesis, el fallo sólo produce efectos particulares o inter partes; la norma sigue siendo
válida y eficaz, salvo para quien obtuvo la declaración de inconstitucionalidad. Es éste el sistema,
por ejemplo, en los Estados Unidos de Norteamérica, en Argentina y en nuestro país.
Como señala NOGUEIRA ALCALÁ, el fallo con efectos generales otorga una mayor seguridad
jurídica y eficacia, propias de un auténtico sistema de control de constitucionalidad. No obstante,
se señala como riesgo el denominado “gobierno de los jueces”, lo que exige de éstos la prudencia
debida.
El efecto para el caso concreto se asocia a los sistemas calificados como difusos. Por el contrario, el
efecto general se advierte en los sistemas concentrados. El régimen de nuestro país marca una
excepción a esta regla, porque el sistema es concentrado pero con sentencias que sólo tienen
efectos en el caso concreto (lo mismo sucede en Honduras y Paraguay).
En cuanto a las consecuencias temporales de la declaración, corresponde diferenciar los sistemas
en que los fallos producen efectos hacia el pasado (ex tunc) de los que tienen eficacia constitutiva,
o sea, hacia el futuro (ex nunc).
3.- Dos visiones opuestas sobre control de constitucionalidad en el derecho comparado.
Han sido muy diferentes las visiones sobre este tema en los Estados Unidos de Norteamérica y en
Europa.
El primer modelo que se desarrolla de jurisdicción constitucional es el denominado “modelo
americano”, establecido, como ya se dijo, por vía jurisprudencial en 1803 . La Corte Suprema,
presidida por el juez Marshall , determinó que los tribunales deben declarar la inconstitucionalidad
de las leyes que guarden contradicción con la Carta Fundamental. Se entendió que los tribunales
eran intérpretes y defensores de la Constitución, con las consiguientes consecuencias políticas de
sus fallos.
Se trata de un sistema de control difuso, ya que todos los magistrados lo pueden ejercer. Este tipo
de control tiene el defecto de menguar la necesidad de certeza jurídica, ya que la norma en
cuestión se mantiene vigente en abstracto, desde que las sentencias poseen eficacia limitada al
caso particular. El problema disminuye en los países de tradición anglosajona, en virtud del
principio stare decisis, que implica la obligatoriedad de los órganos jurisdiccionales inferiores de
acatar la decisión sobre un determinado punto de derecho adoptada por órganos de rango
superior.
En los Estados Unidos, el instituto del control judicial de las leyes fue pacíficamente admitido,
porque históricamente el Parlamento ingles era visto como el gran opresor, mientras que los
tribunales judiciales fueron considerados como los liberadores de la opresión.
En cambio, en Europa la percepción fue diferente. El Parlamento era el órgano por excelencia de la
liberación, por ser representativo de la voluntad popular. No se desconfiaba del legislador, sino de
los jueces. La visión dominante en Europa estaba inspirada en una concepción racionalista
desarrollada por Locke y Montesquieu y particularmente inficionada por las ideas de Rousseau y el
Iluminismo, que no podía conceder o reconocer a los jueces tamaño poder.
El modelo europeo de jurisdicción constitucional se basa en la creación de Tribunales y Cortes
Constitucionales, a partir de las Constituciones de Austria y Checoslovaquia de 1920 (por iniciativa
de Hans Kelsen); luego asumido por la Constitución Republicana española de 1931 y generalizado
después de la segunda guerra mundial.
En base a la concepción de Kelsen, las decisiones de inconstitucionalidad del Tribunal
Constitucional tienen un valor constitutivo y no declarativo, por lo que producen efectos hacia el
futuro (ex nunc). Una vez que el Tribunal emite su declaración, la ley se elimina del ordenamiento
jurídico, se anula, teniendo así el fallo efectos generales.
Para Kelsen, el Tribunal Constitucional se limita a controlar la compatibilidad de dos normas
abstractas de diferente jerarquía. El Tribunal es un legislador negativo, ya que la anulación de la ley
tiene el mismo carácter general de su formación; constituye una creación de signo negativo y por
consiguiente una función legislativa.
4.- El sistema uruguayo
Las Constituciones de 1830 y 1918 no previeron de modo expreso el control jurisdiccional de actos
legislativos. Ello suscitó la controversia entre quienes lo admitían como una función natural del
Poder Judicial y quienes negaban su procedencia en base a la potestad parlamentaria de
interpretar la Constitución.
La Constitución de 1934 instituyó por primera vez el instituto de la declaración de
inconstitucionalidad de las leyes.
En la Constitución de 1952, el régimen tuvo modificaciones importantes, que se mantuvieron en la
Constitución de 1967. Los cambios fueron los siguientes: a) se agregó al Tribunal de lo Contencioso
Administrativo como legitimado para promover la inconstitucionalidad; b) a la ley, se agregaron los
decretos de los gobiernos municipales con fuerza de ley en su jurisdicción; c) a las vías de
“excepción” y de “oficio” se incorporó la vía “de acción”.
El sistema de control uruguayo está concentrado en la Suprema Corte de Justicia, órgano máximo
del Poder Judicial. El eventual control se realiza a posteriori, es decir, luego de perfeccionado el
acto legislativo, pudiendo declararse la inconstitucionalidad por razón de forma o de contenido.
La solicitud se puede formular por tres vías, constitucionalmente denominadas de acción, de
excepción y de oficio. En los dos primeros casos, la petición puede ser formulada por todo aquel
que se considere lesionado en su interés directo, personal y legítimo; en el tercero, por el Tribunal
que entendiere en cualquier procedimiento judicial o por el Tribunal de lo Contencioso
Administrativo . Las vías de excepción y oficio se podrán ejercer en el correspondiente proceso
judicial en trámite, el cual quedará suspendido ; en cambio la de acción se entabla directamente
ante la Suprema Corte de Justicia, no existiendo proceso en trámite.
La sentencia de la Suprema Corte de Justicia se referirá exclusivamente al caso concreto y sólo
tendrá efecto en los procedimientos en que se haya pronunciado.
En la actualidad, el Código General del Proceso (CGP) es la ley que reglamenta los procedimientos
de solicitud de declaración de inconstitucionalidad.
5.- Algunos problemas que plantea la normativa uruguaya sobre el control de constitucionalidad.
5.1.- Uno de los problemas, que tiene relevancia porque pone en tela de juicio nada menos que la
existencia de un sistema de control concentrado, tiene directa relación con la legitimación activa
para promover la declaración de inconstitucionalidad mediante las vías de acción y excepción. En
efecto, la disposición constitucional (artículo 258) solamente hace referencia a la lesión de un
interés directo, personal y legítimo, pero no menciona la lesión a un derecho subjetivo, omisión
que no puede pasar inadvertida porque la Constitución maneja con precisión dichos conceptos;
por ejemplo, al prever en su artículo 309 la legitimación para deducir una pretensión anulatoria
ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
En síntesis, como señala RISSO – citando a CASSINELLI -, el derecho subjetivo y el interés legítimo,
como situaciones jurídicas sustanciales, guardan una clara correlación con los conceptos de deber
y de poder en materia de satisfacción de aquéllas. Así, la titularidad de un derecho subjetivo
depende de que la Administración tenga el deber de satisfacer dicha situación. En cambio, la
situación será de interés legítimo cuando su satisfacción se produce a través de un poder de la
Administración y no de un deber correlativo como en el caso anterior. Cualquier insatisfacción de
un derecho subjetivo será en sí misma antijurídica. Por el contrario, la insatisfacción de un interés
legítimo no necesariamente será ilícita, sino que se deberá confrontar la conducta administrativa
con las reglas de derecho y buena administración para valorar si la conducta fue o no legítima.
RISSO sostiene que la falta de referencia a los casos de lesión de un derecho subjetivo configura un
vacío constitucional; y recurriendo a la analogía, el fundamento de la norma que protege al interés
legítimo es trasladable a la defensa del derecho subjetivo, por lo que en este caso también
operarían las vías previstas por el artículo 258 de la Constitución.
CASSINELLI, en cambio, estima que resulta coherente que no se mencione al derecho subjetivo en
dicho artículo. En efecto, si una ley lesiona un derecho directamente consagrado por la
Constitución en forma expresa o implícita (lo que en doctrina se denomina derecho subjetivo
perfecto que no puede ser desconocido por el legislador), cualquier juez podría dejar de aplicar la
ley sin necesidad de que ésta sea declarada inconstitucional; se trata simplemente de aplicar el
orden jurídico superior sin ingresar al examen de la legislación.
Compartimos el criterio expuesto por CASSINELLI, el cual, entre otras situaciones que importan
lesión de derechos subjetivos, resulta aplicable a la violación de derechos humanos consagrados
por la Constitución y por el Derecho Internacional Humanitario, en que incurrió la llamada ley de
caducidad de la pretensión punitiva del Estado.
Sin perjuicio de lo expuesto, y con referencia al concepto de interés previsto por la Constitución, es
interesante tener presente que aquél, además de legítimo (no contrario a la regla de derecho , la
moral o las buenas costumbres) y personal (propio, no popular o ajeno), debe ser directo, es decir,
inmediatamente vulnerado por la norma impugnada y no eventual o futuro.
Sobre este último aspecto – el carácter actual del interés – existe abundante doctrina y
jurisprudencia. Pero en esta ocasión, por tratarse de un caso reciente y de relevancia práctica, es
pertinente hacer mención a una sentencia dictada por la Suprema Corte de Justicia el pasado 21
de junio, resolviendo una pretensión de inconstitucionalidad de determinados artículos de la ley
18.572 que regula los nuevos procesos laborales abreviados, vigentes a partir del mes de febrero
del corriente año.
Dicha sentencia acoge parcialmente la petición, declarando la inconstitucionalidad de dos
disposiciones de la ley. Pero lo que importa destacar es el fundamento de la discordia planteada
por el Ministro Dr. Daniel Gutiérrez, quien votó por desestimar la excepción de
inconstitucionalidad porque a su juicio – y en concordancia con lo manifestado por el Sr. Fiscal de
Corte – el promotor carece de legitimación activa por cuanto no se ve afectado de modo directo o
inmediato por las normas impugnadas, ya que las disposiciones cuestionadas no han sido
efectivamente aplicadas por el Juez de la causa sino que eventualmente se aplicarían en etapas
supervinientes del proceso, por lo que no se configura la afectación de ningún interés directo del
accionante. Según surge de la discordia, el interés invocado sería abstracto o eventual y no actual,
dado que la supuesta lesión, no se produjo en el momento en que se dedujo la defensa de
inconstitucionalidad. En tal sentido, el Dr. Gutiérrez (siguiendo la opinión del Fiscal de Corte), ha
considerado que el interés invocado no es actual porque no se ha producido en el proceso laboral
en curso una situación de incomparecencia a la audiencia ni tampoco se está en la etapa de
apelación de la sentencia definitiva de primera instancia.
No tenemos el honor de compartir los fundamentos de la discordia mencionada. En efecto, nos
resulta evidente que la actualidad del interés en el caso concreto está dada por el hecho de que las
normas impugnadas regulan ciertas etapas de un proceso en trámite. No parece razonable
entender (como erróneamente lo hacen el Dr. Gutiérrez y el Fiscal de Corte) que, durante la
sustanciación de un proceso, no existe interés actual en plantear la inconstitucionalidad de
disposiciones que regulan aspectos de ese mismo proceso, por el mero hecho de que aquéllas
regulan etapas del mismo a las que todavía no se llegó. Con el criterio sustentado en la discordia,
la parte demandada en el proceso (que planteó la inconstitucionalidad) tendría que esperar, por
un lado, la celebración de la audiencia sin su comparecencia y la consiguiente aplicación de la
sanción en su contra (dictado de sentencia de inmediato), a fin de quedar habilitada para plantear
la cuestión; y, por otro lado, tendría que aguardar la oportunidad de apelar la sentencia definitiva
para hacer lo mismo con la otra disposición impugnada.
Aún admitiendo como hipótesis de trabajo el criterio del Sr. Ministro discorde, cabe consignar que
el CGP prohíbe el planteamiento sucesivo de cuestiones de inconstitucionalidad (artículo 512
inciso 2). Además, en el supuesto de dictado inmediato de sentencia por la incomparecencia del
demandado a la audiencia, quedaría enervada la oportunidad procesal para promover la cuestión
porque se habría producido la conclusión de la causa (artículo 511.1).
Otra afirmación refutable del Sr. Ministro discorde es que la aplicación de las disposiciones
cuestionadas resultan de dudosa aplicación por parte del magistrado actuante, lo que coadyuvaría
a su argumento de que el interés alegado es eventual y no actual. Dicha aseveración es realmente
sorprendente. Conforme a tal temperamento, la falta de interés actual no sólo estaría configurada
por el hecho de que el proceso no llegó a las etapas reguladas por las normas impugnadas, sino
que, aún habiendo llegado, habría que esperar la actitud del magistrado, ya que las disposiciones
cuestionadas podrían no ser aplicadas por el juez. En términos llanos: lo que dice el Ministro es
que sería preciso aguardar la oportunidad correspondiente, porque quizá el juez no aplique la
norma supuestamente inconstitucional y, de ser así, ya no habría interés para accionar.
Pero sucede que los procedimientos son fijados por la ley por mandato constitucional y los jueces
los tienen que respetar, salvo que suspendan el proceso respectivo planteando la
inconstitucionalidad por vía de oficio. Entonces, lo que se desprende de la discordia (aunque no lo
diga expresamente) es que la promoción de la cuestión por vía de excepción estaría condicionada
no solamente por el aspecto temporal al que se hizo mención (lo que de por sí ya es inadmisible),
sino también por la circunstancia de que el juez no plantee antes la misma cuestión de oficio.
5.2.- Otro problema, vinculado al planteamiento por vía de excepción, es que la Constitución lo
prevé en cualquier procedimiento judicial; por lo que, estrictamente, no podría utilizarse en un
proceso jurisdiccional desarrollado ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA). En
apoyo de esta tesis, CASSINELLI ha expresado que “procedimiento judicial” es un concepto
orgánico-formal: comprende los procesos jurisdiccionales ante el Poder Judicial. En tan sentido,
señala que debe tenerse presente la distinta posición orgánica de un juez o tribunal judicial y del
TCA frente a la Suprema Corte de Justicia. […] La Constitución ha querido hacer del TCA un órgano
de igual jerarquía que la Suprema Corte de Justicia […] de suerte que los interesados que quieran
plantear la cuestión de inconstitucionalidad dentro de un procedimiento seguido por ante el TCA
no pueden usar la vía de excepción, sino que deben excitar el celo del Tribunal llamándole la
atención sobre la inconstitucionalidad. […] Con la solución del texto, si el TCA no considera que hay
inconstitucionalidad, la Suprema Corte de Justicia no interviene nunca; y si el TCA opina que la hay,
decidirá la Suprema Corte de Justicia […].
De aceptarse el temperamento de CASSINELLI, el CGP se habría excedido en su potestad
reglamentaria al hacer referencia a “procedimiento jurisdiccional” en los artículos 508 y 510
numeral 2º, a propósito de la vía de excepción.
5.3.- Otra cuestión, relacionada específicamente con la denominada vía de acción, es que la misma
no debería quedar limitada a los casos en que no exista procedimiento pendiente, tal como prevé
el artículo 510 numeral 1º del CGP. En verdad, la Carta no establece dicha limitación, por lo que
correspondería aplicar la normativa superior. Así, la parte frente a quien se invoca en juicio una
norma legal que estima inconstitucional, tendría la opción de recurrir a la vía de excepción o
promover directamente la acción declarativa ante la Suprema Corte de Justicia y luego presentar la
sentencia en el proceso correspondiente. De esta forma, lograría la sustanciación simultánea del
proceso original y el de inconstitucionalidad, no dilatándose el primero con la suspensión
preceptiva que implica la vía de excepción.
5.4.- Un comentario especial merece la determinación del alcance subjetivo y temporal de la
sentencia que declara la inconstitucionalidad de un acto legislativo.
En cuanto al primer aspecto, en nuestro sistema la declaración no tiene eficacia general, es decir,
sólo produce efectos inter partes y no erga omnes. Si la eficacia fuera esta última, la decisión sería
vinculante respecto de todas las personas, lo que le otorgaría a la sentencia una fuerza similar a la
que tiene la ley pero de carácter inverso, al eliminar el precepto normativo del ordenamiento
jurídico. Al no tener efectos generales, la ley declarada inconstitucional no se anula y tampoco
queda derogada; simplemente, será inoponible a quien obtuvo la declaración, es decir, será
inaplicable a su respecto.
Por otro lado, el análisis de la eficacia temporal de la declaración de inconstitucionalidad importa
determinar desde cuándo surte efecto dicha declaración. En tal sentido, tal como ha expresado
PÉREZ PÉREZ, la solución debería ser la misma cualquiera sea la vía utilizada para plantear la
cuestión, ya que el tema está regulado por la Constitución de manera unitaria, sin establecer
distinciones según la forma de planteamiento del asunto. En efecto, el artículo 259 establece que
el fallo de la Suprema Corte de Justicia se referirá exclusivamente al caso concreto, siendo éste la
noción nuclear del instituto. También señala el autor que el tema debe resolverse a partir de la
Constitución y no de la ley ordinaria que reglamenta las vías, ya que la ley puede no ajustarse a la
Constitución y siempre debe primar la norma superior.
La eficacia temporal de la declaración por vía indirecta (de excepción y de oficio) no plantea dudas
en la doctrina uruguaya, porque existe consenso en torno a cuál es el caso concreto en esa forma
de planteamiento. En tal situación, la declaración se aplicará a la relación jurídica que dio origen al
proceso correspondiente y que por definición es anterior al mismo. En efecto, el objeto de un
proceso es un problema jurídico concreto de derecho sustancial que el actor plantea ante los
tribunales. En consecuencia, la sentencia tendrá naturaleza declarativa y su efecto será retroactivo
(ex tunc) a la fecha en que se generó ese problema con relevancia jurídica en la vida real ; en otros
términos, si bien la sentencia es declarativa su efecto retroactivo no es absoluto, no pudiendo
retrotraerse a la fecha de entrada en vigencia de la norma tachada de inconstitucional sino al
momento en que el promotor resulta afectado por la norma.
Con respecto a la eficacia temporal de la declaración de inconstitucionalidad por vía de acción se
han planteado diferentes posiciones en doctrina y jurisprudencia, generadas por diversas ópticas
en cuanto a la delimitación del caso concreto al que alude la Constitución.
Una tesis sostiene que la sentencia declarativa de inconstitucionalidad retrotrae sus efectos a la
fecha de presentación de la demanda, por cuanto el acogimiento de la pretensión implica una
condena a desaplicar la ley impugnada en el caso concreto, el cual nace con la demanda.
Estimamos insostenible que se trate de una sentencia de condena, tal como lo indica el sentido
común ; no se trata de imponer una prestación determinada sino de declarar la
inconstitucionalidad de una ley.
Una posición peculiar asume ARLAS al estudiar el proceso en vía principal o directa. Por un lado,
entiende que la solicitud en vía principal supone que no existe un proceso pendiente, tal cual lo
establecía el artículo 5º de la ley 13.747 de 10 de julio de 1969 que reglamentaba el instituto de
declaración de inconstitucionalidad a la fecha de su estudio (concordante con el actual artículo 510
numeral 1º del CGP). A su juicio, la inexistencia de proceso pendiente al utilizarse esta vía se
desprende del artículo 258 de la Constitución, al prever en su último inciso la suspensión de los
procedimientos cuando se promueve la declaración por vía de excepción u oficio; quedando
implícito, por lo tanto, que si se actúa en vía directa no existe ningún proceso pendiente, pues de
existir debería necesariamente suspenderse.
Por otro lado, expresa el autor que […] en la medida en que este proceso sólo puede promoverse
cuando no exista un proceso pendiente en que se intente aplicar la norma inconstitucional (es
decir, que se pretende inconstitucional), es claro que la sentencia sólo se aplicará en el futuro, esto
es, cuando alguien intente la aplicación de la ley que se declaró violatoria de la Constitución. Es
que el proceso principal por inconstitucionalidad obra como proceso preventivo, ya que se pide la
declaración de inconstitucionalidad antes de que se intente aplicar la norma legal violatoria y
previendo, precisamente, su posible aplicación […].
Un proceso es preventivo cuando su finalidad es evitar o prevenir la lesión de un derecho que, por
definición, aún no se ha producido. En tal sentido, no parece adecuada la categorización que
ARLAS hace de la vía de acción o principal. En primer lugar, por las razones expuestas por RISSO al
expresar que resulta indiferente que exista o no un proceso pendiente.
Pero, además, porque para solicitar la declaración, la Constitución exige que el promotor se
considere lesionado en su interés directo, personal y legítimo. Interés directo significa que tiene
que ser actual y no eventual. En consecuencia, con la tesis de ARLAS, el promotor carecería de
interés actual y por ende no estaría legitimado para accionar.
Aún en la hipótesis de que estuviera legitimado, la tesis presupone que si no hay procedimiento en
trámite no existe todavía un caso concreto, lo que implica aceptar que la Carta admite una
modalidad especial de pronunciamiento con un alcance genérico o abstracto.
Parece claro que en nuestro sistema, cualquiera que sea la vía utilizada para obtener la declaración
de inconstitucionalidad, el fallo tiene que referirse necesariamente a un caso concreto que
siempre preexiste a la solicitud.
Ya vimos que en las denominadas vías indirectas el caso concreto queda delimitado por el objeto
del proceso en trámite, que consiste en un problema jurídico anterior a la demanda y que se
concreta en la pretensión deducida ante los tribunales. Y también dijimos que no hay razones para
resolver el punto de manera diferente cuando la inconstitucionalidad se plantea por vía directa,
porque para todas las vías rige lo dispuesto por el artículo 259 de la Constitución.
Quiere decir que, en la vía de acción, habrá que delimitar el caso concreto en la propia solicitud de
declaración de inconstitucionalidad, indicando con toda precisión cuál es la situación planteada en
la vida real (el caso) en virtud de la cual resulta lesionado un interés directo, personal y legítimo del
promotor.
El caso concreto puede ser anterior o posterior a la ley impugnada y también puede ser
simultáneo, esto es, que la entrada en vigencia de la ley en cuestión genera la situación lesiva ; por
lo que, de acogerse la solicitud, la ley será inoponible al promotor, será inaplicable a su respecto.
6.- Opinión.
Estimamos que un elemento positivo de nuestro sistema de control de constitucionalidad de las
leyes radica en que se trata de un control concentrado y no difuso.
Por otro lado, en cuanto a la oportunidad de ejercer el control, consideramos que el mejor sistema
sería el denominado preventivo - a priori -, en lugar del represivo o reparador que rige en nuestro
país. A tal efecto, habría que pensar en la existencia de un Tribunal Constitucional (como sucede en
Chile) que podría o no formar parte de la estructura orgánica del Poder Judicial.
Pero la crítica más severa al sistema de control en Uruguay (como en tantos otros países), no
radica en el momento establecido para ejercer el control sino en los efectos subjetivos y
temporales del fallo que declara la inconstitucionalidad de una ley. En tal sentido, nos parece que
el fallo tendría que tener alcance general - erga omnes – y efecto declarativo ex tunc,
determinando la nulidad del acto impugnado. De esa forma, se eliminaría del ordenamiento
jurídico con efecto retroactivo, dejando solamente a salvo las situaciones jurídicas consolidadas
por decisiones judiciales ejecutoriadas.
Parece razonable que si una ley es declarada inconstitucional sea excluida del orden jurídico; y no
que deje de aplicarse solamente en casos concretos y que el fallo sólo beneficie a quienes
promovieron la declaración. La seguridad jurídica impone dicho criterio. No es lógico que la misma
ley se aplique a determinados casos y no a otros aunque sean idénticos. Todas las personas que se
encuentren en la misma situación tendrían que poder ampararse del fallo.
Podríamos mencionar múltiples ejemplos con el propósito de demostrar la consecuencia absurda
de que la sentencia se refiera exclusivamente al caso concreto y que no tenga alcance general. A tal
fin, basta hacer referencia a la siguiente situación: un grupo de profesores de Enseñanza
Secundaria han promovido por vía de acción la declaración de inconstitucionalidad de muchas
disposiciones de la Ley General de Educación vigente en la actualidad. En el supuesto de que
obtengan un pronunciamiento favorable, las disposiciones declaradas inconstitucionales no les
serían oponibles, no estarían obligados a cumplirlas. Pero la ley seguiría aplicándose íntegramente
con respecto a los restantes profesores que no han promovido la declaración. De esa forma, el país
tendría al mismo tiempo dos sistemas educativos, y los educandos estarían comprendidos por uno
u otro según el profesor que imparta la enseñanza.
Lo absurdo del régimen vigente queda en evidencia.
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REFLEXIONES SOBRE EL SISTEMA DE CONTROL DE LA CONSTITUCIONALIDAD DE
ACTOS LEGISLATIVOS EN URUGUAY
1. Introducción. 2. Clasificación de las diferentes modalidades de control de
constitucionalidad. 3. Dos visiones opuestas sobre control de constitucionalidad en el
derecho comparado. 4. El sistema uruguayo. 5. Algunos problemas que plantea la
normativa uruguaya sobre el control de constitucionalidad. 6. Opinión.
________________________________________________________________________
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1.- Introducción
En la actualidad, parece indiscutible que la existencia de un sistema de control
jurisdiccional de la constitucionalidad de las leyes es esencial para la vigencia del Estado
de derecho.
La expresión Justicia Constitucional implica señalar que el poder del gobierno está
limitado por normas constitucionales y que existen mecanismos para hacer efectiva esa
limitación.
El sistema presupone la existencia de constituciones rígidas. Esto significa que no pueden
ser modificadas por el procedimiento de sanción, reforma y derogación de las leyes
comunes u ordinarias; y que prevén un mecanismo de declaración de inconstitucionalidad
de actos legislativos. Todo ello como consecuencia de la distinción entre el poder
constituyente y los poderes constituidos.
Hoy, pues, no sería concebible una organización estatal democrática, sometida
efectivamente a la supremacía de la Constitución, sin la articulación de un sistema de
garantía jurisdiccional frente a los actos que puedan vulnerar su integridad.
2.- Clasificación de las diferentes modalidades de control de constitucionalidad
Es posible realizar una distinción de los diferentes mecanismos de control atendiendo a
distintos criterios , de los cuales mencionaremos aquellos que consideramos más
relevantes teniendo en cuenta el propósito de este trabajo.
En primer lugar, cabe señalar que existen Estados que no establecen sistemas de control,
tales como el Reino Unido, Luxemburgo y El Vaticano. Por el contrario, el control de
constitucionalidad está previsto por la inmensa mayoría de los Estados de América y de
Europa, así como por diversos países de Asia y África.
a) El sistema de control puede estar establecido expresamente en la Constitución del
Estado, como ocurre en la mayoría de los casos, o puede estar implícito en el texto
constitucional, lo que permite que se concrete por vía interpretativa, tal como sucede en
los Estados Unidos de Norteamérica a partir del famoso fallo de la Corte Suprema
Marbury v/s Madison de 1803 ; o el caso de Noruega, donde el Parlamento solicita su
opinión a la Corte Suprema cuando tiene dudas sobre la constitucionalidad de un proyecto
de ley.
b) En función del órgano que realiza el control, es posible realizar diversas
subclasificaciones, según su naturaleza, su ámbito de acción, su composición y su
duración.
De acuerdo a la naturaleza del órgano de contralor, éste puede ser realizado por órganos
políticos (como puede ser el propio parlamento), tal cual sucede, entre otros países, en
China y en Cuba.
También podemos encontrar órganos de naturaleza sui generis, tales como el “Consejo de
los Custodios” en Irán, integrado por teólogos musulmanes que verifican la armonía del
texto jurídico con el Corán, que es la ley suprema del Estado y se ubica por encima de la
Constitución.
Con otro criterio, el control puede estar a cargo de órganos de la justicia ordinaria. En este
caso, el control se calificará como difuso si cualquier tribunal está habilitado para ejercerlo
(caso de Estados Unidos, Argentina, Canadá, Nueva Zelandia y la India); o será
concentrado cuando le corresponda al órgano superior del Poder Judicial (caso de Costa
Rica, Paraguay, Irlanda y Uruguay).
El control puede estar asignado a órganos especializados denominados Tribunales
Constitucionales, como ocurre, por ejemplo, en Austria, Alemania, Italia, España,
Portugal, Guatemala, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Hungría y Polonia. Por regla
general, estos Tribunales no forman parte del Poder Judicial, aunque excepcionalmente
integran su estructura orgánica (Alemania, Bolivia).
c) En virtud de su ámbito de acción, los sistemas de control pueden ser nacionales
(modelo clásico) o internacionales; estos últimos constituidos
entre otros por las Cortes Europea e Interamericana de Derechos Humanos y el Tribunal
Europeo de Justicia.
d) En mérito a su composición, pueden clasificarse en órganos letrados – que es lo
habitual, integrados por abogados y jueces -, órganos legos (como el Consejo de los
Custodios en Irán) o mixtos, como es el caso del actual Consejo Constitucional francés.
e) En función de su duración, los órganos pueden ser permanentes o tribunales ad hoc;
los primeros se encuentran institucionalmente establecidos y los segundos se constituyen
puntualmente para resolver los asuntos sometidos a su consideración.
f) El momento en que se realiza el control permite distinguir entre control preventivo o
represivo (reparador). El primero se realiza a priori, o sea, antes de que las normas sean
aprobadas (caso chileno y francés). El segundo se efectúa a posteriori, se concreta
cuando las normas ya forman parte del ordenamiento jurídico, como ocurre en Uruguay.
g) De acuerdo a la forma de activar el control de constitucionalidad, cabe hacer referencia
a las denominadas vías para promover la declaración de inconstitucionalidad: la vía
directa o de acción, sin que exista un proceso jurisdiccional en trámite, y las vías de
excepción y oficio, que suponen un proceso pendiente.
h) El control puede ser abstracto o concreto. El primero se caracteriza porque cualquier
persona puede plantear la cuestión, mediante la denominada acción popular, en el
entendido de que la defensa de la Constitución le compete a todos (situación, por
ejemplo, de México, Venezuela e Italia). El control concreto implica que el accionante
tiene interés específico en la relación jurídica afectada por la norma supuestamente
inconstitucional. Este último es el caso de Uruguay, donde la solicitud puede ser
formulada por todo aquel que se considere lesionado en su interés directo, personal y
legítimo.
i) Respecto a la forma de tramitarlo, el sistema de control puede ser condicionado o
incondicionado. Será condicionado cuando se exige un examen preliminar de procedencia
por parte de un órgano distinto al que realizará el control de constitucionalidad. Un
ejemplo es Italia, donde el juez ordinario ante el cual se formula la cuestión, debe evaluar
su relevancia, pudiendo rechazarla si la estima manifiestamente infundada. En España, el
asunto pasa por el filtro del Tribunal, buscando evitar planteamientos dilatorios o
fraudulentos.
j) El control también puede clasificarse en función de los efectos que produce la
declaración de inconstitucionalidad, desde el punto de vista subjetivo y temporal. En tal
sentido, cabe distinguir los sistemas en que los fallos tienen efectos generales o erga
omnes de aquellos en que solamente producen efectos en el caso concreto.
En el primer supuesto, se produce la anulación de la norma cuestionada; es lo que ocurre
con las sentencias de los Tribunales Constitucionales de Perú, Colombia, El Salvador,
Panamá, Polonia, Hungría, Bolivia, Guatemala, Italia, Austria, Bélgica, España, Portugal,
Alemania, entre otros. Tiene el mismo efecto general el control por vía de acción pública
ante la Corte Suprema en Costa Rica, México, y los fallos del Supremo Tribunal Federal
de Brasil.
En la otra hipótesis, el fallo sólo produce efectos particulares o inter partes; la norma sigue
siendo válida y eficaz, salvo para quien obtuvo la declaración de inconstitucionalidad. Es
éste el sistema, por ejemplo, en los Estados Unidos de Norteamérica, en Argentina y en
nuestro país.
Como señala NOGUEIRA ALCALÁ, el fallo con efectos generales otorga una mayor
seguridad jurídica y eficacia, propias de un auténtico sistema de control de
constitucionalidad. No obstante, se señala como riesgo el denominado “gobierno de los
jueces”, lo que exige de éstos la prudencia debida.
El efecto para el caso concreto se asocia a los sistemas calificados como difusos. Por el
contrario, el efecto general se advierte en los sistemas concentrados. El régimen de
nuestro país marca una excepción a esta regla, porque el sistema es concentrado pero
con sentencias que sólo tienen efectos en el caso concreto (lo mismo sucede en
Honduras y Paraguay).
En cuanto a las consecuencias temporales de la declaración, corresponde diferenciar los
sistemas en que los fallos producen efectos hacia el pasado (ex tunc) de los que tienen
eficacia constitutiva, o sea, hacia el futuro (ex nunc).
3.- Dos visiones opuestas sobre control de constitucionalidad en el derecho comparado.
Han sido muy diferentes las visiones sobre este tema en los Estados Unidos de
Norteamérica y en Europa.
El primer modelo que se desarrolla de jurisdicción constitucional es el denominado
“modelo americano”, establecido, como ya se dijo, por vía jurisprudencial en 1803 . La
Corte Suprema, presidida por el juez Marshall , determinó que los tribunales deben
declarar la inconstitucionalidad de las leyes que guarden contradicción con la Carta
Fundamental. Se entendió que los tribunales eran intérpretes y defensores de la
Constitución, con las consiguientes consecuencias políticas de sus fallos.
Se trata de un sistema de control difuso, ya que todos los magistrados lo pueden ejercer.
Este tipo de control tiene el defecto de menguar la necesidad de certeza jurídica, ya que
la norma en cuestión se mantiene vigente en abstracto, desde que las sentencias poseen
eficacia limitada al caso particular. El problema disminuye en los países de tradición
anglosajona, en virtud del principio stare decisis, que implica la obligatoriedad de los
órganos jurisdiccionales inferiores de acatar la decisión sobre un determinado punto de
derecho adoptada por órganos de rango superior.
En los Estados Unidos, el instituto del control judicial de las leyes fue pacíficamente
admitido, porque históricamente el Parlamento ingles era visto como el gran opresor,
mientras que los tribunales judiciales fueron considerados como los liberadores de la
opresión.
En cambio, en Europa la percepción fue diferente. El Parlamento era el órgano por
excelencia de la liberación, por ser representativo de la voluntad popular. No se
desconfiaba del legislador, sino de los jueces. La visión dominante en Europa estaba
inspirada en una concepción racionalista desarrollada por Locke y Montesquieu y
particularmente inficionada por las ideas de Rousseau y el Iluminismo, que no podía
conceder o reconocer a los jueces tamaño poder.
El modelo europeo de jurisdicción constitucional se basa en la creación de Tribunales y
Cortes Constitucionales, a partir de las Constituciones de Austria y Checoslovaquia de
1920 (por iniciativa de Hans Kelsen); luego asumido por la Constitución Republicana
española de 1931 y generalizado después de la segunda guerra mundial.
En base a la concepción de Kelsen, las decisiones de inconstitucionalidad del Tribunal
Constitucional tienen un valor constitutivo y no declarativo, por lo que producen efectos
hacia el futuro (ex nunc). Una vez que el Tribunal emite su declaración, la ley se elimina
del ordenamiento jurídico, se anula, teniendo así el fallo efectos generales.
Para Kelsen, el Tribunal Constitucional se limita a controlar la compatibilidad de dos
normas abstractas de diferente jerarquía. El Tribunal es un legislador negativo, ya que la
anulación de la ley tiene el mismo carácter general de su formación; constituye una
creación de signo negativo y por consiguiente una función legislativa.
4.- El sistema uruguayo
Las Constituciones de 1830 y 1918 no previeron de modo expreso el control jurisdiccional
de actos legislativos. Ello suscitó la controversia entre quienes lo admitían como una
función natural del Poder Judicial y quienes negaban su procedencia en base a la
potestad parlamentaria de interpretar la Constitución.
La Constitución de 1934 instituyó por primera vez el instituto de la declaración de
inconstitucionalidad de las leyes.
En la Constitución de 1952, el régimen tuvo modificaciones importantes, que se
mantuvieron en la Constitución de 1967. Los cambios fueron los siguientes: a) se agregó
al Tribunal de lo Contencioso Administrativo como legitimado para promover la
inconstitucionalidad; b) a la ley, se agregaron los decretos de los gobiernos municipales
con fuerza de ley en su jurisdicción; c) a las vías de “excepción” y de “oficio” se incorporó
la vía “de acción”.
El sistema de control uruguayo está concentrado en la Suprema Corte de Justicia, órgano
máximo del Poder Judicial. El eventual control se realiza a posteriori, es decir, luego de
perfeccionado el acto legislativo, pudiendo declararse la inconstitucionalidad por razón de
forma o de contenido.
La solicitud se puede formular por tres vías, constitucionalmente denominadas de acción,
de excepción y de oficio. En los dos primeros casos, la petición puede ser formulada por
todo aquel que se considere lesionado en su interés directo, personal y legítimo; en el
tercero, por el Tribunal que entendiere en cualquier procedimiento judicial o por el Tribunal
de lo Contencioso Administrativo . Las vías de excepción y oficio se podrán ejercer en el
correspondiente proceso judicial en trámite, el cual quedará suspendido ; en cambio la de
acción se entabla directamente ante la Suprema Corte de Justicia, no existiendo proceso
en trámite.
La sentencia de la Suprema Corte de Justicia se referirá exclusivamente al caso concreto
y sólo tendrá efecto en los procedimientos en que se haya pronunciado.
En la actualidad, el Código General del Proceso (CGP) es la ley que reglamenta los
procedimientos de solicitud de declaración de inconstitucionalidad.
5.- Algunos problemas que plantea la normativa uruguaya sobre el control de
constitucionalidad.
5.1.- Uno de los problemas, que tiene relevancia porque pone en tela de juicio nada
menos que la existencia de un sistema de control concentrado, tiene directa relación con
la legitimación activa para promover la declaración de inconstitucionalidad mediante las
vías de acción y excepción. En efecto, la disposición constitucional (artículo 258)
solamente hace referencia a la lesión de un interés directo, personal y legítimo, pero no
menciona la lesión a un derecho subjetivo, omisión que no puede pasar inadvertida
porque la Constitución maneja con precisión dichos conceptos; por ejemplo, al prever en
su artículo 309 la legitimación para deducir una pretensión anulatoria ante el Tribunal de lo
Contencioso Administrativo.
En síntesis, como señala RISSO – citando a CASSINELLI -, el derecho subjetivo y el
interés legítimo, como situaciones jurídicas sustanciales, guardan una clara correlación
con los conceptos de deber y de poder en materia de satisfacción de aquéllas. Así, la
titularidad de un derecho subjetivo depende de que la Administración tenga el deber de
satisfacer dicha situación. En cambio, la situación será de interés legítimo cuando su
satisfacción se produce a través de un poder de la Administración y no de un deber
correlativo como en el caso anterior. Cualquier insatisfacción de un derecho subjetivo será
en sí misma antijurídica. Por el contrario, la insatisfacción de un interés legítimo no
necesariamente será ilícita, sino que se deberá confrontar la conducta administrativa con
las reglas de derecho y buena administración para valorar si la conducta fue o no legítima.
RISSO sostiene que la falta de referencia a los casos de lesión de un derecho subjetivo
configura un vacío constitucional; y recurriendo a la analogía, el fundamento de la norma
que protege al interés legítimo es trasladable a la defensa del derecho subjetivo, por lo
que en este caso también operarían las vías previstas por el artículo 258 de la
Constitución.
CASSINELLI, en cambio, estima que resulta coherente que no se mencione al derecho
subjetivo en dicho artículo. En efecto, si una ley lesiona un derecho directamente
consagrado por la Constitución en forma expresa o implícita (lo que en doctrina se
denomina derecho subjetivo perfecto que no puede ser desconocido por el legislador),
cualquier juez podría dejar de aplicar la ley sin necesidad de que ésta sea declarada
inconstitucional; se trata simplemente de aplicar el orden jurídico superior sin ingresar al
examen de la legislación.
Compartimos el criterio expuesto por CASSINELLI, el cual, entre otras situaciones que
importan lesión de derechos subjetivos, resulta aplicable a la violación de derechos
humanos consagrados por la Constitución y por el Derecho Internacional Humanitario, en
que incurrió la llamada ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado.
Sin perjuicio de lo expuesto, y con referencia al concepto de interés previsto por la
Constitución, es interesante tener presente que aquél, además de legítimo (no contrario a
la regla de derecho , la moral o las buenas costumbres) y personal (propio, no popular o
ajeno), debe ser directo, es decir, inmediatamente vulnerado por la norma impugnada y no
eventual o futuro.
Sobre este último aspecto – el carácter actual del interés – existe abundante doctrina y
jurisprudencia. Pero en esta ocasión, por tratarse de un caso reciente y de relevancia
práctica, es pertinente hacer mención a una sentencia dictada por la Suprema Corte de
Justicia el pasado 21 de junio, resolviendo una pretensión de inconstitucionalidad de
determinados artículos de la ley 18.572 que regula los nuevos procesos laborales
abreviados, vigentes a partir del mes de febrero del corriente año.
Dicha sentencia acoge parcialmente la petición, declarando la inconstitucionalidad de dos
disposiciones de la ley. Pero lo que importa destacar es el fundamento de la discordia
planteada por el Ministro Dr. Daniel Gutiérrez, quien votó por desestimar la excepción de
inconstitucionalidad porque a su juicio – y en concordancia con lo manifestado por el Sr.
Fiscal de Corte – el promotor carece de legitimación activa por cuanto no se ve afectado
de modo directo o inmediato por las normas impugnadas, ya que las disposiciones
cuestionadas no han sido efectivamente aplicadas por el Juez de la causa sino que
eventualmente se aplicarían en etapas supervinientes del proceso, por lo que no se
configura la afectación de ningún interés directo del accionante. Según surge de la
discordia, el interés invocado sería abstracto o eventual y no actual, dado que la supuesta
lesión, no se produjo en el momento en que se dedujo la defensa de inconstitucionalidad.
En tal sentido, el Dr. Gutiérrez (siguiendo la opinión del Fiscal de Corte), ha considerado
que el interés invocado no es actual porque no se ha producido en el proceso laboral en
curso una situación de incomparecencia a la audiencia ni tampoco se está en la etapa de
apelación de la sentencia definitiva de primera instancia.
No tenemos el honor de compartir los fundamentos de la discordia mencionada. En
efecto, nos resulta evidente que la actualidad del interés en el caso concreto está dada
por el hecho de que las normas impugnadas regulan ciertas etapas de un proceso en
trámite. No parece razonable entender (como erróneamente lo hacen el Dr. Gutiérrez y el
Fiscal de Corte) que, durante la sustanciación de un proceso, no existe interés actual en
plantear la inconstitucionalidad de disposiciones que regulan aspectos de ese mismo
proceso, por el mero hecho de que aquéllas regulan etapas del mismo a las que todavía
no se llegó. Con el criterio sustentado en la discordia, la parte demandada en el proceso
(que planteó la inconstitucionalidad) tendría que esperar, por un lado, la celebración de la
audiencia sin su comparecencia y la consiguiente aplicación de la sanción en su contra
(dictado de sentencia de inmediato), a fin de quedar habilitada para plantear la cuestión; y,
por otro lado, tendría que aguardar la oportunidad de apelar la sentencia definitiva para
hacer lo mismo con la otra disposición impugnada.
Aún admitiendo como hipótesis de trabajo el criterio del Sr. Ministro discorde, cabe
consignar que el CGP prohíbe el planteamiento sucesivo de cuestiones de
inconstitucionalidad (artículo 512 inciso 2). Además, en el supuesto de dictado inmediato
de sentencia por la incomparecencia del demandado a la audiencia, quedaría enervada la
oportunidad procesal para promover la cuestión porque se habría producido la conclusión
de la causa (artículo 511.1).
Otra afirmación refutable del Sr. Ministro discorde es que la aplicación de las
disposiciones cuestionadas resultan de dudosa aplicación por parte del magistrado
actuante, lo que coadyuvaría a su argumento de que el interés alegado es eventual y no
actual. Dicha aseveración es realmente sorprendente. Conforme a tal temperamento, la
falta de interés actual no sólo estaría configurada por el hecho de que el proceso no llegó
a las etapas reguladas por las normas impugnadas, sino que, aún habiendo llegado,
habría que esperar la actitud del magistrado, ya que las disposiciones cuestionadas
podrían no ser aplicadas por el juez. En términos llanos: lo que dice el Ministro es que
sería preciso aguardar la oportunidad correspondiente, porque quizá el juez no aplique la
norma supuestamente inconstitucional y, de ser así, ya no habría interés para accionar.
Pero sucede que los procedimientos son fijados por la ley por mandato constitucional y los
jueces los tienen que respetar, salvo que suspendan el proceso respectivo planteando la
inconstitucionalidad por vía de oficio. Entonces, lo que se desprende de la discordia
(aunque no lo diga expresamente) es que la promoción de la cuestión por vía de
excepción estaría condicionada no solamente por el aspecto temporal al que se hizo
mención (lo que de por sí ya es inadmisible), sino también por la circunstancia de que el
juez no plantee antes la misma cuestión de oficio.
5.2.- Otro problema, vinculado al planteamiento por vía de excepción, es que la
Constitución lo prevé en cualquier procedimiento judicial; por lo que, estrictamente, no
podría utilizarse en un proceso jurisdiccional desarrollado ante el Tribunal de lo
Contencioso Administrativo (TCA). En apoyo de esta tesis, CASSINELLI ha expresado
que “procedimiento judicial” es un concepto orgánico-formal: comprende los procesos
jurisdiccionales ante el Poder Judicial. En tan sentido, señala que debe tenerse presente
la distinta posición orgánica de un juez o tribunal judicial y del TCA frente a la Suprema
Corte de Justicia. […] La Constitución ha querido hacer del TCA un órgano de igual
jerarquía que la Suprema Corte de Justicia […] de suerte que los interesados que quieran
plantear la cuestión de inconstitucionalidad dentro de un procedimiento seguido por ante
el TCA no pueden usar la vía de excepción, sino que deben excitar el celo del Tribunal
llamándole la atención sobre la inconstitucionalidad. […] Con la solución del texto, si el
TCA no considera que hay inconstitucionalidad, la Suprema Corte de Justicia no
interviene nunca; y si el TCA opina que la hay, decidirá la Suprema Corte de Justicia […].
De aceptarse el temperamento de CASSINELLI, el CGP se habría excedido en su
potestad reglamentaria al hacer referencia a “procedimiento jurisdiccional” en los artículos
508 y 510 numeral 2º, a propósito de la vía de excepción.
5.3.- Otra cuestión, relacionada específicamente con la denominada vía de acción, es que
la misma no debería quedar limitada a los casos en que no exista procedimiento
pendiente, tal como prevé el artículo 510 numeral 1º del CGP. En verdad, la Carta no
establece dicha limitación, por lo que correspondería aplicar la normativa superior. Así, la
parte frente a quien se invoca en juicio una norma legal que estima inconstitucional,
tendría la opción de recurrir a la vía de excepción o promover directamente la acción
declarativa ante la Suprema Corte de Justicia y luego presentar la sentencia en el proceso
correspondiente. De esta forma, lograría la sustanciación simultánea del proceso original
y el de inconstitucionalidad, no dilatándose el primero con la suspensión preceptiva que
implica la vía de excepción.
5.4.- Un comentario especial merece la determinación del alcance subjetivo y temporal de
la sentencia que declara la inconstitucionalidad de un acto legislativo.
En cuanto al primer aspecto, en nuestro sistema la declaración no tiene eficacia general,
es decir, sólo produce efectos inter partes y no erga omnes. Si la eficacia fuera esta
última, la decisión sería vinculante respecto de todas las personas, lo que le otorgaría a la
sentencia una fuerza similar a la que tiene la ley pero de carácter inverso, al eliminar el
precepto normativo del ordenamiento jurídico. Al no tener efectos generales, la ley
declarada inconstitucional no se anula y tampoco queda derogada; simplemente, será
inoponible a quien obtuvo la declaración, es decir, será inaplicable a su respecto.
Por otro lado, el análisis de la eficacia temporal de la declaración de inconstitucionalidad
importa determinar desde cuándo surte efecto dicha declaración. En tal sentido, tal como
ha expresado PÉREZ PÉREZ, la solución debería ser la misma cualquiera sea la vía
utilizada para plantear la cuestión, ya que el tema está regulado por la Constitución de
manera unitaria, sin establecer distinciones según la forma de planteamiento del asunto.
En efecto, el artículo 259 establece que el fallo de la Suprema Corte de Justicia se referirá
exclusivamente al caso concreto, siendo éste la noción nuclear del instituto. También
señala el autor que el tema debe resolverse a partir de la Constitución y no de la ley
ordinaria que reglamenta las vías, ya que la ley puede no ajustarse a la Constitución y
siempre debe primar la norma superior.
La eficacia temporal de la declaración por vía indirecta (de excepción y de oficio) no
plantea dudas en la doctrina uruguaya, porque existe consenso en torno a cuál es el caso
concreto en esa forma de planteamiento. En tal situación, la declaración se aplicará a la
relación jurídica que dio origen al proceso correspondiente y que por definición es anterior
al mismo. En efecto, el objeto de un proceso es un problema jurídico concreto de derecho
sustancial que el actor plantea ante los tribunales. En consecuencia, la sentencia tendrá
naturaleza declarativa y su efecto será retroactivo (ex tunc) a la fecha en que se generó
ese problema con relevancia jurídica en la vida real ; en otros términos, si bien la
sentencia es declarativa su efecto retroactivo no es absoluto, no pudiendo retrotraerse a
la fecha de entrada en vigencia de la norma tachada de inconstitucional sino al momento
en que el promotor resulta afectado por la norma.
Con respecto a la eficacia temporal de la declaración de inconstitucionalidad por vía de
acción se han planteado diferentes posiciones en doctrina y jurisprudencia, generadas por
diversas ópticas en cuanto a la delimitación del caso concreto al que alude la
Constitución.
Una tesis sostiene que la sentencia declarativa de inconstitucionalidad retrotrae sus
efectos a la fecha de presentación de la demanda, por cuanto el acogimiento de la
pretensión implica una condena a desaplicar la ley impugnada en el caso concreto, el cual
nace con la demanda.
Estimamos insostenible que se trate de una sentencia de condena, tal como lo indica el
sentido común ; no se trata de imponer una prestación determinada sino de declarar la
inconstitucionalidad de una ley.
Una posición peculiar asume ARLAS al estudiar el proceso en vía principal o directa. Por
un lado, entiende que la solicitud en vía principal supone que no existe un proceso
pendiente, tal cual lo establecía el artículo 5º de la ley 13.747 de 10 de julio de 1969 que
reglamentaba el instituto de declaración de inconstitucionalidad a la fecha de su estudio
(concordante con el actual artículo 510 numeral 1º del CGP). A su juicio, la inexistencia de
proceso pendiente al utilizarse esta vía se desprende del artículo 258 de la Constitución,
al prever en su último inciso la suspensión de los procedimientos cuando se promueve la
declaración por vía de excepción u oficio; quedando implícito, por lo tanto, que si se actúa
en vía directa no existe ningún proceso pendiente, pues de existir debería necesariamente
suspenderse.
Por otro lado, expresa el autor que […] en la medida en que este proceso sólo puede
promoverse cuando no exista un proceso pendiente en que se intente aplicar la norma
inconstitucional (es decir, que se pretende inconstitucional), es claro que la sentencia sólo
se aplicará en el futuro, esto es, cuando alguien intente la aplicación de la ley que se
declaró violatoria de la Constitución. Es que el proceso principal por inconstitucionalidad
obra como proceso preventivo, ya que se pide la declaración de inconstitucionalidad antes
de que se intente aplicar la norma legal violatoria y previendo, precisamente, su posible
aplicación […].
Un proceso es preventivo cuando su finalidad es evitar o prevenir la lesión de un derecho
que, por definición, aún no se ha producido. En tal sentido, no parece adecuada la
categorización que ARLAS hace de la vía de acción o principal. En primer lugar, por las
razones expuestas por RISSO al expresar que resulta indiferente que exista o no un
proceso pendiente.
Pero, además, porque para solicitar la declaración, la Constitución exige que el promotor
se considere lesionado en su interés directo, personal y legítimo. Interés directo significa
que tiene que ser actual y no eventual. En consecuencia, con la tesis de ARLAS, el
promotor carecería de interés actual y por ende no estaría legitimado para accionar.
Aún en la hipótesis de que estuviera legitimado, la tesis presupone que si no hay
procedimiento en trámite no existe todavía un caso concreto, lo que implica aceptar que la
Carta admite una modalidad especial de pronunciamiento con un alcance genérico o
abstracto.
Parece claro que en nuestro sistema, cualquiera que sea la vía utilizada para obtener la
declaración de inconstitucionalidad, el fallo tiene que referirse necesariamente a un caso
concreto que siempre preexiste a la solicitud.
Ya vimos que en las denominadas vías indirectas el caso concreto queda delimitado por el
objeto del proceso en trámite, que consiste en un problema jurídico anterior a la demanda
y que se concreta en la pretensión deducida ante los tribunales. Y también dijimos que no
hay razones para resolver el punto de manera diferente cuando la inconstitucionalidad se
plantea por vía directa, porque para todas las vías rige lo dispuesto por el artículo 259 de
la Constitución.
Quiere decir que, en la vía de acción, habrá que delimitar el caso concreto en la propia
solicitud de declaración de inconstitucionalidad, indicando con toda precisión cuál es la
situación planteada en la vida real (el caso) en virtud de la cual resulta lesionado un
interés directo, personal y legítimo del promotor.
El caso concreto puede ser anterior o posterior a la ley impugnada y también puede ser
simultáneo, esto es, que la entrada en vigencia de la ley en cuestión genera la situación
lesiva ; por lo que, de acogerse la solicitud, la ley será inoponible al promotor, será
inaplicable a su respecto.
6.- Opinión.
Estimamos que un elemento positivo de nuestro sistema de control de constitucionalidad
de las leyes radica en que se trata de un control concentrado y no difuso.
Por otro lado, en cuanto a la oportunidad de ejercer el control, consideramos que el mejor
sistema sería el denominado preventivo - a priori -, en lugar del represivo o reparador que
rige en nuestro país. A tal efecto, habría que pensar en la existencia de un Tribunal
Constitucional (como sucede en Chile) que podría o no formar parte de la estructura
orgánica del Poder Judicial.
Pero la crítica más severa al sistema de control en Uruguay (como en tantos otros
países), no radica en el momento establecido para ejercer el control sino en los efectos
subjetivos y temporales del fallo que declara la inconstitucionalidad de una ley. En tal
sentido, nos parece que el fallo tendría que tener alcance general - erga omnes – y efecto
declarativo ex tunc, determinando la nulidad del acto impugnado. De esa forma, se
eliminaría del ordenamiento jurídico con efecto retroactivo, dejando solamente a salvo las
situaciones jurídicas consolidadas por decisiones judiciales ejecutoriadas.
Parece razonable que si una ley es declarada inconstitucional sea excluida del orden
jurídico; y no que deje de aplicarse solamente en casos concretos y que el fallo sólo
beneficie a quienes promovieron la declaración. La seguridad jurídica impone dicho
criterio. No es lógico que la misma ley se aplique a determinados casos y no a otros
aunque sean idénticos. Todas las personas que se encuentren en la misma situación
tendrían que poder ampararse del fallo.
Podríamos mencionar múltiples ejemplos con el propósito de demostrar la consecuencia
absurda de que la sentencia se refiera exclusivamente al caso concreto y que no tenga
alcance general. A tal fin, basta hacer referencia a la siguiente situación: un grupo de
profesores de Enseñanza Secundaria han promovido por vía de acción la declaración de
inconstitucionalidad de muchas disposiciones de la Ley General de Educación vigente en
la actualidad. En el supuesto de que obtengan un pronunciamiento favorable, las
disposiciones declaradas inconstitucionales no les serían oponibles, no estarían obligados
a cumplirlas. Pero la ley seguiría aplicándose íntegramente con respecto a los restantes
profesores que no han promovido la declaración. De esa forma, el país tendría al mismo
tiempo dos sistemas educativos, y los educandos estarían comprendidos por uno u otro
según el profesor que imparta la enseñanza.
Lo absurdo del régimen vigente queda en evidencia.
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Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Montevideo, 1967.
T.C.A. Cuestionario
1.- Qué significa agotar la vía administrativa.
2.- Qué recursos corresponde presentar si el acto administrativo fue dictado por el directorio de
UTE (ente autónomo).
3.- Qué recursos en caso de que el acto fuera dictado por el director de RRHH del Ministerio de
Economía y Finanzas.
4.- Qué recursos si el acto fue dictado por el director de RRHH de ANTEL (servicio
descentralizado).
5.- Plazo para interponer los recursos administrativos.
6.- Plazo para deducir la pretensión de nulidad ante el T.C.A.
7.- Qué es la denegatoria ficta.
8.- Podría el T.C.A. anular el acto administrativo y dictar en su lugar el que correspondería.
9.- Desarrolle la estructura del proceso anulatorio ante el T.C.A.
10.- Características de los plazos procesales en ese proceso.
11.- Diga si ofrecen los medios probatorios con la demanda y contestación respectivamente.
12.- Cómo se desarrolla el procedimiento si el Estado (demandado) opone excepciones al
contestar la demanda.
13.- Número de votos necesario para anular un acto administrativo por lesión a un derecho
subjetivo.
14.- Número de votos si se lesionó un interés legítimo.
15.- Diga si es necesario pretender y lograr la anulación del acto para luego demandar la
reparación de los perjuicios causados por el acto.
16.- Consecuencias de pedir directamente la reparación patrimonial por los perjuicios causados.
17.- Competencia para resolver la reparación patrimonial.
18.- Diga qué recursos admite la sentencia definitiva del T.C.A.
19.- Además de resolver si anula o no un acto administrativo, qué otra competencia tiene el T.
C.A. (ver art. 313 Constitución).
20.- Se puede pedir al T.C.A. la suspensión de la ejecución del acto administrativo. En qué
momento.
21.- Qué función cumple el Procurador del Estado en lo Contencioso Administrativo. Quién lo
designa.
22.- Diga si el T.C.A. tiene iniciativa probatoria de oficio.
23.- Diga qué otros poderes tiene el T.C.A.
24.- Se podría ejecutar forzadamente una sentencia que anula un acto administrativo. Cómo
operaría.
25.- Cómo se designa a los miembros del T.C.A.
PROCESO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO.
CARACTERIZACION
Los miembros del TCA tienen el mismo estatuto que los miembros de la
SCJ.
309 de la constitución.
1
3. La no caducidad de la acción.
1) LEGITIMACION ACTIVA:
15524.-
2
El agotamiento de la vía administrativa supone que el accionante ha
ssdd (ej. Ose), si lo dicta el directorio de ose, cabe otro recurso mas, que es el
3
En cambio si lo dictó un director de personal, de ose, se interpondrán
jurisdiccional?
notificación respectiva.
no notificarse.
En efecto:
4
Hábil a que se venció el plazo de que disponía la administración para
expedirse.
ADMINISTRATIVO.
El art.26 fue derogado por la ley 15869, dejando solo en vigencia los actos
Estado.
5
Èste tiene plazo para contestar de 20 dias corridos, que son
prorrogables a 30 dias. Para ello debe presentar por escrito solicitud de que
caducar.
como ciertos los hechos alegados por el actor en la demanda, salvo lo que
los 10 días siguientes se ofrece contraprueba, los 30 dias restantes son para
diligenciamiento de la misma.
6
79: alegatos. Las partes alegan por escrito por su orden, con plazo de
Deben de ser por escrito, primero los presenta el actor, luego el Estado.
los ministros por 45 días cada uno, y luego 20 días para resolver juntos.
resolverá la excepción.
diligenciar.
luego el actor.
7
Luego 120 días para dictar una sentencia interlocutoria con fuerza
definitiva (cada ministro tendrá el expediente por 20 días, mas los 20 días
comunes).
ante el TCA .
acción de amparo.
oficio.
que diga algo. Luego el tribunal tendrá 30 días para resolver si hace lugar o
8
Evalúa el TCA que daño es mayor, si para el estado o para el actor. En
CONSTITUCION.
⮚ Desviación de poder.
⮚ CONFIRMA
9
Opción 2: es ir directamente a la justicia ordinaria, pero si elijo este, aunque
Dos posiciones:
vía recursiva.
Artículo 312.- La acción de reparación de los daños causados por los actos administrativos a que refiere el
artículo 309 se interpondrá ante la jurisdicción que la ley determine y sólo podrá ejercitarse por quienes
tuvieren legitimación activa para demandar la anulación del acto de que se tratare.
El actor podrá optar entre pedir la anulación del acto o la reparación del daño por éste causado.
En el primer caso y si obtuviere una sentencia anulatoria, podrá luego demandar la reparación ante la sede
correspondiente. No podrá, en cambio, pedir la anulación si hubiere optado primero por la acción reparatoria,
cualquiera fuere el contenido de la sentencia respectiva. Si la sentencia del Tribunal fuere confirmatoria, pero
se declarara suficientemente justificada la causal de nulidad invocada, también podrá demandarse la
reparación.
sentencias interlocutorias.
la otra parte.
interlocutoria con fuerza definitiva. Pero para que se pueda interponer debe
10
probar que existen nuevos elementos de juicio que pueden determinar la
tema, el TCA considera que para que la sentencia tenga esos efectos tiene
11
En los demás casos, para pronunciar la nulidad del acto, se requerirán cuatro votos conformes. Sin embargo,
el Tribunal reservará a la parte demandante, la acción de reparación, si tres votos conformes declaran
suficientemente justificada la causal de nulidad invocada.
12
SÍNTESIS JORNADA NOTARIAL
MÓDULO IV:
ARRENDAMIENTOS SIN GARANTÍA. LEY DE URGENTE CONSIDERACIÓN nº
19.889 de 09.07.2020 (LUC).
Nuevo régimen de libre contratación.
La LUC regula un nuevo régimen de libre contratación, que se agrega - con
variantes - a los que prevé el decreto-ley 14.219 de 04.07.1974, en sus
artículos 28, 102/3 y 114.
Los requisitos indispensables para que un contrato de arrendamiento se
rija por la LUC están previstos en su art. 421 y son los siguientes:
1.- Destino del arriendo casa habitación.
Se establece no habrá desvío del destino si el inquilino instala en la finca
una pequeña industria doméstica o artesanal - con no más de dos
trabajadores dependientes - así como el ejercicio de una profesión
universitaria o similar; siempre que dichas actividades no generen
inconvenientes al vecindario ni causen deterioros en la finca y cumplan
con las disposiciones departamentales respectivas.
2.- Ausencia de garantías de cualquier naturaleza a favor del arrendador.
3.- Contrato escrito.
Las partes deben expresar su voluntad de someterse a la nueva ley.
4.- Plazo y precio del arriendo pactados libremente y consignados en el
contrato (art. 422).
En cuanto al plazo, se prevé la posibilidad de prórroga automática del
contrato por plazos iguales, si dentro de los 30 días anteriores al
vencimiento, ninguna de las partes notifica a la otra lo contrario. El límite
máximo del arriendo será el establecido por el art. 1782 del Código Civil.
En cuanto al precio (que se podrá acordar en moneda nacional,
extranjera, unidades reajustables o unidades indexadas), salvo pacto en
contrario, el pago del alquiler será mensual dentro de los primeros diez
días de cada mes. En ningún caso podrá el arrendador exigir el pago
anticipado de más de una mensualidad.
En defecto de pacto expreso, si el precio pactado es en moneda nacional,
se ajustará anualmente conforme a la variación del Índice de Precios al
Consumo (IPC).
La falta de cumplimiento de alguno de los requisitos referidos, hará
aplicable las disposiciones del decreto-ley 14.219 y sus modificativas, o del
Código Civil, según corresponda.
II.- Oponibilidad a terceros.
Los contratos serán oponibles a terceros a partir de su inscripción registral.
Si el propietario enajenara el inmueble arrendado, el adquirente deberá
respetar el contrato siempre que se encuentre inscripto (art. 423).
III.- Cláusulas nulas (art. 428).
A) La renuncia anticipada a los plazos de desalojo y lanzamiento
establecidos por la ley.
B) La elevación del alquiler o su pago por adelantado a regir una vez
vencido el plazo del contrato.
El precio abonado por el último mes del arriendo del plazo
contractual será el que corresponda durante los plazos de desalojo y
lanzamiento.
C) Multa por falta de entrega del bien al vencimiento del plazo
contractual cuyo monto sea cinco veces superior al valor del
arriendo.
IV.- Desalojo por vencimiento del plazo (arts. 429 a 436).
Se tramitará por el proceso de estructura monitoria previsto por el Código
General de Proceso (con algunas variantes en el procedimiento).
La sentencia inicial fijará un plazo de desalojo de 30 días.
El demandado solamente podrá defenderse invocando alguna excepción
previa (art. 133 CGP) o la falta de requisitos establecidos por el art. 421 de
la ley.
Vencido el plazo del desalojo, el arrendador podrá promover el
lanzamiento, que se hará efectivo por el Alguacil dentro de los 15 días
hábiles contados a partir de la providencia que lo dispone. Podrá
concederse una sola prórroga no mayor a 7 días, acreditando una causa de
fuerza mayor.
V.- Desalojo por mal pagador (arts. 437 a 445).
Se habilita la cláusula de mora automática. De lo contrario, podrá
intimarse el pago con plazo de 3 días, que podrá efectuarse por telegrama
colacionado.
El proceso también tramitará por la estructura monitoria.
La sentencia inicial dispondrá el desalojo con plazo de 6 días hábiles.
Vencido el plazo, podrá promoverse el lanzamiento, que se hará efectivo
dentro de los 5 días hábiles siguientes a la notificación de la providencia
que lo dispone. Podrá ser prorrogado por una sola vez por causa de fuerza
mayor, por un lapso no mayor a 5 días hábiles.
VI.- Juicio ejecutivo por cobro de alquileres y rubros accesorios.
Se tramitará por el proceso de estructura monitoria previsto por el CGP.
Se considerarán deudas indivisibles con el alquiler el pago de tributos,
consumos, gastos comunes u otros servicios accesorios a cargo del
arrendatario por ley o por contrato. Su falta de pago tendrá las mismas
consecuencias que la falta de pago del alquiler.
VII.- Proceso ordinario (art. 452).
La rescisión de contrato por incumplimiento, el reclamo de daños y
perjuicios, cobro de multas y toda otra acción que tenga su origen en un
contrato de alquiler regido por la ley, se tramitará por proceso ordinario.
VIII.- Simulación de ausencia de garantías (art. 459).
El arrendador que simulase la ausencia de garantías, será pasible de una
multa que beneficiará al inquilino, y que le juez fijará entre una y cinco
veces el monto de arriendo mensual.
IX.- Normas complementarias y subsidiarias (art. 458).
No se aplicarán las disposiciones del decreto ley 14.219, excepto los arts.
20, 57 y 60.
En todo lo no regulado, será aplicable el Código Civil.
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VI) SUGERENCIAS
A la luz de las críticas expuestas, se torna dificultoso formular sugerencias de modificaciones al
modelo, máxime cuando ese modelo ha venido siendo impuesto casi dogmáticamente –con
mayores o menores variantes- en la mayoría de los países de Latinoamérica.
Sin corregir los desequilibrios reseñados en los capítulos precedentes, es difícil que el modelo
sea exitoso. A tales efectos, e intentando subsanar los defectos señalados, debería pensarse en
algunas de las siguientes soluciones modificativas:
● Que en la audiencia de formalización se diligencie la prueba necesaria para configurar la semiplena
prueba exigida constitucional y legalmente; en tal sentido, podría establecerse que las partes
enuncien y ofrezcan verbalmente las pruebas de que disponen, señalando su trascendencia y su
peso, y que el Juez resuelva diligenciar todas aquellas que estime pertinentes hasta alcanzar la
semiplena prueba, o elementos de convicción suficientes para formalizar y para imponer una
medida cautelar. Lo que permitirá entonces sí que el Juez alcance el grado de convicción requerido
para entender que se ha cometido un delito y que prima facie el imputado tuvo participación en el
mismo. Naturalmente, la prueba diligenciada en esta etapa ya debiera quedar incorporada a la causa
y no debiera exigirse su reproducción en una instancia posterior del juicio, por elementales razones
de economía procesal y en aras de evitar revictimizaciones.
● Que se instaure una vía procesal que podría denominarse “simplificada” o “extraordinaria”, como
sucede en el régimen procesal chileno, que consista en una estructura práctica y ágil que evite la
dicotomía proceso abreviado o juicio oral como las dos únicas alternativas de condena. Ese proceso
simplificado podría contener –luego de la formalización- una instancia donde Fiscalía y Defensa
ofrezcan la prueba a diligenciar (agregando sin ritualidades la prueba documental o pericial de que
dispongan, y requiriendo la citación de testigos, por ejemplo, para enumerar los medios de prueba
más utilizados), una única audiencia donde se diligencie la prueba ofrecida por las partes, y al
finalizar la misma prever la acusación o pedido de sobreseimiento por la Fiscalía, contestación de la
Defensa y sentencia. Esta vía extraordinaria y simple estaría entonces destinada a cubrir el mayor
porcentaje de casos.
● Reducir la posibilidad del proceso abreviado a casos con penas de prisión, o de personas primarias,
o de determinado tipo de delitos; y aún en tales casos, ampliar las potestades del Juez, como por
ejemplo, prever la posibilidad de que pueda acceder a la carpeta de investigación de la Fiscalía, o
exigir que deba interrogarse al imputado sobre los hechos atribuidos, y no solamente sobre si
consintió libre y voluntariamente el acuerdo con la Fiscalía.
● De tal forma, entonces, que el juicio oral siga previsto para casos excepcionales (5% de los casos),
el abreviado para un universo de aproximadamente un 20% de los casos, y el extraordinario o
simplificado, para el 75% restante.
VII) CONCLUSIONES
El nuevo modelo procesal penal no ha cumplido con las expectativas creadas, ni con las ventajas
comparativas que se podían esperar a partir de su implementación y puesta en vigencia:
● No ha sido exitoso ni aún en el plano de las garantías, desde que se dispone la prisión preventiva sin
diligenciamiento de prueba, y desde que en el 95% de las condenas penales impuestas, en procesos
abreviados, el imputado precisamente renuncia a las garantías de un debido proceso y ni siquiera es
oído por el Juez sobre los hechos por los que se autoincrimina.
● No resultó ser un modelo protector de la víctima, pues si bien es cierto que se introducen algunas
prerrogativas procesales a su favor, lo real y concreto es que en el 95% de los procesos no es tenida
en cuenta en la resolución del caso (y el porcentaje es aún mayor si se toman en cuenta los casos de
suspensión condicional del proceso), ya que el Fiscal y el Defensor llegan a un acuerdo sin que esté
prevista participación alguna de la víctima. Únicamente en los abreviados, si la víctima concurre a
la audiencia, debe ser oída, pero nada dice el Código sobre la incidencia de una eventual oposición
de su parte al acuerdo, por lo cual su participación es casi nominal. Y si bien podría apelar la
sentencia dictada en un abreviado (sólo si compareció en el proceso y únicamente en la medida que
la resolución le afecte directamente, conforme al art. 360.3), no se advierte qué elementos podría
tener el Tribunal de alzada para reconsiderar el fallo de primera instancia, si no se diligenció
prueba.
● Se suponía que en el nuevo modelo las penas que se impondrían serían “ahora sí” efectivas –tanto si
se imponían en un juicio oral como si se imponían en un abreviado-. Sin embargo, resultó que las
penas alternativas de libertad vigilada y de libertad intensamente vigilada son moneda corriente en
el nuevo sistema. Si bien es cierto que tales penas alternativas estaban originalmente previstas en la
Ley 19.446, y no en el nuevo Código, lo cierto es que en el viejo sistema tuvieron poca aplicación,
y en el nuevo han tenido permanente aplicación, por cuanto el nuevo Código prevé en su artículo
316 la posibilidad de penas alternativas, con lo cual se ha entendido por la jurisprudencia
–correctamente por otra parte- que el nuevo Código no entra en contradicción en este punto con la
Ley 19.446 y ésta permanece vigente.
● No resultó ser un modelo transparente, puesto que en el 95% de los procesos (y el porcentaje es aún
mayor si se toman en cuenta los casos de suspensión condicional del proceso), la Fiscalía y la
Defensa llegan reservadamente a un acuerdo y luego se le da viso de transparencia a éste mediante
la celebración de una audiencia entonces sí pública (en la que el Juez tiene muy poco –por no decir
casi nada- para hacer).
● Una de las ventajas del nuevo modelo consistía en que cambiarían y quedarían claramente definidos
los roles de los sujetos del proceso: el Juez en el rol de juzgador, el Fiscal en el rol de investigador y
acusador, y el Abogado del imputado en el rol de defensor de los derechos y garantías de su cliente
en el proceso. No obstante, ello ha sido así sólo parcialmente. Pues la realidad muestra que el Juez
–que debía juzgar- no juzga en el 95% de los procesos (y el porcentaje es aún mayor si se toman en
cuenta los casos de suspensión condicional del proceso), en los que se ha transformado casi
diríamos en un mero homologador de los acuerdos que celebran la Fiscalía y la Defensa, quedando
su rol limitado a un papel casi nominal o formal.
● Finalmente, si bien se auguraba mayor eficacia en la persecución penal, ello tampoco ha sido así.
En efecto, si bien el número de formalizaciones se ubica aproximadamente en el mismo nivel que el
número de procesamientos del sistema anterior, lo cierto es que la implementación del nuevo
sistema ha resultado en un aumento del número de delitos, precisamente a partir del 1° de
noviembre de 2017: textualmente, se publicó en reiteradas oportunidades que la Fiscalía General de
la Nación preveía un flujo de 18.000 denuncias mensuales, y a partir de noviembre de 2017 se pasó
a un número de 29.000 denuncias mensuales. Pues bien, resulta ineludible deducir que el aumento
de casos denunciados y el aumento de los delitos está claramente relacionado con la
implementación del nuevo Código. No es normal ni habitual que en un país determinado y en una
época determinada se verifique tamaño salto en el número de denuncias, a no ser que ocurra alguna
circunstancia excepcional, tal como una guerra o una calamidad; pues bien, no concurriendo ningún
acontecimiento excepcional, ni grandes cambios en otros ámbitos del sistema de justicia o policial
que pudieran ameritar tal diferencia, sólo hay que remitirse a analizar qué sucedió a partir del 1° de
noviembre de 2017 en materia de investigación o persecución penal, que es el inicio de un nuevo
régimen procesal, y no cabe sino concluir que la entrada en vigencia del nuevo Código es la causa
del aumento.
Para terminar, hay que destacar que la aplicación abrumadoramente mayoritaria del proceso
abreviado ha venido a significar en los hechos una disminución de las penas en un 95% de los
delitos en el Uruguay; pues el abreviado implica necesariamente una reducción de pena. Sin
ingresar a la inútil discusión de si las penas efectivas en el nuevo sistema son mayores o menores
que en el sistema anterior, lo cierto y concreto es que las penas pactadas en los procesos abreviados
son inferiores a las que deberían corresponder, pues ningún Defensor aceptaría una pena sin juicio
para su defendido, si la misma es equivalente o mayor a la que la Fiscalía presumiblemente podría
obtener en juicio. En el caso de delitos con pena de penitenciaría, es notorio e incontrastable que las
penas pactadas son inferiores, y en algún caso, muy inferiores, a las que se aplicaban en el viejo
régimen, que en puridad son las que deberían corresponder pues son las que establece el Código
Penal. Y esto –como se indicó- no es responsabilidad de los Fiscales. Es culpa del modelo. El Fiscal
debe “huir” del juicio, y recurrir inexorablemente al proceso abreviado, por los motivos ya
analizados, fundamentalmente porque el juicio oral es extremadamente complejo e impráctico, y no
puede razonablemente elevar más de 10 o 15 casos a juicio por año.
Que el Fiscal deba “huir” del juicio es el corolario absurdo de un modelo que lo conduce
inexorablemente a ello; equivaldría a suponer que un cirujano deba “huir” de la intervención
quirúrgica, o en términos futbolísticos, que un delantero deba “huir” del arco rival.
El Fiscal queda más o menos conforme –en un 95% de los procesos- con la pena que “logró”
acordar, en tanto se acerque a la pena que sabe que hubiera correspondido requerir e imponer de
haberse elevado la causa a juicio oral; pero la pena acordada será siempre –además de inferior a la
que hubiera requerido en la acusación en ese juicio- fruto de los avatares de una negociación y de
las habilidades negociadoras del Fiscal y del Defensor. En suma, la solución al conflicto penal, en el
95% de los asuntos que llegan al sistema de justicia en nuestro país, se resuelvan como si de un
mercado se tratara.
Pretender que el nuevo modelo es el gran cambio cualitativo en materia procesal penal, o el
gran “cambio de paradigma”, cuando básicamente ha consistido en no celebrar juicio en más
de un 95% de los casos formalizados, y sin siquiera acudir en tales casos a soluciones que
pudieran ser más satisfactorias para la víctima o para la sociedad en su conjunto, parece
bastante alejado de la realidad de los hechos.
Un modelo que conduce casi forzosamente a no realizar juicios penales no puede ser un
ejemplo de modelo procesal.
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