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Sánchez Sucesiones

El documento aborda el derecho de sucesiones en Colombia, analizando su historia desde la época colonial hasta el siglo XX, y presenta un estudio comparado con otros sistemas legales como el common law y el derecho español. Se detallan los órdenes sucesorales, el parentesco, las legítimas rigurosas, y los procedimientos relacionados con la herencia, incluyendo la aceptación y repudio de la misma. Además, se discuten las diferencias entre procesos judiciales y notariales en la gestión de sucesiones.
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Sánchez Sucesiones

El documento aborda el derecho de sucesiones en Colombia, analizando su historia desde la época colonial hasta el siglo XX, y presenta un estudio comparado con otros sistemas legales como el common law y el derecho español. Se detallan los órdenes sucesorales, el parentesco, las legítimas rigurosas, y los procedimientos relacionados con la herencia, incluyendo la aceptación y repudio de la misma. Además, se discuten las diferencias entre procesos judiciales y notariales en la gestión de sucesiones.
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Derecho de sucesiones

INSTITUTO
L AT I N O A M E R I C A N O
D E A LT O S E S T U D I O S
Derecho de sucesiones

Julián Armando Sánchez Bautista

INSTITUTO
L AT I N O A M E R I C A N O
D E A LT O S E S T U D I O S
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físico o digital de toda o una parte de esta obra
sin permiso expreso del Instituto Latinoamericano
de Altos Estudios –ILAE–.

Publicación sometida a evaluación de pares académicos, mediante


el sistema de “doble ciego”, requisito para la indexación en la
Web of Science de Clarivate (Peer Review Double Blinded).

Esta publicación está bajo la licencia Creative Commons


Reconocimiento - NoComercial - SinObraDerivada 3.0 Unported License.

isbn 978-628-7532-96-0

© Julián Armando Sánchez Bautista, 2023


© Instituto Latinoamericano de Altos Estudios –ilae–, 2023

Derechos patrimoniales exclusivos de publicación y distribución de la obra


Cra. 18 # 39A-46, Teusaquillo, Bogotá, Colombia
pbx: (57) 601 232-3705
www.ilae.edu.co

Diseño de carátula y composición: Harold Rodríguez Alba


Edición electrónica: Editorial Milla Ltda. (57) 601 323-2181
[email protected]

Editado en Colombia
Published in Colombia
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Contenido

Capítulo primero
Historia de las sucesiones 9
I. Época colonial 9
II. Siglo xix 11
III. Siglo xx 13

Capítulo segundo
Derecho comparado en derecho de las sucesiones 15
I. Common law 15
A. Sucesiones testadas 16
B. Sucesión intestada 17
C. Sucesión parcialmente intestada 17
II. Derecho mexicano 18
A. Sucesión testamentaria 18
B. Sucesión por vía judicial 19
C. Sucesión ante notario 19
III. Derecho español 20
A. Sucesión testamentaria 21
B. Sucesión intestada 23

Capítulo tercero
Ordenes sucesorales 25
I. Primer orden sucesoral: los descendientes 26
II. Segundo orden sucesoral:
los ascendientes más cercanos y su cónyuge 28
III. Tercer orden sucesoral: hermanos y cónyuge 29
IV. Cuarto orden sucesoral: hijos de hermanos 30
V. Quinto orden sucesoral:
el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar 31

Capítulo cuarto
Parentesco 33
I. Parentesco por consanguinidad 33
II. Líneas de parentesco 34
III. Grados de parentesco 35
A. Concepto 35
B. Parentesco por afinidad 35
C. Parentesco civil 36
Derecho de sucesiones [6]

Capítulo quinto
Legítimas rigurosas y su desarrollo normativo 37
I. Características de las legítimas rigurosas 43

Capítulo sexto
Hijos de crianza (jurisprudencia) 45

Capítulo séptimo
Herederos 57
I. Herederos menores de edad e incapaces 57
II. Aceptación de herencia 59
III. La herencia yacente 61
IV. Repudio de herencia 63
A. Termino de caducidad del derecho a repudiar 63

Capítulo octavo
La representación hereditaria 65
I. Quiénes pueden ser representados 65

Capítulo noveno
El derecho de transmisión 67
I. Diferencias entre la transmisión y la representación 68
II. Paralelo o comparación entre transmisión y representación 69

Capítulo décimo
Testamento 73
I. Concepto de testamento 73
II. Facultad de testar 74
III. Características del testamento 75
IV. Naturaleza del testamento 75
V. Clases de testamento 76
A. Testamento solemne 76
VI. Contenido del testamento 78
VII. Testamentos privilegiados 79
A. Características de los testamentos privilegiados 79
B. Testamento verbal 80
C. Caducidad del testamento verbal 81
D. Testamento militar 83
1. Testamento militar verbal 84
2. Testamento militar cerrado 84
3. Caducidad del testamento militar 85
4. Características del testamento militar 85
Contenido [7]

E. Testamento marítimo 87
1. Cómo se salvaguarda el testamento 88
2. Clases de testamento marítimo 88
3. Testamento marítimo verbal 88
4. Testamento marítimo cerrado 88
5. Caducidad del testamento marítimo 89
6. Características del testamento marítimo 90
F. Pasos de la apertura del testamento cerrado 91
G. Casos especiales 92
VIII. Testigos inhábiles 93
IX. Testamentos solemnes otorgados en el exterior 94
X. Ley 1934 de 2018 96

Capítulo décimo primero


Venta de derechos herenciales 97
I. Concepto 97
II. Partes 98
III. Clases de venta de derechos herenciales 100
IV. Venta de derechos gananciales 101
V. ¿Cuáles son los riesgos a los que me expongo? 101
VI. La lesión enorme en la cesión del derecho hereditario 102
VII. Falsa tradición 106
VIII. Procedimiento de la venta de derechos herenciales 108
IX. Requisitos 109
A. Compraventa de derechos herenciales y
gananciales a título singular 109
B. Compraventa de derechos herenciales y
gananciales a título universal 110
Derecho de sucesiones [8]

Capítulo décimo segundo


Diferencia entre proceso judicial y
proceso notarial 113
I. En notarías 113
A. Documentos necesarios para adelantar
el trámite en notarías 114
B. Solicitud 115
C. Ocultación de herederos o acreedores 115
D. Trámite 116
E. Edicto 116
F. Escritura 116
G. Acumulación de herencias de ambos cónyuges 119
H. Deber de registrar la escritura pública 119
I. Desistimiento 119
J. Dos o más actuaciones de una misma herencia 119
II. Trámite judicial 120
A. Competencia 121
B. El fuero de atracción 122
III. Demanda 122
IV. Audiencia de inventarios y avalúos 125
V. Partición 128
VI. Aprobación de la partición 130
VII. Registro civil 131
A. Registro civil de nacimiento 131
B. Registro civil de matrimonio 133
C. Registro civil de defunción 134
VIII. Minutas 135
A. Venta de derechos a título universal 135
B. Venta de derechos a título singular 136
C. Promesa de compraventa
de derechos herenciales a título universal 138
D. Poder con presentación personal 140
E. Manifestaciones bajo la gravedad de juramento 140
F. Solicitud con presentación personal 142
G. Trabajo de inventario y avalúo
con presentación personal 144
H. Trabajo de partición y adjudicación 146

Bibliografía 151
[9]

CAPÍTULO PRIMERO
Historia de las sucesiones

I . ÉPO CA C OLON IAL

Teniendo en cuenta que en este periodo Colombia formó parte de la


colonia española, en el país se aplicaba y estudiaba el derecho espa-
ñol incluso después del fin de esta etapa, como lo expone Fernando
Vélez: “Entre las leyes generales españolas más importantes: las siete
partidas, la nueva recopilación, la novísima recopilación, la recopila-
ción de Indias, que fueron los códigos de especial aplicación en la co-
lonia y después de esta, durante varios años”1.Como parte de las leyes
aplicadas durante la época de la colonia, la Sexta Partida establece lo
relacionado a los testamentos y herencias; el Título 1, Ley 1 establece
que hay dos maneras de realizar un testamento:

La una es la que llaman en latín testamentum muncupati-


vum, que quiere tanto decir como manda que se hace des-
cubiertamente ante siete testigos, en que demuestra el que

1 Fernando Vélez. Estudio sobre el derecho civil colombiano, Bogotá, Edi-


ciones Lex, 1981.
[10] Derecho de sucesiones

lo hace por palabra o por escrito a quién establece por su


heredero, y cómo ordena o reparte las otras cosas suyas. La
otra manera es la que dicen en latín testamentum in scrip-
tis, que quiere tanto decir como manda que se hace por
escrito y no de otra manera2.

Además, el Título 6, Ley 5 de la Sexta Partida también establece que


los herederos debían realizar un inventario ante un escribano público
con la presencia de todos los beneficiarios del testamento para evitar
pagar las deudas del causante3.Los órdenes hereditarios se indican en
tres grados en el Título 13, Ley 2 así:

La primera línea corresponde a los descendientes, así como


a los hijos, nietos y los otros que descienden por ella. La
segunda línea corresponde a los ascendientes, así como el
padre y el abuelo y los otros que suben por ella. La tercera
línea corresponde a los de través, así como los hermanos y
los tíos y los que nacen de ellos4.

El título 15, Ley 2 menciona que los herederos tenían derecho a de-
mandar a los demás herederos para repartir los bienes según lo esta-
blecía el testamento o según las leyes en caso de no haber testamento5.
Las sucesiones testadas eran competencia de los escribanos públicos
cuando no había oposición a la voluntad del causante. Pero en caso de
haber oposición o falta de testamento, la sucesión se llevaba ante un
juez que comúnmente era el alcalde, debido a que “los alcaldes, que
recibían su título del Cabildo, llevaban ‘la vara de la real justicia’ sím-
bolo a la vez de la jurisdicción y del sistema político que integraban”6.

2 Alfonso el Sabio. Las Siete Partidas, Madrid, Imprenta Real, 1807, pp.
1.121 a 1.284.
3 Ídem.
4 Ídem.
5 Ídem.
6 Fernando Mayorga García. “La administración de justicia en el período
colonial: instituciones e instancias del derecho indiano”, Banrepcultural,
21 de julio de 2017, disponible en [https://www.banrepcultural.org/
biblioteca-virtual/credencial-historia/numero-136/la-administracion-
de-justicia-en-el-periodo-colonial].
Historia de las sucesiones [11]

I I . S I G LO X IX

España ya había implementado un sistema judicial conformado por


órganos como “la Real Audiencia y los jueces civiles y criminales”7,
los cuales perduraron hasta la Constitución de 1821, en la cual “se le
asignó al Poder Judicial la atribución de aplicar las leyes en las causas
civiles y criminales, conformada por la Alta Corte de Justicia, las cor-
tes de apelación, los tribunales y los juzgados”8.
Por lo anterior, los herederos podían demandar para reclamar sus
derechos herenciales ante los juzgados creados con esta nueva Cons-
titución de 1821.
Tras la revolución de independencia, la Constitución de 1821 esta-
bleció que “se declararan en su fuerza y vigor las leyes que hasta aquí
han regido en todas las materias y puntos que directa o indirectamen-
te no se opongan a esta constitución ni a los decretos y las leyes que
expidiere el congreso”9.Para 1825, la Ley de Procedimiento Civil san-
cionada el 13 de mayo estableció el orden de prelación de las fuentes
del derecho así:

1. Las decretadas o que en lo sucesivo se decreten por el


Poder Legislativo;

2. Las pragmáticas, cédulas, órdenes, decretos y ordenan-


zas del Gobierno español sancionadas hasta el 18 de marzo
de 1808 que estaban en observancia bajo el mismo Gobier-
no en el territorio que forma la República;

3. Las leyes de la Recopilación de Indias;

7 Andrés de Zubiría Samper. “La historia de la rama judicial en Colom-


bia”, Criterio Jurídico Garantista, vol. 4, n.° 6, 2012, pp. 154 a 187, dispo-
nible en [http://revistas.fuac.edu.co/index.php/criteriojuridicogarantista/
article/view/393/0].
8 Ídem.
9 Fernando Mayorga García. “Previvencia del derecho español du-
rante el siglo xix y proceso de codificación civil en Colombia”, Revista
Chilena de Historia del Derecho, n.° 14, 1991, pp. 291 a 313, disponi-
ble en [https://historiadelderecho.uchile.cl/index.php/RCHD /article/
view/24835/26197].
[12] Derecho de sucesiones

4. Las de la Nueva Recopilación de Castilla, y

5. Las de las Siete Partidas10.

De acuerdo con el artículo de Fernando Mayorga, en 1852 se emi-


tió un decreto por medio del cual se buscaba reemplazar a los escri-
banos por la figura de notarios11, debido a que en ese momento los
escribanos seguían ejerciendo sus funciones como en la época de la
colonia. Por lo cual, a partir del 1.° de enero de 1853 los testamentos
debían llevarse ante los notarios.
Con la adopción del Código Civil de Chile, desde 1858 se realiza-
ron cambios en los artículos por parte de algunos Estados, en especial
en el Código del Estado de Cundinamarca que fue el punto de refe-
rencia para la mayoría de los Estados, se hizo referencia al área del
derecho de las sucesiones estableciendo que:

Los hijos legítimos excluyen a todos los otros herederos,


sin perjuicio de la porción conyugal que corresponda al
marido o mujer sobreviviente. Si el difunto no ha dejado
posteridad legítima, le sucederán sus ascendientes legíti-
mos [...] su cónyuge y sus hijos naturales. La herencia se
dividirá en cinco partes [...] una para los hijos naturales12.

Con la Constitución de 1886, en la cual se configura la República


unitaria y centralista de Colombia y se establece una estructura de la
Rama Judicial encabezada por la Corte Suprema de Justicia, seguida
por los Tribunales Superiores de Distrito y finalizada por los juzgados
inferiores13. Por lo anterior, el proceso de sucesiones se realizaba ante
el juez competente.

10 Ídem.
11 Fernando Mayorga García. “El notariado en el estado soberano de
Cundinamarca”, Díkaion, vol. 5, 1996, pp. 50 a 91, disponible en [https://
dikaion.unisabana.edu.co/index.php/dikaion/article/view/242].
12 Fernando Hinestrosa. “El Código Civil de Bello en Colombia”, Revista
de Derecho Privado, n.° 10, 2006, pp. 5 a 28, disponible en [https://revistas.
uexternado.edu.co/index.php/derpri/article/view/582].
13 Carlos Ariel Sánchez. “La administración de justicia en Colombia, si-
glo xix”, Banrepcultural, 21 de julio de 2017, disponible en [https://www.
banrepcultural.org/biblioteca-virtual/credencial-historia/numero-136/
la-administracion-de-justicia-en-colombia-siglo-xix].
Historia de las sucesiones [13]

Además, dentro del movimiento legislativo posterior a la Consti-


tución de 1886 se realizó en el año siguiente, con la Ley 57 de abril de
1887, una modificación en materia de sucesiones al Código de Andrés
Bello en la cual se estableció que “los hijos legítimos excluyen a todos
los otros herederos”14.

I I I . S I GLO XX

Dentro de los cambios que se realizaron en este siglo destacan:


Con la Ley 45 de 193615 se “restableció la definición de hijo natural
[...] como aquel nacido de padres que al tiempo de la concepción no
estaban casados entre sí” y se le “reconoció el derecho herencial del
hijo natural en la sucesión paterna como la mitad de lo que le corres-
ponde a un hijo legítimo, y su condición de asignatario forzoso, en
calidad de legitimario”16.
En materia de filiación, la Ley 75 de 196817 reformó íntegramente
varios conceptos sobre el

reconocimiento del hijo de mujer casada, la impugnación


de la filiación legítima, la investigación judicial de la pa-
ternidad, la reducción del tiempo mínimo de posesión
notoria a cinco años, el acogimiento de una nueva causal:
el trato personal y social dado a la madre durante el em-
barazo y parto, el empoderamiento del juez para decretar
pruebas de oficio, entre ellas, el reconocimiento pericial de
las características antropo-heredo-biológicas, grupos san-
guíneos, caracteres patológicos, morfológicos, fisiológicos
e intelectuales transmisibles18 .

14 Hinestrosa. “El Código Civil de Bello en Colombia”, cit.


15 Ley 45 de 5 de marzo de 1936 “Sobre reformas civiles (filiación natural)”,
Diario Oficial, n.° 23.147 de 30 de marzo de 1936, disponible en [https://
www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1599736].
16 Ídem.
17 Ley 75 de 30 de diciembre de 1968 “Por la cual se dictan normas sobre
filiación y se crea el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar”, Diario
Oficial, n.° 32.682 de 31 de diciembre de 1968, disponible en [https://www.
suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1789975].
18 Hinestrosa. “El Código Civil de Bello en Colombia”, cit.
[14] Derecho de sucesiones

En la Ley 29 de 198219 se “sustituyó la calificación de hijos ‘natura-


les’ por la de ‘extramatrimoniales’”, y otorgó “igualdad de derechos he-
renciales a los hijos legítimos, extramatrimoniales y adoptivos”, con lo
cual se amplió el derecho de representación a toda la descendencia20.
Con la llegada de la Constitución de 1991, se estableció inicialmen-
te en su artículo 42 el cual habla de la familia que “los hijos habidos en
el matrimonio o fuera de él, adoptados o procreados naturalmente o
con asistencia científica, tienen iguales derechos y deberes”21.

19 Ley 29 de 24 de febrero de 1982 “Por la cual se otorga igualdad de dere-


chos herenciales a los hijos legítimos, extramatrimoniales y adoptivos y
se hacen los correspondientes ajustes a los diversos órdenes hereditarios”,
Diario Oficial, n.° 35.961 de 9 de marzo de 1982, disponible en [https://
www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1585819].
20 Hinestrosa. “El Código Civil de Bello en Colombia”, cit.
21 Constitución Política de Colombia de 13 de junio de 1991, Gaceta
Constitucional, n.° 114 de 4 de julio de 1991, disponible en [https://www.
suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?ruta=Constitucion/1687988],
artículo 42.
[15]

CAPÍTULO SEGUNDO
Derecho comparado en derecho de las
sucesiones

I . CO MMON L AW

Con origen en el derecho anglosajón, “se trataba de un derecho prác-


tico, sencillo, muy casuístico, basado en el precedente judicial y aleja-
do de un conjunto de leyes rígidas, estables e hiperdesarrolladas más
típicas del continente”22. En materia del derecho de las sucesiones el
common law tiene una gran inclinación por aplicar la voluntad del
causante:

Siendo este el caso del derecho inglés, en el que la institu-


ción de las legítimas no existe; es decir, la ley no establece
la figura de los asignatarios forzosos, y ninguna porción del

22 Blanca Delgado Catrain. “Análisis comparativo de los derechos su-


cesorios español y americano: especial referencia al título sucesorio y la
sucesión legitimaria” (trabajo de grado), Madrid, Universidad Pontificia
Comillas, 2018, disponible en [https://repositorio.comillas.edu/xmlui/
handle/11531/19785].
[16] Derecho de sucesiones

patrimonio del causante se destina a los descendientes, as-


cendientes o parientes de grado más próximo, razón por la
cual el testador tiene plena libertad al momento de escoger
a sus asignatarios. La figura más afín a la institución de las
legítimas se denomina family provisions, y por medio de
ella una autoridad judicial, de manera discrecional, dispo-
ne a favor de las personas económicamente dependientes
del causante una provisión de los bienes que sea suficiente
para sobrevivir o para continuar con el nivel de vida acos-
tumbrado, según sea el caso23.

En el derecho inglés, el patrimonio de la persona fallecida se destina


principalmente al pago de deudas, es por eso que es de especial rele-
vancia la figura del executor para sucesiones testadas, o administrador
en el caso de las sucesiones intestadas24.

A. Sucesiones testadas
En este tipo de sucesión, el causante expresa la voluntad que tiene res-
pecto a sus bienes a través de un testamento, el cual solo tendrá efecto
tras su fallecimiento y si cumple con los siguientes requisitos:

El testamento debe: a) hacerse por escrito, b) ser firmado


por el testador o bien en su presencia y bajo su dirección,
c) pretender la efectividad del testamento por medio de la
firma del testador, d) los testigos deben firmar o reconocer
su firma en presencia del testador25.

El encargado de establecer si había o no intención de efectuar un tes-


tamento es el tribunal, haciendo un análisis del lenguaje utilizado en

23 Néstor Raúl Charrupi Hernández. “La evolución del régimen suceso-


ral en el derecho colombiano. A propósito de la Ley 1934 de 2018”, Revista
de Derecho Privado, n.° 40, Bogotá, Externado, 2021, pp. 437 a 462, dis-
ponible en [https://revistas.uexternado.edu.co/index.php/derpri/article/
view/6931].
24 Miriam Anderson. “Una aproximación al derecho de sucesiones inglés”,
Anuario de Derecho Civil, vol. 59, n.° 3, 2006, pp. 1.243 a 1.282, disponible
en [https://www.boe.es/biblioteca_juridica/anuarios_derecho/abrir_pdf.
php?id=ANU -C-2006-30124301282].
25 Ídem.
Derecho comparado en derecho de las sucesiones [17]

el documento y si a plena vista tiene las características de un testa-


mento, el tribunal lo toma como una presunción de la intención del
testador. Tras esta verificación, le corresponde al executor distribuir la
herencia neta o el remanente entre los beneficiarios26.

B. Sucesión intestada

Se abre a falta de disposición testamentaria; se entiende


que concurre el referido presupuesto cuando nunca se
otorgó testamento o bien cuando, habiéndose otorgado, no
se dispuso por medio de él de ningún beneficial interest,
esto es, no se realizó atribución patrimonial alguna27.

En este tipo de sucesión tiene especial importancia el administrador


conocido como personal representative, el cual es nombrado por los
destinatarios, su función corresponde en satisfacer el pago del funeral,
los gastos de administración y las deudas, disponiendo del dinero en
efectivo y del que resulte tras la enajenación de bienes. Culminada
esta tarea le corresponde realizar la distribución del remanente a los
destinatarios benefiacially entitled entre los cuales se encuentran los
llamados family provisions que fueron mencionados previamente28.

C. Sucesión parcialmente intestada


“Se da cuando el testador no dispone de la totalidad de sus bienes. En
este caso lo que se dispuso en testamento se mantiene y se abre suce-
sión intestada por los bienes restantes”29.
Es importante resaltar la importancia del cónyuge viudo en el sis-
tema inglés con respecto a la distribución de los bienes hereditarios
debido a que “al abrirse una sucesión intestada, su posición deviene
prevalente, tomando del activo hereditario con anterioridad a cual-
quier otro atributario participaciones importantes”30.

26 Anderson. “Una aproximación al derecho de sucesiones inglés”, cit.


27 Ídem.
28 Ídem.
29 Ídem.
30 Ídem.
[18] Derecho de sucesiones

I I . DER ECHO M E X IC AN O

En el derecho mexicano existen dos tipos de sucesión, el primero


corresponde a sucesión testamentaria o voluntaria y el segundo co-
rresponde a sucesión legítima, intestada o forzosa. Estos dos tipos de
sucesión pueden coexistir entre sí ya que el testador puede disponer
de todos sus bienes o solo una parte de ellos, en este último caso, los
bienes de los que no dispuso el testador serán adjudicados por suce-
sión intestada31.

A. Sucesión testamentaria

La posibilidad legal de testar, es de otorgar el acto jurídico


testamento como instrumento para disponer de tales ele-
mentos. El primer supuesto –el derecho de propiedad– es
una presentación de la capacidad de goce y el segundo –la
posibilidad de testar– corresponde a la capacidad de ejer-
cicio32.

El testador debe tener en cuenta tres elementos a la hora de realizar su


testamento: el primero, es que tiene derecho a disponer de sus bienes
mientras se encuentra con vida y decidir sobre la adjudicación de sus
bienes tras su muerte. Lo segundo, es su deber de dar cumplimiento a
las obligaciones que tiene con su cónyuge, hijos y familiares de acuer-
do con la ley, esto teniendo en cuenta que en la legislación mexicana
sí aplica la institución de las legítimas. Por último, debe dar cumpli-
miento a sus obligaciones con terceros según la ley33.

31 María de Montserrat Pérez Contreras. Derecho de familia y


sucesiones, México, D. F., Nostra Ediciones, 2010, disponible en [https://
repositorio.uide.edu.ec/bitstream/37000/3993/1/-Derecho-de-Familia-y-
Sucesiones-Mari-a-de-Montserrat-Pe-rez-Contreras-pdf-1-1.pdf].
32 José Antonio Sánchez Barroso. “Derecho civil. Sucesiones”, Discusión
y Reseñas Jurídicas, n.° 4, 2013, disponible en [https://revistas.juridicas.
unam.mx/index.php/derecho-privado/article/view/9034].
33 Pérez Contreras. Derecho de familia y sucesiones, cit.
Derecho comparado en derecho de las sucesiones [19]

B. Sucesión por vía judicial

“Todo juicio sucesorio, que se realice por la vía judicial, se formará


de cuatro secciones, ya sea testamentario o intestado. Las cuatro sec-
ciones estarán integradas por las diversas acciones que van desde la
muerte del de cujus hasta la adjudicación de los bienes”34.

– Primera sección: Corresponde a “la presentación del testamento o su


testimonio de protocolización, o la denuncia del intestado”, se con-
voca a los herederos o a los que se consideren con derecho sobre la
herencia, nombramiento de albacea, interventores y tutores, también
se allegan las resoluciones sobre la validez del testamento y la capaci-
dad para ser heredero desde el punto de vista legal.

– Segunda sección: Se refiere a lo relacionado con los inventarios y ava-


lúos de los bienes del cujus.

– Tercera sección: Concierne a el nombramiento de administrador y los


temas fiscales de los bienes herenciales.

– Cuarta sección: Corresponde a la partición y adjudicación de bienes35.

C. Sucesión ante notario


Corresponde a un procedimiento extrajudicial ejecutado por medio
de un notario público. Es posible realizar extrajudicialmente las suce-
siones testamentarias o intestadas como se explicará a continuación.

– En sucesión testamentaria ante notario:

Se puede optar por este procedimiento cuando todos los


herederos son mayores de edad y hubieran sido nombra-
dos como tales en un testamento público, siempre que no
haya controversia. El albacea, si lo hubiera, y/o los herede-
ros se presentarán ante el notario con el acta de defunción

34 Ibíd., p. 245.
35 Pérez Contreras. Derecho de familia y sucesiones, cit.
[20] Derecho de sucesiones

del de cujus y con un testimonio del testamento, para hacer


constar la aceptación de los nombramientos y, en su caso,
la herencia. Con esto se reconocen sus derechos heredita-
rios, y se procede a que el albacea forme el inventario.

El notario dará a conocer estas declaraciones publicán-


dolas por dos ocasiones, con diferencia de diez días cada
una, en los diarios de mayor circulación en la república.
Realizado el inventario y estando conformes con él, todos
los herederos se presentarán al notario para que lo proto-
colice. Entonces se procederá a la elaboración del proyecto
de partición, el que se exhibirá de igual forma al notario
para su protocolización. En caso de oposición, el notario
deberá dejar de intervenir y el procedimiento se convertirá
en judicial36.

– Sucesión intestada ante notario:

Procede cuando todos los herederos son mayores de edad


y hubieran sido reconocidos judicialmente como herede-
ros en un intestado, y se decida seguir el procedimiento
ante notario. El juez, en su caso, hará saber esta situación a
los herederos para que se designe al notario que habrá de
seguir con la tramitación. Para el nombramiento del alba-
cea y la realización de las gestiones relativas al inventario y
partición de los bienes, se seguirá el mismo procedimiento
que en el caso anterior37.

I I I . DER E C HO E SPAÑ OL

En materia de sucesiones la Constitución española de 1978 incluye la


herencia en el art. 33.1, diciendo que “1. Se reconoce el derecho a la
propiedad privada y a la herencia”.
Además, el Código Civil español en su Título iii establece las dis-
posiciones generales de las sucesiones, es su artículo 657 establece que

36 Pérez Contreras. Derecho de familia y sucesiones, cit., p. 247.


37 Ídem.
Derecho comparado en derecho de las sucesiones [21]

“los derechos a la sucesión de una persona se transmiten desde el mo-


mento de su muerte”38.
Según el artículo 658, la sucesión se concede de dos formas: La
primera corresponde a la sucesión testamentaria, la cual se produce
cuando el causante manifiesta su voluntad mediante testamento. La
segunda se origina a falta de testamento y se resuelve de acuerdo a lo
dispuesto por la ley, esta es conocida como sucesión legítima. Puede
ocurrir que una herencia se adjudique una parte por medio de suce-
sión testamentaria y el remanente por sucesión legítima39.“En los sis-
temas continentales la regla general consiste en atribuir al sucesor a tí-
tulo universal (el heredero) la tarea de gestionar la herencia, al tiempo
que subentra en la posición del causante, no solo en sus titularidades
activas, sino también en las pasivas”40. Lo anterior hace referencia a la
utilización de los bienes del causante para el pago de las deudas que
estuvieran vigentes para el momento de su fallecimiento y posterior a
esto se daría la adjudicación del remanente.

A. Sucesión testamentaria
En este sistema cualquier persona puede testar siempre y cuando la
ley no se lo prohíba, en este caso la ley solo le prohíbe testar a “1. Los
menores de catorce años de uno y otro sexo. 2. El que habitual o acci-
dentalmente no se hallare en su cabal juicio”41.

– Testamento ológrafo

Este testamento solo puede otorgarse por personas ma-


yores de edad, debe estar por escrito especificando el año,
mes y día en que fue otorgado. El testamento debe protoco-
lizarse dentro de los cinco años siguientes al fallecimiento
del testador, ante notario. Este extenderá el acta de proto-
colización de conformidad con la legislación notarial42.

38 Real Decreto de 24 de julio de 1889 por el que se publica el Código Civil,


Gaceta de Madrid, n.° 206 de 25 de julio de 1889, disponible en [https://www.
boe.es/buscar/pdf/1889/BOE-A-1889-4763-consolidado.pdf], art. 657.
39 Ibíd., art. 658.
40 Anderson. “Una aproximación al derecho de sucesiones inglés”, cit.
41 Código Civil español, cit., art. 663.
42 Código Civil español, cit.
[22] Derecho de sucesiones

– Testamento abierto

Este tipo de testamento se otorga de forma oral o por escri-


to ante un notario, se debe especificar lugar, año, mes, día y
hora del otorgamiento. El testamento debe ser leído por el
testador o el notario, debe ser firmado por el testador y en
caso de no poder, puede solicitarlo a uno de los testigos43.

– Testamento cerrado
El testamento cerrado debe ser escrito por el testador a
puño y letra o por medios mecánicos y deberá estar fir-
mado por el testador, o en caso de no saber firmar, puede
solicitar a otra persona que lo firme en todas las hojas ex-
plicando la imposibilidad de firmar del otorgante44.

El derecho español también comprende la institución de las legítimas


de la siguiente forma:

Artículo 807. Son herederos forzosos: 1. Los hijos y des-


cendientes respecto de sus padres y ascendientes. 2. A falta
de los anteriores, los padres y ascendientes respecto de sus
hijos y descendientes. 3. El viudo o viuda en la forma y
medida que establece este Código45.

En la sucesión testamentaria puede suceder cualquier per-


sona, física o jurídica, en calidad de heredero o legatario.
No obstante, por motivos de solidaridad intergeneracional
familiar el testador debe respetar los límites legales que la
ley sucesoria pueda prever respecto del denominado dere-
cho de “legítima” o “porción de bienes de que el testador
no puede disponer por haberla reservado la ley a determi-
nados herederos, llamados por esto herederos forzosos46.

43 Ídem.
44 Ídem.
45 Código Civil español, cit., art. 807.
46 José María Fugardo Estivill. La declaración de herederos abintestato en
la jurisdicción voluntaria: sucesiones internas y transfronterizas, Barcelona,
Bosch, 2016, pp. 76 y 77.
Derecho comparado en derecho de las sucesiones [23]

B. Sucesión intestada

De conformidad con el artículo 912, este tipo de sucesión se da en


cuatro casos:

1. Cuando uno muere sin testamento, o con testamento


nulo, o que haya perdido después su validez.

2. Cuando el testamento no contiene institución de here-


dero en todo o en parte de los bienes o no dispone de todos
los que corresponden al testador. En este caso, la sucesión
legítima tendrá lugar solamente respecto de los bienes de
que no hubiese dispuesto.

3. Cuando falta la condición puesta a la institución del


heredero, o este muere antes que el testador, o repudia la
herencia sin tener sustituto y sin que haya lugar al derecho
de acrecer.

4. Cuando el heredero instituido es incapaz de suceder.

En caso de no haber herederos testamentarios, la ley le


otorga la herencia a los parientes del difunto, al viudo o
viuda y al Estado47.

La sucesión intestada se caracteriza por los rasgos siguientes:

a) Es una sucesión hereditaria o a título universal porque


el llamado a la herencia por título intestado es heredero y
sucesor universal del causante;

b) Es una sucesión legal, porque es la norma legal la que


directa y exclusivamente, sin declaración de voluntad de
ninguna persona, hace el llamamiento de los herederos;

c) Es una sucesión supletoria que se justifica por la inexis-


tencia de título sucesorio por razones formales porque

47 Código Civil español, cit., art. 912.


[24] Derecho de sucesiones

falta de acto o negocio de última voluntad; porque el ne-


gocio otorgado no alcanza a producir sus efectos por razo-
nes objetivas, debidas a la ineficacia del propio acto, o por
razones subjetivas, debidas a la imposibilidad de heredar
del heredero instituido a causa de su muerte, incapacidad
o por repudiación de la herencia.

d) Según la ley aplicable a la sucesión, la sucesión intestada


puede ser compatible o no con la testada. En el primer caso,
puede suceder que en la delación hereditaria concurran en
una misma persona o en varias, la delación legítima y la
testamentaria o bien que se atribuyen bienes y derechos de
una misma herencia a distintas personas, todo en función
del respectivo título sucesorio, por disposición de la ley o
por acto de última voluntad48.

Por último, el título sucesorio material de la sucesión intestada

puede obtenerse por medio de un expediente obtenido en


vía judicial o extrajudicial en el ámbito de la jurisdicción vo-
luntaria (auto judicial o copia auténtica del acta notarial de
declaración de herederos abintestato, que a partir de la en-
trada en vigor de la Ley de la Jurisdicción Voluntaria, debe
formalizarse en todos los casos por vía notarial), o bien por
sentencia firme en un procedimiento contencioso49.

48 Fugardo Estivill. La declaración de herederos abintestato en la jurisdic-


ción voluntaria: sucesiones internas y transfronterizas, cit.
49 Ídem.
[25]

CAPÍTULO TERCERO
Órdenes sucesorales

En las sucesiones es el medio por el cual se determinar quién será


heredero del causante.
El Código Civil colombiano ha dispuesto el orden sucesoral que se
deberá tener en cuenta al momento de iniciar la sucesión para corro-
borar quién tiene derecho a ser parte de dicho proceso, es primordial
entender dos conceptos, el de “heredero tipo” y el de “heredero con-
currente”.
El heredero de tipo lo define el compendio de derecho sucesoral
como aquel “que para recibir herencia no necesita que existan otras
personas”50, cuando falta un heredero de tipo o principal, se traslada
al siguiente orden sucesoral.
El heredero concurrente también llamado “accesorio” lo define el
compendio de derecho sucesoral como los que “entran a heredar en
compañía de los principales”.

50 Mario Echeverría Esquivel y Mario Echeverría Acuña. Compen-


dio de derecho sucesoral, Cartagena, Universidad Libre de Colombia, 2011,
disponible en [https://www.unilibre.edu.co/cartagena/pdf/investigacion/
libros/derecho/COMPENDIO _DE _DERECHO .pdf].
[26] Derecho de sucesiones

La Ley 1934 de 201851, la última modificación al Código Civil y


expuso el orden actual:

I . PR I MER ORDE N SUCE SORAL : LO S D E SC E N DI E N T E S

El primer orden está determinado por el artículo 1045 del Código


Civil, modificado por el artículo 1.° de la Ley 1934 de 2018: “... Los
descendientes de grado más próximo excluyen a todos los otros here-
deros y recibirán entre ellos iguales cuotas, sin perjuicio de la porción
conyugal...”52.
El primer orden sucesoral ha tenido muchas modificaciones cuyo
propósito ha sido lograr la igualdad en este orden de todos los descen-
dientes del causante, quienes son herederos tipo.
En la redacción original del Código Civil, los hijos naturales eran
considerados herederos accesorios (como se denominaba a los hijos
fuera del matrimonio) y recibían solo una quinta parte de la herencia
a comparación de las cuatro partes que recibían los hijos legítimos
(art. 1045), si no había hijos legítimos, los naturales pasaban a segun-
do orden con los ascendientes legítimos (art. 1046) y se les daba úni-
camente una quinta parte si había ascendientes legítimos y cónyuge,
o una cuarta parte si solo había ascendientes legítimos, en caso de
que no hubiera ascendientes legítimos, los hijos naturales iban en este
tercer orden y tenían una tercera parte, con los hermanos legítimos y
la cónyuge o la mitad en caso de no existir cónyuge (art. 1047), solo
en caso que no hubiera cónyuge ni hermanos legítimos se tenían en
cuenta como herederos de todos los bienes de sus padres.
El primer cambio fue mediante la Ley 45 de 193653, en ella los hi-
jos naturales, si bien seguían siendo discriminados, su porcentaje fue
en aumento recibiendo el 50% de la herencia con respecto a los hijos
legítimos (art. 18), si no había hijos legítimos, los naturales pasaban
a segundo orden con los ascendientes legítimos (art. 19) y se repartía
cónyuge si hubiere una cuarta parte y las otras tres partes se dividían

51 Ley 1934 de 2 de agosto de 2018 “Por medio de la cual se reforma y


adiciona el Código Civil”, Diario Oficial, n.° 50.673 de 2 de agosto de
2018, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.
asp?ruta=Leyes/30035575].
52 Diario Oficial, n.° 50.673 de 2 de agosto de 2018, cit., artículo 1.°.
53 Diario Oficial, n.° 23.147 de 30 de marzo de 1936, cit.
Órdenes sucesorales [27]

entre ascendientes legítimos y los hijos naturales, o sin cónyuge 50%


para los ascendientes legítimos y 50% para los hijos naturales, en caso
de que no hubiera ascendientes legítimos, los hijos naturales iban en
este tercer orden, donde recibían el 100% de la herencia o en caso de
la existencia del cónyuge el 50%.
Posterior a ello, la Ley 140 de 196054 le da en primer orden como
heredero concurrente a los hijos adoptivos con la mitad que le corres-
ponde a un hijo legítimo y en un segundo orden lo equipara con los
hijos naturales.
La Ley 5.a de 197555 expuso lo siguiente: “La participación del he-
redero hijo adoptivo pleno equivalía a la de cualquier hijo legítimo,
en tanto que, la participación del heredero hijo adoptivo simple, por
concepto de la sucesión de sus padres adoptantes, equivalía a la de un
hijo natural”56.
El mayor avance fue establecido por la Ley 29 de 198257, que bus-
caba eliminar la desigualdad que existía entre hijos legítimos, es decir
que nacieron dentro del matrimonio, hijos extramatrimoniales, hijos
adoptivos e hijos adoptivos simple58, también equipara a todos los hi-
jos como herederos principales, exponiendo lo siguiente: “... Artículo
1045. Los hijos legítimos, adoptivos y extramatrimoniales, excluyen
a todos los otros herederos y recibirán entre ellos iguales cuotas, sin
perjuicio de la porción conyugal...”59. Este fue un gran paso, pues dio
la igualdad que desde la implementación del Código Civil discrimina
a los hijos extramatrimoniales e hijos adoptivos simples.

54 Ley 140 de 30 de diciembre de 1960 “Por la cual se sustituye el Título 13 del


Libro primero del Código Civil, sobre adopción”, Diario Oficial, n.° 30.432
de 2 de febrero de 1961, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/
viewDocument.asp?id=1792901].
55 Ley 5 de 10 de enero de 1975 “Por la cual se modifica el Título xiii del Libro
Primero del Código Civil y se dictan otras disposiciones”, Diario Oficial, n.°
34.244 de 28 de enero de 1975, disponible en [https://www.suin-juriscol.
gov.co/viewDocument.asp?id=1786354].
56 Julián Eduardo Prada Uribe. “Diacrónica de los órdenes hereditarios
desde la institucionalización del Código Civil colombiano”, Temas Socio-
Jurídicos, vol. 31, n.° 63, 2012, pp. 59 a 82, disponible en [https://revistas.
unab.edu.co/index.php/sociojuridico/article/view/1785].
57 Diario Oficial, n.° 35.961 de 9 de marzo de 1982, cit.
58 Prada Uribe. “Diacrónica de los órdenes hereditarios desde la institucio-
nalización del Código Civil colombiano”, cit.
59 Ley 29 de 1982, cit., art. 4.°.
[28] Derecho de sucesiones

Por último, la Ley 1934 de 201860 dio la última modificación al pri-


mer orden sucesoral quedando como novedad el término de descen-
dientes, eliminando el tema de hijos como herederos determinados
del primer orden, lo cual, en caso de fallecimiento de los hijos antes de
los padres, si existen nietos estos no entrarán por representación sino
por derecho propio.

I I . S EG UND O ORDE N SUCE SORAL: LO S ASC E N DI E N T E S


MÁ S CERC AN OS Y SU CÓN YUGE

Está regulado por el artículo 1046 del Código Civil, el cual expone
que: “... Si el difunto no deja posteridad, le sucederán sus ascendientes
de grado más próximo, sus padres adoptantes y su cónyuge. La heren-
cia se repartirá entre ellos por cabezas...”61.
El artículo debe interpretarse que si el causante no ha dejado des-
cendencia, sus ascendientes deberán ser llamados a heredar o sus
padres adoptantes y en caso de existir cónyuge, quien sería heredera
concurrente, se repartiría 50% ascendientes y 50% a su cónyuge.
El desarrollo normativo de este orden excluyó a los hijos naturales
para incluirlos en el primer orden, como se expuso en el numeral an-
terior por virtud de lograr la igualdad entre todos los descendientes
del causante, eso se logró mediante la Ley 29 de 198262, por otro lado,
mediante la Ley 5.a de 197563 se les dio derecho a los padres adoptantes
dentro de la sucesión del hijo adoptado, por otro lado, la legislación
fue cambiando los porcentajes que le correspondía en este orden:

1. En el Código Civil original le correspondía tres quintas partes si


había cónyuge e hijo naturales, tres cuartas partes si solo había cón-
yuge o hijos naturales o el 100% si no había ni hijos naturales ni
cónyuge (art. 1046).

60 Diario Oficial, n.° 50.673 de 2 de agosto de 2018, cit.


61 Ley 84 de 26 de mayo de 1873 “Código Civil de los Estados Unidos de Co-
lombia”, Diario Oficial, n.° 2.867 de 31 de mayo de 1873, disponible en [ht-
tps://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1827111], art. 1046.
62 Diario Oficial, n.° 35.961 de 9 de marzo de 1982, cit.
63 Diario Oficial, n.° 34.244 de 28 de enero de 1975, cit.
Órdenes sucesorales [29]

2. Con la Ley 45 de 1936, la herencia se dividía en cuatro partes, una


para el cónyuge si hubiere, y tres cuartas partes entre los ascen-
dientes y los hijos naturales, sin cónyuge se dividía 50% para los
ascendientes y 50% para los hijos naturales y en caso de solo tener
ascendientes se daría el 100% a ellos (art. 19).

3. La Ley 29 de 1982 dio el porcentaje actual de 50% para los ascen-


dientes y 50% si hay cónyuge, o 100% si solo hay ascendientes.

I I I . T ERCE R ORDE N SUC E SORA L:


HERMA NOS Y CÓN YUGE

Está regulado por el artículo 1047 del Código Civil, el cual expone
que:

... Si el difunto no deja descendientes ni ascendientes, ni


hijos adoptivos, ni padres adoptantes, le sucederán sus her-
manos y su cónyuge. La herencia se divide la mitad para
este y la otra mitad para aquéllos por partes iguales.

A falta de cónyuge, llevarán la herencia los hermanos, y a


falta de estos, aquél.

Los hermanos carnales recibirán doble porción que los que


sean simplemente paternos o maternos...64.

Este artículo designa que los hermanos, si son de ambos padres, reci-
birán el 50% de la herencia del causante y el otro 50% será del cónyu-
ge, quien en este caso puede ser un heredero principal en caso de no
existir hermanos, en caso que no haya cónyuge será el 100% para los
hermanos; ahora bien, aquí hace distinción si son hermanos medios,
es decir, solo por parte de uno de los padres recibirán únicamente la
mitad de lo que recibirían si fueron hermanos de padre y madre.
El desarrollo normativo de este orden excluyó a los hijos naturales
para incluirlos en el primer orden, como se expuso en el primer apar-
tado de este escrito por virtud de alcanzar la igualdad entre todos los

64 Ley 84 de 1873 cit., art. 1047.


[30] Derecho de sucesiones

descendientes del causante, eso se logró mediante la citada Ley 29 de


1982, que a su vez eliminó la discriminación en caso de que los her-
manos no fueran legítimos y dio la posibilidad a los hermanos medios
de participar en la sucesión del causante, la legislación fue cambiando
los porcentajes que le correspondía en este orden:

1. En el Código Civil original les correspondía una tercera parte a los


hermanos legítimos si había cónyuge e hijo naturales, y en el 50% si
solo había cónyuge o hijos naturales o el 100% si no había ni hijos
naturales ni cónyuge (art. 1047).

2. Con la Ley 45 de 1936, la herencia se daba un 50% para los herma-


nos legítimos y el 50% si hay cónyuge y en caso de solo tener herma-
nos legítimos se daría el 100% a ellos, también se hace la distinción
que si son hermanos legítimos de uno solo de los padres tendrán
solo la mitad del hermano legítimo de ambos padres, a excepción
que no haya hermanos legítimos de ambos padres (art. 21).

3. La Ley 29 de 1982 dio el porcentaje actual del 50% para los her-
manos y el 50% para el cónyuge, y 100% a los hermanos si no hay
cónyuge, aclarando que los medio hermanos obtendrán la mitad
que los hermanos de padre y madre.

I V. CUA RTO ORDE N SUCE SORAL: H I JO S DE H E R MAN O S

Está regulado por el artículo 1051 del Código Civil, el cual expone
que: “... A falta de descendientes, ascendientes, hijos adoptivos, padres
adoptantes, hermanos y cónyuges, suceden al difunto los hijos de sus
hermanos. A falta de estos, el Instituto Colombiano de Bienestar Fa-
miliar...”65.
Este artículo utiliza un tema de exclusión para determinar a los
sobrinos como herederos del 100% del causante, es importante expo-
ner que no hace distinción alguna si los sobrinos son de hermanos de
padre y madre del causante o solo hermanos medios.
La citada Ley 29 de 1982 fue la que estableció a los sobrinos puesto
que antes en el Código Civil hablaba de colaterales hasta su octavo

65 Ley 84 de 1873 cit., art. 1051.


Órdenes sucesorales [31]

grado de consanguinidad en su artículo 1049; y con la Ley 60 de 193566


en su artículo único, determinó que los colaterales solo llegaron hasta
el cuarto grado de consanguineidad, finalmente los colaterales fueron
suprimidos por la Ley 29 de 1982.

V. Q UI NTO ORDE N SUC E SORAL: E L I N ST I T U TO


CO LO MBIAN O DE B IE N E STAR FAMI LI AR

Está regulado por el artículo 1051 del Código Civil, el cual expone que:
“... A falta de descendientes, ascendientes, hijos adoptivos, padres adop-
tantes, hermanos y cónyuges, suceden al difunto los hijos de sus herma-
nos. A falta de éstos, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar...”.
El artículo es claro en exponer que en caso final el que vendrá a
heredar es el icbf, como se mencionó en el apartado iv de este capí-
tulo, al eliminarse los colaterales y dejar únicamente a los sobrinos,
si no los tiene, se dejará de buscar en parientes consanguíneos y los
bienes pasarán al icbf, antes los bienes pasaban al fisco, así lo exponía
el Código Civil en su redacción original, luego, la Ley 153 de 188767
determinó que se le daría al municipio del cual era vecino el causante,
y con la Ley 29 de 1982 se determinó al icbf como el heredero.
Con el objeto de lograr que el icbf obtuviera los bienes que le co-
rresponden, se creó el procedimiento de denuncia de bienes con voca-
ción hereditaria, el cual está regulado por la Resolución 682 de 201868
del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, donde regulan dicho
proceso y un porcentaje de participación para la persona que ha deci-
dido denunciar esos bienes.

66 Ley 60 de 25 de noviembre de 1935 “Sobre reformas civiles (derecho


herencial de los colaterales)”, Diario Oficial, n.° 23.055 de 9 de diciembre
de 1935, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.
asp?id=1611839].
67 Ley 153 de 24 de agosto de 1887 “Que adiciona y reforma los Códigos
nacionales, la ley 61 de 1886 y la 57 de 1887”, Diario Oficial, n.° 7.151 de
28 de agosto de 1887, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/
viewDocument.asp?id=1792950].
68 Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Resolución 682 de 24
de enero de 2018 “Por medio de la cual se adopta el procedimiento que
debe seguirse en el trámite de las denuncias de bienes vacantes, mostrencos
y vocaciones hereditarias”, Diario Oficial, n.° 50.491 de 29 de enero de 2018,
disponible en [https://www.icbf.gov.co/cargues/avance/docs/resolucion_
icbf_0682_2018.htm].
[33]

C A P Í T U L O C UA R T O
Parentesco

Lo forman las vinculaciones o lazos existentes entre los miembros


de la familia que le da origen. Al determinar las relaciones entre los
miembros de la familia, se constituye indudablemente un elemento
del estado civil por establecer la situación de la persona en la familia
a la que pertenece. Etimológicamente proviene del nombre latino pa-
rens o parentis, que significa padre o madre69.
Al hablar de parentesco, se hace referencia al parentesco por con-
sanguinidad, parentesco por afinidad y parentesco por adopción o
civil.

I . PA R ENTE SC O POR CON SAN G U I N I DAD

El artículo 35 del Código Civil define el parentesco de consanguini-


dad como la relación o conexión que existe entre las personas que
descienden de un mismo tronco o raíz, o que están unidas por los
vínculos de la sangre.

69 Leovedis Martínez Durán. Competencias notariales, t. i: Personas y fa-


milia, Bogotá, Ediciones Doctrina y Ley, 2017, p. 104.
[34] Derecho de sucesiones

Como lo menciona Martínez70, este parentesco vincula a los pa-


rientes con un autor común: los hermanos descienden de su padre, los
primos, de un abuelo común.
Las personas que descienden las unas de las otras, como los hijos
y padre, nietos y abuelos, son ascendientes y descendientes, las perso-
nas que no descienden las unas de las otras pero que están unidas por
un tronco común como los hermanos, primos y tíos y sobrinos, son
colaterales.

I I . LÍ NEAS DE PARE N TE SCO

El artículo 41 del Código Civil establece que en el parentesco de con-


sanguinidad hay líneas y grados. Por línea se entiende la serie y orden
de las personas que descienden de una raíz o tronco común.
Por su parte, el artículo 42 del mismo Código señala que la línea se
divide en directa o recta y en colateral, transversal u oblicua, y la recta
se subdivide en descendiente y ascendiente.
La línea directa es la que forman las personas que descienden unas
de otras, o que solo comprende personas generantes y personas en-
gendradas. Por ejemplo: los padres y los hijos; los abuelos y los nietos.
Cuando en la línea recta se cuenta bajando del tronco a los otros
miembros, se llama descendiente, por ejemplo: padre, hijo, nieto,
biznieto, tataranieto, etc.; y cuando se cuenta subiendo de uno de los
miembros al tronco, se llama ascendiente, por ejemplo: hijo, padre,
abuelo, bisabuelo, tatarabuelo, etc.71.
La línea colateral, transversal u oblicua, es la que forman las perso-
nas que, aunque no procedan las unas de las otras, si descienden de un
tronco común, por ejemplo: hermano y hermana, hijos del mismo pa-
dre y madre; sobrino y tío que proceden del mismo tronco, el abuelo72.
También existen las líneas paterna y materna. Por línea paterna se
entiende la que abraza los parientes por parte de padre; y por línea
materna la que comprende los parientes por parte de madre73. Dos
hermanos son parientes consanguíneos tanto por línea paterna, como

70 Ídem.
71 Ley 84 de 1873 cit., cit., art. 43.
72 Ibíd., art. 44.
73 Ibíd., art. 45.
Parentesco [35]

por la materna; pero dos medios hermanos solo están unidos por una
de estas líneas74.

I I I . G R A D OS DE PARE N TE SCO

A. Concepto

1. Civ. Cada una de las generaciones que marcan el parentesco en-


tre las personas. En las líneas rectas de parentesco, cada generación
cuenta como un grado. En las líneas colaterales, los grados entre dos
parientes se cuentan por generaciones en la línea ascendente desde el
primer pariente hasta el tronco (p. ej., antepasado en común) y se si-
gue contando por la línea descendiente hasta llegar al otro pariente75.
2. Can. Mayor o menor proximidad que media entre una serie de
personas y el tronco o ascendiente común. Cuanto más alto sea el nú-
mero de grados, mayor será la distancia y menor la vinculación pa-
rental76.
El artículo 46 del Código Civil establece los grados por el número
de generaciones, desde uno de los parientes hasta la raíz común, y
desde este hasta el otro pariente.

B. Parentesco por afinidad


La afinidad es la relación que existe entre una persona y los consan-
guíneos de otra a quien ha conocido carnalmente77.
Es la que existe entre una persona que está o ha estado casada o
conviviendo en unión marital de hecho y los consanguíneos legítimos
de su marido o mujer o compañero o compañera permanente.

74 Arturo Valencia Zea. Derecho civil, t. v: Derecho de familia, 3.a ed., Bo-
gotá, Temis, 1970, p. 23.
75 Diccionario Panhispánico del Español Jurídico. “Grado de parentes-
co”, disponible en [https://dpej.rae.es/lema/grado-de-parentesco].
76 Ídem.
77 Roberto Suárez Franco. Derecho de familia, t. i: Derecho matrimonial,
6.a ed., Bogotá, Temis, 1994, p. 30.
[36] Derecho de sucesiones

C. Parentesco civil

El artículo 64, numeral 2 del Código de la Infancia y la Adolescencia


establece que, “la adopción establece parentesco civil entre el adoptivo
y el adoptante, que se extiende en todas las líneas y grados a los con-
sanguíneos, adoptivos o afines de estos”78.

78 Ley 1098 de 8 de mayo de 2006 “Por la cual se expide el Código de la


Infancia y la Adolescencia”, Diario Oficial, n.° 46.446 de 8 de noviembre
de 2006, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.
asp?ruta=Leyes/1673639].
[37]

CAPÍTULO QUINTO
Legítimas rigurosas y su desarrollo
normativo

La legítima rigurosa es una de las denominadas asignaciones forzosas


las cuales, como su nombre lo indica, son de obligatorio cumplimien-
to incluso a costa de la voluntad, cuando existe testamento, como lo
estipula el artículo 1226 del Código Civil.
La legitima rigurosa está asignada por ley a los llamados legitima-
rios, esta resulta de dividir el 50% del patrimonio del causante según
el orden hereditario, existen legitimarios en primer y segundo orden.

1. En primer orden los descendientes

2. En segundo orden los ascendientes

La Corte Constitucional se pronunció en Sentencia C-641 del 31 de


mayo de 2000, sobre los derechos de los legitimarios:

Los derechos sucesorales de los legitimarios que protegen


las legítimas rigorosas son la natural y obvia proyección
en el tiempo de la voluntad responsable de conformar una
familia, pues emanan de la vocación hereditaria que, a su
[38] Derecho de sucesiones

turno, es consecuencia de la filiación y, esta, a su vez, surge


del parentesco que, entre otros nace de los vínculos de con-
sanguinidad que forman una familia, con prescindencia de
las diversas modalidades en que esta puede tener lugar.
Constituye una clara expresión de la primogenitura res-
ponsable y son también manifestación de los consiguientes
derechos y deberes que se derivan del estado civil de las
personas materias todas estas sobre las que corresponde al
derecho legislar79.

La legítima rigurosa, como asignación forzosa, constituye un porcenta-


je que el testador ha de respetar siempre que no se configure causal de
desheredamiento. Ahora, incluso en contra de las manifestaciones ex-
presas del causante, la legítima rigurosa será íntegramente restablecida
y asegurada a los legitimarios a través de los mecanismos de protección
que ofrece el ordenamiento civil colombiano, en virtud de su naturale-
za restrictiva con relación a la libertad dispositiva del testador80.
Así, de conformidad con el artículo 1242 del Código Civil colom-
biano, la porción correspondiente a la legítima rigurosa es “el produc-
to de deducir el acervo bruto del pasivo y luego sumarle las agrega-
ciones provenientes de la liquidación de los acervos imaginarios [...] a
este resultado se le llama acervo líquido, el cual se parte por mitad”81,
mitad que corresponde la media de legítimas.
Es pertinente ahondar un poco en los antecedentes históricos de la
legitima rigurosa, para lo cual nos remitiremos al derecho romano, ya
que es el mayor precedente hasta el momento del derecho colombia-
no; cabe señalar que el derecho romano fue el que acogió el testamen-
to como posibilidad de disponer del patrimonio por obra de Solón82.

79 Corte Constitucional. Sentencia C-641 de 31 de mayo de 2000, M. P.:


Fabio Morón Díaz, disponible en [https://www.corteconstitucional.gov.
co/relatoria/2000/C-641-00.htm].
80 María Alejandra López Hernández. “Legítima rigurosa: un legado
cuestionable” (tesis de maestría), Bogotá, Universidad Nacional de Colom-
bia, 2020, disponible en [https://repositorio.unal.edu.co/bitstream/handle/
unal/77806/1013636688.2020.pdf].
81 Sonia Esperanza Segura Calvo. Derecho de sucesiones: teórico práctico,
aprendizaje a través de casos, actualizado con el Código General del Proceso,
3.a ed., Bogotá, Ibáñez, 2016, pp. 104 y 105.
82 López Hernández. “Legítima rigurosa: un legado cuestionable”, cit., p. 94.
Legítimas rigurosas y su desarrollo normativo [39]

En el derecho romano, la libertad absoluta de testar la tenía el pater


familias, respecto de los bienes que se encontraban en cabeza de estos,
decidiendo libremente quién sería su heredero; de forma paulatina y
basados en criterios cristianos, se fue implementado la querella testa-
mentii inofficiosi, uno de los orígenes de las legítimas, pues como bien
lo indica Cardona aunque el pater familias tenía potestad absoluta y
omnímoda sobre la vida y patrimonio de los hijos sometidos a patria
potestad, estos últimos se encontraban facultados para demonstrar
que la disposición del de cujus de excluirlos de la posibilidad de recibir
herencia, se encontraba injustificada, y así, “si el hijo demostraba que
no había causa justa para tal decisión y además que no había recibido
parte conveniente de la herencia (fijada en la cuarta de la misma),
ejercitaba dicha acción y al triunfar, derrumbaba el testamento”83, lo
que implicaba que la sucesión variara de testada a intestada.
Es así que el modelo sucesorio de libertad testamentaria absoluta
que simbolizaba el derecho romano fue modificado con el reconoci-
miento, en un primer momento, de la legítima formal, que implicaba
mención dentro del testamento de los sui, y posteriormente de la le-
gítima material, “con necesaria atribución de bienes a los sui heredes”,
el cual a su vez fue ascendiendo en términos de cuantía, con el paso
del tiempo, al punto que “bajo Justiniano, la legítima equivale ya a
un tercio o a la mitad de la herencia (según el número de hijos que
fueran, respectivamente, inferior o superior a cuatro)”; lo anterior
porque incluso cuando la ley de las xii Tablas consagraba la libertad
testamentaria del pater familias (pater familias uti legassit super pecu-
nia tutelave suae rei ita ius esto –Tabla v–), refiriéndose a las disposi-
ciones testamentarias como ley; la facultad absoluta e ilimitada pro-
vocó que el patrimonio se agotara con legados que desterraban alguna
posibilidad de percibir el dominio, por parte de algunos miembros
de su familia, motivo por el cual comienza a emerger una “política de
restricciones a la voluntad del testador”84.
De modo tal, se promulgaron las leyes Furia, Voconia y Falcidia (y
posteriormente la reformas de Justiniano), las cuales tenían como
fin limitar los legados, y como consecuencia la libertad testamentaria
del de cujus; al respecto, señala Berenguer citada por López Her-
nández: “El argumento esgrimido para atacar el testamento no tenía

83 Guillermo Cardona Hernández. Tratado de sucesiones, Bogotá, Edi-


ciones Doctrina y Ley, 2004, p. 250.
84 López Hernández. “Legítima rigurosa: un legado cuestionable”, cit., p. 95.
[40] Derecho de sucesiones

fundamento jurídico sino moral (officium pietatis) considerando que


el testador había realizado el testamento bajo los efectos de una per-
turbación mental. Esta argumentación, por ser moral y no legal, per-
mitía a los jueces apreciar cada caso en concreto y conforme a las cir-
cunstancias podían libremente decidir si se había afectado el deber de
la pietas o no”85, circunstancia desafortunada que pareciera, se repite
en las legislaciones que descienden de la romana y de las disposiciones
del proyecto de Andrés Bello.
Como lo menciona López86, la sucesión legitimaria tiene como an-
tiquísima finalidad la unidad familiar y la continuidad de la copropie-
dad familiar (desde un punto de vista personal y patrimonial), de suyo
que la libertad testamentaria sea para la corriente tradicional, ajena
“a la concepción originaria del fenómeno sucesorio, y, en principio,
contradictorio con el hecho de la vinculación natural del patrimonio
hereditario a los miembros del grupo familiar”, al punto que señalan
que “los órdenes hereditarios demuestran que la sucesión mortis cau-
sa es una protección a la familia. El parentesco es la base para la orga-
nización de los órdenes hereditarios”87.
Quienes defienden la legítima rigurosa ratifican que “la legítima
no pierde vigencia y sus fundamentos aún se explican en virtud del
principio de solidaridad familiar y de protección de la familia”88.
Las adaptaciones del sistema sucesorio romano no se hicieron es-
perar, incluso después en el feudalismo se establecieron normas tales
como el retorno de bienes del causante a favor de los hijos del mismo,
incluso aun cuando este primero hubiera contraído un nuevo matri-
monio. En el Código Napoleónico, la filtración del derecho romano
es evidente “y a partir de allí se predica una tendencia de establecer el
mismo derecho hereditario para todos los hijos” como en efecto, suce-
de con todos los sistemas que devienen del Código de Andrés Bello89.
López Hernández90 citando a Suárez, nuestro código:

85 Marcela Claudia Berenguer, cit. en López Hernández. “Legítima ri-


gurosa: un legado cuestionable”, cit., p. 95.
86 López Hernández. “Legítima rigurosa: un legado cuestionable”, cit.
87 Cardona Hernández. Tratado de sucesiones, cit., p. 4.
88 López Hernández. “Legítima rigurosa: un legado cuestionable”, cit.
89 Ibíd., p. 97.
90 Roberto Suárez Franco, cit. en Ibíd.
Legítimas rigurosas y su desarrollo normativo [41]

... optó por el sistema de la división forzosa, combinando


con la libertad de hacer ciertas mejoras en el orden de los
descendientes legítimos y de disponer libremente de una
parte del patrimonio, y estableció lo que se llaman asigna-
ciones forzosas, siendo estas las que el testador está obliga-
do a hacer y que se cumplen cuando no las ha hecho, aun
con perjuicio de sus disposiciones testamentarias expresas.

El Código Civil francés de 1804 y posteriormente el colom-


biano, se inclinaron por la concepción del derecho romano
en su última época y es por ello que el artículo 1155 del
estatuto colombiano ha sido interpretado por la doctrina
como una manifestación clara de esta última concepción
[...] Hoy en día no existe prácticamente ningún sistema
que niegue la posibilidad de testar, instituyendo eso sí la le-
gítimas o asignaciones forzosas (en Colombia establecidas
en favor de los hijos y de los padres)91.

La legítima como restricción a la libertad dispositiva del testador re-


presenta “una de las instituciones más características de nuestro de-
recho”92, y se basa en teoría, en la protección indubitable a la copro-
piedad y unidad de institución familiar tradicional, sin embargo, a
diferencia de las demás asignaciones forzosas, carece de fundamentos
claros en la actualidad, que le den desarrollo, pero mantiene una he-
rencia histórica indiscutible.
Como ya se mencionó, la sucesión legitimaria tiene como antiquí-
sima finalidad la unidad familiar y la continuidad de la copropiedad
familiar (desde un punto de vista personal y patrimonial), de suyo
que la libertad testamentaria sea para la corriente tradicional, ajena
“a la concepción originaria del fenómeno sucesorio, y, en principio,
contradictorio con el hecho de la vinculación natural del patrimonio
hereditario a los miembros del grupo familiar”93.

91 Ramiro Rodríguez López. Las sucesiones en el siglo xxi: nuevas tenden-


cias doctrinales y jurisprudenciales, Bogotá, Universidad La Gran Colom-
bia, 2012, p. 38.
92 Jorge Ugarte Vial. “Protección de la legítima contra los legados de cuer-
po cierto”, Revista Chilena de Derecho, vol. 34, n.° 2, 2007, disponible en
[https://repositorio.uc.cl/handle/11534/9268], p. 251.
93 Aurelio Barrio Gallardo. El largo camino hacia la libertad de testar: de
la legítima al derecho sucesorio de alimentos, Madrid, Dykinson, 2012, p. 35.
[42] Derecho de sucesiones

En este orden de ideas, la solidaridad y protección familiar son


fundamentos propios del sistema clásico, de freno o de libertad res-
trictiva de testar, a tal punto tal que se señala que la ley colombiana
la instituye “en guarda de la justicia que sus integrantes deben obser-
var recíprocamente”94; incluso, cuando el testador “no lo desee o lo
considere injusto o inapropiado en su caso (y puede, ciertamente, no
faltarle razón), ha de respetarla a favor de sus herederos forzosos”95.
En Colombia, la legítima rigurosa como asignación forzosa no ha
sufrido modificaciones en relación a la cuantía o a la protección legal
que a esta le asiste, desde la expedición de la Ley 84 de 187396, incluso
cuando el Proyecto de Ley 066 de 2016 (hoy Ley 1934 de 2018)97 de la
Cámara de Representantes así lo propuso en un primer momento. Sin
embargo, la eliminación de la cuarta mejora como asignación forzo-
sa, denota un cambio y muestra la necesidad de reconocer las nuevas
formas de hacer familia y las nuevas relaciones que surgen de estas, las
cuales son ajenas a la institución familiar tradicional.
Ahora bien, es pertinente exponer la existencia de la legítima efec-
tiva, la legítima efectiva se genera cuando la legítima rigurosa es acre-
centada por el 50% de la libre disposición si el causante no expuso algo
en su testamento o si no testó.
De manera hermética y dudosa, se concluye que “las asignacio-
nes forzosas son de orden público [...] de manera que solo por vía de
excepción pueden ser desconocidas”98. Argumento reproducido por
la Corte Constitucional colombiana, cuando señala que los límites
impuestos a la libertad dispositiva son el orden público y las buenas
costumbres99.

94 Roberto Ramírez Fuertes. Sucesiones, 6.a ed., Bogotá, Temis, 2003, p.


153.
95 Carlos Lasarte Álvarez. Derecho de sucesiones, 7.a ed., Madrid, Marcial
Pons, 2011, p. 190.
96 Diario Oficial, n.° 2.867 de 31 de mayo de 1873, cit.
97 Diario Oficial, n.° 50.673 de 2 de agosto de 2018, cit.
98 Ramírez Fuertes. Sucesiones, cit., p. 153.
99 López Hernández. “Legítima rigurosa: un legado cuestionable”, cit., pp.
93 y 94.
Legítimas rigurosas y su desarrollo normativo [43]

I . CA R AC TE RÍSTICAS DE L AS LE G Í T I MAS R I G U RO SAS

Revisando la normatividad y jurisprudencia, se pueden establecer las


siguientes características:

1. No se le pueden imponer ningún tipo de condición, plazo o modo.

2. Es una asignación forzosa que no puede desconocer el testador, no


puede eludir su pago, el derecho del legitimario proviene de la ley.

3. Solo se le es asignable al primer orden sucesoral y al segundo orden


sucesoral con respecto a los ascendientes.

4. Goza de preferencia para el pago sobre todas las asignaciones vo-


luntarias, sin perjuicio del pago de las deudas hereditarias.
[45]

CAPÍTULO SEXTO
Hijos de crianza (jurisprudencia)

La familia es una realidad sociológica que antecede a la sociedad y al


Estado. La jurisprudencia constitucional ha definido a la familia como
“aquella comunidad de personas emparentadas entre sí por vínculos
naturales o jurídicos, que funda su existencia en el amor, el respeto y
la solidaridad, y que se caracteriza por la unidad de vida o de destino
que liga íntimamente a sus integrantes más próximos”100.
Las familias conformadas por padres e hijos de crianza han sido
definidas por la jurisprudencia constitucional como “aquellas que na-
cen por relaciones de afecto, respeto, solidaridad, comprensión y pro-
tección, pero no por lazos de consanguinidad o vínculos jurídicos”101.

100 La Sentencia C-577 de 26 de julio de 2011, M. P.: Gabriel Eduardo


Mendoza Martelo, disponible en [https://www.corteconstitucional.
gov.co/relatoria/2011/C-577-11.htm] reitera Sentencia C-271 de 1.° de
abril de 2003, M. P.: Rodrigo Escobar Gil, disponible en [https://www.
corteconstitucional.gov.co/relatoria/2003/c-271-03.htm].
101 Sentencia T-070 de 18 de febrero de 2015, M. S.: Martha Victoria Sá-
chica Méndez, disponible en [https://www.corteconstitucional.gov.co/
relatoria/2015/t-070-15.htm].
[46] Derecho de sucesiones

Por su parte, la Convención Americana sobre Derechos Humanos,


el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Cultura-
les, y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos reconocen
que la familia “es el elemento natural y fundamental de la sociedad”,
por lo que es obligación de los Estados parte de dichos tratados, con-
ceder la más amplia protección y asistencia posible, así como tomar
las medidas que aseguren la igualdad y la protección de los hijos102.
La Sentencia T-705 de 2016103, establece que la familia de crianza
ha acogido a los menores como si fueran sus hijos, derivándose entre
los niños y los miembros de la familia de crianza relaciones con fuertes
lazos de solidaridad, afecto y respeto, además de asumir la totalidad
de los gastos de los menores.El ordenamiento jurídico solo reconoce
a los hijos matrimoniales, extramatrimoniales y adoptivos, lo que im-
plica que la categoría “hijo de crianza” es de creación jurisprudencial.
La Sentencia T-278 de 1994, si bien no utilizó la categoría “hijo de
crianza”, se podría considerar como el primer pronunciamiento que se
ocupa de la materia. En esta sentencia, se estudió el caso de una niña
de diez años, que cuando tenía cinco años fue entregada por su madre
a una pareja vinculada por matrimonio quien la cuidó y le brindó
amor. Días antes de la interposición de la tutela se presentó un señor
en la casa de la menor, quien aseguró ser el padre y tener la intención
de llevársela. La menor estaba atemorizada debido a que con dicho
señor no la unía ningún tipo de lazo afectivo.
Al valorar las relaciones familiares en la situación analizada indicó
la Corte:

El sentimiento de la niña hacia el matrimonio Vargas Be-


doya es de gratitud, afecto y amor; como lo indicó expre-
samente en la demanda de tutela a través del Defensor del
Pueblo, “su mundo afectivo, su felicidad y su futuro solo se
hace comprensible alrededor de los esposos Vargas Bedo-
ya, quienes la ven como a su verdadera hija”104.

102 Ídem.
103 Sentencia T-705 de 14 de diciembre de 2016, M. P.: Alejandro Linares
Cantillo, disponible en [https://www.corteconstitucional.gov.co/
relatoria/2016/T-705-16.htm].
104 Sentencia T-278 de 15 de junio de 1994, M. P.: Hernando Herrera
Vergara, disponible en [https://www.corteconstitucional.gov.co/
relatoria/1994/T-278-94.htm].
Hijos de crianza (jurisprudencia) [47]

Contrario sensu, señala no sentir ningún tipo de afecto ni


de amor por su madre biológica, quien por lo demás es
indiferente a su situación personal y a sus sentimientos105.

La Sentencia T-292 de 2004 analizó el caso de Susana, una menor que


fue entregada por su madre al hogar de Carmen y Roberto, quienes
la acogieron como su hija, dándole el apoyo y cariño que necesitaba;
la niña los reconocía como sus padres. Después de un año y nueve
meses, la familia biológica reclamó sus derechos sobre Susana y el
icbf ordenó que la niña fuera ubicada en un hogar sustituto. Carmen
y Roberto interpusieron acción de tutela solicitando que la niña re-
gresara con ellos y que se las entregaran en adopción.
En este caso, al referirse a la familia de crianza manifestó este tri-
bunal:

Del anterior recuento jurisprudencial se tiene, en resumen,


que cuando un niño ha desarrollado vínculos afectivos
con sus cuidadores de hecho, cuya ruptura o perturbación
afectaría su interés superior, es contrario a sus derechos
fundamentales separarlo de su familia de crianza, incluso
si se hace con miras a restituirlo a su familia biológica. En
este campo, las autoridades de Bienestar Familiar cuentan
con un margen suficiente de discrecionalidad, pero al mis-
mo tiempo deben obrar con un nivel especial de diligencia
y cuidado, para evitar decisiones desfavorables que puedan
incidir negativa e irreversiblemente sobre el desarrollo ar-
mónico y estable del niño afectado106.

La tutela fue concedida y protegió el derecho fundamental a tener


una familia y a no ser separado de ella, debido a que se demostró que
Susana tenía fuertes vínculos de afecto con su familia de crianza y
que incluso era a ellos a quienes reconocía como sus padres107.

105 Sentencia T-705 de 14 de diciembre de 2016, cit.


106 Sentencia T-292 de 25 de marzo de 2004, M. P.: Manuel José Cepeda
Espinosa, disponible en [https://www.corteconstitucional.gov.co/
relatoria/2004/T-292-04.htm].
107 La Sentencia T-497 de 13 de mayo de 2005, M. P.: Rodrigo Escobar
Gil, disponible en [https://www.corteconstitucional.gov.co/
relatoria/2005/T-497-05.htm], estudió un caso similar al de la T-292 de 2004,
cit., reiteró las consideraciones allí expuestas y adoptó una decisión similar.
[48] Derecho de sucesiones

La Sentencia T-325 de 2016 estudió el caso contra una entidad pro-


motora de salud –eps– que se negó afiliar a un menor de edad como
beneficiario de su madre de crianza en el Régimen Contributivo del
Sistema General de Salud, pese a que el icbf le otorgó la custodia del
menor de manera provisional desde cuando tenía seis meses.
La Sala Quinta de Revisión de la Corte Constitucional sostuvo lo
siguiente:

Para la Sala, es necesario acudir a una interpretación fina-


lista y sistemática del artículo 218 de la Ley 1753 de 2015
en el presente caso, ya que la aplicada por la eps accionada
llevó a denegar la inclusión de un menor de edad al régi-
men contributivo del Sistema General de Salud como be-
neficiario de su madre de crianza, quien ejerce desde hace
seis años su custodia legal. En otras palabras, el juez consti-
tucional debe acudir a los principios constitucionales pues
de otra manera se vulnerarían el derecho fundamental a la
salud y la cláusula de interés superior del menor de edad
por dos razones, a saber: (i) impide que se garantice el prin-
cipio de accesibilidad toda vez que, aunque el cubrimien-
to está garantizado a través del gasto público destinado al
sistema subsidiado de salud, somete al niño a un estado de
incertidumbre ya que la misma depende del vínculo con su
madre biológica de quién fue separado por haberlo aban-
donado, cuando existe la posibilidad de otorgarle acceso
al régimen contributivo del sistema de seguridad social en
salud; y (ii) impone una barrera para ejercer sus deberes
de garantía de derechos sobre quien ha establecido una
relación permanente de afecto, cuidado y cariño con un
menor de edad. Esto limita sustancialmente la capacidad
de esta persona para observar y cumplir con el deber de
cuidado propio del ejercicio de la maternidad responsable
y desconoce el vínculo real que tiene el niño, como parte de
esta familia, ya que ha visto a la tutelante como su madre y
le imposibilita gozar de un beneficio derivado del deber de
cuidado y la responsabilidad paternal108.

108 Sentencia T-325 de 22 de junio de 2016, M. P.: Gloria Stella Ortiz


Delgado, disponible en [https://www.corteconstitucional.gov.co/
relatoria/2016/T-325-16.htm].
Hijos de crianza (jurisprudencia) [49]

La Corte protegió los derechos fundamentales del menor a la salud


y a tener una familia y ordenó a la accionada que, mientras se resolvía
de manera definitiva el proceso de revocatoria de patria potestad o
se modificaba sustancialmente el régimen de custodia vigente, pro-
cediera a vincular al niño al régimen de seguridad social en salud en
calidad de beneficiario de la accionante, sin que dicho procedimiento
le generara a ella el desembolso de la Unidad de Pago por Capitación
Adicional.
De lo anterior se concluye que no existe una definición exacta para
el término “hijo de crianza” pero, conforme al desarrollo jurispruden-
cial, es posible identificar algunos puntos que la Corte ha tenido en
cuenta al momento de disipar este tipo de casos.

a. Se evidencia la existencia de una serie de casos en donde los menores


no tienen relación con sus padres biológicos y en el evento de existir,
la misma es prácticamente inexistente o nula. En las sentencias anali-
zadas se demostró que la familia de crianza ha acogido a los menores
como si fueran sus hijos, derivándose entre los niños y los miembros
de la familia de crianza relaciones con fuertes lazos de solidaridad,
afecto y respeto, además de asumir la totalidad de los gastos de los
menores.

b. La Corte exige la presencia de material probatorio suficiente que


dé cuenta de la existencia de los elementos que definen la catego-
ría “hijos de crianza”. Entre el material relevante para estos efectos
se han considerado, por ejemplo, declaraciones de los menores y de
otros familiares o personas cercanas, el otorgamiento de la custodia
de manera provisional, conceptos psicológicos, partida de bautismo
en la que se indica que los padres son de crianza, informes del icbf,
entre otros.

c. Cuando del material probatorio no es posible establecer la relación


que le solicitan al juez que declare, la Corte ha optado por negar el
reconocimiento de la pretensión.

d. La Corte protege a la familia de crianza, incluso por encima de la


biológica, cuando se demuestra una ruptura de los vínculos afectivos
entre esta última y el menor y que un cambio familiar va en contra
del interés superior de este.
[50] Derecho de sucesiones

e. En los casos en los que los trabajadores solicitan la inclusión de los


hijos de crianza para acceder a beneficios contemplados en conven-
ciones colectivas o empresariales, el material probatorio demuestra
o permite inferir la existencia de una relación familiar que se funda-
menta en vínculos de afecto, respeto y protección entre el menor y el
padre de crianza, la cual es apenas natural que exista después de lar-
go tiempo de convivencia familiar. Lo que no implica necesariamen-
te la total ausencia de lazos familiares con los padres biológicos109.

El grupo familiar está compuesto no solo por padres, hijos, herma-


nos, abuelos y parientes cercanos, sino que incluye también a per-
sonas entre quienes no existen lazos de consanguinidad, pero que
puede haber relaciones de apoyo y afecto incluso más fuertes, de ahí
que no haya una única clase de familia, ni menos una forma exclu-
siva para constituirla.
Como lo definió la Corte Constitucional, se distinguen entonces
diversas clases de familia: por adopción, matrimonio, unión marital
entre compañeros permanentes, de crianza, monoparentales y ensam-
bladas110.
No solo los hijos que comparten lazos de consanguinidad integran
la familia, también la conforman los hijos de crianza y se les recono-
cen los mismos derechos patrimoniales que a los naturales.
La familia, según lo señaló la Corte Suprema de Justicia, “no solo
se constituye por el vínculo biológico o jurídico, sino también a partir
de las relaciones de hecho o de crianza, edificadas en la solidaridad, el
amor, la protección, el respeto, en fin, en cada una de las manifestacio-
nes inequívocas del significado ontológico de familia”.
A juicio de la Sala de Casación Civil, al no haber una única clase de
familia, ni tampoco una forma exclusiva para constituirla, esta no solo
está compuesta por los padres, hijos, hermanos, abuelos y parientes
cercanos, sino también por los hijos de crianza con quienes, a pesar
de no existir lazos de consanguinidad, sí se han generado relaciones
de afecto y apoyo.

109 Sentencia T-705/16, cit.


110 Sentencia C-577/11, cit.; Corte Suprema de Justicia, Sala de
Casación Civil. Sentencia stc14680-2015 de 23 de octubre de 2015, M.
P.: Ariel Salazar Ramírez, disponible en [https://cdn.actualicese.com/
normatividad/2015/Sentencias/S-STC -14680-15.pdf].
Hijos de crianza (jurisprudencia) [51]

Por lo tanto, dado el reconocimiento jurisprudencial otorgado a las


familias de crianza, se les reconocen derechos patrimoniales a quienes
la integran111.
La Sentencia C-085 de 2019 establece que, entre los derechos re-
conocidos constitucionalmente a la familia de crianza, se encuentran
asuntos como el subsidio familiar, la afiliación al sistema de seguridad
social en salud, los subsidios o beneficios educativos, la reparación o
indemnización por daños e incluso la sustitución pensional.
Ahora bien, es pertinente analizar si los hijos de crianza tienen
o podrían tener derecho a heredar; en la Sentencia C-085 de 2019
se menciona que los órdenes sucesorales se refieren a los grupos de
personas naturales a quienes se les dio vocación hereditaria, que los
mismos son autónomos e independientes y que conllevan a una dis-
tribución equivalente a la importancia del estado civil.
Para tal efecto, se remite a los conceptos dados por la jurispruden-
cia sobre filiación, entendida esta como “el vínculo jurídico que une a
un hijo con su madre o con su padre y que consiste en la relación de
parentesco establecida por la ley, entre un ascendiente y su descen-
diente de primer grado”. Luego entonces, la filiación tiene distintas
clases, dentro de las cuales están la natural, la adoptiva o por repro-
ducción artificial o asistida, sin embargo, esta clasificación hoy en día
no tiene trascendencia jurídica en Colombia, toda vez que el artículo
42 de la Carta Política consagra la igualdad de derechos entre todos
los hijos cualquiera que sea su clase.
La vocación sucesoral tiene su fundamento en el parentesco y en el
matrimonio o la unión marital de hecho. La razón por la cual un hijo
hereda de sus padres es por la filiación, concepto cuya fuente es de
carácter legal y por lo tanto es al legislador a quien, en su libertad de
configuración legislativa, le corresponde determinar si se le atribuye o
no vocación hereditaria al hijo de crianza.
La ley y la doctrina son muy claras al determinar que una persona
no puede tener dos estados civiles diferentes, lo que de manera exacta
se indica en la intervención de la siguiente manera:

111 Claudia Fonseca. “Hijos de crianza gozan de iguales derechos: Corte


Suprema”, Corte Suprema de Justicia, 18 de mayo de 2018, disponible
en [https://cortesuprema.gov.co/corte/index.php/2018/05/18/hijos-de-
crianza-gozan-de-iguales-derechos-corte-suprema/].
[52] Derecho de sucesiones

La filiación es un estado civil, y como estado civil, es único


e indivisible. Por consiguiente, de reconocer la existencia
de una filiación de crianza, habría dos estados civiles con-
currentes en contradicción de la unicidad. El hijo de crian-
za puede tener una filiación presunta [...] luego para tener
otra filiación como la de crianza, es indispensable remover
la que tenga para impedir que concurran dos filiaciones
[...] lo cual debe ser regulado por el legislador para recono-
cerle vocación hereditaria al hijo de crianza112.

El hecho de que la relación con el hijo de crianza no esté contemplada


legalmente como estado civil, hace inadmisible la vocación heredita-
ria que puedan tener con respecto a los demás hijos contemplados en
el artículo 1045 del Código Civil.
A partir de la filiación se derivan efectos de carácter personal y
otros patrimoniales. Frente a los primeros, comprenden todas aque-
llas relaciones entre padres e hijos, de cuidado y crianza y de respeto
y obediencia respectivamente y en general el concepto de patria po-
testad, siendo este un régimen de representación legal que los padres
ejercen sobre sus hijos menores de 18 años, no emancipados, conside-
rándose un régimen con carácter patrimonial.
En cambio, el concepto de hijo de crianza es de creación jurispru-
dencial y esta misma fuente consagra los requisitos para que un menor
de 18 años sea considerado como tal y por ende tenga la protección
que por vía constitucional se le ha reconocido a esta categoría jurídica.
Pero así mismo, la jurisprudencia ha sido enfática en resaltar que, a
pesar de reconocerse ciertos derechos a favor de los hijos de crianza,
esta calidad no modifica el estado civil, el cual incide de manera direc-
ta en el sistema sucesoral establecido por el legislador.
En la misma Sentencia C-085 de 2019, se indica que el padre o la
madre del hijo de crianza tienen la opción de en vida, dejar protegidos
a sus hijos, ya que tienen a su favor la figura del testamento, haciendo
referencia dicha sentencia a lo siguiente: “En cuanto a la cuarta de
libre disposición, se tiene conforme a la jurisprudencia constitucional
que esta es la ‘institución que le permite al testador de manera libre,

112 Sentencia C-085 de 27 de febrero de 2019, M. P.: Cristina Pardo


Schlesinger, disponible en [https://www.corteconstitucional.gov.co/
relatoria/2019/C-085-19.htm].
Hijos de crianza (jurisprudencia) [53]

favorecer a la persona que él determine, sin restricción alguna’”113.


De esta manera resulta plausible afirmar que existen instituciones
que permiten al causante favorecer en vida, siempre y cuando se esté
en presencia de una sucesión testada, por medio de la cual el hijo de
crianza recibirá el 25% del patrimonio sucesoral.
Se debe tener en cuenta que la Ley 1934 de 2018114 eliminó la cuar-
ta de mejoras y le otorgó una mayor libertad al testador al momento
de efectuar las disposiciones testamentarias.
Por último, cuando no existen asignaciones forzosas dentro del or-
den sucesoral, el causante puede determinar en vida quién le sucederá
en la totalidad del patrimonio, por medio del testamento, sin embar-
go, solo se le puede dar aplicación a tal efecto cuando exista prueba de
la manifestación de voluntad del causante.
La crianza no es un hecho que la ley haya previsto como fuente de
filiación. Los hijos y padres de crianza carecen de mecanismos legales
que acrediten su condición jurídica en calidad de padres e hijos. El
mecanismo particular que la ley ha establecido para acreditar relacio-
nes entre padres e hijos que no tienen un vínculo de consanguinidad
es el trámite de adopción.
Sin embargo, en la citada Sentencia stc14680 de 2015, reconoció
que “la familia puede constituirse por medio de vínculos naturales
o jurídicos, mediante la determinación de dos personas de contraer
matrimonio o por la voluntad libre y responsable de conformarla”.
De esta manera, distinguió “diversas clases de familia, por adopción,
matrimonio, unión marital entre compañero permanentes, de crian-
za, monoparentales y ensambladas”, entendiendo la denominadas
familias de crianza “como aquella que nace por relaciones de afecto,
respeto, solidaridad , compresión y protección, pero no por lazos de
consanguinidad o vínculos jurídicos”, modalidades entre las cuales
está prohibido hacer cualquier tipo de diferenciación en cuanto a las
prerrogativas que les asisten como unidad y respecto de cada uno de
sus miembros115.

113 Sentencia C-085/19.


114 Diario Oficial, n.° 50.673 de 2 de agosto de 2018, cit.
115 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil. Sentencia
SC1171-2022 de 8 de abril de 2022, M. P.: Aroldo Wilson Quiroz
Monsalvo, disponible en [https://cortesuprema.gov.co/corte/wp-content/
uploads/2022/04/SC 1171-2022-2012-00715-01.pdf].
[54] Derecho de sucesiones

La jurisprudencia ha reconocido al hijo de crianza la posibilidad


de acceder a la administración de justicia con el fin de definir el esta-
do civil establecido con ocasión del afecto, convivencia y solidaridad,
para lo cual tiene a su disposición la pretensión tendiente a declarar el
reconocimiento voluntario de su calidad como integrante del núcleo
familiar, susceptible de ser demostrada por medio de la posesión no-
toria del estado civil116.
Conforme lo anteriormente indicado, el vínculo de crianza refie-
re a la posesión notoria del estado civil de las personas, encuentra la
Corte que los interesados tienen a su alcance la acción judicial enca-
minada a determinar tal parentesco (hijo de crianza) del cual se des-
prenden derechos y obligaciones entre las partes, como se mencionó,
no puede tener dos filiaciones –biológica y de crianza–, habida cuenta
que iría en contravía del principio de la unidad del estado civil.
Definiéndose este como el estado civil de una persona es su situa-
ción jurídica en la familia y la sociedad, determina su capacidad para
ejercer ciertos derechos y contraer ciertas obligaciones, es indivisible,
indisponible e imprescriptible, y su asignación corresponde a la ley117,
de ahí que si bien, por vía jurisprudencial se ha desarrollado las fa-
milias de crianzas, esto deviene de la posesión notoria del estado de
hijo y padre, el cual debe ser debidamente acreditado por las partes a
través de un juicio declarativo.
Entonces, las personas que requieran un reconocimiento como
hijo de crianza,

pueden acudir ante los jueces de familia a fin de adelan-


tar la acción de “declaratoria de hijo de crianza”, pues, di-
cha declaratoria involucra su estado civil, a más que de lo
allí dispuesto, nace los respetivos derechos y obligaciones
entre las partes, esto es, las derivadas del padre al hijo y
del hijo al padre, toda vez que, como se ha dicho, el vínculo
reclamado es una categoría de creación jurisprudencial, a
fin de reconocer y proteger no solo los lazos de consan-
guinidad y vínculos jurídicos materia de un debate de esa

116 Ídem.
117 Decreto 1260 de 27 de julio de 1970 “Por el cual se expide el Estatuto
del Registro del Estado Civil de las Personas”, Diario Oficial, n.° 33.118
de 5 de agosto de 1970, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/
viewDocument.asp?id=1254136], art. 1.°.
Hijos de crianza (jurisprudencia) [55]

connotación, también los que resultan de la convivencia


continua, el afecto, la protección, el auxilio, la solidaridad,
comprensión y respeto mutuo, dando paso a situaciones de
facto que crean consecuencias jurídicas y que son igual-
mente destinatarios de las medidas de protección a la fami-
lia fijadas en la Constitución Política y la ley colombiana118.

Es evidente que en la legislación no existe la familia de crianza, de la


cual se derivaría una relación de filiación, el concepto y la regulación
la ha venido dando la jurisprudencia, pero es el legislador y dada la
necesidad y la recurrencia de los casos quien finalmente deberá en-
trar a regular el tema; sin embargo y conforme a lo mencionado se
está frente a la posibilidad de que los hijos de crianza recurran a la
jurisdicción para que les sean reconocidos derechos y obligaciones
padre-hijo.

118 Sentencia SC 1171-2022, cit.


[57]

CAPÍTULO SÉPTIMO
Herederos

Un heredero es la persona que ha sido designada para recibir una he-


rencia, es decir, para sustituir al fallecido en sus derechos, bienes y
obligaciones119.
El artículo 1011 del Código Civil establece que el asignatario de
herencia se llama heredero, y el asignatario de legado, legatario.

I . HERED E ROS M E N ORE S DE E DAD E I N C APAC E S

El artículo 62 del Código Civil establece, Representantes de incapaces


(modificado por el art. 1.° del Dcto. 2820 de 1974120), las personas
incapaces de celebrar negocios serán representadas por los padres,
quienes ejercerán conjuntamente la patria potestad sobre sus hijos

119 Conceptos Jurídicos. “Heredero”, disponible en [https://www.


conceptosjuridicos.com/heredero/].
120 Decreto 2820 de 30 de diciembre de 1974 “Por el cual se otorgan iguales
derechos y obligaciones a las mujeres y a los varones”, Diario Oficial, n.°
34327 de 2 de junio de 1975, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.
co/viewDocument.asp?id=1493529].
[58] Derecho de sucesiones

menores de 21 años121. Si falta uno de los padres la representación


legal será ejercida por el otro.
No tiene la patria potestad, ni puede ser nombrado guardador, el
padre o la madre declarado tal en juicio contradictorio. De igual ma-
nera, podrá el juez con conocimiento de causa y a petición de parte,
conferir la patria potestad exclusivamente a uno de los padres, o po-
ner bajo guarda al hijo, si lo considera más conveniente a los intereses
de este. La guarda pondrá fin a la patria potestad en los casos que el
artículo 315 contempla como causales de emancipación judicial; en
los demás casos la suspenderá.
Ordinal modificado por el artículo 59 de la Ley 1996 de 2019. El
nuevo texto es el siguiente: “Por el tutor o curador que ejerciere la
guarda sobre menores de edad no sometidos a patria potestad” 122.
Mediante el Decreto 2651 de 1991, el Gobierno Nacional los facul-
tó para conocer de la liquidación de sucesiones y sociedades conyuga-
les, donde cualquiera de los herederos, legatarios o cónyuge supérstite
sea menor o incapaz.
El artículo 33 del Decreto 2651 de 1991, dice:

Además de las sucesiones y liquidaciones que se vienen


tramitando ante notario de conformidad con las normas
vigentes, este funcionario podrá, dando aplicación a los
Decretos 902 de 1988 y 1729 de 1989 y normas concor-
dantes, liquidar sucesiones y sociedades conyugales donde
cualquiera de los herederos, legatarios o cónyuge supérsti-
te sean menores o incapaces, si se cumplen los siguientes
requisitos:

1. Que por lo menos alguno de los interesados sea mayor


de edad.

121 La Ley 27 de 1977 estableció la mayoría de edad a los 18 años. Ley 27 de


26 de octubre de 1977 “Por la cual se fija la mayoría de edad a los 18 años”,
Diario Oficial, n.° 34.902 de 4 de noviembre de 1977, disponible en [https://
www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?ruta=Leyes/1583414].
122 Ley 1996 de 26 de agosto de 2019 “Por medio de la cual se establece el
régimen para el ejercicio de la capacidad legal de las personas con
discapacidad mayores de edad”, Diario Oficial, n.° 51.057 de 26 de agosto
2019, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.
asp?id=30037889].
Herederos [59]

2. Que los interesados que sean menores o incapaces estén


representados legalmente por quien corresponda.

3. Que exista común acuerdo entre todos los intervinientes


que sean plenamente capaces y los representantes legales
de los menores o incapaces.

En la partición y adjudicación, se dará prelación a los me-


nores e incapaces en la adjudicación de inmuebles.

El notario dará fe de que en la sucesión o en la liquidación


de sociedad conyugal se han garantizado todos los dere-
chos sustanciales del menor o del incapaz123.

“Muerto el padre, los hijos menores aceptan tácitamente la herencia


cuando su madre legitima, bajo cuya potestad están, ejecuta actos de
heredero en nombre y representación de ellos”124.

I I . ACEPTACIÓN DE HE RE N C IA

La aceptación de la herencia consiste o en una declaración unilateral


de voluntad del sucesor de querer ser heredero (aceptación expresa)
o en la realización de determinados actos a los que la Ley atribuye la
consecuencia de ser heredero (aceptación tácita).

La aceptación expresa se presenta cuando se toma el título


de heredero, siempre es por escrito público o privado (C.
C., art. 1299); en cuanto a la tácita se intuye, por hechos
indudables que suponen su intención de aceptar (acto de
heredero) y que no podría realizar sino en tal calidad. Por
esta razón los actos puramente conservativos, los de ins-
pección y administración provisoria urgente, por sí solos

123 Decreto 2651 de 25 de noviembre de 1991 “Por el cual se expiden normas


transitorias para descongestionar los despachos judiciales”, Diario Ofi-
cial, n.° 40.177 de 25 de noviembre de 1991, disponible en [https://www.
suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1476662].
124 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-
cesoral, cit.
[60] Derecho de sucesiones

no constituyen aceptación, pues estos pueden ser realiza-


dos aún por un agente oficioso (C.C., art. 1300).La acepta-
ción reúne las siguientes características:

1. Es un acto jurídico unilateral (C.C., art. 1288)

2. Es pura y simple, no puede hacerse condicionada ni a


plazo (C.C:, art. 1284)

3. Es irrevocable (C.C., art. 1291)

4. Es retroactiva. Sus efectos se retrotraen al momento en


que ha sido deferida (C.C., art. 1296) Lo mismo sucede con
el legado de especie o cuerpo cierto.

5. Puede ser expresa. Se toma el título de heredero (C.C.,


art. 1298).

6. Puede ser tácita. Acto de heredero (C.C., art. 1298).

7. Es indivisible. No se puede aceptar una parte o cuota de


la asignación, y repudiar el resto. Salvo en la sucesión por
transmisión (C.C., art. 1014), porque en este caso cada uno
de los herederos del transmitente pueden aceptar o repu-
diar su cuota. (C.C., art. 1285).

8. Es impugnable, en los casos de violencia, dolo o lesión


grave (enorme), en virtud de disposición testamentaria de
que no se tenía noticia al tiempo de acepar, que disminuya
la asignación en más de la mitad. (C.C., art. 1291)125.

El artículo 1299 del Código Civil dice: “Se entiende que alguien toma el
título de heredero, cuando lo hace en escritura pública o privada, obli-
gándose como tal heredero, o en un acto de tramitación judicial”126.

125 Haydee Valencia de Urina. Sucesiones por causa de muerte, Armenia,


Universidad La Gran Colombia, 2013, disponible en [https://www.ugc.edu.
co/sede/armenia/files/editorial/sucesiones_por_causa_de_muerte.pdf].
126 Ley 84 de 1873, cit., art. 1299.
Herederos [61]

Dispone el artículo 1282 del Código Civil que “todo asignatario


puede aceptar o repudiar libremente”127.

Con la aceptación de la herencia, el heredero adquiere en


forma definitiva los derechos hereditarios. La calidad de
heredero, para demandar o ser demandado, exige la prueba
de esa calidad. La jurisprudencia colombiana ha estableci-
do que la prueba más idónea es el reconocimiento judi-
cial, al ser tenido como heredero en el proceso de sucesión.
Igual valor tiene el reconocimiento notarial al iniciarse el
trámite de liquidación de la herencia ante notario128.

I I I . L A HE RE N C IA YACE N TE

Es resultado del principio de que la herencia solo se adquiere por la


aceptación. Señala el art. 1297 del Código Civil:

Si dentro de quince días de abrirse la sucesión no se hubiere


aceptado la herencia o una cuota de ella, ni hubiere albacea
a quien el testador haya conferido la tenencia de los bienes,
y que haya aceptado su encargo, el juez, a instancia del cón-
yuge sobreviviente, o de cualquiera de los parientes o de-
pendientes del difunto, o de otra persona interesada en ello,
o de oficio, declarará yacente la herencia [...] y se procederá
al nombramiento de curador de la herencia yacente129.

El artículo 482 del Código General del Proceso luego de reproducir el


artículo 1297, en su primer aparte, legitima para pedir esta declara-
ción a “quien pretenda promover demanda respecto de ella” otorgan-
do el artículo 484 al administrador la representación de la herencia y
tendrá atribuciones y deberes de secuestre130.
Lo anterior conlleva a establecer:

127 Ibíd., art. 1282.


128 Martínez Durán. Competencias notariales, cit., p. 256.
129 Ley 84 de 1873, cit., art. 1297.
130 Martínez Durán. Competencias notariales, cit., p. 256.
[62] Derecho de sucesiones

Quienes pueden pedir la declaración de yacencia: La pe-


tición la podrá realizar ante el juez, el (la) cónyuge sobre-
viviente o cualquiera de los parientes del difunto, u otra
persona interesada en ello.

El juez declarara la herencia yacente si dentro de los 15 días


de haberse abierto la sucesión no se hubiere aceptado toda
o una parte de ella y no hubiere albacea a quien el testador
haya conferido la tenencia de los bienes.

Se deberán cumplir los siguientes requisitos:

La declaración de yacencia debe ser publicada en un perió-


dico de amplia circulación.

Fijar carteles en tres de los parajes más frecuentados del


distrito en que se hallen la mayor parte de los bienes here-
ditarios, y en el del último domicilio del difunto.

Se procederá a nombrar un curador de la herencia yacen-


te, en caso de que sean varios los herederos y uno de ellos
acepta la herencia, se le nombrará administrador, o tendrá
la administración de todos los bienes, este recibirá la he-
rencia mediante un inventario solemne, y con el aceptaran
los coherederos en forma sucesiva, suscribiendo el inven-
tario y tomando parte en la administración.

Mientras no se acepten todas las facultades de herederos,


sus responsabilidades como administradores serán las mis-
mas de los curadores de la herencia yacente, pero si serán
obligados a prestar caución, esto es a lo que hace referencia
el art. 1297 del Código Civil131.

131 Ley 84 de 1873, cit., art. 1297.


Herederos [63]

I V. R EPU DIO DE HE RE N CIA

La repudiación constituye un negocio jurídico unilateral que exige


una declaración de voluntad del heredero, en el sentido de repudiar
la herencia. La repudiación es pura y simple, y por tanto “no se pue-
de aceptar o repudiar condicionalmente, ni hasta o desde cierto día”
(art. 1284 C. C.), salvo que se trate de una asignación condicional o a
término, porque el asignatario no puede introducir modificaciones o
términos, ni modificar las impuestas por el testador132.La aceptación o
repudiación de una herencia o legado es un acto indivisible, el artícu-
lo 1285 del Código Civil establece: “No se puede aceptar una parte o
cuota de la asignación, y repudiar el resto”.

A. Termino de caducidad del derecho a repudiar


Nada obliga al heredero a ejercitar su opción, ni plazo alguno tiene
para ello. Si no es demandado para que acepte o repudie, puede per-
manecer indefinidamente inactivo, pero cuando su inactividad estor-
ba derechos ajenos, los titulares de estos derechos tienen forma de
emplazar al heredero para qué ejercite la opción.
El artículo 1289 del citado Código Civil Colombiano establece que
“Todo asignatario será obligado, en virtud de demanda de cualquiera
persona interesada en ello, a declarar si acepta o repudia; y hará esta
declaración dentro de los cuarenta días siguientes al de la demanda”.

132 Martínez Durán. Competencias notariales, cit., p. 257.


[65]

C A P Í T U L O O C TAV O
La representación hereditaria

La fuente jurídica es la ley que otorga a los nietos y sobrinos la facul-


tad de ocupar el puesto que le correspondía a su padre o madre para
recoger la herencia, tomando los derechos que le correspondían a su
representado.
Por ejemplo: Camilo es hijo de Milena, quien es hija de Luis. Mi-
lena es heredera de Luis, pero Milena fallece primero que Luis, así
que cuando Luis fallezca, Camilo, que es su nieto, puede heredar por
representación sucesoral.

I . Q UI ÉN E S PUE DE N SE R RE PR E SE N TAD O S

El artículo 1043 del Código Civil establece que “hay siempre lugar a
representación en la descendencia del difunto y en la descendencia de
sus hermanos”.
Según Arturo Valencia Zea citado por Martínez Duran133,
la herencia que la ley ordena que recojan los hijos (legítimos, extra-

133 Arturo Valencia Zea, cit. en Martínez Durán. Competencias notaria-


les, cit., 261.
[66] Derecho de sucesiones

matrimoniales y adoptivos): se da la representa por la descendencia


en forma indefinida. Si uno de los hijos del causante murió antes o se
hizo indigno o fue desheredado o repudio, su estirpe (sus hijos) pue-
den recoger la herencia. Pero su a su vez tanto el hijo como sus nietos
faltan, pueden heredar los bisnietos por formar parte de la estirpe.
La herencia que corresponde recibir a los hermanos del causante:
esta herencia se asigna a los herederos y a su estirpe, la que está forma-
da por sus hijos (sobrinos del causante).
Solo el hijo o el hermano pueden ser representados; solo los hijos
y los demás descendientes pueden recoger la herencia por represen-
tación.
El artículo 1042 del Código Civil establece:

Los que suceden por representación heredan en todos ca-


sos por estirpes, es decir, que cualquiera que sea el número
de los hijos que representan al padre o madre, toman entre
todos y por iguales partes la porción que hubiere cabido al
padre o madre representado.

Los que no suceden por representación suceden por ca-


bezas, esto es, toman entre todos y por iguales partes la
porción a que la ley los llama, a menos que la misma ley
establezca otra división diferente134.

134 Ley 84 de 1873, cit., art. 1042.


[67]

CAPÍTULO NOVENO
El derecho de transmisión

El artículo 1014 del Código Civil establece:

Si el heredero o legatario cuyos derechos a la sucesión no


han prescrito, fallece antes de haber aceptado o repudiado
la herencia o legado que se le ha deferido, trasmite a sus
herederos el derecho de aceptar dicha herencia o legado
o repudiarlos, aun cuando fallezca sin saber que se le ha
deferido. No se puede ejercer este derecho sin aceptar la
herencia de la persona que lo trasmite135.

La figura jurídica o institución de la transmisión o trasmisión de la


asignación, por la cual, si llega a morir un heredero sin haber aceptado
o repudiado la herencia, permite (trasmite) a sus asignatarios puedan
en su reemplazo decidir por su padre fallecido136.

135 Ley 84 de 1873, cit., art. 1014.


136 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-
cesoral, cit., p. 173.
[68] Derecho de sucesiones

Por ejemplo: El padre fallece y antes de que su hijo acepte la heren-


cia, este muere también. En este caso, pasa a los herederos de ese hijo
el derecho de aceptar o repudiar la herencia de su abuelo.

I . DI FER E N CIAS E N TRE L A TRA N SMI SI Ó N Y L A


REPR ES E N TACIÓN

a. La transmisión de la herencia da a sus herederos el derecho de acep-


tar dicha herencia o legado o repudiarlos, este derecho se adquiere en
el momento de la muerte del causante. Ocurrida la muerte del padre,
la herencia se defiere en el mismo instante a sus hijos, adquiriendo
estos el derecho de aceptarla o repudiarla. Si uno de los hijos muere
antes de ejercer el derecho, lo transmite en las mismas condiciones a
sus respectivos herederos. La transmisión del derecho de delación da
origen a dos sucesiones por causa de muerte la del causante primario
y la del causante secundario137.
La transmisión tiene lugar únicamente en razón a la muerte del
hijo de un heredero que fallece después de la muerte del causante sin
haber aceptado o repudiado la herencia.
En la representación solo hay una sucesión mortis causa y una sola
delación de la herencia. La herencia se defiere del causante al actual
heredero, y ella obedece o a la premuerte de un hijo o un hermano o
de si este o aquél no quisiese o no pudiese suceder. Aquí hay una sola
sucesión138.

b. La transmisión de la delación de la herencia se verifica en cualquier


sucesión, tanto en la deferida a los hijos como en la deferida al cónyuge,
a los padres, a los hermanos o a otro heredero. La representación solo
tiene lugar en las herencias deferidas a los hijos y a los hermanos139.

137 Martínez Durán. Competencias notariales, cit., pp. 262 y 263.


138 Ibíd., p. 263.
139 Ídem.
El derecho de transmisión [69]

I I . PA R A LE LO O C OM PARAC IÓN E N T R E T R AN SMI SI Ó N


Y REPR ESE N TAC IÓN

1. En el derecho de transmisión el legislador no hace sino aplicar las


reglas generales. El trasmitido adquiere su derecho porque este va in-
cluido en la herencia de transmitente.
En la representación es una “ficción ilegal”. El representante adquiere
su derecho porque la ley lo hacer ocupar el lugar del representado.

2. El derecho del trasmitido emana de su calidad de heredero del


transmitente o trasmisor. En la representación el derecho del repre-
sentante emana directamente de la ley.

3. El adquirente o trasmitido debe ser digno y capaz de suceder al


transmitente o transmisor. El representante debe ser capaz y digno
respecto del causante, no importando que cumpla con estos requisitos
respecto del representado.

4. En el derecho de transmisión la herencia se trasmite con el vicio de


indignidad. En el derecho de representación la herencia no conlleva el
vicio de indignidad.

5. El trasmitido, para adquirir su derecho, debe aceptar la herencia del


transmitente. En el derecho de representación se puede representar a
la persona cuya herencia se ha repudiado.

6. El derecho de transmisión se aplica tanto a la sucesión intestada


como testada. El derecho de representación se aplica solo a la sucesión
ab-intestato, salvo casos señalados en los artículos 1122 y 1241 del
Código Civil.

7. Se puede adquirir por transmisión, tanto “herencia como legado”.


Por el derecho de representación solo se pueden adquirir herencias,
mas no legados, como consecuencia de que la representación solo
opera en la sucesión intestada.

8. En el derecho de transmisión, el transmitente o transmisor debe


haber sobrevivido al causante. En el derecho de representación bien
puede acontecer que el representado fallezca antes que el causante.
[70] Derecho de sucesiones

9. Por el derecho de la transmisión puede adquirir una herencia, cual-


quier persona que invoque la calidad de heredero del transmisor. La
transmisión no exige parentesco y aprovecha a cualquier heredero.
Por la representación solo pueden adquirir las personas que enumera
el artículo 1043 del Código Civil. El derecho de representación exige
un parentesco.

10. No hay posibilidad en el derecho de transmisión de colisión con el


derecho de representación, es decir, no concurren entre sí. En el de-
recho de representación no hay posibilidad de colisión con el derecho
de transmisión, es decir, no concurren entre sí.

11. El derecho de transmisión supone la muerte de transmisor sin ex-


presar su propósito de aceptar o repudiar la herencia o legado. El dere-
cho de representación no supone la muerte del representado, porque
se puede representar a la persona que existe legalmente140.

Otras diferencias son:

1. La transmisión opera únicamente en caso de muerte, mientras que


la representación también se da por causa de incapacidad, indignidad,
repudiación y desheredamiento.

2. Hay trasmisión en caso de post muerte (después de la del causante)


sin haber aceptado o repudiado, a diferencia de la representación, la
cual se presenta en caso de premuerte (antes de la del causante).

3. La transmisión puede predicarse de cualquier clase de sucesión (in-


testada y testada), mientras que la representación se encuentra limita-
da a la sucesión intestada, con la advertencia hecha para las legítimas
y las mejoras.

4. La transmisión es una forma particular de sucesión dentro de otra


que es general, en tanto que la representación es una mera forma de
suceder.

140 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit., p. 179 a 181.
El derecho de transmisión [71]

5. Los beneficiarios de la transmisión pueden ser cualquiera de los he-


rederos de los que correspondan al orden sucesoral del transmitente
(postmuerto), en tanto que los beneficiarios de la representación (re-
presentantes) deberán ser necesariamente hijos legítimos o adoptivos
plenos de los representados.

6. La transmisión puede referirse a herencia o legados, en tanto que la


representación solamente se aplica con relación a las herencias.

7. En la transmisión el beneficiario debe aceptar previamente la he-


rencia del transmitente para poder quedar legitimado para aceptar la
asignación que a este correspondía en la sucesión del causante. En
cambio, el representante puede ejercer su derecho de opción en forma
directa, aceptando de esta manera la asignación141.

141 Ibíd., pp. 181 y 182.


[73]

CAPÍTULO DÉCIMO
Testamento

I . CO NCEPTO DE TE STAM E N TO

El testamento (del latín testatio mentis, que significa “testimonio de la


voluntad”).

Acto por el cual una persona dispone para después de


su muerte de todos sus bienes o parte de ellos. Los testa-
mentos contienen generalmente actos de disposición, pero
también admiten actos de carácter no patrimonial, como
el reconocimiento de un hijo142.

Por su parte, el artículo 1055 del Código Civil define el testamento


como “un acto más o menos solemne, en que una persona dispone del
todo o de una parte de sus bienes para que tenga pleno efecto después

142 Enciclopedia Jurídica. “Testamento”, disponible en [http://www.


enciclopedia-juridica.com/d/testamento/testamento.htm].
[74] Derecho de sucesiones

de sus días, conservando la facultad de revocar las disposiciones con-


tenidas en él mientras viva”143.

I I . FACULTAD DE TE STAR

Esta facultad la tiene toda persona con capacidad, excepto los desig-
nados en el artículo 1061 del Código Civil, que son los llamados in-
hábiles para testar. Sin lugar a discusión hoy tiene sustancialmente
importancia y valor patrimonial, ya que se puede repartirlos, pagar
deudas, hacer donaciones, los grava, deshereda, designa albacea, re-
conoce hijos extramatrimoniales y desde luego instituye herederos y
legatarios, al tiempo que afecta a sus respectivas asignaciones con las
modalidades (modos, condición y término) que disponga.
Casi siempre, en todo testamento se asignan o disponen de un pa-
trimonio en favor de asignatario(s), a favor de terceros o, incluso en
su favor propio testador.
El autor de la distribución de sus bienes es el causante testador,
y sus mandatos deben respetarse y cumplirse estrictamente según lo
expuesto en el testamento, para no variar la disposición de su volun-
tad, siempre que su ejecución se realice dentro de los límites legales,
porque la libertad de testar es un derecho no de carácter absoluto, sino
regulado y limitado144.
Conforme el artículo 1061 del citado Código Civil, son inhábiles
para testar:

1. El impúber.

2. El que actualmente no estuviere en su sano juicio por ebriedad u


otra causa.

3. Todo el que de palabra o por escrito no pudiere expresar su volun-


tad claramente.

Las personas no comprendidas en esta enumeración son hábiles para


testar.

143 Ley 84 de 1873, cit., art. 1055.


144 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-
cesoral, cit., p. 195.
Testamento [75]

I I I . CA R AC TE RÍSTICAS DE L TE STAME N TO

Unipersonal. El testamento es unipersonal porque se otorga indivi-


dualmente, así se garantiza la expresión libre de la voluntad del tes-
tador.

Unilateral. Porque la voluntad del testador es suficiente sin contar con


nadie para darle eficacia al mismo. Está rigurosamente prohibido que
dos o más personas testen conjuntamente.

No receptivo. Pues no precisa que nadie lo conozca, ni incluso los here-


deros, hasta después del fallecimiento del testador. La expresión ante
notario ha de ir dirigida siempre a los sucesores e independientemen-
te de que estos acepten o no, el testamento ha quedado perfeccionado
nada más al otorgarse.

Solemne. Porque su trascendencia y sus últimas consecuencias hacen


que esté rodeado de unas solemnidades legales y garantías formales,
de tal manera que se considerará nulo el testamento en cuyo otorga-
miento no se hayan observado todas las formalidades legales.

Revocable. Porque hasta el fallecimiento del testador, este puede mo-


dificarlo sin limitación alguna, es decir, que todas las disposiciones
son esencialmente revocables y el testador podrá cambiar el testa-
mento las veces que quiera, incluso a pesar de que haya expresado
su voluntad en anteriores ocasiones de que la revisión del testamento
era la válida y definitiva y que no cabía una revocación posterior de
la misma145.

I V. NAT URAL E ZA DE L TE STAM E N TO

El testamento es un negocio jurídico mortis causa, es decir que sus


efectos se producen después del fallecimiento del testador. Y en cuan-

145 Juan Candela Cerdán. “Tema 15. El testamento, características del tes-
tamento. Tipos de testamentos. Testamentos especiales. Los testigos en los
testamentos. Causas de nulidad del testamento. Testamento vital. El codi-
cilo”, en Manual para Técnico Documental en Notarías, t. i, 2a. ed., Madrid,
Dykinson, 2009, pp. 231 a 252.
[76] Derecho de sucesiones

to a sus efectos, no siendo conocido de los herederos o legatarios, pues


hasta la determinación del último testamento no se sabrá, en defini-
tiva, la parte o porción que le corresponde en la herencia, los mismos
no pueden adoptar medidas cautelares ni pedir copia del testamento.
Como es obvio, en el testamento se pueden contener declaraciones
en cuanto al patrimonio del testador, pero también declaraciones de
naturaleza personal, como por ejemplo, el que quiera ser enterrado en
determinado cementerio, con un vestido determinado o que se digan
misas por su alma, etc.146.

V. CL A S ES DE TE STAM E N TO

El artículo 1064 del Código Civil establece las clases de testamento;


encontramos que el testamento es solemne, y menos solemne.
Define el testamento solemne como aquel en que se han observado
todas las solemnidades que la ley ordinariamente requiere.
El testamento menos solemne o privilegiado, se define como aquél
en que pueden omitirse algunas de estas solemnidades, por conside-
ración a circunstancias particulares, determinadas expresamente por
la ley.

A. Testamento solemne
Este es

– Abierto

– Cerrado

Testamento abierto: Llamado también nuncupativo o público, es aquel


en que el testador da a conocer sus disposiciones a los testigos, y al
notario cuando concurren.
Es decir, la voluntad del testador es leída en voz alta ante el notario
y los testigos.
El artículo 1070 del Código Civil establece que el testamento abier-
to debe otorgarse ante el respectivo notario o su suplente y tres testigos.

146 Ídem.
Testamento [77]

En caso de que en el domicilio del testador no hubiere notario, po-


drá otorgarse el testamento solemne abierto, pero ante cinco testigos.

Testamento cerrado o secreto: En esta clase de testamento no se cono-


cen las disposiciones, ni la última voluntad del causante, ni el notario,
ni los testigos tienen conocimiento de estas.
El artículo 1078 del Código Civil establece que el testamento so-
lemne cerrado debe ser otorgado ante el notario y cinco testigos.
El artículo 1080 del Código Civil establece la esencia del testamento
cerrado, este articulo instruye acerca de cómo debe ser otorgado este
tipo de testamento.
El testador presenta al notario y los testigos una escritura cerrada,
manifestando de viva voz y de manera que el notario y los testigos lo
vean, oigan y entiendan, que en aquella escritura se contiene su tes-
tamento.
Las personas mudas podrán hacer esta declaración, escribiéndola
en presencia del notario y los testigos.
El testamento deberá estar firmado por el testador. La cubierta o
sobre del testamento estará cerrada o se cerrará exteriormente, de ma-
nera que no pueda extraerse el testamento sin romper el sobre.
Es decisión del testador estampar un sello o marca, o emplear cual-
quier otro medio para la seguridad de la cubierta.
Establece este mismo artículo que el notario expresará sobre la cu-
bierta, bajo el epígrafe testamento, la circunstancia de hallarse el tes-
tador en su sano juicio; el nombre, apellido y domicilio del testador y
de cada uno de los testigos, y el lugar, día, mes y año del otorgamiento.
Termina el otorgamiento con las firmas del testador, de los testigos
y del notario sobre la cubierta o sobre que contenga el testamento.
En caso de que el testador no pudiere o supiere firmar, lo hará por
él otra persona diferente a los testigos instrumentales, y si alguno o
algunos de los testigos no supieren o no pudieren firmar, lo harán
otros por los que no supieren o no pudieren hacerlo, esto en razón a
que en el sobre o cubierta deberán aparecer siempre siete firmas; la del
testador, la de los cinco testigos y la del notario.
Mientras se esté llevando a cabo el otorgamiento del testamento
cerrado, solo estarán presentes el testador, el notario y los testigos, en
este acto no podrá haber ninguna clase de interrupción, a menos que
se presentara algún accidente o incidente que así lo exigiera.
Inmediatamente después del acto en que el testador presenta al
notario y a los testigos la escritura en que declara que se contiene su
[78] Derecho de sucesiones

testamento, según el artículo 1080 del Código Civil, se deberá exten-


der una escritura pública en que conste el lugar, día, mes y año de la
constitución del testamento cerrado; el nombre y apellido del notario;
el nombre y apellido, domicilio y vecindad del testador y cada uno de
los testigos; la edad del otorgante, la circunstancia de hallarse este en
su entero y cabal juicio, el lugar de sus nacimiento y la nación a que
pertenece147.
En la escritura pública también se indicará la forma de los sellos,
marcas y señales que se utilicen como medios de seguridad en la cu-
bierta o el sobre que contenga el testamento.
Conforme lo establecido en la Ley 36 de 1991, la escritura pública
deberá estar firmada por el testador, por los cinco testigos y por el
notario.
Cuando se requiera la apertura y publicación del testamento, se
deberá aportar la escritura pública en mención junto con la solicitud
de apertura.

VI . CO NTE N ID O DE L TE STAM E N TO

El artículo 1073 del Código Civil establece el contenido del testamen-


to; en el testamento se expresará el nombre y apellido del testador; el
lugar de su nacimiento; la nación a que pertenece; si está o no avecin-
dado en el territorio, y si lo está, el lugar en que tuviere su domicilio;
su edad; la circunstancia de hallarse en su entero juicio; los nombres
de las personas con quienes hubiere contraído matrimonio, de los hi-
jos habidos o legitimados en cada matrimonio y de los hijos naturales
del testador, con distinción de vivos y muertos; y el nombre, apellido
y domicilio de cada uno de los testigos.
Se ajustarán estas designaciones a lo que respectivamente declaren
el testador y testigos. Se expresarán, así mismo, el lugar, día, mes y
año del otorgamiento; y el nombre y apellido del notario, si asistiere
alguno148.

147 Ley 36 de 3 de marzo de 1931 “Sobre reformas civiles y judiciales”, Dia-


rio Oficial, n.° 21.633 de 5 de marzo de 1931, disponible en [https://www.
suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1592080].
148 Ley 84 de 1873, cit., art. 1073.
Testamento [79]

VI I . T ES TAM E N TOS PRIV ILE GI AD O S

Existe un tipo de testamento especial, en el que no se deben cumplir


con todas las solemnidades requeridas por la ley, es llamado testa-
mento menos solemne o privilegiado, no cumple con la totalidad de
las formalidades por consideración a circunstancias particulares, ex-
presamente determinadas por la ley, el artículo 1064 del Código Civil
colombiano, hace referencia a ellos como: “El menos solemne o pri-
vilegiado es aquél en que pueden omitirse algunas de estas solemni-
dades, por consideración a circunstancias particulares, determinadas
expresamente por la ley”. Los testamentos privilegiados son tres, de
acuerdo al artículo 1087 del Código Civil: el testamento verbal, el tes-
tamento militar y el testamento marítimo. Los testamentos privilegia-
dos son testamentos otorgados en situaciones límite como enferme-
dades, situaciones de guerra o situaciones de ubicación149.

A. Características de los testamentos privilegiados


1. Son menos solemnes, se les exige menos requisitos esenciales que a
los testamentos abiertos, nuncupativos o públicos y cerrados.

2. Respecto a los testigos, solo requiere de tres y las inhabilidades de


los mismos son mucho menos numerosas que la de los testamentos
solemnes: solo las del numeral 8 del artículo 1068, es decir, los con-
denados a alguna de las penas designadas en el artículo 315, y en
general, los que por sentencia ejecutoriada estuvieren inhabilitados
para ser testigos. Otras inhabilidades incluyen: que no sean ciegos,
sordos, entiendan al testador y sepan leer y escribir.

3. Están sometidos a caducidad si una vez superadas las circunstan-


cias que permitieron testar privilegiadamente, el testador no falle-
ciere o no se hubiere puesto por escrito.

149 Laura Tatiana Roa Galvis, Sandra Milena Pareja Alonso y Jenny
Mayerly Uribe Velandia. “Análisis del testamento privilegiado y su apli-
cación en Villavicencio” (tesis de pregrado), Villavicencio, Universidad
Cooperativa de Colombia, 2020, disponible en [https://repository.ucc.edu.
co/server/api/core/bitstreams/89c00042-b0ad-4263-84be-2ca18a9fb95c/
content], p. 50.
[80] Derecho de sucesiones

4. Deben otorgarse conforme a la legislación colombiana, no podrán


regirse por legislación extranjera como se autoriza excepcional-
mente a los solemnes.

5. El acto testamentario es uno solo, continuo e ininterrumpido.

6. Requiere que se otorgue en circunstancia de peligro inminente de


muerte del testador.

7. Tienen un “valor provisional” en la medida en que si el testador


fallece dentro de determinado plazo, el testamento adquiere plena
validez; en caso contrario y al desaparecer las circunstancias que lo
motivaron, el testamento caduca en un plazo breve150.

B. Testamento verbal
Este es un testamento privilegiado, que tal como se puede llegar a in-
ferir de su nombre no requiere escrito alguno para su otorgamiento.
El testamento verbal solo se lleva a cabo en los casos en que exista un
peligro tan inminente que afecte la vida del testador, que no pueda
realizarse un testamento solemne, de acuerdo a lo establecido por el
artículo 1092 del Código Civil, sin embargo, esto se deberá demos-
trar para que el mismo tenga validez. En síntesis, el elemento esencial
para que se realice el testamento verbal es la existencia de un peligro
de muerte para el testador. Se debe otorgar ante tres testigos, y ante
ellos el testador debe hacer sus declaraciones de forma que todos las
entiendan y escuchen, será indispensable que el testador pueda hacer-
se escuchar y que sus testigos le entiendan en sus declaraciones, esto
deberá hacerse de forma verbal, este testamento favorece principal-
mente a las personas cuya salud es precaria, los enfermos terminales
y desahuciados; se podrá otorgar en cualquier lugar, siempre que se
cumpla con las condiciones que la ley exige151.

150 Roa Galvis, Pareja Alonso y Uribe Velandia. “Análisis del testamento
privilegiado y su aplicación en Villavicencio”, cit., p. 52.
151 Ibíd., p. 54.
Testamento [81]

C. Caducidad del testamento verbal

El artículo 1093 del Código Civil establece que el testamento verbal


no tendrá validez si el testador fallece después de los 30 días siguientes
al otorgamiento del testamento, tampoco tendrá validez si el testador
falleciere antes, pero el testamento no se hubiese puesto por escrito,
dentro de los 30 días siguientes a la muerte.
Se puede generar la caducidad en dos diferentes eventos, el prime-
ro de ellos es el lapso del tiempo; a partir del día del otorgamiento del
testamento verbal se deberán contar 30 días comunes, si el testador fa-
llece en dicho tiempo, se hará exigible el testamento, de lo contrario, si
este no fallece se produce la caducidad, se toma la muerte del testador
en el tiempo establecido como un requisito de validez152.
La segunda forma es cuando el testador fallece dentro de los 30
días siguientes al otorgamiento del testamento, sin que se haya puesto
por escrito las formalidades legales exigidas por la ley, es decir, a pesar
de ser un testamento verbal, se deberá poner por escrito para que se
haga exigible, este procedimiento no se hará por el testador sino por
los testigos y demás interesados, por ende, a los ojos del testador este
testamento será netamente verbal.
Sobre la reducción a escrito del testamento verbal existe una con-
tradicción dentro del ordenamiento jurídico, toda vez que a la luz de
la Ley 84 de 1873, como se mencionó en el párrafo antecesor, entre
la formulación de testamento y la muerte del causante es que deberá
darse el escrito, sin embargo, la Ley 1564 de 2012153 menciona en su
artículo 475 que se elevará petición para reducción a escrito del testa-
mento verbal dentro de los 30 días siguientes a la muerte del testador,
ampliando considerablemente el plazo para la caducidad154.
El artículo 475 de la Ley 1564 de 2012 establece que la petición
para reducir a escrito el testamento verbal deberá presentarse al juez
del lugar donde se otorgó, dentro de los 30 días siguientes a la defun-
ción del testador, y se sujetará a las siguientes reglas:

152 Ley 84 de 26 de 1873, cit.


153 Ley 1564 de 1.° de julio de 2012 “Por medio de la cual se expide el Códi-
go General del Proceso y se dictan otras disposiciones”, Diario Oficial, n.°
48.489 de 12 de julio de 2012, disponible en [https://www.suin-juriscol.
gov.co/viewDocument.asp?ruta=Leyes/1683572].
154 Roa Galvis, Pareja Alonso y Uribe Velandia. “Análisis del testamento
privilegiado y su aplicación en Villavicencio”, cit., p. 55.
[82] Derecho de sucesiones

1. Al escrito se acompañará la prueba de la muerte del testador y en él


deberá pedirse que se reciba declaración a los testigos instrumen-
tales y a las demás personas de quienes se afirme que tienen co-
nocimiento de los hechos relativos al otorgamiento del testamento,
con indicación de su nombre, vecindad y lugar donde habiten o
trabajen.

2. Si la solicitud fuere procedente, se ordenará la recepción de las decla-


raciones en audiencia, para la cual se señalará fecha y hora, a fin de
esclarecer los puntos relacionados en los artículos 1094 y 1095 del
Código Civil.

3. Antes de la celebración de la audiencia se emplazará a los posibles


interesados por medio de edicto que se fijará en la secretaría del
despacho por cinco días y que se publicará en la forma prevista para
el emplazamiento.

4. Recibidos los testimonios, el mismo juez dictará la providencia que


ordena el artículo 1096 del Código Civil, siempre que se reúnan las
condiciones previstas en dicha norma, y adquiera certeza sobre los
hechos que allí se indican y dispondrá que la actuación se protoco-
lice en notaría del lugar, previa expedición de copia para su archivo.

5. Cuando de las declaraciones de los testigos instrumentales no apa-


rece claramente la última voluntad del testador, el juez declarará
que de ellas no resulta testamento verbal.

6. Si de las declaraciones o de otras pruebas practicadas en la misma


audiencia, a solicitud de interesado o por decreto oficioso del juez
aparece que el testador falleció después de los 30 días siguientes a la
fecha en que fue otorgado el testamento, el juez lo declarará inexis-
tente como tal.

El juez, si encontrare que se han observado las solemnida-


des prescritas, y que en la información aparece claramente
la última voluntad del testador, fallará que, según dicha in-
formación, el testador ha hecho las declaraciones y dispo-
siciones siguientes (expresándolas); y mandará que valgan
Testamento [83]

dichas declaraciones y disposiciones como testamento del


difunto, y que se protocolice como tal su decreto.

No se mirarán como declaraciones y disposiciones testa-


mentarias sino aquellas en que los testigos que asistieron
por vía de solemnidad estuvieren conformes155.

El testamento consignado en el decreto judicial, protocolizado, podrá


ser impugnado de la misma manera que cualquier otro testamento
auténtico.

D. Testamento militar
El artículo 1098 del Código Civil establece, en tiempo de guerra, que
el testamento de los militares, y de los demás individuos empleados
en un cuerpo de tropas del territorio o de la república, y así mismo
el de los voluntarios, rehenes y prisioneros que pertenecieren a dicho
cuerpo, y el de las personas que van acompañando y sirviendo a cual-
quiera de los antedichos, podrá ser recibido por un capitán, o por un
oficial de grado superior al de capitán, o por un intendente de ejército,
comisario o auditor de guerra. Si el que desea testar estuviere enfermo
o herido, podrá ser recibido su testamento por el capellán, médico o
cirujano que le asista; y si se hallare en un destacamento, por el oficial
que lo mande, aunque sea de grado inferior al de capitán156.
Para testar militarmente, será preciso hallarse en una expedición
de guerra, que esté actualmente en marcha o campaña contra el ene-
migo, o en la guarnición de una plaza actualmente sitiada.

El testamento militar deberá llevar el visto bueno del jefe


superior de la expedición o del mismo comandante o jefe,
luego deberá contener la firma del Ministro de Defensa, si
no hubiere sido otorgado ante el mismo jefe o comandante,
deberá ir rubricado al principio y fin de cada página por
dicho jefe o comandante, y que la firma de este sea abonada
por el secretario de guerra y marina de la república, si el
cuerpo de tropas estuviere al servicio de la nación, o por el

155 Ley 84 de 1873, cit., art. 1096.


156 Ibíd., art. 1098.
[84] Derecho de sucesiones

secretario del prefecto del territorio, si dicho cuerpo obrare


solamente en dicho territorio. Si se decide testar mediante
testamento abierto, se requiere la firma de tres testigos; si
por el contrario el testador testa mediante un testamento
cerrado, se requiere la firma de cinco testigos.

Para que este testamento sea incorporado en el protocolo


de instrumentos públicos, el secretario del prefecto lo remi-
tirá, una vez cumplidas las formalidades legales, al notario
del último domicilio del testador, y si este se ignorare o no
fuere conocido, al notario de la capital del territorio. La re-
misión se hará por conducto del juez superior respectivo157.

El testamento militar podrá otorgarse de manera verbal o como tes-


tamento cerrado.

1. Testamento militar verbal


Se puede optar por este tipo de testamento cuando el testador se en-
cuentre en un inminente peligro de muerte, el testador expresará su
voluntad en forma oral ante tres testigos instrumentales quienes de-
berán entender y escuchar claramente sobre su voluntad, será indis-
pensable que el testador pueda hacerse escuchar y que sus testigos le
entiendan en sus declaraciones.
La información de que hablan los artículos 1094 y 1095 del Código
Civil será evacuada lo más pronto posible ante el auditor de guerra o
la persona que haga veces de tal.

2. Testamento militar cerrado

Si el testador decide testar bajo esta figura, el testador


quiere que nadie sepa cuáles son sus disposiciones testa-
mentarias, el testador deberá declarar de viva voz, ante un
capitán, o un oficial de grado superior al de capitán, o por
un intendente del ejército, comisario o auditor de guerra, y

157 Roa Galvis, Pareja Alonso y Uribe Velandia. “Análisis del testamento
privilegiado y su aplicación en Villavicencio”, cit., p. 63.
Testamento [85]

ante los testigos, de tal forma que todos lo vean, oigan y en-
tiendan que en aquella escritura se contiene su testamento,
será importante protocolizarlo para que sea eficaz158.

Deberán tenerse en cuenta las solemnidades indicadas en el artículo


1080 del Código Civil, actuará como ministro de fe cualquiera de las
personas designadas al fin del inciso 1.° del artículo 1098 del mismo
Código.
Este tipo de testamento requiere de la presencia de cinco testigos,
el testamento deberá contener las firmas del testador y los cinco tes-
tigos, la cubierta estará cerrada y el testador podrá grabar un sello o
marca para mayor seguridad de la cubierta. La carátula será visada,
como el testamento, conforme el artículo 1102 del Código Civil; y
para su remisión se procederá según el mismo artículo.

3. Caducidad del testamento militar

Si el testador falleciere antes de expirar los noventa días


subsiguientes a aquel en que hubieren cesado, con respec-
to a él, las circunstancias que habilitan para testar militar-
mente, valdrá su testamento como si hubiere sido otorgado
en la forma ordinaria159.

4. Características del testamento militar

– Es un acto jurídico.

– Es un acto menos solemne, se le exige menos requisitos esenciales


que a los testamentos abiertos, nuncupativos o públicos y cerrados.

– Es el testamento privilegiado más antiguo.

– Su requisito fundamental es que la vida del testador se encuentre en


inminente peligro de muerte.

158 Ibíd., p. 64.


159 Ley 84 de 1873, cit., art. 1101.
[86] Derecho de sucesiones

– Se requiere la presencia de tres testigos, las inhabilidades de los mis-


mos, son mucho menos numerosas que la de los testamentos solem-
nes: solo las del numeral 8 del artículo 1068, es decir, los condenados
a alguna de las penas designadas en el artículo 315, y en general,
los que por sentencia ejecutoriada estuvieren inhabilitados para ser
testigos. Otras inhabilidades incluyen: que no sean ciegos, sordos,
entiendan al testador y sepan leer y escribir.

– Podrá ser ordinario abierto militar u ordinario cerrado militar. Tam-


bién podrá ser verbal, se requiere de su reducción a escrito para que
se dé su validez.

– Están sometidos a caducidad si una vez superadas las circunstancias


que permitieron testar privilegiadamente, si el testador no falleciere
o no se hubiere puesto por escrito.

– Deben otorgarse conforme a la legislación colombiana, no podrán


regirse por legislación extranjera como se autoriza excepcionalmente
a los solemnes.

– El acto testamentario es uno solo, continuo e ininterrumpido.

– Tienen un “valor provisional” en la medida en que el testador fallece


dentro de determinado plazo, el testamento adquiere plena validez;
en caso contrario y al desaparecer las circunstancias que lo motiva-
ron, el testamento caduca en un plazo breve.

– Solo podrá ser otorgado por miembros del ejército o por individuos
empleados en un cuerpo de tropas del territorio o de la república, y
así mismo el de los voluntarios, rehenes y prisioneros que pertene-
cieren a dicho cuerpo, y el de las personas que van acompañando y
sirviendo a cualquiera de los 71 antedichos o por cualquier persona
que sigan a aquél, siempre que se encuentren en campaña o en situa-
ción semejante de actividad bélica.

– Se deberá otorgar testamento militar ante un capitán, o un oficial de


grado superior al de capitán, o ante un intendente de ejército, comi-
sario o auditor de guerra.
Testamento [87]

– Para testar militarmente será preciso hallarse en una expedición de


guerra que esté actualmente en marcha o campaña contra el enemi-
go, o en la guarnición de una plaza actualmente sitiada160.

E. Testamento marítimo

Este se dará, al igual que el testamento militar, en época de


guerra, pero a diferencia del anterior, solo se podrá otorgar
en buque de guerra en alta mar, es importante recalcar que
el mismo no podrá otorgarse en puerto, el requisito de que
el buque haya zarpado es fundamental a la hora de validar
el testamento161.

El artículo 1105 del Código Civil establece que se podrá otorgar tes-
tamento marítimo a bordo de un buque colombiano de guerra en
alta mar.

– Será recibido por el comandante o por su segundo a presencia de


tres testigos.

– Si el testador no supiere o no pudiere firmar, se expresará esta cir-


cunstancia en el testamento.

– Se extenderá un duplicado del testamento con las mismas firmas que


el original.

El fundamento de esta forma de otorgar testamento, es la situación de


riesgo que supone el viaje y la imposibilidad de acudir ante un nota-
rio, ya que por estar embarcados navegando no pueden acudir a las
formas comunes del testamento, como lo es que sea otorgado por es-
critura pública.

160 Roa Galvis, Pareja Alonso y Uribe Velandia. “Análisis del testamento
privilegiado y su aplicación en Villavicencio”, cit., pp. 70 y 71.
161 Ibíd., p. 72.
[88] Derecho de sucesiones

1. Cómo se salvaguarda el testamento

El testamento se guardará entre los papeles más importantes de la


nave, y se dará noticia de su otorgamiento en el diario de la nave y
es de suma importancia generar un duplicado del testamento con las
mismas firmas que el original.

2. Clases de testamento marítimo


Al igual que el testamento militar, este puede ser otorgado como testa-
mento marítimo verbal o testamento marítimo cerrado; encontrándo-
se descritos en los artículos 1110 y 1111 del Código Civil.

3. Testamento marítimo verbal


En caso de peligro inminente podrá otorgarse testamento verbal a
bordo de un buque de guerra en alta mar, observándose lo prevenido
en el artículo 1103 del Código Civil; y el testamento caducará si el
testador sobrevive al peligro.
La información de que hablan los artículos 1094 y 1095 del Código
Civil será recibida por el comandante o su segundo, y para su remisión
al juez por conducto del secretario de Estado, se aplicará lo prevenido
en el artículo 1103 de la misma norma.
El testamento marítimo verbal será recibido por el comandante o
su segundo, y para su remisión al juez por conducto del secretario de
Estado, al igual que el testamento verbal, el testamento verbal marí-
timo se deberá reducir a escrito, el escrito se deberá solicitar por los
interesados con un plazo de 30 días después de la muerte del testador,
ante el juez del circuito del domicilio del causante.

4. Testamento marítimo cerrado


Si el que puede otorgar testamento marítimo prefiere hacerlo cerra-
do, se observarán las solemnidades prescritas en el artículo 1080 del
Código Civil, actuando como ministro de fe el comandante de la nave
o su segundo. Se observará, además, lo dispuesto en el artículo 1106,
y se remitirá copia de la carátula al secretario de Estado para que se
protocolice, como el testamento, según el artículo 1107 de este mismo
Código.
Testamento [89]

Si el buque, antes de volver a Colombia, arriba en un puer-


to extranjero, en que haya un agente diplomático o con-
sular colombiano, el comandante entregará a este agente
un ejemplar del testamento, exigiendo recibo, y poniendo
nota de ello en el diario a fin de que puedan surtirse sus
efectos y requisitos162.

Conforme el artículo 1112 de Código Civil dentro de los testamentos


marítimos, también se encuentra el testamento marítimo en buque
mercante; en los buques mercantes bajo bandera colombiana, podrá
solo testarse en la forma de testamento marítimo abierto, conforme lo
establecido en el artículo 1105 del Código Civil, esta clase especial de
testamento deberá ser recibido por el capitán o su segundo o el piloto,
y al igual que el testamento marítimo abierto, se podrá entregar ante
cónsul o agente diplomático o ante el juez del último domicilio del
causante en el caso de que el buque llegue primero a Colombia que al
extranjero.

5. Caducidad del testamento marítimo


Operará de dos diferentes formas, para el caso del testamento marí-
timo abierto o cerrado, se producirá la caducidad con el actuar del
tiempo, se contarán 90 días a partir del otorgamiento del testamento,
aún después del desembarque, en caso de que el testador fallezca antes
del desembarque, también será válido el testamento.
No se entenderá por desembarque el pasar a tierra por corto tiem-
po para reembarcarse en el mismo buque, sino el pasar a tierra defini-
tivamente sin la intención de embarcar el mismo buque.
El testamento marítimo solo es válido cuando el testador fallez-
ca antes de desembarcar, o antes de expirar los 90 días siguientes al
desembarque. En los buques bajo bandera colombiana solo se podrá
testar con testamento abierto.
En el caso especial del testamento marítimo verbal, que se podrá
otorgar cuando el testador se encuentre en un inminente peligro de
muerte, en este caso especial se dará la caducidad si el testador sobre-
vive a las circunstancias que inicialmente pusieron en peligro su vida.

162 Roa Galvis, Pareja Alonso y Uribe Velandia. “Análisis del testamento
privilegiado y su aplicación en Villavicencio”, cit., p. 74.
[90] Derecho de sucesiones

6. Características del testamento marítimo

Encontraremos que el testamento marítimo tiene varias de las carac-


terísticas del testamento militar, y que se enuncian a continuación:•
Es un acto jurídico.

– Es un acto menos solemne, se le exige menos requisitos esenciales


que a los testamentos abiertos, nuncupativos o públicos y cerrados.

– Su requisito fundamental es que la vida del testador se encuentre en


inminente peligro de muerte.

– Se requiere la presencia de tres testigos, las inhabilidades de los mis-


mos son mucho menos numerosas que la de los testamentos solem-
nes: solo las del numeral 8 del artículo 1068, es decir, los condenados
a alguna de las penas designadas en el artículo 315, y en general,
los que por sentencia ejecutoriada estuvieren inhabilitados para ser
testigos. Otras inhabilidades incluyen: que no sean ciegos, sordos,
entiendan al testador y sepan leer y escribir.

– Podrá ser ordinario abierto marítimo u ordinario cerrado marítimo.


También podrá ser verbal, se requiere de su reducción a escrito para
que se dé su validez.

– Están sometidos a caducidad si una vez superadas las circunstancias


que permitieron testar privilegiadamente, el testador no falleciere o
no se hubiere puesto por escrito.

– • Deben otorgarse conforme a la legislación colombiana, no podrán


regirse por legislación extranjera como se autoriza excepcionalmente
a los solemnes.

– El acto testamentario es uno solo, continuo e ininterrumpido.

– Tienen un “valor provisional” en la medida en que el testador fallece


dentro de determinado plazo, el testamento adquiere plena validez;
en caso contrario y al desaparecer las circunstancias que lo motiva-
ron, el testamento caduca en un plazo breve.
Testamento [91]

– Solo podrá ser otorgado por los individuos de la oficialidad y tripula-


ción, también cualquiera que se halle a bordo del buque colombiano
de guerra, en alta mar.

– Se deberá otorgar testamento marítimo ante un comandante o por


su segundo.

– Para testar marítimamente será preciso hallarse en una expedición


de guerra.

– Se podrá presentar ante diplomado o cónsul en ciudad extranjera.

– Para testar marítimamente será preciso hallarse en alta mar163.

F. Pasos de la apertura del testamento cerrado


El procedimiento para la apertura ante notario se encuentra regulado
en los artículos 60 y siguientes del Estatuto Notarial164.
En resumen, debe seguir los siguientes pasos:

– Acudir ante el notario con la solicitud de apertura y publicación del


testamento cerrado y demás requisitos.

– El notario una vez que examine y evidencie que los documentos es-
tán conforme con lo establecido en las leyes, procederá a citar a los
cinco testigos que participaron en el testamento para que comparez-
can ante él.

– Llegado el día y la hora de la citación, se procederá al reconocimien-


to del sobre y de las firmas puestas en él por el testador, los testigos
y el notario. Siempre estará a la vista el sobre y la escritura pública
original que se haya otorgado.

163 Roa Galvis, Pareja Alonso y Uribe Velandia. “Análisis del testamento
privilegiado y su aplicación en Villavicencio”, cit., pp. 79 y 80.
164 Decreto 960 de 20 de junio de 1970 “Por el cual se expide el estatuto del
Notariado”, Diario Oficial, n.° 33.118 de 5 de agosto de 1970, disponible en
[https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1692245].
[92] Derecho de sucesiones

– El notario, en presencia de todos, extraerá el testamento y lo leerá en


voz alta; terminada la lectura, lo firmará con los testigos a continua-
ción de la firma del testador o en las márgenes y en todas las hojas
de que conste.

– En un acta quedará plasmado todo lo acontecido en la apertura y


quienes participaron en dicho acto.

– Finalmente, se protocolizará el testamento con lo actuado por el mis-


mo notario quien expedirá las copias necesarias, una de ellas será
remitida para el debido registro165.

El artículo 1065 del Código Civil establece que el lugar de apertura y


publicación del testamento se hará ante el juez del último domicilio
del testador; pero si no fueren hallados allí el notario y los testigos que
deben reconocer sus firmas, aquellos actos tendrán lugar ante el juez
que designen las leyes de procedimiento166.

G. Casos especiales
Si uno de los que acredita interés en el testamento cerrado se opone
a su apertura, el notario no la ejecutará y deberá entregar el sobre y
copia de la actuación al juez competente para que este trámite y decida
la oposición a la apertura como un incidente.
El notario también remitirá la actuación a un juez competen-
te cuando la cubierta no aparezca cerrada, marcada y sellada como
cuando se presentó para el otorgamiento, igualmente procederá si las
firmas del notario o los testigos no fueren reconocidos o abonados.
El notario, dejando constancia de lo anterior, practicará la apertura
y publicación del testamento y enviará sobre, pliego y copia de su ac-
tuación al juez competente. Por lo tanto, el contenido del testamento
no podrá ser exigido judicialmente hasta que no se declare su validez,
pero si el testamento es declarado válido, el juez ordenará su protoco-
lización y posterior registro167.

165 Notaría 19. “Apertura de testamento”, Bogotá, diciembre de 2020, dispo-


nible en [https://www.notaria19bogota.com/apertura-de-testamento/].
166 Ley 84 de 1873, cit., art. 1065.
167 Ídem.
Testamento [93]

VI I I . T ESTIGOS IN HÁB IL E S

El artículo 1068 del Código Civil establece que no podrán ser testigos
en un testamento solemne, otorgado en los territorios:

– Los menores de 18 años.

– Todos los que actualmente se hallaren privados de la razón.

– Los condenados a alguna de las penas designadas en el artículo 315,


numeral 4, y en general, los que por sentencia ejecutoriada estuvie-
ren inhabilitados para ser testigos.

– Los amanuenses del notario que autorizare el testamento.

– Los extranjeros no domiciliados en el territorio.

– Las personas que no entienden el idioma del testador, sin perjuicio


de lo dispuesto en el artículo 1081.

– Los ascendientes, descendientes y parientes dentro del tercer grado


de consanguinidad, o segundo de afinidad del otorgante o del fun-
cionario público que autorice el testamento.

– El cónyuge del testador.

– Los dependientes o domésticos del testador, de su consorte, del fun-


cionario que autorice el testamento

– Los que tengan con otro de los testigos el parentesco como ascen-
dientes, descendientes y parientes dentro del tercer grado de con-
sanguinidad, o segundo de afinidad. El sacerdote que haya sido el
confesor habitual del testador, y el que haya confesado a este en la
última enfermedad.

– Los herederos y legatarios, y en general, todos aquéllos a quienes


resulte un provecho directo del testamento.

La habilidad podemos entenderla como la aptitud para cumplir una


función o cargo, en este caso para ser testigos testamentarios. La ley
[94] Derecho de sucesiones

no dice quiénes son los hábiles, solo enuncia los inhábiles, que según
el artículo 1068 del Código Civil son: los menores; enajenados menta-
les; condenados; sordos, ciegos y mudos etc.; el cónyuge del testador;
los ascendientes, descendientes y parientes dentro del tercer grado de
consanguinidad, segundo de afinidad del otorgante o de funcionario y
legatarios; y en general todo aquel público que autorice el testamento,
y los herederos a quienes resulte un provecho directo del testamento.
Existen otros, denominados testigos putativos o aparentes (art.
1069 del C. C.), que son lo que en principio aparecerían hábiles, pero
que en realidad no lo son, de estos solo uno podrá ser valorado, acep-
tado o tenido en cuenta en un testamento. Por lo menos dos testigos
deben estar domiciliados en el territorio del testador (art. 1068 C. C.).
Los testigos deben ser alfabetos, exigiend o la ley que uno de tres, y
dos de cinco deben saber leer y escribir (art. 1068 del C. C.)168.

I X. T ES TAM E N TOS SOL E M N E S OTO RG AD O S E N E L


EXT ER I OR

Regulados en el Código Civil colombiano, desde el articulo 1084 al


artículo 1086.
Como lo mencionan Echevarría Esquivel y Echevarría Acu-
ña en su citado texto Compendio de derecho sucesoral, la normativi-
dad colombiana reglamenta dos clases de testamentos otorgados en el
exterior.
El primero es aquel que se otorga conforme a la ley extranjera en
concordancia con la regla del locus regit actum (el acto se rige por la
ley del lugar).
El segundo es el otorgado de acuerdo a la legislación colombiana.
Para que el testamento otorgado en el exterior según las normas ex-
tranjeras valga en Colombia, se requiere que cumpla con unos requi-
sitos o formalidades que son:

1. Que sea por escrito (art. 1084 C. C.).

168 Roa Galvis, Pareja Alonso y Uribe Velandia. “Análisis del testamento
privilegiado y su aplicación en Villavicencio”, cit., p. 207.
Testamento [95]

2. Que se otorgue ante funcionario público para probarse con instru-


mentos públicos ya que no valen las escrituras privadas.

3. Que sea reúnan las solemnidades de la ley extranjera.

4. Constancia de su conformidad con la legislación extranjera (art.


1084 del C.C.).

5. Que se pruebe su autenticidad y sea traducida legalmente.

En cuanto a la segunda forma, ante agente diplomático o consular co-


lombiano, observando las formalidades legales.
El artículo 1085 del Código Civil testamento otorgado en el ex-
tranjero según nuestras normas legales, tiene unos requisitos o exi-
gencias para que tenga reconocimiento jurídico que son según esta
normatividad:

1. Ser colombiano, o siendo extranjero estar domiciliado en el terri-


torio.

2. Autorizado por ministro diplomático.

3. Testigos colombianos o extranjeros con domicilio en el lugar de


otorgamiento del testamento.

4. Observar las reglas de ley.

5. El testamento debe llevar sello de la delegación o consulado.

6. Si el testamento no fue otorgado ante un jefe de legación, deberá


llevar visto bueno por parte de este jefe.

7. Se remita el testamento por la delegación o consulado al secretario


de relaciones exteriores.

Si se da cumplimiento a lo antes descrito, se remitirá copia al juez


del circuito del último domicilio del causante, con la finalidad de que
dicha copia se incorpore en el protocolo de un notario del mismo do-
micilio.
[96] Derecho de sucesiones

X. LEY 1934 DE 2018

Esta ley amplío la libertad de testar mediante la reducción de las legí-


timas a una cuarta parte de la masa sucesoral y eliminó la cuarta de
mejoras con el fin de permitir la libre disposición de las tres cuartas
partes de los bienes, sin perjuicio de la porción conyugal y de los ali-
mentos que se deban por ley169.
Así las cosas, y en respuesta a las necesidades de la sociedad actual,
la Ley 1934 de 2018170 modificó parcialmente el régimen de sucesio-
nes al otorgar una mayor libertad al testador al momento de efectuar
las disposiciones testamentarias, eliminando la cuarta de mejoras des-
tinada a acrecentar la cuota herencial de los descendientes, dejando en
dos partes la masa sucesoral –previas deducciones y agregaciones en
razón de las donaciones que hubiere hecho el de cujus–, distribuyén-
dose la mitad de los bienes para los legitimarios (mitad legitimaria) y
la otra para libre disposición. La mitad legitimaria debe ser repartida
en partes iguales entre los legitimarios –los cuales fueron determina-
dos en el actual artículo 1240 del Código Civil–, y la mitad de libre
disposición es la parte con la que cuenta el testador para que a su
voluntad asigne a quien o quienes él prefiera171.

169 Ámbito Jurídico. “Lista ley que amplía la libertad testamentaria”, Bogotá, 6
de agosto de 2018, disponible en [https://www.ambitojuridico.com/noticias/
civil/civil-y-familia/lista-ley-que-amplia-la-libertad-testamentaria].
170 Diario Oficial, n.° 50.673 de 2 de agosto de 2018, cit.
171 Charrupi Hernández. “La evolución del régimen sucesoral en el derecho
colombiano. A propósito de la Ley 1934 de 2018”, cit.
[97]

CAPÍTULO

DÉCIMO PRIMERO
Venta de derechos herenciales

I . CO NCEPTO

La venta o cesión de derechos herenciales, es una figura que utilizan


los herederos en la cual ellos venden (puede ser entre ellos mismos o
a terceros) los derechos que correspondan sobre los bienes que haya
dejado el causante. Cabe aclarar que lo que se vende es, justamente,
la posibilidad de recibir una porción (o incluso la totalidad) de la he-
rencia, mas no los bienes como tal; es decir que, una vez realizada la
venta, el comprador debe iniciar el proceso de sucesión normalmente
y hacerse cargo de los gastos notariales, de registro y de abogado, así
como también debe aceptar los riesgos a los que se expone172.
Por su parte, la cesión de derechos herenciales está regulada en los
artículos 1857 inciso 2.°, 1967 y 1968 del Código Civil, es la forma

172 Notaría 19. “Venta o cesión de derechos herenciales”, Bogotá, mayo de


2017, disponible en [https://www.notaria19bogota.com/venta-cesion-
derechos-herenciales/].
[98] Derecho de sucesiones

como la legislación colombiana reglamenta la negociación o disposi-


ción del derecho real de herencia, en la que el asignatario, sea a título
universal (heredero) o a título singular (legatario), transfiere total o
parcialmente dicho derecho, ya sea onerosamente o gratuitamente,
para que un tercero, denominado cesionario, quien es la persona na-
tural o jurídica que adquiere el derecho de herencia, ocupe el lugar
del cesionario dentro del trámite de sucesión de la persona fallecida
(causante)173.

I I . PA RT ES

Causante: “En el ámbito jurídico, causante es un término utilizado


para referirse a la persona de la que proviene un bien o derecho que
otra persona posee”174.
Lo anterior conlleva a establecer que se trata de la persona que
transmite bienes o derechos de forma gratuita y mortis causa (heren-
cia) a sus herederos o legatarios.
Asignatario: “Designación genérica para señalar al heredero (asig-
natario a título universal) o al legatario (asignatario a título singu-
lar)”175.
Asignatario es la persona a quien se hace la asignación.
El artículo 1010 del Código Civil define las asignaciones por causa
de muerte así: se llaman asignaciones por causa de muerte las que
hace la ley o el testamento de una persona difunta, para suceder en
sus bienes.
La palabra asignaciones se significan en este código las asignacio-
nes por causa de muerte, ya las haga el hombre o la ley.
Cedente: Que cede su derecho o sus bienes.
Cesionario: Es la persona natural o jurídica que adquiere el dere-
cho de herencia.
Persona en cuyo favor se hace una cesión de bienes.

173 Superintendencia de Notariado y Registro. Concepto 2616 de


2013, disponible en [https://servicios.supernotariado.gov.co/files/content/
conceptos/2013/88372-concepto2616de2013.pdf].
174 “Causante”, en Concptos Jurídicos, disponible en [https://www.
conceptosjuridicos.com/causante/].
175 Valencia de Urina. Sucesiones por causa de muerte, cit., p. 15.
Venta de derechos herenciales [99]

El principal efecto de la tradición de derechos hereditarios, es que


el adquirente o cesionario pasa a ocupar jurídicamente el lugar que te-
nía el cedente o vendedor de los derechos. El cesionario pasa a ocupar
la misma situación jurídica del cedente, pasando a tener los mismos
derechos y obligaciones del heredero. Podrá, por tanto:

– Solicitar la posesión efectiva de la herencia.

– Solicitar la partición de bienes e intervenir en ella.

– Ejercer las acciones de petición de herencia y de reforma del testa-


mento, que corresponden a los herederos.

– Tiene derecho al acrecimiento, salvo pacto en contrario176.

Diferencias entre herederos y legatarios: Son muchas estas diferencias,


pero podemos anotar las siguientes:

1. El heredero tiene derecho a una universalidad jurídica. Los legata-


rios solo una o más cosas singulares.

2. El heredero representa a la persona del difunto, jurídicamente se


identifican. Los legatarios no.

3. El heredero como representante del difunto es responsable de las


deudas. Los legatarios no.

4. El heredero adquiere una vez tramitado el proceso el dominio con


el fallecimiento del causante. El legatario solo lo adquiere cuando es
cuerpo cierto o especie.

5. El heredero adquiere junto con el dominio la posesión legal de la


herencia (arts. 757 y 783, C. C.). El legatario adquiere con la muerte
del causante, la posesión material del bien legado y puede exigir la
entrega del mismo.

176 Notaría Cuarta. “Cesión de derechos herenciales (venta o donación)”,


Pereira, Colombia, disponible en [http://www.notariacuarta.pagegear.co/
es/cesion-de-derechos-herenciales-venta-o-donacion-PG 34].
[100] Derecho de sucesiones

6. La institución de la posesión efectiva de la herencia es del heredero,


no del legatario.

7. Los herederos son instituidos por testamento o por ley. Los legata-
rios solo por testamento.

8. Los herederos tienen el derecho de administrar la herencia. Los le-


gatarios no.

9. Solo los herederos pueden instaurar la acción de petición de heren-


cia y de reforma del testamento. No tiene el derecho a esta acción
el legatario.

10. La representación sucesoria solo puede darse en la herencia y no en


los legados.

11. El desheredamiento solo se aplica a los herederos, no a los legata-


rios177.

I I I . CL A SE S DE V E N TA DE DE RE C H O S HE R E N C I ALE S

Existen dos tipos de venta o cesión de derechos herenciales:


A título universal: Implica la venta del total de la herencia, es decir
todos los bienes que haya dejado el causante. Cuando se opta por trans-
ferir los derechos a título universal, no es necesario llevar la escritura a
registro, solo se protocoliza con los documentos para que, al momento
de la sucesión, sepan a quién se le deben adjudicar los bienes.
A título singular: Hace referencia a la venta de un solo bien de la
herencia. Por ejemplo: su padre fallece y deja para la sucesión dos ca-
sas, una finca y un carro, pero usted solo va a vender los derechos
herenciales de la finca, el resto lo reparten normalmente entre los he-
rederos. En este caso, sí se lleva la escritura de venta a registro para
que se tenga claro a quién se le deberá adjudicar este inmueble178.

177 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit.
178 Ídem.
Venta de derechos herenciales [101]

I V. VENTA DE DE RE C HOS GANAN C I ALE S

Los gananciales, aunque no tiene una definición expresa en el Código


Civil colombiano, puede decirse que “son los bienes que se obtienen
durante el matrimonio por el trabajo de los cónyuges o por el produc-
to de sus bienes privados o comunes durante el matrimonio a título
oneroso”.
Al tramitar una sucesión y al liquidar una herencia, si el causante
era casado o convivía en unión marital de hecho legalmente declara-
da, se deberá antes de realizar la partición y adjudicación de la heren-
cia, liquidar la sociedad conyugal o patrimonial de ser el caso; es decir,
en primer lugar, se liquida la sociedad conyugal y lo que quede de
resultado después de liquidada serán los activos y pasivos susceptibles
de partición y adjudicación a los herederos.
A modo de ejemplo: si la persona fallecida era casada y la herencia
estaba compuesta por el 100% de los bienes, al liquidar la sociedad
conyugal se divide 50% que le correspondería al cónyuge fallecido y
50% que le corresponde al cónyuge sobreviviente; el 50% del cónyuge
supérstite se le adjudica a este y el 50% que le correspondería al cau-
sante pasaría a adjudicarse a los herederos.
El cónyuge sobreviviente puede optar por recibir su 50% y se le ad-
judicaría a este, pero en caso de que su voluntad sea que el 100% de la
herencia se adjudique a los herederos o a un tercero, esto dependiendo
del caso puntual, podrá disponer de su 50% antes de que le sea adjudi-
cado y podrá optar por vender lo que le correspondería por concepto
de gananciales.
Esta figura tiene similitud a la venta de derechos herenciales, pero el
concepto varía en razón a que el cónyuge no es heredero, razón por la
cual este dispone de sus gananciales y no de sus derechos herenciales.

V. ¿CUÁ LE S SON LOS RIE SGOS A LO S Q U E ME


EXPO NGO?

Puede acaecer que luego de comprados los derechos, al


proceso de sucesión se haga parte un acreedor sobre el bien
y que los activos no sean suficientes para cubrir la deuda,
en tal caso el acreedor puede reclamar los derechos sobre
la propiedad de la cual se compraron los derechos heren-
ciales, como parte de pago por la deuda. Si esto llegase a
[102] Derecho de sucesiones

suceder, el comprador de los derechos herenciales no pue-


de alegar ni reclamar al heredero anterior por nada y debe
asumir la responsabilidad179.

Al ocupar el mismo lugar jurídico del heredero, el cesionario debe


hacerse cargo también del pasivo de la herencia, es decir, responde de
las deudas hereditarias y testamentarias.
El ceder derechos herenciales es considerado como un contrato
de los llamados aleatorios o inseguros (art. 1438 del C. C.), razón por
la que se considera que no cabe esta negociación, la llamada lesión
enorme.

VI . L A LESIÓN E N ORM E E N L A C E SI Ó N D E L DE R E C H O
HER EDI TARIO

Existe una importante jurisprudencia sobre la lesión enorme en las


sucesiones:
Procedencia de la rescisión por lesión enorme en determinados
casos de venta de derechos herenciales.
Ante el copioso número de negocios inequitativos sobre venta de
derechos hereditarios o de gananciales y la falta de solidez de una po-
sición tan cerrada o absoluta, la doctrina nacional, con fundamento
en la legislación existente, revisó la posición anterior y dio entrada
a la institución de la lesión enorme en materia de venta de derechos
hereditarios o de gananciales, cuando por razón del conocimiento de
algunos hechos o circunstancias se pudiera concluir que las partes no
estaban colocadas en el albur de la ganancia o de la pérdida.
En efecto, la Corte en Sentencia de 3 de agosto de 1954, dijo:

No se puede sostener de manera absoluta que la venta de


derechos hereditarios sea siempre de carácter aleatorio.
Cuando al momento de efectuarse la cesión se conoce de
manera cierta por los contratantes la cuantía del activo y
del pasivo de la sucesión, y el número y calidad de los he-
rederos, el objeto vendido no es cosa que quede sometida
totalmente al azar de una pérdida o ganancia. La presta-

179 Notaría 19. “Venta o cesión de derechos herenciales”, cit.


Venta de derechos herenciales [103]

ción en este caso no depende de un acontecimiento incier-


to que haga imposible su justiprecio al momento del con-
trato. Puede ocurrir, por ejemplo, que la cesión se efectúe
después de practicados los inventarios y avalúos cuando
ya se han fijado precisamente los elementos integrantes del
patrimonio herencial y los valores de los bienes relictos.
En este caso la venta de los derechos herenciales no tendrá
carácter aleatorio180.

La calificación de la naturaleza aleatoria o conmutativa de la venta de


derechos hereditarios, para decidir sobre la procedencia de la acción
rescisoria por lesión enorme, es cuestión de hecho que corresponde
determinar al juzgador en cada caso, teniendo en cuenta los antece-
dentes y las circunstancias en que se celebre el contrato, con base en
las pruebas allegadas al juicio. Pero en contra de esta doctrina, se hace
la objeción de que en ningún caso tiene cabida la rescisión por lesión
enorme en las ventas de derechos hereditarios, debido a la incerti-
dumbre del carácter, mueble o inmueble, del objeto vendido. Es ver-
dad que en esta clase de ventas el objeto de la transferencia no es una
cosa corporal, sino una cosa incorporal, o sea, el derecho de herencia
del cedente que recae sobre la universalidad de los bienes de la suce-
sión y no sobre especies determinadas.
La dificultad es allanable. El artículo 667 del citado Código Civil
establece que:

Los derechos y acciones se reputan muebles o inmuebles se-


gún lo sea la cosa en que han de ejercerse o que se debe. Si el
patrimonio de la sucesión está representado solo en bienes
raíces, el derecho de herencia cedido será inmueble y cabrá
la rescisión. Por el contrario, si el patrimonio herencial está
integrado únicamente por bienes muebles, el derecho del
sucesor será mueble y no procederá la rescisión.

Posteriormente, en Sentencia del 21 de abril de 1964, la Corte por una


parte reitera que procede la acción rescisoria por lesión enorme en
los casos de cesión de derechos hereditarios o de gananciales cuando

180 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit.
[104] Derecho de sucesiones

al tiempo de la cesión eran conocidas por las partes las fuerzas de la


herencia y, por otra, sostiene que si el derecho cedido se hace con rela-
ción a determinado bien de la comunidad universal, también procede
la mencionada acción, puesto que en este evento el cedente no limita
su responsabilidad a su calidad de heredero o cónyuge sobreviviente,
sino que está obligado al saneamiento, como vendedor de cosa ajena,
en los términos del artículo 1401 del Código Civil181.
En el punto, dijo la Corte: “Si a trueque de una determinada presta-
ción se cede el derecho de herencia en abstracto, o sea, ‘sin especificar
los efectos de que se compone’ el cedente ‘no se hace responsable sino
de su calidad de heredero’”182; y la cesión que por lo general es negocio
conmutativo y se rige por el principio de la utilidad equivalente para
las partes, puede por excepción convertirse en aleatorio, por la contin-
gencia incierta de ganancia o pérdida que al tiempo del negocio lleve
aparejada. Si además de no estar especificados en la cesión los efectos
de que se compone la herencia, no se contaba el día del contrato con
elementos de juicio que razonablemente permitieran deducir el jus-
tiprecio del derecho cedido, y dentro de esa incertidumbre las partes
asumieron la contingencia de ganancia o pérdida, ninguna de las dos
podría llamarse a lesión, y el cedente sanea con solo tener la calidad
de heredero, aunque el cesionario experimente pérdida neta. Más si a
tiempo de la cesión eran conocidas las fuerzas de la herencia, como
se revela a menudo por los hechos y principalmente después de la
facción de inventarios, el elemento a sabiendas elimina el alea, aunque
el traspaso se haga sin especificar los efectos de que se compone la he-
rencia. Cabe entonces la teoría de la lesión, en guarda de la equitativa
igualdad de utilidades para las partes contratantes.
Con mayor énfasis todavía cuando el derecho está cedido con res-
pecto a determinado bien de la comunidad universal. Porque así la
responsabilidad del cedente no se limita a su condición de heredero,
sino que está obligado al saneamiento como vendedor de cosa ajena,
en los términos del artículo 1401 del Código Civil, por el hecho de que
no se le atribuye aquel bien en la partición hereditaria.
Lo mismo se predica mutatis mutandis para la cesión por el cónyuge
sobreviviente, de su derecho vinculado a cierto inmueble de la sociedad
conyugal ilíquida, en razón de ser también comunidad universal.

181 Ídem.
182 Ley 84 de 1873, cit., art. 1967.
Venta de derechos herenciales [105]

Nota: Reiteración de la doctrina jurisprudencial contenida en la


sentencia de la misma corporación de fecha abril 23 de 1980, median-
te sentencia de mayo 20 de 2003, según la cual la enajenación de los
derechos hereditarios puede no ser un negocio aleatorio183.
Existen criterios doctrinarios con la tesis de que la venta de de-
rechos herenciales no siempre es de carácter aleatorio, y por lo tanto
es procedente causarle la lesión enorme, tal como podemos apreciar
cuando se sostiene que se da la lesión enorme en la venta de derechos
hereditarios. Se consideraba antiguamente que la venta de la heren-
cia era contrato aleatorio, no conmutativo, que al ser su objeto una
universalidad jurídica y no estos o los otros derechos singulares, no
existía forma de determinar equivalencia entre el precio y el objeto
vendido, o sea la universalidad jurídica, y que, por lo tanto, la lesión
enorme solo tenía cabida en las ventas de inmuebles cuando era po-
sible determinar el valor de aquellos en el momento del contrato, es
decir, en las ventas que tenían el carácter conmutativo.
Empero, la doctrina moderna ha rectificado ese concepto y la ju-
risprudencia colombiana ha aceptado de buen agrado esa rectifica-
ción, con lo cual tributa homenaje a los dictados del buen pensar de
la equidad.
En efecto, a partir de una sentencia de la Corte Suprema de 3 de
agosto de 1954, se dijo que no se puede sostener de manera absoluta
que la venta de derechos hereditarios sea siempre de carácter aleato-
rio, cuando al momento de efectuarse la cesión se conoce de manera
cierta por los contratantes la cuantía del activo y del pasivo de la suce-
sión, y el número y calidad de los herederos, el objeto vendido no es
cosa que quede sometida al azar de una pérdida o ganancia. La presta-
ción en este caso no depende de un acontecimiento incierto que haga
imposible su justiprecio al momento del contrato. Puede ocurrir, por
ejemplo, que la cesión se efectúe después de practicados los inventa-
rios y avalúos, cuando ya se han fijado precisamente los elementos in-
tegrantes del patrimonio herencial y los valores de los bienes relictos.
En este caso, la venta de los herenciales no tendrá carácter aleatorio184.

183 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil. Sentencia


6585 de 20 de mayo de 2003, M. P.: Jorge Antonio Castillo Rugeles,
disponible en [https://www.redjurista.com/Documents/corte_suprema_
de_justicia,_sala_de_casacion_civil_e._no._6585_de_2003.aspx].
184 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-
cesoral, cit.
[106] Derecho de sucesiones

En virtud de esa doctrina, puede alegarse lesión enorme en la venta


de derechos hereditarios:

1. Cuando en la masa herencial existan uno o varios inmuebles. Es


verdad que la venta se refiere a derechos hereditarios, pero no es
menos cierto que tales derechos se vinculan por la participación a
los bienes concretos que integran la masa herencial. Quien compra
derechos hereditarios, vincula su compra a la participación de la
masa herencial dentro de la cual se encuentran los derechos singu-
lares, pues si bien es cierto que se compra actualmente una univer-
salidad jurídica o cuota de ella, sin embargo, se espera adquirir a
cambio de ella determinados bienes.

2. Si en la masa herencial hubiere inmuebles, muebles, créditos y otros


derechos, la rescisión será posible en caso de que la lesión enorme
aparezca, teniendo en cuenta solo el valor de los bienes raíces. Ha-
brá, por lo tanto, necesidad de un avalúo separado de los inmuebles
y los demás derechos; la lesión se aprecia únicamente con el valor
de los inmuebles y el respectivo precio proporcional que les haya
correspondido en la venta185.

VI I . FA LSA TRADIC IÓN

La Sentencia SC3671-2019 hace referencia a los títulos provenientes


del non dómino “del no dueño”186.
Correspondiendo a ventas de inmuebles ajenos, sin antecedentes
propios, mejoras en suelo ajeno, cesión de derechos herenciales, adjudi-
cación de derechos y acciones en sucesorio o de un propietario putativo,
etc.
En esa misma línea, el inciso séptimo del parágrafo 3.° del artícu-
lo 8.° de la Ley 1579 de 2012, expresa:

185 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit., pp. 67 a 71.
186 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil. Sentencia
SC3671-2019 de 11 de septiembre de 2019, M. P.: Luis Armando Tolosa
Villabona, disponible en [https://cortesuprema.gov.co/corte/wp-
content/uploads/2019/09/SC 3671-2019.pdf].
Venta de derechos herenciales [107]

Para efectos de la calificación de los documentos, téngase


en cuenta la siguiente descripción por naturaleza jurídica
de los actos sujetos a registro: Falsa tradición: para la ins-
cripción de títulos que conlleven la llamada falsa tradición,
tales como la enajenación de cosa ajena o la transferencia
de derecho incompleto o sin antecedente propio, de con-
formidad con el parágrafo 2.° de este artículo (destacado
nuestro)187.

La falsa la tradición de la inscripción o registro en el folio de matrícula


inmobiliaria a favor de una persona que carece del derecho de domi-
nio total o parcialmente sobre un bien inmueble porque el título o el
modo de adquisición no es el adecuado o autorizado por la ley, sea que
falte el título, o que existiendo, falte el modo para adquirirlo.
Entre sus causas, particularmente ligadas a las transferencias pro-
venientes de quien no es el verdadero dominus, o la enajenación de
derecho incompleto o sin antecedente propio, se hallan:
Títulos de non domine: Los provenientes de quien no tiene el dere-
cho de dominio o de propiedad, como los concernientes a la venta de
cosa ajena, circunstancia en la cual hay título, pero quien lo otorga no
tiene la propiedad o el dominio por hallarse en cabeza de otra persona
y en consecuencia no puede producir la tradición.
Dominio incompleto: Es el derecho de propiedad que no se tiene
completa o íntegramente, sino parte de él; por ejemplo, la adquisición
de una cosa, de manos de quien se halla en expectativa de adquirirla,
o en situaciones tales como:

– La enajenación de derechos sucesorales realizada en cuerpo cier-


to, porque un heredero los transfiere sobre determinado bien, sin
haberse realizado el trámite notarial o judicial de la sucesión para
liquidarla. Se incluyen aquí los remates de derechos y acciones en
sucesión ilíquida que versen sobre bien inmueble.

– La enajenación de derechos sucesorales realizados sobre una univer-


salidad jurídica, sin haberse liquidado la causa sucesoral respectiva.

187 Ley 1579 de 1.° de octubre de 2012 “Por la cual se expide el estatuto de
registro de instrumentos públicos y se dictan otras disposiciones”, Diario
Oficial, n.° 48.570 de 1.° de octubre de 2012, disponible en [https://www.
suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?ruta=Leyes/1684387].
[108] Derecho de sucesiones

Enajenación de cuerpo cierto teniendo el tradente únicamente de-


rechos de cuota, sea por venta, permuta o donación sobre cuerpo
cierto. En este caso, el transmisor del derecho de dominio no posee
el todo, sino apenas una parte o cuota del mismo, de tal modo que
no posee la integridad del derecho o del todo, y en consecuencia no
puede realizar una tradición del derecho completo.
Inscripciones sin antecedente registral o antecedente propio: Corres-
ponden a la ausencia de antecedentes registrales o de tradición de un
inmueble, en los folios de matrícula inmobiliaria, o cuando se regis-
tra el título sin haberse identificado la procedencia o fuente del título
o del modo del derecho real de dominio o los antecedentes de que
consta el título. Siendo obligación del registrador y del notario, en el
control material o formal del instrumento, no se incluyó esa génesis,
la causa o el título, habiéndose registrado de esa manera.
La mal denominada posesión inscrita prevista en algunos textos
del Código Civil: Al respecto, la Superintendencia de Notariado y Re-
gistro, en un acto administrativo no muy reciente, en referencia a la
falsa tradición, añade las hipótesis de posesión inscrita señalando,
como factores de falsa tradición: “2. Transferencia de derecho incom-
pleto o sin antecedente propio, como es la venta de derechos heren-
ciales o derechos y acciones en sucesión y la posesión inscrita”.
Quienes así se encuentran, son aparentes titulares del derecho de
dominio y no pasan de ser simples o eventuales poseedores, porque
en la falsa tradición no hay verdadera tradición, sino como se viene
señalando, pseudotradición o tradición medio188.

VI I I . PRO CE DIM IE N TO DE L A VE N TA D E D E R E C HO S
HER ENCIAL E S

El acto jurídico de cesión del derecho de herencia debe hacerse en


forma solemne, esto es por escritura pública y mediante un título tras-
laticio de dominio (compraventa, permuta, dación en pago, donación,
etc.) contenido en el mismo instrumento. De esta forma el cesionario,
con la escritura pública por medio de la cual adquiere dicho derecho
se legitima para acudir, bien sea por la vía judicial o por la notarial, a

188 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil. Sentencia


SC3671 de 2019, cit.
Venta de derechos herenciales [109]

la solicitud del inicio del trámite de sucesión y así lograr que se adjudi-
que la cosa o cosas que en principio le corresponderían al asignatario
cedente189.
Es decir que la venta de derechos herenciales, tal como lo dispo-
ne el inciso 2.° del artículo 1857 del Código Civil, debe hacerse por
escritura pública, pues es un acto solemne, el artículo en mención es-
tablece, “la venta de los bienes raíces y servidumbres y la de una su-
cesión hereditaria, no se reputan perfectas ante la ley, mientras no se
ha otorgado escritura pública”; y si afecta bienes inmuebles, haciendo
referencia a una venta de derechos herenciales a título singular, debe
registrarse en la Oficina de Registro e Instrumentos Públicos.

I X. REQ UISITOS

La venta de derechos herenciales “debe efectuarse una vez fallecido el


causante. La cesión anterior a la muerte del causante es jurídicamente
imposible, ya que la ley sanciona con nulidad absoluta por objeto ilí-
cito los pactos sobre sucesión futura”190.

A. Compraventa de derechos herenciales y gananciales a título


singular
– Requisitos de las partes:

a. Copia auténtica del registro civil de defunción del causante.

b. Copia auténtica del registro civil de matrimonio o declaración de la


unión marital de hecho.

c. Copia auténtica de registros civiles de nacimiento de herederos.

d. Copia de los documentos de identificación de los compradores.

189 Superintendencia de Notariado y Registro. Concepto 2616 de 2013,


cit.
190 Universidad de los Andes, Facultad de Derecho. “Cesión del derecho
de herencia”, Bogotá, 2020, disponible en [https://hipertexto-obligaciones.
uniandes.edu.co/doku.php?id=cesion_derechos_de_herencia].
[110] Derecho de sucesiones

e. Certificados de existencia y representación legal de la sociedad expe-


dida por la Cámara de Comercio o la Superfinanciera si se trata de
persona jurídica.

– Requisitos de los bienes:

a. Copia título antecedente del dominio.

b. Recibo de pago del predial del año en curso (si el inmueble está ubi-
cado en Bogotá).

c. Paz y salvo de valorización vigente.

d. Paz y salvo municipal del impuesto predial, paz y salvo departamen-


tal de valorización año en curso (si el inmueble se encuentra fuera
de Bogotá).

e. Si el inmueble está sometido a propiedad horizontal: paz y salvo de


administración; copia de la parte pertinente del reglamento de propie-
dad horizontal (linderos generales, especiales y bienes de uso común).

– Recuerde:

a. Comprador de los derechos herenciales y gananciales a título singu-


lar puede ser cualquier persona natural o jurídica.

b. Esta escritura se debe registrar ante la Oficina de Registro de Instru-


mentos Públicos191.

B. Compraventa de derechos herenciales y gananciales a título


universal
– Requisitos de las partes:

a. Copia auténtica del registro civil de defunción del causante.

191 Notaría 21. “Compraventa. Código Civil Art. 1849 y ss.”, Bogotá, s. f., dis-
ponible en [https://notaria21bogota.com.co/wp-content/uploads/2020/09/
COMPRAVENTA-.pdf].
Venta de derechos herenciales [111]

b. Copia auténtica del registro civil de matrimonio o declaración de la


unión marital de hecho.

c. Copia auténtica de los registros civiles de nacimiento de herederos.

d. Copia de los documentos de identificación de compradores y ven-


dedores.

e. Certificados de existencia y representación legal de la sociedad expe-


dida por la Cámara de Comercio o la Superfinanciera si se trata de
persona jurídica.

– Recuerde:

a. Comprador de los derechos herenciales y gananciales a título univer-


sal puede ser cualquier persona natural o jurídica.

b. Esta escritura no se registra ante la Oficina de Registro e Instrumen-


tos Públicos192.

192 Ídem.
[113]

CAPÍTULO

DÉCIMO SEGUNDO
Diferencia entre proceso judicial y
proceso notarial

I . EN NOTARÍAS

El Decreto 902 de 1988193 modificado y adicionado por el Decreto


1729 de 1989194, dio facultades a los notarios para liquidar las heren-
cias y las sociedades conyugales, siempre que los herederos, legatarios
y el cónyuge sobreviviente, o los cesionarios sean plenamente capaces
y comparezcan de común acuerdo.

193 Decreto 902 de 10 de mayo de 1988 “Por el cual se autoriza la liquidación


de herencias y sociedades conyugales vinculadas a ellas ante notario públi-
co y se dictan otras disposiciones”, Diario Oficial, n.° 38.333 de 12 de mayo
de 1988, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.
asp?id=1187399].
194 Decreto 1729 de 3 de agosto de 1989 “Por el cual se modifica y adiciona
el Decreto-ley 902 de 1988”, Diario Oficial, n.° 38.925 de 3 de agosto de
1989, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.
asp?id=1338729].
[114] Derecho de sucesiones

A. Documentos necesarios para adelantar el trámite en notarías

Cuando se requiere adelantar un proceso de sucesión en una notaría,


se requiere reunir una serie de documentos dependiendo de la situa-
ción particular. En general, se necesita tener preparados los siguientes
documentos:
En cuanto a las personas:

– Registro civil de defunción del(os) causante(s).

– Registro civil de matrimonio del causante.

– Escritura pública, acta de conciliación, sentencia judicial de declara-


ción de unión marital de hecho.

– Registro civil de nacimiento del(os) heredero(s).

– Si es un acreedor, la prueba del crédito.

– Si es cesionario, la escritura pública de cesión.

En cuanto a los bienes:

– Copia de la escritura pública de adquisición.

– Paz y salvo de valorización vigente (inmueble ubicado en Bogotá).

– Recibo de cancelado del predial del año en que se presenta la solici-


tud.

– Paz y salvo del predial y valorización al año en que se presenta la


solicitud (para inmuebles fuera de Bogotá).

– Tarjeta de propiedad del vehículo(s).

– Pago del impuesto del año en que se presenta la solicitud.

– Certificados de tradición (inmuebles y vehículos).


Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [115]

– Certificación de cuentas bancarias195.

B. Solicitud
El artículo 2.° del Decreto 902 de 1988, modificado por el artículo 2.°
del Decreto 1729 de 1989, dice que la solicitud deberá contener:

– El nombre y vecindad de los peticionarios y la indicación del interés


que les asiste para formularla.

– El nombre y último domicilio del causante.

– La manifestación de si se acepta la herencia pura y simplemente o


con beneficio de inventario, cuando se trate de heredero.

Se deberá afirmar bajo juramento que se considerará prestado por la


firma de la solicitud que no conocen otros interesados de igual o me-
jor derecho del que ellos tienen, y que no saben de la existencia de
otros legatarios o acreedores distintos de los que se enuncian en las
relaciones de activos y pasivos que se acompañan a la solicitud.

C. Ocultación de herederos o acreedores


El mismo artículo 2.° del Decreto 902 de 1988, modificado por el ar-
tículo 2.° del Decreto 1729 de 1989, hace referencia a la ocultación de
herederos, del cónyuge supérstite, delegatarios, de cesionarios de de-
rechos herenciales, del albacea, de acreedores, de bienes o testamento,
y la declaración de pasivos no existentes, hará que los responsables
queden solidariamente obligados a indemnizar a quienes resulten
perjudicados por ella, sin perjuicio de las sanciones que otras leyes
establezcan.

195 Notaría 37 del Círculo de Bogotá. “Artículos”, Bogotá, s. f., disponible


en [https://notaria37bogota.com.co/component/content/article/9-
articles/17-article-16].
[116] Derecho de sucesiones

D. Trámite

El artículo 3.° del Decreto 902 de 1988, modificado por el artículo 3.°
del Decreto 1729 de 1989, para la liquidación de la herencia y de la so-
ciedad conyugal cuando fuere el caso, se procederá así: Los solicitan-
tes presentarán al notario los documentos indicados en el artículo 489
del Código General del Proceso, el inventario y avalúo de los bienes, la
relación del pasivo de la herencia y de la sociedad conyugal si fuere el
caso, y el respectivo trabajo de participación o adjudicación.
Si la solicitud y la documentación anexa se ajustan a la ley, el nota-
rio la aceptará mediante acta y ordenará la citación de los interesados.

E. Edicto
El artículo 3.° numeral 2 del Decreto 902 de 1988, modificado por el
artículo 3.° del Decreto 1729 de 1989, hace referencia al edicto empla-
zatorio: La citación de los interesados o personas que tengan derecho
a concurrir a la sucesión se hará por medio de edicto emplazatorio
que se publicará en un periódico de circulación nacional, se difundirá
por una vez en una emisora del lugar si la hubiere y se fijará por el
término de diez días en un sitio visible de la notaría.
Así mismo, el notario dará aviso a la Oficina de Cobranzas o a la
Administración de Impuestos Nacionales y comunicará a la Superin-
tendencia de Notariado y Registro la iniciación del trámite de sucesión.
Al notario se le deberá presentar para que obre como anexo dentro
del trámite, la página en la cual conste el edicto del periódico respec-
tivo y la certificación de la radiodifusora.
Si llegase a faltar alguno de los requisitos exigidos, el notario de-
volverá la documentación, con las observaciones y correcciones co-
rrespondientes196.

F. Escritura
Vencido el termino de publicación del edicto, es decir diez días y no
se hubiese presentado oposición alguna y cumplida la intervención
de la Oficina de Cobranzas o de la Administración de Impuestos Na-
cionales en los términos establecidos por las disposiciones legales,

196 Decreto 1729 de 1989, cit., art. 3.°.


Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [117]

procederá el notario al otorgamiento de la escritura pública, con la


cual se perfeccionará la partición o adjudicación de la herencia y la
liquidación de la sociedad conyugal si fuere el caso.
La escritura deberá ser suscrita por los asignatarios y el cónyuge si
fuere el caso o por sus apoderados.
El artículo 848 del Estatuto Tributario en su inciso 2.° dice:

En todos los casos contemplados, la Administración debe-


rá presentar o remitir la liquidación de los impuestos, an-
ticipos, retenciones, sanciones e intereses a cargo del deu-
dor, dentro de los veinte (20) días siguientes al recibo de la
respectiva comunicación o aviso. Si vencido este término
no lo hiciere, el juez, funcionario o liquidador podrá con-
tinuar el proceso o diligencia, sin perjuicio de hacer valer
las deudas fiscales u obligaciones tributarias pendientes,
que se conozcan o deriven de dicho proceso y de las que
se hagan valer antes de la respectiva sentencia, aprobación,
liquidación u homologación197.

Conforme lo anterior, el notario podrá otorgar la escritura pública

si dentro de los términos establecidos por las normas tri-


butarias, la Oficina de Cobranzas o la Administración de
Impuestos Nacionales no hubiese concurrido a la liquida-
ción notarial para obtener el pago de los impuestos a cargo
del causante198.

En el curso del trámite de la sucesión se podrán presentar tres situa-


ciones:

– Muerte de uno de los intervinientes en el trámite: El artículo 3.° del


Decreto 902 de 1988 en su numeral 4 dice: si después de presentada
la solicitud y antes de que se suscriba la escritura pública, falleciere

197 Decreto 624 de 30 de marzo de 1989 “Por el cual se expide el Estatuto


Tributario de los impuestos administrados por la Dirección General
de Impuestos Nacionales”, Diario Oficial, n.° 38.756 de 30 de marzo de
1989, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.
asp?id=1132325], inc. 2.°, art. 848.
198 Decreto 902 de 1988, cit., num. 3, inc. 2.°, art. 3.°.
[118] Derecho de sucesiones

un heredero, legatario o el cónyuge sobreviviente, el trámite de la


liquidación continuará con su apoderado, siempre que sus sucesores
sean plenamente capaces y no revoquen el poder.

– Presentación de otro interesado: El mismo artículo 3.° del Decreto


902 de 1988 en su numeral 5 establece: si antes de suscribirse la es-
critura pública, se presentara otro interesado de los que determina
el artículo 1312 del Código Civil es decir, el albacea, el curador de la
herencia yacente, los herederos presuntos testamentarios o abintes-
tato, el cónyuge sobreviviente, los legatarios, los socios de comercio,
los fideicomisarios y todo acreedor hereditario que presente el título
de su crédito, deberán rehacerse de común acuerdo, por todos los
interesados, la partición de la herencia y la liquidación de la sociedad
conyugal si fuere el caso.

– Presentación de otros interesados después de otorgada la escritura pú-


blica: El artículo en mención en su numeral 6 dice: Si después de
suscrita la mencionada escritura aparecieren nuevos interesados,
estos podrán hacer valer ante el juez competente sus derechos, o so-
licitar al mismo notario, conjuntamente con los que intervinieron
en la anterior liquidación, que esta se rehaga, para lo cual se aplicará
lo dispuesto en los numerales anteriores. Para efectos de la liquida-
ción notarial adicional no es necesario repartir la documentación
que para la primera se hubiere presentado, ni nuevo emplazamiento.
Si no existiere acuerdo, se dará por terminada la actuación notarial,
debiendo el notario entregar el expediente a los interesados.

– Nuevos bienes: El artículo 3.° del Decreto 902 de 1988 en su numeral


8, modificado por el artículo 4.° del Decreto 1729 de 1989 establece:
Cuando después de otorgada la escritura pública que pone fin a la
liquidación notarial, aparecieren nuevos bienes del causante o de la
sociedad conyugal, o cuando se hubiesen dejado de incluir en aqué-
lla bienes inventariados en el trámite de dicha liquidación, podrán
los interesados solicitar al mismo notario una liquidación adicional,
para lo cual no será necesario repartir la documentación que para la
primera se hubiere presentado, ni nuevo emplazamiento.
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [119]

G. Acumulación de herencias de ambos cónyuges

El artículo 4.° del Decreto 902 de 1988, autoriza que podrán acumu-
larse en una sola sucesión las liquidaciones de las herencias de ambos
cónyuges, esto dependerá de la voluntad de los interesados, quienes
podrán iniciar los dos tramites sucesorales por separado.
En caso de requerirse liquidar la sociedad conyugal, será indispen-
sable la acumulación de los tramites.

H. Deber de registrar la escritura pública


El artículo 5.° del Decreto 902 de 1988 dice que: las copias de las escri-
turas públicas que solemnizan el trámite sucesoral, deberán registrarse
en las Oficinas de Registro de Instrumentos Públicos correspondien-
tes al lugar de ubicación de los bienes raíces, objeto de la participación
o adjudicación. Si en la partición o adjudicación figuran derechos en
sociedades comerciales, se inscribirán en la Cámara de Comercio del
domicilio principal de estas cuando fuere el caso, de la misma manera
se procederá cuando se adjudiquen bienes que por disposición legal
estén sujetos a otra clase de registro.

I. Desistimiento
La misma norma hace referencia a que, si transcurridos dos meses a
partir de la fecha en que deba otorgarse la escritura pública y esta no
hubiere sido suscrita, se considerará que los interesados han desistido
de la solicitud de liquidación notarial. En este caso, el notario dará por
terminada la actuación y dejará constancia de ello, debiendo los inte-
resados, si existe acuerdo unánime, iniciar nueva actuación199.

J. Dos o más actuaciones de una misma herencia


Si se estuvieren adelantando simultáneamente dos o más liquidacio-
nes notariales de una misma herencia o sociedad conyugal, los nota-
rios que conocieren de ellas, deberán devolver las actuaciones a los
respectivos interesados o a sus apoderados, tan pronto conozcan por
cualquier medio dicha situación, para que estos promuevan, de co-

199 Decreto 902 de 1988, cit., art. 6.°.


[120] Derecho de sucesiones

mún acuerdo, una sola liquidación notarial o inicien proceso judicial


de sucesión.
Cuando la Superintendencia de Notariado y Registro tenga cono-
cimiento de que causan varias liquidaciones de la misma herencia o
sociedad conyugal, ordenará a los respectivos notarios que devuelvan
las actuaciones a los respectivos interesados, o a sus apoderados, para
que estos promuevan, de común acuerdo, una sola liquidación nota-
rial o inicien proceso judicial de sucesión200.
Quien tenga conocimiento de que se están adelantando simultá-
neamente varias actuaciones notariales para la liquidación de la mis-
ma herencia o sociedad conyugal, informará tal circunstancia a los
respectivos notarios o a la Superintendencia de Notariado y Registro,
para que procedan a devolver las actuaciones a los respectivos inte-
resados, o a sus apoderados, para que estos promuevan, de común
acuerdo, una sola liquidación notarial o inicien proceso judicial de
sucesión201.
Si se llegare a presentar el caso de que se otorguen dos o más escri-
turas de partición o adjudicación de una misma herencia, y en ellas se
hubieren incluido bienes sujetos a cualquiera de los registros estable-
cidos por la ley, prevalecerá aquella que primero hubiere sido registra-
da. En este caso, los registradores se abstendrán de registrar escrituras
de otras notarías sobre la misma herencia, y procederán a devolverlas
a los respectivos notarios con la correspondiente anotación202.
Si antes de otorgarse la escritura de pública se hubiere iniciado
proceso judicial de sucesión del mismo causante o liquidación de so-
ciedad conyugal y se llevare la respectiva prueba al notario que esté
conociendo de ellas, deberá este dar por terminada la actuación y en-
viarla al juez ante el cual se estuviere adelantando dicho proceso203.

I I . T R Á M ITE JUDICIAL

Trámite o pasos del proceso sucesorio, identificado entre los llamados


de tipo liquidatario, ya que la finalidad principal es liquidar la heren-
cia, distribuyéndola entre los asignatarios testamentarios o legales.

200 Ibíd., art. 7.°.


201 Decreto 902 de 1988, cit., art. 8.°.
202 Ibíd., art. 9.°.
203 Ibíd., art. 10.°.
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [121]

Tiene tres momentos trascendentales como son: 1. El auto de aper-


tura del proceso sucesorio, con el cual se inicia el trámite sucesoral,
equivale al auto admisorio de los otros procesos; 2. La audiencia de in-
ventarios y avalúos de bienes y deudas, donde se denuncian o declaran
los bienes y deudas que conforman el acervo hereditario o herencia;
y 3. La partición y adjudicación de los bienes y deudas, quizás lo más
importante, ya que es el momento final de la repartición y adjudica-
ción del patrimonio herencial dejado por el causante204.

A. Competencia
Hoy son competentes para conocer de los procesos de sucesiones los
jueces civiles municipales en única y primera instancia y jueces de
familia, así lo vemos en el artículo 17 del Código General del Proceso
en su numeral 2, que consagra: “De los procesos de sucesión de míni-
ma cuantía, sin perjuicio de la competencia atribuida por la ley a los
notarios”.
Por su parte, el artículo 18 del Código General del Proceso, “Com-
petencia de los jueces civiles municipales en primera instancia”. Los
jueces civiles municipales conocen en primera instancia: “... 4. De los
procesos de sucesión de menor cuantía, sin perjuicio de la competen-
cia atribuida por la ley a los notarios”.
Por su parte, el artículo 28 del Código General del Proceso en su
numeral 12, establece que los procesos de sucesión serán competencia
del juez del último domicilio del causante en el territorio nacional, y
en caso de que a su muerte hubiere tenido varios, el que corresponda
al asiento principal de sus negocios.
Y el Decreto 2272 de 1989 que creó la jurisdicción de familia, en
su artículo 5.° regló: “Competencia. Los jueces de familia conocen de
conformidad con el procedimiento señalado en la Ley, de los siguien-
tes asuntos: [...] En primera instancia [...] 11. De los procesos de suce-
sión de mayor cuantía, sin perjuicio de la competencia atribuida a los
notarios por la ley”205.

204 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit., p. 372.
205 Decreto 2272 de 7 de octubre de 1989 “Por el cual se organiza la Jurisdic-
ción de Familia, se crean unos Despachos Judiciales y se dictan otras dis-
posiciones”, Diario Oficial, n.° 39.012 de 7 de octubre de 1989, disponible
en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=1763685].
[122] Derecho de sucesiones

B. El fuero de atracción

Consiste en que nuestra ley procesal civil establece que el mismo juez
que conoce de la sucesión, debe conocer de los demás procesos que se
promuevan contra los asignatarios, el cónyuge, el administrador de la
herencia, etc. Se procura que el juez de conocimiento del proceso su-
cesorio atraiga los demás procesos afines o ligados a este206, el fuero de
atracción se encuentra regulado en el artículo 23 del Código General
del Proceso.

I I I . DEMAN DA

Desde el fallecimiento de una persona, cualquiera de los interesados


que indica el artículo 1312 del Código Civil o el compañero perma-
nente con sociedad patrimonial reconocida, podrá pedir la apertura
del proceso de sucesión. La demanda deberá contener:

1. El nombre y vecindad del demandante e indicación del interés que


le asiste para proponerla.

2. El nombre del causante y su último domicilio.

3. El nombre y la dirección de todos los herederos conocidos.

4. La manifestación de si se acepta la herencia pura y simplemente o


con beneficio de inventario, cuando se trate de heredero. En caso
de que guarde silencio se entenderá que la acepta con beneficio de
inventario207.

A la demanda de apertura de la sucesión deben acompañarse como


anexos todos los documentos que sirvan como medio de prueba para
demostrar la relación jurídico-procesal, el artículo 489 del Código
General del Proceso hace referencia a los siguientes:

1. La prueba de la defunción del causante.

206 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit., p. 372.
207 Ley 1564 de 2012, cit., art. 488.
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [123]

2. Copia del testamento y de la escritura de protocolización de las di-


ligencias, y de su apertura y publicación, según el caso.

3. Las pruebas de estado civil que acrediten el grado de parentesco del


demandante con el causante, si se trata de sucesión intestada.

4. La prueba de la existencia del matrimonio, de la unión marital o de


la sociedad patrimonial reconocida si el demandante fuere el cón-
yuge o el compañero permanente.

5. Un inventario de los bienes relictos y de las deudas de la herencia y


de los bienes, deudas y compensaciones que correspondan a la so-
ciedad conyugal o patrimonial, junto con las pruebas que se tengan
sobre ellos.

6. Un avalúo de los bienes relictos de acuerdo con lo dispuesto en el


artículo 444.

7. La prueba del crédito invocado, si el demandante fuere acreedor


hereditario.

8. La prueba del estado civil de los asignatarios, cónyuge o compañero


permanente, cuando en la demanda se refiera su existencia, sin per-
juicio de lo dispuesto en el artículo 85.

Presentada la demanda con los requisitos legales y los anexos, el juez


declarará abierto el proceso de sucesión, ordenará notificar a los here-
deros conocidos y al cónyuge o compañero permanente, para los efec-
tos previstos en el artículo 492, es decir, el juez requerirá a cualquier
asignatario para que en el término de 20 días, prorrogable por otro
igual, declare si acepta o repudia la asignación que se le hubiere deferi-
do, y el juez ordenará el requerimiento si la calidad de asignatario apa-
rece en el expediente, o el peticionario presenta la prueba respectiva.
De la misma manera se procederá respecto del cónyuge o com-
pañero sobreviviente que no haya comparecido al proceso, para que
manifieste si opta por gananciales, porción conyugal o marital, según
el caso.
El requerimiento se hará mediante la notificación del auto que de-
claró abierto el proceso de sucesión, en la forma prevista en Código
General del Proceso, así como emplazará a los demás que se crean con
[124] Derecho de sucesiones

derecho a intervenir en él. Si en la demanda no se señalan herederos


conocidos y el demandante no lo es, el juez ordenará notificar al Ins-
tituto Colombiano de Bienestar Familiar –icbf– o a las entidades que
tengan vocación legal. En todo caso, ordenará además informar a la
Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales –dane–.
En el mismo proceso sucesorio puede procederse a la liquidación
de la sociedad patrimonial entre compañeros permanentes, como lo
contempla el artículo 6.° de la Ley 54 de 1990:

Cualquiera de los compañeros permanentes o sus herede-


ros podrán pedir la declaración, disolución y liquidación
de la sociedad patrimonial y la adjudicación de los bienes.
Cuando la causa de la disolución y liquidación de la socie-
dad patrimonial sea la muerte de uno o ambos compañe-
ros permanentes, la liquidación podrá hacerse dentro del
respectivo proceso de sucesión, siempre y cuando previa-
mente se haya logrado su declaración conforme a lo dis-
puesto en la presente ley208.

Si dentro de los 20 días siguientes a la comunicación, la administra-


ción de impuestos no se ha hecho parte, el funcionario podrá conti-
nuar con los trámites correspondientes.
El artículo 494 del Código General del Proceso regula sobre la
oportunidad procesal para tomar la decisión para escoger entre por-
ción conyugal y gananciales, que parece ser injusta en este momento
procesal, toda vez que solo después del inventario y avalúos se conoce
cuántos bienes realmente se denuncian y reconocen como confor-
mantes del haz hereditarios y bienes relictos.
Opción entre porción conyugal y gananciales: Cuando el cónyuge
sobreviviente pueda optar entre porción conyugal y gananciales, de-
berá hacer la elección antes de la diligencia de inventario y avalúos.
En caso de que haya guardado silencio, se entenderá que optó por
gananciales, sin necesidad de auto que así lo declare.

208 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit., pp. 383 y 384.
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [125]

I V. AUDI EN CIA DE IN V E N TARIO S Y AVALÚ O S

Esta audiencia es uno de los momentos procesales sucesorales trascen-


dentales en este proceso liquidatario, ya que permite que herederos e
interesados, citados en el artículo 1312 del Código Civil, declaren o
denuncien los bienes, derechos y deudas del causante. Se produce una
vez concluidos debidamente los emplazamientos exigidos por la ley
(radio, prensa y secretaría). Es la oportunidad de denunciar, declarar
o informar cuáles son los bienes y deudas que dejó el causante y que
deben distribuirse y pagarse en el proceso sucesorio. Etapa de supre-
ma importancia en la que se deberá precisar bienes y todas las deudas
que podrán ser rechazadas por lo herederos para que sean cobradas
por separado.
Esta audiencia de inventario y avalúos debe fijarse primero en pro-
videncia (auto) debidamente notificada (por estado) y ejecutoriada,
y una vez en curso guardarse en acta que se levantará para tal efecto
y donde constará todo lo sucedido. Como lo regla el artículo 501 del
Código General del Proceso, su finalidad es permitir a los mismos
interesados en la sucesión, asistir y denunciar o declarar los bienes
y deudas que tenga conocimiento hasta esa fecha de la audiencia. Si
posteriormente aparecen nuevos bienes podrán impetrarse y se fije
nueva fecha de audiencia de inventarios y avalúos adicionales209.
Es sabido que el titular de un bien o una deuda lo puede ser: el
causante, el cónyuge sobreviviente y/o la sociedad conyugal. De ahí
que sea necesario hacer la clasificación de los bienes y las deudas. No
obstante, esta clasificación de los bienes y deudas para determinar
quién es su propietario, solo se hace necesaria cuando hay sociedad
conyugal sin liquidar.
La clasificación tiene por finalidad separar los bienes que le son
propios a cada uno de los cónyuges, de los bienes que le pertenecen a
la sociedad conyugal. Para proceder a calificar los bienes, es requisito
previo que se haya realizado una diligencia de inventarios y avalúos de
dichos bienes. Respecto de las deudas, se rige por la regla contraria a
las de los bienes, es decir que toda deuda se presume propia del cón-
yuge en quien figura, no importando para tal efecto si fue adquirida
dentro o fuera de la sociedad conyugal excepto en dos casos:

209 Ibíd., p. 389.


[126] Derecho de sucesiones

1. No es deuda propia sino social, la que se contrae para gastos de


educación, crianza y sostén de los hijos comunes.

2. No es deuda propia la contraída para el beneficio, obtención o ad-


quisición de un bien social210.

La normatividad legal que regula esta importante audiencia de inven-


tarios y avalúos de bienes y deudas, es el artículo 501 del Código Ge-
neral del Proceso, que la reglamenta en los siguientes términos: reali-
zadas las citaciones y comunicaciones previstas en el artículo 490, se
señalará fecha y hora para la diligencia de inventarios y avalúos, en la
cual se aplicarán las siguientes reglas:

1. A la audiencia podrán concurrir los interesados relacionados en


el artículo 1312 del Código Civil y el compañero permanente.

El inventario será elaborado de común acuerdo por los interesados


por escrito en el que indicarán los valores que asignen a los bienes,
caso en el cual será aprobado por el juez.
En el activo de la sucesión se incluirán los bienes denunciados por
cualquiera de los interesados.
En el pasivo de la sucesión se incluirán las obligaciones que cons-
ten en título que preste mérito ejecutivo, siempre que en la audiencia
no se objeten y las que, a pesar de no tener dicha calidad, se acep-
ten expresamente en ella por todos los herederos o por estos y por el
cónyuge o compañero permanente, cuando conciernan a la sociedad
conyugal o patrimonial. En caso contrario, las objeciones se resolve-
rán en la forma indicada en el numeral 3. Se entenderá que quienes
no concurran a la audiencia aceptan las deudas que los demás hayan
admitido.
También se incluirán en el pasivo los créditos de los acreedores que
concurran a la audiencia. Si fueren objetados, el juez resolverá en la
forma indicada en el numeral 3, y si prospera la objeción, el acreedor
podrá hacer valer su derecho en proceso separado.
Si no se presentaren objeciones, el juez aprobará los inventarios y
avalúos. Lo mismo se dispondrá en la providencia que decida sobre
las objeciones propuestas.

210 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit., p. 390.
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [127]

2. Cuando en el proceso de sucesión haya que liquidarse, la sociedad


conyugal o patrimonial en el inventario se relacionarán los co-
rrespondientes activos y pasivos para lo cual se procederá confor-
me a lo dispuesto en el artículo 4.° de la Ley 28 de 1932211, con ob-
servancia de lo dispuesto en el numeral anterior, en lo pertinente.

En el activo de la sociedad conyugal se incluirán las compensaciones


debidas a la masa social por cualquiera de los cónyuges o compañe-
ros permanentes, siempre que se denuncien por la parte obligada o
que esta acepte expresamente las que denuncie la otra y los bienes
muebles e inmuebles aportados en las capitulaciones matrimoniales o
maritales. En los demás casos se procederá como dispone el numeral
siguiente.
En el pasivo de la sociedad conyugal o patrimonial se incluirán las
compensaciones debidas por la masa social a cualquiera de los cónyu-
ges o compañeros permanentes, para lo cual se aplicará lo dispuesto
en el inciso anterior.
No se incluirán en el inventario los bienes que conforme a los títu-
los fueren propios del cónyuge sobreviviente. En caso de que se inclu-
yeren, el juez resolverá en la forma indicada en el numeral siguiente.
La objeción al inventario tendrá por objeto que se excluyan parti-
das que se consideren indebidamente incluidas o que se incluyan las
deudas o compensaciones debidas, ya sea a favor o a cargo de la masa
social.
Todas las objeciones se decidirán en la continuación de la audien-
cia mediante auto apelable.

3. Para resolver las controversias sobre objeciones relacionadas con


los inventarios y avalúos o sobre la inclusión o exclusión de bienes
o deudas sociales, el juez suspenderá la audiencia y ordenará la
práctica de las pruebas que las partes soliciten y las que de oficio
considere, las cuales se practicarán en su continuación. En la mis-
ma decisión señalará fecha y hora para continuar la audiencia y
advertirá a las partes que deben presentar las pruebas documen-
tales y los dictámenes sobre el valor de los bienes, con antelación

211 Ley 28 de 12 de noviembre de 1932 “Sobre reformas civiles (Régimen Pa-


trimonial en el Matrimonio)”, Diario Oficial, n.° 22.139 de 17 de agosto
de 1932, disponible en [https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.
asp?ruta=Leyes/1584147].
[128] Derecho de sucesiones

no inferior a cinco días a la fecha señalada para reanudar la au-


diencia, término durante el cual se mantendrán en secretaría a
disposición de las partes.

En la continuación de la audiencia se oirá a los testigos y a los peritos


que hayan sido citados, y el juez resolverá de acuerdo con las pruebas
aportadas y practicadas. Si no se presentan los avalúos en la oportuni-
dad señalada en el inciso anterior, el juez promediará los valores que
hubieren sido estimados por los interesados, sin que excedan el doble
del avalúo catastral.
El artículo 502 del Código General del Proceso establece que cuan-
do se hubieren dejado de inventariar bienes o deudas, podrá presen-
tarse inventario y avalúo adicionales. De ellos se correrá traslado por
tres días, y si se formulan objeciones serán resueltas en audiencia que
deberá celebrarse dentro de los cinco días siguientes al vencimiento
de dicho traslado.
Si el proceso se encuentra terminado, el auto que ordene el traslado
se notificará por aviso.
Si no se formularen objeciones, el juez aprobará el inventario y los
avalúos. Lo mismo se dispondrá en la providencia que decida las ob-
jeciones propuestas.

V. PA RT I C IÓN

Aprobados los inventarios y avalúos, y una vez solicitada por algún


interesado de los relacionados en el artículo 1312 del Código Civil,
debe decretarse la partición, como lo ordena el artículo 507 del Có-
digo General del Proceso, que en su tenor ordena que en la demanda
de apertura del proceso de sucesión se entiende incluida la solicitud
de partición, siempre que esté legitimado para pedirla quien lo haya
promovido.
Aprobado el inventario y avalúo, el juez, en la misma audiencia,
decretará la partición y reconocerá al partidor que los interesados o
el testador hayan designado; si estos no lo hubieren hecho, nombrará
partidor de la lista de auxiliares de la justicia.
Cuando existan bienes de la sociedad conyugal o patrimonial y en
la misma audiencia el cónyuge o compañero permanente manifieste
que no acepta el partidor testamentario, el juez designará otro de la
lista de auxiliares de la justicia.
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [129]

El auto que decrete la partición lleva implícita la autorización judi-


cial para realizarla si hubiere incapaces, caso en el cual el juez designa-
rá el partidor. En todo caso se fijará término para presentar el trabajo.
Los interesados podrán hacer la partición por sí mismos o por
conducto de sus apoderados judiciales, si lo solicitan en la misma au-
diencia, aunque existan incapaces.
Escogido el partidor, deberá aceptar el cargo y proceder a la con-
fección de la misma dentro del término que el juez le señale, no su-
perior a un año. El artículo 1389 del Código Civil preceptúa: La ley
señala al partidor, para efectuar la partición, al término de un año,
contado desde la aceptación de su cargo. El testador no podrá ampliar
este plazo. Los co-asignatarios podrán ampliarlo o restringirlo como
mejor les parezca, aun contra la voluntad del testador.
Esta partición la realiza el(los) partidor(es), y es quizás el paso más
importante dentro del proceso sucesorio, ya que por medio del mismo
se procederá a repartir y adjudicar el caudal hereditario (herencia)
entre los asignatarios y legatarios, de acuerdo a lo reglamentado en
la ley para estos eventos: El partidor tiene un año (o conforme al ter-
mino señalado) para realizarse la partición para partir y distribuir a
de acuerdo a su aceptación, y de incumplir podrá ser sancionado con
multa de uno (1) a diez (10) salarios mínimos y reemplazado en la
lista de auxiliares de partidores.
El partidor está obligado a adjudicar los bienes enlistados sobre la
base de los avalúos dados en el inventario, sin reparar si tales bienes
pertenecen o no a la sucesión, pues a él no le corresponde definir el
derecho sobre su propiedad. Las pautas para el partidor son princi-
pios igualitarios y de ecuanimidad para que la partición constituya un
acto justo. A pesar de la significativa importancia que para el partidor
deben tener las pautas contendidas en el artículo 1394 del Código Ci-
vil, estas no asumen, ni pueden hacerlo, el carácter de normas estric-
tamente imperativas, sino que más bien se ofrecen como arquetipos
encaminados a que el trabajo de partición refleje a de manera palpable
los principios igualitarios y de ecuanimidad que las inspiran, es decir,
que la partición se constituya en un acto justo de distribución de la
herencia212.

212 Echeverría Esquivel y Echeverría Acuña. Compendio de derecho su-


cesoral, cit., p. 409.
[130] Derecho de sucesiones

VI . A PROBAC IÓN DE L A PARTIC I Ó N

La ley procesal reglamenta un trámite para la presentación de la par-


tición, objeciones y aprobación una vez presentada, contenido en el
artículo 509 del Código General del Proceso. Una vez presentada la
partición, se procederá así:

1. El juez dictará de plano sentencia aprobatoria, si los herederos y


el cónyuge sobreviviente o el compañero permanente lo solicitan.
En los demás casos conferirá traslado de la partición a todos los
interesados por el término de cinco (5) días, dentro del cual podrán
formular objeciones con expresión de los hechos que les sirvan de
fundamento.

2. Si ninguna objeción se propone, el juez dictará sentencia aprobato-


ria de la partición, la cual no es apelable.

3. Todas las objeciones que se formulen se tramitarán conjuntamente


como incidente, pero si ninguna prospera, así lo declarará el juez en
la sentencia aprobatoria de la partición.

4. Si el juez encuentra fundada alguna objeción, resolverá el incidente


por auto, en el cual ordenará que se rehaga la partición en el tér-
mino que señale y expresará concretamente el sentido en que debe
modificarse. Dicha orden se comunicará al partidor por el medio
más expedito.

5. Háyanse o no propuesto objeciones, el juez ordenará que la parti-


ción se rehaga cuando no esté conforme a derecho y el cónyuge o
compañero permanente, o algunos de los herederos fuere incapaz o
estuviere ausente y carezca de apoderado.

6. Rehecha la partición, el juez la aprobará por sentencia si la encuen-


tra ajustada al auto que ordenó modificarla; en caso contrario, dic-
tará auto que ordene al partidor reajustarla en el término que le
señale.

7. La sentencia que verse sobre bienes sometidos a registro será ins-


crita, lo mismo que las hijuelas, en las oficinas respectivas, en copia
que se agregará luego al expediente.
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [131]

La partición y la sentencia que la aprueba, serán protocolizadas en


una notaría del lugar que el juez determine, de lo cual se dejará cons-
tancia en el expediente.

VI I . REG ISTRO CIV IL

Para dar continuidad al tema principal que nos ocupa, es decir el de-
recho sucesoral, no podemos evitar hacer referencia al registro civil.
A lo largo del presente escrito, hemos evidenciado que para adelantar
el trámite de sucesión, se requerirá aportar el registro civil de defun-
ción, nacimiento y matrimonio, lo anterior teniendo en cuenta que la
inscripción del registro civil va ligada al estado civil de las personas,
definiendo este conforme el artículo 1.° del Decreto 1260 de 1970, así:

El estado civil de una persona es su situación jurídica en la


familia y la sociedad, determina su capacidad para ejercer
ciertos derechos y contraer ciertas obligaciones, es indivi-
sible, indisponible e imprescriptible, y su asignación co-
rresponde a la ley213.

Por su parte, el artículo 5.° de esta misma norma, establece que los
hechos y los actos relativos al estado civil de las personas deben ser
inscritos en el competente registro civil y menciona algunos de ellos,
como los nacimientos, los reconocimientos de los hijos naturales, ma-
trimonio, las capitulaciones matrimoniales, los divorcios, las defun-
ciones, las declaraciones de presunción de muerte, entre otros.

A. Registro civil de nacimiento


El artículo 52 del Decreto 1260 de 1970 establece:

La inscripción del nacimiento se descompondrá en dos


secciones: una genérica y otra específica. En aquella se con-
signarán solamente el nombre del inscrito, su sexo, el mu-
nicipio y la fecha de su nacimiento, la oficina donde se ins-
cribió y los números del folio y general de la oficina central.

213 Diario Oficial, n.° 33.118 de 5 de agosto de 1970, cit.


[132] Derecho de sucesiones

En la sección especifica se consignarán, además la hora y


el lugar del nacimiento, el nombre de la madre, el nombre
del padre; en lo posible, la identidad de una y otro, su pro-
fesión u oficio, su nacionalidad, su estado civil y el código
de sus registros de nacimiento y matrimonio; el nombre
del profesional que certificó el nacimiento y el número de
su licencia.

Además, se imprimirán las huellas plantares del inscrito


menor de siete años, y la de los dedos pulgares de la mano
del inscrito mayor de dicha edad.

La expresión de los datos de la sección genérica constituye


requisito esencial de la inscripción214.

Teniendo en cuenta que la norma es de 1970, a la fecha el formato de


inscripción del registro civil de nacimiento requiere que se indique,
el nombre del inscrito, su sexo, el lugar y la fecha de su nacimiento, la
oficina donde se inscribió, el código de la oficina que realiza la inscrip-
ción, el documento antecedente para la inscripción, el tipo sanguíneo
del inscrito, el nombre del padre y la madre, su tipo de documento de
identidad y el número de este, la nacionalidad, trae consigo las casillas
correspondientes a datos de testigos, casilla de reconocimiento pater-
no y espacio para notas.
El artículo 53 del citado Decreto 1260 de 1970 establecía: “En el
registro de nacimiento se inscribirán como apellidos del inscrito, el
primero del padre seguido del primero de la madre...”.
Dicho artículo fue modificado por el artículo 2.° de la Ley 2129 de
2021, quedando así: “En el registro civil de nacimiento se inscribirán
como apellidos del inscrito(a), el primer apellido de la madre y el pri-
mer apellido del padre, en el orden que decidan de común acuerdo...”215.
Es decir que a la fecha, los padres, al momento de realizar la ins-
cripción del nacimiento, podrán elegir si este llevará primero el ape-

214 Diario Oficial, n.° 33.118 de 5 de agosto de 1970, cit.


215 Ley 2129 de 4 de agosto de 2021 “Por medio de la cual se deroga la Ley
54 de 1989 y se establecen nuevas reglas para determinar el orden de los
apellidos”, Diario Oficial, n.° 51.756 de 4 de agosto de 2021, disponible en
[https://www.suin-juriscol.gov.co/viewDocument.asp?id=30042090].
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [133]

llido del padre o el de la madre, sin que esto implique alterar el paren-
tesco de este para con sus padres.

B. Registro civil de matrimonio


Se deben inscribir los matrimonios celebrados dentro del país o en el
extranjero, entre dos colombianos, o un colombiano y un extranje-
ro, indistintamente que se trate de colombianos por nacimiento o por
adopción, siempre y cuando se realicen:

– Ante la Iglesia católica.

– Ante cualquier confesión religiosa o iglesia que tenga personería


jurídica, esté inscrita en el registro de entidades religiosas del Mi-
nisterio del Interior, haya suscrito para ello concordato, tratado de
derecho internacional o convenio de derecho público interno con el
Estado colombiano, de conformidad con lo señalado por el artículo
115 de Código Civil.

– Ante notario.

– Ante juez competente216.

El artículo 69 del Decreto 1260 de 1970, hace referencia al contenido


del registro civil de matrimonio, el formato actual requiere se indique
la oficina registral, el código de esta, la ciudad de la inscripción, fecha
y lugar de celebración, la clase de matrimonio, es decir religioso o ci-
vil, el documento que acredita el matrimonio, datos de los contrayen-
tes, nombres, tipo de documento de identidad y número de este, datos
del denunciante, fecha de inscripción, casilla para hacer referencia a
capitulaciones matrimoniales, casilla para indicar los hijos legitima-
dos y espacio para notas.

216 Decreto 1260 de 1970, cit.; Registraduría Nacional del Estado Civil.
“Registro civil de matrimonio”, disponible en [https://www.registraduria.
gov.co/-Registro-de-Matrimonio-.html].
[134] Derecho de sucesiones

C. Registro civil de defunción

La Registraduría Nacional del Estado Civil brinda la siguiente defi-


nición, “el registro civil de defunción es el documento que acredita
legalmente el fallecimiento de una persona”.
El artículo 80 del Decreto 1260 de 1970, nos indica lo que debe
contener el registro civil de defunción, sin embargo, a la fecha el for-
mato actual requiere de la siguiente información: se indique la oficina
registral, el código de esta, el lugar de la inscripción, datos del inscrito,
nombres, documento de identidad y número de este, sexo, ciudad del
fallecimiento, fecha, hora, número del certificado de defunción, do-
cumento presentado como antecedente, si el documento fue autoriza-
ción judicial o certificado médico, datos del denunciante, casillas para
datos de testigos, fecha de la inscripción y espacio para notas.
En el tema que nos ocupa, es decir el derecho sucesoral, el registro
civil o el estado civil de las personas, es de suma importancia. El re-
gistro civil de nacimiento, matrimonio y defunción, son documentos
indispensables para tramitar una sucesión, ya sea testada o intestada,
ya que estos determinan el parentesco y el estado civil del fallecido
con sus herederos o con su cónyuge.
Cuando se pretenda dar inicio a una sucesión, debemos realizar la
verificación de los registros civiles; se preguntarán qué se debe verifi-
car, para ello debemos tener en cuenta que los nombres del fallecido,
de los herederos y del cónyuge, así como sus documentos de identi-
dad, estén escritos de manera correcta, se deben comparar con sus cé-
dulas de ciudadanía, verificar fechas de nacimiento y que los registros
contengan los datos ya indicados.
De los errores más comunes, podemos resaltar que el fallecido se
llame, a modo de ejemplo José María Rojas Pulido, así se indica en
el registro civil de defunción y en su cedula de ciudadanía, suponga-
mos que tuvo cinco hijos, quienes estarían llamados a heredar; al ve-
rificar la documentación se evidencia que en unos registros el nombre
del padre se indica como José Rojas P., en otros José M. Rojas y no se
indica número de cedula de ciudadanía del padre, ya que al momento
de realizar la inscripción se omitió indicar este dato, dicha circuns-
tancia aunque parezca mínima, será uno de los tantos obstáculos que
podrían presentarse al momento de adelantar un proceso de sucesión.
El Decreto 1260 de 1970 en su Título ix, hace referencia a la co-
rrección y reconstrucción de actas y folios de registro civil, es decir
que los errores que se presenten podrán ser corregidos, conforme lo
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [135]

establece la ley. Para ello, se deberá cumplir con los requisitos estipu-
lados en esta y se deberá acreditar con documentos base las correccio-
nes requeridas.
El tema de registro civil es muy amplio y solo se trajo a colación en
el presente escrito por la relación e importancia que tiene al momento
de adelantar una sucesión.

VI I I . MI NUTAS

A. Venta de derechos a título universal

…………………… comparecieron …………………… y


……………………, mayores de edad, con domicilio en esta ciudad,
de estado civil …………………, identificados con las cédulas de ciu-
dadanía nros. …………………… y …………………… expedidas en
…………………… y …………………… respectivamente, quienes ma-
nifestaron:

Primero: Que el señor …………………… transfiere en venta real y


efectiva a favor de …………………… todos los derechos y acciones
que le correspondan o puedan llegar a corresponderle en la sucesión
intestada de su fallecido padre ……………………, deceso acaecido en
…………………… el día ………… del mes de …………………… del
año …………

Segundo: Que el valor o precio de los derechos y acciones que por este
instrumento público se venden, es la suma de …………………… ($
……………………) cantidad que el vendedor declara haber recibido
del comprador, en su totalidad y a su entera satisfacción, en esta fecha
…………..

Tercero: Que desde el día de hoy, el vendedor le hace entrega simbólica


al comprador de los derechos y acciones objeto de este contrato, sin reser-
va ni limitación de ninguna especie.

Aceptación: En este estado el señor ……………………, de condiciones


civiles ya señaladas, expresa que acepta esta escritura y por ende, la venta
de los derechos y acciones que ella consagra a su favor, por estar a su
[136] Derecho de sucesiones

satisfacción y que los da por recibidos igualmente en forma simbólica o


recibe pago en xxxxxxxx.

Los comparecientes
…………………………..…………………… C.C. n.° ……………………
de ………………………………………………..…………………… C.C.
n.° …………………… de ……………………

B. Venta de derechos a título singular


…………………….. comparecieron los señores ……………………
y ……………………, de estado civil ……………………, mayo-
res y vecinos de esta ciudad, identificados con las cédulas de ciuda-
danías nros. …………………… y …………………… expedidas en
…………………… y …………………… respectivamente, quienes quie-
nes declararon:

Primero: Que por el presente instrumento público, transfieren a título de


venta a favor de la señora …………………… los derechos y acciones que
le correspondan o puedan llegar a corresponderles dentro del proceso de
sucesión de su fallecido padre, el señor …………………… deceso pro-
ducido en esta ciudad, el día ………… del mes de …………………… de
…………; derechos y acciones vinculados única y exclusivamente a los
siguientes bienes inmuebles:
Un apartamento ubicado en …………………… de la urbanización
……………………, correspondiéndole la dirección ……………………
de la nomenclatura urbana, registro catastral n.° ……………………
y matrícula inmobiliaria ……………………; y cuyos linderos son:
……………………; este inmueble fue adquirido por el causante, dentro
de la sociedad conyugal, que formó con la señora ……………………,
mediante escritura pública n.° …………………… de fecha
……………………, otorgada en la Notaría …………………… del cír-
culo …………………… y registrada en la Oficina de Registro de Ins-
trumentos Públicos de ……………………, al folio de Matrícula Inmo-
biliaria n.° ……………………Una casa ubicada en ……………………
(igualmente se identifica).
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [137]

Segundo: Que el precio o valor de los derechos y acciones objetos de esta


venta es la suma de …………………… ($ ……………………), cantidad
que declaran haber recibido de manos de la compradora en su totalidad
y a su completa satisfacción a la firma del presente instrumento público.

Tercero: Garantizan los vendedores que los derechos y acciones que por
este instrumento público enajenan, se encuentran libres de censo, hipo-
teca, embargos, pleito pendiente, demanda civil, arrendamiento, anticre-
sis y patrimonio de familia inembargable constituido mediante escritura
pública, condiciones resolutorias de dominio, limitaciones de este y en
general de todo gravamen, pero que en todo caso se comprometen a salir
al saneamiento de lo vendido, conforme a la ley.

Cuarto: Que desde esta misma fecha le hacen entrega simbólica de los
derechos a la compradora, señora …………………… sin reserva ni limi-
tación alguna y en el estado en que actualmente se encuentran.

Presente la compradora, señora ……………………, mayor de edad


y de esta vecindad, identificada con la cédula de ciudadanía n.°
…………………… expedida en …………………… manifestó: a) Que
acepta esta escritura, sus declaraciones y por ende la venta de los dere-
chos y acciones hecha a su favor por hallarla de conformidad; y b) Que da
por recibidos los derechos y acciones que se trata.

Los comparecientes:
Vendedores
…………………………..…………………… C.C. n.° ……………………
de ……………………
…………………………..…………………… C.C. n.° ……………………
de ……………………
Compradora
…………………………..…………………… C.C. n.° ……………………
de ……………………
[138] Derecho de sucesiones

C. Promesa de compraventa de derechos herenciales a título


universal

Entre los suscritos a saber, ……………………, mayor de edad, de na-


cionalidad colombiana, residente y domiciliada en esta ciudad, identi-
ficada con la cédula de ciudadanía número …………………… expedi-
da en ……………………, de estado civil soltera; ……………………,
mayor de edad, de nacionalidad colombiana, residente y domicilia-
do en esta ciudad, identificada con la cédula de ciudadanía número
…………………… expedida en ……………………, de estado civil ca-
sada; y ……………………, mayor de edad, de nacionalidad colombia-
na, residente y domiciliado en esta ciudad, identificada con la cédula de
ciudadanía número …………………… expedida en ……………………,
de estado civil casada. Quienes para los efectos del presente contra-
to se denominarán los promitentes vendedores. Y por otra parte
……………………, mayor de edad, de nacionalidad colombiana, resi-
dente y domiciliada en esta ciudad, identificado con la cédula de ciu-
dadanía número …………………… expedida en ……………………, de
estado civil soltero, quien actúa en nombre propio, y para los efectos del
presente contrato se denominará EL PROMITENTE COMPRADOR, hemos
celebrado la presente promesa de compraventa la cual se rige por las si-
guientes cláusulas:

Primera: Objeto. las promitentes vendedoras, prometen trans-


ferir a favor de el promitente comprador, quien adquiere a tí-
tulo de COMPRA-VENTA los derechos herenciales a título universal,
que les correspondían, como herederos del señor ……………………
(q.e.p.d.) quien en vida se identificó con la cedula de ciudadanía núme-
ro …………………… expedida en ……………………. Garantizan LOS
PROMITENTES VENDEDORES que sus derechos herenciales no los ha ena-
jenado ni prometido en venta por acto anterior al presente.

Segunda: Precio. El valor acordado como precio de venta de derechos


herenciales es la suma de …………………… ($ ……………………) mo-
neda corriente, que EL PROMITENTE COMPRADOR pagará a LAS PROMI-
TENTES VENDEDORAS, de la siguiente manera:
1. La suma de ……………………($ ……………………) moneda co-
rriente, a la firma de esta promesa (establecer forma de pago).
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [139]

Tercera: Entrega de los derechos herenciales. LOS PROMITENTES


VENDEDORES realizarán la entrega material de los derechos herenciales AL
PROMITENTE COMPRADOR a la firma de esta promesa de compraventa.

Cuarta: Gastos notariales y de registro. Los gastos notariales que


ocasione la escritura pública de compraventa que perfeccione el presente
contrato, serán cancelados por EL PROMITENTE COMPRADOR y LOS PRO-
MITENTES VENDEDORES.

Quinta: Escrituración. Las partes acuerdan que la firma de la es-


critura pública que perfeccione el presente contrato se llevará a cabo
el día …………………… (……) del mes de …………………… de
…………………… (………) a las …………………… a.m. en la Notaria
…………………… (…………) de Bogotá, D. C.

Sexta: Clausula penal. La parte que incumpla cualquiera de las cláu-


sulas cancelara el diez por ciento (10 %) del total del negocio, a la otra
parte.
Para constancia se firma en Bogotá, D.C., a los ……………………
(…………) días del mes de …………………… de ……………………
(…………).

Los prominentes vendedores:


…………………………..…………………… C.C. n.° ……………………
de ……………………
…………………………..…………………… C.C. n.° ……………………
de ……………………
…………………………..…………………… C.C. n.° ……………………
de ……………………

El prominente comprador
…………………………..…………………… C.C. n.° ……………………
de ……………………
[140] Derecho de sucesiones

D. Poder con presentación personal

Señor
Notario …………………………… del Círculo de Bogotá, D. C.
e. s. d.

…………………………………………, mayor de edad, identifica-


do con la cedula de ciudadanía n.° ……………………, expedida en
……………………, y ………………………………………… mayor de
edad, identificado con la cedula de ciudadanía n.° ……………………,
expedida en ……………………, en calidad de herederos, por me-
dio del presente escrito confiero poder especial, amplio y suficiente al
doctor ………………………………………… mayor de edad, iden-
tificado con la cedula de ciudadanía n.° …………………… expedida
……………………, abogado en ejercicio con T. P. n.° ……………………
expedida por el Consejo Superior de la Judicatura, para que en mi nombre y
representación presente y trámite ante Usted LA LIQUIDACIÓN NOTARIAL
DE LA SUCESIÓN de la causante …………………………………………
quien se identificó con la cédula de ciudadanía n.° ……………………
expedida en ……………………, fallecido el día …………………… de
…………………… de …………………… en la ciudad de Bogotá. Su úl-
timo domicilio y asiento principal de sus actividades comerciales la ciu-
dad de Bogotá.

E. Manifestaciones bajo la gravedad de juramento


Desconocemos otros interesados de igual o mejor derecho del que tene-
mos y pueda tener mi hermano, …………………………………………,
que no conocemos de la existencia de otros legatarios o acreedores dis-
tintos, de los que se enuncian en la relación de activos y pasivos que se
presentan en la solicitud, trabajo de inventario y avalúos y en el trabajo de
partición. Así mismo que no ha habido ni hay proceso judicial o notarial
respecto de esta sucesión y aceptamos con beneficio de inventario.

Los hechos que he suministrado al apoderado y de los cuales me ra-


tifico en forma expresa bajo juramento, con pleno conocimiento y
consentimiento y bajo mi exclusiva responsabilidad, se encuentran
expresados acorde con la realidad, en la forma en que han sido re-
dactados y presentados ante el Señor Notario del Círculo de Bogotá
…………………………………………, dentro del proceso de liquida-
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [141]

ción de sociedad conyugal y sucesión ………………………, valga decir,


con rectitud y sincera intención de no engañar a nadie ni de ocasionar
perjuicio alguno, con la convicción de estar dentro de los parámetros es-
tablecidos en la ley y en consonancia con el derecho que a mí me corres-
ponde.

De conformidad con el artículo 86 del Código General del Proceso, el


apoderado del presente proceso única y exclusivamente conoce los he-
chos, sucesos, circunstancias (de tiempo, modo y lugar), informaciones
que le he suministrado, las cuales se encuentran ajustadas a la verdad y a
la buena fe, tienen causa justa y están relacionadas en el acápite de los he-
chos. En consecuencia, bajo mi absoluta responsabilidad cualquier tipo
de conducta que implique una presunta sanción por información falsa,
deberá ser imputada a mí en mi condición de poderdante.

Nuestro apoderado, además de las facultades de que trata el artículo 77


del Código General del Proceso y demás normas concordantes y aplica-
bles, queda facultado para recibir, conciliar, transigir, desistir, reasumir,
firmar documentos, convenir el inventario y avalúo, realizar el trabajo de
partición y adjudicación de bienes, suscribir la correspondiente escritura
pública de liquidación de sociedad conyugal y de sucesión y las adiciones
o correcciones y aclaraciones necesarias que en definitiva solemnice la
actuación notarial y registral en fin de hacer todo lo necesario en cumpli-
miento del presente mandato.

Atentamente,

…………………………..……………………
C.C. n.° …………………… de ……………………
[142] Derecho de sucesiones

F. Solicitud con presentación personal

Señor
Notario ………… del Círculo de Bogotá, D. C.
e. s. d.
Ref.: Liquidación de sucesión de la causante
…………………………..……………………, quien en vida se identificó
con cédula de ciudadanía n.° …………………… de ……………………
Asunto: Solicitud liquidación de sucesión.

I. Personería para actuar.


…………………………..……………………, mayor de edad, vecino
de la ciudad de Bogotá, D. C., identificado con la cédula de ciudadanía
n.° …………………… expedida en Bogotá D. C., Abogado en ejercicio,
portador de la Tarjeta Profesional n.° …………………… expedida por
el Consejo Superior de la Judicatura, legalmente capaz, vecino de esta
ciudad, actuando en nombre propio en calidad de heredero y como apo-
derado de …………………………..……………………, mayor de edad,
identificado con cédula de ciudadanía n.° ……………………, expedida
en ……………………, …………………………..……………………
mayor de edad, identificado con cédula de ciudada-
nía n.° ……………………, expedida en ……………………,
…………………………..…………………… mayor de edad, identi-
ficado con cédula de ciudadanía n.° ……………………, expedida en
……………………, en calidad de herederos para que, en su nombre y
representación, diligencie y trámite ante su despacho la liquidación de
sucesión de la causante de la referencia, para cuyo efecto allego los docu-
mentos exigidos por ley y describo los siguientes hechos:

II. Hechos.
1. El día …………………… (………) de ……… de …………………
(…………), falleció en la ciudad de ……………………, la señora
…………………………..……………………, cuyo último domicilio
y asiento principal de sus negocios fue esta ciudad y quien en vida se
identificaba con la cédula de ciudadanía n.° …………………… expe-
dida en …………………… Fallecimiento registrado en el registro ci-
vil de defunción con serial número …………………… de la Notaria
…………………… (…………) del Círculo de …………………….
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [143]

2. En vida, la señora …………………………..……………………


contrajo matrimonio (católico o civil) con el se-
ñor …………………………..…………………… en la
…………………………..…………………… el día ……………………
(…………) de …………………… de …………………… (…………),
matrimonio registrado con serial número …………………… de la No-
taria …………………… (…………) del Círculo de …………………….
3. La causante procreó junto con el señor
…………………………..……………………, los siguien-
tes hijos …………………………..……………………,
…………………………..…………………… y
…………………………..……………………, debidamente reconocidos
y llamados a heredar los bienes dejados por la causante, en calidad de
hijos legítimos.
4. El señor …………………………..……………………, cónyuge
de la causante falleció el día …………………… (…………) del mes
…………………… del año (……………………). Liquidación de so-
ciedad conyugal y sucesión que se realizó mediante la (escritura públi-
ca o sentencia judicial) de fecha …………………… (…………) del mes
…………………… del año …………………….
5. Se pretende con esta solicitud liquidar la sociedad conyugal y la suce-
sión de la señora …………………………..…………………….

III. Manifestaciones.
Bajo la gravedad del juramento y en consonancia con los hechos mani-
festados y ratificados en el respectivo poder por la interesada manifiesto:
1. Que el último domicilio de la causante fue la ciudad de
………………………2. Se trata de una sucesión intestada, donde no hay
donaciones, ni testamento por lo cual me corresponde a mí y a mis re-
presentados el cien por ciento (100%) del bien que conforma el activo de
la herencia.
3. Mis poderdantes y yo aceptamos la herencia con beneficio de inven-
tario.
4. Mis poderdantes declaran que no conocen otros interesados de igual o
mejor derecho del que poseemos y desconocemos la existencia de otros
legatarios o acreedores distintos a los que se enuncian en la relación de
activos y pasivos que se acompañan en esta solicitud.
5. Los herederos y yo lo hemos escogido a Usted entre los notarios de este
Círculo para adelantar el trámite sucesoral.
6. Los herederos, me han otorgado poder para representarlos en este trámite.
[144] Derecho de sucesiones

IV. Anexos.
1. Registro civil de defunción de la causante.
2. Registro civil de nacimiento de los herederos.
3. La diligencia de inventarios y avalúos de los bienes con su correspon-
diente activo y pasivo.
4. El trabajo de partición y/o adjudicación.

V. Solicitudes.
1. Ordene la publicación del edicto de que trata el artículo 3.° del Decreto
902 de 1988.
2. Ordene el envío de las comunicaciones de que trata la misma disposi-
ción (Secretaría de Hacienda, dian y la Superintendencia de Notariado
y Registro).

Señor Notario,
…………………………..……………………
C.C. n.° …………………… de ……………………
T. P. n.° ……………………

G. Trabajo de inventario y avalúo con presentación personal


Señor
Notario ………… del Círculo de Bogotá, D. C.
e. s. d.
Ref.: Liquidación de sucesión de la causante
…………………………..……………………, quien en vida se identificó
con cédula de ciudadanía n.° …………………… de ……………………
Asunto: Trabajo de inventario y avalúos.

I. Personería para actuar.


…………………………..……………………, mayor de edad, vecino
de la ciudad de Bogotá, D. C., identificado con la cédula de ciudadanía
n.° …………………… expedida en Bogotá D.C, Abogado en ejercicio,
portador de la tarjeta profesional n.° …………………… expedida por
el Consejo Superior de la Judicatura, legalmente capaz, vecino de esta
ciudad, actuando en nombre propio en calidad de heredero y como apo-
derado de …………………………..……………………, mayor de edad,
identificado con cédula de ciudadanía n.° ……………………, expedida
en ……………………, …………………………..……………………
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [145]

mayor de edad, identificado con cédula de ciudada-


nía n.° ……………………, expedida en ……………………,
…………………………..…………………… mayor de edad, identi-
ficado con cédula de ciudadanía n.° ……………………, expedida en
……………………, en calidad de herederos para que, en su nombre y
representación, diligencie y trámite ante su despacho la liquidación de
sucesión de la causante de la referencia, me permito presentar ante su
despacho la relación de bienes, inventarios y avalúos de la causante así:

II. Activos.
Partida única
El cien por ciento (100%) conformado por (mencionar la canti-
dad de acciones en letras y en números) de la sociedad (nombre de
la sociedad donde se encuentran las acciones) identificada con nit
……………………, las cuales tienen un valor nominal de (valor en letras
y en números del valor nominal de la acción) que equivalen a la suma
de (valor en letras y números) que se encuentran a nombre del causante
…………………………..……………………, quien en vida se identificó
con la cédula de ciudadanía n.° …………………….

Esta partida esta avaluada en la suma de:


………………………………………………………………………
($ …………………………………………).

III. Activo bruto.


Suma total del activo bruto:
………………………………………………………………

IV. Pasivos.
No existen pasivos por relacionar
Total pasivos: Cero pesos mct ($ 0.00).

v. Liquidación.
Valor de los bienes inventariados:
($ …………………………………………)
Activo bruto: ($ …………………………………………)
Menos pasivos: ($ 0.00)
Activo líquido: ($ …………………………………………)
Descontado el pasivo del activo tenemos que la suma susceptible de ser
adjudicada es de: ………………………………………………………
[146] Derecho de sucesiones

No habiendo más activo por determinar tal como se demuestra con los
anexos correspondientes al escrito petitorio, se termina el presente tra-
bajo.

Señor Notario,
…………………………..……………………
C. C. n.° …………………… de ……………………
T. P. n.° ……………………

H. Trabajo de partición y adjudicación


Señor
Notario ………… del Círculo de Bogotá, D. C.
e. s. d.
Ref.: Liquidación de sucesión de la causante
…………………………..……………………, quien en vida se identificó
con cédula de ciudadanía n.° …………………… de ……………………
Asunto: Trabajo de partición

I. Personería para actuar.


…………………………..……………………, mayor de edad, vecino
de la ciudad de Bogotá, D. C., identificado con la cédula de ciudadanía
n.° …………………… expedida en Bogotá D. C., Abogado en ejercicio,
portador de la tarjeta profesional n.° …………………… expedida por
el Consejo Superior de la Judicatura, legalmente capaz, vecino de esta
ciudad, actuando en nombre propio en calidad de heredero y como apo-
derado de …………………………..……………………, mayor de edad,
identificado con cédula de ciudadanía n.° ……………………, expedida
en ……………………, …………………………..……………………
mayor de edad, identificado con cédula de ciudada-
nía n.° ……………………, expedida en ……………………,
…………………………..…………………… mayor de edad, identi-
ficado con cédula de ciudadanía n.° ……………………, expedida en
……………………, en calidad de herederos para que, en su nombre y
representación, diligencie y trámite ante su despacho la liquidación de
sucesión de la causante de la referencia, con toda atención presento el
trabajo de partición y adjudicación, tal como aparece:
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [147]

II. Antecedentes.
1. El día …………………… (…………) de ………………… de ……
(…………), falleció en la ciudad de ……………………, la señora
…………………………………………, cuyo último domicilio y asien-
to principal de sus negocios fue esta ciudad y quien en vida se identi-
ficaba con la cédula de ciudadanía n.° …………………… expedida en
…………………… Fallecimiento registrado en el registro civil de defun-
ción con serial n.° …………………… de la Notaria ……………………
(…………) del Círculo de …………………….
2. En vida, la señora ………………………………………… contrajo ma-
trimonio (católico o civil) con el señor ……………………………………
en la …………………………………… el día ……………………
(…………) de …………………… de …………………… (…………),
matrimonio registrado con serial número …………………… de la No-
taria …………………… (…………) del Círculo de …………………….
3. La causante procreó junto con el se-
ñor …………………………………………, los si-
guientes hijos ………………………………………,
…………………………………………………………………………… y
…………………………………………, debidamente reconocidos y lla-
mados a heredar los bienes dejados por la causante, en calidad de hijos
legítimos.
4. El señor …………………………………………, cónyuge de la causante
falleció el día …………………… (…………) del mes ……………………
del año ……………………. Liquidación de sociedad conyugal y suce-
sión que se realizó mediante la (escritura pública o sentencia judicial)
de fecha …………………… (…………) del mes …………………… del
año …………………….
5. Se pretende con esta solicitud liquidar la sociedad conyugal y la suce-
sión de la señora ………………………………………….

III. Manifestaciones.
Bajo la gravedad del juramento y en consonancia con los hechos mani-
festados y ratificados en el respectivo poder por la interesada manifiesto:
1. Que el último domicilio de la causante fue la ciudad de
……………………
2. Se trata de una sucesión intestada, donde no hay donaciones, ni testa-
mento por lo cual me corresponde a mí y a mis representados el cien por
ciento (100%) del bien que conforma el activo de la herencia.
[148] Derecho de sucesiones

3. Mis poderdantes y yo aceptamos la herencia con beneficio de inventario.


4. Mis poderdantes declaran que no conocen otros interesados de igual o
mejor derecho del que poseemos y desconocemos la existencia de otros
legatarios o acreedores distintos a los que se enuncian en la relación de
activos y pasivos que se acompañan en esta solicitud.
5. Los herederos y yo lo hemos escogido a Usted entre los notarios de este
Círculo para adelantar el trámite sucesoral.
6. Los herederos me han otorgado poder para representarlos en este trá-
mite.

IV. Activo.
Partida única
El cien por ciento (100%) conformado por (mencionar la canti-
dad de acciones en letras y en números) de la sociedad (nombre de
la sociedad donde se encuentran las acciones) identificada con nit
……………………, las cuales tienen un valor nominal de (valor en letras
y en números del valor nominal de la acción) que equivalen a la suma
de (valor en letras y números) que se encuentran a nombre del causante
…………………………………………, quien en vida se identificó con la
cédula de ciudadanía n.° …………………….

Esta partida esta avaluada en la suma de:


………………………………………………………………
($ …………………………………………).

V. Activo bruto.
Suma total del activo bruto:
………………………………………………………………
($ …………………………………………)

VI. Pasivo.
No existe pasivo por relacionar
Total pasivos: Cero pesos mct ($ 0.00).
Diferencia entre proceso judicial y proceso notarial [149]

VII. Liquidación.
Valor de los bienes inventariados:
($ …………………………………………)
Activo bruto: ($ …………………………………………)
Menos pasivos: ($ 0.00)
Activo líquido: ($ …………………………………………)
Descontado el pasivo del activo tenemos que
la suma susceptible de ser adjudicada es de:
……………………………………………………………………

VIII. Acervo hereditario.


Está compuesto por el cien por ciento (100%) de la partida única, la cual
será repartida y adjudicada a sus herederos por partes iguales de la si-
guiente manera:

Hijuela (depende de la cantidad de herederos, se debe nom-


brar por cada heredero): Para el heredero el(la) señor(a)
…………………….……………………., identificado con cédula de ciu-
dadanía n.° ……………………. expedida en …………………….:

Se le adjudica de la partida única lo siguiente:

Partida única: El (aquí va el porcentaje asignado a cada herederos)


(……%) conformado por (mencionar la cantidad de acciones en letras y
en números) de la sociedad (nombre de la sociedad donde se encuentran
las acciones) identificada con nit ……………………., las cuales tienen
un valor nominal de (valor en letras y en números del valor nominal de la
acción) que equivalen a la suma de (valor en letras y números) que se en-
cuentran a nombre del causante …………………….…………………….,
quien en vida se identificó con la cédula de ciudadanía n.°
……………………..…..…..…..…..…..…..

Valor de la adjudicación la suma de: XXXXXXXXXXXXXXX ($XXXX).

Valor total de la hijuela la suma de: XXXXXXXXXXXXXXXX($XXX)


[150] Derecho de sucesiones

IX. Comprobación.
Activo herencial ($…………………………………………)
Hijuela ($ …………………………………………)
Hijuela ($ …………………………………………)
Total, partición y adjudicación ($ …………………………………)
Sumas iguales ($ …………………………………………)
($ …………………………………………)
Así doy por presentado el trabajo de partición y adjudicación de la cau-
sante ……………………………………….

Señor Notario,
…………………………..……………………
C. C. n.° …………………… de ……………………
T. P. n.° ……………………
[151]

R E F E R E N C IAS

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Se compuso en caracteres Minion Pro de 11 y 9 ptos.

Bogotá, Colombia

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