El Destierro :
El Cid parte de Vivar y llega a Burgos, donde nadie lo acoge por temor al rey. Una niña le pide
que no busque ayuda por la fuerza. Luego engaña a unos judíos por su avaricia. Se despide de
su esposa e hijas en el Monasterio de San Pedro de Cardeña. En tierras moras conquista
Castejón, Alcocer y obtiene riquezas, parte de las cuales envía al rey. Más adelante derrota al
conde de Barcelona y le arrebata la espada Colada, aunque después lo libera.
Las bodas de las hijas del Cid:
El Cid toma Valencia tras un asedio de nueve meses y la recupera para los cristianos.
Derrota al rey moro de Sevilla y envía regalos al rey Alfonso VI, lo que permite
reunirse con su familia. Luego vence al rey moro de Marruecos en un nuevo sitio. Los
infantes de Carrión piden casarse con las hijas del Cid, y tanto el rey como el Cid dan su
consentimiento. El cantar concluye con los preparativos para las bodas.
La afrenta de Corpes
Fernando y Diego de Carrión quedan en ridículo por su cobardía y deciden vengarse
golpeando y abandonando a las hijas del Cid en el robledal de Corpes. El Cid pide
justicia al rey, y en las cortes de Toledo sus hombres vencen a los infantes, que son
declarados traidores. Luego, los infantes de Navarra y Aragón piden en matrimonio a
las hijas del Cid, y él acepta con alegría.