Empatía
Características de la empatía
La empatía se caracteriza por una serie de atributos:
Comprensión de los sentimientos ajenos. Una persona
que actúa con empatía busca comprender cómo se sienten
otros individuos. Además, regula su comportamiento
teniendo en cuenta cómo sus acciones pueden afectar a
otros.
Escucha activa. Una persona empática escucha con
atención a los demás para ponerse en su lugar y darse
cuenta de qué necesitan.
Intento de no juzgar. Una persona empática intenta no
juzgar a los demás para poder comprender mejor lo que
ocurre y poder entender el punto de vista del otro.
Respeto por el otro. Una persona empática respeta los
sentimientos y los pensamientos de los demás. Esto no
significa que comparte las mismas ideas, pero sí que acepta
las que son distintas.
Reflexión sobre las palabras propias. Una persona
empática es cuidadosa cuando se comunica con otros, puesto
que tiene en cuenta que sus comentarios pueden herir los
sentimientos de los demás.
Tipos de empatía
Existen tres tipos de empatía:
Empatía afectiva o emocional. Es la capacidad de percibir,
comprender y sentir las emociones que otra persona
experimenta. Por ejemplo, cuando una persona entiende que
otra está triste porque perdió en un juego de mesa.
Empatía cognitiva. Es la capacidad de entender la forma de
pensar de otra persona, es decir, de “ponerse en sus
zapatos”. Por ejemplo, cuando una persona comprende que
alguien tiene una opinión contraria.
Empatía compasiva. Es la capacidad de ayudar porque se
comprende que otra persona está pasando por un momento
difícil. Por ejemplo, cuando una persona dona parte de su
dinero a personas que lo necesitan.
Ejemplos de empatía
Algunos ejemplos cotidianos de empatía son:
Una mujer estaba mirando una película y comprendió el
sentimiento de tristeza que atravesaba el personaje principal.
Un niño les convidó galletas a los compañeros de clase que
habían olvidado las suyas en su casa.
Una madre se alegró porque su hija había obtenido muy
buenas calificaciones en la escuela.
Una mujer ofreció ayuda para restaurar los daños de la
iglesia causados por el temporal.
Un alumno defendió a su amigo ante una situación de acoso
escolar.
El periodista se mantuvo en silencio y respetó los puntos de
vista de los expertos durante la conversación.
Una mujer se entristeció porque su mejor amiga está
atravesando una situación difícil.
Un niño les explicó cómo se realiza una división a los
compañeros que habían llegado tarde.
Un peatón ayudó a cruzar la calle a una persona con visión
reducida.
Un grupo de amigos organizó una colecta con el objetivo de
juntar dinero para las personas que perdieron sus casas a
causa del terremoto.
Tipos de Empatía:
Empatía Cognitiva:
Esta forma de empatía se centra en la comprensión intelectual de la
perspectiva y los sentimientos de otra persona. Implica la capacidad de
"ponerse en los zapatos" de otra persona y entender su punto de vista sin
necesariamente experimentar sus emociones.
Empatía Emocional:
Este tipo de empatía implica la capacidad de experimentar las emociones
de otra persona. Es la capacidad de sentir lo que la otra persona siente,
conectándose con sus emociones a nivel afectivo.
Empatía Compasiva:
También conocida como empatía afectiva o preocupación empática, esta
forma de empatía va más allá de la comprensión y el sentimiento. Implica
un deseo genuino de ayudar y aliviar el sufrimiento de la otra persona, a
menudo llevando a acciones para ofrecer apoyo y consuelo.
La empatía cognitiva es la capacidad de comprender
intelectualmente lo que otra persona está pensando o sintiendo, sin
necesariamente involucrarse emocionalmente. Se trata de ponerse en el
lugar del otro desde el pensamiento, no tanto desde la emoción. Aquí te
dejo algunos ejemplos claros de empatía cognitiva:
🧠 Ejemplos de Empatía Cognitiva:
1. En una discusión de pareja:
“Entiendo que desde tu perspectiva te sentiste ignorado cuando no
respondí tus mensajes, aunque no era mi intención.”
2. En un trabajo en equipo:
“Puedo ver que estás frustrado por la carga de trabajo. Si yo estuviera
en tu lugar, también me sentiría agobiado.”
3. Con un hijo adolescente:
“Sé que para ti es importante pasar tiempo con tus amigos. Cuando yo
tenía tu edad, también valoraba mucho eso.”
4. Durante una terapia o consejería:
“Puedo comprender por qué tomar esa decisión fue difícil para ti,
considerando tu historia familiar y tus experiencias pasadas.”
5. Con una persona de otra cultura o entorno:
“Aunque no comparto tus creencias, entiendo por qué piensas así, dado
el contexto en el que creciste.”
6. Con un compañero que cometió un error:
“Puedo imaginar que estabas bajo mucha presión cuando sucedió.
Cualquiera en tu lugar podría haberse equivocado.”
7. Al leer o escuchar una historia personal:
“Después de escuchar todo lo que viviste, ahora entiendo por qué
reaccionaste de esa manera.”
La empatía emocional es la capacidad de sentir lo que otra persona está
sintiendo. Es cuando te conectas emocionalmente con el otro, como si
compartieras su emoción, aunque no estés pasando por lo mismo. A
diferencia de la empatía cognitiva (entender), aquí lo importante es
sentir con el otro.
💓 Ejemplos de Empatía Emocional:
1. Con una amiga que llora por una pérdida:
Lloras junto a ella o se te llenan los ojos de lágrimas porque sientes su
dolor.
2. Con tu pareja estresada por el trabajo:
Sientes angustia o tensión al verla frustrada, incluso si tú tuviste un
buen día.
3. Con un hijo que tiene miedo de ir al colegio:
Sientes un nudo en el estómago cuando lo ves temblar o con ansiedad.
4. Al ver una película triste:
Aunque sabes que es ficción, te invade la tristeza o el dolor del
personaje como si fuera real.
5. Con un paciente en terapia:
Mientras te cuenta algo muy doloroso, sientes una profunda emoción
que te hace guardar silencio o hablar con voz suave, reflejando su
estado.
6. Al ver a alguien emocionarse por un logro importante:
Te alegras genuinamente, se te eriza la piel o se te escapa una sonrisa o
lágrima por su felicidad.
7. Con un niño que celebra algo con mucha ilusión:
Te emocionas con él, sientes alegría auténtica y lo celebras como si
fuera tu propio logro.
La empatía compasiva (también conocida como empatía
activa) va un paso más allá de comprender (empatía cognitiva) o sentir
(empatía emocional): es cuando sientes con el otro y, además, te
movilizas para ayudar o aliviar su malestar.
En resumen:
👉 Comprendes + Sientes + Actúas
🤝 Ejemplos de Empatía Compasiva:
1. Con un amigo deprimido:
Notas que está triste, lo escuchas atentamente y luego te ofreces a
acompañarlo a buscar ayuda profesional o simplemente pasar tiempo
con él para que no se sienta solo.
2. Con tu pareja en un momento difícil:
Al verla ansiosa por un problema familiar, la abrazas, le dices que estás
con ella y la ayudas a buscar soluciones o aliviar la carga.
3. Con una persona en la calle que necesita ayuda:
Sientes su vulnerabilidad, te conmueve, y decides darle comida o
acercarle a un refugio.
4. Con un hijo que se frustra por no lograr algo:
Lo entiendes, sientes su frustración y lo guías con palabras de aliento o
le ofreces nuevas herramientas para intentarlo de nuevo.
5. En el trabajo, con un compañero sobrecargado:
Ves que está al borde del colapso, te afecta verlo así, y te ofreces a
apoyarlo con alguna tarea para que pueda descansar.
6. Como terapeuta o acompañante emocional:
Después de escuchar una historia dolorosa, no solo validas el dolor del
paciente, sino que lo motivas a avanzar, le das recursos concretos o lo
acompañas activamente en su proceso de sanación.
7. Al ver a alguien siendo excluido o maltratado:
Te incomoda la situación, te solidarizas y decides intervenir, defenderlo o
apoyarlo, aunque no lo conozcas.