UNIVERSIDAD SAN LORENZO
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD Y EL DEPORTE
CARRERA: QUÍMICA Y FARMACIA
ENSAYO DE INVESTIGACIÓN
TEMA: ATENCIÓN FARMACÉUTICA
TÍTULO: GENERALIDADES DE UNA BUENA ATENCIÓN
FARMACÉUTICA Y LOS SERVICIOS FARMACÉUTICOS
ALUMNA:
ELIDA BOGADO BENITEZ
CURSO: 5º
CAAGUAZÚ – PARAGUAY
AÑO 2020
TEMA: Atención Farmacéutica
TÍTULO: Generalidades de una buena atención farmacéutica y los servicios farmacéuticos.
Con el presente trabajo, se pretende ilustrar a los compañeros sobre la atención
farmacéutica y los servicios que ofrece. La atención farmacéutica es la participación activa
del farmacéutico en la mejora de la calidad de vida del paciente, mediante la dispensación,
indicación farmacéutica y servicios generales que ofrece al cliente.
La atención farmacéutica se puede desarrollar en todos los ámbitos asistenciales: farmacia
comunitaria, atención primaria y farmacia hospitalaria. En cualquiera de ellos contribuye a
disminuir significativamente los problemas relacionados con los medicamentos, ayuda a
mejorar el cumplimiento, la efectividad, y los servicios que ofrece tales como: primeros
auxilios básicos, aplicación de inyecciones, nebulizaciones y toma de presión.
Dentro de los servicios que ofrece una buena atención farmacéutica se encuentra el de
seguimiento farmacoterapéutico. Como bien se ha mencionado anteriormente, se define como
la práctica profesional en la que el farmacéutico se responsabiliza de las necesidades del
paciente relacionadas con los medicamentos.
El farmacéutico es el profesional sanitario idóneo para desarrollar esta labor asistencial a
través de su compromiso con la formación y aprendizaje permanente. El farmacéutico está
comprometido a tratar de cumplir el objetivo de garantizar la eficiencia y eficacia terapéutica,
así como la seguridad y la calidad de vida del paciente.
Su formación universitaria le cualifica profesionalmente como experto en medicamentos, y
por su accesibilidad y proximidad a la población, es una figura fundamental en la asistencia
sanitaria al paciente, dentro del equipo de salud.
.
En las últimas décadas, la Farmacia ha desplazado progresivamente su objetivo desde el
medicamento como producto, a la prestación de servicios y finalmente hasta el propio
paciente. Es en este proceso de cambios, que destaca la Atención Farmacéutica, como
filosofía de práctica, que aporta un enfoque eminentemente clínico y humanístico a la
actividad farmacéutica asistencial, en la búsqueda de una nueva identidad para el profesional,
en la provisión de cuidados de salud a los pacientes y los servicios generales que ofrece.
La farmacia es el establecimiento sanitario en el que confluyen todas las dispensaciones de
medicamentos de los pacientes, ya sea con o sin receta, del ámbito público o privado.
En la participación activa del QF en la mejora de la calidad de vida del paciente mediante
una correcta dispensación e indicación farmacéutica. Esta participación implica la
cooperación con el médico y otros profesionales sanitarios, para conseguir resultados que
mejoren la calidad de vida del paciente, así como su intervención en actividades que
proporcionen buena salud y prevengan las enfermedades. Se trata de una práctica profesional
en la que el QF se responsabiliza de las necesidades del paciente relacionadas con los
medicamentos y los servicios que ofrece la farmacia.
Atención Farmacéutica es la provisión responsable de la farmacoterapia con
el propósito de alcanzar unos resultados concretos que mejoren la calidad de
vida del paciente (Hepler y Strand, 1990).
Es necesario impulsar el desarrollo de servicios asistenciales, a través de la red de
farmacias cercanas y accesibles, para mejorar el uso responsable del medicamento y de los
productos sanitarios, y en consecuencia contribuir a la sostenibilidad.
Así pues, la atención farmacéutica es un proceso emergente de la asistencia sanitaria (un
innovador proceso asistencial farmacéutico) en el que este profesional asume una mayor
responsabilidad con el fin de asegurar que la farmacoterapia consiga el objetivo terapéutico
que pretende el facultativo prescriptor, con los menores riesgos posibles de aparición de
efectos no deseados y el mayor grado posible de efectividad. Estas nuevas competencias y
responsabilidades profesionales del farmacéutico, integradas en una asistencia global
compartida por todos los profesionales sanitarios, son asumidas desde la perspectiva de la
cadena terapéutica del medicamento.
La atención farmacéutica constituye el movimiento profesional más importante de los
últimos años de la historia de la farmacia. Su desarrollo ha significado un cambio paradigma
para los farmacéuticos, que han pasado de ser una profesión centrada en el medicamento a
tener que centrarse en el paciente que usa medicamentos para mantener o recuperar su salud.
Este cambio de paradigma viene condicionado por la necesidad de colaborar dentro de los
equipos de salud, para conseguir que los pacientes obtengan los máximos beneficios de sus
medicamentos y los servicios que prestan a la ciudadanía las farmacias.
La Organización Panamericana de la Salud considera que los servicios farmacéuticos
deben orientase hacia la eliminación de las dificultades de acceso; la mejoría de resultados
terapéuticos y de salud; la incorporación de los servicios farmacéuticos como componentes de
las políticas farmacéuticas nacionales; la gestión con atención integral e integrada,
comprometida con el logro de resultados en salud; y la prestación de los servicios
farmacéuticos basados en el individuo, la familia y la comunidad.
El farmacéutico o QF, como experto del medicamento, debe participar activamente en
todos los procesos relacionados con su manejo. Por tanto, debe conocer de manera integral e
integrada los procesos que comprenden la denominada cadena terapéutica; éstos incluyen la
selección de medicamentos, la prescripción, la trascripción, la preparación, dispensación,
administración y seguimiento y optimización de resultados en el paciente.
Asimismo, esta práctica asistencial implica un trabajo coordinado y corresponsable que
requiere la colaboración proactiva con el resto de profesionales sanitarios en la toma de
decisiones farmacoterapéuticas y con los pacientes, informando y educando sobre
medicamentos de modo que la utilización de los mismos sea efectiva, segura y al más bajo
coste posible.
La misión de la práctica farmacéutica es suministrar medicamentos y otros productos y
servicios para el cuidado de la salud, ayudando a la sociedad a emplearlos de la manera
adecuada.
Un servicio farmacéutico implica un compromiso con las actividades que se desarrollan
para asegurar una buena salud y evitar enfermedades en la población. Cuando se trata una
enfermedad, la calidad del proceso de uso del medicamento por cada persona debe asegurar el
logro del mayor provecho terapéutico, evitando efectos secundarios desfavorables. Esto
presupone la aceptación por parte de los farmacéuticos de una responsabilidad compartida con
los otros profesionales y con los pacientes para asegurar el éxito de las farmacoterapias.
Desde su inicio la Atención Farmacéutica tiene como objetivo final prevenir la morbilidad
y la mortalidad ocasionada por los medicamentos mediante una práctica profesional dirigida a
asegurar una farmacoterapia apropiada, segura y efectiva para todos los pacientes.
La indicación farmacéutica se define como, el acto profesional por el que el farmacéutico
se responsabiliza de la selección de un medicamento que no necesita receta médica, con el
objetivo de aliviar o resolver un problema de salud a instancia del paciente, o su derivación al
médico cuando dicho problema necesite de su actuación. Una característica diferencial de este
servicio es que es el paciente quien ha decidido que el farmacéutico ponga remedio a su
problema de salud. La Atención Farmacéutica es una práctica generalista, centrada en el
paciente, cuyos presupuestos filosóficos se corresponden fielmente al enfoque holístico y aún
con los avances experimentados, con la Gestión Integral de la Farmacoterapia, esta nueva
forma de emprender la práctica, no ha sido suficientemente adoptada y desarrollada en los
sistemas sanitarios, para revolucionar la práctica farmacéutica.
También podemos destacar sobre el servicio de farmacia tiene como objetivo fundamental
disminuir el coste por unidad de producto sin disminuir la calidad, un objetivo alcanzable
mediante la aplicación de estrategias tales como la redistribución de personal, en función de la
demanda; la selección del perfil profesional adecuado a cada fase del proceso productivo, o
bien mejorando la productividad en aquellos casos en que exista una demanda no satisfecha.
Los pacientes necesitan los servicios de los farmacéuticos, al tiempo que están recibiendo
asistencia. La farmacoterapia adecuada es específica para cada paciente. Incluye decisiones
individuales, alcanzar una concordancia (un acuerdo entre el paciente y el proveedor de
asistencia sanitaria sobre el resultado terapéutico y cómo se puede alcanzar), y actividades de
monitorización del paciente crítico. Para cada tratamiento con medicamentos en un paciente
individual, el farmacéutico desarrolla un plan de atención de acuerdo con el paciente. Así, los
pacientes pueden contribuir al éxito de los resultados participando en la responsabilidad de su
propio cuidado y no confiando solamente en cuidadores, en un estilo paternalista de antaño.
Los pacientes necesitan ser escuchados y acompañados en el uso de los medicamentos y
los servicios de primeros auxilios básicos, aplicación de inyecciones, nebulizaciones y toma
de presión, por los farmacéuticos más comprometidos, que estén más atentos a sus
necesidades, vivencias, preocupaciones, que amen su actividad y se responsabilicen con la
obtención de resultados en salud, de impacto clínico, humanístico y económico.
Así, los servicios farmacéuticos y la atención farmacéutica deben jugar un papel central en
la gestión de la farmacoterapia integrada y la coordinación con el resto de servicios
farmacéuticos, hospitalarios y las farmacias comunitarias, sobre todo en aquellas situaciones
de transiciones de los pacientes entre niveles, visando contribuir para una mejor coordinación
asistencial e integración clínica en la red de servicios en los Sistemas de Salud.
Es imprescindible fortalecer en las universidades el desarrollo de currículos de Farmacia,
que contribuyan desde la actividad académica e investigativa-laboral, a la provisión de
servicios farmacéuticos más humanizados, fomentándose valores éticomorales que hagan a
los futuros profesionales, trascendentes en los cuidados a los pacientes.
A partir del ensayo realizado, se evidencia la necesidad de promover la concepción
holística en la práctica de la atención farmacéutica y los servicios de salud y sus generalidades
al buen servicio.
María José Faus Dáder, Pedro Amariles Muñoz, Fernando Martínez-Martínez.
"Atención Farmacéutica: concepto, proceso y casos prácticos". Ergon, 2008.
Roberto Arnoldo García Bracamonte, “Implementación de las bases de Atención
Farmacéutica, 2003.
Strand, LM y Hepler. CD. Atención farmacéutica y servicios de atención
farmacéutica. 1995; 49: 1-10.