UNIVERSIDAD TÉCNICA DE COMERCIALIZACIÓN
Y DESARROLLO
FITOTECNIA
TEMA:
Producción de Repollo
Profesor:
Ing. Fabián Gaona
Alumna:
Karen Roció Díaz
4º Año, Agronomía
CAAGUAZÚ – PARAGUAY
2019
Introducción
Conocido mundialmente como col, el repollo, cuyo nombre
científico es Brassica Oleracea Capiatata, es una dicotiledónea de la
familia de las Crucíferas que puede cultivarse todo el año, de acuerdo a
la variedad seleccionada. Se lo puede agrupar por su forma de poder
arrepollarse, dar coliflores; o no arrepollarse o por su color verde y
morado. Es comestible en todas sus variedades.
El repollo es una hortaliza de clima fresco, sin embargo existen
variedades de verano como el híbrido japonés, el repollo loco, el dorado
y el morado, que pueden ser cultivados en épocas de calor aplicando
riego. Es una fuente de fibra para la dieta e incluso se le adjudican
propiedades anticancerígenas.
PRODUCCIÓN DE REPOLLO
Planta originaria de las costas europeas, su cultivo era practicado
ya durante la Edad Media. Es una planta bianual, pero que se cultiva
durante un año, ya que en el segundo año se desarrolla la parte floral
que, por lo general, no se aprovecha, a menos que deseemos obtener
semillas.
El repollo puede cultivarse todo el año, ya que existen variedades
adaptadas al calor y otras resientes al frío y las heladas. Produce bien en
suelos de textura densa o pesada, con una acidez moderada casi al
límite de neutra, es decir, con un pH de 6 a 6.5. Si bien prefiere suelos
de tipo areno-arcillosos, o francamente arcillosos, en la zona de Almada,
Caacupé, los cultivamos mezclando la tierra con mantillo de monte.
Recomiendo que siempre entre las melgas de los cultivos se tiren las
hojas y el resto del pasto que sale del jardín; con el pasar del personal y
el agua de riego, esto pronto se convierte en un abono que se va
incorporando a los camellones o parte superior del terreno donde se
realiza el cultivo.
Preparación del terreno
El semillero para el repollo deberá prepararse con cuidado,
logrando una superficie muy fina y bien igualada, para obtener un buen
desarrollo.
En la parcela que destinemos al trasplante, primeramente se
realiza una roturación del suelo, con una profundidad aproximada de
unos 30 cm. Un par de semanas antes del trasplante se desmenuza el
terreno con la azada y luego se nivela con el rastrillo.
La preparación del almácigo se hace con tierra de monte y suelo
del lugar, luego se riega con agua de estiércol, para evitar la salida de
yuyos que produce el estiércol de vaca no descompuesto. Se pueden
agregar unos 80 gramos se superfosfato, sobre todo en los lugares
donde el análisis de suelo ha dado bajo en fósforo. En grandes
extensiones se utilizan unos 250 gramos de semilla por hectárea. Esto
se realiza en surcos hechos sobre el tablón con un palito de 2.5
centímetros de diámetro; el ancho del surco no debe ser superior a 1
metro para poder trabajar de los dos lados sin desmoronar los
camellones. Luego de la siembra se debe regar con lluvia fina de
regadera para que la tierra se adhiera a la semilla sin dejar burbuja de
aire entre ellas. La distancia entre semillas es de 10 centímetros, y entre
surcos de siembra, 15 centímetros. Si hace falta se puede hacer un
repicaje cuando las plántulas tienen 2 hojas definitivas.
Clima
Prefiere un clima templado-fresco y es bastante resistente al frío.
Las temperaturas óptimas para la germinación oscilan entre 22 y
25 ºC. Por debajo de 5-6 ºC, el crecimiento de la planta se detiene. Las
temperaturas muy bajas en la etapa inicial del crecimiento son muy
perjudiciales, obteniéndose productos más pequeños y de menor
calidad.
Suelo
Al repollo le gustan los terrenos franco-arcillosos, pero donde las
aguas no se estanquen, y que contengan abundante sustancia orgánica.
El pH óptimo para el repollo es entre 6,5 y 7,2, es decir, neutro.
El suelo profundo, fresco, abundante en nitrógeno y potasio, de tipo
franco arenoso es el apropiado para este cultivo.
No es conveniente cultivarlo luego de otras crucíferas. Es bueno
asociarlo con lechuga, espinaca, remolacha, zanahoria, cebolla.
La siembra se hace en semillero, ya sea protegido o al aire libre. El
trasplante se realiza entre los 30 a 50 días según la variedad, cuando los
plantines alcanzan una altura de 15 cm y tienen desarrolladas cuatro a
cinco hojas verdaderas.
La distancia recomendable entre plantas es 40 a 70 cm y entre
hileras 50 a 80 cm. La distancia dependerá del tamaño que corresponde
a la variedad que escogemos para la siembra. Es importante respetar las
distancias si esperamos que las cabezas de los repollos se desarrollen al
máximo deseado.
Los cuidados culturales consisten en el deshierbe y en el aporque,
que se realizan según las necesidades. El aporque es una labor
importante para garantizar que el repollo no se acueste por el peso de la
cabeza.
El riego debe ser regular en el periodo de germinación; abundantes
y frecuentes durante el desarrollo.
Cuidados culturales
Es importante mantener siempre limpias las parcelas; para ello,
debemos realizar escardaduras regulares.
Exige un abonado repartido en varios momentos. Primero, al
momento de la preparación del terreno, luego en el trasplante y una o
dos abonaduras posteriores para asegurar los nutrientes necesarios y
prevenir el desgaste del suelo. Es bueno agregar al suelo cáscara de
huevo finamente molinada para incorporar calcio.
Variedades
Hay muchas variedades de repollo entre las que podemos
mencionar “el corazón de buey”, que se produce generalmente en
primavera y lleva ese nombre por ser un repollo pequeño en forma
cónica muy parecido al corazón de un buey. Las hojas son lisas y por
fuera de un fuerte color verde; mientras que por dentro el color es
blanquecino por la falta de luz solar.
Hay otras dos variedades idénticas, aunque se diferencian por el
tamaño.
El corazón de buey, mediano y el grande, ambos son más rústicos
y fáciles de producir.
La variedad “Copenhage” es un repollo de gran tamaño y tal vez el
más conocido, si entre tanto no se hayan creado nuevos híbridos. Es el
repollo de hojas lisas de maduración estival y se cosecha entre julio y
setiembre.
Variedad “Quintal” es una variedad muy grande resistente al frío,
de cuello corto y de forma redondeada.
Es una variedad que se cosecha en verano, de gran tamaño, muy
resistente al transporte, muy utilizada para la conservación. Las hojas
están muy apretadas y por dentro son de color blanquecino y por fuera
de color verde claro.
El repollo crespo o de Milán se caracteriza porque las hojas no son
lisas, sino con la apariencia de estar ampolladas y con abundantes
nervaduras prominentes. Las flores son de color blanco, con cabeza
esférica de forma achatada de tamaño mediano, tronco corto. Se
siembra de marzo a mayo y se cosecha de julio a octubre.
Siembra
La siembra se debe realizar en octubre-noviembre, para cosecharlo
entre marzo y mayo.
La época de siembra del repollo depende de la variedad cultivada y
del clima que el cultivo va a enfrentar. Así, las variedades de invierno son
sembradas de febrero a junio; en cambio, las variedades de verano son
cultivadas de setiembre a febrero, y durante el invierno suave en lugares
muy cálidos. La siembra debe realizarse en almácigos constituidos de
dos partes de tierra y una de estiércol. Es conveniente adicionar 50 a
100 gramos de superfosfato por metro cuadrado de semillero, mezclando
bien con la tierra hasta una profundidad de 10 cm. Se utiliza
aproximadamente 200 a 300 gramos de semilla por hectárea.
En la siembra se colocan de 8 a 10 gramos de semilla por metro
cuadrado de semillero, en surcos distanciados entre 10 cm unos de
otros; luego se cubre con una capa fina de tierra. El vivero es un tablón
de 1 metro de ancho y de largo variable. También es necesario adicionar
entre 200 y 300 gramos de superfosfato por metro cuadrado de vivero,
mezclando bien con la tierra hasta una profundidad de 10 cm.
El repicaje debe ser hecho cuando las plantitas estuviesen con una
o dos hojas definitivas. El espacio entre las plantas de vivero deberá ser
de 10 cm x 10 cm. Las mudas son transplantadas al campo cuando
tengan 4 a 6 hojas definitivas bien formadas. El espacio aconsejado para
transplantar es de 30 a 40 cm entre plantas y 70 a 80 cm entre hileras.
Características botánicas
Es una planta bianual. Su sistema de raíces es muy fibroso y
abundante; éstas llegan a medir de 1,50 y 1,05 m de crecimiento lateral.
La mayor cantidad de raíces se encuentra a 45 cm de profundidad. El
tallo al principio del desarrollo es pequeño, grueso y no se ramifica.
Las hojas pueden ser sésiles (sin tallo) o con pecíolo (con tallo) y
son más anchas (60 cm de diámetro) que largas (35 cm longitud). Las
hojas tienen forma casi redonda y un color verde claro con nervaduras
muy pronunciadas. Las flores son de color amarillo, con cuatro pétalos;
el fruto es café o gris y tiene un diámetro de 2 a 3 mm. Además de
cosechar las cabezas maduras de repollo plantadas en primavera, se
puede tener una cosecha de las pequeñas cabezas que quedan últimas
(brotes de repollo).
Estos brotes crecen en los tallos cortados (tocones) de los
vástagos. Para cosecharlos, corte tan cerca del suelo como sea posible,
dejando las hojas abiertas del repollo intactas. Los brotes que crecen en
las axilas de estas hojas (ángulo entre la base de la hoja y del vástago,
arriba de ella) forman brotes más tarde. Crecen entre 2 a 4 pulgadas de
diámetro y se deben cosechar cuando están firmes.
Cosecha
Para obtener una buena cosecha, es importante mantener el
control de gusanos del repollo y otras plagas. Si no puede mantener
control, quite y destruya los tocones que quedan y úselos para hacer
abono, porque si los deja, sirven como criadero de enfermedades o
plagas e insectos. La recolección del repollo se inicia dos meses
después del transplante, eligiendo las cabezas más grandes y firmes. Se
puede esperar una cosecha comercial de entre 30.000 y 40.000 cabezas
por hectárea. El tamaño ideal es de 1,5 a 2 Kg. La precocidad depende
de la variedad y el clima: de 90 a 130 días. Las de verano son más
precoces que las de invierno.
La cosecha se hace entre los 90 a 130 días, por medio de un
cuchillo afilado dejando las hojas mayores, esto permite que se produzca
en el medio un rebrote de un repollito de unos 8 centímetros que se
cosechan y tienen muy buen mercado entre la población oriental. El corte
se realiza cuando la cabeza tiene sólida presión de las hojas; no hacerlo
cuando se nota que parece una pelota fofa, sino cuando las hojas están
bien adheridas y dan una solidez a la cabeza.
Si se van a cultivar variedades de invierno, la siembra comienza en
febrero y va hasta junio. Las de verano se pueden sembrar de setiembre
a febrero. Primero se hace un almácigo bien suelto y previamente
desinfectado, recordando que las semillas se deben poner a una
profundidad de dos veces y medio el tamaño de la misma. Si tiene algún
tiempo de almacenado, es recomendable ponerlas uno o dos días en la
heladera, no en el congelador, para que se produzca el despertar de las
mismas.
La cosecha de los repollos se debe hacer cuando estos están con
la cabeza dura, o sea, compactos; no se debe dejar pasar este
momento, ya que luego se vuelven duros y difíciles de masticar. Se
cosecha uno por uno a mano, cortando el tronco unos 5 cm por debajo
de las hojas inferiores. Posteriormente, según el mercado, se eliminarán
las hojas abiertas que son de color verde, las que generalmente se
eliminan. El centro de la planta, de color blanquecino o verde claro, es la
comercializada y de mayor consumo.
Existe un repollo de color rojo violáceo, de cabeza esférica, muy
apetecible. Su tamaño es de unos 20 a 25 cm de diámetro.
Además, existe una gran variedad de repollos de variados colores,
los que no nombramos y que son de adorno para enriquecer los jardines.
Generalmente, no forman cabeza y los colores van de verde externo al
amarillo interno del centro, o bien, el morado de distintos tonos.
El repollo es rico en vitaminas A, B, C y ácido fólico, y nos da 0,25
calorías por cada gramo consumido.
El transplante
El transplante se hace cuando las plantitas tienen 5 hojas
definitivas bien formadas. El espacio entre plantas es de 40 centímetros,
y entre hileras, 80 centímetros. Un buen sistema es poner cuatro plantas
en los vértices de un pozo de 15 por 30 centímetros y 10 de profundidad
dentro del almácigo, para poner dentro de él abono y el riego, de esa
manera se evita la competencia de las raíces y una mejor alimentación
de las mismas y una mejor distribución del agua de riego.
Esta operación se realiza cuando las plantitas alcanzan unos 10-15
cm de altura y han desarrollado 4-5 hojas verdaderas.
Se excavan hoyos de 8-12 cm de profundidad para permitir que la
raíz entre de forma holgada.
Siguiendo la estructura de poner cobertura entre en las melgas e ir
incorporando en los almácigos, de esa manera se elimina el trabajo de la
carpida y se gana en beneficio para la planta.
No sacarle muchas hojas antes del trasporte, recién hacerlo en el
momento de la venta; se conservará mejor el producto y, si el comprador
conoce de las bondades de las hojas verdes, comprará la cabeza con
todas sus hojas y no solo la parte blanca.
Las variedades de verano son más precoces que las de invierno.
Conservación
Se extraen las plantas enteras, incluidas las raíces, ayudándonos
de la laya; a continuacion, se colocan las plantas en estantes de madera
limpios en un lugar cubierto fresco y no húmedo; de esta forma, pueden
conservarse hasta tres meses acordándose no obstante de controlar
periódicamente las plantas una vez al mes para comprobar que no
tengan hongos u otras enfermedades.
Control De plagas
-Gallina Ciega: Las plantas afectadas se marchitan y se ponen de
color amarillo. En las zonas bajas y secas dañan de junio a septiembre.
En las zonas altas y húmedas, dañan de septiembre a noviembre.
Muestrear antes del trasplante, para conocer la incidencia y al encontrar
poblaciones altas, podemos lavar sus raíces y espolvorear ligeramente
con polvo de torta molida de Nim. Para 15,000 plántulas se necesitan de
2 a 4 libras de torta molida de Nim. Uso de trampas lumínicas para la
captura de adultos. Cultivos trampas como café, yuca o pasto.
-Palomilla de repollo o dorso de diamante: Es la más dañina en el
cultivo de repollo. Los gusanos son color amarillo claro y luego verde
pálido verde azuloso, se alimentan del follaje, afectando la calidad de
cabeza del repollo. Aplicar semilla molida de Nim: 20 gramos por litro de
agua o 3 kg. Por barril de agua para una manzana, aplicar extracto M5
200 centímetros cúbicos por bomba de 4 galones. Efectuar rotación de
cultivo y asocios con zanahoria, tomate o cebolla.
-Babosa (Sarasinula plebeius y Limax spp) Algunas especies
pueden alimentarse del follaje pero su importancia radica en la salud del
hombre al transmitir un nematodo que causa trastornos intestinales.
Para el control de recomienda el uso de basura trampa que consiste en
hacer montones de tamaño mediano y colocarlos en varias lugares
donde este el cultivo establecido, cada tres días monitorear los montones
y matar las babosas que hay debajo. Uso de chicha de maíz, preparar la
chicha, hacer hoyos en los lotes de repollo, poner un recipiente para
depositar la chicha, el olor atrae a las babosas, las que caen dentro del
recipiente y mueren.
Control de enfermedades
-Pudrición Blanca o Moho Blanco Enfermedad muy importante en
zonas por encima de los 1,000 msnm. Aparece al final de la época
lluviosa, afectando las plantas durante las etapas de formación y
compactación de cabeza. Son manchas acuosas en tallo y hojas luego
de 10-14 días caen las hojas. Aplicar Caldo Bordelés 2 litros por bomba
de 20 litros o Caldo Sulfocalcico 200-250cc por bomba, hacer rotación de
cultivo con maíz, sorgo o arroz, no sembrar con alta densidad.
-Mancha de la Hoja Causada por un hongo, afecta a las crucíferas
y en ocasiones puede ser devastadora especialmente en semilleros. Los
síntomas se presentan por manchas de color café oscuro con anillos
concéntricos rodeadas por un halo amarillo, puede afectar en las hojas
bajeras y en la cabeza. Esta enfermedad se puede trasmitir por semilla y
puede sobrevivir en residuos de cosecha y malezas crucíferas. Se puede
dispersar a través del viento, salpique de agua, equipos, herramientas y
animales. La alta humedad y temperaturas entre24 a 28 ºC son las
condiciones propicias para el desarrollo de la enfermedad. Se
recomiendan los mismos controles de la pudrición blanca.
-Quema o Chamusco: Enfermedad causada por una bacteria. Es la
enfermedad más importante a nivel mundial. Puede atacar brócoli y
coliflor. Produce manchas de color café claro en los bordes de las hojas,
luego estas manchas avanzan sobre las venas en forma de V y se
cambian a un color amarillo rojizo. Cuando el ataque es fuerte, las ca-
bezas producen mal olor y no se pueden comercializar. Se debe dar
buena altura de camellón, buen drenaje, cultivares tolerantes como el
híbrido Ízalo, Uso de semillas sanas. Se usan los mismos controles de
las enfermedades anteriores.
Comercialización
Nuestro país registra en la actualidad un total de 400 grandes
productores nacionales que se dedican al cultivo de esta hortaliza,
reconocida por ofrecer alto contenido nutricional y rentabilidad,
principalmente cuando la demanda se masifica. Los agricultores destinan
entre una y dos hectáreas por temporada al repollo.
Su comercialización aumenta con fuerza durante el verano, lo que
favorece el repunte de precios, sobre todo si el traslado desde el campo
a las zonas urbanas es continuo. Las principales áreas de producción de
repollo son: Central, Cordillera, Paraguarí y Caaguazú, a mayor escala
en esta última.
En cierta medida, el rendimiento de la cosecha depende del
número de cabezas (plantas) puestas por hectárea, señala el ingeniero
Huerta. Por lo general, y en atención de la utilidad que genera, cada
productor opta por disponer de 30.000 plantas por hectárea, asegurando
así la venta a distribuidores, supermercados, y mercados privados y
públicos durante los 365 días.
“Su ciclo de maduración es de 120 días. Se puede plantar todo el
año y en casi todo tipo de suelo, siempre y cuando se le agregue una
importante cantidad de materia orgánica, que es el alimentador y
cuidador vital”.
Conclusión
La cosecha se inicia cuando el repollo va tomando el tamaño
deseado. Para saber si está listo, debemos tomar la cabeza de la
hortaliza, y si al apretarla está bien dura y consistente, quiere decir que
es el momento de la cosecha. Se saca la cabeza cortándola en la base.
Las hojas laterales también pueden comerse, solo que tienen un sabor
más fuerte; se las puede incluir en las sopas o salteados de verduras, o
bien podemos usarlas para la alimentación de los animales o para hacer
compost.
Además, existe una gran variedad de repollos de variados colores,
los que no nombramos y que son de adorno para enriquecer los jardines.
Generalmente, no forman cabeza y los colores van de verde externo al
amarillo interno del centro, o bien, el morado de distintos tonos.
El repollo es rico en vitaminas A, B, C y ácido fólico, y nos da 0,25
calorías por cada gramo consumido.