Procedimiento de conciliaciones bancarias
1.- INTRODUCCIÓN
La conciliación bancaria es un proceso contable que consiste en comparar los
registros de la empresa con el estado de cuenta bancario con el objetivo de detectar
y corregir diferencias entre ambos. Este procedimiento es fundamental para
garantizar la exactitud de los registros financieros, prevenir fraudes y mejorar la
gestión del flujo de efectivo.
El proceso de conciliación permite identificar diferencias entre los valores
registrados por la empresa y los reflejados en el banco debido a transacciones en
tránsitos errores de registros o cargos bancarios no contabilizados.
2.- REUNIÓN DE LA INFORMACIÓN NECESARIA
Antes de iniciar la conciliación se debe contar con la siguiente documentación:
Extracto bancario: documento proporcionado por el banco que muestra el saldo y
los movimientos registrados en la cuenta.
Registros contables de la empresa: Libro mayor de bancos, sistema E R P o
cualquier otro método donde se registren ingresos y egresos.
Comprobantes de depósitos y pagos: Facturas recibos, cheques emitidos y otros
documentos que respalden la transacciones efectuadas.
3.- COMPARACIÓN DE SALDOS INICIALES
El primer paso consiste en verificar que el saldo inicial registrado en la contabilidad
de la empresa coincida con el saldo inicial del estado de cuenta bancario.
En caso de diferencias estas pueden deberse a:
● Transacciones registradas en la empresa pero aún no reflejadas en el banco.
● Errores en la contabilización de ingresos y egresos.
● Depósitos o cheques en tránsito que aún no han sido procesados.
4.- IDENTIFICACIÓN Y ANÁLISIS DE DIFERENCIAS
Se deben revisar cada uno de los movimientos registrados en la cuenta bancaria y
compararlos con los registros contables. Las posibles diferencias pueden incluir:
Cheques en tránsito: Cheques emitidos por la empresa que aún no han sido
cobrados por el beneficiario.
Depósitos en tránsitos: depósitos realizados por la empresa que aún no aparecer
reflejados en el extracto bancario.
Cargos bancarios no contabilizados: Comisiones por mantenimiento de cuenta,
intereses, impuestos, o retenciones aplicadas por el banco.
Errores en los registros: Diferencias en montos o fechas mal anotadas en los libros
contables.
Movimientos no reconocidos: Cobros indebidos, duplicaciones de pagos o
transacciones no autorizadas.
Para un mejor control se recomienda utilizar una hoja de conciliación donde se
marquen las coincidencias y se registren las diferencias encontradas.
5.- REALIZACIÓN DE AJUSTES Y CORRECCIONES.
Una vez identificadas las discrepancias se deben realizar los ajustes
correspondientes en los registros contables o contactar al banco en caso de errores
en el extracto bancario.
Las acciones a tomar incluyen:
● Registrar los movimientos faltantes incluir en la contabilidad cargos
bancarios, depósitos o cualquier transacción que no haya sido registrada
previamente
● Corregir errores contables: ajustar montos incorrectos, fechas erróneas o
registros duplicados.
● Notificar al banco en caso de movimientos no reconocidos o errores en el
estado de cuenta bancario: Se debe contactar con la entidad financiera para
su corrección.
6.- ELABORACIÓN DEL INFORME DE CONCILIACIÓN
Se debe documentar la conciliación bancaria en un informe que incluya:
● Saldos según los libros contables de la empresa.
● Saldo según el estado de cuenta bancario.
● Diferencias detectadas y los ajustes realizados.
● Nuevo saldo conciliado.
Este informe debe ser archivado y presentado a la gerencia o auditoría interna para
su control y respaldo.
7.- CIERRE Y VALIDACIÓN DEL PROCESO
Para finalizar la conciliación bancaria se debe:
Verificar que todos los ajustes han sido aplicados en el sistema contable.
Confirmar que el saldo final conciliado coincide con el saldo bancario actualizado.
Programar conciliaciones bancarias periódicas mensuales o semanales para
mantener un control continuo.
Es recomendable mantener una comunicación fluida para resolver cualquier
discrepancia de manera rápida y efectiva.
8.- CONCLUSIÓN
El proceso de conciliación bancaria es una herramienta esencial para garantizar la
correcta administración de los recursos financieros de una empresa. Permite
detectar y corregir errores, evitar fraudes y asegurar la confiabilidad de los registros
contables.
Realizar conciliaciones bancarias de manera periódica contribuye a mejorar la
transparencia financiera y a mantener el control adecuado sobre el flujo de efectivo.
Este procedimiento puede adaptarse según las necesidades de cada empresa y
debe formar parte de los controles internos financieros para garantizar una gestión
eficiente y confiable de los recursos.-